miércoles, 8 de mayo de 2024

Los “heroes” de Milei son los principales empobrecedores


En Los Ángeles halagó a empresarios corruptos y multinacionales saqueadoras, pero vuelve sin inversiones. 

 Javier Milei hizo una ponencia en la Conferencia Global organizada por el Instituto Milken, en la ciudad estadounidense de Los Ángeles. Frente a inversores y CEOs, sostuvo que los capitalistas son los “héroes de la historia del progreso de la humanidad”. Michael Milken, el hombre de las finanzas que está detrás del armado del evento, fue sentenciado a prisión en los años 90 por corrupción.
 No es la primera vez que Milei hace reverencia a los patrones, a los que presenta como un factor civilizatorio. Del foro económico en el que disertó el presidente argentino participaron exponentes de grupos capitalistas como Chevron, IBM y Citibank. Estos, al igual que el anfitrión Milken, están salpicados por casos de corrupción y escándalos de todo tipo. Los ídolos de Milei son más bien bandidos que se enriquecen explotando trabajadores y expoliando los recursos de distintos países. 
 Milken fue bautizado en su momento como “el rey de los bonos basura” y llegó a ser el hombre mejor pagado de la historia de Wall Street. En los ’90 se declaró culpable por fraude, manipulación de precios y evasión de impuestos. Fue sentenciado a 10 años de prisión y multado con el pago de 600 millones de dólares, para luego ser liberado tras cumplir dos años de su pena por cooperar con investigadores del gobierno norteamericano.
 En 2020 el expresidente yanqui Donald Trump lo indultó, como hizo con otros personajes que cometieron crímenes u otras fechorías de “cuello y corbata”. Milken se dedica ahora a organizar conferencias anuales donde los empresarios y sus políticos discuten sobre las perspectivas de la economía mundial. 
 Chevron, por otra parte, es el ejemplo que desmiente que quienes empobrecieron a la Argentina fueron gobiernos poco amigables con el capital. La petrolera yanqui ingresó a la explotación de Vaca Muerta tras firmar un pacto secreto con el gobierno de Cristina Kirchner y Kicillof en 2013, que le permitió incluso fugar dividendos sorteando el cepo cambiario. Claro, eso no resolvió el déficit energético sino que incrementó el saqueo del país (con su secuela en una devaluación de la moneda), al punto que hoy los habitantes de los pueblos aledaños ni siquiera tienen gas. Para allanar este acuerdo leonino y confidencial Cristina le dio la espalda entonces a Ecuador, donde Chevron era juzgada por la destrucción del Amazonas.
 A su turno, el Citibank fue noticia hace unos años por proteger cuentas bancarias con dinero fruto de la corruptela. En 2018, por otro lado, tuvo que pagar más de 38 millones de dólares por el manejo espurio de títulos estadounidenses que representaban acciones de una compañía extranjera, y también fue denunciado -al igual que otros bancos como HSBC y Banamex- por lavar dinero para el Cártel de Sinaloa. En el caso de IBM tenemos antecedentes de corrupción en nuestro país: en 1994, bajo el gobierno de Carlos Menem, tan reivindicado por Milei, la empresa sobornó a funcionarios del Banco Nación con el fin de obtener un contrato para informatizar la entidad bancaria por un monto de 250 millones de dólares. 
 Estos son, como se ve, “héroes” de la historia del delito y de la debacle de la sociedad contemporánea. Como Milken y los burgueses mencionados hay muchísimos más. Bajo la economía capitalista tiene lugar la más amplia variedad de negociados turbios y robos a gran escala. El narcotráfico, las redes de trata, el comercio de personas y el contrabando de armas son tan solo algunos de ellos, cuyos réditos son lavados por medio de la banca y del sistema financiero. 
 Milei fue a rogarles a los empresarios que inviertan en Argentina, la cual con él habría comenzado a funcionar bajo las leyes del libre mercado. Con sus reformas de cuño liberal, dijo, el país podría convertirse en “la nueva meca de Occidente”. Pero a los capitalistas, a la hora de invertir, no les importa la ideología sino obtener la mayor rentabilidad y poder embolsarse sus ganancias. Por esto es que todavía ninguno apuesta por un plan económico que está lejos de resolver la crisis argentina.
 Con la reforma laboral y las ventajas especiales (como el Rigi) que quiere imponer el gobierno libertario con su Ley Bases, intenta tentar a los capitalistas extranjeros para que inviertan. Pero lo cierto es que en el mundo de hoy las potencias capitalistas incrementan sus hostilidades en medio de una guerra comercial que incluye barreras proteccionistas y repatriación de capitales (sumada a la suba de tasas de interés), lo cual junto con las tendencias recesivas de la economía mundial -que por ejemplo se expresan en la caída de los precios de las materias primas- plantea serios interrogantes a la posibilidad de captar inversores. Por ahora, ni siquiera convence a los sojeros para que liquiden su cosecha e ingresen dólares al país. 
 Mientras todo esto ocurre, Milei habla de la “superioridad del capitalismo”. Pero se trata de un modo de producción en el que las clases dominantes dirimen sus disputas con el uso de armas que hasta pueden provocar la explosión del planeta. A la par que crecen las ganancias de un puñado de ricos aumenta la pobreza de la mayor parte de la población del mundo. Además, sobran las mercancías en relación a la capacidad de los consumidores para adquirirlas, y hay sobreacumulación de capitales mientras la desocupación tiende a agravarse cada vez más. 
 Milei se reunió, junto a Luis Caputo y Nicolás Posse, con los ejecutivos de las empresas mencionadas y también con los representantes de Blackstone, Carlyle, Fortress y Eldrige. Se trató de un encuentro del que también participaron funcionarios del gobierno norteamericano y la jefa del FMI, Kristalina Georgieva. 
 En el Instituto Milken expuso Georgieva, que promueve ofensivas antiobreras en varias partes del mundo; Elon Musk, un superexplotador enemigo de la libertad de expresión; y el otrora presidente norteamericano Bill Clinton, quien en los 90 ordenó el bombardeo de Irak e impulsó la invasión de Kosovo por parte de la OTAN. 
 “Marx, decía en ese panfleto detestable que escribió con Engels, que el capitalismo llevaba en sí el germen de su propia destrucción”, dijo Milei. Efectivamente, el capital engendró a su sepulturero, el proletariado, el único capaz de liberar a la humanidad de la barbarie capitalista. Es, notoriamente, lo que aterra al libertario. 

 Nazareno Suozzi

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