jueves, 27 de julio de 2017

Canalladas

El exministro de Educación y actual candidato a senador bonaerense, Esteban Bullrich, aseguró que el crecimiento del registro de monotributistas se debe a que muchos ciudadanos comprenden el mensaje del Gobierno en pos de "emprender su propio proyecto”. “La escuela debería prepararte para crear empleos, no para buscarlos. Hay que ayudar a los bonaerenses a crear proyectos propios”, insistió Bullrich. Y acotó: “Te doy un caso que está surgiendo en lugares como Matanza: cervecerías artesanales. Te parece que es algo que no crece, pero es un mercado que está creciendo muchísimo”.
Aníbal Loggia, titular de la Cámara Argentina de Productores de Cerveza Artesanal (Capca), calificó al ex ministro y precandidato a senador de "ignorante".
“El tipo que se queda sin trabajo necesita un ingreso ahora. Lo que dijo Bullrich fue de ignorante. Es una fuente laboral, pero si se quiere vivir de la cerveza se requiere tiempo, no es una salida inmediata”, precisó Loggia.
Si bien es cierto que la industria de la cerveza artesanal está creciendo en forma sostenida en el país (se calcula que el último año, se incrementó en un 40 %), todavía representa una ínfima porción del mercado: apenas el 1,6 %.

Vía libre para que mineras y agroquímicas generen contenidos educativos

Esos son los proyectos laborales que promueve Cambiemos. Como señala Pablo Taranto en Tiempo Argentino el pasado domingo 2 de Julio: “El 15 de junio pasado, el ahora saliente ministro a raíz de su precandidatura a senador por la alianza Cambiemos, firmó con su par de Agroindustria, Ricardo Buryaile, un convenio "para fortalecer la educación agraria", que incluyó un acta compromiso con más de 45 empresas de agronegocios y entidades del sector para que se constituyan en "fuente de capacitación" para escuelas rurales.
"Pensando en que debemos convertirnos en el supermercado del mundo, recorrimos todo un camino con el ministro Buryaile y hoy la agroindustria sabe que se puede apoyar en la educación", dijo Bullrich. Su colega, también próspero descendiente de una familia de productores agropecuarios, resaltó a su turno "la sinergia del sector público y el privado" que supone el convenio, apuntando a "la cantidad de empleo y oportunidades que generan estas empresas". El acuerdo descansa básicamente en otro convenio de cooperación, rubricado ese mismo día por ambos ministerios con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), la UATRE y más de 45 organizaciones y empresas del agronegocio, con el objetivo de que aporten contenidos y generen acciones en pos de "una alta capacitación en docentes y directivos de las escuelas y una mejor inserción laboral de los alumnos".
Así, la educación agraria que postula Cambiemos no quedará en manos de académicos y universitarios, ni hablar de agricultores familiares o campesinos, sino de las grandes trasnacionales como Monsanto-Bayer, Syngenta o Dow-Dupont. Estas firmas -como bien explica el último informe de Greenpeace titulado "Ley de semillas: el lobby de las empresas químicas", que identifica los vínculos de éstas con 30 funcionarios del actual gobierno- "apadrinan", a través de membresías y convenios de financiamiento, a las organizaciones que se presentan ante la sociedad como entidades "sin fines de lucro" pero que ocupan un rol clave en el lobby agrario: Aapresid y Aacrea, pero también Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes), Asacim (Asociación Argentina de Ciencia de las Malezas) o Argenbio (Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología).
El convenio firmado por Bullrich y Buryaile oficializa una práctica que en realidad ya existe. Por ejemplo, el proyecto bautizado Aula Aapresid lleva cinco años recorriendo escuelas para difundir los beneficios del modelo de siembra directa. Sus objetivos: corregir "la poca, y a veces errónea, información existente acerca de las consecuencias y efectos que genera la producción agropecuaria en nuestro país", y "concientizar sobre el rol central de la Argentina como productor mundial de alimentos y la necesidad de dar respuesta a una creciente demanda de los mismos".
El lavado de cara educativo será más arduo en la otra gran actividad extractiva que impulsa el gobierno macrista: la minería. Pero ya se puso en marcha. El mismo día 13, Mauricio Macri firmó con 14 gobernadores el nuevo Acuerdo Federal Minero. "Esto no significa sacrificar el medio ambiente, sino abrirle puertas al desarrollo", observó el presidente. El sistema educativo tendrá la dura misión de convertir esa máxima en una verdad pedagógica. El punto 3 del acuerdo, titulado "Aspectos educativos y formativos", fue prolijamente elaborado entre la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y los ministerios que conducen Esteban Bullrich y Juan José Aranguren. Explica que "con el objetivo de que la comunidad educativa reciba conocimientos sobre la actividad minera y éstos tengan fundamento científico -lo que contribuirá a una mejor y certera información de la sociedad-, las Partes se comprometen a llevar adelante acciones con los Ministerios de Educación Nacional y Provinciales para lograr la incorporación, dentro de la currícula de los niveles primario y secundario, de contenidos sobre: a) la constitución geológica del territorio nacional y provincial; b) los productos mineros que se generan en el país y en las provincias, su utilización en la vida cotidiana; c) la importancia del sector minero en la economía nacional y regional; y d) la regulación ambiental de la actividad minera."
Varias provincias desistieron de firmar el acuerdo, sobre todo aquéllas, como Chubut y La Rioja, donde la megaminería trasnacional generó importantes luchas sociales y fue prohibida por ley. Sería escandaloso que los alumnos de localidades como Famatina o Esquel -donde en 2002, el 82% de la población votó un concluyente "No a la mina"- recibieran manuales escolares laudatorios de la actividad minera.
Soslayando los pasivos ambientales que deja la actividad o repetidos incidentes como los de Veladero, Marcelo Álvarez, director de Asuntos Corporativos de la minera canadiense Goldcorp y titular de la Cámara, sintetizó las aspiraciones del sector: "Los manuales de educación de las escuelas primarias y secundarias siguen tratando a la minería como una actividad contaminante, cuando el país promueve su desarrollo. Hay que romper esos esquemas y poder explicarles a los colegios y a los chicos lo que significa la minería. Se podría cambiar parte de la currícula de Ciencias Naturales. Si tenemos un desarrollo minero como lo tuvo Chile, no solo se cambiará la currícula, también buscaremos generar más espacios de estudio en las universidades. No tenemos la cantidad de recursos humanos capacitados para el desarrollo minero que esperamos".
Otra vez, el Acuerdo Minero generalizaría en la educación pública una estrategia que las empresas ya practican. Desde 2013, el proyecto educativo "Un mundo de minerales", que motoriza CAEM, ya visitó 180 escuelas de todo el país, alcanzando a más de 13.000 chicos de tercero a sexto grado. Entre sus objetivos manifiestos, cita el de "transmitir con claridad la noción de que todo lo que hacemos o necesitamos está vinculado a la minería". Entre los materiales que reparte a los alumnos, está la simpática colección titulada "¡Pucha, qué tesoro!", que cuenta, por ejemplo, la historia de dos novios que se regalan anillos de compromiso, para luego explicar qué es el oro y cómo se extrae. Omite mencionar el cianuro que se utiliza para separarlo de la roca.
En 2011, un manual de Educación Ambiental publicado por el Ministerio de Educación que conducía Alberto Sileoni, con fuertes críticas a los procedimientos contaminantes de la minería a cielo abierto, jamás llegó a repartirse en las escuelas de San Juan. El año pasado, el Ministerio de Minería provincial puso las cosas en su lugar, y editó tres libros infantiles que destacan los beneficios de la actividad. Entre ellos, Piedra y Montaña cuenta la historia de una piedra (que evidentemente contiene oro) que tiene miedo de ser extraída. "Solo así podrás transformar al mundo y beneficiar a mucha gente, convirtiéndote en autos, casas, juguetes, medicamentos, aviones, celulares. Todo lo que rodea al hombre es minería, piedra amiga", dice Montaña.
La Ley General del Ambiente Nº 25.675 prevé en su artículo 14º la implementación de la "educación ambiental" como "el instrumento básico para generar en los ciudadanos, valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado, propendan a la preservación de los recursos naturales y su utilización sostenible".

Bancos y pasantías

El sector bancario tiene un viejo proyecto en carpeta: el de incorporar a las finanzas dentro de los planes de estudio de las escuelas primarias y secundarias. En el último tiempo hubo algunas reuniones entre representantes de las cámaras que reúnen a los bancos con funcionarios para tratar el tema. Un ejemplo que se usó en esos encuentros es el caso español, en donde la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España trabajan con los ministerios de Economía y Hacienda en acciones conjuntas para difundir la educación financiera en todos los ámbitos. En la educación formal esto se ve en el programa de la materia Economía de cuarto año de la secundaria. Los estudiantes de 15 años aprenden a "saber si llegaremos a fin de mes con nuestro sueldo y si vamos a necesitar un plan de pensiones privado".
Recapitulando: cerveza artesanal, agronegocios, megaminería y bancos serán las actividades recomendadas a nuestros jóvenes como futuros empleos o pasantías por $ 4.000 como ofreció la administración de Horacio Rodríguez Larreta que realizó una convocatoria destinada a alumnos secundarios con vocación docente, a quienes les ofrece pasantías en “espacios educativos no tradicionales” de dos meses y medio, a contra turno, y un único pago de 4.000 pesos.
Se trata del programa “Elegí Enseñar”, impulsado por la cartera conducida por María Soledad Acuña, que UTE-Ctera denunció como “promoción del trabajo infantil”. Su objetivo declarado es “despertar la vocación docente en los alumnos de cuarto, quinto y sexto año de las escuelas medias y de tercer año de los Centros Educativos de Nivel Secundario de la Ciudad”.
Para ello ofrece contenidos teóricos -a través de una plataforma virtual- y prácticos, con clases presenciales en espacios educativos no tradicionales. Culminado el curso, los alumnos reciben un certificado de Líder Educativo.
El pago de 4.000 pesos se acredita una vez que se cumpla con el 75 % de la cursada, tanto presencial como virtual. En total, el curso dura dos meses y medio y cada mes comienza uno nuevo, siempre dirigido a alumnos de entre 16 y 18 años de escuelas públicas de la Ciudad.
Para acceder hay que completar un formulario que, en forma optativa, incluye datos de las redes sociales de los postulantes. En forma obligatoria los candidatos deben responder por qué les interesa la docencia, cómo y cuánto se puede influir en los alumnos, y qué expectativas genera las prácticas ofrecidas. También se deben consignar los datos de la escuela donde estudian.
El secretario gremial de la Unión de Trabajadores de la Educación, Rubén Berguier, denunció que el programa encubre “una forma de promover trabajo infantil”, y un “parche” a la falta de profesores en los colegios de la Ciudad. “Para nosotros hay un paro silencioso en las escuelas porteñas: la falta de personal y las horas que no se cubren configuran una huelga de hecho”, advirtió Berguier, quien agregó que la falta de docentes en el nivel medio ha alcanzado niveles inéditos.
La implementación del programa no fue consultada con los gremios del sector. “No lo avalamos, ni siquiera es un sueldo, apenas pagan por una pasantía”, subrayó Berguier, quien reclama que se declare la emergencia educativa y la Legislatura actúe de forma inmediata “para que haya políticas a largo plazo, en las que podamos participar. Hoy no tenemos estudiantes en los profesorados y necesitamos políticas de promoción de la docencia con salarios acordes”.

El modelo Cresta Roja

Cresta Roja, de símbolo del cambio de modelo pasó a ser la "pesadilla" del macrismo. Hace un año el Gobierno presentaba a la segunda fabricante de pollos del país que reabrió el año pasado tras quebrar en 2015, como emblema de la transformación productiva tras el período kirchnerista. Hoy se enfrenta a 150 despidos a solo meses de su reapertura y en plena campaña electoral.
Las críticas de la oposición no tardaron en hacerse públicas. El titular de la CTA-T, Hugo Yasky, aprovechó para recordar en su cuenta de Twitter que "el presidente @mauriciomacri vetó la Ley Antidespidos desde Cresta Roja. Hoy Cresta Roja despide 150 trabajadores. #Cinismo". Cerca de 300 empleados realizaron cortes el jueves pasado sobre la autopista Ricchieri, a la altura del establecimiento, para reclamar indemnizaciones a la compañía, que enfrenta problemas financieros y denuncias por el presunto desvío de su producción.
El conflicto comenzó cuando los operarios intentaron ingresar por la mañana a la fábrica, y se vieron impedidos por personal de seguridad privada junto con efectivos policiales que ocuparon las instalaciones. "Veníamos trabajando normalmente, pero nos encontramos con la Infantería dentro de la fábrica y que no podíamos ingresar porque no funcionaba la tarjeta magnética y nos dieron copias del telegrama de despido", dijo Darío Sánchez, uno de los despedidos y delegado de base.
Las cesantías alcanzan a 51 operarios del turno mañana y 80 de la tarde del establecimiento de Esteban Echeverría, y al menos 20 de su otra planta, ubicada en La Unión, partido de Ezeiza. Pero además incluyen a delegados que habían sido elegidos recientemente por los trabajadores. En total, representa casi un 10% de los 1.800 empleados que hoy trabajan en Cresta Roja.
La firma arrastra deudas con su personal desde octubre de 2015, cuando en manos de Rasic Hermanos entró en crisis y dejó de pagar los sueldos. El Gobierno de Cristina Kirchner habilitó "repros" por $ 4.000, subsidio que fue aumentado a $ 6.000 tras la quiebra en diciembre de ese año.
Recién en abril del año pasado, retomó sus tareas, con un recorte del 30% en los salarios y un tercio de la antigua plantilla, que antes de la quiebra alcanzaba los 3.600 empleados. Ese fue el escenario que eligió Macri para mostrar los resultados de su gestión frente al "desmanejo" de la empresa durante el kirchnerismo.
"Que Cresta Roja esté funcionando tiene que ver con esta nueva etapa de la Argentina", había dicho, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal. "Hoy más de 1.000 personas han vuelto a trabajar en esta planta y van a ir multiplicándose de a cientos en los próximos meses", prometió.
Pero los hechos desmintieron ese pronóstico: ya en mayo, retornaron las protestas por el incumplimiento en el pago de indemnizaciones, y en junio, por los aguinaldos. Los despidos de la semana pasada volvieron a echar leña al fuego, y terminaron de congelar las reincorporaciones que venía haciendo a cuentagotas la empresa.
Finalmente, el lunes a la madrugada la planta de Cresta Roja ubicada en el partido de Esteban Echeverría amaneció cerrada. El Ministerio de Trabajo había dictado la conciliación, por lo tanto los trabajadores deberían haber sido reincorporados. Inmediatamente los obreros cortaron parcialmente la Autopista Ricchieri, para exigir la reincorporación de los despedidos, frente a un importante despliegue de policías bonaerenses y gendarmería.

Los sin techo son como los perritos de la calle

En Mar del Plata el Secretario de Salud, Gustavo Blanco, en referencia a la muerte de una persona en situación de indigencia en dicha ciudad, comparó a los sin techo con “los perritos de la calle”
“Esa gente no se quiere ir a otro lugar, hemos ido diecisiete veces a buscarla. La dejamos en el hospital y vuelve. Como un perrito, vuelve al lugar donde se siente cómoda”.
Estas fueron algunas de las frases dichas por Gustavo Blanco en el programa "Lo que el viento no se llevó", en Radio Residencias. Fue al intentar dar explicaciones por el caso de un hombre que fue hallado muerto de frío.
A nivel local, los funcionarios de Cambiemos no ocultan su desprecio por la clase trabajadora y la población que es condenada a vivir bajo la línea de pobreza, cuyo número viene aumentando progresivamente según los datos que viene relevando el mismo INDEC.
El funcionario también planteó su "alternativa" para el caso: “Habría que comprar una manta térmica”. Una verdadera burla.
En las últimas horas, en diversos medios, Blanco salió a decir que "fue una frase desafortunada". La comparación no hace más que pintar de cuerpo entero a estos funcionarios.
CABA: un censo asegura que cerca de 6.000 personas viven en la calle
Según el relevamiento del Primer Censo Popular de Personas en Situación de Calle, al menos 4.394 mujeres, hombres, trans y niños viven a la intemperie en la Ciudad de Buenos Aires. Las más de 40 organizaciones participantes, contaron con el respaldo del Ministerio Público Fiscal, la Defensoría del Pueblo y la Auditoría General porteñas. La cifra que arroja, es casi seis veces más alta que la reconocida por el Gobierno porteño.
En 2016 se habían contado 866 casos de personas en situación de calle. El lunes 17 el subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario de la Ciudad de Buenos Aires, Maximiliano Corach, había admitido un incremento de un 20%: en estos días, con la llegada de la ola polar y el frío extremo, los casos que se contabilizaron ascendieron a 1.066 personas.
Sin embargo, el "sinceramiento" del Gobierno en esta dramática estadística, quedó muy lejos de lo denunciado por el "censo popular" impulsado por las organizaciones. El trabajo corrió por cuenta de 431 voluntarios durante mayo de 2017, que censaron la población en los 48 barrios de la ciudad autónoma de Buenos Aires. Para los resultados, se contaron las personas que respondieron el cuestionario, tanto como los observados en situación de calle que se negaron a hablar.
Desde el 2010 el Estado está obligado por ley a hacer este relevamiento todos los años y a elaborar políticas ante la problemática. Según las organizaciones que elaboraron el censo, el Gobierno porteño nunca cumplió con esta normativa y este es el motivo por el que decidieron realizar su propio censo.
Según el conteo oficial, en 2016 había 1.066 casos, casi lo mismo que en el 2012 y 2014. El informe presentado por las organizaciones, asegura que el Estado no ignora la situación, si no que "la invisibiliza". La invariabilidad de los casos admitidos por el Gobierno de la Ciudad en los últimos años, no se condice con el deterioro de la calidad de vida y con los índices de pobreza indicados en el último período.

Las cifras

Según el censo popular, 3.800 adultos más 594 niños fueron encuestados u observados viviendo en la calle. También hay 1.478 personas que de noche duermen en los paradores públicos (355) o instituciones que brindan cobijo (1.123). Esto arroja un total de 5.872 personas sin techo. El censo extiende a 25.872 personas el número de ciudadanos que están “en riesgo a la situación de calle”.
El 23% de los encuestados refiere que hasta hace un año tenía un techo. El 58% respondió que lleva más de tres años en esa situación.
Al momento de señalar las razones de la situación que los expulsó a la calle, los encuestados indicaron que se debió a problemas intrafamiliares (43 %), que fueron empujados por la situación económica (39 %) y por la falta de contención ante la problemáticas del consumo drogas (10 %).
El relevamiento -que ordena la Ley de Protección de personas en riesgos y en situación de calle votada en 2010- considera en “situación de riesgo” a las mujeres, hombres, niñas y niños que duermen en paradores, en casas recuperadas con sentencia de desalojo o con amparos judiciales, personas institucionalizadas o aquéllas que están en hoteles, al que acceden por el decreto 690. El decreto, sancionado en 2006, estuvo sin actualizarse desde 2013, con un monto de 1.800 pesos. Recién en diciembre del año pasado, por intervención de la Defensoría del Pueblo, se ajustó a 4.000 pesos.
El censo agrega otro dato alarmante respecto del rol del Estado: “El 70 % de las personas entrevistadas relató haber sido víctimas de una o varias formas de violencia institucional o social. La principal fuente de violencia fue institucional, ejercida primero por las fuerzas de seguridad y luego por funcionarios públicos de instituciones y programas estatales de gobierno”.
Voluntarios de todas las organizaciones participantes hicieron un barrido territorial durante tres meses que permitió realizar un muestreo completo de los barrios porteños. Cada zona fue recorrida dos veces, una por la mañana y otra por la noche, un día laboral y otro del fin de semana. La metodología del primer censo popular dista mucho del relevamiento realizado en 2016 por la subsecretaría encabezada por Corach, que duró tres horas, en un día con lluvia.
En el informe publicado, los organismos denuncian otras irregularidades que incumple el Gobierno porteño al realizar el relevamiento anual de personas en situación de calle, en falta con la ley sancionada en 2010: no incluye conteo de personas quienes se alojan en forma transitoria en la red de alojamiento nocturno; no releva la totalidad de los barrios de la Ciudad; no incluye a personas en riesgo de calle; no publica los datos en las páginas web a pesar de la “pretendida ‘iniciativa de Datos Públicos y Transparencia'”.

¿Por qué no quieren ir a los paradores?

Una de las históricas excusas -utilizadas por funcionarios porteños desde el 2007- es que muchas de las personas en situación de calle no quieren ir a los paradores. Lo que no explican es el por qué, más allá del régimen cuasi carcelario y de no contemplar, en su mayoría, el alojamiento de grupos familiares. “Es la lógica: piensan que a la gente le gusta estar en la calle. Si tenés una ranchada, mínimamente armada, no lo vas a desarmar para ir a un parador en el que al día siguiente no sabés si vas a tener lugar”, dice Horacio Ávila, referente de la ONG Proyecto 7. “El Gobierno, en vez de dar esa excusa, tiene que preguntarse por qué no quiere ir la gente, así se construyen las políticas”, amplía.
En los paradores, hay plazas fijas limitadas. Algunos son sólo para hombres mayores de 18 años, otros para mujeres con chicos y uno solo (Costanera Sur) recibe a familias enteras. El gobierno porteño tiene 17 paradores y dos hogares propios. Si se suma la red de ONG, en total son 39, y en invierno se agregan cuatro clubes de barrio.
“Hay que romper con los estigmas de la gente que está en la calle sólo porque tiene problemas con las drogas o porque son vagos. Hay que romper con la lógica de que la gente no va a los paradores porque no quiere. Y la gente que quiere ayudarlos nos llama a nosotros, a las organizaciones, porque ya no confía en el Gobierno: saben que los maltratan”, dice Ávila.
El maltrato se extiende hacia la otra -ineficiente- política gubernamental para las familias que están a punto de quedar en la calle: los subsidios habitacionales, actualmente de 4.000 pesos mensuales y de un año de duración.
Como bien lo indica la Auditoría General de la Ciudad (AGCBA), desde el 2007 este programa se constituyó en la “única respuesta frente a la problemática habitacional”. Uno de esos informes señala que el 33 % de los beneficiarios -se calcula que son cerca de 10.000- logró mantener el beneficio a través de un amparo judicial, el 50 % de ellos con más de cinco años de antigüedad.
Para la Auditoría, “no se cuentan con recursos humanos suficientes para realizar una atención integral a los destinatarios. La población se encuentra cronificada, cuando se les termina el plazo máximo establecido de alojamiento en el Hogar pasan a un parador, del parador a la calle, y así sucesivamente”.

Mario Hernandez

Fuentes: Página 12, La Izquierda Diario, Anred, APU, Tiempo Argentino.

miércoles, 26 de julio de 2017

"Con De Vido nos separa una línea de sangre, a ustedes metros entre banca y banca" // Soledad Sosa

De Vido: "No le daremos derechos de excepción a un gobierno ajustador y corrupto" // Pablo López

Stalin y De Vido



Pocas personas y aún menos periodistas deben haberse dado cuenta de las primicias que publica Clarín en la página 2 de su edición del martes 25 de julio. Joseph Stalin es presentado, 64 años después de su muerte, como un cruzado de la lucha contra la corrupción, cuando un régimen burocrático constituye por definición un régimen corrupto, desde que implica una capa social de privilegiados que abusa de sus ciudadanos. El columnista Alberto Amato confunde la ‘lucha contra la corrupción’ con los carpetazos del dictador para justificar sus purgas sanguinarias. Stalin no habría tenido inconveniente en contar a De Vido en su gabinete.
Que Amato proyecte una luz favorable sobre Stalin para atacar a la izquierda revolucionaria de Argentina, es más que un dislate. Es el recurso del que se vale para atacar la defensa del derecho constitucional vigente para desaforar a un diputado sin que medie pedido o condena judicial. El derrumbe del sistema político vigente y de sus apologistas ha llegado al extremo de que tiene que intervenir la izquierda ‘anti-sistema’ para ejercer la defensa de los principios constitucionales. ¿Desconoce Amato, acaso, que en ausencia de un requerimiento judicial objetivo, el Congreso no puede excluir a ninguno de sus miembros y que tiene, incluso, el derecho de rechazar esa petición si arriba a la conclusión de que es arbitraria o seudo legal?
El Partido Obrero ha hecho responsable a De Vido, en tiempo real, de las tragedias ferroviarias del país, y en particular de la de Once y del asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra. La secretaría de Transporte se encontraba bajo su jurisdicción ministerial. El año pasado, macristas y kirchneristas se negaron a tratar el desafuero, pedida por una orden de allanamiento contra De Vido, con la oposición de los diputados del Frente de Izquierda. Si los condenados Schiavi, ex secretario de Transporte, y Cirigliano, anterior concesionario de ferrocarriles, aún se encuentran libres es por el encubrimiento de los jueces y sus padrinos políticos. Lo mismo ocurre con los procesamientos e imputaciones a De Vido. En lugar de someter a juicio político a los jueces responsables de esta impunidad, la cohorte de la derecha argentina prefiere conculcar las disposiciones constitucionales parlamentarias. Eso sí, en Mendoza, el gobernador Cornejo ha pedido el desafuero de los diputados y senadores del FIT por la participación que tuvieron en la última huelga de la CGT. Amato todavía no escribió nada al respecto. Tentativas similares, contra diputados del FIT, han tenido lugar en Salta y Córdoba.
La exclusión que se busca ahora, por “indignidad”, constituye un golpe parlamentario, porque carece de sustento jurídico e incluso político – esto último porque De Vido se encuentra en la banca por el voto popular. Ni qué decir que es un grosero encubrimiento del poder judicial. Asistimos a un maridaje entre el oficialismo y sus aliados y la justicia corrupta. Los diarios informan en forma casi diaria acerca de las ‘operaciones’ del gobierno en los despachos judiciales. Asistimos igualmente a una extorsión: los inquisidores pretenden un certificado de dignidad. No hace tanto revistaban entre los grupos políticos que el pueblo, en la calle, reclamaba que se fueran, por motivos políticos y delictivos.
El ataque a la izquierda ha desplazado, en los últimos días, a De Vido y sus corruptelas trágicas. El gobierno y sus legisladores están desesperados por producir todos los golpes de efecto necesarios y los golpes propiamente dichos, para tapar el derrumbe de su política económica, el descontento social creciente y las luchas del mundo del trabajo.

Jorge Altamira

Histórica condena en Mendoza



Perpetua para los jueces de la dictadura

Los ex magistrados federales Rolando Evaristo Carrizo, Guillermo Petra Recabarren, Luis Miret y Otilio Roque Romano recibieron la pena máxima al ser declarados participes primarios de secuestros, tormentos y homicidios cometidos durante la dictadura en Mendoza. Otros ocho represores recibieron perpetua.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Mendoza condenó a prisión perpetua a cuatro emblemáticos ex jueces federales por su complicidad con los crímenes de la dictadura. Se trata de Rolando Evaristo Carrizo, Guillermo Petra Recabarren, Luis Miret y Otilio Roque Romano. La misma pena recayó sobre los militares Francisca, Rodriguez, Fernandez, Gutierrez, Tello, Furió, Tragan y Fuentes, mientras otros 16 acusados recibieron penas de entre 3 y 20 años de prisión.
El juicio empezó el 14 de febrero de 2014 y se trató del más importante en la provincia: se reunieron más de una docena de causas pequeñas en un “megajuicio” que reconstruyó lo sucedido con 207 personas entre las que hubo asesinados, desaparecidos y sobrevivientes. Muchas de las víctimas pasaron por centros clandestinos de detención como el CCD del Liceo Militar General Espejo -donde fueron llevados los primeros detenidos del 24 de marzo-, el CCD de la Compañía de Comunicaciones que estaba en manos del Ejército, varias comisarías y el emblemático D2.
Durante el proceso las querellas y la fiscalía lograron demostrar demostrar que el silencio de jueces y fiscales durante la dictadura o la decisión de no investigar las denuncias presentadas por las familias no fue una actuación pasiva sino claramente activa que implicó la complicidad en los crímenes cometidos.
Tras la vuelta a la democracia, los magistrados siguieron ocupando lugares preferenciales en la justicia federal: Miret y Romano incluso fueron ascendidos a camaristas. Recién en 2011 fueron destituidos por el Consejo de la Magistratura y se ordenó su arresto.

Los fabulosos negociados del grupo Macri durante la gestión de De Vido



El clan Macri fue uno de los grandes beneficiados por los subsidios millonarios otorgados por la administración de De Vido.

A días de las PASO, el gobierno de Cambiemos ha decido hacer de la embestida contra Julio De Vido, diputado y ex ministro de Planificación kirchnerista, un emblema de su “lucha contra la corrupción”. Pero nada más lejos de la realidad. No sólo la historia familiar del grupo Macri demuestra lo contrario, sino que varios de los negocios familiares, y de amigos, como Nicolas “Niky” Caputo, fueron realizados bajo la supervisión de De Vido y Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte.
En los últimos años, tanto macristas como kirchneristas nos estuvieron vendiendo humo. Por un lado, el kirchnerismo nos quiso convencer de que era enemigo acérrimo de las políticas neoliberales de los ´90 que dejaron nefastas consecuencias para los trabajadores. Por el otro, el macrismo, en campaña y hoy en el poder, nos quiso hacer creer que una de sus grandes misiones era luchar contra la corrupción. Sin embargo, una mirada atenta sobre sus estrechas vinculaciones derriban ambos mitos.

Los orígenes de los negocios

Ni bien asumió Néstor como presidente, en el año 2003, Franco Macri fue claro con su hijo: “Mauricio, ya te enseñé. Si querés ser un buen empresario tenés que ser oficialista” (Cerruti, Gabriela: El Pibe, Editorial Planeta, 2015). Y eso fue lo que hizo. Gracias a esa actitud, luego de 5 años de concesión del Correo Argentino, logró que el Estado absorba la deuda de 900 millones de dólares del Correo. Algo que ya había logrado en 1982, cuando la dictadura estatizó sus 170 millones de dólares de deuda.
Por ese entonces Mauricio aumentaba cada vez más sus pretensiones de hacer “carrera política”. Pensaba en la Ciudad de Buenos Aires como plataforma para llegar al sillón presidencial. Su doble rol como político y empresario - como accionista del grupo familiar y como “emprendedor” de nuevas empresas junto a su socio y amigo de Caputo - lo llevó a internalizar la lección de su padre. Y si bien eligió discursivamente enfrentarse al gobierno kirchnerista, en la práctica no sólo no cuestionó sino que se benefició ampliamente de la “cordial” relación económica entre su grupo familiar y el Estado.
Por su parte, Néstor Kirchner primero arremetió contra el grupo Macri al señalarlo como el empresariado emblema del menemismo -que claramente lo fue- y luego se sentó a negociar y planificar futuros negocios.
En 2004 Franco Macri se convirtió en el nexo comercial entre los gobiernos de Argentina y China, lo que le reportó millonarias ganancias en dólares. En el año 2010, se dieron a conocer una serie de mails secuestrados de la computadora del testaferro y asesor de Ricardo Jaime, Manuel Vázquez, a quien todos señalan como “su recaudador”. Entre esos mails figura que la empresa china CITIC, vinculada a Franco Macri, cobró sobreprecios de un 160 % por la venta de vagones chinos para el subte. Por esa transacción, que se realizó de manera directa además, Macri se llevó una comisión millonaria. Esta denuncia es parte de la megacausa por “asociación ilícita” contra Jaime.
En el 2006 una sociedad formada entre el grupo Macri, Roggio, una empresa china y los gremios La Fraternidad y de camioneros se hizo cargo del ferrocarril Belgrano Cargas. El decreto establecía, además, la entrega de subsidios no reintegrables de parte del Estado.
Una intrincada red de empresas de la familia - que incluye al holding Socma, la empresa Ghella e Iecsa - en estos años de mandato K fueron destinatarias de importantes y numerosas licitaciones. Entre ellas: obras hidráulicas y represas (como Yaciretá), repavimentaciones de rutas nacionales y construcción de autopistas, construcción de viviendas del Plan Federal de Viviendas, obras de reparaciones de hospitales, obras ferroviarias, tendidos eléctricos, restauración de la Basílica de Luján, etc.
La relación entre el clan Macri y De Vido, y sus funcionarios allegados, era tan estrecha que en el 2015, un comunicado de su ministerio reveló un listado de las empresas que más licitaciones habían recibido en obras públicas. En tercer lugar se ubicó Iecsa, en manos del primo de Macri, Angelo Calcaterra.

El caso Caputo

“Caputo SA no licitó una sola obra en mi gestión” dijo Macri en una entrevista de Jorge Lanata cuando todavía era jefe de gobierno porteño. Se refería a la relación con Nicolás “Nicky” Caputo, su amigo, socio y político influyente en su entorno. Respuesta tramposa y mentirosa, ya que Caputo tiene dos empresas: Caputo S.A. Y Ses S.A. Mientras que con Caputo hace negocios con el gobierno nacional, con Ses hace negocios con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Negocios que lo convirtieron en uno de los principales contratistas de la obra pública porteña y le reportaron más de 1.400 millones de pesos desde el año 2008. Ni bien asumió el nuevo jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, en apenas 3 días le adjudicó licitaciones por 300 millones de pesos.
Pero la suerte para Caputo no vino sólo de la mano del PRO, que gobierna la ciudad desde el año 2007. También fue un gran beneficiado por el Estado nacional durante estas épocas. Entre algunas de las obras que le fueron otorgadas se encuentran: la remodelación de edificios públicos nacionales, ministerios, hospitales y la construcción de escuelas, comisarías.
Los negociados entre Caputo y De Vido son tan inocultables que según una información publicada por el periodista Marcelo Cantón en Clarín, el ex ministro había declarado: “que el gobierno siga jodiendo y yo voy dar conocer las cuentas de Franco Macri con Ricardo Jaime y las de (Nicolás) Caputo con (José) López".
Ni macristas ni kirchneristas tienes las manos limpias.

Celeste Vazquez

Evita: una figura controvertida



Amada y odiada Eva Duarte de Perón se convirtió en un mito. En el aniversario de su muerte reflexionamos sobre su papel en el gobierno peronista y sus ideas sobre el rol social de las mujeres.

Mi mamá siempre contaba que cuando murió Eva mi abuelo salió al patio de su casa en Villa Urquiza y descorchó una sidra. Por la otra parte de la familia, mi papá contaba que, en cambio, en La Plata, mi abuela no paraba de llorar. La figura de Eva despertaba pasiones encontradas. Amada y odiada.

La “abanderada de los humildes”

Nacida en Los Toldos, de origen humilde, supo “ganarse el corazón de sus descamisados”. En 1944, ya instalada en Buenos Aires conoce a Juan Domingo Perón.
Evita no va a ocupar el lugar que tradicionalmente tenían las Primeras Damas, siempre de posición social acomodada, para las que la actividad política estaba prácticamente vedada y su rol, como mucho, era el de la beneficencia. Por el contrario, Eva va a tener un papel central en el régimen político durante el peronismo, y desde el Ministerio de Trabajo, seguiría la problemática sindical. De manera cotidiana Eva recibe delegaciones de obreros y sindicalistas, era parte de las discusiones de los convenios colectivos de trabajo, manteniendo relación diaria con los más altos dirigentes de la CGT y actúa como intermediaria en la discusión de algunas reivindicaciones.
El aspecto por el que sería más recordada, y con el que conquistó el cariño de los más humildes, fue su intensa actividad vinculada a la ayuda social. En 1948, se creó la Fundación Eva Perón que, entre otras ocupaciones, terminó de absorber las actividades que desarrollaba la Sociedad de Beneficencia, en asilos y orfanatos, y las extendió a todo el país. La Fundación se ocupó de brindar derechos elementales que debía garantizar el Estado, intentando desligar en la conciencia de los trabajadores sus luchas de la obtención de estos derechos.
Llevó adelante tareas en las áreas de salud, vivienda, educación, recreación, deportes y acción social directa. Así, se construyeron hospitales, escuelas, residencias para la tercera edad, para mujeres y niños, barrios populares, hoteles.
Muchos niños tenían su primera bicicleta o su primera muñeca gracias a la Fundación. Mi abuela Negra, la platense, contaba que veía a los nenes en las calles de Barrio Jardín jugar “gracias a Evita”. Miles de mujeres accedían a una máquina de coser. Aunque mi mamá se encargaba de aclarar que la de mi abuela Niní, marca Singer, se la había comprado mi abuelo, el mismo que descorchó la sidra, “con mucho esfuerzo”.

El voto femenino

En noviembre de 1951, las mujeres votan por primera vez en la Argentina, conquista que es presentada como un logro del peronismo en general, y de la figura de Eva en particular. Esta forma de presentar los hechos, sin embargo, intentó negar la lucha incansable por el sufragio femenino y por los derechos de las mujeres, de militantes (en su mayoría socialistas o anarquistas) como Alicia Moreau de Justo o Julieta Lanteri, quien 40 años antes de que se proclamara el voto femenino, lograba votar en la ciudad de Buenos Aires, el 26 de noviembre de 1911, aunque sin poder conseguir que la ley proclamara ese derecho para todas las mujeres.
No había pasado un año del voto femenino y ya estaban apareciendo los primeros signos de crisis política en el gobierno, cuando Eva Perón, tras una dura enfermedad, muere prematuramente en Buenos Aires. La CGT declaró un paro por 3 días y el Gobierno anunció duelo nacional por 30 días. Su cuerpo sería velado durante 2 semanas en la Secretaría de Trabajo y Previsión para ser llevado luego al Congreso y la CGT, la procesión en su funeral será una de las más grandes de la historia de nuestro país, acompañada por 2.000.000 de trabajadores, hombres y mujeres, que fueron a despedir a la “compañera Evita”.

Evita y su papel en el régimen peronista

Desde la perspectiva que desarrollamos en el libro, es decir, la de la historia del movimiento obrero, el peronismo cumplió su rol de contener las potencialidades revolucionarias de esta clase, y Eva acompañó este objetivo cumpliendo una función clave en la tarea de vincular las conquistas que las masas obtenían al papel benefactor del Estado y al del propio peronismo, y por lo tanto desvincularlas de sus propias luchas (y sobre todo del sujeto, los mismos trabajadores), rol que se ve con claridad en su tarea social. De aquí que no podemos olvidar tampoco el papel que cumplió en contener las luchas de los trabajadores. Lo vemos, por ejemplo, durante la huelga ferroviaria de 1950, cuando va a los Talleres de Escalada para persuadir a los trabajadores a que levanten el paro, planteando que el país necesitaba de su solidaridad. Los ferroviarios sin embargo continúan con sus medidas de fuerza. En la película Eva Perón, dirigida por Juan Carlos Desanzo y escrita por José Pablo Feinmann, se representa el diálogo entre Eva y los huelguistas: “Esta huelga, compañeros, que ustedes le están haciendo al gobierno peronista es contra el movimiento obrero, es una huelga contra ustedes mismos. El que le hace una huelga al peronismo es un carnero de la oligarquía", luego sigue: "hacerle una huelga a Perón es trabajar para la antipatria". Cuando un trabajador la increpa sobre el salario ferroviario, Eva le dice que, por supuesto no es justo, pero arremete: “Además, compañeros, ¿estamos hablando solamente de salarios? ¿qué pasa? ¿y la vivienda? ¿y los derechos sociales y las jubilaciones y las vacaciones pagas? ¿quién les dio todo eso? ¡Se los dio Perón!”.
El mensaje era claro: los trabajadores debían olvidar que esas conquistas se debían a las décadas de lucha que ellos mismos protagonizaron. A esas tradiciones apelaron los ferroviarios que comenzaban a ver que esos derechos corrían riesgo en manos de un gobierno que mostraba cada vez más claramente para quién gobernaba en realidad.

Evita: ¿un modelo de mujer?

Hoy, en tiempos donde el empoderamiento de las mujeres, siempre individual, parece haberse puesto de moda, personajes como Eva que supieron desafiar el estereotipo de la mujer argentina de su época y del rol de la esposa de un presidente, parecen ser ejemplos a seguir. Sin embargo, ese lugar con el que supo incomodar a las mujeres de la alta sociedad no puede separarse de su papel en el régimen del que formó parte, y que está destinado a mantener lo fundamental de las relaciones sociales de clase y con ellas el lugar de la mujer.
Eva Perón se propuso quitarle todo contenido cuestionador de las relaciones sociales al movimiento feminista existente en el país, velando las tradiciones de lucha que se expresaron en la organización independiente de mujeres trabajadoras en la izquierda, durante los orígenes del movimiento obrero argentino. Por el contrario, el peronismo les recordaba su lugar de reproductoras, pero ahora no solo de las relaciones sociales que le otorgaban un papel subordinado, sino también de reproductoras del movimiento liderado por Perón. Decía Eva Perón en La razón de mi vida “El problema de la mujer es siempre en todas partes el hondo y fundamental problema del hogar. Es su gran destino. Su irremediable destino”.
El destino de destierro que al cuerpo de Eva luego le dará la gorila Revolución Libertadora, no harán más que reforzar su lugar de mito e ícono del peronismo, ayudando a opacar lo contradictorio de su figura y haciendo de ella una bandera de la llamada ala revolucionaria del movimiento en los años 70.

Soledad Domenichetti
Delegada FOETRA Agrupación Violeta | @soledome1 Historiadora

martes, 25 de julio de 2017

Los números de la economía que Durán Barba sugirió ocultar



El asesor de Cambiemos le prohibió a los candidatos hablar de la situación económica. La alta inflación, la desocupación y la pobreza se taparán con frases de optimismo y esperanza.

Durán Barba el asesor principal de Cambiemos ordenó a los candidatos del oficialismo no hablar de economía.
El spot de Cambiemos cierra con la gobernadora María Eugenia Vidal, que afirma “tenemos un gran desafío. Tenemos esperanza. En equipo lo estamos haciendo posible”.
Los candidatos del oficialismo cumplieron al pie de la letra los consejos del asesor ecuatoriano, ninguno explica el estado actual de la economía, no hay promesas de segundo semestre ni lluvia de inversiones y les piden a los votantes tener esperanza porque quizás están en el sector que “aún no les llegó el cambio”.
Las seis principales cifras de la situación económica:

-Desocupación

En el primer trimestre de 2017 la desocupación subió a 9,2 %, según informó el Indec. Proyectado a todo el país se estima que son 1.700.000 de personas que no tienen trabajo y buscaron, pero no encontraron. En el conurbano bonaerense es más alarmante la situación y alcanza al 11,8 %, que representan 639.000 personas.
Más de 3,5 millones de personas activas tienen problemas de empleo ya sea por estar desocupada o porque trabajan menos horas de lo que quisieran, y de esa totalidad sólo en el Gran Buenos Aires se concentran 1.281.000 personas.
El trabajo en negro, herencia k que se mantiene, afectó al 33,3 % en el primer trimestre del año.

-Pobreza

En el segundo semestre de 2016, según el Indec, el 30,3 % de la población está en la pobreza de acuerdo a su nivel de ingreso, que representa 12,5 millones de pobres si se proyecta a todo el país. En tanto, el 6,1 % es indigente, que alcanza a 2,5 millones de personas, según datos de INDEC.
El kirchnerismo manipuló los datos del Indec e interrumpió la publicación de pobreza del organismo por eso no es posible comparar con el último dato publicado.
Sin embargo, un informe de la UCA estimó que desde la asunción de Cambiemos aumentaron los nuevos pobres 1,5 millones, llegando a 13 millones, un 32,9 % de la población.

-Salarios

La mitad la población recibió ingresos menores a $ 10.000 mensuales, según el INDEC durante el primer trimestre de 2017. Para ese período el valor de la canasta básica para no ser pobre de una familia tipo era de $ 14.090,52.
El poder adquisitivo de los salarios en 2016, en promedio, cayó un 6 %, pero hubo sectores como en explotación de minas y canteras que llegó al 13 %.
El Gobierno quiso establecer la pauta salarial en 17 %, acorde a su meta oficial de inflación, pero los paros docentes, las movilizaciones en varios gremios subieron ese porcentaje. Las paritarias cerraron alrededor del 25 % y hubo casos como en aceiteros que acordaron por el 31,6 %.
Según Cambiemos en estos meses el salario real se recuperó, pero lo cierto es que lo perdido el año pasado ya no vuelve. Miguel Bein, economista, declaró al diario Clarín que este año sólo se recuperarán entre 2 y 3 puntos del poder adquisitivo.

-Inflación

La meta de inflación oficial ronda el 12 al 17 %. Sin embargo, los diarios publicaron que Macri reconoció que el porcentaje está atrasado tres meses.
En junio la inflación fue del 1,2 %, según la primera publicación del nuevo IPC Nacional, que midió la evolución de los precios en 39 aglomerados urbanos del país, del Indec. En el primer semestre la suba de precios acumulada llegó al 11,8 %.
Para julio son varias las consultoras que calcularon que la inflación rondará el 2 % por los incrementos de las naftas, expensas, prepagas, cigarrillos, vacaciones, y la suba del dólar que presionará los precios. Ayer volvió a escalar y se ubicó en $ 17,82, un nuevo máximo histórico. La inflación anual se proyecta superará el 20 %.

-Deuda

En el primer año de Gobierno de Macri, la deuda externa creció U$S 22.048 millones hasta los U$S 192.462 millones, que significa una suma del 13 % respecto a 2015, según el Indec.
Según datos del Ministerio de Hacienda los intereses de la deuda fueron por $ 111.261 millones en el primer semestre, un 70 % más de lo que se pagó el año pasado.

-Crecimiento económico

La economía cayó en 2016, mostró cierta mejora a fin de año, volvió a descender en el primer bimestre de 2017 y en marzo y abril subió levemente.
Según el Indec, la actividad económica creció 0,6 % frente al mismo mes del año pasado, mientras en la comparación con marzo se mantuvo sin variación.
En los primeros cuatro meses de 2017 el crecimiento fue sólo de 0,4 % en comparación con enero-abril de 2016.
La mejora tampoco llegó a todos los sectores, la industria y el comercio continúan en retroceso.
Cambiemos tiene poco resultado positivo de la economía para mostrar. Macri durante un acto en la Matanza afirmó que "hay gente a la que todavía no le ha llegado el cambio", en su término “gente” esconde que no fueron personas sueltas lo que aún padecen su ajuste. Se trata de los trabajadores y los sectores populares, mientras que el sector acomodado que “cambió” y está pidiendo más son las patronales del campo, beneficiados por la devaluación y la eliminación de retenciones; el sector financiero, que aprovecha las altas tasas de interés y el endeudamiento para hacer negocios; y las energéticas, que fueron premiadas con las subas de tarifas. Las frases positivas del Gobierno acompañarán la campaña, por ahora, no tienen más para ofrecer.

Mónica Arancibia
@monidi12

Alejandro Finocchiaro: “La batalla cultural es contra los gremios docentes”



El ministro de Educación, a tono con el resto de los funcionarios de Cambiemos, ataca a los trabajadores de la educación y responsabiliza a los gremios por la situación actual.

Con la mira puesta en las elecciones legislativas y ante la ausencia de una fuerte figura a la cual apostar en la Provincia de Buenos Aires, Cambiemos terminó optando por Esteban Bullrich, exministro de Educación. En su reemplazo fue designado Alejandro Finocchiaro, un enemigo de la educación pública que ocupaba el cargo de ministro de Educación bonaerense.
Aunque ya es conocido por los docentes que lucharon para quebrar el techo de las paritarias en el territorio de la gobernadora María Eugenia Vidal, en una breve pero explícita entrevista realizada por La Nación Finocchiaro dio su visión sobre la educación y los objetivos que se propone realizar a nivel nacional.
Sin ningún tipo de autocrítica, el flamante titular de la cartera educativa nacional se lanzó a decir que el problema de la educación pública son los gremios docentes. Lejos de mencionar el bajo presupuesto designado para este año, las salarios que no alcanzan, la deserción escolar por las condiciones en las que se vive en los barrios, los subsidios designados a la educación privada o los múltiples problemas edilicios de las escuelas, su respuesta fue la del manual de Cambiemos: “La batalla cultural es contra los gremios”.
Finocchiaro agregó que “se apropiaron de la escuela pública y se instaló esta escuela pública burocrática, con cantidad de paros por año, que no genera ningún incentivo para la mejora”.
Lo que para decenas de miles de docentes significaba pelear por dejar de tener un salario básico de $ 9.800 y tener un aumento tal que permita poder trabajar y vivir mejor, para el nuevo ministro (que cobra quince veces más que un docente) “la batalla en la provincia de Buenos Aires no tuvo tanto que ver con un punto más o menos en el porcentaje de paritaria, sino con poner en el eje del debate los temas que queremos visibilizar, que son un problema para la educación argentina”.
Sin embargo, su receta para mejorar la educación pública no es otra que atacar a quienes la sostienen día a día: aplicar el presentismo, descontar los días de paro, convocar a “voluntarios” para suplantar docentes en huelga, eliminar la paritaria nacional y dar clases en el receso de invierno.
Además, Finocchiaro aseguró que seguirán insistiendo con el fracasado Operativo Aprender, su “convicción y obstinación” tiene como modelo a Sarmiento y comparte una “mirada hacia un futuro que nadie puede prever”.
Fiel al discurso digitado desde la Casa Rosada, mientras el ministro habla del futuro se desentiende de los problemas presentes. Por ejemplo de la situación por la que atraviesan las y los docentes de Santa Cruz. “El Estado nacional no va a tener una paritaria con los gremios santacruceños”, dijo. Y ante la pregunta sobre si los títulos secundarios tendrán validez en el marco de una extensa lucha por las paritarias, declaró entender “que si no hay clases, no se puede promover si se quiere que los títulos tengan validez nacional”.
Definiciones y más definiciones de uno de los funcionarios que más hizo en la Provincia de Buenos Aires para provocar el veloz desencanto de miles y miles de docentes que habían votado a María Eugenia Vidal como forma de “castigar” a la gestión antiobrera de Scioli y Nora de Lucía. Lo que se dice, “un servidor”.

LID

La cruda ofensiva del capital

Violento desalojo de la multinacional Pepsico

No son tiempos precisamente favorables a los trabajadores los que corren en Argentina. La violenta represión contra los obreros de la planta de la multinacional estadounidense Pepsico, ubicada en la localidad de Florida, al noroeste de la capital, fue un punto de inflexión en la era Macri. A los golpes y las balas de goma se sumó la violación de normas legales por parte de la patronal, con el apoyo explícito del gobierno y los sectores judiciales afines.
El 20 de junio pasado Pepsico Argentina –una fábrica de papas fritas y comidas saladas, con 58 años de presencia en el país– comunicó que la planta de Florida era inviable y sería cerrada, y que 155 de sus 691 trabajadores serían reubicados en la ciudad de Mar del Plata. Seis días después un grupo de los despedidos tomó la planta y 20 días más tarde fueron desalojados violentamente. La jueza Andrea Rodríguez Mentasty ordenó el desalojo, que dejó heridos por los palos y gases repartidos por la Policía Bonaerense. Hay grandes dudas sobre la legitimidad del nombramiento de la magistrada, que obtuvo el cargo de jueza a fines de diciembre de 2015: su ex marido, el diputado provincial macrista Walter Carusso, integra el Consejo de la Magistratura provincial, órgano encargado de designar a los jueces. Veinte días después de asumir Carusso en el Consejo, Rodríguez Mentasty llegó a jueza.
Apenas desalojada la planta en la mañana del viernes 14, el presidente Mauricio Macri advirtió que “no es legal que veinte personas ocupen una fábrica cuando el resto de sus compañeros ya fueron reubicados por la empresa y fueron pagas las indemnizaciones correspondientes”. El titular de Pepsico Argentina es Marcelo Bombau, gerente del grupo Clarín y propietario de al menos 12 sociedades off shore, según revelaron los llamados Panama Papers, sin contar una intrincada trama de participaciones societarias que incluyen los rubros alimentario, inmobiliario y financiero. Bombau también compartió gerencia en la multinacional Milkaut con el actual vicejefe del Gabinete presidencial, Gustavo Lopetegui. Un currículum prototípico de la picaresca empresarial con vínculos políticos. Tras el cierre del 20 de junio, la empresa comenzó a importar productos desde Chile, pese a que el balance de 2016 arrojó ganancias por 4.690 millones de pesos y ubicó a Pepsico Argentina entre las 20 compañías más ganadoras según el ranking elaborado anualmente por la revista especializada Mercado.
El desalojo de la planta llevó a que la Cámara del Trabajo ordenara el martes 17 la reincorporación de 11 trabajadores a partir de un recurso de amparo presentado por los despedidos apenas fueron cesanteados. El caso se convierte en testigo y los trabajadores fueron rodeados por organismos de derechos humanos y partidos de izquierda. En año y medio de gobierno macrista se cerraron 5 mil empresas medianas y pequeñas, con un saldo de 200 mil nuevos desempleados, de acuerdo a datos del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento.
Hace dos semanas la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, advirtió que no toleraría que la empresa de pintura Cintoplom, bajo control obrero desde 2003, siguiera en manos de los trabajadores. La gobernadora vetó una ley de la legislatura provincial que beneficiaba a los trabajadores de la empresa prorrogando el plazo de otorgamiento del inmueble a la cooperativa. Según el decreto firmado por Vidal, prorrogar la expropiación “puede configurar una turbación y restricción al derecho de propiedad”.

Fabián Kovacik
Brecha

Camilo Mones en la carpa de PepsiCo

''El Partido Obrero es y será el mayor enemigo de De Vido''

Gran elección en Chaco // Aurelio Diaz electo diputado provincial

Carrió y el encubrimiento de los amigos de De Vido en el gobierno



El debate que tuvo lugar hoy en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso fue el escenario para un ‘acting’ melodramático de Elisa Carrió, la ‘referente moral’ del macrismo, quien se retiró de la sala luego de que Pablo López, diputado del Partido Obrero, la acusara de “encubrir a los funcionarios que protegen a Julio De Vido” contra los cuales había disparado hace sólo dos meses.
¿Qué decía Carrió entonces?
A fines de mayo, cuando buscaba sacudirse la competencia interna y garantizarse un lugar en las listas del macrismo, estas habían sido las palabras de Carrió: “Todo el sistema político argentino y judicial está destinado a proteger a De Vido (…) ¿Por qué cuidan tanto todos a De Vido? Porque De Vido puede hablar y podría comprometer a todos: empresarios, banqueros, jueces, miembros de tribunales supremos. Y cuando digo todos incluye a algunas personas del Gobierno. La relación entre Franco Macri y De Vido es obvia, y en el Correo se nota claramente” (Clarín, 20/5)
Bastó que Macri eliminase la perspectiva de hacer una interna en la Ciudad de Buenos Aires, dejara desplantado a Martín Losteau y le diese a ´Lilita´ la cabecera de la lista macrista de diputados, para que esta se olvidase de la fracción gubernamental ´devidista´. Los nombres de esas “personas del gobierno” que amagó denunciar Lilita quedaron guardados bajo siete llaves.
No fue este el primer ´gesto´ de la pitonisa republicana para con el gobierno Macri. Ya en ocasión de sus fragores contra De Vido, la diputada se empeñaba en deslindar a Mauricio Macri y al actual líder de Inteligencia, Gustavo Arribas, de los escándalos de Odebrecht, pese a los nutridos vasos comunicantes de ambos con el ´lava jato´ local –es el caso de los negociados del primo del presidente, Ángelo Calcaterra, con la obra pública.
Yendo más atrás, el curriculum anticorrupción de Carrió se va convirtiendo en un historial de encubrimiento. En el año 2003, la Hannah Arendt local festejaba la derrota de Macri en las elecciones para Jefe de Gobierno con estos términos:
“Yo no sabía cómo le iba a poder explicar a mis hijos que empresarios ligados al robo del país pudieran gobernar” (Día D, septiembre de 2003)
¿Habrá podido explicarle a sus hijos por qué formó con él la coalición Cambiemos, que lo catapultó al rango de presidente? ¿O se habrá retirado de la mesa familiar?
Nunca es triste la verdad...

Tomas Eps @tomaseps

Roberto Arlt: la literatura de la crueldad



Se cumplen 75 años de la muerte del escritor que describió, como nadie, la vida cotidiana en un régimen social y político derruido.

Si alguien dijera que Roberto Arlt está entre los principales escritores argentinos del siglo XX promovería, a no dudarlo, una polémica intensa. Después de todo, Arlt mismo se decía un escritor sin estilo, pobre en capital cultural tanto como en capital dinerario, sin formación literaria, desprolijo, abusador a veces de hipérboles (ese recurso literario consistente en aumentar o disminuir exageradamente lo que se dice) que le quita eficacia a la violencia que pretende producir. Hasta Gustavo Germán González, el mítico GGG, casi el fundador (junto con Arlt) del periodismo policial argentino y su jefe en el viejo Crítica, solía tomarle el pelo en aquella redacción histórica: “Roberto ¿trajiste el salero para poner las haches y las comas?”
Sin embargo, la polémica vale: ese nihilista de las letras, ese extremista de personajes tenebrosos, hundidos en la locura, en la violencia por la violencia misma, para quienes no hay salida en ninguna parte; ese escribidor de apariencia desordenada, sin estilo, quebrantador de cualquier regla académica, pertenece a la pequeñísima elite de los escritores más importantes de la historia de la literatura argentina (y fue, después de todo, un periodista estrella en su época y un escritor de enorme popularidad en los años 30). Y, si se quiere, más aún que el peruano José María Arguedas, llega demasiado temprano al “boom latinoamericano” y de algún modo funda el realismo mágico, cuando faltaba mucho para que se llamara así.
Hace un par de años, cuando se cumplieron 73 de la muerte de Arlt, Prensa Obrera publicó una nota de Vera Funes de una calidad conceptual que obliga a partir de ella. La autora recuerda que Arlt decía escribir “en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un cross a la mandíbula”. Escribir es un acto violento, “una apropiación del poder”.
¿En qué sentido? En su primera novela, El juguete rabioso (1926), los miembros de El Club de los Caballeros de la Media Noche irrumpen durante la noche, por la fuerza, en una biblioteca pública. ¿Por qué la violencia, si el lugar es público? Porque la biblioteca es una mentira, una ficción, la simulación de un saber encriptado, alienado por los mercaderes; esto es, por el capitalismo, y apropiarse de ese saber encriptado es necesariamente un hecho violento. Esa biblioteca es un símbolo del lenguaje formal que esconde –y lo hace violentamente, como un cross a la mandíbula− la opresión, la miseria, la locura, la alienación; es preciso destruir ese lenguaje y reconstruirlo con un orden novedoso, opuesto a “la desproporción monstruosa” de esta sociedad, como dice el Astrólogo en Los siete locos.
La violencia urbana, extrema, total, de la literatura arltiana, encierra un mensaje al que ningún otro escritor llegó tan plenamente: la sociedad no es ni puede ser armónica; es, por el contrario, toda ella, un conflicto violento que sólo puede responderse con violencia. Es la de Arlt lo que Beatriz Sarlo llama “imaginación extremista” (Suplemento “Ñ” de Clarín; 2/4/2000). Después de todo ¿no es el mismísimo Arlt, al menos en parte, ese Silvio Astier de El juguete rabioso que quiere prenderle fuego a la librería en la que trabaja? ¿No es esa librería la del mísero viejo Palumbo, donde el joven Arlt, el Arlt de carne y hueso, trabajaba y dormía en un jergón del altillo mientras escribía ese mismo texto? Y es también un fracaso: Astier deja una brasa sobre unos papeles para provocar el incendio y se va, pero la brasa se extingue en un charco mugroso, grasiento, que se había usado para lavar los platos.
En Los lanzallamas, Erdosain mata a la Bizca sin otro motivo aparente que el de simplemente matar, pero ese crimen es parte de una batalla, perdida de antemano, contra todo y contra nada. Como dice Sarlo (ídem), el crimen no es una opción ideológica sino “una forma de imaginación”, un “movimiento extremista” en el que “no hay camino. Ningún personaje de Arlt –añade Sarlo− puede regresar a ninguna parte: el deambular, la huida, el suicidio son los únicos caminos posibles”. Erdosain dice: “Ojala revienten todos y me dejen tranquilo”. No es una figura: él quiere que el mundo reviente en el sentido más literal. En otras palabras: Arlt es una suerte de Discépolo sin llanto, no es el cobarde acurrucado que lagrimea por las maldades del mundo. Él se parece a sus personajes, a esos inventores locos que pretenden enriquecerse con la invención de objetos imposibles, y recuerda que en el capitalismo la riqueza sólo se consigue mediante el robo y el crimen, o por un golpe de fortuna.
Esos personajes se mueven en paisajes urbanos gobernados por la hostilidad, el rechazo, en ciudades (mejor dicho, en Buenos Aires) de las que sólo es posible irse porque en ellas no hay lugar para nadie. ¿A dónde? A ninguna parte. Son personajes llenos de cinismo, desesperación, cólera, hipocresía. El amor es una artimaña engañosa, entremezclada con la pasión sexual y la pasión sexual con la muerte. Todo es un sueño imposible.
Miembro del grupo Boedo, de escritores de izquierda, en él, sin embargo, ni los barrios populares son idealizados ni hay en ellos sentimentalismos ni nostalgias tangueras: son lugares sórdidos, malolientes, poblados por personajes llenos de miseria material y moral.
Arlt es, como pocos, el escritor de la decadencia. Toda su literatura es una denuncia implacable que arremete contra todos. Y lo logra de manera tan patética, tan cruel, tan completa, que lo hace grandioso. Nadie ha descripto como él la vida cotidiana en un régimen social y político derruido. Y tiene otro mérito: el de señalar, como ningún otro, que el pacifismo es la tontería idílica del pequeño burgués preocupado ante todo por su tranquila digestión. Nada es pacífico en el capitalismo, ni puede ni debe serlo.
Se dirá que Arlt es, sobre todo, un nihilista que no muestra salida ni la busca. Es cierto. Tampoco se lo propuso. Como decía Chéjov, el artista debe hacer preguntas, no responderlas. Y Arlt, a su modo, las hace de modo de cumplir hasta la crueldad con aquella sentencia tremenda de Antonin Artaud: “El deber del poeta es atacar la conciencia social. Si no ¿para qué sirve? Si no ¿para qué nació?”
Hoy hace 75 años que Arlt murió. Tenía 42.

Alejandro Guerrero

Los Triaca: historia de un clan



El padre, vinculado a los golpistas, consideraba los sindicatos como dependencias del Estado e impulsó como ministro un ajuste basado en despidos y rebajas salariales. El hijo, sigue los mismos pasos.

Jorgito Triaca volvió a estar en el centro de la escena política por dos motivos. Primero por su apoyo público a la multinacional Pepsico que dejó a 600 familias en la calle declarando que “se cumplió la ley”. También dijo que la izquierda en los sindicatos “genera conflictos en algunas empresas y muchas veces provoca el cierre de las compañías”.
Ahora se sabe que el ministerio que encabeza está cocinando una reforma laboral para lanzarse después octubre (o antes, dependiendo de la relación de fuerzas) basada en la baja de costos laborales y la pérdida de conquistas de los trabajadores.
Convencido ideológicamente de sus decisiones, el funcionario de Cambiemos está siguiendo al pie de la letra los pasos de su padre Jorge Alberto en el mismo cargo que éste ocupara hace veintiocho años. “La gestión Triaca” fue durante décadas garantía de confianza para los empresarios. Aquí recorremos parte de su historia, desde los 70 hasta el presente, cruzada por las relaciones carnales entre la burocracia sindical, el Estado y los empresarios.

Los inicios en el sindicalismo

Desde muy joven Jorge Triaca padre se acercó al sindicalismo peronista. A los quince años ya estaba bajo la protección del “lobo” Vandor y desde allí escaló posiciones. A comienzos de los 70 comenzó a dirigir el gremio del Plástico (UOYEP) y su amistad con José Rucci le abrió las puertas grandes a la residencia de Perón en Madrid, allí compartió cenas y reuniones de trabajo con el dirigente exiliado, Isabel y López Rega.
Con el asesinato de Rucci el dirigente del plástico perdió espacios de poder al interior de la CGT pero esto no impidió que ejecute con firmeza dentro del sindicato las enseñanzas básicas que todo buen burócrata peronista debe saber: rechazo a la democracia sindical y a las listas de oposición que le disputen poder dentro del sindicato, contención de los conflictos fabriles, persecución a los delegados de base y un feroz macartismo. Sergio Bufano, especialista en estudios sobre la Triple A y hermano del asesinado militante de Política Obrera Miguel Bufano en 1974, sostuvo en su declaración en la causa La Perla: “yo investigué que fueron miembros de la Juventud Sindical Peronista a instancias del Sec. Gral. Jorge Triaca”.

El colaborador de la dictadura

24 de abril de 1985. Videla, Massera y cía estaban preparando su defensa ante el Juicio a las Juntas Militares que había comenzado pocos días antes. Sus abogados llamaron como testigos a los sindicalistas que habían “dado su consentimiento a la metodología empleada para reprimir la subversión” (Clarín 18/4/85). Uno de ellos fue Jorge Alberto Triaca. Ante la pregunta de la defensa sobre el trato que había recibido cuando estuvo detenido respondió: “el trato fue ejemplar. Fui atendido por oficiales del Comando de la Armada, en la mesa nos trataban los suboficiales”.
Triaca estuvo preso en el buque “33 Orientales” de la Marina entre marzo y mayo de 1976 junto a Lorenzo Miguel, Jorge Taiana, Carlos Menem, entre otros. No mentía sobre el buen trato recibido. Mientras que obreros eran secuestrados a diario; Triaca y los demás presos solicitaban reducir las raciones de comida porque eran tan abundantes que iban a engordar mucho [1].
Ya libre, desde 1977 fue parte de la dirigencia sindical que pactó con el gobierno golpista. La burocracia sindical colaboracionista no sólo actuó como correa de trasmisión de los intereses de los empresarios en el interior de las fábricas sino que directamente colaboraron con régimen y armaron las “listas negras” de cada gremio.
Fue representante del sindicalismo amarillo; primero desde la Comisión de Gestión y Trabajo (CGyT), luego dentro de la Comisión Nacional de Trabajo (CNT) y más tarde desde un nuevo nucleamiento sindical llamado CGT Azopardo [2]; todos organismos con los máximos funcionarios de la dictadura militar. Triaca calló ante la brutal represión desatada sobre la vanguardia del movimiento obrero e hizo oídos sordos a los reclamos y las necesidades de los trabajadores, avalando todas las nuevas condiciones laborales. A comienzos de 1982, los plásticos no se la dejaron pasar y repudiaron su gestión echándolo a puñetazos de la seccional de zona norte al grito de “traidor” y “colaboracionista” [3] pero esto no doblegó su rol traidor. El 30 de marzo de ese año, mientras su pequeño hijo Jorgito cumplía seis años, Triaca desconocía la importante movilización que marcaba el fin de la dictadura y una semana más tarde desembarcaba en Malvinas para participar de la asunción de Mario Benjamín Menéndez como gobernador de la isla luego de la ocupación aventurera impulsada por Galtieri.
Los lazos con los golpistas continuaron en el ámbito privado y familiar en las décadas siguientes. El año pasado su hijo Jorgito, ya ministro, hizo honor a la herencia paterna y participó de la misa homenaje al fallecido genocida Miguel A. Egea, aliado de Massera y responsable del robo de bienes a detenidos en la ESMA. En un aviso fúnebre de La Nación podía leerse: “Rezamos una oración en tu memoria y acompañamos a Bárbara en este profundo dolor”, lo firman el ministro PRO, su esposa y su madre.
Con la vuelta de la democracia burguesa el dirigente sindical debía recuperar prestigio y cuotas de poder. A partir de 1984 fue uno de los secretarios generales de la CGT reunificada y se ligó a los “renovadores del peronismo”. Duro poco, en el 85 se cambió de bando y fue diputado nacional por el peronismo ortodoxo liderado por el extinto “quemacajones” Herminio Iglesias.

Menemismo: Pizza, champagne y despidos

Llegadas las internas peronistas de 1988 Triaca se inclinó por Menem y bancó su campaña con los recursos del gremio. Había conquistado una valiosa ubicación para el régimen: tenía fuertes lazos tanto con la dirigencia sindical (a pesar de las disputas internas) como con el stablishment y se convirtió en un interlocutor necesario entre menemistas y los grandes grupos económicos. Su designación como Ministro de Trabajo en 1989 estaba apadrinada sobre todo por Bunge & Born, ¿quién mejor que un hombre que piensa a los sindicatos como una dependencia estatal para llevar adelante el plan neoliberal? De esta forma garantizaban enormes ganancias a costa de los trabajadores y podrían neutralizar el accionar de los sindicatos negociando con las cúpulas mejores prebendas. Así pasaron las brutales reformas neoliberales que llevaron a la privatización de empresas estatales y se aplicaron numerosas leyes antiobreras. Durante su mandato la Ley Nacional de Empleo avanzó brutalmente contra las condiciones de trabajo, creaba “contratos basura” y consolidaba la flexibilización laboral. Los despidos también comenzaron a ser parte de la agenda del ministro.
Para esa época Triaca ya estaba completamente alejado de los intereses de los trabajadores y aplicaba mano duro en cada conflicto gremial que surgía. Tenía los gustos y el estilo de vida de los ricos: se vestía bien, su hijo Jorgito estudiaba en el elitista y ultrareligioso Newman College de San Isidro, en el 92 fue el primer sindicalistas en ser aceptado en el prestigioso Jockey Club, tenía caballos de carrera valuados en cientos de miles de dólares, tenía una casa en el coqueto barrio La Horqueta, una mansión en Pinamar, propiedades en Miami y una estancia en Tandil. No quedan dudas que los Triaca progresaron mucho en los 90.

El caso de Somisa

Los despidos masivos de la gigante de la siderurgia nacional fue un caso testigo de la época. El gobierno quería racionalizar la producción reduciendo al máximo los costos y venderla a capitales privados, para ello tenían que apagar uno de los hornos. Racionalizar era sinónimo de despedir masivamente trabajadores y Triaca fue el encargado de ejecutar el plan como interventor de Somisa desde mayo del 91. Primero instalaron un clima de paranoia para impulsar retiros voluntarios, luego suspendieron de a tandas al personal y finalmente los despidieron. Los medios, el Estado y la empresa hablaban de altas indemnizaciones y de reinserción laboral para justificar los despidos pero los trabajadores querían sostener sus fuentes de trabajo, como continúa ocurriendo hasta la actualidad. Pero en los 90 el movimiento obrero estaba muy debilitado producto de las feroz sangría que padeció en las décadas anteriores y no tenía un plan de lucha real que enfrente los despidos.
La burocracia de la UOM llamó a algunas tibias medidas facilitándole la tarea al gobierno y a su interventor. Los trabajadores realizaron una importante marcha a Plaza de Mayo, protestaron simbólicamente en la sede del Jockey Club y en la puerta de la mansión del ministro que los tildaba de “agitadores” que nada tenían que ver con Somisa (cualquier coincidencia con las opiniones del hijo, como se ve, no es pura coincidencia).
El grupo Techint – hoy Siderar– compró la empresa a un 10% de su valor y cerca de ocho mil personas quedaron en la calle. Ese año en San Nicolás se multiplicaron los kioskos y las remiserias pero la mayoría fundieron al poco tiempo debido a la competencia desmedida y la reducción del consumo. A fines del 92 fue reemplazado por Maria Julia Alsogaray como interventora acusado de malversación de fondos por la venta de unas oficinas de Somisa, también dejó el ministerio pero permaneció tras bastidores convirtiéndose en consejero personal de Menem.

“De tal palo tal astilla”

La usina de ideas del macrismo conocida como Fundación Pensar tuvo como a uno de sus fundadores y principales ideólogos a Jorge Alberto Triaca hasta su muerte en 2008. La lógica del sindicalismo empresarial, la disposición a la negociación, la política laboral neoliberal y la visión macartista de las organizaciones de izquierda encajaban perfecto y se convirtieron en el sustento ideológico del macrismo.
Jorgito hijo fue el único de los hijos de la familia que se dedicó a la política y continuó el legado familiar. Economista recibido en la Universidad de San Andrés también presidió la fundación antes de ser diputado nacional por el PRO en el 2009.
Macri lo eligió su Ministro de Trabajo por su pesada herencia. Jorgito seguía manteniendo buenos vínculos políticos y sindicales con los dirigentes que antes negociaban con su padre (entre los amigos de la casa aparece Jorge Bergoglio, quien oficiaría en la misa de homenaje a su difunto padre). Pero también sostiene estrechos lazos con los empresarios que lo consideran “del palo”. Las enseñanzas que Triaca aprendió de su padre parten de la idea que no importa de qué lado del escritorio se encuentren a la hora de negociar, si del lado del sindicalista o del representante del Estado, a los fines es lo mismo: jugar para los intereses de los poderosos.

Claudia Ferri

Notas.

* Las imágenes públicas se encuentran en su página oficial de Facebook: Jorge Alberto Triaca Oficial.

lunes, 24 de julio de 2017

La “batalla cultural” antieducativa de Alejandro Finocchiaro



Las declaraciones del ministro de Educación al diario La Nación

El pase a retiro de la paritaria nacional; el descuento de los días de paro docente; exigir la recuperación de los días de clases perdidos por los paros ( eliminación del derecho de huelga); presentismo docente; que los cargos no sean impuestos por los gremios (su manera de decir “eliminación del estatuto docente”); acabar con esta “escuela pública burocrática, que no genera ningún incentivo para la mejora”; imponer cambios programáticos (reformar la educación) a discreción del gobierno, dictatorialmente (“con los gremios discutimos condiciones salariales y laborales pero no si podemos cambiar la currícula de un nivel escolar”); avanzar contra la autonomía universitaria (“la autonomía por su propia definición tiene un ordenamiento jurídico superior que de alguna manera la limita y condiciona porque si no, sería soberanía” ;la autonomía tiene que estar enmarcada dentro de gobiernos saludablemente democráticos”); cerrar carreras terciarias y/o universitarias en función de los intereses capitalistas (“menos abogados y contadores y más ingenieros y enfermeros”); trasladar la culpa de la degradación educativa a los docentes (“los profesores han secundarizado la educación superior, base del bajísimo “capital cultural de las personas que entran a estudiar la carrera docente”); impulsar una nueva y letal reforma educativa; modificar el régimen académico y el régimen laboral docente (la carrera docente); instaurar el “salario por mérito”; y mentir: “el salario promedio docente ha quedado en alrededor de 23.300 pesos” (La Nación, 22/7).
He aquí algunas de las premisas que el nuevo ministro de Educación de la Nación piensa poner en práctica.

Autobaño de impunidad para kirchneristas y macristas

En este amplio y nuevo reportaje que le realizó La Nación, Finocchiaro tiene la deshonestidad de responsabilizar a los docentes de la baja formación de los alumnos de la educación media, e incluso universitaria: “muchos profesores han comenzado hace muchos años a bajar el nivel de sus clases para que los alumnos los entiendan. No ha sido ni el Estado ni el famoso 'siga siga' de la época de (Daniel) Scioli en la provincia de Buenos Aires, que hacía pasar a los chicos a partir de una decisión política. Ha sido algo espontáneo por parte de los profesores: como hablaban en un idioma que los alumnos no entendían, empezaban a bajar el nivel del idioma o la calidad de la bibliografía; entonces resulta que uno no encuentra mucha diferencia entre un texto de primer año de la universidad con uno de tercer año de la secundaria” (ídem).
Para Finocchiaro, en cambio, los que desde la Ley Federal de Educación a la actual Ley de Educación Nacional K han implosionado la escuela primaria (transformándola en un centro de contención), primarizado la secundaria (disolviendo sus programas y currículas), desde Decibe-Filmus-Sileoni hasta él mismo, y consecuentemente “secundarizado” la enseñanza superior, los que han sido y siguen siendo responsables de la educación en la Argentina, están libres de culpa y cargo.

Mayor desmantelamiento de la educación media y reforma del Estatuto

Con una falta de humildad que asusta, Finocchiaro autoproclama, sin embargo, que desde su Secretaría de Innovación Educativa se está trabajando en lo que llama “la escuela 2030”, la escuela “del siglo XXI y no la del siglo XIX” (ídem). Esta escuela del “buen aprender y del buen enseñar” se sustenta en sacar materias (¡!) y trabajar por grandes áreas de contenidos que “interactúen”. Menos materias, menos profesores y más “siga-siga”, que el alumno avance en su carrera aunque no apruebe materias de ciclos anteriores.
Para esto, Finocchiaro se propone modificar el régimen académico y realizar una contra-reforma laboral contra los maestros y profesores, eliminando el Estatuto Docente. Persigue poner en práctica la nueva carrera docente que votaron junto a los K en 2006 y que establece una rama de jerárquicos y directivos (gerentes) y otra de docentes, incentivados según el mérito que demuestren tener (salario por mérito). “Estoy a favor de premiar al que va siempre –insiste Finocchiaro-, al que se capacita, al que más estudia, a los que tienen proyectos innovadores” (ídem).
No puede sorprender entonces que Finocchiaro se apoye en la Ley Aguilar del Frente para la Victoria del año 2015, que promueve el cierre de los profesorados que carezcan de suficiente acreditación académica -siempre según las autoridades- para avanzar en esta reforma antieducativa. En forma brutal, este abogado más cercano a un prepeador que a un legista, lo dice con todas las letras: “Vamos a ver en qué carreras docentes debemos no abrir la inscripción durante un año para abrirla en otras carreras donde se necesiten docentes. Como estado tenemos la misión de planificar todo eso.”

A confesión de partes…

“La batalla en la provincia de Buenos Aires no tuvo tanto que ver con un punto más o menos en el porcentaje de paritaria sino con poner en el eje del debate los temas que queremos visibilizar que son un problema para la educación argentina”. Con esta confesión, Finocchiaro blanquea que la guerra contra la docencia que inició Vidal tiene como único fundamento colocar a la docencia como víctima propiciatoria del ajustazo macrista.
Todo esto es lo que ha dejado pasar la burocracia sindical K de Ctera-Suteba, que hoy suma cargos en las listas de la Unión Ciudadana de Cristina.

Para defender a los docentes y a la educación pública hay que votar al FIT

Romina Del Plá, secretaria general del Suteba; Amanda Martín, secretaria adjunta de Ademys; Ileana Celotto, secretaria general de la AGD-UBA; Daniel Rapanelli, secretario general del Suteba Ensenada, y miles de docentes de todo el país que defienden la educación pública pueblan las filas de Frente de Izquierda y los Trabajadores.
Son la contracara de los Bullrich, de los Filmus y de los Yasky que van en las listas de Cambiemos y de Cristina.
En defensa de la educación, votemos al FIT.

Daniel Sierra

De Vido: “Cambiemos” y sus socios se encubren a sí mismos y a la justicia corrupta



La posición del Partido Obrero

Los diputados nacionales del PARTIDO OBRERO en el BLOQUE DEL FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES, Soledad Sosa (Mendoza) y Pablo López (Salta) han sido convocados a la reunión del miércoles 18 de julio, a las 11 horas, de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados a fin de debatir un temario que plantea la expulsión o suspensión de los fueros del diputado nacional Julio de Vido (FpV-PJ). Nuestros diputados participarán del debate de la Comisión, aunque no la integran, con la siguiente posición:

1)El gobierno de Cambiemos pretende colocar el tema corrupción al tope de la agenda política, en momentos en que la situación nacional está sacudida por un derrumbe industrial, los despidos masivos y la agresión en todos los órdenes sobre la condición de vida y de trabajo de las masas. Pero mientras tanto, llevan adelante un encubrimiento por partida doble. En primer lugar, del propio clan macrista, tan envuelto en hechos de corrupción como sus antecesores del kirchnerismo. Dan cuenta de ello las recientes revelaciones de la justicia norteamericana en el caso Odebrecht, que involucra tanto a los funcionarios del gobierno anterior como a los máximos ejecutivos de IECSA, la empresa que pertenecía al cuñado del actual presidente Macri. En segundo lugar, porque, a través de la supuesta tentativa de avanzar contra De VIdo en el Congreso, el bloque oficial mira para otro lado frente a un sistema de justicia que ha dejado impunes a todos los corruptos de la última década, desde el caso Skanska hasta Odebrecht, pasando por la masacre de Once.
El macrismo y sus socios no reclaman el juicio político a esos jueces, que han sido nombrados por el Senado y el Consejo de la Magistradura integrado por los partidos de la corrupción. En cambio, se sirven de esa complicidad y parálisis judicial para avanzar en un procedimiento que sienta un grave precedente: a través de un mecanismo de mayorías especiales, pretenden avanzar en un mecanismo de expulsión o suspensión de diputados que, mañana, bien podría ser empleado para la sanción e incluso la expulsión de parlamentarios que, por sus opiniones o acciones, cuestionen la política de ajuste y agresión al pueblo trabajador. Llamamos la atención, en este punto, del cuadro de persecución polìtica que por este motivo se está gestando contra parlamentarios del Frente de Izquierda: es el caso de cuatro diputados y senadores en la provincia de Mendoza, que quieren ser desaforados y juzgados por haber apoyado en las calles al paso paro general del 6 de abril. Antes, nuestra compañera Cintia Frencia, legisladora en Córdoba, pretendiò ser sancionada por asumir la defensa y la voz de quienes luchaban contra la contaminadora Monsanto. Días pasados, nuestro compañeros Néstor Pitrola fue gravemente atacado por la gran prensa, al apoyar y participar de la marcha por el salario mínimo. En vez de ir contra los jueces que duermen las causas, “Cambiemos” y sus socios quieren avanzar en la creación de un estado de excepción, que más temprano que tarde será usado contra los fueros como principio para preservar la libertad política y de opinión de los parlamentarios.
Por otra parte, es altamente probable que la figura de “inhabilidad moral” rija para muchos más que Julio de Vido en el propio parlamento, como ocurre con Carlos Menem. Pero justamente éste tiene culminado un proceso judicial con sentencia firme, que debe avanzar en las causas del ex Ministro de Planificación. Las leyes vigentes en materia de fueros permiten que un Diputado sea investigado, indagado y procesado. A su turno, el propio proceso judicial demandará la quita de fueros para llevar el juicio público hasta las últimas consecuencias. Pero incluso si ello ocurre, y la justicia pide el desafuero, el Congreso deberá considerarlo luego de un debate político en regla, y no como mero brazo ejecutor de la justicia. Es en estos términos que nuestro bloque presentó un proyecto de desafuero a De Vido hace un año atrás.
3) La responsabilidad de Julio de Vido como Ministro de Planificación Federal, cuando estuvo al tope de los negocios de doce años de la patria contratista, está fuera de toda duda. Ello, desde las grandes represas hasta las viviendas que jamás se hicieron y que llenaron los bolsos de José López, así como las mansiones de Ricardo Jaime o las fortunas de Lázaro Báez. La masacre de Once es la consecuencia más lacerante de este régimen de vaciamiento de los recursos públicos y degradación de los trabajadores. El Partido Obrero lo denunció cuando muchos de los actuales `denunciantes` callaban, o, incluso, como Sergio Massa, formaban parte del mismo gabinete que integraban el hoy cuestionado De VIdo. Un militante del PO, Mariano Ferreyra, fue asesinado por luchar contra los agentes sindicales de este régimen de saqueo. Otros compañeros fueron encarcelados bajo la acusación de “sabotaje en las vías”, por parte de los laderos de De Vido. Con esa autoridad, reclamamos la apertura de los libros de todas las licitaciones en marcha, su investigación, el corte de concesiones basadas en corrupción y la puesta a andar de las obras bajo control de los trabajadores. Pero al mismo tiempo, denunciamos la impostura de quienes, en nombre de una supuesta cruzada contra la corrupción, quieren encubrir a sus propias corruptelas y las del régimen político como un todo, incluyendo al aparato de justicia.
La coartada de la corrupción –esgrimida por los jefes de los Panama Papers, Arribas y Calcaterra-IECSA- es usada para promover un bloque político de ataque a las conquistas y derechos laborales, con el propósito de descargar la crisis capitalista sobre las espaldas del pueblo trabajador. No formaremos parte del juego distraccionista de quienes enviaron las tropas contra los obreros de Pepsico, disfrazados de demócratas alarmados de los delitos de otros, pero no de los propios. Llamamos a una poderosa intervención popular que una la defensa de todas las reivindicaciones populares amenazadas a la lucha por esclarecer todas las acciones de desfalco de los políticos capitalistas.

Las PASO vienen cargadas



La campaña electoral hacia las Paso se ha convertido, en los últimos días, en un principio de crisis política mayor. Los informes, en entrelíneas, de los principales bancos internacionales dejan ver una derrota del macrismo en el distrito bonaerense, incluso de magnitud. Algunas de esas encuestas financieras insinúan que podría quedar en tercer lugar, y otras lo dan perdiendo en la provincia de Santa Fe.
Estas tendencias electorales son la expresión política del derrumbe de la política de feroz endeudamiento internacional y de recesión industrial. La simpatía hacia las movilizaciones populares y, en especial, las ocupaciones de empresas, insinúan una nueva etapa de luchas, luego de las movilizaciones educativas el otoño del año pasado y de las ocupaciones de empresas, huelgas parciales y un paro general del corriente.
La alcahuetería mediática del macrismo ya ha admitido este resultado, mientras los voceros oficiales se consuelan con la expectativa de revertirlo en las generales de octubre próximo. Puesto en términos sencillos, la derrota electoral del macrismo dentro de tres semanas asestará un golpe importante a la autoridad política del gobierno y hasta abrirá paso, a partir del impacto que tendrá en la economía, a una crisis de conjunto. Más allá de la bomba de tiempo que representa la deuda de un billón de pesos por Lebac – unos u$s60 mil millones -, el 70% colocada a corto plazo, la corrida hacia el dólar, en los últimos días, es principalmente una expresión de esta crisis política potencial.

CFK

La beneficiaria de un golpe electoral contra el macrismo sería, como es obvio, Cristina Kirchner. La cuestión es si esta victoria significa la re-emergencia del kirchnerismo como alternativa política. Nada más inviable, sin embargo. El acomodo entre la jefa de la Cámpora y los intendentes del conurbano, en la llamada Unión Ciudadana, es completamente artificial; es un arreglo oportunista de intereses contrapuestos. El conglomerado del 54% de los votos del FpV no tiene retorno. El programa de la UC descansa en la expectativa de recuperar, en el próximo período legislativo, a la mayoría de los desprendimientos que apoyaron al macrismo en estos dos primeros años de gobierno.
De otro lado, el ciclo internacional de precios altos para las materias primas y tasas de interés bajas para contratar deuda ha concluido, lo que hace imposible un retorno al período de vacas gordas de ciertos períodos en la última década. El sucesor del ecuatoriano Rafael Correa, un nac & pop a título propio, ya ha anunciado un plan de ajuste y desatado una ruptura con el expresidente. El ‘eterno retorno’ es, precisamente, un mito – la historia se repite, es cierto, pero siempre de un modo muy diferente.
El desenlace de las Paso podría dejar abierta una situación peculiar – una derrota política del macrismo sin el desarrollo paralelo de una alternativa política. Menos divulgado, por parte de los encuestadores, es el dato de que la Unión Ciudadana sufriría un fuerte corte de boleta entre CFK y la lista de diputados. De confirmarse esta presunción, estaríamos asistiendo a una doble derrota – del oficialismo y de la oposición. El cambio de régimen, luego de una etapa o experiencia bonapartista, tiene lugar, casi siempre, por medio de una crisis política. Lo que acentúa el carácter potencialmente explosivo de este tránsito es el desarrollo de la crisis mundial. Una crisis que no es solamente económica sino de alcances políticos amplias y guerras internacionales a repetición.

Descomposición estatal

El conjunto del impasse político por el que atraviesa Argentina ha dado paso al intento de imponer una fuerte judicialización de la política, como viene ocurriendo en Brasil. El Poder Judicial se ha puesto por encima del conjunto del sistema político – en especial del parlamento. Este fenómeno no obedece a la alegada corrupción de los otros poderes, la cual nunca antes provocó la menor inquietud, como lo demuestra que el más corrupto de esos poderes es, posiblemente, el judicial; en Argentina, esto es una certeza. Hacer recaer el arbitraje último del estado en el Poder Judicial, donde la inamovilidad en el cargo lo convierte en una casta sin aditamentos, desplazando al parlamento, constituye una lápida para todo el sistema democrático burgués.
A medida que la derrota del oficialismo en agosto se convierte en una certeza, redobla la acción del macrismo y del massismo por judicializar la campaña electoral. Es lo que ocurre con los pedidos de expulsión o renuncia contra los kirchneristas De Vido y Gils Carbó. En lugar de establecer el juicio político a los jueces que han venido dilatando la resolución de los procesos contra De Vido, la derecha legislativa se ha empeñado en conseguir el desafuero de este jefe de la corruptela kirchnerista y en violar en consecuencia la inmunidad de los representantes parlamentarios.
Bajo el manto de un reclamo de justicia, la derecha encubre a los jueces que demoran el trámite de los procesamientos y, en consecuencia, a las empresas y firmas privadas comprometidas en la corrupción, que está ligadas tanto al macrismo como al kirchnerismo. El crimen de lesa humanidad de Once continúa impune, por un lado con gran parte de los condenados que apelaron, y por el otro con el responsable fundamental, Julio de Vido.
De otro lado, el reclamo extemporáneo de desafuero, que ahora se pretende fundamentar en la “indignidad” del diputado K, vulnera los derechos políticos, convirtiendo al desafuero en un golpe de estado parlamentario. Finalmente, al reclamar un desafuero sin la previa condena judicial y la orden de arresto, pretende evitar un debate público de esas condenas y sacar las conclusiones de ese debate para todo el sistema político. Todo esto vale también para la Procuradora Gils Carbó, quien llegó al cargo como consecuencia de un golpe de estado presidencial contra el ex jefe de fiscales, Esteban Righi.
En resumen, la eventual paliza al macrismo en las Paso saca a luz la totalidad de la podredumbre del régimen político actual y la farsa que oculta la pantalla democrática, y se convierte en un episodio de la crisis política de conjunto.

Por último, pero el más importante

De acuerdo a los mismos mentideros electorales de los bancos, una victoria de CFK en Buenos Aires y (quizás) en Santa Fe, no iría en detrimento del FIT sino acompañada por un ascenso electoral del FIT. Como se dijo, se prevé una emigración de votantes kirchneristas a las listas de diputados y concejales del FIT; la presencia electoral de CFK permite transparentar este pasaje de una parte del electorado K hacia la izquierda revolucionaria, y ayuda a una clarificación de posiciones entre la izquierda y el nacionalismo burgués. La victoria electoral K no atenuaría la diferenciación política del electorado entre el llamado ‘populismo’ y la izquierda revolucionaria – por el contrario, la acentuaría. Sería un hecho remarcable, que podría adquirir mayor vigor para Octubre.
Ocurre que la izquierda ha sido la protagonista principal en las luchas de la clase obrera, como se advierte en Agr-Clarin, Pepsico y la huelga de choferes de Córdoba, y también una participante eminente en otras luchas populares. Políticamente, ha sido la única oposición política consecuente al macrismo. La burocracia sindical, en esta etapa, ha puesto de relieve su complicidad completa con las patronales y el Estado. Se desarrolla así, desde hace bastante tiempo, una transición en el movimiento obrero, que culminará con una nueva dirección, sea sindical, sea política del movimiento y la clase obrera.
El progreso electoral que demostraría el FIT traduce un fenómeno estratégico, a saber, que la clase obrera es la única clase que ha luchado en forma consistente contra el gobierno macrista y los planes entreguistas y anti-obreros. No se trata de una novedad: es lo que ha ocurrido en todas las crisis políticas del último medio siglo, en especial contra las dictaduras militares. Esto significa, simplemente, que la única alternativa de poder a la ofensiva capitalista y a la crisis en su conjunto está representada por el proletariado.
La conciencia en ascenso de este hecho se advierte en el progreso de la izquierda revolucionaria en los sindicatos y empresas, en las organizaciones de la juventud, y en la lucha de la mujer. La conclusión que emerge de este desarrollo es que la campaña del FIT debe girar en torno a la reivindicación del gobierno de los trabajadores y el socialismo. Cualquier demanda parcial que se abstraiga de la cuestión del poder supone la ilusión de que las reivindicaciones más importantes podrían conseguirse con independencia del poder político en presencia. Los reclamos de un “cambio en la política económica”, que es natural de parte de los sectores burgueses más afectados por el desarrollo de la crisis en curso, no significa otra cosa que marchar como furgón de cola del gobierno y la oposición patronal, y por lo tanto una fuente segura de derrotas.
En resumen, la crítica al proceso electoral en curso descubre las tendencias hacia un derrumbe de régimen político, por un lado, y hacia un realineamiento histórico de fuerzas en la clase obrera, por el otro.

Una lucha internacional

La derecha capitalista no procura solamente muñirse del golpismo parlamentario o la judicialización política para encubrir su hundimiento y la corrupción, y desviar la atención del pueblo de los problemas de fondo, la lucha de clases y la cuestión de qué clase tiene el poder.
En el escenario político-electoral entra también la crisis enorme en Venezuela y la tentativa de la derecha de ejecutar un golpe pro-imperialista y, con eso, reforzar sus posiciones declinantes a nivel continental. El derrumbe político de la experiencia chavista forma parte de la crisis mundial. La delimitación sistemática de nuestro partido, el Partido Obrero, respecto al chavismo y en general a los planteos y gobiernos nac & pop, nos sirve hoy para denunciar el carácter pro-imperialista de la oposición venezolana, y la necesidad de combatirla con los métodos de la lucha de clases y no con los métodos corruptos y reaccionarios del chavismo, que busca a cada paso una salida con los pulpos petroleros y los acreedores internacionales.
La batalla política por la hegemonía de la clase obrera no puede sino tener un carácter continental e internacional. Este carácter ya ha sido impuesto en la agenda política por el macrismo desde el viaje iniciático a Davos y el desfile de los jefes de gobiernos imperialistas por Buenos Aires. Tomamos este desafío político en todas sus dimensiones, en especial en la campaña electoral. La bancarrota capitalista ha puesto la cuestión del poder en la agenda de todos los países, con mayor o menor urgencia.

Jorge Altamira