jueves, 5 de septiembre de 2013

Repensando alternativas a la devastación extractivista



El pasado jueves 29 de agosto, se desarrolló en la ciudad de Buenos Aires el 1er Seminario Internacional: Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas, haciendo especial hincapié en las problemáticas ligadas a la megaminería y los derechos de los pueblos. Durante una intensa -y extensa- jornada que tuvo lugar en el auditorio de la sede de ATE Nacional, que se vio colmado de asistentes, se encontraron activistas, integrantes de asambleas socioambientales, referentes de comunidades originarias, académicxs, educadorxs y comunicadores populares para presentar un panorama de la explotación extractivista en Argentina y en América Latina, y para recorrer y articular el mapa de las resistencias.

Extractivismo y derechos de los pueblos

La apertura del Seminario se enfocó en las ineludibles contradicciones entre las políticas extractivistas y los derechos de los pueblos, de las comunidades y personas que viven en las zonas de producción.
Con la coordinación de Sebastián Pinetta, de Be.Pe., organización promotora de la actividad, Pablo Dávalos, economista y profesor universitario ecuatoriano, Horacio Machado Aráoz, integrante del colectivo Sumaj Causay y Raúl Zibechi, escritor y pensador-activista uruguayo aportaron diversas perspectivas en torno a la temática. Maristella Svampa, invitada también para esta instancia, no pudo asistir porque se encontraba en Neuquén ante la represión y aprobación del acuerdo Chevron-YPF.
Dávalos hizo eje en el extractivismo, el conflicto social y la criminalización, trayendo la actualidad de los ejes regionales definidos por el IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) a lo largo de América Latina como una forma de fragmentación de los bienes naturales independiente de las fronteras estatales y la violencia extractiva, definida no sólo por los procedimientos para instalar los emprendimientos económicos, sino como una "utilización heurística -y estratégica-del miedo".
En otro pasaje de su intervención, analizó los gobiernos llamados progresistas y la manera en la que estos reconvierten las energías políticas de los movimientos sociales, absorbiéndola en el liberalismo y volviéndola en contra, por medio de procesos de cooptación y de criminalización. Finalmente, llamó a reconstruir las redes, las resistencias de saberes y a convertir las ciudades en lugares de vida.
Horacio Machado, por su parte, hizo referencia inmediata a la represión ocurrida el día anterior en las inmediaciones de la Legislatura neuquina y la aprobación del tratado Chevron-YPF.
Machado definió el extractivismo, como la etapa superior del neoliberalismo, la acción y razón imperial que crean entornos coloniales, y que lleva en América 520 años de producir explotación y violaciones de territorios y pueblos. La idea occidental del desarrollo, hoy portada por los gobiernos progresistas, despliega una lógica sacrificial, que define las zonas dispuestas para la explotación de los "recursos" y el sacrificio de las poblaciones que allí viven y el descuartizamiento del cuerpo eco-bio-político, la continuidad entre pueblo y territorio.
Pero, en el seno de esos territorios en disputa, señala Machado, surgen los movimientos del buen vivir, que señalan que ni hay dinero que pueda pagar la destrucción y la violación de los DDHH, y que comienzan pensar y gestar alternativas civilizatorias que sostengan las fuentes de la vida.
Raúl Zibechi inició su intervención caracterizando este modelo como de robo, de apropiación de la vida, militarización y violencia sistemática. Un modelo en el que la población, a diferencia de la etapa industrial del capitalismo que necesitaba mano de obra para la producción del consumo, representa un problema a solucionar, a reducir drásticamente para favorecer la acumulación del capital. Un modelo en el que la idea de integración de las clases dominadas, y por tanto, la idea de construcción de consenso, ya es obsoleta.
En relación a las resistencias, Zibechi llamó a repensar las maneras y los objetivos, planteando que el Estado-nación y no es el timón por el cual pelear para modificar radicalmente la realidad, ya que existen poderes superiores, como el CIADI, que digitan las políticas más allá de las fronteras y gobiernos nacionales.
Citando al filósofo italiano Giorgio Agamben, planteó como paradigma para entender la sociedad actual el del campo de concentración, y que debemos aprender y reaprender de las estrategias de resistencia concretas que se van dando.
El pensador finalizó su intervención señalando tres elementos de reconstrucción de las resistencias, una ética, como compromiso con lxs de abajo a través del hermanamiento, la relación horizontal entre pluralidad de sujetos; preparar juntxs la rebelión y destruir lo existente para construir lo nuevo. Estas intervenciones, complejas, plurales, plenas de contenido, eran sólo un avance de lo que sería una jornada atravesada de experiencias, testimonios, reflexiones y, sobre todo, ansias de pensar, soñar, transformar y re-construir alternativas emancipatorias.
Toda la jornada fue transmitida por CPR-Ceppas, FM La Caterva, La Retaguardia, la Red Nacional de Medios Alternativos, Indymedia Córdoba y Ecos Córdoba y fue replicada por medios de todas la provincias, entre ellos Radio La Negra de El Bolsón y FM La Lechuza de San Juan.

ANRED

No hay comentarios:

Publicar un comentario