martes, 11 de octubre de 2011

"Buenos Aires es un territorio poco explorado desde su historia indígena"


Durante la investigación para el libro "Aguas de Puma", contextualizado en los primeros intentos europeos por conquistar el actual territorio de Buenos Aires (entre 1536 y 1541), sus tres autoras se sorprendieron al descubrir "las cosas que pasaron por estas tierras". En diálogo con Indymedia, Estela Martínez Luna y Ana María Zetina se entusiasman con algunas reivindicaciones dispersas, piden incorporar estos contenidos al sistema educativo y alertan: "Históricamente cuando surgen movimientos que intentan rememorar, aparecen movimientos opuestos que los sofocan". Por Indymedia Pueblos Originarios .
Por ANRed - L (redaccion@anred.org)

"Que los indios llegaran hasta la entrada de Buenos Aires en un malón de 1680 y las mujeres se refugiaran en las iglesias", dice Estela Martínez Luna, es algo que sorprende. Ana María Zetina destaca otro aspecto silenciado: la "enorme interrelación institucional" entre los indígenas y el Gobierno de Buenos Aires, a través de una cantidad de convenios firmados con las naciones originarias. "Lo que se enseña es que los indios son nómades medio bárbaros que corrían por los desiertos, que es otra categoría que vacía absolutamente de contenido la pluralidad cultural existente", sentencia Ana María.
En el Río de la Plata, son desconocidos por la sociedad los caciques de fines del siglo XVI Telomián Condié, Manuá y Guayuzaló, a pesar de que una batalla en el que participó el primero dio nombre al río de La Matanza, el segundo ajustició al definitivo fundador de Buenos Aires, Juan de Garay, y el tercero comandó un importante ataque contra el fuerte y puerto en 1583.
A pesar de esta invisibilización, Estela plantea: "Creo que todo el sistema indígena de lo masivo, lo público, es maravilloso y sigue funcionando". Y utilizó como ejemplo el conflicto de Punta Querandí, en el norte de Tigre, una zona de enterratorios indígenas que está siendo defendido por miembros de diversos pueblos originarios, vecinos, ambientalistas y la comunidad educativa.
"¿Como pudieron ellos llegar hasta donde llegaron? Es una lucha que tiene que ver con involucrarse, con estar, con presencia, con una cosa hasta oral de sentarse y acordar que es toda la lógica de la comunidad indígena", evalúa Estela. "Va más allá de la sangre y de los antepasados", dice Ana María.
"En la Conquista, los indígenas de Buenos Aires defendieron su territorio desde la idea de que esto es público, es de todos. Si alguien llegaba a una toldería había que ofrecerle comida y reparo. Era un indio batallador, pero también solidario, y esa es una lógica que sigue presente en las afueras y adentro de Buenos Aires. Muchísima gente hace cosas de una manera más solidaria y ese es uno de los elementos fuertes en la cultura indígena que están vivos y presentes", se entusiasma Estela.
¿Hay un movimiento incipiente de recuperación de la memoria indígena de Buenos Aires? Más allá de Punta Querandí, están los reclamos por los sitios querandíes en Laguna de Rocha y Ciudad Evita, varias reivindicaciones dispersas a la figura de Telomián Condié...
Estela advierte: "Hoy soplan vientos de reivindicación. Pero hay que plantar las cosas como para que perduren, con una estrategia. No hay que ser ingenuos: históricamente cuando surgen movimientos que intentan rememorar, aparecen movimientos opuestos que lo sofocan", alerta.
Poniendo como ejemplo el conflicto de Punta Querandí, argumenta: "Los otros son muy fuertes y conspiran. Tienen poder económico, vienen con armas de metal y de fuego. Los ricos siempre son minoría, nosotros contamos con el número pero va a depender mucho de la organización".
Ana María se entusiasma cuando escucha que algunos grupos reivindican el origen de los nombres de ciertos ríos que están "como invisibilizados", como La Matanza o Luján (llamado así por un capitán español muerto en 1536). O con la propuesta de divulgar la aparición de restos arqueológicos querandíes en la Casa Rosada durante una excavación realizada por Ambrosetti en 1901.
No quedaron registros de dicha excavación, y el arqueólogo contemporáneo Daniel Schavelson duda si eran restos arqueológicos indígenas previos a la edifición europea, o si se trata de desechos de la ’mano de obra indígena’ utilizada en los inicios de la Conquista. Pero eso no es lo que importa. "Es importante divulgar esto de Ambrosetti porque se abre otra dimensión como base de la Casa de Gobierno, ayuda a tomar conciencia", dice Ana María.
"Tenemos que hacer más presencia en lo de Buenos Aires, porque es como un territorio no explorado desde ese punto de vista", afirma Ana María. Para Estela estos contenidos deberían estar incorporados a la enseñanza oficial. "Yo llegué a esto de grande. Nunca es tarde para uno pero a nivel social se desperdició todo un potencial", manifiesta.

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