En un mes de incendios devastadores Milei no puso un pie en la Patagonia, pero encontró tiempo para correr como un loco en el escenario de un teatro en Mar del Plata y enseguida salir de farra con sus compinches fascistas.
Milei no pisa la Patagonia porque tiene toda la intención de reforzar su política de ajuste y sabotaje a la lucha contra los incendios, como lo viene haciendo contra el conjunto de los trabajadores. La inversión pública ha caído un 27 % en 2025. Imitando a su tutor, Donald Trump, rechaza sumar a Argentina a la lucha contra “el cambio climático”. Los incendios en la Patagonia tampoco afectan a los ricachones nacionales e internacionales que han acaparado propiedades fabulosas en el sur del país; al contrario, la quema de bosques favorece la instalación de nuevos depredadores y usurpadores. La Patagonia representa, para Milei y sus secuaces, la posibilidad de lanzar la minería a cielo abierto y la destrucción de los glaciares.
¿Y qué celebra? Celebra el éxito de la operación del secretario del Tesoro de Trump, Scott Bessent, que le permitió esquivar el derrumbe financiero de Argentina en octubre pasado, y el pasaje a mejor vida de su gobierno antiobrero. Celebra también el reinicio de la bicicleta financiera que le permite a él y sus socios acumular ganancias enormes en un espacio corto de tiempo; esto significa, al mismo tiempo, el endeudamiento mayor de un Estado en default virtual. El problema es que ahora es Scott Bessent quien necesita un rescate, como consecuencia de la fuga de acreedores de la deuda pública norteamericana. El dólar va barranca abajo, el oro se ha ido por encima de los 5.000 dólares la onza y Trump se ve obligado a imponer un control estatal de las operaciones en Wall Street. Cuando la bicicleta financiera se termine, hacia fines de marzo, Milei no encontrará bomberos que lo rescaten.
Mientras tanto, los despidos, suspensiones, parates y ajustes de salarios van englobando a un número enorme de los obreros de la gran industria y de la mediana.
Como consecuencia, crecen las luchas, los bloqueos de fábrica, las ocupaciones de los lugares de trabajo. La tensión en los lugares de trabajo crece. Milei y Luis Caputo impulsan un ‘industricidio’ que favorezca la concentración de la industria en menos manos y, por sobre todo, el control de ella por el capital financiero. Este es el propósito estratégico del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea y del acuerdo que está a la firma con Estados Unidos.
En estas condiciones, el gobierno liberticida está preparando la madre de todos los asaltos: la contrarreforma laboral y la liquidación del sistema de jubilaciones; el aumento de la edad para jubilarse, la eliminación de la pensión por viudez y haberes de acuerdo a los años aportados ¡en un país con la mitad de la fuerza de trabajo en negro! Milei ha puesto en marcha la liquidación del régimen previsional de los docentes de todos los niveles.
La guerra de clase que Milei se apresta a llevar hasta sus últimas consecuencias sólo puede ser combatida (y abatida) por una lucha de conjunto. Este es el punto de partida para la comprensión de la situación política. Una lucha contra el Gobierno y el Estado. Una lucha política.
Estamos dando una batalla para alcanzar una comprensión común de esta situación, para preparar la huelga general contra el incendiario de la Patagonia.
Nota de tapa de Política Obrera N° 136 edición impresa.
28/01/2026

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