jueves, 19 de octubre de 2017

Seguimos luchando por Santiago. Fuera Patricia Bullrich.



1. El hallazgo de un cuerpo en el Río Chubut, a metros de donde se produjo la desaparición forzada de Santiago Maldonado, ha colocado en vilo al país y, principalmente, a todos los que hemos luchado por su aparición con vida. Con independencia de que el cuerpo pertenezca o no a Santiago, hay dos cuestiones que ya están definitivamente claras: primero, la responsabilidad oficial en la represión que condujo a su desaparición forzada y, luego, el férreo operativo de encubrimiento con el cual se buscó eludir aquella responsabilidad. Es imposible no recordar, en este momento, el reguero de versiones oficiales dirigidas a culpabilizar y desprestigiar a la comunidad mapuche y al propio Maldonado. Entre ellas, las que daban a Santiago en pueblos de Entre Ríos; viajando a dedo por el Sur, escapando a Chile o en un enfrentamiento con puesteros de un campo de Benetton. Quien salió a refritar estas mentiras ha sido nada menos que Elisa Carrió, quien, en el debate de candidatos de la CABA, agitó la “probabilidad de que Santiago esté en Chile”. La miseria política de la principal candidata porteña no es un exabrupto, sino el resultado de una línea oficial.

2. La comunidad mapuche y los organismos de derechos humanos de la zona denunciaron que el cuerpo que apareció a pocos metros de donde ocurrió la represión de Gendarmería el pasado 1 de agosto fue ´tirado´ en el lugar. Abona esta grave denuncia el hecho de que la zona donde apareció el cuerpo fue rastrillada ya en tres oportunidades y que es frecuentada de manera permanente por los habitantes de la comunidad, razón por la cual es imposible que de haber estado siempre en ese lugar no haya sido divisado.

3. Mientras caían esas falsas versiones, se iban sumando las evidencias de lo que hoy todos sabemos: que Santiago fue visto por última vez en medio de una represión de la Gendarmería a la comunidad mapuche, y que esa represión culminó con una persecución feroz a los manifestantes. Pero principalmente, quedó de manifiesto la responsabilidad directa del ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich: su jefe de gabinete, Pablo Nocetti, comandó directamente la represión en el sur. Luego, ese mismo ministerio ocultó pruebas y marcó la cancha de la investigación judicial, entonces a cargo del juez Otranto.

4. La desaparición forzada de Maldonado no es el exceso de un gendarme, variante que el gobierno ha comenzado a agitar como escapatoria a su propia responsabilidad. Por el contrario, esta represión es el resultado de un vasto operativo internacional, dirigido a proteger, en Argentina y en Chile, a los acaparadores de tierras y a los monopolios petroleros y mineros que operan junto a la cordillera. Semanas antes de la desaparición de Santiago, el presidente Macri y su par de Chile Bachelet se reunieron en aquel país para “coordinar acciones” contra la comunidad mapuche y sus aspiraciones de tierras. Enseguida, fue detenido en Argentina Facundo Jones Huala, y comenzaron los aprestos represivos en la zona de Esquel. Es en ese marco que se produce la represión y desaparición forzada de Maldonado. Se trata de una política de Estado que reconoce una continuidad en el gobierno anterior. La ley de tierras del kirchnerismo convalidó la apropiación mal habida de tierras por los Benetton y Lewis, y avanzó en la entrega de Vaca Muerta a monopolios como Chevrón, cuya aprobación en la legislatura de Neuquén también fue asegurada por una fuerte represión.

5. Al encubrir a la gendarmería y obstaculizar la investigación, Patricia Bullrich se ha protegido a sí misma y a su gobierno. La frase pronunciada por la ministra en el Senado ha sido reveladora. Detrás del “no tiraremos a un gendarme por la ventana” está la confesión de que el gobierno necesita de las fuerzas represivas para implementar su plan de ajuste contra los trabajadores, las mujeres y la juventud. Lo que vale para la comunidad mapuche vale también para el conjunto de los sectores explotados.

6. Pero si hoy el encubrimiento se derrumba, es como resultado de la inmensa movilización popular, que en dos oportunidades colmó la Plaza de Mayo y varias capitales del país reclamando por la aparición con vida de Santiago. En estos momentos decisivos, el Partido Obrero llama redoblar esa movilización por el juicio y castigo a los culpables de la desaparición forzada; y para que se vaya Patricia Bullrich, responsable del operativo represivo y de su posterior encubrimiento. Con esa convicción, llamamos a concurrir mañana (jueves), junto al Encuentro Memoria Verdad y Justicia, a la Plaza de Mayo a las 15.30, en ocasión de la ronda de las Madres.

Partido Obrero, 18.10.2017

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