sábado, 12 de septiembre de 2026

¿Reportaje al pie del olvido?


«Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!» sigue siendo una advertencia vigente contra la dictadura de la desinformación, y un llamado a los periodistas a no olvidar su ejemplo de compromiso con la vida y la verdad

 Hoy, justamente hoy, temprano en la mañana, navego por los archivos digitales de varios periódicos, nacionales e internacionales. Reviso titulares, críticas culturales y efemérides. Leo sobre el deporte. Busco una referencia, una sola mención a Reportaje al pie de la horca, esa obra cumbre del periodista checoslovaco Julius Fucik. No encuentro nada. 
 Su nombre, otrora bandera del gremio, parece haberse desvanecido en el ruido de la información instantánea. La constatación fue un mazazo: el autor de una de las crónicas más conmovedoras y terribles del siglo XX, el hombre que escribió desde el mismo borde del abismo, casi se ha convertido en un fantasma para las generaciones digitales. 
 Julius Fucik, nacido en Praga en 1903, fue un activo militante comunista que, durante la ocupación nazi de Checoslovaquia, se convirtió en un pilar de la resistencia clandestina. Fue capturado por la Gestapo en abril de 1942, en un operativo que no iba dirigido contra él, y recluido en la terrible prisión de Pankrác. 
 Allí, sabiendo que su muerte era inminente, realizó el acto de rebeldía suprema: escribir. 
 Con la ayuda del guardia Adolf Kolínsky, quien le suministró un lápiz y 167 tiras de papel higiénico, Fucik escribió su testamento periodístico. 
 Reportaje al pie de la horca no es un lamento, sino un canto a la vida. En sus páginas describe la rutina del horror, la solidaridad entre los prisioneros y la firmeza de sus convicciones. Escribió: «Si canté toda mi vida, no sé por qué habría de dejar de cantar ahora, precisamente al final, cuando la vida es más intensa». 
 Su obra fue extraída hoja por hoja de la celda 267 y, tras la guerra, su esposa Gusta Fucíková logró reunir los manuscritos para publicarlos en 1945.
 El libro fue un éxito instantáneo, traducido a más de 80 idiomas. En 1950, el Consejo Mundial de la Paz le otorgó póstumamente el Premio Internacional de la Paz. Y, en 1958, la Organización Internacional de Periodistas estableció el 8 de septiembre, fecha de su ejecución, como el Día Internacional del Periodista. 
 Sin embargo, parece que el tiempo y la política han erosionado su memoria. El nombre de Fucik ha quedado relegado en muchas conmemoraciones, y su legado, como señalan varios análisis, fue «demonizado» u olvidado tras el derrumbe del socialismo europeo, poniendo en duda incluso la autenticidad de su obra.
 La búsqueda infructuosa en los periódicos digitales es un síntoma de ese olvido, de una memoria histórica que se desvanece entre la inmediatez y la polarización. 
 Pero su mensaje final es inmortal, una advertencia que trasciende su tiempo y su ideología. Al despedirse, escribió la frase que debiera ser un juramento para todo periodista honesto de este mundo: «También mi juego se aproxima a su fin. No puedo describirlo. No lo conozco. Ya no es un juego. Es la vida. Y en la vida no hay espectadores. El telón se levanta. Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!». 
 La frase «¡Estad alerta!» resuena hoy con más fuerza. La obra de Fucik no es un relicario del pasado. Es un espejo en el que mirarnos, una advertencia contra el fascismo, la desinformación y la apatía de quienes con mentiras burdas intentan confundir. 
 Por eso, aunque su nombre no aparezca en los titulares de moda, quienes ejercemos este oficio tenemos la obligación de recordarlo por su extraordinaria lección de amor a la vida y de compromiso con la verdad. 

 Ortelio González Martínez | internet@granma.cu 
 8 de septiembre de 2026 12:09:57

Los peligros del nuevo fascismo


En Estados Unidos, el Frente Patriota, grupo de extrema derecha, hizo desfilar a 400 de sus miembros enmascarados por las calles de Washington. 

 Hoy está en juego la diferencia entre la civilización y la barbarie

 El fascismo del siglo XXI no es casualidad ni accidente histórico, es una ofensiva planificada contra la libertad, aunque países como Ecuador, Argentina, El Salvador y Costa Rica muestran similitudes inquietantes: una concentración autoritaria del poder, la criminalización de la protesta, una embestida brutal contra el movimiento obrero y la manipulación de las emociones de masas frustradas. 
 La vieja propaganda de masas se ha transformado en una psicología de masas 2.0, donde el poder ya no necesita uniformes ni desfiles militares, sino algoritmos, pantallas y narrativas emocionales. El miedo se administra como campaña permanente, la frustración se amplifica en redes sociales y la indignación se convierte en identidad política.
 Por un lado, la concentración autoritaria se legitima con el miedo a la inseguridad, mientras se restringen libertades básicas; por otro, la represión contra sindicatos y pueblos indígenas recuerda tristes momentos de la historia. En Argentina, las reformas laborales disfrazadas de «modernización» buscan dinamitar conquistas históricas y debilitar la negociación colectiva, robar la poca libertad que le queda al pueblo de esa nación. 
 La presencia en Buenos Aires del jefe de la empresa de inteligencia artificial Palantir, Peter Thiel, filósofo del nuevo fascismo, no fue una casualidad. El dinero y la tecnología se alían para consolidar un modelo que combina el ultraliberalismo económico con el autoritarismo político.

 EL ESPEJO EUROPEO Y ESTADOUNIDENSE 

 El continente americano no es un caso aislado, en Europa, la ultraderecha ha ido ganando peso en los últimos años, Alemania, Francia e Italia son tres de los países más grandes de la Unión Europea (UE), donde los partidos de extrema derecha lideran las encuestas e, incluso, gobiernan. 
 Un estudio que abarca 31 países europeos revela que los partidos de extrema derecha obtienen más del 23 % del apoyo electoral, frente al 10 % de hace una década y el 5 % de 1995. En 2025, los incidentes terroristas vinculados a la ultraderecha se multiplicaron por cinco.
 En Estados Unidos, el Frente Patriota, uno de los grupos que integran la efervescente galaxia de movimientos de extrema derecha, hizo desfilar a 400 de sus miembros enmascarados por las calles de Washington, cerca del National Mall, portando banderas estadounidenses y confederadas 
 Avanzaban en filas ordenadas, coreando consignas como «¡Vida, Libertad, Victoria!» y «¡Recuperemos América!». La escena, que podría parecerse a las marchas del Ku Klux Klan de la década de 1920, ocurrió mientras se preparaban las celebraciones del 250 aniversario de la independencia. 

 LA HORA DE LA RESISTENCIA 

 El análisis de la situación actual revela una verdad incómoda: el fascismo no es un fantasma del pasado, sino una amenaza concreta que ha encontrado en el siglo XXI nuevas ropas y nuevos métodos. 
 Ya no necesita tanques ni campos de concentración para imponerse; le basta con controlar los algoritmos, saturar las redes de desinformación y administrar el miedo como herramienta de dominación, aunque no escatimará tanques y campos si obtiene el poder. 
 La ética humanista y la solidaridad internacional deben convertirse en el verdadero antídoto contra el nuevo fascismo: reconocer la dignidad inviolable de cada ser humano, incluso en medio de la frustración colectiva, luchar, enfrentar al fascismo, trabajar unidos para acabar con la sierpe. 
 El dilema es urgente: ¿aceptamos una libertad reducida a teatro emocional y control algorítmico, o defendemos una sociedad que construya paz desde la protección social, la memoria, la solidaridad, el socialismo.
 Mientras tanto, la tarea de periodistas, investigadores, académicos y ciudadanos conscientes sigue siendo la misma: documentar sin pausa, denunciar sin miedo y resistir con la verdad como única trinchera. Porque lo que está en juego, como bien recordó Lula, es la diferencia entre la civilización y la barbarie, y la barbarie, hoy, tiene nombre, apellido y una internacional fascista que no descansa. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 11 de septiembre de 2026 18:09:46

viernes, 11 de septiembre de 2026

La inflación sigue comiendo el bolsillo popular, aunque el gobierno la festeje


Tarifas, alquileres y servicios empujan el alza de los precios mientras caen consumos esenciales. 

 El 1,7% de inflación de agosto, presentado por el gobierno nacional como un “éxito”, pone de manifiesto que los precios desaceleraron -aún con subas importantes- allí donde los trabajadores dejaron de comprar, mientras los gastos inevitables siguen aumentando. La inflación núcleo incluso superó al IPC general, con un 1,8%, y vivienda y servicios fue nuevamente la categoría de mayor incremento. El ancla del gobierno no es una recuperación económica sino la destrucción de salarios e ingresos populares. 
 El índice medido por el Indec acumula un 21,3% en los primeros ocho meses del año y un 33,5% interanual. Es la primera reducción interanual desde abril, aunque está muy lejos de aquellos pronósticos de Milei que ubicaban para agosto una inflación de “cero coma algo”. La caída del consumo funciona como mecanismo de contención de los precios.
 Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 2,8%, de un mes al otro. Educación 2,5%, salud y bienes y servicios varios 2,4% y comunicación 2,3%. En cambio, indumentaria cayó 0,6% y recreación no aumentó. Los consumos que se desaceleran son aquellos que las familias resignan a falta de dinero para seguir adquiriéndolos. 
 Cabe añadir que el gobierno sigue negándose aplicar la metodología actualizada de cálculo de la inflación, que reflejaría de forma más realista la incidencia de los servicios en la canasta de consumos de la población, lo que apuntaría a una inflación más alta que la reconocida. 

 Tarifazos contra salarios 

En lo que va del año, vivienda, agua, luz, gas y combustibles acumulan un 49% de aumento, educación 40%, transporte 38%, comunicación 36% y salud 33%. Son justamente los gastos con menor margen para ser eliminados del presupuesto familiar, mientras que para septiembre ya están previstos nuevos aumentos de colectivos y subtes, Aysa y prepagas, en una dinámica alimentada por las políticas y recomendaciones del FMI. 
 Se trata de números que superan ampliamente la evolución de los salarios, jubilaciones e ingresos populares, y que resultan ineludibles para las familias obreras. Solo por tomar el caso de los jubilados, tenemos que la mínima se ubicó en $435.919,96 de indigencia en septiembre y llegará a $505.919,96 con un bono de $70.000 que permanece congelado desde marzo de 2024. 
 En tanto los trabajadores asisten a paritarias con techos salariales fijados por el gobierno y aceptados por la burocracia sindical entreguista, mientras se impone una quita general de derechos por medio de la reforma laboral, los despidos, suspensiones y aprietes patronales de todo tipo. 

 Milei contra los trabajadores 

La consultora Cepa señaló que la caída de las ventas continúa siendo el principal mecanismo que limita los aumentos. La política de Milei para contener la inflación es comprimir la capacidad de consumo, deteriorando los ingresos y liquidando cualquier recuperación real del mercado interno. 
 Mientras el gobierno festeja el dato del IPC, tenemos que la canasta básica aumentó 2,6% en agosto, por encima de la inflación general, en un dato que importa para la medición del crecimiento de la pobreza bajo este gobierno hambreados. Cada vez queda menos salario después de pagar alquiler, tarifas, transporte, salud y comida.
 Milei no logró la inflación “cero coma algo” que prometió, pero sí consiguió imponer una economía empobrecida, con salarios destruidos y una bronca social que continúa acumulándose. 
 La Marcha de la Bronca, del próximo 19 de septiembre en todo el país, es el canal para manifestarse y luchar contra este gobierno ajustador y empobrecedor, para terminar con la crisis que se descarga sobre los trabajadores y luchar por una recomposición general de los salarios, jubilaciones e ingresos populares. 

 Marcelo Mache

El "antiterrorismo" como recurso para perseguir y encarcelar luchadores


Del kirchnerismo a Milei, el reforzamiento represivo bajo la batuta del imperialismo yanqui. 

 Tras los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos desplegó por todo el mundo su "guerra contra el terrorismo". Su contenido real lo vemos en que hoy en Argentina permanecen presos Milton Tolomeo y Eneas Gallo, detenidos desde febrero por participar de protestas contra la reforma laboral y acusados por "terrorismo". 
 En Argentina, los sucesivos gobiernos se han adaptado a la política de seguridad de Washington. Las causas contra Milton y Eneas, por ejemplo, son promovidas por el gobierno de Milei basándose en la Ley Antiterrorista sancionada en 2011 por impulso de la entonces presidenta Cristina Kirchner, a pedido del Departamento de Estado norteamericano.
 Lo de los compañeros es tan solo un caso de los varios que han tenido lugar en el país bajo esta política. La legislación "antiterrorista" se ha aplicado contra la población mapuche y contra activistas ambientalistas que rechazan la minería contaminante. Milei busca utilizar, bajo presión del Estado de Israel, la Ley Antiterrorista para perseguir a las organizaciones que defienden al pueblo palestino de las agresiones genocidas del sionismo. 
 Su jefe Trump viene de designar como terroristas a organizaciones propalestinas en Estados Unidos, y el régimen británico viene de condenar a miembros de Palestine Action por "vínculo terrorista".
 La supuesta lucha antiterrorista es impulsada por Estados Unidos para aumentar su influencia en los asuntos internos de los países, fundamentalmente en el ámbito de seguridad y de defensa. Los gobiernos se valen de eso para reforzar los rasgos represivos y despóticos del Estado. 
 Poco tiempo después de la sanción de la ley en Argentina salió a la luz cómo venía operando el Proyecto X, impulsado por Cristina Kirchner, Nilda Garré y el milico genocida César Milani, con la Gendarmería realizando operaciones de espionaje sobre organizaciones políticas y populares. 
 Más tarde, el gobierno de Macri participará de las cumbres "antiterroristas" de Estados Unidos con el exfuncionario trumpista Mike Pompeo. En ese marco, Macri había designado a Hezbollah como organización terrorista, en momentos en que Estados Unidos chocaba cada vez más con Teherán. 
 La lucha contra el "terrorismo" también es uno de los argumentos que esgrime Estados Unidos para impulsar el Escudo de las Américas, la alianza político-militar que reúne a los aliados de Trump en la región, incluyendo a Milei. 
 El gobierno argentino, por otra parte, intentó acusar de terroristas a quienes se movilizaron para rechazar la Ley Bases, de la que hoy se valen los grandes capitalistas nacionales y extranjeros para avanzar en una ofensiva contra las condiciones de trabajo de los trabajadores.

 Nazareno Suozzi

El experimento Siri


A propósito de un programa periodístico hecho con IA. 

 Santiago Siri, quien se define como divulgador tech y en ese carácter aparece con bastante frecuencia en la tevé y en las redes, acaba de lanzar un programa periodístico realizado íntegramente con IA, que se emitirá desde su cuenta de Instagram todos los días a las 7 de la mañana. El Primer Feca es el nombre del producto que ya cosechó más protestas que asombro ante una realización que, desde el vamos, fue bastante defectuosa, como muchos se apuraron a hacérselo notar: errores en la dicción de los avatares periodistas, en la sincronización de los subtítulos y hasta en los textos escritos en pizarras o afiches que se ven en ese simulado consejo de redacción. Todos problemas que alguien podría atribuir al debut del programa artificial. Basta comparar las imperfecciones que veíamos hace unos años en los primeros videos producidos por inteligencia artificial con los más recientes deepfakes, para notar que cuesta diferenciarlos de los auténticos. 
 Con todo, el debate más interesante fue abierto desde el campo periodístico como respuesta a un “experimento” que Siri promovía para demostrar “cuánto del medio puede existir sin nosotros”. Un propósito que, por un lado, sintoniza con el ataque furioso de Milei y secuaces que repiquetean su fascista consigna de NOLSAP (“No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas”) y, por el otro, con un cuadro de deterioro salarial, despidos y precarización laboral cada vez más grave.
 Como las críticas se viralizaron más que su programa, Siri escribió en su defensa una “Carta abierta al periodismo” en la que expone “ocho cosas que quiere decir”. Algunas de sus “cosas” son contradictorias con su propia empresa. Siri sostiene que no se pueden frenar las transiciones tecnológicas, pero sí podemos “discutir cómo acompañarlas, cómo repartir sus beneficios, cómo formar a las personas y cómo evitar que todo el aumento de productividad quede concentrado en unos pocos”. Presentar los desarrollos tecnológicos como la inevitabilidad de un fenómeno natural ya podría ser señalado como un problema. Pero todavía peor: ¿qué tiene que ver un programa donde se despide a todo el plantel periodístico para reemplazarlo por avatares con el declarado propósito de que “hay que discutir…”? Otras afirmaciones son de un tecno-optimismo alarmante: si bien reconoce que la IA no es neutral, le atribuye la capacidad de ayudarnos a salir de la “lógica de la polarización” o de “ayudarnos a recuperar el diálogo”. Inevitable y… mágica. 
 Siri solo acepta una crítica y “la toma”. Se refiere a la “falta de diversidad” entre la galería de sus encarnaciones digitales. El divulgador tampoco tuvo suerte con este reconocimiento. Días después, el periodista Matías Cansonetta denunció que uno de los personajes se le parece demasiado: “siento que me chorearon la voz y mis imágenes”. 
 Pero más allá de estas cuestiones y cuestionamientos, nos interesa subrayar el punto ciego de su carta abierta: ese programa, nacido de un prompt, acumula noticias, crónicas, editoriales y entrevistas que fueron producidas por cientos de periodistas. 
 En su larga declaración, Siri no puede reconocer que sin la apropiación de ese trabajo humano no habría programa. La “transparencia” prometida en las últimas líneas de su misiva pública se vuelve opaca justo en lo que es más evidente. 
 Pero el experimento Siri es apenas la muestra de un fenómeno de mayor alcance. Así funcionan las corporaciones digitales -las noticias de Google o Facebook, por cas- y de ese mismo modo se alimentan las IA: sobre la base de la depredación de datos que producen otros, del trabajo intelectual humano, de investigadores, escritores o, en este caso, de periodistas en redacciones reales y en condiciones cada vez más precarias. 
 Más de 150 años después, Marx vuelve a decirnos que debemos salir de la esfera de la circulación, ese engañoso paraíso que celebran los Siri, para descubrir “la morada oculta de la producción”, allí donde todo es explotación. 

 Santiago Gándara

jueves, 10 de septiembre de 2026

20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López: la impunidad de todos los gobiernos


Movilicemos este 18 de septiembre por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas.

 El próximo 18 de septiembre se cumplen 20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Desde la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada convocan a una movilización desde las 17:00 horas para marchar desde Plaza Moreno hacia la Gobernación bonaerense, donde se leerá un documento. 

 ¿Quién fue López? 

Jorge Julio López fue un militante peronista ligado a Montoneros y trabajador albañil. Un grupo de tareas de la Policía Bonaerense, liderado por el genocida Miguel Etchecolatz –con 21 centros clandestinos de detención del Circuito Camps a su mando en la provincia de Buenos Aires-, lo secuestró en octubre de 1976. 
 Julio pasó por cuatro centros clandestinos donde sufrió torturas y fue testigo de asesinatos, entre ellos los de sus compañeros de militancia Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell'Orto. Luego fue liberado en junio de 1979.
 Las políticas y leyes de impunidad del gobierno de Raúl Alfonsín (Punto Final y Obediencia Debida) y las de Carlos Menem con los indultos representaron un obstáculo para investigar a los responsables políticos y materiales de su secuestro, como el de tantos otros compañeros y compañeras. 
 Durante los años 90' y bajo el gobierno de Menem, Julio fue promotor, junto a víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos, de los Juicios por la Verdad, un procedimiento judicial –sin efectos penales- para impulsar la pelea por el castigo a los genocidas. En el que tuvo lugar en La Plata, declaró ante jueces de la Cámara Federal de Apelaciones.

 Su segundo secuestro 

En septiembre de 2006 López se dirigía a la lectura de los alegatos contra Etchecolatz, concluyendo un juicio en que su valiente testimonio fue clave para obtener la prisión perpetua del genocida. Pero desapareció. Etchecolatz fue el primer condenado bajo el marco de genocidio y el primer torturador llevado a juicio tras la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. 
 Junto a Etchecolatz y la Bonaerense, miles de funcionarios operaron como en el marco de la dictadura, pero esta vez en democracia. Años después, en los medios masivos de comunicación recorrería una imagen aberrante: mientras recibía la lectura de otra sentencia en su contra, el genocida exhibió un papel con el nombre de López y la palabra "secuestrar". 

 Un entramado represivo y su continuidad histórica 

El entramado represivo desplegado por la dictadura militar fue sostenido por las instituciones del Estado, apoyándose en policías, jueces, gobernantes, obispos y una amplia gama de funcionarios que continuaron en actividad mucho tiempo después de la vuelta de la democracia, al igual que varias leyes que aún están vigentes. La segunda desaparición forzada de Jorge Julio López, el 18 de septiembre de 2006, en el marco de un juicio a los genocidas, mostró que estos sectores seguían actuando en complicidad con el aparato represivo, en particular con la Policía Bonaerense.
 Estos 20 años se cumplen bajo el gobierno negacionista y progenocida de Milei y Villarruel, vicepresidenta que cuenta en su currículum como el contacto en el cuaderno que Etchecolatz preparó para su defensa en el primer juicio por su participación en la dictadura. 
 Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022. Nunca dijo dónde están cientos de trabajadores desaparecidos y niños apropiados que seguimos buscando. 
 Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se mantuvo un sólido operativo de encubrimiento. Durante todos estos años la causa no avanzó un paso ni existe una sola pista que revele un mínimo indicio sobre qué pasó con López. Nunca investigaron a los genocidas que el mismo denunció en los juicios, muchísimo menos a la Policía Bonaerense. 
 Los gobiernos de los "derechos humanos" garantizaron la impunidad, y fue de esta demagogia de la que se montó el facho de Milei para profundizar y hacer de una política de Estado su discurso negacionista. 
 El 18 de septiembre es una cita fundamental contra la impunidad de ayer y de hoy, por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas, por la apertura de los archivos, y por la lucha de todos nuestros compañeros que pretenden borrar. Contra un gobierno negacionista y hambreador que hace campaña política de la mano de los principales genocidas del mundo: Trump y Netanyahu. Por Jorge Julio López y todos los compañeros. Sigamos luchando contra el encubrimiento de todos los gobiernos y por su aparición con vida ya. 

 Rocío García

En defensa de Juan Ingalinella, de quien Norberto Galasso afirmó que no era un mártir popular por ser comunista


«El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo le es dado al historiador perfectamente convencido de que ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. 
 Y ese enemigo no ha cesado de vencer» 

 En medio de una polémica con Andrés Rivera sobre el peronismo, el historiador Norberto Galasso ha afirmado textualmente lo siguiente: «Y la libertad?, me dirá usted. ¿Y los derechos humanos? (Quiero creer que se refiere a la libertad y los derechos humanos para las mayorías populares, ¿no es cierto?). De cualquier modo, conozco el argumento: Ingalinella, la Sección Especial y también el obrero Aguirre, ¿se acuerda?, en Tucumán. Pero quien alguna vez leyó marxismo -aunque sea solamente el Manifiesto- sabe que cuando la lucha de clases se agudiza aparece indefectiblemente la violencia. Lo lamentamos, pero es así. Ambos bandos en lucha la ejercen. Y por un Ingalinella que cae, en un lado, caen 27 fusilados en junio del 56, por el otro. Y por las torturas al estudiante Bravo -ya ve que no me hago el tonto y lo ayudo en sus recuerdos- están los 380 muertos del 16 de junio del 1955…» y aun más: «…De ahí que los trabajadores tengan sus propios mártires -entre los que no figura Ingalinella, aunque nadie pueda justificar su asesinato, y aunque fuera el mejor intencionado y más idealista de todos los hombres- sino Di Pascuale, Vallese, Mussi, Retamar, Alberte, Santillán, Hilda Guerrero, Pessano y tantos otros. »
 Construye Galasso un silogismo: a): el pueblo es peronista, b): el peronismo es popular y antioligárquico, c): las víctimas del terrorismo de estado sólo son los peronistas y por ende, d): los que no son peronistas no solo son víctimas del terrorismo de estado (Ingalinella no es un mártir de los trabajadores, afirma Galasso), sino que sus victimarios, por el solo hecho de torturar o asesinar a un no peronista se convierten en militantes populares. Razonamiento absurdo, que extendido al genocidio de los 70, transformaría a los grupos de tareas que operaban contra la izquierda no peronista (digamos, para ser claros, los militantes del PRT/ERP, del PC y de las decenas de organizaciones que entonces se reivindicaban marxistas del más variado modo, todas ellas respetables), casi en milicias populares.
 Será por eso que el ex jefe político de Galasso, el también historiador Abelardo Ramos, terminara sus días como embajador del presidente Menem, electo -si no me equivoco- en las listas y con el apoyo casi total del pejota. La infamia se potencia si pensamos en nuestro Juan Ingalinella, al que de nuevo pretenden desaparecer -ahora del acervo de la memoria popular- comunista rosarino, de enorme raigambre entre los humildes desde los días en que se cortaba la calle Santa Fe, frente a la vieja Facultad de Medicina rosarina, para realizar asambleas donde él descollaba por la firmeza en la defensa de los derecho estudiantiles, estudios que sólo completó cuando la dirección partidaria lo envió a Córdoba para que dedicara tiempo a la carrera. Ya médico, Inga instala su consultorio en la calle Saavedra (en pleno barrio Sur) y comienza a construir la leyenda del médico al servicio del pueblo, que no solo receta sino que explica, convence, convoca a la lucha unitaria por el pan y la vida. 
 Por eso, lo secuestró la policía brava santafesina, por eso lo torturaron hasta la muerte y aterrorizados por la previsible respuesta popular, lo tiraron al Río Paraná, que lo cobijó para siempre, en junio de 1955. Pero no contaban con la enorme movilización popular que se desarrollaría en su ciudad, su provincia, el país todo y aun el mundo. Por Inga se movilizaron los obreros peronistas de los Talleres Ferroviarios de Pérez y los médicos de todo el mundo (¡una huelga mundial de médicos contra el secuestro de un comunista!). 
 Y, con orgullo lo reivindicó, su partido, el Partido Comunista encabezado por el inolvidable Florindo Moretti, aquel campesino y ferroviario que meses después, ya dado el golpe gorila de setiembre de 1955, propondría transformar la huelga rosarina contra el golpe en una insurrección armada, e hizo todo lo que pudo para esa opción. 
 ¿Gorilas, Ingalinella, Moretti?
 ¿De qué habla Galasso? 
 Fruto de aquella extraordinaria movilización se conquistó en 1956 el primer juicio al terrorismo de estado en la Argentina en el que fueron condenados los comisarios Lombilla y Amoresano (indultados por Onganía una década después). El abogado del caso, Guillermo Kehoe, fue asesinado en 1964 en la escalinata de los Tribunales rosarinos. ¿Tampoco él es un mártir popular, compañero Galasso? Seguro que para usted no, porque cuando nombra a los compañeros Mussi y Retamar, lo ha borrado a nuestro Nestor Méndez, que marchaba y murió junto con ellos, por el simple dato de su identidad comunista. 
 Y, por último, si de lecturas marxistas se trata, le recomiendo que vuelva a leer las primeras líneas del Manifiesto, esas que dicen que la historia es la historia de la lucha de clases (insisto, de la lucha de clases) y si usted optara por la clase de los proletarios, es decir, de los desposeídos, de los cabecitas negras, de los piqueteros, de las mujeres golpeadas, de los pueblos originarios ninguneados, de los anarquistas, de los socialistas, de los comunistas, de los peronistas, podrá sentirlos a todos ellos como hermanos caídos en la misma lucha y entonces se dejará de discriminar entre los militantes populares que lucharon hasta el fin, como pudieron, como supieron, en el tiempo en que les tocó morir. Como ocurrió con los treinta mil, con todos ellos, Galasso, que no recuerdo que pidieran el carné partidario en la mesa de torturas. Mártires populares como Tito Messiez, Alberto Cafaratti, Inés Olleros, Teresa Israel y los más de cien comunistas que continúan desaparecidos físicamente sí, pero a los que defenderemos de sus intentos de volver a hacerlos desaparecer negándoles el derecho de formar filas con todos los compañeros desaparecidos.
 ¿Y sabe por qué Galasso? porque con los jirones de sus recuerdos estamos construyendo una bandera para que vaya al frente de todos nosotros cuando nos decidamos a terminar con la impunidad de sus desaparecedores con la lucha popular. 

Crónicas del Nuevo Siglo 
14 marzo, 2006

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Una malvinización bajo la égida del imperialismo norteamericano


Los límites insalvables de los nacionalistas y de los pseudo antiimperialistas.

 Los anuncios de Milei sobre Malvinas no han provocado la menor zozobra en el capital financiero. Nadie lo consideró motivo para retirar a sus capitales de la especulación o siquiera esbozar una queja. Dos gigantes del mercado de servicios petroleros, Halliburton y Schlumeberger, con trabajos en Vaca Muerta, aseguraron que no piensan incursionar en las plataformas del Atlántico Sur. En cuanto a las empresas directamente afectadas, la israelí Navitas y la inglesa RockHopper, han señalado que continuarán sus trabajos bajo el amparo de sus contratos. 
 El ministro de Seguridad Nacional de Israel ha reclamado en X que su Estado “reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”. Ha sido una réplica a las declaraciones del gobierno británico a favor de los “dos estados”. En Argentina, el mega empresario sionista Eduardo Elsztain, un accionista minoritario de las Falklands Company, el principal conglomerado de intereses capitalistas locales en las islas, la definió, sin temor al ridículo o al cinismo, como una “contribución a la soberanía argentina en las islas”. 
 Milei ha dado vuelta la agitación malvinera contra su gobierno, a partir del Mundial, para convertirla en un refuerzo de la dominación norteamericana en el Atlántico Sur; metió la banana de nuevo en la cáscara, convirtiendo a una reivindicación nacionalista, sin sustancia social, en un nacionalismo reaccionario al servicio del imperialismo. Descubrió el carácter dual del nacionalismo, cuando se le quita su contenido de clase, Milei le ha ofrecido a Trump la agitación nacional y popular de Malvinas para su disputa interimperialista con sus rivales internacionales y para quedarse con aguas, territorios y puertos ajenos. El Cronista dice que el costo de la base naval de Ushuaia -400 millones de dólares- es mucho más elevado que el dinero presupuestado con ese fin - sólo la cuarta parte. Ravier, el vocero presidencial, se apresuró a prometer que la obra será llevada adelante “100% por capitales argentinos”, cuando es un secreto a voces el financiamiento norteamericano. El mismo diario revela que la obra naval es suplementada por partidas para el Ejército y para la SIDE. La “invocación a la defensa nacional y el nacionalismo serán la coartada para un reforzamiento represivo. Santiago Caputo ha acusado de “agentes británicos” a los que critican la operación política malvinera de los liberticidas. “Hay que marcarlos”, subrayó. 
 La manipulación malvinera del gobierno desnuda las limitaciones insalvables del nacionalismo, que no se reduce a defender la independencia nacional sino los privilegios nacionales contra otras naciones. El nacionalismo territorial de Milei apunta a proyectar a Argentina a uno de los bloques imperialistas en disputa, como el de los nac&pop al de sus rivales; no hay una muralla que se interponga entre el nacionalismo anti-imperialista del que colabora con el imperialismo – basta mirar lo que devino el chavismo venezolano. No comporta un choque con el imperialismo ni con el capital extranjero. La operación de Milei, expuesta en una forzada Unidad Nacional con los pagadores seriales de la deuda pública con la sangre de los trabajadores, denuncia una tentativa fascista. 
 Los “malvineros” de la oposición peronista o de izquierda aseguran que Milei “no cumplirá” con la recuperación de las islas; los K y el FITU, tampoco. Todo esto es demagogia electoral de baja graduación; dicen que Trump “no reconocerá” los derechos argentinos., como si estuviera dispuesto a reconocer algún otro que los del imperialismo norteamericano. El ‘kukismo’ y el ‘zurdaje’ no pasan un examen PISA de lucha de clases. Nunca nadie ha planteado liberar Malvinas de los ingleses por vía revolucionaria; la ‘mejor’ propuesta ha llevado siempre 30 años de ‘soberanía compartida”. Juan Grabois ha aplaudido el “giro de Milei”. Pero Milei (y Trump) no defienden los “intereses argentinos”, sino las apetencias estratégicas del Pentágono en el Atlántico Sur. Todo ello es parte parte del entramado de la guerra imperialista internacional; sobre esto, la ‘izquierda’ hace mutis por el foro. De nuestra parte, denunciamos la operación reaccionaria puesta en marcha por Milei, su carácter proimperialista y fascsitizante. En oposición a la agitación patriotera, de derecha y de “izquierda”, convocamos a la unidad socialista internacional de los trabajadores para que la Tierra sea la Patria de la Humanidad. 

 Marcelo Ramal 
 08/09/2026

El próximo Cromañón podría ser el Hospital Moyano


Dos incendios en 10 días en el servicio de guardia. 

 Entre el sábado 29 de agosto y el lunes 7 de septiembre, se registraron dos incendios en el Servicio de Guardia del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano. Pacientes, profesionales y familiares debieron recibir asistencia médica del SAME. 
 El Hospital Moyano volvió a ser escenario de un hecho grave. El operativo desplegado contó con la presencia de los Bomberos y diez ambulancias del SAME. La mayoría de las personas asistidas lo hicieron por la inhalación de humo. Además, dos personas fueron trasladadas a los hospitales Argerich y Penna; una de las usuarias permanece internada como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono. 
 No se trata de un hecho aislado. En mayo de 2024, un incendio de gran magnitud se desarrolló en el servicio Griessinger, afectando el entretecho del segundo piso, provocando el desprendimiento de parte de la estructura y obligando a evacuar a 66 pacientes. 
 Este nuevo episodio pone de manifiesto las precarias condiciones edilicias, la falta de mantenimiento y el recorte presupuestario, la falta de personal adecuado y una inauguración apresurada de un servicio que necesita ser pensado a la luz de las condiciones actuales de la población asistida.
 Con premura, el Ministerio de Salud porteño, con la complicidad del director del hospital, ordenó inaugurar la nueva guardia. La misma no cuenta con las condiciones necesarias para la atención de pacientes en situaciones agudas de salud mental. La enfermería se encuentra alejada de las habitaciones y desde ahí no se puede controlar ni visibilizar qué pasa en las mismas. Por otro lado, la puerta de ingreso al servicio es ciega y se necesita de un “llavín” para poder abrir la puerta. El sector carece de salidas de emergencia que permitan el acceso a un parque propio. Los consultorios no tienen la doble circulación necesaria para la atención en urgencia. El material de las habitaciones (colchones, camas, etc.) no son ignífugos.

 No todo lo que reluce es oro en CABA 

Desde hace dos décadas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires viene llevando a cabo una política de achique en Salud, entre la falta de inversión y los salarios de hambre, que llevan a los trabajadores a mantener entre dos y tres trabajo. Esta sobrexplotación nos coloca en situaciones de estrés ante hechos de emergencia. 
 A esto se le suma la política pública que impone como propaganda “la limpieza de la Ciudad”, entendiendo como tal a los operativos llevados a cabo para “barrer” a la gente en situación de calle y los desalojos exprés. Este gobierno de derecha empuja a la hospitalización e institucionalización a la clase trabajadora activa o desocupada. Expulsa al último eslabón de la clase al encierro y la criminalización.
 El contexto de crisis económica, endeudamiento, cierre de fábricas, desocupación masiva, llevan a los trabajadores al padecimiento mental. Los hospitales deben ser preparados para enfrentar la epidemia que se viene.
 Nuestro país presenta hoy la tasa más alta de suicidios jóvenes, la falta de un proyecto vital, la incertidumbre frente a un mundo en guerra necesita de una salida obrera y socialista. 

 Silvia Allocati y Eugenia Toriggia
 08/09/2026

DEA Republic


Colombia se encuentra en una nueva fase de la reingeniería neocolonial estadounidense en Nuestra América. 
 El 7 de agosto de 2026, el Departamento de Estado anunció una profundización de la cooperación económica y de seguridad con Colombia, y un paquete de hasta mil millones de dólares en asistencia. El discurso vuelve a invocar la lucha contra el narcotráfico, el crimen transnacional y la seguridad hemisférica. 
 Pero detrás de esta retórica surge una pregunta decisiva: ¿qué lugar ocupará la DEA en esta nueva arquitectura? Su papel trasciende la lucha antidrogas, producción e intercambio de inteligencia, investigaciones criminales y financieras, identificación de amenazas, mapeo de estructuras y coordinación de operaciones transnacionales. Así, puede convertirse en un dispositivo de gobernanza indirecta de la seguridad latinoamericana. Incluso, hasta invisibiliza a la CIA, otrora omnipresente.
 Nace, entonces, la ‘DEA Republic’, una categoría para describir la progresiva penetración institucional y externalización de funciones soberanas, hacia agencias estadounidenses. Inteligencia, investigación criminal, vigilancia financiera y cooperación operativa quedan articuladas a estructuras externas, mientras emerge el llamado ‘Plan Colombia 2.0’, orientado hacia inteligencia avanzada, drones, inteligencia artificial, vigilancia tecnológica, fortalecimiento de la Fuerza Pública y recuperación del denominado “control territorial”.
 La Guerra contra las drogas, impulsada y ejecutada por Estados Unidos y la DEA, desde hace décadas ha fracasado, pues estas economías continúan reproduciéndose y tejiendo los entramados económicos, políticos y militares, que parecen eternizar su existencia. Entonces, cabe preguntar ¿qué función política cumple realmente el dispositivo antidrogas? Ahí reside el poder estratégico de la DEA, no necesita controlar formalmente un gobierno; basta con participar en los circuitos de información que determinan quién es investigado, qué estructura constituye una amenaza, qué redes financieras se persiguen y qué operaciones reciben prioridad; y, además de eso, a quien se contamina para luego incriminarlo y declararlo enemigo prioritario. 
 La inteligencia no es neutral, quien produce la información participa en la construcción de la realidad, sobre la cual actúa el Estado. Por eso la Guerra contra las drogas se transforma también en una guerra de datos, inteligencia financiera, bases de información, interceptaciones, análisis de redes, vigilancia tecnológica, drones e inteligencia artificial. La guerra se digitaliza y con ella se digitaliza el control territorial. 
 El contexto geopolítico de comienzos de siglo ha cambiado, hoy Estados Unidos enfrenta una disputa creciente con China y Rusia, mientras los BRICS amplían su influencia y aumenta la competencia por minerales críticos, energía, agua, biodiversidad y corredores marítimos. Así, Colombia adquiere un valor estratégico excepcional, conecta Caribe y Pacífico, Andes y Amazonía, Sudamérica y Centroamérica. Buenaventura no es solamente un puerto; sino un nodo geopolítico del Pacífico. 
 El ‘Plan Colombia 2.0’ puede ser visto como una actualización tecnológica del viejo dispositivo, con menos dependencia de los instrumentos clásicos de la guerra antidrogas y mayor incorporación de drones, inteligencia artificial, vigilancia electrónica, inteligencia financiera, análisis masivo de datos y operaciones especiales. 
 Y en el centro vuelve a aparecer la DEA instrumentalizando la lucha antidrogas, como puerta de entrada a una creciente dependencia institucional y estratégica. 
 ¿Qué ocurre cuando la seguridad nacional depende de información producida por una agencia extranjera? ¿Cuándo la definición de las amenazas se construye mediante sistemas externos de inteligencia? ¿Cuándo las investigaciones nacionales se articulan con prioridades estratégicas definidas en Washington?
 La soberanía termina perdiéndose mediante Tratados, cooperación policial, dependencia tecnológica, inteligencia compartida, entrenamiento y financiamiento. Se anida en el corazón del Estado una dependencia más profunda, donde la DEA es quien define al enemigo y proporciona la información con la cual el Estado decide combatirlo. 
 La ‘DEA Republic’, una modalidad contemporánea de colonialismo, que no necesita ocupación militar territorial directa, porque opera mediante datos, inteligencia, instituciones, tecnologías, financiamiento y alianzas selectivas. Una soberanía formal puede coexistir, así, con una profunda dependencia estratégica. 
 En este contexto la CIA se «subsume» en la DEA, para degradar a las amenazas de Estados Unidos, que los presenta a todos como «narcotraficantes», como sucede con el ELN, así como también con varios Estados que no comulgan con ellos. Todo se hace mejor como DEA. También las Fuerzas Militares se convierten en Policías antinarcóticos y les han orientado decirle a la opinión nacional e internacional que, todo cuanto ven es «narcotráfico». También han colonizado las mentes de la policía y militares.
 Colombia no puede analizarse separadamente de Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Haití, Venezuela, Centroamérica y el Caribe. Se configura una arquitectura regional diferenciada, unos territorios aportan inteligencia, otros infraestructura militar, puertos, corredores marítimos, plataformas logísticas o cooperación policial y judicial. Ecuador profundiza la cooperación militar con Washington; Perú y Argentina estrechan sus vínculos estratégicos; Bolivia reabre canales de seguridad; el Caribe adquiere creciente valor marítimo y Colombia recupera una posición privilegiada. No son piezas idénticas, pero pueden articularse dentro de una arquitectura hemisférica liderada por Estados Unidos.
 En medio de la disputa por la hegemonía mundial se suma la convergencia entre intereses estadounidenses e israelíes, en tecnologías militares, inteligencia, vigilancia, seguridad fronteriza y control territorial. 
 Por eso debemos mirar más allá del discurso, cuando hablan de Guerra contra las drogas, ¿qué información se produce?; cuando hablan de control territorial, ¿qué territorios?; cuando ofrecen cooperación, ¿quién decide?; cuando financian seguridad, ¿qué dependencia institucional construyen? 
 La disputa no es solamente contra los Carteles; es por el territorio, los recursos, la información y la capacidad soberana de decidir. Mientras se destinan miles de millones a seguridad, los pueblos enfrentan militarización, desplazamiento, pobreza, contaminación, despojo y criminalización. La historia demuestra que cuando la guerra llega a los territorios, rara vez permanece limitada al enemigo declarado. 
 Para terminar, todo parece indicar que tendremos narcotráfico para rato, a los Estados Unidos y la DEA les interesa que siga existiendo y expandiéndose, para ellos es mejor combatir ese «enemigo degradado», que ellos mismo reproducen y alimentan, que enfrentar a los pueblos que se levantan por construir un mundo mejor.
 Lo complicado del cuento, es quien crea y reproduce una realidad ficticia, termina creyéndosela y pareciéndose a ella.
 ¿Acaso los Policías y Militares colombianos no saben que no existen vínculos del ELN con el narcotráfico y que son historias inventadas por ellos? Claro que sí. El talante y el valor de los guerreros se mide en la verdad de lo que se dice y de lo que se defiende.

 Comandante Antonio García 
 septiembre 7, 2026

martes, 8 de septiembre de 2026

¿"Bienvenido"? Grabois banca la galtierización de Milei


¿Por qué el peronismo saluda la maniobra del gobierno en torno a Malvinas?

 "Bienvenido el cambio de 180 grados de Milei". "Aunque sea el peor gobierno del mundo, todo lo que se haga contra el invasor inglés está bien". Esas fueron las declaraciones de Juan Grabois después de la cadena nacional de Milei en que posó de defensor de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. ¿Una unidad justificada por una causa nacional? No. Solo una muestra más de la colaboración del peronismo con "el peor gobierno del mundo", incluida la que se pretende como su pata izquierda. 
 Lo de Milei es una maniobra para intentar salvar el derrumbe de la imagen de su gobierno entreguista y hambreador, pero lo peor es que apunta a reforzar la injerencia del imperialismo en Argentina. Dar a ese manotazo de ahogado el carácter de una acción "contra el invasor", como hace Grabois, no solo favorece a los cipayos de la Casa Rosada sino sobre todo al facho que está en la Casa Blanca. Después de todo, la movida no es más que un eco de la amenaza de Trump para pasarle parte de la factura del gasto militar de la Otan al Reino Unido y los otros Estados imperialistas. 
 Si prospera la presión de Trump, entonces, se reforzaría el despliegue militar imperialista en el mundo, incluyendo la presencia colonial británica sobre las islas y la vigilancia de Estados Unidos en el Atlántico Sur. Esta es la única motivación yanqui, en el marco de su ofensiva contra China y el intento por revertir su influencia en la región. 
 Esto desnuda a los peronistas que salieron a jactarse de la autoría de la política que ahora asumiría Milei, especialmente en alusión a la construcción de la Base Naval en Tierra del Fuego. El propio Jorge Taiana, que fue Canciller del gobierno del Frente de Todos, se adjudicó haberla anunciado hace cuatro años. Lo que escondió es que en ese momento tanto él como la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner recibieron con honores a la generala del Comando Sur norteamericano, Laura Richardson, quien viajó a monitorear en persona la situación en Ushuaia, vetó que se construya un puerto logístico con capitales chinos y habló de su pretensión de garantizarse la provisión de litio sudamericano. El padrinazgo yanqui de la iniciativa antecede a Trump y Milei. 
 Guillermo Moreno tuvo la virtud de clarificar esto, apoyando sin más el supuesto "giro nacionalista" de Milei. Él es quien dice que la interna del peronismo se define en torno a "qué vas a hacer con China... Si te volvés chinófilo, como son este gobierno y algunos de los nuestros, obviamente tenés que olvidarte de la industria". En conclusión, plantea un peronismo más trumpista que Milei. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Gabriel Solano (@gabrielsolanopo) Lo de Grabois y Moreno sumándose al llamado a la unidad nacional formulado por Milei se explica por la postración del nacionalismo burgués ante el imperialismo, motivo por el cual nunca defendió un gramo de soberanía nacional sobre las Malvinas. Una presión real "contra el invasor" requiere, como mínimo, afectar los intereses británicos en Argentina. El gobierno del Rigi para las multinacionales es incapaz, como lo fueron antes los que mantuvieron desde hace tres décadas la vigencia de beneficios como el convenio contra la doble imposición que exime de impuestos a las empresas inglesas. 
 Esto vale también para Axel Kicillof. "Ojalá me equivoque, haya cambiado y finalmente haya comprendido que la Argentina necesita defender su soberanía", dijo el gobernador bonaerense. Por un lado, siembra expectativas en el admirador de Thatcher y promotor de la extranjerización de tierras; por el otro, trata de autoencubrir que él mismo fue, como Ministro de Economía, artífice de la renegociación usuraria de la deuda con el Club de París y del acuerdo secreto con Chevron para el saqueo de Vaca Muerta. 
 El peronismo tampoco pudo decir mucho de la contradicción manifiesta del autoproclamado "presidente más sionista del mundo" prometiendo sancionar a la israelí Navitas, socia del ilegal proyecto petrolero Sea Lion que busca extraer hidrocarburos de aguas argentinas frente a las Malvinas. Quienes abrieron las puertas a la injerencia de Mekorot en la gestión hídrica del país son la antítesis de la soberanía. 
 La defensa de la soberanía nacional empieza con la lucha para derrotar al gobierno entreguista de Milei. Solo un gobierno de trabajadores puede llevar adelante una política de liberación nacional, cortando el saqueo capitalista, como parte de una lucha por la unidad socialista de toda América Latina. 

 Iván Hirsch

Cerimedo narco y pautero, pagado por la municipalidad de Javkin


Le otorgó pauta por 8 millones de pesos en 2025. 

 Las peripecias de Cerimedo, que pasó de vocero digital de la "gente de bien" a femicida fracasado, llegaron a Rosario. La fiscalía boliviana abrió una tercera investigación contra él por narcotráfico, a raíz de que Nadia Beller atestiguó –en el marco de la causa que investiga el atentado contra su vida- que Cerimedo regenteaba una red de narcotráfico operada por policías que le respondían, a través de avionetas que viajaban entre Beni, Bolivia, y Argentina. 
 Las aeronaves narco aterrizan con frecuencia en las pistas clandestinas de los campos de Santa Fe. Entre los casos más recientes tuvimos la narcoavioneta Cessna 210 capturada en Vera en mayo de este año, con 442 kilos de cocaína. En el operativo detuvieron a 8 personas de origen boliviano, que contaban con una antena de Starlink para las comunicaciones de la banda. Una semana después, en Villa Eloísa, a una hora de Rosario, una banda de traficantes provenientes de Bolivia se cruzó a tiros con Gendarmería luego de aterrizar una avioneta con 300 kilos de cocaína. Hacia atrás, los casos se multiplican. 

 Hidrovía: "autopista de la droga" 

En Argentina, la sospecha de los vínculos narco con Cerimedo provienen del hallazgo de una empresa de su propiedad en Puerto General San Martín, la joya de las terminales portuarias. Para ilustrar, en ese municipio se ubica la planta de Renova-Glencore, la principal cerealera a nivel mundial. 
 Faltando terreno para otros desarrollos en ese codiciado lugar, el asesor de la ultraderecha consiguió que la Administración General de Puertos y Prefectura Naval Argentina le dieran un permiso precario para que su empresa cargue combustible a los barcos de gran calado que circulan por la Hidrovía, con una locación que no tiene la más mínima infraestructura. En las fotos reveladas por la prensa del lugar (que era una guardería de lanchas) se ve un dudoso "terraplén", que es más bien un montículo de tierra para bajada de lanchas. 
 Con todo, lo más llamativo es que la cuestionada bajada de Sanabria SRL (de Fernando Cerimedo) está justo al lado de un predio que alberga una estructura de silos subterráneos que pertenecieron a la ex Junta Nacional de Granos, según denunció el periodista especializado Germán de Los Santos. El predio está considerado un "lugar fantasma" dentro del cordón industrial, ya que permanece abandonado desde hace más de dos décadas y es propiedad de capitales bolivianos (Aigre S.A.). 
 Veremos si el Poder Judicial avanza en esta investigación. Pero el reforzamiento estatal de los criminales no se agota en estos permisos precarios de Puerto General San Martín, donde aún resta saber la responsabilidad del intendente Carlos De Grandis. Junto con el intento de femicidio, saltó a la luz pública que la Municipalidad de Rosario otorgó pauta oficial a Madero Media Group SRL, el grupo de medios de Fernando Cerimedo que administra La Derecha Diario, por 8 millones de pesos en 2025. El hecho revela la profusa vinculación del aparato ideológico y de espionaje montado por los libertarios con los distintos municipios. 
 Para ocultar el fundamento de esta transacción, el bloque libertario y el de Javkin en el Concejo de Rosario se negaron a aceptar un mínimo pedido de informes sobre la justificación de esa pauta oficial, que finalmente benefició a una granja de bots destinada a difundir fake news y manipular la opinión pública. 

 Narcopolítica 

Que Cerimedo fuera asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, responsable de un brutal ajuste y de una represión homicida contra el pueblo que gobierna, indica las vinculaciones de lo más alto del poder político con el narcotráfico, así como señala las complicidades estatales argentinas en que este abundante tráfico de estupefacientes opere por las fronteras entre ambos países. Detrás de la propaganda de "mano dura" se encumbran personajes como Cerimedo, que con una mano organizan el tráfico de drogas y con la otra acusan a los inmigrantes de delincuentes, mientras cobran por debajo de la mesa pauta oficial para sostener la mentira. 
 El entrelazamiento del narcotráfico, las fuerzas represivas, los intereses capitalistas y el poder político que le responde dio lugar al narcoparamilitarismo de derecha, un fenómeno de gran arraigo en Latinoamérica donde el anticomunismo, el control territorial militar y las finanzas del tráfico de drogas se entrelazan para defender los intereses de las oligarquías capitalistas locales, como lo vimos en Colombia. 
 Allí, distintos grupos delictivos fueron financiados por terratenientes y ganaderos que armaron grupos de "autodefensa" contra la guerrilla, que terminaron arrasando con las comunidades indígenas y campesinas con los métodos del terrorismo paramilitar, para quedarse con sus tierras. Las Autodefensas Unidas de Colombia de los '90 fueron evolucionando en base a agrupar los carteles narco de Medellín. Este es el modelo político de Cerimedo, que se paga con pauta oficial. 

 Carla Deiana

Nepal necesita 5.000 millones de dólares para su reconstrucción


El Fondo de la ONU no cuenta con los fondos necesarios. Según The New York times del 31 de agosto, el jefe de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Bosques y Medio Ambiente de Nepal, Maheshwar Dhakal, dijo que el cambio climático antropogénico fue un factor en el terrible colapso glaciar e inundaciones de la semana pasada y que el costo del desastre es de 5.000 millones de dólares aproximadamente hasta la fecha. Es que la ríada de Nepal destruyó infraestructuras de comunicación y energía como rutas, puentes, puertos, centrales hidroeléctricas; infraestructura de monitoreo geológico e hídrico; infraestructura urbana como casas, escuelas, centros sanitarios, y dejó un tendal de muertos y desaparecidos.
 El gobierno de Nepal envió una carta a la junta directiva del fondo especial de la ONU para pérdidas y daños solicitando que active estos fondos para afrontar la reparación de Nepal. Richard Sherman, integrante del consejo de administración del fondo para pérdidas y daños, afirmó que el fondo no cuenta con el dinero necesario para afrontar los múltiples desastres naturales que azotan a la población mundial. Frente a las 119 solicitudes hechas en los últimos meses, por un total de 2.800 millones de dólares, solo cuenta con 400 millones. A Nepal solamente podría destinar 20 millones de dólares. 
 El Fondo de Respuesta ante Pérdidas y Daños fue creado durante la COP 27 y finalmente conformado en la COP 28 con el objetivo de recaudar el dinero necesario para afrontar los costos generados por las catástrofes inducidas por el cambio climático. En realidad, el problema del financiamiento no era más que una aspirina para un cáncer, porque la crisis del medio ambiente es el producto de la lógica de producción capitalista, que prioriza costos y beneficios por sobre la salud del ser humano y del medio ambiente en su conjunto. La lucha contra el cambio climático, abordada desde su raíz, requiere un rediseño de la producción mundial en base a las necesidades elementales de la población global. El rediseño de la lógica de producción y, por tanto, un cambio desde la lógica de la renta hacia la lógica de la salud, implica la superación del capitalismo por un régimen social superior. Un reconocido medio londinense refirió que este fondo significaba una “vaquita” para que los Estados capitalistas y los grandes monopolios “salven sus almas del purgatorio”. Pero lo cierto es que, ni siquiera en estos términos planteados por los Estados Parte de la convención, se avanzó. 
 En 2023 se estimaba que los costes del cambio climático rondaban los 143.000 millones de dólares anuales. Hoy, según informes realizados por las mismas Naciones Unidas, son más de 200.000 millones, que ascienden a los 2 billones si “se tienen en cuenta los gastos en cascada y el daño a los ecosistemas” (news.un.org, 27/05/2025). La COP encomendó al Banco Mundial la tarea de administrar los fondos que podían provenir de donaciones de Estados o de privados, así como fuentes de financiamiento barato. Desde 2024, 26 países se comprometieron a donar 600 millones de dólares de los cuales solo se han efectivizado 480 millones al 30/08/2026(https://fiftrustee.worldbank.org/en/about/unit/dfi/fiftrustee/fund-detail/frld#3). ¡Para costos mundiales estimados en 2 billones de dólares, el FPD solo ha recaudado 480 millones! 

 ¿Cuáles son las prioridades de los Estados parte de la CMNUCC?

 Los países imperialistas, llamados “desarrollados” en el texto de la CMNUCC, que habían asumido en 1992 la responsabilidad por el aumento de las temperaturas –debido a la incidencia de su desarrollo industrial en las emisiones de GEI- simplemente desconocieron esta responsabilidad y dejaron de financiar al organismo. Las causas directas de esto difieren en Estados Unidos y en Europa. El 8 de enero de 2026 y, “en consonancia con la decisión de la administración de Trump de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comunicó que se retiraba del Fondo Verde para el Clima y de su Junta Directiva. Esto también significó el corte de donaciones al fondo de pérdidas y daños. Según Scott Besent, Estados Unidos dejaba de relacionarse con estos organismos a los que calificaba de “organizaciones radicales”. La campaña de la corriente trumpista y fascista MAGA contra la tesis del cambio climático producida por el “hombre”, tuvo como objetivo reorientar la política energética de los Estados Unidos desde los subsidios y la promoción de las energías de origen renovable hacia los incentivos a la producción de energía de origen fósil. Lo hace porque los capitales de la industria de las renovables son principalmente de origen europeo y chino, y los de las fósiles, americanos. El acaparamiento de recursos energéticos para alimentar su industria digital -para cuyo desarrollo también se lanzó a la carrera por el acaparamiento de tierras raras- ha empujado a Estados Unidos a un feroz enfrentamiento militar con el resto del mundo.
 Pero los demócratas de Europa que se decían defensores de la tesis del antropoceno, también se acoplaron a esta política de desfinanciamiento de la lucha contra el cambio climático. La campaña de Úrsula Von Der Leyen a la presidencia de la Comisión Europea, durante el año 2024, se basó en la propaganda del aumento del presupuesto para defensa, con el argumento de que Europa debía romper su dependencia de la compra de armamento norteamericano -Europa importa la mayoría de los suministros de defensa desde Norteamérica-. Omitió plantear que también debía romper su dependencia energética, porque desde los inicios de la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania, en 2022, importa GNL mucho más caro del que compraba a Rusia. Rusia es para Europa no solo el recuerdo de la primera revolución obrera, hoy más que mancillada por la oligarquía capitalista de Moscú, sino también un rico territorio de minerales raros, petróleo y gas. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, había pedido a los ciudadanos del viejo mundo hacer un sacrificio aceptando recortes en el gasto social para aumentar el financiamiento de la guerra (es.euronews.com, 12/12/2024). Estados Unidos tiene las armas y la IA, pero necesita energía y minerales raros; Europa tiene energía renovable, desarrollada a medias, y tecnología digital, también desarrollada a medias, insuficientes ambas para seguir manteniendo su estatus de imperialismo. Estados Unidos primero y Europa, después, se lanzan a la guerra para evitar su decadencia. 
 Los Estados parte de la CMNUCC simplemente han dejado de financiar la lucha contra el cambio climático porque están concentrando esa financiación en la maquinaria de la guerra. Según el informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, SIPRI, realizado este año, el gasto militar mundial aumentó por undécimo año consecutivo, alcanzando los 2,9 billones de dólares en 2025. Estados Unidos ha gastado 954 millones de dólares, China 336 millones de dólares y los principales países europeos suman 340 millones de dólares. En junio de 2025, los miembros de la OTAN acordaron un aumento del gasto militar para 2035 del 5 % del PBI. El desastre ambiental y humanitario de Nepal puso de manifiesto la inviabilidad de los planteos de los demócratas mundiales acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático. Los desacuerdos entre los Estados imperialistas durante la COP 28 y la COP 29, acerca de quién debe pagar los costos de la crisis ambiental, tenían como trasfondo la discusión acerca de la necesidad de reducir el gasto ambiental para multiplicar el gasto de la guerra. No es casual que quien haya picado en punta con este planteo haya sido Donald Trump.
 La discusión acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático ha sido una gran farsa, Nepal lo demuestra. 

 Patricia Urones
 07/09/2026

El “Negro” Rada


Nadie en estos tiempos tan particulares sobre las ideas de la discriminación osó llamarlo de otra manera. Así se hizo famoso en Uruguay y en buena parte del mundo y él mismo hizo honor a su sobrenombre. Y pasó lo que pasa siempre cuando un mote peyorativo se transforma en una reivindicación, como pasó en la política con los “descamisados” y pasa todo el tiempo en el fútbol, donde ser “leproso”, “canalla”, “quemero”, “bostero”, “carbonero” o bolsilludo” termina siendo un honor. 
 Nacido en el barrio de Palermo, un barrio pobre de Montevideo con una enorme colectividad de ascendencia afroportuguesa; una zona poblada de conventillos de “piezas de cuatro por cuatro donde se amontonan hijos con sueños casi castrados”, como decía una canción que inmortalizó "el sabalero", otro gran cantor que hace años se fue, para describir el barrio donde nació Rada. 
 El “Negro” tuvo cuatro hermanos. A los dos años de edad contrajo una tuberculosis que lo mantuvo dos años internado en un hospital debido a la falta de tratamientos con antibióticos, los cuales, en aquella época, eran un recurso para muy pocos. 
 Con un padre que se fue del hogar cuando apenas era un niño, sus estudios sólo llegaron hasta el 4° año escolar. Fue amante de la música desde los 10 años, cuando comenzó a participar de las comparsas de negros y lubolos en las “llamadas” del carnaval uruguayo. A los 15 salió en una murga, y de ahí en más comenzó una enorme carrera artística que tiene sus particularidades.
 A pesar del masivo velatorio que lo despidió, las propuestas de vanguardia del “Negro” no siempre fueron bien recibidas en Uruguay. Es más, se puede decir incluso que fracasaron en su primera etapa, porque a pesar de su excelencia como creador y cantante, el público blanco no terminaba de aceptarlo. Si bien la comunidad negra incorpora algunas de sus propuestas, "el sutil racismo uruguayo” y el establishment “cultural” lo consideraban sólo un personaje simpático y gracioso. Esto lo confinó a ser una figura admirada por un reducido círculo de admiradores y recién logró alcanzar un público masivo en la década de 1990. 
 Rada nunca fue un músico de los llamados “de protesta”, pero en la década del 70, bajo la dictadura uruguaya, nadie se escapaba de la censura y la persecución. El Kinto y Tótem, agrupaciones ya medio famosas que integraba en aquellos tiempos, sufrieron restricciones, vigilancia y censura sobre sus letras y presentaciones. Rada se exilió en Argentina. De ahí en más, las idas y venidas entre ambos países signarían gran parte de su carrera. Paradójicamente, en 1980, inició un período de popularidad en Argentina. La profunda penetración de la música argentina en Uruguay, finalmente, acabó reflotando la fama de Rada.
 Aun así, a principios de los noventa, apremios económicos lo llevaron a radicarse en México para sobrevivir. La industria artística estaba interesada en otro tipo de artistas. Los cinco años de México lo enriquecieron musicalmente, pero recién llego al gran público en el 2000, con éxitos como "Cha-cha, muchacha" y "Muriendo de plena", canciones que le valieron un cuádruple Disco de Platino en Uruguay y Disco de Oro en Argentina. Rada alcanzó, entonces sí, una considerable fama. 
 Desde 2010, su trabajo fue para la “historia”: recopilación de su obra, participaciones instrumentales con grandes músicos, recorridos y presentaciones en eventos culturales y musicales, reconocimientos nacionales. Fue declarado Ciudadano Ilustre de Montevideo. Recién entonces el “estatus cultural uruguayo” lo adoptó como propio. 
 Con un enorme oído y gusto musical, amaba la combinación de su tamboril con todo tipo de instrumentos musicales y a Gardel. Sus letras son tan simples que parece mentira que hayan alcanzado la fama. Se fue acompañado de los tamborileros uruguayos y argentinos y con él se fue una parte importante de la historia de la música uruguaya. 

 Juan Ferro 
 28/08/2026

Colombia: capturan y carbonizan al estado conocido.


Un timador profesional es impuesto como presidente de un país. Avalado y bajo las órdenes de los criminales más perversos de la historia, su objetivo es destrozar el país que dirige, entregar sus bienes naturales e imponer una ralea ultraconservadora, mafiosa y asesina que desangre y esclavice al pueblo.

 La resistencia popular tendrá que impedir que esto suceda, confrontar y expulsar al presidente enemigo y sus aliados. 
 Visto así, podría tratarse de la sinopsis de una ficción; sin embargo, se trata de una versión reducida de la realidad colombiana, que se incuba y podría avanzar hacia un escenario distópico. En las ficciones, la salvación o la victoria llegan por algún héroe provisto de habilidades enormes; en nuestra realidad, los caudillos son conniventes con los verdugos. Es absolutamente real que: ‘solo el pueblo salva al pueblo’.
 El ciudadano estadounidense impuesto como presidente de Colombia, es la representación de una conjunción de intereses alineados y agrupados hacia la ultraderecha, una especie de títere parlante elegido para representar y perpetrar una venganza contra las clases populares, por haberse atrevido a ‘poner en jaque’ a la oligarquía y probar que efectivamente puede y tiene cómo tomar el poder. 
 Pero más allá del personaje que lidera esta cruzada. Lo verdaderamente aterrador es el horizonte que se plantea para Colombia. En donde, totalmente al contrario de lo que se predica, se trata de carbonizar un Estado fallido y convertirlo en un lupanar de mafias y clanes narcotraficantes, serviles a los intereses de los Estados Unidos. Esto es desproveer al Estado de su razón de ser, que es la nación.
 Dicha proyección no se trata, de ninguna manera, de reemplazarlo por una nueva forma de organización nacional soberana, que apunte al bienestar de quienes se agrupan en él. Todo lo contrario, el desmonte del Estado se da para el sometimiento de la población y la entrega del país al interés extranjero. 
 No es la destrucción anarquista del Estado, que busca el nacimiento de una nueva forma de organización social y política, donde el bienestar colectivo se construye, sin la autoridad de esta institución. En este caso, más que la destrucción de las instituciones y el establecimiento todo, el proceso es convertirlas en formas de administración del saqueo de los recursos y la sumisión de toda la población, a una élite servil ungida por el amo del norte. 
 Estos procesos necesariamente despiertan el malestar y la respuesta popular. Un pueblo como el colombiano no se dejará imponer de manera sumisa y la legítima defensa crecerá. Nuevamente, una élite poderosa de ricos promueve y proyecta la guerra como única salida. Al igual que hace 80 años cuando decidieron matar al líder popular Jorge Eliécer Gaitán y luego imponer un Frente Nacional, teniendo como respuesta la organización popular armada y desde entonces, en Colombia crece la rebeldía y la resistencia al poder opresor. 
 Esta nueva etapa viene recargada y tratarán de utilizar todos los medios necesarios y posibles para doblegar al pueblo y su resistencia. Ya hicieron fraude e impusieron un presidente. Hablan todos los días por sus emisoras. Se autoalaban, pisotean e irrespetan hasta a los muertos. Este puede ser el momento para que la fuerza organizada y unitaria del pueblo confronte y logre cambiar este curso. Ellos le temen al poder popular y saben que un nuevo triunfo del pueblo será la derrota definitiva de ellos como clase. 

Sergio Torres

lunes, 7 de septiembre de 2026

La militarización del espacio


Disputa satelital en el escenario de la guerra mundial imperialista. 

 La vieja promesa de la burguesía sobre el espacio como una frontera de cooperación científica y desarrollo pacífico para la humanidad ha estallado en mil pedazos. Bajo las leyes irrestrictas del capitalismo en su fase de descomposición imperialista, la órbita terrestre se ha transformado en el escenario donde se proyecta la conflagración militar global. Las grandes empresas del sector espacial no invierten astronómicas sumas de capital en pos del conocimiento, sino subordinadas de manera directa al negocio de la guerra y a las exigencias de defensa de sus respectivos Estados nacionales. 
 En el corazón de esta escalada se encuentra la crisis de la infraestructura tecnológica globalizada. El monopolio que históricamente ejercía el sistema GPS estadounidense ha dado paso a una brutal carrera por la soberanía tecnológica y militar. En los teatros de operaciones modernos, donde el uso de drones, misiles de alta precisión y vehículos autónomos define la suerte de las batallas, la señal satelital se ha convertido en el talón de Aquiles de los ejércitos. Las tácticas avanzadas de interferencia (jamming) y suplantación de señal (spoofing) descompaginan cotidianamente los sistemas de navegación, forzando a los imperialismos a volcar fortunas para desplegar redes redundantes, blindadas y competitivas. 
 Japón avanza en esa dirección con el lanzamiento acelerado de nuevos satélites de geoposicionamiento diseñados para competir y garantizar autonomía frente al GPS norteamericano. Esta movida de Tokio responde a la reactivación militar del imperialismo nipón en el Pacífico frente al eje China-Rusia. La burguesía japonesa busca asegurar su propia red de precisión indestructible para respaldar a sus fuerzas armadas y a su industria bélica en caso de un choque abierto en la región. 
 Paralelamente, el complejo militar industrial estadounidense profundiza la integración del capital privado a la maquinaria del Pentágono. La firma Rocket Lab despliega nuevos satélites en la órbita baja en el marco de multimillonarios acuerdos de defensa antimisiles con el gobierno de Estados Unidos. Bajo la cobertura de la "innovación comercial", estas empresas operan directamente como contratistas de la guerra, convirtiendo el espacio en un escudo de detección temprana para interceptar misiles y coordinar ataques letales. 
 Esta militarización de la tecnología espacial reactiva las alianzas entre los bloques imperialistas. La nipona Axelspace cerró una alianza estratégica con el gigante europeo Airbus Defence and Space, trazando un nexo directo entre los aparatos de defensa de Europa y Japón. Este acuerdo busca consolidar el monitoreo constante de la Tierra mediante constelaciones de microsatélites de alta frecuencia, garantizando a la alianza occidental una cobertura de inteligencia en tiempo real para las zonas de conflicto. 
 Por su parte, Israel proyecta para 2028 el avance sobre el mercado de satélites de comunicaciones de última generación con proyectos como el NigComSat-2A, que representan la expansión del complejo militar industrial israelí para controlar los flujos de comunicaciones y vender tecnología de vigilancia probada en el genocidio contra el pueblo palestino y la agresión en Medio Oriente. 
 Todas estas iniciativas desnudan la contradicción insalvable del modo de producción capitalista. Mientras millones de trabajadores en todo el mundo son empujados a la pobreza, la inflación y el desmantelamiento de la salud y la educación, las potencias imperialistas y sus multinacionales queman recursos colosales para llenar la órbita de chatarra militar. La carrera tecnológica bajo este sistema sólo sirve para perfeccionar la puntería de los drones y pertrechar los ejércitos para la conflagración mundial. Es por eso que cualquier otro proyecto científico queda relegado y desfinanciado. 
 La lucha contra la militarización del espacio es inseparable de la lucha contra la guerra imperialista. Solo la toma del poder político por parte de la clase trabajadora y la expropiación sin indemnización de los monopolios espaciales y de la industria de armamentos permitirán poner la ciencia y la tecnología al servicio de las verdaderas necesidades de la humanidad y no del exterminio mutuo en función de un soplo de vida capitalista. 

 Iara Bogado 
 04/09/2026

El derrumbe de la deuda norteamericana convierte a Estados Unidos en un potencial “paria internacional”


Las últimas semanas han sido testigo de una intensificación del remate de los bonos de deuda norteamericano. Luego de que el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, interviniera en ese mercado para paliar la caída de las cotizaciones (y un aumento de la tasa de interés), la prensa financiera insiste con las alarmas de un nuevo desplome. El capital financiero se retira del mercado de bonos estadounidenses y diferentes países han repatriado sus depósitos de oro en Nueva York. Para The Guardian, “los líderes financieros aún no saben cómo afrontar la desaparición, aparentemente inevitable, del refugio seguro estadounidense. De hecho, los bonos del Tesoro estadounidense conservan lo que queda de su estatus principalmente porque a los países y empresas extranjeras no les ha resultado fácil encontrar otro lugar donde guardar sus reservas”. El resto de las potencias se encuentra en un estado similar.
 La desesperación de Bessent por intervenir en los mercados de bonos se debe a que Estados Unidos, con una deuda de US$ 40 billones, no puede permitirse tasas de interés altas, que aumentan su cuenta fiscal. Los pagos de intereses alcanzan a más de 1 billón de dólares al año, que se financian con deuda a corto plazo (hasta dos años). El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro marca la pauta para los tipos de interés de los préstamos hipotecarios y otros préstamos. 
 La intervención de Bessent en el mercado de bonos de largo plazo (de 10 a 30 años) ha creado una situación singular, donde la tasa corta supera a la tasa larga. El fracaso de esta manipulación ha llevado a Trump a amenazar con una guerra económica mayor a los países que vendan títulos norteamericanos, e incluso a una declaración de guerra militar. Está en juego la primacía del dólar y el lugar del capital y el Estado norteamericano en la economía mundial. Una debacle de la moneda de referencia alcanzaría para llevar a Estados Unidos a una situación revolucionaria y a una réplica fascista. 
 En julio pasado, el Secretario del Tesoro estructuró una compra de yenes que abandonaban los bonos norteamericanos, en conjunto con Japón, a cambio de euros. Se trató de la primera compra de yenes realizada por Estados Unidos desde 1998, cuando la moneda nipona se aproximaba a un mínimo histórico en cuatro décadas. Pero después de un primer alivio, el yen volvió a caer y borró parte del efecto inicial. Aun así, lo más revelador fue que quedó en claro que la caída de los bonos norteamericanos era una tendencia general que excedía a Japón. Luego vino la apertura de una línea de intercambio de dólares con los Emiratos Árabes Unidos para evitar que el fondo soberano emiratí venda sus bonos del Tesoro. Por otra parte, las entidades respaldadas por el gobierno que agrupan hipotecas -Fannie Mae y Freddie Mac- aumentaron sus compras de valores respaldados por hipotecas, en un aparente intento de reducir las tasas hipotecarias. Nada de esto resultó. El pulso entre el mercado y el Tesoro, podría llevar a la Reserva Federal a aumentar las tasas de interés de referencia, con el propósito de sostener al dólar, lo cual implicaría un aumento fenomenal de los costos de financiación de los gastos de la Inteligencia Artificial. El pulso se ha convertido en tripartito, entre los tenedores de bonos, el Tesoro y la Reserva Federal. La guerra imperialista vuelve a mostrar su faceta de un enfrentamiento entre las potencias de la OTAN, incluido Japón. 
 El Secretario del Tesoro anunció, precisamente, el pasado 19 de agosto, que Estados Unidos duplicaría su recompra de bonos estadounidenses a largo plazo, pasando de 2.000 millones de dólares a 4.000 millones, financiándose a través de la emisión de más títulos a corto plazo. La idea es pedir prestado a tasas más altas, en el corto plazo, para comprar y amortizar bonos colocados a largo plazo, que son las que influyen en los gastos de inversiones de IA. Pero, luego de una primera baja de los rendimientos, los bonos de Estados Unidos a 30 años volvieron a sacudir a los mercados. La intervención de Bessent no demoró en revelarse estéril. La prensa ha remarcado que el Secretario del Tesoro perdió el pulso contra sus rivales. Pero Bessent sigue forzado a cumplir con su política hasta las elecciones de los primeros días de noviembre, para evitar un desastre político. 
 La guerra contra Irán se ha transformado en un agujero negro financiero para Estados Unidos. El gasto en defensa norteamericano -1.5 billones de dólares- desborda el presupuesto federal. El costo de la energía ha golpeado a nivel global. La reducción del tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba alrededor del 20% de los envíos mundiales de petróleo, mantienen al crudo en niveles elevados. Por el lado de Japón, es especialmente grave, porque depende casi por completo del abastecimiento externo y recibe cerca del 95% de sus suministros energéticos desde Medio Oriente. 
 La intervención de Bessent ha sido calificada por Forbes como un “bluff”. The Economist definió a Scott Bessent como “un vendedor que infla sus cifras comprando sus propios productos” (27/8). Luego de los anuncios de Bessent, el dólar se ha desplomado y el oro se disparó. El Banco Central holandés trasladó más de 78 toneladas de oro de Nueva York a Londres, en una operación que llevó cuatro meses, alegando "una creciente inestabilidad geopolítica". Diversos políticos europeos han llamado a repatriar las reservas de oro en Estados Unidos, advirtiendo por la posibilidad de una confiscación por parte de Trump. Una medida similar a la holandesa se produjo por parte de Francia el año pasado. La declaración belicista de Trump (“la intervención definitiva es nuestra fuerza militar”) es la consecuencia de una desintegración de la economía mundial en medio de un aumento sideral de los gastos de capital en tecnología avanzada. 
 La participación extranjera en las tenencias de bonos del Tesoro ha caído 10 puntos porcentuales en las últimas dos décadas. En paralelo, la oferta de bonos del Tesoro creció a un ritmo acelerado para financiar un déficit desbordado. La deuda pública estadounidense ha perdido la máxima calificación crediticia. El endeudamiento privado para financiar la vasta expansión de los centros de datos de Inteligencia Artificial ha encarecido, de esta manera, el capital para todos, incluidos los gobiernos. 
 El mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. ha funcionado durante décadas como un refugio de valor. Para The Guardian (24/8), Bessent tendrá que hacer algo más que recomprar bonos del Tesoro por valor de miles de millones. Antes de llevar la guerra mundial a extremos considerablemente mayores, deberá hacer frente a una serie de crisis terminales. 

 El Be 
 03/09/2026

domingo, 6 de septiembre de 2026

Chile: La Juventud contra el Foro Madrid


La respuesta que no dieron la izquierda ni los sindicatos.

 Los días 3 y 4 de septiembre se desarrolló el V Encuentro regional de Foro Madrid en Santiago, una conferencia que se define como una “alianza internacional de líderes, entidades y partidos que defienden la libertad, democracia y el Estado de derecho frente al avance la extrema izquierda a ambos lados del Atlántico”. 
 Aunque no reunió a la totalidad de la derecha chilena, sí congregó a la mayoría de sus partidos. Presidido por el diputado español Santiago Abascal, líder de VOX, contó con la participación de Ignacio Dulger, director del partido Acción Republicana; el parlamentario Ricardo Neumann, de la Unión Demócrata Independiente; el diputado Francisco Orrego, de Renovación Nacional; Benjamín Moreno y Cristian Araya, del Partido Republicano; y el secretario general del Partido Nacional Libertario, Juan Antonio Urzúa. 
 Como representantes del gobierno chileno participaron el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, actualmente en la mira de la opinión pública por la reforma constitucional que busca instaurar un régimen autoritario con respaldo del Congreso, y el presidente José Kast, uno de los fundadores del Foro Madrid. 
 No asistió al encuentro el partido Evolución Política, cuyos dirigentes señalaron que no comparten "puntos ideológicos e identitarios como deslegitimar la existencia de una izquierda democrática". Asimismo, manifestaron que esperaban de Kast "una posición moderada y declaraciones o afirmaciones que no generen una posición compleja de Chile en determinados temas". 
 Entre las delegaciones internacionales destacaron la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública y Asuntos Públicos de Estados Unidos, Sarah Rogers; el colombiano Enrique Gómez, senador del Movimiento Salvación Nacional; la ecuatoriana Diana Jácome, asambleísta de Acción Democrática Nacional; Tomás Zambrano, presidente del Congreso de Honduras; la diputada peruana Norma Yarrow, de Renovación Popular; y, por supuesto, el presidente argentino Javier Milei.
 Uno de los ejes centrales del Foro Madrid fue la interpretación del estallido social de 2019, el fracaso del proceso constituyente, la derrota electoral del progresismo y la victoria de Kast. En este sentido, resulta ilustrativa la intervención de José Palma, director ejecutivo de Ideas Republicanas: "Esta semana constituye un punto de inflexión porque se cumplen cuatro años desde que se rechazó el proyecto de reforma constitucional presentado por la Convención Constituyente. Ese 4 de septiembre fue la verdadera culminación de un proceso revolucionario que comenzó hace dos décadas, con los movimientos estudiantiles de 2006 y 2011, con el movimiento No+AFP, con corrientes indigenistas, con el movimiento feminista de 2018 y que concluyó con la revolución de octubre de 2019. Todas nuestras instituciones estuvieron en peligro: las instituciones políticas, educacionales, culturales, policiales y religiosas. El triunfo del Rechazo fue posible gracias a una generación que se atrevió a defender las ideas del orden, la libertad, la familia, la vida, la justicia y nuestras tradiciones. Ahora ganamos, y nuestra lucha recién comienza".
 Como contrapunto al Foro Madrid, se realizó el encuentro Democracia Siempre, en el que participaron el Partido Socialista, el Partido Comunista, el Frente Amplio, el Partido por la Democracia, la Democracia Cristiana y otras colectividades y organizaciones sociales, incluidas organizaciones sindicales, con el objetivo declarado de "defender la democracia y recuperar el diálogo". 
 A diferencia del Foro Madrid, que fue transmitido públicamente y en directo, la jornada de Democracia Siempre se desarrolló a puertas cerradas. Tampoco contó con la presencia de dos de las figuras más relevantes del sector, los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet, quienes se limitaron a enviar saludos. Al no registrarse denuncias de censura por parte de la prensa o de los medios oficiales, puede interpretarse que la reserva respecto de los debates y conclusiones políticas del encuentro fue una decisión deliberada de sus organizadores. 
 Según informó la prensa, durante la jornada se discutió la necesidad de "poner en el centro la defensa de la democracia, el diálogo y la búsqueda de acuerdos". También se expresó solidaridad con Camilo Escalona ante su enfermedad y se rechazaron las declaraciones de Javier Milei en defensa del golpe militar de 1973 y sus críticas al expresidente Salvador Allende. 
 Sin embargo, no hubo pronunciamientos sobre la reforma constitucional impulsada por Kast, la reforma previsional ni los recortes presupuestarios en salud, educación y vivienda. Menos aún se planteó la necesidad de impulsar una movilización para enfrentar estas políticas y luchar contra el gobierno. En este escenario, el presidente chileno pareciera no tener una oposición política claramente definida. 
 Mientras tanto, la juventud y los estudiantes secundarios, convocados por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), fueron los únicos que se posicionaron como una oposición activa tanto a las políticas del gobierno como al Foro Madrid. En las principales ciudades del país protagonizaron masivas movilizaciones que no solo denunciaron la realización de este encuentro y la presencia de dirigentes de VOX, representantes del sionismo estadounidense y sectores afines a Javier Milei, sino que también expresaron su rechazo a las reformas impulsadas por el Ejecutivo. 
 Por su parte, la adhesión del movimiento estudiantil universitario se produjo inicialmente de manera independiente, ya que la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), dirigida por el Partido Comunista y el Frente Amplio, no había convocado en un primer momento a la movilización. Esta ausencia no fue casual, sino coherente con la pasividad exhibida por los participantes de Democracia Siempre frente al Foro Madrid y las políticas del gobierno. Sin embargo, durante la noche del 2 de septiembre, producto de las críticas y la presión ejercida por las bases estudiantiles, la zonal metropolitana de la Confech anunció su incorporación a la convocatoria. En contraste, ninguna organización sindical se hizo presente ni impulsó acciones de apoyo a estas movilizaciones. 
 Los estudiantes secundarios reivindican así la tradición de lucha del movimiento estudiantil y retoman el camino abierto por la rebelión popular de 2019.

 Política Obrera 
04/09/2026