sábado, 26 de abril de 2014

Marcha entrevista a Resumen Latinoamericano



El ciclo de entrevistas a medios autogestivos tiene hoy como protagonista a este medio que lleva 21 años comunicando desde el camino de la “contrainformación”.

Cien números de RESUMEN de la actualidad argentina y latinoamericana, editadas desde el exilio y fundamentalmente para exiliados, fueron la huella a seguir. RESUMEN Latinoamericano y del Tercer Mundo, nacido en 1993 y aún en las calles, funciona como una manera de inclinar la visión hacia las realidades de nuestra patria grande. Así camina este proyecto que ya lleva 21 años, ediciones del periódico en cinco paises, un programa de TV, sitio web (www.resumenlatinoamericano.org), y un programa radial que empapa los contenidos de otras radios.
Para ellos no hay manera de que la información no se difunda, entonces las redes sociales fueron herramienta de cambio, de llegada y de acercamiento con otras partes del Globo. Hoy eligen cambiar el porte de “medio autogestivo” por el de “medio de contrainformación” ante el ataque de lo que denominan el “aluvión de noticias banales”.
En contraposición de la “prensa basura”, Resumen Latinoamericano se suma al debate de quienes creen que es posible pensar en otra manera de informar.
¿Qué los motivó a comenzar con su proyecto comunicacional?, ¿cómo se organizan internamente?
Nuestro proyecto comunicacional tiene dos etapas muy marcadas por acontecimientos que hacen a la necesidad de informar en tiempos de discurso único. Por un lado, los cien números de la revista "RESUMEN de la actualidad argentina y latinoamericana", que se desarrollara entre 1979 y 1983, en el exilio. Una revista del exilio para los exiliados y también para el interior de nuestros países que sufrían dictaduras militares. Fue una experiencia increíble en la que colaboraron entre otros latinoamericanos: Osvaldo Bayer, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Rodolfo Kuhn, Vicente Zito Lema, Eduardo Luis Duhalde, Alipio Paoletti, Augusto Roa Bastos, Julio Huasi, Jacobo Timermann, Nilda Garré, Ariel Delgado.
La mayoría estaban exiliados y algunos, como en el caso de Garré, eran el nexo con el interior que resistía. Allí RESUMEN jugó un papel fundamental para dar cuenta de la ola represiva que abarcaba a todo el continente y de cómo los pueblos, sus organizaciones sindicales y políticas, o sus combatientes armados peleaban de mil maneras para apurar el tránsito hacia una democracia que en ese tiempo nos parecieron mucho más ricas y participativas de lo que fueron en realidad. Además, oficiamos de núcleo interrelacionador entre los distintos núcleos del exilio que existían en cada país.
Después, en la medida que se pudo, muchos de nosotros dimos por terminada la experiencia del destierro involuntario, y antes de emprender el regreso al país tuvimos la satisfacción de hacer un número 100 de la revista, donde escribieron la mayoría de los colaboradores de aquellos años.
La segunda etapa, la de "RESUMEN Latinoamericano y del Tercer Mundo", comenzó en 1993, con la idea de zambullirnos en la realidad latinoamericana, de la que en ese entonces se hablaba poco y nada. Hugo Chávez estaba en la cárcel después hacer dos intentos de levantamiento cívico y militar, el fracasado Fukuyama nos advertía que "la historia (tal cual la imaginábamos) se había acabado", y el muro de Berlín se caía para este lado de la vereda. Así fue como nos dimos cuenta (éramos un puñado de periodistas con muchas ganas de dar guerra) de que se hacía necesario buscar en cada rincón del planeta experiencias de insurgencia y lucha popular. No tardamos en encontrarlas: En el 94, los zapatistas salieron a la superficie y le mandaron un mensaje directo a Fukuyama y sus boys: Zapata vive, la lucha sigue. Y siguió en cada país, generando un reguero de rebeldías que duran hasta el presente. Allí sí, nos dimos cuenta que estábamos en el tren correcto y que por rara excepción, había salido a horario.
Internamente somos bastante prolijos, y tratamos de tener en cuenta las enseñanzas que recibimos de Rodolfo Walsh: en las peores circunstancias se puede seguir haciendo periodismo. Eso es lo que intentamos siempre y no nos va tan mal. Ya tenemos 21 años de vida, 5 ediciones del periódico, una web, un programa de TV, un programa radial que va a decenas de radios de Argentina, Latinoamérica y Europa, y un Diario de Urgencia digital, que informa al instante de lo que está ocurriendo.
¿Por qué consideran importante comunicar desde un medio autogestivo?
Nosotros preferimos definirlo como un medio de contrainformación. Nos parece no sólo importante sino necesario, dar información para contrarrestar el aluvión de noticias banales y francamente reaccionarias con que nos bombardean. Sabemos que estamos en desventaja, pero no somos los únicos que lo hacemos y algo de lo que planteamos informativamente siempre llega a oídos y ojos de quienes no se conforman con lo que les cuenta la prensa basura.
¿Cómo ven el panorama de los medios autogestivos en la actualidad?
Vemos que en cada país hay distintas respuestas, pero creemos que estamos avanzando, a pesar de las dificultades económicas en las que la mayoría estamos inmersos. Las redes sociales y los adelantos tecnológicos nos sirven también para multiplicar nuestros mensajes, eso es evidente.
¿Qué lugar ocupa en la actualidad la comunicación popular en la sociedad?
Estamos en un escalón menor, pero subiendo poco a poco. Indudablemente, hay países como Venezuela, donde el espaldarazo dado a la comunicación popular desde el Estado, ha servido para instalar estos medios en un plan impensado hace años. Radios y TV comunitarias, cientos de periódicos (entre ellos, el nuestro), webs y blogspots, son una realidad que ayuda a que la población pueda elegir entre el mismo discurso mediocre de siempre de las corporaciones, o el mensaje peleón y constructivo de los medios alternativos.
¿Cómo observan desde la comunicación popular a la situación del periodismo en estos tiempos de polarización mediática, en el marco de los debates entre el gobierno nacional y sus multimedios afines, y multimedios privados?
Es obvio que las grandes corporaciones no pierden un minuto en su batalla por imponer sus voces mentirosas y desestabilizadoras, pero paradójicamente el Gobierno (el argentino en este caso, aunque se repite en otros países) sigue dándoles prebendas y millonarias pautas publicitarias. O sea, los proveen de la gasolina que necesitan sus vehículos deformadores de la realidad y ligados a las políticas imperiales. Por otra parte, el Gobierno que dice pelear contra las corporaciones multimedias, en el último tiempo viene forjando otra corpo tan o más peligrosa que la primera. O sea, que se da un enfrentamiento entre el discurso único de Clarín y La Nación (para citar un ejemplo) contra el discurso único del empresario Spolsky, o los negocios de testaferros oficiales que no dejan de invertir en medios locales o provinciales. Frente a ambas iniciativas, los medios contrainformativos debemos generar estructuras de autodefensa, y denunciar que unos y otros son parte de la defensa de este sistema capitalista que nos machaca diariamente.
¿Cuál es el cambio que se daría con la Ley de Fomento y Protección de Revistas Culturales Independientes?
Es importante esta Ley, ya que podría abrir las puertas a que medios pequeños pero riquísimos en contenidos, puedan mantenerse a flote frente a las presiones impuestas por el mercado.
De esa manera, muchas publicaciones evitarían su caída y futura desaparición.
¿Qué acciones llevan a cabo para profundizar el vínculo con otros medios autogestivos?
Nos parece fundamental el armar redes y cadenas informativas que nos permitan socializar experiencias, compartir informaciones y ayudarnos unos a otros en la distribución de nuestros productos. Nosotros, estamos relacionados con varios medios latinoamericanos desde hace años, y aspiramos a sumar nuevos eslabones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario