domingo, 3 de mayo de 2026

La peregrinación de la CGT a Plaza de Mayo postula para Argentina una “Coalición de la Esperanza”


La movilización de la CGT cumplió su objetivo. Por la Plaza de Mayo desfilaron los aparatos de los sindicatos, de los intendentes del PJ bonaerense y de los movimientos sociales para manifestar contra “el régimen económico del Gobierno que perjudica la industria”. La movilización se hizo bajo el lema “El trabajo del Siglo XXI será con derechos o será esclavo”, una frase de Jorge Bergoglio, que admite la resignación de derechos. La intención original de la CGT era hacer una misa en homenaje al Papa Francisco, pero la Curia se negó a participar del acto. Lo hizo el arzobispo de la Ciudad en el festival de rock de Dante Gebel, un pastor evangelista que busca posicionarse como candidato a presidente de la Nación. 
 El objetivo de la jornada fue mostrar a la CGT como parte un gran frente nacional. El abanico va desde el Gobernador Kicillof hasta el pastor evangelista Dante Gebel, pasando por el presidente Macri, que dé una salida electoral ordenada al derrumbe del Gobierno de Milei. En ese sentido debe interpretarse el discurso contra el Gobierno cuando el secretario de la CGT, Octavio Arguello, proclama: “Le queremos decir basta a este Gobierno. Se terminó la paciencia, señor Presidente”. No se refiere a una huelga general sino al armado de un frente patronal.
 La movilización fue moderada. La convocatoria estuvo diseñada para ello: convocada para un día laboral, en horario de trabajo y sin paro. Los medios que cubrieron el acto destacaron los grandes claros que dejaba el acto. Incluso se colocó el palco frente al Cabildo de Buenos Aires, para evitar que las columnas que ingresen a la Plaza de Mayo muestren su escaso número.
 Horas previas al acto se corrió el rumor de que se coronaría con la convocatoria a un paro nacional. Voces más ‘aplomadas’ reclamaron “no almorzarse la cena”. Finalmente, el acto no convocó a nada. 
 La movilización estuvo precedida por el intento de negociar un comunicado con Paolo Rocca, el CEO de Techint, en defensa de la industria nacional. Los triunviros de la CGT se reunieron con Gebel. Salieron de la reunión con la expectativa de unas PASO 2027 de toda la oposición.
 El documento de la CGT plantea “No hay incentivos orientados al crecimiento de la matriz productiva, que permitan alcanzar la trilogía virtuosa de desarrollo, producción y trabajo”. Primero la patronal, el ‘derrame’ para los trabajadores. La burocracia cegetista denuncia el derrumbe de los salarios cuando la tinta de la paritaria de Comercio y Camioneros, por debajo de la inflación, todavía está fresca. 

 Pablo Busch 
 02/05/2026

El atentado fallido en Estados Unidos y la “retórica de odio”


Artera campaña de la Casa Blanca y de Milei. 

 La Casa Blanca se lanzó a una campaña de victimización y descrédito contra la oposición y “la izquierda” –que en Argentina secundó el presidente Javier Milei- tras la irrupción de un hombre armado en la cena anual de corresponsales de prensa, en Washington, el sábado último, donde, según funcionarios estadounidenses, habría intentado agredir al presidente Donald Trump y otros funcionarios del gobierno presentes. 
 El atacante, un profesor de 31 años, llamado Cole Tomas Allen, oriundo de Los Angeles, traspasó un cordón de seguridad en el hotel donde se desarrollaba el evento y se tiroteó con agentes del Servicio Secreto. Todd Blanche, el fiscal general adjunto de Estados Unidos, asegura que Allen fue reducido antes de ingresar al salón de actividades. Tras la activación de un protocolo de emergencia, Trump y otros funcionarios fueron retirados del lugar. 
 El gobierno estadounidense sostiene que el agresor –al que Trump calificó como un “loco” y un “lobo solitario”- tenía un plan para atacar a miembros del gobierno y que habría enviado, inclusive, un documento previo a su familia explicando los motivos. Dicho documento, difundido por el diario New York Post, señala entre sus objetivos a “funcionarios de la administración priorizados desde el rango más alto hasta el más bajo”. Contiene algunas críticas, aparentemente dirigidas contra Trump (“no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”), y detalla parte de la logística de su plan, como el alquiler previo de una habitación en el Hotel Hilton. 
 Este lunes 27, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, responsabilizó al “culto de odio de la izquierda” y la oposición por el fallido atentado. “Esta violencia política surge de una demonización sistémica por parte de comentaristas, y eso incluye a parte de los demócratas y ciertos medios. Esta retórica de odio, constante y violenta, dirigida contra el presidente Trump día tras día, durante 11 años, ha contribuido a legitimar esta violencia y nos ha conducido a este momento sombrío”. También dijo que “aquellos que, de manera constante y falsa, tildan al presidente —y lo calumnian— de fascista o de amenaza para la democracia, comparándolo con Hitler con el único fin de obtener réditos políticos, están alimentando este tipo de violencia" (citas de El País, 27/4). El comunicado de la Oficina del Presidente del gobierno argentino y los tuits de Milei van en el mismo sentido: aluden a “la retórica violenta de la izquierda en todas partes del mundo que promueven este tipo de ataques”, o a que “la izquierda nunca podrá debatir (…) son violentos y prefieren atentar contra las personas que piensan distinto”, etc.
 La homologación que hace este discurso entre el autor del fallido atentado y la oposición estadounidense y la izquierda es completamente arbitraria y está en contradicción con las propias afirmaciones iniciales del magnate, quien habló de un “individuo perturbado”, de un “lobo solitario” y de “un creyente cristiano (que luego) se volvió anticristiano y experimentó un gran cambio”. No se conoce filiación política ni militancia alguna de Allen, más allá de un aporte de 25 dólares a la campaña de la demócrata Kamala Harris, en 2024. 
 ¿Cuál es, entonces, el propósito de los ataques contra “la izquierda”? Como ya ocurrió tras el atentado de otro “lobo solitario” contra el referente de derecha, Charlie Kirk, se busca pavimentar el camino desde el Estado para un silenciamiento y represión de la oposición. 
 Por lo demás, la vocera de Trump presenta las cosas exactamente al revés, porque el responsable de la creciente violencia política y social en Estados Unidos es el Estado, y en particular el gobierno actual, empezando por el discurso deshumanizante del magnate, las redadas brutales del ICE (que dejaron dos muertos en Minneapolis), el abuso policial y la guerra imperialista. 
 El fallido atentado despertó muchas suspicacias. Pero, más allá de la naturaleza del hecho, está claro el uso que pretende darle la Casa Blanca, en momentos en que cae la imagen de Trump, enfrenta serios obstáculos en Irán, sube el precio de los combustibles y se acercan las elecciones de medio término. 
 Por todo esto, es necesario repudiar las acusaciones del gobierno estadounidense y su ataque a las libertades democráticas, que son parte de una ofensiva imperialista global. Y lo mismo cabe decir de la réplica de ese peligroso discurso por parte del gobierno de Milei. 

 Gustavo Montenegro

La incursión pirata de Israel contra la Flotilla Global Sumud pone de manifiesto la vergonzosa complicidad del Gobierno griego


La agresiva incursión de Israel en pleno Mediterráneo y a 600 millas al oeste de Gaza demuestra la audacia sin límites del Estado terrorista, pero también revela su dificultad para hacer frente a una misión de gran envergadura (más de 80 embarcaciones) cerca de sus costas, especialmente en medio de las operaciones militares en el Líbano y las tensiones con Irán. Sin embargo, el hecho de que el Estado sionista lanzara este ataque en una zona que considera segura para sus acciones —entre Creta y el Peloponeso, es decir, en una zona bajo jurisdicción griega (y no en zonas al este de Creta disputadas por otros Estados)— pone de manifiesto la vergonzosa complicidad del Gobierno griego. 
 El Gobierno se escuda en la afirmación de que el ataque tuvo lugar en aguas internacionales. Sin embargo, dado que se trató de una operación militar que duró horas y puso en peligro la vida de cientos de personas —que pidieron ayuda a la guardia costera griega sin obtener respuesta alguna—, es evidente que debió haber habido conocimiento previo y coordinación con Israel, con quien, al fin y al cabo, existe una alianza militar. Este es uno de los actos más humillantes del Gobierno y del Estado griego, especialmente cuando afirman garantizar la seguridad y el control de las fronteras de la UE, llegando incluso a cometer crímenes, como el hundimiento de un barco en el que se ahogaron 700 refugiados, cuya plena responsabilidad recae en la Guardia Costera griega, muy cerca del lugar donde también tuvo lugar el ataque israelí. 
 Además, el gobierno cómplice quedó al descubierto por una publicación del genocida ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, quien asumió de hecho el papel de portavoz del gobierno griego. Sa’ar, tras afirmar que la operación de las FDI tenía como objetivo impedir la violación del «bloqueo naval legal de Gaza» (!), anunció: «En coordinación con el Gobierno griego, las personas trasladadas desde los barcos de la flotilla a un buque israelí desembarcarán en una costa griega. Agradecemos al Gobierno griego su disposición a acoger a los participantes de la flotilla». 
 Son visibles los signos de palizas en las personas que el buque de guerra pirata israelí «descargó» en un pequeño puerto de Creta, en Sitia: ropa manchada de sangre, ojos magullados. En total, 36 participantes fueron trasladados al hospital de Sitia y están recibiendo tratamiento. 
 Todo lo ocurrido demuestra que la coordinación no se refiere únicamente al desembarco de los secuestrados, sino a toda la operación. Igualmente provocadora es la postura de la Comisión Europea, cuyo portavoz declaró —mientras cientos de ciudadanos de los Estados miembros han sido secuestrados— que «¡no fomentamos las flotillas como forma de entregar ayuda»! Por supuesto, prefieren los bombarderos…
 La reacción del movimiento en Grecia y otros países fue inmediata. En Atenas, tras un llamamiento de March to Gaza y muchas organizaciones (entre ellas ANTARSYA y Communist Liberation), tuvo lugar una manifestación militante ante el Ministerio de Asuntos Exteriores. 

 La misión griega de la Flotilla Global Sumud zarpará, a pesar de la incursión pirata de Israel 

 La misión griega de la mayor Flotilla Global Sumud hasta la fecha tiene previsto zarpar el 3 de mayo desde Siros, a pesar de la incursión pirata de Israel. La salida irá acompañada de una serie de actos contra la guerra de dos días de duración en la isla, donde colectivos y activistas locales se reunirán con cientos de participantes de todo el Mediterráneo. 
 La misión tiene como objetivo transmitir un fuerte mensaje político de solidaridad internacionalista. Pantelis V. es uno de los que se preparan para zarpar hacia la martirizada Gaza. Junto con Christini D.L., son los dos miembros de Liberación Comunista que participan en la gran delegación griega de la Flotilla Global Sumud. Pantelis afirma: «La lucha palestina es la más justa de nuestro tiempo. Lo abarca todo: es anticolonial, antiimperialista, anticapitalista. Es la vanguardia de una barbarie que se está preparando para todos nosotros. Cuando hablamos de Gaza, hablamos del Líbano, de Irán y del futuro que se avecina. Nuestro país se lucra con la sangre de los palestinos: el año pasado se transportaron a Israel 57 cargamentos de petróleo de empresas griegas, material militar para Elbit pasa por nuestros puertos, el sector inmobiliario israelí invierte en nuestros barrios, soldados de las FDI descansan en centros turísticos griegos. La contradicción —la distancia entre el pueblo y la representación política burguesa— se ha intensificado. Todo el sistema (Nueva Democracia, SYRIZA, PASOK) o bien guarda silencio o bien apoya abiertamente a Israel; no expresa la voluntad popular. La gente lo sabe y se expresa con los medios a su alcance: banderas, consignas en las paredes, huelgas en los puertos. Las empresas israelíes están comprando masivamente propiedades en el centro de Atenas y en las islas, mientras que los trabajadores no pueden permitirse pagar un alquiler ni irse de vacaciones. La misma política que desplaza a los palestinos de Cisjordania y pretende convertir Gaza en una Riviera desaloja a los jubilados en Atenas y echa a los trabajadores de sus hogares debido al aumento de los alquileres. Las luchas están conectadas, aunque no sean idénticas. Nos dijeron que la “alianza estratégica con Israel trae seguridad”. ¿Pero seguridad para quién? Para las ganancias del capital naviero y los fondos israelíes que compran barrios atenienses, para la base de la OTAN en Souda, que se está convirtiendo en un centro militar estadounidense-israelí. Para nosotros, esta misma “alianza” significa involucrarse en una guerra más amplia en Oriente Medio. Nuestra respuesta es clara: un embargo de armas a Israel. 
Grecia fuera de la OTAN. Cierre de las bases estadounidenses. Ni un solo soldado, ni un solo kilómetro cuadrado de espacio aéreo para la matanza de pueblos.

 Un contundente mensaje de solidaridad con Palestina se expresó en las manifestaciones y protestas del Primero de Mayo en todo el país.

 Los trabajadores que participaron en las manifestaciones y protestas del Primero de Mayo en todo el país enviaron un mensaje de desafío obrero y lucha subversiva por el pan, el empleo, la paz, la libertad y la emancipación de los trabajadores de la explotación, al tiempo que expresaron un fuerte mensaje de solidaridad con Palestina. 
 En Atenas, la manifestación independiente de base, organizada por sindicatos de base y colectivos obreros en los Propileos, fue multitudinaria y combativa. El cartel que circulaba en Atenas hacía un llamado a la lucha por aumentos salariales, convenios colectivos y la paz. Se oponía al gobierno, la OTAN y la militarización de la UE, y abogaba por una sociedad sin guerras ni explotación. Miles de trabajadores y jóvenes participaron en la gran marcha hacia la plaza Syntagma [frente al Parlamento griego], poniendo de manifiesto el potencial de las fuerzas radicales de base dentro del movimiento obrero. 
 “Su peor pesadilla es que la clase trabajadora organice el poder que ostenta en sus propias manos”, subraya Liberación Comunista, que añade que “la izquierda anticapitalista-comunista es la única fuerza capaz de perturbar la política de consenso de los partidos burgueses y su servicio a los intereses del capital. Esto se debe a que está presente en las luchas desde su estallido y busca darles una perspectiva subversiva. Promueve la lucha común de todos los sectores combatientes. No teme afirmar que el capital debe perder riqueza y poder para que los trabajadores puedan vivir; por lo tanto, todos los bienes públicos y las empresas de importancia estratégica deben ser nacionalizados”.
 También se celebró una manifestación del Primero de Mayo de carácter clasista en Salónica. Cabe destacar la importante iniciativa internacionalista de Liberación Comunista, que formó un bloque conjunto con la organización Amanecer Socialista de Macedonia del Norte, enviando un contundente mensaje de acción obrera internacionalista en los Balcanes.

 Texto de Liberación Comunista (KA) de Grecia.

sábado, 2 de mayo de 2026

Adorni en el Congreso: el lumpenaje libertario se exhibe completo


Enriquecimiento ilícito, coimas, estafas: un régimen de excepción a toda norma. 

Manuel Adorni ´canchereó´ al cabo de las dos horas que insumió su presentación frente al Congreso, pero es cierto que estuvo ´mudo´ durante los 35 días previos a la sesión y transitó semanas de ´coaching´ con dos equipos paralelos en la Casa Rosada, para la exposición y las respuestas en la Cámara de Diputados. En la propia sesión no se privó de pasar reiteradamente a cuarto intermedio para preparar sus respuestas en diferentes tramos. Para apuntalar al jefe de Ministros desembarcó en el Congreso la totalidad del gabinete nacional, encabezado por Javier Milei y su hermana, secretaria general de la Presidencia. Para un hombre avezado en materia de comunicación -tuitero procaz, periodista, vocero del gobierno antes de asumir como ministro en jefe- Adorni depositaba su confianza en las fuerzas sociales y políticas que lo sostendrían. No necesitó recurrir a respuestas audaces, pues siguió un guión y finalmente eludió las preguntas sobre su patrimonio y tren de vida refugiándose en la investigación judicial. Los libertarios celebraron el resultado. 
 La puesta en escena fue preparada con mucha antelación. Los alrededores del Congreso amanecieron vallados y controlados por un despliegue represivo propio de tiempos de guerra. El rol de cada bloque fue perfectamente pautado. Los aliados habituales del oficialismo pusieron el hombro para ayudar al gobierno. No tocaron el tema de la corruptela oficial en ningún momento. En el caso de los ´republicanos´ del PRO, su bloque permaneció literalmente mudo: sus diputados no hicieron uso de la palabra. De los radicales habló uno solo, para reclamar obras para su provincia, sin tocar otro tema. Algo parecido hizo el bloque de Provincias Unidas, con alguna excepción. 
 En cuanto al peronismo y la Coalición Cívica, acordaron evitar, ante todo, un ´desplante´ que pudieran justificar la retirada precipitada de Adorni, como ocurrió en alguna ocasión con su antecesor, Guillermo Francos. Miguel Ángel Picchetto, un aliado de Milei que hoy se propone articular un frente con kirchneristas y macristas, no concurrió a la sesión. Recordó, en cambio, el rol de ´fusible´ del Jefe de Gabinete, como había sido concebido en la reforma constitucional de 1994. Algo de eso tomó el kirchnerismo. “Hoy no tiene la confianza ni del Congreso, ni de la sociedad, ni de su gabinete. Para muchos usted es un lastre, un collar de melones. Y para la sociedad su palabra vale cero”, fue el planteo central de Germán Martínez, jefe de bloque de Unión por la Patria. Anticipó que impulsará una moción de censura que lo desplace del cargo - un mecanismo tortuoso. Falseó la realidad, además, pues todo el gabinete hacía de hinchada en las gradas del recinto. En el caso del FIT U, exhibía carteles contra la masacre de Gaza, el reclamo de las universidades y pedidos de juicio político a Milei. El protagonismo se lo llevó Myriam Bregman. Adormi brindó respuestas elusivas sobre el reguero de temas que le planteó la diputada (corrupción, Malvinas, financiamiento universitario), sin incomodarse. 
 A pesar de la expectativa, fomentada por los medios de comunicación, el oficialismo asistió a la sesión con la certeza de que cuenta con el respaldo ddel capital financiero y, sobre todo, de Trump. Finalmente, el ‘caso Adorni’ se suma a la lista que incluye los escándalos de las coimas de los laboratorios, la cripto estafa $Libra, los créditos de privilegio del Banco Nación, los vínculos con los narcos - una lista que no para de crecer. La lumpen burguesía ha organizado su ‘petit’ régimen político. 
 Milei y su pandilla se ocuparon de exhibir un respaldo granítico al Jefe de Gabinete. La ´foto de familia´ que difundieron momentos previos al inicio de la sesión mostró la unidad de todas sus camarillas -karinistas, caputistas- en este sentido. Su teatral llegada al palacio legislativo tuvo un reconocible aire mussoliniano. La trabajosa preparación de Adorni tuvo, a lo sumo, el propósito de sortear un nuevo traspié, cuando el gobierno está cayendo en la consideración pública. La pseudo oposición se prestó como red de contención. Para el gobierno, son circunstancias. La reforma electoral que ha presentado cuenta con la contemporización de los ‘opositores’.
 En este episodio, el gobierno se ha mostrado como lo que es: una banda fuera de la ley, determinada a construir un régimen de excepción, o sea un gobierno por decreto y vetos, auxiliado por el Poder Judicial. 

 Jacyn 
 30/04/2026

Milei, entre Keynes y Palantir


El callejón sin salida de la economía académica, expuesto en el ex CCK. 

 Javier Milei llevó adelante su segunda jornada sobre “pensamiento económico”, acompañado del economista libertario Adrian Ravier y el profesor Juan Carlos De Pablo. Las “jornadas” han intentado darle una pátina de “conocimiento” a un régimen económico que viene sobreviviendo con el pulmotor del FMI y el Tesoro norteamericano. Esta vez, el sayo le cupo a John Maynard Keynes -anteriormente, le había tocado al economista escocés Adam Smith. Keynes ha sido el economista que diseñó una política de rescate a la depresión de los años 30 mediante el gasto y la inversión pública, y, paralelamente, produjo una ruptura con la economía neoclásica prevaleciente.
 Milei, como era de esperarse, estigmatizó a Keynes, al punto de llamarlo un “genio del mal”. Pero no consiguió desarrollar una crítica de las ideas del economista británico. Entre otras cuestiones, el actual presidente reivindicó la existencia de un equilibrio con “pleno empleo”, siempre que el valor de los salarios se fije “libremente”, o sea, que caigan hasta un nivel que atraigan inversiones y un mayor empleo. Para eso, fustigó el “inconveniente” que representa la organización colectiva de los trabajadores. De acuerdo a esta visión, en una economía de mercado “no trabaja el que no quiere” (desempleo voluntario). Los compradores y vendedores de fuerza de trabajo se enfrentarían en el mercado como iguales, sin importar que unos detenten el monopolio de los medios de producción y otros sólo puedan ofrecer su capacidad de trabajar. Milei defendió este punto de vista, que es el de la Argentina de la reforma laboral: aboliendo los convenios colectivos y las huelgas, los trabajadores se emplearían a un salario tan bajo como el que los patrones estén dispuestos a pagar.
 Esta fue la receta que aplicaron los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña inmediatamente después del estallido de la Gran Depresión de 1929. Pero la deflación general agravó la recesión, y por ende, el desempleo masivo. A partir de 1933, las principales potencias comenzaron a improvisar medidas de emergencia para reanimar el ciclo económico por medio del gasto estatal. En su libro de 1935, Keynes, no hizo más que teorizar sobre esos rescates en marcha, que él se había encargado de recomendar a sus gobiernos (Roosevelt en Estados Unidos; Mac Donald en Inglaterra). 
 El colapso de 1930 desmentía todo lo escrito por los economistas de las décadas anteriores, en relación a que la economía capitalista podría crecer de un modo armónico o en “equilibrio general”. Keynes buscó una explicación a la crisis y a sus desequilibrios: señaló que, cuanto mayor es el ingreso de las personas o de las familias, mayor es la proporción que le dedican al ahorro. Cuando esa abundancia de ahorro no pudiera ser colocada a una tasa de interés redituable, comenzaría a ser atesorada, es decir, a retirarse de la circulación económica y a disparar entonces la crisis. Keynes, entonces, atribuía la crisis a “un exceso de ahorro”, o sea a un déficit relativo de inversión. En cambio, los economistas tradicionales culpaban de la crisis a la insuficiencia de ahorro - el capital, en la visión de ellos, crecería a partir de la “austeridad” y de la contención del gasto inmediato. Keynes había sido educado en aquella tradición, pero en los años 30 defendió un camino antagónico: incentivar el consumo, y fomentar la intervención del Estado para “rebanar” el ahorro excedente, convirtiéndolo en gasto público. Cincuenta años antes de Keynes, Marx había señalado que el “exceso de ahorro” (de capital), empujaba a la tasa de ganancia a su declinación, demostrando que el limite del capital “era el capital mismo”. Keynes, el gran economista del capitalismo en declinación, buscó darle al régimen social que defendía una chance final, a través de la intervención del Estado. Los límites de esta terapia intensiva, como veremos enseguida, no tardarían en exponerse. 
 En su conferencia, Milei presentó a la teoría de Keynes como una superchería, sin poder explicar ni preguntarse siquiera acerca de las raíces históricas de sus ideas. Milei llegó incluso a criticar a uno de sus propios mentores y adversario de Keynes, el economista austríaco Frederic Hayek, por no haber sido “consecuente” en sus polémicas con Keynes en los años 30. Mientras que Keynes estimulaba la aplicación de inyecciones monetarias y crediticias a una economía en derrumbe, Hayek había defendido en 1931 exactamente lo opuesto: el emisionismo y el crédito público no eran el remedio de las crisis, sino más bien su causa. Para volver al equilibrio, sostenía Hayek, la depresión económica debía hacer su trabajo – la quiebra de los capitales más débiles. Milei dijo que Hayek se “deprimió” (sic) ante la indiferencia de Keynes por sus ideas, y no quiso continuar la polémica directa con él. Es más plausible pensar que lo que “deprimió” a Hayek fueron los resultados desastrosos de la deflación que él propugnaba. Para volver a terciar en el mundo de los economistas, el “austríaco” tendría que asistir, varias décadas después, al impasse del keynesianismo, en otro contexto económico.

 De Pablo le corta el boleto

 Al llegar su turno, De Pablo puso en vereda a Milei, al colocar en contexto histórico a las ideas de Keynes: “En medio de una desocupación del 30%, y un escenario dramático, Keynes actuó. Hayek y (Lionel) Robbins, en cambio, decían pelotudeces”, espetó, demostrándole a Milei que él también podía apelar a los insultos. De Pablo, otra vez, orilló el contexto histórico del keynesianismo cuando aludió a quienes, en los años 30, comparaban al derrumbe de las potencias capitalistas con la planificación de la "Rusia de Stalin" (sic). El profesor encontró una forma sinuosa de decir que la Gran Depresión y, más de conjunto, la inestabilidad que recorrió a toda la primera postguerra, desató una polarización social y política en las principales potencias. Keynes alertó por primera vez acerca de esta radicalización, en medio de la huelga general británica de 1926, desatada contra la decisión gubernamental de bajar el salario de los obreros mineros. Más adelante, Keynes, que era un pulcro afiliado al partido Liberal, le expresaba al premier británico Mac Donald su preocupación por las crecientes simpatías “con el comunismo” que mostraban sus principales discípulos en los claustros de la Universidad de Cambridge. El estatismo keynesiano, que Milei reputa de “socialista”, se erigió como una barrera preventiva contra la revolución socialista en Occidente. Keynes lo sabía mejor que nadie. Milei, en cambio, habla de lo que no sabe. 
 El New Deal -la batería de medidas sociales e inversión pública dispuesta por Roosevelt desde 1933- siguió la ruta de las recomendaciones keynesianas. Pero no bastó para hacer emerger a Estados Unidos de los escombros que había dejado la gran Depresión. La “salida” plena de la recesión sólo llegó con el ingreso de la potencia del Norte en la Segunda Guerra Mundial. En 1940, Estados Unidos alcanzaba el pleno empleo. No había bastado con disparar un gasto y una inversión desde el propio Estado: hacía falta, también, que la demanda hacia esa producción pública proviniera del propio Estado. Ese círculo cerrado y parasitario se alcanzó con la industria armamentista, de un lado, y la emergencia de la guerra, del otro. El keynesianismo, en su forma más acabada, construyó el “complejo industrial militar”, que se expandió ampliamente en la segunda posguerra y que fue financiado con dosis crecientes de endeudamiento público. Hacia 1971, el gasto militar -directo e indirecto- representaba el 25% de la demanda agregada. Más adelante, entre 2000 y 2017, los gastos de Defensa de Estados Unidos se duplicaron. Sólo cuando la espiral de endeudamiento llegó al paroxismo, el establishment se “acordó” de las recetas de Hayek o de Friedman. Pero cuando ello ocurrió, la purga sobre el gasto estatal no se aplicó a los contratistas militares, sino contra la clase obrera y el gasto social. Los Hayek y Mises, antecesores de Milei, revivieron al compás de sus asistencias técnicas a Margaret Tatcher, verdugo de los mineros británicos, o de Augusto Pinochet. 
 Milei ha recogido esa saga, bajo las condiciones de una crisis capitalista que, en sus alcances, podría superar a la pesadilla de la Depresión de 1930. Los rescates sucesivos de las corporaciones capitalistas con fondos públicos; la declinación de la economía norteamericana, que Trump pretende superar por medio de la violencia de una nueva guerra mundial; la expansión consiguiente del armamentismo, con presupuestos de guerra que le sustraen recursos a la educación y a la salud; la consiguiente desesperación de las masas, ante el avance de la crisis social. Este es el caldo de cultivo sobre el cual se yerguen los Trump o Milei.
 Keynesianismo y antikeynesianismo, en definitiva, son dos tendencias de una misma sociedad en decadencia histórica - el capitalismo. Pero se cruzan hoy en un vértice común - el de la guerra internacional. La oligarquía tecnológica de las “siete magníficas” lidera la provisión de recursos sofisticados para las masacres de civiles y la devastación de regiones enteras, como ha ocurrido en Gaza y ahora en Irán. Pero esta aristocracia digital y “libertaria”... es, en la actualidad, la más importante contratista del Estado norteamericano, a través de los presupuestos de guerra. Los idolos de Milei, en definitiva, viven de la mayor hipertrofia de gasto público presente; los “antikeynesianos” se nutren de la mayor consecuencia de las políticas keynesianas, que es la guerra. 

 Marcelo Ramal
 30/04/2026

Israel secuestra a 175 activistas de la flotilla Global Sumud en aguas internacionales frente a Grecia


Las más de 50 embarcaciones que integran la nueva expedición de la flotilla Global Sumud han sufrido el ataque de la Armada israelí, que no se ha adjudicado directamente el operativo, al secuestrar a más de 175 activistas de 22 embarcaciones distintas. Tripulantes de al menos una de las embarcaciones debieron ser rescatados por los buques que hacen de custodia -los de las ONG Open Arms y Greenpeace- debido a la destrucción de su motor. En la zona de la intercepción rige una alerta de tormenta, lo que expuso la integridad de la tripulación. Entre los detenidos figuran varios militantes argentinos de los partidos del FIT-U. 
 Los informes difieren en los motivos del desvío que se encontraba realizando la flotilla. Algunos aseguran que la decisión de desviarse hacia las costas griegas respondía a la alerta de tormentas, mientras que otros medios (como El País) aseguran que se encontraban realizando una actividad de desvío a un buque de la empresa israelí ZIM, un símbolo de la ocupación y las guerras del Estado sionista, que se encontraba trasladando material militar hacia Israel procedente de los Estados Unidos. El método de los bloqueos y los secuestros son la “nueva legalidad” habilitada por Trump, Netanyahu y su tropilla fascista. 
 La alerta de seguridad sobre posibles incursiones militares contra la flotilla había sido difundida entre las embarcaciones unas horas antes de los hechos. Hasta el momento se ha confirmado la detención de 22 de las 58 embarcaciones. Una cantidad de lanchas han logrado ingresar en aguas griegas, cuyo gobierno ha emitido un “alerta” por la presencia de las embarcaciones en sus aguas. 
 La detención en aguas internacionales constituye un crimen que el gobierno de Israel ha reiterado en diversas oportunidades contra las flotillas que pretenden romper el bloqueo ilegal contra la Franja de Gaza. En las transmisiones recibidas por los buques de Open Arms y Greenpeace, que fueron difundidos a la prensa, se escucha como las embarcaciones asaltantes se identifican como pertenecientes a las FDI (Fuerzas de Defensa Israelí), indicando a los tripulantes que dejen sus intenciones de llegar a Gaza y, en cambio, se dirijan al puerto israelí de Ashdod. Más tarde, el Ministerio de Exteriores israelí publicó un mensaje en X: “esta es la ‘ayuda médica’ encontrada en la flotilla de publicidad engañosa: condones y drogas”, acompañando el mensaje con un video y varios sobres plásticos.” (Página 12, 29/04)
 A diferencia de las excursiones organizadas en 2025, en esta ocasión los gobiernos se limitaron a emitir algunas quejas por el accionar israelí. El gobierno de España y de Turquía han convocado a una denuncia contra el gobierno de Israel por cometer piratería en aguas internacionales, sin embargo, no han movilizado a sus embarcaciones para garantizar la seguridad de la flotilla en aguas internacionales ni tampoco han emprendido acciones de mayor alcance para quebrar el bloqueo contra el pueblo palestino, iniciado en 2006, que sufre de una profunda hambruna desde 2023.
 La relatora especial para Palestina, Francesca Albanese, había desaconsejado en la reunión que decidió la nueva expedición por considerar un riesgo para los tripulantes y que el efecto de la flotilla no había logrado sobrepasar “la performance”. En su intervención convocó a operaciones coordinadas dirigidas a cadenas logísticas, puertos y suministros. Algo que fue descartado por los organizadores.
 En varias ciudades del mundo se han convocado movilizaciones y tribunas de denuncia contra este accionar de Israel, que incluso en el presente “cese del fuego” ha asesinado a más de 800 palestinos, según el último informe de la Misión para Palestina de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A los cuales deben sumarse las masacres cotidianas en Cisjordania y Líbano. Es necesaria una movilización internacional contra la guerra imperialista, que ha penetrado en todos los continentes y países.

 Joaquín Antúnez 
 30/04/2026

jueves, 30 de abril de 2026

World Liberty Financial: El cajero automático del comandante de la guerra


La crisis de la empresa cripto, World Liberty Financial, del clan Trump, ilustra la fase terminal del capitalismo. El informe deja al descubierto que la familia presidencial utiliza la tecnología y el aparato del Estado como una aspiradora de plusvalía para rescatar sus propios negocios en medio de una economía de guerra. 
 Los Trump son herederos de una acumulación basada en la explotación de obreros de la construcción y los servicios que ahora mutó en una existencia parasitaria. El esquema funciona de manera criminal mediante la emisión del token WLFI para recaudar 715 millones de dólares de pequeños inversores y pedir luego préstamos usando esos mismos activos, que carecen de sustento real, como garantía. Genera deuda contra la nada misma mientras el presidente declaró ingresos personales millonarios por este concepto (Financial Times, 18/04/2026). Los ricos son ricos porque explotan la fuerza de trabajo, y en el caso del clan Trump, esa riqueza se multiplica mediante la rapiña de la propia arquitectura financiera que ayudaron a desregular.
 Este aprovechamiento oportunista no constituye un fenómeno aislado sino el método mismo de la política económica oficial a escala internacional, cuya expresión local es la causa $Libra. En Argentina, el clan Milei ha llevado la cotización moral del régimen por debajo del subsuelo al utilizar los mismos esquemas de estafa piramidal para pulverizar salarios y jubilaciones en favor del enriquecimiento ilícito. Lo que une a la camarilla gobernante con personajes como Novelli demuestra que el país ha sido encomendado a una banda de lúmpenes que se estafan mutuamente mediante delitos financieros. 
 El colapso de la empresa de los Trump está soldado a la política exterior de la Casa Blanca y a la movilización militar global. El informe revela que días antes de su inauguración, Trump vendió la mitad del capital de su firma a inversores de Abu Dhabi por 500 millones de dólares y poco después los Emiratos Árabes Unidos -país alineado al ataque a Irán y la exigencia de apertura del Estrecho de Ormuz (Infobae, 01/04/2026)- recibieron acceso privilegiado a tecnología estratégica de Estados Unidos (Financial Times, 18/04/2026). Este es el comandante de la guerra en acción que utiliza el poder militar para valorizar su patrimonio personal mientras prepara el terreno para nuevos choques. El destino de los jóvenes enviados como carne de cañón a los frentes internacionales se negocia en cenas pagadas por magnates del mundo cripto como Justin Sun. La guerra es la premisa necesaria para estas operaciones de legalización de capitales sucios y para el saqueo mundial. 
 La caída del precio del token y la rebelión de sus propios patrocinadores denuncian la completa descomposición del régimen en sus más altas esferas. Como dice el magnate Sun, el equipo del proyecto trata a la comunidad como “un cajero automático personal” (Financial Times, 18/04/2026). El capital ha abandonado la inversión fija para volcarse a estos instrumentos de rendimiento ficticio que funcionan como correas de transmisión de la plusvalía hacia las entidades privadas de la familia presidencial. El parasitismo financiero es la demostración definitiva de la debacle capitalista y el preludio de una catástrofe mayor. Esta es la vanguardia de la clase dominante que no es más que una lumpen burguesía, una banda de especuladores y genocidas con acceso a armas nucleares. Un sistema que solo sobrevive mediante el engaño piramidal y el exterminio bélico ha perdido todo derecho a existir. Solo la organización de la clase obrera podrá poner fin a este festín para planificar la economía en función de la humanidad y no del beneficio de los explotadores. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado 
 28/04/2026

Peter Thiel en Argentina | Informe de Lucia Alter en 14 Toneladas

Tarifazo permanente en el gas hacia el invierno, porque Vaca Muerta es para exportación


Modifican tarifas y rigen nuevos aumentos mientras las petroleras apuestan a la renta extraordinaria de exportar GNL. 

 El gobierno nacional avanza con el nuevo esquema tarifario para el consumo de gas, a aplicarse a partir del mes de mayo, con un rediseño de la composición de la tarifa con aumentos y una estructura del negocio del gas al servicio de las pretensiones de las petroleras de exportar la producción local, en un marco de suba del precio del gas por la guerra en Medio Oriente y de un gobierno que no impulsa ni una sola inversión ni obra pública para abastecer localmente la demanda interna.
 La medida impulsada por Enargas incorpora el Precio Anual Uniforme -que promedia el costo del gas para todo el año-, aplica ajustes vinculados a la revisión quinquenal y las “diferencias” acumuladas en períodos anteriores, con los tarifazos en las facturas de gas y luz y la disparada de los subsidios en beneficio de las petroleras. 
 Este tarifazo del gobierno, que se hará sentir en los próximos meses con el crecimiento de la demanda de la época invernal pese al nuevo PAU, ocurre al mismo tiempo de una desinversión en materia de abastecimiento local, cuando las obras y el gasoducto licitado recientemente se encuentran previstos para la exportación de gas y para los negocios de las petroleras, y no para abastecer una demanda local que todos los inviernos requiere de la importación de GNL. 
 Esto fue reconocido por la propia secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, quien manifestó que la Argentina tendrá que importar más de 20 buques de GNL durante el invierno, debido a la deficiencia y falta de transporte local para utilizar la producción de Vaca Muerta que se encuentra en alza, afirmando a su vez que resultaría “poco eficiente” invertir en obras que garanticen el abastecimiento interno para la temporada invernal, por lo cual se terminarán pagando los sobreprecios internacionales. 
 La lógica de la secretaria de Energía es solo válida para los negocios capitalistas, donde toda la obra e inversión está puesta en función de la exportación de gas, justamente para beneficiarse de esos precios internacionales y del ingreso de divisa extranjera –como ocurre con las carnes y otros bienes y servicios-y no en función de las necesidades sociales y productivas del país. 
 Esto se pondrá aún más de manifiesto cuando el gobierno deba pagar los buques de GNL importado a través de Enarsa, logística que preveía privatizar y trasladar directamente a la factura de las familias trabajadoras y que en el marco actual de disparada de los precios tuvo que dar marcha atrás. Lo que resta por verse es si, de todas formas, trasladará la totalidad de estos sobreprecios a las facturas, si lo hará parcialmente o si continuará la política de subsidios. 
 De conjunto, tenemos que no existe ninguna orientación en defensa de los trabajadores y consumidores, que establezca como punto de partida cuál es el precio real de producción del gas por parte de las petroleras, para que el precio final está vinculado a los costos reales de producción y no a la especulación capitalista ni a las vicisitudes de la guerra en Medio Oriente u otras contingencias. 
 Los servicios siguen subiendo en sintonía con otros rubros, como el transporte que ascenderá un 5,4% en el mes de mayo: 2 puntos porcentuales por arriba de la inflación de marzo. Todo se encarece en al vida de los trabajadores, mientras los salarios se derrumban con los techos paritarios del 2%. 
 Evitemos que Milei y las petroleras nos transfieran la factura de los negocios capitalistas, ahora con el gas. Que se garantice la provisión de la alta demanda de gas del periodo invernal a un precio que surja del verdadero costo de producción, lo que requiere del control obrero para garantizar que esto se cumpla, junto con las obras y la inversión necesaria para que la producción local pueda satisfacer la totalidad de la demanda de gas en invierno en el futuro inmediato.

 Marcelo Mache

El «viejo mundo» que muere: la metáfora del interregno


La crisis del neoliberalismo no es coyuntural, sino orgánica en el sentido gramsciano: el capital no puede ofrecer estabilidad, empleo digno, cuidados ni futuro ecológico 

 Desde los años 80, el capitalismo global consolidó un «bloque histórico» bajo hegemonía neoliberal: globalización de mercados, desregulación financiera, debilitamiento de los sindicatos... 
 A pesar de las promesas de desarrollo y aumento de la riqueza, el neoliberalismo produjo varias tendencias que llevaron a su propio agotamiento: crisis de representación de los partidos tradicionales, aumento de la desigualdad, y precarización de amplios sectores.
 En ese orden de cosas, el sistema desplazó la ganancia de la producción a la especulación, esto generó crisis cada vez más violentas. 
 Así, el capitalismo neoliberal no solo no logró estabilizarse, sino que transfirió riqueza de los trabajadores a los rentistas, las reformas laborales flexibilizaron el despido, se debilitaron los sindicatos, y crearon una masa de trabajadores precarizada. 
 Las corporaciones transnacionales dividieron el mundo en zonas de explotación máxima. Pero esta fase entró en crisis cuando la sobreacumulación financiera ya no pudo sostenerse sin rescates estatales masivos (2008). Como Lenin diría: el capitalismo agotó su capacidad de expandirse geográficamente; ahora solo se devora a sí mismo. 
 La localización productiva hacia China, México o el Sudeste Asiático multiplicó la oferta mundial de fuerza de trabajo, pero el desempleo estructural se reafirmó como una característica funcional. 
 El neoliberalismo acentuó la explotación irracional de la naturaleza: la privatización del agua, el agronegocio transgénico, la extracción minera a cielo abierto, los acuerdos de «libre comercio» que anulan regulaciones ambientales. 
 Recortaron los servicios públicos, las guarderías, la atención a ancianos, la sanidad, mientras las privatizaciones del agua, la electricidad, los ferrocarriles y correos en los 80 y 90 provocaron aumentos de tarifas, mala calidad y corrupción.
 Para rescatar al sistema financiero en 2008, los Estados endeudaron a las generaciones futuras, impusieron políticas de austeridad que no pagaron los bancos, sino los trabajadores; los países llamados «periféricos» quedaron sometidos al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los fondos buitres. 
 Estos elementos muestran que la crisis del neoliberalismo no es coyuntural, sino orgánica en el sentido gramsciano. El capital no puede ofrecer estabilidad, empleo digno, cuidados ni futuro ecológico.
 De ese modo, la precarización alcanzó incluso a sectores antes privilegiados de técnicos e ingenieros y parte de la clase obrera golpeada por la situación tendió hacia posiciones de extrema derecha. 
 Como señaló Lenin, esta no es una «radicalización» genuina, sino un reflejo desesperado de capas que pierden sus privilegios relativos sin adquirir conciencia de clase internacionalista. 

 LAS SOMBRAS DEL INTERREGNO 

 El «viejo mundo» se muere en cada nueva crisis, pero el «nuevo» aún no nace y en ese claroscuro aparecen los monstruos que canalizan el miedo y la rabia hacia soluciones regresivas. Entender todos los componentes de la crisis es la precondición para construir una salida socialista, para comenzar a edificar el futuro comunista. 
 El neoliberalismo pos-Guerra Fría soñó con un capitalismo global bajo la hegemonía de EE. UU.; no previó el ascenso de China como potencia económico-militar, que desafía el dominio tecnológico y la dictadura del dólar.
 La guerra comercial y tecnológica entre EE. UU. y China, la política de sanciones, el rearme europeo, la guerra de la OTAN y Ucrania contra Rusia, la agresión a Irán por parte de la entidad sionista de Israel y Estados Unidos, son reflejos de lo que Lenin enfatizó en reiteradas oportunidades, que el reparto desigual del mundo genera guerras imperialistas periódicas. 
 Para Lenin, estas contradicciones anuncian que el sistema ya no puede gestionarse mediante consenso: la guerra se convierte en un instrumento ordinario para reconfigurar la dominación. 
 De esta suerte, el preclaro líder de la Revolución Bolchevique analizó cómo la burguesía, cuando su dominación corre peligro por la lucha de clases, recurre a métodos abiertamente dictatoriales y demagógicos. 
 Las respuestas fueron, son y serán el bonapartismo y el fascismo, la disolución de los canales democrático-burgueses tradicionales, apelan a la pequeña burguesía y a sectores obreros desclasados con un discurso antiélite, mientras imponen ajustes antipopulares y preparan el terreno para una represión más abierta contra los movimientos populares. 
 Marx describió el bonapartismo como un poder ejecutivo que se sitúa por encima de las clases en lucha, equilibrando sus fuerzas al servicio del capital.
 El «líder» se presenta como «el defensor del pueblo trabajador» contra las élites, pero gobierna para los más ricos, transforma la crisis orgánica en chivo expiatorio: los culpables no son el capital ni el sistema, sino los inmigrantes, chinos o los «globalistas».
 De este modo, desplaza la lucha de clases hacia el terreno étnico-nacionalista. Es una forma de lo que Gramsci llamaría «revolución pasiva»: incorporan demandas, pero vaciándolas de contenido anticapitalista, reorientándolas hacia el odio al diferente.
 Los nuevos guías antiélites se apoyan principalmente en los pequeños empresarios y propietarios rurales –que ven amenazada su posición por las grandes cadenas y la competencia global–, los trabajadores de industrias en declive –que han perdido su organización sindical y su conciencia de clase–, y las capas medias empobrecidas –que temen caer en el proletariado. 
 A todos ellos, les ofrecen un «capitalismo con rostro nacional», no cuestionar la propiedad privada ni la explotación, sino ponerla al servicio de «los nuestros». 
 A diferencia del keynesianismo o la socialdemocracia, el marxismo-leninismo sostiene que la crisis del neoliberalismo es terminal para el capitalismo en su conjunto, no solo para una variante de él. 
 Frente a los monstruos, la tentación reformista es pedir «volver a la normalidad», la tentación es fuerte. ¿Para qué fomentar el caos?, es mejor esperar que la crisis genere automáticamente conciencia revolucionaria. 
 Mientras tanto, la burguesía seguirá ofreciendo monstruos, guerras y barbarie. La tarea de los comunistas es transformar la tribulación de las grandes masas en conciencia revolucionaria, aprovechando cada grieta del sistema para avanzar hacia la única alternativa: el socialismo.

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 30 de abril de 2026 07:04:54

miércoles, 29 de abril de 2026

En Argentina la pobreza se vuelve a proyectar al alza


Los datos del INDEC muestran que se quiebra la seguidilla de pobreza “a la baja” de seis meses continuados, así el arranque del 2026 será de un retorno a la suba en un marco de inflación y salarios planchados. Es una proyección que confirma lo mostrado en el cuarto trimestre del 2025 donde la pobreza oficial subió tres puntos porcentuales en comparación con el tercer trimestre. El propio presidente Javier Milei, intentó abandonar su retórica propagandística de la economía, al decir que la situación es “difícil”. 
 Todos los temores de los funcionarios liberticidas apuntan a los números que arrojará finalmente el primer trimestre del 2026. Los microdatos que dio a conocer el INDEC para la última parte del 2025, empiezan a marcar un agotamiento no solo económico sino de la metodología con que se recogen las estadísticas de pobreza y de inflación. Según dio a conocer el Observatorio de la UCA (Universidad Católica Argentina) para el tercer trimestre, la pobreza marco 26,9%, y en el cuarto fue 29,9%. 
 A pesar de esto, el gobierno insiste en que logró un bajón histórico de la pobreza donde recorta de la secuencia la devaluación de Milei-Caputo de diciembre del 2023. Los funcionarios dicen que al comienzo del 2024 se bajó del pico del 54,8% de pobreza a través del orden macroeconómico y del déficit cero, en lo que fue una inmensa operación de rescate de los bonos de deuda y de especulación financiera que llevo a una parálisis histórica de la industria. Este recorte de los datos y el entusiasmo de Milei por la manipulación de las estadísticas lo llevó a cambiar el plazo con que se publicaba el índice de pobreza, pasándolo de semestral a trimestral. 
 La realidad es que, en ese momento, para contener la pobreza, el gobierno a través del Ministerio de Capital Humano tuvo que reforzar la AUH (asignación universal por hijo) y la Tarjeta Alimentar, mecanismos de asistencia que permitieron evitar una escalada de la indigencia y una catástrofe social. Por esta asistencia focalizada, por ejemplo, la indigencia no tuvo cambios y se mantuvo entre el 6% y el 6,1% durante todo el año pasado. 
 Hoy, diferentes consultoras marcan un repunte de la pobreza y dan como un hecho el retorno a números arriba del 30%, en un consenso que va más allá de la metodología usada. Lo que está detrás del deterioro es la inflación en aumento por encima del 3% mensual acompañada de salarios pisados al 1% mensual o menos. El corazón del esquema libertario que permitió una importante transferencia de recursos desde los trabajadores hacia unos pocos rubros concentrados. 
 En este contexto la esperanza del gobierno es un afloje de la inflación y que esta pueda volver a tocar el 2,5% mensual. Esa es la idea que alimentan los dichos de “Toto” Caputo, el ministro de Economía, cuando dice “se vienen los mejores 18 meses para la economía” y que las elecciones presidenciales serán “un paseo por el parque para el oficialismo”. 
 Desde la UCA también ponen en discusión la distorsión que arrastra toda la serie producto de los cambios en los mecanismos de medición. Agustín Salvia coordinador de su Observatorio señala: “El proceso de caída (de la pobreza) se habría estabilizado a finales del año pasado y estaría teniendo un aumento durante el primer trimestre de este año”. 
 La ministra Sandra Pettovello redobló la idea de un triunfo sobre la pobreza: “La pobreza infantil muestra un descenso sostenido. A fines de 2023, casi siete de cada 10 chicos eran pobres. Hoy son cuatro de cada 10″, un dato falso ya que los niños pobres siguen firmemente arriba del 50%. Y agregó “se toma como referencia la fuente oficial del INDEC que ofrece datos consistentes y representativos”, respaldando la actual gestión del INDEC signada por polémicas respecto a una manipulación del IPC y del gasto familiar.
 La consultora ExQuanti fue lapidaria en la cuestión de la evolución de la pobreza: “Debe advertirse que vino precedida (la baja de la pobreza en el mileísmo) de un incremento de 7,7 millones de personas pobres atribuible a su propia influencia”. Y cerraron “hoy existen en la Argentina un 41% más de pobres que en 2017. Aún hay 4,5 millones más de pobres que hace ocho años. Con el agravante de que, a partir de fines de 2025, la pobreza vuelve a subir”.

 Las condiciones de vida en estado critico 

En otro desglose de los datos del INDEC, el periodista Ismael Bermúdez, realizó un análisis de la evolución de las condiciones de vida de aquellos que están bajo la pobreza e indigencia. Desde la calidad de los materiales de vivienda a la cobertura médica, todo evoluciona hacia una precariedad crítica que acentúa la vulnerabilidad social. 
 Cuando miramos cuestiones como el acceso al gas, la red de agua y cloacas, la cercanía de basurales, el asentamiento sobre zonas inundables y la distancia a un hospital público; estos índices empeoraron en más de 30 aglomerados donde se llevó un relevamiento. Las estadísticas muestran una desigualdad creciente entre las clases sociales que se profundiza mes a mes. Estos índices marcan que nos encontramos ante problemáticas demográficas y sociales profundas, que una mejora de los ingresos no las afecta o mejora, al menos en el corto y mediano plazo. 
 Según el INDEC el 48,2% de los indigentes vive en viviendas de mala calidad y en el caso de los pobres es el 22,1%. A la red de agua accede el 86% de los pobres y el 84% de los indigentes, al gas de red accede solo el 41% de aquellos bajo la línea de pobreza y el 30% de los que están bajo la de indigencia. Para las cloacas, algo clave en los aglomerados urbanos, accede el 59,8% de los pobres y el 59% de los indigentes. Cuando se toman todos estos ítems en conjunto (vivienda, agua, gas y cloacas) el acceso de pobres e indigentes baja al 28% y el 21% respectivamente.
 Pero cuando se profundiza, la parte más dramática no es lo anterior, si no que de toda la población el 6,1% vive cerca de basurales. Del total el 9,4% vive en zonas inundables, con 15% para pobres y 19% para indigentes. La cobertura médica, en la que se considera para todo el hogar, qué acceso se tiene a obra social, prepagas o mutuales, sólo el 52% del total de la población está cubierta y el número es de 23% para pobres y de 11% en indigentes: otra caída, que en el 2023 era 28% y 13%. 

 Leonardo Perna 
 28/04/2026

El Primero de Mayo vence el falso ‘cese del fuego’ de la guerra imperialista


Proletarios de todos los países, uníos contra el imperialismo. 

 En pocos días más -el próximo viernes más precisamente- expira el plazo de la falsa tregua, no acordada, entre Estados Unidos e Irán, establecida unilateralmente por Donald Trump. Luego de un comienzo, también falso, que duró 24 horas, las partes no han vuelto a reunirse. El Estado sionista nunca adhirió a este peculiar cese del fuego y siguió bombardeando Líbano en forma feroz, anexando ciudades y franjas de territorio en el país del cedro. Trump sacó de la manga una negociación entre el gobierno libanés -no Hizbollah- en Washington, que acordó una tregua más falsa que las anteriores.
 El llamado ‘cese del fuego’ ha servido para que Estados Unidos bloqueara los puertos de Irán y, adicionalmente, todos los mares del planeta. La Marina de Guerra norteamericana ha secuestrado navíos iraníes en el Océano Índico y sancionado numerosas empresas navieras que cargaban petróleo y gas a refinerías de China, el principal mercado de exportación de Irán. Al mismo tiempo, el transportador George W. Bush, acompañado por varios destructores ha trasladado miles de tropas hacia el mar Arábigo, en lo que el Financial Times ha calificado como “el mayor agrupamiento militar de Estados Unidos desde 2004”. Dan Cane, el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, ha declarado que cualquier resistencia a cumplir con el bloqueo sería respondida por medio de las armas. 
 La guerra contra Irán, además de extender la dominación militar sionista en sus fronteras inmediatas, ha puesto de manifiesto el propósito fundamental del conflicto, que es asfixiar a China en cuanto a la energía fósil. La guerra no es local sino internacional. De acuerdo a la prensa china de Hong Kong, el punto decisivo de la agenda de Xi Jinping, en su prevista reunión con Trump, a mediados de mayo próximo, será la expulsión de las compañías chinas que administraban los puertos del canal de Panamá, en el entendimiento en que Trump podría convertirlo en un punto e bloqueo contra China. Estados Unidos, además del bloqueo militar contra Venezuela y Cuba, tiene a su Marina de Guerra desplegada por el mundo para ejercer las mismas funciones. Ningún Estado del planeta ha confrontado este bloqueo. Después del fracasado bloqueo continental de Napoleón, una suerte de guerra mundial a principios del siglo XIX, no se ha visto nada parecido. Estados Unidos, un antiguo importador masivo de petróleo, se ha convertido en el principal proveedor internacional junto al gas licuado. Los emiratos del Golfo y Arabia Saudita han sido relativamente excluidos de los mercados de exportación como consecuencia de los ataques sufridos por sus yacimientos y refinerías. Las autoridades de China han respondido con mayores inversiones en la producción local. 
 Los especialistas informados en asuntos militares aseguran que las pérdidas militares de Estados Unidos, en cuanto a misiles de intercepción, ha sido enorme en el tiempo transcurrido; los arsenales se han reducido peligrosamente. Este llamado ‘error de cálculo’ ha forzado al Pentágono a ordenar un acelerado reequipamiento que ha desatado una furiosa pelea en materia de contrataciones. El secretario de Guerra, Hegshet, ha desplazado al secretario del Ejército, Dan Driscoll, un amigo íntimo del vicepresidente JD Vance; lo mismo está por ocurrir con el secretario naval. Las purgas en el Pentágono han sido numerosas, en función de incrementar la guerra para plegar al gobierno de Irán a los objetivos internacionales de Trump, por medio de una centralización de las decisiones. 
 Trump ha sancionado también a los países de la OTAN que se han negado a colaborar con Estados Unidos en despejar el estrecho de Ormuz. Ha excluido a Francia de la colaboración en materia de Inteligencia y ha anulado los ejercicios militares previstos con Alemania; ha amenazado a Gran Bretaña con dejar de apoyarla en la cuestión de Malvinas. Friedrich Merz ha respondido con la denuncia de que la guerra contra Irán es perjudicial para la economía mundial, o sea, para Alemania, debido al aumento que ha provocado en los costos de producción en Europa. Es el mismo Merz que apoyó los bombardeos sionistas norteamericanos contra Irán hace dos meses. Merz le reprocha ahora a Trump que no tiene un plan de salida, cuando la Unión Europea lo tiene menos aún en Ucrania, contra Rusia, después de aprobar fondos de guerra por 90.000 millones de euros. La semana pasada, un ataque de Zelenski destruyó una refinería Rusia e incendió otra en el Mar Negro. Solamente una guerra de alcance mundial ha podido llevar la guerra a territorio ruso y ha podido quebrar a la OTAN a tal punto. Merz y toda la UE se han lanzado a un furioso rearme, con el propósito de anexar a Ucrania y disputar con los imperialismos rivales los ex estados soviéticos en Asia Central. La UE acaba de iniciar negociaciones oficiales para incorporar a Ucrania al bloque europeo, sin mandato popular, en calidad de semicolonia.
 A horas de finalización de la falsa ‘tregua’, la camarilla de Trump parece retomar la línea de producir un “cambio de régimen”, alegando que el liderazgo iraní se encuentra dividido. Un sector reprocha haber admitido la discusión nuclear con Trump, y no haber limitado las negociaciones al tema del estrecho de Ormuz. La implicancia de la divergencia sería que un ala del gobierno podría aceptar el congelamiento por tiempo indefinido del enriquecimiento de uranio. Pero Trump reclama mucho más –la cesión del uranio enriquecido acumulado. El asunto ha sido muy probablemente discutido con Putin, en la reciente visita que el ministro Abbas Araqchi realizó a Moscú; en el pasado, Rusia se había ofrecido a resguardar ese stock. Junto con la terminación de la ‘tregua’, también se encuentra a punto de vencer la licencia constitucional que faculta al Ejecutivo norteamericano a entrar en una guerra. Sólo una guerra internacional o mundial podría haber desatado crisis políticas y sociales de semejante envergadura en las potencias imperialistas y en el sistema imperialista como un todo. El mismo Xi Jinping ha lanzado purgas militares de mayor alcance que las que tienen lugar en Estados Unidos y, hace dos años, en Rusia. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ya se ha adelantado en anunciar que el Estado sionista saludará el fin de la ‘tregua’ con un ataque apocalíptico contra Líbano e Irán. 
 Una frase muy remanida asegura que iniciar una guerra es muy fácil, lo difícil es terminarla. Esto significa que los protagonistas no controlan el estallido histórico de las contradicciones sociales que los ha llevado a ella. La guerra viene asociada con las crisis económicas, enormes sufrimientos sociales, masacres, y también con el fascismo o la revolución. Esta caracterización es de primer orden para quienes luchan contra la explotación y la miseria social, y lo hacen contra las guerras imperialistas. Quienes no lo hacen están condenados a la pasividad o el pacifismo. 

 Jorge Altamira 
 28/04/2026

martes, 28 de abril de 2026

ART: el “negocio” de la salud quedó flojo de papeles


En el primer trimestre del año, las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) fueron notificadas de 26.697 nuevos juicios, un 3,4% más que en ese período de 2025. 
 La cámara que agrupa las ART cree que este año marcará un nuevo récord en cuanto a la cantidad de litigios iniciados, con más de 38.000 casos en total. Al respecto, señalo que “sólo en marzo, según comunicó la entidad empresaria, se iniciaron 13.260 reclamos, número superior en un 13% al de igual mes de 2025” (La Nación).
 Hace nueve años atrás, la ley 27.348 preveía (teóricamente) el funcionamiento de las juntas médicas forenses en cada jurisdicción, Nada menos que la Corte Suprema aprobó el armado de las llamadas Comisiones Médicas. pero la voracidad capitalista de las mismas ART complicó la situación: las comisiones medicas no se conformaron o son ínfimas en relación a los litigios. Al producirse una falta de definición en la evaluación de las incapacidades laborales, crecen enormemente -con justa razón- los juicios. 
 Las ART se han entrampado en su propia voracidad. Los procedimientos que siguen se han transformado en un caos para el trabajador.
 La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) puede tardar meses en citar a una audiencia médica. Los tiempos varían según la sede, con esperas que oscilan desde tres a cuatro meses, hasta siete u ocho meses en zonas de alta demanda como Capital Federal o Morón. 
 En todos los casos estalla un conflicto de intereses. 
Las ART tienen interés en minimizar la incapacidad laboral para reducir sus costos, lo que genera una tendencia a subestimar las secuelas o dar altas prematuras a trabajadores que no están en condiciones de reanudar sus tareas. También suelen rechazar accidentes o enfermedades profesionales, argumentando que no cumplen con los requisitos legales, lo que obliga al trabajador a iniciar el largo proceso administrativo de las comisiones médicas.
 Estas escasas comisiones médicas actúan en sintonía con las ART, complicando el reconocimiento de enfermedades profesionales o la asignación de porcentajes justos de incapacidad. Para obtener una citación de la ART el trabajador a veces recurre a un abogado para que realice los reclamos necesarios e incluso debe acudir con un médico legista propio para equilibrar la balanza entre la incapacidad real y la que le adjudica la junta. 
 Muchos trabajadores reciben el alta médica a pesar de persistir con dolores o secuelas, Frente a todas estas penurias no se resuelve el problema de la incapacidad del trabajador ni financieramente ni de su propia salud.

 Conclusión 

A lo largo de nueve años ha quedado expuesto el crimen que constituyen las ART. Las mismas han estado constitucionalmente cuestionadas desde su nacimiento, pero han recibido siempre un espaldarazo de parte de los gobiernos patronales. Entre 2012 y 2026, se han creado cuatro leyes específicas para defender el régimen de privatización en la reparación del daño a un trabajador.
 Es una tarea de las comisiones internas, los cuerpos de delegados y los sindicatos de luchadores intervenir en las fábricas quebrando esta ofensiva en su mismo origen, con delegados electos por los trabajadores, que tengan poder de veto ante los peligros y facultades para alterar los ritmos de la producción, a favor de la salud integral del trabajador. El establecimiento de “protocolos de trabajo” de delegados y comisiones internas que impidan los accidentes se ha transformado en una necesidad objetiva frente al despotismo patronal y del Estado. 
 “Todo patrón que tenga a su cargo la realización de trabajos será responsable de los accidentes ocurridos a sus empleados y obreros durante el tiempo de la prestación de los servicios, ya con motivo y en ejercicio de la ocupación en que se les emplea, o por caso fortuito o por fuerza mayor inherente al trabajo”. Viene bien recordar este texto de la vieja ley de Accidentes de Trabajo de Alfredo Palacios rigió desde 1916 hasta el menemismo. 
 Los juicios laborales y de accidentes de trabajo van a crecer porque, paradójicamente, la política rabiosamente negrera de Milei lo transforma en su principal impulsor. Por eso habrá miles de juicios por los accidentes laborales, y por la propia reforma laboral. Es una tarea pendiente de la clase obrera terminar con las ART. 

 Juan Ferro 
 23/04/2026

La cultura ya no es construcción social, sino creación de la Inteligencia Artificial (IA)


Imagen: granjas de bots

 Para la antropología, la cultura es una creación social que se erige por medio de la interacción entre los seres humanos. En el proceso de socialización intervienen agentes que moldean la personalidad de los individuos, y son básicamente cinco: 
1. La familia, encargada de socializar a los niños y niñas en la primera infancia siendo  la familia la fuente inicial en la socialización, probablemente sea el agente más importante en la formación de la cultura. 
2. La escuela, que ejerce una influencia definitiva en la socialización de niños, niñas y adolescentes.
 3. Los amigos y compañeros que contribuyen a la formación de la personalidad.
 4. La Iglesia que transmite valores morales y éticos. 
5. Los medios de comunicación, formadoras de opinión. 
Estos agentes moldean la personalidad en el proceso de socialización, transmitiendo reglas morales, maneras de pensar, sentir y actuar. La socialización se extiende toda la vida, y se puede dividir en tres grandes etapas: la primera es la infancia, la segunda es la integración de los roles y funciones de la vida adulta, y la tercera, que representa la integración a la sociedad. El niño y la niña que a la par de ira a la escuela, ayuda a sus padres en la chacra, va adquiriendo una cultura campesina, y el niño que desarrolla sus actividades en la ciudad adquirirá una cultura urbana. 

 El algoritmo y la IA

 Llevamos décadas viviendo con el mundo digital, con sus resultados en el campo económico, social, político y cultural. Seis generaciones enteras pasaron por su entorno, desde los nacidos antes de 1945, conocidos como “inmigrantes digitales tardíos”. 
 En la actualidad, por razones laborales, entretenimiento o estudios, las personas pasan más tiempo interactuando frente a una computadora (o un celular) antes que con la gente. Originalmente las redes sociales servían para la interacción entre las personas, pero esa interacción está siendo desplazada por la IA. Según estudios, en el 2024, las granjas de bots generaron aproximadamente el 51% del tráfico en internet, mientras que los usuarios humanos representaron solo el 49%. Esta tendencia va en aumento. 
 Las redes sociales dejaron de ser simples instrumentos de comunicación para convertirse en espacios centrales de socialización, y sus algoritmos actúan como auténticos constructores de nuestro imaginario colectivo. En su definición más rígida, la cultura es una construcción social, pero en la era de la IA esta construcción social se está diluyendo. Usando filtros personalizados, los algoritmos globales crean los contenidos, decidiendo qué información nos muestran y cuál ocultan. Esto implica que gran parte de los contenidos que consumimos son definidos por algoritmos diseñados por las granjas de bots. 
 Estos sistemas utilizan nuestros datos personales alojados en la nube (interacciones, visualizaciones, preferencias, opiniones y búsquedas) para personalizar la experiencia y anticipar qué resultados o contenidos serán más relevantes para nosotros. Podemos hacer una prueba muy simple: busquemos un producto en google, y a los pocos minutos nuestras redes se inundarán de ofertas de ese producto de diversas marcas. 

 Moldean nuestra cultura 

 La cultura se forma mediante un proceso continuo de aprendizaje social, interacción y adaptación, proceso en el que vamos incorporando conocimientos, creencias, gustos, preferencias, leyes, valores y costumbres, y si la IA está reproduciendo virtualmente estas mismas cosas, podemos afirmar que ella está moldeando nuestra cultura. 
 La IA y los algoritmos direccionan cada vez más nuestra forma de ver el mundo, afectando nuestras costumbres, gustos, preferencias y las maneras en que nos relacionamos. Estos sistemas rastrean nuestro historial de navegación para ver qué publicamos y cómo interactuamos en las redes, y así identifican nuestras preferencias y comportamientos. 
 Ya no es secreto que X o Facebook direccionan los contenidos publicados en sus plataformas con el propósito de favorecer sus intereses. Una publicación beneficiosa a sus propósitos es amplificada (Ucrania e Israel) para que más usuarios la vean, y las opiniones contrarias pueden ser eliminadas, reducir su alcance, o directamente la cuenta puede ser inhabilitada por “infringir las normas comunitarias”. 

 Las elecciones y los bots 

 Utilizando cuentas automatizadas para manipular la opinión pública, degradar la confianza en las instituciones, e influir en las elecciones, las granjas de bots se convirtieron en centros de la guerra de la información en los últimos tiempos. Las granjas son controladas desde una computadora basada en software para imitar la actividad humana, y están programadas para difundir información, generar likes o retweets, y crear una ilusión de apoyo o indignación generalizada, dependiendo de sus objetivos. Los bots generan actividad falsa en las redes sociales, como cuentas, seguidores, me gusta o comentarios falsos. Al imitar la actividad humana en las plataformas, envían mensajes a los contenidos, aumentan la popularidad o difunden información falsa. 
 La desinformación y las mentiras generadas por los bots pueden influir significativamente en la decisión de un elector. Muchos estudios demuestran que con el efecto de la exposición repetida, las personas tienden a creer la información que escuchan reiteradamente, incluso si es falsa. 
 Las granjas de bots se están utilizando intensamente en las campañas electorales para manipular tendencias, atacar opositores, difundir fake news y crear una falsa sensación de popularidad de algún candidato. 
 En las elecciones del 2016, la empresa Cambridge Analytica trabajó para la campaña de Donald Trump, utilizando ilegalmente datos privados recogidos en Facebook. El hecho produjo un escándalo, llevando a Mark Zuckerberg a testificar ante una corte en Estados Unidos por permitir la utilización de datos de la plataforma sin el consentimiento de millones de sus usuarios.
 Con el propósito de favorecer sus intereses comerciales o políticos, las grandes corporaciones a través de las granjas de bots, a la par de moldear nuestras preferencias, comportamientos o inclinaciones, también van moldeando artificialmente nuestra forma de ver el mundo, produciendo un cambio cultural que está dejando de ser fruto de la realidad en que vivimos.

 Bernardo Coronel | 14/04/2026

Mark Zuckerberg: un tecnobro siniestro sentado a la diestra de Trump


Elon Musk, Jeff Bezos y Sam Altman de OpenAI, alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas. Desde entonces, hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. El giro de Meta ha sido copernicano 

 Puede que, llegados a este punto, escribir sobre Mark Zuckerberg sea aburrido, pero hasta hace muy poco se decía lo mismo de la democracia y ya empezamos a echarla en falta. Vázquez Montalbán puso, irónicamente, en circulación aquello de “contra Franco vivíamos mejor”. Volaremos, entonces, cómo lo estamos pasando ahora, mientras España es uno de los contados países democráticos que se enfrentan a Trump. Con lo cual, no es un ejercicio monótono revisitar a Zuckerberg, el espabilado de Harvard.
 El personaje que se dibuja en la película La red social de David Fincher que cuenta la historia de Facebook, está construido desde la ficción y no mucho de lo que se narra allí se puede tomar como apunte de la realidad, salvo los datos constatables. Un ejemplo es el timo a los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss a los que Zuckerberg les arrebata en la universidad el germen de Facebook. Otro dato veraz es el temprano aporte financiero de Peter Thiel a Facebook. Hay más pero de todos modos, la matriz psicológica que construye el actor Jesse Eisenberg, si bien es totalmente subjetiva, responde a un modelo que la peripecia vital de Zuckerberg no desmiente: un sociópata centrado en unos fines sin freno alguno, ni moral ni emocional.
 La semana pasada se conocieron dos sentencias adversas contra el imperio de Zuckerberg. En Los Ángeles, una niña que comenzó a utilizar YouTube, empresa de Google, a los seis años, e Instagram a los nueve, confesó, una década después, no poder superar la adicción generada por las redes. El jurado declaró culpables a las dos empresas. En otro tribunal de Nuevo México, Meta, propietaria de Instagram y Facebook, fue condenada a pagar 350 millones de euros por engañar a los usuarios con respecto a la seguridad de sus plataformas. Las redes, según el Departamento de Justicia, “permitían a pedófilos y depredadores llevar a cabo explotación sexual infantil y fueron diseñadas intencionadamente para generar adicción en los jóvenes”.
 A partir de estos procesos, sobre todo el de Los Ángeles, se habla de un “momento tabaco”, el equivalente al juicio contra las tabacaleras de la industria tecnológica. Pero Zuckerberg no parece muy preocupado ni por las sentencias ni por los comentarios. 
 El periodista y escritor Séamas O’Reilly observa que, en el caso de la acusación de Nuevo México, se hizo hincapié en la insuficiente solidez de las medidas de protección contra la depredación infantil en las aplicaciones de mensajería de Meta. La pregunta que se hace O’Reilly es que si se va a limitar la edad de los menores para acceder a las redes, ¿cómo, exactamente, se supone que esa traba va a impedir que los adultos envíen fotos de niños, sin su consentimiento, a otros adultos?
 Hay otra cuestión no menos llamativa. Todos los grupos que reciben apoyo de la administración Trump con la misión oficial de proteger a los niños de los movimientos trans apoyan el fallo contra Meta ya que la restricción de acceso a los menores forma parte de sus reclamos. El punto está en que si bien festejan la sentencia contra Meta, es precisamente esta empresa quien les financia a todos. ¿Hay contradicción? No la hay porque, como explica Taylor Lorenz, periodista especializada en tecnología, el negocio de Meta ya no está en la interacción sino en la recopilación de datos. 
 Hace un año, en abril de 2025, en la fase inicial del juicio antimonopolio de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) contra Meta, Zuckerberg declaró que la empresa se había centrado en los últimos tiempos en «la idea general del entretenimiento, el aprendizaje sobre el mundo y el descubrimiento de lo que está sucediendo». Más claro: Meta se aleja de la comunicación interpersonal ya que la tendencia es que disminuye el interés por ver el contenido publicado por amigos y aumenta la curiosidad por el material audiovisual. En definitiva, las restricciones de menores no modifican el negocio. Con lo cual, a Mark Zuckerberg solo le falta decir al “movimiento tabaco”: fumando espero. 
 Elon Musk, Jeff Bezos, Sam Altman de OpenAI, e incluso Frank Sinatra hasta el día en el que sacó a bailar a Nancy Sinatra en el Ballroom de la Casa Blanca (el mismo que Trump tiene ahora en obras), alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas. 
 “Los impactantes acontecimientos de las últimas 24 horas demuestran claramente que el presidente Donald Trump pretende utilizar el tiempo que le queda en el cargo para socavar la transición pacífica y legal del poder a su sucesor electo, Joe Biden”, escribió en su cuenta de Facebook el 7 de enero de 2021. Cuatro años después lo borró. Se recuperó a tiempo del trance financiando la última campaña electoral y acompañando al resto de conversos del Silicon Valley en la ceremonia de toma de posesión de Trump en enero de 2025.
 Desde entonces, Zuckerberg hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. En ese sentido, el giro de Meta ha sido copernicano: hoy está en contra de la diversidad, la equidad, la inclusión y se ha suprimido la verificación de datos. Meta ha pasado de cancelar a Trump en 2021 a dar barra libre a cualquier publicación por falsa que sea. Gracias a esta buena predisposición, es usual verle sentado a la diestra del presidente en algunas de las cenas que ofrece en la Casa Blanca. 
 Una vez fuera del armario, tiró las camisetas espartanas y se puso otras con inscripciones en latín: Carthago delenda est (Cartago debe ser destruida) y Aut Zuck aut nihil (O Zuck o nada). No lo sugieren: son declaraciones de guerra de alguien que practica artes marciales mixtas (MMA por sus siglas en inglés), halterofilia y sigue las indicaciones de la IA de Meta para perfilar su look que, además del físico musculoso, incluye cadenas de oro y ropa de creadores. El historiador cultural Benjamin Wild lo entiende como “parte del cambio para rehabilitar su posición dentro de Meta y del contexto corporativo de Estados Unidos, mediante la alineación con las tendencias dominantes que priorizan el carisma sobre la contemplación y el machismo sobre la moderación”. 
 En este marco suceden hechos como el reto que le propuso Elon Musk para enfrentarse en una lucha pública de jiu-jitsu. Ambos estuvieron varios días cambiando mensajes públicos, como si se tratara de las pullas histriónicas de Muhammad Ali y George Foreman en su histórico combate de la República Democrática del Congo en 1974. Pero Musk y Zuckerberg no son púgiles; se les supone empresarios de élite, de la generación del Silicon Valley que colaboran con la Casa Blanca. Aunque más allá de revolcarse en el mismo lodo de Trump e insultarse públicamente como adolescentes, no se dejan solos el uno al otro en los momentos críticos. Cuando Musk pretendía desmontar el Estado y dormía por las noches al pie de su escritorio en las dependencias del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE por sus siglas en inglés), contó con el apoyo de Zuckerberg. Como dos villanos inseparables del universo Marvel.
 Como no podía ser de otro modo, por todos los atributos enumerados, Donald Trump ha elegido a Zuckerberg para que forme parte del nuevo Consejo Asesor en Ciencia y Tecnología del Presidente (PCAST por sus siglas en inglés). No está solo, muchos de sus tecno bros del Silicon Valley le acompañan. El que sí probablemente se sienta perdido en esta tribu es el único científico del grupo: John Martini, un experto en computación cuántica de la Universidad de California en Santa Cruz y premio Nobel de Física en 2025, según cuenta el científico y periodista Javier Sampedro. 
 Como ya ha sucedido con otros personajes, ha sido Southpark quien ha sabido dar un perfil exacto de Mark Zuckerberg. En un capítulo, los adolescentes de la serie se desmadran infectando las redes con insultos y falsedades extremas. Los padres deciden invitar al propietario de Meta para que les oriente. El resultado de la visita es que se tienen que enfrentar a dos problemas: la deriva de sus hijos y un enajenado que les amenaza con “bloquearlos” a golpes exhibiendo sus habilidades de luchador. 
 Dijo Brecht en su día: “Qué tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente”. Aquel mundo de ayer se parece al de hoy.

 Miguel Roig | 07/04/2026
 Miguel Roig. @miguelroig

Artemis II: las fotos que revelan el fin de los glaciares a pesar del “negacionismo” climático de Trump y Milei


La reciente fotografía capturada por la misión Artemis II, que muestra la puesta de la Tierra desde la Luna, constituye una prueba material de la devastación ambiental en la fase terminal del capitalismo. Al comparar esta imagen con la del Apolo 8 de 1968, se confirma que el planeta ha sufrido cambios drásticos: los niveles de dióxido de carbono aumentaron un tercio y la temperatura global subió al menos 1 °C. Los glaciólogos señalan que la pérdida de nieve estacional no tiene precedentes en los últimos 10.000 años, atribuyendo el 95 % de este cambio a la actividad humana bajo el régimen de producción capitalista (La Nación, 21/04/2026). 
 Este negacionismo es la excusa necesaria para avanzar en negociados millonarios. Al decir que el cambio climático no existe, el gobierno de Milei justifica el desmantelamiento de la protección de nuestros recursos. El ejemplo más claro es la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina: bajo la presión de la cámara de comercio norteamericana (AmCham) y las multinacionales, el Gobierno cambió las reglas para que las mineras puedan dinamitar las zonas donde nace el agua dulce (https://politicaobrera.com/15540-patagonia-en-llamas-la-trama-detras-del-incendio-forestal-en-chubut). Para lograr este remate del país, el oficialismo recurrió a una "coima minera", repartiendo 67.000 millones de pesos entre gobernadores radicales y peronistas para que sus diputados voten a favor de las multinacionales (https://politicaobrera.com/16040-el-gobierno-avanza-en-imponer-una-ley-de-destruccion-de-los-glaciares-al-servicio-de-las-multinacionales-mineras). Con este cambio, casi toda el agua del noroeste argentino (97 %) queda regalada a las empresas para que la usen en sus minas. El negacionismo es el "permiso legal" que se dan a sí mismos para convertir el agua de todos en la ganancia de unos pocos pulpos extranjeros, como el grupo Benetton o la empresa israelí Mekorot.
 Como explicó la jefa del Comando Sur de EE. UU., Laura Richardson, ellos ven a nuestros glaciares y tierras no como naturaleza, sino como un botín de guerra (recursos estratégicos) para sus industrias y ejércitos. Para que este robo pase desapercibido, el Gobierno desfinancia a los científicos del CONICET y a los organismos que controlaban el impacto en el ambiente. El sistema capitalista prefiere destruir las condiciones de vida de la humanidad antes que frenar la acumulación de ganancias y la extensión del dominio planetario. Es imprescindible defender el agua de la humanidad contra los que rematan el país para financiar la guerra y sus propios bolsillos. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado 
 27/04/2026

lunes, 27 de abril de 2026

Para el gobierno, “hojarasca” es todo lo que no beneficie a los capitalistas


Obtuvo dictamen de comisión el denominado “proyecto de Ley Hojarasca”, cuyo nombre es una nueva estafa del gobierno.

 El proyecto de “Ley Hojarasca” impulsado por el gobierno de Javier Milei y su ministro de “desregulación”, Federico Sturzenegger, obtuvo dictamen favorable en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, allanando el camino para su tratamiento en el recinto. El otrora ministro de De La Rúa y de Macri no se hizo presente para defender su proyecto, sino que envió a dos de sus funcionarios. Uno de ellos fue Alejandro Cacace, exdiputado nacional de la UCR por San Luis, y anteriormente diputado provincial por el mismo partido, devenido ahora en libertario. 
 Presentada por el gobierno y por los expositores en la comisión como una supuesta “depuración técnica del orden jurídico”, la iniciativa encubre en realidad otros fines bastante más concretos. La idea de una “hojarasca” (es decir, inútil) es deliberadamente engañosa. Por supuesto que existen una cantidad de leyes en desuso -lo que en términos jurídicos se conoce como desuetudo-, pero el núcleo del proyecto apunta a otras cuestiones mucho más sensibles, eliminando normas que tienen implicancias concretas.
 El gobierno echa mano entonces a una maniobra legislativa bastante evidente, ya que entre las más de 70 leyes derogadas se puede encontrar literalmente de todo. Para encabezar las normas en “desuso” y justificar la pertinencia de la ley, comienzan derogando la Ley N° 94, del año ¡1864!, que establece una pena de 10 años para cualquier autoridad que haga azotar una persona. El gobierno presenta esta norma como “del medioevo”, porque “ya no existen los azotes”. La realidad es algo distinta, ya que en las cárceles y comisarías pasan cosas mucho peores que los azotes, como dan cuenta decenas y decenas de casos de muertes más que sospechosas en las comisarías por “ahorcamiento” o “causas desconocidas”. 

 ¿Qué es lo que quiere barrer Sturzenegger y Milei con la “Hojarasca”?

 En primer lugar, es particularmente grave la derogación de la Ley 26.688, que promueve la producción pública de medicamentos. Mientras el gobierno endurece el acceso a medicamentos a través del Pami, elimina una norma que apuntaba a garantizar el acceso a tratamientos esenciales. Sturzenegger la descalifica como “declamativa”, porque dice que no tiene implicancia práctica. Claro, no la tiene porque los sucesivos gobiernos, y en particular el de Milei, la han vaciado y desfinanciado, en lugar de desarrollar la producción pública de medicamentos que la misma plantea. Por supuesto, la supresión de esta ley encaja perfectamente con una política de beneficio a la industria farmacéutica, y va en línea con la adhesión al Tratado Internacional de Patentes que está en la agenda del Congreso Nacional y que Estados Unidos le reclama a nuestro país en el acuerdo comercial suscripto por el gobierno. 
 Otro ejemplo ilustrativo del verdadero contenido de la “hojarasca” es la derogación de la Ley 23.678 sobre regalías petroleras. Lejos de ser un detalle administrativo, su eliminación implica suprimir un antecedente jurídico que fijaba un piso para el cálculo de las regalías petroleras. Aunque su aplicación haya sido desplazada, fundamentalmente a partir de la cesión de los recursos hidrocarburíferos a las provincias, su existencia constituye una herramienta potencial frente a la subvaluación de recursos estratégicos, que hoy es una moneda corriente. 
 En el mismo sentido se encuentra la derogación de la Ley 21.778, que regula contratos de exploración y explotación de hidrocarburos, y con la Ley 23.419, que obliga a las empresas petroleras con participación estatal a informar sobre sus exploraciones del subsuelo. Dicen que es redundante porque “el Estado informa al Estado”, pero lo que quiere es promover que empresas como YPF (con participación estatal mayoritaria pero finalmente Sociedad Anónima) hagan exploraciones sin informar a ningún organismo que haga contralor. 
 En el terreno cultural, aparece una nueva ofensiva. La derogación de la Ley 19.787, que promovía la difusión de la música nacional, y de la Ley 14.800, que obligaba a reconstruir salas teatrales demolidas, apunta a desmantelar herramientas de protección de la cultura. Esto favorece tanto a las grandes corporaciones discográficas como a la especulación inmobiliaria, en detrimento de la producción artística independiente. También se deroga la Ley 19.363 que mediante sorteos del INCAA fomenta la asistencia a los cines, y la Ley 21.145, que otorga precios reducidos para viajes y alojamientos de compañías teatrales en sus giras. 
 La eliminación de artículos de la Ley 22.461 sobre transferencia de tecnología extranjera suprime mecanismos de control estatal (evaluación técnica y certificación) en un área estratégica. Particularmente se derogan los artículos que establecen al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como autoridad de aplicación de esa norma, en momentos que el mismo es vaciado mediante despidos, recortes y eliminación de sus funciones. 
 A su turno, la derogación de la Ley 22.963, que requería la intervención del Instituto Geográfico Nacional en la aprobación de cartografía, es particularmente grave con un gobierno nacional fanático de Margaret Thatcher, que ha expuesto mapas sin las Islas Malvinas en actos oficiales. Ni que hablar del apoyo incondicional de Javier Milei al Estado de Israel, que patrocina una de las empresas petroleras que anunciaron proyectos de exploración y explotación en la zona de las Islas junto al imperialismo británico.
 En el plano mediático, la supresión de la Ley 25.750 elimina límites a la participación extranjera en medios de comunicación, profundizando la concentración y extranjerización de la información. Y en materia de hábitat, la derogación de la Ley 24.057 ataca directamente herramientas de organización social frente a la crisis de vivienda. 
 Durante el debate en comisiones, la diputada Romina Del Plá denunció el carácter reaccionario del proyecto, señalando que bajo el pretexto de simplificar el entramado legal se busca eliminar derechos y favorecer intereses capitalistas. Su intervención puso de relieve que no se trata de una cuestión técnica, sino de una orientación política que apunta a desarmar cualquier resguardo legal conquistado por los trabajadores. 
 Lo que recorre todo el paquete es una lógica de clase: suprimir regulaciones para habilitar la fiesta de los capitalistas, a costa de una profundización del saqueo colonial de nuestro país y una mayor explotación de los trabajadores. La verdadera “hojarasca” que debe ser barrida por el movimiento obrero y popular argentino es este gobierno de hambre y saqueo.

 Fede Casas