jueves, 5 de noviembre de 2026

León XIV en la Argentina


El papa que sucedió a Jorge Bergoglio viene a la Argentina apenas un año y medio después de haber asumido su mandato. De todos modos, es tiempo suficiente para caracterizar su papel político y religioso. El arzobispo peruano-americano Prevost fue ungido como Papa por una significativa mayoría de cardenales, tanto conservadores como de los llamados´progresistas´. El resultado de esa conjunción, según algunos observadores, debía arrojar un perfil más moderado en relación a la ´intensidad´ política del papa Francisco. Un año y medio después, ahora se dice que León es “tan activo” como su antecesor. Ha tenido que ubicarse en el escenario convulsivo de los antagonismos entre bloques capitalistas, la guerra internacional y, ahora, las rebeliones juveniles y populares en Europa. 
 Apenas asumió, León XIV publicó una encíclica referida a la cuestión de la Inteligencia Artificial – “Magnificas Humanitas”. Es una exhortación a “humanizar” la IA y promover un control de sus desarrollos. El texto rechaza la concentración de la IA en “pocas manos”, pero no auspicia un código libre, como lo hacen, debido a su retraso, los medios de China. La transformación de la IA en un patrimonio social, de todos modos, exige la expropiación socialista de los medios de producción, es decir, lo contrario a lo que sostiene la Iglesia (una inmensa inmobiliaria internacional). 
 Prevost ha sostenido algunos choques retóricos con Trump en torno de la cuestión migratoria, que el clero norteamericano ha desoído.
 El nuevo papado también ha sido inmovilista en relación a la sórdida herencia de los abusos y pedofilia practicados por miembros de la Iglesia, un campo orégano para abstinentes. 
 El viaje de León XIV por Argentina, Uruguay y Perú buscará en primer lugar recuperar adhesiones en favor de la Iglesia Católica, en medio de la retracción de fieles en favor del evangelismo. Milei y Keiko Fujimori lo recibirán con fastos, mientras ofrecen “la otra mejilla” para recibir los favores -y los cheques- de los templos evangélicos. Milei, sin ir más lejos, inauguró uno en Neuquén el sábado pasado. 
 León llegará a la Argentina en una transición política torpedeada por una crisis financiera en ascenso, una recesión declarada, despidos por cierre de empresas y, por esa razón, algunas ocupaciones de fábrica. La sombra de la cesación de pagos y una crisis social intolerable han puesto en tela de juicio la reelección de Milei. Es lo que el arzobispo García Cuerva -que viene bajando sus decibeles contra el gobierno- le ha informado al flamante Papa. El objetivo de León XIV es contener una reacción popular contra los liberticidas. Leon XIV viene a sofocar cualquier tentativa de replicar, en el cono sur de América, el escenario de Francia, Italia o España. La visita es, objetivamente, un rescate de Milei, quien lo ha entendido mejor que nadie. Por eso, le suplicó a los emisarios papeles poder ir a buscar al Papa, otrora “representante del maligno en la tierra”, hasta la butaca del avión. No lo dejaron: recién podrá besarle la mano cuando Prevost haya puesto los pies en la alfombra roja. Entendiendo que la crisis en curso puede mandar a los liberticidas a sus casas (o a la cárcel), la visita papal incluye a los gobernadores, con un destaque especial para Axel Kicillof (el “anticristo” para Luis Caputo). El resto de los mandatarios -y también Victoria Villarruel- serán recibidos en conjunto con Milei. Bendecirá la “unidad nacional” de los ajustes sociales y la liquidación del derecho laboral. 
 Los Grabois y compañía aguardan ansiosos la palabra del Papa. Esperan que se pronuncie contra las “desigualdades sociales” y otras exhortaciones que usarán luego en las campañas. Quieren que las manifestaciones papales suplanten a su propio inmovilismo. 
 Como ateos y luchadores contra la explotación de la fuerza de trabajo por el capital, rechazamos la presencia política de Prevost.

 Marcelo Ramal 
 05/11/2026

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