lunes, 18 de noviembre de 2019

“¡Angola è Nossa!” A 45 años de su independencia



El 11 de noviembre de 1975 Angola conquistaba su independencia. La caída de Marcelo Caetano había dejado debilitado el régimen militar en las colonias portuguesas en África. Una oportunidad que no despreciaron los angoleños para luchar por su libertad.

La Revolución de los Claveles que hizo estallar a la dictadura de Antonio Salazar y Marcelo Caetano, debilitó el régimen militar en las últimas colonias que le quedaban a Portugal. El tipo de colonialismo que aplicaban los portugueses era similar al francés, a punta de fusil; por eso presentó batalla a los movimientos de liberación nacional que surgieron luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial.
Cuando la Corona portuguesa llega en el siglo XVI a lo que actualmente es Luanda, la capital, se encuentra con el Reino de N’Dongo gobernado por el soberano N’Gola (de allí surge el nombre del país), dando comienzo a quinientos años de sangrienta expoliación colonial. La gran cantidad de ríos extensos que partían desde la nueva colonia hacia el corazón de África inspiraron la novela de Josef Conrad El corazón de las tinieblas. Esta condición fue la que ubicó a la ciudad en términos estratégicos para el comercio de esclavos, estableciendo a Luanda como el puerto más importante para esta actividad. Luego se transformarían en las rutas pluviales con las que extraerían distintos recursos naturales, como petróleo y hierro. Se abriría allí una herida por donde África se desangrará por siglos.
Angola contiene gran cantidad de etnias. Las más numerosas son los bakongo y bantúes, divididos en cientos de tribus. La incursión portuguesa para capturar esclavos africanos desató guerras interminables y contradicciones milenarias entre todos ellos. Cualquier similitud con las incursiones del imperialismo en actualidad no es pura coincidencia.

Los actores del teatro angoleño

Los procesos de liberación nacional iniciados por la debilidad del imperialismo inglés, francés, belga, holandés - a la salida de la Segunda Guerra Mundial- dieron lugar a la formación de diversas organizaciones vinculadas a distintas ideologías de la posguerra, muchos ligados a los “campos” establecidos por el Pacto de Yalta.
En Angola se fundaron movimientos políticos a partir de 1948 cuyo programa contenían la liberación total del país. En 1956 se funda el Movimiento Popular por la Liberación de Angola (MPLA) que agrupaba a varias organizaciones que se reivindicaban marxistas por sus vinculaciones con la Unión Soviética, y años después con Cuba. En 1961, el MPLA, atacaron militarmente la cárcel de Luanda que tenía en el presidio a varios militantes políticos. Ese hecho inició la guerra de la independencia angoleña.



Combatiente del MPLA

Al mismo tiempo surgió otro movimiento, el Frente Nacional de Liberación Angoleña (FNLA). Que a diferencia del MPLA, se apoyaba sobre las diferencias tribales y religiosas buscando como objetivo re-instaurar el reino de los bakongo. Pero de fondo, representaban los intereses de empresas estadounidenses que ansiaban conquistar los recursos naturales que explotaba Portugal. Los norteamericanos, quienes a través de la American Baptist Church financiaron a Holden Roberto, el dirigente principal del FNLA, y prestarían apoyo de inteligencia a través de la CIA durante los años de guerra.
También surgió otra organización cuyo programa buscaba instaurar un gobierno de colonos blancos, financiada primero por Portugal y luego por Sudáfrica: la Unión Nacional por Independencia Total de Angola (UNITA). Su base era tribal bantú, los ovimbundu, y su líder era Jonás Savimbi, formado militarmente en la China de Mao. Esta organización se haría con el sur de Angola. Luego de que Portugal se retirara del país hicieron un frente con la FNLA para combatir al MPLA.

La caída de un imperio

Las guerras de liberación nacional iniciadas en los distintos territorios coloniales a principios de los 60 comenzaron a desgastar a la dictadura de Salazar. El dictador estaba encaprichado en sostener su dominio colonial para mantener el esfuerzo industrial en la metrópoli. Sin embargo, la situación de lucha de clases a nivel mundial a partir del Mayo Francés, activó un proceso obrero y popular en país ibérico contra el régimen militar.
La Revolución de los claveles tuvo en sus inicios un importante componente anticolonial que al voltear al Estado Novo (dictadura), como dijimos, resquebrajó el imperio levantado por la Corona portuguesa durante más de 500 años en África.
En el momento de mayor organización de la clase obrera y los estudiantes en Portugal a lo largo de 1975, fue cuando Guinea Bissau, Mozambique, Cabo Verde y las islas Santo tomé y Príncipe conquistaron su independencia de Portugal luego de varios años de lucha armada.
En Angola las tres organizaciones mencionadas firmaron con el gobierno de Portugal la independencia en enero de 1975. Pero esto no finalizaron las rivalidades aún. El MPLA con base en Luanda fue atacada desde el norte por el FNLA y el sur por UNITA. Ambos frentes financiados y armados por el imperialismo. A UNITA se le sumó el apoyo de Sudáfrica que intentó sofocar una república negra vinculada a la Unión Soviética cerca de sus fronteras. En aquellos años, aún mantenían el Apartheid y no querían una rebelión en casa que cuestione los privilegios blancos.

Guerra Civil y Liberación

El asedio a Luanda fue muy sangriento pero la resistencia del MPLA fue heroica. Ryzard Kapuściński, periodista polaco que se aventuró en el corazón de las tinieblas para documentar las historias de liberación angoleña, reprodujo en su crónica, "Un día más con vida" el mensaje alentador del comandante Ju-ju del MPLA por la radio: "Celebramos la victoria de Folgares, donde nuestros gloriosos ejércitos asestaron golpes mortales a la banda de venales sicarios. Nos enteramos cómo toda África contuvo la respiración para seguir la suerte que corre la heroica guarnición de Luso que, que rodeada por innumerables hordas enemigas, decidió no ceder ni un pedazo de terreno. Nuestro espíritu jamás desfallece, nuestra voluntad de lucha es inquebrantable como el acero, no conocemos el miedo, no tememos la muerte y morimos ante los ojos del mundo, que nos contempla con admiración."
La resistencia del MPLA hizo retroceder a los distintos ejércitos de Luanda, conquistando el control de la mayoría del país. Allí fundarían el 11 de noviembre de 1975 la República Popular de Angola donde la base de su constitución fue la nacionalización de los recursos naturales y las ramas estratégicas de la economía estarían a manos del Estado, así como también, en un país donde el 90% era analfabeto, la educación sería gratuita y generalizada.
Para febrero de 1976, con apoyo del ejército cubano, empujan a las tropas de UNITA, FNLA y sudafricanas hasta el río Cunene, límite con Namibia, al sur de Angola. Los soldados cruzaron el río nadando para huir.
En 1989 finalizó la batalla de Cuito Cuanavale -la más grande en África desde la Segunda Guerra Mundial- donde el MPLN junto a las FAR cubanas y la SWAPO namibias combatieron el último foco de UNITA y las SADF (fuerzas de sudafricanas). Esa contienda derrumba el Apartheid en Sudáfrica y el dominio de este país sobre Namibia conquistando su independencia.
La guerra continuaría hasta 2002 dejando más de un millón de muertos. Angola, como el resto de los países que formaron parte del imperio colonial portugués, quedaron olvidados por la prensa internacional, ocultando los desastres que ocasionaron, y los problemas que no querrán resolver. El MPLA que en su programa hablaba de un Estado socialista, estuvo muy lejos de alcanzar esa meta. Más bien dejaron en el atraso total al país manteniendo las viejas ataduras coloniales pero con un rostro “democrático” aplicando hasta el día de hoy las recetas que exige el FMI, lo que lo convirtió en uno de los más pobres del mundo.
En situación donde los procesos de lucha de clases están en el centro de la escena a nivel mundial, Angola probablemente como fue en los procesos de descolonización de África, no quedará por fuera de esas luchas contra regímenes que hambrean a los pueblos.

Salvador Soler
Martes 12 de noviembre | 20:35

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