viernes, 20 de febrero de 2026

Madanes Quintanilla: un emporio capitalista montado sobre la explotación de los trabajadores de Fate


La producción de neumáticos como puntapié de inversiones en aluminio y energía. 

 El cierre intempestivo de la empresa de neumáticos Fate, que es resistido por los trabajadores del neumático, expone nuevamente los negocios de uno de los empresarios más ricos del país, Javier Madanes Quintanilla, quien no solo se ha enriquecido durante décadas gracias al esfuerzo de sus trabajadores sino que ha montado un imperio local con inversiones en el aluminio y energía, dotándolo de la espalda suficiente para absorber cualquier circunstancia económica.
 La familia Madanes Quintanilla creció en el negocio de neumático gracias a su asociación con las grandes automotrices del país y con empresarios ligados a la política que jugarían un papel estratégico en el Estado, como la incorporación del luego ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard, y la colaboración de la dictadura de Juan Carlos Onganía para diversificar sus inversiones. 
 Las suntuosas ganancias con Fate, gracias a la riqueza generada por sus trabajadores, y los negocios con el Estado le valieron a los Madanes Quintanilla la posibilidad de extender sus horizontes al negocio del aluminio, fundando la primera (y única) planta productora de aluminio del país, con el apoyo de la dictadura de Onganía y posteriormente de Lanusse que se hizo cargo de la infraestructura y la obra necesaria para el emplazamiento de la planta de Aluar en el sur argentino.
 La patronal de Fate también incursionó en productos tecnológicos con la creación de la División Electrónica de Fate desde donde producían, entre otras cosas, las calculadoras Cifra. Negocio que terminó trunco luego de las oleadas importadoras.
 Los Madanes Quintanilla serían beneficiados de las negociaciones entre Gelbard y Lanusse para acceder en 1971 a contrataciones directas del Estado en favor de Aluar y la División Electrónica de Fate. 
 Aluar, adquirida con las ganancias de Fate, es actualmente el único proveedor nacional de insumos de aluminio para la industria, abasteciendo tanto a automotrices, construcción, fabricación de latas, bicicletas, envases, etc; con el 68% del capital en manos de la familia Madanes Quintanilla. Se trata de la misma empresa que en estos días ha adquirido 12,7 hectáreas del predio de Fate por 27 millones de dólares, para que todo quede en las mismas manos.
 Además, los tentáculos del negocio familiar, que luego sería acaparado por Javier Madanes Quintanilla, con la adquisición de las acciones de sus familiares, se extenderían al negocio de la hidroeléctrica Futaleufú, el transporte de energía con Genpat y los parques eólicos en la Patagonia con Infa. 
 Según la revista Forbes, la fortuna Madanes Quintanilla ascendía a los 1.500 millones de dólares en 2024, ubicándose en el puesto 12 del ranking de los más ricos de Argentina. 
 El grupo Madanes se benefició,a demás, por la estatización de la deuda durante la última dictadura cívico-militar, con la estatización de 80 millones de dólares de la época, equivalente a unos 250-300 millones de dólares en la actualidad. 
 Los Madanes Quintanilla se hicieron ricos explotando su negocio del neumático y a miles de trabajadores que pasaron por su planta de Fate. Esto con la colaboración de la burocracia sindical de Pedro Wasiejko y la derrota de la lucha de los trabajadores de Fate a principios de los 90, donde el sindicato violeta actuaba en conjunto con la patronal para introducir la flexibilización laboral, turnos rotativos y la rebaja salarial, firmando sucesivos anexos por fábrica al convenio colectivo de trabajo. Este fue el terreno en el cual el sindicalismo independiente y antiburocráticos e consolidó como oposición ganando la seccional San Fernando (Fate) contra este proceso y como punto de reagrupamiento para luego recuperar el Sutna Nacional. 
 Durante el kirchnerismo, Madanes Quintanilla fue aliado y participe del proceso de reconstrucción de los negocios de la burguesía nacional, con la flexibilidad y precarización laboral de por medio. Alianza que culminó con los planteos devaluacionistas de la patronal. 
 Más cerca de la actualidad, la patronal insistió frecuentemente con la presentación de recursos preventivos de crisis para forzar negociaciones salariales a la baja y recortes y despidos, llegando al punto de no acordar durante 14 meses la paritaria de la planta y el aumento salarial de los trabajadores. 
 Los Madanes Quintanilla deben todo su negocio a la explotación de los trabajadores de Fate, desde donde extrajeron sus ganancias para extenderse a otras inversiones, de la mano del Estado, las dictaduras militares y la alianza con los sucesivos gobiernos, con la colaboración a su paso de la burocracia sindical peronista. El intento de cierre, dejando a casi mil trabajadores en la calle para reconfigurar sus negocios sobre otras bases, responde a la dinámica de los capitalistas que teniendo espaldas suficientes para resistir cualquier coyuntura económica buscan descargar la crisis sobre los trabajadores.
 Viva la lucha de los trabajadores del neumático y de Fate por la continuidad laboral de la planta y la defensa de los puestos de trabajo. 

 Marcelo Mache

La contundencia del paro y algunas lecciones para Adorni


El paro nacional se hizo sentir fuerte en el transporte y la industria, los puertos y los bancos, escuelas y ministerios, en las calles vacías, y más aún en el golpe que acusó el gobierno. Aún con una CGT que sembró intrigas hasta último momento y se dedicó meses a negociar sus cajas en lugar de deliberar con los trabajadores, el acatamiento masivo muestra la presión desde abajo y que en los lugares de trabajo crece el rechazo a la reforma laboral. Cuando el cierre de Fate sintetiza la pulseada por llevarnos a una Argentina donde la clase obrera sea descartable, el paro vuelve a demostrar que son los trabajadores los que mueven la economía, y que sin sus músculos y sus nervios el capital no es nada. 
 La contundencia de la medida de fuerza fue destacada hasta en los medios de comunicación más embanderados con la reforma laboral, pero desde el gobierno trataron de mostrarse indemnes. Con Milei otra vez haciendo de lustrabotas de Trump en Washington, el que tuvo que salir a decir algo fue el jefe de gabinete, Manuel Adorni, quien como no pudo desestimar el impacto adujo que “el paro es perverso porque, si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de trabajar no podés hacerlo”. Lección 1: si todos los días la gente va a laburar es porque hay un conjunto de trabajadores que hace funcionar el transporte; sin esa fuerza de trabajo, nada sería como es. 
 Según sus estimaciones, “hoy probablemente tengamos una pérdida de $600 millones de dólares”. Es cierto que las cifras que tira Adorni no sirven mucho para tener en cuenta, pero más allá del número nos lleva a la lección 2: otra vez, la riqueza del país solo se produce si la clase obrera está dispuesta a poner su fuerza de trabajo; sin ese trabajo, las máquinas, rieles, puertos, barcos, energía y computadoras no podrían valorizar ni un centavo el capital invertido.
 También afirmó que van a demandar a los sindicatos del transporte por la medida de fuerza (un derecho consagrado que precisamente se busca liquidar con esta reforma laboral esclavista), y lo fundamentó diciendo que los gremios “nos contestaron que el paro no se hacía por un reclamo salarial sino por la oposición a la reforma. Están reconociendo que es un paro político”. Lógicamente, la ley que quieren sancionar afecta el salario, además de una larga lista de derechos laborales colectivos que los trabajadores están defendiendo con esta acción. Pero además los "paros políticos" del movimiento obrero modelaron la historia de este país, empezando por las huelgas del Centenario que antecedieron a los derechos políticos, el 17 de octubre, el Cordobazo, contra el Rodrigazo en el '75, o el Argentinazo de 2001. En menor medida, pero más fresco, las movilizaciones de aquel diciembre de 2017 enterraron la reforma laboral de Macri, a pesar de la sanción del robo jubilatorio. Lección 3: la huelga política de masas es la perspectiva que tenemos que desarrollar para aplastar la reforma esclavista y a este gobierno antiobrero. 
 El paro, que la CGT se resistió a convocar hasta que la indignación era generalizada y se rehusó a darle un carácter activo, vuelve a poner sobre la mesa quiénes hacemos funcionar al país todos los días. Con este intento de legalizar la superexplotación laboral buscan que el capital se apropie de una porción mayor del valor que producimos con nuestro tiempo y nuestro esfuerzo. Y eso no para un crecimiento económico, sino para seguir fugando capitales y hundiendo al país en la decadencia. Como quedó al descubierto con las críticas de Caputo a la centrales empresarias por la falta de entusiasmo y con el cierre de Fate, esto solo mejora las condiciones para que descarguen la crisis sobre los trabajadores. Los parásitos son los capitalistas. 
 La conclusión del paro nacional es que para derrotar al gobierno antiobrero de Milei y la destrucción masiva de puestos de trabajo necesitamos un plan de lucha hasta la huelga general. Es el camino que planteó una vez más el sindicalismo combativo frente al Congreso, y que el Sutna pone en práctica junto a los mil obreros del neumático que se plantan en Fate.

 Ivan Hirsch

jueves, 19 de febrero de 2026

"Nos quieren llevar a la barbarie sin sindicatos y sin derechos" // Néstor Pitrola Diputado Nacional

Cierre de FATE: un golpe de Estado patronal


Por la reapertura de la planta, la reincorporación de todos los trabajadores y la apertura de cuentas de toda empresa que suspenda o despida. 

 Desde el fin de semana del Carnaval se había instalado del rumor de un posible cierre de FATE, al tomar estado público un aviso que la empresa hizo a los administrativos de que no se presenten a trabajar. En la madrugada de hoy, un sector que debería haber ingresado en el día de la fecha, luego de las vacaciones, la parada técnica de la fábrica y la puesta a punto de las líneas, se encontró con cadenas y candados en los portones de ingreso y con un fuerte operativo policial. Por medio de un afiche, la patronal anunciaba el cierre de la planta y el despido de todos sus trabajadores. Otro sector de los trabajadores se anotició de su despido en vacaciones. 
 Poco después, los trabajadores presentes iniciaron una ocupación de la fábrica, luego de un choque con la policía bonaerense, que incluyó una tentativa de detener a Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA. En horas del mediodía, la Secretaría de Trabajo de la Nación convocó a una ´mediación´. Durante la jornada, mientras contingentes de trabajadores de la zona norte iban llegando a la planta a traer su solidaridad, el Ministerio de Trabajo de la Provincia primero y luego la Secretaría de Capital Humano dictaron sendas conciliaciones obligatorias sin que mediaran audiencias. Plantea “retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales". Es una maniobra de enfriamiento en vísperas de un paro general, y con una crisis en la sanción de la reforma laboral como consecuencia del fraude del artículo acerca de enfermedades laborales. Los trabajadores anunciaron que sostendrán la permanencia dentro de la planta hasta su efectivo cumplimiento.
 El directorio de la empresa alega que "los cambios en las condiciones del mercado" son el motivo del cierre. La UIA salió a respaldarlo en un texto donde ´lamenta´ la pérdida de 65.000 puestos de trabajo; “FATE no es un caso aislado”, dice. La UIA apunta que “la experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas”. La central patronal se sube al carro de las guerras arancelarias atrapada por sus contradicciones. El Gobierno, en cambio, observa razonablemente con suspicacia el anuncio del cierre de FATE. 
 FATE ha logrado obtener en los últimos dos años una considerable rebaja de los impuestos. Asimismo, impuso centenares de despidos y un congelamiento salarial que se prolonga desde hace 14 meses, incluso con acuerdos con el SUTNA. El cierre se produce a pesar de que la empresa forzó un cambio de régimen de trabajo que representó una verdadera reforma laboral. En la lista de próximos cierres de industrias hay anotados varios pesos pesados más. 
 El cierre de la fábrica es funcional a la contratación masiva de nuevo personal bajo las condiciones draconianas del nuevo estatuto patronal. Mientras otras empresas posponen los despidos para valerse de la nueva ley, FATE precipitó el cierre en medio de una semana convulsionada. Ha anunciado la compra de una parte del predio que ocupa FATE por 27 millones de dólares por parte de Aluar, del mismo grupo. “Según detalló Aluar, el sector comprado está vinculado a instalaciones que la compañía ya ocupaba hasta ahora como locataria y no afecta el área productiva de la planta” (El Cronista, 18/2). 
 “Las condiciones del mercado” que alega la patronal no son responsabilidad de los trabajadores, sino de los capitalistas. Su propósito estratégico es desvalorizar la fuerza de trabajo. La ´burguesía nacional´ de los Madanes, en medio del ´industricidio´, mantiene en su poder la mayor parte de la deuda pública, revalorizada por las manipulaciones financieras del gobierno. 
 Llamamos a acompañar la ocupación de FATE y al resto de los trabajadores de la industria del Neumático y a toda la clase obrera. A seguir el camino de la ocupación de todas las empresas que suspendan, despidan o cierren. Que los capitalistas abran sus cuentas. Con estos reclamos llamamos a intervenir en el paro que convoca la CGT.
 Impulsemos una huelga general en defensa del trabajo y de las conquistas de la clase obrera. 

 Pablo Busch 
 18/02/2026

Presti en la mira


El ministro de Defensa Carlos Presti se encuentra cuestionado por haber contratado a una empresa proveedora de alimentos para la Armada que el anterior ministro, Luis Petri, había dado de baja por sospechas de corrupción, luego de una auditoria interna. 
 Presti, como si nada hubiera pasado, volvió a contratar a la misma empresa, State Grid, para encargarle la provisión de alimentos para la Armada. En el sitio web de la empresa se puede leer que su objeto social es “la fabricación de productos esenciales como leche, yerba mate y aceites con procesos de alta calidad para el mercado mayorista"; asimismo afirma que se encarga de "la distribución de alimentos a lo largo de todo el país, garantizando entregas confiables a escuelas, Fuerzas Armadas, municipios y más". 
 Un alto funcionario de Defensa informó que “Petri la había sacado del Ministerio esgrimiendo el resultado de una auditoría que encargó y arrojó que la firma entregaba un 25 % menos de los alimentos que se habían comprado” (LPO,15/2). La misma empresa estuvo involucrada en otro escándalo, esta vez en el Ejército, por el gasto de U$D 200 millones por la provisión de postres. Presti, siendo jefe del Estado Mayor General del Ejército, no podía ser ajeno a esta situación, sino, más bien, parte necesaria de esa operación de sobreprecios. 
 Un dato no menor, en el marco de la injerencia de Estados Unidos en las relaciones comerciales de la Argentina, es que State Grid Argentina S.A. es subsidiaria de State Grid Corporation of China, la empresa de transmisión eléctrica más grande del mundo. Como hemos señalado en estas páginas. El ascenso de Presti al Ministerio de Defensa tiene como objetivo final profundizar la sumisión en materia de defensa a los criterios de EE. UU., en la línea desarrollada por su predecesor, el ahora diputado Luis Petri. 
 Este escándalo se da cuando Presti es observado por miembros de las FF. AA. por diversos temas que atraviesan a la “familia militar”, por ejemplo, la caída de los salarios y la crisis de la obra social. Una de las cuestiones por la que es objetado por sectores castrenses es que, por medio del DNU firmado por Javier Milei, Presti no fue pasado a retiro -al igual que otros militares que cumplen funciones civiles en el Ministerio de Defensa- para asumir el cargo ministerial. Desde la Armada sostienen que cobra el doble que un almirante gracias a ese "decreto a su medida", algo que irrita al extremo a sus compañeros de armas, más cuando una parte importante de los miembros de las FF. AA. cobran salarios por debajo de la línea de pobreza. Hacia dentro de las fuerzas, la bronca hacia el Gobierno crece dado que los militares “quedaron desfasados en relación a las fuerzas de seguridad porque para ahorrar, Milei abandonó el plan de jerarquización salarial que empezó a implementar el anterior gobierno [de los Fernández]” (ídem). 
 El arma más enconada con Presti es la Armada. En esa fuerza "Presti se volvió una mala palabra" por haber asumido el cargo de ministro de Defensa sin aviso previo a las cúpulas castrenses. En la asunción de Presti, dando cuenta del malestar, el entonces jefe del Estado Mayor General de la Armada, el Vicealmirante (R) Carlos María Allievi, no concurrió a la ceremonia. 
 Pero el punto de inflexión definitivo fue la reforma de la Ley de Personal Militar que le permite a Presti y a otros militares ocupar cargos políticos sin ser pasados a disponibilidad. El mismo militar en funciones señaló que "esta fue la gota que derramó el vaso porque es demasiado evidente que está laburando para él y su grupo de amigos". Desde la Armada y desde la Aeronáutica se opusieron a esta normativa por entender que daba paso a una subordinación a la “política”, evidenciando los contrapuntos hacia dentro de las FF. AA. El gobierno liberticida las quiere tener alistadas para llevar adelante la represión interna y que cumplan con tareas de inteligencia. En este sentido, los miembros de la “familia militar” le demandan al Gobierno un reaseguro para no quedar expuestos ante la Justicia. El Gobierno, hasta el día de hoy y a pesar del militarismo blandido, no le ha dado respuestas al respecto. 
 Otro punto que le señalan desde dentro de las Fuerzas es que no realizó la “limpieza” que los uniformados esperaban y hablan de una “purga quirúrgica”, que no respondería a las necesidades castrenses, sino que se trataría de una estrategia de Presti y su camarilla, para contener intereses particulares y frenar la bronca por la decisión de no retirarse para asumir el cargo político. 
 Presti también debe afrontar la quiebra de la disuelta IOSFA, que dejó a los miembros de las FF. AA. sin cobertura en medicamentos y otras prestaciones sociales. La obra social, más allá de su reestructuración, mantiene una deuda de $ 200.000 millones con hospitales y clínicas de todo el país, que dejaron sin cobertura a los militares, y en el corto plazo no se avizora quién se hará cargo de la deuda. El gobierno liberticida, en el que Presti se ha enrolado, llevó adelante la motosierra hacia dentro de las FF. AA., que tiene su correlato en las deserciones masivas y la precarización de sus miembros. En lo que va del gobierno de Milei se registraron más de 19.000 bajas -la mayoría de ellas, entre soldados voluntarios- debido a las bajas remuneraciones. 

 Lucas Giannetti
 18/02/2026

La victoria de Takaichi impulsa el rearme de Japón


En Japón se celebraron elecciones generales anticipadas el 8 de febrero, convocadas por la primera ministra Sanae Takaichi, líder del Partido Liberal Democrático (LDP), quien había asumido hacía apenas unos meses. El resultado fue una victoria aplastante; obtuvo una supermayoría en la Cámara de Representantes, con 316 de los 465 escaños en disputa. Con el apoyo de su socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (JIP), el bloque gobernante alcanza cerca de 350 escaños. Conocidos los resultados, los mercados financieros saludaron la victoria con subas importantes en la Bolsa de Tokio y el yen cerró la semana cerca de máximos en 15 meses. 
 Sanae Takaichi, una sucesora política del asesinado primer ministro Shinto Abe, se propone retomar su política: cortar a fondo el gasto social y reducir impuestos a los grandes capitales; impulsar un gran gasto en infraestructura (350.000 millones de dólares) y en Defensa. Los números solamente cierran aumentado la deuda pública de Japón, la más alta del planeta en cuanto a relación con el PBI. Muchos advierten que podría provocar un colapso de la Bolsa y de los fondos de pensiones, como el que sufrió Gran Bretaña hace dos años con una política similar. Lo sustancial, sin embargo, es que Takachi quiere preparar a Japón para una guerra contra China, conjuntamente con Trump. Lo ha advertido expresamente en referencia a una eventual ocupación de Taiwán por parte de China. Como ocurre con las potencias vencidas en la segunda guerra mundial, Takaichi se propone el rearme de Japón, algo aún prohibido por la Constitución impuesta por EE. UU. al finalizar aquella guerra. La política de gasto para revivir una economía largamente estancada y una reducción transitoria de los impuestos a los alimentos habrían sido factores que determinaron su amplia victoria electoral. Takaichi iniciará una guerra comercial con China; lo que ha logrado es un colapso del turismo proveniente de China. 
 Mientras Trump acentúa su guerra comercial y política contra los Estados europeos, fortalece la alianza con los asiáticos, Japón en primer lugar. La política mundial gira en torno a la guerra imperialista, cuyo destinatario estratégico es China. 

 Aldana González
 18/02/2026

miércoles, 18 de febrero de 2026

La ocupación de FATE convoca a toda la clase obrera


Reapertura de la planta, reincorporación de todos los trabajadores. 

 En la madrugada de hoy, al ingreso del primer turno luego de la parada técnica, los trabajadores de FATE se encontraron con cadenas y candados en los portones de ingreso y con un fuerte operativo policial. Por medio de un afiche FATE anunciaba el cierre de la planta y el despido de todos sus trabajadores. 
 El directorio de la empresa alega que "los cambios en las condiciones del mercado" son el motivo del cierre, sin entrar en mayores consideraciones, como las importaciones, el dólar subvaluado o los precios de las distintas variantes de neumáticos. Madanes Quintanilla, el socio principal de FATE, ha impuesto un congelamiento salarial desde hace 14 meses, aunque ha obtenido concesiones en cuanto al régimen de trabajo. 
 El lock out de la familia Madanes Quintanilla se produce cuando el Congreso trata una contrarreforma laboral que es apoyada por el conjunto de la patronal, incluida la del Neumático. El cierre de la fábrica es funcional a la contratación masiva de nuevo personal bajo las condiciones draconianas del nuevo estatuto patronal. “Las condiciones del mercado” no son responsabilidad de los trabajadores sino de los capitalistas. El Congreso ha aprobado el acuerdo de “libre comercio” entre la Unión Europea y el Mercosur, y se apresta a hacerlo con Estados Unidos, cuyo propósito de conjunto es reducir el valor de la fuerza de trabajo en Argentina, Europa y Norteamérica. La clase capitalista de los Madanes tiene en su poder la mayor parte de la deuda pública, cuya valorización sistemática ha beneficiado a las patronales, sean financieras o industriales. Una apertura de las cuentas de las grandes compañías probaría los enormes beneficios que obtiene el capital como consecuencia de la política de Milei, Caputo y Bessent (el secretario del Tesoro estadounidense).
 Los compañeros de FATE han iniciado una ocupación de la fábrica, que llamamos a que sea acompañada por el resto de la industria del Neumático y por la ocupación de todas las empresas que suspendan, despidan o cierren. Que abran sus cuentas, y no oculten sus beneficios fabulosos bajo el cómplice “secreto comercial”. Inscribamos estos reclamos en las columnas obreras que se movilizarán en el paro que convoca la CGT. Para parar el “industricidio” impulsemos una huelga general. La fuerza de trabajo tiene que poner manos a la obra.

 Jorge Altamira 11 4423-7873
 Marcelo Ramal 11 5690-1943 
Pablo Busch 11 30497824

“Si lo contas, te mato”: confesiones de un criminal


Sobre el libro de Gustavo Sammartino. 

 El pasado 2 de febrero, Editorial Planeta publicó el primer libro de Gustavo Sammartino, que recoge un compendio de entrevistas brindadas entre 1999 y 2003 con Carlos Guillermo Suarez Mason, responsable de la represión, persecución, torturas y asesinatos en la última dictadura cívico-militar.
 La idea del libro surge de una entrevista brindada por el periodista Néstor Ibarra en Radio Mitre al criminal para el año 1999, a causa de ser expulsado como socio del club Asociación Atlética Argentinos Juniors. En dicha ocasión, se jacta de tener en su poder documentos de la represión. 
 Suarez Mason fue participe del Operativo Independencia (1975) y muy activo en los secuestros y vejámenes desde el 24 de marzo de 1976. Caída la dictadura, comenzado el Juicio a las Juntas, se escapa primero a Centroamérica y luego a Estados Unidos. Más de diez años después, en 1998 regresó al país. Para el mismo año, es beneficiado por los indultos de Carlos Menem (PJ). En el propio texto, solo llevaba su nombre y apellido. “Yo al patilludo le salvé la vida. Siempre fue un tipo con suerte”, explica en el libro el propio Mason. 
 El 21 de junio de 2005, a los 81 años, fallece llevándose información sobre la represión desarrollada entre el 76 y el 83. Conocido como “El Pajarito” y “El Carnicero del Olimpo”, Mason fue uno de los cerebros, comandando la Policía Federal, la Bonaerense, Gendarmería y Prefectura, junto a más de setenta centros clandestinos de detención. 
 Pese a contabilizar una cantidad importante de denuncias por crímenes de lesa humanidad y robo de bebes (más de 600 casos) solo fue sentenciado en 2003, a tres años de presión, por actos discriminatorios a la comunidad judía. Cumplió la sentencia en su domicilio del barrio de Belgrano. Incluso, en ocasiones, fue escrachado por la organización Hijos, demostrando el no cumplimiento de la condena y yendo a la misa en la iglesia del barrio. 
 Dentro de sus 432 páginas, el escritor, periodista, productor radial y cineasta, describe, mediante las entrevistas, el accionar del masacrador, su relación con la política, la iglesia e incluso con la democracia. “Le cuento Sammartino. En una guerra hay muertos y hay sobrevivientes. No hay desaparecidos. Las personas no desaparecen. Los desaparecidos existen solo para los que preguntan por ellos” valiéndose de la teoría de los dos demonios utilizada por militares y civiles para “justificar” el genocidio. 
 El libro tiene como fin la investigación por la expropiación de bebés por parte del criminal. “No fue una confesión, sino que se le escapó, cuando dijo que él le llevó un bebé robado al hermano de un sacerdote. Suárez Mason lo dijo de una forma natural, como pensaba y sentía las cosas” explica el autor al diario Tiempo Argentino (14/02). Posterior a brindar la revelación, Mason expresa “Si lo contas, te mato” quedando la frase como titulo del libro. Expresión que repite, como mínimo, en tres ocasiones más. Demostrando con la impunidad que lo cobijaba su involucramiento y responsabilidad en la sustracción de recién nacidos a secuestrados, en cautiverio. “La muerte de Lourdes, la beba que mi señora y yo tuvimos en dos mil. Casualmente, falleció el 24 de marzo y era nuestra sexta hija. Yo soy católico practicante y, luego de que me recuperé de aquel dolor, me obsesioné con el tema de robo de bebés y fui para adelante” (Tiempo, idem). 
 A 50 años del golpe genocida, el ensayo de Gustavo Sammartino es el relato en primera persona de uno de los cabecillas de la represión, la tortura y la muerte. Y deja al desnudo la complicidad tanto de los gobiernos de turno como del poder judicial en democracia. 
 Sigue vigente la lucha por la apertura completa de los documentos de la represión entre 1976 y 1983, la restitución de los niños apropiados. Y el juicio y castigo a responsables materiales y políticos, incluyendo a empresarios, la curia, burócratas sindicales y referentes políticos cómplices.
 30 mil compañeros desaparecidos, presentes. 

 Maxi Robes

En vísperas del paro general, la crisis se traslada a las grandes fábricas


La conferencia de prensa donde la CGT convocó al paro de este jueves fue más que un anuncio. El nuevo triunvirato cegetista dijo que era favorable a una “modernización laboral” y que viene trabajando en cada gremio para la “actualización” de los convenios, en los términos de la contrarreforma. La burocracia, en definitiva, explicó que lleva tiempo colaborando con la derogación del derecho laboral. Con esta posición, reiteró la convocatoria a un paro aislado sin fecha “para el día en que se trate la ley”, es decir, como cierre a toda lucha. 
 Pero a pesar de unos y otros, el escenario político que precede a la reforma laboral ha sido sacudido por la crisis capitalista y por la respuesta de los obreros de FATE. En la mañana de hoy, los obreros de FATE se enfrentaron con el cierre de la planta de Victoria, en el partido de San Fernando, y el anuncio patronal de 920 despidos. La decisión patronal desató la ocupación del predio por parte de los trabajadores que se encuentran allí y de los que fueron llegando. Ante el conjunto del país, los verdaderos propósitos de la reforma laboral comenzaban a tomar cuerpo: en vez de “creación de empleo”, despidos masivos, para reemplazar a trabajadores con antigüedad y derechos por otros precarizados, ya bajo el estatuto negrero de Milei y Sturzenegger. La crisis obligó a los liberticidas a actuar sobre la marcha, para dictar una conciliación obligatoria cuyo objetivo es desmontar la resistencia de los trabajadores y despejar el camino para aprobar la contrarreforma sin sobresaltos. Las patronales del neumático se han especializado, en estos años, en desconocer conciliaciones obligatorias dictadas por la provincia y por la Nación. 
 En cualquier caso, la conmoción por FATE fue precedida por la indignación que generó la cláusula que imponía descuentos salariales a los trabajadores por accidentes o enfermedad. Aunque el punto ha sido retirado de la ley, la polémica por estos descuentos ha dejado en la picota al cesanteador Sturzenegger. El resto del gabinete liberticida le reprocha que, “por culpa de esta cláusula, todo el mundo está debatiendo ahora la reforma”. La cloaca mileísta ha tomado como chivo emisario al exministro de De La Rúa. Pero las razones de esta deliberación popular echan raíces en la crisis industrial, que dispara despidos masivos -y no sólo en FATE, como se demostró días atrás en Platex Tucumán; en el derrumbe del salario, corroído por una inflación en alza; en el clima explosivo de los claustros universitarios, frente a la pretensión del gobierno de desconocer la ley de financiamiento.
 El debate parlamentario de mañana estará cruzado por esta crisis, que pasará por el cedazo de bloques políticos que guardan un compromiso estratégico con el ataque a la clase obrera. El recinto será cruzado, en cambio, por disputas de intereses capitalistas. Varios bloques provinciales volverán a poner sobre la lupa al fondo de despidos (FAL), que se nutrirá de desfinanciar no sólo al ANSES, sino también a las cajas jubilatorias de los distritos. El macrismo insistirá en darle el negocio de las cuentas sueldo a Marcos Galperin, a expensas de los bancos tradicionales. La burguesía y sus representantes tiene todos los dedos puestos en apoyar este ataque estratégico a la clase obrera. Pero al mismo tiempo sabe muy bien que la contrarreforma no salva al régimen de Milei-Caputo de la bancarrota industrial y de la crisis financiera, que el Gobierno gambetea porque Bessent-Trump, por ahora, siguen siendo garantes de última instancia para evitar una cesación de pagos. 
 En medio de las disputas de última hora por la contrarreforma, Milei ha salido a alardear de autoridad a través de la sucesora de Bullrich: Monteoliva, con amenazas represivas para los que se manifiesten mañana. Esas intimaciones llegan a los fotógrafos y periodistas.
 El centro de la situación política se desplaza desde los devaneos del Congreso a las grandes fábricas. Apoyemos la ocupación de FATE y de toda fábrica que cierre o despida; coordinadoras y autoconvocatorias, para impulsar la huelga general contra la contrarreforma y todo el paquete ajustador del gobierno. 

 Marcelo Ramal
 18/02/2026

Perpetua al clan Sena por el femicidio de Cecilia Strzyzowski


Esta semana se dio a conocer la condena a perpetua al clan Sena por el brutal femicidio de Cecilia Strzyzowski. En noviembre del año pasado, un jurado popular había encontrado culpables a César Sena -en calidad de autor del homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género- y a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, como partícipes primarios del crimen. 
 La condena se extendió también a sus colaboradores, Gustavo Obregón y Fabiana Cecilia González, por encubrimiento agravado, con penas de hasta cinco años y diez meses de prisión efectiva, y al casero del campo al que fueron trasladados los restos de la joven, por encubrimiento simple con una pena de dos años más diez meses de prisión en suspenso por encubrimiento simple.
 El femicidio de Cecilia conmovió a la provincia de Chaco, pero también a todo el país. El 2 de junio de 2023 fue vista por última vez entrando a la casa de los Sena. Luego de asesinarla, intentaron desaparecer el cuerpo quemándolo en uno de los campos que tenía la familia. La rápida denuncia y actuación de la mamá y familiares de Cecilia permitió desarticular las maniobras de impunidad del clan Sena. Enfrentaron amenazas y distintas acciones de amedrentamiento. 
 El matrimonio Sena tenía estrechos lazos con el exgobierno de Capitanich y se valieron de sus recursos económicos y políticos para intentar borrar todo rastro de Cecilia. Tuvieron lugar masivas marchas reclamando la aparición de Cecilia y el juicio y castigo cuando se conoció su trágico destino. 
 El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, resaltó el fallo judicial tras conocerse la condena a perpetua del clan Sena, calificándolo como un paso clave contra la violencia de género y la impunidad. Sin embargo, esto resulta una impostura total al tratarse de un aliado del gobierno libertario, que lleva adelante una cruzada contra los derechos de las mujeres y niega la existencia de la violencia de género y los femicidios en nombre de la "igualdad ante la ley". Lo mismo cabe para Patricia Bullrich, impulsora de la reforma del Código Penal, quien celebró la condena afirmando: "Quedan presos de por vida, donde tienen que estar". 
 En memoria de Cecilia tenemos que seguir la lucha contra los femicidios y la violencia contra las mujeres enfrentando a sus responsables, el Estado y los gobiernos y denunciando a este régimen social feminicida. 

 Alejandra del Castillo
 16/02/2026

Trump redobla las amenazas sobre Haití


La catástrofe humanitaria crece con cada intervención internacional.

 Haití entró en una nueva crisis de poder cuando venció oficialmente el mandato del Consejo Presidencial de Transición. Este órgano colegiado había asumido el poder en 2024 con la misión de estabilizar el país, reorganizar el Estado y convocar elecciones tras años de crisis agravada por el asesinato del presidente del país, Jovenel Moïse, en 2021. 
 Antes de disolverse, el Consejo intentó destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, pero Donald Trump lo “persuadió” con el arribo de tres buques de su armada que se encuentran desplegados en el Caribe. Fue una clara declaración de respaldo a Alix Didier Fils-Aimé y a su continuación en el poder. Así, el Consejo se disolvió sin haber logrado elecciones ni un acuerdo político para reemplazarse a sí mismo.
 El Poder Ejecutivo quedó concentrado de facto en el primer ministro, quien continúa ejerciendo funciones sin que exista presidente ni Parlamento activo; su capacidad real de control es muy limitada. 
Las pandillas dominan el 90 % de Puerto Príncipe y de otras grandes zonas, ya que en los últimos seis meses se han expandido con una velocidad inusitada hacia el centro y el norte del país. Alix Didier Fils-Aimé sigue ahí por la sola voluntad de Trump. Las pandillas se dividen los territorios y conviven organizadas bajo una coalición. La cara visible de esta asociación de pandillas es Jimmy Chérizier, conocido como Barbecue. Todas compran en forma unificada las armas que vienen desde Estados Unidos.
 La crisis humanitaria en Haití ha alcanzado niveles extremadamente graves, con implicaciones en seguridad alimentaria, desplazamientos, educación, salud y protección. 5,7 millones de personas —más de la mitad de la población— enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. La violencia armada y la inseguridad han causado desplazamientos internos masivos: aproximadamente 1,4 millones de personas han huido de sus hogares, lo que representa cerca del 12 % de la población total. Más de la mitad de estos desplazados son niños. En muchos casos viven en condiciones precarias en escuelas, edificios públicos o albergues improvisados, con acceso limitado a alimentos, agua potable y servicios sanitarios. La venta de los niños, por parte de familias que están en estado de inanición, es alarmante. La mitad de los miembros de las pandillas son menores de edad.
 Más de 1.600 escuelas cerraron durante el ciclo escolar 2024-2025, dejando sin acceso a la escuela a más de 240.000 estudiantes. Solo el 11 % de las instalaciones hospitalarias con capacidad de internación está funcionando plenamente y ha habido reaparición de brotes de cólera.
 La situación caótica de Haití es responsabilidad de la intervención internacional permanente bajo la batuta de Estados Unidos. 
 Junto con los gobiernos de Canadá y Francia, George W. Bush organizó en 2004 el golpe de Estado contra el primer presidente electo democráticamente en Haití, Jean-Bertrand Aristide. El Consejo de Seguridad de la ONU fue cómplice de la operación al hacerse cargo del país a través de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). Fue la operación internacional más prolongada del siglo XXI en el país. Muchos países enviaron efectivos —que cometieron vejámenes y oprimieron a los haitianos— para relevar al ejército yanqui ocupado en otras invasiones. 
 En 2017, la Misión de las Naciones Unidas de Apoyo a la Justicia en Haití (MINUJUSTH) —formada solo por civiles y policías— reemplazó a MINUSTAH debido al desastre que habían hecho todos los efectivos militares. Después de eso, hubo diversas “misiones de seguridad”, todas con intervención extranjera, que fracasaron una tras otra. 
 El año pasado, las autoridades de Haití contrataron a una empresa paramilitar de Erik Prince —cofundador de Blackwater— para hacerse cargo de la seguridad del país. Prince está acusado de crímenes de guerra y su trayectoria ha demostrado que solo sabe atacar a población civil desarmada. El contrato con estos mercenarios se ha mantenido en secreto, sin publicarse ni el monto de la paga, ni el reglamento, ni la cantidad de efectivos, ni el prontuario de cada uno. Según la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, los operativos de la empresa privada mataron a más de 970 personas de marzo a diciembre del año pasado, incluidos 39 civiles, 16 de ellos niños. Luego de eso, Estados Unidos, con el apoyo de Panamá, impuso una resolución para autorizar una fuerza internacional mucho más grande, de 5.550 miembros, conocida como la “Fuerza de Supresión de Pandillas”, con derecho a detener y encarcelar a haitianos. 
 En todos los casos, lo que Estados Unidos busca es mantener una intervención en la cual los costos estén socializados entre varios países. La importancia de Haití no radica en la relevancia de sus recursos -como sería el caso de Venezuela-, sino en su ubicación en el Caribe, tan próxima a Estados Unidos, y en la necesidad de mantener un castigo histórico que, por carácter transitivo, el imperialismo yanqui le asesta a Haití en nombre del imperialismo francés. El castigo no solo por haber declarado la primera independencia de América, sino por haber realizado la primera revolución de esclavos del continente. El crimen de Aristide —que le valió el golpe en 2004— había sido reclamarle a Francia que devolviera la “indemnización” que Haití había sido obligada a pagar en 1825 por haber declarado su independencia, cuyo monto actualizado calculó en 20 000 millones de dólares. 
 El otro problema que representa Haití para la gestión Trump es la inmigración. 
 Estados Unidos requiere el control del país para frenar el flujo migratorio, al tiempo que busca repatriar a todos los exiliados haitianos que en Estados Unidos viven en carácter de refugiados. 
 Trump ha revocado el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Haití, pero esto fue revertido por un fallo judicial de una magistrada de origen latino. 
 Ana Reyes rechazó por segunda vez el recurso del Gobierno para forzar la eliminación de las protecciones migratorias de más de 300.000 haitianos y denunció montones de amenazas de muerte que le llegaron a través de las redes sociales. 

 Aldana González 
 16/02/2026

martes, 17 de febrero de 2026

Compra de los F-16: una cuestión geopolítica


La adquisición de los cazas F-16 a Dinamarca, país miembro de la OTAN, de fabricación norteamericana y autorizado por el gobierno de Biden, es reflejo del alineamiento militar que emprendió el gobierno de Javier Milei y con ello la inserción del país en la agenda de compromisos de “seguridad global” y el alejamiento de la Argentina de la agenda china en materia de defensa. En los últimos días el medio israelí “Noticias de Israel” dio a conocer las objeciones de Estados Unidos a la posible compra de aeronaves de combate a China, que terminó sellando la adquisición de los F-16 (Noticias de Israel, 10/2).
 En 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, que representó una reversión en relación a la “alianza estratégica” con China urdida por el kirchnerismo durante sus gobiernos, a través de múltiples acuerdos bilaterales, por medio del entonces jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Mario Callejo, se descartó la compra de aviones de combate chinos para reemplazar los Mirage, que se desprogramaron a finales de ese año. Desde la aeronáutica precisaron que el problema era la “cadena logística” para el posterior mantenimiento de los aviones y el alto costo de las unidades. Por estos motivos, las opciones más viables por aquellos años era la adquisición de cazas Kfir a Israel o los Mirage F-1 a Francia. Durante el 2014, el gobierno de CFK tenía en los Kfir israelíes, la principal alternativa de compra, y se daba como un hecho la operación por la compra de 18 unidades usadas, pero con motores cero kilómetro y “aviónica de última generación”. La Argentina “Nac & pop” ofreció pagar una parte en soja. Lo cierto es que, por falta de divisas, o por las negociaciones en la que se encontraba el gobierno nacional con los fondos buitre, la operación no se realizó nunca. 
 En abril del 2022, una misión de pilotos y técnicos de las Fuerzas Armadas, acompañado por el sinólogo y entonces embajador Sabino Vaca Narvaja, visitó China para hacer pruebas de los jets JF-17 Thunder, aviones de combate modernos y ligeros con capacidad supersónica, que el gobierno de Xi Jinping buscaba venderle a la Argentina. Para esa fecha eran cinco los modelos que el Ministerio de Defensa tenía en carpeta para adquirir: el Kfir israelí, el F-16 de Estados Unidos, el MiG-35 de Rusia, el Tejas de la India y el JF-17 Thunder de origen chino-paquistaní. Las opciones más viables en ese momento eran la compra de los F-16 estadounidenses y los JF-17, construidos en cooperación entre China y Paquistán. Además de los JF-17, China le ofertaba al gobierno de los Fernández vehículos para el Ejército, el entrenamiento en escuelas chinas para militares y la batería de obras en infraestructura ligadas a la cadena productiva de la Ruta de la Seda a la que el gobierno nacional de ese momento había adherido en febrero del 2022. Para finales del 2021 el gasto de los aviones ya estaba contemplado en el presupuesto de Defensa, donde se hablaba de un favoritismo político de las aeronaves chinas. Por su parte desde el equipo del brigadier general Xavier Isaac, que oficiaba como jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, se encargaron de señalar su preferencia por las aeronaves estadounidenses, argumentando que estaban acostumbrados a aeronaves de ese origen, pero que se inclinarían por el “mejor por capacidad y precio”. 
 En agosto del 2023, en medio de las tratativas de Massa por un desembolso de divisas por parte del FMI, la entonces vicesecretaria de Seguridad Regional de Estados Unidos, Mira Resnick, daba como un hecho la venta de 24 F-16, y señalaba que era “una decisión inminente” y que “hemos trabajado para asegurarnos que no haya nada que se interponga en el camino de esta venta en el futuro (...) lo que estamos diciendo es que hay ciertas categorías de cooperación en materia de seguridad que Estados Unidos no pueda digerir”. El memorándum rubricado entre Massa y el equipo técnico del FMI, sirvió como antecedente para el gobierno de Milei. 
 Por las gestiones del gobierno liberticida, el 5 de diciembre del 2025, la Argentina recibió el primer lote de 6 F-16 de los 24 aviones comprados a Dinamarca, lo que dictaminó el descarte de la compra de los chino-paquistaníes JF-17 y la infraestructura montada para dichos aviones quedaron abandonados.  
El gobierno de Milei, a través de las tratativas del entonces ministro de Defensa Luis Petri, aprobó la adjudicación de los F-16 por U$S 301,2 millones, efectuándose en cinco cuotas anuales. El paquete de compra incluye entrenamiento, repuestos, simulación y sostenimiento de las aeronaves.
 Luego de que EE.UU. objetara la compra de aeronaves a China, el 26 de marzo de 2024 los gobiernos de Argentina y Dinamarca firmaron una carta de intención en Buenos Aires, y el 26 de abril del mismo año se firmó el contrato por 24 F-16. En octubre llegó la aprobación por parte de EE. UU. para el conjunto del programa por U$D 941 millones. Dinamarca dejó constancia de que negoció el entendimiento con colaboración de Estados Unidos y que desde Washington aprobaron la venta de aeronaves producidas en su país. 
 Pero el acuerdo aprobado por EE. UU. tiene como objetivo principal el de sumir a la Argentina en una dependencia técnico - militar, poniendo al programa dentro de una cadena logística occidental a largo plazo, y a su vez vuelve incompatible el sostenimiento, por lo elevado del costo, otra línea de cazas de origen chino. Como señalan fuentes especializadas, una fuerza aérea mediana, como la argentina, rara vez sostiene dos cadenas de entrenamiento, mantenimiento y armamento al mismo tiempo. 
 El programa, al que accedieron los liberticidas, incluyó 36 misiles AIM-120C-8, bombas Mk-82 de 500 libras, conjuntos aerodinámicos Paveway II, radios, sistemas de planificación de misión, soporte de Link 16 y dispositivos criptográficos. También capacitación, soporte técnico y logístico, modificaciones y mantenimiento.
 La integración político-militar de la Argentina a la cadena logística del imperialismo norteamericano supone, por un lado, una mayor sumisión en materia de defensa y por el otro, revela que China no tiene la capacidad para revertir este proceso ni políticamente, ni militarmente. Muestra de esto son la pérdida de sus concesiones en el Canal de Panamá, por presión del trumpismo, que utiliza el concepto de “America First” (América Primero) en clave estrictamente militar. 

 Lucas Giannetti 
 17/02/2026

Contrarreforma laboral: el “retoque” a los descuentos por enfermedad o accidentes es otra canallada


De acuerdo a las últimas informaciones, el gobierno accedería a modificar la cláusula que impone descuentos salariales a los trabajadores que pidan licencia por enfermedades o accidentes fuera del trabajo. Según anunció Bullrich, la cláusula cuestionada sólo será ´retocada´ para exceptuar del descuento a las licencias por enfermedades graves o degenerativas. Naturalmente, se trata de casos excepcionales: la enorme mayoría de las dolencias que puede sufrir un trabajador quedarán incluidos en la contrarreforma. 
 Pero existe una trampa: porque los descuentos salariales -según se trate de un percance o una enfermedad- serán mucho mayores. “La reforma propone … aplicar es(os) porcentaje(s) únicamente sobre el Salario Básico de Convenio, excluyendo variables, horas extras, viáticos y premios”. (Ámbito Financiero, 17.2) De ese modo, lo que se presenta como el pago de un 75% del salario puede transformarse en un 40%, según resulte la diferencia entre el salario básico y el de bolsillo.
 Presentar a la enfermedad de un trabajador como un hecho “privado” o “ajeno a la empresa” es una tropelía. Para quien trabaja en una fábrica o en un hospital entre la tercera parte y la mitad del día, y despliega allí el 80% de sus energías físicas y mentales, ninguna enfermedad es ajena al trabajo. Convertir al deterioro físico de un trabajador en un “asunto privado” desconoce el carácter social de la explotación de la clase obrera. La clase capitalista deja de hacerse cargo del de pago de una parte del valor de la fuerza de trabajo, que no puede escindirse entre el tiempo de desgaste activo y el que no lo es. El descuento del salario, por motivos de enfermedades y accidentes, empujará a los trabajadores al regreso prematuro al trabajo. Por lo tanto, el régimen negrero que se quiere aprobar convertirá a los lugares de trabajo en potenciales focos infecciosos y, naturalmente, expondrá al trabajador lesionado -y todavía no recuperado- a mayores accidentes laborales. 
 Bullrich y Milei, insistimos, no han “resignado” esta disposición brutal. Están maniobrando para salvarla.
 La CGT ha convocado a un paro de 24 horas para la fecha del tratamiento del proyecto en Diputados, o sea para el hecho consumado, como ya ha ocurrido con la negligencia a enfrentar el tratamiento en el Senado. La burocracia de la UTA ha anunciado una adhesión condicionada, para extorsionar la carta de los subsidios en favor de sus patronales. Impulsemos un paro de 48 horas, que arranque antes del tratamiento en Diputados, que sea activo y preparatorio de una huelga general indefinida hasta la derrota de la ley. 

 Marcelo Ramal
 17/02/2026

lunes, 16 de febrero de 2026

Reforma laboral: Esto recién empieza | La Clase que Mueve al Mundo

Milei va a la "Junta de Paz" de Trump a avalar el protectorado imperialista en Gaza


Alinean a Argentina con el genocidio al pueblo palestino y la ofensiva bélica yanqui. 

 Javier Milei participará en la reunión inaugural de la “Junta para la Paz” en Gaza, que tendrá lugar en Washington el 19 de febrero. Se trata del protectorado que Trump, de la mano de otros líderes internacionales, quiere imponer en la Franja con el objetivo no solo de propinarle una derrota histórica al pueblo palestino, sino también de convertirla en un polo turístico, quedarse con sus riquezas y tener una nueva región de influencia en el marco de su disputa por la hegemonía económica y política en Medio Oriente. 
 El encuentro fue convocado por Trump, que busca terminar de darle forma al régimen títere que pretende establecer en Gaza como parte del proyecto presuntamente pacificador. Allí anunciaría el plan de reconstrucción multimillonario del enclave, haciendo eje en la recaudación de fondos y en el despliegue de tropas. También participarán delegaciones de países como Marruecos, Turquía, Egipto, Arabia Saudita, Catar e Indonesia, que han adherido, al igual que Milei, a la iniciativa trumpista. En su momento, desde la Casa Rosada dejaron trascender su disposición a ofrecerle tropas a Trump. 
 Milei apoya fervorosamente la ofensiva genocida que el Estado de Israel está llevando adelante en Gaza desde octubre de 2023 y ha colocado a la Argentina como peón de los yanquis en el tablero de sus operaciones imperialistas por la disputa del mercado mundial. En este sentido, ha reforzado sus lazos militares con Estados Unidos, ofreciéndole la Patagonia para que instale una base militar, y selló un acuerdo comercial que implica la entrega de minerales críticos a las compañías norteamericanas para que puedan competir con China en un terreno donde el gigante asiático mantiene una primacía.
 Por su parte, Yakarta podría aportar unos 8.000 soldados a la fuerza multinacional que quiere desplegar Trump en el territorio costero. Marruecos, que viene de realizar maniobras militares conjuntas con Israel y ha alcanzado pactos en materia de defensa (por ejemplo, la construcción de una planta israelí de fabricación de drones cerca de Rabat), desplegaría otros tantos. Y El Cairo, que ha colaborado con Israel manteniendo cerrado el corredor de Rafah durante toda la ofensiva genocida, fungiría como “actor logístico” (Atalayar, 13/2). 
 El criminal Netanyahu viene de confirmar la adhesión del ente sionista a la “Junta para la Paz”, tras la reunión que mantuvo este miércoles en Washington con Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio. El eje del encuentro, sin embargo, fue Irán, país al que Estados Unidos amenazó con intervenir militarmente. Para presionar a Teherán, a la que exigen que desmantele su plan nuclear y su programa de misiles balísticos, los yanquis anunciaron el envío de un segundo portaaviones a las aguas de Medio Oriente.
 En el comité para la “paz” participan Trump, su yerno inmobiliario Jared Kushner, Rubio y el expremier británico Tony Blair –promotor de la invasión de Irak en 2003. La Junta se topó con la reticencia de la Unión Europea, aunque no por su carácter colonial y pro genocidio, sino porque el magnate republicano busca que se convierta en un organismo capaz de intervenir en otros conflictos en la región. Los europeos no quieren que la ONU, que también ha avalado guerras y masacres (guerra de Corea, guerra del Golfo, Afganistán, Libia, etc.), sea relegada a un segundo plano y Trump vea incrementado su poder. 
 Trump viene de anunciar que el cese al fuego que decretó para Gaza va por la segunda fase, que implica, entre otras cosas, la retirada del Ejército sionista. Pero sus tropas siguen apostadas en más de la mitad de Gaza y todavía resta ver si la resistencia palestina depondrá las armas o no. Mientras tanto, la ofensiva sionista contra el pueblo palestino continúa; como parte de esto, Israel avanzó en ataques contra Líbano anunciando el asesinato de un miembro de Hezbolá. 
 Los muertos en Gaza superan los 72 000 y los colonos fascistas israelíes acechan a las comunidades en la Cisjordania ocupada. En este contexto, por otro lado, un informe publicado por el medio catarí Al Jazeera señala que Israel usó armas térmicas y termobáricas, suministradas por Estados Unidos, para asesinar palestinos en Gaza. Se trata de armas prohibidas internacionalmente que pueden generar temperaturas de más de 3000 grados Celsius y son capaces de convertir humanos en cenizas en cuestión de segundos. Casi 3.000 palestinos habrían muerto en un ataque de rasgos explícitamente nazis. 
 Milei también encubre y niega el genocidio que la dictadura de Videla y compañía impulsaron contra la clase trabajadora argentina. Por eso es clave que preparemos una gran movilización para el 24 de marzo, a 50 años del golpe, contra la impunidad de ayer y de hoy, y en apoyo al pueblo palestino que se resiste a ser eliminado. Fuera el sionismo y el imperialismo de Gaza, Cisjordania y todo Medio Oriente. Abajo la junta colonial. Rechazamos la participación de Argentina en ella y reclamamos la ruptura de relaciones con Israel. 

 Nazareno Suozzi

Milei y Bullrich profundizan la persecución contra la población migrante


Operativo contra migrantes en Liniers 

En las últimas semanas se viene desplegando una escalada represiva contra la población migrante impulsada por el gobierno de Javier Milei y Patricia Bullrich. Operativos sorpresa de la Policía Federal, redadas selectivas y controles arbitrarios se multiplican en distintos puntos del AMBA, configurando una política de persecución por portación de rostro contra trabajadores pobres y comunidades migrantes.
 La semana pasada los operativos se concentraron en Villa Celina y, en los últimos días, en el barrio de Liniers. Allí, efectivos de la Federal exigieron documentación de manera indiscriminada, demoraron personas sin causa y amedrentaron a familias enteras en plena vía pública. Comerciantes y vecinos denunciaron un verdadero operativo de caza, con detenciones al voleo y amenazas de deportación, bajo el eufemismo de “controles administrativos”. 
 Esta ofensiva represiva tiene su correlato en los aeropuertos. El caso de Bicho, travesti migrante oriunde de Colombia, expone con crudeza el carácter reaccionario, discriminatorio y arbitrario de la política migratoria del gobierno. Bicho fue directamente impedide de ingresar a la Argentina, permaneció demorade durante horas en el aeropuerto sin recibir ningún tipo de explicación ni respuesta oficial, y finalmente fue devuelte a Brasil, desde donde provenía. No existió causa judicial, ni resolución fundada, ni instancia de defensa: solo una decisión administrativa basada en la discriminación y el disciplinamiento. 
 Lejos de tratarse de hechos aislados, estos casos forman parte de una orientación general. En la Villa 31, el gobierno avanzó con la instalación de garitas de seguridad dentro del propio barrio, profundizando un esquema de militarización y control permanente sobre la vida cotidiana. Estos puestos funcionan como espacios de hostigamiento, identificación forzada y vigilancia, afectando de manera directa a trabajadores y trabajadoras migrantes. 
 Lo que el gobierno presenta como una política de “orden” es, en realidad, un ataque directo contra los sectores más explotados de la clase trabajadora. No hay controles en Nordelta, ni redadas en barrios cerrados, ni persecución a empresarios evasores, narcos o fugadores. El blanco es claro: los laburantes de villas, barrios populares y zonas comerciales donde se concentran trabajadores migrantes. 
 Esta avanzada se apoya en los decretos antimigrantes de Milei, el traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones al Ministerio de Seguridad y la coordinación directa con las fuerzas federales. El gobierno copia sin disimulo el modelo de Donald Trump en Estados Unidos, con su propia Gestapo llamada ICE, dedicada a sembrar terror, dividir a la clase trabajadora y criminalizar la pobreza. 
 El objetivo político es evidente: utilizar el racismo, la xenofobia y la transfobia como herramientas para desviar la bronca social provocada por el ajuste brutal, los despidos y la precarización laboral. La criminalización de la migración busca enfrentar a trabajadores contra trabajadores y naturalizar un régimen de excepción para los sectores más vulnerables. 
 Frente a esta ofensiva, la respuesta debe ser colectiva y organizada. Es necesario fortalecer la organización en los barrios, en los lugares de trabajo y en las comunidades, uniendo a trabajadores migrantes y no migrantes, defendiendo a cada persona perseguida, denunciando cada redada y enfrentando las deportaciones.
 Migrar no es delito. 
Nadie es ilegal. 
Si vienen por une, vienen por todes. 

 Migrantes Organizadxs

 Si sufrís o sufriste algún amedrentamiento por parte de la Policía o del personal de Migraciones, o conocés a alguien privado de su libertad sin más motivo que su nacionalidad comunicate por Whatsapp al : 1168720548

El sable corvo de San Martín: manipulación histórica y militarismo


En una clara maniobra de manipulación histórica, y política, el gobierno nacional dispuso el traslado del sable corvo que San Martín utilizara en su cruzada emancipadora. Por medio del DNU 81/2026 fechado el 2 de febrero y firmado por Javier Milei y el ministro de Defensa Carlos Presti, la custodia oficial, desde el 7 de febrero, regresó a la sede principal del Regimiento de Granaderos a Caballo, en el barrio porteño de Palermo, tras más de una década de integrar la colección del Museo Histórico Nacional (MHN), ubicado en el barrio de San Telmo. El acto de traspaso se realizó en la ciudad santafesina de San Lorenzo, a 213 años del Combate de San Lorenzo, donde Javier Milei fue el responsable de entregar la pieza a sus nuevos custodios.
 Uno de los argumentos blandidos por los libertarios para justificar el traslado es que el sable fue donado en 1897 al Estado Nacional, pasando a ser parte del patrimonio público argentino. Partiendo de esta caracterización, el hilo conductor del DNU 81 es que es una obligación estatal el resguardo de los símbolos patrios y que “la presente medida se inscribe en una decisión del Estado nacional orientada a honrar la historia nacional, asegurar una administración responsable del patrimonio público y reafirmar, a través de sus símbolos fundacionales, la soberanía, la independencia y la libertad como principios rectores del orden republicano”.

 Un poco de historia 

En septiembre de 1811, y luego de haber servido al ejército español durante 20 años, el teniente coronel José de San Martín se traslada a Londres y antes de emprender la vuelta, a las ahora denominadas Provincias Unidas del Río de la Plata, decide hacerse de un arma blanca, adquiriendo un sable shamshir usado, de origen árabe y de hoja alfanjada que lo acompañaría en toda la guerra de la independencia. El 3 de febrero de 1813, San Martín lo usaría por primera vez en la Batalla de San Lorenzo, en la que fuerzas independentistas vencieron a las tropas realistas. Fue el único combate librado por San Martín y los Granaderos a Caballo en territorio argentino. Luego de su periplo, el 10 de febrero de 1824, San Martín se embarca rumbo a Europa, pero sin el sable corvo, que, según historiadores especializados en el tema, quedó en la ciudad de Mendoza en poder de Josefa Ruiz Huidobro, a quien le confió su equipaje y papeles. 
 En una carta fechada en París el 5 de diciembre de 1835, San Martín le encarga a su yerno, Mariano Balcarce y a su hija Merceditas, quienes se encontraban de viaje en estas tierras, que “(...) se traigan (...) mi sable corvo, que me ha servido en todas mis campañas de América, y servirá para algún nietecito, si es que lo tengo". Dos años más tarde será entregado por el mismo Balcarce en Francia. 
 Casi diez años después, San Martín redacta su testamento en Paris, el 23 de enero de 1844, en el que se puede leer que el sable corvo "le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla". La relación epistolar entre Rosas y San Martín se inició a instancias del bloqueo francés en 1838 realizado en el Río de la Plata contra la entonces Confederación Argentina, y a través de una misiva, San Martín ofrecía sus servicios de combate ante la agresión externa. Luego de la muerte de San Martín el 17 de agosto de 1850, el 30 del mismo mes, Balcarce, en su carácter de albacea, se dirige a través de una carta a Rosas, dando cuenta de las disposiciones del testamento y al poco tiempo le envía el sable. 
Luego de la derrota de Caseros, Rosas se embarca hacia Inglaterra el 10 de febrero de 1852, llevando consigo el sable corvo. Tras la muerte de Rosas el sable queda en manos de su hija Manuelita y de su yerno, Máximo Terrero. En 1896 al inaugurarse el Museo Histórico, la familia de Rosas lo dona con la condición de que permanezca exhibido en ese museo.
 El 12 de agosto de 1963 el sable fue sustraído del Museo por cuatro militantes de la Resistencia Peronista que querían utilizarlo como prenda de cambio por el cadáver de Eva Perón. Doce días después del robo, el sable fue restablecido por el ex capitán Adolfo César Philippeaux (de origen peronista y participante del levantamiento de Valle en 1956) que al enterarse que el arma estaba en posesión de la Resistencia, les exigió su devolución. El destino final que planeaban los miembros de la Resistencia era hacérselo llegar a Perón, trazando, según la organización, una continuidad histórica entre San Martín, Rosas y Perón.
 Dos años después, el 19 de agosto de 1965, el sable fue nuevamente robado, esta vez por una pequeña organización armada peronista y once meses después fue recuperado por los servicios de inteligencia del Ejército. Onganía, dándole una envestidura militar, lo puso bajo custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo hasta el 2015, cuando por el DNU 843/2015 del gobierno de CFK, volvió al Museo Histórico Nacional, en donde permanecía un destacamento de granaderos. 

 Cuestionamientos 

Por su importancia simbólica y por el intento de apropiación histórico por parte de los liberticidas, el traslado despertó cuestionamientos desde diferentes sectores. En principio María Inés Rodriguez renunció a su cargo como directora del MHN. Su antecesor en el cargo, Gabriel Di Meglio, también renunció al cargo debido a los recortes presupuestarios y a la controversia instalada por los libertarios sobre el traslado del sable. 
 Desde la Asociación Argentina de Investigadores en Historia señalaron que la “medida representa un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico, al subordinar criterios museológicos a decisiones discrecionales del Poder Ejecutivo”.
 Por su parte herederos de la familia Terrero, presentaron una acción judicial para impedir el traslado. Los descendientes de Rosas argumentan que el sable debe permanecer en el MHN. En el escrito judicial alegan que “(...) el cargo oportunamente asignado como condición en la donación, que fuera aceptada por el Estado Nacional”. En este sentido, la acción de Milei no solo viola la voluntad del donante, sino que habilita jurídicamente la revocación de la donación. El Código Civil y Comercial es claro: cuando se incumple el cargo, la donación cae, lo cual plantearía una grave incertidumbre. 
 En su alocución en el acto realizado en San Lorenzo, Milei, en una clara alusión al peronismo, señaló que “no es de extrañar que hoy este mismo sector pone el grito en el cielo por lo que en realidad es un acto de justicia histórica. Pero los argentinos no nos vamos a dejar manipular”. 
 Lo cierto es que Milei, al igual que Onganía en 1967, dispuso el traslado del sable de un espacio civil y educativo, como lo es el MHN, a un cuartel militar de acceso restringido. Pero la apropiación histórica no es patrimonio de los liberticidas. CFK en 2015, cuando decide pasar el sable al MHN, lo hizo enrolada en su política de cooptación de los organismos de derechos humanos, separando a San Martín de su dimensión militar. Milei de una manera desembozada “viene utilizando la figura de San Martín, los Granaderos (...) como elementos de legitimación política, vaciándolos de su complejidad histórica y resignificándolos al servicio de su propio proyecto ideológico” (La Insuperable 3/2). 
 El traspaso del sable implica una señal a las cúpulas de las Fuerzas Armadas y a la militarización llevada adelante por el gobierno, que incluye la reincorporación de los militares en la esfera política, a través de diferentes iniciativas, como el nombramiento de Presti al frente del Ministerio del Interior, lo que se combina con la obstaculización de los juicios de lesa humanidad de la última dictadura militar. Otra instancia del militarismo empujado por el gobierno se asocia a la ruptura con una hija dilecta de la “familia militar”: la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien en sus redes sociales se ha encargado de admitir, que, en términos políticos, ya no forma parte del gobierno, y éste se quiere hacer de su activo político. Los envalentonados libertarios, pensando en las presidenciales del 2027, hablan de una nueva compañera de fórmula de Milei con ascendencia en el sector militar. 
 A 50 años del golpe de Estado, ante el militarismo del gobierno, el próximo 24 de marzo debe convertirse en una demostración única de conciencia política, ante las aberraciones de la camarilla gobernante de corte fascista y sus socios que atraviesa a todo el arco político burgués. 

 Lucas Giannetti 
 10/02/2026

domingo, 15 de febrero de 2026

James Petras (1937–2026): una voz de clase contra el imperio


James Petras falleció pacíficamente el 17 de enero de 2026 en Seattle, Washington, rodeado de su familia. Prolífico académico y activista, dedicó su vida a desafiar el poder, el imperialismo y la desigualdad. Su muerte irrumpe en un momento en que América Latina vuelve a estremecerse bajo el peso de reformas antiobreras, militarización interna y ofensivas abiertas del capital financiero. No es un dato menor: Petras dedicó su vida a demostrar que el imperialismo no es una metáfora ni una consigna, sino una estructura concreta de dominación que articula capital transnacional, Estados subordinados y élites locales asociadas. Nacido en Boston en 1937, formado en la Universidad de Boston y doctorado en Berkeley, profesor en Binghamton University, fue más que un académico prolífico; fue un intelectual militante que eligió intervenir en la lucha de clases latinoamericana con nombre y apellido.
 Su obra sobre el imperialismo en el siglo XXI, la recolonización financiera y el papel de las burguesías compradoras anticipó procesos que hoy se despliegan con brutalidad. Mientras el progresismo administraba la transición al neoliberalismo y la derecha perfeccionaba su aparato represivo, Petras insistía en que el modelo no era un error técnico sino el resultado de una derrota histórica de la clase trabajadora. Denunció que el neoliberalismo no avanzó solo por decretos del FMI o del Banco Mundial, sino también por la construcción de una red capilar de mediaciones “sociales” que desactivaron la confrontación directa. 
 En Chile esa advertencia tuvo un rostro preciso. Durante la transición pactada, las ONG proliferaron al calor del financiamiento extranjero y del discurso de la “sociedad civil” como sustituto del poder popular. Muchas de ellas, que en los años de dictadura cumplieron tareas humanitarias valiosas, fueron progresivamente reconvertidas en engranajes de una arquitectura política destinada a administrar la pobreza, fragmentar la organización obrera y reemplazar la lucha de clases por proyectos, talleres y microemprendimientos. La desmovilización social que acompañó la consolidación del modelo neoliberal no puede comprenderse sin ese dispositivo que, bajo lenguaje progresista, operó como correa de transmisión del plan imperialista: contener, canalizar y neutralizar el conflicto para garantizar la estabilidad del mercado y el pago disciplinado de la deuda.
 Petras fue implacable en esa crítica. Señaló cómo la financiación condiciona agenda, método y horizonte político; cómo el énfasis en la autoayuda desplaza la responsabilidad estatal; cómo la cooperación internacional se convierte en subordinación estructural. Su denuncia no fue una diatriba moral sino un análisis material: cuando el movimiento obrero es reemplazado por gestores de proyectos, cuando la solidaridad de clase es sustituida por la competencia por fondos, el capital gana sin necesidad de tanques. La experiencia chilena de los noventa y dos mil confirmó esa tesis con creces. 
 Al mismo tiempo, su defensa del análisis de clase frente al culturalismo fragmentario mantiene plena vigencia. La precarización masiva, la informalidad y el desarraigo no disolvieron la explotación; la reconfiguraron. La tecnología no abolió la clase trabajadora; la sometió a nuevas formas de control y autoexplotación. El antiimperialismo no se volvió obsoleto con el fin de la Guerra Fría; se profundizó con la financiarización global y el extractivismo intensificado. En ese sentido, la figura de Petras reaparece hoy cuando se anuncia una nueva vuelta de tuerca autoritaria en Chile bajo la figura de José Antonio Kast, expresión descarnada de un proyecto que combina liberalización económica, disciplinamiento social y alineamiento geopolítico sin matices. 
 Pero honrar a Petras no significa canonizarlo. Su obra debe leerse críticamente, discutirse, tensionarse allí donde simplificó o donde su polémica fue más amplia que rigurosa. Justamente porque fue un intelectual de combate, su legado exige el mismo tratamiento que él reclamaba para el marxismo: análisis concreto de la situación concreta, sin dogmas ni concesiones. Leer a Petras hoy implica volver sobre sus textos sobre imperialismo, ONG y clase, confrontarlos con la experiencia acumulada y utilizarlos como herramientas para reorganizar una oposición de clase frente a la ofensiva que se despliega. 
 En un momento en que la derecha radicalizada pretende convertir la regresión social en programa de gobierno y en que amplios sectores del régimen se disponen a colaborar en nombre de la gobernabilidad, la mejor despedida para James Petras no es el homenaje ritual, sino la acción consciente. Leerlo, criticarlo, actualizarlo y superarlo allí donde sea necesario es parte de la tarea de recomponer una estrategia antiimperialista y obrera capaz de enfrentar el proyecto que hoy personifica Kast. Porque si algo sostuvo Petras hasta el final fue que sin organización independiente de los explotados no hay soberanía, no hay democracia real y no hay futuro para los pueblos.  

Fernando López MacKenzie

El pensamiento de la barbarie


Me da pudor repetirme, pero luego de treinta años, siempre escucho y leo los mismos argumentos, más cargados de obviedad que de confirmación histórica, como si el mundo hubiese sido creado ayer. Por supuesto que nadie es dueño de la verdad y hasta los físicos cuánticos del MIT se equivocan con los quarks, pero es penoso tener que escuchar, con respeto, teorías de borrachos de bar (por recordar a Umberto Eco) como si estuviesen descubriendo la pólvora o, peor, la piedra filosofal; y como si sus desvaríos o, peor, sus clichés de siempre tuviesen el mismo valor que la Teoría de la evolución o la Teoría de la Relatividad. 
 Hoy, a los borrachos de bar, se les han sumado mercenarios académicos, o algo parecido, dispuestos a sostener que “la Tierra es el centro del Universo” con tal de que alguna gran editorial (a juzgar por la historia, promovidas por la CIA y por pequeñas donaciones de grandes corporaciones) los lance a la fama y a ingresos de ventas que, de otra forma, por el solo peso de sus ideas, seguirían siendo solo borrachos de bar―con algún título universitario, claro. El mercado y la cultura consumista saben lo que hacen: explotan nuestras emociones cavernícolas, en instituciones medievales, con una tecnología de los dioses―por parafrasear a Edward Wilson. 
 Desde hace muchos años, cada vez que en alguna de mis clases dibujo tres rombos contiguos en la pizarra y pregunto qué es, siempre, y sin excepciones, los estudiantes me responden que “es un cubo”. 
 No son niños, son universitarios. 
 “¿Un objeto de 3D?”, insisto, para que no queden dudas. La respuesta es siempre obvia: 
 “Sí, ¡claro!” Un objeto de tres dimensiones. No recuerdo una excepción en ninguna de mis clases, pero sí sabemos que algunos pueblos de Polinesia, antes de la colonización, solían ver una figura en 2D, en lugar de un cubo; en cambio, no veían una historia en una secuencia de una historieta. 
 Cuando estoy un poco aburrido, arrimo la cara a la pizarra y miro la figura del supuesto cubo desde la superficie: 
 “Pues, yo no veo ningún objeto”, les digo. “Desde aquí, más bien se ve una línea, como si desde sus butacas se viese sólo una figura en de dos dimensiones…” 
 “El cubo es real porque lo puedo ver”, me dijo un estudiante.
 Le proyecté una pantalla amarilla. 
 “Es este color que ven aquí real?” 
 Respuesta unánime: 
 “Obvio, es el amarillo. It’s the color yellow. Lo vemos todos. Es real”. 
 “Entiendo. Es real” les contesté. “Sin embargo, es una realidad que no existe. Al menos, no es más real que los sueños.”
 Hubo una risa unánime. 
 Este amarillo no existe fuera de nuestros cerebros. El proyector, como cualquier pantalla digital, sólo proyecta verde, rojo y azul. Ni siquiera nuestra retina tiene conos sensibles al amarillo. Es una ilusión, una ilusión consistente que nos evita chocar en un cruce con semáforos. Exactamente igual a la inexistencia del olor de una rosa, que solo existe cuando alguien la acerca a su nariz. Antes y después, el olor no existe. O Nocturnos de Chopin. Esa belleza de piano es una “complicidad humana”, pero sin una persona que la escuche, es simple vibración del aire, como el olor es simple química antes de convertirse en olor en un cerebro animal. 
 Tengo un gran respeto por los jóvenes, porque sé que, aún de viejos, seguimos aprendiendo, cambiando o ajustando nuestra comprensión del mundo. Para peor (¿por qué para peor?), nunca podemos decir que alcanzamos la verdad, al menos que seamos algún tipo de fanático, uno de esos que sobran en la historia de la Humanidad. 
 Lo que me queda claro es que, sin la ahora maldita educación (“los profesores son los enemigos”, JD Vance, JG Milei) deberíamos empezar como los sumerios antes de sus complejas tablets de arcilla y su Silicon Valley, hace 5.200 años; o como los cavernícolas, casi un millón de años atrás, dominando el fuego para, así, de viejos, descubrir que el 73 es el número más misteriosos o que menstruar no significa estar enferma, sino todo lo contrario. 
 Esta proyección de lo que entendemos (el cubo) sobre lo que vemos (los rombos) es universal. También creo que ya analizamos y repetimos hasta el cansancio que hay palabras que son ideoléxicos (¿cubos?) y, por lo tanto, su significado es un producto histórico, el resultado de múltiples luchas filosóficas, políticas y sociales (La narración de lo invisible: Una teoría política sobre los campos semánticos, 2004). 
 Así también, por ejemplo, cuando hablamos de Europa y África en el siglo XIII, o más tarde, proyectamos en esas dos palabras nuestro limitado conocimiento y vemos un continente desarrollado y otro pobre, el exacto contrario de la realidad. 
Lo mismo con los siglos que duró el Imperio árabe y la Europa de entonces. Una era el centro desarrollado del mundo y otra una periferia llena de fanáticos talibanes―y no era precisamente el mundo islámico. 
 Lo mismo podemos decir con palabras como “estadounidense”: los más fanáticos chauvinistas ni siquiera consideran que el pasado es un país extranjero, y que el estereotipo de “americano”, el cowboy (ese mexicano blanco) tipo Clint Eastwood (esa invención de un italiano) hubiese sido irreconocible para la generación fundadora, más británica en sus formas―no en su fanatismo de la propiedad privada a través de la violencia del despojo ajeno. 
 Esta tesis que publicamos en la Universidad de Georgia en 2004, aunque ponía el acento en una guerra cultural (sin negar el valor históricamente probado de la lógica marxista del materialismo dialectico, aunque en apariencia se le oponga) pretendía exactamente lo contrario a los productos sucesivos de la actual guerra cultural. 
 Cuando leímos afirmaciones como que “el nazismo era de izquierda” porque su nombre completo era “Nacional Socialismo”, lo tomamos como cuando un niño nos dice que en la Antártida los pingüinos caminan patas arriba, porque el Sur está abajo. O que la Tierra es plana, para no irnos tan lejos. Naturalmente que el comercio del odio, la crueldad y la tontería siempre será muy rentable para las grandes editoriales y los grandes medios. 
 Si seguimos esta línea de análisis pseudo-etimológico, habrá que decir, sin ningún lugar a dudas, que “los libertarios son comunistas anarquistas”. Ese es el origen de la palabra y de la bandera libertaria. Es decir, o sea, Ron deSantis, los MAGA, los libertos de Milei, de Bolsonaro, de Kast (los neofascistas, los miembros ultraconservadores del CPAC que fundó esta corriente orgullosa de su mediocridad) son anarco-sindicalistas y comunistas anarquistas. Digo, para entendernos con el nivel cloaca que domina hoy el pensamiento (si se puede llamar así) antiilustrado y anti cultura. 
 El pensamiento de la barbarie. Claro, para disimular, hay que acusar a los demás de nuestras dolencias. Un personaje de El mar estaba sereno (2016), whisky mediante, reconocía que “había fracasado repetidas veces en el vulgar intento de ser amado por los demás. En compensación, había logrado la admiración y el temor ajeno, como un dios antiguo, aunque en la medida justa y necesaria. Pero no el cariño y mucho menos el amor de nadie… Con el tiempo había desarrollado su propia teoría psicológica, a pesar de sus rudimentos intelectuales: todo individuo que se ama por lo que hace, se detesta por lo que es”. 

 Jorge Majfud | 21/01/2026

sábado, 14 de febrero de 2026

La marcha de la CGT contra la reforma laboral. El balance

Acto en el Garrahan contra los sumarios y la reforma laboral / Alejandro Lipcovich y Pino Oroz

Jeff Bezos despidió a un tercio de los periodistas del Washington Post


El multimillonario cada vez más cerca de Trump

 El Washington Post, tal vez uno de los diarios más prestigioso del mundo, en medio de un apoyo cada vez más descarado a Donald Trump, despidió la semana pasada al 30% de su personal, trabajadores del área comercial y más de 300 periodistas de los 800 que componían la redacción. Jeff Bezos, el creador de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, compró el Post hace 8 años. Con estos despidos diezma las secciones de deportes, noticias locales y cobertura internacional. Dice el New York Times, “las secciones emblemáticas del diario”. 
 The Post Guild, la plataforma sindical de los trabajadores del Post, aseguró en redes sociales: “Solo en los últimos tres años, la plantilla de The Post se redujo aproximadamente en 400 personas (se incluyen los cerca de 300 de esta semana). Continuar eliminando puestos de trabajo solo debilita al periódico, ahuyenta a los lectores y socava la misión de The Post: exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismos y proporcionar información crítica a comunidades de toda la región, del país y del mundo". Pero si hay algo que Bezos no pretende en absoluto es “exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismo”. 
 “El Post”, que se publicó por primera vez en 1877, es una institución nacional y en Estados Unidos se considera un símbolo de la libertad de expresión, sobre todo a partir del caso Watergate, la investigación de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein que acabó con la presidencia de Richard Nixon en 1974. 
 El director ejecutivo Matt Murray confirmó el despido de un tercio del personal en una videoconferencia de apenas 12 minutos el 4 de febrero. Explicó que Bezos “había perdido demasiado dinero” y que el tráfico de noticias on line –“en parte por el auge de la IA generativa”- se había reducido a casi la mitad en los últimos tres años.
 “La gente no lee sus artículos”, espetó a los despedidos, alguna de las plumas más reconocidas del periodismo occidental. Todos los comentaristas, sin embargo, coinciden en que “el giro ideológico de la publicación desde hace un par de años le ha supuesto una gran pérdida de suscriptores” (El País 5/2). 
 Con el ajuste en curso desaparecen las secciones de deportes, de libros y el pódcast diario “Post Reports”. Redujeron drásticamente la información local y la internacional, emblemas del diario. También despidieron a los corresponsales extranjeros y enviados especiales, lo que supone la desaparición de todo los equipos de Oriente Medio, India, Australia y Ucrania. El editor del área internacional, Peter Finn, renunció. También echaron a la totalidad de los fotógrafos. 
 En lo sucesivo el diario se centraría más en las noticias y la política nacionales, así como en los negocios y la salud, dijo Murray. 
 En una demoledora nota en The Atlantic, la varias veces Premio Pulitzer Ashley Parker, que supo editar 8 años el Post hasta que se fue dando un portazo, señala que el desguace de la redacción vuelve imposibles las coberturas de fondo tradicionales del diario y promueven un medio más trivial, de lectura rápida. 
 La debacle del Post tiene muchas explicaciones. Aunque es irrefutable la crisis de la prensa escrita en el contexto de explosión de las redes sociales, a fines de 2003, Bezos reorganizó a toda la mesa de editores y contrató a Will Lewis, un editor británico involucrado en varios escándalos. 
 Lewis apeló a la inteligencia artificial para potenciar los comentarios, los podcasts y sumar noticias breves y “livianas”. Simultáneamente, Bezos ordenó cancelar el apoyo a la candidata presidencial demócrata Kamala Harris. En respuesta, en un par de días cientos de miles de suscriptores cancelaron sus suscripciones.
 Los despidos están generando un terremoto político, que precipitaron la renuncia de Lewis. En las redes, los trabajadores exigen que Jeff Bezos cancele de inmediato los despidos o venda el periódico “a alguien dispuesto a invertir en su futuro”. 
 “Este es un día trágico para el periodismo estadounidense, la ciudad de Washington y el país en su conjunto”, dijo Jeff Stein, corresponsal jefe de economía. 
 El exdirector ejecutivo Martin Baron - el diario obtuvo once premios Pulitzer durante sus ocho años de mandato- afirmó que el miércoles “figura entre los días más oscuros de la historia de una de las organizaciones de noticias más importantes del mundo (…) al público se le negará la información de base, basada en hechos, sobre nuestras comunidades y sobre el mundo, que es más necesaria que nunca”, escribió. 
 Baron sabe de lo que habla. Durante el primer gobierno de Trump, Baron dio luz verde a una versión gráfica del informe Mueller, que investigó las maniobras de republicano en 2016 para torcer el resultado electoral en su favor, en alianza con Rusia. Trump intentó infructuosamente echar al fiscal Mueller y prohibió la difusión de las conclusiones de la investigación, que el Post publicó sin pestañear. 
 Otro choque con Trump se produjo cuando el Congreso se negó a crear una comisión (al estilo del 11 de septiembre) para investigar el asalto al Capitolio y el intento de autogolpe del republicano el 6 de enero de 2021, para impedir que Biden asumiera. 
 El Post, dirigido por Baron, decidió entonces hacer lo que el Congreso no haría: formó un equipo de un centenar de periodistas de toda la redacción que produjo una exhaustiva investigación, «The Attack», considerada la historia definitiva del ataque fascista promovido por Trump al Capitolio. 
 Es esa tradición la que Bezos quiere borrar. “Los repugnantes esfuerzos de Bezos por ganarse el favor del presidente Trump han dejado una mancha especialmente fea. Se trata de un caso de estudio de destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida”, concluyó Baron. 
 El pasado jueves, a pesar de las temperatura bajo 0, hubo una protesta ante la sede en Washington del periódico. Centenares de personas, periodistas y lectores, corearon consignas y mostraban pancartas, algunas con lemas como “Don´t murder The Post” (“No asesinen al Post”).
 “Este periódico es una defensa esencial contra cambios aterradores en nuestra política y cultura. Creo que estamos al borde de dejar de ser una democracia libre y, en algunos casos, ya hemos pasado a un modelo autoritario”, dijo un periodista que suma varias décadas en la jefatura de redacción. 
 Claire Tran, que trabajó como editora de redes sociales en el Post durante dos años, opinó que “la frase la democracia muere en la oscuridad es cierta y Bezos está apagando las luces. La democracia estadounidense sufre otro golpe bajo Trump”. 
 Muchos afirman que detrás de los recortes hay algo más que una cuestión financiera. La revista The Atlantic publicó una columna demoledora de la multipremiada periodista Ashley Parker contra Bezos y Lewis. "Estamos presenciando un asesinato", dice la nota que afirma que “la destrucción del Post es parte de un plan”. 
 Desde hace varios años, hay un éxodo de redactores que se alejan asqueados por el viraje derechista del diario y el deterioro de las condiciones de trabajo y su impacto en la calidad de la información. Entre 2023 y 2025, más de 200 se acogieron a algo parecido a un retiro voluntario. 
 En marzo pasado, Bezos anunció que la sección Opiniones se concentraría en adelante en los dos pilares de «las libertades personales y el libre mercado». Más alarmante aún, Bezos advirtió: “Los puntos de vista contrarios a esos pilares se dejarán para que los publiquen otros”. La editora Ruth Marcus renunció en el acto. En este momento no hay una sola columna que se pudiera considerar progresista o liberal en el sentido norteamericano del término, dice Marcus en un largo texto del New Yorker. “La inclinación a los elogios aduladores es inconfundible”, señala. 
 La libertad de prensa es incompatible con la regimentación de las relaciones sociales, el control policial de las calles, el secuestro y el asesinato de personas, la vulneración más brutal de las libertades públicas. 

 Olga Cristóbal 
 09/02/2026