martes, 2 de septiembre de 2014

Myriam Bregman: “Berni infiltra militares en protestas sociales”



Myriam Bregman, la abogada que denunció hace dos años el ’Proyecto X’ de Gendarmería, reafirmó hoy que esta fuerza al mando de Sergio Berni continúa infiltrando personas de civil en las manifestaciones y redobla la apuesta militarizando la protesta social . Esta denuncia se vio confirmada en el día de ayer por el periodista Horacio Verbitsky quien agregó el dato de que el infiltrado descubierto por los manifestantes el pasado miércoles 30 de julio en las puertas de la fábrica Lear “es el coronel (R) del arma de Caballería Roberto Ángel Galeano, un comando de 55 años que estuvo en las Malvinas con Mohamed Ali Seineldín, fue jefe de Inteligencia del Cuerpo de Ejército de Córdoba, y de Contrainteligencia en la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército. La ex ministra de Defensa Nilda Garré lo pasó a retiro y su amigo Berni lo recicló como coordinador de las fuerzas de seguridad”. (Página/12, 31/08/14)
Bregman recordó que durante aquella manifestación “este infiltrado se paseaba como uno más entre los trabajadores, luego daba instrucciones y señalaba a los efectivos de la Gendarmería indicando a qué manifestantes se tenía que detener y hasta intentaba tapar el registro de los hechos a los medios de comunicación presentes. Luego de tener una activa participación en la detención del automovilista atacado por el comandante de la Gendarmería Nacional Juan Alberto López Torales, procuró volver a infiltrase entre los trabajadores y allí fue descubierto. Ante la evidencia de los hechos, intentó robar la cámara de uno de los fotógrafos que lo reconoció y, luego de forcejear por la cámara, fue rescatado por sus compañeros gendarmes”.
“La Gendarmería en manos de Sergio Berni actúa con una enorme ilegalidad. Todos estos hechos ya han sido denunciados en la justicia penal y realizaremos esta semana nuevas presentaciones, ya que no solo se filma a los trabajadores, sino que simula incidentes para detener manifestantes e infiltra agentes de civil -que a la sazón son militares- entre los trabajadores. Es la misma Gendarmería que también desaloja a los sin techo en Lugano. El discurso progresista del Gobierno encontró un nuevo límite en esta avanzada represiva, de espionaje y militarización de la protesta social al mando de Berni”, concluyó la abogada Myriam Bregman.

Contacto:

Myriam Bregman: (011) 15 4170 2398 | @myriambregman | www.facebook.com/MyriamBregman.PTS

El fracaso del progresismo en materia de seguridad

En el diario Pagina 12 del domingo 31 de agosto, el periodista Horacio Verbitsky realiza una denuncia sobre el avance de la política represiva. Referido al caso de el coronel (R) Roberto Angel Galeano (infiltrado de Gendarmería entre los manifestantes de Lear), Verbitsky concluye que de la mano de Sergio Berni se paso “del control político al control de las fuerzas de seguridad por un militar, una parábola completa”.
Ciertamente Verbitsky tiene razón al describir el cambio de la política oficial con respecto a la represión de la protesta social y el auge del discurso manodurista entre los políticos patronales. Sin embargo, olvida mencionar que durante la gestión de Néstor y Cristina Kirchner, mediante el “control político” de las fuerzas de seguridad, se mantuvieron procesados cerca de 2500 luchadores populares, desapareció Jorge Julio López, se sucedieron represiones sangrientas en Formosa, Jujuy y el Parque Indoamericano y fueron condenados los petroleros de Las Heras sin prueba alguna que los vincule al delito que se les imputa.
Verbitsky fue y es un impulsor activo de la llamada política de la Seguridad Democrática la cual fracaso rotundamente porque su finalidad fue la de reformar fuerzas de seguridad heredadas de la dictadura genocida y que constituyen verdaderas mafias que manejan el gran delito en complicidad con el poder político y económico. En última instancia el discurso sobre el control civil de la seguridad, lejos de democratizar a las fuerzas represivas, permitió encubrir la continuidad de los elementos mafiosos-represivos que el kirchnerismo nunca cuestiono y fue impotente frente al avance de una derecha manodurista que se fue imponiendo en el discurso publico y que termino siendo asumido como propio por el oficialismo en su afán de mostrarse políticamente correctos frente a las exigencias de las patronales. Las designaciones de Berni y Milani no son un error puntual del kirchnerismo sino la decisión de poner el aparato represivo del Estado al servicio del endurecimiento de la represión interna en tiempos de crisis.
La “parábola completa” del kirchnerismo (y mucho más patente en su ala progresista y democrática) es que lejos de haber puesto un freno a la derecha y cambiado la doctrina represiva del Estado, permitió que la misma cobrara fuerza nuevamente y terminaran siendo devorados por una política que decían querer enfrentar. La cooptación de los movimientos de derechos humanos los termino vaciando como movimientos democráticos y los transformo en apéndices de la política estatal siendo incapaces de enfrentar este giro represivo.
Desde un punto de vista socialista cualquier intento de democratización de las fuerzas represivas esta destinado al fracaso ya que las mismas no son neutrales frente al conflicto de clases y están al servicio de mantener el orden político y social impuesto por las clases dominantes.

Blog Los lunes al sol

Cristina lanza satélites y negocia con Monsanto

La presidenta argentina, Cristina Fernández, ha tenido siempre una debilidad particular, por todo lo que sea ciencia y tecnología. Este fetichismo tecnológico producto de quien solo se ha dedicado al derecho y a la política pero es tecnológicamente analfabeto en el amplio sentido del concepto, la ha llevado a crear el extraño concepto de Soberanía Satelital, al lanzar en próximas semanas un satélite en una órbita exclusiva.
Aunque este fetichismo no es nuevo: operada junto a su esposo Néstor por el periodista deportivo y matemático Adrián Paenza, éste logra crear un ministerio de CyT y colocar allí a un lobista de Monsanto, el actual ministro Lino Barañao, también científico. La zanahoria vendida fue la construcción de un Polo Tecnológico, un instituto de Investigación, la repatriación de investigadores argentinos que fueron a trabajar voluntariamente a Estados Unidos y Europa, pero que en crisis, decidieron volver de los lugares donde ya no convenía quedarse.
La frutilla de postre del cuento tecnológico comprado por Cristina, fue el “Buzón de las patentes” que le vendió el CONICET a través del cual este organismo de investigación estatal patenta los resultados de las investigaciones para luego comercializar sus royalties con empresas extranjeras.
Esta operación política fue motorizada especialmente por la transnacional de semillas Monsanto, quien no había logrado quebrar la voluntad de Néstor Kirchner presidente, aunque sí lo hizo con la actual presidenta en su famosa reunión con gerentes del monopolio semillero en los EE UU, quienes la convencieron junto al ministro Barañao de reconocer las patentes, al supuestamente lograr patentes propias aceptando además la propiedad intelectual de las semillas enviando al congreso una Ley de Semillas para reconocer los derechos exclusivos monopólicos.
La ley Monsanto es actualmente “lobyada” con las mentiras de la transnacional transgénicas en varios parlamentos latinoamericanos para incrementar sus ganancias al cobrar regalías a los agricultores por tonelada de semillas comprada o cosechada.
El falso marketing tecnológico no ha podido sin embargo convencer a la población sobre las bondades de las plantas transgénicas y mucho menos la mejora del medio ambiente utilizando estas tecnologías con una gran carga de productos tóxicos para la salud humana y animal.
Al mismo tiempo no se ha impulsado la supuesta revolución agropecuaria pues desde el sector privado se destruyen puestos de trabajo en el campo en lugar de mantener a las poblaciones locales con trabajo local, generando movimientos migratorios internos como nunca antes se había registrado.
El analfabetismo tecnológico de la presidenta argentina se ha extendido también al área económica y financiera pues luego del reconocido pago serial de capital e intereses de la deuda externa con bonistas privados, estatales y organismos internacionales por 200.000 millones de dólares se ha desatado una crisis de la deuda que impactó en la economía argentina generando la caída de reservas internacionales, el control de cambio y de productos importados, elevada inflación, caída del PIB y la actividad económica, el salario real y el empleo.

Tarso López
Observatorio Sudamericano de Patentes

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ajuste, despidos y suspensiones, los motivos de la adhesión al paro

Una vez más las estadísticas son terreno de disputa entre funcionarios oficialistas y medios opositores. En su rueda de prensa matutina, Capitanich, salió a desmentir la información de El Cronista que en su tapa de ayer, tituló: “Paro de gremios anti K, suma tensión en un país que en 2014 ya perdió 404.000 empleos”. El mismo Cronista, tuvo que admitir su dudosa información, y publicó una nota firmada N. Itzcovich y C. Comari (directores del Indec), con el título, “Ni destrucción de empleo ni efecto desaliento”. Con esta última nota, Cronista parece retroceder según el orden que dictan los funcionarios, y hasta pone en duda lo que el mismo Indec afirmó una semana atrás y comentamos acá.
Parece que el fuerte de paro de ayer le molestó al gobierno (y mucho) pero también a los pasquines de los grandes empresarios. El deterioro del mercado de trabajo, con despidos y suspensiones, tal como refleja el Indec y el Ministerio de Trabajo de la Nación, es sentido ampliamente y fue un motivo por el cual miles de trabajadores decidieron parar, aunque las centrales sindicales no hablen de la pérdida de puestos de trabajo. En una comparación entre los datos de la Encuesta Permanente de Hogares-Indec en el cuarto trimestre de 2013 y el segundo trimestre de 2014, se observa en la PEA (Población Económica Activa que es igual a la suma de los ocupados más los desocupados, considerando a las personas mayores de 14 años) una suba de 14.000 personas, este resultado se conforma de una baja de los ocupados de 117.000 personas y un crecimiento de los desocupados de 131.000. Un simple cálculo entre las “bajas” (ocupados) y las “alzas” (desocupados) indica que la PEA crece porque hay más desocupados, esto en un contexto de menos ocupados y con una baja persistente de la economía.
Pero hay más datos. El Banco Central difundió que sólo entre diciembre de 2013 y marzo de este año se cerraron 311.746 cuentas sueldo. En marzo se registraban 7.717.422 cuentas, contra 8.029.168 del 31 de diciembre de 2013. Mientras tanto, la cantidad de empresas registradas que utilizan estos servicios, cayó de 160.083 a 154.493. Los dato del segundo trimestre de este año se conocerán en los próximos días.
El deterioro del empleo, es indiscutible, y en el paro la bronca de los trabajadores se hizo expresar. Nosotros, la izquierda contamos con fuentes de primera mano de esta preocupación y malestar, por estar en los conflictos defendiendo a los despedidos y suspendidos. También de la inacción de las conducciones sindicales burocráticas (de los gremios oficialistas pero también de la oposición), que dejan pasar los ajustes que necesitan los empresarios a cambio de garantizarse la preservación de sus intereses y negocios. Por esto, presentamos hace meses con nuestros diputados, Cristhian Castillo, en legislatura de Prov. Buenos Aires y Nicolás del Caño en el Congreso (Frente de Izquierda de los Trabajadores), proyectos de prohibición de los despidos y suspensiones. Que los funcionarios y empresarios quieran negar los despidos, es problema suyo.
La clase trabajadora empieza a marcar un rumbo de cómo defender el empleo, con el paro y los piquetes, y en caso de cierre, con la ocupación y puesta a producir bajo su gestión.

Gastón Ramírez

La agenda económica del futuro en discusión

Las cartas están echadas en la disputa económica, es decir, por los ingresos y la riqueza, y cada cual atiende su juego en el presente y se posiciona a futuro en la perspectiva del recambio del turno presidencial a fines del 2015.
Se discute la política económica de hoy y de mañana, tanto como el orden económico, la producción y la distribución, los beneficiarios y los perjudicados.
Es una cuestión social y política, por lo que actúan movimientos y partidos mediados por la institucionalidad cultural y mediática. Se disputa el sentido común de la sociedad: la hegemonía.

Gobierno

El gobierno pretende sortear el momento con varios frentes abiertos en el orden externo y local.
Con los de afuera se privilegia la discusión con la justicia estadounidense y los fondos buitres, lo que le impide cerrar su objetivo de retornar al mercado mundial de crédito y atraer inversiones externas, especialmente dirigidas al sector energético, con déficit estructural e importante superior a los 10.000 millones de dólares anuales y que incide en los desequilibrios macroeconómicos y en la escalada de los precios locales.
En razón de ello se explica parte del debate hacia adentro y en la intención de contener la escalada de precios acude a correcciones a la ley de abastecimiento para verificar precios y la cadena de valor, recogiendo lógicamente la crítica del poder económico local, impune en el establecimiento de los precios que sufren los sectores de ingresos fijos.
Mientras se define la situación externa derivada de la deuda se sostiene una iniciativa política con una prédica crítica al orden imperialista en la disputa del consenso social, acompañando propuestas legislativas que adecuan la agenda a la nueva situación, por lo que se impulsa la ley de pago soberano y las modificaciones a la legislación sobre abastecimiento, inoperante hasta ahora pese a su sanción desde 1974.

Empresas y poder económico

Si el gobierno se juega desde ahora y hacia el fin de mandato en 2015 la herencia de una política económica sostenida en tres turnos presidenciales, el poder económico hace visible sus reivindicaciones con la crítica a toda regulación económica y presiona para una inserción plena en la lógica de la liberalización económica mundial, aun profundizando el carácter subordinado de la economía local.
Queda claro en la presión por nuevas y recurrentes depreciaciones de la moneda local y ganar no tanto en competitividad sino en formas de apropiación de una cuota mayor de la renta nacional generada desde el trabajo social en el país.
Por eso se escamotea la comercialización de la cosecha o se presiona al BCRA para liberar divisas a precio oficial para cancelar importaciones para el ensamble de productos fabriles en el país.
El sector financiero a su manera, vía bancos, bolsas, seguros o intermediación especulativa de activos disputa al alza la cotización de las divisas.
Así, el poder económico agrario, industrial o financiero condiciona con su accionar y demandas al gobierno actual y al futuro emergente de la renovación en el 2015.
El objetivo apunta a consolidar la institucionalidad liberalizadora lograda en tiempos de la dictadura y el menemismo, confirmando la irreversibilidad de un modelo productivo con privilegio en la soja, la mega minería y la industria de ensamble. Recordemos además, que todo ello fue posible con el endeudamiento público y la legislación de entidades financieras y de inversiones externas sobrevivientes de los años de la dictadura genocida.

Trabajadores

Los trabajadores también se expresan. El paro general del 27 y 28 de agosto pasado se hizo sentir más allá de la cuantificación que se realice.
Es un hecho político que pone en juego las demandas de amplios sectores afectados por la desaceleración económica y la recesión productiva, expresada en cesantías y suspensiones.
Las reivindicaciones levantadas en el paro fueron varias, con epicentro en el salario y los ingresos populares.
Se sostiene como cuestión de fondo que los ingresos populares no alcanzan para satisfacer las necesidades cotidianas del trabajador y su familia, estimada en el orden de los 10.000 pesos y un salario promedio que apenas ronda los 6.000 pesos mensuales, con un mínimo vital y móvil de 3.600 pesos y que se acercará en los próximos días a 4.860 pesos (35% de actualización) luego de reunido el “Consejo del Salario”, pero que solo expresa una referencia, puesto que son muchos los trabajadores que perciben ingresos inferiores a ese monto, especialmente en los Estados municipales.
Peor es la situación si consideramos a los trabajadores pasivos, con una mayoría en la mínima de 2.757 pesos mensuales y que en septiembre alcanzará los 3.231, monto que apenas cubrirá un tercio de la canasta de bienes y servicios para satisfacer la vida cotidiana.
En ese marco se inscribe la demanda de actualización del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias que afecta a un millón de trabajadores.
Pero no se trata solamente de ingresos, sino que se discute la recesión y la respuesta patronal de suspensiones y despidos, por lo que la movilización llevó al Parlamento la demanda de una legislación que clausure la posibilidad de suspensiones y despidos.
Las ganancias acumuladas en estos años permitirían soportar los efectos de la recesión en curso, claro que eso supone pensar en un Estado capitalista con disposición a restringir la lógica de la ganancia.
El solo hecho de empujar la demanda de restricción a las ganancias supone pensar en propuestas anti capitalistas, resistidas por las patronales y sus burocracias legislativas, judiciales, en el poder ejecutivo y en los medios de comunicación a su servicio.
La suspensión de la deuda y la auditoría de la misma formaron parte de los reclamos de algunas de las organizaciones movilizadas por el paro, tal el caso de la CTA que lidera la convocatoria a una campaña popular en demanda por una salida alternativa a la cuestión de la deuda pública, que recurrentemente vuelve al debate de la economía y la política en el país.

El cuadro general: recesión, empleos y precios

La recesión y el incremento de los precios, entre ellos de las divisas, son un dato de la realidad y tiene impacto regresivo en la distribución del ingreso y en el empleo.
En el horizonte cercano no se ven correcciones importantes de política económica que reviertan estructuralmente la situación. En el marco del desarrollo capitalista no alcanza con inversiones públicas ni ampliación del gasto estatal, asuntos que empuja el gobierno en los últimos tiempos, aun con límites por la situación fiscal y financiera.
Por ello, el gobierno sigue en la búsqueda de conseguir capitales externos, vía inversiones o préstamos, algo que aparece difícil ante la conflictividad externa derivada de la sentencia Griesa.
Sin embargo, la presencia por estos días del titular de YPF por Malasia y China para acercar divisas en la explotación de hidrocarburos no convencionales y la visita urgente del Ministro de Economía a Brasil para activar la producción y venta de automotores a ese país (principal comprador) están encaminadas a intentar resolver el cuello de botella del sector externo. Brasil también está preocupado desde que acumula dos trimestres de caída del PIB, o sea, también entró en recesión.
De lo que se trata es de facilitar la ampliación de la producción vía estímulo a inversiones del capital externo, ya que existen límites a la inversión privada de capital local, más interesada incluso en la fuga de capitales que en organizar un ciclo de reproducción ampliada en el país, confirmando la lógica especulativa y dependiente del funcionamiento del capitalismo en la Argentina y el parasitismo de su burguesía local.
No solo existen trabas por falta de inversiones, sino que la disputa por los dólares, entre gobierno y empresarios adiciona complicaciones al ciclo productivo dependiente de las fábricas de ensamble o armaduría.
Para que funcione la industria local hacen falta cuantiosas importaciones de partes e insumos importados y por eso, mientras no llegan divisas para abultar reservas, las importaciones para la industria siguen frenadas y los principales fabricantes denuncian deudas con proveedores superiores a los 4.000 millones de dólares por importación de partes.
No está prevista en el corto o mediano plazo una reestructuración industrial que apunte a la producción local vía sustitución de importaciones. Es algo que quedó claro con la importación de materiales ferroviarios cuando existía en el país la capacidad histórica para su producción.

¿Qué pronóstico? ¿Qué hacer?

El pronóstico es de continuidad esencial del cuadro depresivo y con crecimiento de precios y afectación a sectores de menores ingresos, agravado con la destrucción de más de 400.000 puestos de trabajo en el primer semestre del 2014 según informó el INDEC.
Todo indica que se acabó el proceso de recuperación de la economía con ampliación del empleo, especialmente desplegado entre 2002 y 2008, duramente afectado en 2009 y que pareció recuperarse entre 2010 y 2012, para congelarse y deteriorarse entre 2013 y 2014.
El problema radica en que el empleo creció de la mano del sector menos dinámico de la economía, con atraso tecnológico, orientado al mercado interno y no expuesto a la competencia internacional. El sector más dinámico, moderno y competitivo internacionalmente viene perdiendo empleo en el último tiempo, es el caso de las automotrices.
No se visualiza una mayor demanda de empleo en el corto plazo, por lo que el efecto sobre el empleo seguirá siendo importante y las condiciones de funcionamiento del orden capitalista no presentan soluciones para las expectativas de los trabajadores.
Esa es la importancia del programa anticapitalista a sustentar desde los trabajadores, siendo algo que supera las fidelidades políticas en la coyuntura y aparece como desafío para la clase obrera en la actualidad.
Desde el punto de vista económico la ecuación es salario contra ganancia y no parece que la burguesía, especialmente la más concentrada esté dispuesta a resignar beneficios cuantiosos acumulados en la década.
La única manera de resolver la ecuación proviene de medidas de política económica, entre las cuáles sobresale el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, o su eliminación directa, lo que podría asociarse a una reforma impositiva para gravar al capital financiero y a las grandes fortunas, algo que no aparece en la agenda del gobierno.
También podría profundizarse una línea de acción contra las empresas en crisis, para la recuperación por el Estado y sus trabajadores en un marco de discusión y modificación del modelo productivo y de desarrollo.
En el mismo sentido apuntamos a la nacionalización del comercio exterior o de la banca, imprescindible para frenar la fuga de capitales y la subordinación a la lógica especulativa del capitalismo contemporáneo.
Insistamos en que la resolución de este conjunto de problemas requiere la lucha con el régimen del capital en su etapa imperialista y de transnacionalización creciente.

¿Qué presión pesará más?

La presión del poder económico para una devaluación es importante. Remito al accionar del sector agrario (especialmente grandes productores y exportadores, particularmente de soja) y también sectores fabriles asociados a la exportación (automotores, electrónica y electrodomésticos).
En el mismo sentido actúa la presión especulativa del sector financiero, lo que se expresa en las negociaciones del dólar ilegal con impacto en el conjunto de otras divisas.
Desde el gobierno se sostenía que no iba a devaluar y las presiones se abrieron paso en enero del 2014.
Ahora se sumó en sentido contra hegemónico la presión de los trabajadores con el paro nacional del 27 y 28 de agosto.
El interrogante es cuál de las presiones pesará más. La agenda en discusión en el gobierno es más cercana a la del poder que a la de los trabajadores, con lo cual puede pensarse que las mini devaluaciones que llevaron al dólar de 8 pesos a 8,42 desde enero a agosto, pueden profundizarse en cuenta gotas, o con una mega devaluación reproduciendo la lógica de inicio de este 2014. El impacto regresivo sobre los trabajadores y sus familias será gigantesco.
Resulta imprescindible acrecentar la iniciativa política de los trabajadores, no solo por evidenciar la agenda de demandas económicas, sino para intervenir en la disputa política de la Argentina.

Julio C. Gambina

domingo, 31 de agosto de 2014

Allá, en las pampas




Las putas de San Julián, un episodio de las huelgas de peones rurales santacruceños de 1921.

Llevar la cultura nacional a los lugares más escondidos del país. Lo hace el Teatro Nacional Cervantes. En una gira interminable que alcanza a varias provincias, y principalmente a la región patagónica, vamos hasta pueblos apenas conocidos por los habitantes de las grandes ciudades. Se hace para presentar la obra teatral Las putas de San Julián, un episodio de las huelgas de peones rurales santacruceños de 1921. Por ejemplo, acabamos de estar en Tres Lomas, en la llanura pampeana bonaerense. Esa llanura inmensa, sin fin. Tres Lomas está justo allí, todavía en la pampa bonaerense, pero casi pegada a la frontera provincial con La Pampa. Cercana a Trenque Lauquen. Y a otras regiones con hermosos nombres de los idiomas de los pueblos originarios.
Tres Lomas, de ocho mil habitantes, con un hotel para turistas que sorprende por su amplitud, su arte arquitectónico, sus ventanales que llevan a mirar el paisaje que rodea todo, poblado de árboles y plantas nativas. Justo para ir a ver y oler la pampa, admirar su inmenso silencio, escuchar el infinito canto de sus pájaros. Cada habitación tiene el nombre de un pájaro pampeano. La puerta de mi cuarto tiene el nombre de Tacuarita y su figura, el de mi vecino se llama Benteveo.
La primera sorpresa fue que en la población se desarrollaba la Feria del Libro. Increíble, plena de libros pampeanos, patagónicos y muchos acerca de la docencia, ya que justo estaba allí la organización nacional de maestros. Se hallaban en el lugar el intendente de la ciudad y los secretarios de Cultura. De pronto, se levantó de entre el público una voz que expresó que en el lugar se quería quitar el nombre de Roca a una de las principales calles del lugar. Y comenzó un debate constructivo acerca de esa sombra histórica que había llevado a la muerte y la esclavitud a parte de la población de sus habitantes naturales. La Feria del Libro y sus temas. Siempre productivo el debate. Pude ser testigo de cómo hasta en estas regiones que parecen aisladas se debaten todos los temas y de la utilidad de esos encuentros para la cultura. El propio intendente Roberto Alvarez seguía todo paso a paso y los que empujaban verdaderamente las discusiones eran la directora de Cultura, Susana Cavallero, y el secretario de Cultura, Deporte y Prensa, Claudio Adema. Allí, en ese lugar poblado de libros se ponían raíces a los temas que por sobre todo traen a colación la ética y experiencia de los pueblos. A la noche, presentamos Las putas de San Julián, ese tema tan profundo de la historia patagónica. El llanto histórico de ellas parecía trasladarse por las ventanas de la sala a las extensas llanuras que curioseaban desde afuera con los increíbles sonidos y silencios de las pampas. Pero, sin lugar a dudas, ese silencio contenía el ruido de las andanzas de los soldados argentinos, fusiladores de tantos trabajadores rurales en aquellos años ’20 del siglo pasado en las planicies patagónicas. Ahí, esa noche, en Tres Lomas, se prendía el fuego del recuerdo de la injusticia cometida en otro paisaje argentino, ya casi hace un siglo, mucho más al sur, en tierras patagónicas.
Salimos del teatro. La pampa vive. Sonreían y pestañeaban las estrellas. El teatro nos había unido a todos, nos ha atado al paisaje. En los paisajes también se mata, pero siguen cantando los pájaros. El teatro nos unió al canto de los pájaros y a la emoción del recuerdo histórico. Llego a la habitación del hotel en plena pampa. Comienzo a escuchar los trinos de la tacuarita.
En estas contratapas hemos hablado no sólo de los genocidios argentinos sino también de los cometidos en otros pueblos. Por ejemplo, tendremos siempre presente el genocidio armenio cometido por el gobierno turco y nunca reconocido por éste. Ni reconocido ni lamentado. Acaba de producirse otro suceso que nos sigue hablando de la insensibilidad humana. El director de cine turco Faith Akin proyectó realizar un film sobre el periodista armenio Hrant Dink, asesinado en el 2007. Hrant Dink había dedicado toda su vida a denunciar el genocidio armenio por los turcos en el diario que él mismo publicaba. Ahora, el director turco Akin quería poner para que interprete a Hrant Dink a un actor turco, como gesto de unión y perdón. Pues bien, el director turco acaba de declarar que ningún actor turco aceptó jugar ese rol artístico. ¿Por temor o por odio? Qué falta de moral y de coraje civil.
Hrant Dink fue asesinado en pleno día el 19 de enero del 2007, delante de la redacción de su diario Agos, en Estambul. Este héroe civil de los armenios tenía como misión propia que los turcos mismos reconocieran su crimen masivo. No lo logró pero pasó a la historia como un luchador de esos que nunca abandonan sus principios humanitarios. En la Argentina, este año volverá a darse, en teatro, la vida de este héroe armenio. En la sede del teatro El Pasillo, el actor Daniel Ritto volverá a interpretar su obra de teatro Hrant Dink. Lo hará los jueves 18 y 25 de septiembre, y todos los de octubre. Una obra que abrazará a todos de pura emoción. El arte, justamente, debe interpretar a los héroes del pueblo.
Y antes de terminar no podemos dejar de lado lo que está sucediendo en Formosa. Desde hace un mes hay cinco integrantes de los pueblos originarios, son wichís, que están injustamente detenidos tras un ataque policial a la comunidad El Colorado del Oeste. Su territorio tiene petróleo y es codiciado por intereses extranjeros y por usurpadores que alambran y desmontan día y noche. El juez que entiende en la causa es Francisco Orella de Lomitas. Sostenemos que no hay motivos para que los wichís estén presos. Deben ser liberados. Mencionamos esto en nombre de los derechos humanos y del respeto que nos merecen los pueblos originarios.

Osvaldo Bayer

Nuestro balance del paro nacional

Nuestro punto de partida para un análisis del paro es que su sola realización debe ser considerada un triunfo político para los trabajadores. Las duras luchas aisladas que se han librado en los últimos meses, muchas de las cuales no pudieron concluir triunfantes, necesitaban de una acción generalizada que las respalde. A partir de mañana los trabajadores que animan estos combates y el conjunto de la clase obrera están en mejores condiciones para conquistar sus reivindicaciones.
El éxito del paro se verifica en que su cumplimiento fue unánime entre los trabajadores de los sindicatos convocantes. Pero también en que debilitó a los sectores de la burocracia sindical afines al gobierno, al concitar la adhesión de sindicatos, comisiones internas y trabajadores que están en sus filas. Es el caso de los sindicatos de la Alimentación y de Bancarios, que pararon masivamente, y de comisiones internas y delegados que impusieron el paro a pesar del sabotaje del sindicato.
En los sindicatos que resolvieron no parar, el activismo impuso la huelga en fábricas estratégicas. El Sutna de San Fernando paró con mandato de las asambleas realizadas en FATE, donde el paro fue total. También lo fue en las grandes plantas gráficas dirigidas por el clasismo. Aún por decisiones ´preventivas´ de sus patronales, la huelga paralizó a automotrices como VW e incluso Lear. El estratégico Cordón de San Lorenzo, en Santa Fe, se sumó masivamente a la huelga. Entre la clase obrera petrolera del sur, el paro fue total. A pesar del carnereaje de último momento de la UTA, en líneas fundamentales los choferes se sumaron al paro, bajo el impulso de sus direcciones combativas. Lo mismo ocurrió en el subte, donde el 80% de sus trabajadores pararon y se debió apelar a la acción de los supervisores para mover las formaciones.
Todas estas expresiones de lucha minan la base de sustentación de la burocracia sindical, y son otra expresión del progreso inocultable del sindicalismo combativo y clasista. Allí residió la fuerza dinámica del paro, y no en una burocracia que lo convocó como medida aislada y para ´descomprimir´, o sea, disipar una reacción obrera contra el ajuste. Si los cortes de ruta se hicieron valer y contribuyeron al paro, ello se debió a que fueron una expresión unitaria y muy representativa de los que luchaban por la huelga. Por eso, el coronel Berni no se animó a desalojar la Panamericana, donde confluyeron columnas de decenas de fábricas de la zona.

Después del paro

De los dislates que se escucharon entre los voceros del oficialismo, el más grueso de todos es el que atribuye a la convocatoria de Moyano y Barrionuevo una finalidad “política”. Es casi un elogio hacia una burocracia que, en verdad, carece de toda brújula. Los Macri, Massa y Scioli, aliados políticos de Moyano-Barrionuevo, no quieren ningún paro. Ninguno de los postulantes a la sucesión presidencial se pretende establecer una coalición entre la burguesía nacional y los sindicatos. En estas condiciones la burocracia opositora no tiene capacidad para ofrecer ninguna salida de fondo, y se sumida en el inmovilismo. También por eso tardó largos meses en convocar al paro, y buscará dilatar en todo lo posible la convocatoria a uno nuevo. Ello vale incluso para la CTA Micheli: aunque resolvió convocar a la movilización que sirvió de debut al paro, no fue un factor activo en las luchas que lo precedieron, ni tampoco en su propio desarrollo. El paro se abrió camino bajo la conmoción social abierta por el rodrigazo oficial, en primerísimo lugar, por el impacto de las suspensiones y despidos –una bandera que, sin embargo, la burocracia oficial ninguneó.
Esa enorme impasse política de la burocracia le da al clasismo y a la izquierda todo un campo de desarrollo, que habrá que transitar a partir de ahora. El agravamiento de la crisis económica hará que las luchas se tiendan a generalizar. La política de la burocracia sindical de ´soltar presión´ mediante paros aislados encontrará límites muy claros. La extensión de los despidos o suspensiones colocará con más fuerza que nunca la necesidad de respuestas de conjunto, que le den cabida a todas las fracciones de la clase obrera –ocupados, desocupados, precarizados. Otro tanto ocurrirá con el planteo de la reapertura de las paritarias, que se ha puesto a la orden del día para muchísimos sindicatos debido a que los acuerdos salariales firmados en el pasado han quedado por debajo de la inflación.
En este cuadro, la tarea del momento es debatir y pronunciarnos, en todos lados, por la continuidad del paro general, a través de un plan de lucha nacional por todas las reivindicaciones colocadas en la huelga: prohibición de suspensiones y despidos, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario; ocupación de toda fábrica que cierre o despida; reapertura de las paritarias y aumento de emergencia para trabajadores y jubilados.
El campo de acción que se ha abierto plantea un desarrollo de la izquierda como alternativa política de conjunto.

Marcelo Ramal y Gabriel Solano

Ley de laboratorios públicos, otra farsa

Con nota de tapa y promesa de “Santo Remedio”, Página/12 presentóel proyecto de ley de la diputada del Frente para la Victoria, Carolina Gaillard, para la creación de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (Anlap), con el fin de nuclear las casi cuarenta usinas de medicamentos dependientes tanto de universidades, como de gobiernos provinciales y el nacional. La Anlap tendría un presupuesto propio y centralizaría la compra de activos por parte del Estado, bajo control del Ministerio de Salud. Su antecedente directo es la Red Nacional de Laboratorios Públicos que hoy nuclea estos laboratorios de manera informal.

La década ganada de la industria farmacéutica

Gaillard aclaró, rápidamente, que el proyecto “no va en desmedro de los laboratorios privados”. De las 39 instituciones en cuestión en el proyecto, la mayoría produce medicamentos que no resultan redituables a la industria farmacéutica, otros se tratan de farmacias hospitalarias que fraccionan comprimidos. Dentro de las trabas que se les imponen a estos laboratorios, se encuentra la falta de financiamiento y la no autorización de la Anmat, que impide a estas drogas traspasar las fronteras interprovinciales.
Este esquema es una estafa para los trabajadores, en una década caracterizada por el vaciamiento de las farmacias hospitalarias, y donde una de las principales causas de reinternación es la descompensación de los pacientes por la imposibilidad de pagar los costos de las drogas requeridas.
El pacto PRO-K en la legislatura porteña, para la construcción de un Polo Farmacéutico en las tierras aledañas al Parque Indoamericano, demuestra el eje de la política de los bloques patronales con respecto a los pulpos farmacéuticos: mientras el hospital de Lugano quedó relegado, le ofrecen a los grandes capitales las tierras que se niegan a la Villa 20 para su urbanización, mientras avanzan en la construcción de industrias altamente contaminantes.

Drogas “cuidadas”

Otro de los defensores del Proyecto, Donato Spaccavento, ex ministro de salud de la Ciudad durante la gestión de Aníbal Ibarra, plantea directamente un negocio del tipo “canasta de medicamentos con precios cuidados”, lo que resulta imposible con la oferta actual de los laboratorios públicos y los escasos fármacos que producen, a la vez que anticipa un tarifazo de parte de las farmacéuticas para el próximo periodo.
Finalmente, pretenden ignorar que una política para la producción estatal de medicamentos es indivisible de una política de conjunto que enfrente a la industria farmacéutica (una de las más poderosas del mundo) y que ponga dicha producción bajo control de los trabajadores, con el presupuesto necesario y los controles que aseguren su biodisponibilidad y bioequivalencia, así como también que desconozca la Ley de Patentes que protege a dicha industria.
El gobierno de la mafia de los medicamentos, el reciente escándalo de la efedrina, y de los Jóvenes Científicos Precarizados, pretende presentarnos -tardíamente- otra lucha contra un monopolio, que es nuevamente, una farsa.
Lograr un plan deproducción pública de medicamentos plantea luchar por un gobierno de trabajadores.

Pablo Eivers

Una caracterización de las fuerzas políticas en presencia

El ajuste que aplica el gobierno es condición para un re-endeudamiento; es decir, un pedido de rescate internacional. Macri y Massa, abanderados del cambio de frente de la burguesía nacional. La penetración de capitales chinos no se produce en oposición a los buitres. Unen se diluye y, dentro de él, el centroizquierda queda desquiciado por completo. El derrumbe del bonapartismo tardío. Los desafíos de la izquierda.

La gran burguesía ya optó por una línea de salida frente a la emergencia de una nueva bancarrota económica. Quien comenzó a implementarla ha sido el propio gobierno con los pagos, con mayor deuda externa, a Repsol, el Club de París o las privatizadas que litigan en el Ciadi. El acuerdo (secreto) con Chevron ocupa en este aspecto un lugar especial, porque delinea un régimen económico de acaparamiento de la renta extractiva por parte del capital internacional. Se replica en los acuerdos ferroviarios y el financiamiento de represas con China, atado a la compra de equipos en el exterior. Asistimos a la tentativa de re-endeudamiento internacional (aunque el gobierno ha venido emitiendo deuda extranjera, desde hace algún tiempo, con los Boden 2015 y 2017), que no es otra cosa que un pedido de rescate internacional. Esto implica un cambio de régimen económico, que se manifiesta en el naftazo y un ajuste masivo de tarifas, que serán acompañados por la mega devaluación y la libertad de cambios. Esta hoja de ruta ha sido aprobada por el conjunto de los partidos opositores del ‘establishment’.
La crisis con los fondos buitre es un accidente de ruta de esta política, lo cual explica los afanes de bancos y de empresas argentinas, primero, y de bancos internacionales, después, por encontrarle remedio. En este escenario se desenvuelve una lucha de buitres entre sectores diversos del capital financiero -una pelea por la tajada que obtendrán del operativo rescate. Es que la cotización baja de la deuda de Argentina es un bocado de cardenal para quienes quieren lucrar con su revalorización, apenas se produzcan la devaluación, la liberación de tarifas y la entrega petrolera.

Macri y Massa

Macri y Massa se destacan, en estas circunstancias, como los promotores primeros de este cambio de frente que reclamaba la burguesía nacional. De ahí su rápido ascenso como candidatos del viraje. Macri se ha convertido en abanderado incondicional del re-endeudamiento, como lo comprueba la deuda externa de la Ciudad, nominada un 95% en dólares. El Banco Ciudad acompañó la primera tentativa de arreglar con los buitres, comprometiendo una garantía del fondo de depósitos del Banco Central. Es un agente de los negocios internacionales que habilita una tasa de interés internacional que no levanta del 2% anual, como consecuencia de la deflación de la economía mundial. Antiguo amigo de la Mesa de Enlace, aboga por la eliminación de retenciones, con más razón ahora que el precio de la soja ya toma forma de quebranto. Detrás de Macri están también los capitales chinos, que han anudado varios negocios de importancia con el Estado porteño. (De paso, que estas corporaciones se encolumnen con un agente directo del capital financiero demuestra que la penetración china no pretende desarrollarse en oposición a los buitres).
Las diferencias entre Macri y Massa exponen las grietas que la crisis ha desarrollado en la burguesía nativa. En el seno del massismo opera la burguesía ligada a la industria, que resiste el desmantelamiento de la protección comercial. En el campo petrolero, la división seguiría las siguientes líneas: el gobierno a favor de un monopolio relativo de YPF para asociarse al capital extranjero; Macri, en cambio, piedra libre para los pulpos; Massa ha salido, notoriamente, en defensa de Bulgheroni y otros capitales nacionales (promueve una investigación judicial contra Galuccio).
Detrás de Massa se encolumna una gran parte de la patronal más favorecida con los primeros años del kirchnerismo. En los albores de los ’90, la burguesía nacional hizo la misma tentativa de defensa de sus negocios propios, cuando llevó al primer gabinete de Menem a un ministro de Bunge y Born; trajo a Cavallo, quien organizó otro tipo de arbitraje entre la burguesía nacional y el capital financiero. Una de las espadas del macrismo, Pinedo, acaba de advertir que, después de 2015, “nadie podría gobernar solo”.

Disolución de Unen

En esa pugna estratégica, Unen no ha encontrado su lugar; lo muestra el vehemente macrismo de Carrió. Massa acaba de alzarse con la mitad del comité bonaerense de la Coalición Cívica. Mientras diez candidatos provinciales del radicalismo negocian alianzas con Pro, otra media docena de aspirantes a gobernador de la UCR hacen lo propio con Massa. En esta fractura, Cobos y Binner quieren erigirse en rescatistas de Unen. Pero incluso el Frente Cívico santafecino está amenazado por los radicales, que se irían con el macrista Del Sel para encabezar la fórmula a gobernador. Macri y Massa se están comiendo las fichas de Unen.
La reciente convención de la UCR ha sido la muestra final del derrape de Unen: votó la “defensa de Unen como alianza nacional, mientras habilitó a la formación de frentes con Pro en todos los distritos del país. Creen que pueden hacer ‘la gran Cristina”, quien, en 2011, apañó listas provinciales rivales, que se comprometían a apoyarla para la reelección.
El progresismo o centroizquierda -Solanas, Libres del Sur- saldría de un estallido de Unen completamente desquiciado, ello si antes no se bebe la cicuta hasta el final; es decir, acepta promover una Paso con Pro. En la Legislatura porteña, el legislador de Solanas y la mayoría de Unen acaban de votarle a PRO el ‘neoliberal’ Instituto de la Evaluación educativa. Luis Juez, por su lado, reciente bandera del Partido Comunista y del MST, ha comenzado a encontrar “gente honesta en el Pro” -y esto no es un chiste cordobés.

Volatilización del centro político

El kirchnerismo libra una batalla de retaguardia o de supervivencia. Ninguno de sus candidatos centrales procede del riñón de la camarilla presidencial. Desde Scioli a Randazzo, apoyan la operación rescate del re-endeudamiento y la entrega petrolera. El ex motonauta se encuentra en figurillas para refinanciar una deuda de 10 mil millones de dólaresO, que no puede enfrentar el año que viene. Con independencia de lo que digan las encuestas, Scioli se encuentra, estratégicamente, a la cola de Macri y Massa.
Como en otros procesos continentales, la declinación del nacionalismo burgués abre la puerta a salidas derechistas, que él mismo transita con anticipación, sea en economía como en política (Berni, Milani). Este es el cuadro político de fuerzas que enfrenta la izquierda, en primer lugar frente a la agudización de la crisis económica y política (y una agudización inevitable de la lucha de clases); en segundo lugar, frente a las elecciones próximas. El derrumbe del bonapartismo tardío de CFK deja un escenario sembrado de rivalidades entre las fuerzas de orden existente, y una nueva volatilización del centroizquierdismo, como ocurrió con el Frepaso a partir del año 2000.
Esta caracterización define las responsabilidades y tareas de la izquierda revolucionaria.

Jorge Altamira

Hace 90 años: La huelga general que impidió pagar deuda publica con dinero de los jubilados

El 27 de agosto de 1924, hace noventa años, una vigorosa huelga general de 24 horas en la Capital Federal, golpeaba decisivamente la ley de jubilaciones hecha aprobar por el gobierno de Alvear (UCR) en 1923. En lo que sería una derrota en toda la línea del gobierno y un hecho inédito en la historia política del país, el llamado “bodrio jubilatorio” sería derogado por el mismo Congreso que lo había aprobado (1926), ordenando devolver los aportes extraídos a los trabajadores.
La ley establecía un régimen de jubilaciones financiado básicamente con el descuento del 5 % del salario obrero y un 8 % de aporte patronal sobre la masa de sueldos pagados. Proponía la constitución de distintas cajas por ramas de la industria y administradas por un directorio de mayoría estatal patronal.
Los fondos recaudados se colocarían hasta un 50 % en títulos de rentas nacionales u otros que tuvieran “garantía subsidiaria” de la nación y el otro 50 podía ser usado en préstamos hipotecarios.
El conjunto del movimiento obrero se opuso al descuento a cargo de los obreros. La Unión Sindical Argentina (USA), central sindical dominada por el sindicalismo revolucionario planteó, en una carta pública dirigida al presidente Alvear, que los patrones debían pagar el aporte obrero para la jubilación, partiendo del principio de que el capital es trabajo acumulado no pagado y son los capitalistas “quienes tienen la obligación de ceder una parte del producto de nuestro trabajo, que ellos retienen para su exclusivo beneficio” (1).
Agudamente, Bandera Proletaria, el semanario de la USA, trazó una denuncia de vigorosa actualidad: “la génesis de la ley está…en que las finanzas del país están de tal manera embargadas por los continuos despilfarros de todas las administraciones, que llegará un día en que los capitalistas no puedan hacer empréstitos por falta de garantía. Este proceso lo van siguiendo todas las democracias en la crisis del capitalismo internacional” (2).
La USA captó la esencia de la “sensibilidad” del nacionalismo. En 1923, el Congreso había autorizado a Alvear a buscar los medios para “ordenar” la deuda pública ante la crisis de la balanza de pagos “cuyo déficit entre 1920 y 1923 osciló entre 50 y 200 millones de pesos oro”. Las tentativas de obtener préstamos externos fracasaron, lo que llevó al gobierno “a adoptar un nuevo plan: propuso un sistema jubilatorio…la idea era utilizar los fondos para la consolidación de la deuda” (3).

Ayer y hoy

En el acto del 1º de Mayo de 1924, ante 40.000 trabajadores, la USA llamó a una huelga general a partir del 3 de mayo en rechazo de la ley y del descuento a los trabajadores. En mitad de la huelga, las cámaras empresariales decretaron un lockout en rechazo a la ley y “en solidaridad con los obreros”, lo que fue repudiado por la central sindical: “si los trabajadores se oponen a la ley, no rechazan su derecho de amparo a la vejez” a condición de no provocar “una merma de los mezquinos salarios” ni amenguar “las escasas libertades conseguidas”. Es decir, el aporte debía ser exclusivamente patronal y la dirección de las Cajas no debía servir para dividir a las organizaciones y crear un funcionariado cooptado por el gobierno. En los años 20 el sindicalismo era independiente del estado.
La huelga se levanta el 8 de mayo, previa libertad de los detenidos, una decisión que fue criticada y no acatada de inmediato. A esta altura varias cámaras habían dispuesto no efectuar descuentos y la ley se estaba convirtiendo en un instrumento inocuo. La huelga de hace 90 años, cuando el gobierno intentaba replantear su aplicación, se convirtió en el mazazo final.

Retiro con gloria

En aquel tiempo el PS planteó compensar el descuento del 5 % a los obreros con un aumento de los salarios, siendo que éste sería absorbido por una desvalorización directa o indirecta (inflación) y el impuesto al salario seguiría en pie. En la misma línea, actuó el PC.
Acusados unánimemente de anti estatistas, los sindicalistas revolucionarios dieron una lección histórica. En lo que sería quizás su última acción de envergadura en defensa de una política clasista, defendieron el “amparo a la vejez” financiado íntegramente por los capitalistas; advirtieron sobre el propósito de utilizar las Cajas para el pago de la deuda pública del estado capitalista y dejaron planteada la cuestión de que los sindicatos controlaran las Cajas de Previsión. Un planteo abandonado por la burocracia sindical de cualquier signo – que constituyó el 90 % de las AFJP y entregó a sus afiliados como mercado cautivo- y el llamado progresismo.

Christian Rath, autor de La Revolución Clausurada, Mayo 1810-Julio 1816, en coautoría con Andrés Roldán, Biblos, Buenos Aires, 2013 y Trabajadores, Tercerización y burocracia sindical, Biblos, 2011.

Notas:
1) La Vanguardia, 6.5.1924
2) Año IV, no. 210, 11.4.1905)
3) David Rock, El Radicalismo Argentino, Amorrortu, Buenos Aires, 2010.

sábado, 30 de agosto de 2014

El paro fue un éxito

A pesar de la carnereada de la UTA, que generó en el gobierno expectativas de concurrencia a los lugares de trabajo, y de las declaraciones del secretario general del Smata, Pignanelli, advirtiendo “el que para arriesga el trabajo”, primó la bronca y el paro fue un éxito.
Las primeras horas de la mañana de ayer permitieron observar en Buenos Aires colectivos semivacíos y pocos transeúntes en los principales puntos de transporte.
La medida de fuerza había comenzado el día anterior donde a partir del mediodía comenzaron batucadas en las oficinas públicas, confluyendo luego militantes de la CTA-Micheli y organizaciones populares y de izquierda en el Congreso Nacional. “Volvemos a la calle y al paro por el 82% móvil, un aumento salarial acorde al proceso inflacionario y la eliminación del impuesto al trabajo”, señalaron.
El pliego de reivindicaciones incluyó también la decisión de ocupar toda fábrica que cierre, la reapertura de paritarias, la derogación de la Ley Antiterrorista y la suspensión del pago e investigación de la deuda externa.
Mientras tanto, la CGT de Moyano y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo establecieron el día siguiente para continuar la jornada de paro nacional.
La situación previa arrojaba indicadores que avalaban las medidas.
Entre marzo y junio 320.000 personas perdieron su puesto de trabajo o pasaron a trabajar menos de 35 horas semanales, pasando el desempleo de 7,2% al 7,5%, aunque los más afectados son los jóvenes de entre 16 y 24 años donde los índices de desempleo se duplican.
Los casos puntuales que alimentan estas cifras son los 1.500 puestos de trabajo perdidos en marroquinería, según denunció la Cámara Industrial de Manufacturas de Cuero. El cierre de la gráfica Donnelley afectando a 400 trabajadores y la situación de Lear donde aún continúan despedidos 60 operarios, entre otros.
En la provincia de San Juan, el cierre de Alicorp (Champú Plusbelle) produjo el despido de 120 trabajadores y otros 20 en Felfort con el argumento de una “baja en la producción por falta de insumos importados”.
Esta semana se conoció el acuerdo entre las cuatro fábricas del neumático y el dirigente de la CTA oficialista, Pedro Wasiejko, para suspender 3.700 trabajadores, a los que hay que agregar los 422 trabajadores de Emfer-Tatsa produciendo al 5% de la capacidad de la fábrica, donde avanza un vaciamiento silencioso por parte del grupo Cirigliano.

El paro en el interior

Rosario y su cordón industrial fueron otro de los puntos de alta adhesión al paro. Silvio Acosta, delegado de Acindar en Villa Constitución realizó un resumen del panorama que se está viviendo en la región: “este paro le pega al riñón de un modelo productivo que lo único que hace es generar que los compañeros adentro de las fábricas se rompan los brazos, los hombros, por los ritmos de producción. Un modelo productivo nacional y popular no sé de dónde porque hacemos acuerdos con China y por culpa de esos acuerdos, fábricas como Paraná Metal, que hace los motores para General Motors, hoy están suspendidas y con posibles despidos. Hoy tenemos cerca de 100 frigoríficos cerrados. Tenemos empresas carroceras en la provincia y en todo el país que bajaron su producción”.
Jorgelina Signa, concejal de Bermúdez por el Partido Obrero, en declaraciones desde el piquete en el acceso a San Lorenzo señaló "el paro en el cordón industrial de San Lorenzo es total. La adhesión al paro se expresó rápidamente en la simpatía de los obreros a los distintos cortes. Es evidente que hay una gran deliberación en los trabajadores que en numerosas fábricas y gremios, independientemente de la central sindical a la cual pertenecen, hicieron asambleas para votar adherir al paro”.
La jornada de lucha en Neuquén arrancó con un piquete obrero en la Ruta 7, en el Parque Industrial, donde se concentraron trabajadores de Papelera Molarsa, el Sindicato Ceramista, docentes, la junta Interna de ATE del hospital Castro Rendón y estudiantes del CEHuma.
A partir de las 10:30 los trabajadores se movilizaron hacia Neuquén Capital donde marcharon por el centro de la ciudad hasta la Casa de Gobierno junto a los trabajadores de ATEN, el SEJUN y la Multisectorial contra el fracking, a un año de la escandalosa votación a favor de Chevron en la Legislatura neuquina.
Un contundente bloqueo mantuvo parado el Parque Industrial de Pilar donde trabajan más de 18 mil personas, en sus casi 200 fábricas en su mayoría multinacionales, garantizando que puedan ejercer su derecho a huelga.
Las comisiones internas y trabajadores de WorldColor, Unilever Planta Knorr y de Procter & Gamble votaron en asamblea adherir al paro a pesar de que sus propias conducciones sindicales no convocaban a la medida por ser oficialistas. Además votaron bloquear los tres accesos principales al Parque Industrial desde las 5 am. Junto a ellos se sumaron obreros de otras fábricas por mejores condiciones laborales, contra los despidos y suspensiones que se vienen sucediendo como en Atanor y la autopartista alemana Kromberg & Schubert que presentó un concurso preventivo de crisis, repitiendo la política de Donnelley.

Balance y perspectivas

En cuanto al balance del paro de hoy, Rubén “Pollo” Sobrero, dirigente ferroviario, lo consideró "un éxito". Además, destacó que "todos los ferrocarriles están parados" gracias a que hubo acuerdo entre los tres gremios. "Ningún ramal está funcionando", al tiempo que dijo ver "muy pocos colectivos y vacíos".
Sobre las razones que motivaron al paro, el gremialista remarcó: "las suspensiones, los despidos sobre todo en las empresas automotrices, alimenticias y mecánicos, la reapertura de las paritarias y también el Impuesto a las Ganancias". En relación a esto último, se quejó porque "el 92 por ciento" de los trabajadores ferroviarios lo pagan: "Nos están eliminando los dos aguinaldos".
"Espero que se tome el tema del impuesto a las ganancias y se abran las paritarias porque la mayoría consiguió un 28% -de aumento- y la inflación está llegando al 40%", dijo Sobrero. Y estimó que "los gremios que peor están son los que apoyan al Gobierno, como los mecánicos, los metalúrgicos, la alimentación y la UTA". Sin embargo, según Sobrero, mientras los dirigentes apoyan al Gobierno, "sus bases son las que están parando".
Ahora habrá que pensar en la inmediata continuidad del plan de lucha ante los oídos sordos del gobierno nacional como lo anticipan las declaraciones de l jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien afirmó que el 75% de los trabajadores "manifestó su voluntad de trabajar hoy, no adhiriendo al paro" convocado por las centrales sindicales opositoras, desconociendo la contundencia de la medida de fuerza.

Mario Hernandez

Lear: muy lejos de la normalidad



Los delegados a quienes el SMATA revocó ilegalmente el mandato en una asamblea fraudulenta y a quienes la justicia reinstaló en la fábrica denuncian agresiones cotidianas dentro de las instalaciones. Una patota que opera bajo las estrictas órdenes de la gerencia los increpa y ataca de manera permanente. Los despedidos que acampan afuera y los abogados también denuncian varios ataques y mensajes mafiosos.

Lejos de las afirmaciones del Secretario de Seguridad Sergio Berni, -que insólitamente por momentos parece ocupar el cargo de Ministro de Trabajo-, las actividades en la planta de la autopartista Lear distan mucho de ser “normales”.
No es normal la militarización cotidiana de la fábrica y sus alrededores por parte de un operativo conjunto de la gendarmería y la policía bonaerense.
Pero además, a este amedrentamiento constante se sumaron hechos de violencia ejercidos dentro de la planta por parte de una patota que responde a SMATA y que opera bajo las órdenes de miembros de la gerencia de la empresa contra los delegados que debieron ser reinstalados después de sucesivos fallos judiciales a su favor.
Así lo denunció Ruben Matu, uno de los trabajadores reincorporados en una carta a documento enviada a la empresa el día lunes 25/8. “Atento a que desde mi ingreso al establecimiento laboral el personal de dirección de esa empresa liberó de prestar tareas a unas 50 personas (la carta aporta alrededor de 20 nombres NdR), una verdadera patota comandada y dirigida por personal jerárquico de esa empresa como el señor Quiroga y otros líderes y supervisores permanentemente se encuentra hostigando, amenazando y ejerciendo violencia sobre el suscripto”. Identifica a estas personas con la lista Verde oficialista del sindicato SMATA y afirma que se llegó al extremo de “sacarnos a los golpes, empujones y amenazas de los puestos donde estábamos trabajando”.
Esta denuncia fue ratificada y reforzada en una nueva carta a documento enviada el martes 26/08 donde se relatan los nuevos hechos: “Dado que en el día de la fecha se han repetido los episodios de ataques, violencia y amenazas contra el suscripto por parte de las personas que Ud. mantiene liberados de prestar tareas y nuevamente al mando de los Gerentes de esa empresa. Pero además agrega que “esta vez uno de los ataques al suscripto incluyo arrojar gas pimienta en la cara y con empujones, golpes y amenazas incluyendo lesiones”.
Según informó el abogado que representa a los delegados y a los trabajadores despedidos, el Dr. Edgardo Moyano, este miércoles 26 se denunciarán penalmente estos hechos en los Tribunales de San Isidro. El escrito afirma que “el personal de dirección de la empresa (al que se identifica con nombre, apellido, DNI y cargo NdR) está practicando violencia organizada contra los suscriptos, situación que se evidencia también en tanto que la empresa no ha tomado ninguna medida sancionatoria en el marco de sus obligaciones con estas personas pese a que no trabajan, se agolpan en nuestros puestos de trabajo gritando, insultando, amenazando (…). El escrito judicial concluye: “Se reitera la intención de esta agresión organizada por los directivos de la empresa es impedirnos el contacto con los más de 500 compañeros de trabajo que se desempeñan a la fecha en el establecimiento.”

Tiros al aire y policías “blindados”

Pero no solamente dentro de la empresa se producen hechos de violencia y ataques contra quienes encabezaron la lucha por la defensa de los puestos de trabajo. Los trabajadores despedidos que mantienen un acampe fuera de la planta reclamando su reincorporación también sufrieron amedrentamientos con métodos mafiosos. En otra denuncia penal que también se presentará este miércoles donde se consigna que “en fecha 15/08/14 en el horario aproximado de las 04:30 a las 6 hs. un vehículo desconocido tipo Renault Clío negro, en el que se trasladaban dos personas transitando a una lenta velocidad de 20 Km. por hora aproximadamente, procedió a realizar tres tiros con arma de fuego al aire. Los disparos fueron efectuados por el acompañante del conductor, el primero de ello a la altura del ingreso al estacionamiento de la empresa y los dos siguientes a unos 15 metros donde está la Carpa.”
El relato denuncia la actitud insólita de la policía que se encontraba a metros del lugar: “Vale destacar que al momento en que se efectuaron los disparos había en la puerta de ingreso al estacionamiento de la empresa un patrullero de la Policía Bonaerense. Cuando nos acercamos a dichos policías para que siguieran al vehículo en cuestión los efectivos en el lugar nos dijeron que eran policías de la Matanza y no conocían el lugar y por eso no los iban a perseguir al tiempo que nos sugirieron que nos cuidemos nosotros porque ellos estaban blindados”.

El corralito

En la misma denuncia penal se denuncia un segundo hecho de hostigamiento por parte de las fuerzas de seguridad: “Pese a que la manifestación en la Carpa es pacifica, quienes permanecemos en la misma alternadamente, no solo trabajadores despedidos, sino miembros de organizaciones sociales solidarias que vienen apoyando nuestro legítimo reclamo, estamos siendo víctimas de permanente hostigamiento por parte de las fuerzas de seguridad, ya que entre la franja horaria de 05 a 16 hs. aproximadamente, cotidianamente la guardia de infantería de la Policía Bonaerense conjuntamente con efectivos de gendarmería nacional forman un literal corralito cercando todo el perímetro de la carpa en sus cuatro laterales con decenas de efectivos (…)”
Todos estos demuestran que el conflicto no está cerrado y mucho menos “normalizado”, como afirman Berni o Tomada en los medios de comunicación. Este miércoles está convocada una nueva jornada de protesta, en las vísperas del paro general convocado para el día siguiente.

Fernando Rosso
@RossoFer

Turbulencias

Mientras el gobierno explora alguna salida a la crisis de deuda abierta por el fallo Griesa, aumenta la especulación con el dólar y la presión por una nueva devaluación. La recesión va golpeando sobre los trabajadores. | 0 comentarios

“Si todo el mundo piensa que la cosa va a ir mal, probablemente vaya mal, aunque no haya motivos para eso”, dijo el ministro Axel Kicillof este jueves 28 en el Consejo de las Américas. Pero para millones de trabajadores que ese mismo día salieron al paro no se trata de lo que piensan, sino de lo que efectivamente sufren sobre sus espaldas con despidos, suspensiones y la inflación que se come el salario. El paro mostró una enorme predisposición a no dejar pasar el ajuste. La recesión no es una “sensación”. Según un informe que dio a conocer la consultora económica FIEL la retracción industrial lleva catorce meses y en lo que va del año la producción cayó 4,2%. El panorama económico confronta cada vez más frentes de tormenta. Por un lado, el dólar paralelo (“blue”) alcanzó un máximo de $14,45 por la especulación. Por otro lado, la caída del precio de la soja agrava la escasez de dólares porque las multinacionales exportadoras y los terratenientes agrarios realizan maniobras reteniendo ventas. En este contexto de problemas económicos crecientes el gobierno busca una difícil salida a la crisis de deuda abierta por el fallo de Thomas Griesa.

Presiones devaluatorias

Más allá que el oficialismo pretenda estar declarando la soberanía en cada pago de la deuda, la atención sobre la cotización del dólar devela en algún grado el carácter semi colonial de nuestro país, que depende para su desenvolvimiento en dosis importantes de la moneda yanqui. El gobierno está intentando minimizar, como ya lo hizo previo a la devaluación de enero, la relevancia del aumento del dólar paralelo (“blue”) diciendo que comprende un volumen insignificante de transacciones en relación a las oficiales. Es verdad. La gran mayoría de los dólares se van por el circuito oficial (algo así como los mecanismos normales de la expoliación imperialista) en pagos de la deuda externa usuraria, en las ganancias que las multinacionales buitre sacan del país, en las compras de combustibles en el exterior por la crisis energética y otras importaciones. Cuando no por la fuga legal a través de bonos y títulos. Todo este drenaje de dólares no alcanza a cubrirse con los ingresos por exportaciones. Como entran escasísimos dólares por inversiones o nueva deuda, la faltante se compensa liquidando reservas del Banco Central. La restricción de divisas en el circuito oficial retumba en un recalentamiento del circuito del dólar pararelo o ilegal, justamente la vinculación que el gobierno niega.
Con el foco en el precio de la soja, otra cosa se pone en evidencia. A pesar del relato de la “industrialización”, el peso que tiene la producción agraria es central en la economía. Las exportaciones agrarias son el principal suministro de dólares. Las multinacionales exportadoras de granos y los grandes terratenientes tienen una posición privilegiada para especular con la divisa verde. La especulación se acentuó ahora que el precio de la soja cayó a un mínimo en cuatro años. Quieren compensarse esa caída con una recomposición de ingresos vía devaluación. Para lograrlo retienen ventas de soja.
La Unión Industrial Argentina ya reclamó la devaluación hace algunas semanas. Este jueves, en el Precoloquio de IDEA, un foro empresarial con la impronta del Grupo Clarín, se pronosticó una devaluación. Un pronóstico así, realizado por el lobby empresarial, no sólo puede expresar un deseo, es un plan de acción. El gobierno negó que vaya a ceder a las presiones. El mismo discurso sostuvo en enero previo a subir abruptamente el precio del dólar. La historia puede repetirse.

Multimillonarios con el “modelo”

A la escasez de dólares el gobierno la quiso resolver con una vuelta a los “mercados”. Los acuerdos con el Club de París, Repsol y el Ciadi (un tribunal del Banco Mundial al servicio de las multinacionales imperialistas) buscaban acercar posiciones con el capital financiero internacional. Pero el fallo Griesa puso en jaque el plan de volver a endeudarse para conseguir dólares. Luego de fracasar con reapertura del canje en 2013, con apelaciones en EE.UU., intermediaciones con Daniel Pollack, negociaciones de la banca nacional y de la J.P. Morgan y una demanda en la Corte de La Haya, la última movida del oficialismo, para intentar salir de la encrucijada del fallo Griesa, es el proyecto de ley de pago soberano.
A esta pelea el gobierno buscó darle un carácter épico bajo la consigna “patria o buitres”. Pero la épica se va diluyendo. El domingo 24 el oficialista Página 12 dio a conocer el apoyo del empresario mexicano David Martínez Guzmán al proyecto de ley de pago soberano que Cristina Kirchner envió al Congreso. Martínez es socio del Grupo Clarín en Cablevisión y dueño de Fintech Advisory, que posee millones de dólares en bonos argentinos. No pasaron dos días desde que el mismo diario tituló “No estamos Soros”, se refería al magnate George Soros, dueño de Quantum Partners, que junto a Hyman Capital, perteneciente a Kyle Bass, y a otros inversores iniciaba una demanda en Londres contra el Bank of New York Mellon (BoNY), el agente de pago de la deuda argentina que el gobierno desplazó por acatar la orden del juez Thomas Griesa. Soros también tiene una cartera llena de bonos argentinos y participación accionaria en YPF. Es un experto especulador. En 1992 apostó contra la libra esterlina del Reino Unido provocando su devaluación. Con esa apuesta se ganó más de mil millones de dólares. Kyle Bass tendría otros 2 mil millones de dólares en bonos argentinos. Saltó a la fama especulando con las hipotecas sub prime mientras miles de familias perdían sus casas en EE.UU.. Martínez, Soros y Bass son apenas algunas de las caras visibles de los multimillonarios que aceptaron los canjes “soberanos” de 2005 y 2010 logrando ganancias del 300%, como reconoció Cristina Fernández de Kirchner. No hay dudas que los que entraron al canje son tan buitres como los que lo rechazaron.

Una salida obrera

Cualquier acuerdo con los buitres de la deuda será una hipoteca que cargarán las actuales y futuras generaciones del pueblo trabajador. Una devaluación será un nuevo zarpazo contra el salario obrero como en enero. A esa salida capitalista a la crisis, hay que oponerle un plan de conjunto de la clase trabajadora. El paro nacional es un enorme punto de apoyo, un gran pronunciamiento contra los despidos y suspensiones, contra la pérdida del salario por la inflación y por todas las demandas obreras. Frente al proyecto de ley de pago soberano que quiere votar el oficialismo para seguir siendo “pagador serial”, o a las propuestas de la oposición patronal que compite por ser más cipaya aún con el capital financiero internacional, desde el PTS en el Frente de Izquierda y los Trabajadores decimos no al pago de la deuda externa.
Llamamos a que se realice una consulta para que sea el pueblo el que decida qué hacer con la deuda. Para terminar con las maniobras especulativas de financistas, bancos y exportadores sojeros que retienen ventas, hay que establecer el monopolio estatal del comercio exterior y la nacionalización de la banca bajo administración obrera para centralizar todos los recursos y ponerlos en función de las necesidades sociales. Para que esta vez la crisis la paguen los capitalistas.

Pablo Anino

Criminalización de la pobreza y negocio inmobiliario



Efectivos de la Metropolitana actuaron con la infantería, mientras la Gendarmería realizaba una verdadera caravana del terror con hidrantes, camionetas, motos y micros de dos pisos llenos de los soldaditos de Berni.

A las 8 de la mañana se da un pico de tensión. El supuesto allanamiento por la muerte de Melina, fue la excusa para el desalojo violento. Muchos aceptaron ser trasladados a los albergues de la Ciudad, otros se quedaron exigiendo que le devuelvan las tierras que habían comprado.
Por la tarde se realizó en el obelisco una concentración para denunciar la represión y expresar la solidaridad con las familias desalojadas, con diputados, legisladores y organizaciones sociales. Estas acciones no salieron en los medios que sólo mostraba a Berni como lo que es: un perro guardián de la propiedad privada. Como contrapunto, en la toma se mostraban a Larroque de La Cámpora, diputados de Nuevo Encuentro, militantes del Evita, además de Pablo Ferreyra quién recibió tres balazos de goma.
Seis personas fueron detenidas bajo los cargos de “usurpación”.

El pueblo pobre a merced de punteros y narcos

La toma del predio bautizado Papa Francisco comenzó en febrero de este año, mostrando nuevamente la crisis habitacional en la Ciudad que sufren en primer lugar los trabajadores inmigrantes que se encuentran entre los más precarizados. Quienes compraron los terrenos de los que hoy son expropiados quedaron en situación de calle. Fueron punteros del PRO los que iniciaron la venta de esos terrenos en Lugano. Y entre los punteros hizo pie un grupo de narcos, aprovechándose de las necesidades de las familias trabajadoras que terminan cediendo a esa extorsión por falta de recursos para acceder a una vivienda digna. Uno de los personajes que desnuda la complicidad de los partidos que gobiernan con la mafia de las tierras es Antonio Chancalay, vinculado al Peronismo y a Cristian Ritondo

Plan Maestro

El proyecto macrista Plan Maestro, que en la legislatura porteña fue acompañado por la bancada kirchnerista, prevé otorgar beneficios fiscales a empresas de biotecnología y fabricantes de artículos deportivos, donde harán negocio las empresas constructoras. En estos predios se construira la Villa Olímpica y el Distrito del Deporte. El gobierno porteño planea invertir tan sólo en el proyecto de la Villa Olímpica U$S 112 millones que serán aportados por el Instituto de Vivienda de la ciudad. Nuevamente tierras públicas cedidas para negocios privados. Una vez terminados los Juegos Olímpicos del 2018, las viviendas construidas para alojar a los atletas serán transferidas al Instituto de la Vivienda de la Ciudad, para ser otorgadas a los habitantes de la Comuna 8 mediante el programa “Primera casa”. Pero el 33% de la población de la Comuna 8, que vive en villas y asentamientos, no cuenta con los requisitos para entrar en este plan.

Quedó claro el objetivo

El objetivo de este desalojo no fue salvaguardar la vida de los habitantes del predio de Lugano ni la lucha contra el narcotráfico, sino criminalizar la pobreza y ejercer un control territorial en función de los intereses de los grupos inmobiliarios. También fue uno de los objetivos del Operativo Cinturón Sur, donde 2500 efectivos de Gendarmería y Prefectura, a principios de 2011, desembarcaron en la zona sur de la ciudad, saturando sus calles.

LVO

Nuevas voces sobre los ceramistas

Familiares de víctimas del terrorismo de Estado que trabajaban en Lozadur y Cerámicas Cattáneo dieron su testimonio. Muchos de ellos hablan por primera vez ante un tribunal. Aportan información sobre la responsabilidad civil por esos crímenes.

Dora Ludueña era esposa de Pablo Villanueva. Los dos trabajaban en Porcelanas Lozadur, una de las fábricas de cerámica de Villa Adelina más importantes de la zona norte. Pablo era delegado de sección. Y ella misma representó a sus compañeros durante uno de los últimos conflictos de 1977, por un reclamo de salarios. Para entonces, la filial 2 de la Federación Obrera Ceramista de Villa Adelina estaba intervenida por el comandante de Gendarmería Máximo Millarck. Uno de esos días, Millarck entró a la fábrica. “Habló con mi marido para que se levantara la medida de fuerza”, explicó Dora días atrás. Millarck “pidió que una o dos personas de cada sección fueran a hablar con él a una oficina. De mi sección fui yo. El habló con nosotros para que fuéramos a las secciones a hablar con las personas para que levanten la medida de fuerza. Fue todo como una orden: que fuéramos y habláramos con la gente y les dijéramos que si no se levantaba la medida de fuerza se la iban a ver con los bichos verdes”.
–¿Qué eran los bichos verdes? –preguntó un fiscal en la audiencia.
–Yo no lo entendí en ese momento –dijo la mujer–. Pero fui y le dije a la gente. Hice una reunión en la sección, había unas treinta personas, compañeros míos. Les explicamos.
Dora tosió. Miró a los tres jueces del Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín. Les dijo que estaba un poco nerviosa. Tomó agua. Un juez anotó algo en un papel.
La medida continuó. Lozadur cerró las puertas el 18 octubre de 1977. Quince días más tarde, “los bichos verdes” secuestraron a siete trabajadores: entre otras, golpearon las puertas de la casa de Dora y de Pablo. Pablo salió del cuarto y no volvieron a verlo. Tenían una hija y Dora llevaba un embarazo de tres meses.
Ella fue convocada esta semana a dar testimonio en el juicio oral de San Martín, que reconstruye los crímenes de 67 trabajadores navales, ceramistas y metalúrgicos secuestrados y desaparecidos durante la dictadura militar. La mayor parte eran delegados y allegados a las comisiones internas de distintas fábricas de la zona norte. Dora sabe que la fábrica cerró y volvió a abrir meses más tarde. Pablo ya estaba desaparecido. Ella volvió a trabajar, llevaba siete u ocho meses de embarazo.

El juicio

El debate se conoce como el Juicio a los Obreros. La mayor parte de las víctimas son trabajadores de los astilleros y de los ceramistas que eran los gremios más combativos de la zona norte, y desde donde impulsaron la Coordinadora Fabril de 1975 con alta capacidad de movilización y enfrentamiento con la burocracia sindical, explicó el abogado Pablo Llonto. Durante las primeras semanas del juicio se reconstruyeron los secuestros de los astilleros de Mestrina y Astarsa. La semana pasada los testimonios avanzaron en torno de los ceramistas de Lozadur y de Cerámicas Cattáneo, las dos fábricas de cerámicas más grandes de la zona. Lozadur con mas de 1000 personas y Cattáneo con mas de 500. El 27 de octubre se produjeron cuatro secuestros en Cattáneo, tres en la planta. Y entre el 1º y el 2 de noviembre se llevaron a los siete de Lozadur de sus casas.
En este juicio se juzga la responsabilidad de cuatro militares, entre ellos Santiago Omar Riveros y Reinaldo Benito Bignone como responsables de Institutos de Comandos Militares de Campo de Mayo. No se juzga aún a los responsables civiles, propietarios o gerentes de las fábricas, pero esas responsabilidades quedan expuestas en cada audiencia porque los testimonios suman datos.
Uno de los aportes del martes fue sobre la presencia de “infiltrados” de la policía dentro de la fábrica y en el gremio.
Lozadur y Cattáneo pertenecían al mismo sindicato Filial 2 de Villa Adelina. El martes declaró José Alonso, ex trabajador de Cattáneo. “El sindicato fue intervenido y fue organizado desde el punto de vista de las Fuerzas Armadas”, dijo. Ellos pusieron “personas que estaban infiltradas en los lugares de trabajo, en muchos casos para interrogarlos y en muchos casos para hacerlos desaparecer, no fue inmediato, sino que lo hicieron paulatino”.
En esa audiencia declararon otros familiares de desaparecidos. Entre otros, Dora, que también era trabajadora de esas plantas. Esos testimonios acentuaron la relación entre el conflicto gremial y las desapariciones posteriores.
Pablo Leguizamón era trabajador de FATE, hacía el turno noche y estaba casado con Sofía Cardozo, trabajadora de Lozadur. Fue convocado para hablar del secuestro de su esposa. Vivían en Don Torcuato. Sofía es una de las cuatro mujeres que hay entre los siete desaparecidos de la fábrica, un número que da cuenta también de la presencia mayoritaria de mujeres dado que eran más del 50 por ciento. El 2 de noviembre de 1977, cuando él volvía al barrio a las siete menos cuarto de la mañana, uno de los vecinos salió a su encuentro para darle la noticia. Los “bichos verdes” se habían llevado a Sofía y tiraron a su hija Amalia, de dos años, en la puerta de un vecino.
Pablo dijo todas las palabras como pudo, apretadas, apuradas. “Lo que pasa es que me pasa esto cuando empiezo a hablar de estas cosas de mi señora”, explicó. “Le pasó lo que le pasó por decir la verdad. Ese fue el delito de mi señora, decir la verdad, por eso yo quiero justicia.”
–¿Y cuál era esa verdad? –le preguntó la fiscalía.
–Mi señora iba al trabajo, hablábamos: “Mirá que está pasando en todos lados esto de los secuestros”. Nuestra política es decir la verdad y trabajar, esa es nuestra política. No teníamos nada más que un ranchito. Vivíamos con la criatura.
Muchos de estos relatos son nuevos y para muchos son nuevas las posibilidades de decirlos en voz alta. A partir de 2009, un grupo de familiares se dio cuenta de que podían imaginar un juicio por sus seres queridos. En ese contexto rastrillaron el territorio. Dora es una de esas mujeres reencontradas años más tarde. Con ella, también se acercó una de sus hijas. “En el año ’90 yo cumplía quince años, señores”, dijo su hija, Marisa Alejandra, a los jueces. “Una chica de 15 lo que quiere es su fiesta, pero ese día yo esperaba que mi papá abriera la puerta y llegara. Eso es lo único que yo quería –dijo–. Y ese día, cuando a la noche él no llegó, yo supe que no iba aparecer nunca más.”
Millarck debería estar sentado entre los responsables de los crímenes, pero no está: “No llegamos a tiempo”, dice Liliana Giobanelli, esposa de uno de los desaparecidos. Murió el 24 de diciembre de 2012.

Alejandra Dandan
Alejandra Dandan @

viernes, 29 de agosto de 2014

La Deuda Externa y los “engaña pichanga”

Cuando era niño armaba una pelota de trapo con papel de diario y medias viejas, y la envolvía con piolines para que resista las patadas. También nos divertíamos con otros juegos, entre los que estaba uno al que llamábamos el “engaña pichanga”. Cuando alguien contaba algo y dudábamos, o descubríamos que nos mentían, le decíamos que era un engaña pichanga (porque nos querían “meter el perro”). Y cuando descubríamos la mentira recibíamos un caramelo y cuando no, debíamos pagar una prenda.
El problema de la deuda externa, es un juego similar al que juegan señores de afuera y de adentro, llamados "buitres” y donde el árbitro trata de hacer jaque mate al país, mientras a los pueblos nos ubican de espectadores.
El juego del “engaña pichanga” no es nuevo en el mundo de las finanzas y la especulación. Se trata de mover las piezas y hacer creer a los países empobrecidos que son deudores de los países ricos y que los pueblos deben pagar la deuda externa y eterna bajo pena de default, embargos y toda la batería de sanciones.
Nuestro gobierno se encuentra acorralado en el juego del engaña pichanga. Al darse cuenta que ningún juez de los EEUU emitiría un fallo judicial a favor de la Argentina, abre el paraguas y dice que hay que “honrar la deuda soberana”.
Perdonen mi ignorancia pero, a qué se refieren cuando afirman que hay que honrar la “deuda soberana”: ¿Por qué el país, tiene que pagar lo legítimo y lo ilegítimo sin investigar una deuda inmoral, injusta, manchada con la sangre del pueblo? ¿Por qué pagar una deuda que ya se pagó tantas veces? ¿Qué han hecho los gobiernos democráticos para no ceder la soberanía nacional a tribunales extranjeros y evitar este engaño?Más...
Hace más de 30 años que organizaciones y personalidades, venimos proponiendo una auditoria sobre la deuda y es necesario referirnos a Alejandro Olmos, quien inició el juicio sobre la deuda externa y después de 18 años, el Juez Ballestero, envía su resolución al Congreso Nacional para que investiguen el daño hecho al país. Sin embargo, desde hace 14 años este fallo duerme el sueño de las complicidades, y se encuentra cajoneado en el Congreso.
La tragedia es que los gobiernos de los países endeudados, se han transformado en fieles creyentes del Dios Molok, a quien le rinden culto en sus templos haciendo el ritual del pago de la deuda eterna, con el objetivo de ser algún día merecedores del paraíso fiscal, y poder recibir nuevos créditos, para pagar los intereses de la deuda externa y asegurarse que se incremente para volver a pagarla, y recibir las indulgencias del capitalismo que reclama más y más sacrificios.
En su angustia existencial, y como fieles creyentes, los gobernantes, ministros, políticos, y empresarios, ruegan, patalean, se rasgan las vestiduras y hacen discursos anunciando que el país está dispuesto a pagar la “deuda soberana” con el hambre del pueblo. Las consecuencias son el hambre, la mortalidad infantil, la inflación que devora todo a su paso provocando mayor pobreza, la falta de recursos para la salud, la educación y el aumento de la violencia social y estructural, agudizando la desigualdad.
El pueblo sabe que el paraíso prometido no existe, salvo para los ricos. Nos vendieron el engaña pichanga, como lo hizo el Club de París, cuyo deporte favorito es jugar al saqueo de los países empobrecido.
Mientras el gobierno está dispuesto a negociar lo inaceptable, hay quienes desde la oposición política y económica, piensan que hay que pagar todo, sin discutir nada. Son los sumisos peones del juego del engaña pichanga, que esperan que el Juez Griesa y los buitres le den el jaque mate al país. No hay que olvidar lo ocurrido con la Fragata Libertad en Ghana, que casi la envían a pique con el embargo, una metáfora nada lejana de la realidad nacional.
Por eso debemos asumir los desafíos y no aceptar el lugar de espectadores. Debemos reclamar el pago de la deuda interna.
Los pueblos tienen capacidad de resistencia, de ser protagonistas y constructores de su propia historia, y de luchar para ser libres y soberanos. Debemos convocar a todos los sectores sociales del país, sin discriminación ideológica y política, y conformar foros en todo el país, en cada comunidad, en los sindicatos, iglesias, en las universidades y movimientos estudiantiles, organizaciones sociales culturales y políticas, para analizar y plantear alternativas al laberinto en que se metió el gobierno y no sabe cómo salir.
Es necesario auditar la deuda externa y convocar una consulta popular, y el gobierno debe sumarse a esa convocatoria, escuchar otras voces y analizar posibles alternativas económicas para enfrentar, no sólo a los buitres de afuera, sino también a los de adentro. Porque la única deuda soberana a pagar es con el Pueblo Argentino.
Marechal decía: “del laberinto se sale por arriba”, hay que optar en bien de todos y saber que lo que sembramos recogemos. El pueblo no puede dejarse someter por los engaña pichanga.

Adolfo Pérez Esquivel. Premio Nobel de la Paz

“Vamos hacia la privatización del sistema educativo de la ciudad de Buenos Aires”

Entrevista a Jorge Adaro, secretario general de Ademys

La semana que pasó se aprobó en la Legislatura porteña el proyecto que crea un ente descentralizado para evaluación docente. Por 38 votos a favor del PRO, UNEN y Confianza Pública, y 21 en contra, la propuesta del ejecutivo se convirtió en ley, luego de alrededor de un año de su ingreso al cuerpo legislativo. La Unidad depende del Ministerio de Educación. Para conocer una opinión de docentes de la Ciudad, el Programa La Revancha entrevistó a Jorge Adaro, secretario general de Ademys.
Frente a la nueva ley, Adaro sostiene que el planteo del ministerio busca imponer un concepto de competencia que desconoce las realidades particulares. “Parecería ser que el proceso educativo es algo aislado que no está atravesado por las relaciones sociales, que no está atravesado por conflictos y que está todo dispuesto como para poder hacer una comparación con los mejores” señaló Adaro, sobre la concepción de educación del macrismo.
Además, agregó que trae “la competencia entre escuelas a través de evaluaciones y esa lógica de competencia se traduce en premios y castigos”. De forma rotunda afirmó que “no vemos absolutamente nada positivo en la creación de este instituto. Un instituto descentralizado que, en principio se aleja de la responsabilidad central que debe tener el Estado y el Ministerio de Educación en regular las políticas, inclusive la de evaluación. Un ente descentralizado que en un primer momento tenía un planteo claro de poder absorber dineros externos fuera del presupuesto educativo. Esto generó muchos ruidos pero finalmente se deja la puerta abierta a poder recibir donaciones”.
Originalmente el proyecto que ingresó el PRO autorizaba a la nueva unidad a recibir financiamiento externo. Luego de idas y vueltas con el UNEN, a cambio de sus votos, se eliminó esa posibilidad pero se dejó la puerta abierta para que sea receptor de donaciones. “Los aportes que pueda haber seguramente serán de empresas, por ejemplo, que tienen algún interés en su intervención y que finalmente con las donaciones van a poner un poco las pautas de cómo evaluar, qué y para qué evaluar. Es decir que el Estado pierde la centralidad y el control de gran parte de los resultados y del sistema educativo en general. Es algo muy grave, es una acción que va en consonancia con una política colonialista en el plano educativo. Esto no es un invento, no es producto de la creatividad del gobierno. Sino que son imposiciones que vienen de los organismos internacionales”.
Esta modalidad se aplica en EE. UU pero va en camino a dejar de emplearse. Le consultamos el por qué y Adaro anifestó: “EE.UU es un caso muy interesante porque esto empezó a ser aplicado en la época de Bush y diez años después la Ministra de Educación de ese momento hace un pedido de disculpas públicamente a la población norteamericana por los efectos que había tenido esta política”. Adaro indica que uno de los efectos advertidos “es la fragmentación absoluta del sistema educativo y por supuesto con graves consecuencias para los sectores más postergados de la sociedad”. En el caso de Argentina recuerda que “nosotros ya tenemos un sistema educativo absolutamente fragmentado y esto va a profundizarlo”.
Sobre cómo se hará la evaluación de la calidad educativa, Adaro explica por qué este sistema no es conveniente y cómo distorsiona la diversidad de escenarios. La metodología implica “una evaluación externa, censal, tipo múltiple choice que se aplica para que la hagan niños de cualquier escuela de la ciudad sin tener en cuenta el contexto en el que se desarrolla la actividad educativa, como si no hubiera elementos que influyen en ese contexto”.
Jorge Adaro cuenta que trabaja en una escuela de Bajo Flores. La jornada general es de 8 a 12.15 hs. Sin embargo, una hora se va entre desayuno y almuerzo de los alumnos. Por otro lado, por ejemplo, rescata que en la última semana “no hubo clases por una serie de conflictos en el barrio por diputas con ciertos negocios y nuestra escuela estuvo vacía”. En este sentido, reitera que “estos elementos no son tenidos en cuenta a la hora de plantear este tipo de evaluaciones. Lo único que se hace es poner una hoja en blanco para poner crucecitas a un niño de una escuela de Bajo Flores como a un niño de una escuela privada de Belgrano.
La otra punta del palo es la formación docente. “Hay una contradicción entre lo que dicen y lo que hacen con los recursos para lograr una mejor educación”, según Adaro. Sobre este punto, explica en diálogo con La Revancha que “el CePA es la escuela de capacitación que hemos tenido los docentes de la Ciudad de Buenos Aires donde podíamos hacer perfeccionamiento y capacitación fuera del horarios”. Además, una conquista que resalta sobre la Escuela es que “se encargaba de hacer el perfeccionamiento en horario de funciones con relevo de tareas”. Sin embargo, la otra moneda del discurso sobre la calidad educativa queda al descubierto. Adaro advierte que el espacio “sistemáticamente desde el 2008 a esta parte viene siendo totalmente vaciado”. De esta forma se quedan sin “la única herramienta de la que podíamos disponer para hacer capacitación, perfeccionamiento y formación. Es la única posibilidad que tenemos de manera gratuita”. En este camino que profundiza el Gobierno de la Ciudad, Jorge Adaro destaca que “la tendencia es hacia la privatización incluso de la capacitación docente. Esto es un paso muy importante en la privatización del sistema educativo de la ciudad de Buenos Aires”.

Red Eco Alternativo

jueves, 28 de agosto de 2014

Parazo en el Parque Industrial más grande del país



En el marco del paro nacional, un contundente bloqueo mantiene parado el Parque Industrial de Pilar donde trabajan más de 18 mil personas, en sus casi 200 fábricas en su mayoría multinacionales, garantizando que puedan ejercer su derecho a huelga.
Las comisiones internas y trabajadores de WorldColor, Unilever Planta Knorr y de Procter & Gamble votaron en asamblea adherir al paro a pesar de que sus propias conducciones sindicales no convocaban a la medida por ser oficialistas. Además votaron bloquear los tres accesos principales al Parque Industrial desde las 5 AM. Junto a ellos se suman obreros de otras fábricas por mejores condiciones laborales, contra los despidos y suspensiones que se vienen sucediendo reiteradas veces en el parque industrial
Darío Campo, trabajador de Procter & Gamble y miembro de la interfabril declaró: “desde el conflicto de las trabajadores de Kromberg que las empresas continúan en una línea de suspender y despedir a los trabajadores por falta de rendimiento y esto es consensuado con el gobierno nacional y con el distrital. En el conjunto del Parque casi todas las paritarias cerraron por debajo de la inflación, la tercerización y el trabajo por agencia son moneda corriente y estamos ante una andanada de suspensiones y despidos como en Atanor, Exal, Kromberg. Además en todas las plantas se rumorea que van a achicar. La ecuación es simple: o los empresarios descargan su crisis sobre nuestras espaldas, o damos pelea para que la crisis la paguen ellos". También agregó que "a diferencia del 10A esta vez la mayoría de las fabricas del parque no dieron asueto, tratando de aprovechar que la UTA no adhirió al paro. Pero el éxito del bloqueo frustró la posibilidad de que las patronales puedan producir ".
Maximiliano Zuasnabar delegado del gráfica WorldColor y miembro de la interfabril, expresó: “mantenemos desde las 5.30 AM bloqueado totalmente el parque industrial. Los miles de trabajadores del parque recibieron esta medida con simpatía ya que en sus fábricas o bien no están sindicalizados o las direcciones de los sindicatos burocráticas no garantizan las asambleas ni la libertad de expresión. Y la mayoría quería adherir al paro. Este bloqueo es un aviso a las empresas y al gobierno de que no vamos a dejar que estas continúen con sus preventivos de crisis engañosos como lo hicieron en la empresa Donnelley”. “Frente a este escenario el paro nacional es extraordinariamente masivo en las diferentes zonas del Gran Buenos Aires, su capital y el interior del país, demostrándole a Moyano y a Barrionuevo que los trabajadores desde las bases en asambleas prepararon y nuevamente salieron a romper con el paro dominguero que proponían las burocracias sindicales”, concluyó.
Finalmente, Gabriel Maro, trabajador de Procter & Gamble y miembro de Interfabril sentenció: “esta es la demostración de fuerzas de los trabajadores frente al ajuste, la inflación, el impuesto al salario, los despidos y las suspensiones. Es la bronca expresada desde abajo al gobierno y a la oposición, y que a la vez está sobrepasando a las burocracias sindicales”

Contactos:

Darío Campos: (011) 15 3566 3978
Maximiliano Zuasnabar: (011) 15 6927 6009.
Gabriel Maro: 0348/ 434-4603

Fracasó la operación del Gobierno






Las principales concentraciones urbanas del país amanecieron hoy como si fuera un feriado. La operación política del Gobierno nacional pactando con Roberto Fernández de la UTA el funcionamiento de ómnibus y colectivos no pudo evitar que millones de trabajadores de todas las ramas de producción y de los servicios se quedaran en sus casas. Los trenes urbanos están paralizados al igual que todos los aeropuertos del país y los bancos. La Línea B del Subte es la única que paró a instancias de sus delegados, con Claudio Dellecarbonara a la cabeza. Pero, al igual que los colectivos que funcionan en el área metropolitana, las formaciones están sin pasajeros. Aunque los gremios docentes no llamaron al paro, las escuelas están sin alumnos.
Es el tercer paro nacional que enfrenta Cristina Fernández. Pese a una convocatoria burocrática y tardía, pese al temor a los despidos que azota a la industria, pese a la abierta carnereada de los dirigentes sindicales de los principales gremios, millones de trabajadores decidieron dar un nuevo mensaje de protesta al Gobierno y a las patronales.

Panamericana

Desde muy temprano se fueron agrupando en el ya mítico kilómetro 35 de la Panamericana (intersección con la Av. Henry Ford) trabajadores de Kraft, Lear, Pepsico que se unieron a una importante columna de Donnelley que marchó desde la planta ubicada a un kilómetro del corte. Distintas organizaciones de izquierda acompañan a los trabajadores.

Entrevista a trabajadores de gráfica Donnelley


Trabajadores de Lear y estudiantes cortaron Panamericana contra la empresa


Movilización de cara al Paro Nacional Activo


Unidad de acción para frenar el ajuste: “Esperamos que se abra una ronda de diálogo sincero entre los diferentes actores sociales” ACTA

Hablamos con Juan Carlos “Pipón” Giuliani, secretario de Relaciones Institucionales de la CTA, sobre la Jornada Nacional de Lucha de 36 horas que realiza la CTA junto a la Multisectorial. Comenzó ayer a las 12 con paro, movilización y piquetes. Confluyendo las ultimas 24 horas con la medida de la CGT (28 de agosto).
“Hubo abandono de tareas a partir del mediodía y trascurrió el paro con movilizaciones y cortes de rutas. En Capital Federal el abandono de tareas terminó con una concentración a las 14 horas en el Cabildo para marchar al Congreso y llevar el pliego de reivindicaciones”, detalló Giuliani y enumeró como uno de los puntos centrales la exigencia de una ley que prohíba los despidos y suspensiones de trabajadores al menos por un año.
“Argentina es uno de los pocos países del mundo donde se permite el despido sin causa”, dijo Giuliani.
Asimismo habló de la necesidad de una reapertura de paritarias y de “un aumento salarial de emergencia para paliar el efecto corrosivo de la inflación y la devaluación, junto al reclamo de atender a las necesidades de los jubilados y pensionados”.
Finalmente se refirió al giro del Gobierno en su actuación sobre la protesta social. “Acá hubo una disputa entre dos líneas de actuación, una más política que tendía a la no represión y a la resolución pacífica y social del conflicto con Nilda Garré, que claramente fue desalojada de su cargo y que perdió esta pulseada a través de sectores que hoy verbaliza Sergio Berni y que están dispuestos a reprimir al protesta. No van a permitir que nos expresemos los trabajadores y otros sectores populares en la calle”
“Lo que hay que discutir es como se enfrenta este parate económico. Como conclusión del paro lo que esperamos es que se abra una ronda de diálogo sincero y franco entre los diferentes actores sociales. Que el Gobierno siente a la mesa no sólo a los sectores que comulgan con sus políticas, sino a todos los actores sociales y que encontremos una salida a este atolladero. Que no sean los trabajadores los que paguemos los costos de la crisis”.

ACTA