lunes, 23 de enero de 2017

Multitudinaria marcha de mujeres contra Trump en Washington



Límites y potencialidades del movimiento

En el primer día de mandato de Donald Trump, más de 500 mil mujeres se movilizaron en Washington y en numerosas ciudades del país. También hubo concentraciones de repudio en Londres y otras ciudades del mundo.
Bajo el lema “los derechos de las mujeres son derechos civiles” se concentran una abigarrada cantidad de reivindicaciones que van de la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, de las minorías sexuales y nacionales, por un medio ambiente sano, contra la violencia en general y la policial en particular, por igualdad salarial y los derechos laborales.
Entre los participantes figuran diversas ONG, entre las que destaca Parenthood, que terceriza la atención relativa a la anticoncepción en las clínicas de todo el país; los sindicatos nacionales de docentes y empleadas domésticas, que tendrán a sus máximas referentes como oradoras; artistas de Hollywood que se pronunciaron a favor de Hillary Clinton en las presidenciales; organizaciones de nativos americanos y afrodescendientes; y voceras de la confesión musulmana entre otras.
El Comité Nacional que organiza la marcha está encabezado por una mujer del Partido Demócrata que formaba parte del gabinete de Barack Obama, junto con ella comparten esa posición otras integrantes del partido y CEO´s de empresa, además de referentes de diversos movimientos y ONG.
La movilización apunta a defender ciertos derechos adquiridos, como el derecho al aborto, amenazado durante la campaña por Trump, quien viró de su planteo inicial de que las mujeres que abortaran debían ser encarceladas, a proponer modificar la Corte Suprema para que revirtiera el fallo “Roe vs Wade” que legalizó el aborto en EE.UU. en 1973. La designación de Mike Pence como vicepresidente y la propuesta de nombrar a Jeff Sessions como jefe de los fiscales de EE.UU. son un avance en la concreción de esta línea.
Pence es un cristiano fanático que como gobernador bloqueó que llegara el financiamiento federal a Parenthood en Indiana, es decir, la vía para acceder a un aborto legal y a métodos anticonceptivos en ese estado. Es además un enemigo declarado de la comunidad LGTBI por considerarlos contrarios a la “idea de dios”. Por su parte, el potencial Fiscal general de los EE.UU. es un racista declarado, votó en contra de la Ley contra la Violencia hacia las mujeres, que establecía penalidades y un resarcimiento económico para las víctimas de la violencia de género, porque abarcaba a inmigrantes y minorías sexuales.
Cuando Trump fue repudiado por decir que “cuando eres una estrella, puedes hacer lo que quieras. Agarrarlas del coño. Cualquier cosa”, Sessions dijo que catalogar eso como un ataque sexual era un “exageración”. Recordemos que los dichos estaban acompañados de una serie de denuncias por abuso sexual contra el magnate inmobiliario, carpetazos que también salpicaron a Clinton por encubrir una catarata de tropelías del mismo tipo cometidos por su marido durante la presidencia demócrata.

Una alternativa independiente

Otro de los reclamos que se escuchan en la marcha: el de un pago igualitario por la misma tarea. Según el Censo de los Estados Unidos las mujeres blancas ganan por cada dólar 20 centavos menos que los varones blancos, una brecha salarial que aumenta cuando hablamos de mujeres afrodescendientes y latinas, que ganan 64 y 56 centavos de dólar menos respectivamente. Una desigualdad que se arrastraron todos los gobiernos, incluso violentando una ley sancionada hace 50 años que establece un pago igualitario por la misma tarea.
En la marcha, sin embargo, está ausente el problema de clase. “La diseñadora de moda Rachel Comey se llevará con ella a 50 de sus empleadas en Nueva York a la manifestación y las trabajadoras de sus tiendas en Los Ángeles también librarán ese día para poder acudir a la marcha de apoyo que tendrá lugar en la ciudad. Pero sus establecimientos no cerrarán: serán sus empleados masculinos los que se encarguen de las labores y el 50% de las ventas de ese día se donarán a ‘Planned Parenthood’ (La Vanguardia, 19/01)
Esta movilización contendrá por lo tanto un repudio genuino y necesario a la potencial avanzada reaccionaria de Trump sobre los derechos de las mujeres y las minorías sexuales, que se encontrará con los límites de quienes se encaramaron como voceros de la misma, que violentaron sistemáticamente bajo los mandatos demócratas los derechos de los migrantes y la población negra, sostuvieron la discriminación laboral y salarial contra las mujeres e incluso “ataron con alambre” el derecho al aborto, en la medida en que el sistema de salud se encuentra privatizado.
Es necesario enfrentar en un plano estratégico a Trump, poniendo en pie una alternativa política de los trabajadores.

Carla Deiana

El festival en las puertas de AGR-Clarín mostró un apoyo creciente entre los artistas



Músicos reconocidos acompañaron a los obreros en lucha

Mientras se desarrollaba el plenario obrero que marcó el camino y el plan de lucha de los obreros de AGR-Clarín que ocupan la planta contra el vaciamiento patronal, se iba armando el camión/escenario e iban acercándose los músicos.
El festival de 4hs que llenó de música la puerta de la planta contó con la presencia de Pecho y Cabra de Las Manos de Filippi. Pecho agradeció a todos los artistas que apoyan a los trabajadores de AGR y que “le ponen la vara más alta al movimiento obrero”: así se enfrentan los ataques en regla contra la clase obrera. Tocaron “Sr Cobranza”, mientras los trabajadores coreaban “tienen el poder y lo van a perder”, frase que en -palabras del Cabra- “tiene más actualidad que nunca”. “El viejo” de La Perra que los Parió los acompañó con “Los métodos piqueteros”. En los compañeros de AGR colgados de la reja se reflejó la emoción y la fuerza que generan Las Manos; la banda que se transformó en un clásico de las luchas obreras del país.
El Indio, de 2 Minutos, se plantó en el escenario, tocando varios clásicos de la banda, hablando del desastre económico y social que atraviesa el país y llamando a apoyar, también, la ocupación de los trabajadores en La Casa del Queso en Almagro.
Los compañeros de AGR informaron cómo es la situación desde adentro de la planta, llamaron a apoyar la lucha a través del fondo de huelga, a cuidar las inmediaciones y agradecieron fuertemente el apoyo de los artistas.
Jorge Tortosa, La Chancha Muda, SEO MC y Lunfardo Sur se sumaron con su música y palabras de aliento a los trabajadores así como de denuncia a los gobiernos y a la patronal negrera de Clarín.
Valentina Cooke subió al escenario recién llegada de El Bolsón, recordando la rebelión popular que detuvo la entrega de tierras de los gobierno de Macri y Das Neves a Joseph Lewis. Gaviota tocó algunos temas de su banda “Mal Pasar” mostrando, una vez más, que los artistas deben poner el cuerpo en apoyo a la lucha de los trabajadores.
Muchos artistas no pudieron estar porque el verano encuentra a las bandas incompletas o trabajando fuera de la ciudad: Santi Aysine de Salta la Banca estuvo presente días atrás, Bruno Arias subió al Facebook su denuncia y un video de los trabajadores, Miss Bolivia difundió el festival. De esta forma buscamos romper el cerco mediático que oculta este atropello de Clarín y el gobierno.
Párrafo aparte merecen las palabras de las mujeres de la comisión de familiares que emocionaron a todo el mundo, mostrando cómo la dura situación que el ajuste de los capitalistas, expresado en los despidos, afecta a la familia obrera. Estas familias cargan en sus espaldas más de una década de luchas contra esta patronal.
Una vez más los artistas nos unimos a la lucha de los trabajadores entendiendo que no existe libertad para crear sin unirnos conscientemente con la clase obrera. Sabemos que 380 despidos son una expresión más de la barbarie que este sistema obsoleto le asesta a la humanidad y seguimos luchando para que los trabajadores tomemos en nuestras manos nuestro propio destino. Por eso todos los días hay artistas en la puerta de la planta, por eso vamos a ayudar a los trabajadores a derrotar a Clarín y al gobierno.

Andres (Frente de Artistas)

domingo, 22 de enero de 2017

Clarín: una larga historia de luchas y represión



Foto: tapa del diario Clarín del 3 de febrero de 1976, cuando se produjeron 59 despidos en el diario

Primera parte: los despidos y la lucha de los trabajadores en 1976

El 3 de febrero de 1976 los trabajadores encontraron cerradas las persianas de Clarín en las dos entradas, la de Tacuarí y la de Piedras. Había fuerte custodia policial y un refuerzo del personal de seguridad del diario. Los tipos tenían una lista de la gente que no debían dejar entrar. En total los despedidos eran 59, entre ellos toda la comisión interna compuesta por Ricardo Esparis, Oscar González, Juan José Pano, Oscar Martínez Zemborain, Carlos Dradac, un par de trabajadores de Expedición y dos de las oficinas que el diario tenía entonces en la calle Corrientes.
Los despidos eran con causa, “por atentar contra la producción y los bienes de la empresa”. No era la primera vez. En 1966, inmediatamente después del golpe de Onganía, también se había descabezado la interna integrada entonces por Eduardo Jozami y Emilio Jáuregui, asesinado por la policía en junio de 1969 durante una manifestación de repudio a la visita de Nelson Rockefeller. Los aires del Cordobazo llegaron a Clarín y en 1972 se recompuso la interna, reelegida en 1974.
Los despidos de 1976 encontraron una respuesta muy activa de los trabajadores, con asambleas que llegaron a reunir más de 200 personas en el local de la Federación de Entidades Gallegas. Se llegó incluso a parar la salida del diario mediante piquetes. Una lucha larga, que llegó casi hasta el 24 de marzo. El golpe la cortó abruptamente. Las demandas de los trabajadores no eran entonces muy distintas de las actuales. A fines de 1973 el gobierno de Juan Perón, por medio de su ministro de Trabajo, el burócrata metalúrgico Ricardo Otero, había impuesto una reforma laboral que, entre otras muchas cosas, instauraba la figura de los “contratos a término”, los contratos basura. “Es una ley peronista”, dijo entonces Otero.
Aquellos despidos fueron avalados por el Ministerio de Trabajo de Otero, que nunca dictó la conciliación obligatoria, y habían sido facilitados por la intervención gubernamental a la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (APBA). El interventor, un tal López, de Mar del Plata, dijo que el sindicato no iba a respaldar “a internas que agitan el trapo rojo”.
Clarín ya era una avanzada en materia de “tercerizaciones” y flexibilidad laboral. En esa situación estaban los colaboradores de prensa el equipo de motociclistas, que llevaba los avisos clasificados desde las agencias que el diario tenía distribuidas por toda la Capital Federal y el conurbano. Esos trabajadores debían facturar para recibir sus haberes. La interna descabezada en 1976 dirigió una lucha sin cuartel contra ese estado de cosas y logró el pase a planta de todos. También se consiguieron aumentos salariales importantes gracias a una conquista organizativa poderosísima: una intersindical de trabajadores de prensa y gráficos.
En febrero de 1976 la preparación del golpe avanzaba a toda marcha. El gobierno de la Triple A, de la camarilla terrorista de Isabel Perón y López Rega, se había vuelto impotente para detener la lucha de los trabajadores. Al mismo tiempo, el fracaso de la huelga general de junio/julio de 1975 había impuesto un retroceso relativo y temporario, que fue aprovechado por la gran patronal y la embajada norteamericana para preparar el asalto al poder. Clarín era parte activa de los organizadores del golpe que en marzo, nucleados en un sello llamado Apege, lanzarían un lock-out nacional abiertamente golpista. Ernestina Herrera y Héctor Magnetto necesitaban destruir la organización sindical para despedir a gusto y aplicar la legislación antiobrera del gobierno peronista, cosa que no habían podido hacer por la combatividad de sus trabajadores.
Producido el golpe, Clarín echó a 600 trabajadores sobre un total de 1.600 entre periodistas, administrativos y gráficos. Los telegramas hacían alusión a las leyes de “subversión industrial” de la dictadura, de modo que constituía riesgo de vida caminar por la calle con ellos en el bolsillo. El terror dictatorial fue trasladado rigurosamente puertas adentro por la patronal de Noble y Magnetto.
Hasta 1982, cuando a costa de varios despidos y producto de una fortísima lucha adentro y afuera del diario, la organización de los trabajadores del diario empezó a recomponerse. Pero ésa es otra parte de la historia.

Alejandro Guerrero

Las nuevas leonas, crónica de una tarde de plenario en AGR

Enero. Una tarde de mucho calor, las inmediaciones del lugar se encontraban llenas de gente que iba y venía, con banderas, con gorros de las distintas agrupaciones y partidos.

Un sol que rajaba la tierra. Ardía el asfalto. Estaba llena de compañeros, como si fuéramos los protagonistas directos de este conflicto. Lo somos, en cierta forma, porque la lucha de los compañeros de AGR es una lucha testigo, de la que toda la clase obrera saca lecciones cada día. Estaban nuestras banderas las del Partido de los Trabajadores Socialistas y las de nuestros camaradas en el Frente de Izquierda: el Partido Obrero e Izquierda Socialista. También las banderas de las agrupaciones clasistas.
Nos acercamos al portón. Del lado de adentro, los compañeros que llevan adelante la toma, charlaron con nosotros. Me presenté como trabajadora despedida y reincorporada en Felfort, nos dimos la mano a través de la reja. “Estamos para lo que necesiten, loco”, les dije. Es imposible, aunque lo intente aquí, explicar la emoción de ese momento. Cientos de páginas de la insurgencia obrera y de las distintas luchas de nuestra clase, se volvieron carne en ese instante. Estaba siendo protagonista de otro momento de la historia del movimiento obrero, estábamos escribiendo el capítulo de “Solidaridad obrera con los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense”.
Rato después comenzó el plenario, muchos oradores, delegados y figuras del movimiento obrero y de los partidos políticos, tomaron la palabra con sus propuestas y saludos a los trabajadores protagonistas de la toma. Desfilaron todos, con intervenciones breves para que nadie se quedara sin hablar. Coincidieron todos en puntos esenciales: colaborar con el Fondo de Lucha, vencer a Clarín, y exigir a la Burocracia Sindical que llame a un Paro Nacional.
En su intervención, Eduardo, trabajador aeronáutico de la Agrupación El Despegue, contó que una trabajadora, compañera nueva, había preguntado, cuando él mostró las fotos de la toma donde se veían a los trabajadores detrás de las rejas de la planta gráfica: “¿pero están presos?”. Otro compañero de años experiencia le dijo: “No compañera, no se confunda, es una toma obrera”.
Sentí mucho orgullo ante esa anécdota, porque tenemos eso también, podemos contar en un plenario estas cosas que hacen crear conciencia y a la vez, emocionarnos, pintar con muchos colores la tarde y llenarla de historias que nos alimentan.

Una vez más, la realidad supera la ficción

Ya por el final, presentaron a la flamante Comisión de Mujeres de AGR, que recibieron los aplausos, de pie, de toda la concurrencia. No es para menos, las mujeres organizadas ya hemos demostrado en más de una oportunidad que sí se puede, que damos pasos importantísimos a la par de nuestros compañeros para conquistar nuestras demandas. Esta lucha no puede quebrarse por hambre, es importantísimo que estas valientes mujeres se pongan al hombro la organización del fondo de lucha y otras tareas en pos de difundir la gran pelea que están dando sus familiares. Una vez más celebramos este hecho, que ya es tradición de la clase obrera.
Justamente hoy, cuando las mujeres, en Estados Unidos, en la ciudad de Washington, protagonizaron una movilización masiva contra la asunción del presidente Donald Trump, acá, en un rincón de la Ciudad de Buenos Aires, en pleno barrio de Pompeya, estas mujeres de los trabajadores, madres, hermanas, tías, tal cual como ellas se presentaron, dijeron que no van a rendirse. Una de ellas recalcó: “¡de acá, nos vamos a casa con el trabajo!”
Todos de pie, asistimos a un momento mágico, cuando ellas, amorosamente, les decían a sus compañeros: “te amo, gordo” y ellos, detrás de las rejas, defendiendo sus puestos de trabajo, defendiendo el pan que deben llevar a sus hijos. Orgullosos de ellas, les sacaban fotos, se acercaban lo más que podían. Repetidas veces se escuchó el nombre de uno de ellos seguidos de un “te amo”. Ellas también están poniendo el pecho, ellas también están al frente de sus familias. Uno de los obreros, desde adentro, gritó: ¡acá están Las Leonas! Y sonreí muy feliz al escuchar los aplausos, porque hace una año, para esta fecha aproximadamente, comencé a escribir y salieron publicadas por este medio, unas reseñas sobre la telenovela La Leona. En su momento, dialogamos con el autor y uno de los guionistas, cuestionamos que no había lucha en la telenovela, hasta que pudimos ver después, escenas de represión y toma de fábrica. También dijimos que no eran premonitorias esas escenas, sino que nosotros ya habíamos vivido esa situación en el conflicto de Lear, frente a la represión de la Gendarmería y la toma de fábrica, en Madygraf, ex Donnelley.
Ahora las escenas se repiten, es otro el gobierno pero la clase dominante es la misma, la que nos oprime, la que alimenta las bases para que este sistema injusto y desigual siga funcionando de manera para nada equitativa.
Las Leonas vestidas de mameluco azul esta tarde, comenzaron a escribir otro capítulo de nuestra historia. Nosotros acompañamos, apoyamos, discutimos métodos y estrategias para ganar, porque esta pelea es para ganarla.
Una de ellas, remató graciosamente el momento emotivo diciendo que “ahora vamos a querer declaraciones de amor en público y esas cosas” ¿Y por qué no? Si ellas están declarando su amor con el tremendo aguante que manifiestan. Su pasión, convertida en lucha y resistencia.
El clásico “unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode” no se hizo esperar.
El sol rajaba la tierra, calor tremendo, ardía la tarde a ambos lados de las rejas.

Carina A. Brzozowski
Agrupación Bordó Leo Norniella en Alimentación

La Ley de Residencia y la de Defensa Social



Miguel Cané

Las clases dominantes, en nuestro país, han tenido desde siempre una vocación de utilizar la violencia y esa maldita costumbre de matar para resolver los conflictos sociales, económicos y políticos. Desde leyes hasta planes represivos, fue una constante a través de gobiernos dictatoriales, autoritarios o elegidos por el voto popular. En distintos artículos los vamos a repasar periodo por periodo.

“Cuando el Estado persigue a los que lo combaten, es porque la prédica de los perseguidos es atendida por el pueblo, de lo contrario se los dejaría tranquilos”. Joaquín Hucha, La Protesta, desde Montevideo, 26 de diciembre de 1911.

Paz, administración, orden y represión

Desde la segunda mitad del siglo XIX, se dio un proceso de expansión acelerado encaminado a transformar la estructura económica-social, en camino a la conformación de una sociedad capitalista, basándose en el modelo agroexportador.
Cuando Julio A. Roca en 1880 llegó al poder, las minorías dominantes dejaron de lado sus conflictos aceptando su proyecto de “Paz y Administración”.
Coincidiendo con la oleada de prosperidad de los sectores de poder, la clase obrera inicio una etapa de organización, luchas, aumentando sus reclamos contra la miseria, la desocupación, por el reconocimiento de sus organizaciones sindicales, y la sanción de leyes protegiendo al trabajo. Se multiplicaron los conflictos.
Los sectores dominantes reaccionaron con represión permanente. El clima entre el gobierno y los trabajadores era cada vez más tenso. El gobierno declaraba el estado de sitio, clausuraba los locales sindicales y detenía a los dirigentes obreros.
Las luchas del movimiento obrero se extendieron, se paralizaban los talleres, las fábricas, los negocios, y en varias ocasiones se declaró la huelga general. El proletariado, encontró como respuesta durante la mayor parte de esos años la represión, que cada vez se hizo más dura y permanente. Desde 1902 hasta 1910 se decretó cinco veces el estado de sitio, con una duración total de 18 meses. La despreocupación de los primeros tiempos, fue tornándose en intranquilidad y represión, cuando se afectaba el normal funcionamiento de las actividades agroexportadoras.
Fue entonces que desde el gobierno se impulsó y el Congreso aprobó la primera ley especial para reprimir al movimiento obrero: la Ley de Residencia (ley 4144), que autorizaba a expulsar del país a cualquier “extranjero cuya conducta comprometa la seguridad nacional o perturbe el orden público”. Sancionada en 1902, fue necesario que pasaran más de cincuenta años, para que sea derogada en el año 1958. O sea que ni los gobiernos de Yrigoyen, Alvear, ni los dos primeros del gral. Perón derogaron esa ley.
Ya en 1899 el senador Miguel Cané, famoso autor de “Juvenilla”, había proyectado una ley de represión y expulsión de los extranjeros “rebeldes”, pero fueron los sucesos de 1902 los que impulsaron al general Roca a presentar a ambas cámaras, el proyecto que en pocas horas obtuvo la sanción favorable, el 22 de noviembre de ese año.
El senador Pérez informante del oficialismo, sostuvo que “la finalidad de la ley era de evitar que ciertos elementos extraños vengan a perturbar el orden público, a comprometer la seguridad nacional, y salvar a la sociedad de esos estallidos anárquicos que comprometen tan graves intereses en un país debidamente constituido”.
Habilitaba al gobierno a expulsar a inmigrantes sin juicio previo. Sucesivos gobiernos argentinos la utilizaron para contener y reprimir la organización sindical y política de los trabajadores, expulsando principalmente anarquistas y socialistas.
Además, se continuo declarando el estado de sitio, allanamientos a los sindicatos, eran clausuradas las imprentas de los periódicos partidarios, detenciones, y todo culminó en 1910 con la sanción de una nueva ley represiva, la Ley de Defensa Social (ley 7029).
En principio, perjudicó a extranjeros politizados y con actividades sindicales y organizadores obreros siendo así otro eslabón represivo en la aguda confrontación de clases que se emparentada con la actitud política de gobernantes de otros países del mundo donde se desarrollaban las luchas por los derechos de los trabajadores.
La Ley de Residencia, decía: "El Senado y la Cámara de Diputados sanciona con fuerza de ley:
- Artículo 1º: El Poder Ejecutivo podrá ordenar la salida del territorio de la Nación a todo extranjero que haya sido condenado o sea perseguido por los tribunales extranjeros por crímenes o delitos comunes.
- Artículo 2º: El Poder Ejecutivo podrá ordenar la salida de todo extranjero cuya conducta comprometa la seguridad nacional o perturbe el orden público.
- Artículo 3º: El Poder Ejecutivo podrá impedir la entrada al territorio de la república a todo extranjero cuyos antecedentes autoricen a incluirlo entre aquellos a que se refieren los artículos anteriores.
- Artículo 4º: El extranjero contra quien se haya decretado la expulsión, tendrá tres días para salir del país, pudiendo el Poder Ejecutivo, como medida de seguridad pública, ordenar su detención hasta el momento del embarque.
Otorgaban al Poder Ejecutivo la facultad de expulsar del país a cualquier extranjero que haya sido condenado, o sea perseguido por los tribunales extranjeros, por crímenes o delitos de derecho común y, además, la ley aclaraba que podría ordenar la salida de todo extranjero que atentara contra o comprometiera la seguridad nacional o perturbara el orden público. Tres días era el plazo que estipulaba la ley para la salida del país, pudiendo ordenar su detención hasta el momento del embarco.
Una respuesta del Estado contundente y que logró su objetivo: la expulsión de cientos de anarquistas y socialistas. Solamente en la primera semana, luego de la sanción de la ley, fueron quinientos los deportados.
La medida fue respondida con una huelga general llamada por la Federación Obrera Argentina. A los tres días se intensificó la represión, la censura a la prensa y la búsqueda de anarquistas para deportar.
Entre el 27 y el 28 de junio de 1910, se sancionó en el Congreso de la Nación la denominada Ley de Defensa Social. La urgencia de la sanción llegaba luego de que una bomba estallará en el teatro Colón el 26 de junio, como consecuencia produjo algunos heridos y una terrible sensación de pánico y miedo en la dirigencia política.
Fue en ese año, que para los festejos del centenario de la Revolución de Mayo, que el movimiento obrero organizo distintas movilizaciones, y en Rosario, las sociedades obreras prepararon una importante conmemoración, adhiriendo el Comité del Partido Socialista. La Sociedad de Resistencia dio a conocer un manifiesto explicando porque la concentración tenía como consigna “La protesta contra la Ley de Residencia”: 1.-Por ser contraria al espíritu del pueblo argentino; 2.-Por anular libertades que acuerda la Constitución, lo que equivale a asesinar moralmente a los libertadores de 1810; 3.-Porque desconociendo la justicia jurídica aplica el castigo como cuando está bajo el imperio de la ley marcial, lo que implica un estado de sitio permanente; 4.-Por dar a la policía atribuciones de juez-verdugo; 5.-Porque sus efectos aunque nulos, como alcance social, siembra la desolación y la muerte en los hogares proletarios.
“Reclamamos la libertad de los presos: 1.-Porque sus actos son efectuados en defensa de la colectividad y por la justicia que entraña, no pueden llamarse delitos, 2.-Porque el pensamiento, palanca del progreso, no debe ser encarcelado, 3.-Porque si algo hubiera que castigar, debía empezarse por la sociedad, o régimen imperante, origen de esos actos inicuamente llamados auto-sociales”.
En esos días, se conoció un volante firmado por el “Grupo Los Libres”, que planteaba “Los nuevos libertadores de las cadenas de esta esclavitud secular, queremos ver esculpidas al natural a la libertad, reina del mundo, y por ello exigimos al gobierno que abra las puertas de las cárceles para que salgan nuestros compañeros de causa y las del país a los desertores infractores militares como así mismo la derogación de la infamante Ley de Residencia que anula las francas garantías ciudadanas acordadas por los libertadores argentinos en el Art. 14 de la Carta Magna del país”.
Durante el acto del 1 de Mayo de 1911, en Rosario, el Partido Socialista, dio a conocer un pronunciamiento contra la Ley de Defensa Social, el cual expresaba “El PS y los gremios de Rosario, reunidos en comisión popular para exteriorizar ante el gobierno y la opinión publica el anhelo urgente de la clase trabajadora en el 1º de Mayo, reclama: “Que la ley social, en cuanto afecta la entrada al país, de extranjeros inculpados de delitos de pensamientos, en cuanto mutila las libertades de reunión pública, de palabra, de prensa y los derechos de huelga y de más inherentes a la acción ordinaria del movimiento obrero y gremial del pueblo obrero, debe ser derogada”.

Inmigrantes peligrosos, agitadores y violentos

Desde 1889, como cónsul en España, Miguel Cané sostenía la necesidad de una legislación que diferenciara la calidad de inmigración que llegaba a la Argentina, porque allí se encontraba la raíz de los conflictos sociales.
En el debate en la Cámara de Senadores, Cané planteo que junto a “los hombres de buena voluntad, que llamaban para cultivar el suelo, ejercer las artes y plantear industrias, vinieron enemigos de todo orden social, que llegaran a cometer crímenes salvajes, en pos de un ideal caótico, por decirlo así, que deja absorta la inteligencia y que enfría el corazón”.
Gabriela Costanzo, en su investigación “Los Indeseables. Las Leyes de Residencia y Defensa Social”, nos plantea que “En los once años que transcurrieron entre la primera presentación del proyecto de Miguel Cané en 1899 y la sanción de la Ley de Defensa Social en 1910, la visión sobre el anarquismo es básicamente la misma, en algunos discursos de los legisladores se refuerza la idea del castigo, del aumento de pena, o de la expulsión, que van construyendo, en su oratoria, metáforas, figuras retóricas, que a veces, pareciera que Cesare Lombroso se encarnara el cuerpo de un legislador argentino en aquel momento; en otros aparecen destellos de miedos que impregnan al discurso la sensación de amenaza en la que se encuentran; finalmente, ciertos discursos “más moderados” coinciden con la necesidad de eliminar al anarquismo del movimiento obrero, pero cuestionan las facultades atribuidas, en las leyes, al Poder Ejecutivo, así como también le exigen una rendición de cuentas en los resultados de determinados estados de sitio sancionados. (…) El primero de ellos serían todas las formas de llamarlo enfermedad (exótica): virus, bacteria, germen, y que paralelamente conlleva al tipo de razonamiento higienista propio de la suma del positivismo, las primeras teorías en criminología y la ciencia de la época; otro de los conjuntos englobaría las calificaciones tendientes a explicar al pensamiento ácrata como secta: sea religiosa o política, y a partir de allí devendría la denominación de: doctrinas del odio de carácter irracional; finalmente el último grupo designaría las prácticas y acciones de los anarquistas (producto de las premisas que integran los otros dos conjuntos) como criminales, delincuentes, monstruos, siniestros sacerdotes del credo o débiles mentales”.

Reunión contra la Ley de Defensa Social

Y rescato estos discursos discriminadores. Mariano Vedia, afirmaba que la Ley de Residencia: “va contra aquellos que pretenden retardar la consolidación del régimen social, introduciendo el virus de enfermedades que no tienen terreno propicio para desarrollarse entre nosotros y que solo pueden motivar conmociones de un día, como estas que sentimos en los momentos actuales”.
Mientras que el senador Salvador Maciá, era bien directo y decía en 1910, “el mundo exterior que trae a nuestras playas las enfermedades exóticas, nos trae también los aparatos y los medios de desinfección, para combatirlas. La Europa, que nos ha dado civilización, progreso y libertad, con ejemplos y doctrinas, nos manda también corrientes subversivas que llegan, como enfermedades, hasta nosotros, después de originarse y desarrollarse allí y de influir sobre ella. (...) A mí me asustan tanto los hechos que parecen grandes y notables, como los que parecen nimios y pequeños. Síntomas de la misma honda perturbación, me impresionan los documentos de los anarquistas, como aquel en que llaman al gobierno argentino ‘gobierno provisorio de la Nación’, como el hecho, pequeño al parecer, sucedido en las calles, de las escarapelas arrancadas a viva fuerza de las solapas del saco de los niños inermes e indefensos de las escuelas primarias”.
Para justificar la Ley de Defensa Social, el diputado Lucas Ayarragaray, sostenía enfáticamente el día de la sanción de la, “es menester, pensaba, prohibir la entrada del loco, del epiléptico, significando que este país tiene el derecho fundamental, señor diputado, que reconocen todas las constituciones del mundo, de defenderse por medio de leyes de preservación social de los peligros exteriores importados, ya sea de una epidemia, ya sea de un ladrón reconocido, ya sea de un condenado por un tribunal de justicia, ya sea de un anarquista, de una prostituta o de una caften (sic) (...) ... nos da a nosotros la facultad de negar la entrada en el país al epiléptico, al loco, a los degenerados, a todos esos que son presuntos anarquistas, porque cuando caen dentro del radio de la acción de la prédica ácrata, son individuos que están preparados por su mentalidad para el crimen, para el atentando, para el incendio, para la bomba, que estoy seguro que esas son las clases de donde el anarquismo internacional recluta sus mejores elementos. Porque el anarquismo, señor presidente, en definitiva, está constituido por una banda de degenerados y de fanáticos que no aceptan los métodos de lucha que ha consagrado la civilización. El anarquismo desconoce la ley principal, la ley de la evolución, que no sólo gobierna la vida de las sociedades, sino que gobierna el universo todo”.
Eduardo Oliver, otro enemigo declarado de los anarquistas los describía así: “hordas de criminales... sí, señor presidente, que éste es el anarquismo que predica el exterminio y la disolución de lo existente; que declara impúdica y públicamente no tener ley, ni patria, ni religión; que prepara en la sombra los medios más mortíferos para asesinar a mansalva e indistintamente a ancianos y mujeres indefensas y a niños inocentes. Sostengo, señor, que estos monstruos están fuera de toda ley social, que los ampare. No se necesitan discursos, señor presidente, para demostrar que el anarquismo en estas condiciones es el delito más infame y más cobarde, y así lo han demostrado los distintos hechos producidos en el mundo, y que hablan con mayor elocuencia de lo que puedo hacerlo yo”.
La historiadora, Costanzo, nos aclaraba que el diputado Ayarragaray, explicaba en una de las sesiones, la importancia de la selección del tipo de inmigración, además de la prohibición del anarquismo, su percepción tenía como principal objetivo la consolidación étnica de la nación argentina, “y es contra esa situación que este país que tiene ya elementos étnicos en su población, bien inferiores, debe precaverse trayendo elementos de orden superior, seleccionado la corriente inmigratoria para incorporar los elementos sanos y poder así tener una buena raza futura bien constituida fisiológicamente sobre bases étnicas depuradas”.
Y continuaba: “nosotros no necesitamos inmigración amarilla, sino padres y madres europeas, de raza blanca, para superiorizar (sic) los elementos híbridos y mestizos que constituyen la base de la población de este país”. Y concluía “Entonces, la historia de la llegada de los inmigrantes al país no terminaba cuando se bajaban del barco, ya que muchos de los recién llegados no eran los habitantes que se pretendía, por no ser anglosajones o por tener una posición política determinada. La clase dirigente de la época encontraba los orígenes de los conflictos sociales en la calidad de inmigración, en la intromisión, a modo de outsider, de militantes al mundo obrero o en la concepción de manifestaciones o protestas como tumultos que paralizaban la industria”.
Nos detalla además, que las publicaciones de los anarquistas, respondían a la Ley de Residencia, con artículos de repudio. El 14 de febrero de 1903, Alberto Ghiraldo desde La Protesta sostenía, “la sanción de la ley inicua, como la de expulsión de extranjeros, ley draconiana, cobarde y cruel, que pone en manos del poder policial la vida y la hacienda de hombres conscientes y altivos que luchan por obtener un alivio en su vida agria de explotados”.
En 1904, las descripciones seguían manteniendo la misma línea, “la ley de residencia es mala, es brutal, es demasiado aplastadora. No la queremos. No la admitimos. Menos aún como una imposición de barbarie”.
En 1910, el diario publicaba, “el gobierno argentino ha dictado unas leyes tan terribles y bárbaras que no tienen precedente en la historia. Rusia, con ser la nación más autócrata del mundo, no tiene leyes tan atentatorias e inicuas contra la libertad individual y colectiva como las sancionadas últimamente en la Argentina”.
Se publicaban como una forma de denuncia: los nombres de los deportados, las persecuciones, las detenciones ilegales, las torturas, las prisiones.
Desde esos años hasta la actualidad, la burguesía, no ha cesado en sacar leyes y planes represivos. Los trabajadores y el pueblo, los han sufrido, pero también han sabido enfrentarlos de muchas maneras, porque sabe también de como luchar.

Leónidas Ceruti
Historiador

Lenin, el estratega de la revolución



Lenin, el principal dirigente de la Revolución rusa, que se produjo hace cien años y que llevó a los trabajadores a poner en pie un Estado obrero, fundador del Partido Bolchevique y de la Tercera Internacional y uno de los principales teóricos del marxismo. Hace 93 años fallecía un 21 de enero de 1924 en Gorki, cerca de Moscú.

“Marx es el profeta de las tablas de la ley y Lenin el más grande ejecutor del testamento, que no sólo dirigía a la elite proletaria, como lo hizo Marx, sino que dirigía clases y pueblos en las ejecuciones de la ley, en las situaciones más difíciles que actuó, maniobró y venció.” León Trotsky

Un partido para la revolución

A comienzos de la década de 1890 grupos de jóvenes en Rusia estudiaron a Marx pero “solamente uno logró asimilar a fondo la doctrina, subordinándole tanto sus pensamientos como el mundo de sus sentimientos y supo por eso elevarse por encima de ella, convertirse en un maestro, mientras que la doctrina era un instrumento. Y este ser único fue Vladimir Ulianov”, más conocido como Lenin. Su principal preocupación giró en torno a las formas que debía adoptar un partido revolucionario en Rusia, cuestión que lo llevó a desarrollar las primeras divergencias con quiénes habían sido sus maestros, como Plejanov, fundador del marxismo ruso. Éstas, que al principio parecían secundarias, llevaron a la ruptura de los marxistas rusos en los dos grupos: bolcheviques y mencheviques.
Uno de los aportes fundamentales de Lenin fue fundar y dirigir el Partido Bolchevique, que se forjó durante años de trabajo legal e ilegal (por la persecución del zarismo) y se preparó para dirigir la revolución más grande de todos los tiempos y para enfrentar los grandes hechos históricos de la época, como la guerra mundial.
Para el triunfo de la revolución los trabajadores necesitan una herramienta política, o sea un partido, que pueda dirigir la toma del poder, que tenga una orientación flexible ante cualquier cambio de las circunstancias, un plan meditado de ofensiva, prudencia en la preparación técnica y audacia para dar el golpe. La gente no hace la revolución por gusto, ésta se produce cuando no queda otra alternativa, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen. “El principal elemento, vital, de este proceso es el partido, de la misma forma que el elemento principal y vital del partido es su dirección. El papel y la responsabilidad de la dirección en una época revolucionaria son de una importancia colosal”, escribe Trotsky

La Revolución

La Revolución Rusa comenzó el día Internacional de la Mujer que en el calendario ruso era el 23 de febrero, las obreras de varias fábricas de Petrogrado pararon al grito de “¡abajo la autocracia!” y “¡abajo la guerra!” y las siguieron los obreros del barrio de Viborg, dirigidos por los bolcheviques. Días después, el zar Nicolás II renunciaba al trono del Imperio Ruso.
A doce años de la primera revolución (1905), en Petrogrado, renació el Soviet, un organismo compuesto por delegados obreros y soldados (en su mayoría campesinos armados por la guerra). Pero la dirección de éstos estaba en manos de los partidos menchevique y socialrevolucionarios, que buscaban conciliar con la burguesía y le daban su apoyo al Gobierno Provisional burgués.
Durante el primer mes y medio, en el Partido Bolchevique primó la confusión, con sus principales dirigentes aún en el exilio. El partido había jugado un rol histórico importante en la revolución de febrero, ya que era parte de la vanguardia obrera que protagonizó la insurrección que derrocó al zar, pero no pudo evitar que el poder pasara a manos de la burguesía, del Gobierno Provisional. Producto de las ilusiones populares depositadas en este nuevo gobierno, se fue imponiendo en el partido una línea de apoyo crítico a este gobierno.
La revolución encontró a Lenin en Suiza. Sus intentos de llegar a Rusia se toparon con la oposición del gobierno británico y decidió viajar a través de Alemania. Al bajarse del tren en Petrogrado Lenin dio un discurso donde planteó que el derrocamiento del zarismo era sólo la primera etapa en la revolución. La revolución burguesa ya no podría satisfacer a las masas. La tarea del proletariado era armarse, fortalecer el poder de los soviets, despertar a los distritos del país y prepararse para la conquista del poder supremo en el nombre de la reconstrucción de la sociedad sobre bases socialistas. Ese 3 de abril miles de obreros y soldados celebraron su llegada.
Lenin venía a reorientar radicalmente la estrategia y la táctica bolchevique expresando en un breve escrito lo esencial de las nuevas tareas en la revolución, conocido como las "Tesis de Abril". Allí caracteriza la guerra imperialista y señala qué actitud deben mantener los socialistas, explica la táctica de enfrentamiento al Gobierno Provisional y la necesidad de una lucha paciente por conquistar la mayoría de la clase obrera y los soviets para una política anticapitalista. En él, desarrolla cómo los soviets, desembarazados de la tutela de la burguesía, eran no sólo magníficas organizaciones de autoorganización obrera, sino también “la única forma posible de gobierno revolucionario” y la base para construir un nuevo Estado.
El gobierno continuaba con la guerra y esto generó un descontento muy grande entre las masas que, los primeros días de julio, realizaron manifestaciones armadas en Petrogrado. Pero en las provincias no se daba la misma situación, ni entre los campesinos, ni entre los soldados. Había un peligro de que el alzamiento prematuro fuese aplastado. Los bolcheviques, conscientes de esto, intentaron contener a las masas y propusieron una manifestación pacífica. El gobierno hizo correr un rumor de que Lenin era un espía alemán; ilegalizaron el Partido Bolchevique, detuvieron a Trotsky y a otros dirigentes y Lenin tuvo que pasar a la clandestinidad. La contrarrevolución ganó las calles y en agosto, el General Kornilov quiso ir por más e intentó un golpe de Estado que fue derrotado por trabajadores y soldados dirigidos por los bolcheviques.
Luego de las Jornadas de julio y de los acontecimientos de agosto los bolcheviques obtuvieron la mayoría en los Soviets de Petrogrado y Moscú. Lenin exclamó enérgicamente “¡Ahora o nunca!”. Como escribe Trotsky: “Además de las fábricas, los cuarteles, los pueblos, el frente y los soviets, la revolución tenía otro laboratorio: la cabeza de Lenin”. El 25 de octubre apareció en el Instituto Smolny donde funcionaba el Comité Militar Revolucionario dirigido por Trotsky y desde allí llevaron adelante el plan para la toma del poder. Ocuparon los edificios estratégicos de la capital, las oficinas de correos y telégrafos y las principales vías de comunicación. La planificación fue impecable y encontró poca resistencia a su paso hacia el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional. La toma del poder se dio en la madrugada previa al comienzo del Segundo Congreso de los Soviets; se disolvió el Gobierno Provisional y se instauró un gobierno de la clase obrera.

El escritor

Lenin desde joven realizó un continuo esfuerzo por su formación intelectual, por la defensa y el desarrollo de la teoría revolucionaria en función de las acciones necesarias para realizar el objetivo de la toma del poder por la clase obrera y por la revolución socialista internacional. A lo largo de su vida escribió una enorme cantidad de textos al calor de los acontecimientos que le toco vivir. Fue un gran escritor que con su obra guió e inspiró a generaciones de revolucionarios.
En los meses que estuvo obligado a la clandestinidad desde el 6 de julio hasta el 25 de octubre, escribió su libro El Estado y la revolución, dedicado a reflexionar sobre los problemas teóricos del Estado. Como afirma Trotsky no podía ser de otro modo: para él la teoría es una guía para la acción. “Por el simple hecho de reconstruir la teoría de clase del Estado sobre una nueva base, superior históricamente, Lenin da a las ideas de Marx un nuevo carácter concreto y, por tanto, una nueva significación. Pero la importancia mayor de la obra sobre el Estado consiste en que es una introducción científica a la insurrección más grande que haya conocido la historia (...) preparaba a su partido para la conquista revolucionaria de la sexta parte del mundo”. Para Lenin “si el Estado pudiera simplemente ser adaptado a las necesidades de un nuevo régimen, no habría revoluciones. Pero la burguesía misma ha logrado siempre el poder por medio de insurrecciones. Ahora llega el turno a los obreros”.

Una muerte prematura

En 1922 sufrió el primero de una serie de infartos cerebrales que irán destrozando su salud. En 1924, con el cuerpo paralizado e incapaz de hablar, Lenin dejaba este mundo a los 53 años. En su testamento político, Lenin señalaba los peligros de la burocracia y planteaba retirar de su cargo de Secretario General del partido a Stalin, pues lo consideraba la cabeza visible de la misma.
Su funeral fue una muestra de amor y dolor de parte de millones. Fue un trabajador incansable sin par. Trotsky lo despedía así: “Lenin ya no existe, pero el leninismo perdura. Lo inmortal en Lenin, su doctrina, su trabajo, su método, su ejemplo, vive entre nosotros, vive en el partido que él fundó, vive en el primero Estado Proletario del que fue cabeza y guía”.

Jazmín Jimenez Lic. en Sociología / @JazminesRoja

AGR-Clarín // Conferencia de prensa de los trabajadores en lucha

"La victoria de AGR tendrá un alcance para todo el movimiento obrero"

La comisión de mujeres de AGR-CLARÍN le habla a los obreros

Marcelo Ramal se dirige al plenario obrero e la puerta de AGR-CLARÍN

Veinte años



El 25 de enero de 1997 el homicidio del reportero gráfico conmovió a la sociedad y a la dirigencia política. Quienes intervinieron en el asesinato fueron condenados. El señalado como autor intelectual se suicidó. Pero todavía quedan algunos interrogantes.

A 20 años del asesinato de José Luis Cabezas el caso parece cerrado desde cualquier ángulo que se mire. Pero tal vez queden algunos interrogantes sin respuesta y enfoques que no terminan de cuadrar, como la historia oficial presume. Es cierto que los cuatro policías que participaron en el plan fueron condenados y prácticamente cumplieron su pena. El principal organizador, el ex subcomisario Gustavo Prellezo, condenado a prisión perpetua, consiguió la prisión domiciliaria en 2010 y desde este año está con libertad condicional. De los cuatro ladrones que participaron del homicidio y lo confesaron –la banda de Los Horneros–, uno falleció, dos están en libertad y uno sigue preso por un tema de drogas. El supuesto autor intelectual, el mega-empresario Alfredo Yabrán, se suicidó en una de sus estancias en Entre Ríos. Y su jefe de custodia, Gregorio Ríos, condenado como una especie de gerente del crimen, también está en libertad. Lo que no termina de cerrar es el móvil del asesinato –supuestamente una foto que le sacó Cabezas a Yabrán– y menos todavía el escenario de lo ocurrido, la feroz batalla política entre el presidente Carlos Menem y el gobernador Eduardo Duhalde, que en 1997 se jugaba todo a ser el sucesor del riojano, por entonces su archi-enemigo. El punto clave era quién se quedaba con la responsabilidad política de semejante asesinato: la Bonaerense subordinada del gobernador Duhalde o la organización de Yabrán, el empresario menemista.

La historia oficial deja el caso totalmente cerrado:

José Luis Cabezas era un magnífico fotógrafo de la revista Noticias que un año antes del asesinato, junto a su compañero de cobertura de los veranos de Pinamar, Gabriel Michi, sorprendió a Yabrán caminando por la playa junto a su esposa. Cabezas y Michi lo venían rastreando y el fotógrafo obtuvo las tomas que la revista publicó en tapa, ya que era un logro periodístico: prácticamente no había imágenes del empresario. En la investigación posterior y en el juicio se difundió la frase, supuestamente dicha por Yabrán, de que “sacarle una foto era como pegarle un tiro en la cabeza”.
Yabrán era un misterioso empresario –aliado de Menem– que dominaba sectores claves de la economía. Entre muchos otros, el entrerriano controlaba la terminal de cargas de Ezeiza y los correos privados que, por ejemplo, llevaban y traían la correspondencia bancaria. En sus empresas de seguridad revistaban ex integrantes de los grupos de tareas de la dictadura que intimaban al que osara armar una empresa que le compitiera. El imperio Yabrán se extendía a áreas estratégicas que, por supuesto, también le importaban a Washington: el comercio internacional, los envíos que podrían incluir drogas, la seguridad, el espionaje. Su casa, en San Isidro, era una especie de fortaleza con altos muros y muchachos poco amigables rodeando la propiedad.
La dimensión del conflicto que se generó alrededor de Yabrán lo indica el hecho de que el superministro de Menem, Domingo Cavallo, lo denunció por ser “el jefe de la mafia”. Cavallo concurrió en agosto de 1995 al Congreso Nacional a señalar a Yabrán como un poder tenebroso. Fue un momento de alto impacto, transmitido en vivo por todos los medios.
Según la historia oficial, Cabezas se atrevió a sacarle una foto en el verano de 1996 y un año después vino la represalia. La justicia de Dolores –con jurisdicción sobre Pinamar– consideró probado que el jefe de custodia Ríos le dijo al entonces subcomisario Prellezo que había que sacarle a Cabezas de encima a Yabrán. Prellezo quería hacer méritos y negocios con Yabrán y puso en marcha la operación.
Fue hasta el barrio Los Hornos de La Plata y ahí convenció a cuatro ladrones –José Luis Auge, Gustavo González, Horacio Braga y Miguel Retana– para llevarlos a Pinamar. Se suponía que allí iban a robar, compartiendo el botín con Prellezo y otros hombres de la Bonaerense. Ya en la Costa, donde los alojaron en un departamento, les indicaron que el objetivo era Cabezas. Otros dos policías intervinieron en la operación, Aníbal Luna y Sergio Camaratta, contando con una zona liberada dispuesta por el comisario de Pinamar, Alberto “La Liebre” Gómez.
El 25 de enero de 1997, los Horneros y Prellezo secuestraron a Cabezas cuando llegaba a su departamento, lo llevaron a una cava en las afueras de Pinamar, le pegaron dos tiros en la nuca y quemaron el vehículo de Cabezas con el fotógrafo adentro.
Uno de los puntos que no cierran en la historia es que muy poco después, una hora, pasó por el lugar Eduardo Duhalde. Iba a pescar. Se detuvo y le preguntó qué ocurría a los policías que habían sido alertados por la existencia de un auto en llamas. En ese momento, los policías no sabían todavía que había un cuerpo dentro del vehículo. Duhalde siguió su camino, dejando atrás el Ford Fiesta humeante.
La investigación estuvo a cargo de la Policía Bonaerense, subordinada a Duhalde. El juez que intervino, José Luis Macchi, y la Cámara de Apelaciones de Dolores también estaban en la órbita del gobernador, por lo que aparato policial y judicial, que tuvo la voz cantante en el caso, tenía la fuerte impronta de Duhalde. Lo más llamativo de la historia es que el abogado defensor de Los Horneros, Fernando Burlando, también mantenía fluidos contactos con el gobernador, produciéndose uno de los hechos más extraños de la historia penal: Los Horneros no se negaron a declarar como era de esperar, sino que confesaron con lujo de detalle haberle pegado un tiro a Cabezas. Confesaron más y más todos los días. Y luego, cuando una reautopsia determinó que fueron dos tiros, confesaron que se le pegaron dos tiros. O sea, confesaron todo lo que se le pedía que confesaran. No menos grave fue lo ocurrido con el defensor de Prellezo, Hernán Mestre. El cantante Ramón Palito Ortega, por entonces compañero de fórmula presidencial de Duhalde, admitió ante PáginaI12 que le pagaba al abogado de Prellezo. El falso argumento que esgrimió fue que “pienso hacer una película sobre el tema”. Un socio de Mestre confirmó tiempo después que, efectivamente, Palito Ortega les pagaba.
Esta intervención de Duhalde de todos los lados del mostrador tuvo que ver con un tema político: necesitaba evitar que se le eche la culpa a su policía, a la Bonaerense, no sólo imputada por entonces en la causa del atentado contra la AMIA, sino también del más salvaje crimen cometido en democracia contra un periodista. Duhalde había dicho antes que la Bonaerense era la mejor policía del mundo, por lo que políticamente, como inminente candidato presidencial, necesitaba sacarle el crimen de Cabezas de encima a la fuerza y apuntar contra un hombre de Menem, Yabrán.
Un año y medio después de la siniestra ejecución de Cabezas, el aparato policial y judicial bonaerense señaló a Yabrán y el juez ordenó su captura. El empresario se pegó un tiro el 20 de mayo de 1998.
Lo cierto es que la historia oficial quedó ratificada en el juicio oral que se realizó en Dolores. Los tres jueces fueron los mismos integrantes de la Cámara que intervino en la instrucción, algo más que cuestionable. La conclusión fue que el homicidio provino de la organización de Yabrán, su jefe de custodia, Ríos, aunque la mano de obra corrió a cargo de los policías de la Bonaerense, Prellezo, Gómez, Luna, Camaratta y los ladrones que esos uniformados llevaron y alojaron en Pinamar. El móvil: que Cabezas le había sacado la foto a Yabrán y éste no permitía semejante cosa.
En su reciente y magnífico libro, el compañero de cobertura de Cabezas, Gabriel Michi –Editorial Planeta, 2016– señala un móvil adicional: dice que Yabrán estaba construyendo un puerto de yates en Pinamar (un dato que se conoció en aquella época) y que la ofensiva periodística de Noticias, incluyendo la foto de Cabezas, desbarató el millonario proyecto del puerto. O sea que la venganza fue por la foto y por el dinero que perdió el empresario menemista.
En resumen, lo que la justicia dio por probado fue que el asesinato no lo cometieron hombres de la Bonaerense sino un empresario vinculado a Menem.
En el camino quedó otro móvil, que el aparato policial y judicial bonaerense investigó poco y nada. Noticias publicó tiempo antes del asesinato una histórica tapa denominada La Maldita Policía. La nota de agosto de 1996, escrita por Carlos Dutil y Ricardo Ragendorfer, detallaba las increíbles propiedades de los más renombrados comisarios de la época, Mario El Chorizo Rodríguez, Mario Naldi, Oscar Coco Rossi y muchos otros. Edificios en Punta del Este, yates, casas de enormes dimensiones aparecieron en aquella edición de la revista y el título le quedó para siempre a la fuerza: La Maldita Policía. La foto de tapa de aquella edición, sacada por Cabezas, era impresionante: el jefe de la Bonaerense, Pedro Klodczyk, mirando hacia arriba. La leyenda dice que Cabezas le pidió a Klodczyk autorización para subirse al escritorio del propio jefe policial y desde allí, con Cabezas arriba del escritorio y Klodczyk abajo, disparó su máquina. La tapa de Noticias llevó a que Duhalde pasara a retiro a toda esa camada de los más poderosos, duros y multimillonarios comisarios de la historia de la Bonaerense. La venganza contra Cabezas y Noticias por esa revista y por el pase a retiro de los comisarios encaja mejor en el hecho de que el cadáver del fotógrafo se le tiró a Duhalde por donde iba a pasar –y de hecho, pasó– un rato más tarde. Tal vez era una advertencia de que no debía investigar nada de las andanzas y fortunas de los comisarios desplazados. Y tampoco avanzar demasiado en el verdadero origen del crimen del fotógrafo.
Lo cierto es que ninguno de los protagonistas directos de esta historia terminaron de contar lo que pasó. Ni Prellezo ni Ríos, por ejemplo. Los Horneros probablemente nunca supieron qué hubo detrás del crimen y lo mismo ocurre con otros personajes secundarios. Yabrán murió disparándose a sí mismo y los comisarios pasaron a disfrutar de una vida silenciosa. Hoy la historia parece sellada, casi en forma definitiva, alrededor de la foto sacada un año antes del crimen.
Queda un saldo no menor. La consigna desde el primer día fue ¡No se olviden de Cabezas!. A 20 años se puede decir que no hubo olvido.

Raúl Kollmann

sábado, 21 de enero de 2017

Podemos ganarle a Clarín: plan de lucha, paros y jornadas nacionales hasta triunfar



Una propuesta para continuar el conflicto contra AGR-Clarín hasta que triunfe esta lucha testigo.

Los despidos y cierre trucho (lock out ofensivo) de AGR-Clarin generaron un gran repudio en amplios sectores que la represión del martes 17 no hizo mas que acrecentar.
La toma de la fábrica fue la primera respuesta de los trabajadores. Luego se logró el paro de la Federación Gráfica Bonaerense que no convocaba a parar hacía décadas por un conflicto y despidos en una fábrica, junto con la importante movilización del jueves 19. Allí sectores de las direcciones oficiales de los sindicatos, como la UOM, ATE, CTA, docentes de SUTEBA, metrodelegados, Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo y de la Corriente Federal (Bancarios, Curtidores, entre otros) se hicieron presentes. Además, se hizo una marcha que confluyó en el Ministerio con las delegaciones de los sindicatos, de todos los partidos de izquierda que siempre acompañamos estas luchas contando con la presencia del PO, PTS, MST, IS, MAS y organizaciones clasistas como las internas gráficas de Morvillo e Interpack, y los compañeros y compañeras de Donnelley junto a compañeros del SUTNA y decenas de agrupaciones e internas antiburocráticas.
Antes de esto, frente a la represión se acercó a la puerta de la planta Hebe de Bonafini y hasta la misma Cristina Kirchner tuvo que salir a repudiar la represión mostrando, más allá de su doble discurso (había sido el propio Gobierno de Néstor Kirchner quien reprimió en AGR en 2004), hasta dónde llega el rechazo a esta empresa y los despidos de los compañeros.
Mientras, el gobierno se muestra cómplice, negándose a tomar ninguna medida. No dictó conciliación obligatoria y el viceministro de trabajo dijo que "no podía hacer nada". El gobierno sí pudo en cambio militarizar la zona.
Pero del otro lado, lo visto en estos días demuestra que hay fuerzas para quebrar la voluntad de esta empresa que pese a la fortaleza económica y mediática que tiene, es repudiada por millones en todo el país. Todos necesitamos además reunir todas las fuerzas posibles y ponerlas en movimiento porque esta lucha tiene una importancia enorme, ya que detrás de Clarín están todas las patronales que querrán seguir su ejemplo, como ya lo están haciendo ahora en algunos lugares como Alpargatas, Banghó, Georgalos y otras con despidos masivos o cierres. Por eso es un conflicto testigo.
Se han dado pasos importantes. Creemos que es posible ahora dar nuevos saltos en esta lucha convirtiendo el apoyo en medidas contundentes que hagan retroceder a la empresa.
En primer lugar, los sindicatos que sacaron declaraciones de apoyo o enviaron delegaciones a las marchas tienen que actuar realmente si quieren enfrentar este ataque a todos los trabajadores. El primero en hacerlo debería ser la Federación Gráfica Bonaerense que convocó a un paro pero no garantizó que se pare la propia planta donde se imprime el Diario Clarín. Es necesario un nuevo paro pero que esta vez sea total, y donde el sindicato con las organizaciones solidarias garanticen que no se impriman o distribuyan los principales diarios. El resto de los sindicatos deberían tomar también medidas de lucha serias si realmente creen que detrás de Clarín las patronales vienen por los derechos de todos los trabajadores. Tienen que empezar quienes ya se pronunciaron, pero exigimos también el fin de la tregua y un paro nacional a todos los sindicatos y a la CGT (y las CTA) por el triunfo de los compañeros de AGR, contra estos despidos y todos los que están en marcha. Una convocatoria pública y solicitar entrevistas con los dirigentes y con ellos ir a reclamar a la CGT.
Al mismo tiempo, proponemos organizar Jornadas Nacionales de Lucha con acciones contundentes que hagan que la población entera conozca estos despidos y se exprese el repudio a Clarín. Romper el cerco mediático de la mayor parte de los canales de televisión que quieren ocultar esta lucha debe ser uno de los objetivos de estas jornadas (incluidos muchos medios kirchneristas que se están mostrando cómplices de Clarín). No se trata de una empresa más, sino de un monopolio periodístico que tiene que cuidar de alguna forma su propia imagen, ya bastante dañada. En cada denuncia, si llega realmente a millones, esta empresa tiene mucho que perder. Para eso proponemos organizar jornadas nacionales donde todas las corrientes de la izquierda, las organizaciones sindicales, estudiantiles, sociales y piqueteras pongamos toda nuestra fuerzas en las calles y rutas del país para que se escuche estruendosamente el rechazo a Clarín y su política anti obrera.
Si esto se hace de manera persistente, podemos doblegar a Clarín que tiene que ver que cada día que pasa pierde más y más. Una campaña nacional permanente con afiches, avisos de radio y TV y en las redes sociales de repudio a Clarín con todos los que apoyen el conflicto y se solidaricen con los trabajadores de AGR.
Enfrentar todo intento de desalojo y lanzar un enorme fondo de lucha para que no se vaya ni un solo compañero que hoy es parte de AGR por necesidades económicas, comprometiendo a todas las organizaciones y personalidades que se solidarizan con el conflicto a aportar (sindicatos, centros y federaciones estudiantiles, partidos políticos, diputados, etc). También organizando colectas populares en todo el país.
La patronal va a buscar "arreglos" con ofrecimientos individuales y la única manera de impedir esto es que nadie sufra necesidades de dinero y que el mismo diario vea que cada día el repudio a su accionar crecer.
Estas son las propuestas que hacemos desde el PTS y compañeros y compañeras que participan en común con nosotros en decenas de agrupaciones clasistas para aportar al triunfo de esta lucha. Ya lo hemos planteado en ocasión de la última reunión de solidaridad donde participó nuestro compañero Patricio Del Corro, ex Legislador de CABA, para que sea tenido en cuenta por los trabajadores y todas las organizaciones que nos venimos solidarizando. Seguiremos estando, como desde el primer día, en las guardias, las marchas, con nuestros dirigentes públicos como Nicolás del Caño y poniéndole el cuerpo con toda nuestra militancia a esta lucha para que Clarín sea derrotada.
!Viva la Lucha de los trabajadores de AGR-Clarín!

Christian Castillo
@chipicastillo

El día que dos alacranes fueron más importantes que 300 familias de AGR-Clarín

El conjunto de los medios masivos ninguneó la jornada de lucha de los trabajadores de AGR – Clarín de ayer. El cerco mediático de las empresas periodísticas a favor del lock out y los despidos.

Ayer los trabajadores de AGR – Clarín en lucha contra el lock out patronal y los despidos masivos protagonizaron una enorme jornada. Desde temprano hubo paro del gremio gráfico. A pesar de que la conducción de la Federación Gráfica Bonaerense no garantizó la medida en algunas plantas, hubo bloqueos y acciones en distintos talleres gráficos. A las 15 h organizaciones obreras, sindicales, políticas, referentes de un amplio espectro político, de derechos humanos y periodistas, concentraron en el obelisco para acompañarlos en una movilización al Ministerio de Trabajo.
Por la tarde, luego de una reunión con el vice ministro, los trabajadores volvieron a la fábrica con las manos vacías. No recibieron del Gobierno nada más que un ninguneo a su lucha. La cartera laboral está del lado de Clarín y da la espalda a más de 380 familias que pelean por no quedarse en la calle.
Una de las características de este conflicto, es que Clarín cuenta con gran apoyo del resto de las patronales de los medios que rodean al conflicto con un fuerte cerco mediático. Toda la actividad de ayer, así como dentro del Ministerio de Trabajo, fue igualmente ninguneada por los grandes medios de comunicación.
El diario La Nación cometió un gesto indignante, al bajar de su sitio web la única nota de un escaso párrafo que había publicado previamente sobre el conflicto.
En general, se puede decir que el día de ayer los alacranes encontrados en la línea D del subte contaron con mayor cobertura periodística que las familias de AGR en lucha por sus puestos de trabajo. Cómo distinguir un alacrán venenoso de uno que no lo es. Qué hacer ante una picadura de alacrán. Por qué hay más alacranes en la ciudad de Buenos Aires, etc. Líneas y líneas en los diarios, minutos y minutos en las pantallas de TV dedicados a este asunto.
Mientras tanto, los trabajadores de AGR - Clarín, sus familias, las organizaciones y personalidades solidarias, no existieron en la agenda de los grandes medios de comunicación masivos nacionales como Clarín y La Nación. El bloqueo informativo es muy fuerte sobre todo, en los canales de televisión. Salvo algunas excepciones, casi no hubo noticias sobre un conflicto testigo, que intenta aleccionar a los trabajadores para imponer mayores condiciones de flexibilización laboral.
La Izquierda Diario, por el contrario, estuvo junto a los trabajadores en su movilización y garantizó una cobertura detallada de cada aspecto de su lucha y su conflicto desde el primer día. Con el firme compromiso de poner la comunicación al servicio de las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, este diario seguirá al pie del cañón junto a los obreros que pelean para vencer el plan flexibilizador de Macri, Magnetto, Triaca y la burocracia sindical traidora.
Para enfrentar el cerco mediático de las grandes patronales de los medios, La Izquierda Diario pone a disposición sus páginas para que quien quiera pueda expresar su apoyo a esta lucha, así como difundir denuncias y campañas en defensa de los derechos de la clase trabajadora, el movimiento de mujeres y juvenil.
Seguí todo el conflicto a través de La Izquierda Diario. Sumá tu apoyo y difundí la lucha de AGR – Clarín para que no sea silenciada.

Juana Galarraga
@Juana_Galarraga

La lucha de los trabajadores de AGR-Clarín // Marcelo Ramal con Victor Hugo Morales

AGR-Clarín // Imponente movilización de los trabajadores al Ministerio de Trabajo

La crisis apura la reforma laboral

Reforma Laboral en curso

Los tiempos previstos por el gobierno nacional para impulsar transformaciones profundas se ven acelerados por una coyuntura desfavorable tanto local como internacionalmente. La dinámica de la crisis está en la base de las señales de adelantamiento de una reforma laboral que cuestiona conquistas históricas de los trabajadores.
Más allá del mayor o menor gradualismo del ajuste en curso lo que está quedando a la luz pública es la debilidad competitiva del capitalismo argentino. Debilidad que en última instancia es la causal de todas las crisis recurrentes desde la segunda mitad del siglo pasado hasta hoy .
El FMI acaba de hacer pública su decepción por el comportamiento de la economía del país en el 2do semestre pasado. Todo indica que este año la economía tendrá un rebote y el PBI terminará igual que en el 2015 pero con mayor desocupación, mayor pobreza y más deuda, mientras que la prometida lluvia inversora brilla por su ausencia. La inflación si bien menor tiene un piso del 20 al 25 por ciento; el déficit fiscal del año que terminó y del que se proyecta parta este es el mismo del kirchnerismo, lo único que cambió es la financiación -emisión por deuda. En 2016 se batieron records de endeudamiento y se volverá a repetir en este 2017, pero no es posible continuar en esa senda en el 2018. En muchos analistas hay dudas de que los brotes verdes finalmente aparezcan en este 1er. trimestre.
Así las cosas el gobierno Macri busca entonces resolver los condicionantes estructurales del capitalismo dependiente argentino –léase competitividad de la economía y productividad de los factores-- para atraer inversiones, aggiornarse tecnológicamente y poder así competir en los mercados internacionales

Un problema histórico

Es en 1952, cuando el 2do. Plan Quinquenal, que aparece por primera vez el problema de la productividad del capitalismo nacional, y es en 1955 cuando se lanza el Congreso Nacional de la Productividad y el Trabajo. Es que en esa crisis se detectaron los primeros problemas de competitividad.
Desde entonces las insuficiencias del sector industrial para proveerse las divisas necesarias para su desarrollo se fueron agravando año a año, la desarticulación industrial de los años ’90 fue un golpe definitivo. La matriz insumo/producto tiene hoy un componente importado elevado (del orden del 37-40%), ya no son solo equipos sino también insumos intermedios, y las divisas provistas por el campo ya no alcanzan. Con el ingreso de China a la OMC la fuerza de trabajo mundial más que se duplicó (de 1500 millones de trabajadores a 3.500). Con salarios asiáticos de 200 dólares y condiciones de superexplotación propias de la primera mitad del siglo pasado el piso de competitividad es hoy mucho más elevado.

La “adenda” al convenio petrolero

Es en este contexto es que deben entenderse las modificaciones al Convenio Colectivo de Trabajo de petróleo y gas no convencional en la provincia de Neuquén. Estas comenzaron a discutirse hace tiempo, cuando las negociaciones estaban empantanadas, por la negativa sindical a aceptar modificaciones regresivas, YPF presionó con la baja de 33 equipos de exploración y 1700 despidos. El impacto disciplinador fue inmediato en un sector de altos ingresos, que prefirió entregar condiciones laborales a cambio de mantener los puestos de trabajo.
El acuerdo flexibilizador contempla condiciones de superexplotación que exponen la salud y la seguridad de los trabajadores. Se impone la multifuncionalidad; la empresa decidirá si se suspenden o no la tareas por las condiciones climáticas; las cuadrillas podrán trabajar aún cuando la nómina no esté completa; se modifica la jornada laboral al no considerar los tiempos de viaje (horas taxi) y los tiempos de descanso entre actividades; se eliminan las horas extras de fines de semana y feriados y se habilita el montaje y desmontaje en horarios nocturnos.
Se estima que con estas modificaciones las empresas bajaran un 30 por ciento sus costos operativos. El Estado nacional eliminó las retenciones a las exportaciones petroleras y se compromete a mejorar la infraestructura vial y ferroviaria y a garantizar un curso de ajuste para los precios del plan de estímulo Gas Plus para este año, en tanto que la provincia no incrementara la presión tributaria sobre las petroleras y mejorará caminos internos. Las empresas por su parte se comprometen invertir y a no despedir trabajadores, aunque habilitaran un registro de retiros voluntarios. La dirección sindical avala todo.

Sector por sector

El acuerdo con los petroleros de Vaca Muerta es apenas un adelanto de un enfoque global. Ya los metalúrgicos de Tierra del Fuego y los mecánicos del SMATA -presionados por la rebaja arancelaria a productos electrónicos de importación y el potencial cierre de fábricas los primeros, por el avance de la robotización, la crisis en Brasil y las suspensiones los segundos- aceptaron modificar a la baja sus respectivas condiciones laborales.
Hace meses que el ministro de Trabajo Jorge Triaca había adelantado que buscaría revisar los convenios laborales y fijar bonos por productividad, el propio presidente Mauricio Macri en varias oportunidades se refirió críticamente a “la industria del juicio”, al ausentismo y a las reducciones horarias. Sin embargo por ahora la estrategia diseñada parece ser avanzar gradualmente por sectores modificando los marcos laborales y postergando la discusión integral de los convenios para evitar un conflicto generalizado con los sindicatos.
Es que el gobierno está haciendo lo que conocemos como “uso capitalista de la crisis”. Dicho de otra forma, aprovecha la debilidad y la incertidumbre –miedo a perder el trabajo- que la crisis introduce al interior de las filas obreras, para avanzar en una reforma estructural de las relaciones laborales, comenzando por los sectores más vulnerables frente a la competencia internacional, según los define el Plan Productivo Nacional. Se supone que los próximos serán Calzado, Textiles y Juguetes, aunque esta semana trascendieron negociaciones también en marítimos.

Siempre el costo laboral

La productividad es la resultante de un conjunto de factores, la OIT propone que se estudien todos los conceptos: “costos de financiación, de distribución, de gestión de la salud, de seguridad en el trabajo” sin embargo siempre se pone el acento en el costo laboral, más precisamente en los llamados “costos no salariales” (ausentismo, accidentes de trabajo, derechos sociales, extensión de la jornada). Es que para la lógica del capital la productividad depende del trabajo, se supone es la forma en que lo hace más eficiente.
En el horizonte no coyuntural están la negociación colectiva descentralizada, aumentos por productividad, eliminar el fuero laboral, reducir aportes patronales, reformar la ley de Riesgos del Trabajo, regresar al régimen de pasantías y transformar planes sociales en trabajo con salarios subsidiados en el sector privado (léase mano de obra barata).
De conjunto se trata de una reforma de las relaciones laborales que constituye un ataque en toda la línea a conquistas históricas de los trabajadores. Un frente que contenga a todas las tendencias obreras y sindicales es urgente para trazar una línea defensiva frente a esta estratégica ofensiva del capital y su Estado.

Eduardo Lucita. Integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda)

El futuro es orgánico

Anna Park, una yerba mate orgánica y agroecológica

Anna Park es una yerba mate orgánica y agroecológica. Siembran, cosechan y siguen de cerca todo el proceso (hasta el envasado) y comercialización. Críticas a la falta de políticas de Estado y necesidad de articular con otros productores.
Papel color madera, letras negras y verdes. Es el paquete de la yerba Anna Park, que se define como “orgánica y ecológica”. Vende más de 22.000 kilos al año, en todo el país, mantienen una reserva ecológica en Misiones, son muy detallistas en cada etapa del proceso productivo y cuestionan la falta de políticas estatales. No utilizan agrotóxicos (herbicidas, plaguicidas) ni abonos químicos. Explican que ambos “contaminan los suelos y el agua, en consecuencia afectan la salud humana, animal y vegetal”.
“El futuro es orgánico”, es uno de lo lemas de la yerba mate Anna Park. Destacan que es elaborada de forma artesanal, con métodos implementados por el Pueblo Guaraní en épocas de la evangelización forzosa. La llamaban “caá”, la consumían con pequeñas bombillas de caña tacuara y también mascaban sus hojas crudas. Remarcan que la principal diferencia con otras yerbas es el proceso de secado y el “estacionamiento”.
Eric Barney recuerda que el precio de la yerba era relativamente bueno hasta la década del 60, cuando comenzó un proceso en el que los grandes molinos (y algunos grandes productores) compraron las pequeñas y medianas charcas. Todo empeoró en los 90, cuando dejó de existir el mercado concentrador (que fijaba precios de referencia) y se dejó la producción librada al mercado. “Con Menem fue tierra de nadie. Entregabas la yerba a consignación y ni sabías cuánto te iban a pagar”, recuerda Eric Barney y afirma que algunos males de esos tiempos aún perduran: el precio para el productor nunca se recuperó. “Una yerba de buena calidad siempre estuvo lo mismo que un kilo de carne. Hoy hemos quedado muy atrás”, sostiene y aclara que el 30 por ciento del costo del paquete se va en impuestos.
Y los bancos no dan créditos sostenibles para los más pequeños. Ofrecen préstamos con hasta 40 por ciento de interés anual. Imposible para los productores familiares.
En Anna Park cuestionan el monocultivo industrial de yerba mate, que utiliza agroquímicos y empobrecimiento de suelos. En la producción convencional de yerba se utiliza mucho herbicida (glifosato) y fertilizante (urea). También suele aplicarse cal y magnesio. Y venenos para controlar el “rulo” (plaga que retrasa o reduce la brotación). “Es muy fuerte los venenos, se mueren hasta los pájaros” , señala Barney.
En la chacra están experimentando con árboles que den sombra al yerbal. “Es todo prueba y error”, afirma María Rosa Fogeler. Como todo experiencia agroecológica, explican que se trata de probar opciones, implementar formas nuevas e intercambiar con otros. Señala que el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, espacio de referencia en algunos sectores) tampoco saben de técnicas para producir yerba sin químicos. Han estudiado y tenido contacto con productores biodinámicos (agricultura ecológica que busca el equilibrio e interrelación entre suelos, plantas y animales, que rechaza el uso de pesticidas y que tiene en cuenta el movimiento de los astros, la luna y los planetas). Algunas cuestiones comparten, otras no tanto. Sí coinciden en que los productores por fuera del agronegocios deben intercambiar saberes, articular acciones, coordinar luchas. Y tiene una certeza: “La agroecología no es para una élite”.
En Anna Park se controlan las plantas no deseadas (llamadas “malezas” por el discurso del agronegocios) con machete y motoguadaña. Y la cubierta verde también ayuda a combatirlas. Probaron con el llamado “pasto elefante”, pero no están convencidos, también les resultó muy invasivo.
Cuestionan que, en vez de promover la yerba agroecológica, desde el gobierno provincial se impulsa el maíz transgénico , que incluso es repartido (con agroquímicos incluidos) por los mismos punteros del oficialismo. Y en Misiones también se impulsa el modelo forestal, con plantas de celulosa y sus consecuencias ambientales y sanitarias. “El sistema capitalista no puede seguir sin importarle el medio ambiente, sin importarle las personas. Solo le importa la ganancia y eso no puede seguir así” , advierte Eric Barney .

Paso a paso

Todo el proceso de la yerba Anna Park está bajo la supervisión de María Rosa Fogeler y Eric Barney.
El comienzo no es nada sencillo. La semilla “es muy dura”. Debe dejarse en agua hasta “pudrirse”. De ahí a la tierra y le lleva seis meses germinar. Luego de dos años de crecer en almácigos se traslada a campo. Entre las plantas de yerba se siembra la “cubierta verde”, plantas que enriquecen la tierra, mantienen la humedad y protegen (a la yerba) de las altas temperaturas. “ Gracias a la cubierta verde evitamos el uso de herbicidas y otros agrotóxicos dañinos para la salud” , explican.
Recién cuatro años después de plantado el yerbal se inicia la primera poda y la cosecha (más conocida como “tarefa”). En Anna Park la cosecha se realiza cada dos años, para que las hojas estén maduras y no se debiliten las plantas.
Luego es el turno del “sapecado”, hacer pasar la yerba por aire caliente o fuego durante unos segundos a una temperatura aproximada de 900 grados centígrados. “La yerba nuestra es oreada, el oxígeno la fermenta, le da el sabor, el aroma”, detalla Barney. A continuación se transporta a un tambor horizontal giratorio donde continúa secándose, a menor temperatura, alrededor de veinte minutos. Así la yerba pierde el 30 por ciento de la humedad. Sobreviene el “barbacuá”, horno donde se termina de secar muy lentamente. Ese proceso tarda entre quince y veinte horas.
Le sigue el “canchado”, que es la molienda gruesa. Y la “zaranda”, donde se tamiza para eliminar los palos gruesos que hayan quedado. Después se guarda en bolsas de arpillera de 50 kilos.
Otro momento clave es el “estacionamiento”. Las bolsas de yerba se guardan por dos años en un galpón a oscuras llamado “noque”. Permite que la yerba pierda la clorofila o se “amarille” (obtiene su tonalidad más clara). La yerba con poco estacionamiento es más oscura y puede provocar trastornos digestivos (por ejemplo, acidez). El estacionamiento industrial rápido es de quince a 30 días (en condiciones controladas de humedad y temperatura para acelerar un proceso que debiera ser mucho más extenso). “Tenemos clientes que nos cuentan que habían dejado de tomar mate, por la acidez, pero ahora ya pueden volver a tomar. Nuestra yerba les garantiza calidad y que no le hará mal”, destaca María Rosa Fogeler. Sobre los dichos de que es una yerba más cara, lo relativiza. “Una gaseosa cuesta más de 20 pesos pesos y te dura media hora. No hay comparación con el placer y duración de unos mates”, compara. Y aporta otro dato. Afirma que la yerba de grandes marcas se lava a los diez minutos. Anna Park aguanta más de 25 mates.
El anteúltimo momento es la molienda final, cuando se separa la hoja del palo y se muelen en dos molinos diferentes para evitar el exceso de polvo y regular la calidad de la molienda. Otra vez sirve la comparación. Anna Park no permite más de trece por ciento de palo (contra hasta el 50 por ciento de las grandes marcas comerciales).
Una vez molidos se mezclan nuevamente. Y luego llega el envasado, cuando la yerba se deja caer en una balanza vibratoria que la acomoda en el paquete sin presionarla.
“Al ser un pequeño establecimiento podemos garantizar nuestra calidad superior, ya que supervisamos cada el detalle. Anna Park es una yerba rendidora, que no se lava fácilmente y mantiene su sabor”, afirman sus productores.
“El cuidado de los yerbales y del medio ambiente es el respeto por la vida. Cuando usted disfruta del sabor de Anna Park está, además, protegiendo la naturaleza”, afirman Eric Barney y María Rosa Fogeler. Refiere a que cuentan también con una reserva ecológica, 36 hectáreas de monte nativo ubicadas en Campo Ramón (departamento de Oberá). “Allí protegemos especies nativas de animales y vegetales. Y el cultivo de la yerba mate es una alternativa de desarrollo autosustentable que nos permite mantener la reserva” , explican.

Darío Aranda
Greenpeace

Leé más sobre este tema: Agricultura ecológica. Caso Misiones: La cuna de la yerba mate.

* Darío Aranda es periodista especializado en extractivismo (petróleo, minería, agronegocios y forestales). Trabaja en el diario Página/12, la cooperativa de comunicación La Vaca y las radios FM Kalewche (Esquel), la Cooperativa La Brújula (Rosario) y Los Ludditas (FM La Tribu). Escribe sobre pueblos indígenas, organizaciones campesinas y asambleas socioambientales. Además es autor de “Argentina originaria: genocidios, saqueos y resistencias” y “Tierra Arrasada. Petróleo, soja, pasteras y megaminería.”
En el marco de la campaña de Agroecología, escribió una serie de artículos vinculados a la temática de la agricultura ecológica. Todos los jueves publicaremos en nuestro blog una nota contando diferentes aspectos y testimonios sobre este tema. No te pierdas este especial sobre el futuro de los alimentos en la Argentina.

Fuente: http://www.greenpeace.org.ar/blog/especial-de-agroecologia-la-agroecologia-no-es-para-una-elite/17952/

Davos atiende la agenda de la riqueza con preocupación por la desigualdad

La desigualdad y la explotación condena a la humanidad y al propio planeta Tierra

Desde 1971 que se reúne el Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, como ámbito de encuentro del poder económico y político mundial para discutir los problemas y el rumbo de la economía mundial. [1]
No es casual que sea desde entonces un tiempo coincidente con la brutal ofensiva del capital para modificar la orientación del sistema mundial que tenía para entonces a las/os trabajadoras/es y los pueblos en la ofensiva recortando las ganancias empresarias.
A comienzos de los 70 se procesa la mayor acumulación de poder popular de las/os trabajadoras/es en el mundo; no solo medido en salarios o ingresos populares, sino en la disputa de la renta y en la construcción de un imaginario civilizatorio no capitalista. Es el momento de la bipolaridad y el auge de la solidaridad mundial con Vietnam; la expectativa del triunfo de Salvador Allende y su Unidad Popular en Chile, entre los más destacados episodios de la ofensiva popular de entonces.
La destrucción de esa acumulación es lo que se comenzó a pergeñar en la nevada Davos a comienzos de los 70´, convergente con la Comisión Trilateral y otras iniciativas similares. De allí surge una recurrencia de cónclaves anuales para identificar los rumbos de acción. Ahora se proponen como el ámbito de la cooperación público-privada, el nombre que se asigna a la privatización en los tiempos que corren.
El capital ya no le teme al Estado construido entre 1930 y 1980, habiendo ganado la batalla ideológica sustentada desde el neoliberalismo y el Consenso de Washington contra el gasto estatal y a favor de la iniciativa privada.
De aquel proceso deslegitimador se avanza a una nueva legitimación del Estado capitalista al servicio del régimen del capital. Se fue de la crítica al papel del Estado a la absorción de una nueva reformulación del papel del Estado para sostener al capitalismo.
Hace algunos años, OXFAM presenta en el FEM su informe sobre desigualdad. [2] La versión 2017 señala que “Tan sólo 8 personas (8 hombres en realidad) poseen ya la misma riqueza que 3.600 millones de personas, la mitad más pobre de la humanidad. La súper concentración de riqueza sigue imparable.”
Es curioso que en ese ámbito del poder mundial se expliciten estos datos del oprobio construido en la sociedad capitalista, cuyo eje es la ganancia, la acumulación y la dominación; y no la satisfacción de las más amplias necesidades sociales como aspira a conmover el Informe OXFAM.
Un límite serio del importante estudio de OXFAM es que no supera la descripción del fenómeno de la pobreza, la desigualdad y la concentración de riqueza. Aun cuando califica al capitalismo como “cortoplacista: el dividendo manda”, o “clientelar al servicio de las élites”, el problema de fondo es el “capitalismo” en sí mismo, su lógica por la explotación de la fuerza de trabajo y el saqueo de los bienes comunes.
Aun cuando se informan sobre la pobreza, la verdadera discusión del FEM es la riqueza, ahora en 2017 bajo el lema “Liderazgo responsable y receptivo”, precisamente cuando la realidad exacerba la desigualdad y la explotación condenando a la humanidad y al propio planeta Tierra.

Gobierno Macri en Davos

Hacia el FEM marcharon 4 ministros argentinos: Hacienda, Producción, Educación, Relaciones Exteriores, y el titular del BCRA; para ofrecer “oportunidades de negocios” a los inversores externos.
Estos, los inversores potenciales, demandan “control social y sindical” para asegurarse el retorno de sus inversiones.
Por eso, la principal preocupación del gobierno pasa por disciplinar al movimiento obrero y cooptar a una parte de la dirigencia sindical al objetivo estratégico de disminuir el costo salarial y laboral.
Es política y economía. Sin control político del conflicto no pueden avanzar en cambios institucionales, laborales, para incidir en la ecuación de rentabilidad de la inversión.
Por ahí viene el sendero de los acuerdos laborales y de productividad en Vaca Muerta y el chantaje de la patronal en Artes Gráficas Rioplatenses S.A., AGR, y en variados otros casos, como próximamente en la carne.
La argumentación pasa siempre por transferir el costo de oportunidad de la inversión y el crecimiento económico a las/os trabajadoras/es.
Resulta de interés el tipo de respuesta que genere el movimiento social, fragmentado en varias centrales sindicales y con debate entre sí y en el interior de ellas sobre los modos y las formas de la confrontación con el poder.
La ofensiva gubernamental pretende inaugurar un nuevo tiempo político y económico en el país, en sintonía con nuevos procesos en la región y el mundo a partir de la deslegitimación de los partidos políticos tradicionales.
Es la primera vez que bajo imperio constitucional no hay un radical o un peronista en el gobierno. Es algo que puede consolidarse en las elecciones de medio turno en octubre próximo y disputar un nuevo periodo en 1919.
Por eso es tan importante la pulseada que se juega en la unidad de acción del conflicto social, amenazado por concepciones aislacionistas que privilegian las diferencias sectoriales de la confrontación o la adhesión a tal o cual parcialidad de la respuesta política, mediado por las opciones electorales.
En simultáneo al cónclave del poder en Davos, la Argentina tomó nueva deuda pública por 7.000 millones de dólares, exponiendo en la vidriera suiza las posibilidades de fáciles ganancias que se logran en el país.
La tasa pagada por la colocación de esos títulos (6,3% promedio) es menor que la que se venía asumiendo, pero sigue estando por encima de lo que paga Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia o Chile, por solo mencionar países vecinos.
En Suiza, los funcionarios de Macri señalan que este año Argentina superará la recesión del 2016, aun cuando no existen datos oficiales al respecto y solo se confirman las pérdidas de puestos de trabajo en el sector privado y estatal, o se verifica una inflación superior al ajuste de ingresos de trabajadores regulares, en situación irregular, o pasivos.
La caída industrial del año 2016 supera el 5%, la recesión económica está por encima del 3%; la inflación superior al 40% y una proyección cercana al 25% para el 2017 impiden bajar las tasas de interés que paga el BCRA por las LEBAC (24,75%) exacerbando la especulación financiera.
Más allá de los discursos fronteras afuera, en el terreno local se avanza con disposiciones ejecutivas, sea avanzando sobre las reformas al régimen de ART más allá del debate pendiente en el Parlamento, o sustituyendo funcionarios para “homogeneizar” la política oficial de cara al proceso electoral.
Hay afinidad entre el gobierno Macri y el sentido esencial que se expresa en el FEM en Davos. En ambos discursos se habla de la pobreza y se consolida un rumbo por la riqueza y la mayor concentración económica y del poder.

Adecuarse al nuevo tiempo

El libreto del gobierno es clarísimo y apunta al crecimiento económico del capitalismo local, lo que requiere de capitales externos, vía inversión directa o préstamos, al costo más bajo posible, aun cuando sea mayor al que soportan otros países en la región.
Por las dudas señalamos que crecimiento no significa necesariamente resolver los problemas de la pobreza o la desigualdad, si los de la concentración de la riqueza.
El propósito gubernamental se procesa en el marco de un nuevo ciclo de gobierno en EEUU, con un Donald Trump “nacionalista” que ofreció en su discurso inaugural continuar privilegiando el interés de su país antes que el de cualquier otro.
¿Cuál será la novedad en la formulación? Desde Washington siempre se privilegia el interés nacional por sobre cualquier otro interés, nacional, social, o humanitario.
No hay novedad y sí, se consolida un enfoque restringido de beneficiarios futuros de la política en la mayor potencia del sistema mundial.
Pese a todo existen expectativas del bloque en el poder en Argentina en la nueva etapa, y por eso se anuncian conversaciones por inversiones en áreas estratégicas, por ejemplo en energía.
Hay que destacar que el nuevo Secretario de Estado en la era Trump es Rex Tillerson, un EXXON Mobil (ex Standar Oil) y principal motor de la fractura hidráulica (fracking) para explotar yacimientos de hidrocarburos no convencionales, los que definen al yacimiento Vaca Muerta y sus reservas de gas y petróleo.
En el gabinete de Trump existen varios hombres de negocios, del petróleo y la banca, con quienes podrán entenderse los gobernantes locales con historia y trayecto en el mundo de las empresas.
La imagen no solo fue la asunción de Trump como gobernante, sino también las protestas, anticipando las dificultades de la estabilización de una política asumida desde un lenguaje racista y de discriminación, sustentando por uno de los grandes beneficiarios del capitalismo global.
En EEUU como en nuestro país o cualquier territorio no solo existe la voluntad de los gobernantes, sino que los pueblos también tienen vos y pueden ser parte de la articulación de proyectos sociales, económicos y políticos que definan procesos civilizatorios de carácter alternativo.

Julio C. Gambina

Notas:

[1] El Foro empezó como Foro Europeo de Gestión y en 1987 asumió su nombre actual como FEM. Dicen: “En 2015, el Foro fue reconocido formalmente como una organización internacional. Es ahora en la siguiente fase de su viaje como la plataforma mundial para la cooperación pública-privada”. https://www.weforum.org/about/history
[2] OXFAM. Una economía para el 99%. Es hora de construir una economía más humana y justa al servicio de las personas, en: https://www.oxfam.org/es/informes/una-economia-para-el-99

El plan de lucha de la CGT y las ocupaciones de fábricas de 1964



En enero de 1963 la CGT lanzó un Plan de lucha de 5 etapas. El 16 de enero de 1964 se votó un calendario para la segunda de ellas: la toma de 11.000 fábricas entre mayo y junio del 64.

A comienzos de 1960, ya pasados los primeros años de la Resistencia, la situación política nacional tendía a complejizarse con la difícil gobernabilidad que caracterizaba a la administración de Frondizi. Al conflicto social se le sumaban los cuestionamientos de sectores de la clase dominante. Las problemáticas que estaban presentes desde los 50 y en los primeros años de la década del 60 se volvieron claves. Era necesario racionalizar la producción y para ello había que desarticular el poder de las comisiones internas y los cuerpos de delegados. En un contexto recesivo donde se produjeron distintos conflictos en defensa de los puestos de trabajo o por solidaridad, el gobierno avanza en su línea de integración de ciertos dirigentes gremiales. El levantamiento de la intervención de la CGT iba en ese camino. A partir de la devolución de la central a la burocracia, su funcionamiento giró alrededor del acuerdo entre Vandor y los dirigentes de los gremios gráficos y de comercio, con peso central de las 62 Organizaciones. Con la caída de Frondizi y el interregno de Guido, la burocracia va a intentar conservar el espacio de negociación que había construido. Pero, frente a la situación de recesión económica y la política represiva del nuevo gobierno, tanto los dirigentes sindicales como el justicialismo deben reacomodarse.
Luego de que a comienzos de 1963 finalmente se normalizara la CGT, bajo control de las 62 Organizaciones, el Comité Central Confederal decidió convocar un plan de lucha, comenzando con una semana de protesta y finalizando con un paro general por 24 horas. Esta medida, se inscribe dentro de la política vandorista de “presionar para negociar”, es decir el intento de la burocracia de mostrar toda la potencialidad de las medidas de acción directa para lograr mejorar el margen de negociación con el gobierno, pero sin la intención de movilizar a toda la base. De todos modos, la sola puesta en marcha del plan de lucha fue demostrando el descontento y la predisposición del movimiento obrero. La semana de protesta se hizo efectiva en todo el país, con ceses de actividades, manifestaciones y actos públicos, y asambleas. Incluso en algunos lugares fueron más allá, y luego de las asambleas tomaron los lugares de trabajo. El grado de adhesión y descontento expresado en las acciones convenció a Vandor de suspender las siguientes etapas y de avanzar en la salida electoral.
Las 62 intentaron llegar a una alianza electoral para que el peronismo se presentara en las elecciones de julio de 1963, pero entre las presiones militares y las disputas al interior del justicialismo, este pacto no fue posible. La dirección sindical se alineó así a la orden de Perón de votar en blanco, considerando las elecciones fraudulentas e ilegitimas. Con el 25% de los votos y más de 2.000.000 de sufragios en blancos, Arturo Illia asume la presidencia.

La presidencia de Illia y el comienzo del Plan de Lucha

En relación al movimiento obrero, Illia tuvo que afrontar dos cuestiones importantes. Por un lado, la disputa con las direcciones sindicales y su rol de contención del descontento obrero, y la definición del papel del peronismo en la escena política nacional. En el terreno económico se tomaron una serie de medidas tendientes a aliviar el panorama recesivo. Entre 1963 y 1964 hay una leve recuperación económica, que alentará a los trabajadores a recuperar conquistas perdidas. Así, al tiempo que aumenta el descontento dentro de las fábricas, la CGT reanuda su plan de lucha, mientras busca abrir el diálogo con el nuevo gobierno y los distintos sectores políticos y sociales, como la UIA y la CGE. El plan incluía varias fases que van desde la ocupación parcial y zonal de empresas hasta la ocupación total y nacional por 24 horas. Mientras la conducción de la CGT preparaba los últimos detalles del plan de lucha no descartaba su suspensión de llegar a un acuerdo con el gobierno. La CGE mostraba cierta preocupación en relación a la peligrosidad que pudiera provocar la ocupación de establecimientos y otras medidas de acción directa. Esta advertencia hacia los métodos tenía que ver con los conflictos desarrollados desde fines de 1963 y principios de 1964, muchos de ellos llevados adelante por fuera de las directivas sindicales y tras el reclamo por la homologación de acuerdos laborales, donde varias fábricas fueron ocupadas anticipándose al plan de lucha de mayo y junio de 1964.
En mayo comienzan los operativos del “Plan de Lucha”. Se desplegaron en la ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, Córdoba, Bahía Blanca y otras ciudades del interior. En cada uno de los operativos se movilizaron alrededor de 500.000 trabajadores y se ocuparon cientos de establecimientos. Simultáneamente, obreros de diversos gremios continuaban con distintas protestas, como los mecánicos de Ford Motor de Pacheco que realizaron paros parciales y totales luego del despido de 20 trabajadores. Por fuera de los planes de la CGT se realizaron ocupaciones de fábrica y tomas de universidades. El Comité Central Confederal, aduciendo riesgo de intervención de la CGT decide atenuar las medidas de fuerza. De todos modos, el 18 de junio los trabajadores ejecutan el sexto operativo del plan de lucha, con un alto acatamiento en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, con la participación de unos 850.000 trabajadores de unos 3.000 establecimientos. El 24 de junio se concreta la última jornada, ocupándose más de 4.000 fábricas, transporte y comercios donde participaron cerca de 1.150.000 trabajadores.
Hacia el mes de agosto se puso en práctica la tercer etapa, que consistía en la convocatoria de “cabildos abiertos”, que se desarrollaron sobre todo es pequeñas y medianas ciudades del interior. Eran actos públicos y concentraciones, donde se planteaban y discutían distintas posiciones y propuestas en relación a la situación nacional, y participaban distintas organizaciones políticas, estudiantiles y empresarias.
En noviembre y diciembre se desarrolló la cuarta etapa, con concentraciones y marchas en distintas ciudades, culminando con una huelga de 48 horas el 17 y 18 de diciembre. En la mayoría de las concentraciones se produjeron enfrentamientos con la policía y numerosas detenciones.

La toma de fábricas: fortalecimiento de la burocracia y cuestionamiento a la propiedad privada

El plan de lucha en general, y las tomas de establecimientos en particular, implicaron un alto grado de planificación centralizada por parte de las dirigencias sindicales. Esto, en el marco de la profundización de la verticalización de la estructura sindical, aseguraba el control de las acciones por parte de la burocracia permitiéndole un margen de maniobra en función de su política hacia el gobierno. Pero, al mismo tiempo, estas medidas requerían de la participación de las bases. Este doble proceso implicaba una contradicción de este proceso de lucha, entre la expresión del poder de negociación de la burocracia, pero a la vez, ese canal de descontento obrero, y una razón de intranquilidad para la burguesía. Otro motivo de preocupación de esta metodología novedosa para la clase obrera argentina, fue que la toma de fábricas tiene la particularidad de poner en discusión la propiedad privada y la disciplina al interior de la planta. En varias oportunidades las tomas fueron con rehenes entre los propietarios, personal directivo, técnico, administrativo y de seguridad, como medida defensiva ante la represión policial.
Así, el mecanismo de la ocupación de fábricas puso en movimiento toda una serie de prácticas en base a experiencias previas y en formas de lucha y organización: la toma de rehenes, la autodefensa, la búsqueda de apoyo en el barrio y en otras fábricas, los debates acerca de los pasos a seguir. Para las clases dominantes, será un motivo de alerta.
Con el desarrollo del plan de lucha la burocracia cumplía su rol de canalizar el descontento obrero que se expresó en la ocupación de miles de fábricas. Esto permitió su fortalecimiento, sobre todo del ala vandorista, primero al interior del peronismo y luego como un actor central en la negociación con el régimen. Al mismo tiempo, se va profundizando el enfrentamiento entre las corrientes peronistas al interior de la CGT.
Perón, desde el exilio, acuerda con Alonso la formación de una corriente interna dentro de las 62, y de la CGT para disputarle poder a Vandor. Así, a comienzo de 1966 la dirección del movimiento obrero peronista quedará dividida en las 62 Organizaciones y las 62 Organizaciones de pie junto a Perón. El golpe de estado de Onganía de ese mismo año va a intentar resolver las grietas dentro de las clases dominantes, pero sobretodo propinar una derrota definitiva a la clase obrera. Pero la fallida resolución de la crisis burguesa, se combina con el ataque a las clases medias y la respuesta obrera a los ataques patronales. Esta situación nacional e internacional de los 60 abrirá el camino a la radicalización de sectores de vanguardia en la izquierda y en el propio peronismo, que se cristalizará en los años 70.

Soledad Domenichetti
Delegada FOETRA Agrupación Violeta | @soledome1