miércoles, 1 de marzo de 2017

Mientras discurseaba contra la corrupción, imputaban a Macri por Avianca



Otra empresa de la familia presidencial, envuelta en un negociado.

Por esas ironías de la vida, mientras Macri discurseaba en el Congreso sobre la corrupción de la década pasada y anunciaba un proyecto sobre ´responsabilidad empresarial´, el fiscal Di Lello lo imputaba por la causa Avianca.
Junto con el presidente fueron imputados su padre Franco, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich y otros miembros del Poder Ejecutivo y de la empresa aérea colombiana. A todos ellos el fiscal pidió investigarlos por la posible comisión de los delitos de "asociación ilícita, negociaciones incompatibles, defraudación contra la administración pública y tráfico de influencias", esto por el otorgamiento de rutas aéreas de la empresa Macair en beneficio de Avianca.
Los motivos para avanzar en la imputación de Macri y su círculo íntimo son sobrados. El pacto armado entre su grupo empresarial y la empresa Avianca ha sido escandaloso. El primer paso consistió en la compra de la empresa de aviones Macair, propiedad de la familia Macri, por parte de Avianca. A través de esta compra la compañía colombiana pudo sortear la prohibición de realizar vuelos de cabotaje que le caben a las empresas extranjeras. Así quedó claro que la compra de Macair no tuvo que ver con sus activos, sino con el propósito de eludir la ley vigente. El precio pagado por Avianca a los Macri tuvo en cuenta este beneficio. Luego, una vez realizada la operación, el gobierno le otorgó a Avianca rutas de vuelo que afectarán especialmente a Aerolíneas Argentinas. A cambio de este ´favor´ Avianca nombró como presidente de su filial local a Carlos Colunga, un gerente del grupo Macri, que sucedió al propio Mauricio Macri en la presidencia de la empresa Macair. La designación de Colunga frente a la filial de Avianca abre fuertes sospechas de que la familia Macri sigue siendo parte de la empresa.
Para que el escándalo cobre dimensiones aún mayores, en los últimos días se conoció que Avianca entre sus principales accionistas al el titular del fondo buitre Paul Singer, que recibió u$s 2.400millones del gobierno por la deuda en default. Así se cierra el círculo. Parte de la plata que el gobierno le pagó a Singer por los bonos en default vuelve al grupo Macri por la venta de su compañía de aviones a un precio superior al del mercado.
El negociado de la familia Macri con Avianca forma parte de una política más general para destruir Aerolíneas Argentinas y abrirle el camino a las empresas low cost (bajo costo), que se basan en una intensa flexibilidad de los trabajadores aeronáuticos. De ahí que el próximo paso sea la presión por eliminar su convenio colectivo.
La imputación a la familia Macri por Avianca alcanza para caracterizar el discurso presidencial del día de hoy como un acto de hipocresía.

Gabriel Solano

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