sábado, 18 de octubre de 2025

Un rescate financiero asociado a la recolonización económica y a la guerra internacional


La complicidad del pejotakirchnerismo y de las “provincias unidas”. 

 El anuncio que el inefable Scott Bessent realizó días atrás, acerca de un crédito adicional de 20.000 millones de dólares para Argentina de parte de fondos privados, ya sufrió varias idas y venidas.
 Inicialmente, la ausencia de información acerca de cuáles bancos americanos intervendrían en el préstamo fue cubierta con el boato de que “fondos de Qatar y Arabia Saudita” vendrían en rescate de la atribulada Argentina. Pero en las últimas horas, un informe de la publicación estadounidense Semafore devuelve la supuesta asistencia a bancos de Wall Street, y les pone nombre y apellido: J.P.Morgan, Bank of America, Goldman Sachs y Citi Group. El informe reconoce que las tratativas no son más que ello –aproximaciones y estudios-. Pero sus articuladores son “funcionarios de la administración norteamericana”. Según Semafore, la iniciativa monitoreada por Bessent y Trump incluiría “un plan de emergencia sustentado en activos del país sudamericano”. Ese respaldo consistiría en “títulos o bienes del Estado argentino”. La discusión en curso podría incluir un canje de los inminentes vencimientos de deuda pública de 2026 por otra deuda, aunque respaldada por activos que no se han precisado hasta ahora. En la nota de Infobae que recoge los señalamientos de Semafore, se citan las declaraciones del presidente de Goldman Sachs, Joe Waltron, sobre la “asistencia”: “Hacemos lo que nos corresponde para ayudar en situaciones así, proveemos capital si al gobierno de Estados Unidos le resulta conveniente”. Lo que se pone de manifiesto es un entramado de intereses capitalistas que opera bajo la batuta de Bessent-Trump, en función de los propósitos de la guerra internacional en desarrollo. 
 Esto mismo lo puso de manifiesto con mayor claridad el J.P Morgan, otro de los bancos involucrados. Según informa el periodista Jairo Stracchia en El Cronista, su presidente Jamie Dimon acaba de aterrizar en la Argentina. La nota del Cronista confirma que el paquete de “ayuda” podría consistir en la recompra de títulos públicos, es decir, en un plan de “deuda por deuda”. Casi anecdóticamente, la nota del Cronista destaca que Dimon, en sus discursos, “casi siempre termina hablando de geopolítica”. “Geopolítica” es el eufemismo que se utiliza en estos días para referirse a los preparativos políticos, financieros o comerciales relacionados con la guerra internacional. En esta misma semana, y antes de los anuncios sobre Argentina, el Morgan difundió un “plan” de 1,5 trillones de dólares “para facilitar, financiar e invertir en industrias cruciales para la seguridad y la resiliencia económica nacional”. En relación al informe, el presidente del J.P.Morgan señaló que “ha quedado dolorosamente claro que Estados Unidos se ha vuelto demasiado dependiente de fuentes poco fiables de minerales, productos y manufacturas esenciales para nuestra seguridad”. El plan apunta a la “integración de las cadenas de suministro” con foco en los “minerales críticos, los precursores farmacéuticos y la robótica, hasta la defensa y la tecnología aeroespacial”. Para que no queden dudas, el banco anuncia la futura creación de un “centro de geopolítica” propio, para la asistencia a los inversores. En el reportaje que dio a la LN+ en la noche del jueves, Milei recitó como un loro este mismo libreto: un “relanzamiento” de inversiones en la Argentina, como proveedor de minerales cruciales, en el marco de un “alineamiento incondicional” con los Estados Unidos. 

 Pies de barro 

Por ahora, los brulotes del tipo de Semafore -al igual que los tuits de Bessent- apuntan a sofocar la corrida cambiaria argentina, que continúa su curso rueda tras rueda. Los planes de Bessent, de todos modos, no aportan un dólar al régimen quebrado de Milei y Caputo. Su sobrevivencia, como ya se lo dijeron los emisarios de Trump, queda lilbrada a la propia “acumulación de reservas” -una devaluación- y al armado de un gabinete de coalición para después de las elecciones. El periodismo informa de reuniones reservadas con gobernadores y personeros de la oposición incluso “impensados” (Clarin, 17/10), en referencia clara al kirchnerismo. 
 Pero un rescate de Argentina en manos de la oligarquía financiera asociada a Trump y a sus dispositivos de guerra pone de manifiesto una completa fragilidad de perspectivas para Milei y sus socios políticos. Para Trump, la guerra es la fuga hacia delante de una crisis brutal del Estado y la burguesía yanqui, que se expresa en la debilidad del dólar, en una crisis de deuda y en un estado de soliviantamiento popular en numerosos estados. ¡Ese es el “rescatista de Milei”! En el plano local, el “socorro” de Trump y Bessent acentúa la fractura al interior de la burguesía argentina, que no puede prescindir del comercio y los vínculos con China, y que se encuentra dividida ante las perspectivas de una inminente devaluación.
 En cualquier caso, la tentativa de privatización masiva de recursos que esboza el J.P.Morgan arroja otra luz sobre las exigencias yanquis respecto de una coalición política con los gobernadores. Una recolonización masiva de los recursos del subsuelo exige un acuerdo estratégico con los Sáenz y los Jalil, entre otros. Nunca hay que olvidar que el régimen de jubileo sobre la cuestión minera fue instaurado y defendido con uñas y dientes por los Kirchner durante quince años. Fue la matriz sobre la cual se armó posteriormente el régimen de libre remisión de utilidades para Vaca Muerta y, más adelante, el RIGI. De todos modos, la minería del litio atraviesa por una sobreproducción evidente, que se manifiesta en Argentina donde ningún RIGI consiguió remontar la paralización de proyectos mineros. La “acumulación de reservas” para pagar la deuda es contradictoria con el “RIGI” universal que exigirán los J.P.Morgan y otros.
 Las quimeras reaccionarias de Bessent, Trump y Milei no pueden remontar los limites impuestos por la crisis mundial y por la desintegración política de los liberticidas argentinos. Pero ayudan para sacar a la luz la unidad de intereses entre Milei y una oposición patronal que carece de un programa alternativo al de remontar la quiebra nacional de la mano de una recolonización asociada a la reacción internacional y a la guerra.

 Marcelo Ramal
 17/10/2025

"El gobierno de Milei mostró su verdadera naturaleza: son corruptos" // Romina Del Plá en CELT TV

Milei, Trump y la patria en peligro: ¿con la izquierda o con el peronismo?

El derrumbe del gobierno de Milei. Cómo intervenimos los trabajadores" Charla con Marcelo Ramal.

viernes, 17 de octubre de 2025

Milei el felpudo de Trump: más que salvataje, una amenaza


El presidente norteamericano condicionó la supuesta ayuda a que el pueblo argentino vote a Milei. 

 El presidente estadounidense Donald Trump recibió a su par argentino, Javier Milei, en la Casa Blanca, en donde supeditó todo financiamiento norteamericano a la Argentina al éxito electoral de Milei y La Libertad Avanza, generando un nuevo cimbronazo en las acciones y bonos locales y reconociendo que su apoyo solo aplica a Milei, quien actúa como un mero representante del imperialismo norteamericano en el país y la región. 
 La reunión tuvo lugar el pasado martes 14 y puso en pie la escenografía de una subordinación sin límites de Milei hacia Trump y los Estados Unidos, luego del anuncio del swap de “salvataje” que coloca la política monetaria nacional en manos de los yanquis. 
 Trump se dirigió a la audiencia como si se tratara del verdadero mandante en la Argentina, manifestando: “Como saben, nuestro apoyo está sujeto en cierta medida a quien gane las elecciones (…) Si el presidente (Milei) no gana, sé que su posible rival es de extrema izquierda (...), entonces no vamos a ser generosos con Argentina. Si pierde no vamos a ser generosos con Argentina”. 
 Las declaraciones de Trump generaron un cimbronazo en las acciones argentinas, con fuertes caídas en los Estados Unidos de la cotización de YPF (-5,8%), e impacto en el Grupo Galicia (-6%) y Banco Supervielle (-8,1%), entre otras. Sumado a la caída de los bonos y títulos locales, todo señal de la incertidumbre en los mercados y de la baja expectativa de que la economía argentina pueda solucionarse tras el 26 de octubre. 
 Lo de Trump representa una amenaza directa al pueblo y el electorado argentino: “o votan a Milei o no hay apoyo financiero”. Lo que a su vez implica reconocer que no existe ningún apoyo ni salvataje a la economía argentina, sino que solo se trata de un financiamiento para que gane Milei. 
 Las declaraciones fueron tan escandalosas y su impacto tan negativo, ante lo que todos descuentan sería una derrota segura de Milei, que voceros del entorno de Trump y del gobierno argentino tuvieron que salir a “aclarar” que se trataba de una referencia más general de cara a las elecciones presidenciales del 2027 y no a la suerte que le espera al gobierno en menos de dos semanas. 
 Lo que está claro es que estamos ante un gobierno totalmente entregado y postrado ante el imperialismo norteamericano, que asiste a un evento donde el presidente yanqui actúa y se manifiesta como el dueño de la Argentina y con un presidente que permanece impávido e incluso festeja las amenazas de Trump contra el pueblo argentino. 
 Para terminar con la humillación nacional hay que romper con el imperialismo yanqui, bajo la consigna de Fuera Trump y Fuera Milei, quienes pretenden imponer una relación de vasallaje y sometimiento del pueblo argentino al imperialismo norteamericano. 

 Marcelo Mache

Fuera Trump, fuera Milei: el 26 votemos al FIT-U y preparemos la huelga general


Está en curso una reconfiguración del gobierno para profundizar el ataque a los trabajadores.

 Faltando días para las elecciones, la suerte parece estar echada. La pretensión de pintar de violeta el país ya fue abandonada hace mucho y Milei pretende –como dijo en el reportaje con Feinmann- “remontar” el derrumbe de la campaña en la provincia de Buenos Aires, algo que suena casi imposible. La reconfiguración del gobierno tras el domingo 26 es lo que está en curso, en el marco del cimbronazo (o terremoto dependiendo del ritmo y los alcances) que provocará la devaluación que absolutamente todos los “analistas” descuentan, y que es el tema central del debate en los pasillos del deslucido Coloquio de Idea en Mar del Plata. 
 Para impedir que esto suceda y mantener controlado el dólar y la inflación; para poder seguir metiendo motosierra contra la salud, las jubilaciones, los salarios, la educación, las obras públicas e igualmente erigirse como un Bonaparte con el apoyo de las urnas; Milei se patinó los dólares del blanqueo, de las exportaciones, los que le prestó el FMI cuando salió a salvarlo en abril, los 2.200 millones que le dejó el negociado de la cerealeras, etcétera. Mientras, los especuladores la juntaron en pala, la fuga de capitales (y de inversores extranjeros) vivió su auge. El resultado es un default asomando, las reservas agotadas, la recesión potenciada, las penurias de la población avanzando; es decir, un cuadro de profunda inestabilidad y precariedad, y un descontento generalizado que tuvo su expresión en las elecciones de este año –vía el crecimiento de la ausentismo y de los escasos votos de La Libertad Avanza- y en particular las del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires, y que aceleraron la crisis del gobierno.

 Argentina colonia 

Ante las evidencias que la crisis se lo podía llevar puesto, Milei apeló al rescate de Estados Unidos. Pero fracasó. El apoyo del secretario del Tesoro, Scott Bessent y las promesas de Trump no alcanzaron y terminaron mostrando más agudamente la fragilidad del gobierno y acentuando su propia crisis. El episodio de la reunión en la Casa Blanca mostró la obscenidad de un acto de sometimiento colonial explícito: se vio al “león libertario” usado como felpudo por el facho yanqui. Las declaraciones de Trump al finalizar la reunión condicionando la "ayuda" al resultado electoral fue una amenaza no solo al electorado argentino, es también una advertencia a la oposición y a los gobernadores para que se sumen al compromiso colonial, a su vez terminó desencadenando una nueva crisis con los mercados y en el seno de la camarilla gobernante. 
 La asistencia de Bessent no alcanzó para disipar las dudas; el secretario habló de valorizar el peso, pero sonó a maniobra para proteger a los fondos amigos porque la devaluación es inevitable. Incluso intervino en el mercado cambiario criollo para sumar oferta de dólares y descomprimir la presión, pero el peso igual se desvaloriza. El anuncio de los nuevos 20.000 millones de dólares parece un cuento para disipar la crisis que abrieron las declaraciones de Trump, ya que no está claro de dónde saldrían; lo único que parece sostenerse es el swap. Milei y su gobierno buscaron con la evocación de la colonización genocida de América hace 533 años darle “sustento cultural” a su sometimiento al imperio. 
 Bajo la presión de Estados Unidos y el FMI, Milei ha dado señales de que está dispuesto a hacer lo que no quería hacer: llegar a acuerdos. En el reportaje de A24, donde fue acorralado por Eduardo Feinmann, adelantó que después del 10 de diciembre trabajará en el Congreso con Provincias Unidas, lo cual indica que los acercamientos a Macri no alcanzan -por último, una derrota electoral sería del acuerdo de LLA y el PRO. En el acto de Sidersa, donde además de quitarle las retenciones a Rocca (y a Madanes) se concentró en el objetivo de la reforma laboral antiobrera, señaló que está necesitaba de “la negociación y el vínculo entre la parte empleadora y la parte sindical”, blanqueando la colaboración que la burocracia sindical peronista le está prestando. De un régimen autoritario montado sobre DNUs y vetos, Milei pretende pasar a concertar con la oposición y la burocracia sindical una colaboración. 
 La reconfiguración del gobierno ha sido entregada a la administración de Trump por varias vías. El manejo de la moneda quedó en manos del secretario del Tesoro, de sus tuits y por lo tanto de los fondos buitre amigos de Bessent; las negociaciones con la oposición las lleva a cabo Barry Bennett, un asesor personal de Trump; y cuando aterrice en Buenos Aires el nuevo embajador yanqui en Argentina, Peter Lamelas, emprenderá su promesa de ir a discutir gobernador por gobernador la política minera, fundamentalmente. 
 Los objetivos son asegurar las necesidades del imperialismo yanqui que son principalmente desplazar a China de la región, tomar el control de los llamados minerales críticos y las tierras raras, construir bases militares de Estados Unidos en el sur, entre otras. Además en la entregada y la desesperación para ser salvado, Milei acentuó su defensa del genocidio sionista y el apoyo a los ataques yanquis a Venezuela. Pero el operativo “salvataje” de Milei –como lo aclaró Trump- ha hecho que Argentina y su gobierno tallen en la política interna norteamericana porque el gobierno yanqui vive su propia crisis: cerrado administrativamente (shutdown) y con una amenaza sobre los seguros de salud, han puesto a los demócratas e incluso a algunos republicanos en campaña rechazando la ayuda prometida a Milei. Todos ven que Trump pretende con fondos públicos aparecer como el salvador de Estados Unidos sin que en realidad haya frenado su retroceso, cuando incluso el acuerdo del cese del fuego en Gaza muestra una precariedad enorme. También alertan que su secretario del Tesoro está usando fondos del Estado para salvar a sus amigos, los fondos buitre, que se llenaron de bonos argentinos, en un “carry trade” desenfrenado. 

 Crisis potenciada

 En síntesis, lo que se abre es un período de mayores crisis, que el sometimiento colonial potenciará. De ahí la importancia que revisten estas elecciones de medio término, en la que todos buscan conseguir los votos que les permitan terciar en los episodios venideros, sin que aún se pueda prever el desarrollo de la crisis, ya que en gran parte depende del alcance de la devaluación, del choque de intereses entre los distintos grupos capitalistas –que la intervención yanqui acicateará, porque se trata de un competidor de Argentina en negocios clave como la exportación de soja y cereales y que ya provocó una crisis con el capital agrario- y de la reacción e intervención de los trabajadores. 
 Para los capitalistas y sus partidos hay un acuerdo en que la reconfiguración del gobierno debe estar al servicio de profundizar el ajuste fiscal, es decir más motosierra, que debe avanzarse en las “reformas estructurales”; en lo laboral ir a fondo fábrica por fábrica, gremio por gremio en producir las modificaciones que aumenten la productividad (o sea explotación) sin inversión de capital, modificar por ley el régimen de despidos y la vigencia de los convenios colectivos; en el caso de las jubilaciones aumentar la edad y privatizar el sistema –AFJP-, y en lo fiscal aumentar la presión sobre los consumidores. Es decir, en conseguir la “gobernabilidad” que asegure un plan de guerra contra los trabajadores. 
 La oposición “dialoguista” no tuvo problemas en sentarse a escuchar a Bennett, llevados de la mano de Santiago Caputo. La burocracia sindical peronista, la misma que apoya Kicillof, no falta al Consejo de Mayo para discutir la reforma laboral, pero el servicio más grande lo hace no haciendo nada, es decir, manteniendo al movimiento obrero paralizado mientras se derrumban los salarios y crecen los despidos, y cuando sin medias tintas queda claro que Milei es el Braden de Trump, una inacción no tan disparatada, ya que el peronismo con CFK a la cabeza y el propio Kicillof han elogiado la visión nacionalista de Trump ocultando que el nacionalismo en un país imperialista es a costa de la miseria, la pobreza y el atraso de países como el nuestro. Por otro lado, los gobernadores peronistas que hacen campaña anti Milei en sus provincias dialogan mientras tanto con los funcionarios del oficialismo y frenan leyes como la que limita los DNU, eje central de la política de Milei. 
 Lejos de un “ordenamiento” después del 26 primarán los choques (sobre todo en el oficialismo), lejos de la “estabilización” vendrá el terremoto de la devaluación y sus consecuencias sobre los bolsillos y las condiciones de vida de los trabajadores, como vivimos en el Rodrigazo. Lejos del despegue que agita Milei se profundizará el atraso y retroceso. Esto es lo que arrojan los acontecimientos de estos últimos meses. 

 A fondo con la campaña por el voto al FIT-U 

Para los trabajadores el objetivo no puede ser salvar a Milei y su gobierno, todo lo contrario, los esfuerzos tienen que estar en preparar la huelga general para su derrota, la de él y la de todo el plan de guerra que negocian los opositores. En estos días que quedan hay que profundizar la campaña para que los trabajadores voten al FIT-U, para fortalecer una salida a la entrega de Milei, que esa salida no es el peronismo y la oposición dialoguista que apoyan los ataques a los trabajadores, que la salida es la lucha por nuestros reclamos y el fortalecimiento de un programa que parta de romper con el imperialismo, con Trump, con el FMI, con la deuda usuraria y los usureros, que a través del control de los recursos que los trabajadores producimos podamos establecer una salida que responda a los intereses de la población trabajadora.
 Fuera Milei, fuera Trump, fuera el FMI. Votemos al FIT-U y al PO en todo el país. 

 Eduardo Salas

El Coloquio de IDEA: las ´reformas estructurales´, Trump y la Guerra Fría


El 61° Coloquio de IDEA -la cumbre empresarial anual que se realiza en Mar del Plata- tuvo como eje, al menos en el discurso inaugural, las reformas ´estructurales´ que el gobierno ha pautado para después de las elecciones legislativas. Por otra parte, el concilio capitalista puso de manifiesto las contradicciones insalvables que le plantea la crisis nacional y mundial a la burguesía. 
 El presidente de IDEA, Mariano Bosch, expuso los tres ejes que reclaman los empresarios: las reformas laboral -que liquide el convenio único por actividad-, tributaria -rebaja de impuestos a los capitalistas- y Judicial -terminar con lo que llaman ´la industria del juicio´, es decir el derecho laboral-. A esto llamaron “previsibilidad” y “reglas claras”. Una semana atrás, en un discurso en una siderúrgica de San Nicolás, Javier Milei pronunció un discurso en el mismo sentido. No estuvo ni se hará presente en el Coloquio, pero el gobierno estuvo representado a través de emisarios como el vocero y legislador electo Manuel Adorni -que prometió “una revolución productiva”, verbigracia de la reforma laboral menemista- y el ministro de Economía Luis Caputo, a través de un video, y otros funcionarios, entre ellos el secretario de Trabajo y ¿ex?Techint Julio Cordero.
 “Desde varios sectores, reclamaron avanzar con mayor velocidad en la baja de impuestos y en cambios laborales para no quedar rezagados frente a la competencia de lo importado”, reseña La Nación (16/10). En la segunda jornada del encuentro, en un mensaje grabado, Luis Caputo se jactó de “haber logrado estabilizar la economía” y descartó una devaluación.“Esta mayor competitividad no debe venir de una devaluación; es arcaico (...) la forma de ganar competitividad es continuar con lo que estamos haciendo, desregulación y baja de impuestos, reforma laboral, también”. 
 El ministro se jacta de aquello que adolece, como suele ocurrir, pues el gobierno -su gobierno- se ha puesto en manos de Donald Trump y del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. De hecho, la plana mayor de la Casa Rosada se encuentra en Washington gestionando un rescate de contornos difusos y, más aún, condicionado a un dudoso triunfo electoral del oficialismo el 26 de octubre. Fue el tema dominante en los corrillos del encuentro. “¿Cómo me explica –interrogaba a este cronista el presidente de una compañía de servicios local– que con la llegada de la billetera más grande del planeta subsistan las dudas y nadie esté tranquilo?” (La Nación, 16/10). La deuda argentina, oficialmente reconocida, es de USD 452.000 millones, pero no baja de USD 600.000 millones si se le suman las deudas provinciales y privadas. Con la ´macroeconmía estabilizada´, el gobierno no pudo renovar el 55% de los vencimientos de deuda en pesos, pues los banqueros exigían tasas superiores al 100%. En contraste con las promesas ´antidevaluatorias´ de Caputo, la demanda se concentró en los bonos ajustables por el tipo de cambio, nuevamente a tasas de usura. ´El mercado´ da por descontada la devaluación postelectoral. Las apelaciones a ampliar la base política del gobierno -que en el caso de Trump fueron incluso indicativas- se vinculan no tanto al trámite parlamentario de las ´reformas estructurales´ sino a las consecuencias políticas y sociales del ajustazo. La inflación de septiembre fue de 2,1%, la más alta desde abril. El alza del dólar fue el “factor clave” (Clarín, 15/10). “No hubo un traspaso mayor debido a la caída en los niveles de consumo“ (ídem). 
 El otro aspecto contradictorio que exhibió el encuentro empresario tiene que ver con el comercio internacional, que se relaciona también con las ´negociaciones de rescate´ que lleva adelante el gobierno argentino en Estados Unidos. Trump y Bessent pretenden recortar la injerencia china en el país, aunque se trata del principal ´socio comercial´ de la burguesía local. Dos panelistas destacados Valentín de Miguel, chief strategy officer de Accenture Growth Markets, y Manuel Muñiz, rector internacional de IE University y presidente de la Junta Directiva de IE New York College, consideraron el avance de China como una “oportunidad histórica para el país”. Hablaron de “una exhortación a venir a la Argentina” en Asia y presentaron a China como un “reto estructural” para Estados Unidos. “Este momento es tan importante como el fin de la Guerra Fría”, dijeron. Argentina es un territorio en disputa en el escenario de guerra mundial que se encuentra en pleno ascenso. 

 Jacyn 
 16/10/2025

jueves, 16 de octubre de 2025

Quiénes son los rescatistas de Milei, afuera y adentro de Argentina


Con los anuncios del gobierno de Trump sobre el “rescate” a la Argentina ocurre como con los analgésicos o las drogas. A medida que las dosis se elevan, los resultados son menos efectivos. Scott Bessent, el secretario de Finanzas norteamericano, tuvo que anunciar la “duplicación” de los fondos para Argentina -de 20 a 40.000 millones de dólares- y una nueva intervención directa en el mercado de cambios para sofocar otro tembladeral financiero en Buenos Aires. Bessent, en realidad, debió salir al cruce de su propio presidente, después que Trump afirmara que la ayuda del Tesoro yanqui estaba condicionada al resultado de las elecciones generales. 
 Una vez más, el anuncio de Bessent fue más humo que billetes. La afirmación de que podrían reunirse “hasta 20.000 millones” adicionales para prestarle a la Argentina por parte de privados no fue refrendada por ningún banco o fondo de inversión con antecedentes inversores en el país. Enseguida, se recurrió a la “fuente” que suele invocarse para prometer inversiones millonarias que no vienen–el maná vendría de Qatar y de Arabia Saudita. Pero lo único concreto que mandó Bessent para sofocar la plaza cambiaria fueron otros cien y pocos millones, que los especuladores se devoraron en una sola jornada. El apoyo de Trump-Bessent a Milei se ha cruzado con la crisis política y presupuestaria del Estado norteamericano, con el cierre de la administración pública y los anuncios de despidos masivos en reparticiones. Así como Bessent le tiro el fardo del financiamiento privado a los saudíes, después tuvo que anunciar que cualquier intervención financiera de alguna magnitud sobre Argentina deberá hacerse con los fondos que EEUU tiene en el FMI, bajo la forma de “derechos de giro”. El rescatista, por cierto, está flojo de papeles. 

 Barranca abajo

 Pero el rimbombante anuncio de Bessent no movió el avispero de los especuladores locales. En la misma jornada del miércoles, el precio del dólar se sostuvo, incluso a la suba. Mientras tanto, se intentaba minimizar el fracaso de la licitación de deuda pública del Tesoro, que dejó al 55% de los fondos en juego sin renovar sus compromisos. Las ofertas de títulos en pesos quedaron desiertas en su totalidad -sólo se renovaron las colocaciones asociadas al dólar, y a la devaluación que se descuenta para después del 26. El gobierno maquilló este fracaso como un acto intencionado, afirmando que quisieron “aumentar la masa de dinero circulante”, para bajar la tasa de interés y por esa vía conseguir un reanimamiento del crédito industrial y comercial. Pero lo más probable es que los 2 billones de pesos -unos 1400 millones de dólares- que no se renovaron terminen reforzando la corrida cambiaria. La encerrona del gobierno es clara: cuando restringe la liquidez para evitar las corridas, acentúa la crisis industrial y comercial, que se manifiesta en un reguero de quiebras y concursos de acreedores. El empleo registrado en el último mes ha llegado al piso histórico de los últimos dos años, con una pérdida acumulada de 200.000 puestos de trabajo. Cuando, por el contrario, afloja la cincha y aumenta la liquidez, los pesos circulantes se dirigen a la compra de dólares, que, sólo por ahora, es alimentada por Bessent. La fuga también abarca a los plazos fijos en pesos, que cada vez se renuevan en menor proporción, La crisis cambiaria y de financiamiento encubre a una crisis capitalista de conjunto, que abarca al Estado y al capital privado.
 En lo que hace a los funcionarios de Trump y sus anuncios , lo único que han financiado ahora es la salida del país de los fondos especulativos que los Caputo trajeron a la Argentina en estos dos años. 

 Coalición se busca 

Los emisarios de Trump son concientes de este colapso económico, pero, principalmente, de la crisis de poder en ciernes. Es que Milei carece de los recursos políticos para hacerse cargo de las salidas que se pergeñan a esta crisis, y de sus consecuencias para la mayoría trabajadora. Las elecciones no remediarán esa crisis de poder, y seguramente, por sus resultados, la van a agravar. Por esa razón, un enviado de Trump acaba de reunirse con tres personeros de la “oposición” dialoguista -Pichetto, De Loredo, Ritondo. El tema excluyente, según relatan los diarios, ha sido la “construcción de una coalición” de gobierno para después de octubre. Pero acá también nos topamos con rescatistas “flojos de papeles”: los colaboracionistas de Milei han quemado sus pergaminos políticos jugando ese papel. De Loredo, por caso, transcurre sus últimos meses en el Congreso, y el macrismo,en sus diferentes facciones, es un cadáver político. Una Junta de salvación del gobierno liberticida en ruinas deberá contar con otros personeros, varios de los cuales intentarán servirse de las elecciones nacionales para validar su papel de rescatistas. Ese es el rol primordial que le cabe a los Pullaro y los otros gobernadores de “Provincias Unidas” . Pero también a la “fuerza Patria”, que se reparte entre los Jaldo y Urtubey, de un lado, y la burocracia sindical que, en medio de una oleada inédita de suspensiones, despidos, de una carestía creciente y anuncios de una nueva reforma laboral, se ha llamado al mayor silencio e inmovilismo de su historia. A Milei, por cierto, no le faltan rescatistas, entre los de adentro y los de afuera. Aunque todos ellos estén cruzados por su propio desprestigio político. 
 La clase obrera tiene que forjar su propio rescate, con la preparación de la huelga general contra los planes devaluadores y recontra-ajustadores que están en ciernes. La campaña electoral de Política Obrera apunta a esta comprensión política, y a la organización de los luchadores obreros con ese objetivo. 

Marcelo Ramal 
 16/10/2025

Los recursos mineros y la guerra imperialista


En los últimos años se ha puesto de manifiesto el enorme potencial que representa la minería en el país, en especial en lo relativo al litio, el cobre, el uranio, y otros minerales que entran dentro de las denominadas tierras raras. Todos ellos minerales críticos imprescindibles para la denominada transición energética global y para la defensa, o sea para la industria militar. 
 Por esto mismo, Argentina se ha transformado, entre otros motivos, en escenario de las disputas y guerra económica que enfrenta a las grandes potencias y bloques imperialista, en particular EE.UU. y China, pero también la Unión Europea, en la pugna por acceder y monopolizar estos recursos 
 Las informaciones dan cuenta de que las minerías asentadas en estos minerales colocarían a la Argentina en un lugar privilegiado en la producción minera mundial. Estos pronósticos parten de los enormes recursos y reservas –los primeros refieren a la cantidad de mineral estimado existente y las reservas, a aquellos recursos en que se ha demostrado su viabilidad económica para ser explotados.
 En el caso del litio, Argentina posee el 20% de los recursos mundiales y el 13,3% de las reservas. Según la US Geological Survey, Argentina es el país con mayor recursos del mundo junto a Bolivia. En reservas, se ubica tercera detrás de Australia y Chile. Actualmente, en producción, y con números de 2024, está quinta detrás de Australia, Chile, China y Zimbabwe.
 Actualmente sólo seis proyectos están en producción, pero hay 15 en etapas avanzadas y más de 40 en exploración. Estos emprendimientos se concentran en Catamarca, Salta, Jujuy. 
 El atractivo de Argentina no pasa inadvertido: en 2024, el país fue el sexto destino mundial en captación de inversión para exploración minera, superando a potencias tradicionales como Perú y Brasil. 
 A pesar de todos estos datos, hoy la minería en su conjunto ocupa un lugar marginal en el PBI nacional y en el comercio internacional del país. Apenas representó el 4% de las exportaciones nacionales, con u$s4.633 millones exportados, en 2024, aunque no es el litio el principal mineral exportado, sino el oro, que aportó cerca del 60% de las exportaciones mineras en 2024

 RIGI 

 El gobierno, con el apoyo de todos los bloques parlamentarios, votó por amplia mayoría la ley Bases y con ello el capítulo referido a las inversiones extranjeras en toda una serie de áreas económicas, entre ellas la minería. Quince provincias posteriormente adhirieron a este sistema. 
 El RIGI establece un paquete articulado de enormes beneficios fiscales, aduaneros y legales por 30 años, destinado a proyectos de inversión nacionales o extranjeros superiores a u$s 200 millones en diferentes sectores productivos. También prevé un conjunto de incentivos fiscales y cambiarios orientados a captar inversiones. Entre ellos figuran la reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, la opción de cancelar el IVA mediante certificados de crédito fiscal transferibles y la posibilidad de computar en forma plena el Impuesto al Cheque como crédito fiscal para Ganancias. 
 Asimismo, se contemplan exenciones sobre derechos de importación y exportación, aunque las retenciones se eliminan únicamente durante los primeros tres años. 
 Otro de los aspectos considerados de mayor interés para los inversores internacionales es el acceso gradual a las divisas generadas por exportaciones: 20% en el primer año, 40% en el segundo y 100% a partir del tercero.
 A su vez, como se demuestra en los proyectos, garantiza un grado de participación de proveedores locales superior al 20%. Sin embargo, algunas reglamentaciones provinciales del RIGI elevaron ese porcentaje de compre local hasta 80%. 
 A pesar de todas estas franquicias hasta el momento, y luego de un año de su implementación, solo ha logrado un impacto acotado dice un informe elaborado por el Observatorio del RIGI conformado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS), la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG/UNSAM), el Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y el Transnational Institute (TNI).
 Al respecto, señaló que “la anunciada ‘avalancha de capitales aún no llegó, mientras que el régimen ya consolida beneficios extraordinarios para un puñado de grandes inversores”, asegurando que el flujo de inversiones “ha sido acotado en un contexto atravesado por incertidumbres tanto nacionales como internacionales”. 
 El Observatorio también destaca que hasta el momento, bajo el sistema del RIGI, solo se han creado poco más de mil empleos directos. 
 Desde el Observatorio consideraron que es “una cifra mínima frente a los beneficios fiscales y cambiarios extraordinarios que otorga el régimen”. 
 Frente a estos resultados, el gobierno fue más lejos y meses atrás eliminó las retenciones a las exportaciones de productos del sector minero y eso para crear un sistema de explotación que genere una renta minera superior a la existente en los países mineros tradicionales como es el caso de Chile o Perú.

 Las ventajas del litio nacional 

Argentina junto a Chile y Bolivia conforman lo que se ha denominado el "Triángulo del Litio", pues precisamente en las zonas limítrofes de los tres países se encuentran los mayores recursos y más del 60 % de las reservas de Litio del planeta. 
 Todos los especialistas señalan las ventajas potenciales de la producción litíferas de esta zona latinoamericana, pues la geografía de la región, caracterizada por salares de gran altitud y clima seco, ofrece condiciones únicas para la extracción mediante evaporación solar, reduciendo costos en comparación con la minería de roca dura, como ocurre en Australia (el mayor productor mundial) que se extrae de roca dura, lo que aumenta enormemente los costos. Pese a la caída del precio respecto de su pico de USD 80.000 por tonelada en 2022 (ahora ronda los USD 11.000), tiene costos de producción inferiores por extraerse (y refinarse) a partir de salmueras. Además, Argentina pertenece al selecto grupo de países que lo procesa y convierte en “carbonato de litio grado batería”. 
 Ahora, un proyecto, HMW -controlado por la minera autraliana Galan Lithium en la cuenca del Hombre Muerto en la provincia de Catamarca, reconocida como una de las más prolíficas a nivel global- fue calificada por el Clean Elements Fund como “el principal recurso de salmuera a nivel mundial (…) con el perfil de impurezas más bajo”. Una de las ventajas más destacadas es el bajo contenido de magnesio y calcio, que son problemáticos en otros yacimientos como el Salar de Atacama en Chile. Esta pureza, combinada con las altas leyes de litio, permite las mayores recuperaciones del sector de salmueras de litio hasta la fecha. 
 Por su lado, la australiana Lake Resources, acaba de dar un paso firme en su proyecto de litio Kachi, ubicado en el Salar de Carachi Pampa, también en la provincia de Catamarca. Tras la actualización de su Estudio de Factibilidad Definitivo (EFD), la compañía logró recortar gastos de capital y operativos, mejorar la calidad de los recursos y consolidar la asociación tecnológica con la estadounidense Lilac Solutions, que aportará su proceso de extracción directa de litio (DLE) de cuarta generación, lo que constituye toda una innovación. 

 Perspectivas 

En 2023, el 84% del litio producido se destinó a baterías, y se estima que ese porcentaje suba al 89 % en 2025. 
 Sin embargo, la caída en las ventas de autos eléctricos y el superávit global del metal, que se estima en 117.000 toneladas para 2024 y 191.000 toneladas para 2025, llevaron los precios a la baja. De hecho, la cotización del carbonato de litio descendió un 78% en 2023, situándose en torno a los u$s 12.000 por tonelada.
 Los precios del litio en los últimos años cayeron 90% desde el pico histórico alcanzado a principios de 2023 (de u$s83.000 por tonelada en el mundo y u$s55.000 por tonelada en Argentina), debido a ventas de vehículos eléctricos menores a las esperadas producto de la desaceleración económica de China, principal mercado de este tipo de vehículo.
 En el primer semestre de 2025 el precio internacional del litio había registrado una caída sostenida, por exceso de oferta y el inicio de operaciones de nuevas minas, especialmente en Asia. 
 Por otra parte, Neptune Energy asegura haber encontrado hasta 43 millones de toneladas de litio, en suelo alemán, lo que sería una de las reservas más grandes del mundo. El hallazgo podría reducir la dependencia europea de importaciones estratégicas. A su vez EE.UU. ha decidido impulsar la explotación de la reserva de Nevada, que cuenta con recursos superiores a los de Bolivia, considerados hasta ahora los mayores del mundo. 
 Todos estos factores crean un escenario de sobreproducción frente a una demanda creciente pero que está condicionado por los diversos escenarios de la crisis mundial, de guerras, crisis de los gobiernos y derrumbe económico, como es el caso argentino, que de conjunto afectan los precios, y a la vez, factores que condicionan los diversos proyectos de inversión y explotación del mineral.

 El litio, campo de disputa de las grandes potencias

 La Argentina se ha transformado en un campo de disputa entre las grandes potencias capitalistas por controlar los recursos e imponer las mejores condiciones para su explotación. 
 EE.UU., la UE (en particular Francia, que no cuenta con recursos de litio propios) y China intervienen en la disputa. Las tres mineras más importantes del mundo, BHP, Río Tinto y Zijin, operan en el triángulo argentino. El gobierno de EE.UU. está operando directamente y ya ha declarado su interés por el litio nacional y la necesidad de bloquear la expansión e influencia de los capitales chinos.
 En este sentido, se produjo un hecho que llamó la atención: el único proyecto que ha sido rechazado por el Comité Evaluador del RIGI, sin brindar especificaciones técnicas, es el proyecto de litio ubicado en Salta denominado “Mariana”, presentado por la empresa china Ganfeng, que había comprometido inversiones por u$s 273 millones. Frente a este revés, la minera china -una de las más grandes del mundo- anunció que volverá a presentar una solicitud al RIGI con la unificación de tres proyectos de salmuera de litio en la Puna salteña, por una inversión total estimada en u$s 2.000 millones.
 Por su lado, la minera china Zijin, opera el proyecto Tres Quebradas en la provincia de Catamarca. Recientemente, puso en marcha su planta de carbonato de litio con la que prevé una producción anual de 20.000 toneladas y una proyección de vida útil hasta 2043. 
 En este contexto, y para romper con la dependencia de los suministros chinos, EE.UU. ha decidido intervenir directamente en la explotación de este recurso estratégico. Así ha decidido que el gobierno de EE.UU. adquirirá una participación minoritaria (5%) en Lithium Americas, empresa que desarrolla una de las minas de litio más grandes del mundo en el norte de Nevada. También adquirirá una participación del 5% en el proyecto de minería de litio Thacker Pass, una empresa conjunta con General Motors. El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, declaró que el acuerdo con Lithium Americas “ayuda a reducir nuestra dependencia de adversarios extranjeros para obtener minerales críticos al fortalecer las cadenas de suministro nacionales y garantizar una mejor gestión del dinero de los contribuyentes estadounidenses”. Se espera que Thacker Pass produzca 40.000 toneladas métricas de carbonato de litio de calidad para baterías al año en su primera fase, suficiente para alimentar 800.000 vehículos eléctricos. La participación accionaria en Lithium Americas es el ejemplo más reciente de la intervención directa del gobierno de Trump con empresas privadas. 
 Dan Ives, analista de Wedbush, calificó a Thacker Pass como una “gran oportunidad” para que Estados Unidos reduzca su dependencia de China y otros competidores extranjeros para el litio. Un informe de Trade.gov publicado el 8 de septiembre de 2025, bajo el título “Argentina Energy & Mining Sectors”, confirma que la atención de EE.UU. sobre nuestro país ya no se limita a la soja, el petróleo o el gas no convencional de Vaca Muerta. 
El documento elaborado por la International Trade Administration del departamento de Comercio pone particular énfasis en la minería, y en particular en el litio y el cobre. 
 El documento forma parte de una serie de reportes de Market Intelligence que el gobierno de los Estados Unidos pone a disposición de empresas e inversores. En este caso, el foco está en cómo Argentina puede contribuir al aseguramiento de minerales críticos, con especial énfasis en litio y cobre, claves para la electrificación del transporte y el almacenamiento energético. 
 Los analistas de Washington no ocultan que el litio es la razón central detrás del creciente interés. El informe de Trade.gov repasa los proyectos ya en marcha en Catamarca, Jujuy y Salta, detalla asociaciones entre empresas locales y multinacionales, y subraya la fuerte presencia de capitales de distintos orígenes 
 El Trade.gov subraya que “el marco regulatorio [léase RIGI y supresión de las retenciones mineras] de Argentina ha posicionado al mercado como un destino de inversión preferente para la minería de litio en contraste con los mercados vecinos”. 
 El gobierno de EE.UU. incita a las empresas estadounidenses a intervenir y enfrentar la expansión de las mineras chinas en la región. En este sentido, se explica la razón que motivó la división de la canadiense Lithium Américas, un actor protagónico en el desarrollo del litio en Argentina (tiene el restante 50% de Cauchari Olaroz). Su participación en uno de los proyectos de litio más relevantes de Estados Unidos, Thacker Pass, sumado a la sociedad que en Argentina tiene con Gangfeng, fueron algunos de los motivos que justificaron la división de la compañía. 
 A partir de ese suceso, las operaciones en Argentina quedaron en manos de Lithium Argentina, que cotiza con ticker propio en la bolsa de Canadá. En estos días, trascendió el interés de Donald Trump y el gobierno norteamericano por adquirir Lithium Americas, la compañía que se quedó con el control de las operaciones en Estados Unidos. 
 Precisamente por ello, como un recurso defensivo, las mineras chinas en varios casos se orientan a integrar sociedades con capitalistas nativos locales e inclusive influir en entidades deportivas como es el caso de club mendocino Godoy Cruz. 
 Por otro lado, el auge de proyectos mineros en la Argentina también ha captado el interés de los países europeos que no quieren ser marginados de las oportunidades que ofrece la minería local. Así, la minera de litio francesa Eramine, que inició sus operaciones en Salta, asociada con la minera China Tsingshan, acaba de adquirir el 100% del paquete accionario de la sociedad.

 Gobernadores y proveedores locales, socios menores de las mineras internacionales 

Las potestades sobre los yacimientos las tienen las provincias. A partir de ello, los gobernadores actuales (Jalil, Sáenz, Sadir), sus Legislaturas y el Poder Judicial se han puesto al servicio de las grandes mineras, en algunos casos entregando territorios oficialmente explorados y yacimientos detectados, dando licencia social sin consultar con las poblaciones que son rápidamente reprimidas y judicializadas si presentan obstáculos para que los emprendimientos avancen, ofreciendo servicios de los Estados provinciales, hasta proveyendo personal, previamente filtrado de luchadores, para lo cual cuentan con la colaboración de las burocracias de la UOCRA o de AOMA, etc., todo ello a cambio de regalías miserables y algunos impuestos. 
 Por otro lado, los gobernadores se presentan como gestores de los proveedores -capitalistas locales que resuelven problemas- que en muchos casos harían imposible poner en marcha los emprendimientos. En este terreno, la ex secretaria de Energía de la Nación durante el gobierno de Milei, Flavia Royón, sostuvo claramente que “el desarrollo minero no sólo depende de los recursos naturales, sino también de la infraestructura. Rutas, líneas de alta tensión y ferrocarriles como palancas para garantizar la competitividad de los proyectos. Además, advirtió que los proyectos de gran escala requieren un mínimo de tres años de construcción, por lo que los efectos sobre exportaciones y generación de divisas se proyectan hacia 2028-2029. “Siempre hay que nivelar expectativas. El RIGI no es una lluvia de dólares inmediata; son inversiones complejas que se materializan en el mediano plazo”.
 Un reclamo común de los inversores fue contar con la mejor logística para el litio: trenes de carga, transporte eficaz para la energía. En este terreno, es que el gobierno nacional reactivó ramales del Belgrano Cargas y reactivó los planes para su privatización, todo ello en conexión con corredores viales, y la ampliación de la capacidad de almacenamiento y portuaria. Todo ello, claro está, a cargo del Estado nacional. 
 Proveedores de servicios y empresas de grandes equipos no quieren quedarse fuera del boom minero argentino. Ericsson dijo a Infobae que la Argentina es un “socio natural y estratégico” para Suecia y para Europa, por la combinación de reservas, democracia y provisión de minerales críticos para baterías, turbinas y tecnologías asociadas al combate al cambio climático. “El interés de Suecia en el desarrollo minero de la Argentina se enmarca en un contexto global. El mundo vive una transición energética, verde y digital que requiere cada vez más minerales críticos, como el litio, el cobre y las tierras raras”, sostuvo el diplomático, y destacó la complementariedad entre ambos países en innovación y sustentabilidad. 

 Alternativa socialista 

El litio, el cobre, las tierras raras, etc. en la actualidad son efectivamente recursos estratégicos, de las que las grandes mineras, en su inmensa mayoría extranjeras, obtienen enormes beneficios sin que ello dé lugar a un proceso de industrialización de esos recursos y tampoco que paguen regalías (a pesar de que son recursos no renovables) que permitan volcar recursos en las regiones en función de un plan de infraestructuras e industrialización.
 Argentina se relaciona frente a las mineras como proveedora de materia prima. Los procesos que conducen al mineral a transformarse en carbonato de litio, hidróxido de litio, carburo de litio, no superan el rango de productos primerizados. 
 Las mineras se controlan a sí mismas. Por eso más allá de los discursos, los grandes emprendimientos, como lo fue la Alumbrera, contaminan el ambiente, los suelos y las aguas de los ríos y los acuíferos. La minera Livent secó el río Los Patos en la zona de Antofagasta de la Sierra en Catamarca.
 Los diferentes gobiernos, nacionales y provinciales, conducidos por los partidos defensores del capitalismo, comulgan con esta política de entrega servil a los intereses de los grandes capitales y las grandes potencias. Por eso apoyan el RIGI, como apoyaron en su momento el cambio de los códigos de minería bajo el gobierno de Menem rebajando las regalías; o en gobierno posteriores, habilitando emprendimientos en zonas de periglaciares, etc. 
 La salida pasa por luchar por la nacionalización del agua y de todos los emprendimientos mineros estratégicos bajo control obrero y pobladores de las regiones. Cierre de todo emprendimiento que contamine el ambiente y las aguas. Por un plan de industrialización de los mismos bajo control obrero.

 Daniel Blanco 
 14/10/2025

Un “plan de paz” sobre doscientos mil asesinados


La lucha de clases, no la ‘geopolítica’, logrará la autodeterminación de Palestina. El canje entre los rehenes israelíes en los túneles de Hamas y los rehenes palestinos en las cárceles sionistas hubiera podido producirse en numerosas oportunidades desde el lanzamiento de la guerra genocida contra el pueblo palestino. Netanyahu, sin embargo, saboteó todos los acuerdos de cese del fuego anteriores, que establecían un calendario de retiro de las tropas israelíes de la Franja. El canje de rehenes había sido la reivindicación que justificó Hamas para producir el asalto al sur de Israel el 7 de octubre de 2023. Los miles de palestinos encarcelados en Israel durante varias décadas son, a justo título, rehenes secuestrados por un Estado reconocido internacionalmente, que no han recibido un trato ajustado a derecho. Varias imágenes, en los medios televisivos, así como el testimonio de periodistas, dan cuenta de que el estado físico de los rehenes israelíes es considerablemente mejor que el de los palestinos, que tienen signos de torturas e inanición. Por dura que sea una privación de libertad, es claro que el cuidado brindado por Hamas a los rehenes israelíes ha sido claramente mejor que los vejámenes del sionismo a los palestinos que se pudrían en sus cárceles. Cientos de familiares y allegados recibieron con alegría, pero también con mucho dolor a 88 prisioneros, rapados, con golpes en la cara, esqueléticos, algunos ni siquiera podían caminar. Los liberados no quisieron hablar (a diferencia de anteriores canjes) por las amenazas de los servicios secretos israelíes si lo hacían. Entre los 2.000 rehenes palestinos liberados no están ni el dirigente de la OLP Marwan Bargouthi ni el pediatra Hussam Abu Safiya, postulado al Premio Nobel de la Paz y exdirector del hospital Kamal Adwan. Safiya está secuestrado sin que se le hayan formulado cargos y muy deteriorado por las torturas. Israel dijo que su libertad es impensable.
 Netanyahu y su gabinete de guerra sólo lograron liberar, por medio de las armas, a dos o tres rehenes retenidos por Hamas; las masacres producidas para lograr esa liberación resultaron un rotundo fracaso. Lo que Trump y sus socios no quieren mencionar es lo más evidente: ni el quinto ejército del mundo ni las bombas y drones que les facilitó el imperialismo fueron suficientes para que Israel rescatara a los rehenes por la vía militar. El carnicero de Tel Aviv y su patotero proveedor de Washington tuvieron, para rescatarlos, que negociar con la resistencia palestina que tantas veces anunciaron como aniquilada. El ejército sionista no libró una guerra de cuerpo a cuerpo, sino que se confinó a destruir, por tierra y aire, toda la infraestructura de Gaza. Los saludos a su ‘heroísmo’ son simplemente una estafa. Solamente luego de una gigantesca masacre, que algunos medios muy capacitados elevan a 200 mil gazatíes asesinados (muchos de ellos todavía se encuentran bajo los escombros), han llevado a la aceptación de este nuevo cese del fuego, que no tiene nada de ‘paz’. Trump mismo amenazó con “desatar el infierno” en Gaza si no se firmaba su plan de “20 puntos”. En su discurso ante el parlamento israelí reivindicó la enorme ayuda militar que Estados Unidos ha brindado, y lo sigue haciendo, al Estado sionista; no mencionó, sin embargo, el despliegue de portaviones y destructores en el Mediterráneo. La pelea entre Goliat y David ha quedado, en este caso, empequeñecida. Incluso Donald Trump se ha visto obligado a un cese del fuego con los gobernantes hutíes de Yemen, para preservar a sus naves en el Mediterráneo, dejando en manos de Netanyahu la continuidad de la confrontación militar. 
 Bajo una presión militar inconmensurable, Trump logró armar una coalición de todos los Estados árabes y europeos contra Hamas; incluso con esta obsecuencia, le fue vedado a Netanyahu asistir a la ceremonia de la victoria que tuvo lugar en Egipto. Esa coalición carece de una política común frente a las intenciones de Trump contra Irán o la misma cuestión de un pseudo Estado palestino. El “plan de paz” no ha pacificado nada. En lugar de la ‘paz’ ha establecido un régimen confuso de ocupación militar de la Franja. El ejército sionista controla el territorio desde una llamada “línea amarilla”. De otro lado, continúa la salvajería de los colonos en Cisjordania y la ocupación israelí en el sur de Líbano y Siria. El dispositivo de conjunto está delineado para un “cambio de régimen” en Irán. El “desarme” de Hamas, que establece el calendario de Trump, constituye una coartada perfecta para reanudar las hostilidades por parte de la fuerza sionista de ocupación. El plan de Trump es una salida de emergencia del imperialismo ante el levantamiento internacional de masas, que ha ido creciendo contra el genocidio sionista, y la desintegración que el genocidio estaba provocando en los Estados árabes. 
 Trump plantea crear una fuerza de intervención internacional en Gaza, algo que Israel ha rechazado desde su creación, en el entendimiento que cuestiona su propia capacidad para defender la seguridad nacional. Según adelantó la cadena estadounidense ABC News, 200 soldados estadounidenses comenzaron a llegar a Israel desde EE.UU. y desde otros países de Medio Oriente para establecer un centro de coordinación que supervisará la implementación del alto el fuego en Gaza. La reconstrucción de la Franja, en condiciones ‘geopolíticas’ inciertas, es, sin embargo, vital –por lo pronto para evitar el aumento de muertes, en especial de niños, por congelamiento en el invierno boreal. Trump ya tiene alistada a su tropa de pulpos inmobiliarios para el caso, que debería operar bajo un gobierno, también incierto, con la cara del inglés Tony Blair y la tutela del mismo Trump. A esto habría que añadir una crisis política inevitable en Israel, y no solamente debido a la disidencia de los ministros de la ultraderecha religiosa con diversos aspectos del “plan de paz” o el propósito de construir el Gran Israel mediante la anexión de Gaza y Cisjordania. Trump aconsejó un acuerdo entre Netanhayu y el jefe de la oposición, Yair Lapid, que en el momento actual no representa virtualmente a nadie. El “establishment” político y militar sionista todavía debe responder por su responsabilidad por la aparente desmovilización militar y las muertes ocurridas en ocasión del asalto de Hamas del 7 de octubre. Israel también enfrenta una disputa con sus socios históricos, no solamente por el destino de Gaza sino por las relaciones el conjunto de los países limítrofes a los que ha ocupado parcialmente. En las festividades en Israel por el canje de rehenes, la multitud aplaudía a Trump y abucheaba a Netanyahu; el norteamericano tuvo que pedir la exculpación de Netanyahu por los casos de corrupción –“à la Bolsonaro”.
 La autodeterminación de Palestina está afuera de la agenda del imperialismo y los Estados árabes y musulmanes, en especial Turquía. Es una tarea que compete a las masas de estos países. La guerra mundial (arancelaria, financiera, militar) agrava las pésimas condiciones de los trabajadores de todo el Medio Oriente y plantea, en condiciones más agudas, los objetivos de las revoluciones derrotadas de la “primavera árabe”. El desarrollo de la lucha de clases se confrontará con la agenda ‘geopolítica’ internacional (es decir imperialista). Esta es la base para una lucha revolucionaria por los Estados Socialistas del Medio Oriente. 

 Comité de Redacción Política Obrera
 14/10/2025

miércoles, 15 de octubre de 2025

El “Centro Nacional contra el Terrorismo”, para un Estado policial


El desahuciado gobierno de Javier Milei se aferra al imperialismo yanqui, por un lado, y a la puesta en pie de un Estado policial, del otro. 
 Por medio del Decreto de Necesidad y Urgencia 717/2025, rubricado por Milei y Francos, el gobierno nacional creó el Centro Nacional Antiterrorista (CNA), que estará bajo la tutela de la Secretaria de Inteligencia del Estado (SIDE). El propósito que el gobierno asigna a esta dependencia es “integrar, analizar y compartir información entre sus integrantes, diseñar estrategias y establecer criterios de actuación y coordinación eficaces en la lucha contra el terrorismo”. También se puede leer que la SIDE será la que asista al ente creado con “los recursos humanos y presupuestarios necesarios”, con el objetivo de llevar adelante las funciones asignadas, entre las que se encuentran brindar información y asistencia de instituciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras; contribuir a la prevención y a la determinación de los riesgos y amenazas en materia de terrorismo y elaborar y aprobar lineamientos, estrategias y objetivos generales en la lucha contra el terrorismo (Perfil, 8/10). 
 A su vez la CNA tendrá bajo su control directivas, protocolos y documentos oficiales con la finalidad de definir como intervenir en lo que el DNU define como el “Ciclo Terrorista”, y a partir de esto, destinar “los esfuerzos de inversión, investigación, capacitación y desarrollo de las capacidades estatales en la materia junto a la celebración de convenios con instituciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras también formarán parte de sus tareas”. También estará bajo su esfera la confección de informes sobre el “Ciclo Terrorista” en el ámbito nacional, regional e internacional. Un dato no menor es que el CNA tendrá la potestad de promover proyectos de orden legislativos, que se conviertan en norma para reforzar la “prevención” y la “lucha” contra el terrorismo. 
 Los voceros del gobierno rápidamente salieron a declarar que la creación del CNA está en sintonía con políticas aplicadas en otros países como España y Estados Unidos, y operara mancomunadamente para “coordinar los esfuerzos interinstitucionales en la materia”. De esta manera, “permitirá aprovechar de una manera más eficiente y eficaz las capacidades de los distintos entes públicos a través de su integración y trabajo conjunto”. Lo que el gobierno liberticida presenta como integración no es más que el sometimiento a los servicios de inteligencia exteriores, como la CIA y el Mossad, los cuales ya tienen colonizada a la SIDE. 
 Una superestructura conformará el CNA, que estará integrado por funcionarios de la SIDE, la Unidad de Información Financiera (UIF), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, la Dirección Nacional de Migraciones y de los ministerios de Defensa, Seguridad Nacional, Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, y Justicia. 
 La presentación del CNA estuvo a cargo de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien hizo referencia los atentados contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994) -que la represora serial de jubilados calificó como una deuda pendiente de la justicia y la seguridad. En el texto oficial se puede leer que estos hechos “pusieron en evidencia las deficiencias en los marcos de prevención y cooperación”, pero lo que se puso de manifiesto en la impunidad de los atentados es la impunidad de la ´conexión local´ - el aparato represivo criollo. Bullrich insistió en que el CNA “busca evitar la repetición de episodios similares y alinear la política nacional con los compromisos internacionales, como la Convención Interamericana contra el Terrorismo”, es decir, con el imperialismo. 
 Mientras Milei sigue descargando un ajuste de características brutales (“el más grande de la historia”), y que se acentuará a merced de los acuerdos arribados con los Estados Unidos, aumenta el presupuesto para los servicios de inteligencia, brindándole toda la maquinaria estatal. La lucha contra el Estado policial no va a salir de la rosca de los partidos burgueses en el Parlamento o fuera de él. Es necesario plantear la apertura y desclasificación de los archivos en manos de los aparatos represivos del Estado y su consecuente desmantelamiento.

Lucas Giannetti 
 14/10/2025

Del discurso de odio al doble femicidio en Córdoba: la ligazón entre Pablo Laurta, Laje y Milei


Laurta, el femicida, y sus compañeros libertarios. 

No es un hecho aislado sino parte del avance de una política reaccionaria que encuentra eco en el gobierno de Milei, que además aplica un ajuste que afecta duramente a las mujeres.
 El domingo 12 de octubre, Pablo Laurta fue detenido luego de asesinar a balazos a su expareja, Luna Giardina, de 24 años, y a su exsuegra, Mariel Zamudio, de 54. Tras el doble femicidio, secuestró al hijo que tenía en común con Giardina, en un hecho que conmocionó a Córdoba y reavivó el debate sobre los discursos de odio y su impacto concreto en la violencia hacia las mujeres.
 Cuando se revisa el prontuario ideológico de Laurta, la noticia no sorprende a nadie. En redes sociales se presentaba como “antifeminista” y fue fundador del espacio Varones Unidos, un grupo dedicado a cuestionar las políticas de género y los derechos conquistados por el movimiento de mujeres. Bajo el discurso de combatir las “denuncias falsas”, Laurta y su organización impulsaban una narrativa basada en la victimización masculina, el negacionismo de la violencia de género y la reivindicación de valores conservadores. 
 Desde hace años, Laurta se autoproclamaba “presidente” de esta organización, que llegó a tener presencia tanto en Argentina como en Uruguay. En entrevistas y publicaciones, atacaba la ley de Violencia de Género uruguaya, denunciando una supuesta “asimetría legal” entre hombres y mujeres, y defendiendo el derecho de los varones a permanecer en sus hogares incluso ante denuncias judiciales, aunque fueran -según él- “falsas”. Su retórica coincidía con los postulados más reaccionarios de la extrema derecha, que busca deslegitimar la lucha de movimiento de mujeres y naturalizar las normas heterocispatriarcales. 
 Durante meses, la página de Varones Unidos difundió textos sobre “el caso Pedro Laurta”, presentándolo como víctima del sistema judicial cordobés. Allí se publicaron teorías conspirativas sin sustento, que acusaban a las mujeres involucradas de extorsión, explotación sexual infantil y estafa. Estas publicaciones, difundidas sin pruebas, fueron parte de una campaña sistemática de difamación y hostigamiento contra las víctimas del doble femicidio. 
 En sus redes, Laurta exhibía además una clara afinidad política con Javier Milei y Donald Trump, referentes de la ultraderecha liberal y reaccionaria. Participó activamente en actos y conferencias junto a Agustín Laje y Nicolás Márquez, autores del libro El libro negro de la nueva izquierda, texto de cabecera de los sectores más conservadores y antiderechos de la región. Laurta fue fotografiado en la presentación de esa obra en el Palacio Legislativo de Uruguay, donde Laje y Márquez reivindicaron abiertamente su lucha contra el feminismo y el movimiento LGBTQ+.
 En videos que circularon por redes, ambos saludan a Varones Unidos con frases como “sigan adelante con esta cruzada que nos es común”, dejando en claro su apoyo a este tipo de agrupaciones.
 El vínculo entre estos sectores se reforzó además cuando el femicida convocó en su cuenta de Facebook a participar del debate público que enfrentó a Agustín Laje con Gloria Álvarez sobre la ley del aborto, transmitido a través del perfil de Javier Milei. 
 No se trata de vínculos casuales. La red de articulación entre personajes como Laje, Milei, Márquez y espacios como Varones Unidos forma parte de una ofensiva ideológica que busca reinstalar discursos de odio bajo la apariencia de “debate cultural”. Detrás del discurso de la “libertad de expresión” se oculta una estrategia política que niega la violencia machista, persigue el lenguaje inclusivo, cuestiona los derechos sexuales y reproductivos, y desmantela las políticas públicas de género.
 Este doble femicidio no es más que el resultado extremo de un clima social donde los mensajes de odio se legitiman desde las más altas esferas del poder. Mientras Milei intenta eliminar la figura de femicidio del Código Penal, recorta fondos a los programas de asistencia a víctimas y desmantela la Línea 144, su gobierno alimenta con discursos y gestos el mismo caldo de cultivo que habilita hechos como el de Córdoba. 
 En la provincia, el gobernador Llaryora se jacta de ser quien aplica la motosierra de Milei, aprovechando este planteo ideológico contra las mujeres para llevar adelante sus propias políticas de ajuste como el recorte al Polo Integral de la Mujer. Luna venía denunciando su situación de violencia, contaba con un botón antipánico y una orden de restricción, y de todos modos era acosada sistemáticamente por Laurta. Los protocolos legales estaban cubiertos y aun así el final fue fatal. 
 El caso Laurta expone una conexión directa entre la violencia misógina y la expansión de la ultraderecha. No es solo un crimen individual, sino el síntoma de un proyecto político que pretende hacernos retroceder décadas en materia de derechos y libertades. Los discursos de odio no surgen del vacío: son legitimados desde el Estado por un gobierno que reivindica el negacionismo, ataca las conquistas del movimiento de mujeres y alienta a los violentos con cada medida y cada declaración. 
 La única salida es organizar la fuerza de las y los trabajadores, de las mujeres y disidencias, para echar a Milei y a todo su séquito de cómplices reaccionarios y violentos. Solo con la movilización independiente y la lucha en las calles podremos frenar esta ofensiva contra nuestros derechos y abrir paso a una salida propia. 

 Agustina Serra

El femicida Pablo Laurta y la agenda reaccionaria de Milei

El asesino participó de encuentros con Agustín Laje y Nicolás Márquez, asesores del presidente e ideólogos del odio a las mujeres. Laurta comparte las ideas de Milei. 

El carácter performativo de los discursos de odio diseminados desde el poder se ve con toda claridad en el doble femicidio perpetrado por Pablo Laurta, quien, antes de cometer esos crímenes, había compartido encuentros con Agustín Laje y Nicolás Márquez, asesores de Javier Milei, cuyos postulados misóginos oficiaron de fermento ideológico de sus planes femicidas. 
 Laurta, luego de asesinar con arma de fuego a su expareja, Luna Giardina, y a su exsuegra, Mariel Zamudio, en la provincia de Córdoba, secuestró a su hijo de cinco años, llevándolo a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, donde fue interceptado por las fuerzas de seguridad cuando intentaba cruzar a Uruguay, su país de origen. Por otra parte, el remisero que trasladó al femicida y al niño hasta Entre Ríos se encuentra desaparecido. 
 En el doble femicidio que estremece al país vuelve a aparecer la responsabilidad ineludible del Estado. En primer lugar, Luna Giardina había denunciado previamente a Laurta en reiteradas oportunidades por situaciones de violencia contra ella y su hijo, pero, como suele ocurrir, no halló en la Justicia resguardo alguno, solo un botón antipánico mientras el agresor seguía actuando con total impunidad, lo que terminó costándole la vida. 
 Por otro lado, debemos remarcar que Laurta encontró en la ultraderecha continental un marco teórico propicio para alimentar su odio hacia las mujeres. En Uruguay fundó "Varones Unidos", una organización machista vinculada con Agustín Laje y Nicolás Márquez, mentores ideológicos de Javier Milei en su cruzada contra la agenda de género. Ambos son enemigos acérrimos del derecho al aborto y de la educación sexual integral; mientras que Márquez, además, se caracteriza por hacer declaraciones públicas en las que niega la existencia de los femicidios y califica de "invertidos" a la comunidad LGTBI+, cuando él mismo carga con denuncias por violencia y abuso. Fueron sin dudas los ideólogos del aberrante discurso presidencial en el foro de Davos, que, a su turno, desató una contundente respuesta callejera en la jornada del 1F.
 Desde las redes de su agrupación, Laurta destilaba todo tipo de postulados reaccionarios, como entender a "la feminidad como el complemento natural de la esencia masculina" y presentando a víctimas como victimarios batiendo el parche de las "falsas denuncias". Además de negar la opresión femenina al describirse como defensor "de los Derechos Humanos de la Población Masculina”, y plantear como problemática social la supuesta expansión del "hembrismo y la misandría". El cinismo es tal, que llegó a acusar a su expareja, a quien terminó asesinando, de ser ella la que ejercía "violencia, comportamientos coercitivos, hostigamiento y acoso", frente a que la Justicia había fallado en contra de que el niño se fuera a vivir con él a Uruguay. Habló incluso de "secuestro parental" por parte de la madre, cuando fue él quien acabó sustrayendo al menor. 
 Como vemos, la amenaza del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, de endurecer la penas por supuestas falsas denuncias de violencia de género, con el objetivo de inocular en el imaginario social la premisa de que "las mujeres que denuncian son todas mentirosas", no tiene meros efectos simbólicos sino que se hace carne en estos hechos criminales. Es el propio gobierno el que termina dándole letra a los femicidas como Laurta para justificar sus acciones. 
 Si bien la misoginia forma parte de la ideología oficial del Estado capitalista, la gestión libertaria ha fomentado que ese principio se convirtiera en el sentido de pertenencia alrededor del cual se agrupan ciertas franjas -sobre todo juveniles- de la población masculina como forma de canalizar sus frustraciones cotidianas. La retórica gubernamental explota hasta el hartazgo el arquetipo milenario que proyecta sobre las mujeres la fuente de la maldad; sin ir más lejos, sembrar la sospecha de que habría una epidemia de "falsas denuncias", equivale a sugerir que las denunciantes estarían empeñadas en arruinarle la vida a determinado varón por despecho, interés económico, por influencia de la "ideología de género" o lo que fuere. De esa manera, la ultraderecha exacerba el resentimiento de los varones hacia el colectivo femenino, habilitando actos de violencia que conducen al femicidio.
 Es una de las vías a través de las cuales Milei se ha propuesto fascistizar a un sector de la juventud para arremeter contra el movimiento de mujeres y diversidades, de potencial emancipatorio, y, a su vez, sembrar una cuña divisoria en el seno de las mayorías populares para que puedan prosperar sus planes de ajuste y miseria. La indignación por lo ocurrido en Córdoba nos debe llevar a concluir que hay que ganar las calles para echar a este gobierno, promotor de femicidios. 

 Sofía Hart

Cuando alertan por epidemia de fiebre amarilla, el gobierno recorta la gratuidad de la vacuna


El gobierno eliminó la gratuidad de la vacuna contra la fiebre amarilla. 

Mientras la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alerta sobre una posible epidemia de fiebre amarilla en Sudamérica, luego de que se registrar cientos de casos y alta mortalidad en Brasil, Perú y Bolivia, el gobierno de Milei agrava la situación. El gobierno anunció que “prepara un plan de acción”, pero en realidad sigue ajustando a la salud, al punto de quitar la gratuidad de la vacuna, e incluso fue cuestionado por expertos que se reunieron con el Ministerio de Salud de la Nación y advirtieron que las medidas son insuficientes frente al riesgo de expansión del virus.
 Sucede que, mientras la amenaza crece, el gobierno argentino decidió eliminar la gratuidad de la vacuna contra la fiebre amarilla para la mayoría de la población. Solo se mantendrá gratuita en algunas provincias del norte —Formosa, Misiones, Corrientes y partes de Chaco, Jujuy y Salta—, dejando afuera a millones de personas que viajan o trabajan en zonas de riesgo.
 La medida fue repudiada por todas las sociedades científicas del país —infectología, virología, microbiología, vacunología y medicina general—, que advirtieron que la restricción de la vacunación gratuita aumenta el riesgo de un brote urbano y pone en peligro al conjunto de la población. Cuando la inmunización no alcanza a la mayoría, no solo queda desprotegido quien no puede pagar una dosis, sino que se rompe el escudo colectivo que impide la propagación del virus. En otras palabras: el ajuste sanitario es un ataque directo a la salud pública de todo el pueblo trabajador.
 El carácter criminal de esta política se agrava si se considera el cuadro general del sistema de salud: cierres de programas de prevención, despidos en hospitales, congelamiento de salarios del personal y una ejecución presupuestaria en caída libre. Expresión de esto es el desfinanciamiento del Hospital Garrahan, la suspensión de vacunas en campañas nacionales, la falta de insumos y medicamentos en hospitales públicos y el vaciamiento del Malbrán. 
 Según un informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el presupuesto real ejecutado en los principales organismos de salud se desplomó en los últimos dos años. El Instituto Nacional del Cáncer sufrió una caída del 58%, la Superintendencia de Servicios de Salud del 70%, el Hospital Posadas del 29%, y el Malbrán —clave para la vigilancia epidemiológica— del 22%. Los programas sanitarios también fueron arrasados: la prevención de enfermedades endémicas cayó 74%, la de enfermedades transmisibles e inmunoprevenibles 89%, y la atención sanitaria en el territorio directamente desapareció, con una reducción del 100%. En un contexto de amenaza epidémica, estos números reflejan el desmantelamiento deliberado del sistema de salud pública bajo el gobierno de Milei, que está transformando derechos elementales en privilegios de clase. 
 Las consecuencias de la fiebre amarilla recae con más fuerza sobre quienes no pueden pagar una vacuna, una consulta o un traslado. La única salida a esta política de barbarie es la organización independiente de trabajadores y profesionales de la salud junto a la población. Hace falta un plan nacional de vacunación gratuito, universal y urgente, bajo control de los trabajadores de la salud, junto con la reposición inmediata del presupuesto sanitario recortado y el cese de los despidos y cierres de programas.
 La defensa de la vida del pueblo trabajador exige romper con el ajuste dictado por el FMI y aplicado por Milei. Frente a la fiebre amarilla y al vaciamiento sanitario, la respuesta es más organización, más lucha y más control popular sobre los recursos de la salud. 

 Camila García

Inflación en ascenso, y ya duplica la pauta salarial


El IPC de septiembre fue de 2,1%.
 Crece el endeudamiento familiar. 

El Indec dio a conocer el índice de inflación de septiembre, que se ubicó en el 2,1%, acumulando 22% en los primeros nueve meses del año y 31,8% en términos interanuales. Un guarismo que se encuentra por encima del aumento mensual del 1% con el que cerraron la mayoría de las paritarias, profundizando la pérdida salarial que asedia al movimiento obrero. 
 Para que el repunte del IPC no se convierta en un salto inflacionario que le asegure una derrota electoral, el gobierno se jugó a mantener pisado el tipo de cambio, sin dejar de financiar la fuga de divisas, apelando a medidas muy costosas para el país como la suba de tasas hasta el 70%, agravando la recesión económica; la venta de divisas que liquidó el agro -tras la quita de retenciones- para intervenir en la brecha; y el acuerdo con Estados Unidos a cambio de una entrega nacional sin precedentes, que llevó al Tesoro yanqui a instruir al Banco Santander para que realizara una compra de pesos argentinos en pos de bajar la cotización local del dólar.
 Sin embargo, todos los analistas descuentan que habrá devaluación luego de las elecciones, pulverizando los ingresos populares, que ya vienen en caída fruto del cepo salarial impuesto por el gobierno y acatado por las burocracias de los sindicatos. Según los cálculos del Mirador de la Actualidad de la Economía y el Trabajo (Mate), en julio 2025 -último dato disponible-, los salarios del sector público se encontraban 19 puntos por debajo del nivel de noviembre 2023, lo que equivale a decir que cada empleado estatal perdió, en promedio, $8,1 millones de pesos desde que asumió Milei. En el sector privado registrado, los salarios quedaron 5 puntos por detrás respecto al inicio de la gestión libertaria, por lo que cada trabajador acumula una pérdida de $1,7 millones en el período descripto.
 Ni qué decir de las jubilaciones, que perdieron 23 puntos de poder adquisitivo desde que gobierna Milei, lo cual implica un robo de $4 millones a cada jubilado. Sin dudas, el mentado equilibrio fiscal del que se jacta el oficialismo recayó sobre las espaldas de los adultos mayores, que deben optar entre comer o comprar medicamentos y son reprimidos cada vez que salen a la calle por sus demandas. 
 Así las cosas, La Libertad Avanza en el poder garantizó una transferencia de $40,1 billones desde el bolsillo de los asalariados hacia el de los capitalistas, granjeándose el apoyo de estos últimos. Semejante confiscación no hubiera sido posible sin el concurso de las direcciones burocráticas de los gremios, que se lanzaron a firmar paritarias a la baja, a espaldas de sus bases, agravando la pobreza entre los trabajadores ocupados. 
 La combinación de miseria salarial y tasas siderales condujo a las familias trabajadoras a un espiral de endeudamiento. Según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), en base a datos oficiales, uno de cada tres argentinos con ingresos está endeudado con entidades financieras o bancos en el país. Son aproximadamente 11,3 millones de personas, cuya deuda promedio trepó a $3,7 millones. Para saldarla, esos hogares necesitarían percibir tres salarios del sector privado registrado. 
 La población trabajadora, para llegar a fin de mes, se ve obligada a financiar con tarjeta de crédito la compra de artículos de primera necesidad, acumulando intereses que vuelven imposible el objetivo de desendeudarse. Como vemos, no solo las patronales se apropian de una porción cada vez mayor del trabajo ajeno, sino también la banca usuraria, generando nuevas y peores privaciones en la vida de las mayorías. 
 El retroceso de los salarios ya es inaguantable. Es necesario luchar para recomponerlos siguiendo el ejemplo de los trabajadores del Garrahan, que quebraron la intransigencia del gobierno con el método de la asamblea, la huelga y la movilización callejera, conquistando mejoras significativas. Si nos organizamos, podemos derrotar la ofensiva antiobrera de Milei y los empresarios. 

 Sofía Hart

martes, 14 de octubre de 2025

Trump amenaza a Rusia y Europa se prepara para la guerra abierta


Trump ha anunciado que entregará misiles Tomahawks a Ucrania, aunque después relativizó esa afirmación. 
Con un alcance de 2.500 kilómetros —casi diez veces superior al de los ATACMS—, los misiles Tomahawk podrían poner en riesgo objetivos militares estratégicos e infraestructuras críticas en toda Rusia, lejos de las fronteras de Ucrania. La adquisición de Tomahawks colocaría a Moscú cómodamente dentro del alcance del arsenal de Kiev. Una opinión extendida descarta esta posibilidad por dos razones. La primera es que Ucrania no tiene la capacidad de lanzar este tipo de misiles. Según detallan los medios especializados, Kiev no dispone de ninguna de estas capacidades y tiene pocas posibilidades de adquirirlas a corto o medio plazo. El segundo inconveniente son sus existencias: “Si bien el Tomahawk es un misil caro, el verdadero problema en cuanto a materiales no es el precio, sino la producción. Estados Unidos produce entre 50 y 70 misiles al año y ha invertido cientos en Oriente Medio.” (The Telegraph 2/10). Son los mismos que Estados Unidos disparó desde submarinos contra las instalaciones nucleares iraníes en julio pasado. 
 Hace un año, cuando se debatía la obtención del permiso de Joe Biden para lanzar misiles estadounidenses de largo alcance ATACMS, Rusia modificó su doctrina nuclear, garantizando el derecho de Moscú a lanzar un ataque nuclear en respuesta a una agresión con armamento de distancia profunda. Consultado por la prensa Trump respondió “¡He decidido proporcionárselos, pero primero quiero saber qué harán con ellos!" Dmitri Medvedev, el ex presidente de Rusia y ahora titular del Consejo de Seguridad, replicó: “Bueno, está claro lo que harán: atacarán París, Berlín y Varsovia. Incluso el presidente de Estados Unidos debería entenderlo…" Esta declaración se interpretó como una amenaza tácita de que Rusia atacaría ciudades europeas si Ucrania recibe los misiles. Keith Kellogg, enviado del presidente estadounidense a Ucrania, despejó dudas: “Creo que leyendo lo que él [Trump] ha dicho, la respuesta es sí. Hay que usar la capacidad de atacar a fondo. No existen los santuarios”, declaró a Fox. 
 En noviembre de 2024, Biden levantó la prohibición del uso de misiles ATACMS contra territorio ruso, tras lo cual se utilizaron para atacar la región de Kursk. Unos días después, Moscú lanzó un misil Oreshnik, hipersónico, contra Ucrania. Poco después de su investidura, Trump bloqueó el uso de misiles de largo alcance contra territorio ruso. La historia no se repite, pero rima. Putin, ha reiterado varias veces que esto destruiría las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, llevándolas a un nuevo nivel de escalada: los Tomahawk tienen capacidad nuclear.
 La pertenencia de Ucrania a la OTAN y el despliegue de misiles nucleares estadounidenses a 500 kilómetros de Moscú serían, como definió alguien, ‘un cuchillo en la garganta.’ Para Europa no es menos grave. La política armamentística de la OTAN es un ataque a su propia población. Miles de millones de dólares fluyen a las corporaciones estadounidenses de armas y energía. Estados Unidos ha logrado eliminar a Europa como competidor económico. Con esto, ha logrado un objetivo importante de la guerra en Ucrania.
 Resta definir si el acercamiento consumado en la reunión de Achorage (Alaska) entre Putin y Trump y lo conversado allí está definitivamente muerto o existe alguna otra hoja de ruta. Trump ha puesto la política hacia Rusia bajo su control directo y el de unos pocos asesores leales. Los canales intermilitares permanecen inactivos. Los satélites estadounidenses guían los drones y la artillería ucraniana; los sistemas de comunicaciones estadounidenses unen su estructura de mando. Como ventiló el New York Times a principios de año, las operaciones de combate en la guerra de Ucrania se organizan desde la base militar estadounidense en Wiesbaden (Alemania), incluyendo ataques contra artillería y lanzacohetes. Estados Unidos conduce la guerra manteniendo distancia del teatro de operaciones, lo que los analistas denominan “liderar desde atrás” (Lead From Behind). Estableciendo sistemas de alianzas para proyectar indirectamente su voluntad en regiones clave. “En general, el mensaje ruso es claro: la situación está volviendo a la era Biden.” (Kommersant 7/10)
 En el terreno, Rusia viene atacando en forma sistemática la infraestructura energética de Ucrania, algo que sucede desde 2022 en esta época del año: “Una serie de ataques aéreos masivos rusos durante la última semana han inutilizado casi el 60 por ciento de la producción de gas de Ucrania, lo que aumenta los temores de escasez durante el invierno, según dos funcionarios ucranianos con conocimiento de los daños.” (Financial Times 10/10). Putin había amenazado previamente con tales ataques, afirmando que serían una respuesta a los ataques de Ucrania contra las refinerías rusas.

 Militarización de Europa 

En la guerra entre la OTAN y Rusia no sólo el uso de drones ha implicado un cambio radical en la forma de combate, también el uso generalizado de las comunicaciones por internet, así como de las imágenes satelitales para el reconocimiento. La inteligencia artificial se emplea con fines militares. Esto ha disipado la niebla de guerra: ahora todos los movimientos de tropas y equipos a lo largo de la línea de contacto y los territorios adyacentes (hasta 50 km de profundidad) están bajo el control de los bandos opuestos, lo cual ha transformado significativamente las tácticas de combate. Como enseña la historia, cada guerra es única a su manera. Dicho esto, y más allá de las nuevas tendencias, la victoria en el campo de batalla la consigue el soldado de infantería. Lo cual implica reclutamiento y una movilización amplia de la población. Ucrania adolece de una falta crónica de tropa. Las deserciones y abandonos sin permiso se cuentan por decenas de miles. El cuerpo encargado de “reclutar” en las calles a los civiles es repudiado ampliamente por la población. Los estados mayores de los demás países han tomado nota de este estado de cosas. El conjunto de Europa se está reestructurando para la guerra, como advierten todos los observadores. Alemania y sobre todo Polonia se proyectan como los estados de primera línea en esa confrontación, para lo cual deben militarizarse fronteras adentro, emulando los intentos de Trump con las grandes ciudades norteamericanas. 
 Alemania ha adquirido recientemente 1400 vehículos de transporte de tropas. “El anuncio de la BVM (Ministerio Federal de Defensa) no especifica qué modelos de vehículos se requieren ni para qué fines se necesitarán con tanta urgencia” (RT 5/08). Distintos observadores han expresado dudas sobre si este programa de armamento realmente pretende disuadir una agresión rusa. Ocurre que los vehículos son más adecuados para tareas policiales militarizadas. “Los alemanes adquieren una cantidad mínima de aviones de combate y casi exclusivamente transportes de tropas. La pregunta es: ¿para quién está diseñado este arsenal?” Podrían desplegarse tanto en Alemania como en otros países europeos, señalan los expertos. Estos vehículos no han demostrado su eficacia en el frente. La gran contraofensiva ucraniana de la primavera reveló que son vulnerables e inadecuadas para la guerra moderna. 
 El gobierno de Bélgica ha autorizado el despliegue del ejército en Bruselas “como apoyo a los agentes de Policía en las operaciones contra el narcotráfico”, el pretexto en apogeo. La guerra y la destrucción de las libertades van de la mano. 

 Camilo Márquez 
 11/10/2025