Javier Milei juntó a trece gobernadores en Tucumán en la celebración del 9 de Julio. En medio de evocaciones a la Independencia Nacional, salió a buscar los votos en favor del régimen electoral que, según él supone, le permitiría pelear una reelección. A cambio de eliminar las PASO -y dificultar el agrupamiento de candidaturas opositoras- el gobierno les ofrece a los mandatarios habilitar un sistema de colectoras nacionales, o sea, listas de diputados y senadores que lleven a Milei como candidato a presidente. Es una reedición ampliada de los fraudulentos sistemas de “lemas” y “acoples” que han prosperado en diferentes provincias del país.
Las maniobras que maquinan los liberticidas para reelegirse dan cuenta de una aguda precariedad política, apenas igualada por la fractura expuesta del peronismo: en la foto de “los trece con Milei”, se anotaron peronistas como Jalil y Jaldo.
Pero lo único que ofreció Milei a los gobernadores fueron promesas. Pullaro, el representante del agronegocio y el evangelismo reaccionario, se quedó en Santa Fe: antes, le reclamó a Santilli por las rutas en estado de derrumbe, tal como se lo encomendaron las grandes cerealeras.
En su discurso por la cadena nacional, Milei aludió a “Un Estado que le falló a las provincias” por un “modelo restrictivo y depredatorio”, y prometió “liberar las fuerzas productivas” de los distritos. Pero el atraso del interior ha sido una consecuencia de la sujeción general del país al capital financiero internacional. Bajo liberales o “nacionales y populares”, el sistema de impuestos ha sido diseñado para exprimir los recursos del país entero en función de asegurar el pago de la deuda pública. El “liberador” Milei ha sido una expresión grosera de ello, pues las transferencias a las provincias se desplomaron en caída libre. Después de los retrocesos de los años anteriores, en el primer cuatrimestre de 2026, los recursos regulares lo hicieron en un 5,7% en términos reales, y las llamadas transferencias “no automáticas” en un 61%. La asfixia se ha acentuado con la caída de los impuestos coparticipables, como el IVA -cuya recaudación mengua con la recesión general- y ganancias, que se retrae por las exenciones a los capitalistas.
En medio de esa sequía de fondos, Milei les ofreció a “los trece” los supuestos beneficios futuros de los RIGI, SuperRIGI y la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” que debe tratar próximamente el Congreso. La “inviolabilidad” establece un régimen de desalojos sumarios contra inquilinos y habilita a un amplio régimen de privatización de tierras, cuya “gestión” será “cedida a las provincias” (Ámbito, 8.7). Milei reitera la receta menemista: “federalizar” el copamiento de los recursos provinciales por parte del gran capital y habilitarles una tajada a las camarillas políticas del interior, tal como ocurriera con el dominio del subsuelo en los años 90.
Pero la llegada de un “maná” de recursos está por verse, y no sólo porque las inversiones no llegan. Allí donde han avanzado, como en Vaca Muerta, el RIGI le impone a las provincias la “estabilidad fiscal por 30 años”, es decir, la imposibilidad de crear nuevos impuestos. Neuquén intentó burlar este cepo con la creación de un “impuesto a la fractura hidráulica”, el cual debe resignar apenas las operadoras petroleras se adhieren al nuevo régimen fiscal. El gobernador neuquino anunció que las futuras regalías serán afectadas a “infraestructura y conectividad vial” -como en Santa Fe- es la logística que necesita el gran capital, en este caso, petrolero. Por lo demás, los RIGI y SuperRIGI establecen la libertad de remisión de divisas y utilidades al exterior -un régimen de succión de los recursos naturales en favor del capital internacional. La “federalización” menemista agotó rápidamente los recursos del gas convencional (Loma de la Lata), hasta el estallido de la convertibilidad en 2001. En cuanto a las provincias del NOA y el boom del litio, en Catamarca se ha instalado una deliberación política sobre el destino de las regalías mineras, “A pesar de las promesas de modernización edilicia y conectividad territorial formuladas en sucesivas campañas políticas, los pueblos cercanos a las zonas de explotación sufren de forma sistemática la falta de redes de agua potable estables y servicios sanitarios de alta complejidad”. (ElAconquija.com).
A cambio de un respaldo parlamentario, Milei les ha ofrecido a los gobernadores un pagaré de cumplimiento incierto. Los Jalil, Sáenz o Figueroa lo saben muy bien, y seguirán el camino de Pullaro, en reclamo de fondos más o menos inmediatos y, principalmente, de un acuerdo para que su propia reelección no será disputada por candidatos locales de la “Libertad Avanza”.
La difusa promesa de inversiones mineras, energéticas o de la Inteligencia Artificial está indisolublemente ligada a la conversión de Argentina en Protectorado del imperialismo norteamericano, como reservorio de materias primas, puertos, pasos interiores (Hidrovía) y transoceánicos, en función de la guerra internacional en desarrollo. En medio de invocaciones a la “Segunda Independencia”, Milei arrió a los gobernadores al propósito de esta recolonización general.
Marcelo Ramal
09/07/2026

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