jueves, 2 de julio de 2026

Una federación política de camarillas


Nada define mejor a la crisis de gabinete nacional que el triple abrazo que unió a Milei, Santilli y Adorni en la ceremonia de asunción del nuevo jefe de ministros. En las semanas previas a este desenlace, se armó un cuidadoso operativo para evitar que la salida de Adorni desencadenara una crisis política y un cimbronazo financiero. En el Congreso, Patricia Bullrich y todo el macrismo aseguraron el vaciamiento de las sesiones que podían resolver una interpelación y una moción de censura contra el anterior jefe de gabinete. En la Justicia, el ministro Mahiques, integrante de la barra de Lago Escondido, ofreció a Adorni y a Milei garantías de que la causa por enriquecimiento ilícito se alargue en el tiempo, hasta eventualmente quedar en el olvido. Con estas salvaguardas, Adorni dio el paso al costado con la bendición de la casta de adentro y de afuera del gobierno.
 La asunción de Diego Santilli, un antiguo integrante del peronismo, convertido al macrismo y finalmente al ´liberticidio´, ha sido interpretada como la emergencia de un gobierno “bicéfalo”, de Milei y de Macri. Una bicefalia de camarillas afines. El mismísimo PRO ha sido, en su momento, un rejunte, como lo demuestra el propio Santilli -que venía del peronismo- y la inefable Patricia Bullrich, que venía de todos los partidos que gobernaron en las últimas décadas. Pero el macrismo es una especie en extinción. Los Sturzenegger, Caputo o Santilli no actúan en el gabinete mileísta como miembros del PRO, sino como partidarios de la reelección de Milei, salvo que una crisis barra con esa posibilidad, por ejemplo, un recambio de emergencia que recogería a Patricia Bullrich como candidata. Como quedó demostrado en la asistencia de los gobernadores de la “Unión por la Patria” que concurrieron a la Casa Rosada a aplaudir a Milei y a Santilli en la tarde de este martes, la maquinaria de la reelección se encuentra aceitada y se manifestará en la anulación de las PASO. 
 Milei es un producto de esa desintegración de las fuerzas históricas del régimen político. El periodista Pagni se tomó el trabajo de unir el hilo que va desde Adorni, Santilli y Milei hasta el Chiqui Tapia, las mafias del conurbano, Insaurralde y Jessica Cirio. Tenemos un régimen político de camarillas que se apoya en el capital financiero internacional. Este elenco se ha asignado una suerte de autoindulto rotativo. 

 El defolt 

En las vísperas de la asunción de Santilli, Milei recordó, otra vez más, que Macri alargó los plazos de pago de la deuda en forma unilateral, luego de la derrota de 2019, un ´reperfilamiento´ que denuncia como una violación a la propiedad privada. Adorni o no Adorni, Macri no entra en la ecuación política de Milei, como se lo acaba de recordar a los acreedores internacionales. Lo ha vuelto a acusar de haber defolteado la deuda pública. En oposición a Macri, Milei vuelve a insistir en que los vencimientos de deuda serán respetados a rajatablas (unos 30.000 millones de dólares de capital e intereses en el próximo año y medio). Milei y Caputo, sin embargo, afrontan un giro en la política monetaria de EE. UU., que ha aumentado las tasas de interés y una suba drástica del dólar. Por lo tanto, tienen que lidiar con una devaluación del peso impuesta desde afuera. El superávit comercial -a su vez- se ha evaporado entre el atesoramiento de dólares y la salida de capitales hacia el dólar. Ha muerto el carry trade, que ha sido la pirámide especulativa que montó Caputo en la línea de todos sus antecesores desde Martínez de Hoz. La parálisis del giro comercial e industrial y una crisis de ´deuda de consumo´ amenazan con convertirse en crisis bancaria: 7 millones de deudores morosos no podrán volver al sistema de crédito en los próximos años. El gabinete de camarillas, por lo tanto, está parado en una bomba de tiempo financiera. 

 Reelección 

En este cuadro, el nuevo jefe de gabinete anunció de entrada su principal objetivo: “asegurar la reelección del presidente”. Además de la jefatura de gabinete, Santilli conservará la cartera de Interior y, por lo tanto, la relación con los gobernadores. El primer paso es avanzar con la reforma política. A cambio de conseguir que le voten la eliminación de las PASO, el gobierno les admitirá a los mandatarios provinciales los sistemas fraudulentos de lemas y colectoras, para facilitar su perpetuación en las provincias. “Reelección para todos”, menos para Kicillof, que no podría volver a presentarse como candidato a gobernador. Varios de los gobernadores del NOA que pretenden beneficiarse con este enjuague han recibido la bendición de Cristina Kirchner en las elecciones de hace tan sólo ocho meses para sus cargos. Milei y Caputo esperan que el salvoconducto a la reelección les provea un rescate financiero sólido de parte de Bessent y Trump, pero que ya no juegan a comprar pesos para devaluar el dólar, sino a venderlos para fortalecer al billete verde. En la agenda del Congreso, además de la reforma política vendrá el “SuperRIGI” y la Ley de Sociedades, las dos ofrendas que Sturzenegger les ha redactado a los popes de la Inteligencia Artificial para su radicación en la Argentina.
 El caso Adorni ha mostrado que el edificio liberticida está construido sobre los residuos corrompidos y reciclados de toda la política patronal, sin excepciones. De Vido, por caso, volverá a ser condenado por el caso Skanska, una corruptela kirchnerista de hace veinte años que involucra a Techint. Las suciedades expuestas de los de arriba suelen ser el preámbulo de las grandes reacciones de las masas. 

 Comité Editorial Política Obrera 
01/07/2026

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