jueves, 25 de agosto de 2011

El Cantor - Julian Conrado

Primera Jornada de Paro Nacional en Chile, 24 y 25 de agosto 2011

Escrache a Carlos Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma



Este viernes 26, desde las 16:00hs, se realizará una concentración en el Obelisco para escrachar a Carlos Pedro Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma. Habrá murgas, radio abierta y exposición de fotografías. Lesdema lleva 103 años explotando trabajadores y es ícono de la responsabilidad que los civiles tuvieron en la última dictadura militar, al ser cómplices e instigadores del golpe y parte activa en la desaparición de militantes, como lo fue “La Noche del Apagón”. Además, el pasado 28 de julio, el Ingenio tuvo un papel protagónico en la brutal represión que dejó cuatro víctimas fatales en el desalojo a 700 familias que ocupaban un predio de la empresa.
Convoca: Viaje a Jujuy, CAPOMA, Centro Murga Los Pitucos de Villa del Parque y Devoto, Me Caigo y Me Levanto, Lunáticos del Arrabal, Pasión Quemera, Asamblea de Flores, Redoblando Fantasías, El Latido de Buenos Aires, La Luchadora de Flores, Los Retocados, Desorbitados de MDQ, Los Auténticos Rayados de Lugano

miércoles, 24 de agosto de 2011

Chile: El despertar de los corderos


Este titulo podría traer a colación algo así como el nombre de una película y nunca el momento político social, generado por las intensas movilizaciones de los estudiantes chilenos en los últimos meses.
Pero me viene a la memoria, por una frase de un amigo ecuatoriano dicha en marzo del 2007, en relación a las consecuencias del Transantiago en esos días. Él manifestaba que si la situación de caos del transporte y las molestias que sufría la gente por la pésima implementación de esta modificación de la transportación publica en Santiago hubiera ocurrido en su país, el gobierno habría caído y el presidente estaría exiliado. Me manifestó en tono de sorna, que los chilenos se habían convertido en corderos.
Me quede pensando, cuanto de verdad había en su apreciación y el porque de esta inmovilidad de la gente en aquellas circunstancias. La respuesta era una: esto ocurre como corolario del miedo dejado por la dictadura y la falta de organización popular en todos sus estamentos. Aquí se desarrolló un culto al individualismo, en que cada uno puede y debe solucionar los problemas por sí solo, pues todo lo que tuviera que ver con solidaridad y organización masiva era perdida de tiempo. Esta apreciación fue incentivada por la salida pactada de la época dictatorial en que ninguna acción pasada fue sometida a un juicio justo y en particular los chanchullos económicos (robos a Corfo) y demás acciones de quienes estuvieron 17 años medrando del golpe de estado del 73.
Por el contrario, se les dio toda la protección de parte de los órganos del estado (entonces en manos de la Concertación), sin que siquiera se intentara cumplir con promesas políticas de fuste, como fue el cambio de la Constitución espuria del 80, que en definitiva era la que encerraba, todos los amarres que hoy día están teniendo consecuencias nefasta en muchos planos, en particular la educación. ("Cambios en la medida de lo posible", decía el primer presidente de la "transición a la democracia").
Pero como las circunstancias decantan y las personas cambian, las nuevas generaciones van entendiendo por experiencia propia que sus expectativas e ilusiones no pueden ser desarrolladas sin organización y, particularmente, desde las bases, donde la mayorías se siente interpretada por sus mandantes, jóvenes como ellos, audaces como los mas y con una claridad, que no tienen los adultos que manejan los hilos del poder. Lo demostró el dirigente estudiantil Giorgio Jackson en su exposición de la semana pasada en el Senado ,el martes 16 de agosto (ver http://www.theclinic.cl/2011/08/17/la-clase-de-giorgio-jackson-a-los-politicos-en-el-senado/).
Hoy la juventud tiene plena conciencia que las cosas no pueden seguir como están y que los maquillajes que desean imponer desde el oficialismo y oposición son ruedas de carreta que ellos no deben tragarse. Que los cambios deben ser profundos y extensos en muchas aéreas. Poner sobre el tapete la discusión sobre el lucro y la gratuidad en TODOS los niveles de la educación y sobre la calidad de la misma, es una tarea titánica, pero nunca imposible. Han tomado conciencia de sus fuerzas y han sacado roncha en los sectores mas retrógrados de la ultra derecha, que han pretendido ningunearlos y satanizar sus demandas como algo “loco” y propio de muchachos inexpertos, manipulados por “comunistas” aprovechadores.
Llama la atención que los partidos políticos opositores, vayan corriendo detrás de los avances de los jóvenes y traten tardíamente de colgarse de los planteamientos irrefutables de los estudiantes. Así es como intentan integrarse al Paro Nacional de la próxima semana, sin ningún pudor, como si ellos no hubieran sido primeros actores en esta estafa anti-popular de 20 años de gobiernos de Concertación.

Ricardo Salcedo Mettroz, economista y analista chileno.

El “Paro Nacional”: una expresión del poder subversivo ciudadano

La movilización social estudiantil ha sido vasta en creatividad e ingenio. Así lo han demostrado las ocho coloridas, pintorescas y masivas marchas estudiantiles que recuerdan más a las antiguas fiestas primaverales organizadas por los universitarios de ayer que a las manifestaciones sociales y políticas realizadas por la ciudadanía nacional en los últimos 30 años.
Efectivamente, la actual protesta, en tanto su repertorio de acciones como sus consignas, no nos recuerda, salvo quizás por el “caceroleo”, a las protestas nacionales en contra de la dictadura militar en los años ochenta. Si bien, la masividad de la protesta juvenil ciudadana es innegable, ella se ha concentrado en un sector social bien concreto de la sociedad neoliberal: la clase media, aquella que los analistas sociales actuales denominan, aspiracional. Estos son los actores protagónicos y centrales de la actual protesta social. Todos los demás sectores sociales, especialmente, las y los jóvenes populares y pobres, que asisten, por cierto, en una menor cantidad a ellas, son los actores secundarios o de reparto.
Este aspecto social le ha dado un tinte de clase como también una forma y un determinado discurso cultural e ideológico a la movilización estudiantil distinguiéndola de otras acciones colectivas acontecidas en el Chile neoliberal, ya sea, el dictatorial o el democrático. En el primero, la protesta política en contra de la dictadura pinochetista, en los años ochenta, tuvo un componente social y ciudadano amplio y plural. En ella participaban activamente desde los sectores medios altos hasta los sectores populares, de ahí su carácter nacional. Mientras que la protesta política en el Chile democrático neoliberal (1990-2011) siempre ha sido activada realizada por algún sector social determinado: los mineros del carbón de Lota, los trabajadores del cobre, los trabajadores forestales, los mapuche, los deudores habitacionales, los usuarios del Transantiago, los profesores, los estudiantes universitarios antes del 2006, entre otros. Sus movilizaciones han tenido demandas sociales, económicas, salariales y laborales específicas. Difícilmente, ellas se transformaron en una demanda política de carácter nacional.
Por esa razón, ninguna de ella tuvo la capacidad de dar origen a una protesta social y política amplia e inclusiva de carácter nacional. Tan solo la “Revolución Pingüina” de los estudiantes secundarios del año 2006 y la actual han logrado instalar una demanda de ese tipo. Sin embargo, el movimiento social estudiantil todavía no ha logrado romper con la lógica de la acción colectiva sectorial ni ha logrado constituirse ni transformarse en un vasto movimiento ciudadano nacional similar en su composición social, amplitud y potencia política que desarrolló el movimiento democrático nacional para derrotar al dictador en el plebiscito sucesorio de 1988. A pesar de todo lo realizado, la movilización juvenil ciudadana sigue siendo, hasta ahora, una gigantesca y lúdica protesta social y política de carácter sectorial con una relevante y auto-centrada demanda. Allí radica su fortaleza pero, también, su debilidad.
Dado que el actualmente el conflicto por la educación se encuentra en tabla, o sea, en un virtual empate. El cual, por cierto, sin ser catastrófico, no encuentra resolución en base a las estrategias seguidas hasta el momento; parece ser que la convocatoria de un tercer actor social y político estratégico, resulta crucial para destrabarlo.
Así lo entendió el gobierno y la clase política cuando buscó “parlamentarizar” el conflicto, es decir, resolverlo a través de la acción política y negociadora del poder legislativo. Propuesta que fue categóricamente rechazada por los estudiantes. Los cuales, a su vez, replicaron con una exhortación: demandaron no solo al ejecutivo sino también al legislativo, la realización de un plebiscito. Con el objeto de que sea, la ciudadanía nacional, el pueblo soberano, quien decida democráticamente sobre la cuestión en conflicto. La negativa de parte del gobierno fue rotunda. Mientras que los parlamentarios oficialistas como de oposición han tenido posiciones divididas, unos lo rechazan categóricamente, otros, apoyan resueltamente, la idea. Volvieron a empatar.
El único actor político que hasta ahora no ha emitido opinión alguna ya sobre el conflicto educativo o en torno a la idea de realizar un plebiscito es, paradojalmente, la ciudadanía nacional. Si bien, a través de algunas encuestas de opinión ha expresado su parecer sobre específicos aspectos del movimiento estudiantil y del conflicto educativo. Estas carecen de validez e incidencia política. Por tanto, la ciudadanía nacional, el pueblo, los soberanos, no han sido consultados ni han podido emitir su opinión sobre un conflicto que ha convulsionado la sociedad durante tres meses. Esto se debe a que el actual sistema político no ofrece ni dispone de ningún instrumento político institucional para ello.
Por esa razón, considero que el Paro Nacional ciudadano convocado por la Central Unitaria de Trabajadores para los días 24 y 25 de agosto constituye, en mi opinión, una excelente oportunidad política y social para que la ciudadanía nacional manifieste y exprese su opinión ante el conflicto en curso.
El Paro Nacional debe constituirse en el instrumento de expresión política de la ciudadanía. Una activa y masiva paralización ciudadana deberá ser interpretada no solo como la adhesión al movimiento estudiantil y sus justas demandas sino, también, de apoyo irrestricto a la convocatoria de un plebiscito nacional. Esa debe ser la razón política del Paro ciudadano.
Cabe señalar que un Paro Nacional es un acontecimiento social y político mayor. Se trata de un trascendente y poderoso instrumento político de presión que las y los trabajadores, en particular, y las y los ciudadanos, en general, utilizan de manera muy excepcional, en su lucha -especialmente, pero no únicamente- en contra los poderes constituidos en las sociedades capitalistas. No se trata de una marcha callejera autorizada para transitar por las calles de las ciudades del país. Se trata de una acción social y política que se realiza sin la autorización del poder establecido. Por eso, un Paro Nacional es un acto ciudadano subversivo. En dicha condición radica su poder social y político constituyente. Principalmente, esta acción ciudadana supone la paralización total y general de todas las actividades “normales” que diaria y cotidianamente realiza la ciudadanía. El día del paro nacional todo debe detenerse. Las ciudades y las calles del país deben quedar desiertas de autobuses, de automóviles y de gentes. Nadie debe comprar ni vender. Ninguna tienda debe abrir, los supermercados deben permanecer cerrados. Los trenes del Metro no deberán circular y sus estaciones deberán estar cerradas. Los niños y niñas no asistirán a clases, en aquellos colegios, que aun funcionan. Los bancos y financieras deberán dejar de ofrecer sus odiosos créditos. Ojalá que las televisoras dejaran de funcionar y las radios de trasmitir. Ojalá que todo quedará en profundo silencio. Para que en esos días se escuche y se sienta en toda la sociedad, tal vez, toda la rabia social acumulada durante 35 años.
Por consiguiente, el Paro Nacional deberá ser el punto de partida de la transformación del movimiento estudiantil y ciudadano centrado en la cuestión educativa en un poderoso movimiento social y político subversivo anticapitalista de carácter nacional.

Juan Carlos Gómez Leyton

Chile: el Paro nacional es apoyado por un centenar de organizaciones sociales y se espera una masiva participación


El “cacerolazo por la igualdad” se hizo sentir marcadamente en varios lugares del país en forma previa a la paralización que adherirán diversos organismos sociales, como la ANEF, Confusam, el Colegio de Profesores, la Confech, Trabajadores del Cobre y Portuarios, además de todos los partidos de la Concertación.PLAZA ÑUÑOA Y LA MONEDA
Cerca de dos mil personas protagonizan un cacerolazo este martes en Plaza Ñuñoa, a raíz del llamado de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). El tránsito por calle Irarrázaval se ha visto dificultado por la presencia de casi un millar de personas que han copado la principal avenida de la comuna, aunque los buses de la locomoción colectiva son dejados pasar por los asistentes. En Plaza Egaña y en Plaza Brasil se ve el mismo panorama.
Vecinos de Ñuñoa informaron que otro grupo de manifestantes se encuentra afuera de la 33 Comisaría de la comuna, donde se encuentran 30 alumnos del Liceo 7 que fueron desalojados esta tarde. Cerca de las 22:15 los manifestantes de Plaza Ñuñoa iniciaron una marcha por Irrarázaval hacia el poniente.
Al frente de La Moneda, más de 500 personas se ubicaron en frente del palacio de Gobierno para hacer sonar sus cacerolas, con algunos dirigentes de la CUT y profesores presentes.
En Osorno, los estudiantes secundarios están realizando su propia manifestación en la Plaza Yungay. También se informó de cacerolazos en la Plaza de Villarrica y Quillota.
En algunos sectores de Quinta Normal, la gente salió de sus casas para manifestar su respaldo a la convocatoria de la CUT y en San Bernardo algunas personas señalan que el cacerolazo ha sido “ensordecedor”. En La Florida con Avenida Walker Martínez también se registran manifestaciones, al igual que en el sector de Américo Vespucio con Vicuña Mackenna.
En Talca se informa que la manifestación ha sido seguida también por los automovilistas que han hecho sonar sus bocinas. En Valdivia también se informa que varias personas salen de sus hogares con sus ollas, mientras que en Plaza Victoria de Valparaíso se comienza a reunir un grupo de manifestantes. En el puerto de San Antonio, un grupo de personas se manifiesta frente al Municipio de la ciudad.

martes, 23 de agosto de 2011

La Masacre de Trelew: el relato necesario


“Desde esa posición pienso y miro instintivamente para ver qué se podía hacer. No se podía hacer nada. El único lugar en que me podía mover mientras tanto era ahí, en la celda. Tenía las colchonetas y se me ocurre ponerlas, pienso de inmediato que con las colchonetas no paro nada, pienso en meterme abajo de la loza que estaba empotrada en la pared y que hacía las veces de cama y me meto abajo de la loza. Alfredo hace otro tanto y también se mete al lado mío, del lado de afuera. Y ahí estuve unos minutos. Alfredo me había tomado el brazo. Pensé muchas cosas y muy poco es lo que me acuerdo que pensé en ese momento. Pero pensé en general en mi familia. No puedo precisar si fue mucho lo que pensé, porque también recuerdo bien los disparos. Ya para entonces los disparos de remate y como uno de los compañeros que estaba tendido gritaba: ‘hijo de puta’ y enseguida un disparo de remate en respuesta a eso”. Las palabras pertenecen a Ricardo René Haidar, uno de los militantes que sobrevivió al fusilamiento que el 22 de agosto de 1972 tuvo lugar en la base naval Almirante Zar y que pasó a formar parte de la historia como “La Masacre de Trelew”.

Por ANRed - L (redaccion@anred.org)

El 24 de mayo de 1973, en la cárcel de Villa Devoto, el escritor Francisco “Paco” Urondo mantiene un extenso diálogo con Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar. El libro -que nació de esta conversación y que Paco eligió llamar “La Patria Fusilada”- conforma un relato preciso, desgarrador, autocrítico y esperanzador sobre el fusilamiento de militantes en la base naval Almirante Zar, de los cuales Camps, Berger y Haidar fueron sus únicos sobrevivientes.
Meses antes, para ser exactos el 15 de agosto de 1972, durante el gobierno dictatorial de Alejandro Lanusse, se fugan del penal de Rawson, provincia de Chubut, veinticinco militantes de distintas organizaciones. Seis de ellos logran tomar un avión y llegar a tierra chilena. Los otros diecinueve se entregan, luego de acordar públicamente garantías para su integridad física. El 22 de agosto de ese mismo año fueron fusilados. Trelew de ahora en más sería para muchos sinónimo de Masacre.

Entre la unidad de acción y el plan de fuga

La cárcel de Rawson, una de las más seguras del país, comenzó a relacionarse con la represión política poco después del Viborazo de marzo de 1971, cuando el gobierno militar trasladó a ese penal a los detenidos durante la rebelión popular cordobesa. En abril de 1972, alrededor de 200 prisioneros políticos compartían seis pabellones, colmando prácticamente la capacidad edilicia. En las inmediaciones había una base aeronaval con 600 soldados, dos aviones de reconocimiento, una compañía de Gendarmería con refuerzo de Ejército estacionada a cinco cuadras de la prisión, 500 efectivos de la policía provincial y una delegación de la Policía Federal, además de los 60 hombres del Distrito Militar de Trelew y la Base Naval de Puerto Madryn, con helicópteros a 60 kilómetros de Rawson, y la octava brigada del V Cuerpo de Ejército en Comodoro Rivadavia.
En este contexto, la fuga del penal de Rawson constituyó una de las operaciones guerrilleras de mayor repercusión en la historia argentina. El plan ideado por Mario Roberto Santucho (Ejército Revolucionario del Pueblo - ERP), Enrique Gorriarán Merlo (ERP) y Marcos Osatinsky (Fuerzas Armadas Revolucionarias - FAR) y coordinado por las organizaciones presentes en el penal -ERP, Montoneros y FAR- consistía en el traslado de 110 prisioneros políticos en camiones y camionetas hasta el aeropuerto, previo copamiento de la cárcel. El 15 de agosto de 1972 fue el día pautado y las 18:20 la hora del abordaje.
“Nuestro compromiso es un compromiso con el pueblo y con la lucha que teníamos que llevar adelante. La única forma de cumplir con ese compromiso de lucha era completando la fuga -relataba Haidar a Urondo- Hubo varios planes que se fueron pensando y desechando. Cuando se acentuó la posibilidad de una fuga, se concretó una coordinación entre las distintas organizaciones político-militares que estaban en ese momento en el penal. Es necesario destacar la unidad de acción que hubo desde un principio en las tres organizaciones que participaron de la fuga: FAR, Montoneros y el ERP. Con miembros de cada una de estas organizaciones se construyó un cuerpo de conducción del plan de fuga”.
En este sentido, Haidar afirmaba: “Todos los que estábamos en ese momento ahí, estábamos en manos del enemigo; un enemigo poderoso (...) Tal vez fue la única operación que se concibió unitariamente entre las tres organizaciones; incluso en este momento se puede seguir diciendo que es el único tipo de operación en la cual siempre vamos a estar unidos, juntos, en la planificación, en la ejecución y en los resultados. Porque es una operación que tiene un neto contenido estratégico, que es el de aportar combatientes. El resultado de todo ese proceso es la gran convivencia, el gran acercamiento que se dio; no sólo por la operación en sí, sino por todo el trabajo paralelo: cursos de formación política, cursos de capacitación militar, discusión política entre las tres organizaciones. Se hizo una discusión profunda, se lograron determinados acuerdos. Acuerdos limitados, pero que posibilitaban ese accionar conjunto en esta fuga. Incluso motivó la discusión de temas muy importantes, como era la confluencia entre Montoneros y FAR, y la relación con organizaciones no Peronistas”. Berger agregaba que discutían “doce horas por día. Sin ese trabajo político no hubiera sido posible, independientemente de que no hayamos salido todos. Si la fuga era y fue posible, fue también posible por eso. No solamente por las condiciones que hacen al conocimiento del terreno, a todas las condiciones militares que hacen a la planificación de una operación, sino y sobretodo a las condiciones políticas”.
A las 18:24, llegó el aviso de que estaba en camino el avión Austral capturado por militantes en Comodoro Rivadavia. Era el límite máximo de espera. El primer grupo, en el que se encontraban Mario Santucho, Roberto Quieto, Fernando Vaca Narvaja, Enrique Gorriarán Merlo, Domingo Mena y Mario Osatinsky, ocupa el auto que trae el apoyo externo -cuyo chofer era Carlos Goldemberg, integrante de las FAR- y logra tomar el avión que despega rumbo a Chile.
La camioneta y los dos camiones previstos no llegaron. Si bien la fuga masiva había fracasado, se intentó llegar en remises y taxis. Pero el retraso les imposibilitó el despegue. En el Aeropuerto se refugian diecinueve militantes: Ana Villarreal de Santucho, Carlos Astudillo, Eduardo Capello, Carlos del Rey, José Mena, Clarisa Lea Place, Humberto Suarez, Humberto Toschi, Jorge Ulla, Mario Delfino, Alfredo Kohon, Miguel Angel Polti, Mariano Pujadas, Ricardo Haidar, Susana Lesgart, Maria Angelica Sabelli, Maria Antonia Berger, Alberto Camps y Rubén Bonet. Piden la presencia de un juez y de un médico y exigen ser devueltos al penal de Rawson. El capitán de corbeta Luis Emilio Sosa afirmó que así lo harían. Sin embargo, fueron conducidos a la base naval Almirante Zar.
Los que quedaron en el penal, con solamente un par de FAL, lo mantuvieron en sus manos hasta que se garantizó el respeto a sus vidas. Luego, al entregar el establecimiento a las fuerzas de Ejército y Gendarmería, fueron encerrados en cada celda del pabellón 7.

Fusilamientos en la madrugada del 22

Desde el arribo a la base naval Almirante Zar, los militantes -rigurosamente incomunicados y sancionados cada vez que eran encontrados hablando- mantuvieron diálogos usando el lenguaje de las manos y a veces el sistema morse con los golpes.
Una semana después, el 22 de agosto a las 3:30 de la madrugada, se les ordenó a los prisioneros políticos salir de sus celdas y formar en el pasillo. Los diecinueve fueron acribillados por una patrulla a cargo del capitán de corbeta Luis Emilio Sosa y del teniente Roberto Bravo.
Alberto Camps señalaba que él era “el último de la fila mirando hacia la salida, el último de la fila de la izquierda, que era, a la vez, la fila donde había menos compañeros, porque estaban en orden Susana Lesgart, Clarisa Lea Place, Alfredo Kohon, Haidar, Mario Delfino y yo. Levanto los ojos y miro a todos los compañeros formados, mirando hacia el frente la mayoría. Todavía recuerdo que veía el pullover blanco de Gaita (se refiere a Mariano Pujadas). Esa es toda la visión que tengo yo. Inmediatamente empiezan las ráfagas. Indudablemente nos agarraron totalmente de sorpresa, no esperábamos una cosa así. Ahí vi como recibía varios tiros Polti e inmediatamente se zambullía cuerpo a tierra adentro de la celda, cosa que hice yo también. Ya estaba adentro Mario Delfino y ninguno de los dos teníamos tiros en ese momento. Siguieron las ráfagas, no eran ráfagas cortas, eran largas, por lo menos dos armas. Cuando paran se escuchan entonces quejidos, estertores de compañeros, incluso puteadas. Y empiezan a sonar disparos aislados. Me doy cuenta que están rematando, incluso alguien dice: ‘Este todavía vive’ e inmediatamente se escucha un tiro”.
“Pocos momentos después, uno o dos minutos después que terminaron las ráfagas, -continuaba Camps- llega Bravo a la celda y nos hace parar, a Delfino y a mí, con las manos en la nuca, en la mitad de la celda. Él estaba parado en la puerta, más o menos a un metro y medio de distancia. Nos pregunta si vamos a contestar el interrogatorio, le decimos que no. Ahí me tira a mí primero. Cuando estoy cayendo, escucho otro tiro y veo que cae Mario. Yo lo toco y no se mueve, tampoco lo escucho quejarse”.
Haidar agregaba que “inmediatamente después del primer tiroteo, eso fue un coro de quejidos. Tal vez fue la parte más fea, cuando todos estaban heridos. Nadie estaba muerto, sino que estaban todos heridos y se quejaban”.
Por su parte, Berger sostuvo que lo que le preocupaba de sus compañeros fusilados era qué habrían sentido. “Me acordé de ellos y dije: ‘Bueno, si han sentido lo mismo que yo, no es tan grave’. No era tan triste. Yo tenía una sospecha de que aunque muriera todo seguiría. Tenía la certeza absoluta de que alguien iba a pagar por eso, una confianza total en que los compañeros... de que algo iba a pasar después de eso. A mí por lo menos esto me ayudó mucho”.
Berger también contó a Urondo en aquella entrevista que “siempre te queda una esperanza y luchás con ese margen. Me acuerdo que después yo decía: ‘Pero si me muero, quisiera escribir aunque sea en la pared los nombres que sea. Poner: Sosa, Bravo’. Entonces con el dedo y con la sangre empiezo a escribir cosas en las paredes. Enseguida se apiolan y viene uno con un tarrito y borra enseguida”.
“¿Qué habías escrito?”, le pregunta Paco a María Antonia: “L.O.M.J.E.”. “¿Lomje?”, repregunta Urondo
-L.O.M.J.E., libres o muertos, jamás esclavos -le responde Berger- Y había escrito: ’Papá, mamá’, y no sé qué más. Lo borraron y después volví a escribir de nuevo. Pero mientras estaba escribiendo ya me vieron y lo volvieron a borrar
-¿Y qué escribiste esta vez?
-Escribí lo mismo
Seis horas más tarde, los tres heridos recibieron atención de enfermeros y, recién al mediodía, la de médicos. En ese tiempo, fallecieron Astudillo, Kohon, Polti y Bonet. Mientras que Villarreal, Capello, del Rey, Mena, Lea Place, Suárez, Toschi, Ulla, Delfino, Pujadas, Lesgart y Sabelli murieron en el acto.
El gobierno militar explicó que los fusilamientos se habían hecho por un intento de fuga de los militantes y, el 30 de abril de 1973, Lanusse premió a Sosa con una beca para instruirse en la infantería de la marina estadounidense, con sobresueldos y otras recompensas.
La versión oficial quedó desestimada por el relato de los tres sobrevivientes de la masacre. Cabe recordar las palabras de Alberto Camps: “A veces alguien se acerca y dice: ‘Me podés contar, si a vos no te molesta’. Para nosotros relatar lo de Trelew es una obligación para con nuestro pueblo, por todos los compañeros que murieron allí, que aportaron con su muerte, con su lucha, a todo ese proceso. A mí me alegraba que todas las personas que fui tratando después, cuando me trajeron acá (se refiere al penal de Villa Devoto), no ponían en duda que había sido una masacre. Simplemente querían conocer bien cómo habían sido los hechos. Tanto los presos -los compañeros ninguno, por supuesto- los presos comunes, incluso los celadores, los médicos, ninguno dudaba de que había sido una masacre. Simplemente querían conocer el relato de los hechos”. Haidar añadía que “cuando hablamos estamos un poco contando la experiencia de todos, de los que murieron y de los que vivieron. Es una cosa totalmente impersonal. Si algo tenemos que hacer, si para algo sobrevivimos nosotros, es para transmitir todo eso que los otros, por haber muerto, no pueden hacerlo”.

Después de Trelew

Al día siguiente de la entrevista que se realizó en la cárcel de Villa Devoto, con la asunción de Héctor Cámpora como presidente, fueron liberados los presos políticos. La lucha continuaba fuera de la prisión.
En un escrito publicado el 22 de agosto de 2007, la viuda de Bonet, Alicia L., relata la sangre que siguió corriendo después de Trelew:
Alberto Camps murió el 16 de agosto de 1977 en un enfrentamiento en su domicilio
María Antonia Berger murió en 1979 en un enfrentamiento y su cuerpo fue mostrado en la ESMA como trofeo
Ricardo Haidar está desaparecido desde 1980.
Roberto Quieto fue secuestrado y está desaparecido desde 1975
Marcos Osatinsky fue ejecutado en 1975, sus hijos José y Mario de 18 y 15 años murieron en un enfrentamiento en su domicilio, su esposa Sara fue secuestrada
Mario Santucho murió en un enfrentamiento en 1976; gran parte de su familia permanece desaparecida (hermanos, esposas, sobrinas)
El padre y el hermano de Fernando Vaca Narvaja fueron asesinados en 1976.
El 14 de agosto de 1975 fueron secuestrados los padres de Mariano Pujadas, José Maria y Josefa junto a su hija María José, su hijo José María y su compañera Mirta. Fueron ametrallados, dinamitados y tirados sus cuerpos en un pozo: Mirta se salva y muere años después de las secuelas
Arturo Lea Place padre de Clarisa fue matado y su hermano Luis detenido. Una vez liberado abandono el país
El hermano de Eduardo Capello, Jorge, es secuestrado junto con su compañera Irma y el hijo de ella de 12 años. Están desaparecidos
El hermano de Susana Lesgart, Rogelio es arrestado en 1976, sus hermanas María Amelia y Adriana se encuentran desaparecidas desde 1979.
Muchos familiares han sobrevivido por haber vivido clandestinamente y/o haber salido del país.
Raymundo Gleyzer (quien había filmado "Ni olvido ni Perdón") está desaparecido desde mayo de 1976
Paco Urondo muere en un enfrentamiento junto a su mujer en marzo de 1976
Los nombres pueden continuar, así como 39 años después sigue siendo necesario recordar la Masacre de Trelew. Sólo la memoria en el presente los mantiene con vida. Una pintada callejera bien lo señala:
16 rosas rojas
nacidas de madrugada
regresarán cada noche
de la tierra liberada

Fuentes:

La patria fusilada, de Francisco Urondo
Crónica publicada por el diario Noticias el 22 de agosto de 1974
La "Vida" después Trelew - 35 Años de lucha por la Justicia, de Alicia L. de Bonet-Krueger

La batalla del petróleo libio comienza ahora


Los italianos han sido los más rápidos. ¿Para qué disimular? Italia ya tiene planes para el petróleo libio antes de que sepa exactamente quién gobernará ese país. El ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, ha sido muy claro. La petrolera Eni “será la número 1 en el futuro” de Libia. Frattini ha llegado a decir que técnicos de Eni están ya en la zona oriental para examinar cuándo se puede reanudar la producción de crudo. La empresa italiana lo ha desmentido después.
Lo cierto es que los rebeldes libios tienen claro que van a tener que compensar a los países europeos por el apoyo recibido. Su líder, Mustafá Abdel Jalil, admitió en Bengasi que el nuevo Gobierno favorecerá a los países que los han apoyado, en relación a los contratos de petróleo y gas que ahora tendrán que adjudicar.
Un portavoz de los rebeldes precisó que tienen diferencias políticas con Rusia, China y Brasil, países que no apoyaron al principio las sanciones contra el régimen libio.
Los rusos tienen todas las cartas para ser los más perjudicados por su anterior apoyo a Gadafi. Y lo saben .”Hemos perdido Libia”, dijo a Reuters Aram Shegunts, director general del Consejo de Negocios Libio-Ruso. “Nuestras empresas lo perderán todo porque la OTAN impedirá que sigan haciendo negocios en Libia”.
La otra gran esperanza de los gobiernos europeos es que la vuelta de Libia al mercado petrolífero sirva para que se reduzcan los precios.
Las multinacionales del sector dicen estar listas para regresar cuanto antes. El pasado 28 de julio, Repsol YPF dijo que en muy poco tiempo, dos o cuatro semanas, se puede comenzar a reanudar la producción. “Tenemos a los equipos preparados para trasladarse a Libia una vez que termine el conflicto”, dijo un directivo en una conferencia con inversores. “Los datos que tenemos hoy indican que no ha habido daños en las instalaciones”.
Pero, según la Agencia Internacional de la Energía, Libia tardará al menos un año en recuperar el nivel de producción anterior a la guerra.

Iñigo Sáenz de Ugarte

lunes, 22 de agosto de 2011

A 9 meses de la represión en La Primavera Formosa encuentro y marcha este martes 23 de agosto.


Ninguno de los reclamos se han resuelto, no hay justicia ni devolución de lo quemado en la represión, ni acceso al agua, salud, ni devolución de las tierras, ni entrega de DNI.

El martes 23 de agosto a partir de las 16 hs nos encontramos en donde estaba el acampe Qom, Av. de Mayo y 9 de Julio y luego si somos tantos como para hacerlo visible marchamos.
Vale también el aviso como recordatorio para quien quiera donde quiera manifestarse, acompañar y hacer visible el reclamo.
Encuentro y Marcha si se puede a Casa de Formosa, Congreso, Plaza de Mayo.
Debería ser también a Casa de Jujuy, por la represión y asesinato de tres hermanos Ava Guaraní, en lucha también por tierra.
Ninguno de los reclamos se han resuelto, no hay justicia ni devolución de lo quemado en la represión, ni acceso al agua, salud, ni devolución de las tierras, ni entrega de DNI a quienes nunca accedieron, con la gravedad de que para temas tan urgentes el Gobierno pone excusas dilatorias como cuestiones de personería juridica, etc. cosa que no es condición para ningún ser humano para acceder a derechos básicos. Las huelgas de hambre fueron levantados con acuerdos firmados por el Gobierno que hasta el momento no ha cumplido.
Podemos crear el evento para difundir, reenviar el mail, mensajes, ir, o avisarlo a quienes puedan reenviar o puedan llegar a quienes sientan participar, y avisar desde cualquier persona y lugar, nos convoca el compromiso de seguir acompañando para que se haga justicia, se devuelvan las tierras, se respeten los derechos y las leyes en relación a las Comunidades Indígenas y sus miembros se deje de negar desde el estado la identidad y la historia del ser humano en esta tierra.
Ojalá la movilización pudiera darse en todos lados donde se encuentre gente en solidaridad que desee hacerla visible y reclamar, que se haga justicia, se respeten las leyes y se dejen de negar los derechos. Nomás hay que hacerlo, cada uno es quien y parte.
Esta semana intentaron reprimir a criollos y campesinos en Ingeniero Juárez, Formosa, y su abogado Daniel Cabrera fue detenido dos días, lo liberaron por presión social, pero continúa procesado. Criollos Campesinos y Wichíes, temen aún la represión en uno de los barrios de Ingeniero Juárez.
El martes 23 de agosto a partir de las 16 hs nos encontramos en donde estaba el acampe Qom, Av. de Mayo y 9 de Julio y luego si somos tantos como para hacerlo visible marchamos.
Vale también el aviso como recordatorio para quien quiera donde quiera manifestarse, acompañar y hacer visible el reclamo.
Es un recordatorio para convocarnos cada uno por cada cual, por el compromiso y la responsabilidad, en los que nada ni nadie nos representa, nos reemplaza ni podemos delegar, para sumar desde el lugar que nos tocam desde donde podamos como podamos, cada cual por cada uno.
Es una causa que nos involucra a todos como seres vivos, parte de la tierra con una historia, pasar y futuro en común, más allá de las diferencias y con ellas.
Convocan los hechos, el objetivo y está en cada quien del modo que sea si se hace cargo o no y como, no porque yo mande el mail, convoco, ni me voy a hacer cargo ni más ni menos que a lo que a mi corresponde, yo no generé que haya habido represión, muertes, violación de leyes, desalojo, usurpación de territorios indigenas, negación de derechos, y los motivos de reclamo, tampoco voy a ser parte, por lo mínimo que me toca como mero ser vivo, animal, humana de esta tierra, de dejarlo pasar invisible, si tengo medio de expresarme y hacerlo saber y estar. Nomás ni menos por eso envío está propuesta de algo que hacer para visibilizar, que se hizo durante meses, y no hay motivos para dejar de hacer, al contrario.

Rita Venturino

En el campo se votó con el bolsillo


Al comienzo de la saga Kirchner-Fernández, en plena pampa húmeda, una hectárea de campo se ofrecía a unos 5.000 dólares y ahora ronda los 20.000 de esa moneda. Al fin de la convertibilidad el valor oscilaba en los 3.000 dólares aproximadamente, con lo cual, devaluación mediante, el valor actual podría rondar los 12.000 de la moneda estadounidense y sin embargo escala un 60% por encima. Solo por considerar la ecuación patrimonial, pues si lo ponemos en términos de rentabilidad por operaciones, los argumentos favorables a los bolsillos de los propietarios de campos, la situación de beneficio se multiplica. El precio de la soja y otras producciones creció, tanto como la frontera agropecuaria, los rindes y la factura por ventas, pese a mayores costos e inflación. Ocurre lo mismo con la menguada producción pecuaria, que aún con la disminución del stock ganadero y precios en alza, las cuentas bancarias de los que se mantuvieron fueron de engorde, no solo de los vacunos. El record en el consumo de autos y ladrillos en las ciudades se explica en buena medida por las bonanzas del modelo productivo agrario, de extensión de la biogenética y la exportación para posicionar al país como importante proveedor de recursos naturales, alimentos, agua, tierra y derivados con escaso valor agregado.
He aquí una primera explicación de porqué algunos sectores medios y altos de la ruralidad argentina le dio el voto al oficialismo. ¿Qué opción había para cambiar? Las protestas del 2008 dejaron su sello y la realidad es que la oposición no pudo construir una propuesta estimulante y el oficialismo corrigió algunas políticas y se acercó ganando adeptos a sus políticas. Unos no pudieron capitalizar el descontento en este tiempo y los otros aprendieron y morigeraron el alcance de la propuesta originaria buscando recomponer alianzas con el sector agrario. Claro que existe otro campo que no entra en la consideración general, y remite a la agricultura familiar, la economía campesina y de pequeños productores que mantienen su producción en difíciles condiciones. Son también las comunidades agrarias asociadas a pueblos originarios, e incluso población rural que protagoniza la protesta por las fumigaciones desde su hábitat de pequeños pueblos, cuyo voto debiera analizarse con mayor detenimiento.
Hay que considerar que la revolución agraria se asocia a una mayor “urbanidad” de la familia que vive del “campo” y ello supone una cultura de consumo favorecida por años de crecimiento económico sesgado a sectores medios y altos. La sensación de bonanza económica, en medio de una crisis mundial, explica el triunfo de los oficialismos, tanto provinciales (Capital, Santa Fe, Córdoba) como ahora para el oficialismo nacional en estas elecciones primarias. El voto del agro “hegemónico” voto Macri, Binner, De la Sota y Fernández. Ninguno de los cuatro discute el “modelo productivo”, en todo caso discute la fiscalidad, las retenciones, su volumen y destino, pero no la esencia del uso del suelo, el agua y los como de la producción y el destino de la producción.

Julio Gambina

Hasta siempre - Los Olimareños

Homenaje a los Mártires de Trelew

Los negocios de Monsanto


El hambre es un negocio.

Las proyecciones de los investigadores dicen que la población mundial duplicará hacia 2050 la demanda de alimentos.
Este dato, una verdadera vergüenza para la humanidad es leído, sin embargo, como una oportunidad para los que hacen negocios en estas pampas ubérrimas.
Según el profesor de política agropecuaria de la Universidad de Illinois Bob Thompson: “El rol de América del Sur y de la Argentina es muy importante porque tienen más potencial de productividad que otras regiones, tienen los mejores suelos del mundo y el mundo los necesita. En los próximos 40 años se va a incorporar una población equivalente a dos veces China para alimentar. A lo que se suman las perspectivas de reducción mundial de la pobreza y el incremento de gente con mejores ingresos que accederá a una dieta balanceada”, indicó en diálogo con diferentes medios de comunicación. Para los estudiosos, en la primera mitad de este siglo la demanda mundial de alimentos podría duplicarse por el crecimiento de la población mundial, mientras que la otra mitad responde al incremento de los ingresos de cada vez más personas en los países de bajos recursos.
Esta es una reflexión por lo menos curiosa porque el sistema genera una repetición de su propia lógica: los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres.
Quizás esta interpretación es una máscara de falsa conciencia para aplacar el verdadero espíritu del negocio floreciente. El hambre termina siendo una ocasión inmejorable para ciertas empresas que manejan, a nivel mundial, el comercio de granos y derivados.
Y una de las multinacionales que se anotan en la línea de largada de este fenomenal paquete de dinero a costa de las necesidades alimentarias de millones en Monsanto, la firma que factura 10 mil millones de dólares anuales, mil de los cuales los vende en la Argentina donde además cuenta con 50 mil hectáreas de tierras en la provincia de Buenos Aires, en la zona de Rojas.
Según el vicepresidente ejecutivo de sustentabilidad de Monsanto, Jerry Steiner, la biotecnología “será una parte importante de la solución, al abrir nuevas fronteras para mejorar el contenido nutricional de los granos, aumentar su tolerancia a la sequía o altas temperaturas y reducir el uso de pesticidas”. Agrega que “esta realidad plantea un contexto favorable para la Argentina, que por tener similares condiciones agroecológicas a Estados Unidos, pero en el hemisferio sur, puede nutrirse de las nuevas tecnologías e investigaciones de forma más rápida que Brasil”, sostuvo el funcionario de la multinacional que produce semillas y agroquímicos de cuestionables efectos en la salud humana.
Lo cierto es que ante el avance de las urgencias humanas, las grandes multinacionales se frotan las manos celebrando el dinero que harán a costillas de los saqueados permanentes. El capitalismo, envuelto en las crisis financieras que genera, planifica el futuro. Diagrama el escenario de los próximos cuarenta años y ratifica la continuidad de la devastación del medio ambiente, la irracional explotación de los recursos no renovables y la pauperización de la vida de los que son millones. Y, al mismo tiempo, vende productos para saciar el hambre que impulsa y multiplica. La perversión llevada al extremo. La creación de masas de empobrecidos para que luego sean los estados nacionales los clientes que compren productos para responder a esas demandas mínimas. Entre los que piensan el futuro y los negocios del mañana a partir del hambre de los que son más en esta cápsula espacial llamada Tierra, están las grandes multinacionales de la semillas y los agroquímicos, como Monsanto.
Una verdadera filántropa de la humanidad.

Carlos del Frade

Otra vez las cuevas clandestinas del Estado


Las revelaciones sobre el espionaje a ciudadanos por parte de los servicios de inteligencia del Estado -conocidas hace unos días- son repugnantes, pero no sorprenden. Todos sabemos que a eso se dedican las cuevas clandestinas del aparato estatal: a recopilar información para perseguir opositores, para controlar a la propia tropa y, en muchos casos, para extorsionar y chantajear.
El asunto se supo por una página web de origen norteamericano: www.leakymails.com. Ese sitio publicó miles de mails de políticos, periodistas, jueces, funcionarios, asambleístas, organizaciones sociales e incluso artistas -correspondencia privada hackeada por los espías de la Side. Ahora, el Ministerio de Seguridad, dirigido por Nilda Garré, presentó una denuncia contra la página por "violar secretos de Estado" y la Justicia se empeña en bloquear o clausurar a leakymails, en lugar de averiguar por qué el gobierno espía ilegalmente a los ciudadanos.
El período cubierto por las publicaciones de leakymails es el comprendido entre los años 2002 y 2006. "¿De qué se habla en una asamblea piquetera? ¿Tiene amantes tal funcionario? ¿Cuáles son los contactos del ministro X? ¿Para qué se reúnen los dirigentes vascos? ¿En qué anda tal opositor o cuáles son las debilidades del aliado de turno? De eso y de un montón de inquietudes más parece ocuparse el espionaje argentino..." (Clarín, 12/8).
De esa información se desprende que, entre tantos otros, el Partido Obrero, el Polo Obrero y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) estaban entre los objetivos principales del espionaje oficial. La actividad de los espías afectó incluso a diplomáticos extranjeros, por lo cual empiezan a llover reclamos en la Cancillería.
Por supuesto, en la Side dicen que ellos no fueron. Obviamente, ninguno de los documentos tiene sello de origen. La desmentida es ridícula. A ningún servicio de espionaje privado -que los hay y muchos- le pueden interesar al mismo tiempo los movimientos de una organización piquetera, de madres reunidas para denunciar el gatillo fácil, las actividades de la colectividad vasca en la Argentina y la correspondencia del productor de televisión Adrián Suar.

Los espías de Duhalde y de Kirchner

El espionaje revelado ahora comienza, como quedó dicho, en 2002, cuando Eduardo Duhalde era presidente interino. En los informes de ese año, se da un registro muy detallado de todas las asambleas barriales que funcionaban entonces en Buenos Aires. Al año siguiente, ya con Kirchner en el gobierno, el eje de los espías se trasladó a las organizaciones piqueteras. Uno de los "papers" dice tener un listado de 1.419 "dirigentes sociales, territoriales, sindicales y religiosos combativos identificados" por los servicios. "El Polo Obrero es objeto de fotos en marchas y actos, y sus dirigentes son señalados en apuntes que se archivan" (Clarín, 13/8).
Del espionaje no se salvan ni los propios. Por ejemplo, el senador José Pampuro, ex ministro de Defensa, sufrió la pinchadura de su correo privado y el robo de fotos de su familia. Otro aliado K, Martín Sabbatella, también tiene su "carpeta", aunque en su caso con el sello típico de los servicios argentinos: casi toda la información está mal, incluido el nombre de su padre.
La necesidad de disolver esas cuevas de espionaje, de delincuentes, alcahuetes y extorsionadores es un asunto de salud pública.

Alejandro Guerrero

domingo, 21 de agosto de 2011

JAURIA - TOSCO.

Cristina recargada


Las elecciones “primarias” que acaban de tener lugar en la Argentina dejaron numerosas enseñanzas. Sería imposible reseñar todas y cada una de ellas en un breve texto como este. Se impone, por lo tanto, la necesidad de sintetizar y privilegiar algunas cuestiones, postergando el tratamiento de otras para otros momentos. Centraremos nuestro análisis en tres ejes principales: (a) las razones de su apabullante victoria; (b) la agenda del gobierno para los próximos años; (c) las tareas de la izquierda ante la actual coyuntura.
Va de suyo que para quien esto escribe la elección presidencial (no así la de los demás cargos a nivel nacional, provincial y municipal) del 23 de Octubre se convirtió, luego de las primarias, en un ejercicio superfluo. Salvo por un catastrófico imponderable la re-elección de Cristina Fernández de Kirchner (CFK) en la primera vuelta electoral ya está asegurada: le sacó una indescontable diferencia de 38 puntos a Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. Peor aún, en Lomas de Zamora, supuesto bastión del duhaldismo, CFK aventajó al ex presidente por 43 puntos: obtuvo 57 % de los votos contra un flaco 14 % de su contendor. Y en la mesa 26 de la Escuela Nº 9 donde emitió su voto Duhalde, Cristina se alzó con el apabullante 73 % contra un raquítico 9 % de su rival. La Udeso, liderada por Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, fue derrotada sin atenuantes en 132 de los 134 distritos de la provincia de Buenos Aires. Teniendo en cuenta estos demoledores antecedentes cualquier especulación acerca de las chances que podrían tener cualquiera de las dos mayores candidaturas de la oposición es un alarde de voluntarismo carente de todo fundamento. Claro está que hay que reconocer que por detrás de ese infundado optimismo existen también razones tácticas que obligan a ello: la deserción de un candidato presidencial acarrearía consecuencias muy negativas para los otros postulantes pegados a su boleta (senadores y diputados nacionales, gobernadores, legisladores provinciales, intendentes, concejales) al mismo tiempo que debilitaría la capacidad de esa fuerza para conquistar posiciones en lo terreno parlamentario y en los gobiernos locales.

¿Por qué ganó CFK?

Lo primero que hay que decir es que su aplastante victoria se debió antes que nada a los méritos propios de su gestión gubernativa. Vale la pena insistir en esto porque la tónica dominante de muchos análisis parece sugerir que su triunfo fue antes que nada causado por la fenomenal ineptitud de la oposición. Este es un planteamiento erróneo porque deja en las sombras algunos factores que, sin duda, influenciaron muy positivamente en las preferencias ciudadanas. Por empezar, mal se podría desconocer el impacto “oficialista” que aquí y en cualquier otro país ejerce la bonanza económica, por relativa que sea y más allá de sus insatisfactorios y/o limitados impactos redistributivos. Pero si además el crecimiento económico va acompañado por una fuerte expansión del consumo (no importando, ante los ojos de los beneficiarios, los mecanismos mediante los cuales se lo promueve); la creación de empleos (no importa si registrados o “en negro”); una modesta pero bienvenida mejoría en sueldos y salarios y en las remuneraciones a los jubilados y pensionados; la enorme ampliación de la cobertura previsional con la jubilación de las amas de casa; la implementación de algunas políticas paliativas del grave problema de la pobreza que el país viene padeciendo desde los años noventas (Asignación Universal por Hijo, tres millones y medio de personas cubiertas por distintos planes sociales, retorno a la escuela impulsado por la masiva entrega de netbooks, etcétera), sería verdaderamente una anomalía que este conjunto de factores se hubiese revelado incapaz de fomentar un sentimiento de conformidad para con el gobierno nacional.
Si a ello se le agregan otros componentes que expresan una vocación progresista de la Casa Rosada, como la Ley de Medios, el Matrimonio Igualitario, la política de derechos humanos, la estatización de las AFJP y Aerolíneas Argentinas y la reorientación latinoamericanista de la política exterior nadie debería manifestarse sorprendido ante el categórico veredicto de las urnas. Podría haber sorpresa en el nivel del apoyo -más del 50 %- o en los 38 puntos que separan a CFK de sus más inmediatos perseguidores, pero no en la reconfirmación de su liderazgo en el terreno electoral.
El éxito oficial sirvió, de paso, para demostrar que los poderosos medios hegemónicos -verdaderos “intelectuales orgánicos”, diría Gramsci, del heteróclito archipiélago opositor- carecen de los poderes omnímodos que muchos, tanto en el gobierno como en la oposición, les habían atribuido. Pueden agigantar lo que hay, pero sus artimañas y manipulaciones no les alcanzan para inventar lo que no existe. Y la oposición, en la Argentina post-crisis del 2001, post “que se vayan todos”, no existe. Lo que aparece bajo la equívoca etiqueta de “oposición” es una colección de individualidades y precarias organizaciones políticas, mutuamente repulsivas, carente de unidad y coherencia, sin un claro programa alternativo que no sea volver al pasado todo lo cual la convierte en fácil presa de las iniciativas del kirchnerismo. En el período transcurrido entre las elecciones parlamentarias de Junio del 2009 y las del 14 de Agosto de este año sus exponentes exhibieron excepcionales dosis de ineptitud, egocentrismo, sectarismo, ombliguismo y personalismo que aportaron lo suyo para hacer posible el triunfo de Cristina. En síntesis: a la oposición le sobró vanidad y le faltó grandeza. Y la protesta social, vigorosa y recurrente, transitó por carriles que no tenían contacto con los partidos de la oposición. Salvo, en algunos pocos casos, con las pequeñas expresiones de la izquierda.
Fue debido a ello que el multimedio Clarín no pudo, empleando a fondo su vastísima red de propaganda y manipulación políticas, inventar una opción donde no la había, o fabricar un líder capaz de concitar la adhesión de grandes segmentos de nuestra sociedad. Por más que algunos de los candidatos de la oposición fueran exhibidos ad nauseam, noche a noche, en los distintos programas televisivos del multimedio -especialmente Eduardo Duhalde y Elisa Carrió y, en menor medida, Ricardo Alfonsín- y se les concediera, en algunos casos, hasta veinticinco minutos ininterrumpidos de pantalla (¡algo absolutamente extraordinario en el timing televisivo!) ni uno sólo de los favorecidos por tamaña “generosidad” del oligopolio logró convertirse en un competidor serio de CFK. Peor aún: la venenosa campaña mediática en contra del gobierno terminó por volverse en contra de quien, desde una autoasignada función de conciencia ética de la república, la encarnó con singular vehemencia. Nos referimos, está claro, a Elisa Carrió, derrumbándose desde el 23 % de los votos obtenidos en la elección presidencial del 2007 a un triste tres y tanto por ciento en las primarias del domingo pasado. Una caída, dicho sea al pasar, que tampoco puede atribuirse a los poderes demiúrgicos de la televisión oficial, cuyo módico rating –inclusive en un programa como 6-7-8- la inhiben de acometer empresas tan demoledoras, suponiendo que lo quisiera. Y lo mismo puede decirse de la prensa gráfica oficial o identificada con la gestión de CFK: el “periodismo militante” pudo haber ayudado a consolidar la adhesión de los ya convencidos, pero jamás proyectar a Cristina por encima del cincuenta por ciento de los votos. Este acotado poder de los medios, de uno y otro bando, no deja de ser una buena noticia para la democracia.

La agenda para el segundo turno

El arrasador triunfo de CFK enfrenta un peligro que al menos en un par de discursos recientes pareció haber sido advertido por la presidenta cuando dijo, textualmente, “no me la creo.” En efecto: el riesgo es pensar que ante la plebiscitaria ratificación de su mandato las cosas están bien y el rumbo emprendido es el correcto. En realidad, la situación económica ha venido mejorando pero las asignaturas pendientes son muchas, y muy urgentes. El mantenimiento de la torpe política adoptada con el INDEC, que equivale destruir un termómetro porque registra la temperatura producida por una inoportuna enfermedad, conspira en primer lugar en contra del propio gobierno: las deficientes o abiertamente falsas informaciones suministradas en algunas áreas por el INDEC le impide elaborar con racionalidad y eficacia las políticas públicas que el país necesita. La intervención en ese organismo, además, es un grave atentado en contra de la población porque la priva de acceder a datos básicos con los que, por ejemplo, defender su nivel de vida y sus salarios en las paritarias. En este sentido el subregistro de la inflación ha adquirido ribetes escandalosos toda vez que no son las desacreditadas consultoras privadas sino las propias oficinas de estadística de las provincias gobernadas por el Frente de la Victoria quienes mes a mes desmienten las fantasiosas cifras del INDEC. No sólo ellas: lo mismo hacen los sindicatos afiliados a la CGT, que negociaron reajustes salariales –para acompañar al aumento de los precios internos- del orden del 25 al 35 %, reajustes que fueron homologados por las autoridades nacionales y sobre todo por el Ministerio de Trabajo. Acabar con este engaño debería ser una de las primerísimas tareas a encarar por la presidenta lo antes posible, conciente de que esa mentira no sólo ofende a la ciudadanía sino que entorpece su propia gestión de gobierno.
Cuando el tema de la agenda del próximo período sale a la palestra son muchos los que en el ámbito oficial y sus aledaños dicen que lo que hay que hacer es “profundizar el modelo”. No vamos a reiterar en esta nota todo lo que discutimos extensamente en anteriores publicaciones de este blog y que diera lugar a un apasionado debate. Pero no está demás recordar que los principales aciertos del kirchnerismo –como, por ejemplo, la quita en los bonos de la deuda externa o las estatizaciones de las AFJP o de Aerolíneas Argentinas- se produjeron cuando se dejaron de lado las prescripciones del modelo de acumulación instaurado bajo el primado del neoliberalismo desde finales de la década de los ochentas y cuyos poderosos influjos se sienten todavía el día de hoy. Para entendernos: si hablamos rigurosamente un “modelo” no es una sumatoria de políticas públicas sino un tipo específico de articulación entre acumulación capitalista, dominación política y organización social. Al decir que el actual “modelo” tiene su génesis en la última dictadura militar y su consolidación en el decenio menemista se está afirmando que como producto de la refundación reaccionaria del capitalismo global desde mediados de los setentas el eje central de la acumulación capitalista se desplazó hacia los sectores más concentrados (y extranjerizados) de la economía, entre los cuales sobresalen el petróleo, el gas, la gran minería, el sector financiero y el agroexportador (principalmente el complejo sojero), todos los cuales fueron (y siguen siendo) beneficiados por incentivos, subsidios, exenciones impositivas y facilidades de todo tipo que explican las fenomenales tasas de ganancia que exhiben estos sectores. Este “modelo”, neoliberal en su espíritu y en su corporización práctica, tiene como puntales:
a) la sobrevivencia de la Ley de Entidades Financieras de Videla-Martínez de Hoz, pieza legal fundamental para institucionalizar el predominio de la banca extranjera y del capital financiero en general;
b) la vigencia de la Carta Orgánica del Banco Central establecida por Domingo F. Cavallo que todavía condiciona negativamente a las actuales autoridades de esa institución para actuar de conformidad con las exigencias de la coyuntura;
c) la extraordinaria regresividad del sistema impositivo, en virtud de la cual la renta financiera queda exenta de obligaciones tributarias al igual que la transferencia de activos de sociedades anónimas, mientras que una parte creciente de los asalariados debe pagar el impuesto a las ganancias –la magia del neoliberalismo todo lo puede: ¡sueldos y salarios se convierten en “ganancias” y como tales sujetas a un tributo- al tiempo que los sectores de menores ingresos ven encarecidos los ítems de la canasta básica de alimentos con un IVA del 10.5 %;
d) el continuo saqueo de nuestras riquezas naturales, sin ninguna clase de efectivo control fiscal –especialmente en hidrocarburos, minería, pesca- que impide saber cuánto se extrae y cuánto se exporta. Si algún dato se tiene es por las declaraciones juradas que las empresas interesadas elevan a nuestras autoridades;
e) la descontrolada “sojización” del agro, con los graves perjuicios que conlleva no sólo una acelerada “reprimarización” de la economía sino también la expansión del monocultivo y la primacía adquirida por el poderoso complejo transnacional del “agronegocios”, en desmedro de los pequeños y medianos productores locales;
f) el elevado grado de concentración y extranjerización de la economía. Una encuesta periódicamente realizada por el INDEC sobre este tema demostró que en el 2010 las 500 mayores empresas del país daban cuenta nada menos que del 22 % del PIB de la Argentina. Ese mismo estudio señalaba que 324 de las 500 mayores empresas –o sea, dos de cada tres- que operan en el país son extranjeras; y todas foráneas son las seis más grandes: YPF, Cargill, Telecom, Petrobras, Carrefour y Jumbo. Extranjerización que, como lo señalan recientes estudios, se extiende también a la tierra, inclusive en zonas de frontera;
g) perpetuación de la precarización laboral, la tercerización, el trabajo no registrado (¡inclusive en la administración pública!), penosas herencias de los noventas que aún persisten en nuestros días.
Estos rasgos, gestados durante los años de la dictadura y el menemismo siguen penosamente caracterizando a la economía argentina. Hubo cambios, sin duda, pero las vigas maestras del “modelo”, neoliberal hasta el tuétano, siguen en pie. A ello se debe la persistencia de elevados niveles de pobreza -cercanos al 30 % según los análisis más confiables- en los sectores más postergados y también la fragilidad económica de las capas medias, donde para una pareja con ambos miembros trabajando “en blanco” y con buenas remuneraciones la adquisición de un departamento de dos ambientes se presenta como una empresa de muy difícil realización. En suma, el “modelo”, fiel a sus orígenes, crece pero al hacerlo concentra ingresos y riquezas, desnacionaliza la economía y no distribuye. Quien lo hace, a duras penas y con muy modestos resultados, es el estado.

La izquierda y la coyuntura

Para concluir: la presidenta tiene la re-elección asegurada. Ha sido ratificada plebiscitariamente y gracias a esta relegitimación dispone de un amplio campo de maniobra para introducir los cambios que necesita el país. Si tiene voluntad de hacerlos seguramente contará con un enorme respaldo popular, como lo atestigua el resultado de las primarias. Cuenta también con un Congreso que no tendrá fuerza para interferir o entorpecer sus más trascendentales iniciativas y los poderes mediáticos han demostrado que pueden desatar una molesta vocinglería pero no tienen como frenar las políticas gubernamentales. Este es el momento para avanzar a toda máquina por el camino de las reformas estructurales, dejando de lado los paliativos y las políticas de parche. Además, haga lo que haga, los futuros historiadores y cronistas de la derecha ya condenaron a la presidenta. Seguirá siendo sometida a toda suerte de presiones, chantajes y agresiones por los moderados avances sociales producidos durante estos últimos años. Siendo esto así es preferible que la condenen por las cosas buenas que podría hacer y no por lo que dijo que quería hacer y después no lo hizo. Eso sí: CFK tendrá que apresurarse porque dispondrá de poco tiempo, un año a partir del inicio de su nuevo término presidencial. El 2012 debería ser el año de las grandes batallas. Poco después comenzarán las disputas con vistas a las elecciones parlamentarias del 2013 y, enseguida, estallará abiertamente la durísima lucha por la sucesión presidencial. Por lo tanto, si no es ahora, ¿cuándo?
Podrá objetarse, con razón, que el planteo anterior adolece de un fuerte voluntarismo. Ello es así porque hemos optado, metodológicamente hablando, por suspender por un momento una valoración radicalmente crítica que considere a los datos definitorios de la coyuntura actual como resultados inamovibles de un proceso que no admite correcciones o rectificaciones. Si bien adherimos sin reservas a la perspectiva crítica que ofrece el marxismo -en el sentido de que sabemos que dentro del sistema no hay solución para la crisis del capitalismo, y que éste es una imparable máquina de producir injusticias, pobreza y exclusión económica, social y política que sólo una revolución socialista pondrá fin- creemos que al menos hipotéticamente se le podría conceder al gobierno el beneficio de la duda. ¿En qué sentido? En el sentido de reconocer que las renovadas y cada vez más violentas contradicciones del capitalismo, aguijoneadas por la crisis actual, van a desbaratar cualquier intento de gestionar a la economía y mantener el orden social apelando a las herramientas macroeconómicas convencionales, incluyendo las tenidas por “heterodoxas”. Empujado por circunstancias signadas por profundos desequilibrios en la vida económica y una creciente agitación social y política más pronto que tarde el gobierno se enfrentará a un dilema de hierro: avanzar por el sendero de las reformas estructurales que le permitan neutralizar los efectos desquiciantes de un capitalismo en crisis o bien quedar sepultado bajo sus escombros, abriendo el paso a una restauración conservadora que ponga fin a todas sus ilusiones progresistas.
Acérrimos críticos del capitalismo, Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Gramsci, entre otros, nunca dejaron de reconocer las posibilidades de recomposición y cambio que los capitalistas siempre tienen a su alcance aún en medio de las más profundas crisis. Más de una vez Marx se reprochó por haber errado en sus sombríos pronósticos sobre el curso futuro de Francia una vez establecido el régimen bonapartista, refutados implacablemente por casi veinte años de vigorosa expansión económica que sólo la guerra franco-prusiana de 1870 pondría fin. Atentos a esta lección hay que desterrar la tentación de pensar que, ante la crisis, el kirchnerismo jamás osaría transitar por el sendero de las reformas estructurales. Sus relaciones con la clase dominante son complejas y por momentos contradictorias: promueve sus ganancias y facilita sus negocios –si no véase lo ocurrido con el voto “del campo” en las primarias, o las declaraciones de Franco Macri o de tantos otros capitostes del empresariado local- aunque lo hace en un clima de mutuo recelo y permanentes tironeos ocasionados por la insaciable voracidad de una y otro.
Si estas tensiones, exacerbadas al calor de la crisis, llegaran a sobrepasar un cierto umbral no sería extraño que se desencadenase una ruptura entre la clase dominante y el gobierno, colocando al kirchnerismo ante el dilema enunciado más arriba: reformas estructurales o capitulación. Acosado por similares más no idénticas circunstancias Franklin D. Roosevelt optó por lo primero: fortaleció el movimiento obrero y organizó al partido demócrata, y a partir de allí lanzó el New Deal, un programa tenazmente resistido por gran parte de la burguesía estadounidense que consideraba confiscatoria y “comunista” la nueva legislación tributaria –en un pleito que sólo se resolvió en la Corte Suprema de Estados Unidos- y los renovados poderes de la Reserva Federal, al paso que denostaba como demagógicas las audaces iniciativas en materia de seguridad social y asistencia médica impulsadas desde la Casa Blanca. Obviamente, era un programa que no tenía la menor intención de salirse del sistema y abandonar al capitalismo; no obstante, acuciado por las premuras del momento, para salvarlo era preciso otorgar significativas concesiones a las clases populares a la vez que se recortaban algunas de las más irritantes prerrogativas del capital. Que no hubiera aparecido un partido revolucionario capaz de aprovechar las oportunidades que se abrieron en esa coyuntura es otra historia. A la luz de la experiencia histórica, desde Napoleón III a Roosevelt, ¿deberíamos excluir a priori que una salida “reformista burguesa” pudiera ser elegida por CFK? Hay numerosos indicios de una creciente tensión al interior del kirchnerismo, originada por las limitaciones y perversiones del “modelo” y por el creciente hiato que separa el discurso crítico del neoliberalismo del pesado legado neoliberal que aún hoy informa buena parte de las políticas oficiales. ¿Quién estaría en condiciones de asegurar que, forzado por las circunstancias, el kirchnerismo preferiría suicidarse antes que abrazar una opción reformista, aunque sea por razones tácticas, oportunistas o demagógicas de supervivencia política?
Y si tal cosa llegara a ocurrir, ¿estarían la izquierda y el movimiento popular en condiciones de sacar partido de la situación? Es evidente que la debilidad de las fuerzas socialistas, comunistas y de izquierda de la Argentina, herederas de traumáticas experiencias del pasado, conspira contra su capacidad para gravitar decisivamente en la coyuntura. El tsunami peronista de 1945 cambió radicalmente la estructura y la identidad de la clase trabajadora y el movimiento popular, condenando a la izquierda a jugar un papel marginal en el desarrollo de las luchas de clases durante décadas. Ante ello habría que estar sumamente atentos a las inéditas posibilidades que podrían abrirse en el marco de la crisis actual y sus reflejos en un país de la semiperiferia capitalista como la Argentina. No hay un único camino para la emancipación de la clase trabajadora, y más importante que el punto de arranque son el itinerario, las novedades generadas a lo largo de un continuo proceso de luchas sociales (que cambia conciencias, proyectos, modos de organización y liderazgos) y la meta hacia la que apuntan los conflictos y antagonismos del momento.
Para ello es preciso tener en mente que estamos ingresando a una nueva etapa en la historia del capital: la contraofensiva reaccionaria inaugurada en los años ochenta del siglo pasado de la mano de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Juan Pablo II se ha agotado y se derrumba estrepitosamente. La conmoción social que sacude a Europa, desde la ola de huelgas en Grecia hasta el repudio a los banqueros en Islandia, pasando por los incendios en Londres, los “indignados” españoles y el fragilísimo equilibrio político apenas sostenido en Francia y Alemania, es un claro anuncio del cambio de época, y sus violentas reverberaciones se dejarán sentir en todo el mundo. La Argentina y América Latina, por más que se las intente blindar, no serán la excepción a la regla. Fin de una época que coincide con la inexorable decadencia del imperio norteamericano, incapaz de ganar guerras (aunque destruya países), de ordenar el caos económico internacional y de acomodar el tablero político mundial en función de los intereses imperiales. En un marco de cambios epocales en donde la mismísima supervivencia del capitalismo está puesta en cuestión -¡ya no por el “catastrofismo” de sus críticos sino por el diagnóstico de los “intelectuales orgánicos” del capital!- la izquierda argentina tiene la posibilidad y el deber de reconstituirse de forma tal de poder incidir positivamente en el curso de los acontecimientos, dejando de ser lo que, a pesar suyo, fue durante décadas: una presencia testimonial. Para que esto sea posible deberá abandonar todo dogmatismo y saber leer, en los enrevesados y contradictorios pliegues de la coyuntura actual, las oportunidades que podrían existir para desarrollar un proyecto emancipatorio para nuestro pueblo y actuar en consecuencia.

Atilio A. Boron

Binner, Allende: dos pedagogías distintas

André Guide parece insistir: “Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo (1)”
Repitamos, entonces, una pregunta: ¿quiènes diseñan nuestras políticas educativas?
En Chile, Argentina, Mèxico, Buenos Aires, Santiago, Santa Fe da igual: entre el Estado y las corporaciones planifican còmo educarnos.
El pasado 22 de julio el Gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y su ministra de Educación, Elida Rasino, firmaron el decreto 1446. Es el nuevo régimen de formación para los estudiantes de 5 y 6 año de las escuelas técnicas. Las “pràcticas profesionalizantes” (pasantías) se podrán realizar en industrias o empresas radicadas en Santa Fe (2 y 3).
Rosario3.com informa: “Las pasantías que se implementarán tendrán el aval de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) que celebrará convenios marco con el Ministerio de Educación de la provincia y luego fomentará las firmas de convenios particulares entre las industrias y las escuelas santafesinas (3)”.
El presidente de la Fisfe Carlos Bertone aseveró: “El objetivo es vincular la realidad de las industrias con las escuelas (…) No hay contraprestación. Es parte del aprendizaje (…) Va a redundar en un beneficio para el aprendizaje, el crecimiento y la producción (3)”.
Caber recordar- esencialmente- que la Fisfe surgió en 1979 y es uno de los principales promotores de la Fundación Libertad. Fisfe tiene como socios activos a Acindar, Alto Paraná S.A.; Basf Argentina S.A., Cargill S.A.C.I, Celulosa S.A, Corven S.A, General Motors Argentina SRL, Mattievich S.A, Molinos Río de La Plata SA, Petrobras Energía S.A, Sancor Coop. Unidos Ltda., Terminal 6 S.A, Terniun Siderar S.A, Vicentìn S.A.I.C, Centro Comercial de Venado Tuerto, UIA de Santa Fe, entre otros. Y algunos de sus socios adherentes son: Banco BICE S.A, IBM S.A, Nuevo Banco de Santa Fe S.A y Telecom S.A (4).
¿Me pregunto si educar para la democracia convalida acordar con gerentes y/o empresarios que únicamente aspiran al lucro en sus vidas?
Carlos Bertone reflexionando sobre el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones nacionales del 14 de agosto sentenció: “Argentino vive- en estos años de gobierno- el ciclo más prolongado de crecimiento sin lo que se llama Stop and Go (…) Este camino que estamos transcurriendo, aunque falte, aunque quede mucho por hacer, aunque tenga metas que no se han conseguido es el que nosotros queremos y yo veo el voto positivo (5)”.
La Fisfe –en efecto- con los K y con Binner. Empresarios y gobernantes más que satisfechos. Las diferencias son de superficie, no de clase ni intereses.
Norberto Galasso- tal vez se haya olvidado lo que escribió otrora- describe una parte del comportamiento de los empresarios que están “conformes” con el modelo K y el B: “En un informe sobre la deuda externa titulado “Arriba las manos. Esto es un asalto”, Pastor Alberto Britos- basándose en datos del Banco Central, la revista El Periodista y un trabajo de Aspiazu, Basualdo y Khavisse- da el siguiente listado de los 15 principales deudores privados:

Celulosa 1.504 millones de dólares

Cogasco 1.350 millones de dólares

Autopistas Urbanas 952 millones de dólares

Pérez Companc 910 millones de dólares

Acindar 653 millones de dólares

Bridas 596 millones de dólares

Alpargatas 456 millones de dólares

Banco de Italia 400 millones de dólares

Garovaglio y Zorraìn 342 millones de dólares

Banco de Galicia 313 millones de dólares

Techint 278 millones de dólares

FATE 224 millones de dólares

Astra 223 millones de dólares

Citibank 220 millones de dólares

Astilleros Alianza 190 millones de dólares

Estos 15 grandes deudores representan más del 40 % del total de la deuda privada en 1983 y son los mayores beneficiarios de la estatización (6)”.
Cabe rememorar- también- lo que Alejandro Olmos Gaona (H) le respondió a Marcelo Paredes: “Es importante señalar que en 1984, el ministro de Economía, Bernardo Grinspun, impulsó una auditoría de la deuda externa privada en el Banco Central y, como consecuencia de eso, el presidente del Banco, Dr. Enrique García Vázquez, dictó la Circular 340 donde se establecían las pautas para considerar aquella deuda no legítima. Hay que tener en cuenta que esa investigación era procedente, porque esa deuda privada había sido estatizada en 1982 a través de varias circulares del Banco Central (6)”.
He anteriormente los empresarios que se sirvieron del Estado genocida y sus autoridades civiles y militares…
Santa Fe es la segunda provincia exportadora del país, detrás de Buenos Aires. En el 2010 vendió al exterior 14.805 millones de dólares. Casi el 22 % del total de lo que exporta Argentina (8).
Exportar 1.690.000 dólares por hora mientras en “los dos principales aglomerados de la provincia (Santa Fe-Santo Tomé y Gran Rosario) 8 de cada 10 chicos de los sectores populares no culminan la escuela secundaria (9)”.
¿Será acaso que la Fisfe precisa futuros técnicos u universitarios para exportar sin Stop and Go o para un mercado interno de alta calidad de consumidores?

Binner y Rasino se presentan como socialistas pero acuerdan con capitalistas…

Quizás desde el fondo de la historia y con una ética incuestionable Salvador Allende pueda enseñarles algo o advertirle que ese no es el camino a andar ni el “modelo” a predicar.
El 25 de julio de 1971 Allende subrayaba: “En el caso de Chuquicamata (Minas), cincuenta y tantos técnicos extranjeros no han oído nuestro llamado, que no ha sido mendicante, pero que ha sido claro: de que se quedaran trabajando, para que estuvieran en esta etapa de proceso difícil, en que Chile será el dueño absoluto de esas riquezas tan fundamentales para la patria. Han rechazado nuestra petición por razones que debemos considerar: porque son funcionarios de empresas que tienen en otras partes del mundo faenas similares a las nuestras y, por lo tanto, podríamos decir que forman parte de una cadena que los amarra a esas poderosas empresas internacionales. De allí la obligación de que sean técnicos chilenos, profesionales nuestros, los que tengan que tomar en sus manos la responsabilidad del proceso productivo, que tiene tanta incidencia en la marcha normal del desarrollo económico de Chile, y por cierto, mucho más en las posibilidades de su ampliación. Sin embargo, no tenemos nosotros los técnicos especializados que hayan tenido niveles de responsabilidad superior en esas faenas mineras, las más importantes para la patria. Y eso ha ocurrido porque ha sido la intención impedir que los técnicos nuestros alcanzaran estos niveles de responsabilidad superior. Sin embargo, abocados a estos hechos, tenemos la confianza de superar esas dificultades, porque una unidad de obreros, empleados, técnicos y profesionales, porque el Colegio de Ingenieros y el Colegio de Técnicos Industriales y de Técnicos Mineros, junto a los obreros de Chile, darán un paso histórico para defender la patria y su destino (10)”.
Contundente. El socialista Salvador Allende proponía (y ejecutó hasta que el criminal de Pinochet lo derrocó) una economía al servicio del pueblo. De ahì- obviamente- que se necesitó reconstruir un sistema educativo que acompañe tan profunda transformación.
Pero Binner y Rasino coadyuvan con la Fisfe y los exportadores…

Un extraño socialismo.

Allende es terminante: “Es mi obligación señalarlo, por ejemplo, que Chile, en este instante, más allá de las fronteras partidarias de las bases políticas del Gobierno Popular, está empeñado en recuperar para el pueblo y para la patria las riquezas fundamentales en manos del capital foráneo (10)”.
En verdad, la Fisfe está “conforme” con los K y los B… ¿Serán socios y no conviene publicarlo más allá de algunas disputas de superficie?
Chile, México, Argentina, Santiago, Buenos Aires y Santa Fe –quizás- hayan tomado lecciones pedagógicas de Lehman Brothers: “(…) La industria educativa (…) es un sector con un crecimiento sumamente dinámico, con indicadores financieros y de mercado que sugiere una oportunidad significativa para la inversión. El momento de entrar a este mercado nunca ha sido mejor, dado que los problemas que existen la han elevado a una prioridad política. Los empresarios se quejan de que no pueden dar empleo a un producto que sale de las escuelas que no sabe leer ni escribir, y por lo tanto demandan (y a veces ellos mismos ofrecen) una reforma inmediata (11)”.
Y como pocos quieren escuchar o leer: es “preciso comenzar de nuevo”. Quiènes diseñan nuestras políticas educativas es un interrogante esencial. He aquí un ejemplo clave.
Fernando Buen Abad Domínguez es rotundo en su artículo La lucha por la educación: “¿Qué educación necesitamos? La que no sea servil al mercado. La que garantice la emancipación contra el capitalismo (12)”.
A bregar por ello.

Andrés Sarlengo

Notas:

1) Citado en Esos malditos tangos. Ricardo Horvath. Editorial Biblos. Diciembre 2006.
2) Aprobaron el régimen de Prácticas Profesionalizantes para la Educación Secundaria. Notife. 29-07-2011.
3) Alumnos de escuelas técnicas harán pasantías en industrias. Rosario3.com. 01-08-2011
4) Citado en Pedagogía de mercado a la santafesina. Andrés Sarlengo.
5) La Fisfe se mostró conforme con el modelo K. Notife.com. 16-08-2011
6) Citado en De la Banca Baring al FMI. Historia de la deuda externa argentina. Norberto Galasso. Diciembre 2002.
7) “Si seguimos con deuda seguiremos siendo una sociedad de esclavos”. Argenpress. 08/03/2011
8) Santa Fe, en la cima exportadora. La Capital. 24-07-2011.
9) Carlos Del Frade. 05-04-2011
10) Discurso del Presidente de la República de Chile, Dr. Salvador Allende en el acto de inauguración del año escolar 1971.
11) Citado en Neoliberalismo y educación en México. Miguel Alejandro González Ledesma. Tesis. México DF 2010.

12) Rebelión. 11-08-2011

sábado, 20 de agosto de 2011

Balance de las primarias, perspectivas para octubre


Cristina Fernández de Kirchner (CFK) obtuvo el 50.7% de los votos en una elección muy concurrida y sus adversarios, todos sumados, no llegan al 40 por ciento y han perdido toda esperanza de evitar en las elecciones generales de octubre la reelección de la presidenta. Los votos a CFK se explican por la prosperidad: son votos conservadores. Hay obreros calificados que ganan tres mil dólares por mes, los que están peor están sin embargo mejor que hace unos años y nadie quiere volver a los noventa. El conservadurismo del voto kirchnerista se comprueba cuando uno coteja los votos logrados por Mauricio Macri o José Manuel de la Sota, la mitad de cuyos electores votó ahora por CFK, o cuando uno ve el triunfo aplastante de gobernadores kirchneristas corruptos, reaccionarios y hasta asesinos. Por Guillermo Almeyra.

Por ANRed - L (redaccion@anred.org)

Cristina Fernández de Kirchner (CFK) obtuvo el 50.7 por ciento de los votos en una elección muy concurrida (con apenas 22 por ciento de abstención) y sus adversarios, todos sumados, no llegan al 40 por ciento y no podrán unirse, de modo que han perdido toda esperanza de evitar en las elecciones generales de octubre la reelección de la presidenta y ahora sólo pelean por tener suficientes diputados y senadores para mantener el control de la Cámara de Diputados y una fuerza de presión en la Cámara Alta. El centro-centroderecha del cineasta Pino Solanas no llegó al 1.5 por ciento puesto como barrera para participar en octubre porque despreció el combate democrático contra la proscripción y se contenta ahora con lograr algún diputado, pero el Proyecto Sur está agonizante y un sector de su pequeño electorado irá al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) que consiguió casi 2.5 por ciento de los votos (550 mil sufragios) mientras otros se dividirá entre la abstención y el apoyo al Frente Amplio y Progresista (ma non troppo) dirigido por Hermes Binner (que logró el 10 por ciento).
El FIT venció la barrera proscriptiva del 1.5 por ciento gracias, en primer lugar, a su actividad en fábricas, sindicatos y centros estudiantiles (que ya le había dado a sus componentes 400 mil votos en los comicios del 2009), pero también porque, en vez de hacer propaganda general socialista o de agitar consignas, supo utilizar los espacios radiales y televisivos que distribuyó el Estado de modo simple, inteligente y realista para reivindicar su derecho democrático a una plena participación política con el objetivo de defender las principales reivindicaciones de los trabajadores y pobres en general. A esta combinación entre la defensa de la democracia electoral y la de las reivindicaciones concretas y populares se agregaron a último momento dos periodistas derechistas que, con sarcasmo, lanzaron una campaña titulada “un milagro para Altamira” en la cual pedían votar por el presidente del FIT por lástima y casi para impedir la extinción de una especie, campaña que en su curso se hizo más seria, tuvo un gran éxito popular y terminó reforzando la lucha antiproscriptiva del FIT.
Ahora éste, que tiene ya dos diputados provinciales, podría llegar en octubre a obtener también algún diputado nacional. De todos modos, en octubre disminuirán los votos meramente democráticos prestados al FIT que volverán a sus cauces naturales si el FIT (o algunos de los partidos que lo integran) no es capaz de ver con realismo que en estos dos meses deberá consolidar en la acción cotidiana el apoyo electoral excepcional conseguido y si no comprende que una parte importante del electorado de la presidenta no tiene la cerrazón mental kirchnerista o peronista que el FIT le atribuye sino, por el contrario, una apertura potencial a una política socialista siempre que ésta no sea sectaria ni meramente obrerista sino que proponga soluciones concretas y viables a los problemas concretos actuales y a los que se presentarán en los próximos meses.
Los votos de CFK se explican por la prosperidad. Son votos conservadores. Hay obreros calificados que ganan tres mil dólares por mes, los que están peor están sin embargo mucho mejor que hace unos años y nadie quiere volver a los noventa, tiempos de desocupación, privatizaciones y neoliberalismo feroz mientras que, por el contrario, todos quieren conservar lo poco conquistado en estos ocho años de kirchnerismo. Por eso CFK recuperó buena parte de las clases medias que se le habían opuesto siguiendo “al campo” -o sea, a los terratenientes, exportadores y grandes soyeros - , recuperó incluso los votos rurales y ganó a pesar de tener en contra a todos los grandes medios impresos o televisivos que presentaban un país de desastres que la gente común no registraba.
El conservadurismo del voto kirchnerista se comprueba cuando uno coteja los votos logrados por Mauricio Macri, en la Capital Federal o José Manuel de la Sota, en Córdoba, la mitad de cuyos electores votó ahora por CFK o cuando uno ve el triunfo aplastante de gobernadores kirchneristas corruptos, reaccionarios y hasta asesinos. La presidenta tiene además un apoyo muy superior al que lograron sus grandes electores (alcaldes clientelistas, gobernadores ) y su aparato partidario, lo cual sin duda se reflejará en el hecho de que el gobierno no logrará quórum propio en las Cámaras y deberá negociar con los menos peores de la oposición (Binner, por ejemplo o algunos de los peronistas de derecha más coptables).
Octubre está demasiado cerca como para que el panorama electoral cambie sensiblemente y el triunfo de CFK está asegurado pero la situación política argentina, como la del resto de los países latinoamericanos, depende y dependerá de los efectos de la crisis mundial sobre la economía local. Ahora bien, un derrumbe del euro y de la Unión Europa y la crisis en Estados Unidos afectará gravemente al real brasileño y, con eso, al Mercosur y las exportaciones argentinas y China, gran compradora de materias primas y gran inversionista en Argentina, tampoco está inmunizada contra esa crisis de sus mercados de exportación y, por lo tanto, tendrá que reorganizar su economía y tendrá conflictos sociales graves. Por ahora, las materias primas agrícolas que Argentina exporta siguen teniendo altos precios y el país sigue tratando de mantener sus ventajas cambiarias y de contener los capitales especulativos. Pero si Europa, por no hablar de Estados Unidos, no puede contener la depresión que se avecina ¿podrá hacerlo la frágil Argentina? La presidenta, una vez reelegida, podría pasar de ser una esperanza de seguridad y convertirse en la mandataria que deberá jinetear la peor crisis de la historia mundial y de la Argentina. Lo cual crearía un nuevo panorama político para la izquierda socialista y para la derecha proiimperialista.

Trabajadores de call centers marcharon contra los despidos y persecusiones


Trabajadores de call centers de las empresas Claro, ActionLine y Teleperformance, con apoyo de organizaciones políticas y estudiantiles, realizaron ayer, jueves 18 por la tarde, una jornada de movilización en la cual fueron escrachando una a una a estas empresas, como así también al Ministerio de Trabajo de la Nación y a la Cámara Argentina de Comercio, en reclamo del cese del vaciamiento y persecusión a delegados que se lleva a delante en sus espacios de trabajo.