viernes, 9 de febrero de 2018

Falleció la escritora Liliana Bodoc



Esta madrugada falleció la escritora, producto de un paro cardíaco. Había regresado ayer de Cuba, donde había representado a Mendoza en la Feria del Libro de La Habana.

Bodoc había regresado apenas unas horas antes de Cuba, donde había representado a Mendoza en la 27ª edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Se encontraba junto a su pareja, cuando sufrió un paro cardíaco en el hotel donde se hospedaba.
La reconocida escritora había nacido en 1958 en la provincia de Santa Fe, pero a los 5 años se mudó a Mendoza, donde desarrolló su obra literaria. Actualmente vivía en El Trapiche, una localidad cercana a la ciudad de San Luis. En la Universidad Nacional de Cuyo estudió Licenciatura en Letras y fué docente es los colegios dependientes de la UNCuyo.
Su primera novela, Los días del Venado (2000) fue premiada en la Feria del Libro de Buenos Aires y obtuvo la mención especial de The White Ravens. En 2002 publicó la secuela de su primer novela, Los días de la Sombra, y dos años más tarde completó La Saga de los Confines con Los días del Fuego. Ese mismo año publicó el libro de cuentos infantiles Sucedió en colores, por el que obtuvo el Premio Konex en Literatura Juvenil (premio que volvería a ganar en 2014).
“Ahora anda rondando una palabra peligrosa: meritocracia. Yo pregunto, ¿Quién no merece recibir palabras? ¿Cuáles son los requisitos para merecer educación? La educación no se imparte, se devuelve, la educación no es un acto de generosidad sino de justicia”
Sus obras se completan con El espejo africano (2008), Presagio de Carnaval (2009) y Memorias Impuras (2013).

Poema adolorido por Santiago

En Octubre del año pasado, Bodoc se sumó a la campaña por justicia por Santiago Maldonado con poema titulado Poema adolorido por Santiago:

Hoy me despertó el alma.
Anochece, me dijo.
Se pone oscuro mientras hacés fiaca.
Si corrés, llegás antes que la lluvia.
Llevate por delante las frazadas, escupite las manos
y salí con medio pie descalzo.
Pero es ahora, antes de que nazca y le pongan un nombre.
Vestite con tu sombra, improvisá un espejo.
Pero corré.
Si corrés, llegás antes que la muerte.
Antes de que crezca como un gorrión de monte
y se deje la barba.
Llegá para besarlo como un hijo,
un amante, un hermano.
Tu instante de tardanza es su martirio.
Así que levantáte,
ignorá los escombros de tu cuerpo
atropellá el café que se te pone enfrente,
y arrancá para el sur.

Donde sea que esté
habrá una luz naciente,
una señal del cielo,
un grito de la tierra.

Donde sea, en la vida o en la muerte,
Santiago está esperando.

“Nuestras palabras pueden denotar, aludir, adornar, pero también obrar, transformar”

En Mayo de 2016, la Universidad Nacional de Cuyo le entregó el doctorado Honoris Causa. Al recibirlo, Bodoc hizo mención al sufrimiento de los inmigrantes en Europa: “Con amor y respeto, entrego este momento a la memoria de Aylan Kurdi, aquel niño sirio de tres años, que murió en la playa, escapando de la inhumanidad. En él están todos los niños. Lo tengo presente al escribir, y debe estarlo en nuestras aulas”.
Luego de recibir el título, Bodoc había brindado una conferencia titulada “La palabra y la honra”. Allí, la escritora había destacado el potencia transformador de la literatura. “Nuestras palabras pueden denotar, aludir, adornar, pero también obrar, transformar”, dijo ante el auditorio.
La escritora también había advertido sobre el peligro de la "meritocracia", de moda en los primeros meses del gobierno macrista: “Ahora anda rondando una palabra peligrosa: meritocracia. Yo pregunto, ¿Quién no merece recibir palabras? ¿Cuáles son los requisitos para merecer educación? La educación no se imparte, se devuelve, la educación no es un acto de generosidad sino de justicia”.

Alejandro Páez
Martes 6 de febrero | 13:57

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