domingo, 27 de abril de 2014

El gobierno premia a los saqueadores imperialistas




El miércoles 23 de abril se trató en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional el pago de la indemnización a Repsol que ya contaba con media sanción del senado. A continuación reproducimos extractos del discurso de Nicolás Del Caño, diputado Nacional por el PTS en el Frente de Izquierda, que denunció la expoliación a nuestros suelos de esta empresa imperialista y la continuidad a través de la concesión a Chevron.

“Antes de referirme a la cuestión propiamente dicha de la indemnización a Repsol quería resaltar que esto se da en el marco de un ajuste al pueblo trabajador, le preguntamos al jefe de gabinete sobre esto y nos respondió con evasivas. Es una transferencia de ingresos millonarios desde los asalariados hacia los grandes capitalistas (N.R.: se refiere a la devaluación del peso), solamente en dos días en el mes de enero los bancos ganaron 9.700 millones de pesos.
Este ajuste se intenta aplicar con represión, copiando el modelo de los 90, por eso hay un proyecto de ley que han anunciado los diputados del FpV que intenta restringir las manifestaciones (…)
El Estado argentino le va a pagar a los vaciadores de Repsol más de 10.000 millones de dólares, a una empresa parásita.
Se gastan 17.500 millones de pesos en la AUH y esta indemnización equivale a 40.000 millones de pesos al valor oficial del dólar. Estamos beneficiando a una empresa saqueadora de nuestros recursos hidrocarburíficos y no estamos poniendo ese dinero en función de las necesidades de las grandes mayorías de nuestro país.
Por eso vemos a Brufau, al FMI, al Club de París festejar, pero los trabajadores tienen en claro que esta indemnización a Repsol no es algo que los beneficie.
Se pretende conseguir financiamiento mediante negociaciones con el Club de París. Con este dinero se puede construir viviendas para los más de 3 millones de argentinos que hoy no tienen un techo digno donde vivir, pero se prefiere pagarle a los vaciadores de Repsol.
El PTS luchó contra las privatizaciones y planteamos que esta supuesta expropiación de YPF no era más que una re compra para asociarse nuevamente con el capital internacional. YPF S..A. funciona como en los 90, cuando penetraba el capital internacional.
Se nos quiere plantear que esta medida es de soberanía hidrocarburífica, cuando se ha tocado el 51% de las acciones de una empresa que maneja el 30% del gas y un tercio del petróleo de nuestro país. Esta medida limitada preserva el estatus de empresa privada cotizante en Nueva York y en nuestro país y esto no permite atacar el problema energético de raíz e involucra costos onerosos. Planteamos la necesidad de expropiar a Repsol, los activos de Chevron, Bulgheroni y Cristóbal López.
El acuerdo de YPF con Chevron es un ejemplo de que el gobierno busca asociarse con capital extranjero al que se le garantiza jugosas ganancias. Al decir de Jauretche: “un nuevo estatuto del coloniaje”, pero ahora bajo un gobierno que se reivindica nacional y popular.
No es casual que el régimen judicial de las provincias petroleras reprima y encarcele como ocurrió en Cerro Dragón, donde opera Panamerican Energy y en Las Heras donde los petroleros están siendo injustamente condenados, en ambos casos los trabajadores enfrentaron la tercerización defendida por el gobierno.
No era necesario tasar una empresa a precio de mercado, alcanzaba con tasar el valor fiscal de los bienes expropiados así lo hizo en México, en los años 30 el gobierno de Lázaro Cárdenas, ¡ y no estamos hablando de un gobierno socialista! Pero ese fue el criterio con que se pagó el 10% de lo reclamado por las 17 empresas imperialistas expropiadas. Hoy le vamos a pagar a Repsol más del 100% si contamos los intereses.
Otras de las cuestiones importantes son con respecto a los ex trabajadores de YPF. No han sido subsanadas sus demandas, tampoco de los miles de trabajadores que están bajo formas de precarización laboral. Son trabajadores, como muchos en Argentina, que trabajan en esas condiciones de flexibilización laboral aplicadas en los 90, que actualmente se mantienen por este gobierno. Y son apoyadas por la oposición de derecha que sabemos que impulsó esas leyes junto con las privatizaciones.
Con respecto al daño ambiental, podemos ver un ejemplo en mi provincia, Mendoza, donde hace un mes explotaron dos pozos petroleros en Malargüe, esto confirma la impunidad para Repsol y también para Chevron. Queda claro que después del saqueo ni siquiera estas empresas garantizan la seguridad de los trabajadores y los pobladores.
Antes de finalizar les quería dejar una cita del gran revolucionario ruso León Trotsky a propósito de la expoliación de los capitales imperialistas en México, hace ya más de 70 años: “Una pequeña camarilla de magnates extranjeros succiona en todo el sentido de la palabra la savia vital tanto de México como de otra serie de países atrasados o débiles. Los discursos solemnes acerca de la contribución del capital extranjero a la civilización, su ayuda al desarrollo de la economía y demás, representan el más claro fariseísmo. La cuestión en realidad concierne al saqueo de la riqueza natural del país. La naturaleza requirió muchos millones de años para depositar en el subsuelo mexicano oro, plata y petróleo, los imperialistas extranjeros desean saquear esta riqueza en el menor tiempo posible haciendo uso de mano de obra barata y de la protección de la diplomacia y su flota”.
Esto tiene una clara vigencia en lo que se refiere al saqueo de Repsol y este premio a los vaciadores que se pretende pagar. Por eso consideramos necesaria la anulación del acuerdo con Repsol. Nuestro planteo, por supuesto, seguirá siendo la expropiación sin pago de toda la riqueza hidrocarburífera de nuestro país (…)”

ABAJO EL ACUERDO CON REPSOL

Amnesia oficial, la denuncia del saqueo quedó en el olvido

“Los tarados son los que piensan que el Estado tiene que ser estúpido y comprar todo según el estatuto de YPF” (exposición de Axel Kicillof en el Senado el 17 de abril de 2012). Ese mismo día denunció que en 1998 Repsol había puesto 13.000 millones de dólares, pero se llevó ganancias por u$s22.000 millones de dólares.
“Repsol va a tener que pagar por el daño ambiental. Estamos haciendo un relevamiento con los gobernadores” (Julio De Vido en el Senado el 17 de abril de 2012)
“La estrategia que el Grupo Repsol utilizó en YPF puede sintetizarse a través de los
siguientes ejes:

1. Reducción de las inversiones destinadas a ampliar la producción para enfocarse exclusivamente a la extracción de petróleo de los yacimientos ya descubiertos, lo que se reflejó en la sistemática declinación de la producción petrolera de la empresa.

2. Interrupción de todos los proyectos destinados a elevar la producción de gas, debido a que la rentabilidad era menor que la que obtenían en otros negocios internacionales.

3. Liquidación de las empresas y activos internacionales que YPF había adquirido en su desarrollo previo.

4. Delineación de Vaca Muerta no para invertir e incrementar la producción, sino para vender la empresa o asociarse con un tercero que aporte capital.

5. Obtención del mayor volumen de recursos de corto plazo para solventar la expansión mundial y la diversificación productiva del Grupo Repsol en detrimento de YPF y de las necesidades hidrocarburíferas del país.”

(Informe Mosconi, presentado por Julio De Vido, ministro de Planificación, y Axel Kicillof, ministro de Economía, en junio de 2012)

La privatización fue avalada por los Kirchner

Los Kirchner fueron cómplices de la privatización menemista. Oscar Parrilli, actual secretario General de la Presidencia, fue el miembro informante de la privatización en el Congreso. En ese entonces dijo que “(El proyecto) va a oxigenar a nuestro gobierno y va a representar una bocanada de aire puro que fortalecerá al presidente Menem” (23/09/1992)

La errática política energética K

Los Kirchner avalaron durante años el saqueo de Repsol e incluso lo alimentaron con subsidios. Desde 2008 las empresas se vieron premiadas con los programas “Petróleo Plus”, “Refinación Plus” y “Gas plus”. El Estado gastó anualmente entre 1.500 y 2.000 millones de pesos, beneficiando en primer lugar a la exportación (con Pan American Energy de Bulgheroni a la cabeza). La declinación de la producción continuó. En 2008 Néstor y Cristina promovieron el ingreso de la familia Eskenazi a Repsol. La famosa “argentinización” fue un fracaso.

Sigue la entrega

El decreto 929 de Cristina Fernández de Kirchner ofrece beneficios extraordinarios a las empresas multinacionales que firmen acuerdos como el firmado con la Chevron, que habilitan el fracking, un método de extracción que produce gran daño ambiental.

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