sábado, 19 de mayo de 2018

Protesta social: la posición fascistoide de unos panelistas de Intratables contra la clase obrera



“Se fue a Río”. Esa fue la acusación con la que intentaron ocultar el baile (argumentativo) que los militantes del Polo Obrero le habían dado a panelistas de Intratables como Paulo Vilouta, Ceferino Reato o Florencia Arietto, entre otros tributarios del ajuste que posan de periodistas -en una versión espejal del criticado y criticable 678, que justificaba las trapisondas del kirchnerismo, en versión amarilla Cambiemos-.
La miserabilidad de estos periodistas que rinden pleitesía al oficialismo se había expuesto de manera abrumadora no sólo durante la transmisión del programa Intratables, sino en el enfoque calumnioso llevado adelante al día siguiente contra una de los dos militantes del Polo Obrero que habían sido invitados para que explicaran la protesta que habían llevado adelante el miércoles, durante su jornada de lucha contra el ajuste del gobierno nacional, apoyado por los gobernadores peronistas, K y de los otros. Durante el programa, Eduardo “Chiquito” Belliboni, dirigente nacional de la organización piquetera Polo Obrero, y Gabriela de la Rosa, referente de La Matanza de la misma agrupación, habían explicado cómo el ajuste y la baja de planes (40 mil bajas, dijeron) corría cada vez más a los sectores vulnerables desde la pobreza hacia la indigencia. Contaron por qué exigían que el gobierno garantizara el derecho al trabajo genuino y parara con los planes de miseria que paga a cambio de trabajo precarizado para los municipios, mostraron cómo los vecinos del tercer cordón del conurbano habían regresado al trueque y cómo pagaban la electricidad con tarjetas y por día. En los coquetos estudios del canal América en Palermo el testimonio de estos luchadores daba de bruces el operativo general de ensalzamiento del gobierno que realizan los panelistas, en general, del programa.
Pero la discusión volvió al tópico del tránsito y los cortes de calle, y su equiparación a la “extorsión”, es decir, la deslegitimación del derecho a la protesta. Florencia Arietto, que fungió como candidata a diputada de Sergio Massa, llegó a decir: “Había un piquetero de ustedes que subía a la autopista con su niño y su hijo no le importaba, no le importaba el hijo”. Arietto se había convertido en una versión vulgar de los conservadores de principios del siglo XX que acusaban a los luchadores de indolencia y monstruosidad, una ‘enfermedad que atentaba contra la higiene de la Nación’. “Los zurdos inmolan a la gente que arrean”, llegó a decir la ex candidata del massimo, mostrando el costado fascistizante que anida en la calaña de este tipo de panelistas, que encima se postulan a cargos políticos como representantes del pueblo en la Cámara de Diputados. “¡Ese es el lenguaje de Videla!”, respondió Belliboni ante la bajeza de la panelista. Arietto insistía, gesticulando: “¡Los zurdos inmolan a la gente, los mandan al matadero!”. El discurso de un patrón de estancia, con un dejo de acento barrial de por medio.
El impresentable de Ceferino Reato, operador de larga data, se dirigió a Gabriela y le dijo: “El Estado te paga 4.800 pesos y sos estudiante, ¿qué más querés? Te damos todos 4.800 para que estudies en un terciario”. Es imposible dilucidar en sus palabras la leve frontera entre el cinismo y la tontera. “¿No estás mejor ahora que con un trabajo genuino, que quizás no podrías estudiar?”, preguntó Reato. La estupidez no tiene límites.
Pero dolidos por la derrota conceptual que dos miembros de la clase trabajadora, que presentaron un programa contra la crisis para que sea pagada por los capitalistas y no por los obreros, Reato y Arietto usaron las redes para realizar una campaña de difamación contra Gabriela que, antes de haber sido despedida de su trabajo, pudo ahorrar para vacacionar en Río, tal como muestra su cuenta de Facebook pública, porque nada tiene que ocultar. Reato la acusó de vacacionar a Río de Janeiro con el dinero del Estado y Arietto se prendió en la operación, tuiteando: “Los zurdos no sólo son mentirosos, también viven del Estado burgués que dicen combatir. Preguntale a la compañera Gabriela qué tal la pasó en sus vacaciones en Río. Chantas”, le respondió al periodista Diego Rojas, que había resaltado la coherencia discursiva de los militantes del Polo Obrero en Intratables. Arietto no sólo reivindicaba el epíteto “zurdos” para referirse a los militantes de la clase obrera, sino que usaba la difamación. Arietto cuestionaba la posibilidad de que una laburante pudiera ahorrar los fondos necesarios para vacacionar, un derecho ganado por los trabajadores a lo largo de toda su historia en la Argentina. No sólo fascistoide, sino una “gorila” que se dice “peronista”.
Gabriela le cerró el pico a los dos agentes mediáticos del ajuste (Belliboni ya le había cerrado el pico a Vilouta diciéndole en vivo que como antes reclamaba el ajuste, ahora reclamaba represión). Publicó un tuit que decía desde su cuenta @DeLaRosaGabii:
A @ceferinoreato y @Florenciarietto @Intratables Como tantas jóvenes ahorré para hacer un viaje con el trabajo que tuve hasta que fui despedida y ahora cobro un plan de hambre y estudio arte para ser docente y tener una salida
Lo único raro es que usted se diga periodista.
La superioridad moral e intelectual de la clase obrera sobre los lacayos de la burguesía y el ajuste macrista se mostró una vez más en este episodio. Que quede como lección y aliciente para luchar contra el ajuste, hasta derrotarlo.

Antonia Torrebruna

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