lunes, 27 de abril de 2026

Menos jubilados, vaciamiento de la Anses y adultos mayores manejando Uber


La precarización laboral como abolición del derecho a una jubilación. 

 La situación de los adultos mayores respecto a la posibilidad de acceder a jubilarse, y con ello sustentar sus gastos de vida y costear su retiro laboral, se encuentra en su peor momento, luego de los sucesivos ataques y reformas reaccionarias de los gobiernos capitalistas, y más recientemente con los ataques de Javier Milei, con la eliminación de la moratoria jubilatoria y el congelamiento del haber mínimo en un piso histórico, junto al vaciamiento de la Anses y sus recursos.
 Para el periodo del primer trimestre de este 2026 tenemos que las nuevas altas de jubilaciones en el sistema de la Anses descendieron a 52.192 personas en total: una cifra que representa una caída interanual del 43% respecto al mismo periodo de 2025, y del 55% respecto a 2024, dejando en claro que en la Argentina, con las modificaciones recientes del gobierno de Javier Milei, cada vez se jubilan menos personas. 
 Esto se debe principalmente a que el gobierno la liquidado los programas de moratoria previsional, que le permitían a los adultos mayores con edad de jubilarse pagar los aportes no realizados por sus patronales durante su periodo laboral, asumiendo ellos el costo de la evasión contributiva de los capitalistas negreros. 
 La falta de aporte de miles de jubilados tiene su explicación en la alta informalidad laboral de la cual se valen las patronales para sacar un mayor beneficio de la explotación del trabajo ajeno, algo que no solo no es cosa del pasado, sino que es favorecido por las reformas antiobreras de Milei, como la eliminación de las indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral (con la sanción de la Ley Bases), que invita a las patronales a profundizar la vía del trabajo informal. 
 Son una amplia mayoría las y los jubilados que requirieron de alguna regularización de aportes –más allá de la moratoria previsional derogada persisten otros regímenes más restrictivos. Del total de 5.806.812 jubilaciones liquidó Anses para su pago en marzo de este año el 68,2% (3.962.167) incluyó alguna regularización de aportes. 

 Vaciamiento del sistema

 Las medidas del gobierno no solo han llevado a una merma en las altas del sistema previsional sino también a una modificación de la composición de los aportistas, que redunda en un desfinanciamiento y vaciamiento de la Anses que la hace insostenible. 
 Actualmente el 69% de los aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se encuentran bajo relación de dependencia, el 23% son monotributistas, el 5% se encuentran en el régimen de autónomos y el 3% restante en el de servicio doméstico. Veinte años atrás la composición de los aportes era de 82%, 11%, 6% y 1%, respectivamente, dando cuenta de una degradación del trabajo en relación de dependencia hacia otras formas peores pagas y con menos aportes, como el monotributo y autónomos, donde las patronales son ponen un peso. 
 Para septiembre del 2025 el promedio del aporte jubilatorio de los asalariados fue de $168.635, más la contribución patronal de $191.859, sumando en total de $360.494. Mientras que los monotributistas aportaron en promedio $16.270, por lo que el fraude laboral realizado por las patronales y avalado por el gobierno redunda en un vaciamiento de la Anses, que luego es utilizado como pretexto para “justificar” planteos de privatización del sistema previsional. Como todo, en última instancia, se deduce de lo que produce el trabajador -incluidos los "aportes patronales"-, esta transformación implica una sobreganancia que se apropian las patronales.
 Como jubilarse ya no es para todos y aún jubilados la plata no alcanza, muchos adultos mayores jubilados se ven obligados a seguir trabajando en los rubros más precarizados. En diciembre de 2025, según cifras oficiales de la Seguridad Social, se contaron 453.186 jubilados con aportes activos debido a tareas laborales (a los que habría que sumar los informales), con una holgada mayoría de monotributistas (casi la mitad), quienes salen a trabajar porque no llegan a fin de mes, saturando aún más un mercado laboral donde no hay trabajo y donde los salarios se desploman. 
 El gobierno de Javier Milei se ha declarado enemigo público de las y los jubilados desde el primer día de su asunción, reprimiendo las movilizaciones y manifestaciones frente al Congreso de la Nación y liquidando los haberes previsionales y los derechos de millones de jubilados, como la cobertura médica del Pami, el abastecimiento de medicamento y el vaciamiento de la Anses para beneficiar a las patronales.
 Las y los jubilados, a pesar de la animosidad del Ejecutivo nacional en su contra, vienen desenvolviendo una intensa lucha contra este gobierno, incluso a pesar de la burocracia sindical de la CGT que les dio la espalda infinidad de veces. Para derrotar esta ofensiva antiobrera y garantizar el acceso universal a la jubilación, la Canasta del Jubilado como piso en los haberes previsionales y el 82% móvil real para las jubilaciones. 

 Marcelo Mache

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