miércoles, 23 de septiembre de 2026

Una crisis en la sucesion presidencial


El telón de fondo del derrumbe industrial y el descontento social. La reelección de Javier Milei se ha convertido en el detonante de una crisis política. La certeza de que con el 34% de la intención de votos, con tendencia a la baja, lo fuerza a ganar en primera vuelta porque no podría pasar el ballotage, exige que se avenga a un coalición política, para la que debería hacer numerosas concesiones no solamente de cargos sino también de política. Para dividir a las listas ‘opositoras’ mediante la suspensión de las PASO, necesita votos en el Congreso que no tiene. Para asociar al macrismo, debería dejarle la candidatura de la Ciudad de Buenos Aires, por lo menos. Necesita, además, el concurso de algunos gobernadores y partidos provinciales. Lo acosa la sombra de octubre del año pasado, cuando necesitó el rescate de Estados Unidos para que no lo devore la fuga de capitales y la caída del gobierno. La sospecha de que no llegaría entero al año que viene, desataría el ‘efecto electoral’ de una corrida. Ante estos dilemas, en LLA se ha plantado una Fronda entre coalicionistas, de un lado, y “morir con lo puesto’ del otro. Pero, de otra parte, está el problema político: una parte del macrismo ha empezado a escuchar al ‘ferretero’ Paolo Rocca, de Techint. A pesar de los RIGI, el capital extranjero no ha puesto un dólar en Vaca Muerta. El FMI le reclama una devaluación real del peso para alimentar las reservas internacionales. La ‘desindustrialización’ está amenazando con voltear gobiernos en Europa como muñecas. En contradicción con esto, Caputo enfrenta el impago de los vencimientos de deuda, más ahora que antes, cuando está subiendo la tasa de interés internacional de las deudas públicas. Con la recaudación de impuestos en baja, tiene que podar gastos sociales para conservar el espejismo del superávit de caja, no el real, del Tesoro. El endeudamiento usuario de 6 millones de clientes golpea un sistema bancario que tiene congelado los depósitos en la compra de bonos de deuda locales. El ‘rulo’ (loop), en este caso, es negativo. 
 La crisis política, aun prematura, ha tomado expresión en el Congreso, con motivo de la presentación del Presupuesto. Patricia Bullrich, que tiene que tomar, en el Senado, la tarea de armar la suspensión de las PASO y los acuerdos que viabilicen una coalición, se ha dado a la tarea de conformar a los potenciales aliados políticos y a la “patria industrial’. Los recortes en discapacidad apuntan a una desindexación de gastos, que tomado una forma concreta con los bonos a los jubilados y, ahora, con la Asignación por Hijo y el congelamiento de los recursos para la educación superior. La Nación, en un editorial, reclama lo mismo para el sistema previsional, y previsiblemente, con un aumento del retiro a los 70 años. Maravilloso, dice Bullrich, pero después de las coaliciones y las elecciones. De acuerdo a Joaquín Moráles Solá, una alianza de LLA y el macrismo podría reunir un 52% de la intención de votos, sin contar, claro, a los desertores que rechazarían el enjuague. Pero Bullrich no habla en representación de ninguna fuerza organizada –es una intermediaria, que no confiesa sus propias ambiciones personales. El peronismo marginal se ilusiona con que rompa con el gobierno, luego de que dijera que quiere “la continuidad del modelo”, no del Presidente. Kicillof también quiere, aunque a su modo, esa continuación, luego de que fracasara en la reestructuración de la deuda pública de la Provincia y de la nacional, bajo la gestión de Martín Guzmán. El alemán Merz, la nazi AfD, Giorgia Meloni, la mayor parte de los gobiernos de todo el mundo, quieren lo mismo, al menos para financiar la guerra imperialista. El intento de Trump-Bessent, de bajar la tasa norteamericana, ha concluido en un monumental fracaso.
 Milei y Caputo impulsan una lista “hegemónica” de liberticidas, confiados en el apoyo de Donald Trump y de los “mercados internacionales”. Desean ‘tropezar’ otra vez más. Para eso, el llamado Mago del Kremlin tiene en carpeta un proyecto de ley de Soberanía Nacional para militarizar el Atlántico Sur con el Pentágono de Trump, y la política interna en su conjunto. Como es inconstitucional y requiere una mayoría calificada de votos por su condición penal, su aprobación es remota y su negociación, tortuosa. Una derrota eventual de Lula podría templar el ánimo de la camarilla militarizada de la residencia de Olivos, pero la derrota descontada de Trump, en noviembre próximo, le asestaría un golpe de gracia. Trump ya se encuentra preparando, para el caso, la instalación de un régimen de excepción con apoyo militar, luego de haber depurado a una gran franja institucional del ejército de Estados Unidos. La tendencia al gobierno de poder personal, en momentos de grandes crisis, es una alternativa a los gobiernos de coalición.
 El derrumbe industrial y la crisis social no encuentra un piso. La industria cayó un 5% en julio frente al año anterior. Respecto de junio, todas las actividades -menos la extracción de petróleo- se deprimieron. La tesis de un crecimiento "contradictorio”- algunas ramas suben, otras bajan- también se ha venido abajo: el “boom energético” ha profundizado el dislocamiento industrial, con la dolarización de la luz y los combustibles. La UIA reclama que el gobierno les compense la suba en las tarifas con menores impuestos -algo que es incompatible con el pago de los vencimientos de la deuda pública. Los gobernadores han entrado en un nuevo choque con el gobierno en torno del fondo para despidos (FAL). Caputo quiere que sus recursos, en lo que refiere a colocaciones de deuda, sólo se destinen a bonos del Estado nacional. En cambio, los gobernadores reclaman una tajada para las emisiones de deuda de las provincias. Tampoco aceptan hacerse cargo de los gastos de transporte para las personas discapacitada.
 En este cuadro, Milei y Caputo viajaron a Washington para pedirle a Trump y a Scott Bessent los respaldos políticos y financieros necesarios para solventar la reelección y el unicato político. Pero el rescatista de última instancia se encuentra flojo de papeles: Bessent enfrenta su propia corrida contra los Bonos del Tesoro. El crecimiento exponencial del gasto militar agrava la crisis presupuestaria. La crisis abierta en torno al “freno” al desarrollo de la Inteligencia Artificial podría impedir que Meta o Anthropic pueden salir a financiarse en la Bolsa. Trump llega a su turno electoral en medio de una escalada sin precedentes de la guerra europea entre la OTAN y Rusia, y el empantanamiento de sus pretensiones en Irán y Medio Oriente. 
 En la fila de viajeros a Washington se acaba de anotar Axel Kicillof, quien ha trazado su propia agenda con banqueros y medios políticos. A su manera, repetimos, ofrece lo de Bullrich -la continuidad del “modelo”- es decir, el compromiso de que una administración “nacional y popular” no alterará los pilares de la contrarrevolución social y laboral impuesta en estos años. Las llamadas fuerzas de “la bronca’ ignoran la explosividad de la crisis política y siguen una hoja de ruta electoral en torno a una candidata que goza de la simpatía de los encuestados. Bullrich, que en esto también va en punta, tiene un planteo más ‘sofisticado’.
 La crisis en la sucesión presidencial expresa un impasse económico y político que excede por lejos a las maniobras de Bullrich, los Milei, los ´nac & pop´ o “izquierdistas”. Las contradicciones, la confusión y los desaciertos de los “de arriba’ siempre han sido un aliciente, junto a la inmensa miseria social que generan, para la intervención histórica independiente de los trabajadores. 

 Jorge Altamira 
 22/09/2026

La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano


La Isla defiende su soberanía ante las acusaciones infundadas y las amenazas públicas del Presidente de EE. UU. «El Gobierno de EE. UU. resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano», publicó el Canciller. 

No merecía otra reacción que darle la espalda, como –con toda dignidad y la certeza de tener de su lado la verdad y la razón– hizo la delegación cubana. Ante la sala de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde se desarrolla el 81 Periodo de Sesiones, Donald Trump volvió –cargado de calumnias– sobre las continuas amenazas de su administración a la Mayor de las Antillas. 
 «Incapaz de justificar el castigo contra el pueblo de Cuba y su guerra económica genocida, el presidente de EE. UU. repite en la ONU que Cuba representa una amenaza. La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano», afirmó este martes, por medio de X, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, luego de que el mandatario estadounidense repitiera su retahíla de falsedades contra la Isla. 
 «Seguiremos luchando por la paz, defendiendo nuestra soberanía y trabajando de conjunto para superar la agresión despiadada que nos impone el Gobierno estadounidense», reiteró Díaz-Canel. 
 Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, aseguró que, «ante las falsedades expuestas hoy en la Asamblea General de las Naciones Unidas por la delegación de los Estados Unidos, ratificamos la más enérgica condena de nuestro pueblo al bloqueo impuesto por el Gobierno de EE. UU.». 
 El miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido, Roberto Morales Ojeda, subrayó a través en X que «Cuba defenderá construir en paz su futuro, con plena independencia y soberanía»; y agregó que las falsedades expresadas por la delegación estadounidense en las Naciones Unidas no tienen sustento alguno.
 Así mismo, en la propia red social, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, aseveró: «El Gobierno de EE. UU. resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano. Ninguna de las falsedades del Presidente de EE. UU. en la ONU y ninguna calumnia pueden ni podrán negar ese hecho». 
 El Canciller, que preside la delegación de la nación caribeña que asiste a la cita, insistió en que «Cuba no es una amenaza para EE. UU. ni para ningún país. El bloqueo económico, incluido el cerco energético, sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz», sostuvo. 

 Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
 22 de septiembre de 2026 18:09:37

Gatos y ratones


De la sección «Crónica», escrita por Nicolás Guillén en Granma, compartimos este artículo publicado el 6 de junio de 1983, con una página de la historia de Cuba vista desde la perspectiva de nuestro Poeta Nacional 

 Tal vez no sepa el lector -¡hay tantas cosas que ignoramos!- que a comienzos de este siglo un grupo de estudiantes norteamericanos se dirigió a don Manuel Sanguily, consultándole las razones por las cuales él no creía pertinente la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Sanguily, como es harto sabido, encarnó el espíritu de la intransigencia patriótica en plena república intervenida; fue un orador muy distinguido; presidió el Senado de manera brillante y denunció desde los primeros momentos la presencia yanqui en nuestra vida ciudadana. Los estudiantes pertenecían a la Escuela Normal de Kansas, y esto fue en plena segunda intervención norteamericana, allá por el 1907. 
 Sanguily respondió como picado por una avispa. Había que conocerle el carácter, y más que nada su amor a Cuba, para alcanzar en toda su medida la indignación de aquel prócer. ¿Ingenuidad de los muchachos? Tal vez. Pero sin duda resultado del convencimiento que hay en el Norte, desde entonces y desde siempre, de que los cubanos son gente inferior, y no pueden sentirse humillados ni molestos ante problemas de este género. En este punto, la verdad es que los estudiantes que escribieron a Don Manuel, es decir, los de Kansas, no eran partidarios de la anexión. Si lo hicieron fue en busca de argumentos con qué responder a los de la Universidad de Oklahoma, que estaban porque el tiburón engullera la sardina y con los cuales se habían enfrascado en un debate más o menos académico sobre ese tema. ¡Imagínese el lector! 
 La consulta, por lo demás, fue hecha a varias personalidades cubanas, pero sólo Sanguily respondió. La firmaba, a nombre de sus compañeros, un tal Fred M. Thompson. ¿Qué se habrá hecho? Han pasado setenta años… y dos grandes guerras. 
 «Honrado por usted con la consulta que se ha servido hacerme (responde don Manuel) es mi primer deber mostrarme leal y hasta candoroso con usted; y por eso no puedo excusarme de confesar en voz alta que el hecho de proponerse como tema en escuelas norteamericanas ese mismos sobre el cual van ustedes a contender, no es sólo un hecho de suyo alarmante, sobre todo para nosotros los cubanos, sino que promueve muy dolorosas cavilaciones al criterio moral y jurídico que todavía impera en las asociaciones humanas, y que por lo mismo determina y guía las relaciones de los pueblos, principal y generalmente de los pueblos débiles. Porque es lo positivo que a ninguna universidad americana ni aun se le ocurriría ni por asomos debatir sobre el tema –por ejemplo- de si deben los Estados Unidos anexarse a Francia o al Japón. Por tal motivo, yo, cubano, estoy –respecto de la tesis de ustedes- en el mismo caso que se encontraría un buen americano si en las aulas de Oxford –verbi gratia- se fuera a discutir sobre si debía Inglaterra anexarse o no a los Estados Unidos…» 
 La carta de Sanguily es extensa y en muchas partes cargada de feroz ironía. 
 «Mi respuesta a la consulta de ustedes (dice) tiene que ser, anticipando su resumen, la negativa rotunda de un ratón a quien un grupo de gatos le preguntara si debían los gatos devorarlo a él y a su grupo de ratones; aunque estoy seguro de que el ratón, como yo, se quedaría temblando para toda la vida en la dolorosa preocupación de que ya a los gatos se les había metido en la cabeza la terrible idea que ponía en peligro su estirpe toda…» 
 Burla burlando, Sanguily señala ya en Norteamérica la obsesión de hacer de nosotros los cubanos un pueblo a su servicio, uno de los manjares preferidos en el bárbaro festín imperialista. A fin de cuentas, ¿qué hicieron los gatos en sesenta años de banquete sino devorar a nuestro pueblo, devorar ratones? Y cuando, como ahora, se levanta una voz que denuncia al mundo ese crimen, Reagan y Goldwater hablan de represalias, de expediciones punitivas y hasta de castigos… atómicos. 
 Pues bien, Sanguily tiene la razón. La tuvo entonces y la tendrá siempre cuando dice –también a los estudiantes- «que con ninguna salsa pueblo alguno tiene el derecho de comerse a otros…» Y menos (añadimos por nuestra cuenta) indignarse cuando el otro no se deja comer. 

 Nicolás Guillén | internet@granma.cu
 23 de septiembre de 2026 14:09:20

martes, 22 de septiembre de 2026

1,7 millones de nuevos pobres en el 2026


A la espera de la publicación de las estadísticas oficiales que se darán a conocer el 24 del corriente mes, diversas consultoras y entidades especializadas en informes económicos y sociales publicaron los números de pobreza e indigencia. Calculan que, tomando los 6 primeros meses del año, hay 1,7 millones de nuevos pobres en el país. Desde el gobierno admiten que la pobreza podría estar “temporalmente” en el 31 % y depositan sus esperanzas en una desaceleración del IPC (índice de precios al consumidor). Tomando desde el momento en que empezó nuevamente a subir el número oficial de pobres, el aumento es de 2,9 millones, dando un total de 15,1 millones.
 Como colocamos en notas anteriores de [nuestra prensa[(https://politicaobrera.com/16716-argentina-128-millones-de-pobres) y se explicó en el último programa de ‘Socialismo o Barbarie’, mes a mes se comprueba que la tendencia hacia una estabilización en el número de pobres en Argentina se quebró en octubre del 2025. La Nación afirma que este dato es el “primer traspié” serio de la administración Milei en el terreno socioeconómico. Los ingresos familiares medios y bajos actuales, que incluye a quienes se encuentran debajo de la “línea de la pobreza”, están 20 % detrás de lo que se mostraba en 2017. Al igual que el caso de los salarios en el sector privado, el salario público retrocedió un 25 % y el informal (privado no registrado) un 30 %. La debacle del salario es una crónica que muestra el empobrecimiento, pasando por los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y de Alberto Fernández. La categoría “indigentes” que en 2017 abarcaba a 2 millones y medio y hoy es 5 millones de personas. 
 En la comparación entre el primer semestre del 2024, con un porcentaje de pobres del 52,9 %, con el número actual, del 33 %, hay que tener en cuenta que la megadevaluación de diciembre del 2023, a poco de asumir Javier Milei, dio lugar a una explosión en el número de indigentes. Una subsiguiente reasignación de recursos a través de la AUH (asignación universal por hijo) modificó este extremo. Con esta maniobra el gobierno se adjudico “que sacó a 12 millones de personas de la pobreza”; una farsa.
 Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA (Universidad Católica Argentina), da por descontado que la tendencia creciente de la pobreza se mantendrá en el próximo trimestre. A esta crisis social debemos sumar la situación de más de 7 millones de endeudados insolventes 

 El salario registrado y la pirámide de ingresos

 ExQuanti dedica una parte de su informe a la caída de los ingresos, al aumento del trabajo precario y al retroceso del trabajo registrado, que lleva 13 meses continuos. 
 El IDECBA (instituto de estadísticas de la ciudad de Buenos Aires) coloca la canasta para la clase media en los 2.600.000 pesos, un número que no incluye alquiler y expensas. Esto muestra otro punto clave: la mayoría de los salarios formales en sectores calificados que están en los mejores casos en 2 millones de pesos, no cubren esta canasta que está levemente por encima de la línea de pobreza. Esa clase media en la Ciudad de Buenos Aires, si le sumamos un gasto en vivienda y expensas de 1 millón de pesos, necesitaría de 3.600.000 para llegar a fin de mes. Si a estas familias se le sumara otro ingreso salarial medio, igualmente no cubrirían el total de sus gastos. 
 Esto se evidencia en la pirámide de distribución de ingresos que tiene los siguientes datos: el 22 % de la población es pobre de clase baja y está debajo de la línea de 1 millón y medio de pesos, el 30 % es de clase baja ‘no pobre’ que está debajo la línea de 2 millones y medio de pesos en ingresos, la clase media es el 26 % que no supera los 4 millones y medio de pesos y por encima de esto se ubica la clase alta. 
 Sumando, el 78 % de la población está por debajo de un ingreso medio, o sea del total de una canasta familiar. Al sumarse la vivienda y otros gastos, es este grueso de la población la que, como se dice popularmente, “no llega a fin de mes”. En síntesis, su salario no llega a reponer los medios de vida indispensables. Para los periodistas especializados, es la clave detrás de la caída en las encuestas de opinión del gobierno. 
 Esta ‘deflación’ de la fuerza de trabajo es lo que está debajo de la impasse explosiva que recorre toda la situación política. 

 Leo Perna
 20/09/2026

Carlos Alonso, una obra que anticipó el horror de la dictadura.


La obra realizada por el artista entre 1970 y 1976 anunció la violencia y la tragedia del terrorismo de Estado que caería sobre el país y sobre él mismo. 
“Manos anónimas” (1976-2019), instalación de Alonso donada por el artista al MNBA. Esta nota fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2026 

 La obra de los setenta de Carlos Alonso interroga las formas, experimenta con la lógica de los acontecimientos y con el modo en que deben ser llevados al plano. Engaña el ojo del espectador, evoca movimientos y texturas, juega con la noción de espacio y con el color o el blanco y negro, genera notorios contrastes visuales, tensa la figuración; es decir que, gracias a su virtuosismo y dominio técnico, su obra va pidiéndole al espectador que entre en un juego visual en el que se debaten categorías formales ambiguas para desatar preguntas.
 A partir entonces de cuestiones técnicas y formales, gran parte de su trabajos de los años setenta, de realización impecable y estilo inconfundible, rápidamente llevan a preguntarse por el sentido, y surge la construcción y evocación de un mundo. Luego esas cuestiones llevan a otras en relación con el arte y la verdad, con la ficción, las apariencias y la conciencia. 
El cruce entre estética, dibujo y política, no fue el resultado de una reflexión del artista a posteriori del asalto al poder y del terrorismo de Estado, sino que anticipó el plan sistemático de violencia que se venía. El repertorio de imágenes fue madurado por el artista desde fines de los años 60 y consolidado durante los primeros cinco o seis años de la década del 70.
 La obra de Alonso vio antes todo aquello que le iba a pasar al país y a él mismo. Hay un componente trágicamente visionario en su producción de aquellos años, más allá de que pensar en el Alonso de los años setenta es pensar en la obra de un artista comprometido con el mundo, con su país, con su arte. Esa condición, esa carga, el artista la llevó a la práctica en medio de un despliegue de experimentación formal. 
Sus dibujos se preguntan una y otra vez por la Argentina, sobre todo cuando gran parte de sus obras de los setenta fue realizada lejos del país. 
Desde 1971 y durante casi toda la década del 70, el pintor, dibujante y grabador vivió en Europa, primero por compromisos profesionales y exposiciones y luego obligado a vivir en el exilio. La mayor parte del tiempo la pasó en Roma y en 1978 se mudó a Madrid, como un lugar de transición hacia la Argentina. 
En Roma, Alonso se integró al grupo de pintores gramscianos “Hegemonía”, de distintas tendencias plásticas -que iban desde el arte povera hasta el hiperrealismo-. El grupo buscaba la experimentación plástica en el contexto del mundo del trabajo obrero. Para ello sus integrantes se instalaban en distintas fábricas (de cerámicas, de autopartes, etcétera), con la finalidad de trabajar a partir de los materiales disponibles en el lugar. Esa fuerte sintonía con el contexto no es casual: Alonso siempre tuvo la mirada puesta en el presente. En su caso, las visiones de futuro que se ven en la obra fueron apareciendo como un efecto de hiperrealidad. Los futuros anticipados por aquel Alonso nacieron de las presiones que el presente de entonces fue pulsando sobre su propia subjetividad.
 Hoy, cuando ese futuro ya es pasado, también sabemos que Alonso fue atravesado por todas las tragedias y violencias sociales políticas que intuyó en su obra: la censura, las amenazas, el exilio y, la peor de todas las tragedias, la que aún sigue esperando justicia y por lo tanto sigue siendo presente: la desaparición de su hija Paloma. 
Para Carios Alonso, el arte se transformó en el lugar en el que se fijan las heridas que deja la realidad sobre el mundo. 
El 26 de abril de 1976, un mes después del golpe militar, Alonso inauguró en Buenos Aires la muestra “El ganado y lo perdido” (en Art Gallery, que quedaba en Florida al 600), donde reunía cuarenta y cinco trabajos realizados entre el ’72 y el ’76. Allí aparecía anunciado el infierno que se venía: se ve en esas obras la relación entre la violencia del mercado y la muerte; la figuración espectral de los ejecutores y administradores del nuevo contrato social argentino. En esas obras se ven matones, milicos, matarifes, hombres de negocios, carniceros…, un conjunto de personajes metafóricos que de manera simbólica evocarían a quienes hicieron que la Argentina se desplomara sobre su población. Pero además de los victimarios, también aparece nítidamente anticipada la cuestión de los desaparecidos, las víctimas: los ojos vendados, la figura borrada, las fotos de un familiar ausente, la violencia sobre los cuerpos, sobre la carne. 
“El ganado y lo perdido”, fue una exposición en la que podía verse casi todo el repertorio de violencias argentinas. La muestra se transformó en un éxito masivo, con gente que iba desde los barrios para llenar una galería de arte de la calle Florida. Por supuesto, hubo amenaza de bomba. Poco tiempo antes de aquella exposición, incluso antes de marzo del ’76, Alonso había sido invitado por el Museo Nacional de Bellas Artes para formar parte de otra muestra: “Imagen del hombre actual”. Alonso preparó una gran instalación, “Manos anónimas”, -cuando el género de la instalación no estaba de moda en la Argentina-, que se componía de figuras humanas y de reses, en tamaño natural y técnica hiperrealista, hechas en papel maché. Poco después del golpe militar, el Museo informó que la exposición se suspendía. “Manos anónimas” quedó en el taller del artista y con el paso del tiempo se destruyó. En aquella instalación, como en mucha de la obra del Alonso de los 70, las anatomías y las carnes de humanos y vacunos se vuelven intercambiables: como víctimas de similares carnicerías. (Aquella obra, hoy restaurada, forma parte del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes). 
Las distintas “carnes” que aparecen en su obra no sólo funcionan, en una primera lectura, como una metáfora nacional, sino también se transforman en una búsqueda de texturas visuales a través del modo en que pinta las distintas carnes “de exportación”, “de primera”, la “carne fría” y luego combina esas texturas con estructuras de metal, que introducen un elemento racional y de pauta espacial: nuevamente el contraste como fuente de tensiones y sentidos.
 El tema de las vacas y las reses carneadas había sido insinuado por Alonso en 1966 -cuando publica el libro ilustrado El matadero, sobre el relato de Esteban Echeverría que inició el género de ficción (y especialmente el de ficción política) en la Argentina- y fuertemente desarrollado desde comienzos de los 70. En esa larga serie, el artista toma la emblemática materia prima argentina como correlato metafórico de la historia facciosa y sangrienta del país. Se conjuga el fuerte tono político e ideológico de los dibujos con una notoria investigación formal.
 Desde 1970 hasta la década del 80 la obra de Alonso se hace casi exclusivamente trágica. La huida del humor tiene que ver con las tragedias y urgencias del presente y con las visiones también trágicas del tiempo por venir. El humor se refugia, en parte, en el grotesco, que no sólo es un género muy argentino sino que utiliza algunos de los rasgos del humor pero no tanto con intención cómica sino más bien dramática. 
A fines de la década, sin embargo, la figura humana comienza a desaparecer de la obra de Alonso como consecuencia del efecto que causaron la dictadura y el exilio en el ánimo del artista. Unos años después, con la vuelta de la democracia, en esa secuencia de tiempos dislocados y reacomodamientos entre la historia colectiva y la historia personal, entre los acontecimientos y la subjetividad, la figura humana volvió a habitar en la obra de Carlos Alonso, tal vez como una nueva premonición. 

 Fabián Lebenglik 
21 de septiembre de 2026 - 11:35

Bolivia: Paz Pereira extiende el estado de excepción a pedido del FMI y Trump


El presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, mediante el decreto 5707, ha extendido el estado de excepción en su país hasta mediados de diciembre próximo. La extensión fue aprobada por amplia mayoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional, apenas por debajo de los dos tercios de los legisladores presentes, cuando bastaba con una mayoría simple (El Deber, 17/09). El Bloque Libre, del derechista cruceño Tuto Quiroga, se abstuvo al no lograr un acuerdo con el oficialismo para el impulso de sus pedidos de reforma constitucional. Con esta extensión, apoyada por casi todos los partidos del régimen político boliviano, el Gobierno podrá seguir restringiendo el derecho a reunión, tránsito y circulación, mediante la intervención de la policía y los militares. 
 El estado de excepción fue inicialmente decretado en la madrugada del 20 de junio pasado, apenas horas después de que el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, levantara la huelga general llamada desde el primero de mayo pasado. El fin de la huelga debía dar lugar a la formación de una mesa de diálogo con el Gobierno y serviría para “evitar” la instalación del estado de excepción. Deshaciéndose de su promesa, Paz Pereira lo justificó en nombre de “pacificar” el país, acabar con el desabastecimiento de combustibles y alimentos y con el declive económico de Bolivia, achacados a los bloqueos y la rebelión obrera y campesina desatados en su contra. Con la liquidación de la rebelión por medio del acuerdo con la COB y la Tupac Katari, el presidente boliviano lanzó una avanzada penal contra los manifestantes junto a una devaluación inicial del 40 % de la moneda boliviana.
 Después de tres meses de estado de excepción, Paz Pereira no ha logrado revertir la escasez de dólares y ha encarecido la importación de productos básicos, particularmente el combustible, por lo que el desabastecimiento se ha agravado. Las inversiones extranjeras prometidas, supuestamente bloqueadas por la rebelión, no se han consumado, ni tampoco han llegado los fondos acordados con el FMI. En este caso, el directorio del organismo no ha autorizado aún el préstamo de 1.900 millones de dólares preacordado, ni ha fijado fecha para tratarlo. El principal argumento del gobierno para la extensión del estado de excepción fue evitar nuevas protestas, pronosticadas en base a informes de inteligencia de la policía y el ejército (El Deber, 17/09). 

 Los gasolinazos y el FMI 

A mediados de agosto, Paz Pereira volvió a aplicar por decreto un aumento del combustible diésel, esta vez del 84 %, pero sólo para los “grandes consumidores”. Esto ha echado leña al fuego de la inflación creciente y provocado el regreso de los bloqueos, pero en este caso por parte de productores agrícolas del oriente boliviano. Mientras que en un primer momento el ´gasolinazo´ había sido justificado por los altos precios internacionales, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, ha declarado que la medida no se puede derogar porque es una exigencia del FMI (Erbol, 27/08). Posteriormente, mediante el decreto 5701, el presidente boliviano autorizó a las refinerías bolivianas a importar petróleo crudo para refinarlo y a vender sus derivados a precio de mercado, abriendo paso a la eliminación completa de los subsidios a los combustibles (El Deber, 08/09). 
 El gobierno boliviano ha dado a conocer un anexo del acuerdo con el Fondo, en donde se compromete a eliminar todas las subvenciones a los combustibles para enero del 2027, junto con la liberación de la importación, refinación y comercialización de los mismos. El FMI exige reducir el déficit fiscal del 11 % a un 9 % en 2026 y llevarlo al 2 % para 2031 (Bloomberg, 11/09). El Milei del altiplano está completamente jugado al apoyo del capital internacional, especialmente del FMI y el Banco Mundial, para obtener un financiamiento de entre 7.000 y 10.000 millones de dólares (El Deber, 26/08), que salven a su gobierno. La continuidad del estado de excepción está ligada a poder descargar este fenomenal mazazo sobre la clase obrera y el campesinado boliviano. La Asamblea Plurinacional daría su respaldo al acuerdo con el FMI en las próximas semanas, por lo que la extensión del estado de excepción es también un acto de defensa propia.


 Trump 

El otro argumento utilizado por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, para solicitar a la Asamblea Legislativa Plurinacional la extensión del estado de excepción, fue la acusación contra los carteles brasileños, el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC), de intentar controlar municipios del departamento de Pando fronterizos con Brasil (El Deber 17/09). Estos carteles brasileños fueron declarados "terroristas" por el Departamento de Estado norteamericano, a pedido del fascista brasileño Flavio Bolsonaro, por lo que hoy en día constituyen la excusa para una eventual intervención militar estadounidense sobre territorio brasileño, por parte de Donald Trump. Paz Pereira ha integrado a Bolivia al Escudo de las Américas. Desde esta posición, se ofrece como base para las acciones golpistas del trumpismo en Brasil, como pasó, al revés, cuando desde el gobierno de Jair Bolsonaro, junto con la oligarquía cruceña, se preparó el golpe de 2018 contra la última presidencia de Evo Morales.

 Declamaciones encubridoras 

Las organizaciones que “dirigieron” la liquidación de la rebelión obrera y campesina de junio y julio, buscando en todo momento un compromiso con el Gobierno, no han perdido la oportunidad de rechazar discursivamente la extensión del estado de excepción, para mejor disimular su compromiso con el gobierno de Paz Pereira. El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, fue más lejos aún, utilizando sus declaraciones de “rechazo” para reivindicar la liquidación de la rebelión boliviana de hace dos meses y el estado de excepción que sobrevino, luego declarando que durante ese período el país ha estado “tranquilo” (Unitel, 16/09), pero su extensión podría jugarle en contra al Gobierno (La Razón, 16/09). La Tupac Katari y Evo Morales se limitaron a tildar de “anticonstitucional” esta prórroga, sin brindar mayores explicaciones (La Patria, 17/09). 
 Mientras tanto, el desabastecimiento de combustibles y la inflación hunden en la pobreza a capas cada vez más amplias de la clase obrera y campesinos bolivianos; los bancos que operan en Bolivia han obtenido ganancias fenomenales durante el primer semestre del 2026 -un incremento del 77 % con respecto al 2025, según el Banco Central boliviano-. Por otro lado, la guerra internacional, con el crecimiento exponencial de los precios de los combustibles, no dejará de golpear los planes fondomonetaristas y proimperialistas de Paz Pereira y la derecha boliviana, acicateando la rebelión popular. En este cuadro, la tendencia y la necesidad a retomar la movilización por las reivindicaciones más sentidas de la clase obrera y los campesinos bolivianos no dejaron de crecer durante el estado de excepción, y se agudizarán bajo su extensión.

 Julio Quintana 
 21/09/2026

lunes, 21 de septiembre de 2026

Estados Unidos construye una "Cúpula Dorada": el frente espacial de la guerra imperialista mundial


La confirmación de armas espaciales y el colapso del derecho internacional demuestran que en la era del imperialismo no hay salida pacífica La "Guerra de las Galaxias" que Ronald Reagan propuso el 23 de marzo de 1983 ya es un hecho. En medio de la escalada por el desarrollo de satélites en Europa, China y [Japón] (https://politicaobrera.com/16854-la-militarizacion-del-espacio), el 14 de septiembre Estados Unidos confesó ante la Conferencia de Aire, Espacio y Ciberespacio que posee armas de control espacial en órbita y confirmó que los guardianes de la Fuerza Espacial ya las operan bajo el argumento de la "defensa" estadounidense, aunque puedan usarse tanto contra objetivos terrestres como satelitales.
 El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, sostuvo que dar mayores precisiones sobre lo que están haciendo no fortalecería esa disuasión (El Economista, 15/9). Según explicó, el objetivo no sería atacar sino frenar la escalada armamentista espacial: se trata de la llamada "Cúpula Dorada", un escudo antimisiles que combina interceptores y armas inhibidoras de tipo cinético (destructivas). Advirtió, además, que si la disuasión fracasa, todo está listo para ser utilizado. 
 Por su parte, Rusia avanza con su proyecto Volna-Kupol-Garant para interferir los satélites de Starlink, utilizados por el gobierno de Zelensky y la OTAN en la guerra contra Rusia. En paralelo, desarrolla su propio sistema de comunicaciones, Rassvet, con el que busca sortear el bloqueo que Musk le impone para el pilotaje de drones en Ucrania. Para lanzar esos satélites necesita los cohetes Soyuz; por eso Ucrania atacó tanto la fábrica donde se fabrican como el Cosmódromo de Plesetsk, desde donde se lanzan. 
 El especialista francés en inteligencia militar Fabrice Ribert fue categórico: si Starlink se apaga, todo el aparato militar ucraniano corre riesgo de colapsar, dada su dependencia de ese sistema de comunicaciones (Pravda, 15/9). 
 La escena desnuda la obsolescencia absoluta del derecho internacional. El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, redactado para evitar bombas atómicas en órbita, es hoy una letra muerta que no prohíbe armas cinéticas, láseres ni ciberataques. Las potencias explotan esta "zona gris" con tecnologías de uso dual -donde un satélite civil de limpieza se convierte en segundos en un arma de destrucción- y mediante la privatización de la guerra, dejando el destino de naciones enteras en manos de corporaciones como Starlink, fuera de todo control de la ONU. Frente a conflictos que se definen en milisegundos por inteligencia artificial y guerra hipersónica, la diplomacia del consenso resulta una ficción impotente.
 La Tercera Guerra Mundial es cada vez más evidente, y esta parálisis multilateral confirma el fracaso de la vía "reformista". La globalización prometía que la internacionalización de las fuerzas productivas traería una organización armónica del mundo, gracias a la restauración capitalista en China y Rusia, algo que nunca creyó y que ha sido la base de la guerra económica y militar presente. Esa promesa fracasó: lo que se confirma, en cambio, es la debacle de los Estados nacionales. China avanza comercialmente mientras Estados Unidos se hunde intentando frenar su ascenso, pero ese avance no la exime de la misma lógica de crisis: en el imperialismo, fase de declive del capitalismo, ninguna potencia escapa a que las contradicciones del sistema se agudicen hasta no dejar salida pacífica. Por eso Estados Unidos no duda en amenazar con detonar el planeta para sostener su hegemonía, y por eso, en definitiva, la única "salida" real es la guerra o la revolución socialista. La burguesía ya exhibe su disposición a una guerra espacial, con argumentos ‘defensivos. 

Iara Bogado
 19/09/2026 

Fuentes:
 Pravda, 15/9: https://spanish.news-pravda.com/world/2026/09/15/1128069.html
 El economista, 15/9: https://eleconomista.com.ar/internacional/por-primera-vez-estados-unidos-reconoce-tiene-armas-espacio-implica-anuncio-n98200

FATE: la Justicia habilita el desalojo para entregar a Madanes el control total de la fábrica


La ofensiva patronal dio un salto en el terreno judicial. La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro revocó la resolución que había rechazado el pedido de desalojo (lanzamiento) presentado por FATE y ordenó la restitución del inmueble a la empresa. La resolución reconoce, sin embargo, el carácter laboral del conflicto y a los trabajadores que permanecen en el predio como trabajadores y no como usurpadores. El fallo del Tribunal de Alzada señala que la ocupación "responde originalmente a una acción directa de origen sindical" y que la situación surgió a partir del cierre de la empresa y de la defensa de la fuente de trabajo, aunque termina haciendo valer el derecho inviolable de la propiedad privada de los vaciadores. 
 El SUTNA convocó a todas las organizaciones obreras a hacerse presentes hoy 18 de septiembre en la puerta de la fábrica para participar de un abrazo y conferencia de prensa. Política Obrera participó con una delegación de compañeros de la zona. En los últimos meses, el acompañamiento a la permanencia de "los compañeros del tanque" ha ido raleándose hasta su mínima expresión. Eso ha incentivado a la patronal de Javier Madanes Quintanilla a combinar hostigamientos contra la permanencia obrera, falsas acusaciones contra los trabajadores e insistir con el desalojo judicial. El viernes 12, un grupo de personas encapuchadas vinculadas a la seguridad privada de la empresa ingresó al sector donde se sostiene la permanencia y arrojó productos químicos y polvo de matafuegos en carpas y lugares donde pernoctan los compañeros, con la clara intención de amedrentarlos para que no permanezcan más allí. Esta situación se suma a otros episodios anteriores. La empresa envió telegramas en los que acusa a los trabajadores y al Sindicato de provocar daños dentro de la fábrica. La secuencia muestra la determinación patronal para retomar el control completo de las instalaciones. 
 La convocatoria del SUTNA reunió a 150 personas, entre ellas, unos 30 trabajadores de FATE. El secretario general del SUTNA Alejandro Crespo tachó de "mamarracho" la resolución judicial y anunció la presentación de recursos y apelaciones. En los medios destacó el apoyo de la CGT, aunque no se acercó ninguno de sus representantes a la fábrica. Tras un breve discurso, se disolvió la convocatoria, dado que no había indicios de desalojo por ahora. 

 Ceferino Cruz 
 18/09/2026

domingo, 20 de septiembre de 2026

Ley de Defensa de la Soberanía Nacional: un refuerzo para el Estado policial


La reivindicación de Malvinas instrumentada por un nacionalismo tardío y reaccionrio La "causa nacional" enarbolada por el gobierno liberticida en torno a Malvinas no es más que el mascarón de proa del desarrollo de una variante fascista, atada a un acuerdo con el trumpismo para militarizar el Atlántico Sur. Incluye medidas de integración transversal de los aparatos represivos, que redunda en un reforzamiento del Estado policíaco. 
 Como con Galtieri en 1982, todo el arco político ha saludado el discurso ‘malvinero’ de Milei como un "viraje" hacia el nacionalismo soberano. Gran parte de la oposición se limitó a "denunciar" el oportunismo electoral de los anuncios. No consigue reconciliar la contradicción entre el propósito de recuperar la soberanía sobre Malvinas, por medios diplomáticos y sanciones económicas improbables, con la militarización que supone la instalación de una base militar integrada en Ushuaia, con el pretexto de la soberanía de Malvinas, de la mano del Comando Sur del Pentágono. Los bloques opositores salvan esta contradicción ofreciendo discutir el proyecto del Ejecutivo si es que éste "beneficia a la soberanía del país", el típico lenguaje de un compromiso. El extravío es mayor en el FITU, que aprueba la "reversión", realizada por Milei, al considerarala un "giro" motivado por la movilización contra la ley de tierras. La realidad es que estamos en presencia de un salto cualitativo en la integración político-miltar de Argentina en la guerra imperialista mundial. A diferencia de lo que ocurre en el Estrecho de Ormuz o en el de Bab al Mandeb, la base militar integrada pretende defender el Estrecho de Magallanes como paso interoceánico para el imperialismo norteamericano.
 Desde la Casa Rosada se ha convocado a toda la dirigencia política a dar "máxima prioridad y celeridad" al tratamiento del proyecto de Seguridad Nacional en el Congreso. “No podemos, dice Milei, darle el lujo a quienes usurpan nuestro territorio de no trabajar juntos para la recuperación de nuestras Islas Malvinas que son y serán argentinas". 
 El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional consta de 133 artículos y tiene como finalidad reformar el régimen vigente (estipulado en la Ley 26.659) para sancionar a las empresas que realicen explotaciones no autorizadas de recursos naturales en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. La iniciativa amplía, en la línea de las sanciones impuestas hasta el momento, la prohibición a accionistas, controlantes y proveedores, e incorpora multas calculadas según el valor internacional del petróleo y establece que determinadas actividades pueden ser penadas con hasta 20 años de prisión. Las sanciones incluirían a la actividad pesquera. 
 El proyecto contempla un salvoconducto para las empresas que realicen actividades prohibidas por medio del Régimen de Desistimiento y Regularización, posibilitando que requieran regularizar su situación si demuestran que dejaron de realizarlas y se comprometen a no reincidir, posibilitando reconvertir sus actividades y desarrollarlas de manera lícita en territorio argentino. 
 El texto plantea modificar el artículo 225 bis del Código Penal, a fin de sancionar con entre 5 y 12 años de prisión a quien, "actuando por cuenta, orden o financiamiento total o parcial de un Estado, organización o agente extranjero, realizare actividades que alteren procesos electorales o manipulen a la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva". La iniciativa también apunta contra aquellos que "promuevan o financien actos de violencia o sabotaje contra el Estado argentino o sus habitantes". En ese caso, el texto oficial establece penas mayores, que van de 8 a 15 años, "si la conducta se cometiere mediante amenazas, sobornos, coerción o uso de estructuras criminales". (La Nación, 18/9). 
 El texto habilita, en estos términos. a utilizar la ley para llevar adelante la persecución política contra periodistas y activistas bajo la excusa de ser "agentes extranjeros". En mayo del año pasado, la SIDE impulsó un Plan de Inteligencia Nacional (PIN) que abría una puerta para tareas de espionaje interno sobre quienes buscaran "erosionar" la confianza de la opinión pública sobre los funcionarios o pudieran generar una "pérdida de confianza" en las "políticas económicas" del Gobierno. Tras la revelación, el PIN fue reelaborado. 
 Pero la centralidad del proyecto se encuentra en la creación del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), un nuevo organismo con el que el Gobierno liberticida pretende coordinar distintas áreas del Estado y definir una política común frente a "amenazas que afecten los intereses estratégicos" de Argentina. La creación del nuevo organismo abre paso a un nuevo reajuste del presupuesto del Ministerio de Defensa, Fuerzas Armadas y SIDE, entre otras reparticiones, y será presidido por el Presidente. El CSN tendrá a su cargo elaborar la futura Política de Seguridad Nacional, es decir que no se restringirá a la cuestión Malvinas, sino que "definirá la política de seguridad nacional de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado; estará integrado por Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía, y establecerá un marco para la protección de la infraestructura crítica y para la protección aeroespacial y marítima" y "tendrá facultades especiales para responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales y no estatales que amenacen la seguridad nacional" (Página 12, 6/9). 
 La puesta en funcionamiento del CSN se superpone con el Consejo de Defensa Nacional y con el Consejo de Seguridad Interna. Este andamiaje legal,"forma parte”, em la interpretaciôn de Página 12, “de un consenso democrático para ponerles límites a los militares, a los espías y a los integrantes de las fuerzas de seguridad" (ídem). Es lo contrario: el proyecto mileísta avanza en el desarrollo de la “seguridad nacional’” precedente, que incluye la “ley contra el terrorismo” aprobada bajo el gobierno de Cristia Kirchner. 
 La agenda para la creación del CSN viene siendo barajada desde marzo del año pasado, cuando la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, presentó un proyecto que fue discutido dentro del gabinete. El CSN, que actuaría ante "amenazas que afecten los intereses estratégicos" de Argentina, habilitaría a declarar como "actividad terrorista" a acciones que el gobierno evalúe, de manera discrecional, como un peligro para la "defensa nacional". La SIDE ocupará un lugar central en el CSN, y en este sentido los "sótanos de la democracia" fueron premiados con el aumento de los gastos reservados por $30 mil millones, habilitados por DNU 867. Hace menos de dos meses la SIDE había recibido un desembolso de $49 mil millones destinados también a fondos reservados. 
 El CSN liberticida, lejos está de convertirse en un organismo en pos de la "defensa de la soberanía", y los recursos destinados para su puesta en funcionamiento no estarán al servicio de la "identificación de empresas que operan en Malvinas", sino que tendrán como finalidad man
tener a raya la conflictividad social derivada del plan de guerra de Milei-Caputo contra las masas. El gobierno refuerza el Estado policíaco al servicio del imperialismo y la guerra. Ninguna reivindicación de soberanía territorial vale por sí misma si no sirve para desarrollar un proceso de emancipación social y una lucha de clases consciente. Desde 1982, Malvinas es una base militar de la OTAN. Trump busca imponer la supremacía norteamericana en el Atlántico Sur.

 Lucas Giannetti 
 19/09/2026

Guerra multiforme contra Cuba: la alevosía de un crimen


Los «consagrados» diseñadores de la estrategia contra Cuba estiman que la conjunción de parálisis económica, apagones crónicos y descontento social podría llevar a un colapso desordenado del orden institucional 

 Cuba vive un escenario de presión sin precedentes, la combinación de la orden ejecutiva de enero de 2026, con la ampliación de sanciones de mayo y la amenaza de agresión militar, más el bloqueo de más de seis décadas, configuran una coyuntura crítica, diseñada para crear una crisis multidimensional. 
 En ese marco, se incrementaron la presión directa y el chantaje contra navieras internacionales para obstaculizar el comercio exterior cubano, así lograron que las medidas coercitivas tuvieran un efecto devastador en múltiples frentes. 
 Más de 7 000 contenedores con productos esenciales para los cubanos, se encuentran paralizados en diversos puertos del mundo, fruto de las presiones y el chantaje de Washington.
 El bloqueo petrolero paralizó las importaciones de combustible, si se tiene en cuenta que Cuba produce solo el 40 % del petróleo que necesita, se entiende por qué la situación ha provocado apagones de hasta 30 horas en lo que va de 2026.
 Además, la falta de combustible ha causado escasez de agua, pérdidas de alimentos y reducción de jornadas laborales. La crisis se profundiza y afecta directamente la calidad de vida y la salud del pueblo cubano: hospitales, hoteles, fábricas y escuelas permanecen largas horas sin energía, y faltan medicamentos esenciales.
 Como si no bastara, el Gobierno cubano ha denunciado repetidamente que Washington construye un «expediente fraudulento» para justificar una eventual agresión militar, intervención que provocaría «un baño de sangre de consecuencias incalculables».
 Según algunos medios, el mandatario cubano profirió una «terrible amenaza». Sin embargo, eso es factualmente incorrecto, lo que el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó en una carta pública del 18 de mayo de 2026, difundida a través de sus redes, fue lo siguiente:
 «De materializarse [una agresión militar de EE. UU.], provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional». 
 Es decir, Díaz-Canel advirtió sobre las consecuencias de una agresión; no amenazó con provocar un «baño de sangre». La diferencia semántica y política es sustancial. 
 ¿Qué buscan los «consagrados» diseñadores de la estrategia contra Cuba? Estiman que la conjunción de parálisis económica, apagones crónicos y descontento social podría llevar a un colapso desordenado del orden institucional. 
 En definitiva, el futuro inmediato de Cuba está marcado por una incertidumbre extrema, a menos que la comunidad internacional, particularmente los países del Sur Global y los aliados estratégicos de la Isla, logre imponer a Washington un costo político y económico que lo fuerce a sentarse a negociar sin precondiciones. 
 Pero sabemos que solo la resiliencia nos dará la victoria, un frente de resistencia global comenzaría a resquebrajar el muro que cerca al archipiélago cubano y a la conciencia de la humanidad, sin embargo, los cubanos tenemos la primera y la última palabra. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 18 de septiembre de 2026 16:09:31

 Fuentes: Granma, Cubaminrex, BBC Mundo y Xinhua.

sábado, 19 de septiembre de 2026

El presupuesto de guerra contra las masas desata una crisis política


Nada menos que Patricia Bullrich tuvo que declarar al Presupuesto 2027 que deberá defender en el Senado como una “bomba atómica”. Lo hizo después de la conmoción política planteada, entre otras cuestiones, por la disposición a liquidar el régimen de prestaciones por discapacidad, o terminar con la indexación de la Asignación Universal por Hijo y otras asistencias sociales, tal como lo prevé el proyecto presentado al Congreso. 
 La norma, además, les destina a las universidades un 40 % menos de los recursos que el consejo de rectores estimó necesarios para el año que viene. Consistente con ese recorte, el gobierno le reiteró a la docencia superior su “oferta” de 3 % de aumento salarial, lo que ha desatado un nuevo paro universitario de 48 horas. 
 Después que este terremoto político se hubiera desatado, Bullrich se declaró “sorprendida” ante un presupuesto que dijo desconocer en lo que refiere a estos ajustes. Pero lo que ella presentó como una confusión o un exabrupto es el corazón de los presupuestos ajustadores. Todos los reportes y “recomendaciones” del FMI sobre Argentina apuntan a la “desindexación” de los gastos sociales, a la que culpan de la “rigidez” del gasto público. Para los técnicos del Fondo y para Caputo, el presupuesto debe ser “elástico” para responder a la carga creciente de los intereses de la deuda pública, al tiempo que reclaman el congelamiento indefinido de los gastos sociales. Pero el núcleo de esa “desindexación” está por venir: es el gasto previsional, cuyos haberes se ajustan actualmente de acuerdo a la inflación inmediatamente anterior. El congelamiento del bono de 70.000$ desde hace más de dos años ha sido solo el anticipo de la “desindexación” en la mira. Naturalmente, no bastará con ello, porque la gran tajada en preparación es el aumento de la edad para el retiro. En definitiva: “no hubo errores ni excesos” en la agresión a Discapacidad y Asistencias universales -sólo se trata de la puntada inicial para una masacre social de mayor alcance.
 Con estos recortes brutales, el gobierno intenta demostrarles a los acreedores y al capital financiero que está dispuesto a llegar muy lejos para asegurar el pago de los vencimientos de la deuda pública. Pero si profundiza los recortes, es porque esas garantías a los bonistas y organismos internacionales están cada vez más flojas de papeles. En el mismo día en que se conoció el Presupuesto, las cuentas nacionales informaban de un nuevo retroceso del Producto Bruto. La previsión de un crecimiento del 3,5 % para 2027 se ha reducido a casi la mitad, comprometiendo los ingresos fiscales y, por lo tanto, el pago de la deuda. Aunque el presupuesto contempla la posibilidad de tomar préstamos por 34.000 millones de dólares, las chances de afrontar vencimientos con nueva deuda están comprometidas por una crisis financiera internacional en desarrollo, protagonizada por el supuesto rescatista de última instancia de Milei-Caputo, es decir, el Tesoro norteamericano. 
 Bajo estas condiciones el gobierno presentó su presupuesto de guerra. Los gobernadores han comenzado a discutir sus términos y sus votos, en el marco de las obras públicas que reclaman para la logística de los grupos capitalistas radicados en las provincias (agro, minería). Al intentar demarcarse del presupuesto, Patricia Bullrich alertó sobre lo que significaría “quedarnos sin gobernabilidad”. Una fracción de los liberticidas percibe que el gobierno carece de los recursos políticos para avanzar en nuevas agresiones a las masas. Pero Milei, Caputo y Sturzenegger cifran esa “gobernabilidad” en el favor de los acreedores internacionales, es decir, en un rescate que permita sostener al actual régimen económico hasta las elecciones y así sortear un default. En paralelo al Presupuesto, Milei ha anunciado una ley de “defensa de la soberanía” que consagra un régimen de excepción, en la línea de Bukele o Victor Orban. 
 En el marco de las contradicciones en curso, la tentativa de militarización general puede terminar con un final prematuro de los liberticidas. Por derecha y por izquierda, la oposición da la espalda a este escenario explosivo, y busca ofrecerle a Milei garantías de que su régimen económico criminal no será alterado.
 La Universidad, en este cuadro, ha vuelto al centro de la escena, con huelgas en curso y una nueva marcha educativa anunciada para el 15 de octubre. Es necesario debatir en todos lados las consecuencias de este presupuesto de guerra, el impasse de la política oficial y la preparación de la huelga general por todas las reclamaciones y conquistas amenazadas.

 Marcelo Ramal
 18/09/2026

La bomba de tiempo del metano siberiano y la crisis climática global


La reacción en cadena del permafrost siberiano. 

 El calentamiento global, provocado por la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la acumulación prolongada de dióxido de carbono (CO₂), está activando otros mecanismos de retroalimentación crítica. Uno de los más importantes se desarrolla en el permafrost de Siberia, el suelo que ha permanecido congelado durante al menos dos años consecutivos y que, en vastas regiones, lleva miles de años congelado. La evidencia reciente muestra que el permafrost siberiano ya está degradándose: al descongelarse, la materia orgánica que contiene queda expuesta a la descomposición microbiana y puede liberar CO₂ y, en determinadas condiciones, metano (CH₄). La región almacena aproximadamente el doble del carbono actualmente presente en la atmósfera.
 Un estudio publicado en Science (2026) muestra que el aumento de las emisiones de CH₄ en Siberia ya está en marcha y que, entre 2010 y 2023, se duplicaron. El estudio identifica dos procesos diferenciados: en Siberia occidental, condiciones más cálidas y húmedas favorecen la producción de CH₄ en los humedales; en Siberia oriental, condiciones más cálidas y secas intensifican los incendios y las emisiones asociadas.
 Este aumento no puede atribuirse exclusivamente al deshielo del permafrost: las emisiones proceden de la combinación de la producción de metano en humedales y de los incendios, en un contexto de calentamiento regional. Pero el dato decisivo es que estas fuentes naturales están respondiendo al aumento de la temperatura y pueden amplificar el calentamiento. El estudio encuentra además que el incremento de las emisiones siberianas de CH₄ hacia 2050 podría compensar alrededor del 20 % de las reducciones de metano necesarias para alcanzar los objetivos climáticos. 
 La importancia del fenómeno no reside solamente en la cantidad de CH₄ liberado. Lo decisivo es que el calentamiento puede activar procesos naturales que, a su vez, incorporan nuevos gases de efecto invernadero a la atmósfera. El sistema climático comienza así a agregar nuevas fuentes de calentamiento a las producidas por la actividad social. 

 Dos relojes de la crisis climática 

El metano introduce además un segundo reloj en la crisis climática. 
 El dióxido de carbono tiene una permanencia mucho más prolongada en el sistema climático y se acumula durante décadas y siglos. El CH₄ permanece mucho menos tiempo en la atmósfera, pero tiene un fuerte efecto de calentamiento en el corto plazo. Por eso, reducir las emisiones de CH₄ puede producir efectos relativamente rápidos sobre la trayectoria del calentamiento, mientras que la acumulación de CO₂ plantea un problema de duración mucho mayor. 
 El deshielo siberiano conecta ambos tiempos: el CO₂ prolonga la permanencia del calentamiento, mientras la liberación de CH₄ introduce una fuente de fuerte efecto climático en el corto plazo.
 La cuestión fundamental, por lo tanto, no es solamente cuánto se emite hoy. Es también qué mecanismos está poniendo en funcionamiento el calentamiento actual y a qué velocidad pueden multiplicarse. 
 La ciencia climática registra así una contradicción cada vez más evidente: mientras los gobiernos calculan reducciones futuras de emisiones, el sistema físico del planeta ya está generando nuevas emisiones como consecuencia del calentamiento acumulado. 

 Los límites de la geoingeniería y el colapso de la infraestructura 

Las intervenciones de geoingeniería tecnológicas o biológicas a gran escala intentan manipular el ecosistema para atenuar el calentamiento global, es decir, neutralizar sus síntomas sin erradicar la causa de raíz (las emisiones industriales bajo la organización capitalista). Un ejemplo experimental desarrollado en Siberia es el Parque del Pleistoceno en Yakutia, Rusia, donde se estudia la reintroducción de grandes herbívoros para transformar la vegetación de la tundra. La teoría sostiene que el pisoteo de los animales compacta la capa de nieve durante el invierno, reduciendo su efecto aislante y permitiendo que el frío penetre más profundamente en el suelo para mantener congelado el permafrost. Sin embargo, una iniciativa localizada de este tipo es incapaz de escalar frente a la magnitud continental de la degradación del permafrost y de las emisiones asociadas.
 Algo similar ocurre con la captura de CH₄ que, en instalaciones industriales puede funcionar, pero son incapaces de contener las emisiones difusas que emanan de millones de hectáreas de suelos y lagos. 
 A la vez, el deshielo afecta directamente la infraestructura extractiva de Siberia, corazón energético de Rusia. El deshielo del permafrost afecta carreteras, oleoductos, gasoductos, instalaciones industriales y ciudades construidas sobre suelos cuya estabilidad depende del congelamiento permanente. Ante las sanciones por la guerra de Ucrania, Moscú profundizó la exportación de hidrocarburos hacia China mediante el gasoducto Fuerza de Siberia y la Ruta Marítima del Norte, convirtiendo al Ártico en un foco acelerado de calentamiento y disputas entre potencias.
 Incluso la investigación científica queda atravesada por esta situación. La guerra y la dificultad de acceder a extensas regiones siberianas aumentan la importancia de las observaciones satelitales para detectar y cuantificar las emisiones. La militarización y la competencia entre Estados no solamente profundizan la crisis energética y climática: también dificultan el conocimiento directo de sus consecuencias.

 La farsa diplomática imperialista: IPCC y Acuerdo de París 

Tanto el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) que emite diagnósticos y cuantifica el impacto del deshielo, como el Acuerdo de París, que fija metas diplomáticas para limitar el aumento de la temperatura por debajo de los 2°C y buscar no superar los 1.5°C, no constituyen organismos imparciales ni alternativas independientes, sino instituciones adaptadas al orden imperialista y condicionadas por el lobby de los grandes monopolios petroleros, mineros y del capital financiero.

 La inercia física del clima y el saqueo militar 

La reducción de las emisiones es indispensable, pero no equivale a una reversión inmediata del daño acumulado.
 Incluso si las emisiones fueran reducidas drásticamente, el CO₂ ya incorporado al sistema climático continuaría ejerciendo efectos durante largos períodos. Los océanos seguirían absorbiendo calor y la expansión térmica del agua, junto con la respuesta de los grandes mantos de hielo, puede mantener el ascenso del nivel del mar durante siglos.
 Esto significa que el objetivo no puede ser simplemente alcanzar una fecha futura de "cero neto" mientras se continúa acumulando daño durante las décadas previas. Cada tonelada adicional de CO₂ modifica el presupuesto de carbono disponible y cada aumento de temperatura puede activar nuevos mecanismos de retroalimentación. 
 El problema se hace todavía más evidente en Siberia: cuanto más se demora la reducción de las emisiones, mayor es el calentamiento acumulado y mayores son las posibilidades de activar nuevas fuentes naturales de gases de efecto invernadero. 
 La transición energética tampoco se desarrolla como una transformación planificada de la producción mundial. Está atravesada por la guerra, el rearme y la competencia por materias primas estratégicas. 
 La expansión de tecnologías consideradas "limpias" requiere enormes cantidades de cobre, litio, níquel, cobalto, tierras raras y otros minerales. Muchos de ellos se encuentran concentrados en regiones sometidas a disputas entre grandes potencias y empresas transnacionales. La electrificación y la digitalización, además, tienen una dimensión militar creciente. 

 Reorganización socialista o colapso ambiental 

La crisis climática y el deshielo siberiano no son meros problemas ambientales ni "fallas técnicas", sino la manifestación de la contradicción entre la producción social planetaria y la apropiación privada. 
 El CH₄ siberiano no es una amenaza aislada ni una catástrofe inevitable. Es una señal física de que el margen de tiempo se reduce y de que las acciones presentes pueden activar procesos que después resulten cada vez más difíciles de controlar. 
 La lucha contra el colapso ambiental es, por eso, inseparable de la lucha contra la guerra imperialista y por una reorganización socialista de la producción a escala internacional.

 Silvia Jayo 
 17/09/2026

viernes, 18 de septiembre de 2026

Allende y el Che


«A Salvador Allende, que por otros medios trata de obtener lo mismo. Afectuosamente, Che» 

 En enero de 1959, Salvador Allende visitaba La Habana. Inicialmente, no entendió lo que ocurría y pensó que nada nuevo pasaba. En un contacto con Carlos Rafael Rodríguez le diría, brusco, «vine a ver esta revolución, pero como no hay tal Revolución, me voy». 
 A duras penas, su interlocutor lo convenció de quedarse un poco más. En la propia tarde, era citado por el Che a La Cabaña. Lo recibiría tirado en un catre y en medio de un ataque de asma. «Mire, Allende, yo sé perfectamente bien quién es usted. Yo le oí en la campaña presidencial del 52 dos discursos: uno muy bueno y uno muy malo. Así es que conversemos con confianza, porque yo tengo una opinión clara de quién es usted», dijo Guevara.
 Después me di cuenta –contaría a Régis Debray, filósofo francés, ya siendo presidente– de la calidad intelectual, el sentido humano, la visión continental que tenía el Che y la concepción realista de la lucha de los pueblos. «Podría decirte que fui amigo del Che». 
 Se volverían a ver en Montevideo, en pugna común contra la Alianza para el progreso que proponía ee. uu. Al salir del Salón de Honor de la Universidad de esa ciudad, el Che le propuso ir separados para no dar un solo blanco en caso de atentado. Un profesor uruguayo sería asesinado ese día, en efecto, mediante atentado, contra la multitud que esperaba afuera a los líderes. 
 Horas después se juntaron nuevamente. Allende conoció a la madre del Che y este le confesó que viajaría de forma reservada a Buenos Aires a encontrarse con el presidente argentino Arturo Frondizi. 
 Durante esos años, Allende recibiría al menos dos regalos del comandante: Un retrato, dedicado a los familiares del compañero Salvador, y un ejemplar de La guerra de guerrillas que había descansado sobre su escritorio y que el chileno calculaba fuese el segundo o tercero de la tirada, porque el primero, meditó, de seguro habría llegado a manos de Fidel. 
 «A Salvador Allende, que por otros medios trata de obtener lo mismo. Afectuosamente, Che», se leía en la dedicatoria. 
 Salvador Allende presidía el Senado de su país cuando los sobrevivientes de la Guerrilla en Bolivia rompieron el cerco del ejército y llegaron a territorio de Chile. «Entonces yo estuve con ellos en Iquique y después volé a Pascua y Tahití con ellos. Ahí me firmaron Pombo, Benigno y Urbano en este libro, La guerra de guerrillas, que yo llevaba, y ellos pusieron lo siguiente: “Compañero, en el libro que le obsequió el Che, queremos que queden estas palabras como homenaje a él, de los que fuimos sus compañeros de la guerrilla boliviana”». 
 Régis Debray le insiste: «Cuando la trasmisión del mando, en el Estadio Nacional, donde usted pronunció su primer discurso político como presidente, estaba el retrato del comandante Guevara. Usted lo mencionó como ejemplo para la juventud chilena. Una pregunta: ¿por qué usted con posiciones políticamente distintas de las del Che sigue asumiendo la bandera del Che Guevara, de la Revolución Cubana, del internacionalismo latinoamericano? 
 «–Porque yo creo, indiscutiblemente, que en la vida de Latinoamérica pocas veces, o quizá nunca, ha habido un hombre que haya demostrado más consecuencia con sus ideas, más generosidad, más desprendimiento. El Che lo tenía todo, renunció a todo por hacer posible la lucha continental. Ahora, la respuesta del porqué está en la propia dedicatoria del libro del Che: “Para Allende, que por otros caminos trata de obtener lo mismo”. Había diferencias, indiscutiblemente, pero formales. En el fondo, las posiciones eran similares, iguales». 
 El 11 de septiembre de 1973, con un fusil y un casco militar, arengaría a su gente: «¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos».
 Nadie podría negar que, ese día, el Che también estuviera hablando mediante la voz de su compañero, quien, a seis años de distancia, era asesinado por el mismo odio. 

 Mario Ernesto Almeida Bacallao | internet@granma.cu
 10 de septiembre de 2026 18:09:01

Los delitos de abuso sexual no deben prescribir, porque el damnificado denuncia cuando puede y requiere mucho esfuerzo.


Ilarraz había sido condenado a 25 de prisión. 

Sentado frente a la pantalla, en estos días de septiembre, no dejo de leer y escuchar repercusiones desfavorables respecto al fallo deficiente, concerniente a la causa Justo José Ilarraz, del máximo tribunal nacional: Corte Suprema de Justicia de la Nación, pronunciándose a favor de la prescripción de la acción penal. 
 Escuchar y leer noticias adversas en causas encaminadas a juicios, en las cuales esperanzados sobrevivientes, luego de largos años, habían podido quebrar y romper el pacto de silencio impuesto por su abusador, reciben la desgarradora noticia del último recurso de defensa del acusado, no buscando evidencia que desacreditaban los hechos sino recurriendo y apostando al paso del tiempo, a la prescripción, que no hace más que confirmar hechos aberrantes pero que mediante ese recurso caen y cierran causas, dejando a víctimas decepcionadas y desconsoladas. 
 Este planteo del paso del tiempo no solo es un modus operandi de las defensas de los impostores, sino el resultado de un fallo tibio y mediocre de uno de los poderes del Estado nacional, distante, frío e indiferente en sus definiciones, ante tan grande atropello en temas como los tratados internacionales referentes a los derechos de los niños, vulnerados y avasallados en un descansado y fácil argumento: prescripción.
 Cabe recordar que para los sobrevivientes alcanzar a poner en palabras lo sucedido en esas instancias privadas es de un valor y esfuerzo descomunal, requiere coraje y valentía, endereza y vehemencia para recordar y detallar acciones maquiavélicas. 
 En estas últimas semanas no han parado de prescribir estas causas de abuso sexual, generando gran decepción en individuos que consiguieron volcar en palabras su tenebrosa historia, dejando como resultado a personas lastimadas y desahuciadas, rotas y desestabilizadas, después de recibir tan desafortunada noticia, buscando autoconsolarse, quedando desamparados.
 Estos resultados dejan al desnudo otro tema pendiente de parte de la Iglesia y el Estado, que en la mayoría de los sucesos no acompañan después de haber generado ellos mismos estos desastres sociales, mediante la decadente educación y formación, la detenida, lenta y tardía Justicia, haciendo mención también a situaciones generales de una problemática social.
 Es una cuenta pendiente crear comisiones de seguimiento y contención de parte de la Nación para víctimas de maltrato y daño infantil, con inevitables ocultas secuelas, que perjudican el desarrollo de la vida. Eso sin dejar de lado el carácter urgente de tratar nuevamente en el Congreso la temática de prescripción: los delitos de abuso sexual no deben prescribir, el afectado y damnificado denuncia a su agresor cuando puede, no cuando quiere, es dificultoso y requiere mucho esfuerzo hablar y contar detalles de las circunstancias vividas y transitadas. 
 Es por eso que junto al pedido de desenmascarar estas dañinas acciones, quitándolo del interior mediante la palabra, alzando la voz, es importante, necesario y primordial la protección, contención y seguimientos en los tiempos posteriores de haberlo contado, para así tener herramientas que, medianamente, puedan ir superando ese trago amargo y continuar recomponiéndose y restaurándose. 
 No es una acción sencilla. Evoca valor y amor propio, requiere resiliencia para volver a renacer y creer, confiar y afianzar nuevamente conceptos y valores manoseados y arrasados. 
 En medio de estas desafortunadas noticias, aún estamos los sobrevivientes que reclamamos y apostamos a la empatía política y social, para generar mediante el reclamo y visibilizando los casos, el interés y tratamiento que demanda de manera urgente. 
 Así, por estos meses es como a través de los plazos constatados las víctimas no dejamos de reclamar, recurriendo por intermedio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la respuesta de parte del Estado argentino respecto a la prescripción de la causa Ilarraz, ya que la Corte Suprema, mediante su sentencia, dejaba de lado e ignoró los tratados sobre los derechos de los niños ante tan horrendos atropellos. 
 Son causas que nos involucran y demandan a todos. El daño es familiar y social. Es un derecho que nos compete a cada uno. No seamos indiferentes ante este flagelo. 
 Justicia para todos. 

 Hernán Rausch,   denunciante del excura Justo José Ilarraz.

El salto de la inflación mayorista desmiente el festejo de Milei y anticipa nuevas subas


Incremento del 2,1% en agosto, conn la suba de combustibles, consumo deprimido y menos empleo. 

 El gobierno nacional festejó el 1,7% de inflación de agosto, pero el índice mayorista vino a terminar con todo entusiasmo, con los precios aumentando 2,1%, con una fuerte incidencia del petróleo y el gas, lo que anticipa nuevas presiones sobre los precios minorístas. Mientras se promueve el modelo de exportaciones de Vaca Muerta, las petroleras trasladan a los combustibles del mercado interno los precios internacionales y el consumo de los hogares continúa cayendo.
 La inflación mayorista había sido del 0,8% en julio y saltó al 2,1% en agosto, con el petróleo crudo y el gas aumentando 8%, mientras los productos importados subieron 2,9%. Este salto anticipa que, lejos de los que el gobierno anuncia como una supuesta caída progresiva de la inflación, los indicadores dan cuenta de que los pecios volverían a crecer en septiembre, lo que de paso objeta las proyecciones “optimistas” del Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo nacional. 
 El gobierno puede mostrar una inflación minorista más baja, a fuerza de manipular la estadística y aplicar una metodología desactualizada, pero eso no elimina los aumentos que pesan sobre los hogares. En el Gran Buenos Aires, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumularon una suba del 45,3% interanual, mientras electricidad, gas y otros combustibles treparon 55,4%. Transporte y combustibles también quedaron muy por encima del promedio general. 

 Vaca Muerta y el precio de la energía

 La explicación del salto mayorista está vinculada con la política energética y la orientación del gobierno nacional en favor de un esquema exportador que solo favorece a un puñado de capitalistas. El petróleo crudo y el gas aumentaron 8% en agosto, en línea con el movimiento internacional del crudo. El Brent pasó de un promedio de 83,76 dólares por barril en julio a 91,08 en agosto, según los datos difundidos sobre el índice. 
 El esquema oficial habilita que las petroleras tomen como referencia esos precios internacionales para determinar el valor interno de los combustibles. Así, una suba internacional se traslada al mercado argentino aunque los costos de extracción local no hayan aumentado. Vaca Muerta queda orientada a maximizar producción, exportaciones y rentabilidad, mientras los consumidores argentinos pagan las consecuencias sobre el combustible y su impacto en la suba de los precios. 
 La contracara de esta política aparece en el consumo, donde sigue imponiéndose la caída del poder adquisitivo de los trabajadores. El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo cayó 0,6% interanual en agosto y acumuló nueve meses consecutivos de retroceso. En términos mensuales cayó 1,2%. El consumo masivo se desplomó 4,9% interanual y los servicios recreativos 5,7%. En esta situación, los trabajadores pagamos al mismo tiempo la política recesiva del gobierno con una inflación persistente.

 Más exportaciones, menos trabajo 

Tampoco aparece el supuesto derrame sobre el empleo que tanto Caputo como Milei prometieron con la remake de la “lluvia de inversiones”, con los proyectos beneficiados con el Rigi. Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, la rama de minas y canteras perdió unos 8.300 puestos formales y electricidad, gas y agua otros 600. Son alrededor de 8.900 empleos menos en dos sectores presentados como motores de la nueva economía. 
 En términos generales podemos apreciar que junio había 6.126.400 asalariados privados registrados, 246.312 menos que en noviembre de 2023. La expansión de la producción y las exportaciones de energía y minería convive con una reducción del empleo formal. 
 La industria perdió cerca de 89.400 puestos desde diciembre de 2023, la construcción unos 44.200 y el comercio alrededor de 29.400. El modelo puede exhibir dólares provenientes de Vaca Muerta, en beneficio d ellos capitalistas, pero no una recuperación general del trabajo ni del consumo. 
 Inflación mayorista que vuelve a acelerarse, tarifas y combustibles que suben por encima del promedio, consumo masivo en caída y empleo formal que no se recupera: el modelo económico de Milei descarga sus consecuencias sobre los trabajadores. Derrotemos esta orientación patronal profundizando la movilización popular, con la Marcha de la Bronca del próximo sábado 19, en todo el país, como punto de partida.

 Marcelo Mache

África Central: escenario sangriento de la guerra imperialista mundial


Siembro mis palabras como semillas / sobre las colinas de mi infancia, / para que mañana la tierra florezca de nuevo. 
 Yolande Mukagasana, poeta ruandesa, sobreviviente del genocidio de 1994.

 El oriente de la República Democrática del Congo (RDC) es el escenario del brutal enfrentamiento armado entre las Fuerzas Armadas de la RDC y el M23 (Movimiento 23 de marzo). La guerra se desarrolla en la región de los Grandes Lagos, una frontera difusa que el Congo comparte con Ruanda y Uganda. 
 El M23 es un grupo armado que constituye un caso claro de “fuerza proxy”, una milicia local que, aunque compuesta por ciudadanos de la RDC, actúa con el respaldo militar, logístico y político del Estado ruandés. Esto le permite al gobierno de Ruanda intervenir en el conflicto, asegurar el control de enclaves mineros y proyectar su poder regional sin asumir abiertamente el costo político de una invasión estatal directa. Por su parte, Uganda despliega tropas bajo el pretexto de una lucha contra grupos terroristas islámicos, pero asegura sus propios corredores comerciales y concesiones informales de oro y madera. 
 La violencia de esta contienda actual tiene de por medio la riqueza de los yacimientos masivos de coltán (del que se extraen el tantalio y el niobio), cobalto, estaño, tungsteno y oro. Son materias primas indispensables para la industria digital (smartphones, computadoras, redes de telecomunicaciones, súper aleaciones) y para la industria militar de alta tecnología (sistemas de guía para misiles, turbinas para aviones de combate, blindajes avanzados y motores de cohetes). Una guerra para sostener la guerra. Particularmente en el caso del coltán y el cobalto, aunque existen en otros puntos del globo, ningún lugar se equipara a la concentración, volumen y bajo costo de extracción que posee la RDC.

 La realidad en la mina, el costo humano y el circuito del contrabando 

Para comprender el conflicto hay que considerar que en minas informales como la de Rubaya (Kivu Norte) -de donde sale una porción vital del coltán mundial- la extracción no la gestiona una corporación formal, sino una red administrada por el M23 y comerciantes locales que cobran impuestos y obtienen ingresos directos de la producción.
 Los trabajadores subterráneos se internan en galerías precarias en condiciones inhumanas, expuestos a derrumbes, trabajo infantil, violencia endémica y riesgos sanitarios extremos, incluido el contacto con murciélagos reservorios de enfermedades. En una mina de oro del noreste del Congo, por ejemplo, un brote de virus de Marburgo mató a 128 de los 154 mineros infectados. 
 Joseph Busby, fundador y director de Reality-Based Analysis en su artículo “Los Grandes Lagos de África: La máquina de violencia perpetua” explica que estas condiciones facilitaron rebrotes masivos de Ébola.
 El mineral así extraído cruza la frontera porosa hacia Ruanda o Uganda. Allí es blanqueado mediante etiquetados de origen falso y exportado legalmente hacia centros de comercialización internacional en Dubái, Tailandia y refinerías en Asia. El negocio se sostiene porque las compañías de las potencias demandan la materia prima a un costo reducido, conectando la economía informal de la guerra con las cadenas de producción. Una guerra en la disputa imperialista mundial 
Esta guerra es consentida y rentabilizada por las dos principales potencias, que intervienen en forma indirecta. Washington y Pekín tienen intereses contrapuestos en la región, pero ninguno de los dos controla directamente el conjunto del conflicto. Las disputas territoriales y los circuitos informales de extracción permiten que los minerales continúen alimentando las cadenas internacionales de abastecimiento. La falta de gobierno y la presencia de milicias locales crean una "tierra de oportunidades" donde el acceso no oficial a estos recursos críticos permanece garantizado. 
 China construyó una posición dominante en la RDC mediante el modelo de “infraestructura por recurso" (iniciado formalmente con el acuerdo Sicomines en 2007-2008). Las empresas estatales chinas controlan entre el 70% y el 80% de la producción de cobre y cobalto congoleños. Asimismo, China procesa más del 60% del litio y del cobalto a escala global, además de mantener una posición dominante en tierras raras y tantalio. No necesita controlar militarmente cada pozo minero; le basta con dominar la capacidad industrial que transforma el mineral bruto en insumo tecnológico. 
 Pekín pide abstractamente el respeto a la integridad territorial de la RDC en el Consejo de Seguridad de la ONU y respalda las iniciativas de paz regionales, pero su prioridad operativa es resguardar la continuidad de sus inversiones mineras e infraestructurales masivas, evitando enfrentarse directamente con Ruanda o la RDC.
 La contraofensiva de Estados Unidos, que ve vulnerada su seguridad nacional e industria militar por la posición de China, es asegurar el acceso directo a las fuentes y desarrollar rutas alternativas. 
 El pilar de esta estrategia es el “Corredor de Lobito” una vía ferroviaria financiada por EE.UU. y la Unión Europea que conecta las zonas mineras del Congo y Zambia con el puerto de Lobito en Angola, sobre el Océano Atlántico. Su objetivo estratégico es abrir una vía hacia los mercados occidentales para los minerales de la RDC y Zambia, reduciendo la dependencia de las rutas y cadenas de suministro dominadas por China. Aunque el Departamento de Estado ha acusado a Ruanda de violar la soberanía de la RDC, apoyar militarmente al M23 y desplegar armamento avanzado en Kivu Norte, pacta acuerdos sobre minerales críticos directamente con el gobierno de Ruanda y financia la infraestructura del Corredor de Lobito. 
 La Unión Europea también condena los ataques del M23, pero firmó un memorando de entendimiento estratégico con Ruanda sobre "cadenas de valor sostenibles de materias primas". El gobierno congoleño acusa a Bruselas de validar el comercio de minerales saqueados. 
 Para completar el panorama del papel de las fuerzas imperialistas en esta guerra hay que mencionar a las Naciones Unidas, que, durante casi dos décadas, se mantuvo “liberando el territorio” para los genocidios, pero en 2013 intervino por primera vez desembozadamente como fuerza militar con 3.000 soldados contra el M23 porque ponía en riesgo la salida de minerales. 

 De 1994 a la "Gran Guerra de África" 

La guerra actual no es un fenómeno aislado ni repentino; es la continuidad de un ciclo bélico ininterrumpido que entra en su cuarta década, agravado como expresión africana del desarrollo de la guerra internacional. 
 El inicio se encuentra en las matanzas de 1994, en las que cerca de un millón de personas (mayoritariamente tutsis una de las dos etnias principales) fueron exterminadas. Tras la derrota de los genocidas a manos del Frente Patriótico Ruandés (liderado por Paul Kagame, actual presidente de Ruanda), cientos de miles de refugiados y milicianos hutus huyeron al territorio del entonces Zaire (hoy RDC). Desde allí, las milicias hutus (la otra etnia) reorganizadas lanzaron ataques e incursiones transfronterizas contra el nuevo gobierno de Ruanda. 
 En 1996, Ruanda y Uganda invadieron militarmente Zaire en alianza con fuerzas rebeldes locales, durante la Primera Guerra del Congo.
 Luego entre 1998 y 2003 transcurrió la Segunda Guerra del Congo, un conflicto de escala continental en el que Ruanda y Uganda volvieron a invadir la RDC para apoyar a milicias rebeldes, mientras que Angola, Zimbabue y Namibia intervinieron militarmente para defender al gobierno congoleño. La contienda cobró más de cinco millones de vidas -la inmensa mayoría debido al hambre, las epidemias y el colapso social- y formalizó la fragmentación del territorio oriental, transformando los minerales en la principal fuente de financiamiento para ejércitos y grupos armados.
 Aunque las guerras terminaron formalmente con los acuerdos de paz de 2003 las tensiones estructurales, el tráfico transfronterizo y la presencia de milicias nunca se resolvieron. El M23 nació precisamente como heredero directo de las organizaciones armadas tutsis consolidadas durante aquellas dos guerras regionales. 

 El mecanismo del holocausto africano 
El conflicto en el oriente de la RDC pone de manifiesto la barbarie del imperialismo que está cobrando el mayor número de vidas desde la Segunda Guerra Mundial, acercándose al número de asesinatos hitlerianos. Una de las regiones más ricas en recursos estratégicos del planeta con poblaciones que viven un infierno de exterminio y sufrimientos. 
 Esta guerra no impide la circulación de las riquezas; al contrario, funciona como el mecanismo violento que permite extraer y comerciar materias primas de bajo costo, desreguladas y sin controles ambientales o laborales. Mientras los países imperialistas y organismos emiten declaraciones pidiendo la paz, sus compañías de armamento, tecnología y electromovilidad continúan absorbiendo el mineral que surge de los pozos de Kivu.

 Silvia Jayo 
 15/09/2026