El juicio oral por crímenes de lesa humanidad en la ESMA, el mayor en términos de cantidad de imputados del que se tenga registro, se acerca a su fase final. Luego de recibir más de 400 declaraciones durante dos años, el 23 de febrero comenzará la etapa de alegatos del Ministerio Público Fiscal, a cargo de los fiscales Mercedes Soiza Reilly y Guillermo Friele. La particularidad del proceso que encabeza el Tribunal Oral Federal 5, que ya condenó en el juicio anterior a Acosta, Astiz & Cía., pasa por los casos de vuelos de la muerte, ya que por primera vez hay ex pilotos y tripulantes de aviones de la Armada y de Prefectura entre los acusados.
El proceso que concluirá en 2015 es el tercero por delitos de lesa humanidad en la ESMA si se contabiliza el que tuvo como único acusado al prefecto Héctor Febres, quien murió envenenado con cianuro en su prisión VIP de Prefectura antes de escuchar la sentencia. La mayor parte de los 63 acusados sólo estuvo presente en las audiencias iniciales, algunos volvieron a la sala para escuchar declaraciones puntuales y la marca distintiva la aportó Ricardo Cavallo, que tuvo asistencia casi perfecta y nunca dejó de tomar apuntes cual taquígrafo en su computadora personal.
La próxima semana los jueces Daniel Obligado, Adriana Pagliotti y Leopoldo Bruglia recibirán las últimas declaraciones testimoniales. Luego de la feria judicial de enero se realizará una inspección ocular a la isla El Silencio, una propiedad del Arzobispado de Buenos Aires en el Tigre a la que fueron trasladados varios secuestrados durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979. Después llegará el turno de los alegatos, primero de los fiscales y luego de los querellantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Justicia Ya!, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la Fundación Liga Argentina por los Derechos del Hombre y los abogados Pablo Llonto y Luis Zamora.
Una de las marcas distintivas de los alegatos será el ofrecimiento de pruebas sobre los vuelos de la muerte. Entre los acusados están los tripulantes del Skyvan de Prefectura acusados de arrojar al mar a las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Enrique De Saint Georges, Mario Arru y Alejandro D’Agostino, y tres marinos que llegaron a juicio a partir de sus confesiones en privado: el capitán Emir Sisul Hess, el mecánico Rubén Ricardo Ormello y el teniente Julio Poch, extraditado a partir de una investigación del Reino de los Países Bajos. A los testimonios históricos de sobrevivientes sobre los “traslados” y a la confesión pública del capitán Adolfo Scilingo, que cumple condena en España, se sumó abundante prueba testimonial y también documental que ratifica el sistema aprobado por la jerarquía católica, según contó en su momento Scilingo.
Querellantes consultados por Página/12 apuntaron que hubo más de veinte sobrevivientes que declararon por primera vez como testigos y calificaron de abundante la prueba aportada sobre cada uno de los acusados, en su mayoría ignotos para la sociedad. Otro aspecto que se tornó evidente a lo largo del proceso y que se reflejará en los alegatos es la cantidad de oficiales y suboficiales que resta juzgar. En la represión ilegal hubo “una actuación institucional de toda la Armada”, declaró en 2012 el capitán Adolfo Donda, molesto por la ausencia de tantos compañeros. La instrucción sobre sus actuaciones continúa en el juzgado a cargo de Sergio Torres, donde también se trabaja en la imputación de los jefes de la Aviación Naval que encabezaron la estructura de los vuelos de la muerte.
Página12
sábado, 27 de diciembre de 2014
viernes, 26 de diciembre de 2014
A 13 años del Argentinazo

Hace trece años, el 19 y 20 de diciembre de 2001, estalló lo que pasaría a llamarse el Argentinazo, una rebelión popular que derrocó al gobierno de De la Rúa y Cavallo.
En esas jornadas cayeron 38 luchadores en todo el país, la mayoría bajo las balas de la represión policial ordenada por el gobierno de la Alianza en los alrededores de la Plaza de Mayo (una represión replicada en Santa Cruz, la “patria” gobernada por los K en ese momento). Por esos asesinatos, trece años después, no hay un solo ejecutor o responsable detenido, un dato que habla por sí mismo sobre la naturaleza de la “reconstrucción del estado” ejecutada por los gobiernos K.
Hasta el momento, el gobierno ha ignorado el aniversario. Sin embargo, su balance de estas jornadas es conocido: el acceso de Néstor K. a la presidencia cerró el ciclo de la “década neoliberal” y dio paso a la Argentina de la reconstrucción del estado, el empleo y la producción, cerrando definitivamente la crisis capitalista.
Es este balance el que está en cuestión, 13 años después.
El gobierno no ha salido de la bancarrota. La Argentina debe casi 300.000 millones de dólares de deuda pública, más que en 2001/2002, y el pago de esa deuda significa una sangría que vuelve a plantear el agotamiento de una experiencia de reorganización social del país hecha en nombre de la “reconstrucción de la burguesía nacional”. Este fue el planteamiento estratégico de los K al hacerse cargo del poder, compartido en su origen por personajes como Lavagna, desde el Ministerio de Economía, y Prat Gay, desde el Banco Central. Una estrategia en la que siguió a Duhalde, que redujo a un tercio la deuda de los industriales con los bancos – a través de la pesificación – y devolvió a los bancos, por aquel rescate, compensaciones por 30.000 millones de dólares. Del 2003 ahora el Estado se hizo cargo de la reconstrucción de la burguesía nacional, a través de subsidios, exenciones y la defensa a rajatabla de un régimen de precarización laboral que se expresa en tres cifras inamovibles a través de la década: un tercio de trabajadores en negro, cincuenta por ciento de la población activa fuera de convenios y diez por ciento entre desocupados y sub ocupados. Este inmenso rescate se hizo sobre las espaldas de la clase obrera, que ahora vuelve a transitar una nueva crisis que se ha llevado en un año 800.000 puestos de trabajo.
En oportunidad del Bicentenario, el gobierno reivindicó la industrialización del país en oposición al “modelo de país agro exportador incapaz de proyectarse con autonomía del Imperio Británico” (Carta Abierta). Los hechos son lapidarios: la Argentina es hoy una nación limitada a la exportación de soja y algunos derivados procesados en un país que, a consecuencia de este monocultivo, ha desarrollado el mayor despoblamiento del campo y aún la desertificación. La exportación de autos no proviene de una industria nacional, desde el momento que su tecnología, su capital y el 65 % de las piezas son extranjeras – para qué abundar en las plantas de ensamblaje de Tierra del Fuego. La concentración de la industria es la mayor de la historia, lo mismo que su extranjerización. El corolario de todo este proceso ha sido la compra de vagones, material ferroviario, cadena de repuestos y hasta durmientes a China, desnudando la impostura de aquel planteo hecho en 2003 por el fundador de la dinastía, anunciando la reapertura de los talleres ferroviarios: “con hierros viejos, hoy ponemos en marcha sueños nuevos”.
Toda la vocinglería sobre los derechos humanos no puede ocultar que el gatillo fácil sigue a sus anchas, que el aparato del estado es nido de los “Proyectos X”, que existen más de 5.000 luchadores procesados y que aún en lo que se supone el activo histórico de este gobierno en materia de penalización a los genocidas las cifras son lapidarias: al cumplirse 38 años de la dictadura militar había 520 condenados por crímenes de lesa humanidad, de los cuales solo 71 tenían condena firme - de los 927 detenidos, casi el 40 % está en detención domiciliaria o VIP en dependencias de las fuerzas de seguridad u hospitales.
A 13 años, es incontrastable que la deuda nos esclaviza como nunca, que el gobierno se ha empeñado en la “vuelta a los mercados” al precio que fije el capital financiero, que la crisis en curso acentuará la penuria de trabajadores, jubilados y clases medias y la entrega a Milani no ya del Estado Mayor sino de la Side son la medida del reforzamiento del aparato represivo, de la disposición a hacerle pagar a los trabajadores la crisis capitalista y en definitiva, de la descomposición del gobierno “nacional y popular”.
A 13 años, y en oposición, se desplegó una transición en el movimiento obrero, entre una camada de delegados y activistas sindicales independientes y una burocracia sindical en descomposición. También una generación estudiantil protagonizó la recuperación de centros y federaciones universitarias, al igual que la juventud secundaria. Solo después de que este proceso adquiriera peso propio, el gobierno CFK instaló el planteo del “retorno a la política” en una tentativa de cooptación desde el Estado.
Casi a esta altura, en el 2004, nos hicimos una pregunta: “¿Podría ser que la resaca del Argentinazo contenga mayores potencialidades revolucionarias que el propio Argentinazo?” y la respondimos de este modo: “la etapa actual ofrece la oportunidad (que se cerró muy rápido luego del Argentinazo) de desarrollar una experiencia popular más amplia en el tiempo (y en el espacio social) y, como consecuencia de esto, la posibilidad de desarrollar una mayor preparación política. En este sentido la resaca ofrece mejores perspectivas que la embriaguez” (PO 865, 26.8.2004).
A trece años del Argentinazo, el fracaso del nacionalismo está planteando una nueva oportunidad. El PO y el Frente de Izquierda están canalizando, con un planteo de lucha de clases e independencia política, a los “indignados” de la Argentina y ofreciendo, no solo a ellos, una alternativa de poder.
Christian Rath
El bloqueo contra Cuba no fue levantado

El anuncio acerca de una reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba fue predicado en estrecha relación con un levantamiento del bloqueo norteamericano contra la Isla, que ha durado más de medio siglo. La alusión de Obama al 'fracaso' de esta larga operación de sabotaje contra la Revolución Cubana dejó ver una decisión política que va más allá de un intercambio de embajadores y una ampliación de las posibilidades de remesas de los cubanos en el exterior. El llamado 'fracaso' no fue estrictamente tal, esto porque el bloqueo jugó un papel fundamental en el aislamiento de Cuba y en la reorganización capitalista 'neoliberal' de las dictaduras militares impuestas por Washington. Aclarado este punto, la ausencia de un acuerdo de levantamiento del bloqueo ha sido atribuida a que esto se encuentra fuera del alcance de las facultades ejecutivas del Presidente, y a la necesidad, por lo tanto, de un voto favorable del Congreso. Obama, según todo esto, habría decidido separar la reanudación de las relaciones diplomáticas del levantamiento del bloqueo, para presionar a las cámaras con un hecho consumado que ayude a quebrar las resistencias de los adversarios de un acuerdo, tanto republicanos como demócratas.
Este relato, sin embargo, es una versión interesada que apenas logra disimular la estrategia de EEUU. Precisamente por el limbo en que ha quedado el levantamiento del bloqueo, la reanudación de las relaciones diplomáticas ha sido tomada con reticencia en el gobierno cubano - se produjo finalmente luego de una larguísima ronda de negociaciones bilaterales y papales. La prenda que decidió a Cuba la aceptación del acuerdo fue la liberación de los tres militantes del contraespionaje cubano encarcelados en Estados Unidos, que se produjo luego de que Cuba transmitiera a los servicios norteamericanos las pruebas de las actividades terroristas que se pergeñaban desde Miami. Es claro que el fin del bloqueo está sujeto a una serie de negociaciones de primer orden, en cuyo núcleo se encuentra el carácter social de la Isla. Como lo explicitó con claridad insistente un defensor de las decisiones de Obama, si Cuba no ofrece concesiones significativas en el curso de las negociaciones próximas “siempre existe la posibilidad de retirar la oferta de levantar el embargo” (CNN, programa de Fred Zacharías, 21.12).
Intereses en pugna
La versión que han ofrecido los medios, acerca de una reconciliación política, no pasa de una descripción idílica de lo ocurrido. De aquí en más se abre, por el contrario, un período de mayor crisis política – tanto en el campo imperialista como en Cuba. El debate en el Congreso norteamericano no girará, solamente, entre los 'halcones' que no abandonan la política de agresión directa y las 'palomas' que buscarían restablecer una hegemonía 'gradual' sobre la Isla. La derecha norteamericana y el uribismo caribeño apuestan a un fracaso de la política de la 'zanahoria' y creen, por el contrario, que un retorno a la del 'garrote' está ganando terreno. En donde mejor se expresa este enfrentamiento es en Venezuela y en Colombia, con la división producida en la derecha misma - en las filas de los 'escuálidos', esto en Venezuela, y en las de Uribe-Santos, en Colombia. La derecha no ha renunciado a capitalizar la acelerada crisis en Venezuela, todo lo contrario. También espera explotar una victoria hipotética del macrismo e incluso de Massa o Scioli en Argentina, ni qué decir de una victoria republicana en Estados Unidos dentro de dos años.
Un aspecto relevante de esta crisis es la cuestión inmigratoria en Estados Unidos, donde Obama tuvo que intervenir en forma similar a la que empleó con Cuba: mediante el uso de poderes ejecutivos (gobierno por decreto), que deja sin resolver, sin embargo, la regularización efectiva de varios millones de personas. La reanudación de relaciones con Cuba no es ajena a este asunto, dado que la inmensa mayoría de los inmigrantes son de origen latinoamericano y su movilización política crece en forma persistente. Obama echa lastre en uno y otro terreno. Contra una opinión que se ha generalizado en la izquierda, la crisis mundial ha hecho perder la iniciativa estratégica al imperialismo.
La derecha no es la tendencia dominante en este momento en el campo imperialista. Desde hace por lo menos dos décadas, las mayores corporaciones capitalistas abogan por el incremento sustancial del comercio entre ambas partes (Cargill, Caterpillar, General Motors); en la década del 70, las automotrices apoyaron con todo el comercio entre Argentina y Cuba, aunque financiado por el Tesoro rioplatense. El eje de la confrontación en el Congreso norteamericano girará alrededor de los términos a imponer a Cuba para un levantamiento del bloqueo. Este debate dejará al desnudo el choque de intereses al interior del imperialismo norteamericano. En resumen, la reanudación de relaciones diplomáticas no equivale a un cese del bloqueo, aunque aparezca como un paso contradictorio en esa dirección, ni atenúa el conflicto histórico desatado por la Revolución Cubana; por el contrario, deja paso a un choque fundamental entre los intereses del imperialismo, por un lado, y la independencia nacional y la naturaleza social de Cuba, por el otro. La sombra de lo que fue la Revolución Cubana, a 150 kilómetros de las costas norteamericanas, sigue siendo una astilla en el corazón del imperio, porque aún representa las aspiraciones nacionales y sociales de las masas de América Latina.
América Latina
La cuestión de Cuba se entrelaza con el conjunto de la crisis en América Latina. El acercamiento diplomático EEUU-Cuba es la última expresión de una larguísima colaboración política, cuya manifestación más relevante ha sido la mediación de Cuba en el conflicto colombiano. Asistimos a una operación continental. Brasil, por ejemplo, ha sido una fuerte inversora en Cuba; el FA de Uruguay aceptó acoger a los presos de Guantánamo. Tampoco aquí los intereses son homogéneos: los gobiernos 'progresistas' buscan proteger por la vía de ese acercamiento el grado de autonomía que desarrollaron en los últimos años como consecuencia de la valorización de los precios internacionales de las materias primas. La finalidad última de estas burguesías nacionales es, sin embargo, la misma que la del imperialismo – la reintegración de Cuba al estatuto capitalista mundial. Un punto central es la reincorporación de Cuba a la OEA, lo cual significaría dos cosas: por un lado, poner fin a los desafíos (tímidos) de separar a América Latina de Estados Unidos (o sea salvar el sistema panamericano); por el otro, que Cuba acepte los principios políticos y sociales del sistema interamericano. Estos desenvolvimientos internacionales vuelven a poner de manifiesto la importancia estratégica de la reivindicación de la Unión Socialista de América Latina y su valor como defensa política de la Revolución Cubana. El condicionamiento del levantamiento del bloqueo apunta a negociarlo contra los principios que aún quedan en pie de esa Revolución. El levantamiento del bloqueo, reclamamos nosotros, debe ser incondicional.
Las perspectivas que plantea un levantamiento del bloqueo norteamericano depende del carácter concreto que asuma, por un lado, y por sobre todo del balance de fuerzas en la sociedad y el Estado cubano. Cuba se encuentra ante un impasse terminal, pues sus fuerzas productivas han dejado de crecer. Es una economía racionada, en especial desde hace un cuarto de siglo, que se sostiene en base a subsidios fiscales, que frena una acumulación del escaso excedente económico. La apertura al capital extranjero ha sido un fracaso, sea en significación, sea como vía de salida al estancamiento. La asociación del estado al capital extranjero, por la vía de uniones o por la impositiva, le permite apropiarse del excedente que crea la fuerza de trabajo, por medio de una remuneración muy abajo de su valor. Se trata de un método parasitario de subsistencia, no de una vía de desarrollo. El despido de centenares de miles de trabajadores del Estado que ha producido la llamada reforma de la economía, es una expresión contundente del agotamiento de este tipo de régimen. La finalidad de crear una fuerza de trabajo 'libre' a disposición del capital privado no ha tenido ninguna manifestación concreta del otro lado de la ecuación, el capital, y solamente podría tenerla por medio del capital extranjero, lo que significa una nueva colonización imperialista. El punto de partida para un nuevo equilibrio económico, desde el punto de vista del trabajo, pasa por eliminar esta relación parasitaria capital-estado sobre el conjunto de la sociedad, mediante la reapropiación del estado y los recursos estratégicos por parte de los trabajadores. Es desde una gestión colectiva de los trabajadores que debe abordarse la transición del parasitismo burocrática a un proceso de desarrollo. Esa transición, de todos modos, no es un asunto exclusivamente nacional sino que será condicionado, al menos en última instancia, por el desarrollo de la bancarrota capitalista a nivel mundial, con sus dos componentes fundamentales: una agudización de las luchas populares y el ascenso de una izquierda revolucionaria.
Programa
Las posibilidades de desarrollo que se atribuyen a una apertura de Cuba al capital extranjero, son puras fantasías. Dependerían, esencialmente, de una fuerte mediación del Estado, que para eso debería estar bajo el control efectivo de los trabajadores – no de una superestructura como la que representa la burocracia, que a su vez se escinde ante las nuevas presiones de afuera y de adentro. Haití, Puerto Rico, Santo Domingo o Panamá y las islas caribeñas son una muestra de los resultados históricos que podría producir una apertura incondicional al capital financiero. El resultado de un levantamiento del bloqueo no será independiente del programa que apliquen y de la fuerza que desenvuelvan cada uno de los protagonistas sociales fundamentales: el imperialismo, la burocracia, los trabajadores. El primer desafío de la nueva etapa para los trabajadores, para los socialistas y para la IV Internacional es la elaboración de un programa propio.
El nuevo giro político que se perfila en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos tendrá lugar con una demora enorme en relación a las restauraciones capitalistas en Europa y Asia en los 80/90, y ocurre en el marco de una bancarrota capitalista de alcance planetario. Esta discrepancia de los tiempos políticos no tiene una importancia menor; nada hay más relevante, en la política, que los tiempos y los contextos. En Cuba, la restauración capitalista plantearía la pérdida más o menos inmediata de su independencia nacional; la burguesía que podría tomar el relevo del estado cubano se encuentra en Miami; un apoderamiento de empresas por parte de la burocracia de La Habana enfrentaría más conmociones que las que atravesó la Unión Soviética. El entorno inmediato de Cuba – América Latina – se caracteriza por convulsiones reiteradas, que se desplazan de un país a otro. La crisis mundial le está pegando ahora con más fuerza. En este marco, la iniciativa de Obama tiene los trazos de un Frente Popular extra nacional entre el imperialismo 'democrático' y las burguesías latinoamericanas, de un lado, y una gran parte al menos del aparato de estado de Cuba, del otro. Los Frentes Populares aparecen, históricamente, como recursos para contener procesos revolucionarios. En Estado Unidos, las huelgas y movilizaciones de inmigrantes, y las recientes manifestaciones contra el gátillo fácil son indicios de la agudización de las contradicciones sociales en la principal metrópoli del imperialismo, que empujan en dirección a un frente popular en la política internacional.
La revolución cubana y la historia de Cuba de las seis décadas últimas no se han caracterizado por repetir en forma mecánica experiencias ajenas. Muy lejos de ello; más cerca geográficamente que ningún otro país con historia revolucionaria y contrarrevolucionaria, es el que menos ha cedido a la presión del capital internacional. Cuba no ha sido ni será un 'deja vu', al contrario se desatarán nuevas crisis y la posibilidad de nuevas revoluciones.
Jorge Altamira
Para la UBA el recorte empieza por Exactas e Ingeniería
El Rector Barbieri recortó los cursos de verano de 2015 de las materias de análisis y álgebra del CBC. Los estudiantes afectados son los de la Facultad de Cs Exactas y Naturales y los de Ingeniería. La situación se originó a partir del recorte de cargos docentes en Matemática del CBC. Por La Mella- Corriente Universitaria Nacional.
Los estudiantes han tomado distintas medidas para reclamar por la reapertura de los cursos. El lunes 22/12 realizaron clases públicas en la calle. Semanas anteriores realizaron movilizaciones, e incluso tomaron la sede de CBC de Ramos Mejía en Parque Centenario.
Adrián Lutvak, Presidente de la FUBA, declaró: “el CBC de Cs Exactas y Naturales y el de Ingeniería tienen una deserción altísima, más de la mitad de los estudiantes no lo terminan, y un porcentaje aún mayor debe recursar al menos una materia”. Y agregó: “recortar cursos de verano es generar todavía más complicaciones para el acceso y la permanencia en la Universidad. El Rector Barbieri ya estuvo durante el año eliminando cargos docentes en el CBC y persiguiendo docentes que no acuerdan con él, esta es una muestra más de su política que va en contra de la educación pública”.
Por su parte, el presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales (CECEN), Ezequiel Galpern comentó: “en el día de ayer logramos que la UBA nos de una nueva reunión, en ella seguiremos exigiendo que se reabran los cursos. Este problema no sólo nos preocupa a los estudiantes, sino a toda la Facultad”.
RED ECO
Los estudiantes han tomado distintas medidas para reclamar por la reapertura de los cursos. El lunes 22/12 realizaron clases públicas en la calle. Semanas anteriores realizaron movilizaciones, e incluso tomaron la sede de CBC de Ramos Mejía en Parque Centenario.
Adrián Lutvak, Presidente de la FUBA, declaró: “el CBC de Cs Exactas y Naturales y el de Ingeniería tienen una deserción altísima, más de la mitad de los estudiantes no lo terminan, y un porcentaje aún mayor debe recursar al menos una materia”. Y agregó: “recortar cursos de verano es generar todavía más complicaciones para el acceso y la permanencia en la Universidad. El Rector Barbieri ya estuvo durante el año eliminando cargos docentes en el CBC y persiguiendo docentes que no acuerdan con él, esta es una muestra más de su política que va en contra de la educación pública”.
Por su parte, el presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales (CECEN), Ezequiel Galpern comentó: “en el día de ayer logramos que la UBA nos de una nueva reunión, en ella seguiremos exigiendo que se reabran los cursos. Este problema no sólo nos preocupa a los estudiantes, sino a toda la Facultad”.
RED ECO
El pueblo haitiano está harto porque lo han martirizado de mil maneras
Entrevista a Nora Cortiñas y Carlos Aznárez
El pasado martes 23 a las 12:00, a pesar del asueto administrativo, la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas y el periodista de Resumen Latinoamericano Carlos Aznárez, en representación del Comité por el retiro de las tropas argentinas de Haití, hicieron entrega al Canciller Jorge Timerman de un nuevo pedido por el retiro de las tropas de ocupación argentinas de ese país.
El documento firmado por más de 100 organizaciones políticas, sociales, de Derechos Humanos y personalidades señala que: “Al cumplirse los 100 años desde la primera ocupación estadounidense, no habría mejor momento para poner fin a la perversa continuidad de la ocupación a través de tropas de nuestro país, entre otros que integran la MINUSTAH, respetando la soberanía y autodeterminación del pueblo haitiano.
Estas fueron sus declaraciones al retirarse de la Cancillería.
N.C.: Entregamos el documento original al Canciller, fuimos muy bien recibidos. Justamente la orden vino de la Jefatura de la Cancillería para que pudiéramos pasar a pesar del asueto, nos sellaron el duplicado y esperamos que seamos escuchados, que por fin el pueblo haitiano pueda ser libre, que pueda progresar y no ser ya el país más pobre del continente.
Es hora que dejen de oprimir a este pueblo, además con las tropas que les quitan el alimento y todo lo que tienen para sobrevivir. Estos diez años que lleva la invasión tiene que terminar y queremos que cada gobierno tome conciencia, que países que queremos vivir en libertad no podemos estar oprimiendo a otros pueblos, más todos los inconvenientes que trae la presencia de las tropas de las Naciones Unidas (MINUSTAH) por enfermedades, como el cólera y el sida, entre otras.
Los argentinos no tenemos por qué oprimir a otro pueblo, ojalá que el Canciller y la Presidenta Cristina escuchen este pedido que hacemos. Quizás deberíamos pedir una entrevista con la Presidenta para acercarle esta carta, seguramente lo hagamos. Para insistir. Gracias al periodismo que se acercó y decir que pese a que hayan declarado un asueto imprevisto en el día de hoy, pudimos ser recibidos y entregar la carta.
M.H.: ¿Hay algún dato que indique que las tropas argentinas han participado efectivamente en la represión que ha provocado 4 muertos en las recientes movilizaciones antigubernamentales en Haití?
N.C.: Bueno, no sé si tendremos la certeza, no es fácil en un primer momento, después cuando se vaya investigando se sabrá. Pero sí te puedo asegurar que reciben órdenes superiores, porque esto lo esta manejando Estados Unidos y estas tropas no se van, porque los soldados asignados para estar en Haití tienen un sobre sueldo muy importante, entonces cuando se trata la permanencia de las tropas en el Congreso, seguramente debe haber algún trato con las Fuerzas Armadas para seguir enviando soldados.
M.H.: Carlos, hubo una importante actividad también en Montevideo en relación al retiro de las tropas, ¿hay alguna novedad al respecto?
C.A.: La actividad que se hizo en Montevideo es igual a la que se hizo aquí, son actividades para tratar que los gobiernos se den cuenta de que tienen que retirar las tropas de una vez por todas. El presidente Mujica había prometido a la comisión que lo entrevistó en su momento que si las tropas eran guardia pretoriana no era la función para la cual habían sido enviadas las retiraría, eso lo dijo hace un año, pero Mujica tiene esa característica, dice una cosa y después dice otra y no cumple. Acá por el contrario, son mucho más sinceros, dicen que van a seguir, peor todavía.
Vos decías cuatro muertos, eso fue solo la semana pasada, son una gran cantidad de víctimas que viene sufriendo el pueblo haitiano producto no solamente del hambre que le impuso la ocupación norteamericana y la invasión de las tropas de la ONU, sino también de esta militarización que la ha convertido en la base militar más importante que tiene Occidente dentro de América Latina, junto con Malvinas.
Nadie envía soldados a un país para ayudarlo humanitariamente, cuando un soldado entra con armas y después hay una protesta, ese soldado recibe órdenes para atacar a la población como lo han hecho esta semana y la semana pasada ayudando a la policía haitiana a resolver con tiros una manifestación pacífica.
Venezuela y Cuba son el ejemplo del apoyo solidario con Haití
El pueblo haitiano está harto porque lo han martirizado de mil maneras, estamos a punto de celebrar 211 años de independencia y de anti esclavismo en Haití, y eso es lo que está pagando el pueblo haitiano hoy, está pagando con racismo, xenofobia, con persecución, militarización y con hambre lo que le costó ese desafío al mundo de romper con la esclavitud mucho antes que las otras naciones de América Latina, esto hay que recordarlo, no es casualidad que se hable de 1810 para hablar de la independencia de América Latina y siempre se obvia que fue en 1804 cuando se libera Haití.
Esta también es una marca racista y xenófoba contra un pueblo de afro descendientes en América Latina, así que yo creo que todo lo que hagamos por Haití es poco, es como hablar de Paraguay, todo lo que América Latina haga por amigarse es poco, porque ha sido cómplice de su destrucción, y hoy que envía soldados también lo es. Por eso Nora Cortiñas decía claramente en Cancillería, Venezuela y Cuba son el ejemplo del apoyo solidario con Haití, no mandan soldados, mandan alfabetizadores, médicos y educadores, esa es la solidaridad. Que nos digan después aquí, en los estamentos de las Fuerzas Armadas Argentinas, que están ayudando al pueblo haitiano es una mentira, están aprovechando que hay un sobre sueldo para sus soldados, los mantienen entretenidos y bien gorditos, porque son los que mejor se alimentan en Haití y provocan además la bronca que tiene el pueblo haitiano.
Mario Hernandez
El pasado martes 23 a las 12:00, a pesar del asueto administrativo, la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas y el periodista de Resumen Latinoamericano Carlos Aznárez, en representación del Comité por el retiro de las tropas argentinas de Haití, hicieron entrega al Canciller Jorge Timerman de un nuevo pedido por el retiro de las tropas de ocupación argentinas de ese país.
El documento firmado por más de 100 organizaciones políticas, sociales, de Derechos Humanos y personalidades señala que: “Al cumplirse los 100 años desde la primera ocupación estadounidense, no habría mejor momento para poner fin a la perversa continuidad de la ocupación a través de tropas de nuestro país, entre otros que integran la MINUSTAH, respetando la soberanía y autodeterminación del pueblo haitiano.
Estas fueron sus declaraciones al retirarse de la Cancillería.
N.C.: Entregamos el documento original al Canciller, fuimos muy bien recibidos. Justamente la orden vino de la Jefatura de la Cancillería para que pudiéramos pasar a pesar del asueto, nos sellaron el duplicado y esperamos que seamos escuchados, que por fin el pueblo haitiano pueda ser libre, que pueda progresar y no ser ya el país más pobre del continente.
Es hora que dejen de oprimir a este pueblo, además con las tropas que les quitan el alimento y todo lo que tienen para sobrevivir. Estos diez años que lleva la invasión tiene que terminar y queremos que cada gobierno tome conciencia, que países que queremos vivir en libertad no podemos estar oprimiendo a otros pueblos, más todos los inconvenientes que trae la presencia de las tropas de las Naciones Unidas (MINUSTAH) por enfermedades, como el cólera y el sida, entre otras.
Los argentinos no tenemos por qué oprimir a otro pueblo, ojalá que el Canciller y la Presidenta Cristina escuchen este pedido que hacemos. Quizás deberíamos pedir una entrevista con la Presidenta para acercarle esta carta, seguramente lo hagamos. Para insistir. Gracias al periodismo que se acercó y decir que pese a que hayan declarado un asueto imprevisto en el día de hoy, pudimos ser recibidos y entregar la carta.
M.H.: ¿Hay algún dato que indique que las tropas argentinas han participado efectivamente en la represión que ha provocado 4 muertos en las recientes movilizaciones antigubernamentales en Haití?
N.C.: Bueno, no sé si tendremos la certeza, no es fácil en un primer momento, después cuando se vaya investigando se sabrá. Pero sí te puedo asegurar que reciben órdenes superiores, porque esto lo esta manejando Estados Unidos y estas tropas no se van, porque los soldados asignados para estar en Haití tienen un sobre sueldo muy importante, entonces cuando se trata la permanencia de las tropas en el Congreso, seguramente debe haber algún trato con las Fuerzas Armadas para seguir enviando soldados.
M.H.: Carlos, hubo una importante actividad también en Montevideo en relación al retiro de las tropas, ¿hay alguna novedad al respecto?
C.A.: La actividad que se hizo en Montevideo es igual a la que se hizo aquí, son actividades para tratar que los gobiernos se den cuenta de que tienen que retirar las tropas de una vez por todas. El presidente Mujica había prometido a la comisión que lo entrevistó en su momento que si las tropas eran guardia pretoriana no era la función para la cual habían sido enviadas las retiraría, eso lo dijo hace un año, pero Mujica tiene esa característica, dice una cosa y después dice otra y no cumple. Acá por el contrario, son mucho más sinceros, dicen que van a seguir, peor todavía.
Vos decías cuatro muertos, eso fue solo la semana pasada, son una gran cantidad de víctimas que viene sufriendo el pueblo haitiano producto no solamente del hambre que le impuso la ocupación norteamericana y la invasión de las tropas de la ONU, sino también de esta militarización que la ha convertido en la base militar más importante que tiene Occidente dentro de América Latina, junto con Malvinas.
Nadie envía soldados a un país para ayudarlo humanitariamente, cuando un soldado entra con armas y después hay una protesta, ese soldado recibe órdenes para atacar a la población como lo han hecho esta semana y la semana pasada ayudando a la policía haitiana a resolver con tiros una manifestación pacífica.
Venezuela y Cuba son el ejemplo del apoyo solidario con Haití
El pueblo haitiano está harto porque lo han martirizado de mil maneras, estamos a punto de celebrar 211 años de independencia y de anti esclavismo en Haití, y eso es lo que está pagando el pueblo haitiano hoy, está pagando con racismo, xenofobia, con persecución, militarización y con hambre lo que le costó ese desafío al mundo de romper con la esclavitud mucho antes que las otras naciones de América Latina, esto hay que recordarlo, no es casualidad que se hable de 1810 para hablar de la independencia de América Latina y siempre se obvia que fue en 1804 cuando se libera Haití.
Esta también es una marca racista y xenófoba contra un pueblo de afro descendientes en América Latina, así que yo creo que todo lo que hagamos por Haití es poco, es como hablar de Paraguay, todo lo que América Latina haga por amigarse es poco, porque ha sido cómplice de su destrucción, y hoy que envía soldados también lo es. Por eso Nora Cortiñas decía claramente en Cancillería, Venezuela y Cuba son el ejemplo del apoyo solidario con Haití, no mandan soldados, mandan alfabetizadores, médicos y educadores, esa es la solidaridad. Que nos digan después aquí, en los estamentos de las Fuerzas Armadas Argentinas, que están ayudando al pueblo haitiano es una mentira, están aprovechando que hay un sobre sueldo para sus soldados, los mantienen entretenidos y bien gorditos, porque son los que mejor se alimentan en Haití y provocan además la bronca que tiene el pueblo haitiano.
Mario Hernandez
Argentina Digital, convergencia y concentración
La política de comunicación del Gobierno acaba de asestar un golpe letal a la retórica de la “batalla cultural”. La Ley “Argentina Digital”, junto a la simultánea aprobación de las adecuaciones de conglomerados mediáticos extranjeros a la ley audiovisual, son síntoma del abandono de un discurso que enunciaba los efectos nocivos de la concentración del megasector infocomunicacional, pero que en la práctica resultó ineficaz para desconcentrarlo.
La nueva política no registra la concentración de la propiedad y acepta incluso la expansión de los actores económicos más poderosos, las telefónicas, al sector audiovisual, sin grandes contraprestaciones.
El modelo de mercado que se proyecta con estos cambios es convergente y concentrado, con el liderazgo de grupos extranjeros de telecomunicaciones como Telefónica, Telmex, Fintech (David Martínez) y, probablemente, DirecTV (cuyo accionista principal es AT&T). La única continuidad entre este modelo y la etapa inaugurada por el kirchnerismo hace cinco años es el conflicto con el grupo Clarín.
La etapa anterior estuvo signada por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el marco de iniciativas como Fútbol Para Todos, la Televisión Digital Abierta (TDA), el cuestionamiento de la legalidad de Fibertel (empresa de conectividad a internet del grupo Clarín), el incremento de la publicidad oficial y la discusión sobre Papel Prensa.
Con pocas horas de diferencia, el Congreso aprobó la Ley de Telecomunicaciones “Argentina Digital” y la mayoría oficialista en la Afsca (autoridad de aplicación de la ley audiovisual) consintió la adecuación de grupos mediáticos que, según la letra de la norma, no podrían ejercer licencias. La regulación audiovisual, cuya discusión social y política fue inédita y central en la agenda de los últimos años, queda mutilada ahora de forma oficial (en los hechos el Gobierno se había amparado en la judicialización de algunos artículos de la ley para excusar su falta de compromiso con la misma).
Al declarar la adecuación “de oficio” del grupo Clarín y aprobar los expedientes de Telefónica, Prisa o Angel González González (canal 9), el Gobierno contribuye a la defensa del multimedios dirigido por Héctor Magnetto en la contienda judicial, ya que será sencillo comprobar el trato selectivo a distintos grupos concentrados.
Aunque fue diseñada para expandir los negocios de las telefónicas y no de Clarín, la Ley “Argentina Digital” podría ser un escudo para el multimedios, ya que ahora la infraestructura de Cablevisión se comprende como necesaria no sólo para las licencias de cable, que superan con creces lo permitido por la ley audiovisual, sino también para los servicios de conexión a internet y (eventualmente) de telefonía.
De este modo, la red física de Cablevisión ya no podrá ser vendida en las condiciones que fije el Gobierno, sino que al estar afectada a otros servicios regulados por “Argentina Digital”, su destino final también será objeto de controversias.
Claro que el escudo sólo será necesario para el grupo Clarín de reactivarse la adecuación “de oficio” hoy suspendida por una cautelar. Esta reactivación es improbable en el lapso que resta hasta el fin del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
El futuro presidente recibirá esta causa junto con una regulación doble para los servicios de comunicaciones, las leyes audiovisual y de telecomunicaciones, con ambos sectores concentrados en grupos con disputas abiertas entre ellos y actores de la sociedad civil que aspiran, modestamente, al reconocimiento legal.
La escena se completa con la licitación de telefonía móvil 4G en curso y las tensiones por una asignación de espectro que prioriza al sector de telecomunicaciones. En las agendas de los actuales candidatos a la presidencia no se explica cómo administrarán esta complejidad.
Tampoco lo hace el Gobierno, que acaba de renunciar al mantra de la “batalla cultural” como organizadora de su política.
Martín Becerra
La nueva política no registra la concentración de la propiedad y acepta incluso la expansión de los actores económicos más poderosos, las telefónicas, al sector audiovisual, sin grandes contraprestaciones.
El modelo de mercado que se proyecta con estos cambios es convergente y concentrado, con el liderazgo de grupos extranjeros de telecomunicaciones como Telefónica, Telmex, Fintech (David Martínez) y, probablemente, DirecTV (cuyo accionista principal es AT&T). La única continuidad entre este modelo y la etapa inaugurada por el kirchnerismo hace cinco años es el conflicto con el grupo Clarín.
La etapa anterior estuvo signada por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el marco de iniciativas como Fútbol Para Todos, la Televisión Digital Abierta (TDA), el cuestionamiento de la legalidad de Fibertel (empresa de conectividad a internet del grupo Clarín), el incremento de la publicidad oficial y la discusión sobre Papel Prensa.
Con pocas horas de diferencia, el Congreso aprobó la Ley de Telecomunicaciones “Argentina Digital” y la mayoría oficialista en la Afsca (autoridad de aplicación de la ley audiovisual) consintió la adecuación de grupos mediáticos que, según la letra de la norma, no podrían ejercer licencias. La regulación audiovisual, cuya discusión social y política fue inédita y central en la agenda de los últimos años, queda mutilada ahora de forma oficial (en los hechos el Gobierno se había amparado en la judicialización de algunos artículos de la ley para excusar su falta de compromiso con la misma).
Al declarar la adecuación “de oficio” del grupo Clarín y aprobar los expedientes de Telefónica, Prisa o Angel González González (canal 9), el Gobierno contribuye a la defensa del multimedios dirigido por Héctor Magnetto en la contienda judicial, ya que será sencillo comprobar el trato selectivo a distintos grupos concentrados.
Aunque fue diseñada para expandir los negocios de las telefónicas y no de Clarín, la Ley “Argentina Digital” podría ser un escudo para el multimedios, ya que ahora la infraestructura de Cablevisión se comprende como necesaria no sólo para las licencias de cable, que superan con creces lo permitido por la ley audiovisual, sino también para los servicios de conexión a internet y (eventualmente) de telefonía.
De este modo, la red física de Cablevisión ya no podrá ser vendida en las condiciones que fije el Gobierno, sino que al estar afectada a otros servicios regulados por “Argentina Digital”, su destino final también será objeto de controversias.
Claro que el escudo sólo será necesario para el grupo Clarín de reactivarse la adecuación “de oficio” hoy suspendida por una cautelar. Esta reactivación es improbable en el lapso que resta hasta el fin del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
El futuro presidente recibirá esta causa junto con una regulación doble para los servicios de comunicaciones, las leyes audiovisual y de telecomunicaciones, con ambos sectores concentrados en grupos con disputas abiertas entre ellos y actores de la sociedad civil que aspiran, modestamente, al reconocimiento legal.
La escena se completa con la licitación de telefonía móvil 4G en curso y las tensiones por una asignación de espectro que prioriza al sector de telecomunicaciones. En las agendas de los actuales candidatos a la presidencia no se explica cómo administrarán esta complejidad.
Tampoco lo hace el Gobierno, que acaba de renunciar al mantra de la “batalla cultural” como organizadora de su política.
Martín Becerra
El canje de la deuda de la CABA que votó el macrismo es una irresponsabilidad
Entrevista al Legislador de la CABA, Marcelo Ramal (FIT-PO)
M.H.: Estamos con Marcelo Ramal, legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), con la idea de compartir el cierre del año legislativo. Quiero aprovechar la oportunidad para solidarizarme ya que sufriste la agresión de Roberto Quattromano, legislador del PRO quien te amenazó mientras hacías uso de la palabra, dejó su banca y con gesto amenazante te dijo “vas a ver cómo los barrabrava te van a romper la cabeza fuera de acá”. Eso motivó un acto de repudio y, al mismo tiempo, vi que diste curso a una denuncia contra este personaje, estrechamente vinculado a Cristian Ritondo.
M.R.: Sí, forma parte del sector político de Cristian Ritondo.
M.H.: O sea, el sector de peronistas PRO.
M.R.: Claro, que vienen del duhaldismo y luego se integraron al PRO.
M.H.: ¿Por qué reacciona de esta manera este hombre?
M.R.: No sé si se puede hacer una interpretación, las razones las debería responder él. Pero la actitud de Quattromano vino precedida por un clima de hostilidad que se fue haciendo creciente y se particularizó conmigo.
En el punto anterior de la sesión, cuando se debatió el presupuesto, había 15 minutos para cada bloque para poder intervenir y, llamativamente, cuando yo iba por 3 o 4 minutos, Cristian Ritondo, que estaba presidiendo la sesión me dice: “vaya redondeando porque tiene que terminar”. Por supuesto, le dije que no era así que tenía tiempo para hablar y me contestó: “usted ya habló bastante durante el día”, una cosa absurda que se podría leer como “me tenés podrido”.
En ese clima, donde me interrumpió varias veces, yo le dije que si quería debatir conmigo tenía que ir a su banca y hacerlo como cualquier diputado, no podía hacer uso de su autoridad o de su lugar como presidente de la sesión.
En ese clima se da esta provocación de Quattromano, lo destaco porque no hago de esto un asunto personal, es decir, un exabrupto, no, acá hay una determinada actitud política, por eso hice la presentación judicial, que hoy justamente voy a ratificar en la fiscalía.
El objetivo de esta denuncia, que presenté también en la junta ética de la Legislatura, es rechazar el método de la patota, la violencia y las barrabravas en los sindicatos, organizaciones sociales o populares, naturalmente también las rechazo en la propia Legislatura, este es un intento de censura y de represión, incluso de la voz de la izquierda en el interior de la Legislatura. Quiero destacar la importancia de esto, que esta agresión no es personal sino política. Cuando pasa una circunstancia como la que se ve en el video que han emitido algunos medios, y yo denuncio que fui amenazado, pido lo que se llama en la Legislatura una “cuestión de privilegio”, sería algo así como una moción de repudio y el PRO la rechaza, es decir, que avala la agresión y en los días siguientes fui atacado por los otros diputados del PRO en todos los medios siguiendo el razonamiento aquél de “algo habrán hecho”, “si Ramal fue amenazado, entonces, algo habrá hecho”.
M.H.: Ahora Marcelo, veo que tuviste un rol protagónico en la sesión con algunas intervenciones en la problemática del proyecto del mega shopping en Caballito.
M.R.: Yo hablé en esa sesión diez veces.
M.H.: Por eso Ritondo te dijo que habías hablado bastante.
M.R.: Hablé lo necesario, porque ese día se trataron muchísimas cuestiones, llevábamos 12 horas de sesión. Me opuse al impuestazo del ABL y de las patentes en la Ciudad, me opuse a que mientras se aplica ese impuestazo a empresas supuestamente tecnológicas y otras que se radican en la Ciudad, que en realidad no se radican sino que se trasladan de un lugar a otro, les den beneficios impositivos. Me estaba oponiendo a que se prorrogue la concesión del Golf en Villa Lugano, en un lugar donde nada más ni nada menos que 47 hectáreas de suelo podrían destinarse a otros propósitos, frente a lo que fue la villa Papa Francisco, la Villa 20. Indudablemente que allí habría terrenos para viviendas sociales y espacios verdes.
M.H.: Se intentaba aprobar una concesión privada por 20 años.
M.R.: Una pequeña victoria de este incidente fue que el PRO no se animó a colocarlo en el temario de este jueves, auto cajoneó el proyecto porque indudablemente yo iba a volver a hablar y se iba a poner de manifiesto cuál era el contenido del problema que a ellos les generó la patoteada. No quiero dejar de señalarte que todo este grupo tiene su campo de acción territorial en la zona donde particularmente y, no casualmente, se estaba discutiendo esta concesión.
¿Dónde está la ley nacional que autoriza la trasferencia de tierras que favoreció al grupo IRSA?
M.H.: Te quería preguntar por el mega shopping de Caballito, es un tema que venimos siguiendo. Tengo una vieja relación con Gustavo Desplats de la Proto-comuna de Caballito y abordamos este tema hace dos semanas. Quería preguntarte en qué quedó la construcción del mega shopping.
M.R.: Primero quiero destacar que Gustavo, en su carácter de asesor legislativo de Pablo Bergel, presenció virtualmente los hechos del otro día y el propio Pablo Bergel, más allá de haberse solidarizado conmigo, se ofreció como testigo en la causa.
El tema del shopping de Caballito tiene dos aspectos, uno tiene que ver con la zona, la comuna 6 que está completamente saturada de construcciones, que ha sido objeto de torres enormes y emprendimientos que han llevado al colapso eléctrico, de las cloacas y otros servicios públicos, y donde aparte también hay una carencia de espacios verdes. Entonces, en función de esto los vecinos han reclamado y presentado un proyecto para que en esos terrenos ferroviarios se haga un parque público.
Ese es un aspecto, el otro son las condiciones irregulares en las cuales se transfirió este predio donde el grupo IRSA quiere hacer el shopping, supuestamente se lo compró a la quiebra del club Ferrocarril Oeste, el club lo tiene que haber recibido del Estado Nacional, pero, ¿dónde está la ley nacional que autoriza la trasferencia de esas tierras? Es un punto oscuro que tiene que ser investigado y así lo reclamamos en la Legislatura.
M.H.: Marcelo, yo veo que estás mencionando una gran cantidad de negocios inmobiliarios, por un lado me estás hablando del Golf, por otro lado del mega shopping, porque la idea es que se transforme en el shopping más grande de la Argentina, no estamos hablando de una obra pequeña, inclusive yo le señalaba a Gustavo que había visto los carteles de CAME oponiéndose porque perjudica a los comerciantes de la zona. Estamos hablando de privatización de tierras en Lugano y Soldati, y esto lo vinculás al proyecto que ha hecho el macrismo para el canje de deuda de la Ciudad de Buenos Aires que es significativa.
M.R.: Ese fue otro de los temas que se debatió en la sesión del jueves, creo que ahí fue donde tuve la intervención más fuerte, porque lo que se vota en la Legislatura es lo siguiente, el macrismo presenta un proyecto que dice “nosotros, el PRO, tenemos que pagar U$S 500 millones de vencimiento de deuda en abril de 2015, entonces sacamos una ley que nos habilite a poder refinanciar esa deuda, es decir, canjear esos títulos de deuda por otros que venzan más adelante.” Fíjense la simetría con el canje de deuda de Kicillof, aparentemente tan enfrentados, pero Macri quiere llevar adelante un canje de deuda similar al que intenta Kicillof, ahora, fijate la irresponsabilidad, se vota esta habilitación para hacer un canje de deuda que Kicillof no pudo, porque las condiciones del mercado internacional y la propia Argentina no le permitieron avanzar exitosamente en ese canje. Entonces, el macrismo consigue el cheque en blanco de su bloque y de algunos opositores para poder avanzar en ese canje de deuda. Renglón siguiente, se vota el presupuesto que supone el éxito del canje de deuda, es decir, es como si tuvieras una deuda, organizás tus vacaciones en la Isla Margarita, parecería que tenés el dinero, pero no, lo que pasa es que tenés una deuda y suponés que vas a ir a ver a tu acreedor, vas a ir al banco y te va a ir bien, entonces por eso vas y comprás el pasaje a la Isla Margarita, sos un irresponsable.
Entonces, en cuanto al tema de la deuda les dije que estaban en el horno, porque salen a una refinanciación en un momento en el que el mundo no quiere títulos de los países emergentes.
Cuando votaron el presupuesto les dije que estaban votando una ficción, porque suponen que no van a tener que erogar esta deuda de casi U$S 500 millones cuando todavía no han resuelto el problema. Ahora, tal vez todo esto los haya incomodado.
M.H.: Hay un detalle que me llama la atención, porque vos mencionás que la principal garantía de repago estará dada por los ingresos extraordinarios de la enajenación o concesión de tierras.
M.R.: Claro, ahí aparece el “Vaca Muerta” de la Ciudad, es decir, así como hay un Vaca Muerta que opera como garantía sobre el futuro de las operaciones de la deuda nacional, el remate de tierras públicas es el soporte de estas operaciones de en la Ciudad, entonces, insisto en la similitud y simetría entre la política del macrismo y la política del kirchnerismo, aunque aparezcan todo el tiempo enfrentados.
M.H.: Marcelo, para cerrar, ¿qué pasó con tu proyecto de las seis horas para las enfermeras?
M.R.: El proyecto tuvo primero un espaldarazo extraordinario, resulta que la Legislatura para de alguna manera mostrar una apertura o que vía internet la población se puede pronunciar, organizó una consulta por redes sociales y le ofreció a todos los bloques que postularan sus proyectos, en nuestro caso postulamos el de las seis horas de enfermería y resultó el más votado en dos oportunidades, por supuesto, por muchos trabajadores y ciudadanos que lo apoyaron, pero también por una movilización en los hospitales donde los enfermeros se juntaban para votarlo, y esto dio un espaldarazo tal que la Comisión de Salud de la Legislatura, que venía recelando del proyecto y cajoneándolo, terminó incluyéndolo en el temario y ahora lo estamos discutiendo en la Comisión de Salud.
M.H.: O sea que puede salir aprobado.
M.R.: Por supuesto es un logro importante y el año que viene se va a transformar en nuestra punta de lanza en la Legislatura.
M.H.: O sea que quedaría para el año que viene.
M.R.: En febrero voy a hacer una gira por todos los hospitales de la Ciudad para buscar un respaldo fuerte de los enfermeros y preparar incluso movilizaciones a la Legislatura.
M.H.: Y algo de experiencia tenés en esto, porque recuerdo que cuando se aprobaron las seis horas para los trabajadores del subte eras asesor de Jorge Altamira.
M.R.: Así es, conozco el problema de la insalubridad y ya empecé a tener debates con algunos diputados del PRO y vamos a ir con todo sobre este tema el año que viene.
M.H.: Entonces te vamos a invitar nuevamente, entre otras cosas, para conversar en profundidad sobre esta iniciativa. Por último, despedirte por este año, a mí me gusta mucho el trabajo legislativo que estás haciendo y lo sigo muy de cerca, por eso te invité para ponernos al día de tu gestión que considero un trabajo muy serio con posiciones muy fundadas. Muchas veces dicen que la izquierda siempre está en contra de todo, puede ser, pero las posiciones de Marcelo Ramal tienen una sólida fundamentación y eso es muy importante. Además, está el tema de que hayas elaborado el proyecto más votado por la ciudadanía, porque hubo una compulsa pública que le dio un aval y ese es un lindo cierre para la labor legislativa que has encarado este año en representación del Frente de Izquierda y los Trabajadores, tengo entendido, en coordinación con Laura Marrone y Del Corro, los otros legisladores que te acompañan.
Mario Hernandez
M.H.: Estamos con Marcelo Ramal, legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), con la idea de compartir el cierre del año legislativo. Quiero aprovechar la oportunidad para solidarizarme ya que sufriste la agresión de Roberto Quattromano, legislador del PRO quien te amenazó mientras hacías uso de la palabra, dejó su banca y con gesto amenazante te dijo “vas a ver cómo los barrabrava te van a romper la cabeza fuera de acá”. Eso motivó un acto de repudio y, al mismo tiempo, vi que diste curso a una denuncia contra este personaje, estrechamente vinculado a Cristian Ritondo.
M.R.: Sí, forma parte del sector político de Cristian Ritondo.
M.H.: O sea, el sector de peronistas PRO.
M.R.: Claro, que vienen del duhaldismo y luego se integraron al PRO.
M.H.: ¿Por qué reacciona de esta manera este hombre?
M.R.: No sé si se puede hacer una interpretación, las razones las debería responder él. Pero la actitud de Quattromano vino precedida por un clima de hostilidad que se fue haciendo creciente y se particularizó conmigo.
En el punto anterior de la sesión, cuando se debatió el presupuesto, había 15 minutos para cada bloque para poder intervenir y, llamativamente, cuando yo iba por 3 o 4 minutos, Cristian Ritondo, que estaba presidiendo la sesión me dice: “vaya redondeando porque tiene que terminar”. Por supuesto, le dije que no era así que tenía tiempo para hablar y me contestó: “usted ya habló bastante durante el día”, una cosa absurda que se podría leer como “me tenés podrido”.
En ese clima, donde me interrumpió varias veces, yo le dije que si quería debatir conmigo tenía que ir a su banca y hacerlo como cualquier diputado, no podía hacer uso de su autoridad o de su lugar como presidente de la sesión.
En ese clima se da esta provocación de Quattromano, lo destaco porque no hago de esto un asunto personal, es decir, un exabrupto, no, acá hay una determinada actitud política, por eso hice la presentación judicial, que hoy justamente voy a ratificar en la fiscalía.
El objetivo de esta denuncia, que presenté también en la junta ética de la Legislatura, es rechazar el método de la patota, la violencia y las barrabravas en los sindicatos, organizaciones sociales o populares, naturalmente también las rechazo en la propia Legislatura, este es un intento de censura y de represión, incluso de la voz de la izquierda en el interior de la Legislatura. Quiero destacar la importancia de esto, que esta agresión no es personal sino política. Cuando pasa una circunstancia como la que se ve en el video que han emitido algunos medios, y yo denuncio que fui amenazado, pido lo que se llama en la Legislatura una “cuestión de privilegio”, sería algo así como una moción de repudio y el PRO la rechaza, es decir, que avala la agresión y en los días siguientes fui atacado por los otros diputados del PRO en todos los medios siguiendo el razonamiento aquél de “algo habrán hecho”, “si Ramal fue amenazado, entonces, algo habrá hecho”.
M.H.: Ahora Marcelo, veo que tuviste un rol protagónico en la sesión con algunas intervenciones en la problemática del proyecto del mega shopping en Caballito.
M.R.: Yo hablé en esa sesión diez veces.
M.H.: Por eso Ritondo te dijo que habías hablado bastante.
M.R.: Hablé lo necesario, porque ese día se trataron muchísimas cuestiones, llevábamos 12 horas de sesión. Me opuse al impuestazo del ABL y de las patentes en la Ciudad, me opuse a que mientras se aplica ese impuestazo a empresas supuestamente tecnológicas y otras que se radican en la Ciudad, que en realidad no se radican sino que se trasladan de un lugar a otro, les den beneficios impositivos. Me estaba oponiendo a que se prorrogue la concesión del Golf en Villa Lugano, en un lugar donde nada más ni nada menos que 47 hectáreas de suelo podrían destinarse a otros propósitos, frente a lo que fue la villa Papa Francisco, la Villa 20. Indudablemente que allí habría terrenos para viviendas sociales y espacios verdes.
M.H.: Se intentaba aprobar una concesión privada por 20 años.
M.R.: Una pequeña victoria de este incidente fue que el PRO no se animó a colocarlo en el temario de este jueves, auto cajoneó el proyecto porque indudablemente yo iba a volver a hablar y se iba a poner de manifiesto cuál era el contenido del problema que a ellos les generó la patoteada. No quiero dejar de señalarte que todo este grupo tiene su campo de acción territorial en la zona donde particularmente y, no casualmente, se estaba discutiendo esta concesión.
¿Dónde está la ley nacional que autoriza la trasferencia de tierras que favoreció al grupo IRSA?
M.H.: Te quería preguntar por el mega shopping de Caballito, es un tema que venimos siguiendo. Tengo una vieja relación con Gustavo Desplats de la Proto-comuna de Caballito y abordamos este tema hace dos semanas. Quería preguntarte en qué quedó la construcción del mega shopping.
M.R.: Primero quiero destacar que Gustavo, en su carácter de asesor legislativo de Pablo Bergel, presenció virtualmente los hechos del otro día y el propio Pablo Bergel, más allá de haberse solidarizado conmigo, se ofreció como testigo en la causa.
El tema del shopping de Caballito tiene dos aspectos, uno tiene que ver con la zona, la comuna 6 que está completamente saturada de construcciones, que ha sido objeto de torres enormes y emprendimientos que han llevado al colapso eléctrico, de las cloacas y otros servicios públicos, y donde aparte también hay una carencia de espacios verdes. Entonces, en función de esto los vecinos han reclamado y presentado un proyecto para que en esos terrenos ferroviarios se haga un parque público.
Ese es un aspecto, el otro son las condiciones irregulares en las cuales se transfirió este predio donde el grupo IRSA quiere hacer el shopping, supuestamente se lo compró a la quiebra del club Ferrocarril Oeste, el club lo tiene que haber recibido del Estado Nacional, pero, ¿dónde está la ley nacional que autoriza la trasferencia de esas tierras? Es un punto oscuro que tiene que ser investigado y así lo reclamamos en la Legislatura.
M.H.: Marcelo, yo veo que estás mencionando una gran cantidad de negocios inmobiliarios, por un lado me estás hablando del Golf, por otro lado del mega shopping, porque la idea es que se transforme en el shopping más grande de la Argentina, no estamos hablando de una obra pequeña, inclusive yo le señalaba a Gustavo que había visto los carteles de CAME oponiéndose porque perjudica a los comerciantes de la zona. Estamos hablando de privatización de tierras en Lugano y Soldati, y esto lo vinculás al proyecto que ha hecho el macrismo para el canje de deuda de la Ciudad de Buenos Aires que es significativa.
M.R.: Ese fue otro de los temas que se debatió en la sesión del jueves, creo que ahí fue donde tuve la intervención más fuerte, porque lo que se vota en la Legislatura es lo siguiente, el macrismo presenta un proyecto que dice “nosotros, el PRO, tenemos que pagar U$S 500 millones de vencimiento de deuda en abril de 2015, entonces sacamos una ley que nos habilite a poder refinanciar esa deuda, es decir, canjear esos títulos de deuda por otros que venzan más adelante.” Fíjense la simetría con el canje de deuda de Kicillof, aparentemente tan enfrentados, pero Macri quiere llevar adelante un canje de deuda similar al que intenta Kicillof, ahora, fijate la irresponsabilidad, se vota esta habilitación para hacer un canje de deuda que Kicillof no pudo, porque las condiciones del mercado internacional y la propia Argentina no le permitieron avanzar exitosamente en ese canje. Entonces, el macrismo consigue el cheque en blanco de su bloque y de algunos opositores para poder avanzar en ese canje de deuda. Renglón siguiente, se vota el presupuesto que supone el éxito del canje de deuda, es decir, es como si tuvieras una deuda, organizás tus vacaciones en la Isla Margarita, parecería que tenés el dinero, pero no, lo que pasa es que tenés una deuda y suponés que vas a ir a ver a tu acreedor, vas a ir al banco y te va a ir bien, entonces por eso vas y comprás el pasaje a la Isla Margarita, sos un irresponsable.
Entonces, en cuanto al tema de la deuda les dije que estaban en el horno, porque salen a una refinanciación en un momento en el que el mundo no quiere títulos de los países emergentes.
Cuando votaron el presupuesto les dije que estaban votando una ficción, porque suponen que no van a tener que erogar esta deuda de casi U$S 500 millones cuando todavía no han resuelto el problema. Ahora, tal vez todo esto los haya incomodado.
M.H.: Hay un detalle que me llama la atención, porque vos mencionás que la principal garantía de repago estará dada por los ingresos extraordinarios de la enajenación o concesión de tierras.
M.R.: Claro, ahí aparece el “Vaca Muerta” de la Ciudad, es decir, así como hay un Vaca Muerta que opera como garantía sobre el futuro de las operaciones de la deuda nacional, el remate de tierras públicas es el soporte de estas operaciones de en la Ciudad, entonces, insisto en la similitud y simetría entre la política del macrismo y la política del kirchnerismo, aunque aparezcan todo el tiempo enfrentados.
M.H.: Marcelo, para cerrar, ¿qué pasó con tu proyecto de las seis horas para las enfermeras?
M.R.: El proyecto tuvo primero un espaldarazo extraordinario, resulta que la Legislatura para de alguna manera mostrar una apertura o que vía internet la población se puede pronunciar, organizó una consulta por redes sociales y le ofreció a todos los bloques que postularan sus proyectos, en nuestro caso postulamos el de las seis horas de enfermería y resultó el más votado en dos oportunidades, por supuesto, por muchos trabajadores y ciudadanos que lo apoyaron, pero también por una movilización en los hospitales donde los enfermeros se juntaban para votarlo, y esto dio un espaldarazo tal que la Comisión de Salud de la Legislatura, que venía recelando del proyecto y cajoneándolo, terminó incluyéndolo en el temario y ahora lo estamos discutiendo en la Comisión de Salud.
M.H.: O sea que puede salir aprobado.
M.R.: Por supuesto es un logro importante y el año que viene se va a transformar en nuestra punta de lanza en la Legislatura.
M.H.: O sea que quedaría para el año que viene.
M.R.: En febrero voy a hacer una gira por todos los hospitales de la Ciudad para buscar un respaldo fuerte de los enfermeros y preparar incluso movilizaciones a la Legislatura.
M.H.: Y algo de experiencia tenés en esto, porque recuerdo que cuando se aprobaron las seis horas para los trabajadores del subte eras asesor de Jorge Altamira.
M.R.: Así es, conozco el problema de la insalubridad y ya empecé a tener debates con algunos diputados del PRO y vamos a ir con todo sobre este tema el año que viene.
M.H.: Entonces te vamos a invitar nuevamente, entre otras cosas, para conversar en profundidad sobre esta iniciativa. Por último, despedirte por este año, a mí me gusta mucho el trabajo legislativo que estás haciendo y lo sigo muy de cerca, por eso te invité para ponernos al día de tu gestión que considero un trabajo muy serio con posiciones muy fundadas. Muchas veces dicen que la izquierda siempre está en contra de todo, puede ser, pero las posiciones de Marcelo Ramal tienen una sólida fundamentación y eso es muy importante. Además, está el tema de que hayas elaborado el proyecto más votado por la ciudadanía, porque hubo una compulsa pública que le dio un aval y ese es un lindo cierre para la labor legislativa que has encarado este año en representación del Frente de Izquierda y los Trabajadores, tengo entendido, en coordinación con Laura Marrone y Del Corro, los otros legisladores que te acompañan.
Mario Hernandez
El imperio del consumo

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.
El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.
«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».
Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.
El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad grave» ha crecido casi un 30% entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos 16 años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, la diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.
Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald’s, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.
El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald’s no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald’s dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald’s de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.
Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald’s viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restaurante de Montreal en Canadá: el restaurante cerró. Pero en el 98, otros empleados e McDonald’s, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.
Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.
Los expertos saben convertir las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, tanto mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?
El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente en la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.
Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a 7.000 años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiende en las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.
Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?
El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.
El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.
La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad; las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.
Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error que se debe corregir, ni un defecto que se debe superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar un shopping center del tamaño del planeta.
Eduardo Galeano
“Operativo contra la serpiente roja del Paraná”
Un viaje hacia las utopías revolucionarias (CLXXVIII)
Esta fue la denominación que le diera el gobierno de María Estela Martínez de Perón a un gran operativo represivo realizado por fuerzas de seguridad federales, con la participación del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, que contara con el respaldo de la fracción burguesa del peronismo y el beneplácito absoluto de la burocracia sindical.
Se trataba de descabezar a los cuerpos de delegados y a las direcciones obreras elegidas democráticamente por las bases que lideraban la oposición al plan económico diseñado por el Ministro de Economía Alfredo Gómez Morales.
Este comenzó el 20 de marzo de aquel año 75 y abarcaba todo el cordón industrial de las riberas del Paraná que se extendía desde Rosario hasta Zarate e incluía, lógicamente, a San Nicolás, Villa Constitución y San Lorenzo.
En Villa la dirigencia de la UOM intentaba, con esta represión, intervenir la Seccional y garantizarle a la patronal de Acindar que pudieran mantener la super explotación de los trabajadores de la planta; con la que pretendían obtener ganancias fabulosas.
La represión estuvo a cargo de 4000 efectivos de Gendarmería, Policía Federal, Prefectura y Policía de la provincia de Santa Fe.
En la primera noche detuvieron más de 200 delegados entre los que estaba la totalidad de la Comisión Directiva de la Seccional de Villa Constitución.
Las listas fueron confeccionadas por las patronales y por la dirigencia nacional de la UOM, encabezada por Lorenzo Miguel.
La respuesta obrera no se hizo esperar.
Los operarios, en asambleas multitudinarias, decidieron ocupar las plantas fabriles.
La medida contó con el apoyo total de la población y de los comerciantes que cerraron sus establecimientos y paralizaron su actividad; en rechazo a la política represiva decidida en la Casa Rosada. .
Las organizaciones revolucionarias –Montoneros-ERP y Organización Comunista “ Poder Obrero” –garantizaron la autodefensa armada.
El comando represivo articuló métodos para estatales y la Triple A. comenzó a amenazar a los familiares de los delegados, que estaban encarcelados, para sembrar el terror.
Por su lado los ocupantes de las fábricas rodearon las mismas con tanques llenos de nafta para prenderles fuego en caso de que fueran atacados.
La tensión iba en aumento. Escenas similares se vivían en el cordón industrial de Rosario, en Somisa, en Dalmine Siderca y en empresas del gran Buenos Aires que se sumaron a la protesta.
En Alpargatas, el cuerpo de delegados de esta, decidió cortar la ruta y distribuir volantes; denunciando la complicidad de la CGT oficialista con el régimen.
Los compañeros de Montoneros ejecutaron, en esos días, al Sub Jefe de la Policía de Santa Fe, Telémaco Ojeda; responsable de detenciones y tratos crueles y aberrantes aplicados a dirigentes de base del movimiento obrero.
Esta acción generó polémicas al interior del movimiento huelguístico ya que los militantes del Partido Socialista de los Trabajadores, que suscribían una postura reformista y contraria a la lucha armada, intentaron que la asamblea de los trabajadores de Acindar, Metcom y Vilber condenara la acción de los revolucionarios.
La respuesta de compañeros, alineados en las organizaciones guevaristas, y el prontuario del represor, hicieron que la mayoría rechazara la moción del PST.
Días antes de que se armara este escenario que ratificaba, una vez más, qué este gobierno respondía a los intereses de las clases dominantes, llevamos a cabo un encuentro nacional del Frente Antimperialista y por el Socialismo en un convento de sacerdotes franciscanos que había conseguido Miguel Ramondetti; que estaba ubicado en la provincia de Buenos Aires.
En el mismo participaron delegados de todo el país, y de las organizaciones que conformaban la alianza.
Por el PRT concurrió un integrante del Buro Politico, al que conocí en esa oportunidad, y que me dio una buena impresión, ya que sostuvo posturas que contemplaban la necesaria unidad, en la diversidad, que reclamaba este difícil momento de nuestra historia moderna.
Se trataba de Luis Matini, que había militado junto Silvio Frondizi en el grupo Praxis el que, por su extracción obrera, contemplaba fraternalmente a los compañeros que proveníamos del peronismo o a los que seguían en el Movimiento.
En la reunión me enteré que ese apelativo o “nombre de guerra “ se lo había puesto un extraordinario combatiente guevarista; asesinado el año anterior por la policía federal :Guillermo Perez.
Este, en el momento en que fuera abatido, era el “compañero de vida “ de mi hermana Susana e integraba el Comité Militar del Partido.
Le adjudicó el seudónimo en el V- Congreso en el que se fundara el Ejército Revolucionario del Pueblo, porque Luis estaba, permanentemente, tomando mate.
Los informes de las diferentes regionales daban cuenta de un clima de represión legal y paraestatal que reducía los espacios democráticos y hacían que fuera, absolutamente imposible, que repitiéramos un Congreso similar a los que habíamos llevado a cabo anteriormente en Tucumán, en el Chaco y en Rosario; con participaciones masivas de militantes y simpatizantes.
Alicia Eguren insistió que, pese a ello, era necesario que no nos dejáramos empujar a la clandestinidad y que siguiéramos recorriendo caminos alternativos para mantener la actividad y el contacto con las masas.
Se aprobó un documento condenando el plan económico y reiterando el llamado a construir un amplio frente antifascista.
Al finalizar el conclave tuve la sensación de que las expectativas esperanzadoras de nuestra querida “Rosa Luxemburgo” se iban alejando de la realidad y que la represión nos estaba aislando del conjunto de la sociedad; reduciéndonos a una actividad de “aparato” que había que romper.
En esa vorágine de avances y retrocesos logré que un grupo de compañeros de la Juventud Peronista de Avellaneda, que integraban el FAS, se incorporaran al Partido y al ERP.
Entre los mismos estaba una compañera abogada “Paula” con la que forme un equipo con la tarea de preparar los encuentros con dirigentes políticos democráticos, con los que teníamos una fluida relación.
En el marco de la confrontación que se vivía en las Riberas del Paraná se planteó la posibilidad de realizar un gran acto en Villa Constitución de solidaridad con los trabajadores en conflicto que habían desocupado las plantas; pero mantenían un paro por tiempo indeterminado.
Estos organizaron Comités de apoyo y resistencia en los barrios dificultando la acción de los represores y obteniendo un gran respaldo de la población.
El compañero Luis Segovia, que era el único que había eludido la detención y se mantenía clandestino, le planteo a la dirección del Partido que sería bueno que yo participara como orador del referido acto; ya que los trabajadores recordaban la solidaridad y el apoyo que había desplegado el diario “El Mundo”, en febrero de 1974.
Alberto me lo propuso y no dudé que debía viajar.
Había un problema mis documentos estaban a nombre de Luis Velez y haría uso de la palabra con mi nombre legal.
Sin titubear y con el convencimiento de que en ese lugar se daba una de las batallas por la Liberación Nacional y Social que protagonizaban los obreros y las organizaciones revolucionarias guevaristas y del peronismo revolucionario; empecé a organizar mi viaje.
Paula se ofrecio a acompañarme ya que si me detenían podía intervenir en mi defensa; dada su condición de abogada.
Esta formidable confrontación que libraban los trabajadores en oposición a un modelo económico que pretendía acomodarnos al rol que, conforme a la división internacional del trabajo, nos adjudicara el Consenso de Washington; se daba en un contexto internacional particular.
En esos días, de abril del 75, se libraban los últimos combates en las puertas de Saigón entre los combatientes del Viecong y el ejército títere con asesores estadounidenses.
Los Estados Unidos, en esa invasión de mas de 550 mil marines, destruyeron el 70 % de los poblados del Norte, inutilizaron 10 millones de hectáreas de tierras fértiles y descargaron más toneladas de bombas que en la Segunda Guerra, pese a lo cual no pudieron doblegar al heroico pueblo vietnamita.
Este ejemplo fortalecía a los trabajadores y a los revolucionarios argentinos y alimentaba la idea de que la Revolución era posible. -
¿Qué pasó en aquél acto? ¿Cómo se produjo la llegada de Celestino Rodrigo el Ministerio de Economía? Estos y otros temas abordaremos en nuestra próxima nota.
Manuel Justo Gaggero, Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.
Esta fue la denominación que le diera el gobierno de María Estela Martínez de Perón a un gran operativo represivo realizado por fuerzas de seguridad federales, con la participación del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, que contara con el respaldo de la fracción burguesa del peronismo y el beneplácito absoluto de la burocracia sindical.
Se trataba de descabezar a los cuerpos de delegados y a las direcciones obreras elegidas democráticamente por las bases que lideraban la oposición al plan económico diseñado por el Ministro de Economía Alfredo Gómez Morales.
Este comenzó el 20 de marzo de aquel año 75 y abarcaba todo el cordón industrial de las riberas del Paraná que se extendía desde Rosario hasta Zarate e incluía, lógicamente, a San Nicolás, Villa Constitución y San Lorenzo.
En Villa la dirigencia de la UOM intentaba, con esta represión, intervenir la Seccional y garantizarle a la patronal de Acindar que pudieran mantener la super explotación de los trabajadores de la planta; con la que pretendían obtener ganancias fabulosas.
La represión estuvo a cargo de 4000 efectivos de Gendarmería, Policía Federal, Prefectura y Policía de la provincia de Santa Fe.
En la primera noche detuvieron más de 200 delegados entre los que estaba la totalidad de la Comisión Directiva de la Seccional de Villa Constitución.
Las listas fueron confeccionadas por las patronales y por la dirigencia nacional de la UOM, encabezada por Lorenzo Miguel.
La respuesta obrera no se hizo esperar.
Los operarios, en asambleas multitudinarias, decidieron ocupar las plantas fabriles.
La medida contó con el apoyo total de la población y de los comerciantes que cerraron sus establecimientos y paralizaron su actividad; en rechazo a la política represiva decidida en la Casa Rosada. .
Las organizaciones revolucionarias –Montoneros-ERP y Organización Comunista “ Poder Obrero” –garantizaron la autodefensa armada.
El comando represivo articuló métodos para estatales y la Triple A. comenzó a amenazar a los familiares de los delegados, que estaban encarcelados, para sembrar el terror.
Por su lado los ocupantes de las fábricas rodearon las mismas con tanques llenos de nafta para prenderles fuego en caso de que fueran atacados.
La tensión iba en aumento. Escenas similares se vivían en el cordón industrial de Rosario, en Somisa, en Dalmine Siderca y en empresas del gran Buenos Aires que se sumaron a la protesta.
En Alpargatas, el cuerpo de delegados de esta, decidió cortar la ruta y distribuir volantes; denunciando la complicidad de la CGT oficialista con el régimen.
Los compañeros de Montoneros ejecutaron, en esos días, al Sub Jefe de la Policía de Santa Fe, Telémaco Ojeda; responsable de detenciones y tratos crueles y aberrantes aplicados a dirigentes de base del movimiento obrero.
Esta acción generó polémicas al interior del movimiento huelguístico ya que los militantes del Partido Socialista de los Trabajadores, que suscribían una postura reformista y contraria a la lucha armada, intentaron que la asamblea de los trabajadores de Acindar, Metcom y Vilber condenara la acción de los revolucionarios.
La respuesta de compañeros, alineados en las organizaciones guevaristas, y el prontuario del represor, hicieron que la mayoría rechazara la moción del PST.
Días antes de que se armara este escenario que ratificaba, una vez más, qué este gobierno respondía a los intereses de las clases dominantes, llevamos a cabo un encuentro nacional del Frente Antimperialista y por el Socialismo en un convento de sacerdotes franciscanos que había conseguido Miguel Ramondetti; que estaba ubicado en la provincia de Buenos Aires.
En el mismo participaron delegados de todo el país, y de las organizaciones que conformaban la alianza.
Por el PRT concurrió un integrante del Buro Politico, al que conocí en esa oportunidad, y que me dio una buena impresión, ya que sostuvo posturas que contemplaban la necesaria unidad, en la diversidad, que reclamaba este difícil momento de nuestra historia moderna.
Se trataba de Luis Matini, que había militado junto Silvio Frondizi en el grupo Praxis el que, por su extracción obrera, contemplaba fraternalmente a los compañeros que proveníamos del peronismo o a los que seguían en el Movimiento.
En la reunión me enteré que ese apelativo o “nombre de guerra “ se lo había puesto un extraordinario combatiente guevarista; asesinado el año anterior por la policía federal :Guillermo Perez.
Este, en el momento en que fuera abatido, era el “compañero de vida “ de mi hermana Susana e integraba el Comité Militar del Partido.
Le adjudicó el seudónimo en el V- Congreso en el que se fundara el Ejército Revolucionario del Pueblo, porque Luis estaba, permanentemente, tomando mate.
Los informes de las diferentes regionales daban cuenta de un clima de represión legal y paraestatal que reducía los espacios democráticos y hacían que fuera, absolutamente imposible, que repitiéramos un Congreso similar a los que habíamos llevado a cabo anteriormente en Tucumán, en el Chaco y en Rosario; con participaciones masivas de militantes y simpatizantes.
Alicia Eguren insistió que, pese a ello, era necesario que no nos dejáramos empujar a la clandestinidad y que siguiéramos recorriendo caminos alternativos para mantener la actividad y el contacto con las masas.
Se aprobó un documento condenando el plan económico y reiterando el llamado a construir un amplio frente antifascista.
Al finalizar el conclave tuve la sensación de que las expectativas esperanzadoras de nuestra querida “Rosa Luxemburgo” se iban alejando de la realidad y que la represión nos estaba aislando del conjunto de la sociedad; reduciéndonos a una actividad de “aparato” que había que romper.
En esa vorágine de avances y retrocesos logré que un grupo de compañeros de la Juventud Peronista de Avellaneda, que integraban el FAS, se incorporaran al Partido y al ERP.
Entre los mismos estaba una compañera abogada “Paula” con la que forme un equipo con la tarea de preparar los encuentros con dirigentes políticos democráticos, con los que teníamos una fluida relación.
En el marco de la confrontación que se vivía en las Riberas del Paraná se planteó la posibilidad de realizar un gran acto en Villa Constitución de solidaridad con los trabajadores en conflicto que habían desocupado las plantas; pero mantenían un paro por tiempo indeterminado.
Estos organizaron Comités de apoyo y resistencia en los barrios dificultando la acción de los represores y obteniendo un gran respaldo de la población.
El compañero Luis Segovia, que era el único que había eludido la detención y se mantenía clandestino, le planteo a la dirección del Partido que sería bueno que yo participara como orador del referido acto; ya que los trabajadores recordaban la solidaridad y el apoyo que había desplegado el diario “El Mundo”, en febrero de 1974.
Alberto me lo propuso y no dudé que debía viajar.
Había un problema mis documentos estaban a nombre de Luis Velez y haría uso de la palabra con mi nombre legal.
Sin titubear y con el convencimiento de que en ese lugar se daba una de las batallas por la Liberación Nacional y Social que protagonizaban los obreros y las organizaciones revolucionarias guevaristas y del peronismo revolucionario; empecé a organizar mi viaje.
Paula se ofrecio a acompañarme ya que si me detenían podía intervenir en mi defensa; dada su condición de abogada.
Esta formidable confrontación que libraban los trabajadores en oposición a un modelo económico que pretendía acomodarnos al rol que, conforme a la división internacional del trabajo, nos adjudicara el Consenso de Washington; se daba en un contexto internacional particular.
En esos días, de abril del 75, se libraban los últimos combates en las puertas de Saigón entre los combatientes del Viecong y el ejército títere con asesores estadounidenses.
Los Estados Unidos, en esa invasión de mas de 550 mil marines, destruyeron el 70 % de los poblados del Norte, inutilizaron 10 millones de hectáreas de tierras fértiles y descargaron más toneladas de bombas que en la Segunda Guerra, pese a lo cual no pudieron doblegar al heroico pueblo vietnamita.
Este ejemplo fortalecía a los trabajadores y a los revolucionarios argentinos y alimentaba la idea de que la Revolución era posible. -
¿Qué pasó en aquél acto? ¿Cómo se produjo la llegada de Celestino Rodrigo el Ministerio de Economía? Estos y otros temas abordaremos en nuestra próxima nota.
Manuel Justo Gaggero, Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.
jueves, 25 de diciembre de 2014
“Buenos muchachos” (la historia negra de la burocracia del SMATA)

Esta investigación fue publicada originalmente en el portal del Partido de los Trabajadores Socialistas (www.pts.org.ar). La publicamos para los lectores de La Izquierda Diario porque da un panorama completo, histórico y actual del prontuario de la burocracia sindical del sindicato SMATA. Conocer esta trayectoria es importante cuando los trabajadores de Lear acaban de obtener un gran triunfo, mientras siguen enfrentando el contubernio entre la mafia del SMATA y las patronales, que el mismo día del triunfo de la reinstalación de los despedidos liberaba a su patota dentro de la empresa, para hostigar a los compañeros reincorporados.
I PARTE
Los luchadores mecánicos de hoy los conocen. Son los que se llevan de maravilla con los gerentes y verduguean a los obreros. Los que echaron a delegados de base como Hernán Puddu por no querer firmar los despidos en Iveco, y golpearon a los activistas opositores en VW Córdoba. Los que quisieron patotear y barrer al activismo en Lear.
Los que les pegaron a los mecánicos que fueron a volantear VW Pacheco en solidaridad con los obreros de Gestamp, y quieren expulsar a los delegados que sí se solidarizaron. Los que hicieron fraude y apretaron a los candidatos independientes en General Motors. Los que cada vez que amaga una crisis te dicen “muchachos, hay que ajustarse”.
Y son los que sacaron una solicitada que les dice a los obreros de Gestamp que piden su reincorporación que “la representatividad de los trabajadores no se logra abrazándose a una columna”, y a las organizaciones de izquierda que los apoyamos, y a sus diputados, que “incentivan el ejercicio anárquico de imponer representación a través de la coacción de los trabajadores”. Porque para el SMATA, “ser revolucionario o no, de izquierda o no, no es la discusión. Gracias a Dios, vivimos en una nación que permite a todos sus ciudadanos expresarse libremente” (¿!). Sin vergüenza, invitan al debate, y repudian “el autoritarismo y la anarquía”. Finaliza la costosa solicitada reclamando “determinar claramente donde termina un reclamo y empieza un delito”, y pidiendo a “todos los entes que correspondan que PONGAN UN VISO DE RACIONALIDAD Y JUSTICIA A ESTA SITUACIÓN” (el subrayado pertenece a Pignanelli). En criollo: piden un juez que trate a los obreros despedidos como criminales, y un gobierno que ordene la represión.
Si la solicitada guarda las formas castrenses, en los diálogos radiales los dirigentes del SMATA se desbocan: “Nosotros no defendemos ni vagos ni ladrones”, “que se dejen de hinchar las pelotas”, para terminar amenazando a las organizaciones de izquierda y los despedidos que quieran reingresar a Gestamp. Para eso el SMATA estuvo alistando sus patotas estos días.
Pero nada de esto puede sorprender, por lo menos para quien conozca un poco su historia. No es un problema de “tipos malos”. La Verde del Smata es un buen ejemplo de la burocracia sindical: una patota vendida a los empresarios y el gobierno.
Los sindicatos “de Perón”
El SMATA se fundó en la década del 40, y como todos los gremios de esa época, se ajustó al modelo sindical que proponía el General Perón: el movimiento obrero obtenía ciertas concesiones, pero a costa de que sus organizaciones se burocratizaran. Los “dirigentes” se independizaban cada vez más de sus bases, al mismo tiempo que se subordinaban más al partido peronista y al Estado. “Los sindicatos son de Perón” era la máxima del SMATA, y de toda la burocracia.
Bajo ese modelo llegó el SMATA al ascenso obrero de los años 60/70. Y ese modelo empezó a crujir: los trabajadores enfrentaban a los patrones y también a los gobiernos, la mayoría militares. Y como parte de esas peleas, elegían a delegados combativos y comisiones internas que no respondían a la burocracia: la izquierda ganaba peso en las grandes automotrices de Córdoba y el Gran Buenos Aires.
Sitrac, Sitram, Fiat, Perkins, Ika-Renault, Peugeot, General Motors. En todas ellas los trabajadores elegían a delegados de base clasistas para discutir a las patronales las condiciones de trabajo y los ritmos de producción, decidían en asambleas, emprendían conflictos durísimos que incluían tomas, rehenes y enfrentamientos con la policía, se aliaban a trabajadores de otros gremios y a estudiantes combativos.
Pero si los trabajadores avanzaban en su conciencia y elegían a delegados combativos y de izquierda para ser representados, la burocracia también se preparaba, a su manera, para enfrentar ese ascenso.
Cualquier general les venía bien
En 1968 se queda con la dirección del gremio la dupla conducida por Dirk Henry Kloosterman y José Rodríguez, con la lista Azul y Blanca. No eran justamente hombres de manos curtidas por los fierros. Kloosterman era “toma-tiempos” en Iafa-Peugeot. Se sabe que los trabajadores no miran con buenos ojos a los sujetos que elige la patronal para controlar los ritmos de trabajo (y aumentarlos). El “Gordo” Rodríguez, su lugarteniente, era contador auxiliar (por su título de perito contable), en la Deutz. Meta cronómetro y calculadora – nunca una soldadora – se quedaron con el gremio.
Kloosterman se convirtió rápidamente en uno de los dirigentes sindicales “participacionistas” que apoyaban la dictadura del General Onganía. En acuerdo con las empresas y los milicos, se dedicaba a perseguir opositores. Cada conflicto que ocurrió durante su mandato terminó con cientos de despidos: General Motors, Mercedes Benz, Peugeot, Citroen. Y casualmente, como sucede hoy, buena parte de los despedidos eran los “activistas”, los “opositores”. Había hecho suyas las palabras de Augusto Timoteo Vandor: el que molesta en la fábrica, molesta al sindicato; y el que molesta al sindicato, molesta en la fábrica.
Pero después del Cordobazo, el Viborazo y el Rosariazo, las grandes gestas obreras que cercaron a la dictadura, miles de trabajadores abrazaban una militancia sindical y política que empezaba a cuestionar no sólo a los militares, sino a todo el orden capitalista. La burocracia jugaba su nueva carta.
El 23 de mayo de 1973, dos días antes de la asunción de Héctor Cámpora, un comando de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) mataba a Kloosterman en La Plata. La guerrilla peronista había optado por embarcarse en una "guerra de bolsillo" con la derecha y la burocracia sindical. Otros secretarios generales traidores caerían bajo las balas de la guerrilla. Esas acciones no tenían por objetivo desarrollar la auto-organización obrera para sacarse de encima la odiada burocracia (e incluyera la autodefensa contra los grupos de choque), ni mucho menos la independencia política de los trabajadores. La burocracia traidora no solo veía temblar sus privilegios sino su vida. La derecha y la burocracia, impulsadas más tarde por Perón y luego Isabel como bandas paraestatales, aprovecharían la situación no sólo para perseguir y asesinar a militantes de la izquierda peronista, sino también a delegados y activistas obreros.
Eran momentos de radicalización política, y el General había regresado como anteúltima carta de la burguesía para “imponer orden” y evitar un ascenso revolucionario.
Los pistoleros del SMATA en la masacre de Ezeiza
En ese panorama, Perón regresaba al país para intentar desviar el ascenso obrero.
La burocracia sindical sería uno de los principales pilares de ese plan. Lo dejó claro cuando, en junio de 1973, el General llegaba a Ezeiza y su movimiento le organizó un acto. Ese día la derecha peronista – integrada por policías, integrantes del Comando de Organización y la patota sindical – disparó contra miles de manifestantes que llegaban con las columnas de la izquierda peronista. Hubo decenas de muertos.
El SMATA estuvo esa tarde en Ezeiza: su grupo de choque estaba a la izquierda del palco, bajo las órdenes del pistolero Adalberto Orbiso. Según la documentada investigación de Horacio Verbitsky, “el puente estaba en poder de compactos grupos del SMATA”, que además tenía asignada la custodia de las postas sanitarias, junto a la UOM. Las armas largas que usó el SMATA habían llegado desde Lomas de Zamora. Días después, la conducción sacó una solicitada donde felicitaba a sus hombres por “haber logrado un puesto de avanzada” y “su valentía ante la agresión” (Verbitsky, “Ezeiza”).
Ataque a los combativos mecánicos cordobeses
Llegaron las elecciones de 1973. A pesar de que Héctor Cámpora les parecía “medio zurdo”, el SMATA terminó apoyando su candidatura. No sólo gastó millones de pesos en apoyar al candidato, sino que se dedicó a perseguir a los delegados y trabajadores que no votaban la fórmula peronista.
Es el caso de René Salamanca. Como dirigente de la combativa Lista Marrón había ganado la seccional Córdoba del SMATA. Los mecánicos habían sido protagonistas del Cordobazo y el Viborazo, y eran vanguardia en la lucha contra los planes de las patronales y los gobiernos de turno. Kloosterman y Rodríguez no toleraban semejante desafío. Por eso, aprovecharon el rechazo de la conducción cordobesa a la fórmula peronista (y el voto de muchos obreros a candidatos de izquierda), para intervenirla.
Ni por desconocer un plan de lucha ni por arreglar con una patronal: la seccional sería intervenida por “propiciar públicamente el VOTO EN BLANCO, durante toda la campaña electoral previa al 11 de marzo de 1973, (…) colocándose de esa manera directamente en contra del General Perón”. (SMATA: Memoria y balance 1973).
Si los argumentos eran insólitos, el interventor ya sería siniestro: el mismo Adalberto Orbiso que había liderado a los francotiradores del SMATA en Ezeiza. Quien intentara erradicar al sindicalismo de izquierda de las automotrices cordobesas sería “un hombre ligado a la Triple A de Lopez Rega, luego a las bandas parapoliciales en la última dictadura militar” (Infonews, octubre 2013). Sus hombres no arrancaron bien: la primera volanteada en las fábricas terminó con varios burócratas hospitalizados y cinco remises incendiados. Pero Orbiso mantendría la intervención con la colaboración de los gerentes y la policía cordobesa, y varios obreros mecánicos serían asesinados por la derecha peronista y luego los milicos.
Paréntesis: hoy Orbiso sigue caminando tranquilo, como militante del Frente Renovador de Sergio Massa en Morón.
Un llamado al “escarmiento”
La derechización del gobierno del General Perón, crecía al ritmo de la desilusión del pueblo que lo había votado y el avance de las tendencias combativas y de izquierda en los sindicatos. El Pacto Social – un congelamiento de precios y salarios acordado con la CGT y las cámaras patronales – hacía agua por todos lados. El gobierno peronista cada vez podía contener menos, entonces buscaba poner orden con las fuerzas de seguridad y las bandas para-estatales. Otra vez, el SMATA decía desembocada lo que pensaba:
“No vamos a esperar más sentados que la traición y la contrarrevolución marxista destruya nuestro pueblo. Estamos dispuestos a darles batalla en todo el país, estén donde estén, en las fábricas, seccionales, talleres, etcétera, y con la movilización activa de los mecánicos auténticos, que sólo reconocen una bandera, la Azul y Blanca, y un líder, el Teniente General Juan Domingo Perón y una Doctrina, la Justicialista, SMATA eliminará para siempre de nuestras filas a quienes han actuado y actuarán al servicio de la anarquía internacional con apoyo de adentro y afuera.” (Revista Avance, enero de 1974).
La muerte de Perón terminaría de desatar la cacería de militantes por parte de las bandas de la derecha peronista, financiadas desde el Estado y la CGT. Como había anticipado el general en el discurso del 1 de mayo, “iba a tronar el escarmiento”.
Ford: preparando el genocidio
En la Zona Norte del Gran Buenos Aires, los sectores combativos habían ganado los cuerpos de delegados y las comisiones internas de importantes fábricas. Estas organizaciones de base ponen en pie las Coordinadoras Interfabriles, un desafío a la conducción peronista de los sindicatos. Como parte de la pelea contra el Pacto Social y por las paritarias de 1975, surge un proceso que derivaría en los meses de junio y julio de 1975 en las primeras huelgas generales contra un gobierno peronista: las huelgas contra el plan económico conocido como Rodrigazo. El SMATA se ve desbordado, incluso en fábricas donde la mayoría de los delegados eran “verdes”, como Ford. Allí las asambleas obreras se oponen al aumento pactado por la directiva, inician una huelga, y se movilizan por la AU Panamericana. La Ford, el SMATA y el gobierno declaran ilegal la huelga, y despiden a 300 trabajadores. Como hacen ahora, eran “casualmente” los activistas, los más luchadores.
El “Gordo” Rodríguez explica el motivo: “Acá hemos dicho que nadie saca los pies del plato, pero hay una fábrica, Ford, que sacó los pies del plato. (...) La huelga de Ford es ilegal porque el Consejo Directivo no la respeta” (declaraciones julio de 1975).
Parecen los mismos argumentos que repiten hoy ante cada reclamo obrero que supera al SMATA…
Los mecánicos de Ford eran parte del sindicalismo combativo, y le discutían a la empresa las condiciones de trabajo. “Los Falcon se vendían como caramelo. Nosotros tomábamos la velocidad de las líneas y eso a Ford le molestaba. Ford quería producir, producir y producir. Eso era un matadero”, cuenta Pedro Troianni, ex delegado de la automotriz yanqui. Por rebelarse contra la prepotencia patronal, los obreros y sus delegados serían atacados primero por el SMATA y el gobierno, luego por la dictadura. Dentro de la misma planta funcionó, después del golpe, un Centro Clandestino de Detención, donde torturaban a los que habían “sacado los pies del plato”.
El SMATA lo sabía. Peor aún: recaudó dinero para los obreros secuestrados pero como cuenta el mismo Troianni “nosotros nunca vimos un peso”.
Las listas negras de Rodríguez, el ministro de Trabajo y Mercedes Benz
Otro caso, profundamente investigado, es la complicidad del SMATA con la persecución y posterior desaparición de 14 delegados y trabajadores de Mercedes Benz, en González Catán. Todo se desencadenó durante las negociaciones salariales de 1975. Como la comisión interna ya había sido intervenida por la burocracia, los trabajadores eligieron en asamblea sus delegados paritarios, a los que llamaron “La comisión de los 9”.
El 4 de noviembre de 1975 Smata envió una carta al ministro de Justicia, firmada por Rodríguez que comienza planteando que “cuando los trabajadores argentinos han postergado sus legítimos requerimientos y nuestros soldados, hijos del pueblo, se inmolan a diario en la lucha contra la subversión, una empresa extranjera se ha permitido pactar con la delincuencia asesina y sidociadora (sic)”. El “pacto” eran en realidad los puntos que los obreros y sus delegados habían conseguido con la lucha.
Pero para Rodríguez ellos eran “un grupo de provocadores aliados de la sedición que ha hecho de Mercedes Benz Argentina SA su aguantadero”.
Los acuerdos de la empresa con el sindicato, para echar a los activistas, fueron descubiertos años después por la periodista alemana Gaby Weber, y la empresa terminó reconociendo un pacto con el Ministro de Trabajo Carlos Ruckauf (PJ) y José Rodríguez (SMATA), para echar a 115 trabajadores que impulsaban los reclamos. 14 de aquellos trabajadores serían desaparecidos durante la dictadura. Tras los despidos y desapariciones la empresa aumentó su productividad un 30%. Cuando le preguntaron a un ex gerente si el motivo de ese aumento había sido la “limpieza” del activismo, respondió “Y…milagros no hay”, una frase que sirvió como título del excelente documental de Weber.
Ricardo Pignanelli trabajó en Mercedes. Lo recuerda Eduardo Fachal, ex delegado de la planta de González Catán por aquellos años, “hoy 2014 otro ‘gordo’ del Smata, Ricardo Pignanelli, justamente trabajador de Mercedes-Benz, pero que no surgió de esa luchas de 1975 sino de la represión posterior dentro de la fábrica y que nunca se acordó ni hizo nada por sus compañeros desaparecidos, al igual que Rodriguez acusa al PO y al PTS (¿los nuevos prohijados?) de ser los responsables del conflicto (nunca la patronal) en Gestamp. Amenaza con el desalojo de la fabrica (¿una nueva carta pidiendo más despidos?). Si pudiera llamaría a los militares, golpearía los cuarteles, pidiendo nuevos desparecidos”.
Otra de las denuncias judiciales asegura que gerentes de la multinacional alemanda se apropiaron de bebés nacidos en cautiverio. ¿Será por eso que habla con tanto odio y desprecio por las nietas de desaparecidos que apoyan a los obreros de Gestamp?
Lucrando con la sangre obrera
El caso Mercedes terminaría ventilando una de las más grandes traiciones de la historia del movimiento obrero argentino. De las más siniestras e imperdonables.
Según una investigación judicial, “en 1975, la empresa Mercedes Benz aportó durante casi un año el 1 por ciento de su facturación a un Fondo Extraordinario de Acción Social que manejaba el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata). Este dinero era –según figura en el Convenio Colectivo– para contribuir al mejoramiento de la producción mediante la erradicación de todos los factores negativos que puedan perturbar el normal desenvolvimiento de la actividad laboral y empresarial” (Página 12, febrero de 2002). Ese dinero, que según el artículo 29 del convenio iba a parar a la caja del SMATA sin control alguno, era utilizado para “financiar las tareas sucias de los grupos de choque del gremio”.
Muchas de las listas negras del SMATA sirvieron para arrasar las fábricas la mañana del 24 de marzo de 1976. Algunos de los pistoleros del sindicato siguieron haciendo trabajo sucio durante la dictadura, como el nombrado Orbiso.
Por las dudas, el “Gordo” Rodríguez ya había hecho su voto de confianza, cuando el 6 de noviembre de 1975 había publicado una solicitada saludando al “Ejército Argentino, garante de la ley, la moral y las instituciones”.
Resistencia obrera
Durante la dictadura, las cúpulas sindicales prácticamente no ofrecieron resistencia, y se produjeron varias divisiones entre sus filas. En el caso del SMATA, 19 seccionales respondían a José Rodríguez, y 34 a Rubén “Buscapié” Cardozo (el sobrenombre no era porque jugaba bien al fútbol, sino por lo oportunista).
Las bases mecánicas mostraron, a pesar de la terrible represión y ataque a la condición obrera, actos de enorme valentía desde los primeros días del Golpe. En la IKA-Renault trabajan a reglamento; en General Motors no se mueve una máquina hasta liberar a los primeros secuestrados; comienzan los paros rotativos en la Mercedes Benz y la Chrysler. Los obreros de la Ford hacen la ‘huelga de la sopa’: sólo tomaban sopa y pan, y alegaban debilidad para cumplir con los ritmos de producción que pedían los capataces. O saboteaban la producción dejando bulones dentro del motor de los futuros patrulleros Falcon.
La bronca y la organización clandestina, darían lugar a paros e incluso tomas de fábrica en 1977, 1979 y 1980. Los mecánicos fueron además grandes protagonistas de la Jornada Nacional de Protesta, que por presión de las bases terminan convocando los distintos agrupamientos sindicales el 27 de abril de 1979. Henry Ford y Panamericana fue un epicentro de aquella acción.
II PARTE
Se va el verde militar, sigue la verde sindical
En 1983, la burocracia sindical peronista sale desprestigiada, por su actitud en el gobierno de Isabel y la dictadura. El peronismo pierde las elecciones generales, pero también empieza a perder elecciones sindicales, en manos de listas “renovadoras” donde participan sectores de izquierda.
Con increíble cinismo, Rodríguez declaraba por esos días que “hemos observado el sufrimiento de nuestros hermanos y el salvaje desempeño de la dictadura militar”. Sin embargo, ni en el Juicio a las Juntas ni en los Juicios de la Verdad, pudo señalar a siquiera uno de los responsables del asesinato y desaparición de cientos de mecánicos. Lo que sí había señalado eran los activistas que tenían que ser “erradicados”.
Pero 1985 sería un año de revanchas para Rodríguez: con el dinero de los afiliados del SMATA hizo su campaña como diputado justicialista, para finalmente ingresar al Congreso durante el período 1985-1989.
Otro gusto que se permitió ese año fue traicionar nuevamente a los obreros de Ford.
Durante las elecciones gremiales la Lista Naranja (con delegados de izquierda y opositores), aplastaba a la Verde oficialista. Los trabajadores iniciaron una serie de reclamos que terminarían con 33 despidos. Entonces deciden tomar la fábrica. Más de 5000 trabajadores y sus familias resisten durante 18 días, haciendo funcionar sectores de la planta, demostrando que no necesitan de los patrones para producir. Alfonsín decide desalojar la fábrica de Pacheco la madrugada del 14 de julio: 2000 policías armados, 200 patrulleros, tres helicópteros de combate, carros de asalto y tanquetas.
La traición del SMATA se termina de consumar el 24 de julio, cuando firma con el gerente de Ford y el Ministro de Trabajo el cierre del conflicto, con casi 400 despedidos. Una asamblea de 1600 repudió el acuerdo y defendió a los activistas despedidos, pero tras varios años la Verde terminó “recuperando” la Ford.
Pioneros del neoliberalismo
Rodríguez fue uno de los primeros entusiasmados con la “revolución productiva” de Carlos Menem. Altos servicios le prestó. Primero como diputado nacional entre 1991 y 1995, donde apoyó la mayoría de las medidas anti-populares del menemismo.
Pero además el “Gordo” y el SMATA fueron pioneros en uno de los principales objetivos que se propuso el neoliberalismo: voltear conquistas que la clase obrera había obtenido con años de lucha.
La batalla clave fue el convenio Fiat-SMATA de 1996. Para Domingo Cavallo, era el globo de ensayo para reformar las negociaciones colectivas de acuerdo a las necesidades de las empresas, sobre todo las multinacionales que llegaban a hacer negocios a la Argentina. El convenio Fiat flexibilizaba la jornada de trabajo, que podía ser organizada según las órdenes patronales, se instauraban los “equipos rotativos continuos”, simplificaba las categorías y ataba parte del sueldo a la productividad. Semejante beneficio a las ganancias empresarias tenía su correlato (miserable por cierto) en las cuentas del SMATA: a partir de la firma del convenio 20 mil dólares mensuales se depositaban en la cuenta del gremio, como “contribución patronal”.
Los obreros de Fiat Córdoba enfrentaron el plan neoliberal y la traición del SMATA (también de la UOM), resistiendo durante más de un año. Finalmente, con despidos y persecuciones, el convenio se termina imponiendo.
Luego siguieron otros convenios por empresa que aumentaron la explotación obrera (Toyota, General Motors, etc). Si al inicio del gobierno de Menem un obrero producía 6 autos en 209 horas, en el segundo mandato ya producía 15 autos en 132 horas. Más que las innovaciones técnicas, lo que había aumentado tamaña “productividad” eran las condiciones de trabajo que había impuesto el neoliberalismo.
El SMATA, otra vez, había sido cómplice.
Con Néstor y Cristina
El kirchnerismo, a pesar de su discurso “nacional y popular”, fue uno de los grandes impulsores del boom automotriz que favoreció a las grandes multinacionales. Y el “boom” de la década se hizo a costa de los nervios y los músculos de miles de mecánicos. Para eso, las terminales continuaron firmando con el gobierno y el SMATA los convenios por empresa. El primero fue con Mercedes Benz (212-2005): contratos a plazo fijo, banco de horas, contratación en categoría inicial más allá de las tareas asignadas. Después vinieron los de Volkswagen, General Motors y Ford , y durante la crisis de 2008-2009 se volvieron a firmar convenios flexibles. Los nuevos trabajadores, en su mayoría jóvenes, entraban en condiciones más precarias. Eso sí, la mayoría de los acuerdos incluía cláusulas de “aporte solidario”: aunque no estés afiliado y no puedas votar en el gremio, te descuentan entre el 2 y el 3% del salario, “por usufructo del convenio”.
Así, entre 2002 y 2007, la cantidad de vehículos producidos en relación a la cantidad de trabajadores contratados se incrementó un 70%. Para 2008, la productividad de los trabajadores mecánicos había crecido un 97,7% en relación al año 1998.
Y, otra vez, para cumplir esos objetivos fue fundamental el trabajo sucio del SMATA. José Rodríguez fue uno de los primeros aliados que eligió Néstor Kirchner. Y lo hizo “a pesar” de su trayectoria y de que la misma semana que asumía la presidencia, en mayo de 2003, la Federación Internacional de los Trabajadores Metalúrgicos (FITIM) suspendía a José Rodríguez de su cargo, por las denuncias de periodistas y obreros perseguidos durante la dictadura.
El mismo camino siguió Cristina Kirchner, e incluso fue más lejos: eligió como Embajador en Francia al aristócrata y gerente de Peugeot Luis Ureta Sáenz Peña. Cuando se conoció que había firmado solicitadas en apoyo a Videla y era directivo de la empresa francesa cuando desaparecieron varios obreros, prefirió nombrar otro.
Pero más allá del traspié, las patronales comprendieron el mensaje del kirchnerismo.
El SMATA también. Por eso siguió con su línea de “a los que saquen los pies del plato, le damos”. Fue el caso de los obreros de Dana Spicer, que en 2008 emprendieron un conflicto contra la empresa autopartista. La noche del 14 de enero, bajaron de un micro 70 patoteros del SMATA San Martín y la hinchada de Chacarita.
Golpearon a los obreros, hirieron con armas blancas a dos de ellos, incendiaron autos y se fueron. La zona había sido liberada por la Policía Bonaerense, y el Ministerio de Trabajo más tarde terminó convalidando los despidos persecutorios. La misma alianza de siempre contra los trabajadores.
La persecución la sufrieron después los delegados de Iveco y VW Córdoba, o ahora de VW Pacheco, que no siguen las órdenes de la Verde y defienden a los trabajadores mecánicos.
Con todos estos antecedentes, el ataque de la Presidenta a los obreros de Gestamp y la defensa de la patota vendida, recuerda a aquel discurso de Perón del 1º de Mayo de 1974, cuando defendía a los viejos dirigentes (“sabios y prudentes”) y amenazaba con el escarmiento.
Negocios “gordos”
Capítulo aparte merece el enriquecimiento del secretario general de SMATA durante 25 años, José Rodríguez. Cuando falleció el jerarca, la justicia determinó que “la familia Rodríguez cuenta con propiedades por 2 millones de dólares, cuentas bancarias por 3 millones de dólares y una sociedad comercial por otros 2 millones en moneda estadounidense. La Justicia sostiene que los fondos salieron de la Argentina en 1996 –durante el menemismo– y tras un recorrido internacional, llegó a dos cuentas en Suiza y un fideicomiso” (Diario Perfil, septiembre de 2013).
La justificación de los Rodríguez se semejante riqueza fue que “comenzaron con la fabricación y venta de autopartes y su vinculación con el gremio los llevaron a adquirir vehículos destinados al transporte urbano de pasajeros, llegando a ser los dueños de una flota de veinte unidades”. “Hacia fines de los 80 comenzaron sus incursiones en la prestación de servicios para la salud”. (Perfil)
Luego la justicia comprobó que las hijas de Rodríguez habían montado empresas para prestar servicios, a precios elevados, a la Obra Social y otras prestaciones del gremio.
Durante épocas durísimas para los mecánicos, que incluyeron la dictadura, la hiperinflación y la hiperdesocupación, el neoliberalismo y la precarización laboral, al máximo dirigente del SMATA le fue tan bien como a un gerente automotriz…
Ricardo Pignanelli, sucesor de Rodríguez, tampoco la pasa mal. Hace años que está sentado en el sillón del gremio, y en 2012 se supo que cobraba 61.000 pesos mensuales por sus cargos en el gremio y OSMATA.
La esencia de la burocracia
Estos son sólo algunos “hitos” en la historia del SMATA. Pero como decíamos, la burocracia no son sólo tipos “malos” y “corruptos”, que no hacen asambleas. Cumplen una función social: contener a la clase obrera, “educando” a los trabajadores en la conciliación con los patrones y garantizando el orden en las fábricas. Y cuando emerge la lucha de clases, se convierten abiertamente en un aparato que colabora con el Estado y las patronales para imponer el orden. “En conflictos claves, las burocracias realizan abiertamente su función esencial: policía interna de la clase obrera”. (Rosso-Dalmaso, “Gestamp, la bancarrota del progresismo”).
De esa manera, los sindicatos en manos de la burocracia se convierten en uno de los pilares del régimen de explotación capitalista. Son una necesidad de los patrones para controlar “desde adentro” al movimiento obrero. Por eso los recompensan con leyes que impiden la democracia sindical y permiten que estén 30 años atornillados a sus sillones, con cuotas compulsivas que cobran a sus afiliados (y a los no afiliados también), con los fondos sin controles para las obras sociales, e incluso con múltiples negociados que montan para “brindar servicios” o asociarse a las patronales. Tipos que no laburan hace décadas y llegan a vivir como empresarios.
José Pedraza fue el más trágico ejemplo de estos años: en defensa de sus negocios, llegó hasta el ataque contra los tercerizados en lucha y el crimen del militante Mariano Ferreyra.
La situación actual es distinta a aquellos años 70, cuando los mecánicos fueron uno de los sectores protagonistas del ascenso obrero. Hoy la burocracia sindical endurece su discurso porque está cuestionada, es mas débil, su fortaleza no es la de antes. Pero la oscura historia de los dirigentes de SMATA sirve para entender cómo podrían actuar las cúpulas sindicales ante futuros procesos de lucha de clases.
Cuando en estos días el diputado Nicolás del Caño (PTS-FIT), denunció la trayectoria de la cúpula y sus fuerzas de choque, el diputado del PJ y dirigente del SMATA, Oscar Romero, aseguró que Ricardo Pignanelli no tenía causas por delitos de lesa humanidad. Pero lo cierto es que todos los directivos del gremio han defendido lo actuado por el SMATA en esos años (o al menos nunca lo criticaron), y muchos ya eran parte de la cúpula con Rodríguez. Por eso, la actual directiva homenajea todos los años al “Gordo” como su histórico líder y ejemplo.
La rebelión de los obreros de Gestamp, junto a la de Lear, volvió a amenazar ese modelo sindical y a las ganancias de las automotrices. Por eso Cristina (y después Scioli) los atacaron.
Para derrotar esa alianza entre la burocracia, las multinacionales y el Estado que las apaña, habrá que oponerle otra alianza que reúna no sólo al sindicalismo combativo, sino también a todos los trabajadores que simpatizan con los obreros en lucha, a los estudiantes y las organizaciones de izquierda que vienen apoyando estos conflictos.
Más en perspectiva, para los militantes obreros, plantea más claramente la necesidad de conformar agrupaciones clasistas, capaces de organizar conscientemente al activismo de cada fábrica. Para que esos luchadores puedan ganar el apoyo de la mayoría de sus compañeros, y para que estén preparados para enfrentar cada intento de quebrarlos, de cooptarlos y golpearlos (si es necesario respondiendo con la autodefensa contra las patotas). Un activismo que, en la experiencia y el debate, aprenda que de la lucha sindical se tendrá que elevar a la lucha política si quiere vencer, y que cada conquista no sea arrancada por los patrones tiempo después.
Con esa convicción se podrá avanzar en la pelea por recuperar los sindicatos. No sólo para ponerlos al servicio de los mecánicos y del resto de los trabajadores, sino también para ayudar a forjar esa alianza obrera y popular que termine con la explotación del hombre por el hombre.
Lucho Aguilar
Fuentes
- Solicitadas SMATA (1975, 2014)
- Diarios Perfil y Página 12
- Ezeiza (Horacio Verbitsky)
- Resistencia obrera a la dictadura (Pablo Pozzi)
- La toma de Ford (Leandro Molinaro)
- El aromo (Periódico RyR)
- La Verdad Obrera (semanario PTS)
- Anred
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