lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Qué hubo detrás del paro nacional?



Aunque contundente pero no con la magnitud del 10 de abril cuando contó con la adhesión de la UTA, el último paro le sirvió a la cúpula cegetista oficial para la transferencia de fondos postergados de las obras sociales. Las suspensiones y la precarización como telón de fondo.

Pese a que la UTA, sindicato del transporte, no adhirió al paro, hubo varias líneas con cuerpos de delegados opositores a Roberto Fernández, secretario general del gremio, que se plegaron a la medida. Esto fue perceptible en las líneas de Ecotrans -en los recorridos del oeste del Gran Buenos Aires- como en la línea 60, 106 y 140. Pero más aún en el subterráneo, cuya dirección sindical responde al kirchnerismo. En el paro del 10 de abril, los metrodelegados oficialistas habían denunciado el hostigamiento de la UTA para que el paro tuviera éxito en el subte. Sin embargo, en esta oportunidad y sin los ómnibus como convocantes, la medida fue masiva, a tal punto que la empresa tuvo que implementar un esquema de emergencia motorizado por personal jerárquico e interrumpió el servicio a las 20:30, dos horas antes de lo habitual.
Los talleres estuvieron paralizados y la línea B, cuyos delegados pertenecen al clasismo, no tuvo actividad. A pesar de que la UTA no paró, la merma de pasajeros fue muy notoria y se asemejó a la de un feriado. Este elevado ausentismo señala que un sector muy importante de los trabajadores eligió parar a pesar de que las direcciones de sus gremios no lo hicieron.
Sin que direcciones de gremios industriales como Smata o la Uocra adhirieran al paro, el éxito de la medida en vastos sectores de estas ramas industriales fue contundente. El parque industrial de Pilar, el más importante del país y con más de 20 mil obreros en 180 empresas y fábricas, estuvo totalmente paralizado por los piquetes de los obreros de varias plantas del parque en sus tres entradas.
Lo mismo ocurrió en los grandes talleres del gremio gráfico, a pesar de que la Federación Gráfica no llamó a parar. AGR-Clarín, Donnelley -que se encuentra ocupada por sus obreros y produciendo desde el cierre decretado por los empresarios-, World Color, Interpack Impresores, Morvillo y Celomat, que son los que concentran la mayor parte de la industria, pararon. En Fate, empresa del neumático, sus 1800 trabajadores decidieron parar a partir de las 22 del miércoles y participaron del piquete en la Panamaericana, desde donde se podía observar el poco flujo automovilístico y de colectivos que daría cuenta de la poca afluencia de trabajadores a sus empresas.
No sólo la izquierda realizó piquetes. El gremio de Camioneros tucumano interrumpió cuatro accesos a la ciudad de San Miguel de Tucumán, en Mendoza cortaron el ingreso de los trabajadores de la destilería petrolera que nuclea a 3000 obreros y también hubo piquetes camioneros en Neuquén. En Mendoza el paro fue casi total y también pararon los colectivos de transporte, a la vez que asociaciones de pequeños campesinos se sumaron activamente a los piquetes y movilizaciones. En Santa Fe, el cordón industrial de San Lorenzo estuvo completamente paralizado a pesar de que varios gremios no llamaron a la protesta, pero cuyos trabajadores se plegaron con la excusa de los cortes.

Telón de fondo

La huelga general convocada por la CGT y la CTA vuelve a poner en el centro de la escena las principales reivindicaciones del conjunto del movimiento obrero. Entre ellas se encuentran: la persistencia de altos niveles de inflación que erosiona el poder adquisitivo del salario; la precarización laboral que incluye un amplio sector de trabajadores no registrados, tercerizaciones, falsos autónomos, contrataciones temporales y por agencia; la situación de una gran cantidad de trabajadores que poseen ingresos inferiores al salario mínimo, vital y móvil, y la de la mayoría de los jubilados, cuyo haber mínimo se mantiene en niveles extremadamente bajos; la continuidad de un sistema impositivo basado en los impuestos al consumo (IVA), y donde el mal llamado impuesto a las ganancias afecta, proporcionalmente, mucho más a los trabajadores alcanzados que a las empresas.
El pliego de reivindicaciones tambiénincluye la defensa de las fuentes de trabajo. Desde comienzos de año, y con la excusa de una situación de crisis, las empresas han implementado planes de reducción de personal a través de despidos y suspensiones masivas. La punta de lanza de este proceso fue la industria automotriz con 9600 suspensiones con salarios de entre el 65 y el 75 por ciento, jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios.
El ajuste impulsado por las terminales de la industria automotriz afectó también a los trabajadores dependientes de las empresas autopartistas, muchas de ellas también filiales de empresas transnacionales donde se produjeron 1231 despidos y 1152 suspensiones.
Recientemente las tres fábricas del neumático acordaron con el sindicato del sector, dirigido por la CTA oficialista, un total de 3700 suspensiones.
De todos modos, la situación comienza a alcanzar a actividades que no son interdependientes como material ferroviario, construcción, petróleo, gráfica, prensa y TV, alimentación, metalúrgica, plásticos, química, textil, electrodomésticos, cerámica y comercio.
Los empresarios también avanzan en una mayor intensificación del uso de la fuerza de trabajo, obligando a los trabajadores a mantener los niveles de producción a pesar de la reducción de personal; intentan revertir conquistas en materia de condiciones laborales y presencia sindical en los lugares de trabajo, bajo amenaza de aumentar la cantidad de despidos y suspensiones. Se trata de un intento de los empleadores paraaumentar el disciplinamiento de los trabajadores, a fin de que estos acepten hacerse cargo de los costos de la crisis bajo amenaza de perder los puestos de trabajo.
Acindar y Tenaris en Villa Constitución, Santa Fe, son un buen ejemplo. Como señala un delegado de la CTA opositora,En cuanto al aumento de la productividad, se refiere a aumentar la producción, (proyección de acería de 1,7 millón de toneladas) sin aumentar el plantel y en algunos casos con muy poca mejoría en las condiciones y medio ambiente de trabajo. Esto, sumado a las extensas jornadas laborales y los ritmos de producción acelerados, afecta la salud del trabajador y sus relaciones sociales.
Acindar habla de un menor margen de ganancias, aunque estuvo dentro de las que más facturó en el 2013 con 7107 millones en el año, 14.459 pesos por minuto. Suma que se acerca al sueldo promedio de un trabajador propio de planta permanente, mucho más de lo que gana un tercerizado en el mes.
En cuanto a Tenaris, fábrica de caños también de Villa Constitución, contaba con un plantel de 230 trabajadores aproximadamente y funcionaba en 4 turnos rotativos, actualmente se redujo a la mitad del plantel y dos turnos ficticios, porque los planteles se completan con horas extras y no con el ingreso de personal que lo cubra.

Trabajadores ocupados y pobres

¿Qué significa que el 34 por ciento de los trabajadores no esté registrado? No tienen acceso a las prestaciones de la seguridad social (aportes jubilatorios, asignaciones familiares, pensiones, entre otros), no tienen cobertura frente a enfermedades ni accidentes laborales, enfrentan numerosas dificultades al momento de ejercer sus derechos laborales (aplicación de salarios de convenio, goce de licencias laborales, percepción de otros beneficios sociales), su puesto de trabajo está sujeto a mayor inestabilidad laboral. Además, la existencia de una gran cantidad de trabajadores no registrados implica una mayor debilidad para el conjunto de los trabajadores (incluidos los registrados) al momento de pretender ejercer sus derechos a través de la acción colectiva.
Este indicador de precariedad excluye a los trabajadores del sector público, pero además no registra los casos de falta de registro de una parte del salario. Muchos trabajadores poseen sumas en negro que pueden abarcar desde porcentajes insignificantes del sueldo a sumas muy significativas dentro del mismo.
Finalmente, la falta de registro alcanza a los jóvenes de una forma abrumadora precarizando la mayoría de los primeros empleos. Entre los jóvenes de 15 a 24 años, la informalidad, alcanza el 60,5 por ciento.
En la etapa se registra un fuerte aumento del empleo en el sector público marcado principalmente por figuras como monotributistas, locadores de servicios, pasantes o practicantes rentados son algunas de las múltiples formas en que el Estado como empleador evade la aplicación de los derechos laborales. Todos ellos con un alto nivel de vulnerabilidad frente a la crisis presupuestaria general, pero especialmente focalizada en la administración provincial y municipal. Frente al ajuste se trató de reducir las plantillas de trabajadores mediante la negativa a renovar contratos (de individuos o cooperativas de trabajo), a incorporar nuevos trabajadores y a re-categorizar al personal existente.

Y si con esto no es suficiente, está Berni para reprimir

Como sucedió ayer aproximadamente a las 8:30 cuando trabajadores de Lear, acompañados por compañeros de Donnelley, la línea 60, de FATE, del gremio de la alimentación y partidos de izquierda, cortaron la Panamericana. Fueron reprimidos por un enorme operativo de cerca de mil efectivos con fuerzas de la Bonaerense, Infantería y la propia Gendarmería que comanda Sergio Berni. Con palazos y gas pimienta, levantaron el piquete por la reincorporación de los 60 obreros despedidos de Lear.

Mario Hernández.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Un intento de capear los frentes de tormenta



En el denominado “Supermiércoles” el Senado votó la Ley de Pago Soberano y la Ley de Abastecimiento. Falta que se voten en Diputados. Estas leyes de dudoso éxito, buscan darle herramientas al gobierno para atravesar las turbulencias económicas.

Garantía de pago a los buitres

Frente a la crisis de deuda abierta por el fallo de Thomas Griesa el gobierno busca cambiar la ruta de los desembolsos de la deuda externa con la Ley de Pago Soberano. La ley no obliga a un cambio de jurisdicción, sino que ofrece a Buenos Aires como lugar de pago y al Banco Nación como agente. El oficialismo envió al Senado la ley con modificaciones para dialogar con las propuestas de la oposición. Se agregó a Francia como sede de pago. Además, se crea una comisión para investigar la deuda sin que medie una suspensión de pagos. Una cortina de humo. Igual, la mayoría de la oposición patronal votó en contra bajo el amparo de posturas más entreguistas aún que las del oficialismo.
Los bonistas deberán consentir cobrar en las nuevas sedes u optar por otro agente de pago distinto al Banco de Nueva York. También podrán canjear sus bonos por otros con jurisdicción local o francesa. El gobierno busca contrareloj hacer efectivos los pagos de septiembre por u$s 200 millones. Por eso Pablo López, el secretario de Finanzas, va a reunirse con los bonistas afectados por el fallo Griesa. No quieren dejar de ser “pagadores seriales”. La semana pasada se conoció quienes son los socios del gobierno en esta “patriada”: George Soros, David Martínez Guzmán y Kyle Bass, todos multimillonarios especuladores que compraron bonos de la deuda y entrando en los canjes de 2005 y 2010 ganaron 300%, como reconoció Cristina Kirchner. Otra parte de los bonos están en manos de bancos nacionales e internacionales. La ley, prevée, además, transferir al Banco Nación un dinero para los denostados buitres que litigan en Nueva York: ganarían sólo el 300% si se olvidan del 1600% que les otorga el fallo Griesa. Cada día queda más claro que detrás del discurso soberano, lo que hay es una política entreguista.

Falsos temores

El Grupo de los Seis (la Cámara de la Construcción, la Unión Industrial, la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino, la Cámara de Comercio, la Bolsa de Comercio y la Sociedad Rural) salió a criticar el “autoritarismo” de la nueva Ley de Abastecimiento diciendo que va a desalentar inversiones y amenazó con ir a la Justicia si se aprueba.
Tanta dureza en las declaraciones no responde a que la ley vaya a dañar sus negocios. Simplemente avanza en mayor vigilancia sobre toda la cadena de valor, no sólo en el eslabón final que es el de la comercialización. También permite fijar precios máximos y márgenes de rentabilidad. Se crea un “observatorio de precios” y se establece un fuero judicial para la defensa de los consumidores. El Ejecutivo tendrá atribuciones para dar continuidad al proceso de producción y comercialización frente a maniobras empresarias. Pero todas estas medidas fueron edulcoradas con cambios que en algunos aspectos hacen la ley más benévola que la norma vigente. Las patronales no tienen porque temer. En Lear el gobierno ya mostró como “controla”: permitió el lock out patronal y la importación de cables mientras dejaba correr los despidos. Los precios fundamentales de la economía el estado los regula sistemáticamente en contra los trabajadores y a favor de los empresarios: en cada paritaria los salarios terminan aumentando por debajo de los incrementos que establecen las patronales de sus productos. La autorización del aumento de las naftas que acumula 60% en un año es un buen ejemplo del alcance que puede tener la nueva ley tan temida por los empresarios.
La realidad es que el empresariado rechaza con uñas y dientes cualquier intromisión, aunque sea mínima, en los secretos de sus negocios. Mucho más en momentos en que las maniobras están a la orden del día, como ocurre con los exportadores agrarios que retienen ventas para presionar por una devaluación. La oposición patronal se hizo eco de los empresarios. El radical Gerardo Morales alertó que el kirchnerismo vira al “chavismo extremo”. Lejos de eso, todo el supuesto intervencionismo del kirchnerismo se reduce al “arte” de garantizar que los empresarios se la sigan “llevando en pala” y atravesar la transición hacia el recambio presidencial sin que se incrementen las turbulencias económicas. La única forma de controlar verdaderamente los precios y la producción es conformando comités de trabajadores y consumidores que empiecen por inspeccionar la evolución de los valores de los productos de la canasta familiar. Para eso hay que exigir la apertura de los libros de contabilidad de las empresas, develando las ganancias que obtienen mientras especulan con productos de primera necesidad. Frente a la falta de stock de los productos esenciales hay que requisar los galpones de almacenamiento. Pero un curso de este tipo bajo la impronta obrera enfrentará no sólo a las empresas, sino también al propio gobierno.

Pablo Anino

Nicolás del Caño: "El Gobierno sostuvo a Galeano hasta último momento"



Enterado de la expulsión del coronel del Ejército Roberto Galeano del ámbito del Ministerio de Seguridad, el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-FIT) aseguró que "el Gobierno sostuvo a Galeano hasta último momento. El PTS lo denunció desde el mismo momento en que lo vimos, primero infiltrarse entre los que nos manifestábamos a favor de los trabajadores de Lear y luego actuar como jefe en el escandaloso operativo del ’gendarme carancho’ el pasado 30 de julio. También lo denuncié ante todos los diputados en dos oportunidades en el mismo recinto de la Cámara de Diputados. El miércoles pasado le pregunté especialmente al jefe de Gabinete Jorge Capitanich sobre este personaje infiltrado y no dijo nada al respecto, pese a que ya era un escándalo nacional”. “Hasta hace pocas horas Sergio Berni defendía a Galeano a capa y espada. Ahora quieren resolver todo con un fusible", denunció el diputado del PTS en el Frente de Izquierda.
En referencia a la situación del Secretario de Seguridad Sergio Berni, Del Caño aseguró que "si a Berni no lo echaron después de sus declaraciones racistas y xenófobas, después de haber bancado el desalojo y la destrucción de las viviendas precarias de cientos de familias en Villa Lugano, después de tener militarizada la Panamericana hace casi tres meses para defender a una empresa buitre como Lear, evidentemente lo sostienen desde la misma Presidencia".
Myriam Bregman, junto al equipo de abogados del PTS, ya presentó varias denuncias penales contra Galeano, el comandante de Gendarmería Juan Alberto López Torales y Sergio Berni.

Contacto:

Nicolás del Caño: (011) 15 2309 1046 / (0261) 470 6345 | @NicolasDelCano | www.facebook.com/NicolasDelCano.PTS

Myriam Bregman: (011) 15 4170 2398 | @myriambregman | www.facebook.com/MyriamBregman.PTS

Del Caño y Bregman: "Berni miente escandalosamente"



Mientras crece el escándalo por el video en que se ve a un comandante de la Gendarmería Nacional, Juan Alberto López Torales (como se puede ver en el video "Gendarme Carancho"), tirarse sobre el capot de un auto, la abogada del PTS, Myriam Bregman desmintió al Secretario de Seguridad Sergio Berni quien afirmó en un programa televisivo que el conductor del auto está procesado sólo por una supuesta obstrucción de la Panamericana cometida momentos antes de los hechos que se registran en el video. "Como es su costumbre Berni miente escandalosamente. Christian Romero increíblemente está imputado por la figura de atentado, resistencia a la autoridad y lesiones por embestir a López Torales, tal cual consta en la causa que lleva adelante el fiscal Diego Molina Pico. Berni defiende causas armadas. Si no fuera un tema muy serio, causaría gracia escuchar al Secretario de Seguridad afirmando que López Torales `se tropezó`. Berni defiende a López Torales porque él mismo ya tiene una causa penal por detener 68 personas ilegalmente en Panamericana y llevarlas a Campo de Mayo. Actúa en defensa propia”, afirmó la abogada Myriam Bregman.
Por su parte el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS/FIT) salió al cruce Berni quien afirmó que el Coronel del Ejército Roberto Galeano estaba en la Panamericana para controlar a la Gendarmería. "Lo de Berni no tiene nombre. Nosotros estuvimos ahí apoyando a los trabajadores de Lear y cualquiera puede ver en este video que filmaron los compañeros del PTS (http://youtu.be/t_xWUbv1J4c) cómo Galeano es el que dirige el operativo para armar la causa y les grita a los gendarmes: `Dale, bajalo a los palazos, ¡carajo! `; `Detenelo, Detenelo`”.
Myriam Bregman fue una de las denunciantes del ’Proyecto X’ de la Gendarmería, causa penal en la cual comenzaron a tomarse las indagatorias esta semana. El diputado Nicolás del Caño es uno de los principales blancos de Sergio Berni cuando intenta desacreditar las luchas de los trabajadores. El pasado miércoles Del Caño denunció la infiltración del Coronel Galeano ante el Jefe de Gabinete Jorge Capitanich en la interpelación realizada en la Cámara de Diputados (http://youtu.be/gfh-F2uua00).

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Nicolás del Caño: (011) 15 2309 1046 / (0261) 470 6345 | @NicolasDelCano | www.facebook.com/NicolasDelCano.PTS

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"Gendarme carancho" nuevas imagenes de Coronel infiltrado que comanda a Gendarmería en LEAR

El loco más cuerdo jamás conocido



Se cumplen 55 años del reencuentro de Fidel y Raúl Castro en Cinco Palma, un acontecimiento que anticipó la capacidad del Líder Histórico de la Revolución en la Mayor de las Antillas para viajar al futuro, regresar y luego anticiparle a sus semejantes los principales contornos de lo que sucederá.

Este 18 de diciembre se cumplen 55 años del reencuentro de Fidel y Raúl Castro en Cinco Palma, próximo a la Sierra Maestra del oriente cubano, un acontecimiento que anticipó la capacidad del Líder Histórico de la Revolución en la Mayor de las Antillas para viajar al futuro, regresar y luego anticiparle a sus semejantes los principales contornos de lo que sucederá. La vida así lo devela.
A mediados del penúltimo mes de 1956, estaba a punto de abrirse una nueva etapa en la lucha del pueblo de la Isla por su definitiva Libertad e Independencia. Entonces, Frank País intensificaba con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio los preparativos de lo que se convirtió en Levantamiento del 30 de Noviembre de ese año en Santiago de Cuba en apoyo al desembarco del yate Granma que había zarpado de Tuxpan, México, el anterior día 25.
Pero las cosas no salieron tal como la previó Fidel al frente de los expedicionarios que tuvieron que desembarcar el 2 de diciembre de 1956. No obstante, se daba el paso inicial para la formación primero del destacamento guerrillero, luego del Ejército Rebelde y finalmente de las gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La Historia de Cuba registra que en la mañana del 5 del último mes del propio año, los hombres comandados por Fidel fueron sorprendidos en Alegría de Pío, y bajo intenso fuego se dispersaron. La confusión y la balacera impidieron los esfuerzos por reagruparse. Mas, Juan Almeida expresó: “Aquí no se rinde nadie” y una palabrota apropiada a las circunstancias.
Mas, parecía que el infierno decía “presente”. Veintiún combatientes perecieron de inmediato y/o fueron asesinados alevosamente, entre ellos Armando Mestre, Juan Manuel Márquez y Cándido González, Lugarteniente de Fidel en tierras aztecas.
Dos decenas de expedicionarios del Granma fueron apresados, juzgados por el Tribunal de Urgencia de Santiago de Cuba y condenados a penas de seis años de prisión. Un grupo logró llegar a las ciudades y en ellas se reincorporaron nuevamente a la lucha revolucionaria.
Otros alcanzaron enrumbarse hacia la misma Sierra Maestra. De tal destino, el 18 de diciembre de 1956, en Cinco Palma se reencuentra Fidel y Raúl con un puñado de hombres y unas pocas armas, y el Máximo Líder de la Revolución exclamó: “iAhora sí ganamos la guerra!”.
Tiempo después trascendió que el propio Raúl pensó en aquel momento algo que confesó cuando pasaron los años: “Ahora sí mi hermano se ha vuelto loco”. No obstante, ¡la Historia reveló que se trataba del loco más cuerdo jamás conocido!
Al decir de Martí, así se evidenció la pujanza de un principio justo ante un Ejército, por poderoso que pareciera. Y para nuestro pueblo, se develaban raíces de nuestras luchas victoriosas, una suerte de cultura de resistencia-creatividad en medio de las tempestades que nos ha permitido llegar hasta hoy día y apostar con nuestros propios esfuerzos a culminar con más agilidad la edificación de la sociedad de equidad y dignidad, de bienestar y felicidad que necesitamos cubanas y cubanos.

Noel Manzanares Blanco

Argentina. La empresa Lear enjaula a delegados combativos



La empresa Lear de Argentina S.R.L finalmente permitió el ingreso de los delegados a la fábrica pero al hacerlo, el pasado lunes, se encontraron con que la patronal había construido una verdadera “jaula” de 3,5 × 2,5 donde los tiene encerrados durante su jornada laboral a 10 metros del sector donde se encuentran el resto de los obreros.
Se trata de un hecho inédito y de una acción totalmente ilegal”. Fragmento del pronunciamiento que entre otros firman: Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz/ Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora/ Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo L.F./ Mirtha Baravalle, Madre de Plaza de Mayo L. F./Ce.Pro.DH. Centro de Profesionales por los Derechos Humanos/Graciela Rosenblum, LADH/ Norma Ríos, Vice-Presidenta APDH/ Florencia Delnegro, Presidenta APDH Rosario/Cachito Fukman, Asociación Ex Detenidos Desaparecidos/ Comisión Campo de Mayo/ Asociación de ex detenidos y sobrevivientes de Ford/ Asociación de ex trabajadores

Adhesiones a: alejandrinabarry@gmail.com

El lunes 1 de septiembre La empresa Lear de Argentina S.R.L finalmente permitió el ingreso de los delegados a la fábrica pero al hacerlo se encontraron con que la patronal había construido una verdadera “jaula” de 3,5 × 2,5 donde los tiene encerrados durante su jornada laboral a 10 metros del sector donde se encuentran el resto de los obreros. Se trata de un hecho inédito y de una acción totalmente ilegal
Este trato aberrante lo hacen luego de que empresa primero inclumpliera durante semanas 12 resoluciones judiciales impidiendo el ingreso de los delegados y que luego los dejara entrar para ser agredidos por una patota formada por militantes de la lista verde del SMATA que llegaron al extremo de tirarles gas pimienta dentro de la fábrica. Esto se hizo el total consentimiento de la empresa que liberó a los militantes de la lista verde de sus puestos de trabajo y llegó al colmo de permitir el ingreso de C5N para que filme a los militantes con carteles que decían “fuera zurdos de Lear”.
Ahora la empresa llegó al extremo de las agresiones y la discriminación cuando el día lunes encerró a los delegados en esta “jaula” armada con alambres, cartones y plástico, a más de 10 metros del lugar de trabajo de los demás operarios donde mantiene a los delegados aislados y encerrados. Los delegados se encuentran además rodeados de cajas para que no sean vistos por sus compañeros de trabajo y con vigilancia privada apostada permanentemente que los acompaña al baño, al comedor, y donde se movilicen al mejor estilo carcelario. Se trata de una medida totalmente inhumana que no se puede permitir.
Repudiamos enérgicamente esta grave conducta segregatoria y persecutoria de la empresa, denunciamos y exigimos el cese inmediato de este accionar de claro tinte vejatorio hacia la humanidad de los Delegados que viola todos los Derechos Humanos Fundamentales que un trabajador tiene en su lugar de trabajo. Denunciamos la ilegalidad más absoluta ya que no solo se trata de una agresión evidente sino que lo hacen contra trabajadores que cuentan con fueros gremiales lo cual impide a la empresa modificar su lugar y condiciones de trabajo (articulo 52 Ley 23.551)
Exigimos a la Justicia donde radicamos las denuncias y al Ministerio de Trabajo donde también denunciamos este atropello dictatorial que tomen las medidas necesarias para terminar con esta situación de forma inmediata.
Denunciamos a la empresa Lear y al SMATA por lo que viene sucediendo y alertamos que por esta vía lo único que conseguirán es una profundización del conflicto en curso contra todo tipo de agresiones y discriminación y por la reincorporación de todos los compañeros que siguen luchando por sus puestos de trabajo.

Primeras adhesiones:

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz/ Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora/ Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora/ Mirtha Baravalle, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora/Ce.Pro.DH., Centro de Profesionales por los Derechos Humanos/Graciela Rosenblum, Liga Argentina por los Derechos del Hombre/ Norma Ríos, Vice-Presidenta APDH Argentina/ Florencia Delnegro, Presidenta APDH Rosario/Enrique Cachito Fukman, Asociación Ex Detenidos Desaparecidos/ Comisión Campo de Mayo/ Asociación de ex detenidos y sobrevivientes de Ford/ Asociación de ex trabajadores, familiares y delegados sobrevivientes de Mercedes Benz/
Contacto: Edgardo Moyano, abogado de los trabajadores 155-012-2422

María Victoria Moyano, Nieta Restituída, Ce.Pro.DH 156-790-4333
las adhesiones cumpas a este mail “Alejandrina Barry” alejandrinabarry@gmail.com

El republicanismo que no fue



En una breve nota de Carlos Pagni, publicada el sábado pasado, el columnista de La Nación parece reclamar un "liberalismo que enamore" y en el artículo de opinión publicado el lunes siguiente en el mismo diario por el historiador Luis Alberto Romero, se convoca al pueblo argentino a dejar atrás los "malos gobiernos peronistas" y terminar con el mito de que “los peronistas son los únicos que saben gobernar”. Todo en nombre de una tradición republicana y liberal (con un leve barniz social-liberal en el caso de Romero), al parecer trágicamente imposible. Un "republicanismo que no fue".
Quizás fue Juan B. Justo el principal exponente de la tradición republicana en la Argentina, más incluso que los radicales, tan proclives a combinar un populismo light con el fusilamiento de huelguistas. Su apuesta al desarrollo del Partido Socialista como puntal de la constitución de un sistema político moderno, por pecar de cierta ingenuidad, no deja de haber sido la más genuina en este espectro.
Esto lo sabía José Aricó, aunque en La hipótesis de Justo le reprochara sectarismo contra los radicales (cualquier parecido al acercamiento con el Alfonsinismo de los "gramscianos argentinos" no es pura coincidencia).
Las dificultades para la continuidad y arraigo nacional de una tradición republicana (y liberal o social-liberal) son las mismas que explican el arraigo del "bonapartismo" o lo que con un sutil dejo gorila, los liberales prefieren llamar el “populismo” (por razones opuestas a las de los marxistas): la presencia del imperialismo, la fuerza social de la clase obrera y la debilidad de la "burguesía nacional. Estos elementos configuran, como dijimos en otra parte, la "doble naturaleza” del peronismo, que es a la vez "partido del orden" y "partido de la contención", defensor a ultranza del orden capitalista y promotor del único "reformismo posible" en suelo argento. La derecha posible o la izquierda aceptable, según las definiciones, cambiantes con el "espíritu de época", del conformismo peronista.

1989-2001-2014

Si comparamos los finales de ciclo de Alfonsín, Menem y De la Rúa con el momento actual, la situación resulta totalmente diferente. El contexto internacional es de crisis y cuestionamiento del capitalismo y no de hegemonía del neoliberalismo. La política económica argentina, con todas sus extravagancias no es una rara avis al mismo nivel que lo era el sostenimiento de la convertibilidad en el 2000. Asimismo, el estallido del partido radical del 2001 y el desguace del bipartidismo que diera cierta estabilidad a la salida de Alfonsín y Menem, no logró ser reemplazado por el kirchnerismo con un régimen político más o menos estable.
Este conjunto de elementos es lo que explica la hipótesis que empiezan a visualizar (y a desear) muchos; que el kirchnerismo se transforme en cierto modo en el camino más largo hacia el macrismo (un “frepaso de derecha” o un “sciolismo posmoderno”): una larga "restauración" hasta poner las cosas en su lugar (la centroderecha más de derecha pero con un barniz de "buena onda", bicisendas y "taller de entusiasmo" de Alejandro Rozitchner incluido).
Si el kirchnerismo fue de algún modo el remedo de una "gran empresa" cuya "hiperpolitización" la burguesía aceptó a regañadientes a cambio de unos buenos mangos en los años de vacas gordas, lo que viene es una progresiva derechización para administrar el declive. En ese marco, no cabe esperar, ni un "liberalismo que enamore" ni una resurrección del republicanismo. Por eso, los trabajadores y el pueblo argentino, que ideológicamente oscilan entre la "gauchocracia comunitaria" y el discurso sobre la "seguridad" se inclinan por variantes "conservadoras" como forma de no perder lo conquistado. También existe una minoría significativa que se vuelca hacia el Frente de Izquierda, por tener una política consecuente de defensa del empleo y los derechos de la clase trabajadora, no solamente en el plano parlamentario sino en la lucha de clases.

La democracia y la tradición de izquierda

Con todo, la existencia de la izquierda es un dato no menor en el "fin de ciclo". Si cabe en alguna medida tomar la distinción trazada por Héctor P. Agosti en su clásico Echeverría entre la tradición liberal y la tradición democrática, no es, como quería Agosti, para buscar el sector progresista de la burguesía argentina (que el PCA siempre acostumbró encontrar en los lugares menos indicados), sino para destacar que no toda "democracia" se reduce a la democracia burguesa.
Las alternativas no se reducen al republicanismo liberal que busca adaptar la realidad a sus “tipos ideales” o el bonapartismo pragmático cuyo “tipo ideal” es la adaptación a la realidad a la cual busca arrancarle algunas migajas, sin molestarla demasiado.
Somos críticos de ambas tradiciones desde una teoría política, una estrategia y un movimiento social que expresa la forma más auténtica y "popular" de democracia moderna de nuevo tipo: obrera y popular.
El comunismo, como movimiento real que lucha por cambiar el estado actual de cosas y que tiene en la democracia soviética la base para la constitución de un Estado obrero de nuevo tipo, que supera la "democracia sustantiva" del populismo y "formalismo abstracto" del republicanismo, uniendo las figuras del ciudadano y el productor, como condición para la extinción de todo tipo de estado.
A diferencia del republicanismo (además de las de clase, programa, objetivos y estrategia), nuestra crítica del bonapartismo reside en la experiencia real que la clase trabajadora realiza con el peronismo de acuerdo a las peculiares condiciones de nuestro país y del continente. Por eso el republicanismo no fue y muy probablemente no será (o será De la Rua); pero el socialismo todavía puede ser.

Fernando Rosso y Juan Dal Maso

sábado, 6 de septiembre de 2014

La interna K replica la crisis política



Cuando los kirchneristas denuncian que la oposición pretende una política de arreglo con el capital financiero internacional ocultan que ese camino ha sido trazado por ellos mismos. Quienes lo duden deben rendirse a los hechos. Las andanzas de Kicillof para adecuar la política petrolera a las exigencias de monopolios como Chevron, o los arreglos con Repsol y el Club de París fueron pasos firmes en ese sentido. El desacuerdo con los fondos buitre no modifica la hoja de ruta.
Esta hoja de ruta es común a las principales candidaturas del oficialismo. En su último viaje a Estados Unidos, Scioli prometió un plan de infraestructura financiado por inversiones extranjeras del orden de los 200 mil millones de dólares. No se apartó un ápice del kirchnerismo, que elaboró un proyecto de ley petrolera para generalizar las concesiones establecidas en el pacto YPF-Chevron. Buena parte del aparato pejotista se va alineando detrás de su candidatura, como Alperovich, Pichetto, Gioja y hasta el burócrata Caló. Incluso el ‘zurdo’ Gabriel Mariotto se sumó al acto sciolista de la semana pasada en La Plata.

Taiana

El Movimiento Evita anunció la candidatura presidencial de Jorge Taiana, para perder en una interna que consagraría a Scioli. En suma, se alinea con el motonauta para pichulear algunos diputados. El ex canciller justifica su postura en que “para profundizar hay que consolidar” la política corriente de los K. En el acto de Ferro, los dirigentes del Partido Comunista compartieran escenario con el intendente de La Matanza y presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires, que apoya a Scioli.
En el acto, sin embargo, estuvo ausente La Cámpora, que se considera merecedora de premios más altos. Incluso si hicieran de comparsa de Randazzo, la opción no dejaría de ser recorrer la hoja de ruta de un rescate financiero internacional. Todo depende del éxito de las negociaciones financieras con China, que se encuentran en un impasse.
Los dirigentes de Patria Grande, una alianza del Frente Santillán y Campo Popular, confirmaron su rabioso kirchnerismo al ir al acto de Taiana. En una segunda vuelta apoyarán a Scioli, si éste llega a esa instancia.

¿Unidad del peronismo?

La candidatura de Scioli no tiene asegurado el ingreso en la segunda vuelta. Por eso, Scioli tiende puentes con De la Sota y el PJ de Córdoba. Varios gobernadores no descartan que pudiera haber un acuerdo con Massa, si éste se relegara a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
La burocracia sindical, por su lado, distribuye apuestas. Moyano tiene a su hijo con Massa y a su vocero, Plaini, con Scioli, mientras él mismo coquetea con Macri. Pignanelli, del Smata, también mira a Macri. Estos devaneos explican el inmovilismo político de la burocracia. Se encuentra a la rastra de los realineamientos en el campo patronal.

Transición

Los intereses capitalistas procuran orientarse en este escenario. Han logrado que los candidatos principales acuerden un plan que apunta a solicitar un rescate internacional, que vendrá acompañado de otra megadevaluación, libertad cambiaria y entrega petrolera.
Las opciones electorales oficiales transitan un escenario de quiebra financiera y crisis industrial, que las someten más que nunca a los dictados del capital.

Gabriel Solano

Argentina, en nuevas vísperas

No bien pasaron unas horas del gran paro nacional, el gobierno dispuso un aumento del salario mínimo del 22 por ciento, que sólo representa un 30% menos de la inflación esperada este año y la tercera parte de la canasta familiar. Por el otro, dio vía libre a un nuevo aumento de las naftas, que ya alcanza, en los últimos doce meses, el 60 por ciento. La suba de los combustibles muestra la completa impostura de la ley de abastecimientos, que pretende bajar los precios mediante el control de la ‘cadena de valor’.

Petróleo y deuda

El presidente de Shell -otrora enemigo público del gobierno y amigo número uno de la Afip- recorrió todas las redacciones para elogiar el naftazo. Es precisamente lo que exige la reprivatización petrolera. Para el capital financiero internacional es una garantía de rentabilidad de sus inversiones y de disponibilidad de dólares para sacar esa rentabilidad del país. Entre las finanzas y las petroleras existe un cordón umbilical, a partir de la conveniencia de tomar préstamos en el exterior -a tasas de interés ridículas- en lugar de reinvertir los beneficios industriales. Por eso Blackrock, Soros y otros fondos buitre compran acciones de YPF y financian su endeudamiento, mientras Exxon y Chevron se endeudan afuera para invertir en Vaca Muerta. Por encima del griterío “patria o buitres” o del “pago soberano”, el naftazo de Kicillof-Galuccio es una poderosa señal a los especuladores internacionales. Los K y los Massa quieren convertir a la entrega del petróleo en la prenda del rescate internacional a la bancarrota económica.
En consonancia con lo anterior, se espera que en los próximos días la Justicia de Nueva York habilite al Citibank a pagar los intereses a los acreedores que se encuentran bajo jurisdicción argentina, y que lo mismo hagan otras instancias judiciales en Europa. Como la crisis con Griesa ha producido una caída de la cotización de los bonos, los buitres que se han lanzado a comprarlos (en primer lugar el kirchnerista Fintech), harán una ganancia suculenta. Los K son una gallina de huevos de oro, que el capital financiero no se cansa de hacerle poner. Luego de esto vendrá, como es fatal que ocurra, el arreglo con los ‘buitres-buitres’, que mientras tanto también están comprando títulos argentinos que se desvalorizan. De nuevo, como ocurriera antes de la devaluación del peso de enero pasado, la Anses y el Banco Nación están vendiendo títulos públicos en dólares, esto para amortiguar su valorización frente al peso. Desvalijan el tesoro público para abultar el tesoro privado.

Ojo con Mugabe

Es curioso, en este marco, que la prensa autorreferencial de Argentina no haya prestado atención al largo viaje emprendido por Kicillof a China, donde en principio no había nada para negociar porque todo ya estaba acordado y firmado. ¿O no era eso lo que había ocurrido con la financiación de las represas de Santa Cruz y el canje de reservas entre pesos y yuanes? Pues parece que no. Una semana antes de peregrinar a Pekín, el travieso Kicillof se había hecho una escapada a San Pablo para peticionar un canje similar con los brasileños, ‘sem resultado’. Argentina necesita un respaldo de reservas de alrededor de 10 mil millones de dólares para sobrevivir a los pagos de deuda hasta 2015. La promesa de no pegar otro zarpazo a los medidores de nafta y a las facturas depende de que el peso no se devalúe como consecuencia de una corrida cambiaria. Lo recordó el shelliano Aranguren en su recorrida por los diarios.
Brasil no ofreció nada, ¿pero acaso China se retoba? Pues es precisamente lo que le está pasando a Zimbabwe, la ex Rhodesia del Sur, que tiene un trato excelente con los chinos. Su presidente, Robert Mugabe, fue recibido en Pekín como un monarca, pero no consiguió sacarle al gobierno de China los 10 mil millones de dólares que necesita para hacer frente a la iliquidez e insolvencia de su país (Financial Times, 29/8).
Es un ‘replay’ de lo que ya ha ocurrido entre China y Venezuela, que tampoco consigue ‘asistencia’ del oriente lejano para su balance de pagos. Venezuela y Zimbabwe han empeñado sus recursos mineros como garantía de los préstamos chinos, pero China les pone como condición para un socorro de divisas que ‘arreglen’ con los mercados internacionales. En el caso de Zimbabwe, la piedra en el zapato es un litigio de Mugabe con el FMI; en el de Venezuela, con sus acreedores privados; en Argentina es la declaración de defol parcial, calificado incluso como tal por la principal consultora de China. El ‘julepe’ que le agarró a Kicillof es comprensible; después de todo, es eso lo que dice el acuerdo de canje que incluso votó el Congreso de Argentina (con un par de abstenciones ‘tácticas’). China corre el riesgo de que el canje se esfume en menos de lo que canta un gallo, de modo que podría exigir a cambo condiciones incumplibles.
Con más 3 billones de dólares invertidos en deuda pública extranjera y con una deuda total propia de 10 billones de dólares, China se encuentra en un estado superior de dependencia financiera internacional que cualquier otro país; los ‘comunistas’ que la gobiernan deben odiar más que nadie la ‘ruptura de los contratos’.
¿Enfrenta Argentina una corrida cambiaria, que sería más acentuada que la de enero? Una línea muy tenue separa a la corrida cambiaria de la bancaria, por más que digan lo contrario los especialistas.

Después del paro

El gran capital, a la espera de esa corrida, se ha sentado sobre sus cosechas -o sobre sus fábricas-, por ejemplo en la industria automotriz ‘encanutada’. El compás de espera entre la huelga del 10 de abril y el 28 de agosto pasados, lejos de una sabia manifestación de prudencia, fue una conducta irresponsable que agravó la crisis económica y las condiciones de los trabajadores. No es la movilización sino el inmovilismo lo que echa leña al fuego.
El movimiento obrero, en especial, no solamente enfrenta la necesidad de un plan de lucha para reabrir paritarias, parar las suspensiones y despidos, abolir el impuesto al salario y aumentar el mínimo salarial y el jubilatorio en tres mil pesos. Necesita deliberar en un Congreso Obrero y de los Trabajadores para plantear una alternativa de conjunto a los planes de los buitres de toda laya, su gobierno y sus partidos. El inmovilismo acentuado de la burocracia de los sindicatos obedece, precisamente, a esta incapacidad de plantarse en forma independiente frente al capital y el Estado. En este sentido fundamental, el Congreso del movimiento obrero y la izquierda que convoca el Partido Obrero, es un puente político hacia una perspectiva más audaz -un gran congreso obrero y de los trabajadores, como alternativa política de conjunto.
La izquierda que lucha y los sectores combativos en general debieran reflexionar un poco más sobre nuestro planteo y sumarse a una convocatoria común. ¿O es que alguien tiene algún otro planteo estratégico en momentos en que el conjunto de Argentina enfrenta opciones radicales?

Jorge Altamira

Paro y movilización en el ministerio de Kicillof

El pasado 4 de septiembre los trabajadores del Ministerio de Economía, en un hecho que no tiene precedentes en la vida laboral, realizamos a instancias de la Junta Interna de ATE un paro de actividades de cuatro horas y concluimos con una movilización de alrededor de 700 compañeros que bloqueo la entrada al Edificio. ¿El reclamo? Un aumento salarial del 30% para todas las modalidades de contratación y la estabilidad laboral para el 75% de los trabajadores que se encuentran precarizados. Ambos planteos son rechazados por el Ministro.
El paro fue brutal en lugares clave del Ministerio. Se destacaron los compañeros informáticos, que están llevando adelante un reclamo sectorial sostenido en asambleas. Pararon fuertemente las Direcciones de Recursos Humanos (otrora bastión de UPCN), de Relaciones con las Provincias, de Análisis Fiscal y la Biblioteca. Un lugar destacado lo ocuparon compañeros de la Secretaria de Hacienda, convocando asambleas en las oficinas, donde se afecto el trabajo del Presupuesto 2015. Los archivos que tiene el Ministerio en el Puerto y en la calle Cochabamba quedaron totalmente vaciados. Hubo gran participación de las Secretarias de Política Económica (riñón de Kicillof) y de finanzas. Acompañaron la posterior movilización miembros de la Directiva de ATE y juntas internas.
ATE-Mecon viene denunciando que mientras los funcionarios del equipo económico perciben entre 75 y 90 mil pesos mensuales, el 60% de los compañeros no llega a cubrir la canasta familiar. Pero el cuadro es más grave aun, porque el salario inicial se encuentra en $5000. Por otro lado, la gestión Kicillof ha acentuado el fraude laboral al abusar de las contrataciones por terceras entidades. Contra las promesas que realiza el “pagador serial de la deuda” en torno a la incorporación de miles de trabajadores a planta permanente, hoy los compañeros estables son apenas un poco mas de 1000 de un total de 4500.
Esa misma semana, Andrés Rodríguez, de UPCN y ministro sin cartera del Gobierno K, desestimó que se puedan reabrir las paritarias a los fines de cuidar el gasto público. La burocracia sindical (ex) menemista esta enquistada hasta los tuétanos con el gobierno nacional y popular para hacer pasar el ajuste.
Esta gran jornada refuerza nuestra próxima iniciativa de convocar una masiva movilización al Congreso cuando Kicillof presente el Presupuesto 2015 y medidas de fuerza progresivas. Sin embargo, es necesario sacar a ATE Capital de la parálisis y la fragmentación con la inmediata convocatoria a un plenario de delegados con mandato de asambleas que impulse un plan de lucha por la inmediata reapertura de paritarias.

Eduardo Viceiro
Delegado ATE-Mecon

viernes, 5 de septiembre de 2014

Los buitres y la deuda



Ante el difundido mito del “desendeudamiento”, el fallo dictado en Nueva York por el Juez Thomas Griesa volvió a poner en actualidad el problema de la deuda, al que todos creían superado dada la insistencia del gobierno en el éxito de los canjes de 2005 y 2010.

La sentencia de Griesa ha motivado una constante serie de denuestos contra el anciano juez de Nueva York pronunciados por la presidenta y sus ministros Kicillof y Capitanich, además de legisladores, y todo funcionario afin al oficialismo se ha creído con derecho a opinar del asunto, aún cuando lo conocieran de oídos. Por parte de la oposición, y salvo algunas excepciones, ha habido una singular y variopinta expresión de criterios, que se resumen en que hay que pagarles a los buitres y negociar con ellos de la manera que sea, porque necesitamos imperiosamente acceder al mercado de capitales y esta especie de raro default nos niega esa posibilidad y nos vuelve a cerrar a “ese mundo de las finanzas” del que nunca debiéramos haber salido. Y el gobierno, que había expresado con anterioridad que jamás les pagaría un centavo a los buitres, ha enviado un proyecto de ley al Congreso donde se decide abrir una cuenta en el Banco Central para pagarle a ellos lo que les correspondiera si hubieran entrado en los canjes de deuda. Nadie discute el pago; solo como hacerlo, cuánto pagar y en qué condiciones.
Sería muy extenso, y ajeno a esta nota, contar en detalle la historia de uno de los fraudes más grandes de los que se tenga memoria, y en el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N° 2 se encuentran abundantes pruebas de cómo se constituyó la deuda de la dictadura, cómo fueron las ilegales refinanciaciones, el delictivo Plan Brady, el megacanje del año 2001, y todas las operaciones que se hicieron durante más de 40 años -que significaron el pago de obligaciones desde 1983 hasta hoy de 400.000 millones de dólares, debiéndose actualmente 220.000 millones, según los datos que consigna el Ministerio de Economía al 30 de septiembre del año pasado-. Solo voy a referirme a esta última parte de la zaga de la deuda que muestra a los extremos a los que se ha llegado en este respeto reverencial por el sistema financiero que ha saqueado a la Argentina, desde la década del 70, y el cúmulo de falsedades, contradicciones e ilegalidades que son parte de esta historia.
Cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó el wirt of certiorari interpuesto por la Argentina contra la sentencia de Griesa quedó definitivamente en evidencia el fracaso de una política de la deuda que el relato del gobierno había calificado como exitosa. Y allí fueron el Ministro Kicillof y los funcionarios de Economía a ver qué se podía hacer para arreglar este conflicto que ponía en peligro la estrategia del gobierno de volver a los mercados internacionales para financiarse.
Se había cumplido con los pasos exigidos por el sistema financiero: acuerdo con el Club de París, pago a Repsol, pago a algunos buitres en el CIADI. Todo estaba listo para pedir nuevos créditos, y lo de Griesa frenaba toda posibilidad, además de impedir el pago a los bonistas que entraran en los canjes. Esto dio lugar a apresuradas negociaciones: intento de un conjunto de bancos de acordar con los buitres que no prosperó por decisión del gobierno, expresiones descalificatorias a la justicia norteamericana, demanda en la Corte Internacional de Justicia de la Haya contra Estados Unidos. Todas gestiones producto de la improvisación y de la emergencia que no solucionaron nada. Mientras, se recurría a la UNASUR, al CELAC, al MERCOSUR, el grupo de los 77+China -que excepto el apoyo moral no aportaron absolutamente nada-. Mientras, la Argentina quedó sola a merced de los buitres, que pacientemente esperaron la oportunidad para demostrarle al gobierno la inutilidad de sus gestiones y su capacidad de daño.
Además del reiterado secretismo que ha rodeado a las negociaciones sobre la deuda, y ante esta encerrona jurídica y económica, al gobierno no se le ocurrió otra cosa que enviar al Congreso de la Nación un proyecto de Ley para cambiar el lugar de pago de los bonos reestructurados, ya que Griesa impidió el pago que había sido depositado en el Banco de Nueva York. En el mensaje de elevación, como en el informe dado por el Ministro Kicillof en las Comisiones del Senado, las medias verdades, las contradicciones y las inexactitudes han puesto en evidencia no solo la precariedad argumentativa del gobierno, sino también la falta de un plan alternativo, o la previsión de lo que podía ocurrir con los buitres, a los que sistemáticamente se los desafió. En toda esa parafernalia discursiva, se acentuó como se había agraviado nuestra soberanía, mostrando las ilegalidades y los perjuicios ocasionados al país durante la década del 90 a través de los distintos procesos de endeudamiento y el conocido megacanje del año 2001. Todo revela una absoluta falta de memoria, como también la responsabilidad que les cabe a las actuales autoridades en esta coyuntura a que lleva el fallo de la justicia de los Estados Unidos.
Y al respecto, cabe efectuar algunas precisiones para poner en claro lo que se oculta, lo que se tergiversa, y la torcida hermenéutica utilizada en la consideración de los hechos.
La causa ante el Juzgado de Thomas Griesa comenzó en noviembre del año 2003, es decir hace once años, y fue ampliándose con nuevos bonos y pedidos efectuados por los fondos buitres para afectar los bienes del país a través de distintas medidas cautelares, muchas de las cuales fueron rechazadas por Griesa, quien llevó el proceso muy morosamente. Mientras, el gobierno, aunque advertido de la peligrosidad de esa causa, se desentendió suponiendo que su acuerdo con los grandes buitres del sistema lo iba a blindar de cualquier consecuencia que pudiera afectar los canjes. Es decir que durante once años existió la posibilidad de tomar decisiones y no esperar a estas instancias, lo que demuestra una palmaria irresponsabilidad. Cuando hablo de los grandes buitres del sistema me estoy refiriendo al Citibank, al Deutsche Bank, al Barclays, UBS LImited, y Merrill Lynch, que intervinieron en los canjes y que compraron bonos depreciados para ingresar al gran negocio iniciado en el año 2005 y continuado en el 2010, lo que significó reestructurar el 92.4% de la deuda externa. Uno de esos negocios es materia de una causa penal que tramita en la justicia federal, donde fue denunciado por tráfico de influencias Amado Boudou, por su gestión al frente del Ministerio de Economía cuando ocurrió el canje del año 2010. Esa operación, articulada por la consultora Arcadia quien fue constituida a ese efecto con apenas 12.000 pesos de capital en enero del año 2008, fue parte de una negociación que determinó un cambio de bonos por 12.500 millones de dólares.
Se ha indicado reiteradamente que la prórroga de jurisdicción en favor de los tribunales de Nueva York no autorizaba a Griesa a adoptar medidas coercitivas, afectando los canjes del 2005 y 2010 y afectando la soberanía del país. Se ha omitido deliberadamente que en los decretos 319, 1735 y 1911 del año 2004, y 563 del año 2010 se renunció a la defensa de oponer la inmunidad soberana del Estado en todas las acciones judiciales que pudieran efectuarse en los tribunales de Nueva York. Esa renuncia significa que los bonos emitidos son simples operaciones comerciales de derecho privado y no actos soberanos, por lo cual hablar de agravio es desconocer lo que el propio gobierno firmó.
Es cierto, como lo ha sostenido el gobierno, el perjuicio que ocasionaron al país los distintos procesos de refinanciación de la deuda durante los años 1990 al 2001, por lo cual resulta inconcebible que los abogados Cleary, Gottlieb, Steen y Hamilton, que asesoraron e intervinieron en esos procesos, sean los que hoy supuestamente defienden a la Argentina en los tribunales estadounidenses sin que al gobierno se les ocurriera cambiarlos.
En el proyecto de Ley de cambio de jurisdicción se establece que el mismo será voluntario, es decir, que son los acreedores los que una vez más deciden lo que se va a hacer. y en este punto el futuro es sombrío, ya que no se tiene la certeza de que acepten cobrar en la Argentina, ya que los títulos están sujetos a la legislación y a la jurisdicción de los Estados Unidos -como se ha venido haciendo de manera invariable desde la dictadura hasta hoy, usándose diversos pretextos para justificar esta declinación de nuestra soberanía-. Además, se intentó justificar esa prórroga del año 2005 en las condiciones precarias en que había asumido el gobierno y en la necesidad de darles cierta seguridad a los acreedores, que tenían activos incobrables, omitiéndose que se volvió a hacer en el año 2010 y que se ha continuado recientemente en los contratos celebrados con Chevron, Dow Chemical y el gobierno de China.
En ningún caso se ha pretendido discutir o cuestionar la legitimidad y legalidad de la deuda, y solo se pretende pagarla, buscando ahora diversas alternativas que permitan zafar del problema que significa el fallo de Griesa al entorpecer todo el proceso de canje llevado adelante por el gobierno. Solo se buscan soluciones de coyuntura, porque ni ahora ni antes se encaró el problema de la deuda a través de una auditoría que no solo pondría en evidencia todos los proceso fraudulentos que se llevaron a cabo, sino que establecería las responsabilidades políticas de los gobiernos que sucedieron a la dictadura desde 1983 hasta hoy. Además, mostraría las maniobras defraudatorias de las más grandes empresas privadas, nacionales y extranjeras, que crearon deudas ficticias para enriquecerse ilícitamente.
La temible palabra “default” sobrevuela en todos los ámbitos. El gobierno lo niega, y la mediocre oposición política solo ve un aspecto del problema. Pero nadie advierte que estamos ante una realidad que muestra que el gobierno ya no puede pagar sus obligaciones y que las reservas del Banco Central no alcanzan para cubrir las obligaciones del año que viene, que llegan a los 20.000 millones de dólares. Para que el “sistema de la deuda”, aceitado mecanismo de saqueo del sistema capitalista, siga funcionando ea necesario volver a los mercados, y en esto acuerdan oficialistas y opositores. Solo los diferencia la manera de encarar esa posibilidad. Mientras, el pueblo argentino, que es quien paga la deuda desde hace cuarenta años, es ignorado y se carga sobre sus espaldas esta esclavitud que debe terminarse definitivamente.

Alejandro Olmos Gaona.

Primera denuncia en Argentina contra Israel por genocidio en Gaza

Fue radicada ante la Fiscalía Federal de Córdoba

Ciudadanos de Córdoba radicaron ayer en la justicia federal de esa provincia la primera denuncia penal en el país contra Israel. Es por lo que consideran crímenes de lesa humanidad en Gaza. Recayó en la fiscalía de turno de Enrique Senestrari.
Y tanto va el cántaro a la fuente... Tantos crímenes de lesa humanidad cometidos por Israel contra la población de Gaza, entre el 8 de julio pasado y el alto al fuego firmado el martes 26 de agosto, tenían que repercutir también en los estrados federales de Córdoba.
Un grupo de cordobeses radicó una denuncia penal contra cinco autoridades israelitas considerados los máximos responsables de ese tremendo derramamiento de sangre.
La demanda fue redactada por Sergio Ortiz, periodista, presidente de la Comisión de Homenaje a los Desaparecidos y Mártires Populares (Asociación Civil personería 502-A 08), dirigente del Partido de la Liberación (PL). Lo acompañaron con su firma y su presencia en los tribunales Juan José "Toto" López (actor), Mara Santucho (cantante de "Cocineros" y actriz), Gastón Mazzalay (de la Asamblea Malvinas Argentina contra Monsanto), Juan José Giannotti (Agrupación Tupac), Eugenio Talbot Wright (Derechos Humanos, Familiares), Marcos Jaime (PL), Antonio Muñoz (documentalista, "Cuarto Patio"), Enrique Calcagni (Mascuba), Henry Boisrolin (Comité Democrático Haitiano), y Mario Cejas y Carlos González, del Comité de Solidaridad con Palestina de Córdoba. Ellos han participado de las marchas y actos realizados en esa ciudad contra los crímenes cometidos en Gaza. Y ahora añadieron esta denuncia penal en la justicia federal de Córdoba, la primera que se presenta en Argentina.
Ese espectro pluralista tiene un piso en común que es el repudio sin fisuras, nacido desde su sentimiento humanitario, contra el genocidio sufrido por los palestinos.
El título de la presentación es: "Formula denuncia penal por crímenes de lesa humanidad y genocidio contra autoridades del Estado de Israel por crímenes contra la población palestina de la Franja de Gaza". La misma recayó, por el turno de agosto, en la fiscalía de Enrique Senestrari.

Contra cinco

El escrito al que tuvo acceso LA ARENA afirma que se viene a formular denuncia "por la posible comisión de delitos de crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad en el marco de genocidio, contra cinco autoridades de Israel. Alcanza al primer ministro del gobierno israelita, Benjamin Netanyahu; el canciller Avigdor Lieberman, el ministro de Defensa Moshe Yaalon; el jefe del Ejército de Israel, general Benny Gantz, y Moshe Feiglin, vicepresidente del Parlamento israelí e ideólogo del plan de exterminio en Gaza".
Los denunciantes sostienen que los responsables y ejecutores de los crímenes contra la población civil de la Franja de Gaza son muchos más que aquellos, pero entienden que ese quinteto tiene las mayores responsabilidades políticas, institucionales y militares de un genocidio que ofende a la humanidad.
Desde el 8 de julio en adelante, esos gobernantes israelitas ordenaron el inicio de bombardeos aéreos y marítimos, así como el constante tiro de artillería y tanques contra la población civil de la Franja de Gaza. Ese limitado territorio de 362 kilómetros cuadrados es uno de los más poblados del mundo por kilómetro cuadrado, con 1.8 millones de habitantes. Desde el 17 de julio, también invadieron ese territorio con 86.000 soldados fuertemente armados, mientras arreciaban con sus bombardeos. Estiman, basándose en fuentes periodísticas que adjuntaron como el "Anexo" de 15 páginas, que se produjeron más de 5.000 bombardeos contra la pequeña lonja densamente poblada.
Tal concentración de explosivos y misiles, como era obvio, produciría una masacre. Los denunciantes afirman que "en los 50 días de operaciones hubo 2.140 palestinos muertos, entre ellos 570 niños y 11.000 heridos. Según las autoridades de Gaza, las ONG y fuentes de la ONU que también ha sido atacada en el lugar, casi el 80 por ciento de los muertos y víctimas son civiles; muchas mujeres, niños y ancianos. De los agresores fueron abatidos 64 de sus soldados en Gaza y sólo 4 civiles en Israel". Son números muy elocuentes sobre la total asimetría entre el invasor y quienes se defendían de esa agresión.

Que Israel pague

Los bombardeos han sido devastadores para la población de Gaza y también para su infraestructura. Insistiendo en el tema humanitario, la denuncia de Córdoba hace hincapié en las muertes de 570 niños y cita a una funcionaria de una ONG en Gaza. Ella dijo que esas bajas infantiles eran, en proporción de población, como si en Estados Unidos hubieran sido asesinados 200.000 niños.
El escrito que ya está en poder del fiscal Senestrari afirma que "a esa contabilidad del horror hay que agregar que 17.200 viviendas y edificios han sido derribados por las bombas y misiles, más otras 38.000 viviendas severamente dañadas. Ni siquiera han respetado los edificios pertenecientes a las Naciones Unidas y su agencia para la protección de los palestinos (Unrwa). Seis de sus escuelas y refugios fueron atacados, pese a estar bajo ese pabellón internacional que se respeta en los más encarnizados combates alrededor del mundo. Claro que lo de Gaza es un genocidio; ni la ONU tiene protección. Entre 250.000 y hasta 450.000 personas, según los distintos momentos de la barbarie, han debido irse de sus casas. Si no fueron asesinados o heridos en el camino, en el regreso a sus domicilios habrán contemplado espantados que éstos ya no existen. Sólo son un montón de escombros, debajo de los cuales aún buscan familiares y vecinos asesinados por las bombas. Más de 100.000 personas se quedaron sin hogar".
La parte de la destrucción en infraestructura también superó las macabras campañas anteriores, de "Plomo Fundido" (2008-2009) y "Pilar Defensivo" (2012). La actual, "Borde Protector" es la más destructiva en todos los órdenes.
En la parte final de su escrito se reclaman acciones judiciales para que haya juicio y condena al quinteto, pero también al Estado de Israel para que pague por la destrucción causada. Según el gobierno palestino esa devastación implicará 6.000 millones de dólares o 4.500 millones de euros. Debería pagarlos Israel, sostienen los cordobeses, quienes además reclaman que ese Estado abone indemnizaciones a las familias palestinas devastadas.

En Argentina, también se puede

¿Se pueden denunciar aquí crímenes de lesa humanidad cometidos en otros países? Para los firmantes cordobeses sí se puede. Afirman: "aunque tales delitos no se cometieron ni cometen en territorio argentino, por su condición de delitos de lesa humanidad y parte de un genocidio, importan crímenes de los perseguidos por la justicia universal. Y la legislación argentina y la propia Constitución Nacional en su artículo 118, así como casos prácticos en los que ya ha entendido la justicia argentina -verbigracia la investigación de los crímenes del franquismo en España y los de la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay- ameritan la validez de la presente denuncia".
Recuerdan que en 1996 el fiscal español Carlos Castresana promovió denuncia contra los crímenes de la dictadura militar-cívica argentina. Y el juez Baltasar Garzón se declaró competente, impulsando denuncias, tomando declaraciones a sobrevivientes y promoviendo extradiciones de genocidas argentinos (el marino Adolfo Scilingo cumple prisión en España por su participación en los "vuelos de la muerte").
Citan un antecedente cercano y valioso: Carlos Slepoy, abogado argentino exiliado en España y querellante en juicios por DDHH, logró en abril de 2010 que el juzgado de Servini de Cubría se declarara competente por dos fusilamientos de alcaldes republicanos en 1936.

El escrito solicitó al fiscal Senestrari:

"-Que se abra una causa penal por la posible comisión de crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, en ocasión de cometer genocidio contra la población palestina de Gaza, a las siguientes autoridades del Estado de Israel: primer ministro, Netanyahu; canciller, Lieberman; ministro de Defensa, Yaalon; Jefe del Ejército, general Gantz, y vicepresidente del Parlamento e ideólogo del plan de exterminio, Feiglin.
-Que se pida la urgente captura internacional del quinteto mencionado, librando los pedidos correspondientes a Interpol.
-Que se llegue a un juicio y se pueda condenar a los cinco mayores responsables del genocidio contra Gaza y se sancione a Israel a abonar las reconstrucciones de lo destruido en lo material y las indemnizaciones a los familiares de los miles de palestinos asesinados y heridos".
La presentación fue hecha antes del mediodía del viernes, en el cuarto piso de Tribunales Federales, donde tiene su despacho el fiscal Senestrari. Osvaldo Ruiz, fotógrafo de Hoy Día Córdoba y Electrum, tuvo a cargo documentar en imágenes esta actividad.
El funcionario judicial recibió a una delegación de cuatro firmantes (Ortiz, Santucho, Cejas y Muñoz), quienes le hicieron una síntesis de la denuncia penal. Al salir informaron a los otros denunciantes y a los medios que Senestrari, además de recibirlos, les había expresado su simpatía con el pueblo de Gaza y criticado los crímenes sufridos por esa gente. El fiscal se comprometió a estudiar la denuncia para ver si procesalmente él puede intervenir, lo que fue valorado muy positivamente por los denunciantes, muy alentados en las redes sociales.

Emilio Marín
La Arena

jueves, 4 de septiembre de 2014

La izquierda anticapitalista ante el final del kirchnerismo

I

El fenómeno político del kirchnerismo constituyó una experiencia de fuerte impacto en la historia argentina contemporánea. Surgido en el contexto de la crisis de hegemonía de 2001, y con el mandato histórico de reestablecer la gobernabilidad amenazada por la fuerte movilización popular de ese entonces, supo articular algunos elementos que lo proyectaron como una experiencia política de largo alcance. Trabó, por un lado, compromisos estratégicos con el desarrollo del agro-negocio y de un modelo económico extractivo (aunque desviando parte de la renta agraria para el estímulo de algunas industrias de ensamble local), a la vez que otorgó ciertas concesiones sociales y democráticas a los sectores populares. Medidas, estas últimas, con rasgos progresivos que consiguieron seducir a vastos sectores de la población, de las organizaciones populares y las sensibilidades de izquierda. Un fenómeno político de esta naturaleza, populista o nacionalista, portador de ciertas dosis de reformismo social, significó siempre un importante desafío para la izquierda anticapitalista, como lo atestigua la experiencia del peronismo y el desencuentro histórico de la clase trabajadora con la cultura y las organizaciones de la izquierda marxista.
Actualmente, sin embargo, se ha tornado evidente que la Argentina está trascurriendo el final de este ciclo político. Desde el año pasado están en desarrollo distintos procesos que auguran un retorno de la inestabilidad política y, posiblemente, de la lucha social. En primer lugar, la imposibilidad de re-reelección presidencial para Cristina Fernández que ha disparado (ante la ausencia de un sucesor leal como pudo ser Dilma en relación a Lula en el Brasil del PT) la fuerza centrífuga de la lucha política por la sucesión. Actualmente está en curso, a su vez, un giro económico decididamente conservador por parte del gobierno, en el contexto de un fuerte desgaste de las variables económicas internas. Adaptarse a las demandas de las clases dominantes supone la expectativa, por parte del elenco gubernamental, de conseguir el favor del establishment para terminar el mandato presidencial sin grandes sobresaltos. Fruto de la restricción externa y la falta de dólares, se dio cauce a principio de año a una fuerte devaluación de la moneda (la más importante en doce años) que profundizó la ya elevada inflación (la cual se proyecta por encima del 30% anual). Evidentemente, ya no estamos en el “país kirchnerista” que conocimos durante la última década, sino a las puertas de un giro político significativo. Avanzamos hacia una nueva etapa, probablemente más compleja, caracterizada por una derechización del conjunto de la superestructura política (por dentro y por fuera del Gobierno), y el debilitamiento del acuerdo tenso entre las clases que representó la “forma-estado” forjada durante la última década.

II

En el campo de la militancia anticapitalista se desenvolvió durante la última década una creciente delimitación entre “dos izquierdas”. Por un lado, una izquierda “tradicional” que, a diferencia de los 60/70, no está representada por el PC o el PS (ambos de nula incidencia en el campo de la militancia). Ante los ojos de las nuevas camadas militantes, la “vieja izquierda” remite a las fuerzas fuertemente sectarias y ortodoxas del trotskismo local, las cuales hegemonizaron el campo de la militancia anticapitalista durante la última etapa.
Por otro lado, el proceso de ascenso de las luchas que comenzó a fines de los años noventa tuvo una de sus manifestaciones en un conjunto de experiencias organizativas de la izquierda social e “independiente” (tal fue la equívoca denominación que recibió este espacio) que se desarrollaron al margen de los partidos de la izquierda tradicional. Esta “nueva izquierda” no llegó a configurar una unidad política en torno a un proyecto estratégico sino, más bien, un inestable espacio político en proceso abierto de conformación. El rasgo compartido, en principio, se redujo a la elección de un trayecto común: el de apostar a convertir a la militancia social desarrollada durante el último periodo en el embrión de una nueva experiencia política. Los rasgos identitarios y las coordenadas comunes que se produjeron en este trayecto fueron imprecisos y en general referidos a cuestiones metodológicas o de cultura política, que solo intuitivamente contenían definiciones estratégicas. La apuesta por la auto-actividad de las masas, la crítica al vanguardismo sectario o burocrático, la reivindicación del “socialismo desde abajo”, la aspiración a recuperar y dialogar con diversas identidades plebeyas latinoamericanas, fueron algunos de los elementos comunes de este campo político emergente.
La “nueva izquierda” argentina es, entonces, heredera directa del proceso de recomposición de las clases subalternas que se inició a fines del siglo pasado. Esta primera fase de ascenso popular debió lidiar con un contexto marcado por el más amplio desarme político y organizativo de los sectores populares, producto de la derrota histórica que sufrió la clase trabajadora en las últimas décadas de contra-ofensiva neoliberal. En los inicios de esta etapa, el surgimiento de las luchas sociales más elementales, de movimientos que recomponían una cultura y un habitus combativo entre los sectores populares, constituyeron una genuina forma de lucha política para un momento en que lo prioritario pasaba por la regeneración del tejido social y organizativo. Luego de un momento inicial donde los nuevos movimientos fueron hegemonizados por tendencias neo-libertarias o anti-políticas, las tesis del tipo “cambiar el mundo sin tomar el poder” envejecieron rápidamente. Al nuevo activismo surgido a principios de siglo se le aplicaba cabalmente la caracterización formulada por Daniel Bensaïd:
En un primer tiempo, como sucede después de las grandes derrotas (como ha ocurrido en la década de 1830 bajo la Restauración), se produce lo que yo llamo un momento utópico, un momento de fermentación, de experimentación, un momento de tanteos. Es lo que ha ocurrido a fines de los años ’90, especialmente en el movimiento altermundista: una efervecencia utópica necesaria, pero acompañada de un discurso simplificador que contrapone el “buen” movimiento social a la “sucia” política.
Sin embargo, esto empezó a cambiar ante la frustración de las expectativas más ambiciosas desarrolladas al calor de las movilizaciones de 2001/2002. Los movimientos intentaron empezar a estructurarse políticamente, y la forma que se encontró pasó por generar relaciones horizontales entre las nuevas agrupaciones sectoriales, dando lugar a corrientes “multisectoriales” con fuertes rasgos federativos que procuraban respetar el tiempo y el protagonismo del conjunto de la militancia de base. Este proceso constituyó un momento importante en el proceso de recomposición organizativa de la izquierda anticapitalista. Sin embargo, las limitaciones de este espacio iban a ponerse en evidencia cuando éste se propusiera completar el recorrido entre ser una izquierda social que aborda la lucha sectorial en torno a acuerdos metodológicos, y convertirse en una izquierda política que enfrenta la lucha de clases alrededor de un proyecto estratégico. La convivencia de proyecciones políticas disímiles, la ausencia de delimitaciones estratégicas fuertes y las limitaciones para superar cualitativamente las formas organizativas heredadas (forjadas en la militancia social y, principalmente, en los movimientos de trabajadores desocupados) fueron algunos de los rasgos que inhibieron la proyección política de este espacio.
Estos “dos izquierdas” (las tradiciones sectarias del trotskismo local y la “nueva izquierda” proveniente de la militancia social) fueron sectores relativamente dinámicos durante el último periodo. Y, en tanto tales, llegaron a las elecciones legislativas del año pasado, que se constituyeron en una bisagra para la etapa política. Las elecciones se desenvolvieron en un marco donde se evidenció el progresivo cierre del “ciclo kirchnerista” y donde se abrió un espacio político para la izquierda radical. En este contexto, numerosos movimientos del universo de la “nueva izquierda” comenzaron a discutir la posibilidad de intervenir en el terreno electoral y empezar a proyectarse más decididamente en el terreno político. Sin embargo, el intento de afrontar nuevas tareas (que implicaban también reabrir viejos debates que habían quedado relegados en la fase social-movimientista precedente: como el papel del Estado, el marco de alianzas, etc.) puso en evidencia las enormes limitaciones que contenían estas jóvenes construcciones. El resultado fue que el sector que más decididamente intervino en lo electoral lo hizo al precio de dilapidar cualquier perfil novedoso y radical (en un frente con un viejo referente de la centro-izquierda local), y el resto de los movimientos quedaron estancados en debates internos, sin capacidad para enfrentar las nuevas tareas de la etapa. Luego de las elecciones, la novel “izquierda independiente” quedó fuertemente herida, desorientada y en crisis de proyecto e identidad.
Por su lado, la izquierda tradicional representada en el FIT (Frente de Izquierda y de los Trabajadores, compuesto por tres organizaciones trotskistas, PO, PTS e IS), estuvo mucho mejor posicionada para capitalizar la situación política. Contar con una larga trayectoria en la lucha electoral, con implantación nacional y referentes instalados en la opinión pública y con el capital político de haber conformado una lista electoral unitaria, le permitieron estar en mejores condiciones para capitalizar la situación que se abría.

III

Los resultados del FIT durante las últimas elecciones no solo fueron sorprendentes por los porcentajes obtenidos, sino por el alcance nacional, logrando grandes desempeños en provincias tradicionalmente conservadoras. El FIT recogió 1.250.000 (sobre un total de 1.400.000 votos para listas de izquierda radical, cerca del 6% a nivel nacional), destacando algunas elecciones en provincias: como el resultado en Salta donde el PO salió primero en la Capital y tercero a nivel provincial con el 20 %, Mendoza con el 14% para el FIT, Santa Cruz con el 11%, entre otros ejemplos similares.
Las razones que explican este fenómeno electoral posiblemente sean múltiples. En primer lugar el desencanto de algunos sectores progresistas de la sociedad con las limitaciones y el curso del Gobierno Nacional. Esto significa que hubo una porción del electorado que venía apoyando al kirchnerismo y que, desencantada, optó por la izquierda. No se trata, sin embargo, de que la “clase obrera haya saltado el cerco del peronismo”, como se apresuró en declarar un referente del FIT, ni de que haya sectores significativos del movimiento de masas en proceso de radicalización. Más bien, el espacio electoral abierto se parece más al habitual crecimiento de la izquierda ante el fin de un ciclo político (tal como sucedió en 1983, 1989 y 2001).
El segundo elemento que parecería explicar este desempeño electoral es el retroceso o la virtual desaparición de las variantes de centroizquierda o progresistas del escenario electoral, por la súbita derechización de la política de alianzas y el perfil de las organizaciones de ese espacio político (Proyecto Sur de Pino Solanas, Libres del Sur y el Partido Socialista se aliaron con la vetusta UCR en una coalición opositora de orientación, en la mejor de las hipótesis, social-liberal). Estos movimientos de toda la superestructura política hacia la derecha abrieron una vacancia político-electoral que el FIT logró aprovechar.
Una tercera razón que explica el crecimiento del FIT es, paradójicamente, la reforma de la ley electoral que instrumentó el gobierno desde 2011 y que fue denunciada por proscriptiva por el conjunto de la izquierda. Esta reforma exige alcanzar un piso de votos en las Primarias obligatorias para participar de las elecciones generales (este piso del 2,5%, estaba muy por encima de los desempeños electorales de la izquierda durante el último periodo). Esto obligó a la izquierda tradicional a unificarse en una sola lista a los fines de superar ese obstáculo, opción resistida hasta último momento por muchos de sus componentes. Por ejemplo, el Partido Obrero (PO), la principal corriente del FIT, tuvo inicialmente la táctica de intentar conquistar un “voto útil” de izquierda, que le permitiera superar individualmente las primarias. Ante los desastrosos resultados electorales que tuvieron en las primeras elecciones provinciales de 2011, giraron su política hacia la de conformar un frente “trotskista” bajo su dirección. El premio fue doble: la nueva ley electoral, ofrece significativas cuotas publicitarias obligatorias para todas las listas, muy superiores a las posibilidades históricas de la izquierda en ese terreno.
Un último aspecto del éxito electoral radica en un fuerte acierto por parte de estas fuerzas. El resultado conseguido fue facilitado por la capacidad que demostraron para organizar su campaña electoral en torno a reivindicaciones sentidas por los sectores populares, superando el declaracionismo abstracto y el maximalismo que había caracterizado históricamente a estas corrientes.
Mirado de conjunto, pareciera que el frentismo actual no es la superación del sectarismo precedente, sino su continuación por otros medios. Las conquistas electorales actuales, resultado de esta política unitaria, no parecieran alterar las coordenadas políticas previas, sino más bien confirmarlas. Ahora estas corrientes profesan una autoproclamación sectaria reforzada por más de un millón de votos. La situación es fuertemente paradójica: corrientes históricamente no frentistas, terminan representando en la escena política nacional el papel de la izquierda unitaria. Lamentablemente, no pareciera haber signos de que esto fuera a cambiar. El FIT no avanzó de conjunto en la construcción sectorial ni en el movimiento obrero, ni abrieron locales como frente, ni sumaron a ninguna de las otras corrientes (la mayoría trotskistas) que piden incorporación, ni permiten la afiliación directa al FIT por parte de militantes independientes. Más bien, todo indica que se va a perpetuar el carácter de “cartel electoral”, altamente rentable para sus integrantes en términos de auto-construcción partidaria.

IV

Por su parte, la “nueva izquierda” luego de las elecciones precedentes pareciera debatirse entre las opciones de hierro del oportunismo electoral o el basismo anti-político. Esta dicotomía se reforzó por el hecho de que la reciente “politización” de este espacio se haya desarrollado vinculada al riesgo de la adaptación oportunista, presente en el perfil de campaña que tuvo el frente Camino Popular en la Ciudad de Buenos Aires (entre la organización más grande de este espacio, Marea Popular, y un sector de la centro-izquierda de procedencia sindical). Esto tendió a asimilar a la nueva izquierda a una variante más de la “vieja” centro-izquierda que, ya sea en su perfil populista-peronista o social-demócrata, ha mostrado históricamente su tendencia a la subordinación a proyectos que no son más que una versión suave del neoliberalismo. El resto del espacio, por su lado, todavía adolece de fuertes reservas sectarias y basistas, tiende a rechazar la lucha electoral y, más en general, la dimensión propiamente política de la lucha de clases. Estas dos desviaciones se refuerzan mutuamente y no sólo en el sentido evidente de que el error de uno apuntala el error simétrico del otro. Una concepción basista de la lucha de clases puede eventualmente aceptar elevarse al terreno político, pero a condición de subordinarlo completamente a la construcción social y al trabajo de base, desconociendo toda eficacia y singularidad propia de la lucha política. Paradójicamente esto puede funcionar secretamente como justificación de la peor real-politik y dar lugar a un nuevo riesgo: la eventual conciliación de una retórica basista y radical respecto a la lucha social, con un oportunismo electoral o político ilimitado, amparado en la excusa de que la política superestructural es “lo otro” de la construcción social genuina. Algo de esto pudo encontrarse, años atrás, en un sinfín de experiencias autogestivas, de perfil autonomista, que empalmaron “desde abajo” con el kirchnerismo sin mayores inconvenientes. La política superestructural puede ser sumamente pragmática y oportunista en la medida en que se la entienda como un complemento exterior a la construcción social y de base.

V

El reciente rendimiento electoral del FIT demuestra que persiste con peso no insignificante una cultura de izquierda en nuestro país, proveniente de diferentes tradiciones e identidades y que es una base de apoyo interesante para la posible construcción de una alternativa política anticapitalista. Como expresión de ello, al FIT se le ha presentado la posibilidad histórica de promover un gran movimiento político anticapitalista, independiente del peronismo y de la centroizquierda. Para ello, sin embargo, debería ampliar su convocatoria y dotarse de instrumentos organizativos – más dúctiles, democráticos y abiertos a la participación militante – que estén en condiciones de dar lugar a un frente social y político persistente, que vaya más allá de un exitoso desempeño electoral. Esta enorme posibilidad podría desarrollarse si estas fuerzas superasen, al menos en parte, sus asentados rasgos sectarios y auto-proclamatorios y sus limitaciones históricas para desarrollar una influencia real en el movimiento de masas. No descartamos que la presión de la lucha de clases y de las circunstancias permitan evoluciones políticas hoy impensables. Sin embargo, son pocos los elementos actuales para el optimismo.
Por su parte, la denominada “nueva izquierda” debe afrontar su crisis de identidad y proyecto dando un salto de calidad político-organizativa y evitando las vías muertas del oportunismo electoral y el sectarismo basista. El riesgo de que el capital político acumulado en el periodo de luchas precedentes se destiña o bien en nuevas fuerzas centroizquierdistas o bien en un archipiélago de movimientos barriales sin proyección política, es una posibilidad fuerte. Revertir esa tendencia requerirá actuar con inteligencia, reforzando el debate estratégico y enfrentando los conservadorismos y sectarismos que toda organización naturalmente reproduce.
El escenario político que se abre ante el cierre del ciclo kirchnerista tal vez inaugure un nuevo ciclo de luchas, tal como posiblemente se haya preanunciado en el enorme paro docente que sacudió a la provincia de Buenos Aires hace pocos meses (donde reaparecieron niveles interesantes de combatividad y auto-organización por fuera de las burocracias sindicales) y en la huelga general del pasado 10 de abril (la segunda y la más grande en diez años de gobierno kirchnerista). Esto puede ofrecer un segundo aliento a esta nueva izquierda radical que emergió en nuestro país, para reconstruirse sobre nuevas bases. Está por verse si esté espacio político logra sobreponerse a sus limitaciones, hecha raíces duraderas en el movimiento popular, y dirime si representa un movimiento orgánico de consecuencias duraderas y alcance histórico, en términos de Gramsci, o un simple movimiento de “coyuntura”. En el seno de una cultura política polarizada entre el populismo peronista y las tradiciones sectarias del trotskismo local, está en juego la posibilidad de establecer el punto de partida de una nueva tradición política: una izquierda anticapitalista amplia, democrática, no sectaria, intelectualmente abierta y compleja. Depende de la lucha.

Martín Mosquera
Democracia Socialista

El presente texto fue publicado originalmente en el número 134/junio 2014 de la revista española Viento Sur. Presentamos aquí una versión ligeramente corregida.

http://www.democraciasocialista.org/?p=3603

Un cronopio de cien



Un día como hoy pero hace cien años nacía Julio Cortázar, unos de los máximos exponentes de la literatura. Marcha lo recuerda con una de sus obras destacadas, Rayuela.

¿Encontraría a la Maga? Con esta pregunta comenzaba una novela que marcaría un antes y un después en la carrera de Julio Cortázar, novela que si me lo permiten, comenzó a gestarse desde aquel primer relato publicado, que luego aparecería en Bestiario. Por supuesto hablamos de Casa tomada. Si bien Julio consideraba a Johnny Carter como antecedente directo de Horacio Oliveira, uno puede ver la filosofía de Rayuela en cada uno de los relatos previos a la publicación de la novela. Pero, ¿por qué Rayuela es el zenit de la literatura cortazariana? Veamos.
Rayuela cuenta con 155 capítulos en total. Con solo haber leído 56 capítulos, habremos concluido con la historia principal por llamarlo de alguna manera. Lo interesante se genera en el momento en el que queremos leer la totalidad del libro. Para esto, nos encontramos con una tabla de dirección. Esta tabla marca un recorrido en la novela hecha por el autor. Esto significa: la novela se puede leer como mínimo, de tres maneras diferentes. La primera es precisamente leyéndola de principio a fin. Este método no es el recomendable según las palabras del propio autor. La segunda es leyendo la novela como nosotros queramos. Finalmente la tercera es utilizando el recorrido sugerido por Cortázar. Este recorrido nos hace comenzar el libro en el capítulo 73, para luego pasar al 1 y luego al 2 y luego al 116 y así sucesivamente. Con esto lo que se busca es que la lectura no sea algo meramente formal, estática y pasiva, sino todo lo contrario, es decir, algo lúdico y participativo que nos haga pensar de otra manera y romper con los esquemas tradicionales. Hago énfasis en esta idea, ya que a lo largo del libro iremos viendo una “exigencia” por parte del autor para que el lector también participe.
Esta tabla de dirección también trajo consigo una polémica, ya que muchos pseudo intelectuales le criticaban a Cortázar esta ruptura que se buscaba generar con el salteo de capítulos. Muchos alegaban que cualquier libro podía ser leído en cualquier orden, pero que al fin y al cabo, Rayuela planteaba un orden dentro de ese supuesto desorden.
La novela se encuentra divida en 3 partes: Del lado de allá, parte que transcurre en París; Del lado de acá, parte que transcurre en Buenos Aires; y De otros lados, parte supuestamente prescindible del libro, que incluye misceláneas que pueden pasar desde recortes de diarios hasta por relatos complementarios con las otras partes de la novela, hasta finalmente llegar a las Morellianas.
Es interesante destacar como detalle que Rayuela sitúa al lector del libro en Buenos Aires. ¿Que quiero decir? Si miramos los nombres de las partes, Cortázar, llama como “Del lado de acá” a la parte que transcurre en Buenos Aires y “Del lado de allá” a la parte que transcurre en París. En diferentes entrevistas el autor explica que estos nombres no fueron puestos azarosamente y que buscaba intencionalmente generar esta ubicación de espacio en el lector.
Con respecto a los capítulos y sus personajes, la novela es sumamente rica. Al abrir este libro nos encontraremos con Horacio Oliveira, un bohemio porteño con constante crisis existenciales y metafísicas. Oliveira es un sujeto que se encuentra en la búsqueda de lo absoluto. Búsqueda que lo llevará a lo largo de la novela a través de diferentes situaciones, absurdas y mundanas. Junto con Oliveira se encuentra Lucía, mejor conocida como la Maga.
La Maga es la antítesis de lo que es Oliveira; es una mujer que disfruta las nimiedades de la vida, preocupándose por pocas cosas, pero por nada existencial. Esto genera que Lucía sea un ser ingenuo e ignorante de muchas cosas de las que Horacio Oliveira y los integrantes del Club de la serpiente discuten. Sin embargo, esta ignorancia en ciertos aspectos culturales, son reemplazados por una gran creatividad, esa que la llevó a crear un lenguaje de enamorados que rompía con el cliché del lenguaje de enamorados. A esta nueva lengua Cortázar la llamó Gliglico o mejor conocida como Giglico. Este lenguaje se ve expresado claramente en el capitulo 68. En este capitulo se describe una relación sexual en donde todo y nada esta explicito. ¿Qué quiero decir? Cortázar dice que esta necesidad de invención de una nueva lengua se debió a su timidez de describir una acto sexual a través del lenguaje ya establecido. Este nuevo idioma además, juega mucho con la fonética y lo que nosotros podemos llegar a imaginar.
Cuando Rayuela era un mero borrador, Cortázar tenia otro destino para la Maga. Esta iba a ser una mujer imaginada por Oliveira, es decir, un ser inexistente, una mujer idealizada por él. Mucho tiempo después, decidió que la Maga debía existir para poder enriquecer aun mas la historia. Acompañando en las noches parisinas a Oliveira y La Maga se encontraba El club de la serpiente. Este es un grupo integrado por bohemios de diferentes nacionalidades y profesiones, que se reúnen cada noche en un departamento parisino a tomar vodka, escuchar jazz, fumar tabaco y discutir cuestiones filosóficas de la vida y la cultura. Dentro de este grupo se encuentra Ossip Gregorovious, intelectual que carga constantemente una valija con libros y además pretendiente del amor de la Maga. Ettiene, pintor surrealista parisino. Ronald, pianista de jazz estadounidense. Babs, pareja de Ronald que además se encuentra secretamente enamorada de Oliveira. Perico Romero, de quien no se sabe casi nada, dado que por algun motivo, cumple un rol ínfimo en el grupo. Finalmente también se encuentra Wong, el cual es un fotógrafo chino. Estas tertulias también giran alrededor de un autor el cual es admirado por todos los integrantes del club, este autor es Morelli.
Morelli es un escritor considerado el alter ego de Julio Cortázar. Sus apariciones en la novela se desarrollan mayormente en las Morellianas. Las Morellianas ubicadas en De otros lados de la novela. En estos escritos Morelli / Cortázar transmiten diferentes ideas, desde literarias, hasta filosóficas. Lo interesante de estas Morellianas son la vigencia que tienen no solo en la estructura de Rayuela, sino también en los cuentos de Julio Cortázar. Tranquilamente podríamos leer “Historia de cronopios y de famas” y aplicar lo dicho por Morelli y veremos como concuerda el libro y sus planteo.
Una vez que la novela se traslada a Buenos Aires, nos podemos encontrar con Traveler y Talita. Aquí podemos tomar como primer aspecto interesante, la idea del Doppelganger. Esto es; la idea de un doble de uno mismo. Traveler seria el doble de Oliveira y Talita el de La Maga. Esto si bien de primer momento no se nota, luego de ir desarrollándose la historia, podremos ver que no solo son dobles, sino que también son antagónicos, llevando a la historia de la novela a un desenlace muy particular.
Julio Cortázar era un amante del jazz y esto se ve reflejado en Rayuela. Tomando como idea las canciones que suenan en el libro, se llevo a cabo una recopilación y se lo publico en un disco llamado Jazzuela. Por aquí pasan músico como Louis Amstrong y Duke Elligton entre otros. El disco actualmente es muy complicado de conseguir en formato físico.
A posteriori de la publicación de la novela, se publica la novela 62/ modelo para armar. Novela que toma el numero 62, del capitulo de Rayuela. En este capitulo se describe un proyecto de libro que quería llevar adelante Morelli y el cual planteaba rupturas nunca antes vistas en la literatura. Esto fue tomado por Julio Cortázar y proyectada en este libro que efectivamente rompió con los esquemas tradicionales de la literatura, pero esta ya es otra historia.

Nicolás Rizzo.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Una economía en zona de turbulencia



Cada noticia que se conoce sobre la economía argentina confirma que el panorama negativo se profundiza cada día. Una serie de elementos se concatenan para crear un círculo vicioso, donde los problemas en un frente crean problemas en otro, que a su vez repercuten negativamente en un tercer plano, y así sucesivamente. La dupla dólar inflación es quizá uno de los ejemplos más evidentes. La devaluación de enero alimentó un salto en la inflación que tuvo a los alimentos y otros bienes básicos entre los componentes más afectados. Para tomar un ejemplo, según i nformes de la Dirección de Estadística de la Ciudad de Buenos Aires, los gastos de una familia tipo en el distrito subieron 39,3% en julio de este año con relación al mismo mes de 2013. El resto de los distritos no se quedan atrás. Mientras tanto, los cálculos más optimistas sobre el aumento de salarios (los que provee el Ministerio de Trabajo de la Nación), indican que el aumento promedio fue de 25,7%, si se considera el promedio de los valores salariales a lo largo de la vigencia de los acuerdos, incluyendo la percepción de los aumentos en etapas y el pago de sumas extraordinarias. Como se ve, el salario perdió por goleada en la carrera con los precios. E sto tuvo como resultado una severa caída en el salario real promedio, no menor al 5%.
Este ajuste se traduce en menor consumo, reforzado además por el recorte de los créditos y su encarecimiento (cuya reducción alcanza el 7% en lo que va del año). Esto pega de lleno sobre la actividad económica, ya golpeada por la caída de la demanda externa (que pegó con todo en la industria automotriz) y la escasez de dólares, que llevó al freno de las compras al exterior de insumos por parte de la Secretaría de Comercio, parando numerosos sectores de la industria. En estas condiciones, se multiplica la evidencia de que los pronósticos optimistas de hace unos meses de que el parate económico trocaría en recuperación durante la segunda mitad del año, son de cumplimiento imposible en la actual situación. Las cifras del Indec pusieron en evidencia en agosto, por primera vez, que no sólo cae la industria (-2,8% en el acumulado del año respecto de igual período del año anterior) y la construcción (-2,3%), sino también el empleo. La tasa de desocupación pasó de 7,2% en el primer trimestre de este año, a 7,5% en el segundo. No sólo recortan los salarios, también crece la desocupación. La ampliación de “Progresar” y la vuelta de los Repro, presentados como virtuoso keynesianismo, son medidas de contragolpe para intentar contrarrestar los efectos de la política de ajuste profundizada desde la devaluación y de las medidas de los empresarios para descargar el ajuste sobre los trabajadores. El gobierno quiere borrar con una mano lo que escribe con la otra.
El círculo vicioso se cierra sobre sí mismo. A ocho meses del ajuste devaluatorio, la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo está de vuelta en niveles exorbitantes, del 70%. El Jefe de Gabinete Capitanich ha salido a decir que lo del blue es invento de los medios, y que se trata de un mercado insignificante. La misma cantinela que se escuchó durante meses, hasta que finalmente el gobierno aceleró y realizó una devaluación de 23% para descomprimir el mercado. Los bancos y toda una calaña de especuladores, como siempre, los grandes ganadores. Sólo durante el primer trimestre de este año, los bancos amasaron el equivalente a la mitad de las ganancias de todo 2013, es decir $16.104 millones. Anualizado, esto significaría una duplicación de sus ganancias. El 60% de esas utilidades obedeció a ganancias por apuestas al dólar.
Lo cierto es que, a pesar del ninguneo, el Banco Central debió vender más de 400 millones de dólares en agosto para controlar el cambio oficial. La vuelta de la tensión cambiaria se explica por varios motivos. De fondo está la inflación, que ha vuelto a colocar la paridad cambiaria real (es decir en términos de poder de compra de la moneda local en relación al dólar) en niveles cercanos a los de comienzos de año, cuando la corrida cambiaria llevó al gobierno a dar un salto devaluatorio de 23% en enero, acelerando el ritmo que se había iniciado desde que Axel Kicillof y Juan Carlos Fábrega fueron nombrados en Economía y el Banco Central (BCRA), respectivamente. Como ocurre en estas circunstancias, no faltaron en las últimas semanas los reclamos -solapados- de sectores empresarios por la pérdida de “competitividad” (que en su concepción se consigue devaluando los salarios), ni el coro de economistas que acompaña y busca dar sustento a estos reclamos. Para algunos, aún la cotización del dólar paralelo a 14 pesos sigue siendo barata. A la inflación se suman el déficit energético e industrial, y los pagos de deuda pública en dólares, que generan una fuerte demanda sobre las reservas del BCRA. Esta demanda se confronta con la estrechez de las arcas de la autoridad monetaria: las reservas nuevamente amenazan caer a menos de 28 mil millones de dólares, como a comienzos de año. Ocurre que las fuentes de divisas están bloqueadas. No sólo fracasó la vuelta a los “mercados” por el litigio con los bonistas en el juzgado de Thomas Griesa. Al mismo tiempo se registra una caída de las ventas al exterior, la principal fuente de ingreso de dólares: entre enero y julio las exportaciones cayeron 3.780 millones de dólares en comparación a 2013. La baja de las exportaciones agrava la tensión cambiaria, y a su vez a mayor distancia entre las cotizaciones legal y paralela, más caen las exportaciones por reticencia de los “chacrers” a liquidar la soja.
El gobierno hace como si en todo esto no tuviera ninguna responsabilidad. Los especuladores buscan imponerle un golpe de mercado y los empresarios con posición dominante remarcan precios y manejan la oferta. Pero, ¿por qué los mayores “especuladores” y hacedores de golpe de mercado, los bancos, fueron un sector mimado durante estos años, que amasaron ganancias récord? ¿Por qué algunos empresarios con “posición dominante” como la patronal buitre de Lear violan alegremente las leyes y fallos del país y cuentan con total apoyo gubernamental? ¿Por qué son esos mismos actores con posición dominante algunos de los privilegiados por políticas oficiales como la de Precios cuidados, que ayudaron más a los negocios de las empresas que a frenar los precios?
El gobierno aplica el ajuste para que el conjunto de la clase capitalista descargue los costos del descalabro económico sobre las espaldas de los trabajadores, pero se hace el distraído. Cada día lo deja más en claro. Para defender los salarios, el empleo y las condiciones de trabajo, necesitamos una política de otra clase.

Esteban Mercatante