lunes, 26 de enero de 2026

Trump desplaza una armada al Golfo Pérsico para desatar una guerra contra Irán


Un revólver en la cabeza para imponer otro protectorado “de facto” en el Medio Oriente. Donald Trump no juega sus cartas imperialistas en forma inconexa. Desde la tribuna del Foro Económico Mundial de Davos, que dedicó a promover la anexión de Groenlandia e incluso Canadá, anunció el despliegue de lo que denominó una Armada para sitiar a la República Islámica de Irán y amenazarla con una guerra de aniquilación. De acuerdo al Wall Street Journal (22/1), el asaltante de caminos que gobierna Estados Unidos habría reclamado al Pentágono que le acercara opciones “decisivas”. Ya se producido, por de pronto, el desembarco de una flota de aviones de combate F15E en Jordania – desde donde el año pasado se activaron radares y misiles antiaéreos para neutralizar a los misiles que disparó Irán contra un ataque combinado de Israel y Estados Unidos. El portaviones Abraham Lincoln se está desplazando del Indopacífico hacia el golfo Pérsico, transportando un grupo de bombardeo que incluye los F35 y aviones de interferencia electrónica. En cuanto a la defensa antiaérea, el despliegue incorpora a los misiles Patriot y Thaad. La operación, de mucha mayor envergadura, sigue el lineamiento del bloqueo a Venezuela por medio de una Armada en el Caribe. 
 El pretexto para esta operación ha sido la represión a balazos del levantamiento popular que tuvo lugar en Irán como consecuencia de una devaluación de la moneda, el rial, y una disparada hiperinflacionaria de precios (una tendencia a la rebelión popular que se ha reanudado desde principios de siglo). Viniendo del asaltante de Venezuela y del represor a tiros en Minnesota y su capital Minneapólis, la excusa no vale la saliva usada para proferir la amenaza. El imperialismo norteamericano, en realidad, se encuentra en la tarea de reorganizar enteramente el Medio Oriente, como lo demuestra el abandono de las milicias kurdas en Siria al ataque del gobierno del ex ‘jihadista’ Al Golani, un agente del turco Erdogan –en la misma línea del desplazamiento de Corina Machado en favor de los hermanos Rodríguez en Venezuela-. Las milicias kurdas ocupaban ambas orillas del Éufrates, el corazón petrolero de Siria. Lo mismo vale para la designación de la “Junta de Paz” (cuota de ingreso mil millones de dólares) que ha inventado Trump para montar un Protectorado en las costas de Gaza –un fenomenal espacio turístico acompañado de importantes yacimientos de gas-. La tarea de Trump es aún muy ardua, porque tanto Turquía como Israel disputan los despojos del precedente orden mesoriental.
 La guerra contra Irán no será un equivalente al secuestro de Maduro, pero guarda cierta relación. Para el WSJ, “no habría fuerza política en el terreno ni en el horizonte capaz de reemplazar al régimen, mucho menos estabilizar la situación. ¿Quién ejercería el control policial de las calles? ¿Quién aseguraría el control de las armas de guerra y de las instalaciones militares y nucleares? ¿Quién patrullaría las fronteras con Irak y Afganistán? ¿Los que están protestando, acaso?”. Hay algo más, sin embargo, que el WSJ no aborda: la cuestión de la defensa de Israel frente a una represalia iraní, cuando el estado sionista ha agotado las reservas de interceptores de misiles de su ‘cúpula de hierro’ en la guerra de 12 días de junio pasado. Trump se encuentra sondeando un frente político regional para bancar una guerra. Los estados árabes le han dicho que quieren quedar afuera y, según el diario israelí Haaretz, Netanyahu también. “Una confrontación generalizada será ciertamente feroz y se arrastrará en el tiempo y atrapará a la región”, advierte el diario neoyorquino. Aunque Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Trump, se jactó en Davos de que “nosotros logramos colapsar la economía (de Irán)” que presentó como “una operación política profesional (“statecraft”), Trump reivindicó “las guerras en las que no nos metemos”, y su secretario de Guerra, Peter Hegseth advirtió contra “distraerse en una construcción democrática intervencionista, guerras indefinidas, cambio de régimen”. Un “cambio de régimen” significa poner tropas en el terreno.
 Masoud Pezeshkian, el presidente de Irán, amenazó con represalias contra las bases militares de Estados Unidos en países vecinos. Abbas Araghchi, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, en una columna de opinión del WSJ: “A diferencia de la contención que Irán mostró en junio de 2025, nuestras poderosas fuerzas armadas no tendrán consideración para responder con todo lo que tenemos si se producen renovados ataques” (Haaretz, 21/1). El mismo Araghchi reafirmó, no obstante que Irán está dispuesta a negociar el programa nuclear, sin condiciones previas. Ha dicho, asimismo, que “el canal de comunicación entre él y Steve Witkoff, un emisario todo terreno de Trump (en las guerras de Ucrania y Gaza), ha permanecido abierto todo el tiempo. Marco Rubio, el secretario de Estado, hace lo mismo a través de Arabia Saudita, que ha llegado a una suerte de coexistencia con Irán, bajo la presión de su retroceso en Yemen. A la cuestión nuclear se añade la petrolera, que Trump querrá poner bajo cierta tutela de Estados Unidos. 
 El rol ‘negociador’ del chavismo residual en Venezuela sólo lo podría jugar en Irán la Guardia Islámica Revolucionaria, un estado dentro del estado, a ese punto llega su control de la industria y el petróleo. Para algunos observadores, una salida acordada a la amenaza militar de Trump y a una guerra preservaría la posición de la Guardia en el aparato estatal. Estas son las guerras que Trump impulsa sin querer meterse en ellas, según lo repiten él y sus voceros. Un reforzamiento de la tutela del imperialismo norteamericano en el Medio Oriente acentuaría la vulnerabilidad de los imperialismos de Europa ante la embestida de Trump y el acaparamiento del “hemisferio occidental’ por parte de la oligarquía estadounidense.
 No importa lo que diga Trump, todos estos asedios, asaltos, golpes armados, sometimientos nacionales son las condiciones que quiere reunir el imperialismo norteamericano para ganar la guerra mundial que se encuentra en desarrollo. La prensa china (SCMP, 22/1) ha destacado que “China no ha condenado las amenazas a Irán”, como respuesta a las intensas presiones de Estados Unidos. La derrota del imperialismo norteamericano será impuesta en las calles y lugares de trabajo de Minneapólis, Los Ángeles, Detroit o Nueva York, y mediante la lucha de clases internacional. 

 Jorge Altamira 
 24/01/2026

viernes, 23 de enero de 2026

Milei en Davos: unos cuantos disparates “académicos”, para defender a Trump y a la reforma laboral


En los momentos previos a su discurso en Davos, algunos periodistas decían que Milei, en esta oportunidad, haría un extenso panegírico sobre la economía argentina y su gobierno. Pero no hubo nada de eso: Milei dedicó menos de un minuto a recitar los datos falaces -cuando no fraudulentos- sobre la supuesta “baja de la pobreza” o el “crecimiento económico”, que suele reiterar cada vez que puede. En el resto del tiempo, leyó una perorata pretendidamente académica, que otros le escribieron para la ocasión. Los furcios y lagunas de su “discurso” fueron propios de quien no es autor de lo que lee. La audiencia del liberticida fue un salón semivacío. En las anteriores reuniones de Davos, Milei era un presidente debutante y concitaba una audiencia en base a sus promesas de relanzamiento capitalista en Argentina. Pero han pasado dos años y “el pescado sigue sin vender”: en 2025, Argentina experimentó, no un “auge inversor”, sino la mayor salida de capitales de los últimos 22 años. El crecimiento del producto es una ficción estadística, porque pondera como “crecimiento” al de la intermediación financiera, que es una detracción sobre el valor agregado creado por otras ramas. 
 En esas condiciones, Milei pateó la pelota afuera y largó la perorata de la secta conocida como “escuela austríaca”. Reivindicó a los filósofos y economistas del siglo XVIII porque consagraron a la propiedad privada como derecho natural, con independencia de las condiciones históricas y sociales que lo originaron. Pero con la emergencia de la gran industria y la generalización del trabajo asalariado, aquel derecho de propiedad concebido bajo las condiciones de la producción artesanal o independiente se trastocó en su contrario: el derecho a “quedarse con el fruto del trabajo propio” (sic, Milei) se convirtió en el derecho del capital a apropiarse del trabajo ajeno, y la “libertad” y la competencia, en la ficción que presenta a explotadores y explotados formalmente igualados ante el mercado. Desde entonces, el liberalismo y el “capitalismo de libre empresa” -los ejes del discurso de Milei en Davos- se han convertido en un mero caparazón ideológico, dirigido a justificar la explotación de la clase obrera por el capital. El único propósito de estos adoradores tardíos de Smith o Locke, que Milei reivindica, es revestir de adornos académicos una declaración de guerra contra el socialismo y la clase obrera. No defienden ninguna “libertad”, sino la esclavitud del trabajo asalariado. 
 Milei defendió al “capitalismo de libre empresa” de las “regulaciones” del Estado y no perdió la oportunidad de elogiar a Federico Sturzenegger. Pero el capitalismo que reivindica Milei vive de esas regulaciones estatales. En la etapa histórica de los monopolios, el entrelazamiento entre el Estado y las corporaciones capitalistas alcanza su mayor dimensión. El estado de guerra internacional -que el foro de Davos no dejó de traducir- es un resultado de ese entrelazamiento y del choque entre las fronteras nacionales y el carácter internacional de las fuerzas productivas. Milei presentó a la “inteligencia artificial” como “la división del trabajo del siglo XXI”. Pero la división del trabajo que describió Smith tuvo lugar bajo el ascenso del capitalismo como organización social. La IA, en cambio, es un desarrollo técnico que tiene lugar bajo la declinación capitalista y, como otras innovaciones, ha potenciado todas las tendencias a la sobreproducción y la sobreinversión. El capitalismo exaltado por Milei celebra su foro con un precio récord para el oro, un síntoma inconfundible de incertidumbre e inestabilidad del conjunto del sistema monetario internacional. Para desgracia de Milei, Donald Trump, en su discurso, celebró... una regulación, la que se sancionó este año sobre el mercado de criptomonedas, para darle mayor estabilidad a su precio y colocar a los bonos de la alicaída deuda pública norteamericana como garantía de los bitcoins con valor garantido (stable coins). En cualquier caso, Milei mismo ha sido un furioso regulador, pues ha intervenido sobre el mercado de cambios para, por un lado, abaratar su paridad y reducir el peso de la deuda pública en dólares, por un lado, y, por el otro, fabricar un gigantesco negocio especulativo (carrry trade). Bajo el gobierno liberticida, las tarifas, salarios y jubilaciones han sido despóticamente reguladas, a fin de asegurar una transferencia de 40.000 millones de dólares del trabajo al capital. La única desregulación que defiende seriamente Milei -y sus padrinos austríacos- es la del mercado de trabajo; es decir, la derogación de las conquistas que la clase obrera le arrancó el capital a lo largo de décadas y siglos de lucha. El “filosófico” discurso de Milei fue una defensa sinuosa de la reforma laboral, cuya redacción está tejiendo con la complicidad de los gobernadores peronistas y la burocracia sindical.
 Para terminar, Milei aseguró que “América será el faro que ilumine a Occidente”, es decir, vivó a la América de Trump. Minutos después de que el mandatario norteamericano defendiera a muerte la futura ocupación de Groenlandia, el presidente argentino declaraba su apoyo incondicional al gobierno que dice ser su rescatista de última instancia, sin que aparezca, hasta ahora, un solo dólar con ese fin.

Marcelo Ramal
21/01/2026

Acuerdo UE-Mercosur es parte de la guerra económica internacional y un instrumento del ajuste y de la contrarreforma laboral


Cuando aún no se había secado la tinta de las firmas que convalidaron el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el Parlamento de la UE suspendió su entrada en vigencia en una reñida votación de 344 votos a favor, 334 en contra y 11 abstenciones. Recurrió para ello a la facultad de solicitar al Tribunal Europeo que verifique si el acuerdo no colisiona con otros acuerdos que comprometen a la Unión Europea, como, por ejemplo, las normas que establecen el cuidado del medio ambiente. Aunque existe una opinión casi unánime de que el recurso judicial es una maniobra de los opositores al acuerdo, la deforestación de la Amazonía brasileña por parte del agronegocio, sería un caso patente de ilegalidad. Los especialistas estiman que el tratamiento judicial podría demorar hasta dos años la vigencia del Tratado. Luego de un cuarto de siglo de ‘noviazgo’ y una dilatación de dos meses hacia el final, la boda entre el Mercosur y la UE ha sido impugnada por los padrinos europeos, que de otro modo habrían debido “callar para siempre”. La votación del Parlamento europeo fue vitoreada por el ‘lobby’ agrario de la Unión y denunciado por el industrial, en especial de parte de Alemania. Esta división delimita a los intereses que serían perjudicados o beneficiados por el acuerdo en cuestión. No sólo en un sentido comercial, porque el fracaso afecta políticamente a las autoridades “globalizadoras” de la UE (la Comisión Europea y el Consejo Europeo) frente a una oposición de derecha que reclama una devolución de derechos políticos hacia los Estados nacionales que integran la UE. 
 Aunque sorprendente o inesperado, la Comisión Europea, sospechando alguna tramoya en el camino, inscribió en el Tratado una cláusula que habilita la inmediata vigencia de un ‘acuerdo interino’ hasta que el Parlamento europeo y los parlamentos nacionales de la UE y el Mercosur ratifiquen lo firmado en Asunción hace diez días. El dilema es ahora si la Comisión está dispuesta a chocar políticamente con el Parlamento y arriesgar una votación de censura. No se debe descartar la mano negra de Trump en la promoción de esta crisis –una gran parte de los votos de rechazo corresponden a la ultraderecha que sido elevada a la categoría de aliada estratégica de Trump en la Declaración de Seguridad Nacional que publicó el gobierno norteamericano en noviembre pasado. El mismo Trump denunció el acuerdo como un intento de monopolio del comercio de carnes y de quesos por parte de la UE, sin ninguna consideración por su alcahuete, Javier Milei, que estampó su firma en el Tratado por la República Argentina. 
 Los signatarios afirman pomposamente que el Acuerdo libera de aranceles al 96% de las exportaciones y al 94% de las importaciones. Se trata, en realidad, de una reducción gradual que, según los productos, abarca un período de casi veinte años. En un mundo de guerra comercial y financiera, el cumplimiento de este cronograma es mucho más que una incógnita. Por otro lado establece numerosas salvaguardas, de modo que liberaciones ya concedidas pueden cancelarse por numerosos motivos y excusas. La exención de aranceles a la importación de acero, aluminio y biocombustibles, desde el Mercosur, por ejemplo, está condicionada a que no causen un impacto negativo en la industria europea. La libertad comercial en cuotas beneficia fundamentalmente al capital europeo, que podría desatar una ola de inversiones segmentadas en el Mercosur con el propósito de exportar sin aranceles a Europa. En el caso de la industria automotriz, que hoy enfrenta un arancel de importación del 35%, los capitales europeos establecerían una cuota de mercado para sus sucursales en el Mercosur, a cambio de una importación de automotores individuales y comerciales, y de componentes, desde Europa. Es aquí donde tiene puesto el ojo Alemania, sin desmedro de otras industrias, en momento en que sufre una competencia demoledora de los vehículos eléctricos de China. Lo más jugoso es la apertura del mercado de licitaciones estatales, que, en especial, en el caso de Brasil, daría acceso al capital europeo, incluyendo asociaciones con el capital local. En cuanto a las exportaciones agroindustriales del Mercosur, la rebaja de aranceles es compensada por el establecimiento de cuotas –una típica medida para arancelarla, como ocurre en el caso de la carne. Los grandes capitales de industria láctea se han adelantado a la firma del Acuerdo para desplazar casi por completo a los capitales nacionales y cooperativas en el caso de Argentina. 
 El interés por un acuerdo UE-Mercosur nació en un contexto diferente al actual –de la globalización a la guerra comercial y financiera. En este sentido, su concreción choca con la política de Trump; Milei ha firmado un memorando de entendimiento con Estados Unidos, que demora en llevarse a la práctica. Sus términos, cuando se den a conocer, chocarán con el acuerdo con la UE y por sobre todo con China. La Comisión Europea ha declarado que el tratado Mercosur-UE es un correctivo con el proteccionismo y la guerra comercial, y una defensa de la globalización. Estamos ante una falacia interesante, pues en el contexto presente no es ni puede ser otra cosa que una plataforma de guerra con Estados Unidos, en su patio trasero y contra China. Los beneficios del Acuerdo no ponen a la UE en ventaja frente a China, que opera a precios imbatibles y financiaciones generosas. 
 Esta feroz guerra comercial descansa en la superexplotación de la fuerza de trabajo y en la supresión de los derechos laborales. Eso está claro en China, pero también en la campaña internacional por imponer ajustes contra salarios y jubilaciones, y liquidar el derecho laboral y previsional. El acuerdo UE-Mercosur forma parte de la contrarreforma laboral y es un factor internacional de presión para imponerla. Los partidos patronales y el peronismo han buscado este acuerdo durante casi 25 años; la ratificación del Tratado en el Congreso es un complemento de la contrarreforma laboral. Los trabajadores deben rechazar su aprobación y reforzar la lucha contra el ajuste y la destrucción del derecho del trabajo, naturalmente por medio de una lucha política de clases y el método de la huelga general.

 Jorge Altamira 
 22/01/2026

Una fuerte disputa imperialista en el escenario de Davos


El derrumbe de la Montaña Mágica. 

 Donald Trump se ha visto obligado a conceder una tregua en la “guerra civil” que había abierto en la OTAN cuando anunció un aumento de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% en junio, como represalia contra la negativa de Dinamarca y la Unión Europea a ceder Groenlandia a Estados Unidos. La respuesta de la UE -gravar las importaciones norteamericanas por un valor de 93 mil millones de dólares y eventualmente cerrar el acceso al mercado europeo de las tecnológicas norteamericanas- produjo un derrumbe de valores en la Bolsa de Nueva York y de la deuda estadounidense; el oro rozó los cinco mil dólares la onza y el dólar sufrió una nueva caída. A esto se añadía la posibilidad de un retiro de fondos de la UE y los bancos europeos de la deuda pública norteamericana, estimada en 38 billones de dólares. Trump intentó explicar esta liquidación financiera como una consecuencia del retroceso de los bonos del Tesoro de Japón. Pero no hubo caso. El peligro de una carrera hacia el abismo implicaba al conjunto de la economía mundial. El ‘loco’ del barrio parpadeó primero, sin renunciar a sus objetivos expansionistas y confiscatorios. 
 El impacto sobre la política norteamericana fue igualmente poderoso. Apenas un par de días después de haber logrado impedir un voto del Congreso para quitarle a Trump la prerrogativa de iniciar acciones de guerra, una masa significativa de legisladores republicanos se declaró dispuesta a votar un veto a la adquisición de Groenlandia por parte de Trump. Llegado a ese extremo, el paso al juicio político o “impeachment” del presidente era inevitable; el magnate se vería obligado a retirarse a Mar a Lago hasta que las velas no ardan. El paso atrás era inevitable; disimular esta circunstancia de Davos le llevó un discurso de hora y media, que llegó a las dos horas con las respuestas a las inquietudes del auditorio. La crisis abierta en el Partido Republicano ha llegado, sin embargo, para quedarse; algunos medios aseguran que una reelección de Trump se encuentra en marcha, sin violar la Constitución. El candidato a la presidencia, para 2027, sería JD Vance, el vicepresidente, que llevaría a Trump como candidato a la vicepresidencia, para renunciar luego en un determinado plazo. En este cuadro ‘inquietante’, Trump tuvo una reunión con el secretario general de la OTAN, el holandés Rutte, de la que salió con el anuncio de que la negociación para quedarse con Groenlandia iba para adelante. Rutte, por el contrario, sostuvo que la conversación no tocó temas de “soberanía”. Los medios aventuraron que el compromiso entre EE.UU. y la UE consistiría en un reforzamiento sustancial de la presencia militar norteamericana en la isla, inclusive con un número mayor de bases. Dados los afanes de autonomía nacional de una parte significativa de la población de Groenlandia, ese acuerdo sería funcional a la anexión norteamericana de la isla. 
 Quienes atribuyen todas estas crisis temerarias a un Trump “desencadenado”, olvidan algo sustancial: es el único dirigente estatal que cuenta con un programa – las 32 páginas de la Declaración de Seguridad Nacional, publicada a fines del año pasado. El punto de partida de este documento es la caracterización de que Estados Unidos se encuentra en una decadencia histórica. Como la única potencia imperialista verdaderamente mundial, Estados Unidos no puede restablecer su equilibrio nacional sin una recuperación violenta de la hegemonía internacional. El método del aventurero a cargo del gobierno de Estados Unidos sigue una estrategia. Esta realidad se desarrolla en las calles y lugares de trabajo de Minneapolis, Chicago, Los Ángeles y Washington, y en Gaza, Siria, Teherán, Venezuela y Europa. La deuda impagable del Tesoro norteamericano es una expresión de esa decadencia; pierde su condición de refugio de valor de los capitales no solamente por los vaivenes coyunturales de la economía y la política mundial, sino porque es la metástasis de toda la decadencia capitalista. La formación de un Club de la Paz, a mil millones de dólares la entrada, por iniciativa de Trump tiene todas las características de un hospicio. 
 La Unión Europea, más el Reino Unido y Canadá, no es la contención liberal del trumpismo. En los próximos meses se producirán las victorias de la ultraderecha en Francia y de la derecha en España, con cierta probabilidad en Portugal (en el balotaje presidencial de febrero próximo), y eventualmente incluso en Alemania y el Reino Unido. Es necesario desarrollar en la clase obrera la consciencia de que no hay ninguna posibilidad de retorno al “Estado de bienestar” o “a los años felices”. La única barrera contra la barbarie es la revolución proletaria y socialista. 

 Jorge Altamira 
 22/01/2026

Gatillo fácil en Constitución: se investigará como homicidio agravado


Se cae la versión policial de la “defensa propia”.

 La investigación judicial de la muerte de Víctor Javier Vargas, baleado por la Policía de la Ciudad en el barrio de Constitución el 28 de diciembre pasado, pasó a manos de la Justicia nacional tras un cambio de carátula.
 El policía acusado sostenía haber actuado en defensa propia, pero las pericias y testimonios dieron por tierra la versión. El caso será investigado bajo la carátula de homicidio agravado. La justicia de la Ciudad se declaró incompetente en la causa. El policía Santiago Emmanuel Barrientos disparó tres veces contra Víctor, de 41 años, en la intersección de las calles Salta y Constitución, cuando la víctima se encontraba de espaldas. El disparo mortal fue en la cabeza. Agonizó durante cuatro días en el Hospital Ramos Mejía. El Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°12 de la Ciudad caratuló el hecho en primera instancia como “atentado contra la autoridad por el uso de armas”. 
 Sin embargo, la autopsia fue clara y determinante. El disparo se hizo a una distancia que no cuadra con un “riesgo de proximidad” para el agente. La autopsia también probó que el proyectil salió de manera directa por el lado frontal del cráneo, dando testimonio que la víctima se encontraba de espaldas. 
 Como pasó con Juan Gabriel González, el vecino de Villa 20 asesinado por la Policía de la Ciudad en Navidad, los videos de vecinos y cámaras de seguridad de comercios y domicilios fueron clave en el giro de la causa. En ellos se muestra cómo el policía Barrientos dispara cuando Víctor intenta alejarse, sin dar la voz de alto, ni tampoco intenta calmar los ánimos al conflicto previo entre dos vecinos. 

 Crimen e impunidad policial en Constitución

 El policía Barrientos declaró que Vargas lo estaba por atacar con un cuchillo. Como parte de un esquema de encubrimiento policial, la policía Carolina Vázquez, presente en el lugar, respaldó la versión y lo mismo hicieron los policías de la seccional que llegaron luego al lugar. La red contra la violencia policial “Mapa de la Policía” realizó una reconstrucción con todos los videos aportados. Estos videos dan por tierra con el encuadre dado por los policías y el Ministerio de Seguridad porteño a cargo de Horacio Giménez. 
 Tras este nuevo escándalo, el propio juzgado se declaró incompetente dictando que “fueron los disparos efectuados por el agente policial los que produjeron el deceso del Sr. Vargas y que dicha conducta debe ser inicialmente subsumida dentro del art. 79, agravado en función del art. 80, inc. 9°, del Código Penal”. La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N°15 con la caratula “Barrientos, Santiago y otros sobre 80 inc. 9- homicidio cometido en abuso de función o cargo por un miembro de las fuerzas de seguridad pública”.
 La CORREPI anunció que la familia de Víctor se presentará como querellante contra el policía.
 Así, a casi un mes del homicidio, se confirma lo que desde las primeras horas del caso vecinos y organizaciones del barrio de Constitución denunciaron: un acto de brutalidad policial que terminó en la muerte de un vecino seguido de un burdo intento de encubrimiento. Esto en un barrio cruzado por situaciones de impunidad tanto para los policías como para las mafias de todo tipo.
 El abuso policial en los barrios populares del sur de la Ciudad de Buenos Aires se combina con los desalojos en cadena, política impulsada por el jefe de gobierno Jorge Macri. 

 Leonardo Perna 
 22/01/2026

miércoles, 21 de enero de 2026

Las ART quieren ponerle precio a los trabajadores


Buscan ampliar su discrecionalidad para determinar incapacidades e indemnizaciones.

 Las patronales y las aseguradoras de riesgo de trabajo volvieron a poner el grito en el cielo por el crecimiento de la litigiosidad laboral en 2025, superando los niveles más altos de 2017, llegando a 134.141 demandas, en las vísperas del tratamiento de la reforma laboral antiobrera en febrero. Reclaman por dictámenes médicos bajo su control, en un cuadro donde el gobierno busca ampliar las facultades discrecionales de las patronales en los lugares de trabajo, sometiendo a los trabajadores a condiciones de semiesclavitud, precarización y mayor explotación laboral, lo que produce más accidentes de trabajo y enfermedades laborales. 
 En reciente informe de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (Uart), cuyas principales conclusiones fueron difundidas por el medio Clarín, sostiene que en 2025 se batieron récords de litigios laborales por accidentes de trabajo, acumulando un total de 134.141 juicios, en lo que representa un 6,4% de incremento respecto a 2024, en una clara tendencia alcista desde la última reforma del sistema, bajo el macrismo, durante el 2017. 
 Algunos analistas atribuyen el crecimiento de casos, que se dio incluso en diciembre, cuando se esperaba una caída estacional del 10%, a la inminencia del tratamiento de la reforma laboral, que podría introducir cambios que impacten en el sistema actual, pero de fondo se impone un fenómeno de “empoderamiento” patronal, con lugares de trabajo donde no existe contralor alguno, ni mucho menos políticas y garantes de las condiciones de seguridad e higiene. 
 La dinámica de los juicios por riesgos del trabajo radica en que el procedimiento administrativo en manos de las ART, con comisiones médicas financiadas por estas patronales, suele desconocer yo subestimar las secuelas de accidentes laborales y/o enfermedades y patologías adquiridas como consecuencia de años de exposición a procesos productivos nocivos para la salud. 
 La fuerte litigiosidad radica, entonces, en este desconocimiento originario de las patronales y las aseguradoras, que buscan desentenderse de sus responsabilidades a costo cero o bajísimo, y no en un supuesto espíritu “caranchesco” de trabajadores, abogados y peritos judiciales, a los cuales se acusa (las patronales y aseguradoras), estos últimos, de sobredimensionar incapacidades para cobrar más honorarios. 
 Para el caso de las enfermedades laborales no reconocidas, que concentran gran parte de la litigiosidad, estamos ante casos de daños físicos permanentes generados por años, e incluso décadas, de exposición a tareas reiterativas y desgaste físico propio de procesos productivos donde las patronales restringen las medidas de cuidado del trabajador para no “entorpecer la producción” o directamente para competir en el mercado a base de una superexplotación de los trabajadores.
 La tesis de la alta litigiosidad también debe ser desestimada por la realidad y los propios números oficiales. Según los registros del 2023, se presentaron 767.000 solicitudes de incapacidad, de las cuales dos tercios fueron siniestros que las ART consideraron con origen laboral. Solo el 10% de estos casos terminó en la Justicia. 
 Las ART manipulan las cifras en su favor para justificar un eventual aumento de la alícuota por cobertura (actualmente del 2,85% de la masa salarial), y presionando para que la Justicia implemente los Cuerpos Médicos Forenses, por cada jurisdicción, con criterios restrictivos que avalen los dictámenes de las comisiones médicas bajo su control, ahorrándose una millonada. 
 La reforma laboral antiobrera de Milei viene, a su vez, a agravar las condiciones de los trabajadores, aumentado la productividad y la explotación laboral en detrimento de la salud de los trabajadores, lo que dará lugar a una mayor siniestralidad y la explosión de enfermedades laborales. 
 Las patronales vulneran los derechos de los trabajadores y luego utilizan la Justicia en su favor para no pagar un peso, demorando años los litigios, licuando las sentencias, apelando a cuanta instancia exista y haciendo lobby para perjudicar aún más a los trabajadores. Estamos ante un régimen negrero y explotador que hay que derrotar en las calles y en los lugares de trabajo, con la organización y acción independiente de los trabajadores. 

 Marcelo Mache

Salarios en caída e indemnizaciones por caer


El gobierno pretende disminuir a la mitad las indemnizaciones por despidos.

 Mientras el gobierno nacional prepara las condiciones para imponer una reforma laboral que, entre otras cosas, recorta casi a la mitad las indemnizaciones actuales por despido incausado, en los hechos avanza un ajuste contra los salarios, con la pauta oficial que promedió el 1,5% mensual ante una inflación superior, produciendo una disminución salarial promedio de 4,5 puntos porcentuales en 2025.
 La gestión de Javier Milei apunta todos los cañones contra los trabajadores, haciendo valer su intento de controlar la inflación pisoteando los salarios, con una política de no homologación de convenios que superaran la pauta salarial oficial mensual que durante 2025 osciló e 1,5%, contra una inflación que se movió por andariveles superiores, cerrando el año con un 2,8% en diciembre y un elevado 31,5% anual.
 Esto se refleja en los convenios colectivos a la baja, negociados por la burocracia sindical, con el caso paradigmático de Comercio –el gremio más grande del sector privado- que cerró el 2025 con una suma fija extraordinaria de $60.000, luego de seis meses de aumentos no acumulativos del orden del 1% mensual, en una política ruinosa para los trabajadores. 
 Pero también se expresa en la estadística oficial, con el Índice Salarial (IS) del Indec con una baja real del 0,2%, por segundo mes consecutivo, y una caída del salario promedio del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) del 0,9% mensual en noviembre, acumulando tres descensos consecutivos.
 La fórmula del gobierno para “controlar la inflación” es liquidar el poder adquisitivo de los trabajadores, destruyendo el consumo y así reduciendo la demanda de bienes y servicios para forzar una baja de precios. El resultado es un cuadro económico y social alarmante para los trabajadores. 

 Atacan el salario y van por las indemnizaciones 

Pero esto no es todo sino que el gobierno busca liquidar las indemnizaciones por despido incausado, con su reforma laboral antiobrera, siguiendo la ruta de las modificaciones introducidas con la Ley Bases, donde suprimió las indemnizaciones correspondientes al trabajador ante los casos de nula o deficiente registración laboral. 
 Un cálculo que ha circulado en los medios periodísticos durante la última semana establece que de aprobarse la reforma laboral las indemnizaciones por despido sin justa causa perderían un 44% de la suma correspondiente bajo el cálculo actual, abaratando así mucho más los despidos, incluso más allá del daño producido con el ajuste salarial. 
 Esto sería así debido que al tomar la mejor remuneración mensual, normal y habitual, devengada durante el último año o tiempo de prestación de servicio se excluirían ítems como la incidencia del aguinaldo, las remuneraciones extraordinarias, horas extras, vacaciones pendientes, vales alimentarios o equipo e Internet, y otros que no tienen carácter remuneratorio. De esta forma, que la base de cálculo solo pasaría a ser “el mejor sueldo” desprovisto de demás sumas que componen el salario y que son utilizadas por las patronales para vulnerar derechos laborales. 
 Además, la “Modernización Laboral” de Milei establecería un máximo de 10 sueldos para el cálculo de la indemnización por antigüedad, abaratando el despido de quien hubiera trabajado 15 o 20 años en una misma empresa que, a la hora del despido, solo se le computarán 10 años trabajados. Junto con otras reformas como la posibilidad de pagar las indemnización en un plan de pagos de hasta 12 cuotas mensuales y el establecimiento de la modalidad oficial para el cálculo de os intereses y la actualización de las sentencias, utilizando la inflación el IPC más un 3% anual y desplazando el uso de tasas activas de los bancos que benefician al trabajador.
 Se trata de un paquete de medidas antiobreros, que busca no solo liquidar los salarios, sino también abaratar los despidos, para que los capitalistas hagan y deshagan a su antojo. Tenemos que derrotar esta ofensiva preparando la respuesta obrera, con la organización independiente y un plan de lucha y la huelga general para terminar con la reforma laboral y las medidas patronales que atentan contra lso trabajadores.

 Marcelo Mache

Lenin, guía para salvar la cultura y el pensamiento


Se cumplen hoy 102 años de la muerte del líder bolchevique 

 La cultura, esa palabra tan hermosa como inasible en su concepción vasta, guarda señales de lo creado, aprendido, legado y enriquecido por el ser humano. Una parte de ella nos ata y la otra propone liberarnos,; pero, en su conjunto, vive en cada huella dejada por nuestros pasos. 
 Negarla de golpe, movidos por la reacción de satanizar el pasado frente a la tarea de construir una sociedad superior, lejos de un acierto, abriría el camino hacia una errada utopía, pues equivaldría a engendrar el hombre nuevo desde el más absoluto cero. 
 Al contrario, según formulan la dialéctica y las leyes marxistas, el futuro exige conocer bien el ayer para aprovechar sus mejores elementos y evitar el peligro de reproducir sus peores aspectos. 
 Parecerán verdades comunes, mas en los albores del siglo XX, ante la encrucijada de conducir la primera Revolución Socialista, Vladímir Ilich Lenin debió polemizar con quienes en su país –aun a favor del proyecto emancipador– proclamaban la cultura de los obreros en tanto una esfera aislada, un punto de ruptura en la tradición humana. 
 Impulsados por el entusiasmo de las eras nacientes y por una visión reducida e inmediata, no histórica, de la clase trabajadora, ilustres representantes de la intelectualidad, incluido el poeta por excelencia Vladímir Mayakovsky, asumieron, al menos por un tiempo, el llamado a ignorar o destruir la herencia recibida a lo largo de milenios.
 A finales de 1920, ocurrió el I Congreso de la Proletkult de toda Rusia, organización obrera independiente alineada con la posición expuesta y sujeta a grandes cuestionamientos del líder bolchevique, hasta lograr subordinarla, en ese propio año, al Comisariado del Pueblo de la Instrucción Pública, máxima autoridad cultural. 
 Destinado a dicho encuentro nacional, redactó un Proyecto de Resolución con cinco acápites. El cuarto expresaba: «El marxismo ha conquistado su significación histórica universal como ideología del proletariado revolucionario porque no ha rechazado en modo alguno las más valiosas conquistas de la época burguesa, sino, por el contrario, ha asimilado y reelaborado todo lo que hubo de valioso en más de dos mil años de desarrollo del pensamiento».
Y en ese párrafo agregó: «Solo puede ser considerado desarrollo de la cultura verdaderamente proletaria el trabajo ulterior sobre esa base y en esa misma dirección». También le brindó atención al tema desde la tribuna, por ejemplo, en su alocución al iii Congreso de Juventudes Comunistas, el 2 de octubre de 1920. 
 Por supuesto, ninguno de sus planteamientos fue perfecto; pero debemos volver a ellos y traer esa mirada ecuménica, cual escudo, a un presente en el que la barbarie amenaza, otra vez, con devorar el derecho a la identidad y la memoria de los pueblos. 

 Jorge Ernesto Angulo Leiva | jorgeernestoanguloleiva@gmail.com
 20 de enero de 2026 22:01:58

martes, 20 de enero de 2026

Multinacionales se apoderan de la industria lechera


Récord de la producción y récord de quiebras: despidos de la industria lechera y caída del consumo. 

 La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía señala en un boletín informativo que la producción nacional, entre enero y diciembre de 2025, alcanzó 11.618 millones de litros de leche, el volumen más alto en materia productiva de la década para el sector lácteo y el segundo a nivel histórico.
 En estas condiciones, la industria láctea atraviesa una profunda crisis, marcada por la quiebra de empresas históricas como Sancor, a la que se ha agregado Arsa, La Suipachense y, ahora, Verónica. 
 El salto en la producción de leche enfrenta, sin embargo, una caída drástica del consumo. Las quiebras han dado paso a una concentración de capitales internacionales que dominan ampliamente el mercado. 
 La canadiense Saputo -considerada la principal procesadora, dueña de marcas como Paulina y Molfino, y muy fuerte en la exportación en quesos- compite por el primer puesto en volumen procesado. 
 La Serenisima, líder en procesamiento de leche y principal exportadora de leche en polvo, muy arraigada en el mercado interno, ha pasado a manos de la multinacional francesa Danone. Otra francesa, Savencia, creció significativamente tras adquirir Milkaut e Ilolay (Yolcle), posicionándose entre los líderes.
 De conjunto, los capitales internacionales están dominando el mercado lácteo en desmedro de la caída brutal de las cooperativas y empresas medianas del Santa Fe y Córdoba. 
 Estas multinacionales han instaurado una tecnología desde el origen que aumenta la producción casi sin competencia. El 30 % de los tambos de estas empresas menores en quiebra, según una reciente encuesta del INTA, trabajan sobre tierra arrendada cuyos valores de alquiler se miden por la rentabilidad comparativa con la soja. Las empresas más pequeñas no logran pagar a tamberos, transportistas y proveedores, rompiendo la cadena productiva. Las multinacionales, ya dueñas de las tierras de explotación y con una tecnología de punta, hacen imposible la competencia. En estos días se está trabajando en un acuerdo del Mercosur con el mercado europeo que tiene como trasfondo esos intereses. 
 En el movimiento obrero, la tensión trasciende a las fábricas involucradas. Las multinacionales ya están poniendo en marcha el banco de horas y el fraccionamiento de las vacaciones. Se apoyan en lo que llaman las “dificultades del sector” para planchar paritarias con el acuerdo de un sindicato (ATILRA). Esta es la base económica de las luchas obreras en la industria. 

 Juan Ferro 
 19/01/2026

"Bajo cero y bajo fuego: la rebelión migrante en las barbas de Trump"


Se ha convocado a un paro general en el estado de Minnesota para el próximo 23.

 A una semana del fusilamiento de Renée Good a manos de las fuerzas de ICE, con movilizaciones alrededor de todo el estado de Minnesota, en la ciudad de North Side, otro agente baleó a un ciudadano venezolano, miembro de la organización MIRAC, quien aún se encuentra internado. Según el diario Star Tribune, este hecho dividió a la movilización, donde un sector decidió mantenerse concentrado en sus cortes, pero otro amplio sector se movilizó hacia el lugar del hecho para increpar a las fuerzas. El jefe de policía estatal, Brian O’Hara, declaró ilegal la asamblea que se organizaba sobre el lugar del tiroteo y comenzó una fuerte represión sobre los manifestantes. Los vecinos salieron de sus casas para sumarse a la concentración, que no solo expulsó al comando que reprimía, sino que le quitó sus chalecos, sus credenciales y destruyó sus vehículos. Hay más de una docena de detenidos. (The Minnesota Star Tribune, 16/01). 
 El alcalde Jacob Frey condenó las acciones por “hacerle el juego a la derecha” y llamó a no “enfrentar el caos de Trump con nuestro caos”. El presidente Trump había declarado, en redes sociales, la posibilidad de aplicar la Ley de Insurrección si el estado local no intervenía sobre la movilización (CNN, 16/01). En condiciones climáticas muy duras (cero grados y vientos de 60km por hora) la ciudad lleva una semana de levantamientos y enfrentamientos con los agentes de ICE, incesantes. 
 Cabe recordar que la Ley mencionada fue aplicada, por última vez hasta el momento, contra la rebelión que mantuvo tomada la ciudad de Los Ángeles, en 1992, luego del brutal crimen de Rodney King, a manos de la policía. El resultado fue la intervención de la Guardia Nacional en el estado y más de 60 muertos. 
 Sin embargo, las condiciones políticas para la aplicación de esta Ley (marcial, en los hechos), sobre las masas movilizadas, no son tan sencillas para el No King (como se denuncia a Trump). “La corresponsal de CNN Alayna Treene informó que funcionarios de la Casa Blanca han estado preocupados por las implicaciones políticas de esta idea. Es el tipo de decisión para la que se necesita estar muy seguro de que la población está preparada y la percibe como legítima. Parece poco probable que los estadounidenses piensen así en este momento. La encuesta de CNN, por ejemplo, reveló que el 51 % no solo considera que el tiroteo fue incorrecto, sino que refleja problemas más amplios en la forma en que opera ICE. También mostró que los estadounidenses creen, por un margen de 51 % frente a 31 %, que las acciones de control migratorio de ICE están haciendo que las ciudades sean 'menos seguras'. Y una nueva encuesta de Yahoo-YouGov indicó de manera similar que el 54 % frente al 34 % opina que las redadas de ICE han hecho 'más daño que bien'. Estas cifras son particularmente llamativas porque los estadounidenses parecían querer de forma abrumadora que el Gobierno deportara a más personas. En general, estaban de acuerdo con los objetivos de Trump en este sentido. Sin embargo, parece que se ha ido demasiado lejos para ellos. Trump ha desperdiciado esa ventaja” (CNN, 15/01). 
 Deportaciones, pero no tan brusco, es finalmente lo que parece decir el portal; rechazo hacia una política “desmedida” y no a un conjunto de “medidas”. Ante su alto nivel de desocupación y recesión industrial Trump se ha propuesto atacar con la misma brutalidad a los estados con una gran población migrante trabajadora. “Si Trump cumple su amenaza de enviar militares bajo la Ley de Insurrección, corre el riesgo de parecer que está agravando un problema que él mismo creó. Y existe una fuerte posibilidad de que la situación se descontrole de formas que podrían eclipsar el resto de su proyecto para un segundo mandato”. (Ídem) Aclara, por si el presidente o sus asesores hubiesen olvidado que tienen encima las elecciones de medio término y le quedan apenas dos años para las presidenciales. 
 Más del 30 % de la población del área son latinos y ocupan un porcentaje alto dentro de la clase trabajadora. “Minnesota tiene una economía diversificada, con grandes empresas como 3M, General Mills y Best Buy radicadas en el estado. La Clínica Mayo tiene su sede en Rochester, a unos 145 kilómetros al sur de Minneapolis. El 94 % del crecimiento poblacional neto de Minnesota entre 2020 y 2024 se debió a la inmigración. La fuerza laboral del estado, nacida en el extranjero, ha crecido un 41 % desde 2010, en comparación con tan solo el 4 % de los trabajadores nacidos en Estados Unidos, según la Cámara de Comercio de Minnesota”. (CNN, 15/01). 
 Los lugares de trabajo -desde todo tipo de comercio hasta escuelas, guarderías y hospitales- se han transformado en cotos de caza de ICE. Allí, las denuncias públicas muestran detenciones arbitrarias, secuestros en patotas, que incluyen el abandono liso y llano de los menores que pudieran estar acompañando al trabajador que se detiene. Ante esta persecución fascista, los empresarios se remiten a comunicados públicos donde se muestran “dispuestos a colaborar con la regularización en la situación de sus empleados” -aun cuando se desconoce el paradero de cientos de ellos- y de la burocracia sindical, convocante a la última movilización “No King”, no se han encontrado ni comunicados ni declaraciones recientes.
 Bajo el helado invierno mencionado, esta noche Minnesota mantiene sus asambleas, cortes y autodefensas. Lejos de ceder frente al ataque de las redadas fascistas o de detenerse a esperar la reacción de las burocracias sindicales, los trabajadores y la clase media están autoconvocándose y enfrentando la represión de forma activa. Los demócratas que gobiernan el estado, los que mandaron “a la mierda” a ICE, se han colocado con premura al frente de la campaña para desmovilizar, promoviendo el temor a una escalada represiva, responsabilizando de esto a la población movilizada. Ante la violencia y el terror sembrados por las fuerzas de ICE, los ciudadanos deberían permitir la represión “blanda” de las policías locales o atenerse a las consecuencias. La velocidad con la que se extiende la movilización por el estado no parece acordar con la “tibieza” demócrata. El 14 de enero pasado comenzó una campaña por un paro general el próximo 23, convocado por sindicatos y asociaciones civiles. 

 María Negro
 19/01/2026

lunes, 19 de enero de 2026

Milei ofrece intereses de casi el 50% anual al capital financiero


Una receta recesiva y desesperada para un gobierno que proyecta una inflación anual del 10%. 

 La reciente renovación de deuda en pesos del gobierno terminó convalidando un negocio para el capital financiero a costa de la profundización de la caída de la actividad económica y la más política recesiva, con una tasa de intereses que en términos anuales ronda el 50%... cinco veces más que la inflación proyectada por Milei para todo el 2026. Otra bicicleta financiera que habilita la vuelta del carry trade mientras crecen los despidos y se derrumba el consumo.
 Se trata de la renovación de deuda en pesos del pasado miércoles 14, en cabeza del ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, donde se adjudicaron $9,37 billones a tasas de intereses que se acercan al 50% anual, cuando el gobierno proyecta tan solo un 10% de inflación y las estimaciones privadas rondan entre el 20 y 30%. 
 El gobierno accedió a este nuevo negociado para la banca privada y el capital financiero con el propósito de evitar liberar pesos que podrían ir a contribuir con las tendencias devaluacionistas, agravando una inflación que empieza a irsele de las manos a Milei.
 Varios analistas económicos identificaron esta renovación de deuda como el regreso del carry trade, por el cual el capital financiero accede a tasas de interés usureras, superiores a la inflación y la devaluación, haciendo una diferencia notable en pesos en el mediano plazo y luego retirándose en dólares ante una eventual devaluación, muchas veces inducida por estos mismos capitales especulativos. 
 Las consecuencias inmediatas de estas políticas ya son conocidas para los trabajadores: más recesión y hundimiento de la actividad económica por el encarecimiento del crédito tanto para eventuales inversiones y/o refinanciamiento de la industria como para el consumo de la población. El negocio no pasa por “invertir” en producción y generar empleo, sino por circular dinero a través de la rueda financiera de Caputo y los bancos. 
 La suba del costo financiero que asume el gobierno nacional es manifiesta, convalidando tasas mensuales de entre 50 y 100 puntos básicos superiores a las aplicadas en diciembre del 2025, lo que a su vez de cuenta de que Milei no logra convencer al mercado de capitales de la “robustez” de la economía nacional y su plan económico, que pende de un hilo, amenazado por vencimientos de deuda para los cuales el gobierno no cuenta con los dólares suficientes. 
 No solo esto, sino que también queda demostrado que el ajuste fiscal oficial, del cual tanto se vanagloria Milei, tampoco alcanza como garantía para los capitalistas. De allí el apremio del gobierno por avanzar con la reforma laboral antiobrera, aunque esta tampoco ofrezca garantías de estabilidad. 
 Desde el FMI presionan para que el gobierno avance a una devaluación que, según creen, es la única forma de que la Argentina pueda garantizar el ingreso de dólares para pagar deuda, a costa a su paso de licuar los ingresos de los trabajadores y el gasto público. Sin embargo, esto implicaría liquidar el único capital político que Milei reivindica ostentar, dinamitando definitivamente la inflación y los precios y dándole rienda suelta al conflicto social.
 El plan económico de Milei es una improvisación total, con medidas que satisfacen los intereses del capital financiero y agravan las condiciones de vida de los trabajadores: un cóctel explosivo cuyo ingrediente final es la reforma laboral antiobrera para liquidar conquistas y derechos laborales en medio de despidos y ajuste contra los salarios. No podemos dejar pasar esta ofensiva. Derrotemos a Milei en el Congreso y en las calles, con la movilización popular y los métodos de lucha de la clase obrera. 

 Marcelo Mache

Milei refuerza el rol de las Fuerzas Armadas en el aparato de inteligencia


Espionaje al servicio de la ofensiva capitalista contra los trabajadores.

 El decreto que firmó Milei en diciembre para ampliar las facultades represivas y conspiradoras de la Side, el cual deberá ser convalidado por el Congreso, también trae consigo el reforzamiento del rol de las Fuerzas Armadas en el sistema nacional de inteligencia. El gobierno viene empoderando políticamente a los militares como parte de su intento por establecer un régimen ultrarrepresivo para disciplinar a las masas y hacer pasar la agenda de reformas estructurales que reclama la clase capitalista.
 Así, la inteligencia militar, una tarea que venía realizando el Ministerio de Defensa, pasaría a estar en manos del Estado Mayor Conjunto de las FF.AA. El área cuenta con un presupuesto de 112.032 millones de pesos, que se reparte entre las tres fuerzas que componen las Fuerzas Armadas (Ejército, Armada, Fuerza Aérea), un poco más de lo que recibe la Side –sin tener en cuenta los gastos reservados. A esto se sumarán los fondos que se destinaban a Defensa para realizar esos menesteres. Desde las altas esferas de las FF.AA se ha celebrado la medida. 
 De este modo, los servicios de espionaje se imbricarían con el aparato militar y el Estado Mayor Conjunto tendrá su propia inteligencia. Un allegado al ministro de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti, señaló que todo el presupuesto de inteligencia del Estado estará en manos de la Side (La Nación, 18/1). Para hacer frente a las críticas acerca de la concentración de poder que esto otorga a la clique castrense, fuentes cercanas a Presti indicaron que los agentes del Estado Mayor Conjunto tendrán “dependencia funcional” del ministro y la cartera que dirige. Pero él también viene del riñón de las FF.AA y no renunció a su condición de militar. 
 La disposición gubernamental también permite que la Side y los militares realicen tareas de forma mancomunada. El involucramiento de estos últimos en tareas de inteligencia, si bien bajo Milei puede pegar un salto, no es algo novedoso. Bajo el gobierno de Cristina Kirchner tuvieron una importante injerencia en el terreno con la designación del exjefe militar-espía y genocida César Milani al frente del Ejército. Los libertarios también abrieron las puertas a que las FF.AA realicen tareas de contrainteligencia. 
 El decreto de la Side, por otra parte, implica la profundización del espionaje a opositores políticos y del secretismo con el que operan los servicios de inteligencia, e incluso habilita la detención de personas sin orden judicial por parte de los agentes, entre otras cosas. A esto se añade el intento del gobierno por hacer pasar una reforma para fortalecer los rasgos represivos del Código Penal. 
 El gobierno busca involucrar a las Fuerzas Armadas en el régimen político y perfeccionar y reforzar los instrumentos que el Estado tiene para reprimir a los trabajadores, en momentos en que se agudiza la crisis social y económica y en que Milei quiere hacer pasar reformas reaccionarias como la que liquida los derechos laborales. En este sentido, también ha hecho una renovación en la cúpula militar para alinearla aún más con sus propósitos, ha aumentado los fondos reservados para la Fuerza Aérea y ha ampliado las potestades represivas del Ejército. 
 Abajo el decreto y todas las medidas reaccionarias que busca aplicar Milei.

 Nazareno Suozzi

La contrarreforma laboral de Milei, los gobernadores y la CGT


El gobierno ha comenzado un circuito de negociaciones veraniegas con la expectativa de lograr, en febrero, la media sanción del Senado de su proyecto de reforma laboral. El oficialismo dispone de 21 senadores, y sumando los 10 radicales, queda a un puñado de alcanzar los 37 que habilitan el quórum y la mayoría simple. Las discusiones, por lo tanto, se concentran en los bloques o monobloques manejados por gobernadores peronistas. El contenido de la “reforma laboral” antiobrera, es compartido por ambas partes. Se encuentran en tratativas, sin embargo, sus aspectos tributarios, que el gobierno introdujo en el mismo paquete. Por su parte, la CGT ha reiterado su entera disposición a ´debatir´ el proyecto oficial, es decir sus posibilidades de proteger sus cajas y el monopolio sobre la organización sindical. 
 La contrarreforma laboral busca la atomización del trabajador, impedir las asambleas, ilegalizar las huelgas y convertir los lugares de trabajo en jaulas de “actividades esenciales”.
 De conjunto todas las fuerzas políticas capitalistas se han declarado partidarias de una ´actualización´ laboral en estos términos. El kirchnerismo ha presentado un propio proyecto, que compatibiliza en los puntos fundamentales al de Milei. Hace rato que Cristina Kirchner reclama una “modernización laboral”. Bajo el kirchnerismo, tras la bancarrota económica de 2001, devaluación mediante, promovió “la creación de empleo al costo que fuere”, lo que se tradujo en una generalización del trabajo precario sin convenio, el monotributismo y la tercerización. 
 En todos sus aspectos, las facciones peronistas cultivan una misma política: dejar que Milei haga el ´trabajo sucio´, impostar una pseudooposición discursiva y esperar recoger los frutos del desgaste del oficialismo en las próximas elecciones. En la actualidad esos gobernadores ´opositores´ a Milei trasladan con gran celo el ajuste ´liberal´ a sus provincias. 

 Cuestiones en suspenso 

El apoyo definitivo del Senado para sancionar la ley dependerá de los resultados de las negociaciones por cuestiones accesorias. En el caso de los gobernadores, pretenden una compensación por la reducción de la recaudación de impuestos coparticipables (Ganancias). No es casual que el primero en proclamar su apoyo abierto haya sido el radical Leandro Zdero, gobernador de Chaco, uno de los mayores beneficiarios del reparto discrecional de ATN. El gobierno buscará mediante mayores discrecionalidades asegurarse los votos del Senado.
 En el caso de la UIA, que apoya el fondo de la ´contrarreforma´ en medio de un derrumbe industrial sin precedentes, cuestiona la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con un aporte patronal del 3 %. Como se descuenta de la carga previsional, el gobierno sostiene que es un gasto neutro para la patronal –aunque significa un desfalco de 3.000 millones de dólares anuales contra la ANSES-. Pero las patronales reclaman un blindaje completo frente a lo que llaman “la industria del juicio”, que grava con multas y penaliza con altos intereses los diversos mecanismos de fraude laboral. Hay un acuerdo general en reducir estas cargas y ese operativo ya se encuentra en marcha. El Banco Central publicó el día de ayer un nuevo mecanismo para establecer las tasas de actualización en los fallos judiciales, en perjuicio de los trabajadores. El traslado del fuero laboral a la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires -dominada por el macrismo- e incluso el anuncio del TSJ porteño de que elaborará su propio índice de actualización, apunta al mismo propósito de blindar a la patronal para ejercer los despidos.
 Por otro lado, en el dictamen girado al Senado el gobierno añadió un artículo, el 212, que establece que todas las disposiciones tributarias e impositivas, incluido el propio FAL entrarán en vigencia “cuando lo determine en Ministerio de Economía” (El Cronista), es decir en la medida que no afecte ´el equilibrio fiscal´. El gobierno les ofrece a los gobernadores, en todo caso, la posibilidad de seguir la “discusión impositiva” luego de la sanción de la contrarreforma antilaboral.

 CGT

 A la gira de los funcionarios del gobierno le sigue la de la propia CGT, aunque significativamente más devaluada. El propósito es buscar entre los gobernadores apoyos mutuos. Por lo pronto, “en la cúpula cegetista descartan un paro general”. “La gente lo rechaza”, dicen los popes de la central (La Nación, 13/1). La CGT viene de protagonizar una escueta convocatoria el pasado 18 de diciembre, incluido un brevísimo acto en Plaza de Mayo, para acentuar su disposición ´dialoguista´. “No descartan incluso una negociación directa con la Casa Rosada a través de la mesa política” (ídem). Por lo pronto serán parte de la “comisión de discusión” anunciada por el gobierno para este viernes junto a “empresarios y otros sectores”. Desde ese lugar subordinado se concentrará en la defensa de sus cajas, las cuotas sindicales y el manejo de las obras sociales y buscará limar otros aspectos que cuestionan su control de los sindicatos, como la posibilidad de habilitar convenios por empresa y la cuestión de la ultraactividad. La burocracia sindical pejotista se encuentra totalmente entregada. Es parte del “Pacto de mayo” que parió esta contrarreforma laboral y ha acentuado como nunca su desprestigio entre el activismo y los trabajadores en general. 
 A la clase obrera se le presenta el desafío de organizarse y establecer una política propia, quitando del medio a la burocracia, para realmente poder enfrentar al gobierno. La burocracia sindical es cómplice del gobierno antiobrero y pacta con las patronales los despidos. La política de seguidismo a estos aparatos sindicales que cultiva el FITU es reaccionaria, porque postula el seguidismo a estos aparatos contrarrevolucionarios. 
 Impulsemos autoconvocatorias, asambleas en todos los lugares de trabajo y la unidad de las luchas en curso en función de preparar una respuesta obrera contra el gobierno. 

 Federico Fernández 
 16/01/2026

El problema de las materias primas de la industria digital


“Dos minutos para la medianoche / Las manos que amenazan con la fatalidad” (“Two minutes to midnightI”, Iron Maiden).

 La expansión acelerada de la inteligencia artificial, las criptomonedas y la electrónica avanzada suele presentarse como un fenómeno inmaterial, ligado al software y a los datos. Sin embargo, detrás de cada algoritmo, centro de datos o transacción digital existe una base física concreta: minerales críticos, consumo intensivo de energía y cadenas productivas altamente concentradas. 
 La supuesta “revolución digital” se apoya, en realidad, en una nueva disputa imperialista por materias primas estratégicas, convertidas en botín. En el marco de la competencia capitalista, esto se traduce en destrucción de fuerzas productivas, tanto humanas como naturales. 
 En los últimos años se hicieron visibles los conflictos por las tierras raras, primero en el marco de la negociación por Ucrania y, más recientemente, con la intención de Donald Trump de avanzar sobre Groenlandia para asegurar el acceso a estos elementos químicos. 
 Las tierras raras son un grupo de 17 elementos de la tabla periódica, fundamentales para la fabricación de imanes permanentes, chips, servidores, motores eléctricos, antenas, equipamiento médico y, especialmente, armamento moderno. 
 No son radioactivas en sí mismas, pero aparecen en la naturaleza asociadas a uranio y torio, que quedan como residuos radiactivos tras el proceso de separación y refinado. Su carácter estratégico no se debe a una escasez geológica absoluta, sino a la complejidad técnica del refinado, su alto costo ambiental y la concentración industrial del proceso. 
 Actualmente, China controla cerca del 70 % de la producción mundial y una proporción aún mayor del refinado, lo que le otorga una ventaja estratégica. Existen tierras raras livianas y pesadas; estas últimas son más escasas y más valiosas. Groenlandia posee importantes reservas de tierras raras pesadas, lo que explica el interés directo de Estados Unidos por el territorio.
 Pero esta no es la primera vez que una materia prima clave para la industria tecnológica está asociada a conflictos, guerras y genocidios promovidos por el imperialismo. El caso más brutal es el del coltán, principal fuente del metal tantalio, indispensable para los capacitores de teléfonos celulares, computadoras y dispositivos electrónicos. 
 La República Democrática del Congo (RDC) concentra la mayor parte de las reservas mundiales de coltán. Su extracción es mayormente artesanal y en ella participan incluso niños trabajadores. Durante la década de 1990 y comienzos del siglo XXI, las guerras entre Ruanda, Uganda y la RDC, junto con enfrentamientos étnicos y tribales fomentados, se cobraron cerca de siete millones de muertes en África central. 
 A su vez, la digitalización masiva incrementa de forma sostenida la demanda de cobre, clave para redes eléctricas, centros de datos y telecomunicaciones. El litio, junto con el níquel y el cobalto, es esencial para las baterías utilizadas tanto en dispositivos electrónicos como en sistemas de almacenamiento energético. 
 La inteligencia artificial no solo consume datos: consume energía y materiales a escala industrial, lo que coloca a América Latina, África y Asia en el centro de una nueva dependencia exportadora. Pese al discurso de la “sostenibilidad”, la infraestructura digital global sigue funcionando mayoritariamente con energía basada en combustibles fósiles. Los centros de datos que entrenan y operan modelos de inteligencia artificial requieren electricidad constante, refrigeración intensiva y redes estables, muchas veces alimentadas por gas y petróleo. 
 En Estados Unidos, el fracking permitió sostener esta demanda energética, pero con una alta vulnerabilidad económica y ambiental: necesita precios del crudo relativamente elevados para ser rentable y genera impactos severos sobre el agua, el suelo y las emisiones de gases de efecto invernadero. 
 Las criptomonedas profundizan este problema. Minar criptomonedas -verificar y asegurar transacciones- implica transformar enormes volúmenes de electricidad en activos financieros digitales. Por eso, las granjas de minería se concentran donde la energía es más barata, incluso cuando proviene de carbón o gas. Desde el punto de vista físico, las criptomonedas no son “dinero virtual”: son energía real convertida en una expresión extrema del capital ficticio, con una huella ambiental considerable.
 Existe un “Reloj del Fin del Mundo”, creado por el Bulletin of the Atomic Scientists, que indica simbólicamente cuán cerca está la humanidad de una catástrofe global. En los últimos años, además del riesgo nuclear, el reloj incorporó como factores centrales el cambio climático y la degradación ambiental. 
 En enero de 2025, los científicos movieron el reloj de 90 a 89 segundos para la medianoche, el punto más cercano a la catástrofe desde su creación en 1947. ¿Significa esto que habría que abandonar las nuevas tecnologías? 
 No. El problema no es la tecnología en sí, sino el régimen social que organiza su desarrollo y su uso. Bajo el capitalismo, la selección tecnológica está guiada por el lucro privado y la competencia, no por la satisfacción de las necesidades humanas ni por el cuidado de las condiciones de vida. 
 Solo una economía socialista planificada puede orientar el desarrollo tecnológico para liberar a la humanidad del trabajo rutinario, pesado y peligroso, sin destruir el planeta. Esto implica una planificación integral, que evalúe de manera consciente qué tecnologías conviene desarrollar, considerando toda la cadena de producción: desde la extracción de materias primas, el consumo energético y las condiciones laborales, hasta el producto final y los residuos, sin la lógica anárquica de la competencia capitalista. 
 La clase obrera en el poder es la única garantía para terminar con las guerras y la rapiña de recursos. Detengamos el Reloj del Fin del Mundo.

Silvia Jayo
16/01/2026

El reclamo de anexar Groenlandia por parte de Trump, pone en primer plano la disputa imperialista con la Unión Europea y la preparación de una guerra contra China


La reunión entre los encargados de las relaciones exteriores de Dinamarca y Groenlandia con el vicepresidente y el secretario de Estado norteamericanos, J. Vance y Marco Rubio, terminó en un sonoro fracaso. Ante los reiterados reclamos del gobierno de Trump por tomar el control de Groenlandia, el representante danés, Lian Ramunsen, volvió a ofrecer una mayor presencia militar de su país en la isla del ártico. La respuesta negativa del gobierno de Trump fue adelantada por varios posteos: en uno de ellos, mostraba un precario trineo tirado por perros, con la leyenda. “así no vamos a frenar a Rusia y a China”. El magnate agregó que “la OTAN será mucho más fuerte en el Ártico con Estados Unidos a la cabeza”. Al salir de la reunión, Ramunsen, el canciller danés, señaló: “Estados Unidos quiere conquistar Dinamarca”. 
 Poco después de la reunión, voceros de Trump reiteraron la posibilidad de una “compra” de la Isla por parte de los Estados Unidos. Trump está sembrando las “alertas” y “alternativas” que justifiquen, al ser objetadas por Europa, una escalada política y militar. Como ha ocurrido en Venezuela y pretende que ocurra en Irán, Trump pretende quebrar la resistencia de sus adversarios. Tiene a su mano sanciones económicas, una devaluación del dólar y una división de la OTAN en la guerra contra Rusia. 
 Un conjunto de naciones de la UE anunció el envío coordinado de tropas a Groenlandia, para una “misión de reconocimiento” liderada por fuerzas militares del gobierno danés. Bautizaron a esta misión con el nombre grandilocuente de “Operación de Resistencia Artica”. Por ahora, han adherido a esta escalada improvisada Francia, Suecia, Alemania y Noruega. En el caso de España, el gobierno “socialista” de Pedro Sánchez discute si sumarse o no. La militarización apunta a demostrar que la UE puede asumir el papel de gendarme de la OTAN en el Ártico, cuando flaquea en esa función en la guerra contra Rusia. Pero en vistas de las amenazas de intervención directa de Trump, las tropas de la “Resistencia Artica” de la UE se toparían primero con una incursión militar estadounidense. Un choque entre Estados Unidos y la Unión Europea al decir de algunos observadores, haría “volar a la OTAN en pedazos”.

 Otra vez, un “Protectorado” 

Desde 1951, el Tratado de Copenhague habilitó el derecho de los Estados Unidos al envío de tropas en Groenlandia y a la instalación de base militares, una en Nuuk, la capital, y otra, en el norte. El imperialismo norteamericano pretende instalar una Cúpula Dorada, el escudo antimisiles que la administración trumpista proyecta finalizar en 2028, a un costo de 175.000 millones de dólares. A la luz del deshielo del ártico, algunos observadores militares llaman a Groenlandia el “portaaviones insumergible del Ártico”. La actual base militar de Estados Unidos en la isla tiene un gran potencial para llevar adelante operaciones de detección de misiles y, en general, de vigilancia espacial. Pero la expansión de estas actividades pasan inevitablemente por el filtro y el conocimiento del gobierno danés. China ha ofrecido al gobierno danés financiamiento y equipamientos para la infraestructura civil de la isla -aeropuertos, puertos. China ha ofrecido inversiones para la explotación de minerales críticos. Estos movimientos podrían rediseñar el mapa político internacional; una alianza China-UE-Gran Bretaña frente a Trump. Por de pronto, acaban de acordar el ingreso de autos eléctricos chinos a Europa, en una suerte de concertación con las automotrices europeas. La guerra contra Rusia en Ucrania se levanta contra estos propósitos, salvo que Trump logre cerrar con Putin un pacto para el reparto de Ucrania. 

 Guerra mundial 

La crisis por Groenlandia ha puesto de manifiesto el desarrollo de una guerra mundial imperialista por el reparto del mundo, que es acompañada de guerras comerciales y financieras, y políticas. Desde el estallido de la guerra en Ucrania, nuestra corriente insistió en que se desarrollaba subterráneamente un conflicto estratégico dentro de la OTAN entre EEUU y los imperialismos europeos. La interrupción del suministro de gas ruso a Alemania, uno de los episodios nodales que inauguraron la guerra de Ucrania, fue una operación de los servicios estadounidenses que golpeó letalmente a Alemania y al conjunto de la economía europea. Macron y Meloni reclaman abrir una vía europea “independiente” de la UE. La crisis por Groenlandia tiene lugar en este escenario de conjunto, y define los botines que aspiran a arrancar cada potencia capitalista en presencia. El imperialismo norteamericano se ha lanzado a una intensa militarización de la política y de la economía para reunir las condiciones para una victoria de orden mundial. 

 Marcelo Ramal 
 16/01/2026