Pablo Kilberg acaba de fallecer. Si hubiera más Pablos, estaríamos mucho más cerca de la revolución de lo que estamos en este país tan cruel, en este mundo tan cruel.
Pablo Kilberg acaba de fallecer. Bah! Qué fórmula vacía, burocrática y formal para alguien tan lleno de vida.
Lo conocí militando. Eran los tiempos en que de la mano de las madres de plaza de mayo nos encontrábamos delirantes, locos y locas de todas las tribus y tendencias. Gente dispuesta a dar la vida (no la cuenta bancaria) por el socialismo. Gente que no está de moda. Pablo fue de los más honestos, de los más queribles, de los más nobles.
Pablo nos ayudó muchísimo a difundir la Cátedra Che Guevara, de la que desgrabó (en forma anónima, gratuita y voluntariamente) muchísimas clases. Además, él armó durante años la página web de las madres de plaza de mayo. Sin jamás dejar de hacer solidaridad militante y sistemática con la revolución cubana, a la que amaba profundamente. Gran amigo de Celia Hart (esa otra indomesticable que también nos dejó), de los cinco prisioneros cubanos en Estados Unidos, de muchos militantes anónimos de cualquier parte del mundo que han decidido dedicar sus vidas simplemente a luchar contra el imperialismo capitalista en donde haga falta.
Recuerdo muchos de sus gestos cotidianos, sus anécdotas, sus miradas. Pero hay un gesto suyo que lo pinta de lleno y marca una actitud entera y completa ante la vida. Una vez Pablo me confesó, con toda la seriedad del mundo, que tenía un plan para atacar la embajada de Estados Unidos. Era un delirio absoluto. Como muchos otros de sus delirios y sus locuras. Pero cuando me lo contaba no pude dejar de recordar aquella anécdota del viejo Guillot (padre de Manolo Guillot), militante cubano de la revolución de 1933 y de la generación de Antonio Guiteras. Resulta que un acorazado norteamericano, de esos barcos de guerra inexpugnables, navegaba prepotente e insultante por la bahía de La Habana marcando la humillante presencia imperial en el Caribe para imponer presidentes en la isla que muchos años después supo hacer la primera revolución socialista y anticapitalista en Occidente. Corrían los años ’30. Fidel y el Che eran apenas dos niños que estaban aprendiendo a caminar. Y resulta que el joven Guillot desde el malecón de La Habana le disparó al acorazado yanqui, monstruoso, demoledor, inexpugnable, con... ¡una pistola! ¡Una pistola contra un acorazado...! Ese gesto de voluntad, escribió alguna vez el pensador Raúl Roa, se convirtió en el símbolo de toda una generación. Soñar lo imposible. Enfrentar a los poderosos como David contra Goliat. No pude dejar de recordar aquella anécdota cuando Pablo me contaba su delirio mientras yo lo escuchaba en silencio. ¿No fueron acaso las revoluciones grandes delirios? ¿No dijo Marx que la Comuna de París fue simplemente el intento de... “tomar el cielo por asalto”?
Pablo militó todo lo que hizo, en todos los partidos y movimientos en los que se involucró hasta el cuello, de manera voluntaria, gratuita, abnegada, sin jamás pedir nada a cambio. Huía del dinero como de la peste, de la fiebre, del cólera y de la gripe porcina. Con un convencimiento digno de imitar. No fue un militante rentado. Jamás fue un burócrata. Tenía una ética no sólo a prueba de balas, sino a prueba de algo mucho más poderoso que las balas, la mugre contagiosa del dinero. Amaba a Cuba, donde después vivió algunos años. Amaba la revolución latinoamericana y mundial. Admiraba profunda y sinceramente a la insurgencia colombiana. Comunista convencido, tenía un respeto enorme por Mario Roberto Santucho y sus compañeros y compañeras. Quiso mucho, mucho, mucho a las madres de plaza de mayo, de donde se fue con muchísimo dolor en el pecho, en los ojos y en la garganta, me consta. Se fue llorando de tanto que le dolía. Pero jamás aceptó renunciar a sus principios. Jamás aceptó alabar al gobierno de turno ni atacar al movimiento piquetero, espacio político y social donde terminó militando. Sus últimos suspiros fueron pensando en la libertad de los cinco revolucionarios cubanos infiltrados en las entrañas del monstruo imperial.
Pablo era inflexible. Quizás demasiado. Había que decirle “aflojá un poco”. Jamás aflojó, por suerte. Un imprescindible.
¡Abrazo grande Pablo! Quizás ahora te encuentres con otros delirantes, planeando insurrecciones y levantamientos populares vaya uno a saber donde.
Ojalá haya muchos Pablos en el futuro. Si los hubiera, estaríamos mucho más cerca de la revolución de lo que estamos en este país tan cruel, en este continente tan cruel, en este mundo tan cruel.
Néstor Kohan (LA HAINE)
viernes, 10 de julio de 2009
jueves, 9 de julio de 2009
LA USAID EN HONDURAS

Formando parte de los planes estadounidenses contra el gobierno de Honduras y encargada principal de la subversión político ideológica en dicho país, se encuentra la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos, más conocida por USAID.
Esta agencia, que fue creada precisamente para ayudar a los países menos desarrollados, ha desvirtuado totalmente sus objetivos y hoy en día no es más que un vehículo mediante el cual la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otras agencias del gobierno estadounidense promueven la subversión en distintos países del mundo y hacen llegar el financiamiento a los grupos que organizan con el fin de atacar a los gobiernos que defienden los intereses de sus pueblos.
En el caso de Honduras podemos decir que a partir de agosto del 2005 la USAID incremento su actividad en el país y comenzó a desarrollar toda una serie de programas tendientes a fortalecer las posiciones de Estados Unidos dentro de la sociedad hondureña.
Los principales programas en que la USAID anuncia que ha trabajado durante estos años son los siguientes:
-Medio Ambiente.
-Agricultura.
-Democracia y Gobierno.
-Comercio y Desarrollo Económico.
-Educación y Universidades.
-Salud.
-Ayuda Humanitaria.
Si esto fuera totalmente cierto, pudiéramos decir que la USAID ha estado trabajando en Honduras en labores propias de los objetivos para lo que fue creada, sin embargo, la realidad nos dice otra cosa, en especial cuando analizamos las partidas que forman parte del presupuesto de la USAID para Honduras del año 2008.
El presupuesto asignado por el gobierno estadounidense para las actividades a desarrollar en Honduras durante el año pasado ascendía a 39,2 millones de dólares.
Para la partida denominada Ayuda para el Desarrollo (DA) recibió 15,1 millones de dólares, que fueron empleados en el fortalecimiento de la industria privada y el sector privado en general. Dentro de los objetivos que debían alcanzarse estaban que este sector formara un bloque lo suficientemente fuerte para oponerse a cualquier intención del gobierno de afectar sus intereses económicos.
Aquí no se consideraba que pudiera llevarse a cabo la nacionalización del sector, los peligros que se avizoraban estaban en aumento de salario para los trabajadores, mejores condiciones de trabajo para estos y posiblemente aumento de los impuestos con el fin de que el gobierno pudiera comenzar a sufragar programas sociales de beneficio a la población.
Otra partida de importancia en el mencionado presupuesto era la correspondiente a lo que la USAID denomina “Civilian Stabilization” (Estabilización Civil) que se encuentra en un acápite denominado “Fondo para la Democracia”. Para esta se destinaron 12,0 millones de dólares.
Este dinero se ha estado utilizando para la actividad directa con la población, con el fin de suplantar al gobierno establecido en la solución de problemas y tratar de ganar adeptos en base al agradecimiento de estos hacia Estados Unidos. Las acciones que se llevan a cabo son de diversa índole y pueden estar vinculadas a un problema de medio ambiente, el suministro de agua a una población determinada, hasta la atención a niños que padecen de SIDA.
Por lo regular las acciones son ejecutadas por grupos locales, organizados por la USAID que son los encargados de recoger los frutos y servir de puente entre la población y la USAID.
En relación con el trabajo en el sector campesino, el presupuesto asignado fue de 9,9 millones de dólares. La administración de estos fondos, su asignación y aseguramiento de los resultados ha sido asignada a una empresa estadounidense denominada FINTRAC, INC.
Esta empresa también administra fondos de la USAID en El Salvador, Etiopía, Kenia y otros países. Sus oficinas centrales están en Washington, D.C., pero no especifican dirección exacta, teléfono o cualquier otro medio de comunicación que debe tener cualquier empresa normal, lo que permite sospechar que es una empresa fachada de la CIA.
La presidenta de FINTRAC, INC, la señora Claire Starkey, antigua funcionaria de la USAID, tiene amplias vinculaciones con una serie de Organizaciones no Gubernamentales (NGO).
El primer vicepresidente de la empresa,Tom Klotzbach, trabajó como analistas en el Departamento de Comercio. El otro vicepresidente, Bob Rabatsky, de amplia experiencia internacional, ha estado trabajando en países de África, Asia, este de Europa y América Latina. Estuvo vinculado a Organizaciones no Gubernamentales y ocupó un cargo dirigente en los Cuerpos de Paz. No creo que sea necesario abundar en la información para concluir que los mismos tienen un perfil que pudiera corresponder a un oficial de la CIA.
La última partida reflejada en el presupuesto del 2008 corresponde a la Ayuda Militar y de Seguridad, para lo cual se dispone de 2,0 millones de dólares. Es necesario consignar que esta partida no incluye el dinero destinado para las operaciones de la CIA en Honduras y en relación con la ayuda militar solamente cubre la preparación y entrenamiento de militares, al igual que el financiamiento de algunas actividades, pues el pentágono tiene un amplio presupuesto que está destinado a la atención y modernización de las fuerzas armadas hondureñas.
Entre las organizaciones con las que se vincula la USAID y que en su mayoría son instrumentos para el desarrollo de sus planes subversivos, se encuentran el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, la Asociación Nacional de Avicultores, la Asociación Nacional de Porcicultores de Honduras, la Asociación de Maquiladores de Honduras y otras.
Como uno de los planes para desarrollar la actividad de la USAID dentro del sector campesino han comenzado a promover el movimiento “Farmer to Farmer”, (Campesino a Campesino) que no es más que la versión modificada del “Pueblo a Pueblo” que intentaron utilizar en Cuba como una vía más de introducir sus ideas y colaboradores dentro de la población cubana.
Los esfuerzos de la USAID por lograr sus propósitos y las misiones que le han asignado distintas agencias de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, serán un triste recuerdo de lo que no pudo ser.
El pueblo hondureño entra el próximo sábado en una etapa superior de desarrollo, que pudiera conducirlo a la realización de profundos cambios sociales.
Dr. Néstor García Iturbe
A la CNN le hacen falta lecciones de ética periodística
Si el problema se resolviera con clases, a la CNN le vendrían bien algunas lecciones de ética periodística. Nunca antes se habían visto tan abiertamente parcializados a presentadores y conductores de sus informativos.
A esa televisora mundial pueden señalársele diferentes estrategias dirigidas a convertirse en el prisma a través del cual hay que enterarse de lo que ocurre en este mundo y en el centro de todo lo importante; baste mencionar la reciente e insistente invitación a celebrar el bicentenario de la independencia de varios países latinoamericanos “con la CNN” (“¡Únase a la celebración del Bicentenario… en CNN en Español!”), o el espacio “Héroes” (“Hacen falta muchos héroes… de CNN”). De alguna manera, la CNN siempre busca instalarse en el medio de todo e ir creando un lugar común: si no está en la CNN no existe, o las cosas son según CNN.
Pero lo que motiva estas líneas son los recientes sucesos en Honduras. Ahí la CNN no ha podido ocultar la oreja peluda de su manipulación mediática. Si no fuera por televisoras como Telesur o Cubavisión Internacional, más modestas por los medios de que disponen, pero con apego a la veracidad, no nos habríamos enterado de lo ocurrido realmente en Honduras.
En esta ocasión, incluso personas que no son analistas de prensa, ni comunicadores profesionales han comentado -no sin indignación- el modo en que la CNN ha presentado la información sobre Honduras. Un amigo, que solo está vinculado con el mundo de los medios cuando los lee, ve o escucha, me comentó, “Ni siquiera le dicen al Sr. Micheletti “Presidente de facto”, sino simplemente “Presidente”, mientras que a Zelaya le dicen “Presidente depuesto”, cuando no simplemente “Manuel Zelaya”. No es lo único. Cuando se refieren a las noticias sobre las manifestaciones, las que son de apoyo a los golpistas las califican de “multitudinarias”, o “de miles de participantes” y les dan tiros de cámara favorables, además de ponerlas siempre en primer lugar en la noticia, en segunda van los partidarios del Presidente Zelaya, los que son calificados de “grupos que apoyan a…”.
Entre los momentos de más burda manipulación esta la insistencia en poner en duda el indiscutible carácter de golpe de Estado de la asonada cívico – militar contra la democracia y el pueblo hondureños, por ejemplo, mediante la expresión siguiente: “La gran pregunta, tanto dentro como fuera de Honduras es ¿Fue legal o no la remoción del Presidente Zelaya de su cargo?”. No hay imágenes de la brutalidad de los militares y la policía contra esos manifestantes, tampoco siquiera reconocen que la participación de los partidarios de Manuel Zelaya, presidente legítimo de Honduras, está amenazada por la represión. Pero a menudo repite la CNN que “Estamos dando cabida a todos los puntos de vista”.
La parcialidad de la CNN ha sido evidente también, cuando entrevistando diferentes personalidades éstas les han corregido esas tendenciosas expresiones; las declaraciones acerca de que lo que quieren es dar una información imparcial, más que a modestia y preocupación sincera, suenan a la justificación típica de quien es sorprendido en falta. Ni siquiera, por elemental solidaridad profesional, han insistido en denunciar el cierre de muchos medios de comunicación, que han sido silenciados precisamente porque difundirían esa verdad que dicen estar buscando.
Entrevistado, el usurpador de la silla presidencial en Honduras, declaró que no se opondría a un adelanto de las elecciones. Cuando la CNN da la noticia lo tratan de “Presidente”, “el presidente se mostró dispuesto a” y con ello lo legitiman, lo presentan como alguien que está en su derecho y, además, dispuesto a contribuir a resolver la crisis. Ya no se habla ni siquiera de la “duda” de si ha sido legal o no el zarpazo. Otros catalogan simplemente de “error” lo que fue una acción criminal; uno de los comentaristas de esta cadena dijo: “el parlamento cometió un error en sacarlo de la manera en que lo sacó”, mientras el entrevistado por él, nada sospechoso de ser “pro Zelaya” acotó: “Eso fue un golpe de Estado, no habría otro modo de nombrarlo”.
Por los nefastos efectos de la manipulación mediática de la CNN bien valdría la pena hacer un estudio pormenorizado de toda la cobertura que han dado y darán en lo adelante al Golpe de Estado en Honduras, pero de cualquier manera difícilmente, después de este descalabro de su credibilidad ante los televidentes, la CNN sea para estos la misma.
Darío L. Machado Rodríguez
A esa televisora mundial pueden señalársele diferentes estrategias dirigidas a convertirse en el prisma a través del cual hay que enterarse de lo que ocurre en este mundo y en el centro de todo lo importante; baste mencionar la reciente e insistente invitación a celebrar el bicentenario de la independencia de varios países latinoamericanos “con la CNN” (“¡Únase a la celebración del Bicentenario… en CNN en Español!”), o el espacio “Héroes” (“Hacen falta muchos héroes… de CNN”). De alguna manera, la CNN siempre busca instalarse en el medio de todo e ir creando un lugar común: si no está en la CNN no existe, o las cosas son según CNN.
Pero lo que motiva estas líneas son los recientes sucesos en Honduras. Ahí la CNN no ha podido ocultar la oreja peluda de su manipulación mediática. Si no fuera por televisoras como Telesur o Cubavisión Internacional, más modestas por los medios de que disponen, pero con apego a la veracidad, no nos habríamos enterado de lo ocurrido realmente en Honduras.
En esta ocasión, incluso personas que no son analistas de prensa, ni comunicadores profesionales han comentado -no sin indignación- el modo en que la CNN ha presentado la información sobre Honduras. Un amigo, que solo está vinculado con el mundo de los medios cuando los lee, ve o escucha, me comentó, “Ni siquiera le dicen al Sr. Micheletti “Presidente de facto”, sino simplemente “Presidente”, mientras que a Zelaya le dicen “Presidente depuesto”, cuando no simplemente “Manuel Zelaya”. No es lo único. Cuando se refieren a las noticias sobre las manifestaciones, las que son de apoyo a los golpistas las califican de “multitudinarias”, o “de miles de participantes” y les dan tiros de cámara favorables, además de ponerlas siempre en primer lugar en la noticia, en segunda van los partidarios del Presidente Zelaya, los que son calificados de “grupos que apoyan a…”.
Entre los momentos de más burda manipulación esta la insistencia en poner en duda el indiscutible carácter de golpe de Estado de la asonada cívico – militar contra la democracia y el pueblo hondureños, por ejemplo, mediante la expresión siguiente: “La gran pregunta, tanto dentro como fuera de Honduras es ¿Fue legal o no la remoción del Presidente Zelaya de su cargo?”. No hay imágenes de la brutalidad de los militares y la policía contra esos manifestantes, tampoco siquiera reconocen que la participación de los partidarios de Manuel Zelaya, presidente legítimo de Honduras, está amenazada por la represión. Pero a menudo repite la CNN que “Estamos dando cabida a todos los puntos de vista”.
La parcialidad de la CNN ha sido evidente también, cuando entrevistando diferentes personalidades éstas les han corregido esas tendenciosas expresiones; las declaraciones acerca de que lo que quieren es dar una información imparcial, más que a modestia y preocupación sincera, suenan a la justificación típica de quien es sorprendido en falta. Ni siquiera, por elemental solidaridad profesional, han insistido en denunciar el cierre de muchos medios de comunicación, que han sido silenciados precisamente porque difundirían esa verdad que dicen estar buscando.
Entrevistado, el usurpador de la silla presidencial en Honduras, declaró que no se opondría a un adelanto de las elecciones. Cuando la CNN da la noticia lo tratan de “Presidente”, “el presidente se mostró dispuesto a” y con ello lo legitiman, lo presentan como alguien que está en su derecho y, además, dispuesto a contribuir a resolver la crisis. Ya no se habla ni siquiera de la “duda” de si ha sido legal o no el zarpazo. Otros catalogan simplemente de “error” lo que fue una acción criminal; uno de los comentaristas de esta cadena dijo: “el parlamento cometió un error en sacarlo de la manera en que lo sacó”, mientras el entrevistado por él, nada sospechoso de ser “pro Zelaya” acotó: “Eso fue un golpe de Estado, no habría otro modo de nombrarlo”.
Por los nefastos efectos de la manipulación mediática de la CNN bien valdría la pena hacer un estudio pormenorizado de toda la cobertura que han dado y darán en lo adelante al Golpe de Estado en Honduras, pero de cualquier manera difícilmente, después de este descalabro de su credibilidad ante los televidentes, la CNN sea para estos la misma.
Darío L. Machado Rodríguez
miércoles, 8 de julio de 2009
El partido comunista en la revolución proletaria

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Resolución del II° Congreso de la Internacional Comunista,1920
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Tesis sobre la función del partido comunista en la revolución proletaria
Resolución del II° Congreso de la Internacional Comunista,1920
El proletariado mundial está en vísperas de luchas decisivas. La época en que vivimos es una época de guerras civiles directas. La hora decisiva se acerca. En casi todos los paises en donde existe un importante movimiento obrero, la clase trabajadora tendrá que conducir en el próximo futuro una serie de luchas encarnizadas, empuñando las armas. En este momento más que nunca, la clase obrera necesita una organización sólida. Ella tiene que prepararse infatigablemente a las luchas cruciales que le esperan, sin perder una sola hora del tiempo precioso que queda.
Si durante la Comuna de Paris (1871) la clase obrera hubiera tenido un Partido Comunista sólidamente organizado, aunque fuere pequeño, la primera heroica insurrección del proletariado francés habría sido mucho más fuerte,y se habrianevitado mil errores y mil flaquezas. Las batallas que el proletariado tiene que sostener hoy, en una situación histórica completamente diferente, tendrán una influencia mucho más profunda para la suerte de la clase trabajadora que las de 1871.
En base a estas consideraciones, el II° Congreso mundial de la Internacional Comunista llama la atención de los trabajadores revolucionarios del mundo entero sobre los siguientes puntos:
1 - El Partido Comunista es una parte [o, en la traducción francesa, fracción] de la clase obrera, y precisamente la parte más avanzada, más consciente, y, por consiguiente, más revolucionaria. El mismo se forma mediante la selección espontánea de los trabajadores más conscientes, más devotos, más lúcidos. El Partido Comunista no tiene intereses diferentes de los de la clase obrera. El Partido Comunista se distingue de la totalidad de los trabajadores porque posee una visión general del camino que la clase debe recorrer históricamente y, en todos los virajes del mismo, defiende los intereses no de grupos o de categorías parciales, sino los de toda la clase obrera. El Partido Comunista es la palanca organizadora y política con cuya ayuda la parte más avanzada de la clase obrera dirige en el recto camino a la masa del proletariado y del semiproletariado.
2 - Hasta que el proletariado no haya conquistado el poder estatal, hasta que su dominio no se haya consolidado para siempre, haciendo imposible cualquier restauración burguesa, el Partido Comunista acogerá por regla general en su organización sólo a una minoría de trabajadores. Antes de tomar el poder y en la época de transición, el Partido Comunista puede, en circunstancias favorables, ejercer una influencia ideológica y política incontrastada sobre todas las capas proletarias y semiproletarias de la población, pero no puede reunirlas a todas en sus filas de manera organizada. Sólo después que la dictadura proletaria haya quitado a la burguesía los potentes medios de influencia como la prensa, la escuela, el parlamento, la iglesia, el aparato administrativo,etc., y sólo después que la derrota definitiva del régimen burgués sea una realidad evidente para todos, sólo entonces todos o casi todos los trabajadores entrarán en las filas del Partido Comunista.
3 - Las nociones de partido y de clase deben ser distinguidas con el mayor cuidado. Los miembros de los sindicatos «cristianos» y liberales de Alemania, Inglaterra y otros países, pertenecen indudablemente a la clase obrera. También pertenecen sin duda a ella las asociaciones obreras más o menos considerables que siguen todavía a Scheidemann, a Gompers y a sus amigos. En ciertas condiciones históricas es muy posible que en el seno de la clase trabajadora subsistan numerosos grupos reaccionarios. La tarea del comunismo no consiste en adaptarse a estos elementos atrasados de la clase trabajadora, sino elevar a toda la clase trabajadora al nivel de su vanguardia comunista. La mezcolanza de estos dos conceptos - partido y clase - puede llevar a los más graves errores y a la peor confusión. Es evidente por ejemplo que, durante la guerra imperialista, los partidos proletarios tenían que levantarse a cualquier precio contra los prejuicios y el estado de ánimo de una parte de la clase obrera, y defender los intereses históricos del proletariado que imponían a su partido la declaración de guerra a la guerra. Asimismo, al principio de la guerra imperialista de 1914, los partidos socialtraidores de todo el mundo, que apoyaban a la burguesía de «sus» respectivos paises, no dejaron de recurrir al argumento que ésa era la «voluntad» de la clase trabajadora. Ellos olvidaban que, aunque hubiera sido así, el deber del partido proletario era reaccionar contra el estado de ánimo general de los trabajadores y defender, a pesar de todo y contra todos, los intereses históricos del proletariado. Así también,a fines del siglo XIX, los mencheviques rusos de entonces (los llamados economistas) rechazaban la lucha política abierta contra el zarismo, con el pretexto que la clase trabajadora en su conjunto no estaba aún preparada a la lucha política. De la misma manera, los independientes de derecha en Alemania han justificado siempre sus medias medidas diciendo que «así lo querían las masas», sin comprender que el partido existe precisamente para preceder a las masas, e indicarles el camino.
4 - La Internacional Comunista está firmemente convencida de que el fracaso de los viejos partidos «socialdemócratas» de la IIa Internacional no puede ser considerado, en ningún caso, como un fracaso del partido proletario en general. La época de la lucha directa por la dictadura proletaria suscita a escala mundial un nuevo partido del proletariado - el Partido Comunista.
5 - La Internacional Comunista repudia de la manera más categórica la opinión de que el proletariado pueda realizar su revolución sin un partido político propio y autónomo. Toda lucha de clase es una lucha política. El objeto de esta lucha, que se transforma inevitablemente en guerra civil, es la conquista del poder político. Pero el poder político no puede ser tomado, organizado y dirigido más que por este o por aquel partido político. Sólo si el proletariado está encabezado por un partido organizado y probado, que persigue objetivos claramente definidos y que posee un programa de acción preciso para el próximo porvenir, tanto en el campo de la política interior como en el campo de la política exterior, sólo entonces la conquista del poder político no será un hecho fortuito y temporáneo, sino el punto de partida de un trabajo duradero para la edificación comunista, llevada a cabo por el proletariado.
La lucha de clase misma exige igualmente la centralización de la dirección de las diferentes formas del movimiento obrero (sindicatos, cooperativas, comités de fábrica, asociaciones culturales, elecciones, etc.). Dicho centro organizador dirigente no puede ser sino un partido político. Negarse a crearlo y reforzarlo, negarse a someterse a él, equivale a rechazar la unidad de dirección de las varias patrullas de proletarios, que actúan en diferentes campos de batalla. La lucha de clase del proletariado exige por último una agitación concentrada, que ilumine las diversas etapas de la lucha desde un punto de vista unitario y llame en cada momento la atención del proletariado sobre las tareas que le interesan en su conjunto; cosa que no puede realizarse sin un aparato político centralizado, es decir, sin un partido político.
La propaganda de algunos sindicalistas revolucionarios y de los adherentes a los «Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.)» contra la necesidad de un partido político independiente no sirve, objetivamente, sino a colaborar con la burguesía y con los «socialdemócratas» contrarrevolucionarios. En toda su propaganda contra el Partido Comunista, que ellos querrían substituir con los sindicatos o con informes uniones «generales» de trabajadores, los sindicalistas y los industrialistas tienen puntos de contacto con los oportunistas declarados.
Después del fracaso de la revolución de 1905, los mencheviques rusos apoyaron por unos años la idea de un llamado Congreso obrero que debía substituir al partido revolucionario de la clase obrera. Los «obreristas amarillos» de toda índole, en Inglaterra y en América, que en realidad llevan a cabo una política abiertamente burguesa, difunden entre los obreros la idea de la creación de informes uniones obreras o de vagas asociaciones puramente parlamentarias, pero no la de la creación de un verdadero partido político. Los sindicalistas revolucionarios y los industrialistas quieren si combatir contra la dictadura de la burguesía, pero no saben cómo. Ellos no ven que una clase trabajadora sin partido político autónomo es como un cuerpo sin cabeza.
El sindicalismo revolucionario y el industrialismo representan sin duda un paso adelante respecto a la vieja y mohosa ideología contrarrevolucionaria de la IIa Internacional. Pero, en comparación con el marxismo revolucionario, es decir con el comunismo, el sindicalismo y el industrialismo significan un paso atrás. Las declaraciones de los comunistas «de izquierda» alemanes del «K.A.P.D.» en su congreso constitutivo de abril p.p., según las cuales ellos forman un partido, pero «no un partido en el sentido corriente» (keine Partei im überlieferten Sinne) es una capitulación ideológica frente a las opiniones reaccionarias del sindicalismo y del industrialismo.
Con la sola huelga general, con la sola táctica de los brazos cruzados, la clase trabajadora no puede alcanzar la victoria completa sobre la burguesía. El proletariado tiene que lleyar a la insurrección armada. Quien ha comprendido esto, debe también comprender que la necesidad de un partido político organizado es su consecuencia indispensable, y que, para alcanzar este objetivo, no son suficientes informes organizaciones proletarias.
Los sindicatos revolucionarios hablan a menudo de la gran importancia de una minoría revolucionaria decidida. Pero esta minoría revolucionaria decidida de la clase trabajadora, esta minoría comunista que quiere actuar, que posee un programa, que se propone la organización de las masas, es precisamente el Partido Comunista.
6 - La tarea más importante de un partido verdaderamente comunista es la de mantener un estrecho contacto con las masas más extensas del proletariado. Para lograr esto, los comunistas tienen que trabajar también en organizaciones que no son de partido, pero que abarcan extensas masas proletarias. Tales son por ejemplo las organizaciones de los inválidos de guerra en varios paises, los comités «Fuera las manos de Rusia» (Hands off Russia) de Inglaterra, las uniones proletarias de iñquilinos, etc. Particularmente importante es el ejemplo de las llamadas conferencias de obreros y campesinos «sin partido» (bezpartiniji) de Rusia. Dichas conferencias son convocadas casi en cada ciudad, en cada barrio obrero, en cada aldea. En su elección participan las más vastas capas de trabajadores, aun atrasados, y en ellas se discuten los problemas más candentes: abastecimiento, vivienda, situación militar, instrucción, tareas políticas del día, etc. Los comunistas se esfuerzan con todos los medios de influenciar a estas «conferencias de sin partido» y lo hacen con gran éxito para el partido mismo.
Los comunistas consideran como tarea principal el trabajo sistemático de organización y educación dentro de estas organizaciones. Pero para que éste sea un trabajo fecundo, para que los enemigos del proletariado revolucionario no se apoderen de estas organizaciones de masa, los trabajadores comunistas dotados de conciencia de clase deben tener su partido comunista independiente y disciplinado, que actúa de manera organizada y que, en todas las circunstancias - y cualesquiera que sean las formas del movimiento - esté en condiciones de representar los intereses generales del comunismo.
7 - Los comunistas no rehuyen las organizaciones obreras de masa políticamente neutras, ni siquiera, en determinadas circunstancias, cuando las mismas presentan caracteres claramente reaccionarios (sindicatos amarillos, cristianos, etc.). El Partido Comunista desarrolla continuamente en ellas su obra y no se cansa de mostrar a los trabajadores que la idea del apartidismo como principio es cultivada adrede entre ellos por la burguesía y sus lacayos, con el intento de desviar al proletariado de la lucha organizada por el socialismo.
8 - La vieja subdivisión «clásica» del movimiento proletario en tres formas (partidos, sindicatos, cooperativas) ha caducado visiblemente. En Rusia la revolución proletaria ha engendrado la forma fundamental de la dictadura proletaria, los soviets. En el próximo porvenir tendremos por doquier esta subdivisión: 1) el partido - 2) el soviet - 3) el sindicato.
Pero el partido del proletariado, es decir, el Partido Comunista, debe dirigir sistemáticamente y sin cesar el trabajo de los soviets así como el de los sindicatos revolucionarios. La vanguardia organizada de la clase obrera, el Partido Comunista, representa igualmente los intereses tanto de la lucha económica como de la lucha política y cultural de la clase obrera en su conjunto. El Partido Comunista debe ser el alma tanto de los sindicatos como de los soviets, al igual que de las demás formas de organización proletaria.
El nacimiento de los soviets, como forma histórica fundamental de la dictadura del proletariado, no disminuye para nada la función dirigente del Partido Comunista en la revolución proletaria. Cuando los comunistas alemanes «de izquierda» (ver su Manifiesto al proletariado alemán del 14 de abril de 1920, firmado «Partido obrero comunista alemán - K.A.P.D.») declaran que «también el Partido debe adaptarse cada vez más a la idea de los soviets o asumir carácter proletario» (Kommunistische Arbeiterzeitung, n. 54) quieren decir simplemente que el Partido Comunista tendría que disolverse en los soviets, que los soviets estarían en condiciones de substituirlo.
Este concepto es radicalmente falso y reaccionario.
En la historia de la revolución rusa hubo toda una fase en que los soviets marchaban contra el partido proletario y apoyaban la política de los agentes de la burguesía. Lo mismo se observó en Alemania, y es también posible en otros paises.
Para que los soviets puedan cumplir su misión histórica es necesaria la presencia de un Partido Comunista fuerte que no se «adapte» simplemente a los soviets, sino que sepa ejercer una influencia decisiva sobre su política, empujarlos a repudiar su «adaptación» a la burguesía y a la socialdemocracia blanca, y hacer del Partido Comunista, mediante las fracciones comunistas, el partido dirigente de los soviets.
Quien recomienda al Partido Comunista «adaptarse» a los soviets, quien ve en esta adaptación un refuerzo del «carácter proletario» del Partido, este hombre no comprende la importancia ni del partido, ni de los soviets. La «idea de los soviets» triunfará más rápidamente si logramos crear en cada país un partido lo más fuerte posible. También algunos socialistas «independientes», y aun de derecha, reconocen hoy, en palabras, la «idea de los soviets». Pero se puede impedir a estos elementos de deformar la idea soviética sólo poseyendo un fuerte Partido Comunista que esté en condiciones de determinar y dirigir la política de los soviets.
9 - El Partido Comunista es necesario a la clase obrera no sólo antes y durante la conquista del poder, sino también despues de que el poder haya pasado a las manos de la clase obrera. La historia del Partido Comunista ruso, que desde hace tres años detiene el poder en un país inmenso, nos muestra que la función del Partido Comunista, lejos de disminuir después de la conquista del poder, ha crecido considerablemente.
10 - En el momento de la conquista del poder por parte del proletariado, su partido sigue constituyendo sin embargo, como antes, sólo una parte de la clase trabajadora. Pero es justamente esa parte de la clase proletaria que ha organizado la victoria. En el curso de dos decenios como en Rusia, y por toda una serie de años, como en Alemania, el Partido Comunista, en su lucha no sólo contra la burguesía sino también contra aquellos «socialistas» que son en realidad los agentes de la burguesía entre los proletarios, ha acogido en sus filas a los militantes más enérgicos, más lúcidos, más adelantados de la clase trabajadora. Sólo la existencia de tal organización compacta de la mejor parte de la clase obrera permitirá superar todas las dificultades que el Partido Comunista deberá salvar después de su victoria. La organización de un nuevo ejército proletario - el Ejército Rojo -,la abolición efectiva del mecanismo estatal burgués y la creación de los primeros lineamentos del aparato estatal proletario, la lucha contra las tendencias corporativas de algunos grupos proletarios, la lucha contra el «localpatriotismo», la apertura de vías nuevas en la creación de una nueva disciplina del trabajo - en todos estos campos la palabra decisiva toca al Partido Comunista, cuyos miembros guían con su ejemplo viviente a las capas más extensas de la clase obrera.
11 - La necesidad de un partido político del proletariado desaparece solamente con la eliminación completa de las clases. Es posible que, en la marcha hacia la victoria definitiva del comunismo, la importancia de las tres formas fundamentales de la organización proletaria contemporánea (partido, soviets, sindicatos de industria) se modifique,y que un único tipo de organización obrera se cristalice poco a poco. Pero el Partido Comunista no se disolverá completamente en la clase obrera sino cuando el comunismo deje de ser el objetivo de la lucha, cuando la clase trabajadora, toda entera, se haya vuelto comunista.
12 - El II° Congreso de la Internacional Comunista debe no sólo afirmar la misión histórica del Partido Comunista, sino también decir al proletariado internacional, por lo menos en sus líneas esenciales, cuál es el partido que necesitamos.
13 - La Internacional Comunista piensa que sobre todo en la época de la dictadura del proletariado, el Partido Comunista debe estar construido sobre la base de una inquebrantable centralización proletaria. Para dirigir eficazmente a la clase obrera en la larga y áspera guerra civil que habrá estallado, el Partido Comunista debe establecer también en sus filas una disciplina severa, militar. La experiencia del Partido Comunista ruso, que por tres años ha guiado con éxito a la clase obrera en la guerra civil, ha mostrado que sin la disciplina más fuerte, sin una centralización completa, sin una plena confianza de camarada de todas las organizaciones del partido en el centro dirigente del partido mismo, la victoria de los trabajadores es imposible.
14 - El Partido Comunista debe basarse sobre el principio del centralismo democrático. La eligibilidad de los órganos superiores del Partido por parte de los inferiores, el carácter absolutamente obligatorio de todas las directivas de los órganos superiores para con los inferiores, y la existencia de un fuerte centro del partido, cuya autoridad, en el intervalo entre los Congresos del mismo, no puede ser contestada por nadie: éstos son los principios esenciales de la centralización democrática.
15 - Toda una serie de Partidos Comunistas en Europa y en América han sido obligados, por el estado de asedio proclamado por la burguesía contra los comunistas, a llevar una existencia ilegal. En tales circunstancias es posible que el principio electivo deba sufrir algunas minoraciones, y que se esté obligado a conferir a los órganos directivos del partido el derecho a cooptar miembros nuevos, como sucedió en Rusia. En estado de asedio, el Partido Comunista no puede evidentemente recurrir al referéndum democrático entre todos sus miembros cada vez que surge una cuestión grave (como propondrían un grupo de comunistas americanos); él mismo, en cambio, tiene que otorgar a su centro dirigente el derecho de tomar, cuando es necesario, medidas importantes y obligatorias para todos los miembros del partido.
16 - La reivindicación de amplia «autonomia» para cada organización local del partido no puede en este momento más que debilitar las filas del Partido Comunista, minar su capacidad de acción y favorecer el desarrollo de inclinaciones anárquicas, pequeño-burguesas y centrífugas.
17 - En los paises en donde el poder está todavía en manos de la burguesía y de la socialdemocracia contrarrevolucionaria, los Partidos Comunistas deben aprender a integrar sistemáticamente la acción legal con la ilegal, y precisamente el trabajo legal debe estar siempre controlado por el partido ilegal. Los grupos parlamentarios comunistas y las fracciones comunistas que actúan en las instituciones, ya sea centrales como locales, del Estado en general, tienen que estar enteramente subordinadas al partido en su conjunto, cualquiera sea la situación, legal o no, del partido en un momento particular. Quien, poseyendo un mandato cualquiera, de una u otra manera, rehusa someterse al partido, debe ser excluido. La prensa legal (diarios, ediciones varias) debe depender en todo y por todo del conjunto del partido y de su comité central. Ninguna concesión es admisible en este campo.
18 - La piedra angular de cada trabajo organizador del Partido Comunista debe ser la creación de núcleos comunistas dondequiera se encuentren proletarios y semiproletarios, aunque su número sea reducido. En cada soviet, en cada sindicato, en cada cooperativa, en cada taller, en cada comité de inquilinos, en cada institución en que aun solamente tres personas apoyen al comunismo, debe ser organizado inmediatamente un núcleo comunista. Sólo la compacidad de la organización comunista da a la vanguardia de la clase obrera la posibilidad de arrastrar tras de sí a la clase trabajadora entera. Todos los grupos comunistas que trabajan en organizaciones apartidarias deben estar absolutamente subordinados al partido en su conjunto, cualquiera sea su accion, legal o ilegal, en un momento particular. Los núcleos comunistas deben ser coordinados de manera rigurosamente jerárquica, según un sistema lo más preciso posible.
19 - El Partido Comunista nace casi por doquier como partido urbano, como partido de los trabajadores de la industria que viven preponderantemente en las ciudades. Para asegurar a la clase obrera la más fácil y rápida victoria posible, es indispensable que el Partido Comunista no sea exclusivamente un partido urbano, sino que adquiera influencia también en el campo. El mismo debe desarrollar su propaganda y su actividad organizadora entre los asalariados agrícolas y los campesinos pobres y medios. El Partido Comunista debe cuidar con esmero la organización de núcleos comunistas en las aldeas.
La organización internacional del proletariado puede ser fuerte sólo si la concepción expuesta arriba acerca de la tarea del Partido Comunista se impone en todos los países en donde viven y luchan comunistas. La Internacional Comunista invita a todos los sindicatos que aceptan los principios de la IIIa Internacional a romper con la Internacional amarilla. La Internacional organizará una sección internacional de aquellos sindicatos rojos que se ponen en el terreno del comunismo. La Internacional Comunista no rechazará la participación de ninguna organización obrera políticamente neutra que quiera llevar a cabo una seria lucha revolucionaria contra la burguesía. Pero la Internacional Comunista no dejará, haciendo esto, de indicar a los proletarios de todo el mundo:
1) que el Partido Comunista es el instrumento esencial para la emancipación del proletariado; por consiguiente, debemos tener en cada país no más grupos o tendencias, sino un Partido Comunista;
2) que en cada país debe haber un solo Partido Comunista.
3) que un Partido Comunista debe fundarse sobre el principio de la centralización más estricta y, en la época de la guerra civil, debe instaurar en su seno una disciplina militar;
4) que dondequiera haya aun sólo diez proletarios o semiproletarios, el Partido Comunista debe contar con un núcleo organizado;
5) que en cada organización apartidaria debe existir un núcleo comunista enteramente subordinado al partido en su conjunto;
6) que mientras defiende inquebrantablemente el programa y la táctica revolucionaria del comunismo, el partido debe siempre estar en ligazón del modo más estricto con las grandes organizaciones obreras, y evitar tanto el sectarismo como la falta de principios.
El partido marxista-leninista

Este pequeño libro está destinado a iniciar a los militantes del Partido, en el amplio y riquísimo acervo de las ideas marxistas-leninistas.
La elección de los temas es simple y efectiva. Se trata de un capítulo del Manual de marxismo-leninismo de Otto V. Kuusinen y de una serie de discursos de Fidel Castro. La selección es buena porque en el capítulo del Manual de marxismo-leninismo se sintetiza la experiencia de los partidos hermanos y se da un esquema general de lo que debe ser y cómo debe actuar un partido marxista-leninista, y en la sucesión de discursos del compañero Fidel se ve desfilar la historia política de nuestros país a través de las palabras en algunos casos autobiográficos, del dirigente de la Revolución.
Las dos cosas están íntimamente ligadas, la teoría general como expresión de las experiencias del Partido Comunista de la Unión Soviética y de los partidos marxista-leninistas de toda la humanidad y la aplicación práctica de estas ideas generales a nuestras especiales características. De las peculiaridades que dan el marco al desarrollo de los acontecimientos sociales en esta región del mundo, no debe inferirse que existan excepciones históricas; simplemente, en el marco general de la teoría, hija de la experiencia, cabe el caso específico de la situación cubana que agrega nuevas experiencias al movimiento obrero del mundo.
El manual nos enseña con meridiana claridad qué es un partido marxista leninista: «personas fundidas por una comunidad de ideas que se agrupan para dar vida a las concepciones marxistas, es decir, para llevar a cabo la misión histórica de la clase obrera.» Explica además cómo un partido no puede vivir aislado de la masa, cómo debe estar en permanente contacto con ella, cómo debe ejercer la crítica y la autocrítica y ser muy severo con sus propios errores; cómo no debe basarse solamente en conceptos negativos de lucha contra algo, sino también en conceptos positivos de lucha por algo, cómo los partidos marxistas no pueden cruzarse de brazos esperando que las condiciones objetivas y subjetivas, formadas a través del complejo mecanismo de la lucha de clases, alcancen todos los requisitos necesarios para que el poder caiga en manos del pueblo como una fruta madura. Enseña el papel dirigente y catalizador de este partido, vanguardia de la clase obrera, dirigente de su clase, que sabe mostrarle el camino el triunfo y acelerar el paso hacia nuevas situaciones sociales. Insiste en que aún en los momentos de reflujo social, es necesario saber retroceder y mantener firmes los cuadros para apoyarse en la próxima ola y avanzar más lejos, hacia el fin fundamental del partido en la primera época revolucionaria, que es la obtención del poder.
Y es lógico que este partido lo sea de clase. Un partido marxista-leninista mal podría ser de otra manera; su misión es buscar el camino más corto para lograr la dictadura del proletariado y sus militantes más valiosos, sus cuadros dirigentes y su táctica salen de la clase obrera.
No puede concebirse que la construcción del socialismo se inicie con un partido de la clase burguesa, con un partido que tuviera entre sus integrantes una buena cantidad de explotadores y éstos fueran encargados de fijar su línea política. Evidentemente, una agrupación de ese tipo sólo puede dirigir la lucha en una etapa de liberación nacional, hasta ciertos niveles y en determinadas circunstancias. En el momento siguiente, la clase revolucionaria se convertiría en reaccionaria y se establecerían nuevas condiciones que obligarán a la aparición del partido marxista-leninista como dirigente de la lucha revolucionaria. Y ya, en América al menos, es prácticamente imposible hablar de movimientos de liberación dirigidos por la burguesía. La Revolución cubana ha polarizado fuerzas; frente al dilema pueblo o imperialismo, las débiles burguesías nacionales eligen el imperialismo y traicionan definitivamente a su país. Se pierde casi totalmente la posibilidad de que en esta parte del mundo se produzca un tránsito pacífico al socialismo.
Si el partido marxista-leninista es capaz de prever las etapas históricas a sobrevenir y es capaz de convertirse en bandera y vanguardia de un pueblo aún antes de haber liquidado la etapa de liberación nacional -tratándose de nuestros países colonizados- entonces ese partido habrá cumplido una doble misión histórica y podrá afrontar las tareas de la construcción del socialismo con más fuerza, con más prestigio entre las masas.
Luego vienen la experiencia cubana; experiencia rica por todo lo que tiene de nuevo, por todo lo que tiene de vigoroso en esta época de desarrollo de la revolución americana y también por lo rico en enseñanzas que son sus errores, analizados y corregidos públicamente, en contacto con las masa y ante el juicio de la opinión pública.
Particularmente importantes son los discursos del compañero Fidel referidos al Partido Unido de la Revolución Socialista y a los métodos de trabajo empleados en las ORI que marcan dos etapas fundamentales de nuestro desarrollo. En la primera se expresa la confusión franca de un revolucionario cabal que ha llegado al pináculo del camino ascendente de la evolución de su pensamiento y proclama sin dudas, ante el mundo, su profesión de marxista-leninista. Pero lo hace, no como una simple afirmación verbal, sino mostrando los rasgos, los hechos más salientes de la evolución del dirigente, de la evolución del movimiento y del Partido hacia una conjugación destinada a integrar el Partido Unido de la Revolución Socialista.
Analizándose a sí mismo, el compañero Fidel reconoce la cantidad de concepciones regresivas que el medio había inculcado en él; cuenta cómo instintivamente fue luchando contra esas concepciones y forjándose en la lucha, cuenta de sus dudas y explica el por qué de esas dudas y cómo se resolvieron.
Es esta etapa el Movimiento 26 de Julio constituía algo nuevo, muy difícil de definir; Fidel Castro, héroe del Moncada, prisionero de Isla de Pinos, entrena un grupo de expedicionarios que tiene como misión alcanzar las costas de Oriente, iniciar el incendio revolucionario de la provincia y separarla del resto de la isla en un primer momento o avanzar inconteniblemente, de acuerdo con las condiciones objetivas, hasta la propia Habana, en una sucesión de victorias más o menos sangrientas.
La realidad golpeó sobre nosotros; no estaban dadas todas las condiciones subjetivas necesarias para que aquel intento cristalizara, no se habían seguido todas las reglas de la guerra revolucionaria que después aprenderíamos con nuestra sangre y la sangre de nuestros hermanos en dos años de dura lucha. Fuimos derrotados y allí comenzó la más importante historia de nuestro movimiento. Allí se mostró su verdadera fuerza, su verdadero mérito histórico; nos dimos cuenta de los errores tácticos cometidos y de que faltaban algunos factores subjetivos importantes; el pueblo tenía conciencia de la necesidad de un cambio, faltaba la certeza de su posibilidad. Crearla era la tarea, y en la Sierra Maestra comienza el largo proceso que sirve de catalizador al movimiento entero de la Isla y que va provocando huracanes ininterrumpidos, incendios revolucionarios ininterrumpidos en todo el territorio.
Se empieza a demostrar con los hechos que el Ejército Revolucionario, con la fe y el entusiasmo del pueblo correctamente encaminados, en condiciones favorables para la lucha, puede ir aumentando su fuerza mediante el adecuado uso de las armas y destruir un día el ejército enemigo. Esa es una gran lección en nuestra historia. Antes de lograr el triunfo, ha ido cambiando la correlación de fuerzas hasta convertirse en inmensamente favorable al movimiento revolucionario; se han creado las condiciones subjetivas necesarias para realizar el cambio y provocado la crisis de poder esencial para el mismo. Se da una nueva experiencia revolucionaria a América, se demuestra cómo las grandes verdades del marxismo-leninismo se cumplen siempre; en este caso, que la misión de los dirigentes y de los partidos es la de crear todas las condiciones necesarias para la toma de poder y no convertirse en nuevos espectadores de la ola revolucionaria que va naciendo en el seno del pueblo.
Al mismo tiempo, al mostrar la necesidad de que los núcleos armados que defienden la soberanía popular están a cubierto de sorpresas, de ataques, de aniquilamientos, indica la importancia de que la lucha armada tenga por escenario los terrenos más favorables a la guerra de guerrillas, es decir, los lugares más accidentados de las zonas rurales. Ese es otro aporte de la Revolución a nuestra lucha de emancipación americana; del campo se va a la ciudad, de menos a mayor, creando el movimiento revolucionario que culmina en La Habana.
En otra parte Fidel expresa claramente: condición esencial del revolucionario es saber interpretar la realidad. Refiriéndose a la huelga de abril, explica cómo no supimos interpretarla en ese momento y por ello sufrimos una catástrofe. ¿Por qué se declara la huelga de abril? Porque había en el seno del movimiento una serie de contradicciones que nosotros llamamos de la Sierra y del Llano y que se hacía patentes a través del análisis de los elementos considerados fundamentales para decidir la luchas armada, los que eran diametralmente diferentes en cada una de las alas.
La Sierra estaba dispuesta a derrotar al ejército cuantas veces fuera necesario, ir ganándole batalla tras batalla, conquistando sus armamentos y llegar algún día a la toma total del poder sobre la base de su Ejército Rebelde. El Llano era partidario de la lucha armada general en todo el país con un epílogo de huelga general revolucionaria que expulsara a la dictadura batistiana y sentara la autoridad de los «civiles» como gobernantes convirtiendo al nuevo ejército «apolítico».
El choque de esta tesis es continuo y no es lo más adecuado para la unidad de mando que se requiere en momentos como éste. La huelga de abril es preparada y decretada por el Llano con la anuencia de la dirección de la Sierra que no se siente capaz de impedirla, aunque tiene serias dudas sobre su resultado y con las expresas reservas del PSP que advierte el peligro a tiempo. Los comandantes revolucionarios van al Llano para ayudarla y así Camilo Cienfuegos, nuestro inolvidable Jefe del Ejército, empieza a hacer sus primeras incursiones en la zona de Bayamo.
Estas contradicciones tiene una raíz más honda que las discrepancias tácticas: el Ejército Rebelde ya es ideológicamente proletario y piensa en función de clase desposeída; el Llano todavía sigue pequeño burgués, con futuros traidores en su dirección y muy influenciado por el medio en que se desenvuelve.
Era una lucha menos por el control interno, en el marco de la gran lucha revolucionaria por el poder. Los recientes acontecimientos de Argelia se explican claramente por analogía con la Revolución cubana: el ala revolucionaria no se deja desplazar del poder y lucha conquistándolo íntegro, el Ejército de Liberación es el representante genuino de la revolución que triunfa.
Los choques se suceden periódicamente y solamente se logra la unidad de mando (todavía no acatada por todos, sin embargo) cuando Fidel es nombrado Primer Ministro, algunos meses después de logrado el triunfo de la Revolución. Hasta ese momento ¿qué habíamos hecho?; habíamos adquirido, como dijera Fidel, el derecho a empezar. Sólo habíamos culminado una etapa que se basaba en la lucha a muerte contra el sistema establecido en Cuba, representado en el dictador Batista, pero el hecho de seguir consecuentemente una línea revolucionaria tendente a mejorar el estado de nuestra sociedad y liberarla lo más posible de todas la trabas económicas, nos llevaba por fuerza a una lucha frontal con el imperialismo.
Para el desarrollo y profundización de nuestra ideología el imperialismo ha sido un factor muy importante; cada golpe que nos daba precisaba una respuesta; cada vez que reaccionaban los yanquis, con su soberbia habitual, tomando alguna medida contra Cuba, nosotros teníamos que tomar la contramedida necesaria y de esta manera iba profundizándose la Revolución.
El Partido Socialista Popular entraba en este frente y los compañeros de vieja militancia revolucionaria y los compañeros que llegaban al poder a través de la luchas en la Sierra empezaban una tarea de fusión. Ya en ese momento Fidel advertía contra algunos peligros del sectarismo y criticaba al que restregara en la nariz de otros los 15 o 20 años de militancia y el sectarismo de las barbas en la Sierra o del tiratiros de la ciudad.
En la época de la lucha armada había un grupo de compañeros que trataban de defender al movimiento del aparente caudillismo del compañero Fidel y cometieron el mismo error, que se repitiera después en la época del sectarismo, de confundir los grandes méritos del dirigente, los grandes méritos del líder de la Revolución y sus innegables dotes de mando, con el individuo cuya única preocupación era asegurarse el apoyo incondicional de los suyos y establecer un sistema de caudillaje. Fue una lucha de principios falsos llevada por un grupo de compañeros, lucha que no terminó siquiera el primer de enero o el momento en que Fidel asumiera el cargo de Primer Ministro, sino mucho después, cuando el ala derecha del 26 de Julio era destrozada. Así cayeron, por oponerse a la voluntad popular, Urrutia, Miró Cardona, Ray, Hubert Matos, David Salvador y tantos otros traidores.
Surge, después de la victoria total contra el ala derecha, la necesidad de estructurar un partido: el Partido Unido de la Revolución, exponente del marxismo leninismo en las condiciones de Cuba.
Debiera ser un organismo ligado a las masas y por cuadros estrictamente seleccionados, de una organización centralizada y elástica a la vez y, para todo ello, confiábamos ciegamente en la autoridad ganada en muchos años de lucha por el Partido Socialista Popular, haciendo dejación casi total de nuestros criterios organizativos. De esta manera se fueron creando una serie de condiciones para que madurara el fruto del sectarismo.
En el proceso de estructuración, el compañero Aníbal Escalante se encargaba de la organización y comenzaba una etapa negra aunque, felizmente, muy corta, de nuestro desarrollo. Se erraba en los métodos de dirección; el Partido perdía sus cualidades esenciales de ligazón a las masas, del ejercicio del centralismo democrático y del espíritu de sacrificio. Recurriendo a veces, a verdaderos malabarismos se colocaban gentes sin experiencia y sin méritos en lugares dirigentes, por el hecho de haberse acomodado a la situación imperante.
Las ORI pierden su función de motor ideológico -y de control de todo el aparato productivo a través de esta función- y pasa a ser un aparato administrativo; en estas condiciones, los llamados de alerta que debían venir de las provincias, explicando la serie de problemas que allí existían, se perdían, porque quienes debían analizar el trabajo de los funcionarios administrativos eran precisamente los dirigentes del núcleo que cumplían una doble función de partido y de administración pública. La etapa de los conceptos equivocados, de las equivocaciones garrafales y de los trasplantes mecánicos ha finalizado, afortunadamente. Las viejas bases en que se fundara este engendro sectario se han roto.
Frente a los interrogantes, la decisión de la Dirección Nacional presidida por Fidel fue volver a las masas, recurrir a las masas, y así se estableció el sistema de consulta de todos los centros de trabajo para la elección de los obreros ejemplares por la masa, la posibilidad de ser seleccionados para integrar los Núcleos del Partido, de un partido íntimamente unido a ellas.
Como parte de los cambios del Partido se reformó el sistema de educación, premiando con ella, no como en momentos pasados, a los amigos, a los «claros», a los «bachilleres del marxismo», sino a los mejores trabajadores, a los hombres que han demostrado con su actitud frente a la Revolución, con su trabajo diario y su entusiasmo y espíritu de sacrificio las superiores dotes de miembro del partido dirigente.
De acuerdo con eso se han cambiado todos los criterios y empieza una nueva época de vigorización del Partido y de los métodos. Se abre ante nosotros un amplio y luminoso camino de construcción socialista en la que al Partido le toca la tarea de conducción. Esa conducción no será la de la orden mecánica y burocrática, la del control estrecho y sectario, la del mandar hacer, la del consejo que debe seguirse en cuanto a expresión verbal y no por constituir un ejemplo vivo, la del privilegio de las ideas o de la historia pasada.
El partido del futuro estará íntimamente unido a las masas y absorberá de ellas las grandes ideas que después se plasmarán en directivas concretas; un partido que aplicará rígidamente su disciplina de acuerdo con el centralismo democrático y, al mismo tiempo, donde existan, permanentes, la discusión, la crítica y la autocrítica abiertas, para mejorar el trabajo continuamente. Será en esta etapa un partido de cuadros, de los mejores, y éstos deberán cumplir su tarea dinámica de estar en contacto con el pueblo, transmitir las experiencias hacia las esferas superiores, transmitir a las masas las directivas concretas y ponerse en marcha al frente de éstas. Primeros en el estudio, primeros en el trabajo, primeros en el entusiasmo revolucionario, primeros en el sacrificio; en todo momento los más buenos, más puros, más humanos que todos los otros, deben ser los cuadros de nuestro partido.
Porque hay que recordar siempre que el marxista no es una máquina automática y fanática dirigida, como un torpedo, mediante un servomecanismo hacia un objetivo determinado. De este problema se ocupa expresamente Fidel en una de sus intervenciones: «¿Quién ha dicho que el marxismo es la renuncia de los sentimientos humanos, al compañerismo, al amor al compañero, al respeto al compañero, a la consideración al compañero? ¿Quién ha dicho que el marxismo es no tener alma, no tener sentimientos? Si precisamente fue el amor al hombre lo que engendró el marxismo, fue el amor al hombre, a la humanidad, el deseo de combatir la desdicha del proletariado, el deseo de combatir la miseria, la injusticia, el calvario y toda la explotación sufrida por el proletariado, lo que hace que de la mente de Carlos Marx surja el marxismo cuando precisamente podía surgir el marxismo, cuando precisamente podía surgir una posibilidad real y más que una posibilidad real, la necesidad histórica de la Revolución social de la cual fue intérprete Carlos Marx. Pero, ¿qué lo hizo ser ese intérprete sino el caudal de sentimientos humanos de hombres como él, como Engels, como Lenin?»
Esta apreciación de Fidel es fundamental para el militante del nuevo partido, recuérdenlo siempre, compañeros, grábenselo en la memoria como su arma más eficaz contra todas las desviaciones. El marxista debe ser el mejor, el más cabal, el más completo de los seres humanos pero, siempre, por sobre todas las cosas, un ser humano; un militante de un partido que vive y vibra en contacto con las masas; un orientador que plasma en directivas concretas los deseos a veces oscuros de la masa; un trabajador incansable que entrega todo a su pueblo; un trabajador sufrido que entrega sus horas de descanso, su tranquilidad personal, su familia o su vida a la Revolución, pero nunca es ajeno al calor del contacto humano.
En el terreno internacional nuestro Partido tendrá deberes importantísimos; como el primer país socialista de América, un ejemplo a seguir por otros países, una experiencia viva para se captada por los demás partidos hermanos; una experiencia viviente, repetida y cambiante, que muestra a la luz del conocimiento público todos sus aciertos y sus errores. En esta forma su ejemplo es más didáctico y no tiene la aspiración de ser elevado solamente ante quienes han hecho profesión de fe del marxismo-leninismo, sino ante las masas populares de América.
La Segunda Declaración de La Habana es una guía para el proletariado, el campesinado y los intelectuales revolucionarios de América; nuestra propia actitud será guía permanente. Debemos ser dignos de ese lugar que tenemos, debemos trabajar todos los días pensando en nuestra América y fortalecer más y más las bases de nuestro estado, su organización económica y su desarrollo político, para poder también, al mismo tiempo que nos superamos internamente, convencer más y más a los pueblos de América de la posibilidad práctica de iniciar el camino del desarrollo socialista, en la etapa actual de correlación de fuerzas internacionales.
Todo esto sin olvidarnos de que nuestra capacidad emocional frente a los desmanes de los agresores y los sufrimientos de los pueblos, no puede estar limitada al marco de América, ni siquiera al marco de América y los países socialistas juntos; debemos practicar el verdadero internacionalismo proletario, recibir como afrenta propia toda agresión, toda afrenta, todo acto que vaya contra la dignidad del hombre, contra su felicidad en cualquier lugar del mundo.
Nosotros, militantes de un partido nuevo, en una nueva región liberada del mundo y en nuevas situaciones, debemos mantener siempre en alto la misma bandera de dignidad humana que alzara nuestro Martí, guía de muchas generaciones, presente hoy con su frescura de siempre en la realidad de Cuba: «Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre.»
Ernesto Che Guevara (*)
(*) [Prólogo al libro El partido marxista-leninista, publicado por la Dirección Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, La Habana, 1963.]
Las lecciones de Honduras

Corre un revelador chiste entre los presidentes latinoamericanos:
- “ ¿Sabes porque no hay golpes de Estado en los Estados Unidos?
- ¡No!
- Porque en los EEUU no hay embajada de EEUU”.
Además, sabemos que los golpes en Estados Unidos se dan a través del asesinato puro y simples de sus presidentes (como en el caso de John Kennedy) o con la ayuda de la Suprema Corte para impedir el recuento de los votos (como en el caso de de Bush).
A pesar de estos y muchos otros precedentes, vemos ahora los líderes del Partido Demócrata indignarse con la falta de recuento de votos en Irán, acusado de ser una tremenda dictadura.
¿Pero cual es la lección de Honduras? Por la primera vez en la historia, los Estados Unidos apoyan la condena de un golpe de Estado en América Latina permitiendo que se realice una condena unánime de un acto de fuerza militar en todas organizaciones internacionales.
¿Esto quiere decir que de esta vez la embajada americana no participó del acto de fuerza? Desgraciadamente no. De manera indiscreta, un diputado de la derecha hondureña reveló públicamente la conspiración que mantenían los golpistas con la embajada de EEUU.
Él lo hizo en la memorable sección de primitivo disfraz democrático en la cual se realizó la “elección” del “sucesor” del presidente Zelaya, que hubiera renunciado según la carta falsa leída por este bisoño “sucesor”, que se olvidó de forjar una carta de renuncia del vice-presidente, a quien cabría suceder al presidente secuestrado. Esta sección fue transmitida por la Radio Globo de Honduras, última a ser silenciada por los “demócratas” del “gobierno provisorio”.
Según este diputado, el embajador de Estados Unidos, que aprobaba la movilización golpista, había estado en contra de realizar el golpe antes de la consulta popular, apodada de “referéndum” por la suprema corte hondureña y por la gran imprenta internacional que busca desesperadamente justificar el golpe.
Sería muy difícil creer que el gobierno de Estados Unidos estuviera ausente de la conspiración en un país que sirvió de base a sus organizaciones militares mercenarias que desestabilizaran el gobierno legítimo de los sandinistas. En este mundo de contra información en el cual vivemos, escuché al locutor de la TV Globo News en Brasil decir que las organizaciones militares de los “contras” hondureños luchaban contra los “guerrilleros” nicaragüenses.
Sabemos todos los altos costos de estas operaciones de guerra de baja intensidad, las cuales pueden servir de modelo de corrupción para las organizaciones de respecto a los derechos humanos y transparencia. El congreso de Estados Unidos se ocupó de revelarnos los detalles tenebrosos de la operación triangular en contra del gobierno sandinista, comandada por el entonces vice-presidente de Estados Unidos, George Bush.
El gobierno de Estados Unidos expandió las operaciones del contrabando de drogas a partir de Colombia a través de los “contra” hondureños, costarricenses y salvadoreños. Sus ganancias servían para financiar sus operaciones y, al mismo tiempo, para comprar armas para el eterno “enemigo” público de EEUU, el gobierno del Irán.
A pesar de sus diferencias, los líderes religiosos iraníes habían acordado con el entonces candidato George Bush prolongar el secuestro de los norteamericanos prisioneros en su embajada en Teherán para desmoralizar a Carter y permitir la victoria electoral de Reagan en cambio de esta ayuda militar secreta.
Inmediatamente surgen las acusaciones de que este tipo de información hace parte de teorías “conspirativas”. Sin embargo, estamos nos refiriendo a los hechos revelados por las investigaciones del congreso de Estados Unidos que, al que todo indica, sí cree en las conspiraciones, exitosas o fracasadas.
Estas conclusiones se refuerzan con los planteamientos de Ramsey Clark y el Obispo Felipe Teixeira de la Diócesis Saint Francis of Assisi, en su mensaje urgente al Presidente de Estados Unidos:
“Tomando en consideración:
1. la cercana colaboración de los militares de Estados Unidos con el ejército hondureño manifestado por el entrenamiento y los ejercicios comunes;
2. el papel de la base militar Soto Cano, ahora bajo el comando del coronel Richard A. Juergens, quien era Director de Operaciones Especiales durante el secuestro en febrero del 2004 del Presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide;
3. que el jefe del Estado Mayor del ejército hondureño general Romeo Vásquez fue entrenado en la Escuela de las Américas de los EEUU;
4. Que el Secretario Adjunto de Estado Thomas A. Shannon Jr. y el Embajador de los EEUU en Honduras, Hugo Llorens estaban plenamente enterados de los conflictos que conducían al golpe militar,
Concluimos que el gobierno de Estados Unidos tiene responsabilidad del golpe y está obligado a exigir que el ejército hondureño regrese al orden constitucional y evite acciones criminales contra el pueblo hondureño.
Por lo tanto insistimos, por de la paz en la región, que el presidente Barack Obama corte inmediatamente toda la ayuda y las relaciones con el ejército de Honduras y suspenda todas las relaciones con el gobierno de Honduras hasta que el Presidente constitucional regrese a su puesto.”
En resumen, el curriculum norte americano en Honduras muestra la dificultad de confiar en sus designios democráticos en la región. Quizás la vuelta de los sandinistas y de los revolucionarios salvadoreños al gobierno después de años de brutal represión en sus países haya enseñado algo a la diplomacia estadounidense, aún vacilante en condenar definitivamente el golpe de Estado hondureño.
La prensa internacional expresa estas vacilaciones al llamar a Zelaya de presidente “depuesto” y al golpista Roberto Micheletti de presidente “interino”; al llamar la consulta no vinculante propuesta por Zelaya para crear un Constituyente de “referéndum” para perpetuarlo en el poder. Cosas que no se escucha sobre el presidente asesino de Colombia que busca el tercer período presidencial, ni se escuchaba sobre las pretensiones reeleccionistas de Fujimori o Menen o Fernando Henrique Cardoso.
Es también revelador de sus motivaciones la ausencia de referencia en la prensa a la falsa carta de renuncia del presidente Zelaya leída en el parlamento para justificar la elección de su sucesor. Es cómico que se afirme que este señor fue elegido por unanimidad cuando no comparecieron a esta sección los diputados gobiernistas amenazados de prisión. Por fin, entre otras insidiosas tergiversaciones, se pretende que hay confronto más o menos igual entre los defensores del golpe armados y los desarmados protestos en contra del mismo.
Todo esto y las declaraciones de la secretaria Hilary Clinton sobre el necesario respecto de las instituciones hondureñas que tienen acuerdos con EEUU nos muestra que hay divergencias dentro del gobierno de los EEUU Con el fantástico apoyo internacional con el cual cuenta el presidente Zelaya, se está buscando obligarlo a una negociación espuria con los golpistas. Hasta hoy la justicia venezolana no acepta definir como un golpe de Estado lo que realizaron sus gorilas locales en 2002. Imagínese lo que van a proponer en Honduras...
Zelaya y el pueblo hondureño tienen muchas dificultades por el frente pero no deben acobardarse delante de ellas. No tiene porque bajar su cabeza frente a los mercenarios y sus jefes, ni frente a los golpistas que son despreciados por toda la humanidad, a pesar de los apoyos abiertos o mismos disfrazados de los grandes medios de comunicación.
Theotonio Dos Santos, Presidente de la Cátedra y Red sobre Economía Mundial y Desarrollo Sostenible de la UNESCO y la UNU. Profesor emérito de la U.F.F.
La experiencia de autogesión del Hotel Bauen. Habitaciones obreras

Ni los militantes más optimistas ni los políticos mejor intencionados que apoyaron la recuperación de empresas a manos de los trabajadores en 2001 imaginaban que, ocho años después, casi todas ellas seguirían funcionando. El prejuicio que explica que para manejar una empresa es necesario un saber especializado ya cruje bajo el peso de la realidad: miles de trabajadores sin experiencia en gestión llevan adelante empresas allí donde fracasaron personas supuestamente preparadas.
Para justificar las excepciones suele explicarse que los trabajadores parten de una inversión ya realizada, que no hay nadie llevándose una parte significativa de la rentabilidad de la empresa cada mes o que no pagan Impuestos a las Ganancias, entre otros argumentos. Pero quien se aproxima a cada caso en particular puede conocer algunos rasgos únicos que explican el éxito donde había fracaso.
Es el caso del Hotel Bauen, donde además de esas variables económicas influye un cambio fundamental en la forma de trabajar: para la gestión actual el objetivo es crecer con el hotel, mientras que los dueños anteriores lo utilizaban para una compleja trama financiera.
“Construyeron el edificio con un préstamo del Estado, del Banade, del que no se pagó ni una cuota. Con esa ganancia, el grupo económico hizo dos hoteles más: uno acá a la vuelta y otro en Brasil. Cambiaron de razón social por lo menos siete veces para licuar deudas”, explica Federico Tonarelli, uno de los encargados de Relaciones Públicas del hotel. Lo que queda claro es que la gestión empresaria anterior no buscaba simplemente una rentabilidad razonable. “Para que te des una idea, el hotel nunca fue registrado como tal; hasta hace poco llegaba una boleta de ABL por habitación. Nosotros lo registramos como hotel”, continúa Tonarelli.
Cuando los trabajadores entraron a Callao 360 en 2003, el edificio llevaba casi un año y medio cerrado. Lo que no había sido saqueado o vendido estaba muy deteriorado. Los trabajadores comenzaron por limpiar un salón que alquilaron para una fiesta de 15 años. Poco a poco, sin llevarse un peso ellos mismos, fueron arreglando otras partes del hotel para generar más ingresos. “Es cierto, hoy hay una autoexplotación para hacerlo crecer. Los retiros son bajos, pero la diferencia es que desde el comienzo ves que las cosas mejoran; no son promesas y nada más. Y generamos más de cien puestos de trabajo”, señala.
Los trabajadores llevan invertidos cerca de 4,5 millones de pesos en el edificio. El año pasado destinaron 800 mil pesos para la estructura de hierro y vidrio, que estaba muy deteriorada. Las asambleas donde se deciden inversiones no son fáciles. Además de las necesidades personales que se podrían satisfacer con ese dinero, existe una gran incertidumbre respecto de la situación legal. “Nos falta seguridad jurídica”, ironiza Tonarelli. Aun así, los trabajadores siguen apostando al negocio que les da de comer: la cooperativa está preparándose para reabrir el piano-bar y el teatro.
“No todos entienden qué es ser socio de una cooperativa. No cambiás de un día para el otro; por eso muchos se fueron”, explica María del Valle, una de las socias que está desde el comienzo. Para aumentar el compromiso y evitar que alguien se sienta sólo un empleado, la diferencia salarial entre socios originales y los nuevos es de 200 pesos. “Los costos mensuales del hotel rondan los 500 mil pesos, retiros incluidos, y en temporada alta, que para nosotros es sobre todo en invierno, podemos llegar a facturar un millón y medio. Pero es muy inestable: con lo de la gripe porcina, por ejemplo, la ocupación hotelera de la ciudad bajó cerca de un 35 por ciento”, indica Tonarelli. Los únicos créditos que recibieron fueron para mejorar el sistema de refrigeración y los han pagado totalmente.
Esteban Magnani * | Suplemento Cash / Página 12
* Autor del libro sobre empresas recuperadas El cambio silencioso y miembro de la Fundación La Base/The Working World, que otorga créditos solidarios a cooperativas.
martes, 7 de julio de 2009
Demasiado tarde
60 personas ya murieron a causa del virus de la gripe A (H1N1) y otras 100 mil personas estarían infectadas. Así, la Argentina ocupa el cuarto lugar en la lista de países con mayor número de casos en el mundo. Pero, ¿podría haberse evitado el avance de la pandemia en nuestro país? Contradicciones y letargo en la toma de decisiones políticas clave en un país semiparalizado por la amenaza del virus.
En la radio no para de sonar la letra de una canción: ``La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer'', eco de una agenda periodística que rebalsa de noticias relacionadas con la gripe porcina, y cuyos titulares son poco alentadores: ``Ya hay en el país 100 mil contagiados por la gripe A``, ``País en emergencia``, ``Gripe A: falta coordinación para combatir la pandemia``.
El primer caso en nuestro país se conoció el 6 de mayo de este año, y desde entonces ya murieron 55 personas, cifra que autoridades del gobierno nacional recién admitieron el sábado 4 pasado. Los pronósticos acerca de qué pasará durante las próximas dos semanas, cuando la curva ascendente de la enfermedad alcance su pico máximo, son poco alentadores: se calcula que 2,5 millones de personas podrían contraer la enfermedad sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Tras semejante panorama, y todavía con el fantasma del dengue sobre sus espaldas, la ex ministra de Salud Graciela Ocaña presentó el lunes 29 de junio su renuncia después de asegurar que jamás ocultaría información sobre la situación, a pesar de que ya era evidente un número de personas infectadas muy superior al que marcaban las cifras oficiales. También hay quienes comentan que ella sí habría advertido sobre la gravedad del escenario y sobre las medidas a implementar, pero que no se tomó la decisión política para atender la emergencia.
El mismo día de la renuncia de Ocaña, y tras conocerse el resultado de las elecciones, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que se reuniría con especialistas para evaluar la situación. Pero, ¿cuáles son los motivos por los qué todavía no lo había hecho?
Mientras tanto, 11 millones de estudiantes pierden tres semanas de clase – formalmente el asueto es de dos semanas, pero en verdad ya hace una semana que las escuelas están prácticamente vacías -, se convocan a médicos jubilados y estudiantes para cubrir guardias de emergencia, la Corte Suprema adelantó la feria judicial, y se decidió otorgar licencias especiales a embarazadas y a personas con problemas oncológicos o inmunodeprimidas, entre otras medidas.
Pero al tiempo que se agotan los barbijos y el alcohol en gel, y como en el reino del revés, el viernes pasado se vendieron 19.500 entradas para ver el partido de Huracán contra Vélez, que se jugó el domingo, y los shoppings permanecen abiertos y afinan el lápiz de las ofertas para evitar la disminución en sus ventas.
¿Qué evolución habría tenido la pandemia en nuestro país si no se hubiera ocultado la propagación del virus durante la campaña y las elecciones legislativas de junio pasado? ¿Qué habría pasado si los 1000 millones que acaban de otorgarse al flamante ministro de Salud Juan Luis Manzur para enfrentar la situación gripal hubieran estado disponibles para prevenir el mal cuando apenas era una amenaza?
Y como ya nos tiene acostumbrados, durante la conferencia de prensa que dio Manzur el 3 de julio, CFK volvió a criticar al periodismo, esta vez por difundir el número de pacientes infectados con el virus, y dijo temer que la información creara pánico y saturara los centros de atención. Pero poco dijo sobre el cachetazo electoral que recibió su partido el domingo 28 de julio. Desde entonces el tema de la gripe, tan eclipsado en tiempos de batalla política, reemplazó cualquier espacio para el análisis y la crítica sobre la gestión kirchnerista.
El saldo de sostener la campaña y las elecciones como si nada sucediera no es menor. Ahora, Argentina ocupa el cuarto lugar en el mundo - y el primer lugar en América Latina - en el ranking de países con mayor número de infectados, después de Canadá, México y Estados Unidos, región donde se generó la enfermedad. Por ello, la situación local generó las críticas de la Organización Panamericana de la Salud, entidad que lamentó que las elecciones ``hayan aplazado la atención de la gripe A``, tal como se advirtió desde Cancún, donde se realizó la Cumbre Mundial contra la pandemia, y anunció que esta semana enviará un equipo de especialistas a nuestro país.
Otra vez, y ésta aderezada con grandes contradicciones, la dirigencia política argentina llegó demasiado tarde.
Flavia Mameli (ARTEMISA)
En la radio no para de sonar la letra de una canción: ``La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer'', eco de una agenda periodística que rebalsa de noticias relacionadas con la gripe porcina, y cuyos titulares son poco alentadores: ``Ya hay en el país 100 mil contagiados por la gripe A``, ``País en emergencia``, ``Gripe A: falta coordinación para combatir la pandemia``.
El primer caso en nuestro país se conoció el 6 de mayo de este año, y desde entonces ya murieron 55 personas, cifra que autoridades del gobierno nacional recién admitieron el sábado 4 pasado. Los pronósticos acerca de qué pasará durante las próximas dos semanas, cuando la curva ascendente de la enfermedad alcance su pico máximo, son poco alentadores: se calcula que 2,5 millones de personas podrían contraer la enfermedad sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Tras semejante panorama, y todavía con el fantasma del dengue sobre sus espaldas, la ex ministra de Salud Graciela Ocaña presentó el lunes 29 de junio su renuncia después de asegurar que jamás ocultaría información sobre la situación, a pesar de que ya era evidente un número de personas infectadas muy superior al que marcaban las cifras oficiales. También hay quienes comentan que ella sí habría advertido sobre la gravedad del escenario y sobre las medidas a implementar, pero que no se tomó la decisión política para atender la emergencia.
El mismo día de la renuncia de Ocaña, y tras conocerse el resultado de las elecciones, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que se reuniría con especialistas para evaluar la situación. Pero, ¿cuáles son los motivos por los qué todavía no lo había hecho?
Mientras tanto, 11 millones de estudiantes pierden tres semanas de clase – formalmente el asueto es de dos semanas, pero en verdad ya hace una semana que las escuelas están prácticamente vacías -, se convocan a médicos jubilados y estudiantes para cubrir guardias de emergencia, la Corte Suprema adelantó la feria judicial, y se decidió otorgar licencias especiales a embarazadas y a personas con problemas oncológicos o inmunodeprimidas, entre otras medidas.
Pero al tiempo que se agotan los barbijos y el alcohol en gel, y como en el reino del revés, el viernes pasado se vendieron 19.500 entradas para ver el partido de Huracán contra Vélez, que se jugó el domingo, y los shoppings permanecen abiertos y afinan el lápiz de las ofertas para evitar la disminución en sus ventas.
¿Qué evolución habría tenido la pandemia en nuestro país si no se hubiera ocultado la propagación del virus durante la campaña y las elecciones legislativas de junio pasado? ¿Qué habría pasado si los 1000 millones que acaban de otorgarse al flamante ministro de Salud Juan Luis Manzur para enfrentar la situación gripal hubieran estado disponibles para prevenir el mal cuando apenas era una amenaza?
Y como ya nos tiene acostumbrados, durante la conferencia de prensa que dio Manzur el 3 de julio, CFK volvió a criticar al periodismo, esta vez por difundir el número de pacientes infectados con el virus, y dijo temer que la información creara pánico y saturara los centros de atención. Pero poco dijo sobre el cachetazo electoral que recibió su partido el domingo 28 de julio. Desde entonces el tema de la gripe, tan eclipsado en tiempos de batalla política, reemplazó cualquier espacio para el análisis y la crítica sobre la gestión kirchnerista.
El saldo de sostener la campaña y las elecciones como si nada sucediera no es menor. Ahora, Argentina ocupa el cuarto lugar en el mundo - y el primer lugar en América Latina - en el ranking de países con mayor número de infectados, después de Canadá, México y Estados Unidos, región donde se generó la enfermedad. Por ello, la situación local generó las críticas de la Organización Panamericana de la Salud, entidad que lamentó que las elecciones ``hayan aplazado la atención de la gripe A``, tal como se advirtió desde Cancún, donde se realizó la Cumbre Mundial contra la pandemia, y anunció que esta semana enviará un equipo de especialistas a nuestro país.
Otra vez, y ésta aderezada con grandes contradicciones, la dirigencia política argentina llegó demasiado tarde.
Flavia Mameli (ARTEMISA)
El pulso hondureño

El nuevo golpismo tiene claros sus objetivos en América Latina: dirigentes preocupados por la injusticia social que deciden consultar a sus pueblos. Como ya no resulta creíble la acusación de comunista, hoy pueden acumularse todos los males en un nuevo marco: populista. Una vez calificado así un Gobierno, con la complicidad de los científicos sociales que se empeñan en estigmatizar los procesos democratizadores surgidos en los últimos años en el continente, se puede sembrar informativamente todo tipo de dudas sobre las que, después, justificar su derrocamiento. No otra cosa ha hecho la oligarquía hondureña (sabrán disculpar vocablo tan añejo, pero no son menos añejas las familias ahí representadas).
Ha quedado claro que el delito del presidente Zelaya no tiene que ver con la consulta sobre la reelección ni con la pretensión de un cambio constitucional. El “oligarca traidor” Zelaya cruzó dos rayas: intentar contar con la población para crear un proyecto participativo que supere la histórica depresión de Honduras e incorporar a este país a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA). Hasta hace poco, buena parte de los expertos latinoamericanistas parecían estar de acuerdo con que la región había alejado estos fantasmas golpistas, pero de pronto empiezan a aparecer nuevas justificaciones que llevan a preguntarse: ¿qué hay detrás de esta operación?
Muy posiblemente haya una sofisticada estrategia de contención política y distorsión ideológica, cuyo principal objetivo es instalar en las diversas esferas públicas nacionales e internacionales el miedo al cambio social y político que puedan promover las mayorías populares. En la coyuntura de crisis internacional, son los gobiernos progresistas latinoamericanos los únicos que pueden liderar un bloque capaz de cuestionar la reforma global propuesta por los gobiernos del norte, quienes dejan el pretendido “cambio de modelo” (que no de sistema) en manos de los creadores y gestores de las múltiples burbujas especulativas.
Las élites del establishment global y sus aliados locales vienen dejando claro que no se puede pretender ir tan lejos. Con una nueva combinación de capitales financieros, políticos, simbólicos y mediáticos trabajando en la lógica think tanks, y contando con la gigante e infatigable capacidad de emisión de las industrias informativas, su primer paso es sembrar en sus latifundios mediáticos algunos monocultivos discursivos para monopolizar el debate público.
En este caso cabe destacar las narraciones acerca del factor de desestabilización que encarnaría Chávez y el eje bolivariano. Un articulista que firma su texto como ex guerrillero y consultor internacional para la resolución de conflictos –un ejemplo en sí mismo de la evolución ideológica deseable por el pensamiento elitista para todo revolucionario– llega a equiparar sin explicación alguna los petrodólares ideológicos del ALBA con los narcodólares criminales. Ocultando que los segundos financian tanto la violencia necesaria para asegurar sus cuotas de mercado criminal como exquisitos shopping center desde los que se sigue regando el imaginario consumista que las élites pretenden ya como un derecho humano fundamental: vivir en una depauperada ciudad del Sur con el lifestyle de Miami que nos vende la ventana catódica. E ignorando que la estrategia de venta de petróleo a precio político promovida por el ALBA –por debajo del mercado internacional y con posibilidad de pago diferido– es a cambio de activar políticas sociales redistribuidoras que sí están promoviendo la inclusión social de importantes sectores sociales antes excluidos. ¿Es ilegítimo disputar por esta vía los Tratados de Libre Comercio impulsados desde los gobiernos neoliberales de Estados Unidos e impuestos con alta corrupción por los gobiernos del continente?
Por supuesto que el “periódico global en español” o los analistas políticos de “reales institutos” no se hacen esta pregunta, por lo que no dudan en apoyar, al menos en un primer momento, los argumentos de los golpistas en Honduras. Alineados con intelectuales neocons, se apoyan las tesis constitucionalistas más reaccionarias –la ley no se puede cambiar aunque se cuente con el apoyo popular necesario–. Los que quieren el cambio son así los responsables de polarizar la vida política y romper la “unidad” de estas naciones democráticas. No se cuestionan los consensos conservadores muñidos en etapas de represión y desarticulación social, ni dinámicas institucionales abiertamente corruptas, ni las vertiginosas desigualdades que no dejan más futuro a las nuevas generaciones de origen popular que la desnuda explotación o la violenta ascensión social en el narcotráfico.
Lamentablemente, vemos cómo estas tesis neoconservadoras cuentan en nuestro país con extraños compañeros de viaje, abiertamente implicados en el entramado de la manipulación política de las transnacionales en América Latina. Su vehemente condena del populismo progresista contrasta con el silencio mantenido sobre regímenes conservadores también calificables de populistas como los de Collor de Mello, Menem, Fujimori, Uribe y también Berlusconi. Tras décadas de sufrir el sambenito de utópicos por parte de estos ejemplares reformistas que nos imponían el modelo neoliberal, toca ahora pedirles que sean realistas y pragmáticos y reconozcan que las reformas necesitan la fuerza del poder para conseguir
reacomodos sociales y políticos. ¿Es posible pensar en reformas incluyentes sin que los poderosos pierdan parte de sus estratosféricos privilegios?
El presidente Zelaya seguirá intentando retornar a su país a pecho descubierto y necesita el apoyo de todos, incluida la socialdemocracia europea, como en tiempos hiciera Olof Palme.
HERIBERTO CAIRO, ARIEL JEREZ, DÉBORA BETRISEY, ROSA DE LA FUENTE, LORENZO FERNÁNDEZ, FERNANDO HARTO, OMAR DE LEÓN, JUAN CARLOS MONEDERO, ANTONIO PALAZUELOS, JOSÉ ÁNGEL SOTILLO Y JOSÉ ANTONIO SANHAJUJA. Profesores del máster de Estudios Contemporáneos de América Latina de la Universidad Complutense de Madrid
lunes, 6 de julio de 2009
SALIÓ PERSPECTIVA DE CLASE N° 21

Pedí, leé, difundí
Perspectiva de Clase nº 21
la prensa escrita del PARTIDO COMUNISTA de los Trabajadores
En los kioskos de Capital Federal
o pedila a prensa@pctargentina.org
ANTE EL AVANCE DE LA DERECHA, HAY OTRO CAMINO QUE CONSTRUIR
- Editorial -pág 3
Además:
PANDEMIA DE LUCRO - pág 2
LOS IDUS DE JUNIO - por Gustavo Robles - pág 3
LA RED DE SOLIDARIDAD ENTRE HOMBRES JUSTOS - por Marta Speroni - pág 7
UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA MASACRE DEL PUENTE PUEYRREDÓN- por Mariana Bosio - pág 5
UN GRITO DE ALIENTO - por José Manuel Witon - pág 4
LA EDUCACIÓN COMO MERCANCÍA. UN FINO INSTRUMENTO DE DOMINACIÓN - por José María Grau - pág 4
QUÉ TAL SI HABLÁS MÁS FUERTE, NO TE ESCUCHO - por Ingrid Storgen - pág 6
EL MUNDO HAY QUE ENFRENTARLO CON IRREVERENCIA Y PROTESTA -por Norton Contreras Robledo -pág 7
NO EN NUESTRO NOMBRE - por Gustavo Robles - pág 8
HASTA SIEMPRE, CAMARADA LUIS JORGE GIMÉNEZ - pág 6
NOTICIAS DE ROSARIO - pág 4
INSPECTORATE, LA SOMBRA DE LA CONTAMINACIÓN EN VILLA DOMÍNICO - PCT Avellaneda - pág 4
LOS ESTUDIANTES DE AVELLANEDA SE ORGANIZAN - Juventud PCT - pág 5
Escuchá:
RADIO PERSPECTIVA DE CLASE
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La designación de Palacios es una provocación de Macri
La Agrupación Por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA) repudia la designación de Jorge Palacios como jefe de la policía metropolitana.
Se trata de una verdadera provocación del gobierno de Macri, pocos días antes de la conmemoración del 15º aniversario de la masacre de nuestros familiares y amigos en la sede de la AMIA.
Tanto Macri como su ministro de Seguridad, elogiaron la trayectoria de este ex policía. Palacios ha recibido medallas que están manchadas de sangre: ex titular de la Unidad de Investigaciones Antiterroristas, está imputado en el encubrimiento de la investigación del crimen de la AMIA, fue mano derecha del ex juez Galeano, es responsable de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 y está vinculado a los secuestradores y asesinos de Axel Blumberg.
Las direcciones de la AMIA y de la DAIA han decidido respaldar a Macri en el nombramiento de Palacios. Conocían esta resolución del jefe de gobierno desde el mes de enero y no se pronunciaron en contra ni entonces ni ahora.
Macri presenta la elección de Palacios y la formación de una policía porteña como parte de su puja con el gobierno nacional. Pero con esta designación no sólo respalda lo peor de la política de los Kirchner, sino que se anticipa a su resultado: el cierre definitivo de la causa AMIA y la exculpación de los responsables políticos, de los materiales y de sus encubridores.
Palacios será una garantía para mantener y profundizar la impunidad en la Ciudad de Buenos Aires.
APEMIA manifestará su repudio con esta designación en el acto que realizaremos junto a organizaciones políticas, sociales, estudiantiles y de derechos humanos el próximo 17 de julio a las 18:00 hs., en la esquina de Pasteur y Corrientes de esta Capital, al cumplirse un nuevo aniversario de la masacre impune de la AMIA.
APEMIA
Se trata de una verdadera provocación del gobierno de Macri, pocos días antes de la conmemoración del 15º aniversario de la masacre de nuestros familiares y amigos en la sede de la AMIA.
Tanto Macri como su ministro de Seguridad, elogiaron la trayectoria de este ex policía. Palacios ha recibido medallas que están manchadas de sangre: ex titular de la Unidad de Investigaciones Antiterroristas, está imputado en el encubrimiento de la investigación del crimen de la AMIA, fue mano derecha del ex juez Galeano, es responsable de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 y está vinculado a los secuestradores y asesinos de Axel Blumberg.
Las direcciones de la AMIA y de la DAIA han decidido respaldar a Macri en el nombramiento de Palacios. Conocían esta resolución del jefe de gobierno desde el mes de enero y no se pronunciaron en contra ni entonces ni ahora.
Macri presenta la elección de Palacios y la formación de una policía porteña como parte de su puja con el gobierno nacional. Pero con esta designación no sólo respalda lo peor de la política de los Kirchner, sino que se anticipa a su resultado: el cierre definitivo de la causa AMIA y la exculpación de los responsables políticos, de los materiales y de sus encubridores.
Palacios será una garantía para mantener y profundizar la impunidad en la Ciudad de Buenos Aires.
APEMIA manifestará su repudio con esta designación en el acto que realizaremos junto a organizaciones políticas, sociales, estudiantiles y de derechos humanos el próximo 17 de julio a las 18:00 hs., en la esquina de Pasteur y Corrientes de esta Capital, al cumplirse un nuevo aniversario de la masacre impune de la AMIA.
APEMIA
Gripe A: Triste record argentino
La OMS anunció que el viernes 3 de julio a las 9.00 GMT se habían registrado 89.921 casos de gripe A y 382 fallecimientos en el mundo.
Según la OMS en Argentina estaban registrados 1587 casos y 26 fallecimientos, lo que ubica a Argentina en el tercer lugar en el número de fallecimientos en el mundo, detrás de Estados Unidos (170) y México (119) y vecino a Canadá con 25 fallecimientos.
La tasa de fallecimientos a nivel mundial en relación al número de casos es entonces del 0,42%.
Argentina, con una tasa del 1,63% cuadruplica la tasa mundial y se ubica en el primer lugar en dicha tasa, delante de México (donde se originó la epidemia) con el 1,1% y muy adelante de Chile con el 0,18%. Otros países: Estados Unidos 0,5% y Canadá 0,3%.
¿Por qué el ministro de salud de Argentina dice que hay 100.000 casos?
¿Para ocultar que, a causa del caos sanitario reinante, Argentina registra de lejos la tasa de fallecimientos más elevada del mundo?.
Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)
Según la OMS en Argentina estaban registrados 1587 casos y 26 fallecimientos, lo que ubica a Argentina en el tercer lugar en el número de fallecimientos en el mundo, detrás de Estados Unidos (170) y México (119) y vecino a Canadá con 25 fallecimientos.
La tasa de fallecimientos a nivel mundial en relación al número de casos es entonces del 0,42%.
Argentina, con una tasa del 1,63% cuadruplica la tasa mundial y se ubica en el primer lugar en dicha tasa, delante de México (donde se originó la epidemia) con el 1,1% y muy adelante de Chile con el 0,18%. Otros países: Estados Unidos 0,5% y Canadá 0,3%.
¿Por qué el ministro de salud de Argentina dice que hay 100.000 casos?
¿Para ocultar que, a causa del caos sanitario reinante, Argentina registra de lejos la tasa de fallecimientos más elevada del mundo?.
Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)
domingo, 5 de julio de 2009
Llamado urgente a la solidaridad con Honduras

Una traidora y cobarde agresión ha ocurrido contra la voluntad soberana de nuestros pueblos al intentar acallar, con la brutalidad de la violencia, la expresión democrática con la que el pueblo hondureño pretendía, en el día de hoy,manifestar su voluntad de iniciar transformaciones históricas en la búsqueda de una sociedad más justa.
El Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue golpeado y secuestrado expulsándolo del país violando, de forma flagrante, la legalidad constitucional hondureña. Se quiere, de tal manera, quebrar la esperanza de un pueblo que las valientes y progresistas acciones de su Presidente habían venido animando.
La Federación Sindical Mundial en las Américas rechaza, de manera contundente,el golpe de Estado en Honduras conducido por fuerzas retrogradas que intentan proteger los intereses de una oligarquía reaccionaria que con apoyo de fuerzas foráneas, en particular de los gobiernos estadounidenses, tanto sufrimiento ha provocadoal pueblo hondureño.
Saludamos la iniciativa del gobierno nicaragüense de convocar a los presidentes centroamericanospara pronunciarse en contra de esta flagrante violación de la democracia.
Exigimos la restitución en su cargo del Presidente legítimo de Honduras.
Reclamamos respeto a la expresión popular que a pesar de los tanques, los helicópteros, las armas, los gases lacrimógenos, las agresiones facistoides,ha insistido en manifestar su voto en la consulta popular convocada.
Llamamos, en nombre de nuestras 100 organizaciones que representamos, a que los sindicatos en las Américas, independientemente de su afiliación, manifiesten su solidaridad más activa con el movimiento sindical y trabajadores hondureños.
Federación Sindical Mundial
La Habana, Junio 28 del 2009
Honduras se convierte en narco-estado

Detrás de su resistencia a todas las presiones internacionales para que devuelva el poder al Presidente legitimo del país, el régimen golpista de Honduras tiene como verdadero objetivo convertirse en la capital del trafico de cocaina del hemisferio, asegura el sitioweb especializado NarcoNews.
En un análisis publicado por su director, Al Giordino, el importante portal que ha publicado en el pasado numerosas informaciones exclusivas sobre el tema del narcotráfico, subraya la importancia de la ruta entre el cultivo sudamericano de coca y America del Norte.
"Los que creen que cuando Estados Unidos cortaran fondos, como seguramente ocurrirá en los próximos días, las sanciones forzaran por el hambre al régimen golpista a rendirse, se olviden que en este mundo asimétrico existente entidades no gubernamentales - es decir el crimen organizado y organizaciones terroristas y narcotraficantes - que buscan un santuario en América Central”.
La conexión histórica entre las redes terroristas de ex- cubanos y el trafico de cocaína está bien documentada, subraya Narconews, al confirmar la vinculación entre terroristas y traficante.
“El "presidente" Micheletti ha dejado claro que su régimen quiere manejar un "estado canalla" (rogue state), fuera de la Carta Democratica de la OEA y de la ley internacional. Está creando entonces un oasis que se revelará irresistible para las grandes organizaciones de narcotráfico como base protegida de operaciones.
Asi el régimen Micheletti “obtendrá los fondos para enfrentar la caída significativa de 2.3 mil millones de dólares causada por las sanciones económicas contra su régimen golpista y más "propinas" adicionales para llenar los bolsillos de todos los que comparten su estructura de poder”.
Subraya Narconews: “Esto abre un nuevo capitulo no solo en la historia gubernamental latinoamericana sino también en la guerra contra la droga”.
“Está claro que cuando el Plan México empezará sus asaltos a lo largo de la frontera USA-Mexico que ciertas organizaciones de traficantes simplemente se mudaran hacia otros espacios geograficos. La única pregunta es: ¿hacia donde? ya está contestada”.
Concluye Al Giordano: “El "gobierno" golpista de Honduras apuesta para convertirse en la capital del trafico de cocaina del hemisferio, el nuevo régimen gansteril”.
En otras informaciones sobre el golpe de estado, NarcoNews revela como EL
General Romeo Vásquez Velásquez quién se apareció está semana al lado de Micheletti y quién dirigió el secuestro y la expulsión del presidente Zelaya ha sido acusado de ser parte de una red de robos de carros en 1993.
El portal exhibe numerosos recortes de prensa que documentan a información.
Así la portada del diario El Heraldo del 2 de febrero de 1993 anuncia que once miembros de la Pandilla de los 13 acaban de estar arrestados.
Entre ellos se encuentren el Coronel Wilfredo Leva Caborrea y el Mayor Romeo Vásquez Velásquez. El ejercito de Honduras tiene un largo histrorial de vinculación con el narcotráfico y el crimen organizado.
Jean Guy Allard en Kaos en la Red
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