lunes, 23 de octubre de 2023

Gaza, cuadro de situación a 15 días del inicio de la guerra


¿Podría convertirse Gaza en el “Stalingrado de Israel”? (Al Jazeera). 

 No es sólo la presencia de Biden y del primer ministro británico en Israel estos días lo que muestra que la guerra criminal de los sionistas contra Gaza esconde mucho más que lo que aparece en la superficie. El amplio despliegue de la flota norteamericana en el Mediterráneo frente a las costas de Israel y Líbano es sólo un principio de una escalada internacional. La guerra de exterminio sobre Gaza oscurece lo que está ocurriendo en el norte, en la frontera con el Líbano, en toda la “línea verde” frente a Cisjordania y dentro del país con los propios palestino-israelíes. En Umm al-Fahm, una ciudad árabe del norte de Israel, se produjeron manifestaciones donde se detuvo a 11 residentes. Una corte de Haifa “sin escuchar los reclamos de sus abogados” extendió la prisión sin importar que en su mayoría eran menores (Haaretz, 20/10). El Pentágono acaba de informar que un navío yanqui interceptó tres misiles cruceros y varios drones lanzados por los rebeldes houthi de Yemen “dirigidos potencialmente hacia Israel” (ídem).

 “Unión nacional” 

El régimen de los derechistas de Netanyahu y los colonos encontró una tabla de salvación en un sector de la oposición sionista. Este acuerdo se afirma exclusivamente en una política de bombardeos aéreos sobre Gaza que como “señaló una alta fuente militar israelí está siendo castigada a una escala como no se ha visto en décadas” (ídem). Los bombardeos y el corte de todo suministro de energía, agua potable, medicinas y avituallamiento de la Franja provocaron ya el cierre de siete hospitales y van camino a lo mismo los últimos cuatro que aún funcionan. La UNRWA, la agencia de Naciones Unidas dedicada a los refugiados palestinos denunció que 16 empleados de su staff ya han muerto por los bombardeos sionistas; duplican esa cifra los fallecidos en nosocomios y personal de salud palestinos. 
 Las acciones sionistas no se detienen ante nada: «El Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén, la principal denominación cristiana palestina, dijo que las fuerzas israelíes habían atacado la Iglesia de San Porfirio en la ciudad de Gaza, donde cientos de cristianos y musulmanes habían buscado refugio… 18 palestinos cristianos fueron asesinados… La oficina de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas dijo que más de 140.000 viviendas (casi un tercio de todas las casas en Gaza) han resultado dañadas y casi 13.000 están completamente destruidas» (The Guardian, 21/10). El retraso del asalto militar a la Franja revela profundas divergencias dentro de las propias FF.AA. y el establishment sionista. La política a seguir con los más de 200 rehenes retenidos por Hamas, la mayoría militares sionistas, quienes podrían morir por este “fuego amigo”; «‘se está cerrando la ventana de oportunidad para liberar a los rehenes israelíes’, advierte un alto experto del Mossad en intercambios de prisioneros» (ídem, 19/10). En cambio “Hamás liberó a los primeros rehenes” (ídem) en un gesto de buena voluntad dirigido a abrir una negociación (los liberados deliberadamente son una pareja de yanquis). 
 La segunda cuestión tiene que ver con el temor a que “a pesar de unas capacidades militares muy superiores, Israel podría encontrarse atrapado en Gaza”, según Al Jazeera. “¿Será Gaza el Stalingrado de Israel?” se pregunta Zoran Kusovac (18/10). 
 Según este corresponsal, siguiendo la experiencia del cerco de Sarajevo en 1993, la estructura de túneles subterráneos de la franja de Gaza podría ser una tumba mortal infinitamente más efectiva ante una eventual invasión sionista. 

 Hamas 

Las fábulas que se tejen sobre el carácter “criminal” de Hamas y su semejanza con el accionar del Isis (Estado islámico) son un completo fraude. 
 Según explica “el Dr. Ronit Marzan, que estudia la sociedad y la política palestinas en la Universidad de Haifa”, desde 2017 Hamas adoptó un “carácter nacionalista a expensas del Islam y declaró que si bien está comprometido con la visión de liberar a toda Palestina, en aras del consenso nacional, está dispuesto a aceptar un Estado dentro de las fronteras de 1967 con Jerusalén. de capital” (Haaretz, 19/10). Esta política “a diferencia de la carta original, fue aprobada por el Consejo Shura, el consejo más alto de Hamás” (ídem). 
 “Ese mismo año, señala Marzan, el nuevo líder de Hamas en Gaza, Yahya Sinwar, incluso acordó colocar las armas del grupo bajo la autoridad de la OLP. ‘Él habló y nosotros no escuchamos’, dice. Quería actuar de manera diferente. Después de todo, él estaba en Gaza y fue blanco de todos los ataques en todas las rondas de la guerra, mientras que los líderes exiliados (Arouri, Khaled Meshal, Ismail Haniyeh] estaban en Qatar y el Líbano, viviendo la buena vida con sus familias. En una entrevista de 2018 Sinwar dijo que “una nueva guerra no es del interés de nadie, ciertamente no del nuestro”. 
 Fue Netanyahu quien afirmó, a lo largo de los años, que Hamás debería fortalecerse, a expensas de la Autoridad Palestina. “Cualquiera que quiera frustrar el establecimiento de un Estado palestino debería apoyar el fortalecimiento de Hamás y la transferencia de fondos a Hamas”, dijo a la facción del Likud de la Knesset en marzo de 2019. “Es parte de nuestra estrategia, separar a los palestinos en Gaza de los palestinos en Judea y Samaria (Cisjordania)”. En 2021, tuvieron lugar negociaciones indirectas del gobierno de Netanyahu con Hamás sobre un acuerdo general que incluía permisos laborales y comerciales, suministro de gas y financiación catarí. 

 Norberto Malaj
 21/10/2023

Biden anuncia la intervención directa del imperialismo en la guerra desatada por el estado sionista


En un solemne discurso al país, Joe Biden les pidió a los norteamericanos que respalden el envío de 74.000 millones de dólares en asistencia a Israel y a Ucrania porque “cuando los terroristas y dictadores no pagan un precio por su terror”, Estados Unidos también paga el costo. Añadió que “el liderazgo estadounidense es lo que mantiene unido al mundo” (sic). 
 El discurso presidencial tuvo lugar menos de 24 horas después de la estruendosa renuncia de Josh Paul, director de la Oficina de Asuntos Políticos Militares del Departamento de Estado por más de 11 años. Paul, cuya función era supervisar los envíos de armamento, renunció “en protesta por la decisión de la administración Biden de continuar enviando armas y municiones a Israel mientras asedia Gaza”. “El apoyo ciego a un lado”, dice, está llevando a decisiones políticas “miopes, destructivas, injustas y contradictorias con los mismos valores que defendemos públicamente”. 
 En una entrevista, Paul, que dijo estar conmovido por las muestras de apoyo que recibió, acusó al presidente de no aplicar las leyes que impiden que Estados Unidos entregue armamento a violadores de los derechos humanos. Y que deberían haberse aplicado ante la decisión israelí de cortar agua, alimentos, atención médica y electricidad en Gaza, dijo.
 “Las protestas, amenazas y advertencias mortales y antiestadounidenses de las naciones árabes” después del ataque el hospital “es un adelanto de lo que esperan que sea una respuesta mundial a la esperada invasión israelí de Gaza” (Axios 19/10). En consonancia, el Departamento de Estado emitió el jueves una inusual "Precaución Mundial", advirtiendo a los estadounidenses en el extranjero sobre "el potencial de ataques terroristas, manifestaciones o acciones violentas contra ciudadanos e intereses estadounidenses". 

 Aprestos para una guerra regional 

Al mismo, el imperialismo “refuerza a marchas forzadas su presencia militar en el Mediterráneo oriental” (EP 20/10). Al envío del mayor portaaviones de la flota, el Gerald Ford, y sus buques de escolta, se suma un segundo portaaviones, el Dwight Eisenhower, que llegará en una semana. Entre ambos transportan hasta 135 aviones de combate. 
 También se dirige a la zona la 26 Unidad Expedicionaria de Marines, de 2.200 militares y un grupo anfibio de tres buques que trasportan helicópteros. Ya se encuentra allí el buque de guerra Mount Whitney, donde viaja el comandante de la Sexta Flota, el vicealmirante Thomas Ishee, con una tripulación de 300 marinos. Además, el Departamento de Defensa ha reforzado también su presencia en Oriente Próximo con aviones de guerra, incluidos cazas F-35, F-16 y los aparatos de ataque subsónicos A-10.
 Mientras tanto, el Departamento de Defensa ordenó esta semana a 2.000 soldados de diversas unidades que se preparen para estar en disposición de trasladarse a Oriente Próximo en un plazo de 24 horas, y no las 96 habituales. Los convocados son especialistas en tareas que abarcan desde la defensa aérea a la logística, pasando por la asistencia médica y el reconocimiento del terreno. 
 “No hay ninguna intención de poner botas estadounidenses sobre el terreno en combate.” Las declaraciones del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, constituyen un ‘clásico’: instalar una agenda por medio de su negación. El exsecretario de Defensa Bob Gates -que dirigió el Pentágono bajo los presidentes de ambos partidos, George Bush y Barack Obama- dijo a la agencia Axios que Estados Unidos enfrenta el mayor número de crisis conjuntas desde que terminó la Segunda Guerra Mundial hace 78 años. El imperialismo enfrenta cuatro escenarios de guerra: Ucrania, Cáucaso, Oeste de África y Cercano Oriente. 
 Lo que Gates llama “la crisis conjunta” es una huida hacia adelante, el estallido de las contradicciones acumuladas en una prolongada época de decadencia del capitalismo.

 Olga Cristóbal
 20/10/2023

Myriam Bregman - Conferencia de prensa en el Bunker FITU

Saludo a la militancia en el bunker del Frente de Izquierda Unidad

Elecciones 2023: Bunker del Frente de Izquierda Unidad // Discurso de Néstor Pitrola

domingo, 22 de octubre de 2023

¿Qué supone el ascenso de la ultraderecha? // Eduardo Belliboni en Anticapitalistas

Dolarización (qué es y qué consecuencias tuvo en Ecuador)- LSM T11 E25- 16/10/23

"El conflicto NO es judíos contra árabes". Fabián Harari sobre Israel-Palestina

Adiós a Sonia Torres, Abuela de Plaza de Mayo de Córdoba


Falleció a su 94 años. Buscó incansablemente a su nieto apropiado. 

 A sus 94 años, falleció Sonia Torres, miembro de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba. El 26 de marzo de 1976 su hija Silvina Parodi, que tenía 20 años y estaba embarazada de seis meses, fue secuestrada por un grupo de tareas de la dictadura. En cautiverio dio a luz al bebé, al que habría nombrado Daniel Efraín; días después se lo arrebataron de sus brazos.
 Sonia buscó incansablemente desde hace 47 años a su nieto apropiado por la dictadura cívico-militar-eclesiástica. Sonia Torres nació en 1929 en Villa Dolores. Se recibió de farmacéutica, y su vida tuvo un quiebre con la desaparición de su hija. Silvia estudiaba en Ciencias Económicas junto a su pareja Daniel Orozco, de 22 años. Fueron secuestradxs en su casa en el barrio de Alta Córdoba. Ambos militantes del PRT-ERP, fueron vistos con vida en el centro clandestino La Perla, uno de los centros de tortura y exterminio más grandes del interior del país, por el que pasaron entre 2.200 y 2.500 personas. 
 El nieto de Sonia Torres habría nacido un 14 de junio, según el testimonio de un sobreviviente del genocidio. La misma fuente afirma que hubo complicidad entre las monjas de la Cárcel del Buen Pastor y de una exjueza federal. La mencionada declaración se efectuó en el marco del megajuicio de La Perla y Campo de la Ribera, entre 2012 y 2016, varias décadas después de ocurridos los aberrantes crímenes de lesa humanidad. Juicios que fueron arrancados de una movilización popular.
  Sonia participó activamente en la lucha por memoria, verdad y justicia en Córdoba y en el país. Junto a otras Abuelas de Plaza de Mayo buscó incansablemente a los alrededor de 500 bebés apropiadxs por la última dictadura militar. 
 En una sentida carta a su nieto escribió: “Mi deseo más grande es poder abrazarte y descubrir juntos el amor que tanto unió a tus padres y que vive en vos y en mí (…) Hasta encontrarte tengo tatuada en el corazón la esperanza”. Nuestras condolencias para familiares, compañerxs de Sonia Torres, en momentos de un hondo pesar de organismos de derechos humanos. 
 Reclamamos la apertura de todos los archivos de la última dictadura militar, el juicio y castigo a todos los responsables militares, políticos, empresarios y eclesiásticos. Son 30 mil, fue genocidio. Será justicia.

 Osvaldo Nin 

Milei promete privatizar YPF y vender Vaca Muerta


La compañía está guiada por los intereses del gran capital, y la cuenca ya fue entregada a las multinacionales. 

 Javier Milei declaró en un programa de TV, para adornar su ropaje privatizador, que no solo privatizaría YPF S.A. sino que también vendería Vaca Muerta. 
 La empresa YPF tiene el 49% de sus acciones en manos privadas, fundamentalmente distribuida en grandes fondos de inversión. El hecho que el Estado retenga el 51% no quita que toda la política de YPF esté guiada por los intereses del gran capital. Por su parte, lo que se denomina Vaca Muerta -la zona donde distintas formaciones geológicas son explotadas a través del método de pozos con fracking y múltiples fracturas de ramas horizontales- ya está absolutamente privatizada. Cada acre superficial está ocupado por las grandes multinacionales del rubro hidrocarburífero, con la propia YPF asociada a alguna de ellas.
 Ni hablar de los ductos, que son propiedad de esas mismas multinacionales, y hacen que los volúmenes extraídos puedan llegar a los centros de consumo o exportación. También son privadas las empresas que realizan los servicios especiales y en general toda la pléyade de contratistas que viven de los servicios menores (transporte, catering, vigilancia, construcción, etc.). Pero si esto fuera poco, hay que recordar que ninguna de las leyes de “federalización” o “provincialización” de los hidrocarburos federalizó o provincializó los mismos. Ninguna ley alteró el artículo 6 de la ley hidrocarburífera madre, la Ley Nº 17.319 de junio de 1967, dictada bajo la dictadura de Onganía, que dice: “Los permisionarios y concesionarios tendrán el dominio sobre los hidrocarburos que extraigan y, consecuentemente, podrán transportarlos, comercializarlos, industrializarlos y comercializar sus derivados….”. 
 Precisamente es eso lo que hacen: actúan consecuentemente como propietarios que son de esos hidrocarburos. A cambio pagan mal, con beneficios de subsidios y otras yerbas, unas monedas a título de regalías por quedarse con la parte del león.
 Así que Milei no podría privatizar lo que ya es privado y él oculta perversamente en función de presentarse como un “rebelde antiestatista”, cuando es custodio de un estado que ya ejecutó la política que él dice llevará adelante si es electo. 

 Norberto E. Calducci

La previa al 22: entre la campaña electoral y la solidaridad con el pueblo palestino


El proceso electoral está terminando.

 Este domingo 22 cuando se sepan los resultados se configurará un nuevo cuadro político, que se caracterizará por la incertidumbre sobre el futuro más inmediato, esto cualquiera sea el resultado e incluso si el proceso se continúa con un balotaje el próximo 18 de noviembre para saber quién será el próximo presidente.
 La Argentina entra de lleno en una crisis que se ha ido incubando a lo largo de las últimas décadas y que es una expresión del fracaso de un régimen que ha agravado a niveles históricos las condiciones de vida de los trabajadores, que ha provocado un retroceso en todos los terrenos en beneficio del gran capital financiero y la burguesía nacional que acoplaron el país a la crisis sistémica del capitalismo permitiendo el saqueo capitalista de la Nación. 
 Lo que sí está claro a estas horas es que se avecina un profundo ataque -sin “gradualismos”- a los trabajadores con devaluación, hiperinflación, ataque a los derechos laborales, previsionales, de salud, de educación, que agravará el ajuste hoy en curso. La inflación de septiembre, que conocimos en octubre, confirmó que el pueblo argentino la está pagando “cara”. Los $ 320.000 que según el Indec necesita una familia para no ser pobre es alcanzado apenas por la mitad de la población. Y eso es lo que explica la tenacidad de algunas luchas como la de los docentes bonaerenses que esta semana se movilizaron contra los brutales descuentos de Kicillof -por ejercer el derecho al paro-, que además montó una provocación para meter presos a quienes fueron a manifestarse. 
 Las divergencias y divisiones entre los políticos capitalistas que se ventilaron en la campaña electoral son la expresión de las propias divisiones en el seno de la clase capitalista que no quiere para los costos de su propia crisis. Sin embargo la virulencia con que se trataron Massa, Milei y Bullrich no pudieron ocultar el hecho que todos ellos van contra los trabajadores. Usaron sus actos de cierre para profundizar la que fue una característica de toda la campaña: pelear para ver quién tenía mejores condiciones para imponerle al pueblo argentino un mazazo como se perfila. El Frente de Izquierda colocó la agenda de los trabajadores y los reclamos populares y actuó en la campaña con la consigna de preparar la intervención popular frente a esa situación, como manifestaron Vanina Biasi, Nestor Pitrola y Celeste Fierro en el acto de cierre del pasado jueves en el obelisco.
 Las perspectivas que se abren después de este 22 han sido abordadas por nuestro compañero Gabriel Solano en el editorial de esta semana y que titulamos Se viene el estallido y que recomendamos como lectura clave ante de ir a votar.

 Palestina 

En la semana la situación de Palestina se agravó enormemente. Israel se apresta a ingresar a Gaza, cuestión que solo puede augurar una masacre de un pueblo que desde hace 18 años vive encerrado en una prisión a cielo abierto y que es atacado a mansalva porque “osó” rebelarse frente a un bloqueo insostenible. El ataque del sionismo a un hospital en Gaza que dejó 500 muertos es la confesión de que Israel, apoyada por el imperialismo yanqui y europeo está dispuesta a todo para terminar con la expulsión del pueblo palestino de sus tierras y concluir la limpieza étnica que empezó organizadamente hace cinco décadas. 
 Las movilizaciones a favor de Palestina se repiten en el mundo y en nuestro país este jueves hubo un acto frente a la embajada palestina a la vez que se preparan nuevas movilizaciones de apoyo.
 Desde nuestro partido estamos comprometidos con esta causa y en Prensa Obrera -seguir por aquí– estamos sosteniendo una fuerte lucha política para combatir la campaña del sionismo contra el pueblo palestino y contra cualquiera que lo apoye. 
Nuestros compañeros Gabriel Solano y Vanina Biasi presentaron una denuncia ante la justicia por los cientos de llamados y mensajes con amenazas a sus vidas. Para terminar no podemos dejar de recordar que este viernes 20 se cumplieron 13 años del asesinato de nuestro joven compañero Mariano Ferreyra a manos de una patota de la Unión Ferroviaria en el marco de una lucha contra la precarización laboral y los despidos vía las tercerizaciones. Mariano fue recordado como todos los años con un acto, donde pusimos de manifiesto la vigencia de su lucha obrera y socialista y de los reclamos que lo llevaron, junto a cientos de trabajadores a movilizarse ese día. 
 La seguimos en la semana. Buen domingo. 

Eduardo Salas

jueves, 19 de octubre de 2023

Biden en Israel


El presidente norteamericano Joe Biden se felicitó por los resultados de su visita relámpago a Tel Aviv porque Israel habría accedido a flexibilizar el bloqueo y que entraran desde Egipto 20 camiones de “comida, agua y medicamentos para la población civil” (antes de los bombardeos entraban regularmente un centenar de camiones por día). No incluye el combustible, indispensable para alimentar la única central eléctrica que lleva días inactiva, los generadores de los hospitales y las bombas para la extracción de agua. El que habla es el tipo al que sus propios voceros tuvieron que desmentir cuando dijo que vio bebés decapitados por las milicias palestinas. Un mentiroso sin escrúpulos. En cuanto al ingreso de ayuda, “El Cairo aún no se ha pronunciado sobre la existencia del acuerdo” (El País, 19/10).
 En realidad, Biden combinó el más fervoroso apoyo a la campaña de aniquilamiento de Gaza -“Israel, no estás sola”, repitió- con el intento de disuadir a Netanhayu de una invasión terrestre de suerte incierta. Los militares norteamericanos discuten con sus pares sionistas “vías alternativas a la invasión”, dijo, develando su grado de involucramiento en la masacre en curso. Todos criminales de guerra. Tampoco hubo avances respecto de la liberación de algunos rehenes. 
 El gobierno norteamericano teme que un asalto terrestre a gran escala “desencadene una gran ofensiva transfronteriza de la milicia Hezbollah respaldada por Irán en El Líbano y no alcance los objetivos de guerra israelíes de eliminar a Hamas”, explica El País. Biden negó rotundamente un informe de la prensa israelí de que Estados Unidos había prometido luchar junto a las tropas israelíes si Hezbollah atacaba (Financial Times, 18/10 y 19/10). En comentarios que parecían referirse al posible objetivo de establecer una “zona de amortiguamiento” en Gaza, Eli Cohen, ministro de Asuntos Exteriores de Israel, dijo el miércoles que "al final de esta guerra, Hamás no sólo ya no estará en Gaza, el territorio de Gaza también disminuirá”.
 Mientras mentía su preocupación por los gazatíes, Estados Unidos usó su poder de veto para frenar una resolución presentada por Brasil al Consejo de Seguridad en la que se pedía la revocación de la orden de Israel de evacuar el norte de Gaza. Esta semana, el Congreso discutirá ampliar un paquete de ayuda militar para Israel. El actual es de 3.800 millones de dólares anuales. 
 Biden es el primer presidente norteamericano que viaja a Israel en tiempo de guerra, si guerra puede llamarse el asedio del quinto ejército del planeta a dos millones de personas sin agua, luz, comida ni medicamentos. Tal vez refleje la alarma por la extensión de un conflicto inesperado: hace solo tres semanas el consejero de Seguridad Nacional estadounidense, Jake Sullivan, se ufanaba de que “Oriente Próximo no ha estado tan tranquilo en dos décadas”. Hoy nadie descarta que una invasión terrestre precipite el ingreso de Hezbollá, y quizás de Irán. También un descalabro terminal de la odiada Autoridad Palestina, que en Cisjordania reprime las movilizaciones en solidaridad con Gaza. Finalmente, aunque muchos Estados del mundo árabe hace tiempo son más cercanos a Israel que a los palestinos, “la ebullición de ira ciudadana” ha sitiado las embajadas yankys -y también las francesas- las noches siguientes al ataque al hospital.
 Biden pretendía posar de mediador imparcial en el conflicto, con la ayuda de una reunión en Aman con el rey Abdalá de Jordania y los líderes de Egipto, Abdel Fatah Al Sisi, y de la Autoridad Palestina, Mahmud Abba. Pero su viaje estuvo dominado por el bombardeo al hospital Al Ahli al Arabi, que causó cientos de muertos. 
 La inmediata respuesta fueron movilizaciones de decenas de miles de personas en Occidente -incluido judíos antisionistas que ingresaron al Capitolio- y millones en el mundo árabe. Mientras las organizaciones más insospechables de simpatizar con la causa palestina confirmaban que Israel bombardea con fósforo blanco, Biden dio crédito rápidamente a la versión sionista de que el hospital fue destruido por un error de la milicia palestina Yihad Islámica. 
 Los encendidos mensajes de apoyo a Israel de Biden mientras el mundo miraba atónito decenas de cadáveres de niños abrazados por sus madres y decenas de cadáveres de madres custodiadas por la mirada indescriptible de sus niños, volvieron inviable la reunión en Aman. “La región está a punto de hundirse en el abismo”, advirtió el martes el jordano, antes aún del ataque al hospital. 
 “Biden fracasa en su intento de mostrar una imagen conciliadora entre árabes e israelíes cuando se agrava la crisis”, titulan sin medias tintas los diarios. Biden “había apostado fuerte por esta visita para bruñir sus credenciales como mediador respetado por todas las partes” y para defender su política de normalizar las relaciones entre Israel y Arabia Saudí y suavizar aristas el vínculo con Irán “que ahora amenaza con saltar por los aires”. 
 En Estados Unidos se resquebraja, sobre en todo entre los jóvenes, el apoyo incondicional a Israel: el 51% de los menores de 34 años directamente se opone a enviarles armamento. La indignación por la masacre en Gaza se expresó no solo en movilizaciones sino en los campus universitarios. 

 Olga Cristóbal
 19/10/2023

miércoles, 18 de octubre de 2023

Ampliación del swap: Massa nos sigue endeudando para pagar deuda y financiar la corrida


Argentina recibirá U$S 6.500 millones en el marco del acuerdo con China, y por el que aún se desconoce cuál es su tasa de interés. 

 Sergio Massa anunció la ampliación del swap con China por U$S 6.500 millones, es decir U$S1.500 más de lo que el país había pedido, al mismo tiempo que informó que esas divisas serán utilizadas para el pago de la deuda externa y el financiamiento de la corrida cambiaria, además de destrabar importaciones a costa de mayor endeudamiento, cuyas tasas de interés son desconocidas por el pueblo argentino. Mientras el capital financiero internacional y los especuladores se llenan los bolsillos, el gobierno continúa agravando el yugo de la hipoteca nacional que nos trajo hasta esta situación. 
 Según un informe de la Secretaría de Finanzas, la deuda en moneda extranjera se incrementó en U$S 13.954 millones durante los últimos 12 meses. Al mismo tiempo la deuda en pesos del Tesoro, atada a la inflación y linkeada al dólar, creció en el equivalente a más de 10 mil millones de dólares y seguirá incrementándose al ritmo de la crisis y la corrida cambiaria, poniendo en jaque la capacidad de pago del Estado y pudiendo desatar una corrida bancaria. 
 A esto se suma la deuda con el FMI, la cual crece paralelamente al aumento constante de las tasas internacionales, es lo que ha hecho que la misma aumente del 7,1% al 8,2% en lo que va del año elevando la cuenta total de intereses a más de u$s3.200 millones anuales. Con esto, Argentina terminará pagando más intereses que deuda capital, lo que demuestra una vez más el carácter profundamente usurario e impagable de la deuda externa. 
 Esta hipoteca es la principal responsable de la sangría de divisas y del ajuste fiscal que esgrime el gobierno. Sin ir más lejos, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, los pagos al FMI acumularon $514.921 millones en el año, mientras los pagos de la Asignación Universal por Hijo (AUH) totalizaron $483.872 millones. Así, mientras Massa ajusta a los laburantes y la oposición derechista reclama menos gasto social, lo único que crecen realmente son los intereses de deuda, los cuales en total llegaron a $2.300.000 millones en los primeros nueve meses del año, casi lo mismo que gastó el Estado en Asignaciones Familiares (que cayeron un 27,4% interanual), Potenciar Trabajo (1,6%) y Políticas Alimentarias (-6,2%). El pago de la deuda usuraria es a costa de los trabajadores y los que menos tienen.
 En paralelo, la política de aumento de tasas de interés del BCRA agranda la bola de nieve de deuda en pesos cimentada sobre la base de Leliqs y pases, cuyo stock va camino a representar alrededor del 12% de Producto Bruto Interno (PBI) y constituye el principal factor de emisión monetaria, lo que fogonea la inflación. Con el último incremento, los intereses a pagar por estos pasivos saltaron a $2.3 millones por mes, un salto exponencial que solo contribuye a engordar los bolsillos de la banca. Ninguno de los candidatos capitalistas dice cómo va a resolver esta bomba de tiempo, y los que lo hacen solo promueven soluciones confiscatorias para los ahorristas para salvar a la banca, como Milei con el Plan Bonex. 
 Asimismo, el Frente de Todos responsabiliza a Macri por el endeudamiento pero ha cumplido al pie de la letra con todas las exigencias del capital financiero. Sucede que todos los políticos capitalistas están férreamente comprometidos con el FMI y con el pago de la deuda externa, lo que profundizará el saqueo de recursos nacionales en detrimento de las mayorías populares. Solo el Frente de Izquierda propone terminar con esta sangría, desconociendo la deuda externa y nacionalizando el comercio exterior y el sistema financiero bajo control obrero para recuperar la potestad sobre el ahorro nacional y los recursos estratégicos del país, de manera de ponerlos a disposición de las necesidades de la población y el desarrollo productivo. 

 Camila García

Israel hunde a la Franja de Gaza en una catástrofe humanitaria


El bloqueo mantiene a Gaza sin agua, combustible ni medicamentos 

Se estima que más de un millón de personas abandonaron sus hogares en la Franja de Gaza desde el comienzo de los bombardeos israelíes, pero sin tener dónde ir, debido a que el enclave costero se encuentra férreamente bloqueado por el Estado sionista y Egipto. Como resultado, cientos de miles de personas se amontonan en precarios campamentos de refugiados de Naciones Unidas en los que, dado el implacable cerco, escasea la comida y las familias “disponen de menos de un litro de agua al día” (La Nación, 17/10). 
 Hace pocos días, el gobierno de Tel Aviv dictó un ultimátum para que la población civil abandonara el norte del territorio gazatí. Esto provocó un flujo poblacional hacia el cruce de Rafah, en la frontera con Egipto. Pero, mientras daba esta orden de evacuación, Israel seguía bombardeando intensamente el sur del enclave, recibiendo de ese modo a los desplazados. Hasta el día 16 de octubre, según la agencia palestina Wafa, más de 2.800 palestinos fueron asesinados por los ataques, de los cuales 853 eran niños y 37, trabajadores de la salud. Esto, según el primer ministro Benjamin Netanyahu, es “solo el comienzo”, ya que aún falta la invasión terrestre, que se espera para las próximas jornadas. 
 Mientras tanto, “los hospitales advirtieron que están al borde del colapso, casi sin medicamentos y a un día de que los generadores que mantienen operando máquinas como incubadoras y respiradores se queden sin combustible” (ídem). La vida de miles de pacientes está en riesgo. Los nosocomios han resistido la orden de evacuación israelí, dado que cumplirla implicaría el deceso de muchos internados. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, advirtió el riesgo de que el desplazamiento masivo, sin agua ni condiciones sanitarias, conduzca a una ola de enfermedades.
 Mientras el pueblo de Gaza es sometido a este castigo colectivo, hay ayuda humanitaria para 300 mil personas del otro lado de la frontera que no puede ingresar debido a los bombardeos y el bloqueo. “Tenemos que destruirlos hasta la médula”, había anticipado recientemente May Golan, ministra de los Derechos de la Mujer. “Estamos tratando con animales”, intentó justificarse el ministro de seguridad Yoav Galant. 
 El desplazamiento forzoso de más de un millón de gazatíes trae a la memoria el triste recuerdo de la “Nakba” (catástrofe), cuando 700 mil palestinos fueron expulsados de sus tierras durante el proceso de conformación del Estado de Israel. De momento los gazatíes se encuentran encerrados, pero en el mediano plazo no se puede descartar un éxodo masivo hacia países vecinos, como Egipto o Jordania, donde ya viven más de dos millones de palestinos. 
 “La catastrófica situación humanitaria en Gaza está a punto de alcanzar un punto de inflexión. La población atrapada en Gaza debe recibir inmediatamente el combustible, el agua, los alimentos y los medicamentos que necesita desesperadamente”, admitió la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien no se caracteriza precisamente por su simpatía hacia la causa palestina. 
 Mientras tanto, en Cisjordania fueron asesinados 52 palestinos por la represión policial desde el inicio de la incursión de Hamas en territorio israelí. A su vez, cinco murieron a manos de las bandas de los colonos. El gobierno israelí promueve abiertamente el armamento de estos grupos: desde enero de 2023 hasta octubre, el Ministerio de Seguridad de Itamar Ben-Gvir, del ultraderechista Poder Judío (junto al Likud, los partidos ultraortodoxos y el Partido Sionista Religioso, la coalición que posibilitó el nuevo mandato de Netanyahu), distribuyó 27.000 armas de fuego para favorecer esas milicias (Wafa, 17/10). Además, en el mismo sentido, se vienen relajando las normas para el acceso a las armas.
 El escenario se completa con los bombardeos que Israel ha realizado contra Hezbollah en el Líbano y sobre los aeropuertos de Damasco y Alepo, en Siria. En la frontera con el país de los cedros, Israel evacuó 38 localidades ante la posibilidad de una regionalización del conflicto. La milicia chiíta apoya a Hamas y lanzó cohetes sobre territorio israelí. 
 El titular del Departamento de Estado yanqui, Antony Blinken, visitó Medio Oriente para reforzar el apoyo a Israel (este miércoles lo hará Joe Biden), pero también preocupado ante un posible desmadre de la situación, ya sea una insurrección generalizada del pueblo palestino, o una guerra regional, dos consecuencias posibles de la ofensiva sionista. Como válvula de escape, Blinken aseguró que se reabrirá el paso de Rafah para permitir el ingreso de ayuda humanitaria, y se reunió también con el jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y con el rey de Jordania, Abdullah II.
 La segunda ola de manifestaciones en apoyo al pueblo palestino en el mundo ha sido más masiva que la primera, tanto en Europa como en el mundo árabe. Esto tiene que ver con que la acción genocida que Israel está llevando adelante empieza a quedar en evidencia, a pesar de la profusa propaganda sionista en los medios de comunicación y las redes sociales. 
 Hay que detener esta masacre. 

 Gustavo Montenegro

martes, 17 de octubre de 2023

Entrevista a Martin Martinelli, autor de Palestina e Israel, intifadas, revoluciones y resistencias

El voto al FIT-u es fundamental para enfrentar el ajuste // Romina del Plá en DTV

La política capitalista se financia con el delito: acerca del escándalo en el puerto de Santa Fe


Hubo que esperar tan solo algunos días luego de las elecciones generales provinciales que catapultaron al rejunte de macristas, socialistas y radicales a la gobernación, para que estallara un nuevo escándalo político. Si los años del gobierno de Perotti fueron marcados por el “affaire” Traferri, la trama delictiva ahora incorpora a parte de los victoriosos opositores.
 Sucede que se confiscaron 45.251.600 pesos, 83.000 dólares, 22.000 euros; y 23.000 reales en un allanamiento en uno de los departamentos del Puerto de Santa Fe. En dicho lugar reside un militante del radicalismo local, de apellido Benavídez, quien ocupó cargos públicos en la Municipalidad de Santa Fe durante la intendencia del hoy diputado provincial José Corral (UCR-JxC). No solamente le fueron sustraídas las sumas de dinero mencionadas, sino que también 39 tarjetas de débito junto a celulares y diversos documentos. Esto último es de suma trascendencia, porque también fue secuestrado un “cuaderno con anotaciones en las que surgen movimientos económicos, con nombres y apellidos” (Letra P, 13/09).
 Se acusa a Benavidez de haber montado una cueva financiera en su departamento: lavado de activos, intermediación financiera no autorizada y defraudación. También su pareja esta sindicada como autora de estos delitos. Las fuentes relatan que utilizó su profesión de contadora para la intermediación financiera prohibida y el lavado de activos. Pero la esposa de Benavidez milita en el peronismo local: fue designada empleada en el Ministerio de Economía de la provincia durante el actual gobierno de Perotti. 
 Por el momento, ningún político ha salido a recoger el guante ni a dar una versión distinta a la que apunta la fiscalía. Pullaro, quien fuese electo gobernador, se ha refugiado en el silencio en la previa a su asunción. 
 El capítulo de Armando Traferri y el juego clandestino, pasando por la crisis política que desató “Chocolate” Rigau en provincia de Buenos Aires, hasta la cueva financiera montada en la capital santafesina, exponen hasta qué punto es tan imprescindible el financiamiento ilícito para los partidos patronales que el régimen ampara. 

 Agustín Fernández 
 17/10/2023

Los audios de Melconian


El tramo final de la campaña electoral se encuentra atravesado por una serie de operaciones políticas cruzadas. De las andanzas de Insaurralde en un yate lujoso por Marbella y la recaudación de “Chocolate” Raigu, pasamos al “Melco gate”. 
 Carlos Melconian, ministro de Economía en un eventual gobierno de Patricia Bullrich se suma a la lista por una serie de audios correspondientes a 2017, cuando recién había sido apartado de la presidencia del Banco Nación por Mauricio Macri. Los mensajes filtrados dejan entrever cuestionables manejos con empleadas, a las que promete puestos en el Estado, y otras ´recomendaciones´ sobre cómo recaudar fondos integrando los directorios de distintas empresas.
 Las ´revelaciones´ fueron difundidas por el periodista Tomás Méndez, un operador conocido de los servicios de inteligencia y protagonista de otros hechos vinculados al submundo del espionaje y las operaciones. Méndez, entre otras cosas, fue el “entrevistador” de “los copitos”, la banda involucrada en el atentado a Cristina Kirchner. Según el periodista, estos audios surgen de causas vinculadas al narcotráfico, en las que Melconian aparecería como ´asesor´ de distintas bandas. 
 La ´defensa´ del candidato a ministro y de la propia Patricia Bullrich fue variando. Comenzaron cuestionando la veracidad de los audios y que podrían haber sido producidos por “inteligencia artificial”, para finalmente aceptar “parcialmente” la veracidad de los mismos y defenderse porque no constituiría delito de “tráfico de influencias” por encontrarse Melconian afuera del Banco Nación. 
 Una serie de versiones sobre el origen de esta operación apunta al “fuego amigo”. Los audios fueron recopilados durante el gobierno de Macri, quien tendió una red de vigilancia sobre propios y extraños. El ex titular de la AFI, Claudio Arribas, se encuentra imputado por espionaje ilegal.
 La operación de los audios muestra el quiebre de Juntos por el Cambio. Abundan las versiones que auguran un pasaje masivo de cambiemitas a un gobierno libertariano. Sergio Massa, por su parte, salió en apoyo de Melconian al calificar los audios de ´basura´ y destacar la profesionalidad del economista jefe de la Fundación Mediterránea.
 Las operaciones políticas cruzadas marcan el pulso del tramo final hacia los comicios del 22 de octubre.

 Fede Fernández
 17/10/2023

´Fake news´ sobre el ataque de Hamas


La columnista de El País de Madrid no mezquinó el título: “Los bebés decapitados que nadie vio, pero alguien usó”. El miércoles 11, Joe Biden, presidente de la mayor potencia imperialista del mundo, durante una reunión con líderes sionistas, dijo a la prensa: “Nunca pensé que vería, y lo he confirmado, fotografías de terroristas decapitando a niños”. Sus palabras fueron multiplicadas al infinito. 
 Un día antes, Nicole Zedeck, periodista de canal israelí i24, había dicho a cámara, desde el kibutz de Kfar Aza, masacrado por la milicia palestina, que “unos soldados” le habían contado que había bebés con la “cabeza cortada”. Unos 40, dijo. 
 Antes de las 24 horas, según el experto en desinformación en Oriente Próximo, Marc Owen Jones, la noticia recibió 44 millones de impresiones, 300.000 me gusta y 100.000 reposts. Imparable. 
 Horas más tarde, la Casa Blanca tuvo que desmentir tajantemente a su presidente. Ni Biden había visto las imágenes ni estaban confirmadas las decapitaciones: solo repetía lo que había leído en la prensa israelí.
 Más tarde, Zedeck reconoció que no había chequeado la información y que el “soldado” era el subcomandante David Ben Zion, un colono extremista israelí que supo pedir la aniquilación de la ciudad palestina de Huwara. Los otros corresponsales que recorrieron el kibutz no tenían ese dato.
 Apremiada, la oficina de prensa israelí mostró fotos de un bebe en una bolsa de cadáveres y otro quemado. La rectificación no impidió que Clarín, La Nación, Infobae, insistieran con los bebés decapitados sin aportar ninguna prueba. 
 Hamas, en su canal de Telegram, tildó la acusación de “fake news” y dijo que se están promoviendo acusaciones “falsas y calumniosas” sobre que “miembros de la resistencia palestina han decapitado a niños y agredido a mujeres sin pruebas que respalden dichas mentiras” e insisten en que su objetivo “han sido y siguen siendo las fuerzas militares sionistas”. 
 Las noticias falsas involucraron también a una joven alemana, Shani Louk, que supuestamente había sido asesinada en la rave que tuvo lugar a 1 km de Gaza. Una foto de la chica en una camioneta, en short y corpiño, fue descripta como su cadáver abusado.
 Finalmente, la madre desde Alemania reclamó que el gobierno israelí se ocupe de la libertad de su hija, que está herida y hospitalizada en Gaza, y suele vestirse así cuando baila. 

 Olga Cristóbal
 16/10/2023

Israel bombardea Gaza y El Líbano con fósforo blanco


La organización norteamericana de derechos humanos Human Rights Watch anunció el jueves pasado que había confirmado que el Ejército israelí utilizó municiones de fósforo blanco (WP) durante ataques de artillería contra objetivos en El Líbano y Gaza “incluso sobre una zona civil densamente poblada”.
 HRW entrevistó a testigos y verificó imágenes de video filmadas en El Líbano y Gaza el martes y miércoles “que muestran múltiples ráfagas de fósforo blanco disparadas por artillería sobre el puerto de la ciudad de Gaza y dos localidades rurales a lo largo de la frontera entre Israel y el Líbano”. 
 Lo mismos confirmaron Amnistía Internacional y expertos entrevistados por France Info y por el Washington Post.
 El fósforo blanco, que reacciona directamente con el oxígeno, arde mucho tiempo a una temperatura de hasta 816 grados y el agua no lo apaga. Al entrar en contacto, quema a las personas, térmica y químicamente, hasta los huesos, ya que es muy soluble en grasas y, por tanto, en la carne humana. Los fragmentos de fósforo blanco pueden exacerbar las heridas y pueden ingresar al torrente sanguíneo y causar insuficiencia orgánica múltiple. Las heridas pueden volver a encenderse cuando se retiran los vendajes y se vuelven a exponer al oxígeno. Incluso las quemaduras relativamente menores suelen ser mortales. En el caso de los sobrevivientes, las cicatrices tensan el tejido muscular y generan discapacidades físicas. 
 "Cada vez que se utiliza fósforo blanco en zonas civiles pobladas, se plantea un alto riesgo de quemaduras insoportables y sufrimiento de por vida. No solo quema las casas, causa daños atroces a los civiles", dijo en un comunicado el director de HRW para Oriente Medio y el Norte de África, Lama Fakih.
 El Estado de Israel negó las acusaciones. Sin embargo, HRW acusó con anterioridad a Israel de crímenes de guerra por utilizar municiones WP en zonas densamente pobladas, incluida una escuela de las Naciones Unidas, durante la invasión de Gaza por la Operación Plomo Fundido de 2008-2009. 
 En respuesta a una petición de 2013 ante el Tribunal Superior de Justicia de Israel presentada por grupos de derechos humanos, incluido HRW, las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que ya no usarían WP en áreas pobladas, con “excepciones muy limitadas” que no revelarían.
 Según la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, los ataques aéreos con armas incendiarias en zonas civiles están prohibidos.

 Olga Cristóbal 
 17/10/2023