martes, 15 de septiembre de 2026

Trump se postula como "árbitro" en la "cuestión Malvinas"


La presencia del Comando Sur en Tierra del Fuego. 

 Durante su visita a Irlanda de este fin de semana, Donald Trump se reunió con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Irlanda apoyó a Argentina en la guerra de 1982.
 Consultado por la prensa, el presidente norteamericano puso en duda que Gran Bretaña esté hoy en condiciones de repetir la reconquista militar como lo hizo en 1982, aludiendo a los "problemas" británicos con la inmigración y la energía. "Seguramente me van a llamar a mí ante ese potencial desastre, pero si lo hacen, probablemente pueda arreglarlo”, dijo. En 1982, el Reino Unido "era un país diferente en aquel entonces", pero ahora, "no sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos". En realidad, las fuerzas armadas británicas mantienen en el archipiélago una base militar con más de 1.500 miembros permanentes y una importante infraestructura militar, instalada en Monte Agradable. El ministro de Defensa, Wes Streeting, afirmó que considera "robustas" sus capacidades aéreas, terrestres y marítimas, y que el nivel de fuerzas desplegadas es actualmente adecuado (Escenario Mundial, 12/9). 
 El arbitraje de Trump fue saludado por el ministro de Defensa, Carlos Presti. En una entrevista radial, Presti señaló que "la alianza estratégica con los Estados Unidos" permitirá a la Argentina "equiparnos y posicionarnos a nivel hemisferio". El Departamento de Estado aprobó el jueves pasado la venta de cuatro helicópteros militares UH-60L Blackhawk a las Fuerzas Armadas por un valor de U$D 140 millones (Clarín, 14/9). La "cuestión Malvinas" se vincula con la aplicación de la "Doctrina Donroe", para contrarrestar la influencia de China. 
 Desde abril de este año Trump viene utilizando la "cuestión Malvinas" para presionar a su socio de la OTAN. Trump insiste en demandar al Reino Unido que abra el Mar del Norte a la extracción petrolera y de gas, cuyo resultado, imagina, sería que los precios caigan "en picada". La extracción de hidrocarburos en el mar del Norte está atravesada por un fallo judicial sobre el impacto climático y por el agotamiento natural de los yacimientos tradicionales. 
 Por su parte, el SOUTHCOM (acrónimo del Comando Sur de los Estados Unidos) viene realizando movimientos militares en torno a la futura Base Naval Integrada (BNI). El sitio Agenda Malvinas ha dado a conocer documentación fotográfica en la que se puede observar que el pasado miércoles 9, sobre la pista del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, se dejaron ver equipamientos militares y mochilas tácticas con anclajes MOLLE del ejército estadounidense. El sitio también accedió a fuentes de la estación aérea que confirmaron un movimiento simétrico: el despacho hacia Buenos Aires de un lote similar de equipaje castrense, dejando al descubierto un circuito continuo de rotación, ingreso y egreso de personal militar de los Estados Unidos, corroborando que no se trata de una visita técnica aislada. En los últimos meses se consolidó un esquema regular que replica, con mayor intensidad, las prácticas observadas durante 2024 y 2025: la llegada sistemática de células reducidas de entre 20 y 30 efectivos del Cuerpo de Marines (USMC) y fuerzas especiales dependientes del Comando Sur en la capital de Tierra del Fuego (Agenda Malvinas, 14/9). 
 Fuentes castrenses precisaron que las maniobras de los uniformados norteamericanos tienen que ver con reconocimiento del terreno, marcha y supervivencia en las zonas montañosas, valles y glaciares adyacentes a Ushuaia, evaluando las condiciones operativas del clima subantártico. Las tropas estadounidenses concentran su actividad conjunta con el Batallón de Infantería de Marina Nº 4 (BIM 4), apostado en el predio de la Base Aeronaval Ushuaia. Todo esto se produce sin la autorización del Congreso de la Nación, el que, por acción u omisión, se ha transformado en un complemento necesario para el ingreso y egreso de tropas extranjeras, regulado por la Ley 25.880 (Data Urgente, 13/9)
 En el Atlántico Sur, el imperialismo busca poner bajo su control el estrecho de Magallanes, el único por el cual pueden transitar buques de guerra. En esta línea, Milei instruyó a Caputo para modificar las partidas del ejercicio actual y que se incluyan en el Presupuesto 2027 más de $300.000 millones a fin de blindar el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Por su parte, el tándem conformado por Presti y el canciller Pablo Quirno recorrió el predio en Tierra del Fuego donde se construirá la Base Naval Integrada -que al día de hoy no supera el 9 % de avance físico, luego de tres años de compromisos incumplidos-, para supervisar los "desafíos logísticos". Estuvieron acompañados por el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. También fue parte de la reunión el "nac & pop" gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella. La puesta en escena apuntó a congraciarse con Washington. Melella, un kirchnerista de primera hora y verdugo de la docencia fueguina, dio su apoyo inmediato a la militarización de la Provincia. 
 Mientras tanto, desde el Ministerio de Defensa han aseverado que se preparan entre cinco y seis licitaciones públicas con el objetivo de reanudar las obras civiles en la BNI a partir de enero de 2027, en vistas de tenerla terminada a finales de 2029. Presti ha declarado que "el presidente me ha pedido trabajar para crear las mejores condiciones estratégicas en el Atlántico Sur", y reiteró la necesidad de "poner el máximo empeño en levantar la Base Naval en Ushuaia". Melella dejó establecido el respaldo de todo el arco político a la ‘recuperación de Malvinas’ de la mano de Trump, el imperialismo norteamericano y la doctrina Donroe. 

 Lucas Giannetti 
 14/09/2026

Malvinas para los (norte)americanos


Milei ha conseguido convertir la reivindicación nacional por Malvinas en una ‘causa’ y en un atropello antinacional. 
 Ha dejado a buena parte del kirchnerismo y del FITU en ‘orsai’, después de que este ‘progresismo’ criollo pusiera el tema Malvinas en el centro de sus planteos políticos, con motivo del Mundial, en lugar de denunciar el montaje de una distracción política. 
 Cuando los trabajadores y jubilados no llegan a fin de mes; cuando la precariedad laboral hace estragos (en especial en Vaca Muerta); cuando las suspensiones y despidos no dejan de crecer; cuando millones de trabajadores sucumben ante el endeudamiento usurario; y el gasto público social, en salud y educación, se encuentra bajo cero, la causa más urgente es la agitación y la organización de una huelga indefinida. 
 Personajes como Juan Grabois y Rebord, del lado del peronismo, han saludado el discurso ‘malvinero’ del discípulo de Margaret Thatcher; Myriam Bregman, del lado del FITU, lo ha presentado como un resultado de la victoria de las movilizaciones contra la ley de tierras. Pero Milei no ha girado a la ‘izquierda’, sino a la derecha. 
 Milei metió a ‘tutti quanti’ en la bolsa de la “unidad nacional”, un arma de Milei y Caputo para meter más ‘ajuste’ hasta el final de mandato (y después también). 
 Pero, como todos sabemos, Milei no es Mariano Moreno, sino Trump, y Trump es el fascismo y la colonización de América Latina y la guerra imperialista en todos los lugares del planeta. 
 Trump es quien ha planteado que ‘las cosas han cambiado’ desde 1982, cuando Galtieri intentó, sin éxito, ofrecer las Malvinas al imperialismo norteamericano. Milei no busca cambiar de perro, sino de collar. Ninguna reivindicación de soberanía territorial vale por ella misma si no sirve para desarrollar un proceso de emancipación social y una lucha de clases consciente. Desde 1982, Malvinas es una base militar de la OTAN, en la que Trump busca imponer la supremacía norteamericana. 
 Canjear una base integrada del Pentágono y Argentina en Tierra del Fuego, enfrente de Malvinas y en la puerta de la Antártida, por una soberanía ‘nacional’ o compartida con el Pentágono de las Islas, tiene el carácter de sometimiento nacional y de reforzamiento de la capacidad de coacción de las patronales internacionales contra los trabajadores. 
 El planteo de Milei alinea a Argentina en uno de los campos de la guerra imperialista, que convierte a la soberanía nacional en un factor residual. El nacionalismo futbolero, como el barrial, es un factor de orgullo emocional; el pacto con un grupo de barras bravas contra otro, solo es lumpenaje violento. Es lo que pasa con el refuerzo presupuestario a la SIDE y a las Fuerzas Armadas. POLÍTICA OBRERA nunca ha reivindicado el mundial de 1978; por el contrario, hemos impulsado una movilización internacional para sa-bo-tear-lo.
 El paraguas de la “unidad nacional’ para la operación política de Milei y Trump es una traición a los trabajadores. 
 Por la unidad internacional de los trabajadores para poner fin a la guerra imperialista y al imperialismo. 
 Por el apoyo a las naciones que enfrentan el asalto del imperialismo y de sus lacayos, como Irán, Medio Oriente, Cuba o Venezuela. 
 Por la Unidad Socialista de América Latina y el mundo entero. 

 Nota de tapa de Política Obrera N° 152, edición impresa
 09/09/2026

Los hutíes se hacen del control de las costas del Mar Rojo


Un avance decisivo. 

 Esta semana, los hutíes se hicieron del control de toda la costa norte del estrecho de Bab el-Mandeb y de las islas ubicadas en medio del paso. Es su mayor victoria militar en más de una década de guerra civil. La guerra se centra en el control de los pasos marítimos. 
 Los hutíes se hicieron de 130 kilómetros que estaban bajo control del gobierno yemení reconocido internacionalmente y sostenido por Arabia Saudita y otros países. 
 Los hutíes tomaron la costa de Tihama, el puerto de Moca y la isla de Perim. Esto les otorga capacidad real para estrangular o bloquear el tráfico marítimo que constituye el 10 % a nivel del comercio mundial. Esta ruta marítima es clave, además, porque se había convertido en un paso alternativo para los hidrocarburos de Arabia Saudita, debido al bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz. La avanzada militar de los hutíes significa una derrota para la estrategia bélica de Trump. El fascista ahora se ve acorralado por una crisis energética global que aumenta la inflación a menos de dos meses de las elecciones de medio término. El barril escaló a los 108 dólares tras el avance de las milicias hutíes. 
 El príncipe saudí Bin Salman llamó dos veces a Trump para reclamar apoyo, sin obtener respuesta; esto da muestra del impasse de la guerra del imperialismo norteamericano .
 Según una fuente de CNN, las listas de los batallones yemeníes estaban llenas de “nombres ficticios” que recibían sueldos, y la fuerza real de los militares era solo alrededor del 20 % de lo que figuraba en los papeles. Tareq Saleh llamó a replegarse a la capital provisional, Adén, pero, según varios reportes de prensa, él mismo huyó a Eritrea, en la costa africana. Por eso, se espera que los hutíes avancen sobre la capital. Adén está colapsada, debido a que la mayoría de los 85.000 refugiados que provocó la escalada se encuentran allí. 
 Para aprovechar el colapso, los hutíes ofrecieron un indulto a las fuerzas oficialistas de Yemen que depusieran las armas. Algunos batallones se rindieron. Sin embargo, este sábado los aviones saudíes bombardearon Moca y continúan los combates. Los hutíes respondieron atacando nuevamente instalaciones petroleras saudíes.
 El acuerdo de la Meca -el pacto de seguridad entre Turquía, Pakistán y Arabia- se ha mostrado impotente ante el ataque hutí. Lo mismo pasó con los acuerdos que Arabia Saudita hizo firmar a diversos países para defender el libre paso por el mar Rojo. Las bases militares estadounidenses mostraron la misma inutilidad.

 Aldana González 
 14/09/2026

lunes, 14 de septiembre de 2026

De los atentados a las Torres Gemelas a la actual guerra mundial


Un torrente de falacias y mentiras en la conmemoración del 25 Aniversario

 La conmemoración del veinticinco aniversario de los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York y a un ala de la sede del Pentágono en Arlington ha sido utilizada por Donald Trump para celebrar “la guerra global contra el terrorismo”, lanzada enseguida después del ataque por George Bush (h), y para conectarla con la guerra desatada por Estados Unidos contra Irán. Trump, sin embargo, no se hizo presente en el escenario de las Torres Gemelas, adonde mandó a JD Vance, el vicepresidente, para subrayar su distancia de los expresidentes del país que iniciaron y reforzaron, precisamente, esa “guerra global’. 
 Pero el inicio de esa “guerra global” contó, no con la oposición, sino con el apoyo del régimen clerical de Irán y del de Putin (que hoy combate a los nazis en Ucrania pero los apoya en Alemania). La ‘conexión’ que hace Trump no se ‘conecta’ con los hechos. En efecto, para proceder a la invasión de Afganistán, ordenada por Bush, la aviación norteamericana recibió la autorización de esos estados para atravesar sus espacios aéreos. Ignoramos si alguien lo mencionó en las conmemoraciones, pero seguramente no lo hicieron ni los ayatollas ni Putin. De este modo se produjo la invasión de Afganistán. El paso siguiente sería la invasión de Irak y una guerra imperialista de exterminio en las ciudades de Falluja y Mosul. El dictador de Turquía, Recyp Erdogan, hizo un intento fallido para la anexión de la sección turcomana de Irak a Turquía. El régimen iraní, por lo tanto, no combatió la invasión norteamericana sino que la apoyó, con la expectativa de poner fin a un régimen enemigo en Irak, que había lanzado una guerra contra Irán en la década de los 80, apoyada por Estados Unidos y la Unión Soviética, para estrangular a la revolución iraní. El rol cambiante caracteriza en especial (no solo) a los gobiernos nacionalistas, dispuestos a apoyar al imperialismo si conviene a los estrechos intereses nacionales. La “conexión” entre “la guerra global contra el terror” con la guerra de Trump y Netanyahu contra Irán omite que Irán apoyó, dentro de ciertos límites, a la primera. 
 La segunda falacia del redactor del discurso de Trump es que reivindica ahora lo que fue una guerra extendida contra Irak, Afganistan y otras naciones contiguas, cuando ha montado su campaña, en el pasado reciente, que las denuncia como “inútiles” y “perjudiciales”. Esto es cierto en cuanto a que el Pentágono se vio forzado a huir de Afganistan como había ocurrido en Vietnam, con militares y funcionarios colgados de las alas de los aviones. Para Trump, el imperialismo norteamericano no debía desperdiciar en guerras localizadas los esfuerzos que lo apartaran de la guerra contra China. El cambio de discurso, el apoyo a aquellas guerras, obedece, claramente, al derrumbe estratégico de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Iran, que se ha acentuado en las últimas horas con la toma espectacular de territorio que controla el ingreso al Mar Rojo por parte de los hutíes de Yemen. Una columnista en La Nación, Julieta Nassau, cree advertir que “la guerra global contra el terrorismo” se ha transformado, en la actualidad, en “una preocupación por el terrorismo doméstico”, lo cual debe entenderse como que Estados Unidos se ha convertido en un estado policial y militar, sin que se hayan presentado indicios de grupos terroristas locales en Estados Unidos. El círculo completa los 360 grados – la guerra mundial que desarrolla Estados Unidos en la actualidad contra sus principales rivales, incluidos los rivales ‘aliados’, se vuelve contra el estado imperialista norteamericano. “La guerra global contra el terrorismo” dio lugar a que la Corte Suprema preste acuerdo para que los acusados por terrorismo fueran juzgados por la Justicia Militar, dando el marco legal para las cárceles ‘especiales’ en Guantánamo. La prensa de la época señaló que se habían instalado cárceles clandestinas en ciudades en el extranjero que practicaban regularmente la tortura. 
 Las sospechas de que el atentado contra las Torres Gemelas ha partido del propio Estados Unidos para justificar la ‘guerra’ ulterior no se han disipado; por el contrario. Fue perpetrado por una organización, Al Qaeda, que emergió de un acuerdo entre los servicios de espionaje estadounidense y paquistaní para repeler la invasión de Afganistán por parte de la Unión Soviética. El fracaso de este intento de sovietización tardía fue un momento clave en el proceso último de la desintegración de la URSS. La cúpula de Al Qaeda formaba parte de la oligarquía financiera saudita. O el ataque a las Torres fue una provocación diseñada para justificar el lanzamiento de “la guerra global contra el terrorismo”, o reveló una disputa al interior de una alianza que sólo servía a Estados Unidos y, en consecuencia, al sionismo. Al Qaeda será, más tarde, una pieza fundamental de EEUU y Turquía en la guerra contra el régimen de Siria, que hoy está presidida por uno de sus principales dirigentes - Al Golani. Terry Strada, viuda de un muerto por el ataque del 11 de Septiembre, volvió a denunciar, mirando a JD Vance, en la ceremonia neoyorquina, la complicidad e incluso una participación del régimen saudita en los atentados, y a todas las administraciones, incluida a la actual, por “encubrir” los hechos y a los responsables.
 “La guerra global contra el terrorismo” ha sido, junto a la guerra de la Otan para dividir a la ex Federación Yugoslava, un precedente activo de la guerra mundial presente. El fracaso de esta “guerra” en toda la línea fue una poderosa evidencia del retroceso histórico del imperialismo norteamericano y de los propios Estados Unidos, así como la necesidad de ‘reordenar’ todo el sistema mundial para hacer frente a un impasse terminal. La guerra imperialista actual ha puesto en la cancha, en forma directa, a todas las potencias principales, en especial en el campo de los ‘aliados’, dejando a la vista una crisis histórica de la dominación imperialista internacional y poniendo a las propias metrópolis en el centro de crisis de régimen y de rebeliones populares.

 Jorge Altamira 
 13/09/2026

Paralelismos y divergencias en la estrategia de EE. UU. contra la URSS y Cuba


La estrategia de Estados Unidos contra la Unión Soviética y Cuba comparte una lógica subyacente, típica de la Guerra Fría, basada en la contención y la subversión 

 La estrategia de Estados Unidos contra la Unión Soviética y Cuba comparte una lógica subyacente, típica de la Guerra Fría, basada en la contención y la subversión. 
 En los tres pilares fundamentales, la guerra económica, la subversión política y la guerra sicológica y propagandística, se observa una marcada similitud en el enfoque. 
 Sin embargo, debido a la enorme diferencia en la magnitud, el poderío militar y la ubicación geográfica de ambos adversarios, las tácticas concretas y los objetivos finales presentan matices cruciales. Mientras que contra la URSS la meta era el desgaste y la contención, contra Cuba se ha tendido más hacia el asedio y la asfixia. 
 Sin dudas, la guerra económica es el instrumento central en ambos casos, concebida para estrangular los recursos vitales del adversario. Contra la URSS, la estrategia se centró en coordinar con los aliados occidentales un bloqueo tecnológico y comercial estricto, limitando la exportación de tecnología avanzada y bienes estratégicos. El objetivo era frenar el desarrollo industrial y militar soviético. 
 Contra Cuba se implementó el bloqueo económico, comercial y financiero más prolongado y exhaustivo de la historia moderna. Un cerco total que no se limita a cortar el comercio bilateral, sino que se ha convertido en una guerra económica de alcance extraterritorial. 
 En ambos casos, la economía se utiliza como un ariete para generar privaciones materiales y dificultades internas. La diferencia clave radica en la intensidad y la duración. Contra Cuba, el cerco es absoluto e ininterrumpido.
 En el plano político y militar, ambos escenarios muestran una evolución desde planes de guerra a gran escala hacia operaciones más encubiertas y de baja intensidad. 
 Contra la URSS se concibieron planes como la Operación Dropshot (1949), que contemplaba un ataque nuclear masivo para destruir el 85 % de la capacidad industrial soviética. No obstante, el desarrollo del arsenal nuclear de la nación euroasiática hizo inviable cualquier intento de invasión directa. 
 Dada la proximidad geográfica de Cuba y la asimetría de fuerzas, EE. UU. recurrió a una intervención más directa y agresiva: la fallida invasión por Playa Girón, en 1961; los sabotajes y asesinatos sistemáticos; y operaciones de gran calado como Mangosta (1962), o de falsa bandera como Northwoods (1962).
 También, la propaganda y la guerra sicológica son armas ideológicas permanentes en ambos frentes. Contra la URSS, para la penetración externa y confrontación ideológica se utilizaron emisoras como Radio Free Europe y Radio Liberty, con contenidos en lenguas vernáculas, a fin de erosionar la legitimidad del sistema desde afuera. 
 En el caso de Cuba, la propaganda se elevó a un nivel estratégico, aprovechando la cercanía geográfica. Se crearon Radio Martí y TV Martí, plataformas financiadas por el Gobierno estadounidense, para emitir una programación de alta intensidad y contenido político explícito, con el objetivo de «promover el cambio» en la Isla. 
 La esencia: ambas son formas de diplomacia pública agresiva, que buscan demonizar al adversario y socavar su credibilidad. La diferencia es que, contra Cuba, este aparato propagandístico es más invasivo, cercano, y constituye un componente integral y continuo de su estrategia de «cambio de régimen», alentando la disidencia interna y la fuga de talentos.
 Sintetizando, la estrategia de Estados Unidos contra la Unión Soviética y contra Cuba sigue el mismo libreto de la Guerra Fría: la economía como un torniquete para asfixiar el sustento material del pueblo, la subversión para fracturar la cohesión interna desde la sombra, y la propaganda para corroer las bases ideológicas de su legitimidad. 
 No obstante, los medios y la intensidad se bifurcan según el objetivo. Contra la URSS, EE. UU. aplicó una estrategia de «contención y desgaste», viéndola como un adversario global a quien debía superar en una costosa carrera armamentística y en guerras periféricas. 
 Hacia Cuba, en cambio, EE. UU. ha aplicado una estrategia de «asfixia y aniquilación», viéndola como un enclave hostil a solo 90 millas de sus costas. 
 Por ello, sus herramientas han sido más directas, implacables y duraderas. Buscan no solo contener, sino colapsar económica y políticamente al país mediante un cerco total y una guerra sicológica incesante, y que lleva más de seis décadas sin tregua.

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 14 de septiembre de 2026 12:09:56

domingo, 13 de septiembre de 2026

La "familia militar" retoma la ofensiva por la impunidad de los genocidas


La pasada semana, miembros de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos (sic) de la Argentina (AFyAPPA), mantuvieron una reunión con Santiago Viola, secretario de Justicia de la Nación. En el encuentro realizado en el Ministerio de Justicia, participó un miembro de la asociación de abogados que representa a acusados por crímenes de lesa humanidad, Justicia y Concordia. 
 Los videlistas reclamaron que el Gobierno asuma "un rol más activo ante los tribunales" donde se juzga a los genocidas. También renovaron sus quejas por las condiciones en las que los represores se encuentran detenidos. Cecilia Pando, esposa de uno de los afectados, dio a conocer la realización de la reunión a través de las redes sociales. Según informaron desde Página 12, "la estrategia no cayó bien entre las otras organizaciones que hacen lobby para favorecer a los represores. Fuentes del Ministerio de Justicia confirmaron el encuentro, aunque buscaron relativizar su importancia" (Página 12, 4/9). 
 Por su parte, Viola mantiene vínculos con abogados de Justicia y Concordia y fue defensor de Norma Berta Radice, hermana del represor Jorge Radice, durante el juicio por el robo de bienes a los secuestrados de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). 
 La agenda que llevaron los activistas a la reunión incluía desde críticas a los juicios contra los genocidas hasta demandas por las recientes bajas impulsadas por el Ministerio de Defensa, encabezado por el general en funciones Carlos Presti, hacia adentro de las fuerzas. También estuvo presente el reclamo por la quita de la Pensión Honorífica de Veteranos de Guerra del Atlántico Sur a los represores que estuvieron en Malvinas, ya que la Justicia y la ANSES determinaron que este honor es absolutamente incompatible con haber sido condenados por crímenes de lesa humanidad. 
 Los agentes de los represores también pidieron que se revean las condiciones de detención de los genocidas y que se revisen los procedimientos de las salidas transitorias o a la libertad condicional. Pero los datos de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH) dan por tierra con estos planteos, ya que "más del 85 por ciento (440) de los detenidos por este tipo de crímenes cumplen el arresto en sus casas. La Unidad 34 de Campo de Mayo, que concentra a los detenidos de lesa humanidad, tiene condiciones mucho más favorables que cualquier otra unidad penitenciaria" (ídem). 
 El Gobierno ha realizado diferentes guiños y acciones para con los genocidas, como la visita de diputados libertarios en junio de 2024 al penal de Ezeiza, el pedido de prisión domiciliaria formulado en abril de 2025 por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; la designación en febrero de este año del videlista Guillermo Madero como Titular de la Unidad Gabinete de Asesores, con antecedentes en bloquear las investigaciones por crímenes de lesa humanidad. En vísperas del último 24 de Marzo, el Gobierno habría barajado la posibilidad de indultar a los genocidas. Fue la misma Pando quien admitió haber mantenido reuniones con Milei y Villarruel, al comienzo del gobierno liberticida, para "resolver" la cuestión de los genocidas que continúan presos. 
 El Gobierno realiza una constante exaltación de la última dictadura militar, como lo ha hecho Milei también en Chile respecto del régimen pinochetista. Pero las expectativas iniciales de la "familia militar" se fueron desvaneciendo con el tiempo. Como muestra del descontento, Lucrecia Astiz, hermana del exmarino, hace unos días hizo circular una carta en la que expresaba su malestar con Milei porque su hermano permanece en prisión. En un punto, la cuestión de la impunidad y de la "memoria completa" formaba parte de la agenda de Villarruel.
 Es necesaria la desclasificación de todos los archivos del Ejército, la SIDE y fuerzas de seguridad que intervinieron en el genocidio y deben ser puestos bajo control de las organizaciones independientes de derechos humanos, a fin de investigar todas las responsabilidades políticas e intelectuales del terrorismo de Estado, incluyendo a las grandes patronales y capitalistas que brindaron su colaboración directa con los genocidas y que actualmente operan impunemente en el país.

 Lucas Giannetti 
 09/09/2026

La política antiglaciares de Milei y un mini Himalaya en la Patagonia andina


El alud por colapso del permafrost (el suelo congelado que mantiene unidos roca y hielo de las laderas en las altas cumbres) sucedido en Nepal, con cerca de 1350 muertos confirmados y casi 5.000 desaparecidos a la fecha, puso sobre el tapete la importancia de la estabilidad de los glaciares y del impacto que tienen sobre la seguridad de las poblaciones aledañas. En la Argentina, distintas organizaciones ambientalistas e investigadores han alertado acerca de las consecuencias de la reforma a la Ley de Glaciares en relación con los riesgos de retracción glaciar y colapso de las laderas de montaña.
 Un caso particularmente sensible es el de localidad de El Chaltén (sur de Santa Cruz), con cerca de 3.000 habitantes y ubicada al pie de los cerros El Chaltén y Torre. Los científicos alertan sobre una situación de inestabilidad en la ladera norte del Cerro Solo: “cuando el glaciar se retiró [por derretimiento], empezó a mostrar (...) que la ladera comenzaba a tener cierto movimiento de reptación”, afirma el investigador Juan Pablo Milana. Su colapso causaría una inundación repentina y el desborde del lago Torre y del río Fitz Roy, donde se encuentra El Chaltén, aunque, debido a la mayor extensión de los valles patagónicos, no alcanzaría las dimensiones del alud reciente en Nepal (La Nación 28/08). Desde 2000 el lago Torre presenta un crecimiento sostenido y riesgo de desborde. 
 Los especialistas denominan a estos desbordes “GLOF” (acrónimo en inglés que significa “inundación por desbordamiento de lago glacial”). Los GLOF se producen cuando las paredes del lago ceden a la presión de agua proveniente del derretimiento de glaciares o a la acumulación de material de avalanchas de laderas. Según el Glacial Lake Outburst, a lo largo de la frontera entre Argentina y Chile se han producido 112 GLOF desde que existen registros. 
 El derretimiento de glaciares, además, origina lagos glaciares al pie de los cerros que, de alcanzar volúmenes críticos, generarían GLOF. Es lo que habría ocurrido, según el glaciólogo Javier Grosfeld, cuando un lago glaciar formado al pie del Ventisquero Negro aumentó su volumen tras semanas de intensas lluvias provocando el colapso de su barrera natural, y originando un alud que arrastró grandes bloques de hielo hasta el lago Mascardi, a 24 km de Bariloche.
 Varios eventos de desbordes con inundaciones súbitas ya han sucedido en distintas partes del país. En la laguna Los Erizos en 2005, un aluvión descargó 32,1 millones de m³ en 67 minutos y recorrió 254 km en 12 horas, afectando a localidades como Barreal, Sorocayense y La Isla, aunque sin provocar víctimas por la baja densidad poblacional (Infobae, 27/08).

 La situación de los glaciares en la Argentina 

En la Argentina, hay más de 16.000 cuerpos de hielo -glaciares, nieves perennes y glaciares de escombros (mezcla de hielo y piedra)-, distribuidos a lo largo de más de 3.500 km de cordillera andina, abarcando 12 provincias y 39 cuencas hidrográficas. La mayoría de ellos se encuentra en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut y Mendoza. Según MapBiomas, el 42 % de los glaciares andinos se extinguieron debido al calentamiento global y, de acuerdo a registros de IANIGLA (Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales), la cantidad de hielo que pierden anualmente podría abastecer de agua potable a la población del país por un año y medio. 
Según el Instituto Nacional de Glaciares, desde 1990 el retroceso de los glaciares es sostenido y a velocidades crecientes, siendo el sur de la Patagonia la región de retroceso más rápido. Entre 1990 y 2018 el derretimiento de glaciares ha ocasionado un aumento en el número de lagos glaciares en un 93 % en Los Andes (Perfil, 31/08), aumentando las probabilidades de eventos de GLOF y sus riesgos en poblaciones vecinas. 
 En la Patagonia norte (Neuquén, Río Negro y Chubut), donde el Cerro Tronador alberga importantes acumulaciones de hielo como el Ventisquero Negro, los monitoreos han documentado que el retroceso frontal ha superado los 1.200 metros en las últimas décadas, reduciendo su aporte a las cuencas de los ríos Manso y Puelo y a lagos como el Mascardi (Río Negro, 26/07/23). Finalmente, en el extremo sur del país, los glaciares fueguinos del Martial y el Vinciguerra muestran un comportamiento recesivo con pérdidas de masa estimadas en más del 20 % de su superficie en los últimos 30 años con riesgo de extinción en 40 o 60 años (La Nación, 15/09/22), afectando las fuentes de abastecimiento de Ushuaia.
 Por su parte, en la región de los Andes Centrales y Cuyo (Mendoza, San Juan y La Rioja) los glaciares son prácticamente la única fuente hídrica. Aquí predominan los glaciares de escombros (mezcla de hielo y pedregullo), los cuales muestran un adelgazamiento que compromete el almacenamiento hídrico subterráneo, poniendo en riesgo el abastecimiento de agua potable para el Gran Mendoza y el riego de miles de hectáreas de cultivo. 

 La reforma de Milei 

En el mes de abril el gobierno nacional logra aprobar su reforma a la Ley de Glaciares 26.639. En su versión original, la ley reservaba al IANIGLA (Instituto Nivológico, Glaciológico y de Ciencias Ambientales) la función de elaborar y actualizar, cada cinco años, un Inventario Nacional de Glaciares (ING) y periglaciares que actúan como reservas hídricas, entendiendo por “ambiente periglaciar” al permafrost (suelo congelado en gran parte del año) y a los glaciares de escombro. Pero con la reforma sancionada, sólo quedan bajo protección aquellas formaciones de hielo que demuestren un “aporte hídrico relevante y verificable” a una cuenca. Al desproteger el permafrost y los suelos congelados que no califiquen bajo este criterio, la nueva normativa no sólo pone en riesgo reservas hídricas estratégicas, sino que agrava los riesgos de inestabilidad de las laderas. Como advierten los estudios sobre colapsos en laderas andinas e himalayas, la habilitación de la gran minería en estas actúan como detonantes de aludes y desbordes glaciares (GLOF). Bajo la “autonomía provincial”, que dice defender la reforma, se le otorga a los gobiernos provinciales mayor poder en la elaboración del ING a expensas de los organismos científicos, como el IANIGLA, favoreciendo así los intereses de las mineras por sobre los criterios científicos de resguardo del hábitat de montaña y la seguridad hídrica. 
 Dos son los puntos clave en este aspecto. En primer lugar, el inventario deja de ser vinculante, es sólo referencial (!). Cada provincia, “dueña originaria” de los recursos, decide si el glaciar o ambiente periglaciar cumple o no una “función hídrica relevante”. Se trata de un punto clave, que les permite a las provincias que defienden los intereses de las mineras vetar cualquier objeción a la explotación de ambientes periglaciares. En segundo lugar, se invierte la carga de prueba. Antes, la empresa tenía que probar que no afectaba los derechos sobre los recursos hídricos; ahora es el Estado nacional (IANIGLA y Secretaría de Ambiente) quien deberá probar que tal o cual glaciar tiene relevancia hídrica.
 La reforma ´antiglaciar´ de Milei es fundamental para la viabilización de los RIGI mineros. Los megaproyectos de cobre de Vicuña y Los Azules, en las altas cumbres de San Juan, se adhirieron al régimen para iniciar su construcción en zonas de permafrost y glaciares de escombros (tal como lo revelan los mapas elaborados por el IANIGLA). Del mismo modo, Veladero se sumó al RIGI para financiar la ampliación de sus operaciones en la alta cordillera, extendiendo la frontera de explotación de oro y plata a gran escala sobre reservas hídricas frágiles. Según el abogado ambientalista Enrique Viale, “Ahí [refiriéndose a las zonas periglaciares de San Juan, donde operan los proyectos Veladero y Vicuña] hay grandes diques de cola, que son creaciones artificiales a donde van los residuos mineros y que, en caso de un sismo importante, pueden ceder y generar situaciones muy parecidas a la que pasó en el Himalaya” (P12, 29/08). Según el glaciólogo chileno Alvaro Ayala, del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, en el norte de Chile y en la provincia de San Juan el suelo funciona como un regulador hídrico natural: “Toda la lluvia y nieve que se derrite y acumula ahí va quedando en el suelo, se congela debido al clima frío y después se va liberando de a poco”; por lo tanto, resulta esencial en épocas de escasez (El Ciudadano, 10/08). 
 La política de explotación minera en zonas periglaciares es compartida por los gobiernos liberticidas de ambos lados de la cordillera andina. En abril de este año (apenas aprobada la reforma antiglaciar de Milei), ambos gobiernos anunciaron el reimpulso del Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile (El Ciudadano, 10/08). Este tratado, firmado en 1997 por Menem y Frei, establece el objetivo de impulsar proyectos mineros transfronterizos en la alta cordillera. 
 Bajo dicho tratado ya se había desarrollado el proyecto Pascua Lama entre 1997 y 2004, que habilitó a Barrick Gold a explotar yacimientos de oro y plata en zonas periglaciares. Según Constanza Espinosa (directora de la Fundación Glaciares Chilenos), los daños que ocasiona este tipo de explotación van desde la remoción física del suelo y la construcción de infraestructura -que afectan directamente a glaciares y ambientes periglaciares- hasta la intervención de glaciares rocosos. Además, el material en suspensión, al depositarse sobre el hielo, acelera su derretimiento, y el proceso de excavación remueve minerales que, al tomar contacto con el oxígeno y el agua, producen drenajes ácidos que contaminas los ríos (El Ciudadano, 10/08). 
 El proyecto de Barrick Gold en la alta cordillera desató una masiva movilización popular transfronteriza (las comunidades del valle del Huasco en Chile y la asamblea “Jáchal no se toca” en San Juan) desde 2005 a 2020. Las evidencias de destrucción acumuladas en ese período fueron palpables: las explosiones con dinamita cubrieron de polvo y aceleraron el retroceso de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, mientras que diversos informes técnicos documentaron la alteración del permafrost y la contaminación con metales pesados en los cursos del río Las Taguas.
 Del lado chileno, la movilización logró la clausura definitiva del proyecto de la Barrick, en tanto que, del lado sanjuanino, si bien la justicia resolvió que violaba la Ley de Glaciares, nunca fue formalmente clausurado y sus instalaciones permanecen y desarrollan actividades exploratorias que, ahora con la reforma de Milei, pueden operar con mayores facilidades.
 A esta ofensiva se suma el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) en el sur de Mendoza. Según un informe de la Universidad de Cuyo, el proyecto se superpone directamente con áreas de glaciares de escombros y permafrost violando la Ley de Glaciares hasta entonces vigente (Explícito, 18/01/25). Ese informe coronó todo un proceso de movilización popular protagonizado por las Asambleas Mendocinas Populares por el Agua, que habían movilizado por decenas de miles en 2019 y habían logrado derogar la Ley 9209, que permitía el uso de sustancias tóxicas (cianuro y ácido sulfúrico) en la industria metalífera. A fines de 2024, volvieron a cortar rutas y movilizarse a la Asamblea Provincial, aunque esta vez no lograron evitar que la Legislatura aprobara los paquetes de exploración que, con la reforma de Milei, puede sortear la protección estricta del ambiente periglaciar, habilitando la exploración minera en nacientes de cuencas estratégicas para el riego y el consumo humano. 
 Si bien tanto ambientalistas como científicos defienden (con razón) Ley de Glaciares frente al embuste de los RIGI y la reforma antiglaciar, esta tiene su propia historia de confrontación entre los intereses mineros y los de las poblaciones de montaña. 
 En 2008, al calor de las luchas contra la canadiense Barrick Gold, el Congreso había sancionado el proyecto de ley de Miguel Bonasso, que establecía la prohibición de TODA actividad industrial y minera en los glaciares y periglaciares. Pero, a instancias de la Barrick y de Gioja (por entonces, gobernador de San Juan, del PJ), la ley fue vetada por Cristina Kirchner. La ley definitiva aprobada en 2010 dejó flancos peligrosos: nunca definió un umbral claro de "afectación" (permitiendo a las mineras litigar sobre el grado de daño) y dejó el destino de las áreas protegidas a merced del bloqueo político y los cajoneos del inventario científico en las provincias. Aún con esas limitaciones, la ley consagraba un piso de resguardo que ahora el gobierno de Milei desguaza al subordinarlo al "aporte hídrico relevante". 

 Alejandro Barton
 09/09/2026

La última oferta-ofensa de Trump


El mandatario estadounidense anunció que «dará 5 000 dólares a cada votante», si su partido –el Republicano– mantiene el control del Congreso en los comicios de medio término en noviembre próximo 

 Hay que imaginarse –bien imaginado– que no importa la edad que tengamos, nos quedan muchas cosas por ver, aunque nos sorprendan algunas por su nivel de descomposición, cuando de política se trata.
 La de hoy es horrible: el mandatario estadounidense, en un momento de baja en picada en sus índices de aprobación, anunció que «dará 5 000 dólares a cada votante», si su partido –el Republicano– mantiene el control del Congreso en los comicios de medio término en noviembre próximo.
 El presidente estadounidense en el mitin electoral, celebrado en Dallas, Texas, bautizó esta dádiva como el «dividendo Trump», pero no explicó cómo financiaría el Gobierno un reparto de dinero que, en teoría, costaría a los contribuyentes más de un billón de dólares. Se limitó a afirmar vagamente que «nuestro país está ganando muchísimo dinero», según reporte de Hispantv. 
 Los sondeos de opinión muestran abrumadoramente que la aprobación de Trump permanece estancada en torno a los 30 puntos, mientras la población se muestra cada vez más indignada por los elevados precios y el prolongado atolladero militar en Asia Occidental. 
 La guerra contra Irán, rechazada por la mayoría de los estadounidenses, se ha convertido en una enorme carga financiera para los contribuyentes, al tiempo que ha disparado los precios mundiales de la energía. 
 El sitio web de Estados Unidos «Decisión Desk HQ» proyecta actualmente una victoria demócrata en noviembre, que de resultar así sería el favorito para hacerse de la Cámara de Representantes y el Senado.
 La citada agencia de noticias refleja que en un intento por desviar la atención de la situación que padecen los estadounidenses de a pie, el presidente aprovechó su discurso de dos horas en el mitin de Dallas para defender su profundamente impopular guerra contra Irán.
 En un intento ilusorio por vincular la ofensiva contra la República Islámica con la economía interna, el mandatario afirmó que «el petróleo bajará en cuanto ganemos la guerra contra Irán», antes de sugerir que el estratégicamente vital estrecho de Ormuz debería ser rebautizado con su nombre.
 Recurriendo nuevamente a sus habituales agravios a la guerra cultural, Trump dedicó buena parte de su discurso a sembrar el miedo ante una supuesta toma del poder por parte de la izquierda.
 «Hay una pequeña y alocada nube enfermiza sobre nuestro país», afirmó, y advirtió, sin aportar pruebas, que Estados Unidos se convertiría en un «país comunista» si los demócratas ganan. 

 Elson Concepción Pérez | internet@granma.cu
 11 de septiembre de 2026 18:09:38

sábado, 12 de septiembre de 2026

¿Reportaje al pie del olvido?


«Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!» sigue siendo una advertencia vigente contra la dictadura de la desinformación, y un llamado a los periodistas a no olvidar su ejemplo de compromiso con la vida y la verdad

 Hoy, justamente hoy, temprano en la mañana, navego por los archivos digitales de varios periódicos, nacionales e internacionales. Reviso titulares, críticas culturales y efemérides. Leo sobre el deporte. Busco una referencia, una sola mención a Reportaje al pie de la horca, esa obra cumbre del periodista checoslovaco Julius Fucik. No encuentro nada. 
 Su nombre, otrora bandera del gremio, parece haberse desvanecido en el ruido de la información instantánea. La constatación fue un mazazo: el autor de una de las crónicas más conmovedoras y terribles del siglo XX, el hombre que escribió desde el mismo borde del abismo, casi se ha convertido en un fantasma para las generaciones digitales. 
 Julius Fucik, nacido en Praga en 1903, fue un activo militante comunista que, durante la ocupación nazi de Checoslovaquia, se convirtió en un pilar de la resistencia clandestina. Fue capturado por la Gestapo en abril de 1942, en un operativo que no iba dirigido contra él, y recluido en la terrible prisión de Pankrác. 
 Allí, sabiendo que su muerte era inminente, realizó el acto de rebeldía suprema: escribir. 
 Con la ayuda del guardia Adolf Kolínsky, quien le suministró un lápiz y 167 tiras de papel higiénico, Fucik escribió su testamento periodístico. 
 Reportaje al pie de la horca no es un lamento, sino un canto a la vida. En sus páginas describe la rutina del horror, la solidaridad entre los prisioneros y la firmeza de sus convicciones. Escribió: «Si canté toda mi vida, no sé por qué habría de dejar de cantar ahora, precisamente al final, cuando la vida es más intensa». 
 Su obra fue extraída hoja por hoja de la celda 267 y, tras la guerra, su esposa Gusta Fucíková logró reunir los manuscritos para publicarlos en 1945.
 El libro fue un éxito instantáneo, traducido a más de 80 idiomas. En 1950, el Consejo Mundial de la Paz le otorgó póstumamente el Premio Internacional de la Paz. Y, en 1958, la Organización Internacional de Periodistas estableció el 8 de septiembre, fecha de su ejecución, como el Día Internacional del Periodista. 
 Sin embargo, parece que el tiempo y la política han erosionado su memoria. El nombre de Fucik ha quedado relegado en muchas conmemoraciones, y su legado, como señalan varios análisis, fue «demonizado» u olvidado tras el derrumbe del socialismo europeo, poniendo en duda incluso la autenticidad de su obra.
 La búsqueda infructuosa en los periódicos digitales es un síntoma de ese olvido, de una memoria histórica que se desvanece entre la inmediatez y la polarización. 
 Pero su mensaje final es inmortal, una advertencia que trasciende su tiempo y su ideología. Al despedirse, escribió la frase que debiera ser un juramento para todo periodista honesto de este mundo: «También mi juego se aproxima a su fin. No puedo describirlo. No lo conozco. Ya no es un juego. Es la vida. Y en la vida no hay espectadores. El telón se levanta. Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!». 
 La frase «¡Estad alerta!» resuena hoy con más fuerza. La obra de Fucik no es un relicario del pasado. Es un espejo en el que mirarnos, una advertencia contra el fascismo, la desinformación y la apatía de quienes con mentiras burdas intentan confundir. 
 Por eso, aunque su nombre no aparezca en los titulares de moda, quienes ejercemos este oficio tenemos la obligación de recordarlo por su extraordinaria lección de amor a la vida y de compromiso con la verdad. 

 Ortelio González Martínez | internet@granma.cu 
 8 de septiembre de 2026 12:09:57

Los peligros del nuevo fascismo


En Estados Unidos, el Frente Patriota, grupo de extrema derecha, hizo desfilar a 400 de sus miembros enmascarados por las calles de Washington. 

 Hoy está en juego la diferencia entre la civilización y la barbarie

 El fascismo del siglo XXI no es casualidad ni accidente histórico, es una ofensiva planificada contra la libertad, aunque países como Ecuador, Argentina, El Salvador y Costa Rica muestran similitudes inquietantes: una concentración autoritaria del poder, la criminalización de la protesta, una embestida brutal contra el movimiento obrero y la manipulación de las emociones de masas frustradas. 
 La vieja propaganda de masas se ha transformado en una psicología de masas 2.0, donde el poder ya no necesita uniformes ni desfiles militares, sino algoritmos, pantallas y narrativas emocionales. El miedo se administra como campaña permanente, la frustración se amplifica en redes sociales y la indignación se convierte en identidad política.
 Por un lado, la concentración autoritaria se legitima con el miedo a la inseguridad, mientras se restringen libertades básicas; por otro, la represión contra sindicatos y pueblos indígenas recuerda tristes momentos de la historia. En Argentina, las reformas laborales disfrazadas de «modernización» buscan dinamitar conquistas históricas y debilitar la negociación colectiva, robar la poca libertad que le queda al pueblo de esa nación. 
 La presencia en Buenos Aires del jefe de la empresa de inteligencia artificial Palantir, Peter Thiel, filósofo del nuevo fascismo, no fue una casualidad. El dinero y la tecnología se alían para consolidar un modelo que combina el ultraliberalismo económico con el autoritarismo político.

 EL ESPEJO EUROPEO Y ESTADOUNIDENSE 

 El continente americano no es un caso aislado, en Europa, la ultraderecha ha ido ganando peso en los últimos años, Alemania, Francia e Italia son tres de los países más grandes de la Unión Europea (UE), donde los partidos de extrema derecha lideran las encuestas e, incluso, gobiernan. 
 Un estudio que abarca 31 países europeos revela que los partidos de extrema derecha obtienen más del 23 % del apoyo electoral, frente al 10 % de hace una década y el 5 % de 1995. En 2025, los incidentes terroristas vinculados a la ultraderecha se multiplicaron por cinco.
 En Estados Unidos, el Frente Patriota, uno de los grupos que integran la efervescente galaxia de movimientos de extrema derecha, hizo desfilar a 400 de sus miembros enmascarados por las calles de Washington, cerca del National Mall, portando banderas estadounidenses y confederadas 
 Avanzaban en filas ordenadas, coreando consignas como «¡Vida, Libertad, Victoria!» y «¡Recuperemos América!». La escena, que podría parecerse a las marchas del Ku Klux Klan de la década de 1920, ocurrió mientras se preparaban las celebraciones del 250 aniversario de la independencia. 

 LA HORA DE LA RESISTENCIA 

 El análisis de la situación actual revela una verdad incómoda: el fascismo no es un fantasma del pasado, sino una amenaza concreta que ha encontrado en el siglo XXI nuevas ropas y nuevos métodos. 
 Ya no necesita tanques ni campos de concentración para imponerse; le basta con controlar los algoritmos, saturar las redes de desinformación y administrar el miedo como herramienta de dominación, aunque no escatimará tanques y campos si obtiene el poder. 
 La ética humanista y la solidaridad internacional deben convertirse en el verdadero antídoto contra el nuevo fascismo: reconocer la dignidad inviolable de cada ser humano, incluso en medio de la frustración colectiva, luchar, enfrentar al fascismo, trabajar unidos para acabar con la sierpe. 
 El dilema es urgente: ¿aceptamos una libertad reducida a teatro emocional y control algorítmico, o defendemos una sociedad que construya paz desde la protección social, la memoria, la solidaridad, el socialismo.
 Mientras tanto, la tarea de periodistas, investigadores, académicos y ciudadanos conscientes sigue siendo la misma: documentar sin pausa, denunciar sin miedo y resistir con la verdad como única trinchera. Porque lo que está en juego, como bien recordó Lula, es la diferencia entre la civilización y la barbarie, y la barbarie, hoy, tiene nombre, apellido y una internacional fascista que no descansa. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 11 de septiembre de 2026 18:09:46

viernes, 11 de septiembre de 2026

La inflación sigue comiendo el bolsillo popular, aunque el gobierno la festeje


Tarifas, alquileres y servicios empujan el alza de los precios mientras caen consumos esenciales. 

 El 1,7% de inflación de agosto, presentado por el gobierno nacional como un “éxito”, pone de manifiesto que los precios desaceleraron -aún con subas importantes- allí donde los trabajadores dejaron de comprar, mientras los gastos inevitables siguen aumentando. La inflación núcleo incluso superó al IPC general, con un 1,8%, y vivienda y servicios fue nuevamente la categoría de mayor incremento. El ancla del gobierno no es una recuperación económica sino la destrucción de salarios e ingresos populares. 
 El índice medido por el Indec acumula un 21,3% en los primeros ocho meses del año y un 33,5% interanual. Es la primera reducción interanual desde abril, aunque está muy lejos de aquellos pronósticos de Milei que ubicaban para agosto una inflación de “cero coma algo”. La caída del consumo funciona como mecanismo de contención de los precios.
 Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 2,8%, de un mes al otro. Educación 2,5%, salud y bienes y servicios varios 2,4% y comunicación 2,3%. En cambio, indumentaria cayó 0,6% y recreación no aumentó. Los consumos que se desaceleran son aquellos que las familias resignan a falta de dinero para seguir adquiriéndolos. 
 Cabe añadir que el gobierno sigue negándose aplicar la metodología actualizada de cálculo de la inflación, que reflejaría de forma más realista la incidencia de los servicios en la canasta de consumos de la población, lo que apuntaría a una inflación más alta que la reconocida. 

 Tarifazos contra salarios 

En lo que va del año, vivienda, agua, luz, gas y combustibles acumulan un 49% de aumento, educación 40%, transporte 38%, comunicación 36% y salud 33%. Son justamente los gastos con menor margen para ser eliminados del presupuesto familiar, mientras que para septiembre ya están previstos nuevos aumentos de colectivos y subtes, Aysa y prepagas, en una dinámica alimentada por las políticas y recomendaciones del FMI. 
 Se trata de números que superan ampliamente la evolución de los salarios, jubilaciones e ingresos populares, y que resultan ineludibles para las familias obreras. Solo por tomar el caso de los jubilados, tenemos que la mínima se ubicó en $435.919,96 de indigencia en septiembre y llegará a $505.919,96 con un bono de $70.000 que permanece congelado desde marzo de 2024. 
 En tanto los trabajadores asisten a paritarias con techos salariales fijados por el gobierno y aceptados por la burocracia sindical entreguista, mientras se impone una quita general de derechos por medio de la reforma laboral, los despidos, suspensiones y aprietes patronales de todo tipo. 

 Milei contra los trabajadores 

La consultora Cepa señaló que la caída de las ventas continúa siendo el principal mecanismo que limita los aumentos. La política de Milei para contener la inflación es comprimir la capacidad de consumo, deteriorando los ingresos y liquidando cualquier recuperación real del mercado interno. 
 Mientras el gobierno festeja el dato del IPC, tenemos que la canasta básica aumentó 2,6% en agosto, por encima de la inflación general, en un dato que importa para la medición del crecimiento de la pobreza bajo este gobierno hambreados. Cada vez queda menos salario después de pagar alquiler, tarifas, transporte, salud y comida.
 Milei no logró la inflación “cero coma algo” que prometió, pero sí consiguió imponer una economía empobrecida, con salarios destruidos y una bronca social que continúa acumulándose. 
 La Marcha de la Bronca, del próximo 19 de septiembre en todo el país, es el canal para manifestarse y luchar contra este gobierno ajustador y empobrecedor, para terminar con la crisis que se descarga sobre los trabajadores y luchar por una recomposición general de los salarios, jubilaciones e ingresos populares. 

 Marcelo Mache

El "antiterrorismo" como recurso para perseguir y encarcelar luchadores


Del kirchnerismo a Milei, el reforzamiento represivo bajo la batuta del imperialismo yanqui. 

 Tras los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos desplegó por todo el mundo su "guerra contra el terrorismo". Su contenido real lo vemos en que hoy en Argentina permanecen presos Milton Tolomeo y Eneas Gallo, detenidos desde febrero por participar de protestas contra la reforma laboral y acusados por "terrorismo". 
 En Argentina, los sucesivos gobiernos se han adaptado a la política de seguridad de Washington. Las causas contra Milton y Eneas, por ejemplo, son promovidas por el gobierno de Milei basándose en la Ley Antiterrorista sancionada en 2011 por impulso de la entonces presidenta Cristina Kirchner, a pedido del Departamento de Estado norteamericano.
 Lo de los compañeros es tan solo un caso de los varios que han tenido lugar en el país bajo esta política. La legislación "antiterrorista" se ha aplicado contra la población mapuche y contra activistas ambientalistas que rechazan la minería contaminante. Milei busca utilizar, bajo presión del Estado de Israel, la Ley Antiterrorista para perseguir a las organizaciones que defienden al pueblo palestino de las agresiones genocidas del sionismo. 
 Su jefe Trump viene de designar como terroristas a organizaciones propalestinas en Estados Unidos, y el régimen británico viene de condenar a miembros de Palestine Action por "vínculo terrorista".
 La supuesta lucha antiterrorista es impulsada por Estados Unidos para aumentar su influencia en los asuntos internos de los países, fundamentalmente en el ámbito de seguridad y de defensa. Los gobiernos se valen de eso para reforzar los rasgos represivos y despóticos del Estado. 
 Poco tiempo después de la sanción de la ley en Argentina salió a la luz cómo venía operando el Proyecto X, impulsado por Cristina Kirchner, Nilda Garré y el milico genocida César Milani, con la Gendarmería realizando operaciones de espionaje sobre organizaciones políticas y populares. 
 Más tarde, el gobierno de Macri participará de las cumbres "antiterroristas" de Estados Unidos con el exfuncionario trumpista Mike Pompeo. En ese marco, Macri había designado a Hezbollah como organización terrorista, en momentos en que Estados Unidos chocaba cada vez más con Teherán. 
 La lucha contra el "terrorismo" también es uno de los argumentos que esgrime Estados Unidos para impulsar el Escudo de las Américas, la alianza político-militar que reúne a los aliados de Trump en la región, incluyendo a Milei. 
 El gobierno argentino, por otra parte, intentó acusar de terroristas a quienes se movilizaron para rechazar la Ley Bases, de la que hoy se valen los grandes capitalistas nacionales y extranjeros para avanzar en una ofensiva contra las condiciones de trabajo de los trabajadores.

 Nazareno Suozzi

El experimento Siri


A propósito de un programa periodístico hecho con IA. 

 Santiago Siri, quien se define como divulgador tech y en ese carácter aparece con bastante frecuencia en la tevé y en las redes, acaba de lanzar un programa periodístico realizado íntegramente con IA, que se emitirá desde su cuenta de Instagram todos los días a las 7 de la mañana. El Primer Feca es el nombre del producto que ya cosechó más protestas que asombro ante una realización que, desde el vamos, fue bastante defectuosa, como muchos se apuraron a hacérselo notar: errores en la dicción de los avatares periodistas, en la sincronización de los subtítulos y hasta en los textos escritos en pizarras o afiches que se ven en ese simulado consejo de redacción. Todos problemas que alguien podría atribuir al debut del programa artificial. Basta comparar las imperfecciones que veíamos hace unos años en los primeros videos producidos por inteligencia artificial con los más recientes deepfakes, para notar que cuesta diferenciarlos de los auténticos. 
 Con todo, el debate más interesante fue abierto desde el campo periodístico como respuesta a un “experimento” que Siri promovía para demostrar “cuánto del medio puede existir sin nosotros”. Un propósito que, por un lado, sintoniza con el ataque furioso de Milei y secuaces que repiquetean su fascista consigna de NOLSAP (“No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas”) y, por el otro, con un cuadro de deterioro salarial, despidos y precarización laboral cada vez más grave.
 Como las críticas se viralizaron más que su programa, Siri escribió en su defensa una “Carta abierta al periodismo” en la que expone “ocho cosas que quiere decir”. Algunas de sus “cosas” son contradictorias con su propia empresa. Siri sostiene que no se pueden frenar las transiciones tecnológicas, pero sí podemos “discutir cómo acompañarlas, cómo repartir sus beneficios, cómo formar a las personas y cómo evitar que todo el aumento de productividad quede concentrado en unos pocos”. Presentar los desarrollos tecnológicos como la inevitabilidad de un fenómeno natural ya podría ser señalado como un problema. Pero todavía peor: ¿qué tiene que ver un programa donde se despide a todo el plantel periodístico para reemplazarlo por avatares con el declarado propósito de que “hay que discutir…”? Otras afirmaciones son de un tecno-optimismo alarmante: si bien reconoce que la IA no es neutral, le atribuye la capacidad de ayudarnos a salir de la “lógica de la polarización” o de “ayudarnos a recuperar el diálogo”. Inevitable y… mágica. 
 Siri solo acepta una crítica y “la toma”. Se refiere a la “falta de diversidad” entre la galería de sus encarnaciones digitales. El divulgador tampoco tuvo suerte con este reconocimiento. Días después, el periodista Matías Cansonetta denunció que uno de los personajes se le parece demasiado: “siento que me chorearon la voz y mis imágenes”. 
 Pero más allá de estas cuestiones y cuestionamientos, nos interesa subrayar el punto ciego de su carta abierta: ese programa, nacido de un prompt, acumula noticias, crónicas, editoriales y entrevistas que fueron producidas por cientos de periodistas. 
 En su larga declaración, Siri no puede reconocer que sin la apropiación de ese trabajo humano no habría programa. La “transparencia” prometida en las últimas líneas de su misiva pública se vuelve opaca justo en lo que es más evidente. 
 Pero el experimento Siri es apenas la muestra de un fenómeno de mayor alcance. Así funcionan las corporaciones digitales -las noticias de Google o Facebook, por cas- y de ese mismo modo se alimentan las IA: sobre la base de la depredación de datos que producen otros, del trabajo intelectual humano, de investigadores, escritores o, en este caso, de periodistas en redacciones reales y en condiciones cada vez más precarias. 
 Más de 150 años después, Marx vuelve a decirnos que debemos salir de la esfera de la circulación, ese engañoso paraíso que celebran los Siri, para descubrir “la morada oculta de la producción”, allí donde todo es explotación. 

 Santiago Gándara

jueves, 10 de septiembre de 2026

20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López: la impunidad de todos los gobiernos


Movilicemos este 18 de septiembre por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas.

 El próximo 18 de septiembre se cumplen 20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Desde la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada convocan a una movilización desde las 17:00 horas para marchar desde Plaza Moreno hacia la Gobernación bonaerense, donde se leerá un documento. 

 ¿Quién fue López? 

Jorge Julio López fue un militante peronista ligado a Montoneros y trabajador albañil. Un grupo de tareas de la Policía Bonaerense, liderado por el genocida Miguel Etchecolatz –con 21 centros clandestinos de detención del Circuito Camps a su mando en la provincia de Buenos Aires-, lo secuestró en octubre de 1976. 
 Julio pasó por cuatro centros clandestinos donde sufrió torturas y fue testigo de asesinatos, entre ellos los de sus compañeros de militancia Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell'Orto. Luego fue liberado en junio de 1979.
 Las políticas y leyes de impunidad del gobierno de Raúl Alfonsín (Punto Final y Obediencia Debida) y las de Carlos Menem con los indultos representaron un obstáculo para investigar a los responsables políticos y materiales de su secuestro, como el de tantos otros compañeros y compañeras. 
 Durante los años 90' y bajo el gobierno de Menem, Julio fue promotor, junto a víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos, de los Juicios por la Verdad, un procedimiento judicial –sin efectos penales- para impulsar la pelea por el castigo a los genocidas. En el que tuvo lugar en La Plata, declaró ante jueces de la Cámara Federal de Apelaciones.

 Su segundo secuestro 

En septiembre de 2006 López se dirigía a la lectura de los alegatos contra Etchecolatz, concluyendo un juicio en que su valiente testimonio fue clave para obtener la prisión perpetua del genocida. Pero desapareció. Etchecolatz fue el primer condenado bajo el marco de genocidio y el primer torturador llevado a juicio tras la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. 
 Junto a Etchecolatz y la Bonaerense, miles de funcionarios operaron como en el marco de la dictadura, pero esta vez en democracia. Años después, en los medios masivos de comunicación recorrería una imagen aberrante: mientras recibía la lectura de otra sentencia en su contra, el genocida exhibió un papel con el nombre de López y la palabra "secuestrar". 

 Un entramado represivo y su continuidad histórica 

El entramado represivo desplegado por la dictadura militar fue sostenido por las instituciones del Estado, apoyándose en policías, jueces, gobernantes, obispos y una amplia gama de funcionarios que continuaron en actividad mucho tiempo después de la vuelta de la democracia, al igual que varias leyes que aún están vigentes. La segunda desaparición forzada de Jorge Julio López, el 18 de septiembre de 2006, en el marco de un juicio a los genocidas, mostró que estos sectores seguían actuando en complicidad con el aparato represivo, en particular con la Policía Bonaerense.
 Estos 20 años se cumplen bajo el gobierno negacionista y progenocida de Milei y Villarruel, vicepresidenta que cuenta en su currículum como el contacto en el cuaderno que Etchecolatz preparó para su defensa en el primer juicio por su participación en la dictadura. 
 Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022. Nunca dijo dónde están cientos de trabajadores desaparecidos y niños apropiados que seguimos buscando. 
 Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se mantuvo un sólido operativo de encubrimiento. Durante todos estos años la causa no avanzó un paso ni existe una sola pista que revele un mínimo indicio sobre qué pasó con López. Nunca investigaron a los genocidas que el mismo denunció en los juicios, muchísimo menos a la Policía Bonaerense. 
 Los gobiernos de los "derechos humanos" garantizaron la impunidad, y fue de esta demagogia de la que se montó el facho de Milei para profundizar y hacer de una política de Estado su discurso negacionista. 
 El 18 de septiembre es una cita fundamental contra la impunidad de ayer y de hoy, por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas, por la apertura de los archivos, y por la lucha de todos nuestros compañeros que pretenden borrar. Contra un gobierno negacionista y hambreador que hace campaña política de la mano de los principales genocidas del mundo: Trump y Netanyahu. Por Jorge Julio López y todos los compañeros. Sigamos luchando contra el encubrimiento de todos los gobiernos y por su aparición con vida ya. 

 Rocío García

En defensa de Juan Ingalinella, de quien Norberto Galasso afirmó que no era un mártir popular por ser comunista


«El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo le es dado al historiador perfectamente convencido de que ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. 
 Y ese enemigo no ha cesado de vencer» 

 En medio de una polémica con Andrés Rivera sobre el peronismo, el historiador Norberto Galasso ha afirmado textualmente lo siguiente: «Y la libertad?, me dirá usted. ¿Y los derechos humanos? (Quiero creer que se refiere a la libertad y los derechos humanos para las mayorías populares, ¿no es cierto?). De cualquier modo, conozco el argumento: Ingalinella, la Sección Especial y también el obrero Aguirre, ¿se acuerda?, en Tucumán. Pero quien alguna vez leyó marxismo -aunque sea solamente el Manifiesto- sabe que cuando la lucha de clases se agudiza aparece indefectiblemente la violencia. Lo lamentamos, pero es así. Ambos bandos en lucha la ejercen. Y por un Ingalinella que cae, en un lado, caen 27 fusilados en junio del 56, por el otro. Y por las torturas al estudiante Bravo -ya ve que no me hago el tonto y lo ayudo en sus recuerdos- están los 380 muertos del 16 de junio del 1955…» y aun más: «…De ahí que los trabajadores tengan sus propios mártires -entre los que no figura Ingalinella, aunque nadie pueda justificar su asesinato, y aunque fuera el mejor intencionado y más idealista de todos los hombres- sino Di Pascuale, Vallese, Mussi, Retamar, Alberte, Santillán, Hilda Guerrero, Pessano y tantos otros. »
 Construye Galasso un silogismo: a): el pueblo es peronista, b): el peronismo es popular y antioligárquico, c): las víctimas del terrorismo de estado sólo son los peronistas y por ende, d): los que no son peronistas no solo son víctimas del terrorismo de estado (Ingalinella no es un mártir de los trabajadores, afirma Galasso), sino que sus victimarios, por el solo hecho de torturar o asesinar a un no peronista se convierten en militantes populares. Razonamiento absurdo, que extendido al genocidio de los 70, transformaría a los grupos de tareas que operaban contra la izquierda no peronista (digamos, para ser claros, los militantes del PRT/ERP, del PC y de las decenas de organizaciones que entonces se reivindicaban marxistas del más variado modo, todas ellas respetables), casi en milicias populares.
 Será por eso que el ex jefe político de Galasso, el también historiador Abelardo Ramos, terminara sus días como embajador del presidente Menem, electo -si no me equivoco- en las listas y con el apoyo casi total del pejota. La infamia se potencia si pensamos en nuestro Juan Ingalinella, al que de nuevo pretenden desaparecer -ahora del acervo de la memoria popular- comunista rosarino, de enorme raigambre entre los humildes desde los días en que se cortaba la calle Santa Fe, frente a la vieja Facultad de Medicina rosarina, para realizar asambleas donde él descollaba por la firmeza en la defensa de los derecho estudiantiles, estudios que sólo completó cuando la dirección partidaria lo envió a Córdoba para que dedicara tiempo a la carrera. Ya médico, Inga instala su consultorio en la calle Saavedra (en pleno barrio Sur) y comienza a construir la leyenda del médico al servicio del pueblo, que no solo receta sino que explica, convence, convoca a la lucha unitaria por el pan y la vida. 
 Por eso, lo secuestró la policía brava santafesina, por eso lo torturaron hasta la muerte y aterrorizados por la previsible respuesta popular, lo tiraron al Río Paraná, que lo cobijó para siempre, en junio de 1955. Pero no contaban con la enorme movilización popular que se desarrollaría en su ciudad, su provincia, el país todo y aun el mundo. Por Inga se movilizaron los obreros peronistas de los Talleres Ferroviarios de Pérez y los médicos de todo el mundo (¡una huelga mundial de médicos contra el secuestro de un comunista!). 
 Y, con orgullo lo reivindicó, su partido, el Partido Comunista encabezado por el inolvidable Florindo Moretti, aquel campesino y ferroviario que meses después, ya dado el golpe gorila de setiembre de 1955, propondría transformar la huelga rosarina contra el golpe en una insurrección armada, e hizo todo lo que pudo para esa opción. 
 ¿Gorilas, Ingalinella, Moretti?
 ¿De qué habla Galasso? 
 Fruto de aquella extraordinaria movilización se conquistó en 1956 el primer juicio al terrorismo de estado en la Argentina en el que fueron condenados los comisarios Lombilla y Amoresano (indultados por Onganía una década después). El abogado del caso, Guillermo Kehoe, fue asesinado en 1964 en la escalinata de los Tribunales rosarinos. ¿Tampoco él es un mártir popular, compañero Galasso? Seguro que para usted no, porque cuando nombra a los compañeros Mussi y Retamar, lo ha borrado a nuestro Nestor Méndez, que marchaba y murió junto con ellos, por el simple dato de su identidad comunista. 
 Y, por último, si de lecturas marxistas se trata, le recomiendo que vuelva a leer las primeras líneas del Manifiesto, esas que dicen que la historia es la historia de la lucha de clases (insisto, de la lucha de clases) y si usted optara por la clase de los proletarios, es decir, de los desposeídos, de los cabecitas negras, de los piqueteros, de las mujeres golpeadas, de los pueblos originarios ninguneados, de los anarquistas, de los socialistas, de los comunistas, de los peronistas, podrá sentirlos a todos ellos como hermanos caídos en la misma lucha y entonces se dejará de discriminar entre los militantes populares que lucharon hasta el fin, como pudieron, como supieron, en el tiempo en que les tocó morir. Como ocurrió con los treinta mil, con todos ellos, Galasso, que no recuerdo que pidieran el carné partidario en la mesa de torturas. Mártires populares como Tito Messiez, Alberto Cafaratti, Inés Olleros, Teresa Israel y los más de cien comunistas que continúan desaparecidos físicamente sí, pero a los que defenderemos de sus intentos de volver a hacerlos desaparecer negándoles el derecho de formar filas con todos los compañeros desaparecidos.
 ¿Y sabe por qué Galasso? porque con los jirones de sus recuerdos estamos construyendo una bandera para que vaya al frente de todos nosotros cuando nos decidamos a terminar con la impunidad de sus desaparecedores con la lucha popular. 

Crónicas del Nuevo Siglo 
14 marzo, 2006

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Una malvinización bajo la égida del imperialismo norteamericano


Los límites insalvables de los nacionalistas y de los pseudo antiimperialistas.

 Los anuncios de Milei sobre Malvinas no han provocado la menor zozobra en el capital financiero. Nadie lo consideró motivo para retirar a sus capitales de la especulación o siquiera esbozar una queja. Dos gigantes del mercado de servicios petroleros, Halliburton y Schlumeberger, con trabajos en Vaca Muerta, aseguraron que no piensan incursionar en las plataformas del Atlántico Sur. En cuanto a las empresas directamente afectadas, la israelí Navitas y la inglesa RockHopper, han señalado que continuarán sus trabajos bajo el amparo de sus contratos. 
 El ministro de Seguridad Nacional de Israel ha reclamado en X que su Estado “reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”. Ha sido una réplica a las declaraciones del gobierno británico a favor de los “dos estados”. En Argentina, el mega empresario sionista Eduardo Elsztain, un accionista minoritario de las Falklands Company, el principal conglomerado de intereses capitalistas locales en las islas, la definió, sin temor al ridículo o al cinismo, como una “contribución a la soberanía argentina en las islas”. 
 Milei ha dado vuelta la agitación malvinera contra su gobierno, a partir del Mundial, para convertirla en un refuerzo de la dominación norteamericana en el Atlántico Sur; metió la banana de nuevo en la cáscara, convirtiendo a una reivindicación nacionalista, sin sustancia social, en un nacionalismo reaccionario al servicio del imperialismo. Descubrió el carácter dual del nacionalismo, cuando se le quita su contenido de clase, Milei le ha ofrecido a Trump la agitación nacional y popular de Malvinas para su disputa interimperialista con sus rivales internacionales y para quedarse con aguas, territorios y puertos ajenos. El Cronista dice que el costo de la base naval de Ushuaia -400 millones de dólares- es mucho más elevado que el dinero presupuestado con ese fin - sólo la cuarta parte. Ravier, el vocero presidencial, se apresuró a prometer que la obra será llevada adelante “100% por capitales argentinos”, cuando es un secreto a voces el financiamiento norteamericano. El mismo diario revela que la obra naval es suplementada por partidas para el Ejército y para la SIDE. La “invocación a la defensa nacional y el nacionalismo serán la coartada para un reforzamiento represivo. Santiago Caputo ha acusado de “agentes británicos” a los que critican la operación política malvinera de los liberticidas. “Hay que marcarlos”, subrayó. 
 La manipulación malvinera del gobierno desnuda las limitaciones insalvables del nacionalismo, que no se reduce a defender la independencia nacional sino los privilegios nacionales contra otras naciones. El nacionalismo territorial de Milei apunta a proyectar a Argentina a uno de los bloques imperialistas en disputa, como el de los nac&pop al de sus rivales; no hay una muralla que se interponga entre el nacionalismo anti-imperialista del que colabora con el imperialismo – basta mirar lo que devino el chavismo venezolano. No comporta un choque con el imperialismo ni con el capital extranjero. La operación de Milei, expuesta en una forzada Unidad Nacional con los pagadores seriales de la deuda pública con la sangre de los trabajadores, denuncia una tentativa fascista. 
 Los “malvineros” de la oposición peronista o de izquierda aseguran que Milei “no cumplirá” con la recuperación de las islas; los K y el FITU, tampoco. Todo esto es demagogia electoral de baja graduación; dicen que Trump “no reconocerá” los derechos argentinos., como si estuviera dispuesto a reconocer algún otro que los del imperialismo norteamericano. El ‘kukismo’ y el ‘zurdaje’ no pasan un examen PISA de lucha de clases. Nunca nadie ha planteado liberar Malvinas de los ingleses por vía revolucionaria; la ‘mejor’ propuesta ha llevado siempre 30 años de ‘soberanía compartida”. Juan Grabois ha aplaudido el “giro de Milei”. Pero Milei (y Trump) no defienden los “intereses argentinos”, sino las apetencias estratégicas del Pentágono en el Atlántico Sur. Todo ello es parte parte del entramado de la guerra imperialista internacional; sobre esto, la ‘izquierda’ hace mutis por el foro. De nuestra parte, denunciamos la operación reaccionaria puesta en marcha por Milei, su carácter proimperialista y fascsitizante. En oposición a la agitación patriotera, de derecha y de “izquierda”, convocamos a la unidad socialista internacional de los trabajadores para que la Tierra sea la Patria de la Humanidad. 

 Marcelo Ramal 
 08/09/2026

El próximo Cromañón podría ser el Hospital Moyano


Dos incendios en 10 días en el servicio de guardia. 

 Entre el sábado 29 de agosto y el lunes 7 de septiembre, se registraron dos incendios en el Servicio de Guardia del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano. Pacientes, profesionales y familiares debieron recibir asistencia médica del SAME. 
 El Hospital Moyano volvió a ser escenario de un hecho grave. El operativo desplegado contó con la presencia de los Bomberos y diez ambulancias del SAME. La mayoría de las personas asistidas lo hicieron por la inhalación de humo. Además, dos personas fueron trasladadas a los hospitales Argerich y Penna; una de las usuarias permanece internada como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono. 
 No se trata de un hecho aislado. En mayo de 2024, un incendio de gran magnitud se desarrolló en el servicio Griessinger, afectando el entretecho del segundo piso, provocando el desprendimiento de parte de la estructura y obligando a evacuar a 66 pacientes. 
 Este nuevo episodio pone de manifiesto las precarias condiciones edilicias, la falta de mantenimiento y el recorte presupuestario, la falta de personal adecuado y una inauguración apresurada de un servicio que necesita ser pensado a la luz de las condiciones actuales de la población asistida.
 Con premura, el Ministerio de Salud porteño, con la complicidad del director del hospital, ordenó inaugurar la nueva guardia. La misma no cuenta con las condiciones necesarias para la atención de pacientes en situaciones agudas de salud mental. La enfermería se encuentra alejada de las habitaciones y desde ahí no se puede controlar ni visibilizar qué pasa en las mismas. Por otro lado, la puerta de ingreso al servicio es ciega y se necesita de un “llavín” para poder abrir la puerta. El sector carece de salidas de emergencia que permitan el acceso a un parque propio. Los consultorios no tienen la doble circulación necesaria para la atención en urgencia. El material de las habitaciones (colchones, camas, etc.) no son ignífugos.

 No todo lo que reluce es oro en CABA 

Desde hace dos décadas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires viene llevando a cabo una política de achique en Salud, entre la falta de inversión y los salarios de hambre, que llevan a los trabajadores a mantener entre dos y tres trabajo. Esta sobrexplotación nos coloca en situaciones de estrés ante hechos de emergencia. 
 A esto se le suma la política pública que impone como propaganda “la limpieza de la Ciudad”, entendiendo como tal a los operativos llevados a cabo para “barrer” a la gente en situación de calle y los desalojos exprés. Este gobierno de derecha empuja a la hospitalización e institucionalización a la clase trabajadora activa o desocupada. Expulsa al último eslabón de la clase al encierro y la criminalización.
 El contexto de crisis económica, endeudamiento, cierre de fábricas, desocupación masiva, llevan a los trabajadores al padecimiento mental. Los hospitales deben ser preparados para enfrentar la epidemia que se viene.
 Nuestro país presenta hoy la tasa más alta de suicidios jóvenes, la falta de un proyecto vital, la incertidumbre frente a un mundo en guerra necesita de una salida obrera y socialista. 

 Silvia Allocati y Eugenia Toriggia
 08/09/2026

DEA Republic


Colombia se encuentra en una nueva fase de la reingeniería neocolonial estadounidense en Nuestra América. 
 El 7 de agosto de 2026, el Departamento de Estado anunció una profundización de la cooperación económica y de seguridad con Colombia, y un paquete de hasta mil millones de dólares en asistencia. El discurso vuelve a invocar la lucha contra el narcotráfico, el crimen transnacional y la seguridad hemisférica. 
 Pero detrás de esta retórica surge una pregunta decisiva: ¿qué lugar ocupará la DEA en esta nueva arquitectura? Su papel trasciende la lucha antidrogas, producción e intercambio de inteligencia, investigaciones criminales y financieras, identificación de amenazas, mapeo de estructuras y coordinación de operaciones transnacionales. Así, puede convertirse en un dispositivo de gobernanza indirecta de la seguridad latinoamericana. Incluso, hasta invisibiliza a la CIA, otrora omnipresente.
 Nace, entonces, la ‘DEA Republic’, una categoría para describir la progresiva penetración institucional y externalización de funciones soberanas, hacia agencias estadounidenses. Inteligencia, investigación criminal, vigilancia financiera y cooperación operativa quedan articuladas a estructuras externas, mientras emerge el llamado ‘Plan Colombia 2.0’, orientado hacia inteligencia avanzada, drones, inteligencia artificial, vigilancia tecnológica, fortalecimiento de la Fuerza Pública y recuperación del denominado “control territorial”.
 La Guerra contra las drogas, impulsada y ejecutada por Estados Unidos y la DEA, desde hace décadas ha fracasado, pues estas economías continúan reproduciéndose y tejiendo los entramados económicos, políticos y militares, que parecen eternizar su existencia. Entonces, cabe preguntar ¿qué función política cumple realmente el dispositivo antidrogas? Ahí reside el poder estratégico de la DEA, no necesita controlar formalmente un gobierno; basta con participar en los circuitos de información que determinan quién es investigado, qué estructura constituye una amenaza, qué redes financieras se persiguen y qué operaciones reciben prioridad; y, además de eso, a quien se contamina para luego incriminarlo y declararlo enemigo prioritario. 
 La inteligencia no es neutral, quien produce la información participa en la construcción de la realidad, sobre la cual actúa el Estado. Por eso la Guerra contra las drogas se transforma también en una guerra de datos, inteligencia financiera, bases de información, interceptaciones, análisis de redes, vigilancia tecnológica, drones e inteligencia artificial. La guerra se digitaliza y con ella se digitaliza el control territorial. 
 El contexto geopolítico de comienzos de siglo ha cambiado, hoy Estados Unidos enfrenta una disputa creciente con China y Rusia, mientras los BRICS amplían su influencia y aumenta la competencia por minerales críticos, energía, agua, biodiversidad y corredores marítimos. Así, Colombia adquiere un valor estratégico excepcional, conecta Caribe y Pacífico, Andes y Amazonía, Sudamérica y Centroamérica. Buenaventura no es solamente un puerto; sino un nodo geopolítico del Pacífico. 
 El ‘Plan Colombia 2.0’ puede ser visto como una actualización tecnológica del viejo dispositivo, con menos dependencia de los instrumentos clásicos de la guerra antidrogas y mayor incorporación de drones, inteligencia artificial, vigilancia electrónica, inteligencia financiera, análisis masivo de datos y operaciones especiales. 
 Y en el centro vuelve a aparecer la DEA instrumentalizando la lucha antidrogas, como puerta de entrada a una creciente dependencia institucional y estratégica. 
 ¿Qué ocurre cuando la seguridad nacional depende de información producida por una agencia extranjera? ¿Cuándo la definición de las amenazas se construye mediante sistemas externos de inteligencia? ¿Cuándo las investigaciones nacionales se articulan con prioridades estratégicas definidas en Washington?
 La soberanía termina perdiéndose mediante Tratados, cooperación policial, dependencia tecnológica, inteligencia compartida, entrenamiento y financiamiento. Se anida en el corazón del Estado una dependencia más profunda, donde la DEA es quien define al enemigo y proporciona la información con la cual el Estado decide combatirlo. 
 La ‘DEA Republic’, una modalidad contemporánea de colonialismo, que no necesita ocupación militar territorial directa, porque opera mediante datos, inteligencia, instituciones, tecnologías, financiamiento y alianzas selectivas. Una soberanía formal puede coexistir, así, con una profunda dependencia estratégica. 
 En este contexto la CIA se «subsume» en la DEA, para degradar a las amenazas de Estados Unidos, que los presenta a todos como «narcotraficantes», como sucede con el ELN, así como también con varios Estados que no comulgan con ellos. Todo se hace mejor como DEA. También las Fuerzas Militares se convierten en Policías antinarcóticos y les han orientado decirle a la opinión nacional e internacional que, todo cuanto ven es «narcotráfico». También han colonizado las mentes de la policía y militares.
 Colombia no puede analizarse separadamente de Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Haití, Venezuela, Centroamérica y el Caribe. Se configura una arquitectura regional diferenciada, unos territorios aportan inteligencia, otros infraestructura militar, puertos, corredores marítimos, plataformas logísticas o cooperación policial y judicial. Ecuador profundiza la cooperación militar con Washington; Perú y Argentina estrechan sus vínculos estratégicos; Bolivia reabre canales de seguridad; el Caribe adquiere creciente valor marítimo y Colombia recupera una posición privilegiada. No son piezas idénticas, pero pueden articularse dentro de una arquitectura hemisférica liderada por Estados Unidos.
 En medio de la disputa por la hegemonía mundial se suma la convergencia entre intereses estadounidenses e israelíes, en tecnologías militares, inteligencia, vigilancia, seguridad fronteriza y control territorial. 
 Por eso debemos mirar más allá del discurso, cuando hablan de Guerra contra las drogas, ¿qué información se produce?; cuando hablan de control territorial, ¿qué territorios?; cuando ofrecen cooperación, ¿quién decide?; cuando financian seguridad, ¿qué dependencia institucional construyen? 
 La disputa no es solamente contra los Carteles; es por el territorio, los recursos, la información y la capacidad soberana de decidir. Mientras se destinan miles de millones a seguridad, los pueblos enfrentan militarización, desplazamiento, pobreza, contaminación, despojo y criminalización. La historia demuestra que cuando la guerra llega a los territorios, rara vez permanece limitada al enemigo declarado. 
 Para terminar, todo parece indicar que tendremos narcotráfico para rato, a los Estados Unidos y la DEA les interesa que siga existiendo y expandiéndose, para ellos es mejor combatir ese «enemigo degradado», que ellos mismo reproducen y alimentan, que enfrentar a los pueblos que se levantan por construir un mundo mejor.
 Lo complicado del cuento, es quien crea y reproduce una realidad ficticia, termina creyéndosela y pareciéndose a ella.
 ¿Acaso los Policías y Militares colombianos no saben que no existen vínculos del ELN con el narcotráfico y que son historias inventadas por ellos? Claro que sí. El talante y el valor de los guerreros se mide en la verdad de lo que se dice y de lo que se defiende.

 Comandante Antonio García 
 septiembre 7, 2026