martes, 21 de mayo de 2019

Profetas del ajuste: economistas ligados a Alberto Fernández avisan los ataques por venir



Guillermo Nielsen y Emanuel Álvarez Agis adelantan que habrá una devaluación y un ajuste brutal. Reconocen que la economía está dirigida por el FMI y lo seguirá estando durante años. Ante todo la plata será para los acreedores de deuda.

Los nombres de Guillermo Nielsen y Emanuel Álvarez Agis suenan ya como posibles ministros de un gabinete presidencial de Alberto Fernández. En entrevistas recientes, ambos coinciden desde distintos ángulos en la dureza del ajuste que vendrá en una economía dirigida desde los escritorios del Fondo Monetario Internacional.
Guillermo Nielsen es economista asesor de Alberto Fernández y fue secretario de Finanzas de Nestor Kirchner, negociador de los acuerdos Stand By con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del canje de 2005. Emanuel Álvarez Agis se desempeñó como viceministro de Economía de Cristina Kirchner, durante la gestión de Axel Kicillof.
Con matices y diferencias, ambos economistas se posicionan desde una postura que consideran “realista”, para partir de la base de que, gane quien gane, no podrá evitarse el ajuste. En entrevistas recientes exponen los lineamientos principales de la economía que viene después de octubre y sus propuestas políticas.

Atados de pies y manos al FMI (y sin intención de desatarse)

Guillermo Nielsen, en una entrevista brindada al medio El Canciller, reconoce que actualmente “las decisiones económicas de la Argentina las toma David Lipton” (el número dos del FMI). “Hace más de seis meses que las decisiones económicas cotidianas las toma el Fondo Monetario Internacional y eso queda de manifiesto en los requerimientos informativos que están en el acuerdo”.
Y continúa afirmando que “hay una intervención de facto del Fondo sobre la política económica argentina y el objetivo de cualquier programa del FMI es garantizar el pago de la deuda, sólo eso. No hay objetivos de crecimiento de la economía ni nada que se le parezca”. Entonces, ¿hay que romper con el FMI para cambiar las prioridades económicas? Esa no es ni por asomo su posición.
¿Su perfil? Una posición “negociadora”. Al igual que Álvarez Agis, el problema para ambos fue que el gobierno no negoció bien con el Fondo, el segundo hasta llega a destacar como positivo el primer acuerdo pautado con el organismo. En el caso de Nielsen, también cuestiona que otro “mal negociante” fue Kicillof en el litigio con los fondos buitre. De manera que todo el problema se reduce al “arte” de saber mediar.
En cualquier caso, ¿de dónde brotaría una “posición de fuerza”? ¿Esa negociación incluye la posibilidad de evitar el ajuste? De ninguna manera, en ese punto sí son realistas. No hay forma de evitar el ajuste sin romper con el FMI, sin deshacerse del plan de ajuste junto con su manejo de la economía a favor del capital financiero y sin dejar de pagar la deuda.
Nielsen agrega que “el Fondo Monetario Internacional no es un banco: es acreedor privilegiado y te maneja la economía. Es un tipo sentado al lado de tu escritorio que revisa cada cosa que hacés y dicta las normas”. Álvarez Agis, en una entrevista realizada por Jorge Fontevecchia en el diario Perfil, avala la continuidad de esta subordinación hacia adelante: “cualquier cosa de estas que estamos discutiendo, vos la tenés que acordar con el Fondo”.

Devaluación y ajuste feroz de 4 puntos del PBI

Álvarez Agis retoma el caso de Portugal como "ejemplo" para salir de la crisis acordando con el FMI. Así, negó que dicho país haya "salido" de la crisis (un crecimiento moderado de 2 % anual) después de un ajuste brutal y señaló "¿como identificas si una economía salió porque hizo el ajuste? Porque sale exportando más".
No obstante, lejos de ser un ejemplo que provea un camino de renegociación feliz con el Fondo, el caso de Portugal muestra la brutalidad del ajuste para alcanzar ese crecimiento en las exportaciones. La vía para alcanzarlo fue, al decir de Agis, "a palazos", o más técnicamente, mediante una "devaluación fiscal" que implicó bajar el costo laboral a los empresarios llevando la desocupación al 18 % y destruyendo el salario y los derechos laborales.
El ex viceministro de Cristina Fernández de Kirchner entre 2013 y 2015 junto a Axel Kicillof, sostuvo que Portugal “está atado al euro entonces no tiene un Banco Central que pueda devaluar y el Fondo considera que tener libertad de devaluar es muy importante. Entonces en ese sentido Argentina tiene un punto a favor”.
¿Punto a favor para qué? Para realizar un ajuste mediante una devaluación (por sobre un peso que ya se devaluó 150 % en menos de un año y medio), que es el programa original del Fondo. Terminar de pulverizar los salarios y obtener un saldo exportable en comercio exterior mediante el enfriamiento de la economía es la clave de esa receta no tan "heterodoxa".
La propuesta es volver al "kirchnerismo" de los orígenes, que no es otra cosa que la devaluación duhaldista que destruyó 30% el poder de compra del salario. Nielsen era parte de ese equipo económico.
Respecto al tratamiento del déficit público parecen encontrarse algunos puntos de divergencia con Nielsen. Mientras que para Álvarez Agis habría que ir hacia un déficit cero mediante una reducción gradual pero "flexible", poniendo como ejemplo el caso de España, el primero destierra toda posibilidad de reducir el déficit mediante el crecimiento económico y sentencia que "el gobierno que venga necesita no déficit cero, sino superávit de tres puntos del PBI. Es decir, se necesita un ajuste de cuatro puntos del PBI y el punto de partida inicial es de un exceso y récord absoluto de presión tributaria".
Cuatro puntos del Producto Bruto (PBI) es hoy aproximadamente $ 750.000 millones, o un cuarto de las reservas totales del Banco Central. Significa prácticamente lo mismo que eliminar 3,3 veces el presupuesto de Educación y Cultura.
"¿Cómo salís de ahí?", continúa Nielsen, "la economía argentina está en un terreno de absoluta inviabilidad, está en el centro de la inviabilidad económica. Cualquier gobierno que venga tiene que resolver cosas muy profundas de la economía argentina para poder tener algo de éxito, para poder al menos sobrevivir en el intento".
Esas "cosas muy profundas" no son otra cosa que terminar de hundir a la economía en la más absoluta crisis que nuevamente saquee los salarios y destruya las condiciones de vida de los trabajadores. Puede entenderse también una serie de reformas estructurales regresivas, como las que tiene en carpeta el FMI con más flexibilización laboral y el ataque a los jubilados.
Álvarez Agis reconoce que una salida burguesa a la crisis implica ese feroz ajuste. "A mi no me gusta hacer ajustes. Pero cuando vos no tenes fuentes de financiamiento, no podes hacer otra cosa", expresaba en la entrevista. Su programa, si bien un poco más moderado que el de Nielsen y dirigido a otro público, e incluye por ejemplo la vuelta de retenciones al campo como porcentaje, no es menos cierto que implique un escenario menos catastrófico.
Si el economista afirma que "la situación más difícil que vos podes tener para manejar es una economía endeudada", lo hace para confirmar que "lo más difícil" es proponerse hacia afuera como una alternativa menos dura sin dejar de pagar la deuda externa a los acreedores. Son metas incompatibles.
En el eje de las jubilaciones eso quedó planteado, toda vez que su "propuesta" sea una redistribución entre los propios jubilados (ninguna alusión a devolver el derecho al 82 % móvil y restituir los aportes patronales) o quitar recursos de otras partidas sociales fundamentales como salud y educación. "Si tenes 95% jubilación adentro probablemente tenés menos plata para educación o para salud". Eso sí, la plata para la deuda, para los especuladores y para el gran capital, no se toca.

Redacción La Izquierda Diario

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