domingo, 1 de marzo de 2026

Cuba desbarata una infiltración de la gusanería de Miami conectada al gobierno de Trump


Una lancha con placa de Florida (Estados Unidos) fue interceptada por la guardia costera de Cuba en el espacio territorial de la Isla. La lancha transportaba a diez cubanos con residencia en los Estados Unidos. Varios de ellos figuran en listas del terrorismo que publica el gobierno cubano cada año. El incidente dejó un saldo de cuatro muertos y siete heridos - entre estos, un oficial cubano. 
 En el comunicado oficial de Cuba, se detalla que el tiroteo se inició cuando la guardia costera se acercó a la embarcación proveniente de Miami y les indicó detenerse. En ese primer fuego, el oficial cubano habría caído herido motivando a sus compañeros a abrir fuego. El tiroteo se extendió durante varios minutos hasta que todos los incursores cayeron muertos o heridos. En la lancha secuestrada "se ocuparon fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje" (BBC, 26/02). La Nación (27/2) recoge que Michel Ortega Casanova, uno de los cuatro tripulantes de la lancha, quería “ir a combatir” a Cuba y ver “si eso prendía la chispa y el pueblo se levantaba”, corroboró Wilfredo Beyra, responsable en Tampa del Partido Republicano de Cuba, una organización política con sede en Florida. Los propósitos terroristas de la incursión habrían sido confesados por los detenidos. Duniel Hernández Santos es otro cubano residente en Estados Unidos se encontraba en suelo cubano “para garantizar el operativo”. 
 Muchos de los implicados tienen antecedentes de actividades contra el régimen cubano. Según fuentes de la BBC y Associated Press, “Misael Ortega Casanova, hermano del único fallecido que ha sido identificado por el momento, aseguró que Michel había caído en lo que calificó como una búsqueda "obsesiva y diabólica" de la libertad de Cuba”. Otro de los detenidos, Conrado Galindo Sariol, presentado como “antiguo preso político”, aboga por el derrocamiento del gobierno de Cuba, en una entrevista en un sitio de noticias de Miami “Martí Noticias”.
 El vicepresidente JD Vance ha dicho que espera realizar una investigación propia antes de emitir una opinión formal desde el gobierno. Marco Rubio, secretario de Estado, señaló en la cumbre anual de líderes del Caribe celebrada en San Cristóbal y Nieves, que no confía en la información dada por el gobierno cubano. 
 Desde Florida, el fiscal general James Uthmeier, ha pedido a sus fiscales que abran una investigación. “No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, apuntó en un posteo de X. “Los comunistas pagarán”, dando por anticipado el resultado de su investigación. El diputado cubano estadounidense, ex alcalde de Miami, Carlos Giménez, definió al hecho como una “masacre”. Donald Trump ha dejado el asunto en manos de Rubio, quien promueve el “cambio de régimen” en Cuba. 
 El Miami Herald reporta que personal de máxima confianza del Secretario de Estado ha mantenido una reunión privada con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, para que opere una salida bajo el formato venezolano. 
 En las últimas horas, Estados Unidos ha autorizado la venta de combustible y petróleo a la Isla, pero solo para empresas privadas o personas físicas no asociadas al gobierno cubano. La disidencia cubana ha aplaudido la medida. El operativo es funcional, alternativa y concurrentemente, a meter una cuña política al interior del aparato cubano, o a proceder a un ataque militar. La opción será dirimida cuando se conozca el desenlace del asedio militar del imperialismo norteamericano contra Irán. La lancha de infiltración abatida por la Guardia Costera de la Isla apunta a una agresión militar.

 Joaquín Antúnez 
 27/02/2026

Por la derrota del asalto militar contra Irán mediante la movilización internacional de los trabajadores


Dos enemigos declarados del género humano han desatado un ataque militar no provocado contra la República de Irán y contra un número indeterminado de países en el Medio Oriente (Líbano, Yemen, Palestina). Donald Trump, un delincuente fiscal y sexual, y Benjamín Netanyahu, un reconocido criminal de guerra y reo por corrupción en su país, han declarado el propósito de imponer un “cambio de régimen” político en la nación persa y restaurar a un descendiente de la dinastía de los Pahlaví en el poder. Donald Trump posteó que “el régimen va a aprender pronto que nadie debería desafiar la fuerza y el poderío de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”. Rara vez el imperialismo norteamericano ha declarado en forma tan descarado el propósito de establecer un imperio mundial por medio de la mayor violencia.
 El asalto militar contra Irán culmina una etapa de guerra genocida contra el pueblo palestino y tiene el objetivo adicional de anexar todo el territorio de la Cisjordania ocupada. Dentro de la guerra contra Irán se ocultan otras guerras, que tienen el objetivo de convertir al estado sionista en un gendarme del Medio Oriente. Pero este propósito alimenta otras guerras, porque choca con las ambiciones de rapiña de otros estados de la región – como Turquía o Arabia Saudita. La barbarie desatada contra Irán no tiene, entonces, un carácter local ni un objetivo limitado. Esta clara intención de profundizar sin límites una guerra imperialista mundial no debe ser despreciada por los trabajadores y los demócratas del mundo entero.
 Como lo ha demostrado en Venezuela y lo hace en Cuba, el imperialismo norteamericano buscar dominar todas las fuentes de energía, y en primer lugar el petróleo. El descabezamiento político de Irán privaría a China de un abastecimiento del combustible independiente de los Estados Unidos. La captura de Irán por medio de la guerra es parte del desarrollo de una guerra que afecta a la humanidad entera. 
 En estas circunstancias cruciales, la derrota de la agresión de Trump y Netanyahu tendría un alcance emancipador para todos los pueblos del mundo, más allá del régimen capitalista, represor y clerical de los ayatollahs. Después de todo, el repliegue de una parte de la humanidad en el islamismo es, fundamentalmente, una respuesta a la opresión del imperialismo occidental y cristiano. Una derrota de Trump y Netanyahu beneficiaría, en primer lugar, a los trabajadores y a los demócratas de Estados Unidos, que se encuentran amenazados por los propósitos totalitarios de Trump y de los fascistas estadounidenses. 
 El aliado más servil de la cloaca política que es el trumpismo se encuentra sabidamente en Argentina. Javier Milei ha apoyado el genocidio en Gaza y ahora integra una “Junta de Paz” que oficia de coro de Donald Trump y sus negocios inmobiliarios. Una derrota de los criminales de guerra en Irán sería de gran beneficio para los trabajadores de FATE, los suspendidos y despedidos, los docentes de todos los niveles, las familias de las personas discapacitadas, el Garrahan, los jubilados, la juventud trabajadora y la democracia política en su conjunto. Esa derrota quebraría el intento de convertir a América Latina y el Caribe en una “América para los americanos’. 
 Por todo esto, llamamos a pronunciarse contra la guerra yanqui-sionista contra Irán, que apoya sin vacilar la democrática Unión Europea. Llamamos a romper el acuerdo comercial imperial firmado por Milei con Trump. Frente a la guerra mundial imperialista, deseamos y promovemos el derrocamiento de todos los gobiernos de la guerra imperialista.
 Llamamos a la movilización. 
 Fuera el imperialismo norteamericano de Medio Oriente.
 Fuera los genocidas sionistas de Gaza y Palestina. 

 Declaración de Política Obrera. 
 28/02/2026