jueves, 13 de febrero de 2020

Para arreglar con el FMI y los bonistas, el Gobierno busca recortar $ 100.000 millones a jubilados



Según trascendidos, el aumento promedio será de 9 % o 10 %, por debajo del 11,6 % que correspondían con la movilidad suspendida. Buscan recortar hasta $ 100.000 millones al año para pagarle a los especuladores de la deuda.

El ministro de Trabajo anunciará el viernes cómo será el aumento por decreto que se dará en marzo a las asignaciones y jubilaciones en reemplazo de la movilidad suspendida. Según trascendidos de un borrador realizado en el ministerio de Economía, el aumento promedio será entre 9 % o 10 %, por debajo del 11,56 % que correspondían con la movilidad suspendida. Buscan recortar hasta $ 100.000 millones al año para pagarle a los especuladores de la deuda.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Claudio Moroni, y el titular de la ANSeS, Alejandro Vanoli​, darán este viernes una conferencia de prensa en donde informarán el aumento que regirá entre marzo y mayo a jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH y Asignaciones Familiares, prestaciones no contributivas y pensiones adulto mayor (PUAM).
En total, el decreto que reemplazará a la fórmula de movilidad abarca a cerca de 18 millones de personas.
El aumento que será fijado por decreto presidencial, en reemplazo de la suspendida fórmula de movilidad que había establecido el 11,56 % para todos los beneficiarios. No obstante, en promedio el aumento será inferior, entre un 9 % y un 10 %, según distintas opciones que se baraja entre la cartera de Trabajo y la de Economía.
Bajo el argumento de la "solidaridad", el gobierno busca mantener un incremento similar para los titulares de la jubilación mínima y haberes en ese rango de ingresos, mientras que reducirá los incrementos para jubilaciones que estén por encima, aún si son haberes bajos (desde $ 15.700 en adelante) e insuficientes para cubrir el valor de la Canasta del Jubilado.
De acuerdo a lo difundido por el periodista Ismael Bermúdez en Clarín, desde Economía insistieron en que el objetivo de la suspensión de la fórmula de movilidad era generar un “ahorro fiscal” y que por lo tanto el aumento global debía ser inferior al 11,56 % que establecía la fórmula de movilidad.
Los jubilados y pensionados recibirán un porcentaje y una suma fija lo que determinará que los que menos cobran perciban proporcionalmente más que los que más ganan. Se estima que así los aumentos podrían rondar entre el 11/12% para el segmento más bajo descendiendo hasta poco más del 4 % para los que más cobran.
De esta forma, el haber mínimo, hoy de $ 14.068, podría rondar los $ 15.750. A partir de ese valor, las jubilaciones y pensiones recibirán un incremento porcentualmente más bajo y acentuarían la pérdida del 19,5% que, punta a punta, tuvieron con la fórmula suspendida entre septiembre de 2017 y diciembre de 2019. Por encima del haber mínimo, hay 2,8 millones de jubilados y pensionados.
Asimismo, los 2,2 millones de titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) recibirán un incremento superior al 11,56 %. Actualmente la Asignación es de $ 2.746 por hijo.
En el caso de que el aumento global fuese del 9 %, el ajuste fiscal previsional y social respecto de la fórmula suspendida sería de $ 5.000 millones mensuales o unos $ 55.000 millones en 2020, solo para el segmento de jubilaciones y pensiones. Si luego en junio se repitiera el aumento trimestral por decreto por debajo del incremento de la formula suspendida (11/12 %), en 2020 el “ajuste fiscal previsional” podría superar los $ 100.000 millones. Es exactamente el mismo valor que buscó ahorrar Macri con el cambio en la ley de movilidad en diciembre de 2017.
Con el 10 % de incremento global, el ajuste fiscal rondaría los $ 3.500 millones o casi $ 40.000 millones, a lo que habría que sumar el ajuste de junio.
También está en vista cuál será la nueva movilidad propuesta para reemplazar a la impuesta durante el gobierno de Macri en diciembre de 2017 con el apoyo de un sector del peronismo en el Congreso. Las opciones que maneja Economía también pretenden imponer un nuevo "zarpazo" a los haberes.
Entre los bancos o los jubilados el gobierno ya eligió: optó por los bancos. Mientras negocia con el Fondo Monetario Internacional y los especuladores la renegociación de la deuda para salvar a los acreedores, sin siquiera investigar su legitimidad, los jubilados son la prenda de cambio en la negociación.
Queda demostrado que era una falacia la idea de que es posible arreglar con los acreedores de deuda sin realizar un feroz ajuste. Es necesario repudiar el pago de la fraudulenta deuda externa.

La Izquierda Diario

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