jueves, 30 de abril de 2026

World Liberty Financial: El cajero automático del comandante de la guerra


La crisis de la empresa cripto, World Liberty Financial, del clan Trump, ilustra la fase terminal del capitalismo. El informe deja al descubierto que la familia presidencial utiliza la tecnología y el aparato del Estado como una aspiradora de plusvalía para rescatar sus propios negocios en medio de una economía de guerra. 
 Los Trump son herederos de una acumulación basada en la explotación de obreros de la construcción y los servicios que ahora mutó en una existencia parasitaria. El esquema funciona de manera criminal mediante la emisión del token WLFI para recaudar 715 millones de dólares de pequeños inversores y pedir luego préstamos usando esos mismos activos, que carecen de sustento real, como garantía. Genera deuda contra la nada misma mientras el presidente declaró ingresos personales millonarios por este concepto (Financial Times, 18/04/2026). Los ricos son ricos porque explotan la fuerza de trabajo, y en el caso del clan Trump, esa riqueza se multiplica mediante la rapiña de la propia arquitectura financiera que ayudaron a desregular.
 Este aprovechamiento oportunista no constituye un fenómeno aislado sino el método mismo de la política económica oficial a escala internacional, cuya expresión local es la causa $Libra. En Argentina, el clan Milei ha llevado la cotización moral del régimen por debajo del subsuelo al utilizar los mismos esquemas de estafa piramidal para pulverizar salarios y jubilaciones en favor del enriquecimiento ilícito. Lo que une a la camarilla gobernante con personajes como Novelli demuestra que el país ha sido encomendado a una banda de lúmpenes que se estafan mutuamente mediante delitos financieros. 
 El colapso de la empresa de los Trump está soldado a la política exterior de la Casa Blanca y a la movilización militar global. El informe revela que días antes de su inauguración, Trump vendió la mitad del capital de su firma a inversores de Abu Dhabi por 500 millones de dólares y poco después los Emiratos Árabes Unidos -país alineado al ataque a Irán y la exigencia de apertura del Estrecho de Ormuz (Infobae, 01/04/2026)- recibieron acceso privilegiado a tecnología estratégica de Estados Unidos (Financial Times, 18/04/2026). Este es el comandante de la guerra en acción que utiliza el poder militar para valorizar su patrimonio personal mientras prepara el terreno para nuevos choques. El destino de los jóvenes enviados como carne de cañón a los frentes internacionales se negocia en cenas pagadas por magnates del mundo cripto como Justin Sun. La guerra es la premisa necesaria para estas operaciones de legalización de capitales sucios y para el saqueo mundial. 
 La caída del precio del token y la rebelión de sus propios patrocinadores denuncian la completa descomposición del régimen en sus más altas esferas. Como dice el magnate Sun, el equipo del proyecto trata a la comunidad como “un cajero automático personal” (Financial Times, 18/04/2026). El capital ha abandonado la inversión fija para volcarse a estos instrumentos de rendimiento ficticio que funcionan como correas de transmisión de la plusvalía hacia las entidades privadas de la familia presidencial. El parasitismo financiero es la demostración definitiva de la debacle capitalista y el preludio de una catástrofe mayor. Esta es la vanguardia de la clase dominante que no es más que una lumpen burguesía, una banda de especuladores y genocidas con acceso a armas nucleares. Un sistema que solo sobrevive mediante el engaño piramidal y el exterminio bélico ha perdido todo derecho a existir. Solo la organización de la clase obrera podrá poner fin a este festín para planificar la economía en función de la humanidad y no del beneficio de los explotadores. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado 
 28/04/2026

Peter Thiel en Argentina | Informe de Lucia Alter en 14 Toneladas

Tarifazo permanente en el gas hacia el invierno, porque Vaca Muerta es para exportación


Modifican tarifas y rigen nuevos aumentos mientras las petroleras apuestan a la renta extraordinaria de exportar GNL. 

 El gobierno nacional avanza con el nuevo esquema tarifario para el consumo de gas, a aplicarse a partir del mes de mayo, con un rediseño de la composición de la tarifa con aumentos y una estructura del negocio del gas al servicio de las pretensiones de las petroleras de exportar la producción local, en un marco de suba del precio del gas por la guerra en Medio Oriente y de un gobierno que no impulsa ni una sola inversión ni obra pública para abastecer localmente la demanda interna.
 La medida impulsada por Enargas incorpora el Precio Anual Uniforme -que promedia el costo del gas para todo el año-, aplica ajustes vinculados a la revisión quinquenal y las “diferencias” acumuladas en períodos anteriores, con los tarifazos en las facturas de gas y luz y la disparada de los subsidios en beneficio de las petroleras. 
 Este tarifazo del gobierno, que se hará sentir en los próximos meses con el crecimiento de la demanda de la época invernal pese al nuevo PAU, ocurre al mismo tiempo de una desinversión en materia de abastecimiento local, cuando las obras y el gasoducto licitado recientemente se encuentran previstos para la exportación de gas y para los negocios de las petroleras, y no para abastecer una demanda local que todos los inviernos requiere de la importación de GNL. 
 Esto fue reconocido por la propia secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, quien manifestó que la Argentina tendrá que importar más de 20 buques de GNL durante el invierno, debido a la deficiencia y falta de transporte local para utilizar la producción de Vaca Muerta que se encuentra en alza, afirmando a su vez que resultaría “poco eficiente” invertir en obras que garanticen el abastecimiento interno para la temporada invernal, por lo cual se terminarán pagando los sobreprecios internacionales. 
 La lógica de la secretaria de Energía es solo válida para los negocios capitalistas, donde toda la obra e inversión está puesta en función de la exportación de gas, justamente para beneficiarse de esos precios internacionales y del ingreso de divisa extranjera –como ocurre con las carnes y otros bienes y servicios-y no en función de las necesidades sociales y productivas del país. 
 Esto se pondrá aún más de manifiesto cuando el gobierno deba pagar los buques de GNL importado a través de Enarsa, logística que preveía privatizar y trasladar directamente a la factura de las familias trabajadoras y que en el marco actual de disparada de los precios tuvo que dar marcha atrás. Lo que resta por verse es si, de todas formas, trasladará la totalidad de estos sobreprecios a las facturas, si lo hará parcialmente o si continuará la política de subsidios. 
 De conjunto, tenemos que no existe ninguna orientación en defensa de los trabajadores y consumidores, que establezca como punto de partida cuál es el precio real de producción del gas por parte de las petroleras, para que el precio final está vinculado a los costos reales de producción y no a la especulación capitalista ni a las vicisitudes de la guerra en Medio Oriente u otras contingencias. 
 Los servicios siguen subiendo en sintonía con otros rubros, como el transporte que ascenderá un 5,4% en el mes de mayo: 2 puntos porcentuales por arriba de la inflación de marzo. Todo se encarece en al vida de los trabajadores, mientras los salarios se derrumban con los techos paritarios del 2%. 
 Evitemos que Milei y las petroleras nos transfieran la factura de los negocios capitalistas, ahora con el gas. Que se garantice la provisión de la alta demanda de gas del periodo invernal a un precio que surja del verdadero costo de producción, lo que requiere del control obrero para garantizar que esto se cumpla, junto con las obras y la inversión necesaria para que la producción local pueda satisfacer la totalidad de la demanda de gas en invierno en el futuro inmediato.

 Marcelo Mache

El «viejo mundo» que muere: la metáfora del interregno


La crisis del neoliberalismo no es coyuntural, sino orgánica en el sentido gramsciano: el capital no puede ofrecer estabilidad, empleo digno, cuidados ni futuro ecológico 

 Desde los años 80, el capitalismo global consolidó un «bloque histórico» bajo hegemonía neoliberal: globalización de mercados, desregulación financiera, debilitamiento de los sindicatos... 
 A pesar de las promesas de desarrollo y aumento de la riqueza, el neoliberalismo produjo varias tendencias que llevaron a su propio agotamiento: crisis de representación de los partidos tradicionales, aumento de la desigualdad, y precarización de amplios sectores.
 En ese orden de cosas, el sistema desplazó la ganancia de la producción a la especulación, esto generó crisis cada vez más violentas. 
 Así, el capitalismo neoliberal no solo no logró estabilizarse, sino que transfirió riqueza de los trabajadores a los rentistas, las reformas laborales flexibilizaron el despido, se debilitaron los sindicatos, y crearon una masa de trabajadores precarizada. 
 Las corporaciones transnacionales dividieron el mundo en zonas de explotación máxima. Pero esta fase entró en crisis cuando la sobreacumulación financiera ya no pudo sostenerse sin rescates estatales masivos (2008). Como Lenin diría: el capitalismo agotó su capacidad de expandirse geográficamente; ahora solo se devora a sí mismo. 
 La localización productiva hacia China, México o el Sudeste Asiático multiplicó la oferta mundial de fuerza de trabajo, pero el desempleo estructural se reafirmó como una característica funcional. 
 El neoliberalismo acentuó la explotación irracional de la naturaleza: la privatización del agua, el agronegocio transgénico, la extracción minera a cielo abierto, los acuerdos de «libre comercio» que anulan regulaciones ambientales. 
 Recortaron los servicios públicos, las guarderías, la atención a ancianos, la sanidad, mientras las privatizaciones del agua, la electricidad, los ferrocarriles y correos en los 80 y 90 provocaron aumentos de tarifas, mala calidad y corrupción.
 Para rescatar al sistema financiero en 2008, los Estados endeudaron a las generaciones futuras, impusieron políticas de austeridad que no pagaron los bancos, sino los trabajadores; los países llamados «periféricos» quedaron sometidos al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los fondos buitres. 
 Estos elementos muestran que la crisis del neoliberalismo no es coyuntural, sino orgánica en el sentido gramsciano. El capital no puede ofrecer estabilidad, empleo digno, cuidados ni futuro ecológico.
 De ese modo, la precarización alcanzó incluso a sectores antes privilegiados de técnicos e ingenieros y parte de la clase obrera golpeada por la situación tendió hacia posiciones de extrema derecha. 
 Como señaló Lenin, esta no es una «radicalización» genuina, sino un reflejo desesperado de capas que pierden sus privilegios relativos sin adquirir conciencia de clase internacionalista. 

 LAS SOMBRAS DEL INTERREGNO 

 El «viejo mundo» se muere en cada nueva crisis, pero el «nuevo» aún no nace y en ese claroscuro aparecen los monstruos que canalizan el miedo y la rabia hacia soluciones regresivas. Entender todos los componentes de la crisis es la precondición para construir una salida socialista, para comenzar a edificar el futuro comunista. 
 El neoliberalismo pos-Guerra Fría soñó con un capitalismo global bajo la hegemonía de EE. UU.; no previó el ascenso de China como potencia económico-militar, que desafía el dominio tecnológico y la dictadura del dólar.
 La guerra comercial y tecnológica entre EE. UU. y China, la política de sanciones, el rearme europeo, la guerra de la OTAN y Ucrania contra Rusia, la agresión a Irán por parte de la entidad sionista de Israel y Estados Unidos, son reflejos de lo que Lenin enfatizó en reiteradas oportunidades, que el reparto desigual del mundo genera guerras imperialistas periódicas. 
 Para Lenin, estas contradicciones anuncian que el sistema ya no puede gestionarse mediante consenso: la guerra se convierte en un instrumento ordinario para reconfigurar la dominación. 
 De esta suerte, el preclaro líder de la Revolución Bolchevique analizó cómo la burguesía, cuando su dominación corre peligro por la lucha de clases, recurre a métodos abiertamente dictatoriales y demagógicos. 
 Las respuestas fueron, son y serán el bonapartismo y el fascismo, la disolución de los canales democrático-burgueses tradicionales, apelan a la pequeña burguesía y a sectores obreros desclasados con un discurso antiélite, mientras imponen ajustes antipopulares y preparan el terreno para una represión más abierta contra los movimientos populares. 
 Marx describió el bonapartismo como un poder ejecutivo que se sitúa por encima de las clases en lucha, equilibrando sus fuerzas al servicio del capital.
 El «líder» se presenta como «el defensor del pueblo trabajador» contra las élites, pero gobierna para los más ricos, transforma la crisis orgánica en chivo expiatorio: los culpables no son el capital ni el sistema, sino los inmigrantes, chinos o los «globalistas».
 De este modo, desplaza la lucha de clases hacia el terreno étnico-nacionalista. Es una forma de lo que Gramsci llamaría «revolución pasiva»: incorporan demandas, pero vaciándolas de contenido anticapitalista, reorientándolas hacia el odio al diferente.
 Los nuevos guías antiélites se apoyan principalmente en los pequeños empresarios y propietarios rurales –que ven amenazada su posición por las grandes cadenas y la competencia global–, los trabajadores de industrias en declive –que han perdido su organización sindical y su conciencia de clase–, y las capas medias empobrecidas –que temen caer en el proletariado. 
 A todos ellos, les ofrecen un «capitalismo con rostro nacional», no cuestionar la propiedad privada ni la explotación, sino ponerla al servicio de «los nuestros». 
 A diferencia del keynesianismo o la socialdemocracia, el marxismo-leninismo sostiene que la crisis del neoliberalismo es terminal para el capitalismo en su conjunto, no solo para una variante de él. 
 Frente a los monstruos, la tentación reformista es pedir «volver a la normalidad», la tentación es fuerte. ¿Para qué fomentar el caos?, es mejor esperar que la crisis genere automáticamente conciencia revolucionaria. 
 Mientras tanto, la burguesía seguirá ofreciendo monstruos, guerras y barbarie. La tarea de los comunistas es transformar la tribulación de las grandes masas en conciencia revolucionaria, aprovechando cada grieta del sistema para avanzar hacia la única alternativa: el socialismo.

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 30 de abril de 2026 07:04:54

miércoles, 29 de abril de 2026

En Argentina la pobreza se vuelve a proyectar al alza


Los datos del INDEC muestran que se quiebra la seguidilla de pobreza “a la baja” de seis meses continuados, así el arranque del 2026 será de un retorno a la suba en un marco de inflación y salarios planchados. Es una proyección que confirma lo mostrado en el cuarto trimestre del 2025 donde la pobreza oficial subió tres puntos porcentuales en comparación con el tercer trimestre. El propio presidente Javier Milei, intentó abandonar su retórica propagandística de la economía, al decir que la situación es “difícil”. 
 Todos los temores de los funcionarios liberticidas apuntan a los números que arrojará finalmente el primer trimestre del 2026. Los microdatos que dio a conocer el INDEC para la última parte del 2025, empiezan a marcar un agotamiento no solo económico sino de la metodología con que se recogen las estadísticas de pobreza y de inflación. Según dio a conocer el Observatorio de la UCA (Universidad Católica Argentina) para el tercer trimestre, la pobreza marco 26,9%, y en el cuarto fue 29,9%. 
 A pesar de esto, el gobierno insiste en que logró un bajón histórico de la pobreza donde recorta de la secuencia la devaluación de Milei-Caputo de diciembre del 2023. Los funcionarios dicen que al comienzo del 2024 se bajó del pico del 54,8% de pobreza a través del orden macroeconómico y del déficit cero, en lo que fue una inmensa operación de rescate de los bonos de deuda y de especulación financiera que llevo a una parálisis histórica de la industria. Este recorte de los datos y el entusiasmo de Milei por la manipulación de las estadísticas lo llevó a cambiar el plazo con que se publicaba el índice de pobreza, pasándolo de semestral a trimestral. 
 La realidad es que, en ese momento, para contener la pobreza, el gobierno a través del Ministerio de Capital Humano tuvo que reforzar la AUH (asignación universal por hijo) y la Tarjeta Alimentar, mecanismos de asistencia que permitieron evitar una escalada de la indigencia y una catástrofe social. Por esta asistencia focalizada, por ejemplo, la indigencia no tuvo cambios y se mantuvo entre el 6% y el 6,1% durante todo el año pasado. 
 Hoy, diferentes consultoras marcan un repunte de la pobreza y dan como un hecho el retorno a números arriba del 30%, en un consenso que va más allá de la metodología usada. Lo que está detrás del deterioro es la inflación en aumento por encima del 3% mensual acompañada de salarios pisados al 1% mensual o menos. El corazón del esquema libertario que permitió una importante transferencia de recursos desde los trabajadores hacia unos pocos rubros concentrados. 
 En este contexto la esperanza del gobierno es un afloje de la inflación y que esta pueda volver a tocar el 2,5% mensual. Esa es la idea que alimentan los dichos de “Toto” Caputo, el ministro de Economía, cuando dice “se vienen los mejores 18 meses para la economía” y que las elecciones presidenciales serán “un paseo por el parque para el oficialismo”. 
 Desde la UCA también ponen en discusión la distorsión que arrastra toda la serie producto de los cambios en los mecanismos de medición. Agustín Salvia coordinador de su Observatorio señala: “El proceso de caída (de la pobreza) se habría estabilizado a finales del año pasado y estaría teniendo un aumento durante el primer trimestre de este año”. 
 La ministra Sandra Pettovello redobló la idea de un triunfo sobre la pobreza: “La pobreza infantil muestra un descenso sostenido. A fines de 2023, casi siete de cada 10 chicos eran pobres. Hoy son cuatro de cada 10″, un dato falso ya que los niños pobres siguen firmemente arriba del 50%. Y agregó “se toma como referencia la fuente oficial del INDEC que ofrece datos consistentes y representativos”, respaldando la actual gestión del INDEC signada por polémicas respecto a una manipulación del IPC y del gasto familiar.
 La consultora ExQuanti fue lapidaria en la cuestión de la evolución de la pobreza: “Debe advertirse que vino precedida (la baja de la pobreza en el mileísmo) de un incremento de 7,7 millones de personas pobres atribuible a su propia influencia”. Y cerraron “hoy existen en la Argentina un 41% más de pobres que en 2017. Aún hay 4,5 millones más de pobres que hace ocho años. Con el agravante de que, a partir de fines de 2025, la pobreza vuelve a subir”.

 Las condiciones de vida en estado critico 

En otro desglose de los datos del INDEC, el periodista Ismael Bermúdez, realizó un análisis de la evolución de las condiciones de vida de aquellos que están bajo la pobreza e indigencia. Desde la calidad de los materiales de vivienda a la cobertura médica, todo evoluciona hacia una precariedad crítica que acentúa la vulnerabilidad social. 
 Cuando miramos cuestiones como el acceso al gas, la red de agua y cloacas, la cercanía de basurales, el asentamiento sobre zonas inundables y la distancia a un hospital público; estos índices empeoraron en más de 30 aglomerados donde se llevó un relevamiento. Las estadísticas muestran una desigualdad creciente entre las clases sociales que se profundiza mes a mes. Estos índices marcan que nos encontramos ante problemáticas demográficas y sociales profundas, que una mejora de los ingresos no las afecta o mejora, al menos en el corto y mediano plazo. 
 Según el INDEC el 48,2% de los indigentes vive en viviendas de mala calidad y en el caso de los pobres es el 22,1%. A la red de agua accede el 86% de los pobres y el 84% de los indigentes, al gas de red accede solo el 41% de aquellos bajo la línea de pobreza y el 30% de los que están bajo la de indigencia. Para las cloacas, algo clave en los aglomerados urbanos, accede el 59,8% de los pobres y el 59% de los indigentes. Cuando se toman todos estos ítems en conjunto (vivienda, agua, gas y cloacas) el acceso de pobres e indigentes baja al 28% y el 21% respectivamente.
 Pero cuando se profundiza, la parte más dramática no es lo anterior, si no que de toda la población el 6,1% vive cerca de basurales. Del total el 9,4% vive en zonas inundables, con 15% para pobres y 19% para indigentes. La cobertura médica, en la que se considera para todo el hogar, qué acceso se tiene a obra social, prepagas o mutuales, sólo el 52% del total de la población está cubierta y el número es de 23% para pobres y de 11% en indigentes: otra caída, que en el 2023 era 28% y 13%. 

 Leonardo Perna 
 28/04/2026

El Primero de Mayo vence el falso ‘cese del fuego’ de la guerra imperialista


Proletarios de todos los países, uníos contra el imperialismo. 

 En pocos días más -el próximo viernes más precisamente- expira el plazo de la falsa tregua, no acordada, entre Estados Unidos e Irán, establecida unilateralmente por Donald Trump. Luego de un comienzo, también falso, que duró 24 horas, las partes no han vuelto a reunirse. El Estado sionista nunca adhirió a este peculiar cese del fuego y siguió bombardeando Líbano en forma feroz, anexando ciudades y franjas de territorio en el país del cedro. Trump sacó de la manga una negociación entre el gobierno libanés -no Hizbollah- en Washington, que acordó una tregua más falsa que las anteriores.
 El llamado ‘cese del fuego’ ha servido para que Estados Unidos bloqueara los puertos de Irán y, adicionalmente, todos los mares del planeta. La Marina de Guerra norteamericana ha secuestrado navíos iraníes en el Océano Índico y sancionado numerosas empresas navieras que cargaban petróleo y gas a refinerías de China, el principal mercado de exportación de Irán. Al mismo tiempo, el transportador George W. Bush, acompañado por varios destructores ha trasladado miles de tropas hacia el mar Arábigo, en lo que el Financial Times ha calificado como “el mayor agrupamiento militar de Estados Unidos desde 2004”. Dan Cane, el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, ha declarado que cualquier resistencia a cumplir con el bloqueo sería respondida por medio de las armas. 
 La guerra contra Irán, además de extender la dominación militar sionista en sus fronteras inmediatas, ha puesto de manifiesto el propósito fundamental del conflicto, que es asfixiar a China en cuanto a la energía fósil. La guerra no es local sino internacional. De acuerdo a la prensa china de Hong Kong, el punto decisivo de la agenda de Xi Jinping, en su prevista reunión con Trump, a mediados de mayo próximo, será la expulsión de las compañías chinas que administraban los puertos del canal de Panamá, en el entendimiento en que Trump podría convertirlo en un punto e bloqueo contra China. Estados Unidos, además del bloqueo militar contra Venezuela y Cuba, tiene a su Marina de Guerra desplegada por el mundo para ejercer las mismas funciones. Ningún Estado del planeta ha confrontado este bloqueo. Después del fracasado bloqueo continental de Napoleón, una suerte de guerra mundial a principios del siglo XIX, no se ha visto nada parecido. Estados Unidos, un antiguo importador masivo de petróleo, se ha convertido en el principal proveedor internacional junto al gas licuado. Los emiratos del Golfo y Arabia Saudita han sido relativamente excluidos de los mercados de exportación como consecuencia de los ataques sufridos por sus yacimientos y refinerías. Las autoridades de China han respondido con mayores inversiones en la producción local. 
 Los especialistas informados en asuntos militares aseguran que las pérdidas militares de Estados Unidos, en cuanto a misiles de intercepción, ha sido enorme en el tiempo transcurrido; los arsenales se han reducido peligrosamente. Este llamado ‘error de cálculo’ ha forzado al Pentágono a ordenar un acelerado reequipamiento que ha desatado una furiosa pelea en materia de contrataciones. El secretario de Guerra, Hegshet, ha desplazado al secretario del Ejército, Dan Driscoll, un amigo íntimo del vicepresidente JD Vance; lo mismo está por ocurrir con el secretario naval. Las purgas en el Pentágono han sido numerosas, en función de incrementar la guerra para plegar al gobierno de Irán a los objetivos internacionales de Trump, por medio de una centralización de las decisiones. 
 Trump ha sancionado también a los países de la OTAN que se han negado a colaborar con Estados Unidos en despejar el estrecho de Ormuz. Ha excluido a Francia de la colaboración en materia de Inteligencia y ha anulado los ejercicios militares previstos con Alemania; ha amenazado a Gran Bretaña con dejar de apoyarla en la cuestión de Malvinas. Friedrich Merz ha respondido con la denuncia de que la guerra contra Irán es perjudicial para la economía mundial, o sea, para Alemania, debido al aumento que ha provocado en los costos de producción en Europa. Es el mismo Merz que apoyó los bombardeos sionistas norteamericanos contra Irán hace dos meses. Merz le reprocha ahora a Trump que no tiene un plan de salida, cuando la Unión Europea lo tiene menos aún en Ucrania, contra Rusia, después de aprobar fondos de guerra por 90.000 millones de euros. La semana pasada, un ataque de Zelenski destruyó una refinería Rusia e incendió otra en el Mar Negro. Solamente una guerra de alcance mundial ha podido llevar la guerra a territorio ruso y ha podido quebrar a la OTAN a tal punto. Merz y toda la UE se han lanzado a un furioso rearme, con el propósito de anexar a Ucrania y disputar con los imperialismos rivales los ex estados soviéticos en Asia Central. La UE acaba de iniciar negociaciones oficiales para incorporar a Ucrania al bloque europeo, sin mandato popular, en calidad de semicolonia.
 A horas de finalización de la falsa ‘tregua’, la camarilla de Trump parece retomar la línea de producir un “cambio de régimen”, alegando que el liderazgo iraní se encuentra dividido. Un sector reprocha haber admitido la discusión nuclear con Trump, y no haber limitado las negociaciones al tema del estrecho de Ormuz. La implicancia de la divergencia sería que un ala del gobierno podría aceptar el congelamiento por tiempo indefinido del enriquecimiento de uranio. Pero Trump reclama mucho más –la cesión del uranio enriquecido acumulado. El asunto ha sido muy probablemente discutido con Putin, en la reciente visita que el ministro Abbas Araqchi realizó a Moscú; en el pasado, Rusia se había ofrecido a resguardar ese stock. Junto con la terminación de la ‘tregua’, también se encuentra a punto de vencer la licencia constitucional que faculta al Ejecutivo norteamericano a entrar en una guerra. Sólo una guerra internacional o mundial podría haber desatado crisis políticas y sociales de semejante envergadura en las potencias imperialistas y en el sistema imperialista como un todo. El mismo Xi Jinping ha lanzado purgas militares de mayor alcance que las que tienen lugar en Estados Unidos y, hace dos años, en Rusia. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ya se ha adelantado en anunciar que el Estado sionista saludará el fin de la ‘tregua’ con un ataque apocalíptico contra Líbano e Irán. 
 Una frase muy remanida asegura que iniciar una guerra es muy fácil, lo difícil es terminarla. Esto significa que los protagonistas no controlan el estallido histórico de las contradicciones sociales que los ha llevado a ella. La guerra viene asociada con las crisis económicas, enormes sufrimientos sociales, masacres, y también con el fascismo o la revolución. Esta caracterización es de primer orden para quienes luchan contra la explotación y la miseria social, y lo hacen contra las guerras imperialistas. Quienes no lo hacen están condenados a la pasividad o el pacifismo. 

 Jorge Altamira 
 28/04/2026

martes, 28 de abril de 2026

ART: el “negocio” de la salud quedó flojo de papeles


En el primer trimestre del año, las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) fueron notificadas de 26.697 nuevos juicios, un 3,4% más que en ese período de 2025. 
 La cámara que agrupa las ART cree que este año marcará un nuevo récord en cuanto a la cantidad de litigios iniciados, con más de 38.000 casos en total. Al respecto, señalo que “sólo en marzo, según comunicó la entidad empresaria, se iniciaron 13.260 reclamos, número superior en un 13% al de igual mes de 2025” (La Nación).
 Hace nueve años atrás, la ley 27.348 preveía (teóricamente) el funcionamiento de las juntas médicas forenses en cada jurisdicción, Nada menos que la Corte Suprema aprobó el armado de las llamadas Comisiones Médicas. pero la voracidad capitalista de las mismas ART complicó la situación: las comisiones medicas no se conformaron o son ínfimas en relación a los litigios. Al producirse una falta de definición en la evaluación de las incapacidades laborales, crecen enormemente -con justa razón- los juicios. 
 Las ART se han entrampado en su propia voracidad. Los procedimientos que siguen se han transformado en un caos para el trabajador.
 La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) puede tardar meses en citar a una audiencia médica. Los tiempos varían según la sede, con esperas que oscilan desde tres a cuatro meses, hasta siete u ocho meses en zonas de alta demanda como Capital Federal o Morón. 
 En todos los casos estalla un conflicto de intereses. 
Las ART tienen interés en minimizar la incapacidad laboral para reducir sus costos, lo que genera una tendencia a subestimar las secuelas o dar altas prematuras a trabajadores que no están en condiciones de reanudar sus tareas. También suelen rechazar accidentes o enfermedades profesionales, argumentando que no cumplen con los requisitos legales, lo que obliga al trabajador a iniciar el largo proceso administrativo de las comisiones médicas.
 Estas escasas comisiones médicas actúan en sintonía con las ART, complicando el reconocimiento de enfermedades profesionales o la asignación de porcentajes justos de incapacidad. Para obtener una citación de la ART el trabajador a veces recurre a un abogado para que realice los reclamos necesarios e incluso debe acudir con un médico legista propio para equilibrar la balanza entre la incapacidad real y la que le adjudica la junta. 
 Muchos trabajadores reciben el alta médica a pesar de persistir con dolores o secuelas, Frente a todas estas penurias no se resuelve el problema de la incapacidad del trabajador ni financieramente ni de su propia salud.

 Conclusión 

A lo largo de nueve años ha quedado expuesto el crimen que constituyen las ART. Las mismas han estado constitucionalmente cuestionadas desde su nacimiento, pero han recibido siempre un espaldarazo de parte de los gobiernos patronales. Entre 2012 y 2026, se han creado cuatro leyes específicas para defender el régimen de privatización en la reparación del daño a un trabajador.
 Es una tarea de las comisiones internas, los cuerpos de delegados y los sindicatos de luchadores intervenir en las fábricas quebrando esta ofensiva en su mismo origen, con delegados electos por los trabajadores, que tengan poder de veto ante los peligros y facultades para alterar los ritmos de la producción, a favor de la salud integral del trabajador. El establecimiento de “protocolos de trabajo” de delegados y comisiones internas que impidan los accidentes se ha transformado en una necesidad objetiva frente al despotismo patronal y del Estado. 
 “Todo patrón que tenga a su cargo la realización de trabajos será responsable de los accidentes ocurridos a sus empleados y obreros durante el tiempo de la prestación de los servicios, ya con motivo y en ejercicio de la ocupación en que se les emplea, o por caso fortuito o por fuerza mayor inherente al trabajo”. Viene bien recordar este texto de la vieja ley de Accidentes de Trabajo de Alfredo Palacios rigió desde 1916 hasta el menemismo. 
 Los juicios laborales y de accidentes de trabajo van a crecer porque, paradójicamente, la política rabiosamente negrera de Milei lo transforma en su principal impulsor. Por eso habrá miles de juicios por los accidentes laborales, y por la propia reforma laboral. Es una tarea pendiente de la clase obrera terminar con las ART. 

 Juan Ferro 
 23/04/2026

La cultura ya no es construcción social, sino creación de la Inteligencia Artificial (IA)


Imagen: granjas de bots

 Para la antropología, la cultura es una creación social que se erige por medio de la interacción entre los seres humanos. En el proceso de socialización intervienen agentes que moldean la personalidad de los individuos, y son básicamente cinco: 
1. La familia, encargada de socializar a los niños y niñas en la primera infancia siendo  la familia la fuente inicial en la socialización, probablemente sea el agente más importante en la formación de la cultura. 
2. La escuela, que ejerce una influencia definitiva en la socialización de niños, niñas y adolescentes.
 3. Los amigos y compañeros que contribuyen a la formación de la personalidad.
 4. La Iglesia que transmite valores morales y éticos. 
5. Los medios de comunicación, formadoras de opinión. 
Estos agentes moldean la personalidad en el proceso de socialización, transmitiendo reglas morales, maneras de pensar, sentir y actuar. La socialización se extiende toda la vida, y se puede dividir en tres grandes etapas: la primera es la infancia, la segunda es la integración de los roles y funciones de la vida adulta, y la tercera, que representa la integración a la sociedad. El niño y la niña que a la par de ira a la escuela, ayuda a sus padres en la chacra, va adquiriendo una cultura campesina, y el niño que desarrolla sus actividades en la ciudad adquirirá una cultura urbana. 

 El algoritmo y la IA

 Llevamos décadas viviendo con el mundo digital, con sus resultados en el campo económico, social, político y cultural. Seis generaciones enteras pasaron por su entorno, desde los nacidos antes de 1945, conocidos como “inmigrantes digitales tardíos”. 
 En la actualidad, por razones laborales, entretenimiento o estudios, las personas pasan más tiempo interactuando frente a una computadora (o un celular) antes que con la gente. Originalmente las redes sociales servían para la interacción entre las personas, pero esa interacción está siendo desplazada por la IA. Según estudios, en el 2024, las granjas de bots generaron aproximadamente el 51% del tráfico en internet, mientras que los usuarios humanos representaron solo el 49%. Esta tendencia va en aumento. 
 Las redes sociales dejaron de ser simples instrumentos de comunicación para convertirse en espacios centrales de socialización, y sus algoritmos actúan como auténticos constructores de nuestro imaginario colectivo. En su definición más rígida, la cultura es una construcción social, pero en la era de la IA esta construcción social se está diluyendo. Usando filtros personalizados, los algoritmos globales crean los contenidos, decidiendo qué información nos muestran y cuál ocultan. Esto implica que gran parte de los contenidos que consumimos son definidos por algoritmos diseñados por las granjas de bots. 
 Estos sistemas utilizan nuestros datos personales alojados en la nube (interacciones, visualizaciones, preferencias, opiniones y búsquedas) para personalizar la experiencia y anticipar qué resultados o contenidos serán más relevantes para nosotros. Podemos hacer una prueba muy simple: busquemos un producto en google, y a los pocos minutos nuestras redes se inundarán de ofertas de ese producto de diversas marcas. 

 Moldean nuestra cultura 

 La cultura se forma mediante un proceso continuo de aprendizaje social, interacción y adaptación, proceso en el que vamos incorporando conocimientos, creencias, gustos, preferencias, leyes, valores y costumbres, y si la IA está reproduciendo virtualmente estas mismas cosas, podemos afirmar que ella está moldeando nuestra cultura. 
 La IA y los algoritmos direccionan cada vez más nuestra forma de ver el mundo, afectando nuestras costumbres, gustos, preferencias y las maneras en que nos relacionamos. Estos sistemas rastrean nuestro historial de navegación para ver qué publicamos y cómo interactuamos en las redes, y así identifican nuestras preferencias y comportamientos. 
 Ya no es secreto que X o Facebook direccionan los contenidos publicados en sus plataformas con el propósito de favorecer sus intereses. Una publicación beneficiosa a sus propósitos es amplificada (Ucrania e Israel) para que más usuarios la vean, y las opiniones contrarias pueden ser eliminadas, reducir su alcance, o directamente la cuenta puede ser inhabilitada por “infringir las normas comunitarias”. 

 Las elecciones y los bots 

 Utilizando cuentas automatizadas para manipular la opinión pública, degradar la confianza en las instituciones, e influir en las elecciones, las granjas de bots se convirtieron en centros de la guerra de la información en los últimos tiempos. Las granjas son controladas desde una computadora basada en software para imitar la actividad humana, y están programadas para difundir información, generar likes o retweets, y crear una ilusión de apoyo o indignación generalizada, dependiendo de sus objetivos. Los bots generan actividad falsa en las redes sociales, como cuentas, seguidores, me gusta o comentarios falsos. Al imitar la actividad humana en las plataformas, envían mensajes a los contenidos, aumentan la popularidad o difunden información falsa. 
 La desinformación y las mentiras generadas por los bots pueden influir significativamente en la decisión de un elector. Muchos estudios demuestran que con el efecto de la exposición repetida, las personas tienden a creer la información que escuchan reiteradamente, incluso si es falsa. 
 Las granjas de bots se están utilizando intensamente en las campañas electorales para manipular tendencias, atacar opositores, difundir fake news y crear una falsa sensación de popularidad de algún candidato. 
 En las elecciones del 2016, la empresa Cambridge Analytica trabajó para la campaña de Donald Trump, utilizando ilegalmente datos privados recogidos en Facebook. El hecho produjo un escándalo, llevando a Mark Zuckerberg a testificar ante una corte en Estados Unidos por permitir la utilización de datos de la plataforma sin el consentimiento de millones de sus usuarios.
 Con el propósito de favorecer sus intereses comerciales o políticos, las grandes corporaciones a través de las granjas de bots, a la par de moldear nuestras preferencias, comportamientos o inclinaciones, también van moldeando artificialmente nuestra forma de ver el mundo, produciendo un cambio cultural que está dejando de ser fruto de la realidad en que vivimos.

 Bernardo Coronel | 14/04/2026

Mark Zuckerberg: un tecnobro siniestro sentado a la diestra de Trump


Elon Musk, Jeff Bezos y Sam Altman de OpenAI, alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas. Desde entonces, hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. El giro de Meta ha sido copernicano 

 Puede que, llegados a este punto, escribir sobre Mark Zuckerberg sea aburrido, pero hasta hace muy poco se decía lo mismo de la democracia y ya empezamos a echarla en falta. Vázquez Montalbán puso, irónicamente, en circulación aquello de “contra Franco vivíamos mejor”. Volaremos, entonces, cómo lo estamos pasando ahora, mientras España es uno de los contados países democráticos que se enfrentan a Trump. Con lo cual, no es un ejercicio monótono revisitar a Zuckerberg, el espabilado de Harvard.
 El personaje que se dibuja en la película La red social de David Fincher que cuenta la historia de Facebook, está construido desde la ficción y no mucho de lo que se narra allí se puede tomar como apunte de la realidad, salvo los datos constatables. Un ejemplo es el timo a los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss a los que Zuckerberg les arrebata en la universidad el germen de Facebook. Otro dato veraz es el temprano aporte financiero de Peter Thiel a Facebook. Hay más pero de todos modos, la matriz psicológica que construye el actor Jesse Eisenberg, si bien es totalmente subjetiva, responde a un modelo que la peripecia vital de Zuckerberg no desmiente: un sociópata centrado en unos fines sin freno alguno, ni moral ni emocional.
 La semana pasada se conocieron dos sentencias adversas contra el imperio de Zuckerberg. En Los Ángeles, una niña que comenzó a utilizar YouTube, empresa de Google, a los seis años, e Instagram a los nueve, confesó, una década después, no poder superar la adicción generada por las redes. El jurado declaró culpables a las dos empresas. En otro tribunal de Nuevo México, Meta, propietaria de Instagram y Facebook, fue condenada a pagar 350 millones de euros por engañar a los usuarios con respecto a la seguridad de sus plataformas. Las redes, según el Departamento de Justicia, “permitían a pedófilos y depredadores llevar a cabo explotación sexual infantil y fueron diseñadas intencionadamente para generar adicción en los jóvenes”.
 A partir de estos procesos, sobre todo el de Los Ángeles, se habla de un “momento tabaco”, el equivalente al juicio contra las tabacaleras de la industria tecnológica. Pero Zuckerberg no parece muy preocupado ni por las sentencias ni por los comentarios. 
 El periodista y escritor Séamas O’Reilly observa que, en el caso de la acusación de Nuevo México, se hizo hincapié en la insuficiente solidez de las medidas de protección contra la depredación infantil en las aplicaciones de mensajería de Meta. La pregunta que se hace O’Reilly es que si se va a limitar la edad de los menores para acceder a las redes, ¿cómo, exactamente, se supone que esa traba va a impedir que los adultos envíen fotos de niños, sin su consentimiento, a otros adultos?
 Hay otra cuestión no menos llamativa. Todos los grupos que reciben apoyo de la administración Trump con la misión oficial de proteger a los niños de los movimientos trans apoyan el fallo contra Meta ya que la restricción de acceso a los menores forma parte de sus reclamos. El punto está en que si bien festejan la sentencia contra Meta, es precisamente esta empresa quien les financia a todos. ¿Hay contradicción? No la hay porque, como explica Taylor Lorenz, periodista especializada en tecnología, el negocio de Meta ya no está en la interacción sino en la recopilación de datos. 
 Hace un año, en abril de 2025, en la fase inicial del juicio antimonopolio de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) contra Meta, Zuckerberg declaró que la empresa se había centrado en los últimos tiempos en «la idea general del entretenimiento, el aprendizaje sobre el mundo y el descubrimiento de lo que está sucediendo». Más claro: Meta se aleja de la comunicación interpersonal ya que la tendencia es que disminuye el interés por ver el contenido publicado por amigos y aumenta la curiosidad por el material audiovisual. En definitiva, las restricciones de menores no modifican el negocio. Con lo cual, a Mark Zuckerberg solo le falta decir al “movimiento tabaco”: fumando espero. 
 Elon Musk, Jeff Bezos, Sam Altman de OpenAI, e incluso Frank Sinatra hasta el día en el que sacó a bailar a Nancy Sinatra en el Ballroom de la Casa Blanca (el mismo que Trump tiene ahora en obras), alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas. 
 “Los impactantes acontecimientos de las últimas 24 horas demuestran claramente que el presidente Donald Trump pretende utilizar el tiempo que le queda en el cargo para socavar la transición pacífica y legal del poder a su sucesor electo, Joe Biden”, escribió en su cuenta de Facebook el 7 de enero de 2021. Cuatro años después lo borró. Se recuperó a tiempo del trance financiando la última campaña electoral y acompañando al resto de conversos del Silicon Valley en la ceremonia de toma de posesión de Trump en enero de 2025.
 Desde entonces, Zuckerberg hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. En ese sentido, el giro de Meta ha sido copernicano: hoy está en contra de la diversidad, la equidad, la inclusión y se ha suprimido la verificación de datos. Meta ha pasado de cancelar a Trump en 2021 a dar barra libre a cualquier publicación por falsa que sea. Gracias a esta buena predisposición, es usual verle sentado a la diestra del presidente en algunas de las cenas que ofrece en la Casa Blanca. 
 Una vez fuera del armario, tiró las camisetas espartanas y se puso otras con inscripciones en latín: Carthago delenda est (Cartago debe ser destruida) y Aut Zuck aut nihil (O Zuck o nada). No lo sugieren: son declaraciones de guerra de alguien que practica artes marciales mixtas (MMA por sus siglas en inglés), halterofilia y sigue las indicaciones de la IA de Meta para perfilar su look que, además del físico musculoso, incluye cadenas de oro y ropa de creadores. El historiador cultural Benjamin Wild lo entiende como “parte del cambio para rehabilitar su posición dentro de Meta y del contexto corporativo de Estados Unidos, mediante la alineación con las tendencias dominantes que priorizan el carisma sobre la contemplación y el machismo sobre la moderación”. 
 En este marco suceden hechos como el reto que le propuso Elon Musk para enfrentarse en una lucha pública de jiu-jitsu. Ambos estuvieron varios días cambiando mensajes públicos, como si se tratara de las pullas histriónicas de Muhammad Ali y George Foreman en su histórico combate de la República Democrática del Congo en 1974. Pero Musk y Zuckerberg no son púgiles; se les supone empresarios de élite, de la generación del Silicon Valley que colaboran con la Casa Blanca. Aunque más allá de revolcarse en el mismo lodo de Trump e insultarse públicamente como adolescentes, no se dejan solos el uno al otro en los momentos críticos. Cuando Musk pretendía desmontar el Estado y dormía por las noches al pie de su escritorio en las dependencias del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE por sus siglas en inglés), contó con el apoyo de Zuckerberg. Como dos villanos inseparables del universo Marvel.
 Como no podía ser de otro modo, por todos los atributos enumerados, Donald Trump ha elegido a Zuckerberg para que forme parte del nuevo Consejo Asesor en Ciencia y Tecnología del Presidente (PCAST por sus siglas en inglés). No está solo, muchos de sus tecno bros del Silicon Valley le acompañan. El que sí probablemente se sienta perdido en esta tribu es el único científico del grupo: John Martini, un experto en computación cuántica de la Universidad de California en Santa Cruz y premio Nobel de Física en 2025, según cuenta el científico y periodista Javier Sampedro. 
 Como ya ha sucedido con otros personajes, ha sido Southpark quien ha sabido dar un perfil exacto de Mark Zuckerberg. En un capítulo, los adolescentes de la serie se desmadran infectando las redes con insultos y falsedades extremas. Los padres deciden invitar al propietario de Meta para que les oriente. El resultado de la visita es que se tienen que enfrentar a dos problemas: la deriva de sus hijos y un enajenado que les amenaza con “bloquearlos” a golpes exhibiendo sus habilidades de luchador. 
 Dijo Brecht en su día: “Qué tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente”. Aquel mundo de ayer se parece al de hoy.

 Miguel Roig | 07/04/2026
 Miguel Roig. @miguelroig

Artemis II: las fotos que revelan el fin de los glaciares a pesar del “negacionismo” climático de Trump y Milei


La reciente fotografía capturada por la misión Artemis II, que muestra la puesta de la Tierra desde la Luna, constituye una prueba material de la devastación ambiental en la fase terminal del capitalismo. Al comparar esta imagen con la del Apolo 8 de 1968, se confirma que el planeta ha sufrido cambios drásticos: los niveles de dióxido de carbono aumentaron un tercio y la temperatura global subió al menos 1 °C. Los glaciólogos señalan que la pérdida de nieve estacional no tiene precedentes en los últimos 10.000 años, atribuyendo el 95 % de este cambio a la actividad humana bajo el régimen de producción capitalista (La Nación, 21/04/2026). 
 Este negacionismo es la excusa necesaria para avanzar en negociados millonarios. Al decir que el cambio climático no existe, el gobierno de Milei justifica el desmantelamiento de la protección de nuestros recursos. El ejemplo más claro es la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina: bajo la presión de la cámara de comercio norteamericana (AmCham) y las multinacionales, el Gobierno cambió las reglas para que las mineras puedan dinamitar las zonas donde nace el agua dulce (https://politicaobrera.com/15540-patagonia-en-llamas-la-trama-detras-del-incendio-forestal-en-chubut). Para lograr este remate del país, el oficialismo recurrió a una "coima minera", repartiendo 67.000 millones de pesos entre gobernadores radicales y peronistas para que sus diputados voten a favor de las multinacionales (https://politicaobrera.com/16040-el-gobierno-avanza-en-imponer-una-ley-de-destruccion-de-los-glaciares-al-servicio-de-las-multinacionales-mineras). Con este cambio, casi toda el agua del noroeste argentino (97 %) queda regalada a las empresas para que la usen en sus minas. El negacionismo es el "permiso legal" que se dan a sí mismos para convertir el agua de todos en la ganancia de unos pocos pulpos extranjeros, como el grupo Benetton o la empresa israelí Mekorot.
 Como explicó la jefa del Comando Sur de EE. UU., Laura Richardson, ellos ven a nuestros glaciares y tierras no como naturaleza, sino como un botín de guerra (recursos estratégicos) para sus industrias y ejércitos. Para que este robo pase desapercibido, el Gobierno desfinancia a los científicos del CONICET y a los organismos que controlaban el impacto en el ambiente. El sistema capitalista prefiere destruir las condiciones de vida de la humanidad antes que frenar la acumulación de ganancias y la extensión del dominio planetario. Es imprescindible defender el agua de la humanidad contra los que rematan el país para financiar la guerra y sus propios bolsillos. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado 
 27/04/2026

lunes, 27 de abril de 2026

Para el gobierno, “hojarasca” es todo lo que no beneficie a los capitalistas


Obtuvo dictamen de comisión el denominado “proyecto de Ley Hojarasca”, cuyo nombre es una nueva estafa del gobierno.

 El proyecto de “Ley Hojarasca” impulsado por el gobierno de Javier Milei y su ministro de “desregulación”, Federico Sturzenegger, obtuvo dictamen favorable en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, allanando el camino para su tratamiento en el recinto. El otrora ministro de De La Rúa y de Macri no se hizo presente para defender su proyecto, sino que envió a dos de sus funcionarios. Uno de ellos fue Alejandro Cacace, exdiputado nacional de la UCR por San Luis, y anteriormente diputado provincial por el mismo partido, devenido ahora en libertario. 
 Presentada por el gobierno y por los expositores en la comisión como una supuesta “depuración técnica del orden jurídico”, la iniciativa encubre en realidad otros fines bastante más concretos. La idea de una “hojarasca” (es decir, inútil) es deliberadamente engañosa. Por supuesto que existen una cantidad de leyes en desuso -lo que en términos jurídicos se conoce como desuetudo-, pero el núcleo del proyecto apunta a otras cuestiones mucho más sensibles, eliminando normas que tienen implicancias concretas.
 El gobierno echa mano entonces a una maniobra legislativa bastante evidente, ya que entre las más de 70 leyes derogadas se puede encontrar literalmente de todo. Para encabezar las normas en “desuso” y justificar la pertinencia de la ley, comienzan derogando la Ley N° 94, del año ¡1864!, que establece una pena de 10 años para cualquier autoridad que haga azotar una persona. El gobierno presenta esta norma como “del medioevo”, porque “ya no existen los azotes”. La realidad es algo distinta, ya que en las cárceles y comisarías pasan cosas mucho peores que los azotes, como dan cuenta decenas y decenas de casos de muertes más que sospechosas en las comisarías por “ahorcamiento” o “causas desconocidas”. 

 ¿Qué es lo que quiere barrer Sturzenegger y Milei con la “Hojarasca”?

 En primer lugar, es particularmente grave la derogación de la Ley 26.688, que promueve la producción pública de medicamentos. Mientras el gobierno endurece el acceso a medicamentos a través del Pami, elimina una norma que apuntaba a garantizar el acceso a tratamientos esenciales. Sturzenegger la descalifica como “declamativa”, porque dice que no tiene implicancia práctica. Claro, no la tiene porque los sucesivos gobiernos, y en particular el de Milei, la han vaciado y desfinanciado, en lugar de desarrollar la producción pública de medicamentos que la misma plantea. Por supuesto, la supresión de esta ley encaja perfectamente con una política de beneficio a la industria farmacéutica, y va en línea con la adhesión al Tratado Internacional de Patentes que está en la agenda del Congreso Nacional y que Estados Unidos le reclama a nuestro país en el acuerdo comercial suscripto por el gobierno. 
 Otro ejemplo ilustrativo del verdadero contenido de la “hojarasca” es la derogación de la Ley 23.678 sobre regalías petroleras. Lejos de ser un detalle administrativo, su eliminación implica suprimir un antecedente jurídico que fijaba un piso para el cálculo de las regalías petroleras. Aunque su aplicación haya sido desplazada, fundamentalmente a partir de la cesión de los recursos hidrocarburíferos a las provincias, su existencia constituye una herramienta potencial frente a la subvaluación de recursos estratégicos, que hoy es una moneda corriente. 
 En el mismo sentido se encuentra la derogación de la Ley 21.778, que regula contratos de exploración y explotación de hidrocarburos, y con la Ley 23.419, que obliga a las empresas petroleras con participación estatal a informar sobre sus exploraciones del subsuelo. Dicen que es redundante porque “el Estado informa al Estado”, pero lo que quiere es promover que empresas como YPF (con participación estatal mayoritaria pero finalmente Sociedad Anónima) hagan exploraciones sin informar a ningún organismo que haga contralor. 
 En el terreno cultural, aparece una nueva ofensiva. La derogación de la Ley 19.787, que promovía la difusión de la música nacional, y de la Ley 14.800, que obligaba a reconstruir salas teatrales demolidas, apunta a desmantelar herramientas de protección de la cultura. Esto favorece tanto a las grandes corporaciones discográficas como a la especulación inmobiliaria, en detrimento de la producción artística independiente. También se deroga la Ley 19.363 que mediante sorteos del INCAA fomenta la asistencia a los cines, y la Ley 21.145, que otorga precios reducidos para viajes y alojamientos de compañías teatrales en sus giras. 
 La eliminación de artículos de la Ley 22.461 sobre transferencia de tecnología extranjera suprime mecanismos de control estatal (evaluación técnica y certificación) en un área estratégica. Particularmente se derogan los artículos que establecen al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como autoridad de aplicación de esa norma, en momentos que el mismo es vaciado mediante despidos, recortes y eliminación de sus funciones. 
 A su turno, la derogación de la Ley 22.963, que requería la intervención del Instituto Geográfico Nacional en la aprobación de cartografía, es particularmente grave con un gobierno nacional fanático de Margaret Thatcher, que ha expuesto mapas sin las Islas Malvinas en actos oficiales. Ni que hablar del apoyo incondicional de Javier Milei al Estado de Israel, que patrocina una de las empresas petroleras que anunciaron proyectos de exploración y explotación en la zona de las Islas junto al imperialismo británico.
 En el plano mediático, la supresión de la Ley 25.750 elimina límites a la participación extranjera en medios de comunicación, profundizando la concentración y extranjerización de la información. Y en materia de hábitat, la derogación de la Ley 24.057 ataca directamente herramientas de organización social frente a la crisis de vivienda. 
 Durante el debate en comisiones, la diputada Romina Del Plá denunció el carácter reaccionario del proyecto, señalando que bajo el pretexto de simplificar el entramado legal se busca eliminar derechos y favorecer intereses capitalistas. Su intervención puso de relieve que no se trata de una cuestión técnica, sino de una orientación política que apunta a desarmar cualquier resguardo legal conquistado por los trabajadores. 
 Lo que recorre todo el paquete es una lógica de clase: suprimir regulaciones para habilitar la fiesta de los capitalistas, a costa de una profundización del saqueo colonial de nuestro país y una mayor explotación de los trabajadores. La verdadera “hojarasca” que debe ser barrida por el movimiento obrero y popular argentino es este gobierno de hambre y saqueo.

 Fede Casas

Menos jubilados, vaciamiento de la Anses y adultos mayores manejando Uber


La precarización laboral como abolición del derecho a una jubilación. 

 La situación de los adultos mayores respecto a la posibilidad de acceder a jubilarse, y con ello sustentar sus gastos de vida y costear su retiro laboral, se encuentra en su peor momento, luego de los sucesivos ataques y reformas reaccionarias de los gobiernos capitalistas, y más recientemente con los ataques de Javier Milei, con la eliminación de la moratoria jubilatoria y el congelamiento del haber mínimo en un piso histórico, junto al vaciamiento de la Anses y sus recursos.
 Para el periodo del primer trimestre de este 2026 tenemos que las nuevas altas de jubilaciones en el sistema de la Anses descendieron a 52.192 personas en total: una cifra que representa una caída interanual del 43% respecto al mismo periodo de 2025, y del 55% respecto a 2024, dejando en claro que en la Argentina, con las modificaciones recientes del gobierno de Javier Milei, cada vez se jubilan menos personas. 
 Esto se debe principalmente a que el gobierno la liquidado los programas de moratoria previsional, que le permitían a los adultos mayores con edad de jubilarse pagar los aportes no realizados por sus patronales durante su periodo laboral, asumiendo ellos el costo de la evasión contributiva de los capitalistas negreros. 
 La falta de aporte de miles de jubilados tiene su explicación en la alta informalidad laboral de la cual se valen las patronales para sacar un mayor beneficio de la explotación del trabajo ajeno, algo que no solo no es cosa del pasado, sino que es favorecido por las reformas antiobreras de Milei, como la eliminación de las indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral (con la sanción de la Ley Bases), que invita a las patronales a profundizar la vía del trabajo informal. 
 Son una amplia mayoría las y los jubilados que requirieron de alguna regularización de aportes –más allá de la moratoria previsional derogada persisten otros regímenes más restrictivos. Del total de 5.806.812 jubilaciones liquidó Anses para su pago en marzo de este año el 68,2% (3.962.167) incluyó alguna regularización de aportes. 

 Vaciamiento del sistema

 Las medidas del gobierno no solo han llevado a una merma en las altas del sistema previsional sino también a una modificación de la composición de los aportistas, que redunda en un desfinanciamiento y vaciamiento de la Anses que la hace insostenible. 
 Actualmente el 69% de los aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se encuentran bajo relación de dependencia, el 23% son monotributistas, el 5% se encuentran en el régimen de autónomos y el 3% restante en el de servicio doméstico. Veinte años atrás la composición de los aportes era de 82%, 11%, 6% y 1%, respectivamente, dando cuenta de una degradación del trabajo en relación de dependencia hacia otras formas peores pagas y con menos aportes, como el monotributo y autónomos, donde las patronales son ponen un peso. 
 Para septiembre del 2025 el promedio del aporte jubilatorio de los asalariados fue de $168.635, más la contribución patronal de $191.859, sumando en total de $360.494. Mientras que los monotributistas aportaron en promedio $16.270, por lo que el fraude laboral realizado por las patronales y avalado por el gobierno redunda en un vaciamiento de la Anses, que luego es utilizado como pretexto para “justificar” planteos de privatización del sistema previsional. Como todo, en última instancia, se deduce de lo que produce el trabajador -incluidos los "aportes patronales"-, esta transformación implica una sobreganancia que se apropian las patronales.
 Como jubilarse ya no es para todos y aún jubilados la plata no alcanza, muchos adultos mayores jubilados se ven obligados a seguir trabajando en los rubros más precarizados. En diciembre de 2025, según cifras oficiales de la Seguridad Social, se contaron 453.186 jubilados con aportes activos debido a tareas laborales (a los que habría que sumar los informales), con una holgada mayoría de monotributistas (casi la mitad), quienes salen a trabajar porque no llegan a fin de mes, saturando aún más un mercado laboral donde no hay trabajo y donde los salarios se desploman. 
 El gobierno de Javier Milei se ha declarado enemigo público de las y los jubilados desde el primer día de su asunción, reprimiendo las movilizaciones y manifestaciones frente al Congreso de la Nación y liquidando los haberes previsionales y los derechos de millones de jubilados, como la cobertura médica del Pami, el abastecimiento de medicamento y el vaciamiento de la Anses para beneficiar a las patronales.
 Las y los jubilados, a pesar de la animosidad del Ejecutivo nacional en su contra, vienen desenvolviendo una intensa lucha contra este gobierno, incluso a pesar de la burocracia sindical de la CGT que les dio la espalda infinidad de veces. Para derrotar esta ofensiva antiobrera y garantizar el acceso universal a la jubilación, la Canasta del Jubilado como piso en los haberes previsionales y el 82% móvil real para las jubilaciones. 

 Marcelo Mache

Vaca Muerta: contaminación del aire y el suelo


Leticia Estévez, secretaria de Ambiente y Recursos Naturales 

Sin control estatal. Solo data basada en información empresaria. 

 El dicho popular más conocido que tiene como protagonista al zorro es aquel que refiere a quien cuida el gallinero. Pero hay otro, el que dice que el zorro pierde el pelo pero no las mañas. Este último es el que se aplica como anillo al dedo a la política provincial de Neuquén respecto a la emisión de gases de efecto invernadero por parte de la industria hidrocarburífera, así como de la contaminación del suelo y napas. Las normas y el control de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales dependen exclusivamente de las declaraciones de las propias empresas. Que no pierden las mañas para dibujar sus declaraciones juradas, ocultar o retardar información y todo tipo de encubrimiento de hechos contaminantes. 

 La Resolución 258/2025 

Como un barniz progresista del actual gobernador, creo la Subsecretaría de Cambio Climático por el Decreto 840/2024 y puso al frente al ex diputado de Patria Libre, Santiago Nogueira. 
 Esta Subsecretaría depende de la Secretaría de Ambiente del Ministerio de Energía y Recursos Naturales. Por medio de la Resolución 258/2.025 se creó el “Programa de monitoreo y mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector hidrocarburífero”. 
 Siendo esta actividad, por lejos, la principal de la provincia y sobre la cual están basados todos los planes de expansión productiva, sería de esperar que la mentada Subsecretaría de Cambio Climático tuviera una estructura de efectivo control sobre el sector hidrocarburífero.
 Pero no es así. El programa de control del monitoreo y mitigación de gases contaminantes se basa en el “reporte obligatorio por parte de los sujetos obligados de información sobre emisiones de GEI, variables de actividad, acciones de mitigación y otros datos complementarios necesarios para la cuantificación de emisiones …”. Es decir, en datos que aporten las propias empresas contaminantes. 

 La Resolución 159/2024 

Cuando se inició la explotación No Convencional en Vaca Muerta, hace más de una década atrás, para evitar la contaminación de los suelos con derrames en los pozos, se instrumentó el uso obligatorio de mantas oleofílicas, que evitaban y contenían esos derrames. Sin embargo, a fines de 2024 la funcionaria Leticia Estévez (presidenta del PRO y parte de “La Neuquinidad” del gobernador Rolando Figueroa), y actual secretaria de Ambiente y Recursos Naturales, durante una visita a Bruselas, firmó sin necesidad de regresar la Resolución 159/2024 que desobligó a las empresas del uso de dichas mantas. Un procedimiento que fue impugnado legalmente, porque que está viciado de inconsistencias legales y políticas.
 La citada resolución deroga la normas de la obligación de utilizar las mantas, bajo el argumento de “encontrarse superadas por las previsiones de la Ley 1.875 en su Decreto Reglamentario N° 2.656/99 y Decreto N° 2.263/15, Ley 2.600 en su Decreto Reglamentario N° 1905/09 (Artículo 8° y ccs.) y la Ley 2.666”. 
 Un argumento muy raro, porque las normas citadas son todas anteriores a la Resolución 159/2024. Por lo tanto mal podrían “superar” a la que impuso la obligatoriedad del uso de las mantas.
 Por ejemplo la citada ley Nº 1.875 se sancionó en el año 1990, la ley Nº 2.600 en el año 2008 y la ley 2.666 en el año 2009. Mucho antes de la explotación No Convencional de Vaca Muerta. 
 Si bien esas leyes tuvieron modificaciones, las mismas son también anteriores a las resoluciones que se derogan, por lo que mal puede afirmarse que esas leyes “superan las previsiones” establecidas en las resoluciones derogadas.
 Lo cual lleva a la conclusión que la eliminación de utilizar mantas oleofílicas tiene que ver con el abaratamiento del costo para las empresas y la relajación de medidas contra la contaminación de suelos y napas de parte de las empresas petroleras.

 Se sigue un patrón de origen

 Esto es así porque la provincia nunca tuvo ni tiene un real sistema de control sobre la producción hidrocarburífera. Las empresas realizan la tributación de regalías sobre la base de su propia información, es decir, la provincia carece de un sistema propio de control. Nada menos que sobre uno de los recursos fiscales que por lejos es el más importante. 
 Debe recordarse que si alguna vez se hicieron un par de licitaciones para que la provincia tenga sus propios registros y medidores de producción, siempre las mismas fueron declaradas desiertas o se empantanaron en vericuetos legales que trabaron la instalación de los medidores. Y cuando alguna vez, hace ya mucho tiempo, se adjudicó la tarea a la ENSI (sociedad del Estado nacional y el provincial que operaba la Planta de Agua Pesada), finalmente se dejó sin efecto cuando los profesionales y técnicos expusieron los importantes desvíos que tenían los medidores de producción de hidrocarburos que registraban los datos utilizados por las empresas. Esto es muy grave y constituye una tolerancia hacia las empresas multinacionales. 
 La otra cara de la moneda la tenemos en cómo se mide el consumo de electricidad y gas en los domicilios: en este caso ni Camuzzi ni las prestadoras del servicio de electricidad confían en cobrar según lo que declare el propio vecino. Una doble vara que desnuda el carácter rabiosamente capitalista de la política oficial de “La Neuquinidad” y su antecesor el MPN. 
Este es otro aspecto que la nacionalización bajo control obrero del sector energético, sería un paso transicional hacia una tributación real del capital.

 Norberto E. Calducci

domingo, 26 de abril de 2026

El progresismo mundial, rendido ante la guerra imperialista de Trump

La Global Progressive Mobilisation reunió al progresismo mundial en Barcelona para “defender la democracia ante el avance de la ultraderecha”, según rezaba el lema de la convocatoria. Estuvieron presentes el mandatario local Pedro Sánchez y los presidentes de México, Claudia Sheinbaum; Colombia, Gustavo Petro; Brasil, Lula da Silva; Uruguay, Yamandú Orsi; y Sudáfrica, Cyril Ramphosa; entre otros. También estuvieron presentes el gobernador de Minnesota, Tim Waltz; el expresidente chileno, Gabriel Boric, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Mandaron mensajes, además, el alcalde de Nueva York, Zohran Mandami, y el senador norteamericano Bernie Sanders. 
 Ante la consulta de los medios sobre si la cumbre era una convocatoria “anti Trump”, todos los participantes se esforzaron en negarle ese carácter. Momentos antes de ingresar a la reunión, Petro afirmó que la cumbre “no es contra” Trump (Infobae, 18/4). Sin embargo, todos los medios entendieron que, si no directamente, al menos por elevación, la cumbre debatía cómo enfrentar la política de Trump.

 ONU 

Predispuestos a no debatir de manera directa cómo enfrentar la política de guerra militar, comercial y arancelaria de Trump, el progresismo planteó, en la voz de Lula: “la ONU es un instrumento muy valioso si funciona bien”, para luego agregar: “no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo” (CNN, 18/4). Al mismo tiempo el progresismo atacó a los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU por tomar decisiones “unilaterales” al margen de otras naciones. 
 El pedido unánime del progresismo fue el de "un cambio radical" en la ONU para frenar la política imperialista de Trump. Un camino que nadie de los presentes supo trazar. Salvo el pedido simbólico de Sánchez de que la ONU sea liderada por una mujer, no hubo propuesta alguna de cómo ejecutar este reclamo, mostrando su inviabilidad.

 Cuba, asistencialismo contra la amenaza militar

 El bloqueo de Trump a Cuba también fue un tema tocado en la cumbre del progresismo. La mexicana Sheinbaum propuso "una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. Que el diálogo y la paz prevalezcan” (CNN, 18/4). Luego, junto a sus pares de Brasil y España, firmaron un comunicado conjunto sobre Cuba en el que llaman a la ONU a asegurar una "solución duradera en el marco del respeto de los derechos internacionales y los derechos humanos", comprometiéndose a incrementar la ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.
 Ni una palabra contra el bloqueo militar a la Isla ni sobre la intención de Trump de instaurar un protectorado de facto en Cuba, tomando como ejemplo el caso venezolano. Ni una palabra sobre el Escudo de las Américas, que busca implantar un respaldo a los planes imperialistas de Trump y sus aliados en “el patio trasero”.

 La oposición progresista de EE, UU., presente 

En un mensaje que envió especialmente a la reunión, Mamdani convocó a "acabar con las desigualdades de ingresos”, mientras que Bernie Sanders planteó que el progresismo debía servir “a la clase trabajadora”, citando a las grandes manifestaciones del “No kings” augurando derrotas de Trump en las próximas elecciones y la pérdida del control del Senado por parte del partido Republicano. 
 Sanders enunció de manera directa que la cumbre progresista no es un intento por preparar a los trabajadores y a las masas para enfrentar a la ultraderecha organizada y movilizada en las calles para frenar la guerra y el avance imperialista, sino que buscará hacerlo exclusivamente en las urnas. Este año hay elecciones en Colombia, Brasil y el propio Estados Unidos. 

 Conclusiones sobre el Encuentro

 Luego de conocerse las resoluciones de la cumbre progresista, queda claro que los trabajadores de todo el mundo no podrán encontrar allí ninguna salida a la guerra imperialista llevada adelante por Trump bajo la tutela de la ONU. A contramano del progresismo mundial, la ONU es el organismo internacional creado por el imperialismo estadounidense que lleva décadas, no solo de silencio, sino de acompañamiento incondicional a la política imperialista de guerras de dominación.
 Para frenar al imperialismo y su guerra internacional bajo la tutela de Trump y Netanyahu (y las ultraderechas que apoyan su política en distintos países del mundo) es necesaria la movilización directa de las masas en todo el planeta, como ha venido sucediendo en Europa y en Estados Unidos contra el genocidio de Gaza. 
 Con esta metodología se debe enfrentar también a los peones ultraderechistas en cada país donde gobiernan o se preparan para hacerlo. 

 Diego Carrazán
 24/04/2026

En el marco del Escudo de las Américas, el fascista Peter Thiel llega a la Argentina para fortalecer al estado policial


Peter Thiel -el CEO de Palantir- arribó con su familia el domingo a Buenos Aires, para quedarse dos meses. Se reunió con Javier Milei y ya fue visitado por varios empresarios y funcionarios de gobierno.
 Thiel es un fascista liberticida. Palantir -codesarrollado por la CIA- elabora softwares que integran, ordenan y analizan enormes cantidades de datos para tomar decisiones y definir blancos. Produce información al servicio de las agencias de defensa e inteligencia de Estados Unidos e Israel, principalmente. También presta servicios a otros estados y a empresas privadas. Sus softwares han sido usados para asesinar personas en Gaza, el Líbano e Irán y para detener inmigrantes en Estados Unidos y activistas propalestinos en toda Europa.
 La guerra en Gaza le ha servido como una gigantesca vidriera para vender sus productos y le ha permitido multiplicar sus contratos en todo el mundo. 
 Peter Thiel, nacido en Alemania y criado en la Sudáfrica del apartheid, es un supremacista blanco que ha declarado públicamente que no tiene problema con que sus productos sirvan para asesinar a población civil. Esta semana publicó el manifiesto de Palantir, que plasma sus ideas fascistas y militaristas. 
 Se supone que es un liberticida como Milei. Sin embargo, Thiel no aboga por la destrucción del Estado; sus planteos delinean un Estado totalitario tomado por las corporaciones. Más aún, por su penetración real en los comandos de Defensa de diferentes estados, se puede hablar de una pretensión de funcionar como un supraestado. 

 Palantir en el mundo 

Ucrania firmó un acuerdo con Palantir para construir un sistema de defensa aérea autónomo llamado "Brave1 Dataroom". Esta plataforma utiliza millones de datos e imágenes reales de la guerra recopilados por militares ucranianos para entrenar modelos de Inteligencia Artificial. La manera en que los ejecutivos de Palantir supervisan en el terreno, implica que integran en los hechos el Ministerio de Defensa de Ucrania, supervisando todas las acciones. La pérdida de soberanía que implica entregarle a una empresa privada todos esos datos y permitirle ese grado de “supervisión” es algo que Ucrania, de todos modos, ya puso en juego hace mucho y con muchas otras empresas estadounidenses. Dos tercios de sus tierras fértiles le pertenecen a BlackRock, por ejemplo, la empresa para la que trabajaba –qué chico es el mundo– el marido de Peter Thiel. 
 En el ejército de los Estados Unidos también hay empleados de Palantir, que ocupan cargos de carrera, pero que han sido puestos a dedo. El caso más destacado es el de Shyam Sankar, director de Tecnología de Palantir, quien fue comisionado como teniente coronel en la Reserva del Ejército en junio de 2025, sin haber hecho ninguno de los 17 años de carrera que requiere el cargo. 
 También, con el cargo de teniente coronel, se nombró a otros tres ejecutivos de la empresa para que lo acompañen en las tareas. Todos a dedo. El mismo vicepresidente, J. D. Vance, ha sido financiado por Palantir.
 Peter Thiel le dio a Vance uno de sus primeros trabajos y más tarde financió con 15 millones de dólares su exitosa candidatura al Senado, en Ohio, en 2022. Por eso resulta curioso que J. D. Vance –siendo Peter Thiel su mentor– sea vendido en la opinión pública como la facción del gobierno menos partidaria de la guerra. 
 Desde que Trump asumió su segundo mandato, la empresa ha sido contratada por el Departamento de Seguridad Nacional para investigar estafas relacionadas con bodas, por el Departamento de Asuntos de Veteranos, para recopilar estadísticas, por el Servicio de Impuestos Internos, y por el Departamento de Estado, para identificar amenazas contra ciudadanos estadounidenses y diplomáticos estadounidenses en el extranjero, según datos de contratación federal. Las decenas de contratos adjudicados a Palantir desde que Trump asumió la presidencia se cuentan por miles de millones de dólares, incluyendo un acuerdo de diez años con el Ejército de los Estados Unidos por un valor de hasta 10 mil millones de dólares. El precio de las acciones de Palantir casi se ha triplicado desde la elección de Trump.
 En Reino Unido hay una puerta giratoria de funcionarios del Ministerio de Defensa que renuncian para ser contratados por Palantir. Inmediatamente le consiguen a la empresa contratos con el gobierno. También se sabe que la exministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen (CDU), actual presidenta de la Comisión Europea, se reunió con el otro director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2018 y en el Foro Económico Mundial de Davos en 2020. Alemania tiene, tanto a nivel nacional como de los estados federados, varios contratos con la empresa, algunos de los cuales fueron declarados inconstitucionales por la alevosía de la injerencia.
 Con el Mossad, Palantir tiene una relación desde hace más de 10 años y, desde el 7 de septiembre, forjó una alianza estratégica con todo el Ministerio de Defensa de Israel.
 La empresa tiene a un ejecutivo global encargado de todas estas relaciones, Noam Perski. Su trabajo consiste específicamente en dirigir las relaciones con agencias gubernamentales de inteligencia, defensa y policía en todo el mundo, lo que demuestra que existe una estrategia corporativa centralizada para penetrar en diferentes gobiernos. 

 En Argentina 

Peter Thiel no ha dado a conocer los objetivos de su estadía en Buenos Aires. Sin embargo, nos podemos dar una idea de sus pretensiones de lograr contratos, obtener paquetes de datos y penetrar en el gobierno. 
 En marzo pasado, Patricia Bullrich intentó un contrato con la empresa de Thiel vinculado con el propósito de poner en pie el ICE argentino. Como el proyecto de impulsar la Agencia de Seguridad Migratoria fue abortado por la oposición de Karina Milei, el contrato con Palantir no vio la luz, al menos públicamente. 
 Ahora Thiel se reunió directamente con Santiago Caputo –el enemigo interno de Karina y que tiene bajo su órbita a la SIDE– antes de ver a Javier Milei. En enero, Karina trasladó la subsecretaría de Ciberseguridad -que dependía de la SIDE- a la jefatura de gabinete para mantenerla bajo su control, pero dejando a un hombre de Caputo en el control técnico, Darío Genua, dando cuenta de una negociación. La visita de Thiel llega justo cuando la guerra de carpetazos está dejando gravemente lesionado a Adorni, peón de Karina. 
 El marco interno de estos posibles acuerdos sería el DNU 941/25, que dotó de facultades extraordinarias y represivas a la SIDE para llevar adelante una persecución contra los sectores en lucha contra el gobierno. Además, el decreto establece la concentración de todos los datos del Estado, el combustible con el que funcionan los softwares de Palantir. 
 El contexto externo de la llegada de Thiel a Buenos Aires es la adhesión de la Argentina al Escudo de las Américas promovido por Donald Trump. Este plan Cóndor 2.0 enmarca la iniciativa para habilitar, no sólo los contratos con Palantir y la entrega masiva de los datos del Estado, sino la intervención de la empresa en diferentes niveles de gobierno, como ya ha hecho en Estados Unidos y en Ucrania. 
 La penetración de Palantir actúa en dos aspectos. Por un lado, refuerza el estado policial que se propone Javier Milei para implementar un régimen de excepción. Por otro, aceita la vinculación de la Argentina con la guerra mundial. 
 La llegada de un embajador del fascismo y la guerra con pretensiones imperiales debe inspirar una gran agitación política para que se retire de inmediato de Argentina y para denunciar la infiltración en la SIDE de las agencias extranjeras que quieren alinear a al país con la guerra imperialista mundial. 

 Aldana González 
 25/04/2026

La contrarreforma laboral recupera (por ahora) su vigencia


Un fallo de la Cámara de Apelaciones a tono con el “Régimen de Excepción”. La Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones anuló la medida cautelar suspensiva presentada por la CGT contra la reforma laboral, la ley 27.802. 
 Los jueces invocan que la vigencia de la reforma laboral, en tanto no “se trate de sectores socialmente vulnerables acreditados en el proceso, se encuentre comprometida la vida digna conforme la Convención Americana de Derechos Humanos, la salud o un derecho de naturaleza alimentaria” (Ley 26.854). Obviamente, la salud y el derecho alimentario están comprometidos por toda la política económica del gobierno, algo que no advirtió la CGT cuando se le ocurrió hacer a la contrarreforma laboral con métodos pseudojudiciales.
 Algunos medios indican, no sin cierto fundamento, que el “favor” al Gobierno ejecutado ayer por la Sala VIII le valió al Juez Pesino el aval para que se extienda cinco años su condición de juez de la Cámara. 
 La medida cautelar que había dictado el Juez Laboral Ojeda había frenado el fraccionamiento ilimitado de las vacaciones, la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), las limitaciones al derecho a huelga por sectores de actividad, el cálculo de las indemnizaciones sin contemplar los aguinaldos y otros pagos, la creación del banco de horas, el pago en cuotas de las indemnizaciones, el traspaso de la Justicia nacional laboral a la ciudad de Buenos Aires y la derogación de la Ley de Teletrabajo, entre otros puntos. Dictaminó, de hecho, la inconstitucionalidad de la contrarreforma labora. 
 Los delegados y dirigentes de sindicatos afines a la CGT habían hecho bandera con la cautelar que habían conseguido, pero eso duró un suspiro. Buscaban hacer valer el fallo judicial para asegurar la orientación colaboracionista con el Estado. 

 Pablo Busch 
 24/04/2026

2027: La Libertad Avanza se alía con la CGT en un nuevo frente que incluye a un pastor evangélico para garantizar el cobre para la guerra


El reciente raid "furtivo" de Dante Gebel por Buenos Aires deja al desnudo una operación política fríamente calculada para 2027. Lejos de la imagen espiritual que intenta proyectar, Gebel se define a sí mismo como un “empresario del entretenimiento” que factura millones de dólares en California (La Nación, 22/04/2026). Su desembarco en Puerto Madero para reunirse con la cúpula de la CGT y el gobernador Martín Llaryora marca el inicio de un plan para instalar un "repuesto" ante el desgaste del gobierno de Milei, utilizando un entramado opaco de empresas en Estados Unidos para financiar su "operativo clamor". 
 Pero esta "paz social" que Gebel fue a prometerle a los burócratas sindicales tiene un objetivo de fondo: el remate de los recursos estratégicos en medio de una guerra imperialista mundial. Como bien señaló la jefa del Comando Sur de EE. UU., Laura Richardson, nuestros glaciares y tierras son vistos como un "botín de guerra". Para asegurar los suministros que demanda la industria militar y la transición energética, el imperialismo necesita eliminar todo obstáculo legal. Por eso, la reforma de la Ley de Glaciares es el corazón de este pacto.
 En este ajedrez, el gobernador Llaryora actúa como el gestor local del saqueo. Con sus diputados garantizó la destrucción de la protección de los hielos a cambio de una "coima minera": el gobierno nacional le prometió giros de ATN como premio por entregar las reservas de agua dulce a las multinacionales (La Voz, 23/04/2026). Mientras Llaryora cena con Gebel en Puerto Madero para planear cómo "heredar" el país, en Córdoba la policía reprime con gas pimienta a la docencia de la UEPC para imponerles salarios de miseria. El dinero que el gobierno obtiene entregando el agua de las cuencas de montaña no va a las escuelas, sino a financiar la represión y la estructura electoral de estos nuevos "salvadores" de la fe. Además, para la industria militar y la transición energética, el cobre es indispensable. No se puede fabricar un tanque, un misil o un sistema de comunicaciones sin el cobre que está debajo de los glaciares. El aumento del precio de dicho metal por los conflictos bélicos internacionales hizo que las empresas presionaran a fondo. Necesitan ese cobre "ya", y la única forma de sacarlo es pasando por encima de las reservas de agua dulce que alimentan a los pueblos de la cordillera.
 Gebel acompaña a fondo la represión. Aunque hoy ensaya críticas ligeras al desempleo, sus antecedentes lo muestran como un aliado del pensamiento reaccionario: es un admirador confeso y amigo personal de Nayib Bukele, a quien acompañó en sus asunciones en El Salvador. Su relación con La Libertad Avanza es estructural, Eugenio Casielles -armador de Gebels- fue cofundador del partido de Milei y legislador porteño del oficialismo hasta que rompió con Karina Milei por disputas de caja (La Nación, 19/03/2026). Gebel busca cooptar al "votante desencantado" del libertarismo con el mismo discurso mesiánico, pero sumando la contención de la burocracia sindical de Juan Pablo Brey (Secretario General de la Asociación Argentina de Aeronavegantes), cuyo padrino, Daniel Darling, es el socio comercial de Gebel en sus empresas de California (La Nación, 21/04/2026). 
 Buscan presentar al pastor como un “outsider”, una alternativa “a la grieta”, pero en sus raíces se evidencia que es más de lo mismo, otro candidato de la burguesía que busca ser un “pacificador social” por medio de discursos motivacionales y “espirituales”, o si llegara a ser necesario implementar la represión, mientras siguen explotando a la clase obrera. Este es un fraude internacional para seguir saqueándonos. Los recursos de Latinoamérica deben ser para su población, no un suministro para la maquinaria de guerra imperialista. Ni los pastores, ni los gobernadores, ni la burocracia sindical son la salida, porque se están aliando entre ellos a las multinacionales que dinamitan las nacientes de los ríos y buscan convertir la cordillera en un pozo minero al servicio de la industria militar extranjera. Es la transformación de nuestros recursos naturales en munición de guerra. La verdadera alternativa se construye en asambleas de base como las que hoy desafían a la policía en Córdoba y a las mineras en los Andes. Hay que derrotar el plan de remate del país. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado
 25/04/2026