viernes, 12 de junio de 2026

Grabois cabildea al tecno-fascista Peter Thiel


En una casa del Barrio Parque en la zona de ‘Palermo Chico’ de la ciudad de Buenos Aires se dio un encuentro entre figuras a primera vista contrarias. Peter Thiel, dueño de Palantir, recibió a Juan Grabois, líder de Patria Grande y la UTEP. 
Palantir es una empresa de servicios de datos y vigilancia digital que trabaja para una cadena de países implicados en la guerra imperialista y para el Ejército de Estados Unidos. Peter Thiel fue aportista a la campaña electoral de Donald Trump y parte de la rama “aceleracionista” de los CEO de las tecnológicas que impulsan el fascismo y la guerra mundial.
 Palantir tiene implicancia en la tecnología de Inteligencia Artificial (IA) que usa el ICE para perseguir a los migrantes; en las operaciones militares de drones en Ucrania; en los bombardeos de Israel en Gaza y de Estados Unidos sobre Irán. Desde su mudanza a Argentina, por la casa de Thiel ya pasaron Mauricio Macri, Santiago Caputo y Federico Sturzenegger. Son habituales las visitas del magnate de 30.000 millones de dólares por la quinta de Olivos para encontrarse con Javier Milei. Desde el partido Patria Grande no respondieron sobre qué temas trató la reunión o por qué fue convocada. 
 Algunos marcan una relación con Miguel Galuccio y su empresa Vista Energy, que estará al frente del proyecto de vigilancia y control social que montará Capital Humano – el llamado “Gemelo Digital Social”. En la lista de espera para ser servido en bandeja a Palantir están el ARSAT (telecomunicaciones), la CNEA (energía atómica) y los fondos vinculados a Vaca Muerta. El nuevo SuperRIGI aliviana impositivamente estos movimientos financieros. 
 La visita de Juan Grabois, más allá de especulaciones sobre una Encíclica Papal contraria a la Inteligencia Artificial o un posible debate entre admiradores de la obra de J.R.R. Tolkien, sigue el hilo de encuentros anteriores donde se mostró como un pragmático del ‘campo nacional y popular’. Como las charlas con Gustavo Grobocopatel, donde tejió una alianza entre las cooperativas agrarias de la UTEP con los pulpos exportadores, o durante su campaña como precandidato a presidente cuando le presentó su programa de gobierno a Marc Stanley, el embajador de Estados Unidos. 
 Grabois elogió, el año pasado a Steve Bannon como un “humanista”, otro ´tecno bro´ de la CPAC (internacional derechista), abiertamente nazi, ex-asesor de Trump, condenado por conspiración y fraude. En contraste, meses antes había denunciado a los docentes y personal de salud por “vagos”, que bajo otro régimen político serían enviados al paredón por hacer huelga. Su prontuario a la hora de impulsar una agenda reaccionaria contra derechos históricos es amplio, va desde denunciar una industria del juicio laboral a proponer un fondo de contingencias para las indemnizaciones.
 Eduardo Belliboni del Polo -oficial- fue otro de sus aliados íntimos en los años del “movimiento popular con banderas socialistas” del aparato del PO. Momentos en que la cooptación estatal de las organizaciones sociales estaba en su pico y sus referentes eran incorporados como funcionarios a Desarrollo Social. El desatino fue tal que en su momento ‘Chiquito’ le propuso “que rompa con el gobierno [de Alberto] y que luche con nosotros”. Grabois no solo no rompió con los Fernández, sino que, al perder el peronismo la elección, sacó la conclusión contraria: “nos pasamos de progres tres pueblos”. 

 La agenda de los tecno fachos

 La primera reunión registrada en la mansión de Thielm valuada en 12 millones de dólares, fue el miércoles 3 de junio; comenzó a las 9hs y se extendió pasado el mediodía. Si el preámbulo lo dio el texto de León XIV “Magnifica Humanitas”, que plantea desarmar la IA en la competencia militar e impedirle un dominio sobre “lo humano”, entonces Grabois le fue a ladrar al árbol equivocado. Para Thiel “la cuestión no es si se construirán armas de IA sino quién las construirá y con qué propósito” y que “la libertad y la democracia ya no son compatibles”. 
 Palantir, en sus documentos públicos “Las 22 Tesis de Alex Karp”, sostiene una retórica que va entre el anarco-liberalismo y el fortalecimiento militar de los países imperialistas. Aseguran que "se han revelado los límites del poder blando y la retórica grandilocuente” y que "la castración (sic) de Alemania y Japón tras la guerra debe revertirse". La finalidad de Palantir, según anuncia en su web, es “facilitar la toma de decisiones en tiempo real en Gobiernos y empresas desde las fábricas hasta el frente". Su aplicación más usada, Gotham, ha sido utilizada por agencias de seguridad para recopilar información de personas a través de fuentes públicas y privadas. 
 Thiel, que esencialmente trabaja para el Pentágono y la CIA, sostiene: “La idea básica era que nunca podríamos ganar las elecciones para conseguir ciertas cosas porque éramos una minoría muy pequeña. Pero quizás se podría cambiar el mundo de forma unilateral sin tener que convencer constantemente a la gente, suplicarles y rogarles a las personas que nunca van a estar de acuerdo con uno. Y aquí es donde creo que la tecnología es esta increíble alternativa a la política”. 

 Plan B para la IA

 Sin embargo, hoy Argentina es un plan B tras el naufragio de sus proyectos en Honduras que incluían el armado de una ciudad llamada “Próspera”, en un intento de escapar a regulaciones internacionales y controles del Congreso de Estados Unidos. El experimento para transformar a la Argentina en una zona franca de la derecha digital fue abierto por Milei en el Financial Times, donde escribió que retirará regulaciones, impuestos, aranceles y permitirá remitir fondos al exterior. Dará paso a “Corporaciones No Humanas” a cargo de Ias IA, que se inscribirán como SRL.
 El objetivo de Milei de “liberar a la IA” de cualquier “regulación prematura” es un armado económico teledirigido por el propio Thiel. Pero hoy las finanzas mundiales colocan a las empresas de IA bajo la lupa por considerarlas responsables del estallido de una burbuja. Palantir, OpenAI, Microsoft y Nvidia están cuestionadas de un financiamiento circular. 
 Estas empresas tienen una guerra tecnológica y de desarrolló con sus pares de China que en varios ítems le llevan la delantera. Los CEO se quejan de que deben lidiar con empresas que a la hora de tomar decisiones estratégicas de tecnología tienen a su favor un partido único que no tiene miramientos por debates de orden ético. En pleno siglo XXI el abismo de la barbarie y la explosión de todas contradicciones del sistema va de la mano de una competencia ciega entre el imperialismo norteamericano y el capitalismo y el estado chinos
. Los debates con el fascismo digital con fines de “humanismo” que propone la Iglesia Católica es un llamado impotente a la concordia en años de genocidios y guerras. La institución se ofrece como herramienta de contención a través de un dialogo ‘humano y secular’ entre pobres y empresarios. En ese sentido, el papel de Grabois será el mismo que tuvo cuando agitó la reforma laboral, preparar el terreno para que el ascendente lobby “tecno-feudal” se brinde de una enorme masa de precarizados y monotributistas a través de apps que sortean toda regulación.
 Los Thiel, los Musk y los Bezos preparan una ofensiva internacional contra los derechos laborales, allí donde aún existen. Los Grabois, allí donde existen, cabildean para ser tropa de maniobra de un ataque histórico contra los trabajadores. 

 Leonardo Perna 
 11/06/2026

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