domingo, 27 de diciembre de 2020

29D: todos al Congreso por el aborto legal y contra la reforma previsional

Una misma pelea. 

 Esta semana se inició el debate por la contra reforma previsional en la Cámara de Diputados. Ni lentos ni perezosos, apostando a una maniobra de “río revuelto”, el oficialismo busca convocar a sesiones simultáneas especiales el próximo 29 de diciembre para tratar, simultáneamente, en el Senado, la ley de legalización del aborto, y, en Diputados, el saqueo a los jubilados. La nueva “fórmula de movilidad”, que pretende ajustar por debajo de la inflación, es sólo un aspecto de este robo, porque, de otro lado, consagra la confiscación de los aumentos por decreto de 2020, sobre cuya base se calcula la nueva ‘des-movilidad’. 

 Mujeres trabajadoras 

Ya en julio, el informe de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía sostenía que “sólo el 11,2% de las mujeres en edad jubilatoria -entre 55 y 59 años- cuentan con más de 20 años de aportes”. Por lo tanto, al cumplir 60 años, es decir, la edad para jubilarse, solamente 1 de cada 10 mujeres habrá reunido los 30 años de aportes requeridos para acceder a la jubilación. En la actualidad, el 87% de las que se jubilan lo hacen a través de una moratoria. Este informe oficial señala que las mujeres son quienes enfrentan mayores niveles de informalidad y desocupación, con brechas de género de entre 20 y casi 30 puntos porcentuales con relación a la participación en el mercado laboral y sobre los ingresos que perciben respecto de los varones. Las mujeres, además, sufren una mayor precarización laboral, ya que ganan, en promedio, un 29% menos que los varones, brecha que se amplía al 35.6% para las asalariadas informales. Las jóvenes de hasta 29 años superan el 22% de desempleo mientras los varones del mismo rango etario el desempleo ronda el 17,9 por ciento.
 Todos estos indicadores empeoraron sensiblemente como consecuencia de la gestión capitalista de la pandemia, durante la cual se produjo una transferencia enorme de recursos hacia los grandes empresarios y los especuladores financieros. En las últimas semanas se han dado ha conocer distintos informes que dan cuenta de la pauperización social creciente que atraviesa la clase obrera de Argentina con un índice de pobreza del 44,2% y uno de 10,1% de indigencia. Estos estudios, también trazaron el impacto de esta situación sobre las mujeres trabajadoras. 
 Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) (https://politicaobrera.com/politicas/3547-casi-el-50-de-los-hogares-del-amba-perdieron-ingresos-durante-la-pandemia) hubo pérdidas de ingresos en el 49,3% de los hogares, el 40,3% de dichos hogares incluían, por lo menos, un miembro con problemas laborales – sea por despidos, suspensión o disminución de ingresos y el 33,8% de los hogares consultados debieron reducir el consumo de al menos un alimento. Este informe señala que “analizando el universo de hogares con presencia de menores de 2 a 17 años que aumentaron las tareas de apoyo escolar a partir de la pandemia, se obtuvo como respuesta que el 74,2% de los hogares consultados declaran que la dedicación principal está a cargo de las mujeres”. Las tareas de reproducción de la vida de la familia, en muchas ocasiones, se añadió a las tareas laborales, significando una sobrecarga enorme para las mujeres trabajadoras. 
 Según el informe presentado por la Dirección de Estadística y Censos porteña (https://politicaobrera.com/politicas/3530-uno-de-cada-tres-portenos-es-pobre) en los hogares encabezados por mujeres la incidencia de la pobreza equivale a 32,7%, frente al 28% de los que tienen jefe varón. 
 La lucha por la vivienda que se despliega a lo largo y ancho del país y que es respondida con desalojos y represión por parte del Gobierno de los Fernández, tiene a la cabeza a las mujeres de las familias obreras que no se resignan a una vida de miseria. Guernica es un gran ejemplo de esta realidad acuciante para las trabajadoras. 
 El derecho al aborto se enlaza con el derecho al trabajo, el salario y una jubilación digna. 

 El 29, todas y todos a la calle 

La lucha por el derecho al aborto legal, por el derecho a decidir cuándo y cómo ser madres en caso de desearlo, impone unir la lucha del movimiento de mujeres con la lucha del movimiento obrero de conjunto por la lucha en defensa de las jubilaciones, el salario, el trabajo, la salud y la vivienda porque se trata de una misma lucha: la pelea por una vida plena y digna que hoy ha quedado en evidencia que el sistema capitalista no puede garantizar. 
 En los sindicatos, las comisiones internas en cada fábrica y lugar de trabajo así como en los centros de estudiantes los trabajadores y la juventud tenemos que deliberar, pronunciarnos e imponerle a las conducciones sindicales integradas al Estado una gran huelga para que este 29 de diciembre, en la calle, nos plantemos contra el saqueo a las y los jubilados y les arranquemos el aborto legal, seguro, gratuito y sin restricciones a medida del oscurantsimo clerical. 

 Ana Belinco 
 26/12/2020

No hay comentarios:

Publicar un comentario