El ex funcionario kirchnerista reivindicó el uso de las armas que la ONU calificó como elemento de tortura. Espera que el anuncio de la compra no sea pura "demagogia" de Cambiemos.
Sergio Berni, quien se desempeñara como secretario de Seguridad del kirchenrismo, manifestó su apoyo a la decisión de Cambiemos de comprar 300 pistolas Taser. En un debate en C5N con Ismael Jalil de Correpi, sostuvo que es un “defensor a ultranza del uso de las pistolas Taser, unas pistolas que se denominan de electroshock. Hoy creo que son un elemento indispensable en las fuerzas de seguridad”.
Berni continuó manifestando su apoyo a la sofisticación de la represión, pero planteó sus críticas en materia de seguridad al Gobierno. Básicamente, Berni quiere que el Gobierno vaya más hasta el final en la implementación de las medidas represivas que anuncia. “Por supuesto que apoyo esta medida, pero me deja muchas dudas. Primero si se va a concretar, porque no nos olvidemos que venimos de una serie de anuncios y discursos demagógicos que nunca se han cumplimentado. Arrancaron con las medidas y los protocolos antipiquetes. 4500 piquetes hubo en la ciudad el año pasado. Después nos dijeron que la solución era la ley de derribo y no derribaron ningún avión. Después nos dijeron los militares en las fronteras, discutimos, no fue ningún militar a la frontera. Después nos dijeron la teoría Chocobar, ningún policía actuó bajo la doctrina Chocobar. Espero que este no sea un nuevo anuncio demagógico, sino que se implemente”, sentenció.
Berni, que siempre parece competir con Bullrich o Pichetto por quién hace las declaraciones más de derecha en este país, no se quedó ahí. “300 pistolas es un chiste, tenemos 120 mil efectivos, necesitamos 120 mil pistolas. Por eso, ojalá que esto no sea nuevamente otro discurso demagógico, sino que se implemente. Hoy no se puede prescindir de la tecnología y la tecnología es en esa materia, más allá de las opiniones diversas de aquellos organismos de derechos humanos que por supuesto que las entiendo, pero yo siempre creo que peor que una descarga eléctrica es un balazo de plomo sobre todo a un inocente y de eso no se vuelve, espero que esto no sea una medida demagógica. Recordemos que Macri compró en su momento las pistolas Taser y no tuvo el coraje para implementarlo”.
Para Berni, lejos de condenar el gatillo fácil, hay que implementar la doctrina Chocobar. Quiere más chocobares en las calles y más armas para reprimir como las Taser. Como bien le retrucó Ismael Jalil, abogado de la Correpi presente en el debate, las opciones que plantea son “matar o torturar”.
En otro pasaje del debate, Berni se ve que recordó que tendría que decir alguna cosa progre y cuestionó el modelo económico de Cambiemos. “Esto no resuelve los problemas de fondo de seguridad. Los problemas de seguridad son problemas estructurales que se resuelven de otra manera. Esto lo único que aporta es una mayor capacidad operativa a los cuerpos policiales. Esa capacidad operativa tiene que ver con cuestiones de táctica operacional desde la ofensiva, no son armas defensivas”, agregó, “lo que no se traduce en un mejor resultado en seguridad” O sea, que pide más armas de tortura en las calles y que se implementen, aunque no resolverían ningún problema.
Por último, al final del debate, reivindicó la represión a trabajadores en lucha. Dijo que si alguien corta la Panamericana, quien es responsable de restablecer el orden debe reprimir. Su postura quedó más que clara durante el kichenrismo, en 2014, año en que se aburrió de reprimir a los trabajadores de Lear que enfrentaban los despidos. Berni comenzó su participación en este programa, reivindicando la mansedumbre del pueblo argentino, a diferencia de Francia, donde los chalecos amarillos se alzaron contra Macron por un aumento de los combustibles. “A ese pueblo manso usted lo reprimió cuando salió a luchar” le retrucó Jalil.
La Izquierda Diario
lunes, 7 de enero de 2019
Chalecos amarillos: “Si no nos dan la baguette tomaremos toda la panadería”
Entrevista a Guillermo Almeyra, editorialista internacional de La Jornada (México)
M.H.: Quería consultarle por un artículo de Etienne Balibar, “El sentido de la confrontación de los chalecos amarillos”, publicado hace aproximadamente dos semanas, donde entre otras cosas sostiene que Macrón otorgó medidas de alivio pero sin ceder en nada que supusiese un cambio de rumbo. ¿Qué opina de esa definición?
G.A.: Efectivamente los chalecos amarillos dicen que recibieron migajas, mientras que lo que quieren es la baguette. Y si no se la dan tomarán toda la panadería. No hay solución, Macrón pateó la pelota para adelante esperando así que se desgaste y se desmoralice el movimiento, también intentando desprestigiarlos ante la opinión pública, aplicando provocaciones y represión. Pero por el contrario, están avanzando políticamente. Yo escribo ahora un artículo donde hablo de la memoria histórica profunda, cuando el pueblo francés en 1789 preparó una revolución esperando que el Rey les diese una Constitución, pero exigiendo los Estados generales y haciendo cuadernos de reivindicaciones, que eran de quejas y reclamos.
Ahora aparecen nuevamente esos cuadernos, que los levantan los alcaldes de toda Francia en apoyo a los chalecos amarillos y son la expresión de lo que quiere el pueblo francés más profundo. Al mismo tiempo reaparece la exigencia de Estados generales, de la sanidad, de la educación, de las comunicaciones y reaparecen también la acción directa y la democracia directa, la de los clubes, las asambleas, la de la eliminación de una casta de políticos de profesión que estuvo presente en toda lucha en Francia y que va aún más lejos, incluso al Medioevo y antes, con los retos de las tradiciones tribales y comunitarias, de vida comunitaria y con el papel del lugar de residencia, del territorio, del barrio, la aldea, la pequeña ciudad donde ellos pesan y en cierta medida deciden; cosa que dejó de ser así en París porque Napoleón III después de aplastar la Comuna, la convirtió en una ciudad de lujo de la que han echado a todos los que terminaron en los suburbios.
Entonces hay un hilo rojo en toda la historia de Francia, independientemente del curso que puedan seguir los chalecos amarillos, unir incluso a los que no han participado de los chalecos amarillos, que son vastos sectores de la juventud y de los inmigrantes, a los que todavía falta integrar para ser caudillos populares. Independientemente de eso retoman lo más avanzado de las tradiciones francesas y las más democráticas.
Además de expresar esa conciencia profunda están rechazando todos los valores de la derecha, la que está en el gobierno y la ultraderecha fascista que critica al gobierno con Le Pen. Construyendo otros valores, es muy importante porque si bien hacen reivindicaciones que no son ecologistas, como el pedido de nafta barata, lo hacen porque se han visto obligados a utilizar el coche en todas las zonas rurales porque les han cerrado los ramales ferroviarios, como en Argentina, los han incomunicado y tienen que pagar la nafta para viajar a trabajar.
Entonces piden eso, pero es transitorio porque al mismo tiempo piden nuevos ramales ferroviarios, transporte colectivo, sustitución del ferrocarril por coches eléctricos y otros tipos de cosas que son muy importantes. Los chalecos amarillos en estos momentos están impulsando una rebelión de todo el pueblo francés, porque hasta los que los reprimían, la misma policía ocupó las comisarías y salieron a manifestarse porque decían que tenían miedo a enfrentarse a los chalecos amarillos y que además les debían más de 200.000 horas extras. En una palabra, hasta los represores salieron a la calle contra el Estado.
Hay huelga de abogados contra la restructuración de la justicia antidemocrática, hay huelga de jueces. Toda Francia está en movimiento contra del gobierno de Macrón, en un momento además de relativa prosperidad. Francia no está en su peor momento económico. Hay una incompatibilidad con el sistema, es absolutamente antiético que 80 familias a nivel mundial tengan más dinero que 3.500 millones de personas y es antiético que en Francia un solo multimillonario gane más que todos los trabajadores de Francia unidos.
M.H.: Quiero aprovechar para preguntarle por otro movimiento que hace 25 años generó mucha expectativa. Creo que usted vivía en México en ese momento, me refiero al movimiento zapatista que comenzó un 1º de enero de 1994. A la luz de estos 25 años ¿qué dejó el zapatismo?
G.A.: Dejó el buen ejemplo de que se podía decir que no, no al Tratado de Libre Comercio, no a la mundialización, no a la imposición del sistema. Eso es muy importante, que rebelarse era no solo justo sino necesario. Por lo demás puso en primer plano el problema de los indígenas, que era utilizado por gobiernos populistas que tenían sus falsos indios, como el Instituto Nacional Indigenista que sostenía todo eso. Eso fue positivo. En un primer momento tuvieron un apoyo muy grande, después desgraciadamente por sectarismos y por encerrarse en sí mismos, cocinándose en su propio jugo desperdiciaron todo eso y todavía lo siguen desperdiciando, pero fue muy importante.
Un acontecimiento muy importante también del 1º de enero, que hoy se festeja muy poco, es la Revolución cubana. Los revolucionarios cubanos entraron a La Habana el 1º de enero. Solamente que Cuba también ha perdido gran capacidad de irradiación como la que tenía en aquel entonces, entre otras cosas porque privilegió métodos de construcción del Estado que no son los que querían los revolucionarios como el Che. De modo que estos aniversarios pasan en un segundo plano desgraciadamente, porque no se desarrollaron como se podrían haber desarrollado. Pero todavía tienen un aspecto positivo importante.
Mario Hernandez
M.H.: Quería consultarle por un artículo de Etienne Balibar, “El sentido de la confrontación de los chalecos amarillos”, publicado hace aproximadamente dos semanas, donde entre otras cosas sostiene que Macrón otorgó medidas de alivio pero sin ceder en nada que supusiese un cambio de rumbo. ¿Qué opina de esa definición?
G.A.: Efectivamente los chalecos amarillos dicen que recibieron migajas, mientras que lo que quieren es la baguette. Y si no se la dan tomarán toda la panadería. No hay solución, Macrón pateó la pelota para adelante esperando así que se desgaste y se desmoralice el movimiento, también intentando desprestigiarlos ante la opinión pública, aplicando provocaciones y represión. Pero por el contrario, están avanzando políticamente. Yo escribo ahora un artículo donde hablo de la memoria histórica profunda, cuando el pueblo francés en 1789 preparó una revolución esperando que el Rey les diese una Constitución, pero exigiendo los Estados generales y haciendo cuadernos de reivindicaciones, que eran de quejas y reclamos.
Ahora aparecen nuevamente esos cuadernos, que los levantan los alcaldes de toda Francia en apoyo a los chalecos amarillos y son la expresión de lo que quiere el pueblo francés más profundo. Al mismo tiempo reaparece la exigencia de Estados generales, de la sanidad, de la educación, de las comunicaciones y reaparecen también la acción directa y la democracia directa, la de los clubes, las asambleas, la de la eliminación de una casta de políticos de profesión que estuvo presente en toda lucha en Francia y que va aún más lejos, incluso al Medioevo y antes, con los retos de las tradiciones tribales y comunitarias, de vida comunitaria y con el papel del lugar de residencia, del territorio, del barrio, la aldea, la pequeña ciudad donde ellos pesan y en cierta medida deciden; cosa que dejó de ser así en París porque Napoleón III después de aplastar la Comuna, la convirtió en una ciudad de lujo de la que han echado a todos los que terminaron en los suburbios.
Entonces hay un hilo rojo en toda la historia de Francia, independientemente del curso que puedan seguir los chalecos amarillos, unir incluso a los que no han participado de los chalecos amarillos, que son vastos sectores de la juventud y de los inmigrantes, a los que todavía falta integrar para ser caudillos populares. Independientemente de eso retoman lo más avanzado de las tradiciones francesas y las más democráticas.
Además de expresar esa conciencia profunda están rechazando todos los valores de la derecha, la que está en el gobierno y la ultraderecha fascista que critica al gobierno con Le Pen. Construyendo otros valores, es muy importante porque si bien hacen reivindicaciones que no son ecologistas, como el pedido de nafta barata, lo hacen porque se han visto obligados a utilizar el coche en todas las zonas rurales porque les han cerrado los ramales ferroviarios, como en Argentina, los han incomunicado y tienen que pagar la nafta para viajar a trabajar.
Entonces piden eso, pero es transitorio porque al mismo tiempo piden nuevos ramales ferroviarios, transporte colectivo, sustitución del ferrocarril por coches eléctricos y otros tipos de cosas que son muy importantes. Los chalecos amarillos en estos momentos están impulsando una rebelión de todo el pueblo francés, porque hasta los que los reprimían, la misma policía ocupó las comisarías y salieron a manifestarse porque decían que tenían miedo a enfrentarse a los chalecos amarillos y que además les debían más de 200.000 horas extras. En una palabra, hasta los represores salieron a la calle contra el Estado.
Hay huelga de abogados contra la restructuración de la justicia antidemocrática, hay huelga de jueces. Toda Francia está en movimiento contra del gobierno de Macrón, en un momento además de relativa prosperidad. Francia no está en su peor momento económico. Hay una incompatibilidad con el sistema, es absolutamente antiético que 80 familias a nivel mundial tengan más dinero que 3.500 millones de personas y es antiético que en Francia un solo multimillonario gane más que todos los trabajadores de Francia unidos.
M.H.: Quiero aprovechar para preguntarle por otro movimiento que hace 25 años generó mucha expectativa. Creo que usted vivía en México en ese momento, me refiero al movimiento zapatista que comenzó un 1º de enero de 1994. A la luz de estos 25 años ¿qué dejó el zapatismo?
G.A.: Dejó el buen ejemplo de que se podía decir que no, no al Tratado de Libre Comercio, no a la mundialización, no a la imposición del sistema. Eso es muy importante, que rebelarse era no solo justo sino necesario. Por lo demás puso en primer plano el problema de los indígenas, que era utilizado por gobiernos populistas que tenían sus falsos indios, como el Instituto Nacional Indigenista que sostenía todo eso. Eso fue positivo. En un primer momento tuvieron un apoyo muy grande, después desgraciadamente por sectarismos y por encerrarse en sí mismos, cocinándose en su propio jugo desperdiciaron todo eso y todavía lo siguen desperdiciando, pero fue muy importante.
Un acontecimiento muy importante también del 1º de enero, que hoy se festeja muy poco, es la Revolución cubana. Los revolucionarios cubanos entraron a La Habana el 1º de enero. Solamente que Cuba también ha perdido gran capacidad de irradiación como la que tenía en aquel entonces, entre otras cosas porque privilegió métodos de construcción del Estado que no son los que querían los revolucionarios como el Che. De modo que estos aniversarios pasan en un segundo plano desgraciadamente, porque no se desarrollaron como se podrían haber desarrollado. Pero todavía tienen un aspecto positivo importante.
Mario Hernandez
El mapa de los medios comunitarios en Argentina
Luego de dos años de investigación a lo largo de todo el país, un grupo de investigadores de cinco universidades nacionales, relevó la existencia de 215 medios de comunicación comunitarios. En un exhaustivo informe detallaron qué tipo de medios son, cuándo nacieron y en qué regiones se ubican para luego relacionar estas características con las políticas de comunicación, la configuración del mercado mediático y condiciones sociopolíticas más generales con el objetivo de entender por qué el mapa de los medios sin fines de lucro se fue constituyendo de ese modo. De allí se desprende que la mayoría de las experiencias actualmente operativas surgieron durante la vigencia de las políticas de legalización de los medios audiovisuales comunitarios –de manera parcial desde 2005 y de modo pleno desde 2010– y de fomento –desde 2013–, aunque el documento advierte sobre un debilitamiento de este proceso durante el gobierno de Mauricio Macri.
De los 215 medios comunitarios activos relevados, 131 surgieron entre 2008 y 2015, período de debate, formulación y puesta en práctica de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522. De ese subtotal, 124 son radios y 7 televisoras. Además, 14 radios y una televisora fueron fundadas en el período comprendido por el gobierno de Cambiemos entre 2016 y 2018. El informe asegura que la desaceleración de los últimos tres años es consecuencia en parte del debilitamiento de las políticas de legalización y fomento de estos medios de comunicación.
La mayor cantidad de las emisoras comunitarias activas se radican en las zonas más pobladas del país: 112 radios y televisoras, el 51 por ciento del total, se concentran en las regiones Metropolitana y Centro. De estos medios, una gran parte se crearon en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma durante 1980 y 2007. Este proceso fue reforzado y reimpulsado desde 2008, pero pierde fuerza entre 2016 y 2018.
En la región Centro, es destacable el despegue del sector audiovisual sin fines de lucro desde 2008 en adelante. “Este crecimiento da cuenta de 32 nuevas emisoras entre 2008 y 2015, y muestra continuidad ante el cambio de gobierno nacional con 7 nuevos casos desde 2016. El proceso está empujado por la aparición de numerosas experiencias en Córdoba y, particularmente, en zonas serranas y poco pobladas de esa provincia”, destaca el informe titulado “La multiplicación de los medios comunitarios, populares y alternativos en Argentina. Explicaciones, alcances y limitaciones”. La elaboración del texto estuvo a cargo de María Soledad Segura (Universidad Nacional de Córdoba), Alejandro Linares (Universidad Nacional de La Pampa), Agustín Espada (Universidad Nacional de Quilmes), Verónica Longo (Universidad Nacional de San Luis), Ana Laura Hidalgo (Universidad Nacional de San Luis), Natalia Traversaro (Universidad Nacional de Córdoba) y Natalia Vinelli (Universidad de Buenos Aires).
Resulta relevante también el aporte de las regiones del Noroeste y Patagonia, con 40 y 37 experiencias operativas, respectivamente. En el Noroeste, 30 de los 40 medios comunitarios se crearon entre 2008 y 2015, mientras que en la región Patagónica 18 medios comunitarios fueron creados entre 1980 y 2007 y el resto luego de que se inició el debate de la nueva ley de medios audiovisuales en 2008.
La cantidad de medios creados en la región de Cuyo es media-baja con respecto al total. Se relevaron 19 emisoras y 14 de estas iniciativas surgieron entre 2008 y 2015, destacándose la creación de una televisora sin fines de lucro en ese período. Finalmente, el Noreste argentino supone el menor desarrollo de radios y televisoras sin fines de lucro, en términos absolutos y durante los tres períodos: alcanza sólo el 3 por ciento del total nacional. Se contabilizan 6 radios creadas entre 1980 y 2015 en Formosa, Misiones, Entre Ríos y Corrientes, mientras que a partir de 2016 se registra solo la creación de una emisora.
“Aunque la región Metropolitana tiene un peso relativo histórico relevante en el sector, su participación en el total no es abrumadora (cerca del 29 por ciento). De igual modo, aunque crece con fuerza el sector en la región Centro desde 2008 en adelante, tampoco llega a ocupar un lugar preponderante (23 por ciento). Comparativamente, en las regiones Noroeste, Noreste, Patagonia y Cuyo se registra baja cantidad de medios sin fines de lucro, en términos absolutos y en comparación con las zonas Metropolitana y Centro”, subraya el informe.
Ese bajo porcentaje de medios comunitarios en Patagonia, Noroeste, Cuyo y Noreste, se lo vincula con las siguientes razones: Son regiones con menor densidad poblacional y menor porcentaje del PBI nacional, con una marcada concentración de medios privados con tendencia al oligopolio, ubicados en los principales centros urbanos de cada región y, por lo tanto, con una centralización de contenidos generados también en esas ciudades. Por otro lado, en algunas provincias como San Luis, se registra también la centralidad de radios y canales estatales gestionados por los gobiernos provinciales y/o que pertenecen a sus principales dirigentes, con importantes áreas de cobertura.
A su vez, el informe atribuye la importante contribución de la región Metropolitana a la cantidad y densidad poblacional de la Ciudad Autónoma y la provincia de Buenos Aires, que constituyen los distritos más poblados del país, y a que además la Capital Federal es el centro político-administrativo de la Argentina, por lo que es un lugar crucial en la producción de acontecimientos informativos de implicancias nacionales. De hecho, esta región es la que tiene mayor cantidad de medios comunitarios más antiguos, surgidos en la década del 80 que han persistido durante cuatro décadas.
Se destaca también que la intervención del Estado con políticas públicas de legalización y fomento destinadas a los medios sin fines de lucro parece haber tenido gran impacto en la composición del sector. Esto puede afirmarse al verificar que casi el 68 por ciento de las emisoras actualmente activas surgieron en los últimos 10 años, durante el proceso de debate, sanción e implementación de la ley de medios audiovisuales 26.522.
Por último, las promesas de modificación del statu-quo mediático que surgieron durante la sanción de la última ley y las oportunidades que abrían las políticas propuestas por la norma llevaron a los autores también a plantear las limitaciones que tuvo su puesta en práctica, en especial para los medios comunitarios. “La ausencia de un plan técnico de frecuencias, y la lentitud de la autoridad de aplicación para la puesta en funcionamiento del Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (Fomeca) y para la legalización del sector operaron como obstáculos para emisoras sin fines de lucro que esperaban mucho de la nueva ley. A esto puede sumarse el desconocimiento de las características específicas del sector evidenciadas en la aplicación de la norma y la marginación de los medios comunitarios de la distribución de la publicidad oficial”, concluye la investigación.
Fernando Krakowiak
Desinformémonos
De los 215 medios comunitarios activos relevados, 131 surgieron entre 2008 y 2015, período de debate, formulación y puesta en práctica de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522. De ese subtotal, 124 son radios y 7 televisoras. Además, 14 radios y una televisora fueron fundadas en el período comprendido por el gobierno de Cambiemos entre 2016 y 2018. El informe asegura que la desaceleración de los últimos tres años es consecuencia en parte del debilitamiento de las políticas de legalización y fomento de estos medios de comunicación.
La mayor cantidad de las emisoras comunitarias activas se radican en las zonas más pobladas del país: 112 radios y televisoras, el 51 por ciento del total, se concentran en las regiones Metropolitana y Centro. De estos medios, una gran parte se crearon en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma durante 1980 y 2007. Este proceso fue reforzado y reimpulsado desde 2008, pero pierde fuerza entre 2016 y 2018.
En la región Centro, es destacable el despegue del sector audiovisual sin fines de lucro desde 2008 en adelante. “Este crecimiento da cuenta de 32 nuevas emisoras entre 2008 y 2015, y muestra continuidad ante el cambio de gobierno nacional con 7 nuevos casos desde 2016. El proceso está empujado por la aparición de numerosas experiencias en Córdoba y, particularmente, en zonas serranas y poco pobladas de esa provincia”, destaca el informe titulado “La multiplicación de los medios comunitarios, populares y alternativos en Argentina. Explicaciones, alcances y limitaciones”. La elaboración del texto estuvo a cargo de María Soledad Segura (Universidad Nacional de Córdoba), Alejandro Linares (Universidad Nacional de La Pampa), Agustín Espada (Universidad Nacional de Quilmes), Verónica Longo (Universidad Nacional de San Luis), Ana Laura Hidalgo (Universidad Nacional de San Luis), Natalia Traversaro (Universidad Nacional de Córdoba) y Natalia Vinelli (Universidad de Buenos Aires).
Resulta relevante también el aporte de las regiones del Noroeste y Patagonia, con 40 y 37 experiencias operativas, respectivamente. En el Noroeste, 30 de los 40 medios comunitarios se crearon entre 2008 y 2015, mientras que en la región Patagónica 18 medios comunitarios fueron creados entre 1980 y 2007 y el resto luego de que se inició el debate de la nueva ley de medios audiovisuales en 2008.
La cantidad de medios creados en la región de Cuyo es media-baja con respecto al total. Se relevaron 19 emisoras y 14 de estas iniciativas surgieron entre 2008 y 2015, destacándose la creación de una televisora sin fines de lucro en ese período. Finalmente, el Noreste argentino supone el menor desarrollo de radios y televisoras sin fines de lucro, en términos absolutos y durante los tres períodos: alcanza sólo el 3 por ciento del total nacional. Se contabilizan 6 radios creadas entre 1980 y 2015 en Formosa, Misiones, Entre Ríos y Corrientes, mientras que a partir de 2016 se registra solo la creación de una emisora.
“Aunque la región Metropolitana tiene un peso relativo histórico relevante en el sector, su participación en el total no es abrumadora (cerca del 29 por ciento). De igual modo, aunque crece con fuerza el sector en la región Centro desde 2008 en adelante, tampoco llega a ocupar un lugar preponderante (23 por ciento). Comparativamente, en las regiones Noroeste, Noreste, Patagonia y Cuyo se registra baja cantidad de medios sin fines de lucro, en términos absolutos y en comparación con las zonas Metropolitana y Centro”, subraya el informe.
Ese bajo porcentaje de medios comunitarios en Patagonia, Noroeste, Cuyo y Noreste, se lo vincula con las siguientes razones: Son regiones con menor densidad poblacional y menor porcentaje del PBI nacional, con una marcada concentración de medios privados con tendencia al oligopolio, ubicados en los principales centros urbanos de cada región y, por lo tanto, con una centralización de contenidos generados también en esas ciudades. Por otro lado, en algunas provincias como San Luis, se registra también la centralidad de radios y canales estatales gestionados por los gobiernos provinciales y/o que pertenecen a sus principales dirigentes, con importantes áreas de cobertura.
A su vez, el informe atribuye la importante contribución de la región Metropolitana a la cantidad y densidad poblacional de la Ciudad Autónoma y la provincia de Buenos Aires, que constituyen los distritos más poblados del país, y a que además la Capital Federal es el centro político-administrativo de la Argentina, por lo que es un lugar crucial en la producción de acontecimientos informativos de implicancias nacionales. De hecho, esta región es la que tiene mayor cantidad de medios comunitarios más antiguos, surgidos en la década del 80 que han persistido durante cuatro décadas.
Se destaca también que la intervención del Estado con políticas públicas de legalización y fomento destinadas a los medios sin fines de lucro parece haber tenido gran impacto en la composición del sector. Esto puede afirmarse al verificar que casi el 68 por ciento de las emisoras actualmente activas surgieron en los últimos 10 años, durante el proceso de debate, sanción e implementación de la ley de medios audiovisuales 26.522.
Por último, las promesas de modificación del statu-quo mediático que surgieron durante la sanción de la última ley y las oportunidades que abrían las políticas propuestas por la norma llevaron a los autores también a plantear las limitaciones que tuvo su puesta en práctica, en especial para los medios comunitarios. “La ausencia de un plan técnico de frecuencias, y la lentitud de la autoridad de aplicación para la puesta en funcionamiento del Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (Fomeca) y para la legalización del sector operaron como obstáculos para emisoras sin fines de lucro que esperaban mucho de la nueva ley. A esto puede sumarse el desconocimiento de las características específicas del sector evidenciadas en la aplicación de la norma y la marginación de los medios comunitarios de la distribución de la publicidad oficial”, concluye la investigación.
Fernando Krakowiak
Desinformémonos
domingo, 6 de enero de 2019
José Luis Espert y la Argentina devorada por sus propios dueños

A propósito del libro La Argentina devorada, de José Luis Espert.
Introducción
La Argentina Devorada [1] es el primer libro del economista liberal José Luis Espert, una obra que bien podría ser la plataforma política de su candidatura presidencial recién estrenada. Sin embargo, hasta ahora su libro debutó a modo de guión en la vida teatral de la mano de Javier Milei quien llevó la tragedia y la comedia liberal a la calle Corrientes.
Publicado en 2017, cuenta con un prólogo del “bulldog” Ricardo López Murphy quien tuvo un paso fugaz por el ministerio de Economía en 2001 tras renunciar ante el rechazo popular que despertó una agenda de shock similar a la que sugiere Espert. López Murphy debería recordarle este traspié a su amigo, pero prefiere seguir pegando sobre el fracaso de Cambiemos por quedarse a mitad de camino en un ajuste que para ellos tuvo el pecado de ser “gradualista”.
Espert da una explicación de la crisis nacional a lo largo de distintos capítulos que van desde una tradicional historia de los últimos 100 años de una Argentina que tuvo su “gloria” hasta la primera década del siglo XX con dirigentes “democráticos y progresistas” como Julio Argentino Roca; un cuestionamiento a los “señores feudales” que habitan en los sindicatos y a los “males” del gasto público, capítulos “memorables” donde se explaya sobre la “explotación sufrida por el sector agropecuario” hasta el viejo axioma de las “ventajas comparativas” en el comercio exterior.
El libro es una invitación a conocer por dentro un refrito del dogma liberal en el Siglo XXI que lo ubica a Espert dentro del elenco estable de los coristas de las falacias liberales para un país con rasgos semicoloniales, atrasado y dependiente.
Detrás del cuento liberal se esconde un proyecto de país donde se le garantice libertad total de acción al gran capital agrario, a las compañías energéticas, a las multinacionales y a un grupo selecto de empresarios de origen local. Como contracara, la única “libertad” que se le concederá a la masa de trabajadores desocupados y a las clases medias arruinadas, será la de optar por conducir una bicicleta de la “nueva economía” de Rappi o Pedidos Ya y, en el mejor de los casos, un auto de Uber o la venta ambulante como medio para zafarla.
Un diagnóstico liberal de la decadencia
“La Argentina debería ser un país desarrollado, pero no lo es. ¿Por qué? Porque tres corporaciones se la fuman en pipa”, esta es la principal definición que recorre desde la primera hasta la última hoja del libro de José Luis Espert donde despliega distintos versículos del credo liberal.
La primera “corpo” son los empresarios prebendarios de la patria contratista y el lobby permanente, aquellos que fueron retratados en los cuadernos del sargento Centeno. Aunque no todos son iguales para Espert. Mientras afirma que la familia Macri es “el arquetipo de empresario prebendario”; la familia Rocca de Techint estaría absuelta. Este fallo de Espert responde a que empresarios como Techint que han logrado –gracias a todo tipo de ayuda del Estado– constituirse en global players, son el “modelo” de un “capitalismo serio”, un cuento que lo ya lo escuchamos de los gobiernos kirchneristas.
Otro sector que recibiría igual calificativo serían aquellos industriales ligados al mercado interno. Es el caso del “amigo imaginario” de Espert, Ignacio De Travesuren, un industrial que exige todo tipo de ayudas arancelarias, beneficios fiscales y devaluatorios. Ignacio, es en realidad, De Mendiguren el ex titular de la UIA y actual diputado del massismo, quien pujó por la salida devaluatoria del 1 a 1 que conllevó a una poda del 30 % de los salarios reales, algo que José Luis no menciona. ¿Será que no quiere exponer a sus amigos del campo que se beneficiaron con la estampida del tipo de cambio y posteriormente del boom sojero, elevando los precios internos de los alimentos y jugando con el hambre del pueblo?
Sin caer en la trampa de los empresarios “buenos” y “malos”, puesto que el problema es que todos viven del trabajo ajeno, le recordamos a José Luis que en su lista están ausentes los prebendarios financieros, los bancos y especuladores de los bonos, que este año ayudaron a fugar la friolera de U$S 26.367 millones y ahogan la economía con tasas usurarias del 60 %.
Dispara contra la burocracia y grita por la reforma laboral
Para terminar, otro cáncer que afecta a la Argentina en general, y a la oligarquía sindical en particular, es el rechazo a la libertad. En este caso a la libertad de contratación… y de despido… Señores: somos un país con alto desempleo crónico. Y una de las causas es ésta: si no se puede despedir con facilidad, no se contrata fácil.
Con estas palabras Espert expone el plan de guerra de la burguesía contra los trabajadores. La justificación del plan liberal son los burócratas sobre quienes descarga duras críticas por sus privilegios y los millones que reciben a través de las obras sociales o de sus empresas. Pero sus flechas apuntan al sistema sindical argentino, cuestionando el modelo sindical único (para promover la negociación por empresas), la rigidez de los convenios colectivos, las “pesadas” cargas patronales o “la industria del juicio” por los accidentes de trabajo.
En realidad para el “Señor de las Pipas” el problema de fondo no son las burocracias, que han dejado pasar las leyes de flexibilización laboral a cambio de ingentes negocios, a la vez que actúan como policía interna dentro del movimiento obrero; sino como el mismo confiesa, “el cáncer número uno es el poder político de los sindicatos”.
Con una tasa de afiliación del 37 % de los trabajadores registrados, Argentina es uno de los países con mayor número de trabajadores sindicalizados; aunque también conserva más de un tercio de los trabajadores en negro y más de 2 millones de desocupados que están por fuera de los sindicatos. Pese a las burocracias, los sindicatos expresan una relación de fuerzas de la clase trabajadora que le permite negociar las condiciones de venta de la fuerza de trabajo en mejores condiciones respecto a países de la región como puede ser Chile, el “ejemplo” de los liberales latinos, que conserva leyes laborales de la dictadura de Pinochet.
Espert quiere una reforma laboral a la brasilera y entre sus propuestas encontramos: eliminar el derecho a huelga en el sector público y el Estatuto Docente; en el sector privado condicionar el derecho a huelga a la pérdida de los salarios. Hacia los desocupados dispone la eliminación de los planes sociales y entregar a cambio a sus beneficiarios una tarjeta que diga “Exento de aportes personales y contribuciones patronales por diez años”, o sea, un programa para que los desocupados se conviertan en “emprendedores” de la miseria.
Pichón de Bolsonaro
La tercera institución responsable de la decadencia del país es la corporación política ligada a todo tipo de “actos de corrupción y transas”. Ubicándose como un “outsider” de la política, Espert promueve la falacia liberal por la cual los funcionarios y políticos deberían “brindar los bienes públicos básicos necesarios como justicia, seguridad, diplomacia, salud y educación”. En realidad los funcionarios y el sistema de partidos burgueses juegan un rol dentro del Estado colaborando en la administración de los negocios capitalistas; los casos de corrupción, no son más que una ínfima parte de la corrupción sistémica del capitalismo como un sistema social basado en el robo del trabajo ajeno por parte de los capitalistas.
En la crisis actual los liberales toman el desprestigio profundo que recae sobre los partidos tradicionales y se presentan como una alternativa renovada. Por ejemplo Espert, reivindica ser socio de la Asociación Argentina de Economía Política que fundaron los hermanos Juan y Roberto Alemann, dos ex funcionarios del área de economía durante la última dictadura, a la vez que se muestra a favor de la separación de la Iglesia del Estado o del derecho al aborto. Su versión ultra conservadora es Jair Bolsonaro, que tiene como ministro de Economía a Pablo Guedes, un “chicago boy”, que congenia con un plan económico similar al de José Luis.
El sueño del pibe liberal
En el calendario liberal todos los males de Argentina se iniciaron en “los últimos 70 años…”. Desde entonces comenzó el “populismo industrial”, la sustitución de importaciones y una serie de distorsiones proteccionistas que explicarían la falta de desarrollo del país.
Una industria protegida lleva a pagar más caro bienes que se podrían importar a menor precio y a la implementación de aranceles a las importaciones que encarecen el dólar (aprecian el tipo de cambio) afectando el precio de los productos exportables del campo y demás sectores exportadores. Los subsidios a las empresas privatizadas de servicios públicos serían una forma de abaratar los costos de los industriales, con el consecuente déficit fiscal, como también el financiamiento a la industria poco competitiva exige controles sobre el sistema financiero. Por otro lado, el campo se ve perjudicado por la aplicación de impuestos con el objetivo de abaratar los alimentos y como vía indirecta de subir los salarios reales de los trabajadores orientando su consumo al mercado interno y a los productos de la industria.
Desandar este “camino canceroso” tiene su momento “teórico” donde Espert expone el “cuento de hadas” sobre las “ganancias” del comercio mundial citando a David Ricardo, o tergiversando de manera pueril, El Manifiesto Comunista de Marx y Engels [2]. Todo vale con tal de justificar el libre cambio en un mundo que al propio Macri se le volvió en contra a partir del Brexit, el proteccionismo de Trump y sus pujas con China, con una economía mundial cada vez más inestable.
Pero José Luis se resiste a que el mundo le arrebate el sueño de un “capitalismo competitivo”, con una apertura total de las importaciones (desplazando a las industrias poco competitivas y clausurando los “regímenes de promoción industrial” que rigen en Tierra del Fuego o San Luis), eliminando retenciones a las exportaciones y subsidios a las importaciones y promoviendo una especialización productiva del país donde emerjan las “ventajas competitivas” (costos relativos más bajos).
De esta manera, se reorganizaría un país especializado en el campo, con una acotada diversificación en el petróleo (Vaca Muerta) en la minería y en el turismo [3]. Respecto de la industria, sólo quedarían en pie aquellos pocos actores que hoy gracias a la infinidad de ayudas del Estado han logrado sortear la competencia de las multinacionales imperialistas (¿Aluar, Techint y Arcor?).
Por último, el “complemento” estatal del “capitalismo competitivo” de Espert es el clásico “Estado mínimo”. Hacerlo realidad implica reducir el gasto público de un 40 % del PBI a un 25 %, a partir del despido de millones de trabajadores, la eliminación de los planes sociales y de las jubilaciones y pensiones no sustentables en aportes previos; como también la eliminación de la coparticipación federal de impuestos y para aquellas provincias inviables fiscalmente sugiere que se reagrupen por regiones.
Tres proyectos frente a una gran crisis nacional
A su manera Espert reconoce que estamos camino a una gran crisis nacional como en “el Rodrigazo a mediados de los 70´,…, la hiperinflación a fines de los 80´ y la crisis 2001-2002”. Mientras tanto se perfilan dos intentos de salidas capitalistas que a su manera acompañarán el saqueo al pueblo trabajador como ya sucedió.
Una de ellas es el proyecto liberal que se presenta formalmente como “antisistema”, pero como ya dijimos no es más que una defensa del proyecto capitalista de hacer del país un “Supermercado del Mundo”. La añoranza de una Australia en el sur de América Latina implicaría dejar afuera a la mitad de la población según explica Daniel Schteingart [4]. Algo que reconoce Espert cuando reniega de las políticas “populistas” –que también son responsables de la decadencia– afirmando que se fijan contemplando “que los números cierren con la gente adentro”.
La otra es la trampa del kirchnerismo que apenas se presume antineoliberal y pregona mantener al país bajo la órbita del FMI con alguna renegociación del pago de la ilegal, ilegítima y fraudulenta deuda pública. “Nunca más trabajo genuino” debería ser su slogan para 2019, puesto que para los desocupados lo máximo que tienen para dar son las migajas de la AUH y un empleo precario dentro de la economía. Con esta fórmula le prometen a los grupos como Arcor volver a “llevársela con pala”, aunque como dicen en el cine, las segundas partes nunca fueron mejores.
Siguiendo la analogía de Espert podríamos afirmar que en realidad la decadencia de la Argentina capitalista reposa sobre “cuatro males”: los empresarios que saquean el país con la fuga de capitales y la rifa de los recursos naturales; el peso asfixiante de la deuda y el dominio del capital financiero internacional; la burocracia sindical que divide a la clase trabajadora y facilita la explotación capitalista; y el Estado que administra los negocios de los empresarios locales y extranjeros. Por eso, el único antídoto comienza por un programa de ruptura con el FMI y que ponga fin al pago de la deuda pública, establezca una banca estatal única controlada por los trabajadores como medida que frene la fuga de capitales y reoriente el crédito a los sectores populares junto con el monopolio del comercio exterior que permita controlar el ingreso y salida de dólares (hoy en manos de un puñado de multinacionales), la nacionalización de las empresas de servicios privatizadas y de los recursos energéticos bajo control obrero. Frente al desempleo crónico hace falta un plan de obras públicas que genere trabajo genuino y el reparto de las horas de trabajo entre ocupados y desocupados sin afectar el salario. Los capitalistas van a resistir estás medidas, como ha sucedido a lo largo de la historia de la lucha de clases, por esto mismo se abre la pelea por la organización de la clase trabajadora en alianza con el pueblo pobre para conquistar su propio gobierno. O ponemos en pie esta salida o nos devoran los mismos de siempre.
Gastón Remy
Notas
[1] Buenos Aires, Galerna, 2017
[2] “La burguesía, por el rápido desarrollo de todos los instrumentos de la producción, por las inmensas facilidades de los medios de comunicación, mueve a todas, incluso las más bárbaras, naciones hacia la civilización. Los bajos precios de los commodities son la artillería pesada con la cual derrumba toda muralla china, con la cual fuerza a cualquier bárbaro odioso de los extranjeros a capitular. Obliga a todas las naciones, en peligro de extinción, a adoptar los modos burgueses de producción; los obliga a introducir lo que llama civilización a su medio, y por ende volverse ellos mismos burgueses. En un mundo, crea un mundo sobre su propia imagen. (Marx y Engels 1848). La traducción de la obra de Marx y Engels que hace Espert proviene de la edición de El Manifiesto Comunista editado por David McLellan. Oxford University Press, 1977. Una extraña edición que pone en palabras de Marx que la burguesía derribaba las murallas chinas, conquistando los mercados, como proveedora de productos del campo; un brulote que solo un liberal ignorante puede afirmar sobre el mundo capitalista que describan con precisión Marx y Engels en el marco de la conquista de mercados y territorios del Imperio Británico que fue la cuna de la revolución industrial. Falta una fe de erratas en el libro de Espert: la palabra commodities, debería ser reemplazada por mercancías o manufacturas.
[3] “En lugar de abrirnos al comercio con el mundo para vender lo que hacemos muy bien, y aspirar, por ejemplo, a exportar maquinaria agrícola de manera masiva, tratamos de producir autos, textiles, juguetes y electrónicos gracias a rentas espurias de aranceles de importación, a prohibiciones de importar y a 25 subsidios territoriales impagables. Creamos cotos de caza para armar celulares a precios siderales, como la isla de Tierra del Fuego. Como resultado, los bienes que consumimos son carísimos y, en general, de pésima calidad”, dice Espert.
[4] “A la búsqueda de un modelo de desarrollo”, Le Monde Diplomatique 221, Noviembre 2017.
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Cuando Menem indultó a Videla y compañía

A fines de diciembre de 1990, el entonces presidente Carlos Menem, otorgaba nuevos indultos, esta vez beneficiando a los jefes de las Juntas militares que en 1985 fueron juzgados y condenados.
Tres meses después de asumir la presidencia, en su pueblo natal El Chamical, Menem anunciaba en una conferencia de prensa que había firmado cuatro decretos. Fue en octubre de 1989, en la provincia de La Rioja.
Se trataba nada más y nada menos de los primeros decretos donde indultaba a los responsables del golpe militar que desde 1976 a 1983 secuestraron, torturaron, desaparecieron, y se apropiaron no solo de bienes materiales sino, además, de los niños de los detenidos-desaparecidos, muchos de ellos nacidos en cautiverio.
Entre los beneficiados por los indultos se encontraban los jefes militares procesados que no habían sido favorecidos por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, promulgadas durante la presidencia de Ricardo Alfonsín en 1986 y 1987; a los carapintadas que se habían alzado para pedir mayor impunidad durante el gobierno de Alfonsín; a los ex miembros de la Junta militar condenados por sus responsabilidades políticas y crímenes militares en la aventura de las islas Malvinas: teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, almirante Jorge Isaac Anaya y brigadier general Basilio Arturo Ignacio Lami Dozo. Los indultos también alcanzaron a los líderes de organizaciones armadas, que habían sido juzgados y condenados durante la presidencia de Alfonsín.
Un año más tarde firmaría nuevos decretos. El 30 de diciembre de 1990, pocos días después de un nuevo alzamiento carapintada, Menem firmaba seis nuevos decretos que indultaba a los ex miembros de las Juntas de Comandantes condenados en el histórico Juicio a las Juntas de 1985. Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, y Armando Lambruschini, quedaron en libertad gracias a los indultos de Carlos Menem. También indultó al exministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz procesado por participación en los delitos de lesa humanidad (secuestro y torturas) contra Federico y Miguel Ernesto Guthein. La impunidad decretada por Menem alcanzó al genocida Guillermo Suárez Mason.
Según el decreto N°1003 de octubre de 1989 los fundamentos de esta decisión que tomó el Poder Ejecutivo buscaban “la reconciliación, el mutuo perdón y la unión nacional”. En una nota que publicamos en este diario planteamos nuestra interpretación sobre cuáles fueron las razones y pretensiones que llevaron a Menem a firmar los indultos, donde, bajo la “teoría de los dos demonios”, volvió a igualar lo actuado por los grupos armados con el genocidio de clase que cometieron las Fuerzas Armadas, con la participación imprescindible de los empresarios que entregaron a los obreros de sus fábricas a los grupos de tareas. Incluso, en varias empresas funcionaron Centro Clandestinos de Detención. Al día de hoy estos empresarios no fueron condenados. Recién este año fueron condenados gerentes de la Ford.
El 75 % de los argentinos, de acuerdo con las encuestas de entonces, se oponían a los indultos. Multitudinarias movilizaciones se extendieron en todo el país, y desde Plaza de Mayo marcharon cientos de miles de personas en repudio a estos decretos. Además, en esas mismas movilizaciones se reclamaba: juicio y castigo a todos los culpables. Una bandera que aún hoy sigue en alto.
Fue bajo esta impunidad que surgió la organización H.I.J.O.S., que con su activa participación, junto a sectores de la juventud, “escracharon” los domicilios de los represores que habían actuado en la última dictadura militar. Estos jóvenes sostenían "si no hay justicia, habrá escrache".
Anulación de los indultos
Las leyes de impunidad (Obediencia debida, Punto Final e Indultos), continuaron siendo cuestionados por amplio sector de la sociedad que se expresaban, centralmente, en las marchas por el aniversario del golpe.
Cuando en 2003 asume la presidencia Néstor Kirchner, post 2001, se vio obligado a tomar las demandas de los movimientos sociales y democráticos, entre ellos el pedido por la anulación de las leyes de impunidad. En 2003 el Congreso de la Nación declarara la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, luego, algunos jueces comenzaron a declarar inconstitucionales aquellos indultos referidos a crímenes de lesa humanidad y a reabrir los casos. Lo mismo consideró, tres años después, la Cámara de Casación Penal, máximo tribunal penal de la Argentina.
Después de una serie de fallos y apelaciones, en agosto de 2010 la Corte Suprema de Justicia ratificó las sentencias dictadas por tribunales inferiores, dictando la inconstitucional de los indultos menemistas a los exjefes militares. La Corte basó su fallo sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.
Políticas de derechos humanos
Las políticas de derechos humanos fueron un terreno de disputa entre el gobierno saliente y la oposición patronal. El kirchnerismo tuvo que avanzar en el juicio y castigo a los genocidas (un reclamo de los organismos de derechos humanos que se extendía a un amplio sector de la sociedad), para desviar y contener todo el proceso abierto en 2001 y volver sobre la reconciliación con las FFAA, políticas en las que habían fracasado Alfonsín y Menem. La nulidad de las leyes de impunidad, más la orden de Néstor Kirchner de descolgar los retratos de los dictadores Jorge Videla y Benito Bignone de la galería del Colegio Militar donde se homenajea a sus ex directores, son parte de este objetivo.
Pretendía “recomponer la imagen del Ejército”, y mostrar que serían juzgados represores emblemáticos y que nuevas generaciones comprometidas con la democracia, integraban las FFAA. Pero los Kirchner continuaron con las políticas imperialistas llevadas adelante por el menemismo, enviando tropas a las misiones de la ONU (mientras que la represión interna seguía a cargo de fuerzas policías, Gendarmería y Prefectura).
Además de nombrar a César Milani como jefe del Ejército, un militar actualmente procesado por la desaparición en 1976 del conscripto Alberto Ledo, mantuvo en las FFAA a militares provenientes de la dictadura: en el Ejército argentino 3.381 miembros; en la Armada 543 oficiales y 759 suboficiales, y en la Fuerza Aérea 600 oficiales y 1.700.
Además, el gobierno kirchnerista infiltró las organizaciones de luchadores, a través de Proyecto X, mantuvo un cuerpo especial de la Policía Federal de mil espías, promulgó la Ley Antiterrorista, intentó, y no pudo, promulgar la ley antipiquetes.
Durante su gobierno más de 2.600 jóvenes murieron en comisarías y cárceles, y 3.000 por el gatillo fácil policial, 20 personas fueron asesinados durante protestas sociales, sostuvo 9.000 policías bonaerenses que provienen de la dictadura, la misma Bonaerense sospechada de desaparecer a Julio López, y responsable de la desaparición y muerte de Luciano Arruga. El crimen de Mariano Ferreyra fue el desenlace de la asociación ilícita entre funcionarios de la Nación, empresarios y burocracia sindical. También reprimió conflictos obreros: Casino, Kraft, Lear, docentes, Donnelley, Gestamp, a trabajadores de la línea 60 y otros; más de 5.000 luchadores fueron procesados, cinco trabajadores petroleros condenados a cadena perpetua y recientemente un juicio a docentes y camioneros en Tierra del Fuego por luchar. Y ese gobierno se autodenominó como el defensor de los derechos humanos.
Mientras que bajo la gestión de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño, la Policía Metropolitana, con sus altos mandos provenientes de la dictadura, fue responsable de represiones sangrientas en el Hospital Borda, en barrios populares como el “Papa Francisco”, el Indoamericano, este último con un saldo de tres muertos. También desalojó, reprimiendo con balas de plomo, la Sala Alberdi en el Teatro San Martín.
Tuvo que disolver la UCEP después que se hicieran públicos los desalojos violentos a las personas en situación de calle. La misma Metropolitana responsable de múltiples casos de gatillo fácil, como el de Lucas Cabello. Macri también tuvo su propio aparato de espionaje en la Ciudad, por el cual fue procesado y sobreseído porque como Presidente ya cuenta con su propia justicia adicta.
El macrismo y el aparato represivo
Ya como presidente, Macri eligió entre el personal político a ex militares y funcionarios que reivindican el terrorismo de Estado. Con estos nombramientos Macri garantiza que cumplirá con lo que sostuvo durante el gobierno de Cristina de Kirchner: “en mi Gobierno se va a terminar el curro de los derechos humanos”.
Recordemos que incluso, todo el bloque del PRO, se opuso la conformación de la comisión bicameral para investigar los delitos de los empresarios durante la dictadura.
Por decreto presidencial se ampliaron las funciones de las Fuerzas Armadas, dejando abierta la posibilidad de que intervengan en la seguridad interna. Además, en el último año han equipado a las fuerzas represivas con armamentos y logísticas que han costado millones de pesos.
Desde las carteras de Seguridad y Defensa han firmado acuerdos con el Comando Sur de Estados Unidos para realizar distintas intervenciones en seguridad interior.
Y para terminar el año, la ministra de Seguridad, firmó un decreto para legalizar el gatillo fácil y la ejecución sumaria.
Si bien bajo el kirchnerismo se anuló las leyes de impunidad, y se avanzó en el juzgamiento y condena de genocidas (se dictaron 663 condenas sobre 538 represores), pocos fueron los condenados por el robo de los más de 500 bebés apropiados.
A 35 años de la salida de la dictadura sólo a 128 se les restituyó la identidad. Faltan 400. Ninguno de estos gobiernos constitucionales abrió los archivos de la dictadura en poder del Estado y de la Iglesia. Hoy más que nunca volvemos a exigir la apertura de todos los archivos de la dictadura.
Rosa D'Alesio
@rosaquiara
sábado, 5 de enero de 2019
Cipayismo a la latinoamericana: el Grupo Lima no reconoce la presidencia de Maduro

Este último viernes doce de los trece países que integran ese grupo firmaron una declaración que desconoce la nueva presidencia de Nicolás Maduro en Venezuela. Estados Unidos detrás de esa resolución.
El Grupo Lima (GL) fue creado en 2017 en Lima a instancias del ex presidente de ese país, Pedro Pablo Kuczynski, que fue eyectado de la presidencia por denuncias de corrupción.
Este grupo reúne a Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Guyana y Santa Lucía. El objetivo primordial fue ejercer presión sobre Venezuela para sacar de la presidencia a Maduro, haciendo monitoreos sobre este país, aunque en la letra del documento fundacional intentaron disfrazarlo inicialmente como la búsqueda de una salida negociada.
El canciller peruano Néstor Popolizio al presentar la declaración sobre Venezuela, afirmó que “el principal mensaje es sin duda el no reconocimiento de la legitimidad del nuevo período del régimen venezolano”.
El único país que no firmó fue México, su presidente Manuel López Obrador no asistió a la reunión del GL y en su lugar envió al subsecretario para América Latina y el Caribe Maximiliano Reyes Zúñiga.
Es probable que la negativa del presidente mexicano a firmar la declaración rechazando la nueva presidencia de Maduro, se deba a la disputa que lleva adelante ese país contra Estados Unidos por el muro segregacionista que Trump insiste en construir en la frontera de ambos países.
Es tan clara la injerencia de Estados Unidos sobre este grupo de países de Latinoamérica, que ni se molestan en guardar las formas. Mike Pompeo –Secretario de Estado norteamericano- participó mediante video conferencia de esa reunión, sin que ese país sea miembro del Grupo Lima.
Es más, en la reciente asunción del ultraderechista Jair Bolsonaro, Pompeo aprovechó la ocasión para reunirse con el presidente colombiano y el representante del Perú, precisamente para hablar sobre el tema y presionar para lograr esa declaración, en una abierta injerencia sobre aquel país.
Esto último no es un dato menor. Países abiertamente alineados con Estados Unidos emiten una declaración donde instan a Maduro a no asumir un nuevo gobierno y darle todo el poder a la Asamblea Nacional, dirigida por la oposición de derecha.
Un salto en el entrometimiento de los asuntos internos de ese país, que lleva la “firma de agua” de la principal potencia imperialista, que trata a Latinoamérica como su patio trasero, con un Grupo de Lima que se aviene a ese tratamiento.
Precisamente esos mismos países saludaron la asunción de Bolsonaro como presidente de Brasil, un claro heredero del golpe institucional que realizara la derecha junto con el Poder Judicial, con el Departamento de Estado norteamericano actuando entre bambalinas.
Después de un tiempo del golpe institucional, realizan un llamado a elecciones con el candidato del PT con mayor intención de votos, Lula Da Silva, proscripto, sin derecho a ningún tipo de propaganda política.
Este Grupo Lima guardó silencio sobre todo este proceso en Brasil. Que no tengan la misma vara para medir a los distintos países, habla a las claras de la injerencia que ahora buscan realizar en Venezuela. Pero también de un intento de corrimiento a derecha de la región, con EEUU con mayor peso específico en ella.
La principal potencia hegemónica, que interviene militarmente países, viola sistemáticamente libertades democráticas en su propio país, apuntando a la población negra y latina y que no tuvo ningún reparo en poner en jaulas, literalmente, a niñas y niños inmigrantes latinos.
Ese país pretende tener el “derecho” a cuestionar gobiernos y rechazarlos.
Las elecciones en Venezuela, que atraviesa una crisis económica y política de gran envergadura, realizadas en mayo del último año, contó con una participación muy baja de electores de ese país (votó un 46, 01% del padrón).
Maduro obtuvo el porcentaje más bajo en la historia del chavismo, si se tiene en cuenta el total del padrón electoral, solo lo votó un 28% de la población, lo que habla a las claras –junto con el factor de la alta abstención- del hartazgo del pueblo trabajador venezolano que día tras día sufre grandes padecimientos por la crisis económica.
Precisamente esta gran crisis en curso, una verdadera catástrofe para el pueblo, no hace otra cosa que mostrar a dónde condujo el “socialismo del siglo XXI” del chavismo.
Pero esto de ninguna manera habilita a que países alineados con Estados Unidos, puedan definir los gobiernos de otros países. Solo el pueblo venezolano tiene ese derecho.
Mirta Pacheco
@mirtapacheco1
Adiós a Osvaldo Bayer, anarquista, antimilitarista…

Nos ha dejado el insustituible Osvaldo Bayer (1927-2018), periodista como pocos, escritor que metía las narices donde más molestaba, historiador de la lejana odisea anarquista argentina repleta de italianos y españoles exiliados, llegó a ser uno de los más respetados intelectuales argentinos en todas las izquierdas. “Anarquista y pacifista a ultranza”, como él mismo siempre se explicaba, no supo lo que era el sectarismo. Su hija, la cineasta Ana Bayer, quien administra la mencionada página, publicó un mensaje en italiano, alemán y español: “Una noticia muy triste, falleció mi papá”. Cuando le tocó hacer el servicio militar, fiel a sus principios, se negó. Por eso fue destinado a barrer y encerar pisos de los despachos de los oficiales durante dieciocho meses. Para el año 1952, y durante los cuatro siguientes, estaba en Alemania de donde era su familia originaria conocida por motivos menos nobles. Estudió Historia en la Universidad de Hamburgo y desde entonces su pensamiento estuvo enmarcado dentro de la historiografía, esa fue su lupa para medir y diseccionar el mundo. Cuando volvió al país se dedicó (también) al periodismo y escribir guiones cinematográficos. Trabajó en Noticias Gráficas, El Esquel de la Patagonia, y en Clarín. En el 58 fundó La Chispa, “el primer periódico independiente de la Patagonia”, una geografía que ya se confunde con su nombre.
Perseguido por los gobiernos, encontró en el sindicalismo el lugar para poder ejercer su voz crítica y su activismo siempre que su sabiduría y su sorna. Se dio a conocer con Los vengadores de la Patagonia trágica, un emblema de su obra pero también de la investigación histórica y periodística argentina, la Triple A —dirigida por José López Rega, durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón— lo obligó a exiliarse nuevamente en Berlín Oeste. Allí se mantuvo desde 1975 hasta la caída de la posterior dictadura militar en 1983
Entre sus libros más importantes también se encuentran Los anarquistas expropiadores y otros ensayos, Fútbol argentino, Rebeldía y esperanza, la novela Rainer y Minou y Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia. Además, fue autor y uno de los guionistas de La Patagonia rebelde, film basado en su Los vengadores de la Patagonia trágica, el cual ganó el Oso de Plata en la Berlinale de 1974 bajo la dirección de Héctor Olivera. Su trabajo ha marcado la historia y la política argentina. Fue siempre una persona de izquierda, un hombre díscolo con el poder de cualquier signo y una de las personas más respetadas por su encendida defensa de los derechos humanos en cualquier etapa. “Un anarquista y pacifista a ultranza”, se definía él.
Después de la matanza de la “Patagonia rebelde”, los distintos gobiernos no tenían interés en dilucidar un asunto en el que podía establecerse responsabilidades a alto nivel y conllevar el desprestigio del ejército (“que para eso estaba”, según la derecha y los grandes propietarios), por su parte los socialistas se atuvieron a reclamar sus informes propios de una “democracia”, por entonces el partido comunista acababa de nacer, así es que “obediencia debida”, y ya está, la Justicia no se enteró. Solamente los anarquistas clamaron por las justicia, pero pasó el tiempo y todo se fue borrando, ningún juez, ningún historiador. Todavía hoy, tampoco se ha hecho nada, y eso que el actual presidente de la nación, el reformista Néstor Kirchner que cuando se rodó la película era un joven peronista combativo, y tomó parte en el rodaje como extra, portando una bandera roja del sindicalismo como uno de los componentes en una manifestación obrera.
Eso sí, cuanto menos quedan la obra de Osvaldo Bayer y la película, actualmente un clásico por lo que cuenta y por la aventura de rodarla cuando los “milicos” de la CIA estaban afilando sus cuchillos. Bayer que se considera un “intelectual independiente” que sigue creyendo “en el anarquismo como socialismo en libertad”, llevó a cabo un empeño personal de años y de verdadero Sherlock Holmes, investigando desde 1968 pacientemente entre los supervivientes y sus familiares (y entre los propios soldados, hurgando por todas las pistas (algunas ciertamente impresionantes, otras terribles, como la de algunos sicarios que no se arrepentían de nada), una fuentes sobre las que el autor desprenderá una minuciosa descripción en cuatro volúmenes (editados por Planeta en Argentina pero no distribuidos en España) en los que se reconoce fehacientemente la deuda contraída por el movimiento obrero argentino con la FORA, la gran central obrera anarcosindicalista fundada en 1901 que en 1905 estableció (V Congreso) expresamente una declaración de “principios económicos y filosóficos del comunismo libertario”, aunque diez años más tarde (IX Congreso), una mayoría sindicalista revolucionaria abogó (como la IWW norteamericana) por la coexistencia con los socialistas, y luego con los comunistas. Una suma de obstáculos que acabó provocando una decadencia que, a finales de los años 20, comenzara a acelerarse.
También hubo sectores como los autodenominados “Comandos Rojos” que la película describe como provocadores que no se diferencian de los pistoleros, menospreciando los consejos militantes (dicen que los anarquistas “aparecen curas”). Osvaldo Bayer llegará a atribuir dicha decadencia “en primer lugar” a la influencia negativa de “los anarquistas expropiadores. La gente se asustó”. También sucedía en su opinión que los anarquistas “hacían huelgas y triunfaban, pero los convenios los firmaban los socialistas porque los anarquistas no trataban con el gobierno (…) los denominados sindicalistas libres que no querían hacer política en el sindicato”. “Finalmente, está el peronismo. Es la nueva clase. Los nuevos obreros industriales ya no venían de Europa, sino del interior”. Al final persiste un sector “que recoge el legado anarquista”, que se mantendrá hasta el presente como sección argentina de la AIT….Nadie había metido la nariz en la tragedia hasta que el escritor argentino de origen germano, rebuscando entre los supervivientes y sus familiares (y entre los propios soldados, hurgando por todas las pistas (algunas ciertamente impresionantes) realizó una minuciosa investigación de los hechos medio siglo después escribió entre 1972 y 1974 su ensayo exhaustivo y conmovedor sobre “La Patagonia rebelde·, cuatro volúmenes en los que reconoce la deuda del movimiento obrero argentino.
Con la FORA en primer lugar, la gran central obrera anarcosindicalista fundada en 1901 que en 1905 estableció (V Congreso) expresamente una declaración de “principios económicos y filosóficos del comunismo libertario”, aunque diez años más tarde (IX Congreso), una mayoría sindicalista revolucionaria abogó (como la IWW norteamericana) por la coexistencia con los socialistas, y luego con los comunistas. A finales de los años 20, la central sindical comenzara una acelerada decadencia que Bayer atribuye, en primer lugar a la influencia negativa de “los anarquistas expropiadores. La gente se asustó”. Luego sucedía que los anarquistas “hacían huelgas y triunfaban, pero los convenios los firmaban los socialistas porque los anarquistas no trataban con el gobierno (…) los denominados sindicalistas libres que no querían hacer política en el sindicato”. “Finalmente, está el peronismo. Es la nueva clase. Los nuevos obreros industriales ya no venían de Europa, sino del interior”. Aunque persiste un sector “que recoge el legado anarquista”, que se mantendrá hasta el presente como sección argentina de la AIT.
En lo que respecta a la obra, el propio Bayer la describió como una “historia época que parece salida del realismo mágico”, un fresco ocupado por “grandes luchadores anarquistas, (por) sus sueños y sus logros”, y que sirvió para “terminar con la leyenda negra y empezar con la difusión histórica”. Aunque la edición sufrió toda clase de obstáculos oficiales (por ejemplo, fue prohibida su “exportación”, o sea censurada de cara al exterior, en un intento de arruinar la editora), lo que empero no impidió que solamente el primer año se vendieran 200.000 ejemplares. Sus problemas fueron paralelos a los la película, rodada en el ambiente enrarecido que precede al golpe militar de 1976. Así, si bien en un principio, su rodaje fue facilitado por el gobierno del reformista Héctor Campora y en concreto por el veterano “talentoso y bonachón” Mario Soffice, (que en 1939 ya había realizado un vibrante alegato social, Prisioneros de la tierra, adaptación de varios relatos de Horacio Quiroga), que había sido nombrado director del Instituto Nacional de Cinematografía que adelantó parte de la financiación, luego todo se torció cuando Campora fue sustituido por el propio Nerón, y el cargo del departamento fue a parar a manos del yerno del siniestro López Rega, al que se atribuye la creación de la triple A, grupo parapolicial de extrema derecha de asesinos que trataba de crear el ambiente propicio para justificar un golpe de estado, el horror sin límite personificado por Videla. En pleno rodaje, el equipo todavía conoció obstáculos de todo tipo, desde un levantamiento “milico” en la zona llamado el “navarrazo” hasta el envío de telegramas gubernamentales con los que trataban de detener su rodaje. Sin embargo, el gobierno sufría todavía diversas presiones a favor, y por su parte, el equipo había hecho suyo el proyecto de manera que respondió como únicamente podía, acelerando el rodaje. No en vano, la película podía interpretarse tanto como una vindicación como una premonición, una evidencia sobre hasta dónde podía llegar aquel ejército dispuesto a ocupar su propio país para cumplir con su insobornable vocación por una independencia intelectual, una lucidez crítica y ese compromiso con los más humildes y explotados lo convirtieron en uno de los nuestros. En alguien sobre el que siempre será bueno volver a hablar y discutir porque él no sabía hacer una cosa sin la otra. Por citar ejemplo que sigue presente, por la evocación Rosa Luxemburg a la que tanto admiró.
Pepe Gutiérrez-Álvarez
César Milani, un preso "suelto" en Campo de Mayo

El exjefe del Ejército durante el kirchnerismo obtuvo el privilegio de ser trasladado a la “residencia” ubicada en la localidad de San Miguel. Pasó fin de año junto a uno de sus hijos.
César Milani esta detenido desde febrero de 2017 por causas de lesa humanidad. En el penal de Marcos Paz pasó los últimos meses, hasta que sus abogados lograron que fuera trasladado, el 30 de diciembre pasado, al penal de Campo de Mayo, ubicado en la localidad bonaerenses de San Miguel.
Pasó fin de año junto a uno de sus hijos, quien lo visitó en la Unidad 34 en Campo de Mayo.
El Tribunal Oral Federal de La Rioja ordenó el traslado que dio curso a un pedido de la defensa del militar. En esa provincia es investigado el exjefe del Ejército durante el kirchnerismo, cargo en el que se sostuvo entre 2013 y 2015 a pesar de las denuncias que tenía por crímenes de lesa humanidad.
Está detenido desde el 17 de febrero de 2017. Quedó preso después de declarar por los secuestros de Pedro Olivera y de su hijo Ramón Alfredo Olivera en 1977.
Por delitos de lesa humanidad también esta procesado por la desaparición del soldado Alberto Ledo en 1976 en Tucumán. Por este crimen el juez Federal N°2 de Tucumán, Fernando Poviña, dispuso la elevación a juicio oral de la causa contra César Milani, resta que el TOF fije fecha para el inicio de las audiencias.
Privilegios para los genocidas
Para la mayoría de los presos comunes, el cadalso es un infierno. Las familias pobres, que tienen algún allegado detenido, en muchos de los casos deben viajar horas hasta llegar al penal.
Sin embargo César Milani, hacía tiempo que venía reclamando el traslado a Campo de Mayo con la excusa de estar más cerca del domicilio de su esposa y de sus hijos para que pudieran visitarlo más seguido. Entre los argumentos, la defensa de Milani también destacaba que en Campo de Mayo estaría más cerca del Hospital Militar para tratar sus supuestas dolencias. El tribunal dio lugar al pedido.
El Servicio Penitenciario Federal respondió por escrito al Tribunal de La Rioja, donde afirmaron que en Campo de Mayo no estaban dadas las condiciones de seguridad ya que muchos de los detenidos -condenados por delitos de lesa humanidad- consideran a Milani "un traidor al Ejercito Argentino" por haber integrado el gobierno kirchnerista.
Finalmente se impuso la resolución del Tribunal y el 30 de diciembre Milani llegó a Campo De Mayo, donde permanece alojado en el pabellón reservado para policías para evitar que se encuentre con otros criminales de lesa humanidad detenidos en ese penal.
Mientras los organismos de derechos humanos, ex detenidos desparecidos, y familiares de las víctimas continúan exigiendo cárcel común y efectiva para todos los genocidas.
Rosa D'Alesio
@rosaquiara
El sindicalismo K comienza el año ´bancando´ a Macri

Yasky plantea cancelar huelgas por todo el 2019.
El sindicalismo cristinista –amigo del poder y alimentado a su sombra– acaba de brindar al gran capital y al régimen del FMI-Macri y los gobernadores un seguro en favor de profundizar el actual ajuste contra las masas: anunció que “evitará” los paros durante el año electoral. La excusa, que el gobierno no utilice la confrontación con los gremios como estrategia de cara a las próximas elecciones (Clarín, 1/01/19), según Hugo Yasky.
Los dichos de Yasky están en sintonía con las declaraciones de su compañero de bancada en la Cámara de Diputados, Axel Kicillof, que viene dando garantías al gran capital de que el kirchnerismo-pejotismo será un severo custodio de la gobernabilidad –como fue hasta ahora– en caso de que accediera al poder luego de octubre. Mientras el ex ministro de Economía declara que respetará el pacto con el FMI, Yasky por su parte erradica las huelgas del horizonte próximo, agudizando la contención contra el movimiento obrero en 2019, un planteo que viene para quedarse, en especial si el PJ llega a la presidencia. La postura de Yasky, si bien a título personal, refleja la de toda la dirección sindical K y filo K.
Las “protestas contra el tarifazo” que las CTA de Yasky y Michelli anunciaron junto a Camioneros no configuran ningún planteo de lucha. Se limita a una marcha de aparatos de 9 de Julio hasta el Congreso, que se encuentra de receso, evitando una convocatoria a Plaza de Mayo, centro del poder político. Una puesta similar se repetirá en tres ciudades del interior durante el verano. Asimismo, este bloque presentará “acciones judiciales” contra el tarifazo, en la línea de lo anunciado por los intendentes del PJ. Esto es que impugnarán que no se hayan realizado –hasta el momento– las audiencias públicas que prescribe la ley, si bien éstas nunca han servido para frenar ningún aumento si no, por el contrario, para viabilizarlos.
La CTA de los Trabajadores y el Frente Sindical por el Modelo Nacional de Moyano y Palazzo protagonizaron el último paro general –junto a los gordos de la CGT– en setiembre del 2018. Yasky declaró que sólo podría quebrarse la norma de no parar si el gobierno asume “alguna provocación”, de lo que se deduce que el tarifazo anunciado y los masivos despidos en curso los ha considerado una defensa del bien común. Yasky denuncia que el macrismo utiliza la delimitación con el sindicalismo "debido a la imagen de los dirigentes" gremiales como parte de una estrategia electoral para "tapar el drama económico" (ídem). Yasky podría ponerse traje y corbata para “mejorar su imagen”, pero la consideración popular sobre la burocracia que ha entregado todo tipo de luchas y se ha enriquecido a expensas de los sindicatos no mejorará un ápice.
A dónde está, que no se ve…
El sindicalismo kirchnerista-pejotista de Yasky, Baradel, Palazzo o Catalano (Moyano se acopló después, tras haber llamado a votar por Macri en 2015) ha dejado pasar todos los ataques desde el minuto uno del gobierno de Cambiemos.
Decenas de miles de despidos estatales, paritarias a la baja, entrega de la paritaria nacional docente, cierre de la paritaria bonaerense por decreto, cierre de escuelas y de ramas enteras de la educación, robo de la jubilación de los trabajadores del Banco Provincia, derrumbe edilicio de las escuelas que costó la vida de dos compañeros. En fin, una lista interminable. Sin embargo, desde el ascenso de Macri, el sindicalismo K han pretendido encabezar un “frente ati-Macri” aunque en los hechos, no hizo otra cosa que garantizarle la contención del movimiento obrero, disolviendo cualquier plan de lucha.
En el gremio docente, la estrategia de ir de paros aislados ha servido para evitar la huelga general. En el 2017, cuando según Ctera 400.000 docentes nos movilizamos a Plaza de Mayo en defensa de la paritaria nacional y existía una rotunda huelga en todo el país y especialmente en la provincia de Buenos Aires, ese mismo día, Sonia Alesso levantó inconsultamente las medidas de fuerza, como lo hizo Baradel en Buenos Aires, dosificando medidas aisladas que le permitieron a Vidal absorber el conflicto.
Los sindicatos K y sus aliados dilapidaron las energías de lucha de los trabajadores porque eran conscientes de que un triunfo de esas huelgas hubiera herido de muerte el plan de guerra de Macri y de los gobernadores –incluida Alicia Kirchner, ajustadora de Santa Cruz– y abriría un rumbo en la lucha por acabar con el gobierno de Macri. La última gran entrega fue el levantamiento de la histórica huelga docente universitaria, aislando a los huelguistas de la Conadu (H) que continuaron de paro.
En aras de pavimentar un recambio patronal y ajustador en manos del PJ, están dispuestos a comerse todos los sapos, sapitos y sapotes que sean necesarios. Si hay algo que pueda considerarse precisamente una “provocación”, es esta convocatoria de Yasky a evitar los paros en el marco de un tarifazo brutal, de una carestía creciente y de un proceso de despidos cada vez mayor.
Un debate en la Multicolor
El renuncio de Yasky, sin que nadie se lo haya pedido, es el compromiso de un acuerdo de entrega del salario y de la educación pública en todo el país, de entierro del No Inicio, que deberá ser organizado y garantido por los sindicatos y seccionales opositoras a la Celeste de Sonia Alesso, Baradel y Cía.
Un sector de la Multicolor se ha sumado a la política del “no nato” Frente Anti Macri”, que ha devenido siempre en lo contrario. Los resultados de ese acercamiento a la burocracia sindical K no fueron positivos para los trabajadores.
¿Se puede avalar desde una postura antiburocrática y de lucha la proclamación de la autoeliminación del derecho de huelga desde el dirigente máximo de una central obrera?
Congreso Nacional de Tribuna Docente
En los días 16 y 17 de febrero, Tribuna Docente realizará su XI Congreso Nacional. Allí debatiremos la necesidad de poner en pie un curso de acción que, ante el defol conscientemente declarado de parte del yaskysmo, coloque todos sus esfuerzos para organizar el No Inicio por todas nuestras reivindicaciones.
A diferencia de lo que predican Yasky, Alesso, Baradel y Catalano, los trabajadores no podemos soportar ni una provocación más de parte de Macri y todos los gobernadores. Invitamos a todos los compañeros y compañeras de la Multicolor en sus diversos lugares a tomar esta tarea defendiendo el frente único de clase que nos ha permitido recuperar decenas de seccionales y sindicatos provinciales bajo el compromiso de defender en forma inclaudicable los derechos de nuestros compañeros.
Daniel Sierra
El ex Obispo de Orán, un abusador rescatado por Bergoglio

Se reveló que Gustavo Zanchetta había dejado la diócesis por múltiples denuncias de abusos, siendo reubicado en el Vaticano. Su prontuario contra las luchas obreras y las mujeres.
La crisis de la Iglesia católica por denuncias de abusos suma un nuevo episodio, ahora en el marco de la rebelión #NoNosCallamosMás. Esta vez cayó el ex Obispo de Orán Gustavo Zanchetta, soldado del gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, de Jorge Bergoglio y de la patronal de El Tabacal, tras revelarse que el desplazamiento de su cargo hace un año y medio –supuestamente por problemas de salud- respondía en verdad a la acumulación de denuncias por abusos de poder, entre ellos sexuales, hacia curas y seminaristas dentro del Seminario que él mismo creó hace 5 años (y que ahora se trasladará a Tucumán), así como por desmanejos económicos. Se habla de al menos diez seminaristas abusados.
La investigación periodística fue publicada en El Tribuno, el 28 de diciembre. El prontuario de Zanchetta se remonta a sus servicios en la Diócesis de Quilmes, pese a lo cual fue nombrado Obispo de Orán y, una vez retirado de ese obispado por estas graves denuncias, bendecido por el Papa con el cargo de asesor en la Amministrazione del Patrimonio della Sede Apostólica (APSA), el organismo que maneja el patrimonio del Vaticano. El diario informa que “además de poner bajo la lupa los motivos del cierre del seminario local, se ponen en duda los traslados de los sacerdotes que denunciaron a Zanchetta, e incluso la remoción del nuncio Emil Paul Tscherrig, quien elevó las denuncias. Se señala que todos estos cambios tienen una misma raíz: un pase de facturas por las denuncias contra Zanchetta que involucrarían incluso al arzobispo de Salta, Mario Cargnello”. La crisis raja las paredes al interior del Clero. Sumemos los casos del cura Lamas de Rosario de Lerma, el cura Rosa Torino en Capital y el cura Balbi en J.V. González: la cúpula de la Iglesia Católica de Salta es acusada de abuso sexual y encubrimiento.
El obispado de Orán ha emitido un comunicado donde señala que se pone a disposición para que se hagan las denuncias y se lleve adelante el juicio canónico: si bien “recuerda” que las víctimas pueden ir a la justicia ordinaria, no hay dudas que se trata de un intento de encubrir nuevamente a Zanchetta.
El sucesor al Obispado de Orán, el franciscano Luis Antonio Scozzina, asegura en una entrevista al diario (ídem) que “el clero quedó herido” e incluso polemiza con el arzobispo salteño Mario Cargnello, quien defiende el tratamiento de los abusos puertas adentro de la Iglesia: “ante un delito, a la persona que viene y me trae una cosa, le digo que vaya a la Justicia. Y yo haré el proceso que me corresponde, claro”. Pero ante todo, busca lavarle la cara al Vaticano –según Scozzina, la reciente multiplicación de denuncias de abusos “se trata de una campaña en contra de la Iglesia”- y a Bergoglio, afirmando que “el Papa no toma la decisión sin que le lleguen elementos reales” (ello pese a los conocidísimos casos de encubrimiento y ascensos de abusadores probados).
Un aliado del régimen político de Urtubey y la Seaboard Corporation
Obispo abusador, con vínculos políticos, Zanchetta fue siempre un mediador a favor de El Tabacal contra los obreros. En diciembre de 2016, fue clave para que la empresa azucarera y el gobierno forzaran el levantamiento de una huelga de casi 70 días contra los despidos y el cuarto turno (que implicaba la extensión de la jornada laboral y la rebaja salarial): en las reuniones paritarias y mesas de negociación de esos días, el ex obispo tenía su lugar junto a la patronal de la Seaboard Corporation, el Sindicato, la Gendarmería Nacional, los intendentes de Orán, Hipólito Yrigoyen y Pichanal y el Ministerio de Trabajo. Luego de la represión desatada por la policía de Urtubey, Zanchetta llamaba a los obreros a la “paz social” -es decir “a poner la otra mejilla”. En sus misas festejaba el inicio de la zafra como símbolo de una reconciliación imaginaria entre los obreros y la empresa. Su rol fue muy apreciado por la patronal y los funcionarios.
En 2017, Zanchetta fue clave para dar fin a una verdadera rebelión de los bagayeros (trabajadores que pasan mercadería desde Bolivia y cuya persecución se agudizó por una decisión del gobierno nacional a pedido de las cámaras de comercio) que puso en vilo al departamento Orán. Las medidas de fuerza fueron levantadas luego de que el obispo y el intendente de Orán, Lara Gros, intermediaran para que el gobierno nacional establezca un acuerdo con los bagayeros -que resultó un verdadero fraude. Era el gran momento de Zanchetta, presentado ante la población casi como un héroe. A los pocos días se anunció su partida.
Cuando declararon la emergencia en violencia de género, Urtubey le entregó a Zanchetta la administración y fiscalización del hogar refugio de mujeres de Tartagal –así, la Iglesia que encubre abusadores y hasta los coloca en su cúpula, recibía millones de pesos por parte del Estado salteño para “contener” a las víctimas. En ese entonces el funcionario clerical declaraba que “la participación de la Diócesis es de carácter subsidiario, nos ponemos al servicio de la gente pero no en materia confesional, venimos a sumar a este proyecto y ofrecer una alternativa para las víctimas de violencia” (La Gaceta, 20/3/15). Tres años después, el Refugio cerró sus puertas: Zanchetta, luego de su salida imprevista, había dejado una deuda salarial de cuatro meses a las operadoras que manejaban el hogar. Después el refugio pasó por diferentes fundaciones.
El caso de Zanchetta es un claro ejemplo de para qué necesita el Estado a la Iglesia católica. Al actuar como intermediaria de la patronal contra los obreros, o como tercerizada del Estado en materia de políticas de género, cumple un rol político. Sostiene un régimen de opresión, explotación y, naturalmente, violencia, basado en las garantías económicas que le ofrece el poder político y la clase social para la que opera.
Basta de impunidad: juicio y castigo
Conocido el caso, Zanchetta amenazó desde Roma a los sacerdotes que reconocieron la validez de las denuncias realizadas por las víctimas. Esto revela, como dicen los familiares de las víctimas, que el ex obispo aún goza de muchas protecciones.
Hay que terminar con toda la impunidad de una institución que juega un rol decisivo para evitar el desarrollo de una lucha a fondo contra el brutal ajuste en curso.
Desde el Partido Obrero llamamos a las víctimas y sus familiares a que lleven las denuncias a la justicia ordinaria y convoquemos de manera conjunta a todo el pueblo de Orán para que derrotemos la impunidad con la movilización. Nos ponemos a disposición de esta perspectiva.
Además redoblemos los esfuerzos por construir una alternativa política de los trabajadores para derrotar a este régimen oligárquico al servicio de las patronales como Tabacal -que viene de imponer despidos masivos y el 4°turno. Hagamos que la combativa clase obrera de Orán vuelva a levantar cabeza.
Abajo la impunidad. Que Zanchetta vuelva al país y sea juzgado por la justicia ordinaria junto a sus encubridores. Separación de la Iglesia y el Estado, ya.
Flor Ruiz
El defol de la centroizquierda

Pino Solanas ha regalado definiciones imperdibles a La Nación. De entrada, alerta contra lo que él llama “violencia social”, que no son los tarifazos ni las confiscaciones al salario que bajan desde arriba. Por el contrario, y sin pelos en la lengua, caracteriza a las movilizaciones del 14 y 18 de diciembre “por espectaculares que hayan sido (como) un error”. Así califica a los centenares de miles de obreros que salieron contra la reforma previsional de Macri y, ante la represión, a las decenas de miles de caceroleros que acompañaron a la noche.
Luego se pronuncia por una reforma constitucional para extender los mandatos -“en Chile y Uruguay tienen cinco años sin reelección, en México seis años” (ídem)-, porque “en cuatro años ningún gobierno completa la tarea”. O sea que tras pedir paz social para Macri, aboga por más años para su mandato, cuando gran parte de la población se pregunta cómo hacemos para terminar mañana con este gobierno insoportable.
Pero estos conceptos son apenas preparatorios de la idea central. Propone impulsar “una convocatoria amplia, sin exclusiones, porque estamos condenados a una democracia de consensos”. El Senador que llegó a su banca con Carrió y los radicales, los socios centrales del PRO en Cambiemos, nos propone ahora un frente de unidad antimacri. Preguntado si eso incluye a Urtubey y Massa, dice: “Eso es inevitable, para ganarle a Macri hay que conformar un grandísimo frente… con políticas mínimas… (porque) el gobierno que va a suceder a Macri será un gobierno moderado, de transición”
Claro, a estas alturas no cabía otra, periodísticamente hablando, que preguntarle si Cristina podría liderar ese frente, a lo que contesta: “es indudable que no se puede impedir su participación, algo que sólo puede hacer la Justicia (sic)…para eso está el voto”. Pino, sin vueltas, se ubica en la unidad de todo el PJ con el kirchnerismo.
Semejante desbarranque del otrora líder de Proyecto Sur, sin embargo tiene compañía. Libres del Sur de Victoria Donda, junto al Movimiento Evita, pasaron a integrar el interbloque que dirige Felipe Solá, candidato de reposición para el caso de que haya una unidad del PJ Federal con el kirchnerismo, sin Cristina. El movimiento de la diputada ya había mostrado la “elasticidad” de su estómago integrando los gobiernos de Urtubey en Salta y de Cornejo en Mendoza.
Los viejos aliados de Donda en el interbloque “progresista”, Margarita Stolbizer y el socialismo de Binner, emigraron con Lousteau a la variante progre de Cambiemos, es decir, al sostenimiento progre del FMI, Macri y Bullrich.
Mientras tanto, ¿qué hacen el PCR y la CCC, integrantes del Triunvirato de San Cayetano? El PCR ha dicho que no apoya a Solá, uno de los responsables políticos de los crímenes de Kosteki y Santillán, entre otros de sus antecedentes- como haber sido siete años secretario de agricultura de Menem y haber sido parte de un acuerdo con Macri y De Narváez, entre otros “galones”. Pero la política del PCR es de una militancia sin desmayo por el “frente anti-Macri” en grado de tentativa, asociados en eso al degennarismo y otras variantes de la izquierda chavista.
Este cuadro, se replica en el movimiento obrero, donde Yasky ha dicho sin ambages “no hay que hacer paro en el año electoral”, luego de integrarse a la mesa del PJ junto a Daer. Son realineamientos que revalorizan el lugar que le toca ocupar a la izquierda en el conjunto de la lucha de clases y en la arena electoral.
No podemos dejar de señalar que expresiones como el MST -que tuvo como aliado al Mas en las elecciones de 2017- se diluyeron tres años sin autocrítica en Proyecto Sur o el Frente Cívico de Luis Juez -una de las colectoras de Cambiemos en Córdoba- o del Frade en Santa Fe, hoy discutiendo su ingreso a un frente pejotakirchnerista en esa provincia.
El defol de la centroizquierda es parte del operativo político para encorsetar a las masas. La responsabilidad política del FIT se agiganta cada día ante los movimientos de la burguesía para un recambio en orden ante la crisis del gobierno Macri. Urge una decidida intervención política, integral, por parte de la izquierda revolucionaria para que la movilización política de la clase obrera para derrotar a Macri, el FMI y los gobernadores se asocie a la salida política de los trabajadores a la crisis.
Néstor Pitrola
viernes, 4 de enero de 2019
La imagen amable de las multinacionales digitales se ha roto (y ellas lo saben)

- El sector ganó prestigio por colocarse a la cabeza de la economía mundial mientras rompía tabúes y diseñaba nuevas formas de organización del trabajo
- Hoy Google se enfrenta a motines, Mark Zuckerberg ha pasado de Persona del Año a caer en desgracia y Amazon contrarresta las huelgas poniendo a tuitear a sus empaquetadores
- La crisis de identidad no solo afecta a las grandes empresas: fondos de Arabia Saudí financian muchas de las startups de Silicon Valley
Don't be evil ('No seas malo') fue el lema corporativo de Google desde que la empresa necesitó uno, allá por el año 2000. "Don't be evil", seguido de un punto, era lo primero que podía leerse en el código de conducta de sus empleados, un mandamiento fundacional de buenas prácticas que debía impregnar cada iniciativa de la compañía, cada nueva aventura. Hasta este 2018, cuando Google lo eliminó casi por completo.
Google no comunicó públicamente el cambio ni dio ninguna explicación. Gracias a la WayBack Machine, una herramienta que registra y archiva una instantánea de todo Internet periódicamente, sabemos que ocurrió entre el 21 de abril , cuando el lema seguía en su sitio de siempre, y el 4 de mayo . En esa fecha ya había sido relegado al último párrafo del documento. Desde entonces, en la primera línea del código de conducta se lee un mucho más tradicional "a Google se le medirá por el estándar más alto posible de ética empresarial".
Como buen eslogan, Don't be evil tenía un mensaje literal cargado de simbolismo sobre Google, pero también una connotación más sutil sobre el sector digital. La empresa que marcaba el paso en el ciberespacio transmitía un halo transgresor basado en rechazar las zonas de sombra de cada herramienta, avance o tecnología que influía en todas las demás. Puede que el lema ya no guiara las acciones de su cúpula directiva y que su desaparición sea poco menos que una connotación sutil para sus empleados. Sin embargo, que Google reconozca que la etapa del No seas malo está cerrada encierra otro mensaje literal. Las cosas han cambiado.
En Google, ese mensaje ha llegado desde dentro. Hace años habría sido difícil imaginar que la empresa que desterró las oficinas convencionales para convertirlas en espacios abiertos con hamacas y máquinas recreativas, que animó a sus empleados coger sus portátiles y salir a trabajar al parque, que construyó boleras, campos de vóley-playa y toboganes para que cambiaran de planta a toda velocidad, o que enterró los trajes para institucionalizar las camisetas o la fiesta TGIF (Gracias a Dios Es Viernes, por sus siglas en inglés) se enfrentara una revolución pública de sus empleados. A falta de una, Google ha sufrido varios motines en los últimos meses. Su queja es haber traicionado el Don't be evil.
Hasta 20.000 googlers de 78 de sus oficinas alrededor del mundo salieron a la calle en noviembre en protesta por la actuación de la empresa con algunos de sus altos ejecutivos acusados de acoso sexual. En vez de apoyar señalarlos y llevaros a los tribunales, la actuación de Google fue pagar indemnizaciones para que abandonaran la empresa sin hacer ruido. La gota que colmó el vaso fueron los 90 millones de dólares que abonó a uno de los creadores de Android en plena revolución MeToo.
El reproche ha llegado también a la estrategia de negocio. 4.000 amenazas de dimisión y la consumación de una docena de ellas pararon una colaboración con el Pentágono para aplicar la Inteligencia Artificial de Google a un proyecto militar. Otra protesta, esta vez contra la posibilidad de lanzar una versión censurada del buscador adaptada a las exigencias de las autoridades chinas, dio al traste con el proyecto .
Tener cerca a una multinacional digital ya no es sinónimo de progreso y desarrollo. Al menos para los habitantes de Berlín, que tras varias manifestaciones, consiguieron que Google abandonara su objetivo de crear un campus en la ciudad .
Malditos imbéciles
"Somos una compañía muy distinta a la que éramos en 2016, e incluso hace un año", afirmó Mark Zuckerberg en el post de Facebook que usó para despedir su fatídico 2018 . Si Google es la empresa que mejor ejemplifica el cambio de época que atraviesa el sector digital, el fundador de Facebook es el personaje que mejor ha mostrado cómo ha envejecido el mito de los jóvenes empresarios de Silicon Valley que fundan multinacionales que empiezan desde un garaje. O, en su caso, desde la habitación de una residencia de estudiantes de Harvard.
En 2010, Zuckerberg fue el personaje del año para la revista Time. Tenía 26 años. Había fundado Facebook seis años antes y su cara de adolescente, unido al éxito de su plataforma, encarnaba a la perfección la imagen que promulgaba Silicon Valley: Internet era un mundo nuevo con unas nuevas reglas donde cualquiera con una buena idea y la perseverancia necesaria para trabajar en ella podía triunfar. Ese mismo año se filtró un chat que Zuckerberg mantuvo con un amigo días después de crear Facebook. Zuckerberg reconoció la veracidad de la conversación.
Zuck: sí, así que si alguna vez necesitas información sobre alguien en Harvard
Zuck: solo pregunta
Zuck: tengo más de 4.000 correos electrónicos, fotos, direcciones...
Amigo: ¿Qué? ¿Cómo has conseguido eso?
Zuck: la gente acaba de enviarlo
Zuck: no sé por qué
Zuck: ellos "confían en mi"
Zuck: malditos imbéciles
Casi una década después, Facebook está en problemas y el autor de esas palabras ha mentido a todos para salvar su máquina: a los usuarios les prometió que no vendía sus datos cuando sí lo hacía ; a los diputados de EEUU, que no sabía nada de lo de Rusia a pesar de que se enteró mucho antes de que saliera a la luz ; y a los europeos, que cumpliría escrupulosamente el Reglamento de Protección de Datos cuando meses después ya se le investiga por intentar varias brechas y hackeos que intentó ocultar.
Aunque la que quizá ha sido la acusación más grave que recibió Zuckerberg en 2018 fue la de ser el vehículo del odio que terminó dando pie a un genocidio. Es lo que concluyeron los investigadores de Naciones Unidas desplazados a Myanmar para estudiar la violencia étnica contra los rohingyas que provocó el desplazamiento forzoso de unas 720.000 personas.
Fue una consecuencia del plan de Zuckerberg para llevar Facebook a los países a donde ni siquiera había llegado Internet. Lo promocionó como una iniciativa altruista para conectar a la red a aquellos que se estaban quedando fuera por motivos económicos. El equipo de la ONU denunció que la red social abrió mercados como este a toda velocidad (Myanmar pasó en dos años de tener menos de un 1 % de población con acceso a Internet a tener más usuarios de Facebook que ningún otro país del sureste asiático ) sin establecer las mínimas salvaguardas de seguridad, como contratar moderadores capaces de entender birmano. Sin ellos, el conflicto latente en Myanmar prendió en la red social sin nadie que pudiera advertir la propagación de mensajes de odio contra los rohingyas.
La prueba del algodón: el dinero saudí
Para poner en marcha una plataforma digital capaz de operar a escala planetaria no solo hace falta una buena idea. También mucho dinero. Los fondos de capital riesgo que invierten en el sector tienen diferentes políticas sobre cuándo o cómo reclamar su inversión. No obstante, la relación con algunos choca con la imagen amable y de desarrollo que caracterizaba el sector. El motivo es que es el dinero de Arabia Saudí el que está detrás de ellos.
El Public Investment Fund (PIF), el fondo que la monarquía absolutista utiliza para diversificar sus inversiones fuera del petróleo, es uno de los que más presencia tiene en Silicon Valley. Pero no el único. Según el medio estadounidense Quartz , el dinero saudí ha impulsado a startups como Uber, con 11.321 millones de dólares; Lyft (plataforma similar a Uber) con 4.915 millones; Magic Leap (realidad aumentada) con 1.888 millones; Lucid Motors (coches eléctricos) con 1.131 millones; o Virgin Galactic (aeroespacial) con 280 millones. La inversión de 500 millones de dólares en Tesla que costó el puesto a Elon Musk todavía está en cuestión.
El dinero saudí ha impulsado con más de 10.000 millones dólares a Uber y tiene inversiones importantes en otra decena de empresas de Silicon Valley. Solo una ha suspendido temporalmente sus relaciones con los fondos saudíes tras el asesinato de Jamal Khashoggi
La lista se extiende con otras cinco empresas que han recibido más de 100 millones de dólares cada una para impulsarse. Entre ellas se encuentra Snap, desarrolladora de Snapchat, red social con amplia presencia en España. De las compañías citadas, solo Virgin Galactic ha "suspendido temporalmente" una nueva gran inversión saudí, en torno a los 1.000 millones de dólares, hasta que se aclaren los hechos que han rodeado la muerte del periodista saudí crítico con el régimen de su país Jamal Khashoggi.
El trabajo y la vivienda
El sector de plataformas digitales que se enfrentó antes a la caída de su discurso publicitario es el que salió del terreno virtual para afectar directamente la vida de las personas en aspectos como la vivienda o el trabajo. Ciudadanos y ayuntamientos de todo el mundo relacionan la actividad de empresas como Airbnb con la subida del precio de los alquileres, así como de procesos como la turistificación (cuando el alto nivel de turismo transforma la identidad, los rasgos y el carácter propios una ciudad o un barrio) o de gentrificación (desplazamiento de las clases bajas o medias del centro de las ciudades debido a la presión inmobiliaria).
Otra de las principales multinacionales digitales, Amazon, ha dejado de ser protagonista por la revolucionaria gestión del trabajo y robotización que le permiten abaratar costes. Ahora ocupa titulares por las huelgas de trabajadores que enfrenta por toda Europa. Para defender su imagen, la empresa ha puesto en marcha una iniciativa peculiar : selecciona a mozos de almacén y empaquetadores, los sienta delante de un ordenador para que comenten en redes sociales el "paraíso" en el que se sienten al trabajar para "la gran familia de Amazon".
Mientras, la relación de las plataformas con los trabajadores mediante los que prestan servicio se decide en los tribunales. En la actualidad la batalla legal se centra en plataformas como Glovo o Deliveroo , cuyos repartidores denuncian su condición de falsos autónomos. Aunque las sentencias al respecto aún no son firmes, existe el precedente de Uber. La multinacional estadounidense llegó hasta el Tribunal de Justicia de la UE para defender que tanto los conductores como los viajeros son sus clientes , por lo que no debe ser considerada una empresa de transporte. Perdió.
Carlos del Castillo
El diario
El último adiós a Osvaldo Bayer
“Trabajar el sueño fundamental: un mundo con abejas y pan, y sin hambre ni balas.”
Osvaldo Bayer
Chicos intentaban rescatar una pelota que estaba atrapada en uno de los arboles de la Plaza Alberti y un perro se recusaba a volver a la casa después de su paseo diario. Marcelo vendía sus revistas “Hecho en Buenos Aires” y preguntaba a la gente si podría robar unos minutos de su tiempo. Unos tomaban mate y de lejos se escuchaba alguien tocar la guitarra, mientras otros caminaban con les niñes.
De a poco, la gente se iba acomodando en el pasto. Un señor pregunta qué se está armando y se espanta al saber que Bayer era su vecino y él, quien leía sus escritos, nunca se había enterado. Las caras conocidas de periodistas –siempre presentes en las marchas que nunca salen en las tapas de los periódicos–, se iban multiplicando y también se multiplicaban los ojos nostálgicos y los largos abrazos.
El amarillo, azul, blanco, rojo y verde de la bandera Mapuche daba la bienvenida a las cenizas y a la silla de Bayer, casi como una promesa de renovación, un futuro de abundancia, un gesto de curación, un reconectar de fuerzas, una semilla sobre la Tierra. Aplausos infinitos y rostros contemplativos miraban al horizonte de los relatos, como quien lee a Bayer y nunca más vuelve a reconocerse a sí mismo.
El último anarquista romántico, el maestro, intelectual, historiador, rebelde pacifista, periodista y, sobre todo, militante de las causas justas. “La belleza es perenne” fue una de las últimas frases de Bayer en uno de sus días en el hospital, lugar que le tocó frecuentar a menudo antes de su partida, pero no sin protesta. “Bayer llegó a armar un plan de escape del hospital” dijo Bruno Napoli, amigo y compañero de la vida y de las idas y venidas entre el hospital y la casa.
Reconocido amigo de los pueblos originarios, de las putas, de los fusilados de Santa Cruz, de las personas forzadamente desaparecidas, de quienes aprecian cerebros creadores de genialidades. La ética y compromiso con el hacer colectivo fueron acordados a cada minuto del encuentro en homenaje a Bayer; en los relatos, cartas, poemas, canciones, gritos bajo el cielo que amenazaba no poder contener sus lágrimas.
El Bayer constructor de la memoria colectiva se fue dejando la lección a todes nosotres: hacer política desde las entrañas, rescatar a quienes fueron demonizados por la historia y trabajar el sueño fundamental: un mundo con abejas y pan, y sin hambre ni balas.
Editorial Virginia Bolten
Osvaldo Bayer
Chicos intentaban rescatar una pelota que estaba atrapada en uno de los arboles de la Plaza Alberti y un perro se recusaba a volver a la casa después de su paseo diario. Marcelo vendía sus revistas “Hecho en Buenos Aires” y preguntaba a la gente si podría robar unos minutos de su tiempo. Unos tomaban mate y de lejos se escuchaba alguien tocar la guitarra, mientras otros caminaban con les niñes.
De a poco, la gente se iba acomodando en el pasto. Un señor pregunta qué se está armando y se espanta al saber que Bayer era su vecino y él, quien leía sus escritos, nunca se había enterado. Las caras conocidas de periodistas –siempre presentes en las marchas que nunca salen en las tapas de los periódicos–, se iban multiplicando y también se multiplicaban los ojos nostálgicos y los largos abrazos.
El amarillo, azul, blanco, rojo y verde de la bandera Mapuche daba la bienvenida a las cenizas y a la silla de Bayer, casi como una promesa de renovación, un futuro de abundancia, un gesto de curación, un reconectar de fuerzas, una semilla sobre la Tierra. Aplausos infinitos y rostros contemplativos miraban al horizonte de los relatos, como quien lee a Bayer y nunca más vuelve a reconocerse a sí mismo.
El último anarquista romántico, el maestro, intelectual, historiador, rebelde pacifista, periodista y, sobre todo, militante de las causas justas. “La belleza es perenne” fue una de las últimas frases de Bayer en uno de sus días en el hospital, lugar que le tocó frecuentar a menudo antes de su partida, pero no sin protesta. “Bayer llegó a armar un plan de escape del hospital” dijo Bruno Napoli, amigo y compañero de la vida y de las idas y venidas entre el hospital y la casa.
Reconocido amigo de los pueblos originarios, de las putas, de los fusilados de Santa Cruz, de las personas forzadamente desaparecidas, de quienes aprecian cerebros creadores de genialidades. La ética y compromiso con el hacer colectivo fueron acordados a cada minuto del encuentro en homenaje a Bayer; en los relatos, cartas, poemas, canciones, gritos bajo el cielo que amenazaba no poder contener sus lágrimas.
El Bayer constructor de la memoria colectiva se fue dejando la lección a todes nosotres: hacer política desde las entrañas, rescatar a quienes fueron demonizados por la historia y trabajar el sueño fundamental: un mundo con abejas y pan, y sin hambre ni balas.
Editorial Virginia Bolten
jueves, 3 de enero de 2019
Bayer y el terrorismo de Estado
¿Qué más decir a todo lo que decenas de amigos han ya dicho sobre él? Se nos fue uno de aquellos "imprescindibles", como decía Brecht, de esos que luchan día y noche, sin parar, sin desanimarse, sin jamás bajar los brazos. Fue un historiador que, a diferencia de la mayoría de sus colegas, supo salir de su gabinete, y escribir la historia real de los oprimidos y los aniquilados.
No se conformó con catalogar datos e informes sino que se metió en la piel viva de las víctimas, recorrió sus lugares, sus refugios, sus estancias y fábricas. Reivindicó sus luchas con inigualable rigor porque su total identificación con los ignotos hacedores de la historia le permitió ver lo que estaba más allá del horizonte de visibilidad de los historiadores académicos. Fue un hombre de los pueblos y un hombre de ciencia a la vez; diría, y estoy seguro que algunos me criticarán por esto, que fue el más eminente de nuestros historiadores contemporáneos.
Bayer hizo para la Argentina lo que Howard Zinn hiciera para los Estados Unidos al escribir su monumental "Historia del pueblo de Estados Unidos", infelizmente traducida al castellano con un título que no le hace honor y desvirtúa al original: "La otra historia de los Estados Unidos". Los animaba la misma pasión por el comunismo anárquico, el mismo odio contra el sistema capitalista que impone su "orden" y su "falsa civilización" instaurando las formas más sádicas y despiadadas de la barbarie, que Osvaldo registró minuciosamente. Y por eso uno y otro fueron ninguneados aquí y allá; pero la honda huella que dejaron con sus historias contadas desde abajo y para los de abajo perdurará para siempre.
La inagotable pasión de Bayer y su permanente combate y denuncia a la injusticia; su fecunda intransigencia que no hizo concesión alguna a los opresores; su certero diagnóstico de los momentos históricos que, a diferencia de tantos, le salvó de extraviarse ante los camaleónicos cambios de piel de las clases dominantes; su valentía al develar los crímenes ocultos por la historia oficial y denunciar el genocidio de la Campaña del Desierto, en el siglo diecinueve, tanto como su posterior reiteración en el veinte, en la Patagonia trágica y en otros acontecimientos que marcaron las luchas populares a lo largo de ese siglo, todo este legado fue escrito como un inmenso proyecto de educación popular, de lucha contra-hegemónica, de concientización contestataria.
La cátedra, el periodismo, el cine, los debates públicos: todo era válido para llevar adelante su misión como un "intelectual público" descorriendo el telón de mentiras de la mal llamada "historia patria" -un relato escandaloso de los vencedores que esconden sus crímenes bajo un manto de falacias y negaciones- y mostrar la historia real de los pueblos. Por eso Bayer se preocupó para que toda esa inmensa obra no quedase encerrada en los claustros académicos sino que llegara a la sociedad en su conjunto. Y al cabo de largos años de prédica lo consiguió. Cambió lo que parecía imposible de cambiar reivindicando el papel de nuestros pueblos originarios, de las peonadas rurales de la Patagonia, de los obreros en las grandes ciudades, y denunciando a las instituciones opresoras del Estado burgués y a quienes perpetraban los crímenes (los Julio A. Roca, Federico Rauch, Héctor B. Varela, Ramón L. Falcón y tantos otros).
Complemento necesario de esa labor fue la reivindicación histórica de quienes, ante la absoluta inacción y complicidad de la Justicia y el Estado por tanta masacre, se convirtieron en sus vengadores. (Simón Radowitzky, Kurt Gustav Wilckens, Severino di Giovanni).
Bayer cambió radicalmente nuestra visión del pasado e iluminó los rincones oscuros del presente. No sólo como historiador. También por su ininterrumpida militancia en las mejores causas populares que conoció la Argentina, rechazando todo sectarismo y entregándose sin reservas a toda lucha en contra el capital y sus representantes sin importar quién la convocara. Una pena inmensa su partida. Pero hay un destello de esperanza, en medio de tanta tristeza: Osvaldo dejó una legión de jóvenes que hace ya tiempo han comenzado a dar continuidad a su obra. Es el mejor homenaje que podemos brindar a sus luchas y su memoria.
Atilio A. Boron
AVN
No se conformó con catalogar datos e informes sino que se metió en la piel viva de las víctimas, recorrió sus lugares, sus refugios, sus estancias y fábricas. Reivindicó sus luchas con inigualable rigor porque su total identificación con los ignotos hacedores de la historia le permitió ver lo que estaba más allá del horizonte de visibilidad de los historiadores académicos. Fue un hombre de los pueblos y un hombre de ciencia a la vez; diría, y estoy seguro que algunos me criticarán por esto, que fue el más eminente de nuestros historiadores contemporáneos.
Bayer hizo para la Argentina lo que Howard Zinn hiciera para los Estados Unidos al escribir su monumental "Historia del pueblo de Estados Unidos", infelizmente traducida al castellano con un título que no le hace honor y desvirtúa al original: "La otra historia de los Estados Unidos". Los animaba la misma pasión por el comunismo anárquico, el mismo odio contra el sistema capitalista que impone su "orden" y su "falsa civilización" instaurando las formas más sádicas y despiadadas de la barbarie, que Osvaldo registró minuciosamente. Y por eso uno y otro fueron ninguneados aquí y allá; pero la honda huella que dejaron con sus historias contadas desde abajo y para los de abajo perdurará para siempre.
La inagotable pasión de Bayer y su permanente combate y denuncia a la injusticia; su fecunda intransigencia que no hizo concesión alguna a los opresores; su certero diagnóstico de los momentos históricos que, a diferencia de tantos, le salvó de extraviarse ante los camaleónicos cambios de piel de las clases dominantes; su valentía al develar los crímenes ocultos por la historia oficial y denunciar el genocidio de la Campaña del Desierto, en el siglo diecinueve, tanto como su posterior reiteración en el veinte, en la Patagonia trágica y en otros acontecimientos que marcaron las luchas populares a lo largo de ese siglo, todo este legado fue escrito como un inmenso proyecto de educación popular, de lucha contra-hegemónica, de concientización contestataria.
La cátedra, el periodismo, el cine, los debates públicos: todo era válido para llevar adelante su misión como un "intelectual público" descorriendo el telón de mentiras de la mal llamada "historia patria" -un relato escandaloso de los vencedores que esconden sus crímenes bajo un manto de falacias y negaciones- y mostrar la historia real de los pueblos. Por eso Bayer se preocupó para que toda esa inmensa obra no quedase encerrada en los claustros académicos sino que llegara a la sociedad en su conjunto. Y al cabo de largos años de prédica lo consiguió. Cambió lo que parecía imposible de cambiar reivindicando el papel de nuestros pueblos originarios, de las peonadas rurales de la Patagonia, de los obreros en las grandes ciudades, y denunciando a las instituciones opresoras del Estado burgués y a quienes perpetraban los crímenes (los Julio A. Roca, Federico Rauch, Héctor B. Varela, Ramón L. Falcón y tantos otros).
Complemento necesario de esa labor fue la reivindicación histórica de quienes, ante la absoluta inacción y complicidad de la Justicia y el Estado por tanta masacre, se convirtieron en sus vengadores. (Simón Radowitzky, Kurt Gustav Wilckens, Severino di Giovanni).
Bayer cambió radicalmente nuestra visión del pasado e iluminó los rincones oscuros del presente. No sólo como historiador. También por su ininterrumpida militancia en las mejores causas populares que conoció la Argentina, rechazando todo sectarismo y entregándose sin reservas a toda lucha en contra el capital y sus representantes sin importar quién la convocara. Una pena inmensa su partida. Pero hay un destello de esperanza, en medio de tanta tristeza: Osvaldo dejó una legión de jóvenes que hace ya tiempo han comenzado a dar continuidad a su obra. Es el mejor homenaje que podemos brindar a sus luchas y su memoria.
Atilio A. Boron
AVN
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