viernes, 6 de agosto de 2021

2,5 millones de nuevos pobres: “es el resultado del ajuste”


Así lo definió Néstor Pitrola, desde una movilización del sindicato del neumático.

 La Encuesta Permanente de Hogares del Indec publicó sus resultados del primer trimestre del año, en el cual se evidencia que respecto de un año atrás la pobreza pegó un nuevo salto hasta abarcar en marzo casi a cuatro de cada diez habitantes. La suba, del 5%, refleja dos millones y medio de personas cayeron por debajo de la línea de pobreza en comparación con el mismo período de 2020 (previo a la pandemia). En total el número superó los 18 millones, y en la provincia de Buenos Aires alcanza nada menos que al 56% de los menores de edad. 
 “De los 2,5 millones de nuevos pobres no solo forman parte los nuevos desocupados sino millones de asalariados, jubilados y monotribustistas y ni hablar de los trabajadores informales”, explicó Néstor Pitrola, candidato a diputado nacional bonaerense por el Frente de Izquierda Unidad, desde la caravana convocada por el Sindicato del Neumático por reclamos salariales. En efecto, el promedio trimestral de los ingresos del 40% de la población de menores recursos registró un atraso de 14,8 puntos respecto del incremento de la canasta básica total en comparación con el mismo período de 2020, mientras que tomando marzo como referencia (mes en que se aplica la actualización) los jubilados y pensionados corrían 15,6 puntos por detrás. 
 El dirigente del Partido Obrero, que integra la nómina en provincia de Buenos Aires junto con Nicolás Del Caño y Romina Del Plá, polemizó a su vez con las medidas oficiales afirmando que la cuestión “no se arregla con las grajeas electorales del gobierno de Alberto Fernández y el kirchernismo. El bonito a los jubilados y el adelanto de la cuota del salario mínimo son aspirinas ante una dolencia terminal. La inflación demoledora es el arma del ministro Guzmán para descargar el ajuste sobre los de abajo”. 
 Así, desde la acción de lucha de los trabajadores del neumático, Pitrola manifestó que “incluso las paritarias reabiertas por la mayoría de la burocracia sindical de la CGT, del moyanismo, de ambas CTA, no alcanzan a la inflación anualizada ni lo perdido el año pasado. El reclamo del Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad es que el salario mínimo cubra la canasta básica -hoy de $66.500- y que el salario de convenio cubra la verdadera canasta familiar de $105.000. Venimos a apoyar esta caravana y movilización del Sutna porque la campaña política del PO y de la lista 1A ‘Unidad de la Izquierda’ está junto a cada lucha de los trabajadores”. 

 Prensa Obrera

Combinación de vacunas: una respuesta limitada a la escasez de segundas dosis


Los incumplimientos de los laboratorios y la necesidad de una producción estatal bajo control de los trabajadores. 

 Ayer se confirmó que quienes fueron vacunados con la primera dosis de Sputnik V pueden recibir una segunda inyección de otra fórmula, como Moderna o AstraZeneca. Resulta una respuesta limitada del gobierno a un problema mucho mayor: la escasez de vacunas y, sobre todo, de segundas dosis. 
 El problem2,5 millones de nuevos pobres: “es el resultado del ajuste”a de fondo es que, a más de ocho meses de iniciada la campaña de vacunación (arrancó el 29 de diciembre), aún falta inmunizar al 44% de la población, mientras que solo el 16% recibió la segunda dosis. Esto responde, por un lado, al incumplimiento de los laboratorios de los compromisos y plazos de entrega, que han priorizado los envíos hacia los países centrales -muchos de ellos son sus casas matrices- por sobre el nuestro. Sucede que el puñado de farmacéuticas que tiene el monopolio de las patentes ha asumido compromisos que son incapaces de cumplir, en tanto la demanda es creciente y su capacidad de producción limitada. Además, prioriza a aquellos países con mayor capacidad de negociación. De esta manera, mientras algunas regiones de Europa o Norteamérica están discutiendo la posibilidad de una tercera dosis, continentes como América Látina, Asia o África aún tienen dificultades para negociar por primeras dosis suficientes para toda su población. 
 Este panorama, sin embargo, no detuvo al gobierno de continuar firmando contratos confidenciales sin garantía en las fechas de las entregas, como lo demuestra el reciente acuerdo con el laboratorio estadounidense Pfizer. Tampoco significó un proceso de denuncia o reclamo para hacer cumplir los envíos; de hecho, la convocatoria de los laboratorios al Congreso el pasado junio, donde supuestamente iban a dar “explicaciones” sobre las entregas, solo sirvió para que continúen amparándose en el secretismo. En cambio, nunca dio lugar al reclamo de cientos de personalidades de la ciencia y la cultura por la liberación de las patentes y la producción estatal de vacunas en las plantas públicas del país, ni al proyecto del Frente de Izquierda presentado en este sentido.
 Otro problema fundamental detrás de la poca cantidad de gente con segundas dosis es el bajo ritmo de vacunación en comparación a otros países de la región. Aunque las entregas se aceleraron los últimos dos meses, la campaña de las últimas diez jornadas se mantuvo estable en un promedio de 330 mil inoculaciones diarias. Lo llamativo es que en algunas pocas ocasiones se alcanzó a vacunar hasta 500 mil personas en un día, lo que demuestra que la capacidad está. En realidad, la traba para aumentar el ritmo parece estar en la resistencia del gobierno en destinar el presupuesto necesario para poner en marcha dicha “capacidad”, que significa instalar más vacunatorios, contratar personal y capacitarlo, y acelerar la llegada de dosis a cada provincia. El resultado del desfasaje es un stock de más de 8,4 millones de dosis, de las cuales 3,3 millones aún no fueron distribuidas. 
 En este escenario, la discusión acerca de la tercera dosis de refuerzo indica que la vacunación contra el coronavirus será un evento anual, así como lo es la vacuna de la gripe, por lo que se acrecienta la necesidad de una producción estatal de dosis y del desarrollo de una vacuna argentina. Además, según la información revelada por la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, la protección contra la variante Delta se alcanzaría recién superando el umbral de 80% de la población vacunada, por lo que la inmunidad de rebaño está más lejos de lo que creemos. Considerando que esta variante prontamente tendrá circulación comunitaria, que el gobierno ponga en marcha medidas que dan por terminada la pandemia es, al menos, peligroso. No avanzó en el reforzamiento del sistema sanitario ni en su centralización, la paritaria de los trabajadores de la salud fue de miseria y encima avanzan en la flexibilización de protocolos y la apertura de las escuelas que no tienen condiciones ni presupuesto para cumplir con las medidas mínimas de bioseguridad. 
 Mientras, hay al menos 4 proyectos de vacunas contra el coronavirus en el país que no pueden avanzar al ritmo que la población lo requiere por falta de presupuesto, lo que los empuja a armar convenios con sectores privados que terminan financiando la investigación, pero que a su vez comercializan con el desarrollo de un bien común como la vacuna. Por eso planteamos que es necesario poner los recursos materiales y económicos que los investigadores y científicos requieran para completar su producción e iniciar las fases clínicas, de manera que se pueda tener una vacuna estatal que garantice la inmunización anual para todos los trabajadores.
 En el ínterin, las vacunas producidas en el mundo (que ya demostraron ser eficaces contra la nueva cepa) deben ser declaradas de interés público, avanzar en la liberación de las patentes y en su producción a gran escala en el país. A su vez, se debe continuar reforzando el sistema de salud mientras circule el virus y centralizarlo en uno que sea universal, gratuito, garantizando el acceso de toda la población. Esta lucha requerirá la organización independiente de la clase obrera contra la producción capitalista de las farmacéuticas y los gobiernos imperialistas y en favor de su propia vida.

 Lucía Cope

Jujuy: Morales, el impasse de la vacunación y la apertura total de actividades en plena ola de contagios

Durante la transmisión dominical del COE (Comité Operativo de Emergencia), el gobernador anunció que estaba preparando un decreto para dictar la obligatoriedad de la vacunación contra el Covid para el personal de la administración pública, y también para las personas que utilicen el sistema de transporte público de pasajeros, con el propósito declarado de evitar la propagación de los contagios en pandemia. El decreto vio la luz el martes 3 de agosto, y ahora deberá ser ratificado por la legislatura y municipalidades. 
 El decreto establece que los trabajadores del Estado que no acrediten la vacunación no podrán asistir a prestar servicios, y esa falta se va a contar como inasistencia injustificada, con el correspondiente descuento del día “no trabajado". Con respecto al sector privado, extendió la invitación a los sistemas privados de salud, educación, seguridad, transporte, comercio, entidades civiles, deportivas y recreativas, a aplicar el mismo criterio. 
 El decreto establece que los trabajadores deben tener al menos la primera dosis de la vacuna. En Jujuy, como en todo el país, estamos muy lejos de tener la segunda dosis de la vacuna de forma masiva. Sólo se está avanzando en la inoculación completa entre el personal de riesgo. 
 Finalmente, el decreto no establece las medidas anunciadas por el Gobernador para exigir el carnet de vacunación a la hora de utilizar el transporte público, por lo improvisado de la misma, y en medio de un conflicto con los choferes por la falta de pago de sus salarios, a los que el gobierno pretende utilizar como vigilantes. 

 Objetivo reaccionario 

El objetivo del decreto no es lograr una mayor inmunización de la población, sino avanzar aún más en un cuadro de reapertura de las actividades económicas y la vuelta a clases presenciales diarias, en medio de una escalada de contagios, muertes y variantes más agresivas del Covid, en nombre de la vacunación. El gobierno exige la vacunación para que todo el mundo vuelva a trabajar y así desentenderse de volcar los recursos necesarios para intervenir en esta pandemia, tanto desde el punto de vista sanitario, como la situación de crisis social que ha generado la misma.
 Todavía estamos muy lejos de una vacunación masiva de la población con la segunda dosis. La apertura a la ´nueva normalidad´ significa una exposición aun mayor de las personas frente a variantes más contagiosas, como Delta. El anuncio electoral de la compra de un millón de vacunas por parte de la provincia fue solo eso, un anuncio electoral.
 Frente a un aumento descomunal de los casos de contagio en todo el país, en los últimos 45 días, Jujuy sigue teniendo índices por encima de la media nacional, tanto en infecciones como muertes. Jujuy ostenta, además, el trágico record de ser la provincia con más docentes fallecidos por Covid, lo cual no ha significado que el gobierno cesara de presionar por la vuelta a clases presenciales diarias. 
 El gobierno incapaz de garantizar la inmunización y las condiciones mínimas para preservar la vida de los trabajadores, a quienes ha obligado a ir trabajar exponiéndose sin vacunas en medio de la pandemia, ahora presiona con sanciones contra los trabajadores, descuentos e inclusive la posibilidad de despidos, a quienes no concurran, a pesar de haber recibido sólo una dosis. Pretende trasladar la responsabilidad de la vacunación a los propios individuos.
 Denunciamos el propósito reaccionario del gobierno. Exigimos que se vuelquen todos los recursos necesarios para asegurar una vacunación masiva de la población, el reforzamiento del sistema sanitario y el aislamiento preventivo de todo trabajador que no sea esencial mientras dure la pandemia, con su salario asegurado, y un ingreso universal para todos los trabajadores desocupados equivalente al 80 por ciento del salario familiar, para poder mantener la cuarentena. 

 Iñaki Aldasoro 
 04/08/2021

jueves, 5 de agosto de 2021

"Ni JxC ni FdT hacen algo para que se haga justicia por Santiago" // Liliana "Rayu" Alaniz en IP

"El ajuste brutal se va a profundizar después de las elecciones" // Eduardo Belliboni en Intratables

Subsidios a la educación privada, una política de estado

El presupuesto para Educación de la Ciudad baja año a año; en la última década perdió 10 puntos, pasó del 27,8% al 17,2%. El recorte no afecta, sin embargo, a la educación privada. Lo contrario: en la Ciudad de Buenos Aires, siete de cada diez escuelas privadas están subsidiadas, y van en aumento. En 2015 eran 789. En 2020, 1.002, contando sólo los niveles obligatorios. 
 Las escuelas privadas, además, gozan de exenciones impositivas en IVA, Ganancias y aportes patronales. Los datos de esta nota surgen de un estudio que hizo la Auditoría de la Ciudad sobre aportes a las privadas durante el año 2018. 
 El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta gasta en subsidios, cada mes, 1.200 millones de pesos. Es el mismo monto que el presupuesto anual del 2021 para infraestructura escolar (subejecutado un 65% en 2020). 
 Recibir un subsidio del 100% no implica que el colegio sea gratuito. En el nivel secundario, los privados gratuitos son cuatro. Aunque la Constitución porteña ordena que se prioricen las instituciones “que reciban alumnos de menores recursos”, muchos subsidiados cobran entre 15 y 30.000 pesos de cuotas mensuales. Un monto significativo en una Ciudad donde el promedio de ingresos por familia ronda los 57.500 pesos. 
 A cambio de los aportes del Estado, la escuela se obliga a no superar cierto monto de matrícula. Sin embargo, nada les impide arancelar todas las actividades extra programáticas y cobrar cuotas de material didáctico, mantenimiento, equipamiento, seguridad y otras.
 “Esto permite que un colegio como el Guadalupe, ubicado en el corazón de Palermo, tenga un subsidio estatal del 40%, por el cual recibió en marzo de este año casi 2,5 millones de pesos, y cobre una cuota de 23.278 pesos por mes. O como el exclusivo colegio ORT, cuya cuota supera los 30.000 pesos pero que no se privó de percibir subsidios en el nivel secundario hasta 2019. En la actualidad tiene subsidiado en un 80% el nivel superior, beneficio por el cual recibió en marzo de este año 3.251.685 de pesos para su sede en Almagro y 3.233.829 por la de Belgrano”, señalan desde el Observatorio de Derecho a la Ciudad Jonatan Baldiviezo y María Eva Koutsovitis. 
 La Auditoria asegura que casi no existe control sobre el destino de los aportes estatales. En 2018, la mitad de los secundarios analizados no fueron supervisados y la otra mitad fue supervisada una única vez (sobre 12 entregas). 
 El gobierno de la Ciudad se negó a informar a la Auditoría cuánto dinero recibió cada establecimiento. “Lo único seguro es que en el 2020 el área tiene reservados 18.000 millones de pesos que, a diferencia de otros presupuestos, se ejecuta en su totalidad” añade el Observatorio.
 En 2015, los subsidios a la educación privada representaban el 16,2% del gasto total del Ministerio de Educación. En 2020, el 17,9%. En 2020, a los casi 14.000 millones de pesos presupuestados se le sumaron 2.082 millones que fueron íntegramente utilizados. 
 “¿De dónde salieron esos 2.000 millones de pesos extra? Nadie lo sabe con certeza, pero el monto es similar al recorte que sufrió el área de infraestructura escolar, que en 2020 suspendió la construcción de dos escuelas y sólo utilizó el 31% de los 3.068 millones de pesos presupuestados inicialmente”, apuntan desde el Observatorio. 
 Lo único que no brilla en la educación privada son los sueldos docentes. Frente a los edificios rutilantes mantenidos con recursos públicos, las escuelas no reciben ni lavandina para higienizar los baños. La destrucción de la educación pública a través del desfinanciamiento y la promoción de los negocios de la educación privada, en general confesional, son una política de Estado. 

 Olga Cristóbal 
 04/08/2021

👩🏻‍🏫 Educación | Milei y la pedagogía del mercado #AS

Altamira: "El agotamiento del régimen es evidente: con 50% de pobres el gobierno es un fracaso"

miércoles, 4 de agosto de 2021

🕰️ Los liberales, Alberdi, y la decadencia nacional

Récord de ingreso de dólares por exportación, pero también de endeudamiento


Las divisas se consumen en pagos de deuda, pero esta sigue creciendo. 

 Con el cierre de julio, los primeros siete meses del año registraron un récord histórico en el ingreso de divisas por las exportaciones agrarias. El interrogante que ello plantea es: ¿por qué entonces escasean dólares? Principalmente por el pago de una deuda externa que, sin embargo, también acaba de registrar un récord histórico. 
 El complejo cerealero-oleaginoso reportó ventas al exterior por más de 20.000 millones de dólares en lo que va del año, lo cual representa aproximadamente la mitad de todas las exportaciones del período. El récord obedece puramente a la suba de los precios internacionales, fundamentalmente de la soja y el maíz, ya que medido en volúmenes los despachos fueron menores a los del año pasado; es decir que vino de yapa. ¿Por qué este boom exportador, que favoreció un superávit comercial superior a los 7.000 millones dólares, no resuelve la supuesta escasez de divisas? 
 El Banco Central aprovechó para comprar dólares y reponer las menguadas reservas internacionales, pero gran parte de ello se consumió en el pago de deuda externa. Solo en las últimas cuatro semanas, el gobierno nacional pagó unos 750 millones de dólares sumando los giros a los bonistas que ingresaron al canje el año pasado, al Club de París como adelanto de una nueva reestructuración, y al FMI en concepto de intereses. Así se esfumaron 7 de cada 10 dólares comprados por la entidad monetaria durante julio. 
 No hay que confundir estos pagos con una política de desendeudamiento. Desde su asunción, Alberto Fernández gatilló más de 2.300 millones de dólares al Fondo, todo en materia de intereses, pero el monto total de la hipoteca se incrementó en unos 1.200 millones (hasta superar los 45.000 millones) -porque cotiza en base a una canasta de monedas. En lo que queda del año, el mismo FMI cobrará con una mano lo que desembolse con la otra por los Derechos Especiales de Giro (DEG), ya que los vencimientos hasta diciembre superan los 4.000 millones de dólares. 
 La misma dinámica se puede observar en la totalidad de la deuda pública, que desde el arribo del Frente de Todos a la Casa Rosada creció cerca de 30.000 millones de dólares, y marcó así otro récord al aproximarse 345.000 millones de dólares. De esta manera, ya supera el 100% del PBI. Si bien en el gobierno celebran que en gran medida se debe a deuda emitida en pesos, lo cierto es que al estar indexada a la inflación o linkeada al dólar esta no se contrae automáticamente en caso de depreciación de la moneda nacional.
 Hablando en pesos, tenemos que según los datos del Ministerio de Economía el presupuesto ejecutado para servicios de deuda en lo que va de 2021 (casi 450.000 millones), es superior a los gastos en personal de toda la administración pública nacional; o equivalente a la suma de lo que en medio de una letal segunda ola de coronavirus se asignó a salud, agua y alcantarillado, vivienda y urbanismo. En conclusión, no hubo giro político alguno en la defensa pública que hizo Cristina Kirchner acerca de destinar los DEG -emitidos para atender la pandemia- a pagarle al propio Fondo Monetario, sino solo el abandono de una impostura.
 El costo de este saqueo de divisas se expresa por supuesto en la caída de la inversión y la contracción de la economía argentina, y está en la raíz de la desvalorización del peso. La política de contener una corrida al dólar sobre la base de endeudar al Tesoro con tasas cada vez más altas explica el crecimiento de la hipoteca, pero también repercute en el déficit cuasi fiscal que se expresa en los pasivos del Banco Central. El stock de Leliq y pases equivale nada menos que al 95% de todas las reservas internacionales brutas del BCRA, medido al tipo de cambio oficial. Por esta usura el gobierno lleva pagados en 2021 más de 660.000 millones de pesos en intereses a los bancos. 
 En resumen, el rescate de la deuda externa no resuelve los problemas de la economía nacional sino que los agrava, porque constituye un mecanismo de todo un régimen de saqueo de las riquezas del país. El boom sojero, como vimos, no obedece a mayor inversión; al igual que las petroleras, los pulpos de los agronegocios exigen como condición… libertad para repatriar sus dividendos hacia sus casas matrices. Mientras tanto, se aseguran el acceso a divisas reforzando las operatorias fraudulentas de subfacturar exportaciones o triangular la mercadería en los países vecinos, mediante el ventajoso complejo de puertos privados y la extranjerizada Hidrovía. 
 Los capitalistas nacionales son socios del saqueo, al punto que no solo fugan buena parte de sus ganancias sino que la invierten en bonos de deuda pública, convirtiéndose en acreedores de la propia nación. Por lo demás, también encaran una monumental deuda con el exterior (incluyendo fraudulentos autopréstamos de filiales extranjeras), que demandarán durante el período electoral unos 2.000 millones de dólares, sumando presión a las reservas en la época en que finaliza la liquidación de la cosecha gruesa. 
 Carece entonces de sentido la imputación que hace el discurso oficial acerca de la «pesada herencia» macrista, tanto porque honra todos los compromisos usurarios con el capital financiero como porque en lo esencial continúa el mismo ritmo de hipotecamiento del país. Es el parasitismo de toda una clase social, y de sus representantes políticos que se alternan en el poder, lo que oprime las posibilidades de un desarrollo nacional. 
 La tribuna de denuncia montada por el Partido Obrero en las puertas del Banco Central para repudiar el pago al FMI, en el marco de una campaña electoral en la que el Frente de Izquierda Unidad defiende abiertamente el no pago y la investigación de la deuda externa, constituye un pilar de todo un programa de reorganización social para cortar de cuajo con este régimen de hambre y saqueo. 

 Iván Hirsch

Cae la cantidad de trabajadores aportantes a las cajas y la de jubilados


Una muestra del derrumbe social y laboral. 

 La cantidad de asalariados que aportan a la seguridad social, es decir que, a futuro, si logran mantener el trabajo en blanco, tendrán la posibilidad de jubilarse por sus contribuciones en un empleo formal, se redujo en los últimos 10 años -desde el primer trimestre del 2011 hasta el mismo período de este año- en 140 mil personas –de 6,83 a 6,69 millones-, lo que muestra la brutal caída de la ocupación bajo convenio, que no solo debe ser atribuible a la pandemia, sino al desempleo que trepa desde hace años, al crecimiento sistemático de la precarización laboral y al correlativo incremento del trabajo en negro.
 Esto, cuando la población argentina se incrementó, en esta última década, más de un 10%, es decir que, solo aplicando ese porcentaje de crecimiento vegetativo, el total de aportantes en blanco tendría que superar actualmente a los 7,5 millones.
 Es tal el derrumbe del mercado laboral formal, que actualmente hay aproximadamente un trabajador aportante por cada beneficiario del sistema de jubilaciones y pensiones, cuando se estimaba históricamente que la relación para hacer un sistema “sustentable” debiera ser de 2,5 a 3 aportantes por cada jubilado o pensionado. 
 Según un informe de la Cátedra Unesco del Instituto Torcuato Di Tella, realizado con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec del cuarto trimestre de 2020, “el 51,8% de los ocupados está en la informalidad” y solo “el 45% es asalariado” (La Nación, 1/8).
 Este cuadro, que golpea de manera brutal a los trabajadores que ven liquidadas conquistas convencionales y legales históricas, alcanzadas con años de luchas, también apuntala el vaciamiento de las cajas de jubilaciones, que han sido esquilmadas por los sucesivos gobiernos y las patronales. Los gobiernos han hecho de los fondos previsionales una caja destinada a financiar los gastos del Tesoro y las patronales, cobijadas por las administraciones oficiales de todos los colores políticos, han sido exceptuadas de aportar y han lanzado a la informalidad a más de la mitad de los trabajadores del país.
 Ante este cuadro de catástrofe -que lleva de manera creciente y sistemática al sistema previsional a 100 años atrás-, los gobiernos K seguidos por el macrismo, abrieron, desde el 2007 en adelante, la posibilidad de acceder a jubilaciones mínimas de hambre por la vía de completar los años faltantes de aportes por medio de moratorias. 
 Reflejando el cuadro de informalidad laboral reinante, los relevamientos de la Secretaría de Seguridad Social muestran que, de los 6,75 millones de jubilaciones y pensiones que se abonaron en junio pasado, 3,54 millones, es decir, el 52,4% habían sido alcanzadas por el camino de una moratoria (que sube al 65% si se toman solo las jubilaciones), lo que supone que pasan a formar parte del pelotón de jubilados que cobra la miseria de $23.064 (o menos en el caso de las pensiones, como la Universal para el Adulto Mayor –PUAM-, equivalente al 80% del haber mínimo, es decir de 18,450 pesos), apenas la tercera parte del costo de la canasta de los jubilados, que hoy ya supera los $67 mil. 
 Si bien las jubilaciones no se cubren solo con el aporte de los trabajadores sino con alícuotas de distintos impuestos, la caída brutal de los ingresos del Anses por el creciente trabajo en negro y por las exenciones y rebajas en el pago de aportes otorgados a las patronales (que, una vez aprobadas, nunca vuelven para atrás), no han sido compensadas por un incremento en las partidas del presupuesto, sino con un ajuste en los haberes de todos los jubilados, comenzando por los de la masa de trabajadores precarizados que, a la hora de retirarse, pasan a cobrar la mínima. 

 Vaciamiento y ajuste 

El derrumbe del sistema previsional, impulsado conscientemente por los gobiernos K y el macrismo, para convertirlo en un régimen generalizado de aportes mínimos a la vejez similares a los de la jubilación mínima, tuvo su manifestación en los dos años de la pandemia: por primera vez desde la crisis del 2001, en el 2020 y el 2021, cayó la cantidad de jubilados y pensionados que cobran sus haberes por el Anses, respecto del año inmediato anterior. 
 El diario La Nación (ídem) atribuye esa caída de 104.000 jubilaciones menos a las demoras del Anses para dar las altas y añade que “ese es uno de los hechos que le permitió al gobierno de Alberto Fernández hacer un ajuste del gasto previsional”. Esto tal como le reclama el FMI y de lo cual forma parte tanto la modificación a las leyes jubilaciones de Macri en el 2017, acompañada por el peronismo y la burocracia sindical, que fuera resistida por la movilización popular en la plaza del Congreso, como el congelamiento en la actualización de haberes de Alberto Fernández, complementada con el cambio de índice para aplastar aún más a las jubilaciones.
 La decisión de todos los gobiernos patronales de liquidar lo que queda del actual régimen previsional, plantea a los jubilados actuales, que verán disminuir sistemáticamente sus haberes en términos de poder adquisitivo, como a los trabajadores, futuros jubilados, con perspectivas de haberes previsionales de miseria para todos, la necesidad de colocar en un lugar prioritario la lucha por: Jubilación mínima equivalente al costo de la canasta básica; por un aumento mensual equivalente al alza de los salarios o la inflación –el que sea mayor. 
Por el restablecimiento de las contribuciones patronales y el fin de las exenciones a los capitalistas. 
Por el pase en blanco de todos y todas las trabajadoras. 
Por un salario mínimo equivalente al costo de la canasta básica.
 Defensa del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y de la Anses, con un directorio electo de trabajadores activos y pasivos.

 Nelson Marinelli

martes, 3 de agosto de 2021

Tablada. El final de los '70 - Documental

“Movilicemos para que la funcionaria Ajmechet se vaya junto a la Unicaba”


Amanda Martín, docente terciaria y legisladora porteña PO FIT-U sumó su reclamo en la Legislatura porteña. 

 Se levantó el reclamo de la comunidad educativa de CABA a partir de una serie de tuits negacionistas de la dictadura, discriminatorios y despectivos de Sabrina Ajmechet, quién será candidata a diputada nacional de la Ciudad de Buenos Aires en la lista de Juntos por el Cambio y es secretaria de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Unicaba. Ya se han juntado miles de firmas en los institutos por su renuncia. En ese sentido, Amanda Martín, legisladora PO-FITU en CABA y secretaria gremial de Ademys señaló que: “la funcionaria de Unicaba, elegida a dedo por Larreta y Acuña, se debe ir urgente y vamos a movilizar para que se vaya. La candidata de la lista de Juntos por el Cambio es una reaccionaria que ha negado la naturaleza histórica de la Noche de los Lápices, justificando la dictadura militar, además de sus declaraciones proimperialistas en relación a las islas Malvinas, entre otras provocaciones contra el movimiento estudiantil, el movimiento de mujeres y se tiene que ir”. 
 Las declaraciones de la candidata toman un tinte fascista al decir que con el recuerdo de La Noche de Los Lápices se intentó mostrar a los estudiantes detenidos y desaparecidos el 16 de septiembre del ’76 en La Plata como «perejiles», cuando lo que hicieron los militares, en su opinión, fue «un operativo contra un grupo montonero», para justificar el terrorismo de Estado y la represión al movimiento estudiantil mientras se manifestaba en defensa de su derecho a estudiar. 
 “Estos candidatos son enemigos de la juventud que lucha y se organiza, las mujeres y diversidades sexuales y de género. Así como está López Murphy que niega los 30.000 desaparecidos, está Ajmechet alfil de Patricia “Taser” Bulrrich”, los Milei que llevan a exmilitares en sus listas o los Berni que agitan el gatillo fácil y la represión como salida a todo”, agregó Martín. Las declaraciones negacionistas y que avalan el desprecio a la juventud no están reservadas al campo de Juntos por el Cambio, sino que estamos realmente ante una política de Estado. Como el espacio de Bullrich y Macri encubrieron a Gendarmería y Prefectura tras la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel; Berni y Kicillof encubren a la Bonaerense ante nuevas desapariciones, como el de Tehuel de La Torre, y casos de gatillo fácil.
 Para finalizar la legisladora señaló que “No desligamos este empoderamiento de Ajmechet a la política más general de ataque a la educación pública y a los institutos en particular, en tanto ella ocupa el cargo, sin concurso público alguno, de Secretaría de Investigación, Desarrollo e Innovación de Unicaba y, actualmente, hay un intento de vaciar los institutos de formación docente, porque no se les habilita la inscripción a los cuatrimestres, imponiendo cupos, mientras se los desfinancia constantemente. Por lo tanto, la comunidad educativa sigue reclamando la derogación de la Unicaba de corte privatista creada en 2018 luego de un fuerte rechazo de los 29 institutos de formación docente de larga trayectoria académica”. 
 Es inaceptable que sea funcionaria en la educación pública, puesta a dedo por el gobierno de Larreta y Acuña en la Unicaba, a pesar de que se posiciona como una enemiga de los y las estudiantes. Las comunidades educativas debemos continuar y reforzar el camino de la organización y lucha para que renuncie Sabrina Ajmechet y para derrotar definitivamente la Unicaba. En defensa de la formación docente, contra la reforma de Larreta y Acuña en los Terciarios, convocamos al estado de alerta y movilización.
 Llamamos a todo el movimiento estudiantil en su conjunto a exigir la renuncia inmediata de Sabrina Ajmechet y a su vez la derogación de la privatista Unicaba.

Prensa Obrera

Hipotecados UVA // Programa y propuestas del Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad

Es por nuestro futuro

Contra la pobreza, la desocupación y la miseria salarial // Emanuel Berardo Senador

El negocio millonario de las prepagas

En 2020, restringieron la atención con la excusa de la cuarentena. Ahora, presionan por subas de cuotas y amenazan con dejar de prestar servicio. En alianza con clínicas y sanatorios, resisten el control estatal y buscan quedarse con una mayor porción del negocio de la salud. 
 En una especie de gira por los todos los canales de la televisión argentina, incluyendo América –el que compró hace un tiempo–, Claudio Belocopitt defendió los servicios de salud privados de la Argentina y consideró que las versiones de una posible reforma del sistema sanitario buscan “estatizar el único sistema que anda bien en el país”. El presidente de la Unión Argentina de la Salud (UAS) y dueño de Swiss Medical se convirtió en vocero del sector, e incluso afirmó que existe un peligro de “colapso” por el retraso en el valor de las cuotas y los efectos de la pandemia de coronavirus. 
 Lo que el empresario oculta no sólo son las ganancias millonarias que tuvieron en la última década las compañías como la suya –incluyendo una bonanza muy marcada entre 2016 y 2019, cuando los valores que cobraron por sus servicios estuvieron por encima de la inflación promedio–, sino, por sobre todo, un negocio montado en la concentración y el lucro que no duda en utilizar maniobras ilegales para quedarse con una torta cada vez mayor. Y que ahora reacciona con ferocidad cuando se anuncian ideas para reformar el sistema y poner la salud de los argentinos bajo tutela del Estado. 

 Negocio redondo 

En 2011, se aprobó en el país la Ley 26.682, de Regulación de las Entidades de Medicina Prepaga, que buscó darle un marco legal al funcionamiento del sector. En especial, la norma intentó frenar los aumentos constantes de cuotas y las situaciones abusivas hacia los millones de argentinos que utilizan estos servicios. Pero el poder de lobby de las empresas es muy fuerte y, a través de presentaciones judiciales y otras maniobras, se fue cercenando el espíritu de la norma hasta que, en su último año de gobierno, Mauricio Macri “blanqueó” la estafa. 
 Mediante el decreto 66/2019, se permitió la variación del valor de la cuota por rango etario –algo que estaba limitado por la ley original (en su artículo 17)–, avalando los aumentos que las prepagas estaban realizando. El resultado fue un incremento del cobro a unos 1.600.00 afiliados, lo que permitió generar un negocio “paralelo” fenomenal que todavía hoy no ha sido desmontado.
 Solo con la violación del artículo 17, las prepagas lograron ganancias millonarias. Según estimaciones de la Fundación Soberanía Sanitaria, entre 2011 y 2019 (cuando se firmó el decreto), las empresas facturaron de más, por el aumento debido a la edad, unos 1.985 millones de pesos mensuales. A fines del último año del gobierno macrista, un juez prohibió a la empresa OSDE seguir con esta práctica y abrió la puerta a millones de demandas contra este artilugio. Además, se ordenó reintegrar lo cobrado al demandante “con los intereses que correspondan”. Fue el primer fallo favorable a los muchos presentados desde que se aprobó la ley. Desde la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (ADDUC), comenzaron con demandas colectivas para no sólo evitar que se sigan produciendo estos cobros abusivos, sino para que las empresas devuelvan el dinero facturado de más, también en este tiempo de pandemia. Según explica el titular de la entidad, Osvaldo Bassano, “las empresas cobraron de forma indebida, desde el 2012, unos 100 a 150 millones de dólares”. 
 Bassano suma: “Cobraron de más, además de cerrar clínicas y hospitales, lo que muestra claramente el desfinanciamiento que existe en el sector privado, que invierte en cuestiones financieras, en compañías de seguro y hasta en canales de televisión”, en clara alusión a Belocopitt. Con esta maniobra, dice el defensor de los consumidores, las firmas “concentraron en muy pocas manos el sector y son un peligro para la salud, porque, en el medio de la pandemia, faltaron camas porque se cerraron hospitales públicos durante el macrismo, pero también porque las prepagas hicieron un desastre”. 
 Para Bassano, no se puede saber cuánto ganaron las empresas de la salud privada durante la pandemia, cuando tuvieron una atención mínima. “Casi no realizaron prestaciones por las restricciones de la cuarentena, no atendían a nadie y, sin embargo, cobraban las cuotas enteras; fueron todas ganancias que se multiplican financieramente y, cuando se frena una suba de las cuotas, van a la Justicia”, critica. 
 La novedad es un amparo presentado por un grupo de firmas que pidió una suba de casi 10 puntos de forma “urgente” para julio. Si bien la Justicia rechazó el pedido, admitió seguir el recurso de queja, por lo cual podría autorizarse más adelante. “No están ganando, sino están robando”, dice el referente de ADDUC.
 A esto, hay que sumar las prestaciones de sus afiliados que fueron absorbidas por el Estado, en especial, en un contexto de crisis sanitaria. Así lo grafica Daniel Godoy, director del Instituto de Estudios en Salud de ATE (IDEP-Salud): “Las prepagas tienen una población tributaria directa mínima, menos del 10 por ciento, pero reciben la tributación de las obras sociales sindicales, las provinciales y del sector público, que deriva muchas prestaciones”. Godoy menciona que, en pandemia, la atención “fue 7-3 a favor del sistema público”, debido a que “mucha gente dentro de la seguridad social usó los recursos del Estado, un mecanismo de subsidio indirecto del sector privado”. 

 Sin vacuna contra el lobby

 La posición de dominio de las prepagas se acrecentó durante la gestión presidencial de Macri, cuyo mandato sirvió de base para sostener el avance actual. Es que la falta de control, pese a la ley vigente, permitió ganancias siderales. Según los datos del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), las cuotas de la medicina privada subieron en los cuatro años de gobierno de Cambiemos por encima de la inflación general: “Los aumentos en las cuotas medias para la medicina prepaga –decía uno de sus informes– acumularán un aumento del 330 por ciento en cuatro años, cuando la inflación rondará el 317 por ciento. Es decir, 13 puntos porcentuales por encima del IPC (Índice de Precios al Consumidor) general”.
 Con la sola excepción del año 2018, el resto de los años, desde 2015, “han tenido incrementos en la cuota mensual por encima del IPC general”. Cuando el actual Gobierno frenó las subas indiscriminadas, además de ir a la Justicia, el sector comenzó una serie de presiones que incluyeron una alianza con los prestadores, muchas veces parte de sus mismas empresas. Así, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS), que nuclea a clínicas, sanatorios y hospitales privados, salió a respaldar el pedido de incremento de las prepagas, para poder subir ellos la facturación por la atención, con el argumento de no poder afrontar el aumento salarial del personal de Sanidad.
 “Esa conferencia que hizo la UAS, encabezada por Belocopitt, fue una explicitación de la medida cautelar y el paro que iban a realizar, y una forma de adelantar su oposición a una reforma al sistema de salud, como se está planteando”, sostiene Godoy, del IDEP-Salud, para quien se trata de “una actitud extorsiva y una clara reacción a la aparición del tema”. A los dichos de la UAS, se sumó la FAPS, que recientemente dispuso una medida de no atención a las prestaciones programadas no urgentes, en el marco del pedido de un aumento en los valores que perciben. La insólita decisión coincidió con el paro de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), el gremio de sus empleados, que piden una suba salarial del 45 por ciento. 
 Si bien ambas medidas fueron suspendidas por el Ministerio de Trabajo nacional, generó el antecedente de una alianza entre los sectores, que buscan potenciar su posición. Junto con la medida de fuerza –donde se pidió abiertamente que las prepagas puedan subir sus cuotas–, las clínicas difundieron un estudio donde aseguran que los números confirman su postura y que es necesaria una suba generalizada de aranceles.
 Firmado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), este trabajo subraya que “desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández en diciembre de 2019, las cuotas de las prepagas se actualizaron 26 por ciento, mientras que los salarios aumentaron 63 por ciento y la inflación acumulada, medida por el INDEC, fue de 71 por ciento”. Pero nada dice de las ganancias extraordinarias de la era macrista o de la sobrefacturación del 2012 en adelante.
 Bassano, de ADDUC, dice: “Por eso, el Gobierno habla de la intervención del Estado, está hablando de esto. No puede ser que las corporaciones financieras tengan el dominio de empresas privadas claves, ya sean de energía, de alimentos, de comunicaciones y de salud. Porque no prestan servicios, lo único que hacen son negocios y los usuarios y trabajadores no podemos vivir manteniendo este tipo de negocios”.

 Reforma de fondo

 La reacción corporativa responde en gran parte, como explica Godoy, a las versiones de una reforma del sistema de salud, que impulsaría un sector del Frente de Todxs. Los dichos públicos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner hicieron alertar a los actores más concentrados del sector, que agitan el terror de la “cubanización” de la medicina.
 Hasta ahora, más allá de lo declarado por la ex presidenta, lo que hay es un borrador, atribuido al entorno del viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, que establece algunas pautas sobre la posible reforma. “Ejes centrales para un Programa de Salud 2020/2024” es una propuesta presentada a comienzos de año, que entre sus nociones establece “recuperar la gobernanza del sistema de salud a través de la conducción global de políticas de salud de los organismos nacionales de salud”. 
 Entre otros elementos, se establece crear la denominada Red de Establecimientos Públicos de Salud en Toda la Argentina (REsPueSTA), que se integraría a las obras sociales sindicales y provinciales para un “uso más eficiente y eficaz de los recursos sanitarios”. En cuanto a la inversión, se aprobaría una ley que establezca un programa nacional de salud y se buscaría recuperar los recursos que hoy se apropian los privados. Además, se abriría la libre elección de afiliación.
 Godoy: “Para lograr un cambio de este calibre, se necesita un proceso lento y pausado de acumulación de voluntades e ideas hacia un mejor sistema de salud, similar al proceso de la Ley de Salud Mental; hay que generar alianzas con la sociedad y los sectores políticos”. Para el especialista, lo que hay que resolver “es la desigualdad que perpetúa el sistema; hoy, hay salud para ricos y salud para pobres”. 
 “No es un problema de tres subsistemas, acá hay miles de microsistemas dentro del propios sistemas, cada municipio es un territorio de desigualdad, también en salud”, agrega Godoy. El IDEP-Salud apoya los llamados “15 puntos por el derecho a la salud”, que establecieron con una multisectorial que además plantea como eje “volver a Ramón Carrillo”, el ministro de Salud del primer peronismo que “generó igualdad”. 
 Para Godoy, “lo que hay que poner en tela de juicio es la desigualdad”, ya que “la reforma de los 90 hizo una salud de pobres y otra de ricos, incluso dentro del sistema público hay muchas diferencias”. Una solución: “Hay que fijarse menos en los papers y hablar más con la gente”. 
 Antes que un cambio radical, este espacio busca dar sus primeros pasos integrando acciones posibles, como el manejo de la información y los datos disponibles, decisiones con sentido epidemiológico y un vademécum uniforme de medicamentos con compra centralizada y uso racional, entre otras cuestiones iniciales. 
 En tanto, para Bassano, la reforma es posible, pero requiere de decisión: “Como dijo alguna vez Salvador Allende, más temprano que tarde, ‘se abrirán las alamedas’. Tarde o temprano, se va a tener que cambiar este sistema, porque habrá una próxima pandemia y no la vamos a ver si no ponemos a las personas delante de las corporaciones”. 

 Diego Lanese | 30/07/2021 
 Revista Cítrica

La llegada de Zabaleta a Desarrollo Social

Entre las novedades políticas que arrojan las PASO del Frente de Todos está la salida de Daniel Arroyo del Ministerio de Desarrollo Social. Es un correlato directo de la crisis que recorre el gabinete presidencial. El ex ministro llevó adelante una política social sin rumbo criticada por propios y ajenos. La creación de fuentes de trabajo no pasó del discurso. Su impulso a la tarjeta alimentaria fue criticado fuertemente por quedar debajo de la inflación. 
 Lo que si mantuvo a rajatabla fue no moverse de las exigencias presupuestarias del ministro Guzmán. El paquete de Economía para cumplir con el FMI y el pago de la deuda obligó a Arroyo al desembolso de los diferentes compromisos en tandas mensuales. Incumpliendo así con lo acordado con las organizaciones. Esto lo llevo a un choque aún mayor con el ahora funcionario Pérsico, el Evita y un sector de Barrios de Pie que habían pactado esos pagos, la llamada segunda línea del ministerio. Algo similar pasó con la entrega de alimentos a comedores durante los meses de diciembre, enero y marzo, recortadas para no excederse con el presupuesto acordado en el Congreso – la ´emergencia alimentaria´ que votaron los Macri, los FF y Del Caño-Del Plá, no sumaron un solo paquete de arroz a los comedores populares. 
 Acorralado por movilizaciones y acampes, los acuerdos de ´paz social´ que los funcionarios construyeron con todo un arco de organizaciones volaron por los aires repetidamente. El fuerte desgaste de la carestía y las incesantes jornadas de las organizaciones que no acordaron, entre las que se encuentra el Polo Obrero Tendencia, tuvieron un papel crucial. Bajo el argumento del ´loteo´ de funciones entre diferentes capillas políticas oficialistas, Arroyo se mostró reiteradamente incapaz de llevar una agenda propia, para terminar acusado, dentro del gobierno, por ceder demasiado; y por las organizaciones, de ceder poco a los reclamos. 
 El golpe de gracia a su política lo dio el acampe piquetero del 8 de julio, que arrancó un compromiso firmado a los funcionarios. Incluso fue recogido por los diferentes medios y portales, que a partir de ese momento Arroyo empezó a discutir su salida. “Los movimientos sociales exhiben su descontento todas las semanas con marchas a la sede del ministerio que encabeza Arroyo. Incluso, la semana pasada hicieron un acampe en la puerta del edificio, una postal poco vista durante un gobierno peronista” (LPO, 14/7).
 Fue el mismo Arroyo el que planteó ser candidato para retirarse del ministerio, cumpliendo la norma albertista para los funcionarios a motu proprio. Finalmente quedó décimo en la lista de candidatos, lejos del cuarto puesto que discutió inicialmente.

 Zabaleta, de Hurlingham a Desarrollo Social

 El intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, será el próximo ministro de Desarrollo Social. El 22 de julio pasado enfrentó una movilización del Polo Obrero (T) en su distrito tras cortar la asistencia a comedores en donde encerró a la delegación de referentes dentro del edificio municipal.
 Es denunciado por emplear sin contratación los compañeros que cobran un plan social en el Hospital Posadas, en el oftalmológico, en escuelas y otras dependencias municipales. En ese sentido Zabaleta viene a continuar lo hecho por Arroyo, no moverse un ápice de lo exigido por Guzmán como ya lo viene haciendo en su municipio. 
 Se trata del intendente más cercano a Alberto Fernández, enfrentado con La Cámpora en su distrito, con la cual selló un acuerdo recién hace pocos días atrás. Cuando las internas dentro del Frente de Todos asoman, el jefe distrital se convierte en una de las principales espadas del Presidente, incluso cuando Fernández no quiere dar pelea. 
 Esta fidelidad hizo que su nombre sonara varias veces durante estos meses en los que hubo distintos movimientos en el gabinete, pero recién ahora tendrá un cargo en el gobierno de su amigo Alberto. “En este gobierno hay vetos”, relata un viejo dirigente sobre el camino de Zabaleta para llegar al cargo. Eso tiene que ver con la aprobación del kirchnerismo. 
 En el cierre de listas, peleó contra La Cámpora por la boleta de concejales. Con el ofrecimiento del ministerio de Desarrollo Social ya hecho, se resistió a entregar lugares al kirchnerismo y así dejar el distrito en sus manos. El intendente pujó con el número dos del PAMI, Martín Rodríguez, y presentó una nómina con su nombre a la cabeza. 
 El pasado sábado a la medianoche, hubo frenéticas negociaciones para evitar internas en el distrito. El acuerdo logrado fue que el primer concejal responde al intendente y el segundo al cristinismo. Claro, ocurre que finalmente la asunción de Zabaleta en el gabinete nacional hará que al frente del municipio asuma el actual presidente del Concejo Deliberante, Damián Selci hombre del kirchnerismo. 
 Toda esta puja y crisis entre intendentes, el kirchnerismo y el gabinete de gobierno ahora se traslada con fuerza al Ministerio de Desarrollo. Está en cartera un cambio de política para las organizaciones sociales, al compás de los tiempos que exige el acuerdo con el FMI y el pago de la deuda. El movimiento piquetero debe estar alerta y movilizado por cada punto y conquista obtenida, ya que el gobierno intentara usar esta crisis y la misma elección como cortina de humo para arrebatarlas. 

 Eva Gutiérrez y Leonardo Perna 
 02/08/2021

lunes, 2 de agosto de 2021

"El FIT-U va a canalizar la bronca contra el ajuste del gobierno" // Gabriel Solano

Sin medidas, el gobierno le abre la puerta a la variante Delta


Al borde de la circulación comunitaria. 

 La variante Delta ya se detectó en cuatro provincias. Así lo confirmaron las autoridades sanitarias de Córdoba, Buenos Aires, Salta y Santa Fe. Por su parte, CABA está estudiando dos casos que aún no presentaron nexo epidemiológico, lo que significa que podrían ser los primeros de circulación comunitaria. 
 Es la misma cepa responsable de que Europa esté transitando un recrudecimiento de casos, que incentivó a los mandatarios a imponer nuevas restricciones y medidas que habían sido eliminadas. Francia, por ejemplo, tuvo que volver al uso de la mascarilla en exteriores a poco de haberlas quitado. Incluso Estados Unidos, de los primeros países del mundo en suprimir su obligatoriedad, está volviendo para atrás debido a la alta transmisibilidad y resistencia a la inmunidad de la variante. En la región ya circula por Chile, Paraguay y Uruguay, por lo que todo indica que Argentina es la próxima. 
 Por su parte, el fin de semana la ministra de Salud Carla Vizzotti negó la circulación de la variante en el país, mientras cada vez es más evidente que las medidas tomadas desde el gobierno nacional fueron fútiles para contener su ingreso. La disminución de la cantidad de gente que podía entrar no le puso un freno a la actividad turística, que hace meses funciona de manera interna como si hubiese vuelto la “normalidad”. En cambio, la lupa se puso sobre el turismo internacional pero sin tomar las medidas necesarias para garantizar los cuidados, como obligar a las aerolíneas a cumplir con el distanciamiento de los pasajeros en los aviones, porque eso significa reducir la cantidad de personas permitidas y comprometer las ganancias de los empresarios del turismo. El gobierno tampoco puso a disposición hoteles para todas las personas que llegaban de viaje, por lo que quienes se habían contagiado esperaban el resultado del test en sus casas, con la posibilidad de contagiar a su familia. 
 La preocupación central, como se mencionó, parte del hecho de que es “tan transmisible como la varicela”, según el informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, algo que rápidamente puede provocar un rebote de la curva de contagios. El documento también reveló que la variante se está transmitiendo con facilidad entre los vacunados, algo que no se había observado con las cepas anteriores; sin embargo, la mortalidad de quienes tienen el esquema completo ha descendido considerablemente. El panorama que se ve en los países que tienen circulación comunitaria coincide: aquellos que tienen un alto porcentaje de su población vacunada con dos dosis atraviesan una ola de casos, pero con muchas menos muertes. 
 Este punto también es un problema para nuestro país, puesto que la campaña de vacunación arrancó tarde y el gobierno le dio prioridad a la administración de las primeras dosis por sobre las segundas. El escenario, sin embargo, es desigual. Provincias como Salta tienen solo el 11% de su población con el esquema completo; en el otro extremo, La Pampa cuenta con 23% de su población inmunizada. Algunas están mejor preparadas que otras, pero el conjunto de los porcentajes es bajo. El promedio nacional de personas con el esquema completo es de 15%, es decir que 7 millones recibieron su segunda dosis; unas 18 millones de personas ya recibieron la primera y esperan la segunda. El porcentaje más aterrador sigue siendo el 45% de la población que todavía no recibió ninguna. 
 Lo cierto es que lo que falta en vacunas no se compensó con medidas. De hecho, mientras para las cámaras se mostraban preocupados por la variante delta, los jefes de gobierno del AMBA habilitaban las flexibilizaciones en los protocolos y la presencialidad escolar plena, cuando aún no se inmunizó a los menores de edad y los colegios no tienen condiciones. Quirós hasta se animó a advertir que “la variante va a gatillar los casos” al confirmar 35 contagios en CABA y hablar del retraso en las segundas dosis, para luego cerrar una de las postas de vacunación más importantes de la Ciudad, el Luna Park, por el retorno de actividades. El doble discurso se escapa en cada una de las conferencias de prensa que encabezan. 
 Al igual que con la cuarentena, urge la necesidad del control por parte de los trabajadores de las próximas medidas a tomar y desplazar a quienes impusieron las prioridades de las patronales al habilitar actividades económicas no esenciales sin cuidados o protocolos. También quienes han defendido el ajuste en salud, que hoy no solamente deja una enorme masa de trabajadores del sector bajo la línea de pobreza sino también 100 mil muertos producto del colapso sanitario. La centralización del sistema de salud, sobre la cual se negaron a avanzar, es lo que va a permitir tener un sistema integrado, único, público e igualitario al que pueda acceder toda la población, junto con la triplicación del presupuesto. 
 Para detener el avance de las nuevas variantes se necesita aumentar los testeos, actualmente 50 mil diarios, y que todos sean analizados a través de pruebas que permitan detectar la cepa. Garantizar el aislamiento de todos los casos positivos en hoteles que cuenten con las condiciones básicas y se encuentren en buen estado. Incremento en el presupuesto para la campaña de vacunación, aumento de los vacunatorios y el personal en cada uno, y búsqueda activa de población de riesgo para vacunarse. 

 Lucía Cope

“Ofensiva presencialista” de Kicillof en provincia de Buenos Aires

Los 135 distritos de la Provincia de Buenos Aires han retomado las clases presenciales. Con la variable “delta” del covid avanzando, el gobierno bonaerense se encuentra en una ofensiva presencialista, poniendo en riesgo la vida y la salud de docentes y estudiantes. 
 Kicillof va a fondo. La Dirección General de Escuelas informó que a partir del 9 de Agosto, se darán de bajas las dispensas, por lo que docentes que estén vacunados e integran grupos de riesgo podrán ser convocados a “convivir” con el virus en las aulas. También deberán retomar la presencialidad quienes hayan “optado” por no vacunarse. Los compañeros que estaban realizando las suplencias de esas personas quedaran cesados en sus cargos. El avance de la presencialidad también significa un ajuste contra miles de docentes que verán recortado los ya magros salarios. 
 Mientras el Ministro de Educación Nacional, Nicolas Trotta, se entusiasma y asegura que: “No vamos a volver para atrás con la presencialidad” (Clarín, 31/7), el infectólogo Pedro Cahn, que integra el grupo de asesores médicos del gobierno y es titular de la Fundación Huésped, alertó en relación a las mutaciones de los virus que “si queremos no lidiar en el futuro con otras letras del alfabeto griego, la única manera de hacerlo es reduciendo la circulación. Si no lo logramos, vamos a tener que lidiar con muchas variantes más que la delta” (La Nación, 31/7). Sólo en la provincia de Buenos Aires, donde ya existen 22 casos de covid “delta”, la presencialidad (y la movilidad que genera) impacta sobre 4.150.000 de alumnos de todos los niveles bonaerenses repartidos en los 16 mil establecimientos provinciales. Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez”, que ya con los casos detectados en el país “la variante delta va a empezar a circular de forma comunitaria” (ídem). Por su parte, Aída Torres, infectóloga, pronostica la “tercera ola” para “mitad de agosto o septiembre” (Radio Box 84.1). En definitiva, es el propio gobierno con su política aperturista, el que fomenta las “nuevas olas” y cepas del covid. Las principales interesadas en levantar todo tipo de restricción son las patronales de la educación privada y el clero. Lo que guía la política oficial, no es el cuidado de la vida y la salud de la población, sino el sostenimiento del lucro privado que el gobierno presenta como una “reactivación económica” que ningún trabajador ha sentido en sus golpeados bolsillos. Detrás de todo, se encuentra el pacto con el FMI, que el gobierno está buscando cerrar cuando el país está sumergido en una catástrofe social sin precedentes. 
 La vacunación que el gobierno anuncia como “exitosa” en la provincia, al día de la fecha, no alcanza ni al 15% de la población con las dos dosis. Por otro lado, recién se han enviado los turnos para los primeros 100 mil menores de 18 años que sean factores de riesgo. Osea que todavía no existe ni un menor de edad vacunado. 
 Los sindicatos del Frente de Unidad Docente Bonaeresnse (SUTEBA, FEB, UDOCBA, SADOP), como no podía ser de otro modo, han dado el “ok” a esta ofensiva presencialista sin convocar a ninguna asamblea o reunión para tener el mandato de los docentes. Militantes de la “presencialidad cuidada”, repiten el cassette de que se “cumplan” los protocolos (SUTEBA, 29/7), que prácticamente ninguna escuela está en condiciones de cumplir, por su estado calamitoso de infraestructura y de seguridad e higiene. 
 En relación al salario, el gobierno adelantó el último tramo de la paritaria para el mes de Agosto, pero la promesa de “reabrir la paritaria” todavía no se hizo efectiva. La inflación anual proyectada es del 50%, mientras que la burocracia sindical había firmado un magro 30% en cómodas cuotas a comienzos de año. El salario básico de un preceptor (cargo testigo) quedó en $37 mil pesos. En Junio se calculó canasta de pobreza se calculó en casi $67 mil. La lucha por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy por encima de los $100 mil pesos, es una necesidad imperiosa para la docencia, que tiene que hacer malabares y tomar otros trabajos para llegar a fin de mes.
 La Lista Multicolor, dirigida mayoritariamente por las corrientes del FIT-U, no promovieron la convocatoria a ninguna asamblea previa al reinicio post invernal. Kicillof no ha encontrado ninguna complicación para retomar con “normalidad” el ciclo lectivo. En un último comunicado le “exigen” a la conducción de SUTEBA que “deje de avalar la política del gobierno de Kicillof y convoque a asamblea para resolver las acciones a seguir” (Sutebas Multicolores 31/7). “Una exigencia” al vacio. La lista celeste se encuentra integrada al gobierno de los Fernández y no moverá – como hasta ahora- ni un dedo en defensa de los trabajadores de la educación. La burocracia de Baradel pretende que las reivindicaciones de la docencia no se cuelen en la campaña electoral, para llevar agua al molino del Frente de Todos. La agenda de las necesidades de la docencia no puede ser sometida a los “tiempos” electorales. 
 Exigimos la convocatoria a asambleas en todas las seccionales de SUTEBA. Promovemos la realización de asambleas por escuelas, auto convocatorias y la construcción de un plenario provincial de delegados con mandato para organizar la lucha por la suspensión de la presencialidad en pandemia en defensa de la vida, por una garantía salarial para todos los compañeros sin horas/ módulos, por vacunas para todos los trabajadores, por la reapertura ya de la paritaria y por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar indexado por inflación. 

 Mariano Hermida 
 02/08/2021

Qué pasa en Perú

Las maniobras envolventes para convertir a Pedro Castillo, el flamante presidente de Perú, en una suerte de títere del ´establishment´ local e internacional, han sufrido un duro golpe – así lo ven al menos los medios de comunicación internacionales más poderosos. Para el Financial Times (30/7), “el nuevo Presidente de Perú se ha zambullido en una crisis política inminente”. El motivo es haber “designado primer ministro a un congresista marxista” – Guido Bellido. Durante todo el demorado proceso de recuento de votos, este mismo diario había apostado a una deriva ´moderada´ del flamante mandatario. Si no lo hacía por convicción, se vería obligado a ello por contar con una exigua minoría en el Congreso y la posibilidad de un temprano juicio político. Castillo designó, además, para el ministerio de Relaciones Exteriores, a Héctor Bejar, hoy un octogenario, pero líder del Ejército de Liberación Nacional, en los años 60 del siglo pasado, y ardiente defensor, más tarde, del gobierno militar nacionalista del general Velazco Alvarado. Velazco nacionalizó la International Petroleum Company en 1968 y estatizó, tiempo después, las haciendas de la costa de Perú. 
 El nombramiento de Bellido ha contrariado la designación de Pedro Francke, un ex funcionario del Banco Mundial, como ministro de Economía. A Bellido se lo acusa de “apoyar el terrorismo” e incluso a Sendero Luminoso, pero existe una coincidencia en que las declaraciones que se le atribuyen para ello son falsas. El mismo Pedro Castillo ha sido objeto de denuncias semejantes. El uso del terrorismo verbal contra Bellido es una operación típica de promoción de un golpe de estado. Estas designaciones tienen lugar en el marco de señalamientos reiterados, por parte de Castillo, contra el comunismo y el chavismo, defensa de la propiedad privada y protección de “la estabilidad”. 
 Observada con mayor detenimiento, estas designaciones son parte de una maniobra política interesante. Si, como algunos esperan, la designación de Bellido es rechazada por el Congreso en dos instancias seguidas, el Presidente está facultado a disolverlo y convocar a nuevas elecciones. El objetivo sería obtener un Congreso mayoritario. Existe el riesgo de que una reiteración de comicios resulte altamente conflictiva, pero varios observadores apuntan a que la fracción de Keiko Fujimori se encuentra en franca declinación y que ella misma arriesga treinta años de cárcel por corrupción. Una mayoría parlamentaría habilitaría a Castillo a convocar a una Asamblea Constituyente, como prometió en su campaña. El interés en una Constituyente es obtener autorización para cambiar el régimen impositivo a la minería, que hoy goza de una “estabilidad fiscal y cambiaria” por varias décadas. Castillo aspira a construir un gobierno como el de Evo Mórales en Bolivia, bonapartista, por un lado, y fiscalmente solvente, por el otro, para desarrollar una política social. En Perú tienen asiento los cinco monopolios mineros más importantes del planeta. La disolución del Congreso quedaría postergada en el caso de que apruebe la designación de Bellido y el gabinete. Los actuales congresistas tienen vetado participar en nuevas elecciones que resulten de una disolución del Congreso. Quedaría instalada una pugna constante entre la posibilidad de disolver el Congreso ante cualquier conflicto futuro o, en sentido inverso, que se una la maraña de bloques que lo componen en la actualidad para votar el juicio político a Castillo. 
 De acuerdo a todo esto, Castillo no ha desatado “una crisis política instantánea”, como pretende el Financial Times, sino que ha tomado la iniciativa en una crisis política ya planteada por las contradicciones en presencia. Castillo encabeza una nueva experiencia indigenista, luego de la boliviana. Pero hay que ser precisos: así como Evo Morales asentó su indigenismo en una alianza con las grandes petroleras -Repsol, British Petroleum- en el marco de precios altos del petróleo, Castillo busca lo mismo con las mineras. Mark Cutifani, jefe ejecutivo de la AngloAmerican, “ha minimizado la amenaza de impuestos y regalías más elevados bajo el nuevo gobierno, diciendo que sus tratativas con Castillo y la nueva administración han sido “bien positivas” (FT). Es obvio que Castillo no pretende nacionalizar la minería sino establecer con ellas “un nuevo trato”. 
 La crisis no se agota, sin embargo, en las maniobras super-estructurales. Desde la victoria de Castillo, en la segunda vuelta, han salido de Perú u$s18 mil millones, sin enfrentar ninguna clase de restricciones. El sol, la moneda peruana, se ha devaluado alrededor de un 25/30%, en un par de semanas, y en ascenso. La prometida ´estabilidad´ vuela por los aires debido a un veloz crecimiento de los precios de los alimentos. La presencia del chileno Piñeira y del colombiano Duque en la asunción de Castillo, dos exponentes de la derecha, muestra que Biden se ha decidido, al menos por el momento, por una política de contención de la crisis en Perú. Existe una alta conciencia de que América Latina es un polvorín, incluidas las movilizaciones en Cuba, que la derecha pretende capitalizar pero tiene limitaciones insalvables para hacerlo. Argentina se encuentra inmersa en este escenario de revueltas. 
Cuando el próximo Congreso vote el acuerdo con el FMI, tendremos cartón lleno. 

 Jorge Altamira 
 31/07/2021

domingo, 1 de agosto de 2021

Dólares para el Club de París, tarifazos para los trabajadores


El arranque de campaña del Frente de Todos. 

 No es una mera casualidad que el inicio de la campaña electoral oficial haya coincidido con el pago de 230 millones de dólares al Club de París, como anticipo de una (nueva) reestructuración de deuda. Si la propia Cristina Kirchner dedicó su discurso en el acto de Escobar a asumir el papel de defensora de la utilización de los Derechos Especiales de Giro para cancelar los vencimientos con el propio FMI, es para mostrar que no hay grietas en la coalición gobernante en cuanto a los compromisos con el capital financiero. Para los trabajadores eso significa que el ajuste recién está comenzando, y que después de estos meses se viene la munición gruesa.
 Lo que el gobierno del Frente de Todos busca dejar en claro, para tranquilizar a los mercados, es que durante las elecciones no se saldrá de la «prudencia» fiscal (en palabras del ministro Martín Guzmán). En criollo, los bonos por única vez que no llegan a compensar lo que pierden contra la inflación los jubilados, pensionados, beneficarios de asignaciones y programas sociales, y hasta los trabajadores de la salud, son un lubricante de campaña del ajuste en curso, no un cambio de rumbo. El incremento habilitado a las prepagas de salud, que coincide con una nueva suba del GNC, anticipa los tarifazos que seguirán a los comicios. En simultáneo, la próxima semana se van a gatillar 350 millones de dólares al Fondo en concepto de intereses -honrando la sobretasa usuraria. 
 El mensaje a los mercados no es trivial. Toda la ingeniería para contener una corrida cambiaria es muy costosa, y bastante precaria. Con el dólar blue cotizando cómodamente arriba de los 180 pesos y acercándose a una brecha del 100% con el oficial, el Banco Central tuvo que volver a salir a vender divisas y el Tesoro volvió a emitir bonos linkeados a la moneda estadounidense. Los especuladores tienen al gobierno de Alberto Fernández a su merced, en el afán de atravesar el período electoral sin sobresaltos.
 El asunto evidencia además el fango en que se encuentra la economía. Es que a pesar de los estímulos a los empresarios (fundamentalmente a costa de la caja de la Anses), la actividad sigue deprimida. Una encuesta realizada por Idea reflejó que por el momento las patronales no piensan en invertir ni tomar más personal. 
 El máximo ejemplo es el del Plan Gas, que con subsidios millonarios a las petroleras no ha logrado todavía revertir el crecimiento de déficit energético ni recuperar los niveles de inversión; la reactivación de Vaca Muerta vino de la mano de una intensificación récord en la cantidad de fracturas por equipos y personal, es decir a costa de la superexplotación de los trabajadores. Las inversiones de los pulpos del sector están a la espera de garantías más firmes en que podrán girar sus ganancias al exterior y que las tarifas van a sustentar los altos precios del gas que hoy se garantizan con fondos públicos. 
 La cuestión de las tarifas es vertebral. Los subsidios a las empresas de la industria energética se duplicaron. A juzgar por lo que cayeron los gastos corrientes del Estado nacional y la caída drástica del déficit fiscal en plena crisis social, casi podríamos decir que toda la bonanza recaudatoria generada por el boom sojero (y del aporte solidario) se lo llevaron las privatizadas y las petroleras. Como esto es insostenible, los capitalistas del rubro y el Fondo exigen certezas de cómo se traslada la factura a los consumidores. Los naftazos sucesivos del último año son un adelanto. 
 Como recuerda hoy un columnista de Ámbito Financiero, Guzmán insiste en que esos subsidios son «pro ricos» para justificar una «segmentación» para proceder a un tarifazo en regla. Esas transferencias, sin embargo, no benefician a los ricos porque igualen lo que «pueden pagar» consumidores de distinto poder adquisitivo sino porque son giros directos a multinacionales y concesionarias monopólicas de servicios públicos.
 La salida «pro pobres» es la que plantea el Frente de Izquierda Unidad, que empieza por la apertura de los libros en toda la cadena energética, para determinar cuánto cuesta desde la producción de hidrocarburos hasta la distribución de los servicios, porque ataca la raíz del encarecimiento de la energía sin cargarlo sobre la espalda de los trabajadores. Saldría a la luz entonces el parasitismo empresario, y la conveniencia de una nacionalización integral de toda la industria energética. 
 Claro, esta salida lleva implícita una orientación contrapuesta al rumbo oficial. Mientras las divisas del país se consuman en pagos al FMI y el Club de París, y predomine una huelga de inversiones de los capitalistas, la única variante será volver a prometer en campaña que mejorarán los salarios y las jubilaciones para impulsar el crecimiento económico, para cerrar en los meses siguientes un programa que pondrá a la Argentina bajo la tutela del Fondo. Como (además de los números) los gestos importan, la líder del kirchnerismo zanjó de entrada cualquier suspicacia. 
 La pirotecnia de campaña entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio se va a disipar en un santiamén después de las generales, cuando ambos lados de la grita se apresten a bendecir en el Congreso un nuevo pacto con el FMI. Para evitar nuevas frustraciones, hay que apostar por la única alternativa que plantea la investigación y el no pago de la deuda externa usuraria y fraudulenta, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para invertir las riquezas del país en un desarrollo nacional y las satisfacción de las necesidades sociales. Al ajuste fondomonetarista lo enfrentamos con la izquierda. 

 Iván Hirsch

Candidaturas del ajuste en el ojo del huracán


Cerraron las listas en medio de la crisis económica y sanitaria y una elecciones convulsivas. Panorama político de la semana. 

 El cierre de las listas para competir en las Paso del 12 de septiembre ha definido las candidaturas de los principales bloques políticos del ajuste. El Frente de Todos, con Victoria Tolosa Paz en Buenos Aires y Leandro Santoro en CABA; y Juntos por el Cambio con el larretista Diego Santilli en la provincia de Buenos Aires, enfrentando una lista interna del radical Facundo Manes, y tres listas en CABA (Vidal, López Murphy y Rubinstein). Se trata de las fuerzas políticas que han hundido el país en la pobreza, agravando las consecuencias de la pandemia y la crisis sanitaria. 
 La candidata del oficialismo en la estratégica provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, encarna el fracaso de este gobierno: la platense preside el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, responsable de “enfrentar” el avance de la pobreza en un país sumido en el hambre y la desocupación, con tres millones de nuevos pobres bajo este gobierno. El ajuste fue tan feroz que incluso incluyó los fondos destinados a los y las atletas y deportistas de los Juegos Olímpicos y distintas competencias internacionales, quienes fueron desfinanciados por el Estado. 
 El gobierno ahora intenta medidas cosméticas de “promoción” del empleo joven, que implica más precarización y subsidios a las patronales, o de “reactivación” del consumo con la premisa de más endeudamiento. Sin embargo, la cuestión principal radica en que vienen destruyendo el poder adquisitivo de los salarios, con lo que incluso han hecho descender de la clase media a 1,7 millones de personas.
 Otro dato que desnuda el carácter continuista y ajustador de la política económica de este gobierno respecto al anterior es lo respectivo a la utilización de los Derechos Especiales de Giro para el pago de la deuda con el FMI. Esto de pagar deuda con más deuda no es patrimonio excluyente del oficialismo sino el hilo conductor de una misma política que privilegia los intereses fondomonetaristas por sobre la salud y las necesidades populares.
 El inicio de la campaña electoral arranca con el pago de 230 millones de dólares al Club de París, para sustentar las negociaciones con el FMI, mientras el gobierno libera tarifas y precios contra la población trabajadora. 

 Distensión sanitaria

 La transferencia de recursos económicos al capital financiero no es gratuita, sino que avanza a costa de la reducción de las partidas especiales para enfrentar la pandemia y de una prematura liberalización de los cuidados y medidas sanitarias.
 El retraso en la aplicación de las vacunas, con 11,2 millones de dosis sin aplicar, redunda en un peligro sanitario para la población, cuando todos los pronósticos (inclusos los oficiales) adelantan la posibilidad de una tercera ola de contagios, de la mano de la extensión de la variante Delta del virus. 
 Mientras se agrava la crisis sanitaria, el gobierno protagonizó otra muestra de emparentamiento social con sus contrincantes patronales de Juntos por el Cambio, con la firma de un acuerdo leonino con la multinacional Pfizer, para la entrega de 20 millones de dosis en 2021. Los candidatos del ajuste y la crisis sanitaria tienen como prioridad los negocios capitalistas antes que la salud y el bienestar de los trabajadores, lo que también ha quedado de manifiesto en el cierre de las paritarias del extenuado personal de Sanidad, por un 45% de miseria en cuotas y atado a aumentos para las clínicas y patronales privadas. 

 Entre el gatillo fácil y la represión

 Los candidatos del ajuste también tuvieron oportunidad de desempolvar su agenda represiva y fascistizante con el episodio del que fue víctima el cantante Chano Charpentier. El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, fue el primero de la partida al reivindicar el accionar policial y aprovechar para volver a instalar el reclamo de la utilización de las pistolas Taser. 
 A Berni lo siguió el dirigente oficialista y candidato del Frente de Todos en la Ciudad, Leandro Santoro, quien declaró que las Taser “son necesarias”, cerrando la grieta represiva con la exministra cambiemita Patricia Bullrich. Solo el Frente de Izquierda Unidad denunció el accionar policial y el intento de reinstalar un reforzamiento represivo. 
 Para dar cuenta de las consecuencias del discurso y las acciones represivas de los bloques patronales, en Chubut estalló el escándalo por los “canticos” antipiqueteros y fascistizantes de la policía provincial, que expresa el carácter antiobrero de los gobiernos, que “educan” a sus fuerzas policiales para atacar los conflictos sindicales, sociales y cualquier movilización que reclame reivindicaciones urgentes y necesarias. 

 Sigue la lucha

 La semana también dejó planteado el escenario de distintas luchas sindicales. Los trabajadores del Garrahan volvieron al paro de 24 hs por los reclamos salariales y la paritaria.
 En Mendoza, el jueves se realizó una importante marcha de residentes a Casa de Gobierno, en el marco de una jornada de lucha de trabajadores de la salud y paro, en reclamo de la reapertura de las paritarias. 
 En Neuquén, una jornada piquetera protagonizó distintos cortes y piquetes en rutas, con más de 5.000 trabajadores desocupados, en reclamo por trabajo genuino y obras públicas, ante la falta de respuesta del gobierno provincial y de la cual se obtuvieron algunas respuestas alimentarias. 

 El Frente de Izquierda Unidad 

La izquierda también presentó sus listas en todo el país, con el Frente de Izquierda Unidad, como una alternativa política de los trabajadores para enfrentar el ajuste de los gobiernos del hambre y el FMI. La lista Unidad de la Izquierda, con el PO, PTS e IS, se presenta en casi todo el país para dar la batalla contra las candidaturas del ajuste. En Córdoba el Partido Obrero va con la lista “Obrera y Popular”, del FIT-U, con candidatos y candidatas de las principales luchas y direcciones sindicales y del movimiento piquetero. 
 Se trata de una campaña que ha sumado a una parte sustancial del activismo obrero y sindical, con una fuerte participación de compañeros y compañeras del Plenario del Sindicalismo Combativo, con Romina Del Plá (secretaria general del Suteba La Matanza) en la fórmula que encabeza diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, y otros dirigentes de gremios como AGD-UBA, Suteba Ensenada, CTA Mendoza, CTA Santa Cruz y luchas como las de Garrahan, EMA, gráficos, estatales, telefónicos, textiles, neumático, etc.
 Es una lista que ha entusiasmado a compañeros y compañeras del movimiento obrero desocupado. El Polo Obrero se ha sumado a una intensa campaña, en todo el país, con pintadas y volanteadas en defensa del FIT-U y “Contra el ajuste y hambre”, como una de sus principales consignas. 
 Estas elecciones prometen ser otro terreno de lucha contra los representantes políticos de las patronales y la clase capitalista, donde los trabajadores tenemos la oportunidad de colocar al FIT-U y su programa obrero como una alternativa y una salid apropia a la crisis de este régimen de hambre y miseria del FMI y los ajustadores. 

 Marcelo Mache

La trayectoria de Leandro Santoro: de radical antiperonista a candidato de Alberto


El candidato del Frente de Todos que esta semana defendió a la policía y al uso de las pistolas Taser no es la primera vez que va acomodando el discurso según donde se encuentre. Hace pocos años sostenía un discurso agresivo contra Cristina y todo el peronismo. Hoy representa una oposición en la Ciudad “amiga” a Larreta.
 Las listas del Frente de Todos ya están definidas de cara a las PASO, y Leandro Santoro encabeza la nómina para diputados nacionales por Ciudad de Buenos Aires, siendo el candidato preferido de Alberto Fernández. Su trayectoria y conversión al movimiento nacional y popular, su envolvente oratoria y enérgica prédica lo convirtieron en el principal candidato del peronismo en este distrito. 
 Hoy ganó repercusión al declarar al diario Perfil "Me cargan por ser radical... ’él cree que es radical’ dicen. Yo soy no binario. Soy un poco peronista, un poco radical". Su desubicada definición provocó enojo en el colectivo LGTBIQ+ al banalizar y usar una identidad de género para describir su posicionamiento político actual. Al respecto agregó que: "Tengo una cultura alfonsinista. Yo entré tarde al kirchnerismo. Me emocionó mucho ver lo que se había construido alrededor de la muerte de Néstor. Después me encantó Cristina. Cuando vi a CFK en la intimidad me di cuenta que era una líder extraordinaria". 
 La semana comenzó con polémica para Santoro al tomar como propio el discurso de derechistas como Sergio Berni y Patricia Bullrich respecto al uso de las taser y la defensa de la institución policial, luego que el cantante Chano fuera baleado por un policía ante un brote psicótico este lunes a la madrugada. En una entrevista dada a Infobae afirmó que “hay que ser duro contra el delito y duro contra las causas que lo generan. No se puede joder con esto, porque además le das la posibilidad a la ultraderecha de que tome esa bandera como propia. Acá se discutió el tema de las Taser y yo las banqué. O la idea de estigmatizar al policía porque es policía, es una locura”.
También días atrás, entrevistado en A24, afirmó con tono conciliador que “con Diego Santilli, pese a las diferencias, trabajamos bien juntos en la Legislatura”. Esto va en línea de cómo funcionó su bloque durante estos años en los que no fueron tan opositores como se presentan discursivamente, votando leyes junto al macrismo que implicaron permisos y ventajas para las grandes constructoras; beneficios para las cadenas de comidas como Mc Donalds y Burger King, la deuda que tomó Larreta por 150 millones de dólares con jurisdicción en Inglaterra, entre varias más. Incluso en plena pandemia el bloque del Frente de Todos se abstuvo frente a la ley oficialista sobre las apps de delivery que potenciaba el fraude laboral contra las y los repartidores. Una política que iba en línea a cuando Alberto Fernández lo llamaba "amigo" a Horacio Larreta. 
 Pero estas afirmaciones sobre Santoro podrían sorprender si no se tiene en cuenta su camaleónica trayectoria política en los últimos años, pasando de críticas muy agresivas contra Néstor y Cristina Kirchner, un furioso antiperonismo, y con campañas contra la corrupción de sus gobiernos; hasta desembocar luego de algunos años en una serie de candidaturas junto al peronismo porteño en el 2015, 2017 y 2021.
 El principal giro lo hizo en menos de 3 años, sobre todo desde el 2012 cuando se encontraba militando en el antikirchnerismo furioso hasta casi el 2015, cuando terminó siendo candidato a vicejefe de Gobierno porteño junto Mariano Recalde por el Frente para la Victoria. 

 Radicalismo antiperonista y elogios a Carrió, Morales y Ocaña

 Repasando su trayectoria, Santoro comenzó su militancia como parte del radicalismo porteño desde su juventud. Fue presidente de la Juventud Radical y años después sería impulsor de la agrupación alfonsinista “Los Irrompibles”, siendo dirigente de la sección de Caballito. También fue Director del Plan Estratégico del Gobierno de la Ciudad durante la gestión de Telerman. 
 Previo a su conversión al Frente de Todos, Santoro no tenía reparos en publicar en la red social del pajarito sus ácidas y polémicas opiniones sobre el kirchnerismo. Néstor, Cristina y La Cámpora, hasta Eva y el propio Perón, eran los blancos elegidos para sus críticas. Desde el 2012 hasta el 2014 en su cuenta de Twitter abundaron comentarios contra Cristina y Néstor Kirchner. Las criticas abarcaban a todo el peronismo, expresándose por ejemplo en tweets como: “La argentina va a salir adelante, el día que dejemos de votar al peronismo por lo menos por dos años”.
 También en esa época resaltaba virtudes al radical Gerardo Morales: “A Morales (a quien, a pesar de no tratar, respeto y valoro) no le gusta Cobos para Pte. A mí lo q no me gusta, es q lo haya hecho público.” Y tampoco se privaba de elogiar a Elisa Carrió: “Carrió tiene miles d rayes pero es la única q pudo unir a la oposición. Ni el PS, ni la UP, ni la CC, ni la UCR tienen la lucidez suficiente” diría refiriéndose a la oposición que integraba en ese entonces.
 En 2015 en una entrevista en el piso del programa oficialista 6-7-8 daría una pobre explicación sobre esos (y otros) virulentos tweets, luego de su viraje al oficialismo K se excusaría diciendo que “Twitter tiene un lenguaje particular, vos en Twitter abusás del grotesco, sos agresivo, porque buscás generar el rebote. Yo no era dirigente político, tenía un grupito de 500 seguidores, a nadie le importaba lo que yo escribía y lo que buscaba era jugar”.
 Sin embargo no solo "jugaba", él militaba el antikirchnerismo más allá de chicanas en redes sociales. Como la campaña que organizó escrachando las viviendas de funcionarios kirchneristas en Puerto Madero junto a Graciela Ocaña (actual candidata de Juntos), Gil Lavedra y Leandro Despouy. “Lo que buscamos es poner en evidencia la doble moral, el doble discurso y la doble contabilidad de los que dicen hacer la revolución social desde Puerto Madero” afirmaba al respecto Santoro a Clarín en el 2013. Y agregaba: “Invitamos a Despouy, Garrido y Ocaña porque son tres referentes clave en la lucha contra la corrupción”. 

 Su giro al kirchnerismo 

El primer acercamiento “oficial” al kirchnerismo se materializó en septiembre de 2014, cuando junto con parte de La Cámpora (con Wado de Pedro, Larroque, Ottavis y Recalde) y una delegación de Los Irrompibles, Santoro acompañó a la por entonces presidenta Cristina Fernández en una gira cuya primera escala era una visita al Papa Francisco en el Vaticano. Meses antes desde su cuenta de Twitter, Santoro describía a Francisco (en ese entonces Bergoglio) como parte de una “derecha conservadora”. Luego la gira seguiría rumbo a Estados Unidos para presenciar una Asamblea General de la ONU en Nueva York. 
 En 2015, su conversión fue gratificada por Cristina Fernández de Kirchner con la designación al mando de la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, que dependía de la Jefatura de Gabinete en ese entonces a cargo de Aníbal Fernández. 
 Meses más tarde ocuparía el lugar de candidato a vicejefe de Gobierno por el Frente Para la Victoria, secundando a Mariano Recalde. El resultado de esas elecciones dejaría a la fórmula en tercer lugar con el 21,91% de los votos y fuera del ballotage, en el que Larreta acompañado de Diego Santilli sería reelecto como jefe de gobierno superando por escaso margen a la fórmula de Lousteau-Sánchez. Dos años más tarde sería el cuarto candidato a legislador porteño dentro de Unidad Ciudadana, obteniendo el cargo legislativo que ocupa hasta este momento. 
 Se podría decir que sí fue coherente con uno de sus tweets del 2013, donde afirmaba que “La gente cree q vota diferentes personas y en realidad vota siempre al mismo partido...”. Estos pases camaleónicos y panquequeadas muestran más las cercanías políticas, en las que más allá de los discursos, nunca son la prioridad los trabajadores y los que menos tienen.

 Lucas Coria 
Trabajador estatal | Desarrollo Social de la Nación 
 Patricio Abalos Testoni 
Redacción CABA - @ElPatoAT 
 Viernes 30 de julio

Chantada disfrazada de ciencia: Facundo Manes, la UCR y el discurso de “la Argentina enferma”


“La Argentina está enferma. Falta de autoestima, desazón, falta de un proyecto colectivo. Manes viene a romper con ese esquema, a tratar de hablarle a los argentinos en esos términos y a tratar de ser el médico que viene a ayudar a una sociedad enferma”. 
 La definición la dejó este viernes Ernesto Sanz, en una larga e interesante entrevista con Diego Genoud, publicada en elDiarioAR. Desde el fondo del tiempo, en una suerte de remake a destiempo, el radical desentierra definiciones que parecen sacadas del más rancio positivismo. 
 Pero la idea y conceptualización no le corresponden solo al mendocino. Hace algunos días, en una entrevista con Alejandro Fantino, el mismo Facundo Manes se presentaba diciendo “soy médico y los médicos queremos diagnosticar y hacer tratamiento. Para mí la Argentina no tiene el tratamiento correcto”. 
 Hasta ahí, masticando desconfianza, uno podía sostener la atención. Sin embargo, lo que siguió fue un compendio de frases hechas: “Hay que exportar con mayor valor agregado”, “hay que sofisticar lo que se produce”, “somos potencialmente ricos”. 
 Atendiendo a la realidad del país, el “diagnóstico” del médico se parece al de un curandero de barrio. Con todo el respeto que se merece ese viejo oficio. 
 El discurso presenta las credenciales científicas de Manes como una suerte de reaseguro para tener una mirada profunda sobre el país. Sobre los saberes relacionados a la neurociencia no nos pronunciaremos aquí. Lectores y lectoras pueden hallar información en la sección Ciencia de La Izquierda Diario o en el suplemento de Ideas de Izquierda. 
 Sin embargo, sigamos un momento más al razonamiento de los dirigentes radicales para terminar de mensurar el nivel de chantismo que se esconde en la verborragia radical de campaña. 
 Hecho el “diagnóstico” pasemos a las prescripciones del médico. “Necesitamos un propósito vital”, nos dice el investigador devenido en candidato. Luego explicita el suyo: “Que los argentinos nos dejemos de pelear. Tenemos dolores comunes y heroísmos comunes”. 
 Evidenciando una notoria falta de originalidad, Manes repite lo que decía Mauricio Macri en 2015 y Alberto Fernández en 2019. Palabras más, palabras menos, algo así como “vengo a cerrar la grieta”.
 Se confirma que estamos ante un pobrísimo relato de campaña cuando se recorre la distancia entre el “diagnóstico” (el problema de qué se exporta y que valor agregado tiene) y el “tratamiento prescripto” (“unir a los argentinos”). ¿La relación entre una cosa y la otra? Te la debo, diría un ex presidente al que Manes debe haber apoyado con su voto en 2015. 
 El pretendido discurso científico enseguida se fusiona con un relato ideológico que, como única novedad, implica volver al discurso alfonsinista. “El último proyecto colectivo fue la democracia. Los argentinos decidimos vivir en democracia”, dice Manes y repite el número 1983 todas las veces que Alejandro Fantino se lo permite. 
 Detrás de un discurso pretendidamente científico, Manes, Sanz y la UCR lo único que confirman es lo vacío de sus propuestas. 
 De paso, confirman una ventaja de la que goza el Frente de Todos. Con semejantes chantas en la vereda opuesta, es más fácil camuflar el ajuste que se lleva adelante al servicio de los pagos de la deuda pública. 
 La única grieta que vino a cerrar Manes es la del radicalismo. Los muy cercanos al PRO encontraron un lugar junto a los que habían sido más críticos. Por ahora, la “receta” funciona. Habrá que ver cuando lleguen los resultados de las urnas. 

 Eduardo Castilla
 @castillaeduardo 
 Viernes 30 de julio

Cuba : El eterno retorno / l'éternal retour

Cuba: Así, es difícil de creer! // C'est difficile à croire !

Paritarias docentes y reapertura de escuelas // Amanda Martín