lunes, 20 de marzo de 2017

"En la lucha de los docentes se juega la posibilidad de ponerle un freno a la agenda neoliberal virulenta que está pensando Macri"

Entrevista a Claudio Katz de Economistas de Izquierda (EDI)

M.H.: Una serie de hechos se han producido en esta semana que pasó, el fallo judicial contra la personería jurídica de los metrodelegados, la orden judicial para el desalojo del Bauen y paralelamente vivimos grandes jornadas de movilización como la docente del lunes pasado, al día siguiente la marcha de la CGT y el 8M, la marcha por el Día de la mujer trabajadora. ¿Qué reflexión te merecen estos hechos?
C.K.: Estamos viviendo un momento clave, marzo comenzó con manifestaciones realmente monumentales, inesperadas por su magnitud. La marcha docente desbordó todo lo imaginado, las expectativas de los organizadores y ni hablar el acto de la CGT sobre el cual todavía siguen los cálculos sobre el número de concurrentes y una marcha multitudinaria como fue la de las mujeres, ya en ese cuadro ni se comenta por el número de personas que está en la calle en Argentina en este momento.
Me parece que esto es el principio, sabemos que esta semana ya se viene una marcha muy importante de los movimientos sociales y tenemos la conmemoración del 24 de marzo y probablemente haya otra movilización de la CGT.
Estamos en un momento de gran convulsión y yo creo que por lejos el conflicto clave es el docente, es el que determina la balanza, el que define la correlación de fuerzas, por eso el gobierno está tan lanzado con provocaciones que fueron calculadas de forma premeditada, por eso alargaron cualquier negociación hasta una semana antes de empezar las clases y desconocieron la paritaria nacional, sepultando lo obtenido después de dos décadas de marchas federales y carpas blancas.
Yo creo que el gobierno sabe que doblegar a los docentes es el golpe contra todos los estatales, es siempre la paritaria clave, pero esta vez están buscando un golpe del tipo de Reagan contra los controladores aéreos, el de Thatcher contra los mineros, quizás el de Menem contra ferroviarios, un golpe brutal del neoliberalismo para doblegar a todos los trabajadores y por eso estas cosas insólitas de convocar voluntarios rompehuelgas de los servicios de inteligencia, algo que pondría en peligro a los chicos en las escuelas. Esta vez sí es tomar a los alumnos de rehenes.
Estamos en medio del conflicto, mañana se reinician los paros, creo que hasta ahora hay una resistencia muy fuerte de los docentes, ninguna de las campañas mediáticas del gobierno han logrado torcer la fuerte unidad que existe en el movimiento docente pero las campañas van a seguir, esta idea de que hay que seguir la lucha con los chicos adentro, con los docentes dando clase, que es una demagogia que se suele hacer para que se bajen los brazos porque eso de discutir sin interrumpir las clases es perpetuar salarios inferiores a la canasta de pobreza. Además, estos que dicen entender a los docentes son en general unos hipócritas que nunca dicen cuánto ganan ellos, los grandes funcionarios, los periodistas de los medios hegemónicos que no comparan el salario docente con el suyo. Me parece que estuvo el antecedente del triunfo de los bancarios, que demuestra que se puede ganar la pulseada contra el gobierno y creo que nunca fue tan cierto eso de “si ganan los docentes ganamos todos” porque en la lucha de los docentes se juega la posibilidad de ponerle un freno a la agenda neoliberal virulenta que está pensando Macri.
M.H.: En el programa radial de Fernando Bravo escuché lo siguiente: “si convocan a una movilización en defensa de la democracia yo voy”.
C.K.: ¿Qué quiso decir con eso? Como yo sigo poco la radio, no puedo formular una interpretación, hay mensajes crípticos que suelen sobrevolar.
M.H.: ¿Está en peligro la democracia?
C.K.: Es lo único que falta, que el macrismo alegue que le están haciendo una medida destituyente, esta gente que se ha especializado en apoyar todo tipo de conspiraciones contra los gobiernos populares aquí y en todo el mundo. Me parece que hay un nerviosismo muy grande en todo el establishment por lo que está ocurriendo, creo que todos han registrado con mucha preocupación especialmente el acto de la CGT y no solo por el número de gente, que indicó cual es el grado de fastidio que hay con el ajuste del gobierno, sino por lo que ocurrió ahí, es un punto de inflexión.
Hay un agotamiento de la paciencia popular y un gran desconcierto del establishment
M.H.: Pasará a la historia la consigna “poné la fecha la puta que te parió”.
C.K.: Exacto. Y creo que es un giro porque quedaron todos sorprendidos, empezaron con esos argumentos ridículos de una conspiración de la izquierda, cuando es muy evidente que no fueron grupos organizados, fue una sublevación espontánea de las bases frente a una burocracia sindical que cruzó la raya en materia de agachadas, porque después de un año tan brutal como el que hemos tenido, no hicieron nada cuando se vetó la ley anti despidos, convalidaron el recorte del salario, la flexibilización laboral y terminaron en un brindis de fin de año con Michetti y Macri. Incluso pensaron este acto para volver a posponer la huelga, por eso fue tan curioso el acto fallido de Daer cuando dijo “vamos a convocar al paro antes de fin de año”, se le escapó.
Hay un agotamiento de la paciencia popular y un gran desconcierto del establishment, de los medios, de la burocracia frente a lo que está ocurriendo por abajo, entonces aparecen todo este tipo de argumentos raros, éste que señalás, si está en peligro la democracia es tan disparatado como el argumento que circuló que estamos volviendo a la época de Herminio Iglesias o Lorenzo Miguel, o de los incidentes entre patotas peronistas. Nadie quiere ver lo que está pasando ahora, entonces se refugian en imágenes del pasado y están suponiendo que lo que ocurre en la realidad es una repetición de algo sucedido en el pasado, cuando está ocurriendo algo completamente diferente. Aquí no hay ninguna conspiración del justicialismo contra Macri, al revés, los renovadores, el Partido Justicialista, las bancadas de los senadores están sosteniendo al gobierno. Entonces, después de lo que se vivió la semana pasada, está todo el mundo reflexionando qué hacer, yo creo que los jerarcas sindicales discuten si le ponen o no día al paro, si lo ponen están pensando en algo muy dominguero, en algo para descomprimir, algo de hecho, en acuerdo con Macri; pero la semana pasada se demostró que eso no es fácil, que el espíritu popular está cambiando y me parece que hay datos importantes de un cambio en el nivel de organización y conciencia popular, hay una acumulación de muchos años, desde el 2001, pasando por la década pasada de organización y militancia juvenil muy consistente que cualquiera que visite los barrios o vaya a una marcha lo nota. Y si Macri aprieta y va a una confrontación fuerte, esta vez tiene un pueblo que está dispuesto a librar una batalla importante.
M.H.: Esta situación por abajo, se combina con una economía que no arranca.
C.K.: Es el punto crítico, porque ellos no esperaban estar a esta altura del año haciendo el ajuste sin ninguna compensación, les falló la lluvia de dólares que iba a llegar, falló el segundo semestre del año pasado y les está fallando el principio de este año. Todas estas imágenes que transmite Dujovne, que la recesión se acabó, están solo en su cerebro, nadie lo ve, a lo sumo habrá algún indicador estadístico respecto de la caída fuerte del año pasado con un rebote puramente matemático, pero no hay una reactivación de ninguna manera y la causa es evidente, si aplastás el consumo con una retracción del 6 al 10% del salario, si en vez de combatir la pobreza creás un millón y medio de nuevos pobres y 600.000 indigentes, si producís situaciones de desastre social tan fuerte como que la empresa Sancor se dirija a la quiebra porque el consumo de leche entre los niños está cayendo en forma significativa, si hacés una transferencia tan fuerte de los sectores populares hacia los ricos, nadie consume, nadie que tiene miedo de perder el empleo consume, entonces hay un círculo vicioso donde la economía está frenada y creo que lo más importante es que el gobierno no tiene un plan B.
M.H.: Se le ha dado mucha manija al Procrear.
C.K.: Sí, pero el Procrear así como la obra pública, no te mueve el amperímetro, no va a cambiar una situación de este tipo, además siempre son planes muy limitados porque siempre que hacen un gasto de una magnitud importante viene Dujovne y dice “pongamos un techo fiscal, hay que cuidar el gasto público” porque sabe que está jugando con fuego porque han incrementado la deuda de una manera descomunal, en un año emitieron el 15% del PBI, 77.000 millones de dólares, están colocando deuda en forma completamente alocada y los acreedores de esa deuda saben que se la están dando a la Argentina, un defaulteador serial, a un país que apenas empiecen a husmear que la cosa no camina va a empezar la presión fuerte. Por eso cada vez que el gobierno hace un gasto tiene que quedar bien con los acreedores, sobre todo porque este es un gobierno del capital financiero, si había alguna duda con Prat Gay, con Dujovne quedaron disipados los últimos interrogantes, es un gobierno que se financia como siempre ocurrió, como en la época de Martínez de Hoz, de Cavallo, como ocurrió con la Alianza, es un gobierno que toma deuda pública para financiar fuga de capitales.
Lo más insólito es que los que ya tenemos cierta edad hemos visto esto más de 3 o 4 veces en nuestra vida, exactamente lo mismo, con los mismos mecanismos. Se les dispara la inflación, que el gobierno mismo promueve con los tarifazos de la electricidad, del peaje, de los combustibles, y para contenerla abre las importaciones y cuando lo hace se producen cierres de fábricas, de plantas, despidos. Estamos en el pozo de ese círculo vicioso de inflación-recesión-deuda-deuda- inflación-recesión-más deuda-inflación.
Creo que la gravedad de lo que está pasando en la Argentina, se ve en cierta perspectiva mirando Brasil, porque Argentina tiene todavía la carta de un gran endeudamiento que Brasil no tiene, entonces, con esa carta de endeudamiento puede posponer lo que ya se ve en Brasil, que ha tenido los dos años con la mayor caída del producto bruto desde los ´30. Entonces el gobierno frente a esta situación lo que va a intentar hacer es buena letra con el círculo rojo, con el gran capital y tratar de implementar medidas neoliberales fuertes, más de largo plazo que le ganen la confianza de los capitalistas, que le demuestre que este no es solo su gobierno sino un gobierno capaz de implementar el ajuste.
Ahí viene la gran contradicción que vamos a vivir en los próximos meses, todos imaginaban que el gobierno iba a posponer el ajuste para después de las elecciones, incluso es lo que sugirió el propio Macri a fines del año pasado. Pero al mismo tiempo, como la economía no le arranca, tiene que hacer más buena letra con los grandes capitalistas. Entonces creo que va a ir con dos proyectos fuertes, la flexibilización laboral primero, porque no solo está el convenio del primer empleo para precarizar el trabajo de la juventud como en Mc’donalds, también ese convenio de Vaca Muerta que es todo un principio de flexibilización general.
M.H.: Que ahora se extenderá a los automotrices.
C.K.: Exacto, ese mismo modelo que anula descansos, donde se cobra por productividad, se instrumenta la rotación, eso va para las automotrices, va para Tierra del Fuego, lo están discutiendo también en metalúrgicos y viene de la mano con transformar los planes sociales en subsidios a los empleadores, entonces con eso hay una baja muy fuerte de los salarios porque en vez de pagar una asignación universal el gobierno se la paga a la empresa que toma un empleado y si eso sucede con ese salario insignificante todo el promedio salarial se empieza a derrumbar.
El mes pasado por decreto empezaron a anular feriados, también venía por decreto la Ley de riesgo de trabajo que la pasaron por el Parlamento pero es lo mismo, y es toda una vuelta a la idea de disminuir las cargas sociales para crear empleo, es exactamente el discurso de Cavallo de la época de Menem de nuevo. Entonces creo que uno podría preguntarse cómo es que si quieren ganar las elecciones están haciendo todo esto, me parece que una posibilidad es que no pueden hacer otra cosa, son el PRO, son la derecha, son neoliberales, no son un gobierno peronista que puede pasar de Menem a Kirchner, de Kirchner a Isabel, de Isabel a Perón, que tiene todo el espectro del peronismo. Ellos son la derecha, su margen para salirse del discurso y de la agenda derechista es muy pequeño. Macri es Macri, a lo sumo es un pragmático, a lo sumo explica el “si pasa, pasa”, el manejo de los errores, lanzan una medida reaccionaria y si hay mucha protesta social paran un poco, lo que pasó con los tarifazos, se tomaron un respiro y volvieron.
Hay dos conclusiones estratégicas políticas que me parece que hay que pensarlas bien, hay que tenerlas como ordenador de un planteo de la izquierda. La primera es que no es cierto que si a Macri le va bien nos va bien a todos, es exactamente lo contrario, si no derrotamos a Macri, Macri nos derrota a nosotros. Si no empujamos todos para el mismo lado, si él gana, nos hundimos nosotros, si nosotros ganamos lo derrotamos a él y al ajuste. La otra conclusión clave es que hay que ganarle a Macri antes que masifique el desempleo.
M.H.: Ayer publicaste un artículo “Ebullición frente al ajuste” donde planteás “es mejor batallar con huelgas de asalariados que con piquetes de desocupados”.
C.K.: Así es. Esa es la idea central. Ya tenemos una experiencia muy fuerte en la Argentina respecto de cómo este tipo de planes producen un ejército de desempleados importante y a partir de ahí lo que tuvo Menem, una base de desempleados lo suficientemente fuerte como para empezar una cirugía neoliberal fuerte. Hubo que esperar hasta los piquetes y cortes de ruta. Después tuvimos una década de recomposición del movimiento obrero y del nivel de sindicalización. No hay que perder eso, hay que luchar con lo que hemos conseguido y tenemos la fuerza suficiente como para presentarle batalla y ponerle un freno a las políticas de este gobierno.
Es un gobierno de cleptócratas, de un grupo que se apodera del Estado para beneficio propio
M.H.: Otro aspecto que destacás en ese artículo, es el tema de la cleptocracia.
C.K.: Yo creo que en los últimos meses nos ilustraron algo que quizás no lo veíamos con tanta claridad antes, cuando ganó Macri dijimos que era un gobierno de ricos, de la clase dominante, de los dueños del país, el país manejado por los CEOS. Pero se ha demostrado que es un gobierno de cleptócratas no solo de ceócratas, es decir, de un grupo que se apodera del Estado para beneficio propio. En la cumbre del gabinete de los CEOS opera una red de corrupción mayúscula, no es solo un gobierno de ricos, es un gobierno que le asegura los bolsillos al más rico de todos.
M.H.: Es al revés de lo que pensaron en algún momento los sectores populares que votaron a Macri: “No va a robar porque ya es rico”.
C.K.: Es esa ingenuidad. Hay dos errores ahí, el primero es pensar que la ambición tiene un límite, que la codicia tiene un límite, que un capitalista puede decir “hasta aquí llegué” y, por otro lado, los capitalistas argentinos se han especializado en estafar al Estado, entonces cuando ellos lo manejan directamente, rienda suelta al robo a cuatro manos.
Yo creo que la población está empezando a percibir esto, el gran giro que hemos visto en la movilización esta semana de los sectores populares, es porque empiezan a notar que en el primer año de este gobierno hay más denuncias por malversaciones de fondos públicos que cualquier otro primer año de gobierno de las últimas décadas. No hay ningún área exenta, desde el rabino Bergman hasta la vicepresidenta Michetti, pasando por toda la gente del Ministerio de Energía. Pero la clave es Macri que es una acumulación de denuncias casi sin pausas, desde los Panamá Pappers, pasamos a los financistas de Qatar, después al escándalo del Correo, después a Avianca y ahora lo de Arribas que quizá puede terminar siendo lo más sustancial de todo, porque es la mano derecha de Macri en materia de negocios desde que se dedicaban a la intermediación de jugadores en Boca y si recordamos la causa que tuvo Macri por espionaje bajo su gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, es evidente que este grupo mafioso del macrismo suele utilizar el Estado y los servicios de inteligencia para servicios propios y para conspiraciones familiares.
Todo esto se está destapando y al hacerlo crece la indignación popular y la resistencia, en un escenario donde el propio círculo del gobierno está prendiendo luces rojas.
M.H.: Sobre todo por la presencia masiva de los sectores obreros y populares en la calle.
C.K.: Y además porque es un gobierno derechista con poca capacidad para aplicar el proyecto derechista, si fuera por ellos ya hubieran liberado a todos los genocidas, no me caben dudas y, sin embargo, no pueden evitar el 24 de marzo, no pueden evitar tener que pedir en forma hipócrita perdón por los virulentos deslices que tienen. Macri instauró la Ley antipiquetes pero no la puede aplicar, tiene una carta represiva que no puede instrumentar. Lo pone preso a Milani para socavarle el piso a Cristina y eso le afecta también su proyecto de cerrar los juicios y liberar militares genocidas. Tiene una serie de límites muy grandes y para mí, el punto que ha mareado al gobierno, que lo tiene en un estado de desconcierto es la situación internacional, el triunfo de Trump, que es una noticia complicada para muchos gobiernos del mundo, pero para algunos, como el mexicano, el brasileño, el argentino, los ha dejado en shock frente al cual Macri no puede reordenar la política exterior, no sabe para dónde ir. Busca hacer buena letra con Trump hablando mal de Venezuela, resucitando el caso Nisman por pedido de la Embajada de Israel.
M.H.: E insistiendo con el acuerdo con la Comunidad Europea a través de España.
C.K.: Pero eso ya está en el mundo de lo grotesco.
M.H.: Parece que no tomó nota de lo que le dijo Merkel cuando viajó a Alemania.
C.K.: Claro, es casi grotesco porque ir a España y condecorar al rey con la Orden de San Martín, después de haber dicho el 9 de julio que los patriotas estaban muy conflictuados por decidir la Independencia en 1816 ante la presencia del ex rey Juan Carlos y este coqueteo con el rey actual, con Rajoy, no solo es ridículo sino que está a contramano de lo que ocurre, porque España está pensando en cualquier otro problema menos en invertir en Argentina.
Además Macri está buscando una sintonía fuerte con España en un momento en que en ambos países hay una indignación popular creciente, a diferencia de los ´90 donde no pasaba nada en España y aquí estábamos en reflujo, ahora hay una gran resistencia popular, un gran movimiento de crítica al neoliberalismo en España y también acá. Entonces se diseñan ejes de resistencia a nivel regional, iberoamericano, que crean un escenario interesante para los que estamos en el campo popular.
M.H.: El otro día me comentaba Eduardo Lucita de una convocatoria de Economistas de Izquierda para analizar toda esta situación política nacional e internacional el próximo 1° de abril.
C.K.: Sí. Hemos llegado a la conclusión obvia de que hay que discutir bien de qué se trata Trump, porque más allá de la coyuntura y lo que ocurra en cada lugar y, obviamente, la prioridad que tiene para todos nosotros lo que está sucediendo en Argentina, queremos hacer un debate con un conjunto de personas que estudian el problema sobre qué significa la llegada de un mandatario que lanza una agenda virulenta, construcción del muro, visado para inmigrantes, que hace un gobierno de generales y multimillonarios, que rehabilita la construcción de oleoductos contaminantes, que justifica la tortura, que ataca a los musulmanes. ¿Qué significa? Decir que es un populista es una caracterización muy superficial, no nos explica ni la naturaleza de clase de ese gobierno ni la modalidad autoritaria específica que tiene ni su componente derechista activo con milicias que lindan con acciones violentas y además nos interesa porque EE. UU. ha pasado a ser un campo de resistencia muy importante, esta vez no vamos a hablar solamente de la resistencia en América Latina, son cuatro millones de manifestantes que tuvo Trump el día de la asunción con una cultura que se está renovando por abajo, que recuerda los años ´60, la batalla contra la guerra de Vietnam, un cambio que se refleja en lo que fue Sanders y, por lo tanto, el fin del juicio negativo de un sector del pueblo norteamericano hacia el significado del socialismo y la izquierda.
Sobre todo nos interesa mucho analizar la estrategia internacional de Trump, qué significa en materia política de EE. UU. Muchos pensamos que viene a generar una gran pulseada con China, modificar el panorama internacional a través de la tensión con China, buscando una alianza con Rusia, para que EE. UU. recupere hegemonía dentro del marco de la mundialización, por lo menos yo no pienso que Trump sea el fin de la mundialización, el fin del neoliberalismo, el fin del libre comercio. Me parece que es reordenar el papel de EE. UU. dentro de ese contexto y dado que China ha sido la principal beneficiaria en las últimas décadas del curso neoliberal, buscar un equilibrio donde se intente doblegar a la economía china y recuperar gravitación para la economía norteamericana. Creo que Trump está pensando la agresión en términos económicos pero también de presión militar. Había una idea ingenua sobre Trump que para mí toma conciencia del reflujo de Estados Unidos, Trump ha decidido aumentar el presupuesto militar, ha felicitado a la CIA y tiene en danza varios proyectos de intervención fuertes que me parece que están frenados porque hay una inédita división en la clase dominante norteamericana.
Hay una parte muy importante de la elite norteamericana que no está de acuerdo con este acercamiento a Rusia para ir contra China. Obama había sostenido una convivencia con China para mantener mano dura sobre Rusia. Estamos en un momento en que se está definiendo, hay una pulseada externa de Trump y una interna muy importante dentro de Estados Unidos y el seminario está pensado para esclarecer esto y las consecuencias sobre América Latina que es el corolario, lo que nos interesa discutir como conclusión, porque es evidente que el efecto Trump sobre América Latina es alarmante tanto en el plano económico como en el plano político. Y hacer caracterizaciones sólidas de Trump, no ridículas como la que hizo uno diciendo que Trump es peronista. Una caracterización que lo ubique donde está, en el campo de los opresores, del imperialismo, de los enemigos de los pueblos de América Latina y de los proyectos de emancipación de toda la humanidad.
M.H.: Esto será el 1° de abril en el Hotel Bauen.

Mario Hernandez

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