domingo, 23 de enero de 2022

Ómicron no es gripe


En una reciente columna publicada en Clarín (21/1), el cardiólogo Jorge Tartaglione, titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, traza un pronóstico sobre la actual situación de la pandemia y el récord de contagios debido a la variante ómicron. 
 El gobierno se ha encargado de presentar a la variante ómicron como una variante atenuada del coronavirus e incluso como una “simple gripe”, con el objetivo de reducir los días de aislamiento para asegurar la presencialidad laboral, en pos de “activar la economía”, en palabras de la ministra de salud, Carla Vizzoti. El cardiólogo Tartaglione dice “me preocupa mucho el cambio de protocolo para los trabajadores de la salud, sin aislamiento para contactos estrechos asintomáticos y vacunación completa mas testeo”. Varios sindicatos que representan a los trabajadores de la salud, como Fesprosa y la Asociación Gremial de Psiquiatria, también se han pronunciado contra este nuevo ´protocolo´ que no contempla ninguna medida sanitaria para proteger la salud de los trabajadores, sino para garantizar la presencialidad laboral. 
 Los contagios pueden traer secuelas como el covid prolongado, como también la combinación de covid con otras enfermedades, como el caso de la “flurona”, la combinación de gripe y covid. El primer caso registrado en Argentina ocurrió en Santa Fe, en un niño de tres años. Según un estudio de Mayo Clinic, los niños representan un 24% de poco más de 100.000 casos semanales informados de Covid. Los niños menores a 1 año parecen tener mayor riesgo de presentar una enfermedad grave con Covid debido a que su sistema inmunológico todavía es inmaduro. El contagio en niños está llevando a las unidades pedriátricas al colapso, como también al contagio entre trabajadores de la salud, debiendo restringir las guardias y la atención a los pacientes. 
 El médico advierte “es erróneo pensar que la Covid por ómicron es un resfriado común (…) el curso clínico leve no quita de la posibilidad de presentar complicaciones a largo plazo, ya que la enfermedad es un infección sistémica. El long covid lo padece el 15% de los infectados”. Agrega: “Debemos ser conscientes de esto. Países como Finlandia evalúan la posibilidad de considerar al covid prolongado como una enfermedad crónica. Fatiga extrema, falta de aire, taquicardia, debilidad muscular y confusión mental son algunos de los síntomas que pueden durar hasta un año. Este nuevo síndrome debe tratarse en clínicas multidisciplinarias”. 
Además agrega “ el Sars-CoV2 no es un virus inocuo. Con el tiempo sabremos cuánto y en qué medida exactamente. Esto demuestra que no es bueno dejarlo que circule como se le dé la gana”. 
 Con respecto al pasaje de una pandemia hacia una endemia, el cardiólogo advierte que estamos lejos de eso aún, e introduce dos ejemplos como la viruela y la poliomelitis, donde ninguna de ellas se convirtió en una endemia. 
 Hemos advertido sobre esto en Política Obrera. La intención de presentar a la pandemia como una endemia no responde a criterios sanitarios sino puramente ´económicos´: tener a los trabajadores en sus puestos permite que la maquinaria capitalista no frene en la acumulación del capital. Esto, sin embargo, encuentra una contradicción cuando fabricas como Acindar o incluso hospitales como el Garrahan se encuentran disminuidos en su capacidad de atender demanda debido a que gran porcentaje de los trabajadores se encuentran enfermos. 
 Finalmente, ante el mayor contagio también hay mayor cantidad de muertes. Tartaglione advierte: “se prioriza la economía a la salud y una negación de lo que está sucediendo, que por ahora no satura las terapias intensivas pero sí el sistema de atención primaria de la salud”. Es importante destacar además que, el gobierno de la ciudad solo ha contratado alrededor de 4.000 trabajadores de la salud, es insuficiente para un nivel de demanda que crece de manera exponencial. Mientras que el Gobierno ya anunció recortes en energía, educación y salud, el recorte del gasto asciende a unos $225.000 millones. El Ministerio de Salud perderá este año unos $48 millones de su presupuesto anual. 
 El relajamiento del gobierno en las medidas sanitarias en pos de ´salvar la economía´ deja a una población enferma afectando principalmente a los niños. Sólo la organización de los trabajadores puede priorizar la salud por encima de la acumulación del capital.

Florencia Suárez
22/01/2022

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