lunes, 15 de mayo de 2017

Reparación “Histórica”: quita de medicamentos gratuitos y jubilaciones de hambre



Las promesas del gobierno de “reparar” una deuda histórica con los adultos mayores se transformaron en medidas de ajuste a los jubilados, como la quita de medicamentos gratuitos en PAMI y en otros beneficios municipales y provinciales.

Son cerca de 900 mil jubilados los que recibieron el reajuste automático de haberes luego de la ley de Reparación Histórica a Jubilados y Pensionados de julio del 2016. Según el ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social), de ellos, el 44% que representan a 396.829 jubilados, “salieron” de la jubilación mínima actualmente ubicada en la mísera cifra de $ 6394,95.
Junto con este “ascenso” en su haber, que para la mayoría es de $1.500, miles se vieron perjudicados y han perdido su derecho a medicamentos gratuitos en PAMI y otras prestaciones municipales y provinciales. .A la par, cada vez son más las denuncias de jubilados que no dieron su consentimiento para acceder al reajuste.
El Defensor de la Tercera Edad de la ciudad de Buenos Aires, Eugenio Semino, explicó a La Izquierda Diario que “de quienes recibieron el reajuste sin consentimiento hay quienes no quieren aceptar, o bien porque harán juicio dado que el reajuste es chico o porque pierden guita respecto a recibir beneficios de ajuste de algún otro programa”.
“Esto es así por ejemplo con los medicamentos de PAMI o subsidios de municipios y provincias están sujetos a la (jubilación) mínima. Cuando vos planteas esto a ANSES te contestan que sacaron la resolución 894/16 que dice que todos los programas deben adecuarse a la aplicación del régimen de Reparación. Pero la quita se la hacen directamente al jubilado cuando por ejemplo excede la (jubilación) mínima o, en el caso de medicamentos, excede la mínima y media. Hay muchas denuncias de jubilados que recibieron esa quita”, confirmó Semino.
Una de las polémicas consecuencias castigo para los jubilados que con un pequeño “reajuste” de haber superen 1,5 veces la jubilación mínima (esto es, $9.532,42) sería la imposibilidad de continuar recibiendo la mediación gratuita que otorga PAMI.

Cassinotti, el hombre del ajuste en PAMI

La Obra Social solidaria y nacional que está estrenando nuevo director, un hombre que cuenta con una larga historia en las obras sociales, Sergio Cassinotti, ha sido centro de muchas denuncias por su cambio en los requisitos de acceso a la medicación sin cargo.
Cassinotti fue el hombre proveniente del peronismo elegido por la gestión de Cambiemos para “poner orden” en PAMI. Tuvo a su cargo la dirección de Accord Salud (2002-2013), la obra social de UPCN. Luego fue director ejecutivo de la Cámara de Droguerías y Distribuidoras Especializadas (2013-2015), un CEO de la industria farmacéutica. Antes de convertirse en director de PAMI para aplicar el ajuste que Regazzoni dejó inconcluso, estuvo al frente de IOMA donde su gestión recibió denuncias por fraude contra la administración pública por más de 1.500 millones de pesos.
Los trabajadores de IOMA que vienen denunciando hace años el vaciamiento de la obra social provincial, decían en 2015 sobre la designación de Cassinotti: “No podemos aceptar que ingrese un CEO de la Industria Farmacéutica y de UPCN ya que se intenta darle impunidad a la gestión que saqueo y vacío al IOMA, para continuar con los convenios y contratos millonarios con la Industria farmacéutica, gerenciadoras y las empresas de prótesis”
El aplicador del ajuste en PAMI, obra social que tiene un padrón de afiliados de más de 4 millones de jubilados y pensionados, ha determinado que para acceder al beneficio de los medicamentos sin cargo (que en su gran mayoría para esta población son de uso crónico y vital) deben: poseer un ingreso que no sea superior a una jubilación mínima y media, no estar afiliado a un sistema de medicina prepaga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad (a menos que posea un certificado de discapacidad), no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo.
Estos cambios entraron en vigencia con mayor fuerza en las últimas semanas. Como consecuencia, muchos de los afiliados que han recibido algún pago por el reajuste de haberes se han convertido en víctimas del ajuste y han perdido esta prestación.
Esta medida generó mucho malestar entre los trabajadores y los jubilados, así lo han manifestado trabajadores de PAMI en comunicación con este medio quienes aseguran que existen complicaciones en la implementación de los nuevos requisitos dado que muchos afiliados reciben medicación oncológica, por trasplantes y cardíacas, sólo por mencionar lo riesgoso que es cortar la provisión de éstos.
Desde la agrupación ATE PAMI Desde Abajo una trabajadora declaraba para La Izquierda Diario que “se arma un cuello de botella en la atención ya que la misma cantidad de trabajadores que antes atendía otras demandas debe volcar todas sus horas de trabajo a la evaluación de los casos de pedidos de medicamentos al 100%. Esto también repercute en que no se hace frente a las otras prestaciones”, señalaban los trabajadores del organismo que consideran que la situación “es muy crítica”.
Los primeros pasos de la gestión de Cassinotti han marcado un plan de ajuste que afecta tanto a los afiliados como a los trabajadores del instituto. Quitándoles los medicamentos a los jubilados mientras el ex CEO de la industria farmacéutica sigue garantizando los negocios a este poderoso sector que ha aplicado un aumento del 37 % en los medicamentos entre abril de 2016 y 2017. Mientras aumenta las condiciones precarias para los trabajadores de PAMI quienes se ven obligados a ser la cara visible del recorte a los jubilados, quedando expuestos a maltratos y a situaciones angustiantes que no comparten.

Aumenta la pobreza: jubilaciones miserables y sin cobertura de medicamentos

Como remarca Eugenio Semino no hay que olvidar que quienes tengan ingresos similares a 1,5 veces la mínima están por debajo de la línea de pobreza, un tema poco discutido. De los 6,7 millones de jubilaciones y pensiones, el 70% percibe el haber mínimo, y el 86% gana menos de $ 10.000 (datos del tercer trimestre de 2016, Secretaria de Seguridad Social). Para los pocos trabajadores que al cumplir los 60 o 65 años cuentan con los 30 años de aportes y acceden a jubilarse, la relación entre la jubilación y su salario es de un 60% promedio. Muy lejos del 82% móvil que vetó Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri está dispuesto a continuar negando.
El haber jubilatorio mínimo es hoy equivalente a un 70 % del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Para quienes no alcanzan los requisitos de aportes para jubilarse, la prestación es aún menor: la nueva Pensión Universal que establece la Reparación Histórica es incluso un 20% más baja que el haber mínimo, esto es, un monto de $5.116 mensual, a las claras insuficiente para poder vivir.
La última medición de la Canasta de los jubilados que elabora la Defensoría de la Tercera Edad alcanza los $16.134 en mayo de 2017.
Con estos números, es evidente que el ajuste del PAMI que afecta a los alcanzados (voluntaria o compulsivamente) por la Reparación Histórica, perjudica a los más pobres, a quienes dejará sin la provisión de medicamentos gratuitos. O a quienes en el mejor de los casos condenará a realizar trámites interminables, con largos procesos burocráticos para rogarle al Estado la provisión de un medicamento que es clave para su vida y el cual no puede comprar con un ingreso que se ubica por debajo de la línea de pobreza. Una medida más en contra de los trabajadores, sean estos activos o pasivos.

La Izquierda Diario

No hay comentarios:

Publicar un comentario