sábado, 19 de diciembre de 2015

Macri presidente y el souvenir que Magnetto se llevó del Teatro Colón



El poderoso CEO del Grupo Clarín estuvo en la gala que se celebró en el coliseo para homenajear al nuevo presidente de los argentinos. Al otro día, Macri le devolvió la gentileza y con un decreto modificó la Ley de Medios.
De entrada, Mauricio Macri le dio un golpe fulminante a la Ley de Medios. Lo hizo segundos antes de asumir y por Cadena Nacional. De forma sorpresiva, en la apertura del acto por la jura como nuevo presidente ante el Congreso de la Nación, el locutor oficial mencionó “La ley de Radiodifusión”, en referencia a la norma promulgada en 1980 por la Dictadura y que se mantuvo vigente en su totalidad hasta el 10 de octubre de 2009. El mensaje de Macri fue claro, la flamante Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no sirve y por eso elige sostenerse sobre la antigua, la que crearon los militares.
En su diseñado plan para diferenciarse del anterior gobierno, el día que asumió como presidente Mauricio Macri le regaló una postal inolvidable a la historia de nuestro país. En la noche del 10 diciembre, en la gala de honor que se hizo en el Teatro Colón, Héctor Magnetto, el enemigo Número 1 del kirchnerismo, fue uno de los invitados estelares y aplaudió a su candidato desde los palcos del coliseo. De esa velada, el CEO del grupo Clarín se fue con el souvenir que había ido a buscar: un decretazo a favor del multimedios que, obviamente, lo tiene a él como accionista mayoritario. En esa cita de lujo también estuvo el editor del diario La Nación, Bartolomé Mitre. Ambos, junto a Ernestina Herrera de Noble, comparten el penoso legajo de ser investigados por la compra extorsiva de Papel Prensa durante el Terrorismo de Estado.
En el arranque del 11 de diciembre en el Boletín Oficial se publicó el decreto 13/2015, que entre otras cosas, reforma la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Con su firma, Macri la desploma en su primer día de mandato. En el artículo 23, el decreto altera y cambia dos leyes votadas por el Parlamento, con amplias mayorías en ambas cámaras.
Desde ahora, el radical Oscar Aguad, opositor a la Ley de Medios y actual Ministro de Comunicación, será un “interventor virtual” del AFSCA y AFTIC, ya que esos directorios eran autárquicos, descentralizados y con funciones específicas. Aunque no marchaba como correspondía, tenía una dirección plural que velaba por garantizar que todos los sectores pudieran participar y auditar las decisiones. Por ejemplo, Gerardo Milman, un poco distanciado de Margarita de Stolbizer, fue uno de sus integrantes. Casualmente, después del triunfo electoral de la alianza Cambiemos, Milman se acercó hasta las oficinas de Uspallata de Parque Patricios donde se conformó el actual gabinete. En ese encuentro, conversó con Miguel de Godoy, designado para reemplazar a Martin Sabatella en el organismo, quién resiste en el cargo y sigue atornillado en la silla.
Hace una semana, Sabatella recibió un claro mensaje desde el denominado Círculo Rojo cuando el juez federal Claudio Bonadio ordenó un allanamiento en las oficinas de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) en busca del expediente del grupo Clarín, en el marco de una denuncia del holding contra los directivos del organismo. Ante la presión judicial, se espera que siga el camino de Tristán Bauer (renunció a Radio y Televisión Argentina) y dé un paso al costado.
Con una rapidez inesperada, el entrante gobierno ejecuta uno de sus principales objetivos: desalojar de sus despachos a los directores de las principales dependencias públicas en el terreno de las comunicaciones: Martín Sabbatella, director de la AFSCA, y Norberto Berner, director de la Administración Federal de Tecnologías de la Información y la Comunicación (AFTIC). Ambos funcionarios, con mandatos hasta 2017 y 2019, respectivamente, tienen sus días contados en sus puestos.
Con esta medida y acción inusitada, la gestión macrista retoma una vieja e innecesaria práctica democrática para ubicar al AFSCA dentro de un Ministerio, con un rango que no equivale ni siquiera a subsecretaria. Entre 1983 y 2009 los gobiernos debían intervenir el ex COMFER porque caso contrario, por vigencia de la normativa impuesta en la Dictadura Militar, debían integrarlo un almirante, un general y un brigadier.

Mauricio Polchi

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