martes, 19 de mayo de 2020

A organizarnos contra el nuevo zarpazo a los jubilados



¿Podemos seguir aceptando esta nueva caída del poder adquisitivo?

El anuncio del 6,12% de aumento de las jubilaciones y pensiones (y de la AUH y otros beneficios) ratifica la confiscación a los jubilados que el gobierno comenzó con la suspensión de la movilidad desde diciembre 2019. Para ponerlo en números. El haber mínimo, que cobra la inmensa mayoría de los jubilados, perdió en términos absolutos $ 541, unos cuatro puntos aproximadamente al llevarlo a $ 16.864 cuando correspondería de aplicarse la movilidad de ley $ 17.405. En la otra punta de la tabla, una jubilación de $ 100.000, perdió $ 13.567 o sea casi 14 puntos, todo esto solo en 6 meses.
Las jubilaciones más bajas van a tener en el semestre 2020 un aumento del 19,9 % (12,96% en marzo + 6,12%) y las superiores a $ 20.000 en adelante, cercana al 10%. Todos hubieran tenido que percibir en total un aumento del 22,46%.
Los números revelan que es falso el argumento de que los que más ganan se achican para que no pierdan los que cobran la mínima. Este fue el argumento usado con el anterior aumento, cuando los de la mínima cobraron miserables $ 197 por encima de la movilidad de ley, ahora se los quitaron y la pérdida es también en términos absolutos. En esta oportunidad “todos ponen” y el achatamiento va desapareciendo en pos de una baja generalizada.
Es completamente falsa también la presentación nac&pop que dice que en el semestre le ganan a la inflación: le quedan debiendo del tercer y cuarto trimestre del año pasado. Por lo tanto de este semestre le deberán todo, absolutamente todo.
Queda claro que cuando la nueva presidenta (ultraK) de la Anses, María Fernanda Raverta, y el ministro de Trabajo, Moroni, en conferencia de prensa, hablaban de “recuperación real de las jubilaciones”, de la “protección y cuidado del gobierno nacional a los adultos mayores”, estaban falsificando la realidad para hacer pasar este nuevo saqueo.

El decreto es una concesión al FMI

La quita de la movilidad (y del 82% obviamente) es parte de la pretendida reforma previsional que convertiría a jubilación a un subsidio universal a la vejez sigue su marcha. Esta es una de las primeras medidas del ”plan económico” que plantea el FMI para ser un garante del acuerdo con los bonistas y evitar la declaración del default. Cuando faltan tres días para el vencimiento del plazo de default, este es un presente al capital financiero internacional a costa de los más vulnerables.
Los decretos que suspendían la movilidad por 180 días van a ser prorrogados, a lo sumo pasarán para una votación exprés en el Congreso con vistas a la ley de modificación de las jubilaciones que se trataría en diciembre para la cual formaron una bicameral. La pandemia ha sido la excusa para profundizar el ajuste fondomonetarista a costa de los jubilados.
El sistema de aumento por decreto es la herramienta clave para sepultar todo vestigio de relación entre el sueldo del trabajador en actividad y el subsidio a la vejez que sostienen el conjunto de los capitalistas a nivel local y mundial, deslindado de todo porcentaje del sueldo del activo.
El gobierno nac & pop de Fernández, con Raverta y Moroni, avasallan las jubilaciones, en momentos en que el valor de la canasta mínima jubilatoria es de 45.020 pesos con el cuentito de los bonos de diciembre hasta marzo y con el otorgamiento de los medicamentos gratis por el Pami.
Pretenden la satisfacción de los adultos mayores con una suma miserable, que los sumerge en una vida de privaciones, que los lleva a enfermarse, mientras arman un negocio de ganancias fabulosas para un puñado de laboratorios multinacionales que se enriquecen con la enfermedad promovida entre los mayores.
El decreto del aumento de 6,12%, la suspensión de la movilidad, la anulación del cálculo de la tasa de sustitución sobre el mejor sueldo en actividad, permiten al gobierno seguir usando los fondos de la Anses para subsidiar a las patronales pagando los sueldos obreros en nombre de supuestas crisis declaradas por los empresarios sin haber revisado ni uno de sus ejercicios financieros ni sus libros contables, mientras les permite no efectuar los aportes de cargas sociales.
Para recomponer los fondos de Anses se plantea la restitución de los aportes patronales, el trabajo en blanco con el mejor convenio y la devolución de todas las deudas con las cajas, el no pago al FMI y usar el impuesto a las grandes fortunas y ganancias.

A organizarnos

Para los trabajadores activos y para los jubilados se plantea organizar la lucha por la defensa de la movilidad, por el 82%, por $ 45.020 de mínima, por dirección y control por parte de los trabajadores y jubilados de la Anses, de las cajas provinciales, del Pami y de las obras sociales. El camino de la Justicia es un primer paso, pero a través de iniciativas en las redes tenemos que madurar un gran movimiento que podría expresarse en un ruidazo o cacerolazo.
Esto requiere una gran tarea de organización del sector de millones de jubilados que atravesamos el peor momento. Hay que superar los obstáculos de todo un régimen. Clarín colocó discretamente el tema en la página 27 del diario. Quiere decir que por derecha no hay oposición al robo. La oposición tiene que venir de los jubilados mismos y de los trabajadores para enfrentar a todo el régimen del FMI.
En ese camino y en el de imponer la lucha jubilatoria en las Centrales Obreras está en preparación un gran plenario nacional virtual autoconvocado de los jubilados.

Nora Biaggio

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