martes, 14 de julio de 2026

El operativo reeleccionista bajo el examen del VAR


La reforma electoral, la nave insignia de las iniciativas del gobierno de Milei para asegurar su reelección, se encuentra empantanada. Para los liberticidas, la cuestión fundamental de esa reforma es la supresión de las PASO, a través de las cuales suponen que el peronismo buscaría alcanzar una candidatura única. Pero el arco de gobernadores colaboracionistas, que deberían aportar los votos de sus diputados y senadores para esta reforma, no quiere la eliminación de las primarias. El primero en rechazarlas ha sido el tucumano Jaldo, un promileísta que consagró diputados en octubre con la lista de Unión por la Patria -y la bendición de Cristina Kirchner-. Para persuadir a estos gobernadores de sumarlos a la reforma sin PASO, los Milei han arrojado otro globo de ensayo: la habilitación de listas colectoras en la elección nacional. A través de ellas, los mandatarios provinciales podrían postular diputados y senadores que “adhieran” a una fórmula presidencial. Estas fórmulas llevarían varias listas de parlamentarios, disputando entre sí la representación en el Congreso. En ese caso, la famosa “boleta única”, que fue vendida como un avance ´republicano´, se convertiría en la mayor ´lista sábana´ de la historia. Antes de que este engendro sea oficialmente presentado, en las filas oficiales ya se ganó la oposición de Patricia Bullrich. Así las cosas, el ´dialoguista´ Santilli debuta a fojas cero y con un principio de crisis en el propio gabinete y en la mesa política del gobierno. 

 Desconfianza a dos bandas 

Las reservas de los gobernadores para con la reforma tiene un telón de fondo de divergencias más amplias. A cambio de su aval, reclaman que el gobierno no compita con ellos en los comicios provinciales, donde se juegan su propia reelección. En lo inmediato, reclaman también un auxilio financiero, en momentos en que Caputo ha vuelto a cerrarle el grifo a las provincias. Las transferencias “automáticas” y no “automáticas” desde el Tesoro nacional no han cesado de caer en todo este año. Milei-Caputo no quieren soldar un pacto con los gobernadores en base a prebendas económicas: lo único que les ofrecen es la promesa de participar en los beneficios de una futura “normalización” financiera y las inversiones, inciertas aun, que aporten los Rigis y SuperRigis. 
Milei ha anunciado una réplica del “shutdowm” americano, el procedimiento mediante el cual el Congreso corta las autorizaciones de gasto público una vez llegado a un tope de endeudamiento fijado en el Presupuesto. El "shutdown" argentino, según se anuncia, tendría tres excepciones: las jubilaciones (que sólo parcialmente dependen del Tesoro), los gastos de Defensa y, naturalmente, el pago de la deuda pública; la puerta queda entreabierta para los acreedores nacionales e internacionales y los gastos no discrecionales. Milei también ha anunciado una reforma de la carta orgánica del Banco Central, que prohíba la emisión explícita de moneda para financiar el Tesoro, pero no la que se hace por triangulaciones bancarias. Cavallo violó, en la recesión de 1995/6, la regla de la convertibilidad por medio de la ampliación del margen de crédito del Banco Nación; los bancos públicos no tienen restricciones para comprar deuda pública en cualquier moneda. 
 En ese escenario, las camarillas políticas de las provincias recelan de un pacto político con Milei-Caputo a un año y medio vista. Con PASO o con colectoras, se reservan el derecho a decidir con qué variante política nacional se encolumnarán el año que viene. “A esta altura -dice el columnista Jorge Liotti de La Nación-, todas las fuerzas políticas son provinciales”. Alude, de este modo, a la desintegración de los partidos del régimen en una multiplicidad de camarillas, que se dividen y reagrupan en función de sus apetitos personales y de los intereses que representan Las negociaciones entre todas estas camarillas tienen lugar en un cuadro de retroceso social y salarial para las masas. Axel Kicillof, el principal contrincante electoral de Milei (aunque Milei y Kicillof se encontrarían, según destaca Marcelo Bonelli en su columna de Clarín, atrás de Myriam Bregman y Patricia Bullrich) ha ofrecido la zanahoria del “superávit fiscal provincial” y cierres de acuerdos de deuda con todos los acreedores de la Provincia. Todo está, sin embargo, atado con pinzas. De acuerdo a una columna de La Nación, el gobierno se asustó fuerte ante la posibilidad de una derrota de Argentina frente a Egipto, por el temor que la bronca que habría suscitado ese resultado virara de Kansas City, Miami o Texas hacia Buenos Aires y la Casa Rosada. La politiquería patronal de Argentina le reza una plegaria a los botines de Messi y de Julián Álvarez. 

 Marcelo Ramal 
 12/07/2026

La guerra de la OTAN y Rusia en un punto de inflexión


La guerra entre la OTAN y Rusia ha ingresado, definitivamente, en una nueva etapa internacional. Las operaciones militares no se limitan ya a las regiones prorrusas del Donbas o a bombardeos complementarios de Rusia a Kiev o Kherkov; el centro lo ocupan ahora los ataques aéreos de Ucrania a la infraestructura civil y militar al interior de Rusia, y a operaciones de enorme porte contra Crimea, una península ucraniana que Rusia ha ocupado históricamente como puerta de salida comercial y militar al Mediterráneo y a las “aguas calientes” – alternativo a los puertos de aguas congeladas en el invierno del Báltico. El asalto a Crimea mediante miles de drones de todo tipo y misiles balísticos ha determinado un movimiento de emigración masiva en la península organizado por el Estado. La flota rusa se ha retirado hacia los puertos continentales del país, mientras el puente de Kherk, que conecta a Rusia con Crimea, construido por Putin se encuentra a la espera de un bombardeo que lo inhabilite como conexión terrestre y ferroviaria. En el Mar Negro opera una flota ‘en la sombra’ de Ucrania con capacidad para lanzar misiles contra territorio ruso. Rusia se encuentra, definitivamente, a la defensiva. 
 La respuesta de Putin a este giro de la guerra han sido los bombardeos devastadores sobre Kiev – en especial las estructuras de energía (gas y electricidad). El jefe de estado ruso ha advertido, no obstante, que, como consecuencia de estos desarrollos, la totalidad de los países de la OTAN, que financian la totalidad de los gastos de Ucrania, pasaban a ser considerados blancos legítimos de las fuerzas armadas de Rusia. El Financial Times ha dado a conocer una investigación acerca del mapeo de la estructura militar y civil de los países europeos, que habría sido llevada adelante durante una década. La OTAN ha atribuido a Rusia los drones detectados sobre Rumania y Polonia y, hasta en un caso, Francia. El país más mencionado como blanco de una ocupación de parte de Rusia es Estonia, que cuenta con una población rusa muy numerosa. En algunas oportunidades, el mismo Putin o sus voceros han amenazado con represalias a Alemania, que cuenta con bases militares en el Báltico y es un protagonista exclusivo en cuanto a ensayos militares en el Báltico con los países ribereños.
 La reciente ‘cumbre’ de la OTAN en Ankara, Turquía, le ha sumado varias castañas al fuego. La Comisión Europea anunció el aumento de la ayuda militar y la financiación del Presupuesto de Ucrania, al mismo tiempo que el aumento de los propios Presupuestos de guerra de los principales estados europeos para comprar armamento a Estados Unidos (como lo exigía Trump). Trump se avino a licenciar la producción de misiles Patriot a Ucrania, para dotarla de defensa anti-aérea, aunque el tiempo y el costo que lleva su producción echa sombras sobre la ‘promesa’. Erdoğan, el presidente del país huésped, aprovechó la ocasión para legitimar su pliegue a Trump, lo cual convierte a Turquía, junto con Armenia y Azerbaiyán, en el gendarme del Mar Negro y del Cáucaso -fronteras de Rusia. El cerco contra Rusia se encuentra relativamente montado. Un escenario ideal para que los servicios ‘occidentales’ difundan la inminencia de una acción preventiva de Putin, o sea mediante el ataque o la invasión parcial de algún estado miembro de la OTAN. Desde el Wall Street Journal ya han advertido que una falta de respuesta por parte de la OTAN, o sea de Trump, sería el final de la OTAN. 
 No todos, sin embargo, lo ven de esa manera. El involucramiento militar de Putin en el ataque a otro país, opinan otros, sería funcional al debilitamiento de Rusia o serviría para justificar ataques más amplios al territorio ruso de parte de Ucrania. Una ruptura de Trump con la OTAN serviría al propósito de éste de alcanzar un acuerdo por separado con Putin para repartirse Ucrania (y sus cereales y tierras raras), y para poder, de este modo, saldar cuentas con la Unión Europea en cuanto a quedarse con Groenlandia o para declarar la inmunidad impositiva de las tecnológicas norteamericanas en el continente europeo – dos puntos que no se saldaron en la reunión de Ankara. Sea como fuere, un gobierno francés de la condenada Marie Le Pen, del Frente Nacional, que va primera en las encuestas para las presidenciales de 2027, cambiaría el escenario diplomático en beneficio de Putin – lo mismo en el caso la neo-nazi Alternativa para Alemania, que también va primera. 
 El ataque preventivo de Putin a un país de la OTAN guarda una analogía con el caso de Galtieri y Malvinas – dos aventuras “preventivas”. Galtieri creía contar con la venia de Reagan, como Putin con la de Trump. Thatcher estaba desmantelando la flota británica, como Trump está levantando bases militares en Europa. Galtieri presidía una dictadura en ruinas que pretendía rescatar con una quijotada nacionalista, y a Putin le ocurre algo parecido, de la que buscaría salir con una declaración de estado de guerra nacional. Galtieri pagó el fracaso con un cambio de régimen; es lo que también podría ocurrir con Putin. Ambos casos podrían emparentarse con la creación de situaciones semi-revolucionarias que, por carencia de un proletariado revolucionario, desembocarían en salidas imperialistas. Pero también podría ocurrir lo contrario si trabajadores con un pasado combativo reciente, como el francés y el italiano, irrumpieran en escena para arrastrar a las masas de la mayoría de otros países europeos. La revolución, como ocurre con la guerra, representa la explosión de todas las formas sociales atrapadas por el fetichismo de la organización social capitalista. 
 Se explica, entonces, que The Economist, haya dado relevancia a un artículo escrito para la revista por el oligarca ruso, Andrei Melnichenko, un putinismo de cuño propio, que se encuentra sancionado por la OTAN. El titular es atractivo: “Porqué una Rusia quebrada sería malo para el mundo”. “Quebrada”, en su original en inglés, significa simultáneamente “bancarrota” y “despedazada”. El descuartizamiento de Rusia, en hipótesis, podría provocar un descuartizamiento mundial o un hundimiento de la civilización humana (una “guerra” como la de “los treinta años”, que devastó a Europa en el siglo XVI/XVII y retrasó a la civilización europea por un siglo). Enseguida de publicado el artículo, The Economist organizó una mesa debate entre sus periodistas. Caracteriza al planteo del oligarca como un pedido para que Occidente rescate a Rusia, aunque en los términos que viene planteando Putin: Una defensa de derechos nacionales dentro de una integración total al sistema imperialista. Como se ve, una contradicción sin salida. 
 “Muy poco, demasiado tarde”, respondió The Wall Street Journal – vamos con la guerra, como los cowboys en la conquista del Oeste. El artículo del ruso era sencillo, copiado de Putin: ‘organicemos una arquitectura de seguridad internacional que le permita al estado ruso mantener su unidad’; muerto Putin, o desplazado antes del gobierno, la dirección del estado pasará a manos de la oligarquía. Del mismo modo que una burocracia colectiva asumió el poder muerto Stalin, un colectivo de oligarcas haría lo propio oportunamente con Putin. Se ha abierto una transición, promete el oligarca, bajo el régimen actual. Este tipo de polémicas y de argumentos ha tenido lugar en todas las transiciones revolucionarias – antes de Stalin había ocurrido eso con el Zar. En definitiva, la guerra introduce la revolución por medio de los eslabones más débiles que deja la guerra. La respuesta del WSJ advierte, en primer lugar, que no hay espacio para retornar al pseudo equilibrio internacional previo a la guerra, y en segundo lugar, que Rusia es uno de los principales, si no el principal, botines de guerra del imperialismo. El WSJ no pone siquiera a consideración la principal oferta del oligarca: el rechazo a convertir a Rusia en un eslabón de las cadenas de producción de China, algo que Putin jamás haría público. 
 Este es el estado de la guerra al momento, en el terreno europeo. La continuación de la guerra contra Irán, Líbano, y la hostilidad en ascenso contra Cuba e incluso Brasil, ha ampliado la geografía y la política de la guerra. Se ha formado, de alguna manera, un “frente de la resistencia” entre China-Rusia-Irán-Cuba con varias colectoras añadidas. Los ajustes contra los trabajadores llevan la guerra al plano de la lucha de clases en cada país y en los protagonistas principales. Hay un claro punto de inflexión hacia una transición con contornos en parte indefinidos. La inminencia de un giro ha llevado a Zelensky a un mayor entrelazamiento con el nazismo ucraniano para obtener una reelección presidencial que le otorgue autoridad para extender la guerra; Putin tiene un desafío similar, porque quiere integrar a las regiones ocupadas de Ucrania y oficializadas como rusas, a las elecciones presidenciales del año corriente. Envalentonado por haber conseguido llevar la guerra a territorio ruso, reclama una reunión directa con Putin para convertir el rechazo en una muestra de una salida pacífica de su parte. De una u otra manera habrá elecciones en todos lados en Europa continental. La cuestión de la guerra será el eje de la agenda de los partidos frente al electorado.
 El derrotismo revolucionario, o sea la promoción de la derrota de todos los estados imperialistas envueltos en la guerra, por medio de acciones de oposición, debe ser adaptado a la comprensión de las masas y a las modalidades políticas de cada país. ¿Estamos por la paz? Sí, por una paz sin anexiones ni exacciones económicas, con vigencia plena de la autodeterminación nacional (para separarse o para unirse). La resistencia del imperialismo a una paz sin anexiones, servirá como comprensión de la necesidad de terminar con el imperialismo. Que la guerra de la oligarquía financiera la pague ella misma; nacionalización de las industrias de guerra y de Inteligencia Artificial, la más importante de ellas: no a los ajustes sociales o impuestos directos o indirectos a los trabajadores; por un salario y jubilación mínimos igual al costo de la canasta familiar.

 Jorge Altamira 
 13/07/2026

Los Acuerdos de Abraham y América Latina


Cabeza de playa del sionismo.

 Legisladores de 12 países latinoamericanos firmaron la semana pasada su respaldo a los Acuerdos de Isaac, inspirados en los Acuerdos de Abraham, en una conferencia realizada en Buenos Aires. La iniciativa de Milei implica el compromiso de impulsar la campaña contra el antisemitismo, como el sionismo disimula sus crímenes de guerra. 
 Los Acuerdos de Abraham fueron una iniciativa de Trump para encolumnar a los países árabes al reconocimiento diplomático masivo de Israel con su capital en Jerusalén. El proyecto sucumbió ante la negativa de Trump y Netanyahu de reconocer el sistema de dos Estados y el comienzo del genocidio en Gaza. Sólo cuatro Estados firmaron los Acuerdos: Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Marruecos y Sudán. Emiratos y Bahrein recibieron de Estados Unidos el compromiso de ventas de equipamiento militar y garantías de defensa; Marruecos obtuvo el reconocimiento de Estados Unidos de su soberanía sobre el Sahara Occidental; Sudán fue borrado de la lista de Estados terroristas, recibiendo multimillonaria ayuda económica norteamericana. Arabia Saudita y otros gobiernos, históricamente aliados al imperialismo y cómplices con el sionismo, lo han rechazado. 
 Según la versión oficial, la iniciativa de los Acuerdos de Abraham busca extender a América Latina una mayor cooperación económica y de seguridad con Israel. Existen antecedentes de compromisos de inversión del sionismo -Guatemala, por caso- sin que se haya efectivizado un solo dólar. El propio Milei tampoco ha conseguido nuevas inversiones ni aumentar el comercio, como tampoco con el resto del mundo. 
 Algunas de las entidades convocantes son la Israel Allies Foundation y American Friends of Isaac Accords. Estuvieron presentes Javier Milei, el canciller Pablo Quirno y el senador brasileño Flavio Bolsonaro. Pero también participaron legisladores de diferentes bancadas.
 Juntos por la Patria presentó un proyecto de declaración de rechazo a la cumbre y a los Acuerdos de Abraham. Denunciaron que los textos completos de los acuerdos no han sido difundidos oficialmente y reclamaron que el Poder Ejecutivo informe acerca de su naturaleza jurídica. Lo que no señaló JxP es que el Memorando contra el supuesto antisemitismo fue firmado por Alberto y Cristina Fernández e impulsado en el Congreso y Legislaturas por Felipe Solá, donde fue votado por unanimidad. En 2024, mientras el genocidio en Gaza estaba en pleno desarrollo, Juntos por la Patria había impulsado la creación del Grupo Parlamentario de Amistad con Israel, junto con otros bloques, en el que se destacó la participación de Leandro Santoro. 
 Los participantes de la cumbre no dieron a conocer la totalidad del acuerdo suscripto. Sin embargo, los documentos elaborados por las organizaciones impulsoras del proyecto muestran que la "cooperación" propuesta incorpora inteligencia artificial, ciberseguridad, intercambio de información, inteligencia financiera, contraterrorismo, control migratorio, protección de infraestructura crítica, comunicación estratégica, innovación tecnológica, formación de cuadros especializados y coordinación entre organismos de seguridad como componentes permanentes de una misma arquitectura institucional. Por lo tanto, la intención es crear una maquinaria legal que valide socialmente al Estado genocida en esta parte del mundo y, por otro lado, establecer un estado de espionaje y represión. 
 En la Pax Sílica -el proyecto de Trump para asegurar una cadena de suministros para las tecnológicas- Israel cumple un papel central. La maquinaria del genocidio, la guerra permanente y el control social han convertido a Israel en el principal laboratorio tecnológico. Por eso, la bolsa israelí ha crecido a la par del genocidio, que le ha servido como gigantesca vidriera para vender armas y software al servicio de las masacres. El otro plan que tiene Israel para esa misma cadena de suministros es copar la parte energética y desplazar al resto de Medio Oriente en la producción de gas, explotando los yacimientos anexados en Gaza y en el sur del Líbano. El Super RIGI -votado por el Congreso- es otro engranaje de esta maquinaria de alineamiento. 
 La cuestión de la seguridad es decisiva de los Acuerdos. En la Argentina tuvo una expresión concreta durante el secuestro en Libia de Paula Giménez y Lucas Aguilera, directores de investigación de NODAL que integraban la misión humanitaria Global Sumud Land Convoy, organizada para denunciar el bloqueo israelí sobre Palestina y trasladar ayuda humanitaria hacia Gaza. Mientras ambos eran detenidos y torturados, el canciller Pablo Quirno cuestionó públicamente la decisión de participar en la misión. 
 En ese cuadro, la Argentina actúa como cabeza de playa del proyecto del sionismo. 

 Aldana González
 13/07/2026

viernes, 10 de julio de 2026

Mundial 2026: capital financiero y fascismo digital, los protagonistas fuera de la cancha


El agónico cabezazo de Enzo Fernández, que selló la clasificación de Argentina a cuartos de final en la Copa Mundial, fue celebrado no solo por los hinchas argentinos. Los abrazos y gritos de gol alcanzaron a las oficinas de las principales marcas asociadas a los jugadores, principalmente Lionel Messi, y al propio seleccionado. 
 Ocurre que la clasificación a una nueva fase representa millones de dólares. Las cifras en juego son alucinantes. La FIFA ha dispuesto un reparto de 871 millones de dólares entre los participantes, casi el doble de los 440 millones repartidos en Qatar 2022. Pero al margen de esto, en los últimos mundiales se ha disparado el volumen de las publicidades y patrocinadores que acompañan a cada selección. Los jugadores de la selección argentina se han convertido en una cara repetida en publicidades de apuestas, casinos virtuales, comida rápida y salud prepaga. Un estudio, publicado a comienzos del Mundial, realizado por la reconocida Your Brand Value Sports, ha presentado el World Cup Brand Index 2026, un ranking que mide qué selecciones nacionales están generando más valor de marca durante el Mundial. En la cima del mismo se ubica el combinado albiceleste con un valor de marca estimado de 4.200 millones de dólares, el doble de la selección estadounidense por tomar un caso. 
 El incremento de premios repartidos entre las asociaciones responde de igual forma al incremento de ingresos generado por el alza desmesurada de las entradas y la creación del “cooling break” como espacio publicitario, que estipula obtener más de 250 millones de dólares de ganancia. El negocio, alrededor del éxito deportivo de la selección, ha tenido impacto directo: subieron los costos de reventa de las entradas para el partido de cuartos de final y las aerolíneas han anunciado viajes especiales para llevar nuevos contingentes de hinchas a Miami. Los hoteles de las cercanías del estadio estiman que podrán llenar habitaciones, al menos unos días más. 

 Fascismo digital

 Entre los festejos de la Selección, y previo a ellos, se han colado insultos de todo tipo en las redes sociales proferidos por la tropa de Santiago Caputo. Desde el propio Caputo, pasando por el “Gordon Dan”, “Juan Doe” y el diputado provincial de LLA, Agustín Romo, los insultos ante las eliminaciones de Brasil o las reacciones de Mbappé ante el conjunto de Paraguay han sido utilizados como excusa para el brote de insultos racistas, transfóbicos y xenófobos de todo tipo. Una senadora de Paraguay, Celeste Amarilla, y la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, se sumaron a la cruzada digital. La derecha continental ha encontrado su propio nicho en el torneo. 
 Los liberticidas locales se han encargado de realizar o dar visibilidad (retuitear) a comentarios o mensajes de alto contenido fascista contra futbolistas, selecciones e, incluso, gobiernos como el de Lula. El “Gordo Dan” se enfrascó con el jugador francés Kylian Mbappé por sus comentarios contra la extrema derecha y su rechazo a participar de publicidades para sitios de apuesta o comida basura.
 En relación al partido contra Egipto, los trolls libertarios se encargaron de destilar un odio hacia los países árabes durante todo el desarrollo del partido. En especial luego de que el director técnico de la selección africana convocara a parar el genocidio contra el pueblo palestino y celebrara la victoria ante Australia ondeando la bandera palestina. 
 Juan Doe, que es funcionario del gobierno y dirige la fascista Oficina de Respuesta Oficial, creada para “desmentir” a periodistas, se encargó de escupir mensajes contra el gobierno de Lula. 
 La tropilla libertaria, que de fútbol ha demostrado saber muy poco, se cuela entre la pasión de multitudes para destilar propaganda fascista. 

 Trump 

El presidente estadounidense Donald Trump protagonizó uno de los mayores escándalos de los últimos años a nivel deportivo por su injerencia directa para retirarle la tarjeta roja al jugador Folarin Balogun, delantero estrella del seleccionado estadounidense, y permitirle disputar el partido de octavos de final ante Bélgica. El alevoso intervencionismo de Trump vino a reconfirmar que este Mundial fue realizado y dirigido según la voluntad del magnate, que en medio de los festejos por el 4 de julio, movilizó a directores y secretarios del gabinete para lograr el perdón del comité disciplinario de la FIFA. La llamada entre el presidente de Estados Unidos y Gianni Infantino, su par de la FIFA, fue reconocida públicamente por Trump ante los periodistas. Infantino, que había rechazado cualquier llamado de Trump, culminó por reconocer “a mi me llama gente todo el tiempo”. En un episodio de bravuconada política, Trump se explayó largamente ante la prensa demostrando su desconocimiento total sobre el reglamento y las sanciones que implican una tarjeta roja. Se definió como un “gran conocedor del deporte” e interpretó que “la jugada no fue falta”, por lo que era una “tarjeta roja ridícula”. 
 El episodio ha reavivado los cruces entre la UEFA y la FIFA, que denunció que Infantino “había cruzado una línea roja”. El escándalo fue tal que el expresidente Joseph Blatter, que renunció tras una investigación del FBI por presuntos arreglos para la elección de la sede para los Mundiales 2018 y 2022, denunció una profunda injerencia de la política en el fútbol. Trajo a colación la elección de Infantino como presidente de la FIFA con el aval explícito de los Estados Unidos y confirmó la subordinación del mismo al gobierno de Trump mientras la pelota siga girando en el país norteamericano. Finalmente, la selección de Bélgica aplastó al seleccionado local por 4-1 y Balogun tuvo un partido para el olvido. 
 El evento más importante del fútbol ha quedado preso del capital financiero y el fascismo internacional. Es lo que ha sucedido con la prohibición a los hinchas de múltiples países a ingresar al país, así como el trato especial contra la selección iraní, que fue vetada de permanecer más de 12 horas en suelo estadounidense. Los tratos hostiles hacia selecciones como Congo o Senegal acompañaron estas medidas, incluida la expulsión del mejor árbitro del continente africano del torneo vetado por su nacionalidad somalí. 

 Joaquín Antúnez 
 09/07/2026

Las provincias hundidas del sur


En el día de la Independencia, Milei ofrece a los gobernadores subirse al carro de la recolonización del país y la guerra imperialista. 

 Javier Milei juntó a trece gobernadores en Tucumán en la celebración del 9 de Julio. En medio de evocaciones a la Independencia Nacional, salió a buscar los votos en favor del régimen electoral que, según él supone, le permitiría pelear una reelección. A cambio de eliminar las PASO -y dificultar el agrupamiento de candidaturas opositoras- el gobierno les ofrece a los mandatarios habilitar un sistema de colectoras nacionales, o sea, listas de diputados y senadores que lleven a Milei como candidato a presidente. Es una reedición ampliada de los fraudulentos sistemas de “lemas” y “acoples” que han prosperado en diferentes provincias del país. 
 Las maniobras que maquinan los liberticidas para reelegirse dan cuenta de una aguda precariedad política, apenas igualada por la fractura expuesta del peronismo: en la foto de “los trece con Milei”, se anotaron peronistas como Jalil y Jaldo.
 Pero lo único que ofreció Milei a los gobernadores fueron promesas. Pullaro, el representante del agronegocio y el evangelismo reaccionario, se quedó en Santa Fe: antes, le reclamó a Santilli por las rutas en estado de derrumbe, tal como se lo encomendaron las grandes cerealeras. 
 En su discurso por la cadena nacional, Milei aludió a “Un Estado que le falló a las provincias” por un “modelo restrictivo y depredatorio”, y prometió “liberar las fuerzas productivas” de los distritos. Pero el atraso del interior ha sido una consecuencia de la sujeción general del país al capital financiero internacional. Bajo liberales o “nacionales y populares”, el sistema de impuestos ha sido diseñado para exprimir los recursos del país entero en función de asegurar el pago de la deuda pública. El “liberador” Milei ha sido una expresión grosera de ello, pues las transferencias a las provincias se desplomaron en caída libre. Después de los retrocesos de los años anteriores, en el primer cuatrimestre de 2026, los recursos regulares lo hicieron en un 5,7% en términos reales, y las llamadas transferencias “no automáticas” en un 61%. La asfixia se ha acentuado con la caída de los impuestos coparticipables, como el IVA -cuya recaudación mengua con la recesión general- y ganancias, que se retrae por las exenciones a los capitalistas. 
 En medio de esa sequía de fondos, Milei les ofreció a “los trece” los supuestos beneficios futuros de los RIGI, SuperRIGI y la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” que debe tratar próximamente el Congreso. La “inviolabilidad” establece un régimen de desalojos sumarios contra inquilinos y habilita a un amplio régimen de privatización de tierras, cuya “gestión” será “cedida a las provincias” (Ámbito, 8.7). Milei reitera la receta menemista: “federalizar” el copamiento de los recursos provinciales por parte del gran capital y habilitarles una tajada a las camarillas políticas del interior, tal como ocurriera con el dominio del subsuelo en los años 90. 
 Pero la llegada de un “maná” de recursos está por verse, y no sólo porque las inversiones no llegan. Allí donde han avanzado, como en Vaca Muerta, el RIGI le impone a las provincias la “estabilidad fiscal por 30 años”, es decir, la imposibilidad de crear nuevos impuestos. Neuquén intentó burlar este cepo con la creación de un “impuesto a la fractura hidráulica”, el cual debe resignar apenas las operadoras petroleras se adhieren al nuevo régimen fiscal. El gobernador neuquino anunció que las futuras regalías serán afectadas a “infraestructura y conectividad vial” -como en Santa Fe- es la logística que necesita el gran capital, en este caso, petrolero. Por lo demás, los RIGI y SuperRIGI establecen la libertad de remisión de divisas y utilidades al exterior -un régimen de succión de los recursos naturales en favor del capital internacional. La “federalización” menemista agotó rápidamente los recursos del gas convencional (Loma de la Lata), hasta el estallido de la convertibilidad en 2001. En cuanto a las provincias del NOA y el boom del litio, en Catamarca se ha instalado una deliberación política sobre el destino de las regalías mineras, “A pesar de las promesas de modernización edilicia y conectividad territorial formuladas en sucesivas campañas políticas, los pueblos cercanos a las zonas de explotación sufren de forma sistemática la falta de redes de agua potable estables y servicios sanitarios de alta complejidad”. (ElAconquija.com). 
 A cambio de un respaldo parlamentario, Milei les ha ofrecido a los gobernadores un pagaré de cumplimiento incierto. Los Jalil, Sáenz o Figueroa lo saben muy bien, y seguirán el camino de Pullaro, en reclamo de fondos más o menos inmediatos y, principalmente, de un acuerdo para que su propia reelección no será disputada por candidatos locales de la “Libertad Avanza”. 
 La difusa promesa de inversiones mineras, energéticas o de la Inteligencia Artificial está indisolublemente ligada a la conversión de Argentina en Protectorado del imperialismo norteamericano, como reservorio de materias primas, puertos, pasos interiores (Hidrovía) y transoceánicos, en función de la guerra internacional en desarrollo. En medio de invocaciones a la “Segunda Independencia”, Milei arrió a los gobernadores al propósito de esta recolonización general. 

 Marcelo Ramal 
 09/07/2026

jueves, 9 de julio de 2026

Caputo “dibuja” un plan financiero para gambetear un defol


Acreedores “institucionales”, más endeudamiento y a plazos menores. 

 Luis Caputo anunció el plan del gobierno para afrontar los vencimientos de capital e intereses de deuda en lo que resta de 2026 y el 2027. La presentación buscó ofrecerles a los especuladores financieros garantías de pago, principalmente, para el período preelectoral, donde se jugará la reelección de Milei. Caputo y su secretario Furiase se llenaron de ínfulas. Pero bien leídas, las “garantías” ofrecidas delatan el tembladeral económico y financiero de los liberticidas. En medio de un Mundial con muy pocas gambetas, Caputo ha presentado un “dibujo” acerca de cómo gambetear un defol. Sólo para empezar, digamos que, para el año y medio que viene, las necesidades de financiamiento de la “gran deudora del Sur” ascienden a la friolera de 44.000 millones de dólares, 25.000 millones de capital y 19.000 millones de interés. 
 Después de dos años de repetir que el objetivo oficial es “retornar a los mercados internacionales” -es decir, al mercado voluntario de deuda- Caputo confesó en su conferencia que no tiene condiciones para ello, porque debería aceptar tasas de interés de dos dígitos. En sustitución de ello, el plan financiero se sustenta en préstamos directos, con garantías de organismos financieros internacionales como el Banco Mundial o el BID. A ellos, se suman “créditos bilaterales” -es decir de país a país- y la emisión de deuda en dólares en el mercado local -los llamados Bonares, que serán emitidos con un plazo de vencimiento de tan sólo dos años. De conjunto, para pagar 25.000 millones de dólares de capital entre 2026 y 2027, Caputo tomará deuda por unos 30.000 millones, y lo hará con un perfil de vencimientos apremiantes. La hipoteca que se contrae para los próximos años es explosiva.
 La deuda multilateral, y la contraída con el FMI, no puede ser objeto de quitas o “reperfilamientos”, para utilizar un término macrista. Por esa razón, el programa financiero de Caputo bloqueará todavía más al pretendido retorno a los mercados. Cualquiera que evalúe comprar títulos de deuda argentina en un futuro, tendrá en cuenta que en la fila de acreedores figuran primero los organismos multilaterales de crédito y el propio FMI, con quien habrá que pagar o refinanciar 11.500 millones de dólares de capital e intereses entre 2026 y 2027. 
 En ese mismo lapso, el plan caputiano prevé que el Tesoro le compre al Banco Central unos 12.000 millones de dólares para pagar deuda -es lo que suponen que representará el superávit fiscal de los dos años. Pero ese superávit se viene evaporando, como resultado de la caída sistemática de la recaudación. Mientras Caputo prometía en su conferencia “datos promisorios de la economía”, se conocían las estadísticas de fabricación de automotores en junio: un 13% menos que en el mismo del año pasado, con una caída acumulada del 18% en todo el semestre. La única forma de sostener el superávit, en ese cuadro, es acentuando la motosierra -lo mismo que le reclamará el FMI para reciclar parte de los vencimientos de deuda con el organismo. 
 Caputo, en definitiva, intentó iniciar la campaña por la reelección con un mensaje a su principal base de sustentación -los acreedores locales e internacionales de la deuda pública. Supone que con ello le bastará para evitar una corrida cambiaria en caso de que el oficialismo tambalee en la campaña electoral, tal como lo evidencian ahora las encuestas.
 Pero en las “necesidades de financiamiento” en dólares no están las divisas que saldrán por remisión de utilidades al exterior, que han alcanzado un récord en los últimos meses, gracias a Vaca Muerta y al RIGI. El precario dibujo de Caputo tampoco tiene condiciones de frenar una corrida cambiaria. El sistema bancario tiene actualmente depósitos a plazo por 60.000 millones de dólares -con la cuarta parte de esos pesos, una corrida evapora con creces al superávit de balanza comercial. 
 En su conferencia, el ministro dijo que “no contempla” un nuevo swap de Bessent y Trump, probablemente porque sus benefactores de 2025 no tienen condiciones para volver a ofrecerlo. El precario plan financiero de Caputo tiene dos patas: el socorro de los organismos financieros del imperialismo -FMI, Banco Mundial- que aprueban un rescate de Argentina a cambio de su conversión en Protectorado, en el plano comercial, energético y militar. La segunda pata reside en asegurar un retroceso sin par en la condición social de las masas, y convertir al presupuesto nacional en una hoja de cálculo de los acreedores internacionales.
 En la Argentina, los anuncios apresurados de “blindajes”, como el que brindó Caputo este lunes, suelen preceder a las grandes crisis de deuda y a las rebeliones populares.

 Marcelo Ramal
 07/07/2026

¿Qué hay detrás del vaciamiento de la CNEA?


La contracara del desguace de equipos formados durante décadas es el avance de negocios privados extranjeros.

 La misma semana en que el gobierno confirmó el despido de más de sesenta trabajadores contratados de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), anunció una inversión de 1.200 millones de dólares para construir en Atucha, en un plazo de cinco años, el primer reactor ACR-300, de la mano de la empresa Meitner Energy. El anuncio tiene el mismo aire que la vieja promesa menemista del avión a la estratósfera: un plan grandilocuente que nadie con conocimiento real del sector nuclear cree que vaya a concretarse tal como se lo vende. La coincidencia entre el despido y el anuncio no es casual: expresa con crudeza el sentido del ajuste. Como en casi todos los capítulos del "achique" del Estado, el desguace de la CNEA tiene una contracara: mientras se desarman equipos formados durante décadas, avanzan negocios privados y extranjeros sobre áreas estratégicas del desarrollo nacional.
 Los despidos se dan en un contexto de contratos renovados por períodos cada vez más cortos, salarios licuados, jubilaciones sin reemplazo y una presión creciente que empuja a profesionales altamente formados hacia el sector privado o al exterior. Y, como señaló Prensa Obrera en “Milei profundiza el vaciamiento de la CNEA: despidos, represión y entrega”, este vaciamiento no puede justificarse por una supuesta crisis económica del sector nuclear estatal: Nucleoeléctrica Argentina y Dioxitek cerraron 2025 con resultados financieros muy positivos. 
 La tecnología nuclear tiene aplicaciones que atraviesan la salud (como la producción de radioisótopos indispensables para diagnósticos y tratamientos oncológicos), la educación e investigación (como el Dan Beninson —entre la Unsam y la CNEA— o el famoso Instituto Balseiro). Áreas afectadas por la motosierra. En el caso de la CNEA, se suma una cuestión estratégica de enorme peso: el control sobre tecnologías nucleares, el ciclo del combustible y capacidades científicas que muy pocos países lograron desarrollar y que son objeto de una disputa creciente entre las grandes potencias. 
 Durante décadas, a partir del trabajo de científicos, técnicos y trabajadores formados en el sistema público, Argentina desarrolló capacidades nucleares excepcionales para un país dependiente: fabricación de combustible, tecnología de enriquecimiento de uranio en Pilcaniyeu, producción de agua pesada y capacidad para diseñar y exportar reactores de investigación. Esa acumulación de conocimiento permitió avanzar en proyectos propios de enorme valor estratégico como el Carem-25, el primer reactor de potencia diseñado íntegramente en Argentina. 
 Argentina no es simplemente un país que utiliza energía nuclear. No es tampoco una potencia nuclear. La energía nuclear representa apenas una parte minoritaria (7%) de la generación eléctrica del país y la política energética siguió atravesada por la dependencia de combustibles, financiamiento y tecnología extranjera. Incluso durante los gobiernos que hicieron del "desarrollo nuclear argentino" una bandera, proyectos estratégicos quedaron sujetos a acuerdos con potencias como China y capacidades propias, como la producción de agua pesada, fueron abandonadas durante años.
 Esas capacidades nunca alcanzaron para romper la dependencia energética del país, pero constituyen herramientas concretas para avanzar en ese sentido. El desmantelamiento de la CNEA viene a liquidar las capacidades propias que podrían permitir dejar de depender cada vez más de tecnología, insumos y capitales extranjeros. Hacia fines de 2024, el Carem-25 acumulaba un avance físico muy importante, pero a principios de 2025 la CNEA suspendió los trabajos de construcción y concentró los escasos recursos disponibles en sostener tareas de ingeniería y desarrollo de componentes. Mientras el Estado congela un proyecto estratégico propio, buena parte de los profesionales que lo sostenían terminan absorbidos por iniciativas privadas. Ahí aparece Meitner Energy.

 Meitner Energy: el negocio detrás del "reactor argentino"

 Meitner Energy es una sociedad constituida en 2024 en Delaware, Estados Unidos, un estado que funciona como paraíso fiscal dentro del propio territorio norteamericano por la opacidad y las facilidades que ofrece para registrar sociedades. Del capital de la empresa, el 60 por ciento pertenece al Grupo Ansari, liderado por el magnate estadounidense de origen iraní Hamid Ansari, un inversor sin antecedentes en el sector nuclear. El 40 por ciento restante está en manos de Black River Technology, una filial estadounidense de Invap, la empresa estatal rionegrina que participó del diseño del reactor. Es decir: la compañía pública argentina participa como socia minoritaria de un vehículo financiero radicado en el exterior para explotar una tecnología que ella misma ayudó a desarrollar.
 ¿La patente es argentina? Invap patentó un diseño conceptual del ACR-300 y sobre qué pasó con esa patente el hermetismo es total: Meitner Energy mantiene bajo estricta confidencialidad los términos de su propiedad intelectual, algo llamativo para un desarrollo que partió de fondos y capacidades públicas. Trascendió, sin confirmación oficial, que esa patente habría sido vendida a la propia Meitner Energy a mediados de 2025; ni el gobierno ni la empresa lo desmintieron ni lo confirmaron. Le pidieron precisiones al gobierno sobre este esquema, sin obtener por ahora ninguna respuesta clara sobre a quién pertenece hoy la propiedad intelectual del ACR-300 ni en qué condiciones se transfirió. 
 Hay además un dato que el gobierno prefiere no explicar. El licenciamiento del predio de Atucha donde se instalaría el nuevo reactor fue tramitado para un proyecto distinto, conocido como Atucha III. Pero en la industria nuclear cada licenciamiento se otorga para un reactor específico, con su propia ingeniería y sus propios sistemas de seguridad: no es una habilitación general de terreno que después se pueda "recalibrar" para meter otro diseño. Hablar de terminar el ACR-300 sobre ese licenciamiento es directamente una mentira. 

 El control sobre la minería de uranio 

Es posible, incluso, que el reactor "en cinco años" nunca llegue a construirse: buena parte de este tipo de anuncios funciona más como una aventura financiera especulativa —vaya a saber cuán sólida— que como un proyecto de ingeniería real. Pero detrás de la falopa discursiva hay algo bien material y de un interés particularmente guerrerista: el control sobre la minería de uranio. El uranio no sirve solamente para alimentar reactores de potencia; con distintos niveles de enriquecimiento, el mismo mineral es la base de las armas nucleares. Quien controla las minas, el ciclo de enriquecimiento y la cadena de decisiones sobre ese recurso no está apostando únicamente a un negocio energético. 
 Meitner Energy empezó a contratar en los últimos dos años a decenas de profesionales formados en Nucleoeléctrica, en la CNEA y en el propio equipo del Carem, aprovechando los salarios pulverizados del sector público: no es una fuga espontánea, es el resultado directo de desarmar un organismo estatal para alimentar, con ese mismo capital humano, un negocio privado. El proyecto buscará además calificar para el Súper RIGI, el régimen de incentivos que otorga treinta años de estabilidad fiscal y cambiaria a inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares.

 Por una lucha de conjunto contra el vaciamiento 

Hay que ir a una pelea a fondo por la reincorporación de cada trabajador despedido en Ezeiza, Bariloche y Constituyentes. La ocupación de la sede central el día de los despidos, desalojada por Gendarmería, logró poner el conflicto de la CNEA en la agenda. Sin embargo, desde entonces las conducciones de ATE no convocaron a un paro ni a una lucha de conjunto. La mesa de negociación abierta tras la toma, presentada como una conquista, funciona más como vía de escape del conflicto: aunque los sindicatos firmaron una minuta reclamando las 61 reincorporaciones, la discusión se orienta a revisar caso por caso los perfiles de los despedidos para definir quién puede volver, y mientras “portarse bien” para que no se disuelva la mesa. 
 Voluntad de lucha sobra. Hubo olla popular en Bariloche, movilización dentro del Centro Atómico Ezeiza y acciones en la sede central. Lo que falta es unificar esa fuerza. ATE debe convocar a un paro nacional real de estatales y coordinar la pelea de la CNEA con las universidades, el Garrahan y todos los sectores golpeados por la motosierra. Tenemos que superar el bloqueo que imponen las direcciones de la CGT y las CTA, en la perspectiva de convocar a una huelga general. La lucha contra los despidos y la entrega de la CNEA es parte de la pelea por derrotar el plan de Milei y por una salida de los trabajadores. 

 Flor Sarmiento

¿A qué "segundo semestre" vamos?


Estamos a principios de julio y comienza el segundo semestre del año, lo que tiene su importancia porque el gobierno había prometido que en estos meses íbamos a tener un crecimiento muy virtuoso. Acá tengo una cita que vale la pena recordar, esto es del 14 de abril y el ministro de Economía, Luis Caputo, dijo: “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas“. Ya estamos, por lo tanto, en la posibilidad de hacer un balance. Ayer un diario, Página 12, hacía un pequeño resumen interesante también y se preguntó: ¿Qué pasó en estos tres meses, si son parte de los 18 meses de los que habló Caputo? 
 Tenaris despidió 150 operarios en la planta de Valentín Alsina. Recordemos que Tenaris es de Techint, es decir, el principal grupo industrial que tiene la República Argentina. Tenaris y Siderca producen los tubos sin costura para la industria petrolera argentina; están relacionadas con Vaca Muerta de manera directa. Unionbat, que produce baterías y cuya marca es Willard, una de las más importantes del mercado, cesanteó a 110 trabajadores de su planta de Entre Ríos. El argumento de todas las empresas que están despidiendo es que hay una caída de la demanda; se puede discutir si ese argumento explica o no los despidos -nosotros siempre rechazamos los despidos. Amesud, una empresa textil -el derrumbe de la industria textil es impresionante- que produce para marcas muy conocidas, entre ellas Nike y Adidas -posiblemente las más conocidas del mundo- despidió, después de que Caputo anunciara los 18 meses virtuosos, a 215 trabajadores. MB Bordes, una metalúrgica muy importante de Villa Constitución, acaba de cerrar directamente y cesantear todo el personal; en Villa Constitución, distrito clave de la Unión Obrera Metalúrgica, hay también decenas y decenas de despidos. Finca Balcarce, dedicada a la producción de papas (otro rubro, alimentación), cerró directamente y despidió a todos los trabajadores -unos 50 aproximadamente. La autopartista alemana ZF Argentina, 80 trabajadores despedidos; Fideos Bauzá, una de las más importantes fábrica de pastas en Argentina, 50 despidos. Carrefour cerró tres sucursales. Y así podríamos seguir enumerando, porque el listado de empresas que durante estos tres meses cerraron -o, si no cierran, despiden masivamente- es enorme. Y todo esto está pasando ahora.
 Después tenemos en estos meses una caída muy importante de la recaudación fiscal. Este es un dato importante para seguir. Por ejemplo, durante el mes de junio la caída de la recaudación fue de un 7,4%. En el semestre la caída fue del 5,3%, pero no deja de ser importante que la caída de junio esté por arriba del promedio. Quiere decir que está en ascenso la caída de la recaudación y no está retrocediendo. ¿Qué impuesto cayó en la recaudación? El impuesto más importante de Argentina: el IVA, casi un 4%, lo que marca una caída del consumo porque el IVA es un impuesto que se cobra sobre el consumo de manera directa. Y cayeron un 2,9% -esto también es muy importante- los impuestos que se cobran por la Seguridad Social, es decir, los impuestos patronales. Las causas de la caída de los impuestos a la seguridad social básicamente son dos: hay menos empleo y los salarios son más bajos.
 Como contraparte de esto, la caída de la recaudación tiene otros elementos importantes como la eliminación o la reducción de los impuestos a los capitalistas, que lo hemos visto con la reducción de las retenciones a las exportaciones y lo vemos con el Rigi y el Súper Rigi. Hay algunas estimaciones que ya hablan de que con el Rigi -el Súper Rigi todavía no se aprobó, falta media sanción parlamentaria- ya se han resignado 2 mil millones de dólares de ingresos fiscales. 
 También tuvimos una caída muy importante de la producción automotriz. Recordemos que Argentina es uno de los pocos países de América Latina con industria automotriz -la tienen México, Brasil y Argentina. En el primer semestre cayó un 18,3% y en junio un 13,6%. Muchos la explican en que caen también las exportaciones, pero en el mercado interno, en las concesionarias, en junio cayó un 26,3% y en el semestre un 23,7%. Acá se repite lo anterior: en junio cayó más que en el promedio del semestre, mostrando que el ciclo de recuperación no está. La actividad industrial en mayo -de acuerdo a un cálculo de la UIA- vuelve a caer un 5% y medido contra abril un 0,8%, y la producción metalmecánica cayó un 1,4%. 
 ¿Cómo impacta esto en las familias, cómo impacta sobre los trabajadores? Esta es la pregunta quizás más importante de todas y el dato es que el crecimiento del endeudamiento de las familias, que es colosal, no registra antecedentes. En mayo -recordemos, insisto, que en abril Caputo había anunciado el comienzo de los 18 meses virtuosos más importantes en décadas de la Argentina- subió el endeudamiento en niveles impresionantes. De los créditos que tomó la población con los bancos el 12,7% es moroso; y con las entidades no bancarias es del 33% (acá están metidas las billeteras virtuales), de cada diez 3,3 hoy son morosos. Esto ha llevado a que unas 7 millones de personas en Argentina estén por fuera del sistema de crédito. ¿Por qué? Porque cuando vos estás en mora con el sistema bancario, o con el sistema no bancario, en un momento se suspende la posibilidad de tomar nuevo crédito. Y esto que está pasando ahora en Argentina no registra antecedentes en décadas. Especialmente esta morosidad se concentra en el sector más joven, en las personas que tienen entre 26 y 35 años y tienen deudas, sea con el sistema bancario, sea con el sistema no bancario: en este rango etario, las personas en mora representan el 40%. Es un hecho gravísimo. ¿Esto a qué se debe? ¿Se debe a que las personas son irresponsables, como dijeron muchos funcionarios del gobierno, y se dedicaron a gastar lo que no tenían? No puede ser, no es que cambiaron la población, los patrones de conducta, los patrones de consumo, los patrones de deuda; siguen siendo los del pasado. Lo que cambió es que el salario cada vez rinde menos, básicamente porque cae en relación a la inflación. Y eso viene pasando mes tras mes desde hace unos diez meses en Argentina. Las familias trabajadoras cada vez destinan una parte mayor del salario al pago de servicios públicos (luz, gas, transporte) y privados (internet, por ejemplo, o sea compañías que son un producto de extrema necesidad). 
 Este es un hecho que en el pasado no existía del mismo modo; por ejemplo, en el 2023 el 5,3% de los ingresos iba a lo que se llama servicios. Hoy en general va el 17%. Es decir, que el peso de los servicios sobre el salario se triplicó. Y esto es un dato que tiene que ver justamente con que hay un enorme ingreso que están teniendo las compañías que manejan la electricidad y el gas -por eso hay tanto furor de inversiones en este tipo de empresas. Y el salario no tiene el mismo aumento. La inflación del Indec esto lo mide relativamente; en un momento se produjo una crisis en el Indec que llevó incluso a la salida del extitular Marco Lavagna, que quería actualizar la canasta de consumo dándole más peso a los servicios en la estadística de inflación. El gobierno no quiso hacerlo. Por lo tanto, la inflación que vemos mes a mes es una inflación que no es la real porque no contempla como corresponde el peso que tienen los servicios en la canasta familiar. La Fundación Capital, dirigida por Redrado y Carlos Pérez, dice que la inflación de mayo -si uno la anualiza- fue del 33%, pero el gas aumentó un 55% y el transporte público un 49%: está todo por arriba del promedio. El salario rinde menos, no se pueden pagar los créditos y además cae el consumo -en junio cayó un 1,9% con respecto a mayo. 
 Un 1,9% a pesar de dos o tres hechos importantes que hacen que en junio en general se venda más que en mayo. Uno es el aguinaldo, que muchos lo cobran en junio; además está el día del padre, que es un día general de consumo; y este año en particular el Mundial, que impulsa un poco más los gastos sea porque gente compra un televisor, o porque se junta a comer y va al supermercado a comprar algo.
 Entonces tenemos una caída de la producción -una caída especialmente de la producción industrial-, una caída en los ingresos de los trabajadores -de sus salarios-, un incremento de las tarifas, un crecimiento del endeudamiento familiar. Teniendo en cuenta todo esto, cabe preguntarse: ¿A dónde vamos en los próximos meses? El gobierno dice que vamos a una baja de la inflación significativa y está anunciando que la inflación de junio empezaría con uno y no con dos; de esa manera, en la promesa gubernamental, habría una recuperación de los ingresos porque la inflación va a caer. Esto vamos a verlo. Posiblemente la de junio tenga una caída, por más de que no se mida como corresponde el peso de los servicios en la inflación. Pero algunos datos hablan de que esto podría ser algo transitorio. Uno es el aumento del dólar que hemos visto en el mes de junio. Alguno puede decir, y es cierto, que el aumento del dólar es un fenómeno de tipo internacional. En todo el mundo aumentó el dólar el último mes, en Argentina hubo un aumento del dólar superior al 5%. Pero en Argentina hay componentes locales que hay que seguir con mucha atención. Un componente es que al bajar el precio de la energía a nivel mundial, Argentina va a tener menos ingresos de dólares cuando una parte muy importante del ingreso de dólares de los últimos meses fue por el aumento del precio de energía que Argentina exportó. Segundo, hay una caída de la liquidación de la cosecha. Y luego tenemos vencimientos de deuda que son muy importantes. Los vencimientos de deuda que tiene Argentina por delante, hasta la elección presidencial en la cual Milei pretende reelegirse, más o menos son de 8 mil millones en el año 2026 y de 23 mil millones en el año 2027. Si uno los suma están cerca de los 32 mil millones de dólares. Es muchísimo dinero. Y Argentina, a pesar de la baja del riesgo país, no ha logrado ingresar nuevamente a los mercados internacionales y en Estados Unidos la suba de la tasa no se ha revertido, por lo tanto eso impacta en las posibilidades de financiamiento de Argentina. 
 Todo eso lo tenemos ahora. Es decir, el segundo semestre es un segundo semestre en el cual el gobierno dice vamos a tener un crecimiento económico, va a bajar la inflación y se van a incrementar los ingresos; pero hasta ahora lo que hemos visto desde que tuvimos el anuncio del ministro de Economía es todo lo contrario. De alguna manera esto explica que siga muy baja la imagen presidencial. Atlas Intel y Bloomberg hicieron una encuesta en América Latina -muchos destacan que Intel fue pionera en Argentina en pronosticar el triunfo de Milei- mostrando que la desaprobación de Milei está en 58,2% y la aprobación en 39,7%. Es decir que claramente cuando uno va a una consulta a la población de cómo ve al gobierno, se ve indudablemente un crecimiento del rechazo a su política. ¿De acá podemos deducir necesariamente que Milei va a retroceder, entrar en un ciclo de retroceso y perder las elecciones presidenciales el año que viene? No, todavía no se puede pronosticar eso. ¿Por qué? Por varios motivos. Esta desaprobación que tiene Milei no implica por el momento el crecimiento ya de una alternativa política. Acá hay un dato muy fuerte: el peronismo está peor que Milei, dividido, y la división del peronismo tiene que ver con un componente de camarilla, de choques personales, pero especialmente con que carece de un programa alternativo al gobierno de Milei.
 Por eso hemos visto a gobernadores del peronismo estar en la asunción de Santilli el otro día y por eso el peronismo es incapaz de poder enfrentar a Milei; porque buena parte del programa del peronismo lo encarna Milei y los puntos que no encarna no son puntos a favor del pueblo sino que tienen que ver con disputas de tipo intercapitalista.
 Entonces, el hecho de que el peronismo esté en peores condiciones que Milei hace que de este nivel de desaprobación no se pueda deducir necesariamente que Milei vaya a perder una elección. Y segundo, que la ofensiva que Milei encarna contra los trabajadores -acá hay un punto para nosotros que es clave- la está llevando adelante con mucha tenacidad y por el momento la resistencia popular a esa ofensiva contra los trabajadores no tiene la capacidad de ponerle un freno ni a él ni a la clase capitalista.
 Entonces, incluso en un cuadro de recesión económica, de caída de consumo y de crecimiento de los despidos un gobierno puede sobrevivir. Se suele hacer una analogía, y con todos los límites que tiene la analogía es correcta hacerla en este caso: Menem logró su reelección en el año 95', en el cuadro de una fuerte recesión económica. Y lo hizo porque el pueblo no se pudo reponer del golpe que sufrió. Cuando sufre un golpe de este tipo, el pueblo no vota como clase, con conciencia, con un proyecto político. Vota atomizado, desmoralizado. Y esto puede llegar a ocurrir en tanto no se desarrolle una alternativa y una resistencia acorde al ataque que estamos recibiendo. 
 Por supuesto que esto presenta para el Frente de Izquierda todo un desafío, porque viene creciendo en términos de opiniones favorables y también la encuesta que señalé muestra nuevamente a Myriam Bregman como la segunda política con mejor imagen de Argentina. Es un hecho de importancia realmente relevante, en buena medida histórica. Que la candidata de un Frente de izquierda que plantea abiertamente el gobierno de los trabajadores tenga semejante imagen positiva es un hecho relevante, pero lo es especialmente si sirve como punto de apoyo para que el Frente de Izquierda se ponga a la cabeza de una organización popular que enfrente al gobierno de Milei y desarrolle al mismo tiempo una construcción con un programa de tipo socialista para enfrentar esta ofensiva capitalista. Por eso, desde el Partido Obrero insistimos tanto en la necesidad de comités unitarios que tengan este objetivo. 

 Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas T3E20.

martes, 7 de julio de 2026

El "programa financiero" de Caputo: rescate del capital financiero, más deuda y más cara


Endeudamiento, privatizaciones y más ajuste para pagarle a los bonistas y el FMI.

 El ministro de Economía, Luis Caputo, dio una conferencia de prensa para explicar el "programa" con el que cumplirían los gigantescos vencimientos de deuda de 2026 y 2027, buscando llevar tranquilidad a los acreedores. Otra escenificación que busca bajar el riesgo país, por parte de un gobierno que ni siquiera haciendo alarde de entrega y con todo su equipo económico integrado por empleados del JP Morgan logra el regreso del Estado argentino al mercado de crédito internacional. 
 Tanto es así que el propio Caputo, al jactarse de contar con ofertas de financiamiento, admitió que solo le prestarían a tasas impagables del 12,5% anual y por montos limitados. Así las cosas, mientras el ministro habla sobre la necesidad de reducir la dependencia de Wall Street, el plan oficial se reduce a rescates... de Wall Street y Washington, los cuales se van a pagar a costa de profundizar el ajuste y el remate de los activos del país.
 Para el pago de 4.300 millones de dólares a bonistas privados este 9 de julio ya están las divisas disponibles. Lo que no dijo Caputo es que para cancelar esos vencimientos de bonos con una tasa del 4,5% endeudó al Tesoro a tasas que llegan al 8,5%. Es el endeudamiento más parasitario, que se usa para pagar vieja deuda al costo de capitalizar intereses casi duplicando la tasa. Gracias a esta política el peso de los intereses de deuda representó en junio el 13% de la ejecución presupuestaria nacional (más que la suma de lo destinado a educación, salud y ciencia).
 Reincide entonces en lo hecho para cumplir con los vencimientos anteriores, que cubrió mediante repos (préstamos otorgados a cambio de garantías) de los grandes bancos de Wall Street con tasas similares y plazos cortos, por lo cual ahora renegocian 6.000 millones de dólares buscando estirar el pago para después de las elecciones presidenciales del año que viene. A eso le dicen menor dependencia del financiamiento externo.
 El programa informado por Caputo para los siguientes vencimientos es refinanciar el capital de la deuda mediante la emisión de nueva deuda bajo legislación local, mientras que "los intereses se van a pagar con superávit fiscal". Esto significa que las cuentas de los especuladores son el destino final de cada peso que recortan al presupuesto de las universidades, los salarios estatales, los hospitales públicos y a los jubilados. 
 Peor aún, ese superávit es solo un dibujo contable, que resulta de esconder los intereses de las Lecap (porque se capitalizan, generando una dinámica de bola de nieve en que la deuda en pesos no para de crecer). Moraleja: la motosierra no tiene fin.
 Como el ajuste no alcanza, el esquema también contabiliza el remate de los activos del Estado, con el ingreso de 800 millones de dólares en privatizaciones durante 2026 y otros 1.500 millones en 2027. Como pasó en enero, cuando la venta del complejo hidroeléctrico de Neuquén se fugó en menos de una semana para pagarle a los bonistas, ahora se sumaría la entrega de infraestructura estratégica como los trenes de carga y centrales termoeléctricas, además de Aysa. Un verdadero vaciamiento del país. 
 Toda la ingeniería financiera se apoya en el rescate del capital financiero: en el anuncio de garantías de crédito del Banco Mundial y BID, los desembolsos del FMI y la posible activación del swap con el Tesoro de Estados Unidos. La dependencia del imperialismo es absoluta. 
 La búsqueda por despejar preocupaciones sobre la capacidad de pago de la deuda externa es una nueva manifestación de su carácter fraudulento, que cuanto más se paga más crece, hipotecándonos para refinanciar deuda que fue renegociada una y otra vez -lo cual incrimina a todos los gobiernos peronistas de las últimas décadas. Es incompatible el pago de esta usura con las necesidades del pueblo trabajador.
 La idea de un "blindaje" de los pagos de deuda puede terminar como en 2001: multiplicando la deuda sin evitar el default. La única salida real a este ciclo de saqueo eterno es el repudio de la deuda externa fraudulenta y la ruptura con el FMI, junto con la nacionalización de la banca y el comercio exterior bajo control de los trabajadores para reorganizar la economía del país sobre nuevas bases. Que el fracaso de Milei lo paguen los capitalistas. 

 Iván Hirsch

Daniel Melingo, compadre


¿Cuántas vidas caben en una vida? En la de Daniel Melingo, sin duda, varias. Su carrera recorrió tantos tramos que cualquiera de ellos le hubiera valido una página en la historia de la música. Sin embargo, se dio el gusto de pasar varias. 
 Melingo se murió este martes, en su departamento de Chacarita. Tenía 68 años y había nacido en Parque Patricios. Sus allegados dijeron que estaba bajo cuidados paliativos por una enfermedad respiratoria. Sin embargo, seguía alimentando sus proyectos y tenía prevista una gran presentación en el teatro Coliseo a finales de septiembre, que marcaría el lanzamiento de Tangos Bajos (rework), una versión remozada del disco que publicó en 1998. Además, venía acompañado de un documental, que esperemos que vea la luz póstumamente. 
 El gran público conoció a Melingo por su paso por las etapas más exitosas de dos de los grupos más emblemáticos del rock de los años 80, Los Abuelos de la Nada y Los Twist, y por haber integrado la banda de Charly García en la época de Piano Bar, también a mediados de aquella década. 
 En el conservatorio, de pibe, estudió guitarra clásica y clarinete, pero se hizo conocido como saxofonista, primero, y más tarde también como cantante. Paseó por una multitud de géneros. A principios de los 80, en pleno furor local por la música brasileña, acompañó a Milton Nascimento. A Los Abuelos de la Nada les entregó uno de sus grandes éxitos, "Chalamán", un reggae pionero en el rock nacional. Con Los Twist, donde junto a Pipo Cipollati cultivaron un humor por momentos más denso que alegre, revalidaron el rockabilly y otros ritmos pasados, que el afán de modernidad de los años 80 pretendía desterrar. Con aquella banda también hizo sus primeras incursiones en el tango, con temas como "Esta es mi presentación" y la hilarante "Mocasín". 
 Entre finales de los 80 y principios de los 90, vivió en España. Además de curtirse en el estudio de grabación y sus pormenores y técnicas, participó de Los Toreros Muertos, pero sobre todo fundó Lions in love, un grupo atronador y vanguardista por la mixtura de estilos y un enfoque que marcó tendencia. Allí coincidió con los también argentinos Guillermo Piccolini, Pablo Guadalupe y el gran Willy Crook, ex Redonditos de Ricota, fallecido hace algunos años, y la cantante holandesa Stefanie Ringes. 
 En la segunda mitad de los 90 se revinculó con el rock local como productor e invitado asiduo de varias bandas. También publicó un disco solista, H2O (1996), producido por su excompañero de Los Abuelos, "Cachorro" López. Ese disco dedicado a El Eternauta -las alusiones a la célebre historieta de Oesterheld serían recurrentes en su obra- y dominado por bajos profundos suponía el lanzamiento de una carrera solista al amparo de un sello discográfico multinacional. Sin embargo, Melingo nuevamente torció su destino y peló Tangos Bajos (1998), una obra que, por peso propio, merece un lugar en ese género transitado por tantos grandes. 
 Su incursión en el tango fue directamente al arrabal. No se hizo cargo del aggiornamiento del género ni moderó su lírica. Sus letras estaban pobladas por cuchilleros, marginales y bacanes, linyeras, angurrientas y mujeres fatales. Con aquel repertorio digno de Edmundo Rivero, su voz cavernosa, acompañada por "Los Ramones del Tango", recorrió el under porteño nuevamente, pero esta vez al ritmo del 2x4. El retorno al formato antiguo de la música rioplantense parecía una excentricidad que le depararía su encierro en un cubil, pero resulta que catapultó su carrera nuevamente. Los siguientes años los pasaría de gira en gira, recorriendo Europa y todo el mundo. Publicó media docena de discos más y varios de ellos fueron una gloria. 
 Da pena que no ya no podamos volver a verlo arriba del escenario otra vez. Pero sanseacabó, cuando nadie lo esperaba, ese cuore poligrillo dejó de latir. Melingo fue un talento extraordinario. 

Jacyn 
 01/07/2026

lunes, 6 de julio de 2026

Pax Silica: América Latina en la cadena de valor del imperialismo norteamericano


"El caso argentino". 

 A instancias del gobierno de Milei, Argentina se incorporó a la Pax Silica. Se trata de un acuerdo estratégico para coordinar a países aliados en torno a las cadenas de suministro de la inteligencia artificial: semiconductores, minerales críticos, energía, centros de datos y manufactura avanzada. El principal escollo que ha encontrado Estados Unidos para dominar el mercado mundial de la IA ha sido la dependencia del suministro de tierras raras por parte de China. 
 Alrededor de veinticuatro países han suscripto el acuerdo, que cuenta con observadores y socios institucionales, como la Unión Europea. El armador del acuerdo a nivel global es Jacob Helberg, un subsecretario de Trump designado a dedo por Peter Thiel, el CEO de Palantir. Helberg es el fundador de The Hill & Valley Forum, un centro de lobby de los tecnomillonarios de Silicon Valley para influir sobre las políticas de Washington. 
 La Pax Silica está pensada para que Estados Unidos controle la cadena de producción y de valor de la Inteligencia Artificial. La Argentina quedaría relegada al papel de productora de materias primas y receptora de centros de datos. La coartada para el caso es la lógica de las ventajas comparativas: Argentina sería buena para proveer minerales críticos y energía. El esquema de las "ventajas comparativas 2.0" es funcional a una monopolización de las fuerzas productivas sin paralelo en la historia. El gobierno de Milei pone todos sus esfuerzos en privatizar la universidad pública, el CONICET, el INTI, el INTA y la CNEA. Para los Trump y los Milei, Argentina ocupa el eslabón de proveedor de materias primas. 
 El secreto empresario y los derechos de patente son otro lastre para la humanidad propio del capitalismo, cuando la socialización del conocimiento multiplicaría las posibilidades de desarrollo. La Pax Silica aparece como un sistema de listas negras, listas preferenciales y sanciones. Es solo un engranaje más de una máquina que explica el desarrollo de una guerra mundial. 
 Apenas asumió la presidencia, Trump anunció que dejaría de aplicar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), que sanciona a los capitales estadounidenses que pagan coimas para obtener licitaciones y otros beneficios en el extranjero. Para el fascista, la ley generaba una desigualdad de oportunidades para los capitales norteamericanos. El abandono de esta ley opera, al mismo tiempo, como una protección mafiosa para los gobiernos corruptos. Gobiernos como el de Milei han recibido autorización para ejercer el latrocinio de los recursos públicos e incluso de los privados.
 La primera privatización de Milei fue Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA), que fabricaba equipos de alta complejidad. La compró un consorcio liderado por la estadounidense Arc Energy. Para obtener la licitación de la Hidrovía, la belga Jan de Nul se comprometió ante la embajada estadounidense a utilizar exclusivamente tecnología de ese país. 
 En 2024, el Departamento de Estado y la Cancillería argentina ya habían firmado un memorándum para la explotación de los minerales críticos. En uno de sus puntos, la Argentina se compromete a brindar información a Estados Unidos sobre potenciales licitaciones y proyectos para "garantizar que las empresas con sede en los Estados Unidos y los socios de la Asociación para la Seguridad de los Minerales tengan suficiente tiempo para participar". Pero la idea general es que sea el capital norteamericano, o de algún país asociado, el que se quede con esos recursos.
 Esto está claramente vinculado con el Súper RIGI, a partir del cual esas empresas podrán llevarse los recursos sin dejar prácticamente nada en el país. El RIGI original ya "logró" inversiones en proyectos mineros que hoy buscan pasarse al Súper RIGI para maximizar sus beneficios. Algunos ejemplos son las minas de cobre de Los Azules, las de oro y plata de Veladero y la mina de oro de Gualcamayo. Lo que cambia con la Pax Silica es que Estados Unidos puede exigir un lugar preferencial, si no para las concesiones, al menos para la reserva de los recursos extraídos. Desde que Milei asumió el Gobierno se crearon treinta y una empresas mineras –el mismo número que cierra por día en la industria, según el Instituto Argentina Grande-. 
 Las cadenas internacionales de producción y de valor son instrumentos para superar las barreras nacionales al desarrollo de las fuerzas productivas bajo una forma imperialista, o sea bajo el dominio internacional de una oligarquía nacional dominante. Lejos de superar aquella contradicción, la agudiza bajo la forma de una guerra mundial de una letalidad humana y política sin precedentes por el carácter de la tecnología militar en presencia, que combina el desarrollo nuclear con el de la Inteligencia Artificial. 

 Aldana González 
 04/07/2026

El gobierno anuncia la transferencia de los reactores nucleares modulares de INVAP a una empresa norteamericana


Una ofrenda a la oligarquía tecnológica. 

 A solo 24 horas de los despidos y la represión a los trabajadores de la CNEA, el gobierno de Javier Milei anunció una inversión de 1.200 millones de dólares para la construcción del reactor modular pequeño ACR-300. Este reactor fue desarrollado por la empresa estatal INVAP y su patente fue vendida en Estados Unidos en julio de 2025 a una firma norteamericana desconocida hasta el momento. 
 La empresa adjudicataria de la futura inversión es Meitner Energy, una firma radicada en Estados Unidos y perteneciente a una familia iraní-estadounidense. Estos reactores modulares se han convertido en el foco de atención para la producción de energía estable y escalable, orientada a cubrir las necesidades de los centros de datos de inteligencia artificial. El crecimiento de estos centros genera una fuerte demanda energética que ocasiona el desabastecimiento de las líneas eléctricas domésticas, el aumento de las tarifas de consumo y una mayor utilización de combustibles fósiles. En este contexto, la naturaleza modular de los reactores permite su emplazamiento en zonas desfavorables. 
 El objetivo de Meitner Energy es fabricar este reactor en el predio de Atucha I, en Zárate, con el fin de aportar 300 MW al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Meitner no solo gozaría de los beneficios fiscales que otorga el "Súper RIGI", sino también de la absorción del personal técnico y profesional que trabajó en los proyectos ACR-300 y CAREM, y que renunció al sector público debido a los bajos salarios. Si la compañía logra completar las primeras fases de construcción, tendrá la oportunidad de volcar este tipo de reactores al mercado internacional. 
 El predio de Atucha I, elegido para este desarrollo privado, era el sitio original destinado a Atucha III mediante una inversión de capitales chinos. Aquella obra apuntaba a duplicar la producción eléctrica de origen nuclear en Argentina, pero fue suspendida por la injerencia de Laura Richardson (exjefa del Comando Sur de EE. UU.), un proceso que comenzó durante el gobierno de Alberto Fernández y continuó bajo la gestión de Milei. 
 De este modo, Meitner Energy aprovecha tanto los beneficios colaterales de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, como el desguace de la estructura nuclear estatal argentina para hacerse de patentes, personal calificado y predios estratégicos, sumando además los privilegios impositivos del RIGI. 
 En última instancia, el futuro del desarrollo nuclear argentino queda peligrosamente atado a dos variables ajenas: por un lado, la especulación financiera que hoy empuja la construcción desmedida de centros de datos para Inteligencia Artificial y, por el otro, los designios de la guerra internacional. 

 Sergio Yeti 
03/07/2026

"Kicillof ajustó más que Milei"


La motosierra del gobernador en la provincia produjo los peores índices sociales del país. 

 "Axel se va a enojar con esto, pero él ajusta más que Milei". Estas palabras provinieron de Emmanuel Álvarez Agis, quien fuera viceministro de Economía entre 2013 y 2015 de Kicillof, bajo el gobierno de Cristina Kirchner. Efectivamente, en términos sociales y económicos, los indicadores de Buenos Aires son peores que los del promedio nacional.
 En la provincia del gobernador del "derecho al futuro", donde se concentra el 38% de la población del país, hay más desempleo, mayor pérdida salarial y aumentos de precios más fuertes; y, por lo tanto, una mayor degradación de las condiciones de vida de los trabajadores, con su contracara en un mayor enriquecimiento de sectores capitalistas. 
 Un informe del Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires (Cepa), que compara datos del período diciembre 2023-mayo 2026, muestra que el salario ha perdido más que en ningún otro rincón del país. En el sector estatal, este cuadro fue puesto de manifiesto por la docencia, que, convocada por la oposición multicolor del Suteba, ha llevado adelante paros y movilizaciones en varias oportunidades. 
 La conducción celeste de Suteba, referenciada en el baradelismo y alineada con Kicillof, tuvo que llamar a paro esta semana (después de más de seis años sin hacerlo) debido a esta situación, aunque para descomprimir. Los docentes han sido protagonistas de importantes luchas en varias provincias, poniendo en evidencia el carácter ajustador y antiobrero de los gobiernos provinciales.
 Kicillof combina su orientación antisalarial con una política de tarifazos. La inflación acumulada desde diciembre de 2023 en el Gran Buenos Aires es del 320,2%, 8 puntos por encima del promedio nacional. El transporte, cuyas tarifas son fijadas por Kicillof en el caso de las líneas de colectivos provinciales, aumentó más de un 416%. Esto, cuando Milei quiere recortar los subsidios al transporte destinados a beneficiarios de planes sociales, jubilados, pensionados, excombatientes de Malvinas y trabajadoras de casas particulares (Clarín, 2/7). 
 Los gastos en vivienda (gas, electricidad y agua), en los cuales el gobierno también tiene incidencia porque fija los precios de las tarifas eléctricas, subieron un 442%. 
 De acuerdo a Cepa, en Buenos Aires se perdieron aproximadamente 85 mil puestos de trabajo en unidades productivas. La cifra representa un 25% de lo perdido a escala nacional, o uno de cada cuatro puestos de trabajo. 
 En este contexto, cerraron alrededor de 6.000 empresas; incluso grandes como Fate, cuyos trabajadores están tomando la planta hace más de 4 meses. Kicillof, que se niega a recibirlos y a que la Legislatura trate el proyecto de ley que presentaron para garantizar la continuidad productiva de la fábrica, está en la trinchera de Madanes Quintanilla. Es la misma política que adoptó frente a otras luchas contra despidos, como la de Morvillo. Los trabajadores de Tenaris Siat, en este marco, llevaron a cabo una concentración frente a 150 despidos. 
 En medio de esta inflación creciente, los despidos y las rebajas salariales, se produjo una caída real interanual del 10,8% del consumo en supermercados –siendo el peor desempeño en el país. En marzo de 2026, las ventas en supermercados cayeron más de 3 puntos en comparación con los índices nacionales. 
 En este cuadro de recesión, los ingresos tributarios han caído, incluyendo Ingresos Brutos, que es la principal fuente de recaudación (63%) de la provincia y acumula en lo que va del año una contracción real del 2%. Ese impuesto recae mayormente sobre los trabajadores, ya que los patrones trasladan su aumento al precio de los productos que venden. Mientras tanto, sectores del capital agrario pagan impuestos irrisorios (Inmobiliario rural), desindexados del valor real de sus tierras.
 Como se ve, Kicillof está en la sintonía mileísta de motosierra y ofensiva capitalista contra los trabajadores. Hace poco trascendieron sus acercamientos con Wall Street; dijo que el contacto con los tenedores de bonos internacionales es "permanente" (El Economista, 25/6). Kicillof busca ganarse el apoyo de los capitalistas que reclaman una devaluación para hacer frente a la competencia extranjera y aumentar la tasa de beneficio sobre la base de una pulverización de los ingresos de los trabajadores. 
 En el pasado, esta orientación capitalista se vio bajo el gobierno de CFK con los acuerdos con el Ciadi, el arreglo con el Club de París y la devaluación que aplicó. 
 Los trabajadores tenemos que construir una oposición de izquierda al gobierno de Milei y al peronismo cómplice y ajustador.

 Nazareno Suozzi

Trump sufre un revés judicial, pero la guerra contra los migrantes continúa


Un fallo de la Corte Suprema ratificó el derecho de ciudadanía por lugar de nacimiento. 

 El gobierno de Donald Trump sufrió un revés esta semana en su política migratoria a raíz de un fallo de la Corte Suprema que ratificó el derecho a la ciudadanía por lugar de nacimiento, en contra de una norma del magnate que la negaba a aquellos bebés nacidos en suelo estadounidense que no contaran al menos con un padre o madre que sean ciudadanos norteamericanos, o residentes permanentes. 
 La medida de Trump, dictada al comienzo de su segundo gobierno, encontró trabas en la justicia, debido a presentaciones de organismos defensores de los derechos humanos y las libertades civiles, y el asunto terminó, finalmente, en la Corte Suprema. Una mayoría de este tribunal convalidó el criterio que figura en la 14° Enmienda de la Constitución, que reza: "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del Estado en que residen". 
 Más allá de este importante revés, que fue celebrado por los defensores de los derechos humanos, conviene tener presente que la ofensiva trumpista contra los migrantes sigue su curso, incluso con la colaboración de esa misma Corte, que hace solo una semana convalidó el fin de un estatuto de protección temporal para haitianos y sirios, que coloca bajo riesgo de deportación a más de 350 mil personas. Asimismo, la Corte, que cuenta con una mayoría conservadora, convalidó límites en el derecho de asilo y mayores atribuciones a los agentes de migraciones en el trato con los residentes permanentes. 
 Hasta aquí, se estima que el gobierno de Trump, que usa a los migrantes como chivo expiatorio de la crisis estadounidense, deportó a casi un millón de personas en lo que va de su segundo mandato. Y, si bien las cifras de deportación, comparadas anualmente, no son mayores que las de la época del demócrata Joe Biden, la gran diferencia se produce en la brutal caída de los arribos a través de la frontera, que disminuyeron hasta un 90 por ciento. El éxito de Trump en este punto radica en la militarización, los acuerdos de repatriación con otros Estados y el terror. Para disuadir a migrantes, el gobierno montó centros de detención masivos e impulsó las redadas fascistas del ICE. Es una política que encuentra, sin embargo, una fuerte resistencia, como lo mostró el levantamiento en Minneapolis, que logró expulsar a esos agentes. 
 Cuesta encontrar un patrón común en los fallos de la Corte estadounidense, que propinó un severo golpe a Trump con el fallo que reserva la imposición de aranceles al Congreso y ahora le dió un nuevo cachetazo al magnate, pero que en otros fallos muy importantes, como el rediseño de los circuitos electorales, le dió la razón al gobierno. 
 Indudablemente, las masas en lucha no pueden depositar ninguna expectativa en los tribunales, más allá de éxitos parciales. La derrota de la agenda fascistizante del magnate dependerá de la lucha en las calles, como lo mostraron el levantamiento de Minneapolis que expulsó al ICE y las movilizaciones de millones de personas del mes de marzo.

 Gustavo Montenegro

¿Sin gas en ola polar? Exportaciones récord, desabastecimiento y tarifazos


La falta de inversiones y obras provoca restricciones en la industria, desabastecimiento de GNC y amenaza a los hogares.

 La crisis por el desabastecimiento de gas se encuentra en sus peores momentos, con parte importante de la industria paralizada o trabajado con limitaciones, problemas en el expendio de GNC para miles de vehículos y trabajadores de las apps de transporte, remises y taxis, y con la amenaza de llegar a un corte en el suministro a los hogares de producirse, según el gobierno, algún “imponderable”. La paradoja de un país con la cuarta reserva de gas no convencional, que está batiendo récords de exportaciones, pero no puede satisfacer el consumo local por falta de inversión y obras públicas. 
 La situación se encuentra en un estado alarmante debido a la convergencia de distintos factores, como la suba de los precios internacionales del gas y los combustibles por la guerra en Medio Oriente -apoyada por Javier Milei-, la ola de frio polar en varias regiones del país, la priorización del gobierno de un esquema de exportación de hidrocarburos en defensa del negocio de las petroleras y la falta de inversión y obras publicas para garantizar el abastecimiento local.
 El gobierno no puede garantizar la provisión de gas para la industria del país, sugiriendo la compra directa en el mercado internacional a precios exhorbitantes que hacen más conveniente paralizar la producción, trasladandole la crisis a los trabajadores, con suspensiones, despidos, ajuste y recortes. El precio internacional del GNL pasó de 11 dólares el millón de BTU a unos 26 dólares, mientras que en el mercado interno las industrias pagaban unos 4,5 dólares.
 Metrogas (CABA y sur del conurbano bonaerense) y Naturgy BAN (norte y oeste del conurbano bonaerense) mantienen restricciones del 50% en los consumos diarios de la capacidad reservada contratada en condición “firme” de los grandes clientes, y la suspensión de los contratos interrumpibles que acceden a un gas un 65% más barato. Lo que es replicado en el interior de la provincia de Buenos Aires por Camuzzi y sus restricciones, y en otros puntos del país donde la demanda industrial es importante. 
 Esta situación también se traslada a miles de personas con vehículos que requieren de GNC y a otros tantos trabajadores de las apps de transporte, taxistas y remiseros, quienes no pueden acceder a cargar combustible y por lo tanto a vivir de su trabajo, lo que ha suscitado protestas, piquetes y cortes de calle en reclamo para que se garantice el abastecimiento de GNC en las estaciones de servicio.
 El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, señaló que esta situación no se trasladaría a los domicilios y hogares de los trabajadores “en la medida que no haya un imponderable”, lo que abre el abanico para todo tipo de posibilidades que podrían detonar una tormenta perfecta.
 González también agregó que desde el gobierno quieren “transparentar el costo de la energía para que cada actor económico pueda tomar decisiones racionales de consumo”, una forma de decir que quienes puedan pagar el gas a cualquier precio podrán acceder al mismo -aunque no sea rentable en términos productivos- mientras que desde el gobierno esperan que los tarifazos sirvan para controlar el consumo de las viviendas y hogares de las familias obreras, con autorestricciones para cuidar el bolsillo. 
 El "sinceramiento de precios" que pretende el gobierno es una estafa, ya que los trabajadores y usuarios no tienen acceso a los libros de las empresas para conocer cuál es el costo real de producción, cuando las patronales reciben diferente subsidios y beneficios del Estado.
 La política del gobierno impide cualquier posibilidad de que la expansión de la producción derive en un abastecimiento tanto de la gente como de los industriales, ya que lo que se hace es promover la renta petrolera para un puñado de capitalistas y los fondos de inversión detrás de estos. 
 Desde el gobierno insisten en que no es “rentable” realizar la inversión necesaria para transportar la producción de Vaca Muerta a Buenos Aires y otros puntos del país para satisfacer los picos de demanda de la temporada invernal, confirmando que la orientación que defienden es la de los negocios de las petroleras exportadoras.
 El gobierno de Javier Milei solo intenta garantizar los negocios de los exportadores, trasladandole la factura a los trabajadores que pagan el gas a precios internacionales, teniendo que limitar los consumos en época invernal para cuidar los bolsillos y con la amenaza latente de cortes y desabastecimiento que ya afecta a miles de trabajadores. 
 Hay que nacionalizar toda la estructura energética del país, poniéndola bajo control de los trabajadores, garantizando el acceso del gas y al combustible de la población y poniéndola detrás de las necesidades industriales y sociales de la clase trabajadora, realizando las inversiones y obras necesarias para garantizar el abastecimiento local.

 Marcelo Mache