jueves, 29 de junio de 2017

La Segunda invasión inglesa y el afianzamiento de los lazos económicos con Gran Bretaña



Hace 210 años naves inglesas invadieron por segunda vez Buenos Aires. Las milicias criollas con apoyo popular logran reconquistarla.

En el contexto de la expansión de las distintas potencias europeas, el triunfo británico en la batalla naval de Trafalgar de 1805, la convirtió en la dueña indiscutida de los mares frente a España y Francia. Ésta última rival de Inglaterra, fortaleció su imperio de la mano de Napoleón en el continente. Las dos invasiones inglesas al Río de la Plata en los sucesivos años 1806 y 1807 se produjeron en este contexto.
El interés británico por las colonias españolas se fortaleció a partir del Reglamento de libre comercio otorgado por la corona española como consecuencia de la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1778. El reglamento flexibilizó el monopolio comercial español permitiendo que trece puertos españoles y veintisiete americanos establezcan intercambios comerciales sin intermediarios.
A pesar de esto, es claro que el contrabando se venía desarrollando desde mucho tiempo antes en las colonias. Buenos Aires fue una de las primeras, convirtiéndose rápidamente en un lugar de referencia del comercio ilegal ya que allí los ingleses podían conseguir bienes producidos en Potosí, centro comercial más importante de la época, y en otras regiones del virreinato. Lo hacían a través de rutas internas que recorrían el interior hasta el puerto porteño.
Sumando al incremento del comercio inglés, en 1776 Gran Bretaña perdió el dominio de las trece colonias en América del Norte, lo que fortaleció sus planes en las colonias españolas.
Al asumir Willian Pitt como primer ministro inglés en 1783, se fortalecieron las tendencias expansionistas. Hacia 1800, el plan ya estaba en marcha. El Plan Maitland, presentado por el mismo al parlamento británico consistía en un ataque combinado a los puertos de Buenos Aires y Montevideo, y en una segunda etapa, la ocupación de Buenos Aires y la invasión a Venezuela.

“Gran Reunión Americana”

Estas ideas también fueron apoyadas por latinoamericanos como Francisco Miranda quién solicita a Gran Bretaña su apoyo para la liberación de los realistas. En 1797, Miranda había impulsado la “Gran Reunión Americana”, una logia secreta que tenía como uno de sus principales planes políticos la emancipación colonial americana con apoyo británico. De estas reuniones participaron Simón Bolívar, José de San Martín, Carlos María de Alvear, Bernardo de O´Higgins entre otros. La Logia Lautaro fue una filial en Buenos Aires fundada en 1812 por San Martín y Alvear (Eggers-Bass, 2006).

El fracaso de la segunda invasión inglesa y la militarización

Bajo estos planes se producen las invasiones inglesas al Virreinato del Río de la Plata. El 28 de junio de 1807 las flotas navales al mando John Whitelocke se alejan de Montevideo, donde la corona británica lo había designado como gobernador de América del Sur, y desembarcan en la ensenada de Barragán con una fuerza de 11.800 hombres. Lo esperaban en Buenos Aires 8.600 hombres y 50 cañones al mando de Liniers.
Fue Liniers el que comandó las fuerzas que reconquistaron la cuidad y luego de lograrlo fue designado como Comandante General de Armas, desde ese lugar llevó adelante la reestructuración de las milicias. Diversos historiadores sostienen que las invasiones inglesas abrieron un profundo proceso de militarización de la sociedad.
Sin embargo para la reconquista de Buenos Aires se produjo gracias a la participación popular. El alcalde de Buenos Aires, Martín de Álzaga ordenó montar barricadas, pozos y trincheras en las diferentes calles de la ciudad por las que el enemigo podría ingresar. La cámara de comercio de Cádiz expresó el 5 de julio de 1807: “nadie debía esperar que 11 ó 12 mil hombres de tropas de línea recién llegadas de Europa, fuesen batidas por los vecinos de una ciudad de América, á quienes vemos […] transformados en poco tiempo de hombres pacíficos en bravos guerreros […]”.
El fracaso de las invasiones inglesas significó para Gran Bretaña un desprestigio militar como potencia imperial. El diario The Times de Londres, en su edición del 14 de septiembre de 1807, calificó el fracaso militar británico en el Río de la Plata como “un desastre, acaso el más grande que haya experimentado este país desde el comienzo de la guerra revolucionaria (de Norteamérica)”.

Se afianzan los lazos coloniales con Gran Bretaña

A pesar de la derrota militar inglesa, la elite dirigente -criolla y española- fortaleció sus intereses económicos a partir de garantizar la legalización del comercio de cueros y cebos y el intercambio de productos manufacturados. Sobre la primera invasión inglesa en 1806 y la ocupación de Buenos Aires, el historiador marxista Peña escribe: Los acontecimientos producidos en Buenos Aires durante el gobierno inglés del general Beresford demostraron que las clases dominantes bonaerenses no tenían demasiado desagrado por aceptar un protectorado inglés que las independizase de España garantizándoles autonomía política. Fue solo cuando Beresford indicó claramente que el único que podía otorgar era el status de colonia inglesa en cambio de colonia española, cuando el celo patriota consideró oportuno expulsar al intruso británico” (Antes de Mayo. Formas sociales del trasplante español al Nuevo Mundo, 1973)
En 1809 los comerciantes británicos conforman el Comité de Comerciantes Británico, la primera organización británica en Buenos Aires que representaba a distintas familias de Liverpool y Londres. Se inicia de esta manera un largo siglo de dominación económica británica.

Hernán Perriere

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