NÚMERO 504 - 3 de noviembre de 2008
Sumario:
1. Los Kirchner, la policía y la justicia.
2. Detenciones arbitrarias de menores: todo está como era entonces.
3. La "nueva" policía en la ciudad PRO.
4. Las cárceles de la miseria.
5. Archivo 2008.
6. Próximas Actividades.
LOS KIRCHNER, LA POLICÍA Y LA JUSTICIA
Las ideas dominantes de una época son las ideas de la clase dominante. La idea de seguridad y justicia no queda exenta de este razonamiento, y conceptos tales como delito y delincuente se basan en esas mismas ideas, es decir aquellas que “bajan” desde el poder los grupos empresarios, gobierno y agencias del estado y su infaltable correspondencia con las empresas de medios de comunicación.
Asistimos desde hace un tiempo a un recrudecimiento del tratamiento del tema de la "inseguridad", fundado en hechos reales de gran impacto mediático, pero que deliberadamente ignoran la comprensión de la totalidad, esa que indica que no es ni fenómeno ni flagelo, sino las consecuencias de un sistema que, en medio de una de sus crisis más profundas, infunde el terror como elemento disciplinador, paralizante y desmovilizador.
En este contexto deben interpretarse los discursos del matrimonio K, el juez Lorenzetti y las felicitaciones que éste recibió del ministro Aníbal Fernández, todo absolutamente coincidente con los razonamientos y argumentaciones sostenidas por otros conspicuos representantes de la derecha.
“Los policías detienen y detienen y la justicia libera y libera” dijo ella. “Por mucho que haga la policía actuando bien, la justicia libera, libera. Es hora de que la justicia se ponga los pantalones largos”, repitió él. Rematando, el juez de la corte refirió: “los jueces deben entender que el sistema no debe ser una puerta giratoria” (expresado nada menos que en el coloquio empresarial de IDEA), jurisprudencia por la que recibiera los aplausos del ministro de justicia y seguridad, probablemente el más emblemático representante del discurso oficial.
Que el pensamiento K comulgue con el pensamiento del otrora paladín Blumberg no debe sorprender. Hay que volver pronto a la definición del comienzo para entender que defienden los mismos intereses de clase, es decir, la preeminencia del derecho de propiedad.
En esa defensa, ocultarán que los hechos que parecieran conmoverlos retratan a carta cabal la naturaleza misma del sistema: donde hay desigualdad no hay libertad. Porque donde hay desigualdad hay necesidad del que la provoca de disciplinar sus efectos, y así, a sabiendas que la explotación laboral, la desocupación, la precarización laboral, la flexibilización, instrumentos todos que garantizan la tasa de ganancia mientras sí o sí descomponen socialmente, aparecerá la respuesta “institucional” para encarcelar, revictimizar a los pibes imputándolos por el solo hecho de ser pobres (más del 50% de América Latina es pobre y más del 50% son jóvenes) o desparramar ríos de tinta detrás de la infructuosa búsqueda de sistemas punitivos y penitenciarios que garanticen cierta pátina progresista y garantista.
Y cuando lo “insititucional” no alcanza, aparece la mano mágica de la misma clase dominante que estrecha vínculos con el delito, a través de sus propias agencias (policía, penitenciarios, gendarmes, etc.) y con la deliberada actuación de empresarios que en ocasiones terminan en zanjones.
¿Quién provee armas a los pibes en los barrios? ¿Quién organiza y administra la venta de drogas? ¿Quién libera zonas para que el negocio del delito se realice sin inconvenientes?
No esperemos respuestas francas. Tampoco nos sorprendamos de los que postulan que hay buenos y malos policías, o los que plantean la neutralidad de una justicia que es selectiva y criminalizadora de la pobreza.
Es falso y oportunista el discurso oficial. No hay libertades ni las puertas son giratorias. La superpoblación carcelaria, con un porcentaje cercano al 80% de delitos contra la propiedad, es un índice inequívoco de ello; la composición social de su población también.
El gobierno y los devotos de Blumberg no pueden pensar más allá de la propiedad, lo que revela su único compromiso: hacer girar todo en función de sus intereses, negando que las principales víctimas de la delincuencia de todo tipo son los pobres. Negando que los pobres ven cada vez más amenazada su subsistencia, por efecto de las políticas aseguradoras de beneficios concentradores de riqueza.
No debe extrañarnos que el gobierno y el resto de la derecha convoque a una “cruzada contra el delito”, “mano dura” y “aplicación rigurosa de la ley” como si no hubiera diferencias ni tensiones de clases. Intentan seguir legitimando lo que después se viene en contra de los oprimidos: Un muerto cada 40 horas por efecto de la violencia estatal del gatillo fácil y la tortura. Aquí está la auténtica inseguridad.
Los K le recomiendan a la justicia que se ponga los pantalones largos. Saben bien por qué lo dicen. Ella y él han quedado al desnudo.
DETENCIONES ARBITRARIAS DE MENORES: TODO ESTÁ COMO ERA ENTONCES
Con bastante poco rebote mediático, apenas trascendió que un juez contencioso administrativo de La Plata, Luis F. Arias, hizo lugar a un recurso de habeas corpus preventivo interpuesto por la Defensoría Oficial de Jóvenes con motivo de las detenciones ilegales de que son víctimas cotidianas los menores de 18 años.
El fallo declara inconstitucionales tres clases de detenciones de menores que la policía realiza a diario fuera de la hipótesis de comisión de delitos. Las dos primeras corresponden a las aprehensiones por contravenciones, es decir, por aplicación del Código de Faltas bonaerense, y las detenciones por "averiguación de antecedentes" o "establecimiento de identidad", la clásica AA o Doble A. Hasta ahí, nada sorprendente, ni muy distinto de lo que dice nuestro "Manual del Pequeño Detenido", cuando advierte que, en principio, ningún menor debería ser arrestado por AA o faltas, pero, claro, eso ocurre todos los días.
La tercera clase de detenciones señalada como inconstitucional por el juez Arias debería haber sacudido un poco más el avispero, porque se refiere a la "modalidad no normada llamada entrega de menores". O sea, lisa y llanamente, el fallo reconoce que la policía detiene chicos menores de edad y decide si los entrega a sus padres o a quien sea sin comisión de delito alguno, sin ampararse siquiera en una contravencion o falta, ni con la excusa, tampoco, de la averiguación de antecedentes. O sea, hay un procedimiento policial, no legislado, que se llama "entrega de menores", obviamente, sin intervención judicial.
Es exactamente el mismo procedimiento del viejo Memo 40, aquél que estuvo vigente 26 años en secreto en la ciudad de Buenos Aires, hasta que la causa Bulacio lo sacó a la luz en 1991. Y después el estado dice a la Corte Interamericana que todo lo referente a detenciones de menores cambió desde entonces...
En un típico caso de aparente esquizofrenia judicial, que es, en realidad, prueba de la sistematicidad de la política represiva del estado que ambos integran, el defensor oficial promovió el habeas corpus asegurando que el personal policial "sigue teniendo facultades omnímodas respecto de los menores de edad que no cometieran delitos".
En el fallo, el magistrado lo admite, y ordena al Ministerio de Seguridad de la Provincia a que, de manera inmediata, "instruya a todos los órganos policiales del Departamento Judicial de La Plata para que los funcionarios y/o agentes policiales que allí se desempeñan se abstengan de aprehender o detener a menores de 18 años de
edad, por presuntas infracciones al Decreto-Ley N° 8.031/73, averiguación de identidad (art. 15 de la Ley N° 13.482), y vías de hecho tales como la denominada 'entrega de menor', u otras similares".
El magistrado aclara que "no se trata de limitar el accionar policial preventivo frente a los chicos, sino de adecuarlo a parámetros y estándares racionales de acuerdo a las leyes de la infancia actuales en la provincia, así como la Constitución, Tratados Internacionales y el Fallo de la Corte Interamericana en el Caso Bulacio".
O sea, se da por enterado de que la policía se la pasa deteniendo menores que no han cometido delito alguno, incluso sin usar las facultades de la doble A o las faltas, como si nada hubiera pasado desde la muerte de Walter Bulacio, ni hubiera, desde hace más de cinco años, una condena internacional contra el estado por eso mismo. Más allá de que el fallo sólo es obligatorio en La Plata, tampoco se ha visto al ministro Stornelli salir corriendo a retar a su policía...
Queda así en evidencia la represión y el control social que se ejerce sobre los pibes, y el falso discurso de los que se llenan la boca enjuiciando octagenarios por las detenciones ilegales de los '70 mientras utilizan hoy las mismas prácticas, incluyendo torturas y masacres en cárceles y comisarías.
LA “NUEVA” POLICIA EN LA CIUDAD PRO
Finalmente, desde el 29 de octubre, la policía de la ciudad PRO es una realidad, al menos legislativa. Cuarenta y dos legisladores macristas, kirchneristas, "socialistas” y de otros bloques menores, aprobaron la norma que crea una nueva fuerza de seguridad en la ciudad.
Mauricio Macri hizo campaña con "su preocupación por la inseguridad", ilustrando acerca de las funciones que iba a dar a la nueva policía si el gobierno nacional no le traspasaba el área de seguridad metropolitana de la PFA con presupuesto suficiente.
En lugar de ocuparse de resolver problemas que seguramente son menores para él, como la desnutrición, el estado de las escuelas y hospitales, la marginalidad y la pobreza, va a destinar 200 millones de pesos a lo largo del año 2009, a construir la escuela de policía (30 millones de pesos), a los salarios del personal policial (70 millones) y 100 millones más a "equipamiento y perfeccionamiento".
Ahora bien ¿cuáles serán las funciones de esta nueva fuerza?. Ninguna otra que perseguir faltas y contravenciones, colaborar con la PFA, "controlar" marchas en los espacios públicos y reprimir todo aquello que el gobierno de la ciudad quiera y necesite. Es decir que sólo servirá para reprimir a los trabajadores, a los jubilados, a los estudiantes y a todo sector que luche por reivindicaciones de la clase trabajadora. Investigará comisiones internas, ejecutará tareas de inteligencia, etc.
No puede obviarse quiénes serán sus integrantes. Podrá acceder al entrenamiento ex personal de las fuerzas de seguridad, aún estando procesados por delitos comunes o por hechos represivos, como el caso del ex comisario "El Fino" Palacios, ya anunciado como "asesor" del futuro jefe de policía, procesado en la causa del 20 de diciembre de 2001. Podrán ser parte de la "nueva" policía los "sin gorra", o, si desearan mejorar sus haberes de retiro, el comisario Espósito, asesino de Walter Bulacio, o el comisario Ernesto Weber, otro de los asesinos del 20 de diciembre, quien comandó el grupo de tareas que asesinó a nuestro compañero Carlos "Petete" Almirón.
En fin, 600 agentes, en principio, se volcarán a las calles en 2009, sumándose a la federal, prefectura y gendarmería, para hacer lo que la policía hizo siempre: implemetar el control social sobre la clase trabajadora, en defensa de la clase dominante. Macristas, kirchneristas y todos los que votaron la ley de creación, serán los autores intelectuales de cada fusilamiento de gatillo fácil, de cada detención ilegal y de cada imposición de tortura.
LAS CÁRCELES DE LA MISERIA
Esta semana, sin la trascendencia de las estadísticas, que, bien manipuladas, acompañan al discurso de mano dura con “la Rosada” a la cabeza, se conocieron tres informes sobre la situación carcelaria en el país:
En las cárceles de la provincia de Buenos Aires, tierra de Scioli, durante el primer semestre de este año, la Comisión por la Memoria regional registró 52 reclusos muertos y 4.500 heridos. El 80% de los 26.000 detenidos está sin condena. El 40% será absuelto.
En Río Negro, a raíz de la muerte por tortura de Pablo Torres en el penal n°2 de General Roca, que informáramos en el boletín anterior, la Asociación La Cantora difundió un detalle de los últimos tres años, sobre lo común de las torturas y el gatillo fácil en la provincia, así como las múltiples ejecuciones de menores en el barrio 34 Hectáreas de Bariloche y la sucesión de detenidos que aparecen ahorcados para disimular su muerte por tortura en comisarías y cárceles.
En Corrientes, los internos del pabellón de Menores de la Unidad Penal 6, San Cayetano, dieron cuenta a través de un pedido judicial, de por lo menos un asesinato, torturas, vejámenes y tormentos psicológicos a los que son sometidos por el personal de custodia, especialmente por el Grupo de Traslados ETOP (Equipo de Tareas Operativas Penitenciarias) .
En los tres informes, junto a las cifras, se describieron las torturas físicas, las requisas, los encierros en buzón y los traslados permanentes que el estado aplica a los presos mencionados por organismos gubernamentales como “prácticas de la dictadura” y por otros como un aparato represivo instalado solamente dentro de la cárceles. Lo repetimos como siempre: la represión es una política de estado y hoy el estado tortura con su brazo armado, nacido, crecido y formado en “democracia”.
ARCHIVO 2008
Estamos ya ingresando a la etapa final de la recopilación de datos para la actualización 2008 de nuestro ARCHIVO DE CASOS, que sistematiza toda la información disponible sobre las personas asesinadas por el aparato represivo del estado usando sus diferentes modalidades (gatillo fácil, torturas, muertes en cárceles, desapariciones, etc.). Este año, lo presentaremos, como venimos haciendo, en el marco de una jornada antirrepresiva y acto en Plaza de Mayo, el viernes 12 de diciembre. El acto central comenzará a las 17:00.
Necesitamos, como cada año, el aporte de los compañeros y organizaciones de todo el país, que nos puedan enviar los datos de los casos locales que conozcan, y que generalmente no trascienden en los medios de comunicación. También es importante la actualización de casos de años anteriores, para que cada diciembre nuestro Archivo, que está pensado como una herramienta de denuncia a disposición de todos los que quieran usarlo, sea un poco más completo y preciso.
Toda la información que puedan enviar a correpi@fibertel.com.ar nos sirve, cuanto más completa, mejor. Gracias a todos.
PRÓXIMAS ACTIVIDADES
Sábado 15 de noviembre, a partir de las 12:00, Festival Antirrepresivo en la vereda de la casa de CORREPI, Caffarena nº 84, entre Caboto y Av. Pedro de Mendoza, La Boca. Bandas en vivo, exposición de fotos, radio abierta, números de magia y comidas caseras a precios económicos. Organiza CORREPI.
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En La Plata, escuche Atando Cabos, el programa de radio de CORREPI, los lunes a las 20:00 por Radio Futura, FM 90.5.
Los sábados, a las 18:00, columna de opinión de María del Carmen Verdú en el programa Leña al Fuego, del periodista H. Schiller, por Radio Porteña, AM 1110, www.radiodelaciudad .gov.ar, tel. 5371-4600, Sarmiento 1551, 9° piso. Entrada libre y gratuita.
Visite nuestros espacios de difusión: http://correpidifus ion.blogspot. com/ y http://correpi. lahaine.org
martes, 4 de noviembre de 2008
Las elecciones del 4 de noviembre

Mañana será un día de gran importancia. La opinión mundial estará atenta de lo que en Estados Unidos ocurra con las elecciones. Se trata de la nación más poderosa del planeta. Con menos del 5 por ciento de la población del mundo succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados procedentes del exterior; muchos de ellos, en especial los combustibles y los extraídos de las minas, que no son renovables.
Es el mayor productor y exportador de armas. El complejo militar industrial cuenta, además, con un insaciable mercado en el propio país. Sus fuerzas aéreas y navales se concentran en decenas de bases militares ubicadas en el territorio de otras naciones. Los cohetes estratégicos de Estados Unidos, portadores de cabezas nucleares, pueden alcanzar con total precisión cualquier punto del mundo.
Muchas de las mejores inteligencias del planeta son sustraídas de sus países de origen y puestas al servicio del sistema. Es un imperio parasitario y saqueador.
Como se conoce, la población negra introducida a través de la esclavitud en el territorio de Estados Unidos a lo largo de siglos, es víctima de una fuerte discriminación racial.
Obama, candidato demócrata, es en parte de origen negro, y en él predominan el color oscuro y otros rasgos físicos de dicha raza. Pudo estudiar en un centro de educación superior donde se graduó con notas brillantes. Es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano.
Analizo las elecciones de mañana cuando el mundo sufre una grave crisis financiera, la peor desde los años 30, entre otras muchas que a lo largo de más de tres cuartos de siglo han afectado seriamente la economía de numerosos países.
Los órganos internacionales de prensa, los analistas y comentaristas políticos, emplean parte del tiempo en el tema. Se considera a Obama como el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas. Su compatriota Toni Morrison, Premio Nobel de Literatura del año 1993, la primera de su etnia nacida en Estados Unidos que obtiene ese laureado título, y excelente escritora, lo califica de futuro Presidente y poeta de esa nación.
He observado la lucha entre ambos contendientes. El candidato negro, que tanto asombró al obtener su nominación en la pugna frente a fuertes adversarios, tiene bien articuladas sus ideas y golpea una y otra vez con ellas en la mente de los votantes. No vacila en afirmar que por encima de todo, más que republicanos y demócratas, son estadounidenses, ciudadanos que califica como los más productivos del mundo; que reducirá los impuestos a la clase media, en la que incluye a casi todos; los eliminará a los más pobres, y los elevará a los más ricos. Los ingresos no estarán destinados a salvar a los bancos.
Reitera una y otra vez que los gastos ruinosos de la guerra de Bush en Iraq no deben ser costeados por los contribuyentes norteamericanos. Le pondrá fin y traerá de regreso a los soldados de Estados Unidos. Tal vez tuvo presente que ese país nada tuvo que ver con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ha costado la sangre de miles de soldados de Estados Unidos, muertos o heridos en los combates, y más de un millón de vidas a esa nación musulmana. Fue una guerra de conquista impuesta por el imperio en busca de petróleo.
Ante la crisis financiera desatada y sus consecuencias, a los ciudadanos norteamericanos les preocupa más en estos instantes la economía que la guerra de Iraq. Los atormenta la preocupación por sus puestos de trabajo, la seguridad de los ahorros depositados en los bancos, los fondos de jubilación; el temor de perder el poder adquisitivo de su dinero y las viviendas donde residen con sus familiares. Desean la seguridad de recibir en cualquier circunstancia los servicios médicos adecuados y la garantía del derecho a que sus hijos reciban educación superior.
Obama es desafiante, pienso que ha corrido y correrá crecientes riesgos en el país donde un extremista puede adquirir por ley un arma sofisticada moderna en cualquier esquina como en la primera mitad del siglo XVIII al Oeste del territorio de Estados Unidos. Apoya su sistema y se apoyará en él. La preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama, y mucho menos en la del candidato que, como piloto de guerra, descargó decenas de toneladas de bombas sobre la ciudad de Hanoi, a más de 15 mil kilómetros de Washington, sin remordimiento alguno de conciencia.
Cuando el pasado jueves 30 le escribí a Lula, además de lo que conté en la reflexión del 31 de octubre, le expresé textualmente en mi carta: "El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo. La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo."
"Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud."
Finalmente le añadí: "Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían. A pesar de todo, hay que luchar y crear conciencia sobre esto, gane quien gane esas elecciones."
Cuando esta opinión que sostengo se publique mañana, nadie tendrá ya tiempo para decir que escribí algo que pueda ser utilizado por alguno de los candidatos en favor de su campaña. Debía ser, y he sido, neutral en la contienda electoral. No es "una injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos", como diría el Departamento de Estado, tan respetuoso de la soberanía de los demás países.
Fidel Castro Ruz
Noviembre 3 de 2008
4 y 10 p.m.
Publicado por PANFILOV
lunes, 3 de noviembre de 2008
Guatemala: la política fascista del gobierno de Colom "El Entreguista"
Las formas de acumulación de capital se siguen profundizando en distintas regiones del país, a través de empresas locales y transnacionales mineras, hidroeléctricas, constructoras y productoras de agro combustibles, entre otras. Las empresas buscan controlar los territorios, incluidos sus recursos naturales, su población y sus mercados, para explotar a la clase trabajadora, saquear los recursos naturales, desplazar de manera forzosa a población que para les resulta desechable, etc.
La respuesta de la organización social, las comunidades y pueblos indígenas y no indígenas, ha sido la resistencia y el enfrentamiento, a través de demandas, propuestas y prácticas profundamente democráticas –como las consultas comunitarias- y han combativo con bloqueos y enfrentamiento directo a las fuerzas represivas del Estado cuando éstas han agredido al pueblo para defender los intereses oligárquicos e imperialistas.
Esta resistencia del pueblo guatemalteco y la clase trabajadora, como manifestación de la lucha de clases, enfrenta a la burguesía local y al imperialismo que para asegurar sus intereses están impulsando diversas acciones de manera directa en contra de la protesta y lucha social. De forma directa ejecutan amenazas e intimidaciones, desprestigio y asesinato de líderes, intento de comprar a comunidades y liderazgos locales, etc. De manera indirecta, a través del Estado como su instrumento de clase, están criminalizando la protesta y movilización social, a la cual reprimen, le imponen estados de excepción, la persiguen policial, militar y penalmente, la desalojan de manera violenta y criminal.
En esa misma dirección, el gobierno de Álvaro Colom “El Entreguista”, sigue impulsando y profundizando el injusto modelo económico agro exportador y neoliberal, por un lado, y garantizando los intereses del capital a través de permitir la política intervencionista de los Estados Unidos que mantiene presencia militar y de inteligencia en el país con la justificación hipócrita del narcotráfico. El gobierno de Colom implementa la política estadounidense y oligárquica, consistente en mantener y profundizar la militarización y la represión contrainsurgente que nunca cesaron y que persiguen garantizar los intereses geoestratégicos y económicos del imperio, del capital transnacional y de la burguesía local.
En este marco se entiende no solamente la política fascista que ha impulsado el actual gobierno en contra de la protesta social, manifiesta en represión y estados de excepción en Izabal, San Juan Sacatepéquez y Coatepeque –para citar los casos más ilustrativos- sino también el fortalecimiento de la casta militar a través del aumento de su presupuesto y sus efectivos, a costa del presupuesto de salud, educación y de la seguridad ciudadana que requiere deslindar las tareas de defensa de la soberanía nacional –que obviamente desechan- de la seguridad interna.
Los revolucionarios debemos gestar el aumento y fortalecimiento de la resistencia popular en contra de un sistema económico que reproduce explotación, opresión e injusticia, agudizada por el aumento y profundización de la pobreza generada por la crisis económica que nos afecta directamente y que el gobierno oculta.
Denunciamos desde ya el carácter fascista de la política del gobierno de Colom, que no duda en criminalizar la protesta social y utilizar las fuerzas policiales y militares para controlar la protesta social y defender, de esta manera, los intereses de su clase social: la burguesía, y los intereses del imperialismo norteamericano, al cual sirven.
PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO
Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo
La respuesta de la organización social, las comunidades y pueblos indígenas y no indígenas, ha sido la resistencia y el enfrentamiento, a través de demandas, propuestas y prácticas profundamente democráticas –como las consultas comunitarias- y han combativo con bloqueos y enfrentamiento directo a las fuerzas represivas del Estado cuando éstas han agredido al pueblo para defender los intereses oligárquicos e imperialistas.
Esta resistencia del pueblo guatemalteco y la clase trabajadora, como manifestación de la lucha de clases, enfrenta a la burguesía local y al imperialismo que para asegurar sus intereses están impulsando diversas acciones de manera directa en contra de la protesta y lucha social. De forma directa ejecutan amenazas e intimidaciones, desprestigio y asesinato de líderes, intento de comprar a comunidades y liderazgos locales, etc. De manera indirecta, a través del Estado como su instrumento de clase, están criminalizando la protesta y movilización social, a la cual reprimen, le imponen estados de excepción, la persiguen policial, militar y penalmente, la desalojan de manera violenta y criminal.
En esa misma dirección, el gobierno de Álvaro Colom “El Entreguista”, sigue impulsando y profundizando el injusto modelo económico agro exportador y neoliberal, por un lado, y garantizando los intereses del capital a través de permitir la política intervencionista de los Estados Unidos que mantiene presencia militar y de inteligencia en el país con la justificación hipócrita del narcotráfico. El gobierno de Colom implementa la política estadounidense y oligárquica, consistente en mantener y profundizar la militarización y la represión contrainsurgente que nunca cesaron y que persiguen garantizar los intereses geoestratégicos y económicos del imperio, del capital transnacional y de la burguesía local.
En este marco se entiende no solamente la política fascista que ha impulsado el actual gobierno en contra de la protesta social, manifiesta en represión y estados de excepción en Izabal, San Juan Sacatepéquez y Coatepeque –para citar los casos más ilustrativos- sino también el fortalecimiento de la casta militar a través del aumento de su presupuesto y sus efectivos, a costa del presupuesto de salud, educación y de la seguridad ciudadana que requiere deslindar las tareas de defensa de la soberanía nacional –que obviamente desechan- de la seguridad interna.
Los revolucionarios debemos gestar el aumento y fortalecimiento de la resistencia popular en contra de un sistema económico que reproduce explotación, opresión e injusticia, agudizada por el aumento y profundización de la pobreza generada por la crisis económica que nos afecta directamente y que el gobierno oculta.
Denunciamos desde ya el carácter fascista de la política del gobierno de Colom, que no duda en criminalizar la protesta social y utilizar las fuerzas policiales y militares para controlar la protesta social y defender, de esta manera, los intereses de su clase social: la burguesía, y los intereses del imperialismo norteamericano, al cual sirven.
PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO
Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo
En el Perú los conflictos sociales no cesan
La invocación a la calma por la calma no ha logrado la aceptación de las regiones y sectores en conflicto. El pueblo en lucha persiste en sus exigencias, firmes en que el diálogo y las actas firmadas no sea una burla ni caiga en el descrédito como ha venido ocurriendo en muchos casos. La criminalización de la protesta, las amenazas y el estigma de agitadores a los dirigentes, la represión a la que siempre se apela, no lograrán diluir la ira acumulada en quienes demandan soluciones.
Han sido suficiente escasos días para demostrar que los conflictos sociales no se derivan ni marchan en función de un gabinete recompuesto con una nueva cara como Primer Ministro, tampoco por la realización de una Cumbre Internacional, como la APEC, a la cual asistirá el repudiado presidente del Estados Unidos, George W. Bush.
Las protestas desatadas en Canchis, Sicuani y en varias provincias de la Región Cusco con movilizaciones masivas, bloqueo de carreteras y turbas en desborde, el paro de Moquegua y la reacción de Tacna por el tema de la distribución del canon minero, Chota y Cajabamba en Cajamarca exigiendo infraestructura vial, la marcha hacia Lima anunciada para este mes por los pobladores de la cuenca del río Huaura-Oyón (Región Lima Provincias), cansados de esperar el asfaltado de la carretera Huaura/Río Seco-Sayán-Churín, Oyón-Yanahuanca-Ambo, el reinicio de la huelga nacional indefinida de la Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (FENDUP), la huelga indefinida aprobada por la III Cumbre Amazónica para el 10 de noviembre en las regiones San Martín, Ucayali y Madre de Dios, las acciones de la comunidades campesinas en confrontación con las empresas mineras por la contaminación ambiental, la persistencia de la CGTP para el cambio del modelo y solución a los problemas laborales, diversas luchas regionales y sectoriales. Son algunos ejemplos que la convulsión social no cesa, mientras el gobierno se mueve en el fango de la corrupción.
La protesta de los pueblos y los niveles de violencia como ha ocurrido en los últimos días se incrementa en tanto las raíces de la desigualdad social, la inoperancia y el olvido, así como las políticas de gobierno y de Estado se conserven sin voluntad de un cambio profundo. Situación que se complica por la crisis financiera internacional que empieza a golpear las puertas la economía peruana, a pesar del discurso fantasioso de Alan García minimizando sus efectos.
Sin embargo; tal como lo señalan los documentos preparatorios de la Asamblea Nacional de los Pueblos, resultan insuficientes los avances con la constitución de la Coordinadora Política y Social (CPS).
En el Perú todavía subsiste una gran fragmentación del movimiento social y el proceso unitario está aún concentrado en la dirección de las organizaciones más avanzadas, sin lograr incorporar a todos bajo una sola propuesta programática, una sola estrategia, una sola dirección, un solo plan de acción; es el caso de AIDESEP, organización de comunidades nativas, las Cumbres Amazónicas y la Cumbre de los Pueblos, movimiento agrario e indígena que no logran articularse entre sí ni se allanan a una sólida unidad con la CPS, igual ocurre con el espacio de gobiernos regionales, profesionales, artistas e intelectuales, es decir hay una gama de movimientos representativos que juntos podrían ser parte de la elaboración de una plataforma que sea expresión del gran espectro social del país. En este sentido la Asamblea Nacional de los Pueblos, adquiere singular importancia al proponer constituirse en un espacio de elaboración de propuestas alternativas para el avance en las luchas del pueblo.
A eso hay que agregar que detrás de los movimientos sociales hay una variedad de proyectos políticos de izquierda, que, mientras no asuman un trabajo realmente unitario y de masas será difícil converger finalmente en un solo movimiento político y social. La izquierda, valgan verdades, no amalgama un solo proyecto político, dando la sensación, algunos, que hay que ir al movimiento social para estar presentes y subsistir como grupos. De por medio queda un camino por recorrer buscando solucionar la crisis duradera que aún no logra ser superada totalmente.
Darle fuerza y orientación coherente a esa gama de luchas sociales para acumular fuerzas exige un profundo proceso de renovación, liderazgo político y la unidad más amplia de la izquierda con las fuerzas que luchan por el cambio en confrontación con el modelo neoliberal. Asumir la vocación de ser gobierno y poder para aperturar un proceso que haga realidad los cambios exigidos, es un reto ineludible.
Han sido suficiente escasos días para demostrar que los conflictos sociales no se derivan ni marchan en función de un gabinete recompuesto con una nueva cara como Primer Ministro, tampoco por la realización de una Cumbre Internacional, como la APEC, a la cual asistirá el repudiado presidente del Estados Unidos, George W. Bush.
Las protestas desatadas en Canchis, Sicuani y en varias provincias de la Región Cusco con movilizaciones masivas, bloqueo de carreteras y turbas en desborde, el paro de Moquegua y la reacción de Tacna por el tema de la distribución del canon minero, Chota y Cajabamba en Cajamarca exigiendo infraestructura vial, la marcha hacia Lima anunciada para este mes por los pobladores de la cuenca del río Huaura-Oyón (Región Lima Provincias), cansados de esperar el asfaltado de la carretera Huaura/Río Seco-Sayán-Churín, Oyón-Yanahuanca-Ambo, el reinicio de la huelga nacional indefinida de la Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (FENDUP), la huelga indefinida aprobada por la III Cumbre Amazónica para el 10 de noviembre en las regiones San Martín, Ucayali y Madre de Dios, las acciones de la comunidades campesinas en confrontación con las empresas mineras por la contaminación ambiental, la persistencia de la CGTP para el cambio del modelo y solución a los problemas laborales, diversas luchas regionales y sectoriales. Son algunos ejemplos que la convulsión social no cesa, mientras el gobierno se mueve en el fango de la corrupción.
La protesta de los pueblos y los niveles de violencia como ha ocurrido en los últimos días se incrementa en tanto las raíces de la desigualdad social, la inoperancia y el olvido, así como las políticas de gobierno y de Estado se conserven sin voluntad de un cambio profundo. Situación que se complica por la crisis financiera internacional que empieza a golpear las puertas la economía peruana, a pesar del discurso fantasioso de Alan García minimizando sus efectos.
Sin embargo; tal como lo señalan los documentos preparatorios de la Asamblea Nacional de los Pueblos, resultan insuficientes los avances con la constitución de la Coordinadora Política y Social (CPS).
En el Perú todavía subsiste una gran fragmentación del movimiento social y el proceso unitario está aún concentrado en la dirección de las organizaciones más avanzadas, sin lograr incorporar a todos bajo una sola propuesta programática, una sola estrategia, una sola dirección, un solo plan de acción; es el caso de AIDESEP, organización de comunidades nativas, las Cumbres Amazónicas y la Cumbre de los Pueblos, movimiento agrario e indígena que no logran articularse entre sí ni se allanan a una sólida unidad con la CPS, igual ocurre con el espacio de gobiernos regionales, profesionales, artistas e intelectuales, es decir hay una gama de movimientos representativos que juntos podrían ser parte de la elaboración de una plataforma que sea expresión del gran espectro social del país. En este sentido la Asamblea Nacional de los Pueblos, adquiere singular importancia al proponer constituirse en un espacio de elaboración de propuestas alternativas para el avance en las luchas del pueblo.
A eso hay que agregar que detrás de los movimientos sociales hay una variedad de proyectos políticos de izquierda, que, mientras no asuman un trabajo realmente unitario y de masas será difícil converger finalmente en un solo movimiento político y social. La izquierda, valgan verdades, no amalgama un solo proyecto político, dando la sensación, algunos, que hay que ir al movimiento social para estar presentes y subsistir como grupos. De por medio queda un camino por recorrer buscando solucionar la crisis duradera que aún no logra ser superada totalmente.
Darle fuerza y orientación coherente a esa gama de luchas sociales para acumular fuerzas exige un profundo proceso de renovación, liderazgo político y la unidad más amplia de la izquierda con las fuerzas que luchan por el cambio en confrontación con el modelo neoliberal. Asumir la vocación de ser gobierno y poder para aperturar un proceso que haga realidad los cambios exigidos, es un reto ineludible.
Ocupación marroquí atenta contra derechos fundamentales en Saharaui

Dando a conocer la actual situación que se vive en los territorios ilegalmente ocupados por Marruecos en Saharaui, así como la constante violación a los derechos humanos de la que es víctima la población afectada, el embajador de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Emboirik Ahmed, se reunión con el vicepresidente del Parlamento Latinoamericano (GPV), diputado Carolus Wimmer, en la sede del Organismo.
Con el objetivo de dar a los saharauis la opción a elegir entre la autodeterminación (creación de un Estado independiente), o la prolongación de su anexión a Marruecos, en 1991 la ONU aprobó la creación de la Misión para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
El diplomático Saharaui señaló que tras la destitución de Peter Van Walsum, su Gobierno ha aceptado la designación de Christopher Ross como nuevo representante personal de la ONU en el Sahara Occidental, al contrario de Marruecos, que aún no se ha pronunciado al respecto
A principios de este año finalizó la cuarta ronda de negociaciones sostenida entre Marruecos y el Frente Polisario -representante del pueblo Saharahui-, encuentros iniciados en junio del 2007, que aún no logran resultados concretos.
“A medida que el debate sobre el referéndum avanza, aumenta la represión contra cualquier manifestación independentista del pueblo saharaui”, indicó Wimmer, al respecto enfatizó que recientemente se condenó a 50 personas, algunas sancionadas hasta con 14 años de cárcel, “por el simple hecho de participar en manifestaciones de protesta”.
El vicepresidente Wimmer hizo un llamado de alerta a la solidaridad internacional frente el dramático reclamo de familiares ante la desaparición de 500 civiles y 150 militares saharauis, víctimas de las fuerzas armadas de Marruecos.
Según lo expresado por el parlamentario, mientras que la Republica Árabe Saharaui plantea la independencia, Marruecos sólo quiere permitir una autonomía limitada.“17 años después de aprobado el referéndum por la ONU, todavía no se ha realizado, debido a que los Estados Unidos y Francia, miembros de los 5 países que tienen veto, imponen constantes dificultades y limitaciones a su aplicación”.
“Desde el Parlamento Latinoamericano expresamos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui, se le debe otorgar el derecho de decidir su destino por medio del referéndum”, agregó.
Durante el encuentro se coincidió en la necesidad de ampliar la cobertura mediática en Venezuela sobre la realidad de la lucha del pueblo saharaui, “Una lucha que tradicionalmente Venezuela apoyó, inclusive en la época de la cuarta republica”, finalizó Wimmer.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Un movimiento político a partir de la CTA: ¿Ahora es cuando?

Y finalmente llegó. Tras largo tiempo de idas y vueltas, el viernes y sábado pasados se realizó en la ciudad de San Salvador de Jujuy el primer encuentro nacional "Hacia la Constituyente Social" impulsado por la CTA. El mérito de haber logrado una participación multitudinaria y garantizado la mínima coherencia interna y unidad, no debe impedirnos ver, también, las limitaciones -algunas históricas- que la Central viene arrastrando para concretar el tan ansiado Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación que se encuentra como principal consigna de la convocatoria.
Así fue que este encuentro llega a partir de que los principales referentes de la CTA -hoy diferenciados por la discusión sobre cómo debe vincularse una central obrera con el gobierno- acordaron reducir sus respectivos marcos de alianzas. Hugo Yasky debió resignar la participación de los sectores más afines o permisivos para con el ejecutivo nacional, dejando afuera a la Federación de Tierra y Vivienda de Luis D’Elía, así como al grueso del Frente Transversal Nacional y Popular del ex referente de los estatales, Edgardo De Petri. Por su parte, Víctor de Gennaro debió renunciar a la participación de sus aliados históricos de la Federación Agraria Argentina, hoy alineados con los sectores más dinámicos de la oligarquía pampeana.
El virtual pacto de no agresión fue más allá, e implicó la ausencia total de críticas explícitas al gobierno nacional. Las delegaciones presentes ni siquiera esgrimieron un chiflido en momentos en los que se hacía referencia al gobierno de Cristina Fernández, y hasta De Gennaro, en actitud poco frecuente, reconoció el carácter progresivo de la última medida de los Kirchner, la estatización de las AFJP. A pesar de esta actitud de la dirigencia, las conclusiones salidas del debate de las 20 comisiones en las que se repartieron los participantes, no se privaron de apuntar al oficialismo: reclamando contra el hambre y la pobreza, a favor de la urgente toma de decisiones populares en el plano educativo y de la salud, solicitando la restatización de las empresas privatizadas, y sumando un fuerte reclamo contrario a la minería contaminante y a la enajenación de los recursos naturales.
Uno de los aspectos que cristalizó la Constituyente fue el retorno al protagonismo político de Víctor De Gennaro, luego de largo tiempo recluido en la Secretaría de Relaciones Institucionales de la CTA, mientras la Central corría el riego de alinearse integralmente en el oficialismo en el marco del conflicto entre el gobierno y el campo. La acción de los dirigentes aún referenciados en la Central, y claramente alineados con el Ejecutivo, De Petris y D’Elía, así como el apoyo explícito del Secretario General Yasky, puso en tela de juicio los niveles de autonomía de un actor que tiene entre su principal base social a los trabajadores del Estado.
Y si de bases se trata, otro de los datos que arroja el encuentro jujeño, es que más del 80% de las organizaciones participantes fueron integrantes de la Central de Trabajadores Argentinos, con los gremios docentes y estatales a la cabeza. También resaltó la aparición masiva de la agrupación Tupac Amaru, anfitriona del encuentro, la cual pareciera que le ha disputado y ganado la hegemonía como expresión territorial de la CTA al ya raído aparato de la FTV. Aún así, es innegable que participaron del encuentro una gran cantidad de organizaciones y agrupaciones no orgánicas a la Central, guiadas más por el reconocimiento de la necesidad de construir una herramienta política de liberación, que por el carisma convocante de sus principales figuras. Sería un error que la conducción actual de CTA vea en esta participación su hegemonía en lo que hace a la referencia de los sectores populares organizados, ya que en muchos de estos espacios que apenas "arrimaron su presencia", todavía está latente la actitud siempre a medias tintas que históricamente asumió la Central en los intentos previos por conformar una herramienta política, tal como fue el caso del plenario de Mar Del Plata en junio del 2006, o el Encuentro de Rosario de diciembre del 2004.
Todo lo que quedó afuera
Si la delimitación del kirchnerismo explícito puede asumirse como una virtud de la Constituyente, por izquierda y por abajo están quedando fuera tantas o igual cantidad de experiencias legítimas de construcción popular, que expresan claros cuestionamientos a la sinuosa relación de la Central respecto al gobierno, y prefieren construir, con más modestia pero sin medias tintas, por fuera de esta convocatoria. Estas exigencias provienen tanto de sectores que a partir del conflicto agrario apostaron a sintetizar prácticas -tal es el caso del espacio "Otro Camino para Superar la Crisis"-, así como de las diferentes fuerzas partícipes de la resistencia al neoliberalismo y que han desarrollado política al margen de las estructuras clásicas de organización.
¿Ahora es cuando?
No hace falta ser Carlos Marx para darse cuenta que la actual crisis, política a nivel nacional y económica a nivel global, abre una nueva oportunidad de acción de los sectores populares. No menos cierto es que esta misma situación evidencia de manera brutal la ausencia de un proyecto político de transformación de nuestro pueblo. La afirmación que orienta a la Constituyente Social, “Ahora es Cuando” pareciera realizar una lectura correcta de las oportunidades en este coyuntura. Sin embargo, no está claro cuántas de las principales figuras de la CTA, interpretan que la oportunidad de la coyuntura actual se salda con la presentación de figuras y listas electorales el año próximo. Si bien no hay certezas, queda flotando en el aire si la premura por ponerle fecha a un próximo encuentro nacional, ya definido para mayo del 2009, no responde a esta opción. Grosso error sería confirmar esta hipótesis, ya que la mayor parte de las organizaciones participantes abogan por la construcción de una herramienta que, mientras abra la posibilidad de encabezar las luchas producto de la coyuntura, se proyecte en el mediano plazo como verdadera alternativa transformadora, antes que centrar esfuerzos en un nuevo intento de plataforma electoral.
Prensa De Frente en Jujuy -
Campesinos e Indígenas, luchas y potencialidades en América latina

La crisis alimentaria, el modelo extractivo y de desposesión de bienes naturales en la región, contrasta con la cada vez más firme presencia de movimientos sociales campesinos e indígenas. La irrupción neozapatista a mediados de los `90 en México y la construcción del MST en Brasil, reavivaron en clave antineoliberal potencialidades identitarias.
Los movimientos sociales en Bolivia, Ecuador - donde influyeron profundamente en la llegada de Morales y Correa al poder - Venezuela y Chile, las recientes alzas de lucha en Paraguay y Colombia. Los gobiernos - sean neodesarrolistas, neoliberales, o de horizonte socialista – difieren entre sí, entre otros aspectos mencionables, por la relación establecida desde el estado con las organizaciones indígenas y campesinas y el nivel de enfrentamiento o no de sus politicas con las clases dominantes locales, fundidas en complejos agroindustriales especulativos.
La actual crisis financiera global es transmitida con algo de verdad como la debacle del sistema especulativo financiero. El emblocamiento de los "fondos de inversión" con sectores industriales y agrarios que produjo por ejemplo, el cabalgante aumento de las materias primas durante el último lustro, es la otra parte del cuento. 880 millones de personas en el mundo tienen serias dificultades de acceso a la alimentación. En sudamerica, los gobiernos aplican el modelo extractivo de los bienes naturales casi sin excepción y se diferencian respecto de políticas sociales más o menos benévolas. En un caso y otro, no alcanza. Sin un cambio radical en las lógicas de producción, el "capitalismo humano" es pan para hoy - y solo algunas veces -; hambre para mañana en la proyección. Con la tierra, es decir los alimentos, y los basamentos del sistema productivo puestos en debate, Latinoamérica da noticias de gran vitalidad en sus organizaciones de raíz campesina originaria.
Solo en la última semana medio millón de Bolivianos – en su gran mayoría indígena y campesina – cruzaron a pie el país andino para exigir al parlamento la convocatoria a referendo sobre la nueva Constitución, que estiman como un avance de su propia agenda. En la nueva carta se prohíbe el latifundio por ser "contrarios al interés colectivo y al desarrollo del país". El texto explica que latifundio es "tenencia improductiva de la tierra, la tierra que no cumpla la función económica social, la explotación de la tierra que aplica un sistema de servidumbre, semiesclavitud o esclavitud en la relación laboral o la propiedad que sobrepasa la superficie máxima zonificada establecida en la ley". Entre 5 y 10 mil hectáreas será ese límite.
Por su parte en la siempre agitada Colombia, 20 mil indígenas pusieron en pie la mayor oposición a las políticas neoliberales imperialistas de Álvaro Uribe, a ellos se sumaron trabajadores cañeros y judiciales. La represión del gobierno aumentó la legitimidad alcanzada por las organizaciones convocadas en la Minga Nacional de los Pueblos Indígena, que puso en acento en la oposición al Tratado de Libre Comercio con EEUU y países de Europa. Basado en su fortaleza, el gobierno más militarizado y fascista de la región no parece ser un hueso fácil de roer para los sectores populares del país cafetero. Aun así, las experiencias de Bolivia y Ecuador se recortan esperanzadoras en el horizonte colombiano.
La pasada semana en Paraguay, los campesinos iniciaron ocupaciones de tierras cedidas a empresarios brasileros exigiendo, aún con relaciones de fuerza desfavorables, avances en términos de reforma agraria, marcando a fuego la contradicciones de gobiernos de signo progresista que apañan o al menos no evitan, la profundización del modelo sojero y de agronegocios. La primer reacción del gobierno de Fernando Lugo fue defender la "propiedad privada" de los empresarios brasileños, para cuidar la alianza que lo llevó al poder, en la que hay partidos contrarios a avanzar siquiera en un reparto minimamente más justo de las tierras.
Nada dijo al respecto Lula. La oligarquía brasilera gobierna "en las sombras" manejando el poder político y judicial, una franja del Paraguay. El gobierno del PT está lejos de avanzar contra los intereses de las clases dominates locales y su virtud, como la de muchos gobiernos regionales, es que emparcha más ampliamente las consecuencias de el alza en los niveles de ganancias. Marcando tendencias con juego propio, un día después de que los gobiernos, haciéndose eco de las luchas antineoliberales rechazaran el ALCA en la Cumbre de las Américas, el presidente Lula firmó con George Bush un tratado para la producción de Etanol, del plan hambre cero a usar los alimentos para producir combustibles para las 4x4 norteamericanas. Mientras sigue abriendo desafíos revolucionarios a cada paso, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) sigue denunciando el saqueo y los nulos avances en términos de reforma agraria del gobierno del PT.
Curiosamente en Argentina las políticas agrarias aplicadas por el matrimonio Kirchner desde 2003, revitalizaron no ya a movimientos campesinos o indígenas sino a la históricamente oligárquica y golpista Sociedad Rural, que en alianza con los grupos financieros se lleva la parte del león de los negocios cerealeros, sobre todo a través de los pools de siembra. Fueron esos sectores basados en el poder acumulado los que motorizaron las protestas contra las retenciones móviles a las ganancias extraordinarias, proceso que permitió la aparición de una derecha política institucional. Ni el gobierno no las patronales agrarias pusieron en debate cambios radicales respecto de las políticas agropecuarias, solo se disputó el destino de la renta. Las organizaciones campesinas sin tierra, en Santiago del Estero (MOCASE) y Mendoza (UST) y Formosa (MOCAFOR) denunciaron esta semana persecuciones y detenciones. En Santiago, el mocase vía campesina instaló una "carpa negra" para exigir la libertad de dos de sus integrantes, presos hace 40 días.
Mientras la Vía Campesina volvió a plantear la cuestión de la soberanía alimentaría con protestas coordinadas en numerosos países, con epicentro en 8 estados brasileños y Buenos Aires, en Chile, las comunidades mapuches son fuertemente perseguidas, pero crecen en organización. En Venezuela el Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora, junto a la Coordinadora Simón Bolívar suelen ser voces lúcidamente críticas de apoyo al chavismo. Las posibilidades de avance o retroceso del gobierno ecuatoriano están seriamente relacionadas con el acompañamiento activo o la oposición de los movimientos campesinos e indígenas.
La potencialidades emancipadoras de los movimientos campesinos e índigenas de sudamerica tienen que ver en principio con las propias de la región. Mientras ponen luz sobre el pilar del actual modelo capitalista para la región, sus reivindicaciones tienen la fortaleza de aunar aspectos económicos con tradiciones y modos de organización a contrapelo de la cultura dominante. En la medida en que sus luchas y proyectos se amalgaman y sintetizan con movimientos y expresiones organizadas de las ciudades, la fortaleza política parece ser, a la luz de las últimas experiencias, mucho mayor.
Prensa de Frente
Declaración del Espacio por una Nueva Alternativa Política
Estatización de las AFJP: Avances y cuestiones pendientes
En la década del 90, la privatización del sistema jubilatorio en nuestro país fue uno de los componentes centrales de la política general de destrucción de las conquistas sociales y laborales obtenidas por la clase trabajadora y el pueblo en largos procesos de luchas.
Los sucesivos cambios legislativos promovidos por Cavallo, iniciados con la aprobación del régimen jubilatorio de “capitalización” en 1994, se basaron en dos políticas centrales: por un lado, se incitaba la afiliación masiva a las AFJP (con un modelo similar al adoptado por la dictadura militar de Pinochet en Chile), llegando a impedir el retorno al sistema estatal de reparto de los afiliados, y repartiendo a los llamados “indecisos” (en realidad, miles de trabajadores que no optaron por ninguno de los sistemas) entre las AFJP mejor posicionadas; y por el otro, eliminando la forma histórica de cálculo de la movilidad jubilatoria y su porcentaje (el 82% móvil, calculado en base al salario de un trabajador en actividad en la misma categoría laboral que el trabajador jubilado).
El sistema de jubilación privada tuvo el objetivo explícito de crear un mercado de capitales que se pensaba indispensable para multiplicar la inversión y el empleo pero que en realidad le dio vía libre a los fondos de pensión para desviar esos dineros hacia la especulación financiera y a prestarle al mismo estado a altas tasas de interés.
Este sistema provisional arrasó con el sistema de aporte solidario e impuso la idea, quizá uno de los triunfos ideológicos más resonantes del capital, de que con la capitalización individual cada uno podría salvarse por su propia cuenta, abandonando a su suerte a los demás. A su vez trataba a la jubilación no como un derecho social y ciudadano, sino como una mercancía más, con la que se pudiera comprar y vender acciones y acrecentar los ingresos mediante la especulación financiera a cargo de los administradores de fondos. Este proceso ha sido parte de la intromisión creciente de las finanzas en los bienes más elementales de la vida: mediante las políticas de desregulación y apertura de los mercados, los alimentos, la salud, la vivienda, dependen en gran parte de los vaivenes de las cotizaciones bursátiles y los estados son incapaces de controlarlos.
En la crisis económica internacional actual este imaginario de un paraíso capitalista con jubilados tomando sol en las playas del Caribe ha llegado a su fin. El resultado de los balances de las AFJP aquí, en Chile y muchos otros países es de un franco retroceso y pérdidas netas de capital. Millones de trabajadores hoy encuentran que “su capital” ha desaparecido de su “cuenta” y que ningún fondo privado se hará cargo de las pérdidas.
Hoy, ante la decisión del Gobierno de Cristina Kirchner de reestatizar las AFJP nos encontramos ante la resistencia de los sectores más relevantes del capital financiero, con un importante aporte mediático de los grandes grupos de medios de comunicación. No es para menos: las AFJP se quedan, en conceptos de comisiones y administración de los fondos, con el 30 % de los aportes de los asalariados, 20 veces más, según diversos analistas, de los que gasta el estado en administrar el sistema de reparto, equivalente al 1,6% de los fondos recaudados. Se trata de una gigantesca apropiación de más de 35.000 millones de pesos en los últimos diez años, 12 mil millones de dólares con los que se podrían realizar obras de infraestructura, dinamizar la economía y realizar grandes inversiones productivas que a su vez que generen empleo multipliquen los fondos recaudados.
La resolución del Gobierno se enmarca en la crisis económica y financiera, que nace en el centro de los países capitalistas más desarrollados. El Gobierno toma esta decisión con el objetivo de aumentar la caja de recaudación, resguardar sus reservas, sostener el tipo de cambio y asegurarse los pagos de la deuda externa, sin necesidad de otras formas de financiamiento externo.
Decimos Sí a la propuesta de eliminar el régimen jubilatorio de capitalización y entendemos que constituye un avance para los derechos previsionales y sociales de los trabajadores. La reivindicación de la eliminación del régimen jubilatorio de capitalización impuesto a través de las AFJP se convirtió en un bastión de la lucha contra el modelo neoliberal y se trata de un triunfo de la causa aun cuando la intención haya sido restituir al estado fondos que el gobierno necesitará para acumular reservas y pagar las deudas sin pedir prestado, dado el panorama crítico de la crisis financiera internacional, es decir, gracias a una política de corte fiscal. La reestatización de los fondos previsionales es una causa por la que durante años organizaciones combativas de jubilados y muchos movimientos sociales y sindicales luchamos en un principio (y en contra de muchos de los funcionarios actuales del gobierno). Para consolidar este triunfo, hay que conseguir el efectivo control por parte de los trabajadores/as del destino de los fondos que el ANSES va a tener a su cargo.
Desde sus comienzos, la política previsional del Gobierno de Kirchner, continuada ahora por Cristina Fernández, tuvo dos caras contrapuestas. Por un lado, hubo aumentos de la jubilación mínima (que, sin embargo, hoy está en apenas 690 pesos) y en la incorporación masiva de personas que no podían cumplir con el requisito de los 30 años de aportes comprobados (más de 1.200.000 nuevos jubilados en esas condiciones). Pero al mismo tiempo, los ingresos de los jubilados que habían realizado aportes mayores, y que por lo tanto tenían jubilaciones mejores, no subieron en la misma proporción. Esta política derivó en que el porcentaje de jubilados que cobraban el ingreso mínimo subió de 17% en 2002 a más de 70% en la actualidad.
Se produjo una distribución interna de los ingresos de los jubilados, donde los que tenían mejores ingresos relativos financiaron a quienes tenían menores ingresos. Mientras tanto el aporte de los empresarios disminuyó, pues no se recuperaron los aportes patronales sobre el salario, rebajados en la etapa de Menem y Cavallo. Quiere decir que fueron los bolsillos de los trabajadores los que subvencionaron el ingreso de nuevos beneficiarios y no la contribución patronal. Además, los ingresos de la ANSES se incrementaron notablemente en el último tiempo, pasando de un déficit crónico a un ingreso superávitario, que ha sido utilizado como fondo de reserva para las necesidades financieras del Estado nacional. Este superávit se explica centralmente porque el aumento de las jubilaciones, pensiones y de todo el sistema de asignaciones familiares ha sido notoriamente inferior al aumento general de salarios en los últimos cinco años.
Una parte central de la política previsional y de seguridad social de Néstor y Cristina Kirchner ha sido la negativa a recuperar la forma de cálculo de la movilidad histórica, pese a los miles de juicios de los jubilados y a la postura de la Corte Suprema en este punto. La reciente aprobación de la ley de “movilidad jubilatoria”, que establece un índice basado en la combinación entre el índice general de variación salarial establecido por el Ministerio de Trabajo y el aumento de la recaudación previsional, es una traba para la recuperación del 82% móvil, que sigue siendo la demanda fundamental de los jubilados. En ese sentido, la falta de reconocimiento de la movilidad jubilatoria es funcional a la acumulación de reservas de la política económica del kirchnerismo.
La gran cantidad de trabajadores en “negro”, es decir sin aportes previsionales ni de sistema de salud, y el pago de una parte considerable de los salarios sin aportes (como sumas fijas no remunerativas), es un gravísimo problema, en dos aspectos : en primer lugar, significa que un porcentaje importante de la clase trabajadora (estimado en alrededor del 40% del total de los asalariados) carece de derechos previsionales, de Obra Social y de derechos sindicales; por el otro, implica un problema para sostener cualquier sistema previsional solidario, que debería funcionar con los aportes patronales y de los trabajadores en actividad en su conjunto. El Estado en todos sus niveles es el mayor empleador y pagador en “negro” de nuestra economía. Exigimos el fin de la precarización laboral en el Estado y una nueva normativa laboral que impida y penalice efectivamente la contratación en negro.
Además, corren peligro las cajas de previsión provinciales. La liquidación de las cajas jubilatorias de la etapa de Menem y Cavallo se detuvo ante el comienzo de las sucesivas crisis financieras en los países “en desarrollo” y los trabajadores estatales de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco y otras, no han perdido totalmente sus derechos jubilatorios. Pasada la etapa de mayor inestabilidad, el Gobierno de Kirchner firmó varios convenios de “armonización” con los gobiernos provinciales que busca achicar el déficit crónico de varias provincias y amenaza con desconocer los derechos provisionales de miles de trabajadores.
Para terminar, entendemos que los ingresos previsionales deben destinarse al financiamiento genuino del sistema de seguridad social. Si se respetara el 82% histórico de movilidad jubilatoria, sobre un base de salario promedio de 1.800 pesos para los trabajadores registrados, la jubilación mínima promedia debería estar en el orden de los 1.470 pesos, es decir un aumento de más del 100% en relación a la jubilación mínima actual. Con un retraso similar, encontramos al sistema de asignaciones familiares (hijos, ayuda escolar, matrimonio, nacimiento, etcétera), que además no incluyen a la gran cantidad de trabajadores no registrados (“en negro”) y a los desocupados, que no cobran asignaciones familiares (profundizando de este modo las diferencias sociales al interior de la clase trabajadora).
Los fondos del sistema previsional no deben destinarse ni a pagos de deudas del Estado, ni a cubrir gastos permanentes estatales, ni a compensaciones al capital (subsidios a las empresas de servicios públicos concesionadas, compensaciones a bancos y a las AFJP), sino a generar infraestructura e inversiones productivas.
Aunque hoy la derecha sostenga su discurso en defensa de las AFJP en el peligro de que el gobierno sólo quiera “hacer caja”, no deja de ser cierto que todos los gobiernos la han utilizado para tapar baches fiscales que vaciaron sus arcas. Un sistema previsional superavitario depende de la marcha de la economía y de otros factores, pero también del control efectivo por parte de todos los interesados en que las cajas provisionales no sean saqueadas. Una nueva Ley jubilatoria debe institucionalizar mecanismos de representación, elegidos por voto directo, de representantes de los trabajadores activos y jubilados, que actúen en un control eficiente y con poder real sobre el manejo de los fondos previsionales, además de representaciones de las organizaciones de jubilados, sindicatos y asociaciones de profesionales.
En definitiva, una verdadera recuperación del sistema previsional en nuestro país debe cumplir con los siguientes puntos, que sólo obtendremos en la más amplia unidad de las luchas populares de nuestro país:
1) Recuperar la forma histórica de cálculo de la movilidad jubilatoria, es decir en relación al salario real del trabajador en actividad comparado con el trabajador con el ingreso del trabajador jubilado, y el porcentaje histórico del 82% para la totalidad de los trabajadores de nuestro país. Derogación de la actual Ley de movilidad jubilatoria.
2) Eliminar todas las formas de precarización laboral, como el trabajo en “negro”, los pagos parciales en “negro”, las contrataciones bajo las figuras de locaciones de servicios, las falsas “pasantías”, etcétera, para incrementar los fondos del sistema de seguridad social y otorgar plenos derechos laborales y sindicales a todos los trabajadores. Incorporación de todas las sumas no remunerativas a los salarios básicos.
3) Restituir todos los aportes patronales sobre los salarios, en la etapa de Menem y Cavallo, como forma legítima de incrementar los ingresos del sistema previsional.
4) ANSES bajo control de los trabajadores y jubilados para garantizar que los aportes de los trabajadores y de las patronales sean utilizados centralmente para extender y mejorar el sistema de seguridad social, no como fondos de financiamiento para cubrir las deudas del Estado y de los sectores del capital privado, ni para el pago de la deuda externa y al Club de París, y terminar definitivamente con las pensiones de privilegio. En segunda instancia, debe servir como motor para un desarrollo nacional, a través de un plan de obras públicas, que tome en cuenta las necesidades de las mayorías populares.
Carlos “Perro” Santillán
Luciana Santillán
Corriente del Pueblo
Movimiento Tupac Katari
Movimiento Campesino Jujeño (MOCAJU)
Armando Jaime, MOCEP (Movimiento Campesino Estudiantil y Popular)
Corriente Praxis
Militancia Comunista
Bases Socialistas
Surcos (La Plata)
Colectivo “Rompecabezas”
CIBA (Coordinadora de Inquilinos de Buenos Aires)
En la década del 90, la privatización del sistema jubilatorio en nuestro país fue uno de los componentes centrales de la política general de destrucción de las conquistas sociales y laborales obtenidas por la clase trabajadora y el pueblo en largos procesos de luchas.
Los sucesivos cambios legislativos promovidos por Cavallo, iniciados con la aprobación del régimen jubilatorio de “capitalización” en 1994, se basaron en dos políticas centrales: por un lado, se incitaba la afiliación masiva a las AFJP (con un modelo similar al adoptado por la dictadura militar de Pinochet en Chile), llegando a impedir el retorno al sistema estatal de reparto de los afiliados, y repartiendo a los llamados “indecisos” (en realidad, miles de trabajadores que no optaron por ninguno de los sistemas) entre las AFJP mejor posicionadas; y por el otro, eliminando la forma histórica de cálculo de la movilidad jubilatoria y su porcentaje (el 82% móvil, calculado en base al salario de un trabajador en actividad en la misma categoría laboral que el trabajador jubilado).
El sistema de jubilación privada tuvo el objetivo explícito de crear un mercado de capitales que se pensaba indispensable para multiplicar la inversión y el empleo pero que en realidad le dio vía libre a los fondos de pensión para desviar esos dineros hacia la especulación financiera y a prestarle al mismo estado a altas tasas de interés.
Este sistema provisional arrasó con el sistema de aporte solidario e impuso la idea, quizá uno de los triunfos ideológicos más resonantes del capital, de que con la capitalización individual cada uno podría salvarse por su propia cuenta, abandonando a su suerte a los demás. A su vez trataba a la jubilación no como un derecho social y ciudadano, sino como una mercancía más, con la que se pudiera comprar y vender acciones y acrecentar los ingresos mediante la especulación financiera a cargo de los administradores de fondos. Este proceso ha sido parte de la intromisión creciente de las finanzas en los bienes más elementales de la vida: mediante las políticas de desregulación y apertura de los mercados, los alimentos, la salud, la vivienda, dependen en gran parte de los vaivenes de las cotizaciones bursátiles y los estados son incapaces de controlarlos.
En la crisis económica internacional actual este imaginario de un paraíso capitalista con jubilados tomando sol en las playas del Caribe ha llegado a su fin. El resultado de los balances de las AFJP aquí, en Chile y muchos otros países es de un franco retroceso y pérdidas netas de capital. Millones de trabajadores hoy encuentran que “su capital” ha desaparecido de su “cuenta” y que ningún fondo privado se hará cargo de las pérdidas.
Hoy, ante la decisión del Gobierno de Cristina Kirchner de reestatizar las AFJP nos encontramos ante la resistencia de los sectores más relevantes del capital financiero, con un importante aporte mediático de los grandes grupos de medios de comunicación. No es para menos: las AFJP se quedan, en conceptos de comisiones y administración de los fondos, con el 30 % de los aportes de los asalariados, 20 veces más, según diversos analistas, de los que gasta el estado en administrar el sistema de reparto, equivalente al 1,6% de los fondos recaudados. Se trata de una gigantesca apropiación de más de 35.000 millones de pesos en los últimos diez años, 12 mil millones de dólares con los que se podrían realizar obras de infraestructura, dinamizar la economía y realizar grandes inversiones productivas que a su vez que generen empleo multipliquen los fondos recaudados.
La resolución del Gobierno se enmarca en la crisis económica y financiera, que nace en el centro de los países capitalistas más desarrollados. El Gobierno toma esta decisión con el objetivo de aumentar la caja de recaudación, resguardar sus reservas, sostener el tipo de cambio y asegurarse los pagos de la deuda externa, sin necesidad de otras formas de financiamiento externo.
Decimos Sí a la propuesta de eliminar el régimen jubilatorio de capitalización y entendemos que constituye un avance para los derechos previsionales y sociales de los trabajadores. La reivindicación de la eliminación del régimen jubilatorio de capitalización impuesto a través de las AFJP se convirtió en un bastión de la lucha contra el modelo neoliberal y se trata de un triunfo de la causa aun cuando la intención haya sido restituir al estado fondos que el gobierno necesitará para acumular reservas y pagar las deudas sin pedir prestado, dado el panorama crítico de la crisis financiera internacional, es decir, gracias a una política de corte fiscal. La reestatización de los fondos previsionales es una causa por la que durante años organizaciones combativas de jubilados y muchos movimientos sociales y sindicales luchamos en un principio (y en contra de muchos de los funcionarios actuales del gobierno). Para consolidar este triunfo, hay que conseguir el efectivo control por parte de los trabajadores/as del destino de los fondos que el ANSES va a tener a su cargo.
Desde sus comienzos, la política previsional del Gobierno de Kirchner, continuada ahora por Cristina Fernández, tuvo dos caras contrapuestas. Por un lado, hubo aumentos de la jubilación mínima (que, sin embargo, hoy está en apenas 690 pesos) y en la incorporación masiva de personas que no podían cumplir con el requisito de los 30 años de aportes comprobados (más de 1.200.000 nuevos jubilados en esas condiciones). Pero al mismo tiempo, los ingresos de los jubilados que habían realizado aportes mayores, y que por lo tanto tenían jubilaciones mejores, no subieron en la misma proporción. Esta política derivó en que el porcentaje de jubilados que cobraban el ingreso mínimo subió de 17% en 2002 a más de 70% en la actualidad.
Se produjo una distribución interna de los ingresos de los jubilados, donde los que tenían mejores ingresos relativos financiaron a quienes tenían menores ingresos. Mientras tanto el aporte de los empresarios disminuyó, pues no se recuperaron los aportes patronales sobre el salario, rebajados en la etapa de Menem y Cavallo. Quiere decir que fueron los bolsillos de los trabajadores los que subvencionaron el ingreso de nuevos beneficiarios y no la contribución patronal. Además, los ingresos de la ANSES se incrementaron notablemente en el último tiempo, pasando de un déficit crónico a un ingreso superávitario, que ha sido utilizado como fondo de reserva para las necesidades financieras del Estado nacional. Este superávit se explica centralmente porque el aumento de las jubilaciones, pensiones y de todo el sistema de asignaciones familiares ha sido notoriamente inferior al aumento general de salarios en los últimos cinco años.
Una parte central de la política previsional y de seguridad social de Néstor y Cristina Kirchner ha sido la negativa a recuperar la forma de cálculo de la movilidad histórica, pese a los miles de juicios de los jubilados y a la postura de la Corte Suprema en este punto. La reciente aprobación de la ley de “movilidad jubilatoria”, que establece un índice basado en la combinación entre el índice general de variación salarial establecido por el Ministerio de Trabajo y el aumento de la recaudación previsional, es una traba para la recuperación del 82% móvil, que sigue siendo la demanda fundamental de los jubilados. En ese sentido, la falta de reconocimiento de la movilidad jubilatoria es funcional a la acumulación de reservas de la política económica del kirchnerismo.
La gran cantidad de trabajadores en “negro”, es decir sin aportes previsionales ni de sistema de salud, y el pago de una parte considerable de los salarios sin aportes (como sumas fijas no remunerativas), es un gravísimo problema, en dos aspectos : en primer lugar, significa que un porcentaje importante de la clase trabajadora (estimado en alrededor del 40% del total de los asalariados) carece de derechos previsionales, de Obra Social y de derechos sindicales; por el otro, implica un problema para sostener cualquier sistema previsional solidario, que debería funcionar con los aportes patronales y de los trabajadores en actividad en su conjunto. El Estado en todos sus niveles es el mayor empleador y pagador en “negro” de nuestra economía. Exigimos el fin de la precarización laboral en el Estado y una nueva normativa laboral que impida y penalice efectivamente la contratación en negro.
Además, corren peligro las cajas de previsión provinciales. La liquidación de las cajas jubilatorias de la etapa de Menem y Cavallo se detuvo ante el comienzo de las sucesivas crisis financieras en los países “en desarrollo” y los trabajadores estatales de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco y otras, no han perdido totalmente sus derechos jubilatorios. Pasada la etapa de mayor inestabilidad, el Gobierno de Kirchner firmó varios convenios de “armonización” con los gobiernos provinciales que busca achicar el déficit crónico de varias provincias y amenaza con desconocer los derechos provisionales de miles de trabajadores.
Para terminar, entendemos que los ingresos previsionales deben destinarse al financiamiento genuino del sistema de seguridad social. Si se respetara el 82% histórico de movilidad jubilatoria, sobre un base de salario promedio de 1.800 pesos para los trabajadores registrados, la jubilación mínima promedia debería estar en el orden de los 1.470 pesos, es decir un aumento de más del 100% en relación a la jubilación mínima actual. Con un retraso similar, encontramos al sistema de asignaciones familiares (hijos, ayuda escolar, matrimonio, nacimiento, etcétera), que además no incluyen a la gran cantidad de trabajadores no registrados (“en negro”) y a los desocupados, que no cobran asignaciones familiares (profundizando de este modo las diferencias sociales al interior de la clase trabajadora).
Los fondos del sistema previsional no deben destinarse ni a pagos de deudas del Estado, ni a cubrir gastos permanentes estatales, ni a compensaciones al capital (subsidios a las empresas de servicios públicos concesionadas, compensaciones a bancos y a las AFJP), sino a generar infraestructura e inversiones productivas.
Aunque hoy la derecha sostenga su discurso en defensa de las AFJP en el peligro de que el gobierno sólo quiera “hacer caja”, no deja de ser cierto que todos los gobiernos la han utilizado para tapar baches fiscales que vaciaron sus arcas. Un sistema previsional superavitario depende de la marcha de la economía y de otros factores, pero también del control efectivo por parte de todos los interesados en que las cajas provisionales no sean saqueadas. Una nueva Ley jubilatoria debe institucionalizar mecanismos de representación, elegidos por voto directo, de representantes de los trabajadores activos y jubilados, que actúen en un control eficiente y con poder real sobre el manejo de los fondos previsionales, además de representaciones de las organizaciones de jubilados, sindicatos y asociaciones de profesionales.
En definitiva, una verdadera recuperación del sistema previsional en nuestro país debe cumplir con los siguientes puntos, que sólo obtendremos en la más amplia unidad de las luchas populares de nuestro país:
1) Recuperar la forma histórica de cálculo de la movilidad jubilatoria, es decir en relación al salario real del trabajador en actividad comparado con el trabajador con el ingreso del trabajador jubilado, y el porcentaje histórico del 82% para la totalidad de los trabajadores de nuestro país. Derogación de la actual Ley de movilidad jubilatoria.
2) Eliminar todas las formas de precarización laboral, como el trabajo en “negro”, los pagos parciales en “negro”, las contrataciones bajo las figuras de locaciones de servicios, las falsas “pasantías”, etcétera, para incrementar los fondos del sistema de seguridad social y otorgar plenos derechos laborales y sindicales a todos los trabajadores. Incorporación de todas las sumas no remunerativas a los salarios básicos.
3) Restituir todos los aportes patronales sobre los salarios, en la etapa de Menem y Cavallo, como forma legítima de incrementar los ingresos del sistema previsional.
4) ANSES bajo control de los trabajadores y jubilados para garantizar que los aportes de los trabajadores y de las patronales sean utilizados centralmente para extender y mejorar el sistema de seguridad social, no como fondos de financiamiento para cubrir las deudas del Estado y de los sectores del capital privado, ni para el pago de la deuda externa y al Club de París, y terminar definitivamente con las pensiones de privilegio. En segunda instancia, debe servir como motor para un desarrollo nacional, a través de un plan de obras públicas, que tome en cuenta las necesidades de las mayorías populares.
Carlos “Perro” Santillán
Luciana Santillán
Corriente del Pueblo
Movimiento Tupac Katari
Movimiento Campesino Jujeño (MOCAJU)
Armando Jaime, MOCEP (Movimiento Campesino Estudiantil y Popular)
Corriente Praxis
Militancia Comunista
Bases Socialistas
Surcos (La Plata)
Colectivo “Rompecabezas”
CIBA (Coordinadora de Inquilinos de Buenos Aires)
Elogio de la caída
Cuando leo y escucho sobre la desazón debida a la crisis financiera, no puedo dejar de sonreír. ¡Sí!: miro las imágenes de rostros desencajados y manos crispadas de aquellas mafias de Wall Street, y de sus acólitos y sirvientes nacionales, y no dejo de sonreírme. Pero, con la suspicacia de la vida aprendida tras duros golpes, ‘usted es medio malvado’, me dice, porque ‘esa crisis nos afectará a todos’. ¡Imagine!, ya viene la navidad y parece que será muy triste.
Mmmm, aunque intento entristecerme con su argumento sobre el origen de tan triste tristeza, no puedo dejar de sonreír. Permítame: los seres humanos establecemos muchas formas de relación en sociedad; una de ellas, la económica, nos atraviesa con toda su fuerza material y configura, de múltiples y complejas maneras, nuestras subjetividades: son nuestras formas de ver y estar en el mundo. Usted, afligido pero estimado lector, mantiene, defiende, disfruta, exige maneras de vida económica. La actual crisis capitalista, entonces, se llena y desborda de angustia porque le obliga a mirarla y sentirla como restricción del consumo. El temor que se convierte en congoja y abatimiento es ese: limitar su disfrute del consumo. Gran parte de la propaganda gira en ubicar a los seres humanos como consumidores: más gastos, más compras, significan más felicidad. ¿No me diga que usted piensa en ser feliz de esa manera? En época de crisis: menos compras, menos gastos, significarían menos felicidad, y es también crisis de una subjetividad y una sensibilidad dominadas por la psicología de la tarjeta de crédito… ¿y eso le entristece? ¡No sea tan malvado!
Pero, hay algo más fundamental que sí le afecta. Cuando vive su vida económica, un conjunto de relaciones sociales básicas le atraviesan y condicionan. Usted, como dueño de una capacidad para producir y como ejecutor de la producción, dota de sentido a lo que genera y crea. Pero, dentro del sistema capitalista, ese sentido es arrebatado, alejándolo de su origen, de usted. Cualquier mercancía que le entristece no comprar, ha sido despojada de ese sentido creador y refleja una relación social en permanente crisis. Los aprietos del sistema financiero internacional reviven, entonces, esos conflictos aparentemente superados, pues visibilizan lo que usted y miles de millones más efectivamente producen, aunque la especulación se encargue de inventar valores con cada operación financiera realizada… gigantescos valores inexistentes que se han evaporado.
Si algo me permite sonreír es ese ‘retorno’ a la materialidad, ese ‘regreso’ de la mirada hacia quienes producen aquella materialidad. Aunque, no se confunda: sé que la crisis la pagaremos los países y sectores menos favorecidos. Y el golpe será fuerte. Sin embargo, hemos aterrizado nuevamente desde la esfera especulativa en la esfera productiva. Y esa es la tristeza de Wall Street, que no tiene porqué ser la suya, amigo lector. Hoy, soy sonrisa, pero no aquella nacida de la contemplación de la caída, sino aquella comprometida, de raíz, con esa caída.Siempre.
Marcelo Medrano
Columnista
mmedranoh@hotmail.com
Mmmm, aunque intento entristecerme con su argumento sobre el origen de tan triste tristeza, no puedo dejar de sonreír. Permítame: los seres humanos establecemos muchas formas de relación en sociedad; una de ellas, la económica, nos atraviesa con toda su fuerza material y configura, de múltiples y complejas maneras, nuestras subjetividades: son nuestras formas de ver y estar en el mundo. Usted, afligido pero estimado lector, mantiene, defiende, disfruta, exige maneras de vida económica. La actual crisis capitalista, entonces, se llena y desborda de angustia porque le obliga a mirarla y sentirla como restricción del consumo. El temor que se convierte en congoja y abatimiento es ese: limitar su disfrute del consumo. Gran parte de la propaganda gira en ubicar a los seres humanos como consumidores: más gastos, más compras, significan más felicidad. ¿No me diga que usted piensa en ser feliz de esa manera? En época de crisis: menos compras, menos gastos, significarían menos felicidad, y es también crisis de una subjetividad y una sensibilidad dominadas por la psicología de la tarjeta de crédito… ¿y eso le entristece? ¡No sea tan malvado!
Pero, hay algo más fundamental que sí le afecta. Cuando vive su vida económica, un conjunto de relaciones sociales básicas le atraviesan y condicionan. Usted, como dueño de una capacidad para producir y como ejecutor de la producción, dota de sentido a lo que genera y crea. Pero, dentro del sistema capitalista, ese sentido es arrebatado, alejándolo de su origen, de usted. Cualquier mercancía que le entristece no comprar, ha sido despojada de ese sentido creador y refleja una relación social en permanente crisis. Los aprietos del sistema financiero internacional reviven, entonces, esos conflictos aparentemente superados, pues visibilizan lo que usted y miles de millones más efectivamente producen, aunque la especulación se encargue de inventar valores con cada operación financiera realizada… gigantescos valores inexistentes que se han evaporado.
Si algo me permite sonreír es ese ‘retorno’ a la materialidad, ese ‘regreso’ de la mirada hacia quienes producen aquella materialidad. Aunque, no se confunda: sé que la crisis la pagaremos los países y sectores menos favorecidos. Y el golpe será fuerte. Sin embargo, hemos aterrizado nuevamente desde la esfera especulativa en la esfera productiva. Y esa es la tristeza de Wall Street, que no tiene porqué ser la suya, amigo lector. Hoy, soy sonrisa, pero no aquella nacida de la contemplación de la caída, sino aquella comprometida, de raíz, con esa caída.Siempre.
Marcelo Medrano
Columnista
mmedranoh@hotmail.com
POR PALESTINA
DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD
En el marco del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, un conjunto de personalidades y organizaciones sociales, sindicales, culturales y políticas, nos pronunciamos por la creación del Estado Palestino independiente, por el retorno de los refugiados a sus hogares y tierras, por los plenos derechos políticos, económicos y sociales de todos los hombres y mujeres de Palestina, y por la demolición del Muro del Apartheid que construye Israel en Cisjordania, condenado por la Corte Internacional de la Haya, el 9 de julio del año 2004.
El 29 de noviembre del año 1947, la Asamblea General de la ONU dio aprobación a la resolución sobre la partición de Palestina (Res. 181 (II). Mediante dicha Resolución se dispuso la creación de un Estado israelí y un Estado árabe, con Jerusalén regida por un régimen internacional especial. De los dos Estados previstos, hasta el momento, solamente se ha creado uno: El Estado de Israel.
En el año 1977, Naciones Unidas pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (Res. 32/40 B).
Tradicionalmente, el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino ha constituido una ocasión para que la comunidad mundial centre su atención en el hecho de que la cuestión Palestina aún no se ha resuelto y para que conozca la realidad de un pueblo que todavía no ha logrado ejercer sus más elementales derechos.
En ese sentido, queremos centrar la atención del pueblo argentino sobre la gravísima situación que vive y padece el conjunto de mujeres, hombres y niños Palestinos, producto de la política expansionista de Israel.
Recordar que más de 4 millones de palestinos, aún viven en campamentos de refugiados y en la diáspora y que la población de Gaza y Cisjordania resiste y subsiste a pesar de la falta de los medios más elementales como para llevar una vida digna y en paz.
Nos pronunciamos por el cese de las políticas de agresión y ocupación del Estado israelí y por el reconocimiento de la plena independencia de Palestina, como un aporte a la paz y al fortalecimiento de la autodeterminación de los pueblos del mundo.
Firman: (confirmados hasta el 23 de octubre)
Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD)
Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina (AARSOPAL)
Brigada Jorge Calvo
Centro Cultural Armenio
Centro Cultural La Muralla
Frente Darío Santillán
Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos (FUNLADDHH)
Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)
Madres Línea Fundadora
Militancia Comunista
Movimiento Asambleas del Pueblo
Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho
Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (MOPASSOL)
Movimiento Teresa Rodríguez 12 de Abril
Partido Comunista Revolucionario
Partido Comunista de los Trabajadores
Prensa de Frente
En el marco del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, un conjunto de personalidades y organizaciones sociales, sindicales, culturales y políticas, nos pronunciamos por la creación del Estado Palestino independiente, por el retorno de los refugiados a sus hogares y tierras, por los plenos derechos políticos, económicos y sociales de todos los hombres y mujeres de Palestina, y por la demolición del Muro del Apartheid que construye Israel en Cisjordania, condenado por la Corte Internacional de la Haya, el 9 de julio del año 2004.
El 29 de noviembre del año 1947, la Asamblea General de la ONU dio aprobación a la resolución sobre la partición de Palestina (Res. 181 (II). Mediante dicha Resolución se dispuso la creación de un Estado israelí y un Estado árabe, con Jerusalén regida por un régimen internacional especial. De los dos Estados previstos, hasta el momento, solamente se ha creado uno: El Estado de Israel.
En el año 1977, Naciones Unidas pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (Res. 32/40 B).
Tradicionalmente, el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino ha constituido una ocasión para que la comunidad mundial centre su atención en el hecho de que la cuestión Palestina aún no se ha resuelto y para que conozca la realidad de un pueblo que todavía no ha logrado ejercer sus más elementales derechos.
En ese sentido, queremos centrar la atención del pueblo argentino sobre la gravísima situación que vive y padece el conjunto de mujeres, hombres y niños Palestinos, producto de la política expansionista de Israel.
Recordar que más de 4 millones de palestinos, aún viven en campamentos de refugiados y en la diáspora y que la población de Gaza y Cisjordania resiste y subsiste a pesar de la falta de los medios más elementales como para llevar una vida digna y en paz.
Nos pronunciamos por el cese de las políticas de agresión y ocupación del Estado israelí y por el reconocimiento de la plena independencia de Palestina, como un aporte a la paz y al fortalecimiento de la autodeterminación de los pueblos del mundo.
Firman: (confirmados hasta el 23 de octubre)
Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD)
Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina (AARSOPAL)
Brigada Jorge Calvo
Centro Cultural Armenio
Centro Cultural La Muralla
Frente Darío Santillán
Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos (FUNLADDHH)
Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)
Madres Línea Fundadora
Militancia Comunista
Movimiento Asambleas del Pueblo
Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho
Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (MOPASSOL)
Movimiento Teresa Rodríguez 12 de Abril
Partido Comunista Revolucionario
Partido Comunista de los Trabajadores
Prensa de Frente
Causa ESMA: Presentación de Justicia YA! ante el juez Torres

Reproducimos gacetilla de prensa:
CAUSA ESMA
Luego de 5 años de instrucción de la causa con más pruebas del país:
de los centenares de responsables: 1 asesinado, 4 muertos, 49 procesados,
de los casi 59.000 delitos comprobados, procesamientos por menos de 16.000.
JUICIO A TODOS LOS GENOCIDAS. CONDENA POR TODOS LOS COMPAÑEROS
Víctimas
La tabla que se entregó al juez Torres, elaborada por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, recopila el nombre de 696 compañeros que fueron secuestrados y llevados a la ESMA entre el 26/3/76 y el 18/12/82. En el escrito que la acompaña se agregan otras 20 personas que fueron asesinadas por el Grupo de Tareas fuera de la ESMA y 3 que estuvieron secuestradas allí unos días antes del 24 de marzo de 1976. La información surge de los testimonios que están en la causa brindados por sobrevivientes ante distintos organismos e instancias judiciales. Somos conscientes que este listado no solo no es exhaustivo sino que representa una ínfima proporción del total de víctimas que estuvieron secuestradas en la ESMA, alrededor de 5000 según lo indican numerosos testimonios.
De los 695 compañeros listados en la tabla, 349 se encuentran desaparecidos (50%), 273 liberados (39%), 36 permanecieron en cautiverio y luego fueron asesinados (5%), y de 13 se desconoce el destino (2%); 6 niños fueron secuestrados y posteriormente recuperados por sus familias y 19 nacieron en cautiverio. De estos últimos 7 fueron entregados a su familia o liberados con sus madres, 8 estuvieron apropiados y recuperaron su identidad muchos años más tarde y 4 continúan desaparecidos.
Además, se identifica a 159 víctimas que no están incluidas en el requerimiento que en su momento hizo el fiscal Taiano por lo que por ellas, no hay todavía ningún procesamiento.
Represores
En la tabla se sintetiza la situación procesal de 49 represores, únicos que al día de la fecha se encuentran procesados en alguno de los 10 tramos en los que se ha subdividido la causa ESMA: Donda, Testimonios A, Iglesia Santa Cruz, Walsh, Hechos 1976, Hechos 1977/1978, Hechos 1978 en adelante, Cavallo, Olivera y Otros y Bienes. Se han tomado en cuenta solo los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos ya que los homicidios están contemplados en el escrito y el juez no ha considerado ningún otro como, por ejemplo, reducción a servidumbre. Solo por estos dos delitos y teniendo en cuenta el período de desempeño en la ESMA de cada uno de los procesados, las imputaciones totales deberían ser por 56.590 hechos. Sin embargo, luego de 5 años de instrucción se dictó procesamiento sólo por 15.717 de estos hechos, es decir, por solo el 28% del total.
Más increíble aún, hay 13 víctimas que sí figuran en el requerimiento fiscal y sin embargo ninguno de los 49 represores ha sido procesado por ninguno de los delitos cometidos contra ellas. Por ejemplo, incomprensiblemente el Juez Sergio Torres aún no ha procesado a nadie por el secuestro y posterior desaparición de Dagmar Hagelin, hecho ampliamente documentado desde los inicios de la causa ESMA, en el año 1985.
También es notable el caso del represor Ricardo Miguel Cavallo que ha sido procesado por Torres por el secuestro de 290 víctimas; por tormentos a 134 (distintas de las anteriores) y por ambos delitos cometidos contra otras 4. Obsérvese que Torres supone que Cavallo puede ser responsable de los tormentos pero no del secuestro de una persona (o viceversa). De cualquier manera, la suma de víctimas por las que lo procesó es de 428. En España, el Juez Garzón, contando con menor o igual información, lo procesó por 667, es decir, por 239 víctimas más.
La tabla que se adjunta es idéntica a la entregada al juez salvo que se ha preservado la identidad de los sobrevivientes. El escrito presentado está a disposición de quienes lo soliciten.
PEDIDO DE DETENCION PARA 21 REPRESORES DE LA ARMADA ARGENTINA
Una vez más recae en manos de sobrevivientes, víctimas, querellantes y organizaciones de Derechos Humanos la responsabilidad no asumida por el Estado Argentino de reconocer, identificar y localizar a los genocidas que participaron en el plan de exterminio implementado desde la Escuela de Mecánica de la Armada. En esta oportunidad, por primera vez, se logró la identificación de Oficiales de la Marina largamente buscados y solo conocidos por sus apodos o nombres de guerra.
El tenebroso "Gordo Tomás" dejó de ocultarse en el anonimato y hoy se conoce su plena identidad: Rodolfo Oscar Cionchi.
Desde Vice Almirantes y Capitanes de Navío a simples Cabos Segundos y hasta un civil salen a la luz en esta denuncia producto de largas investigaciones en algunos casos y de los quiebres y confesiones de los propios imputados en otros.
Falta solo detenerlos, indagarlos y llevarlos a juicio. Sin embargo esta denuncia lleva ya 10 días en el juzgado y nada de eso ha sucedido.
Queda demostrada nuevamente la importancia y la participación de Justicia YA! en el desarrollo de los juicios contra la impunidad haciendo posible el avance de los mismos en el correcto sentido de juzgar a TODOS los represores por TODOS nuestros compañeros.
Nómina de los 21 represores: Omar Eyzaguirre, Carlos Alberto Durich, Carlos María Castellvi (Lucas) Hugo Hector Siffredi (Pancho), Oscar García, Luciano Becerra, Guillermo Horacio Pazos, Tomás Aquiles Reydo (Roberto), Carlos Alberto Piccone (Germán), Rodolfo Oscar Cionchi (Gordo Tomás), Luis María Ferrari (Maximiliano), Pedro Carlos Florido (Carlitos), Jorge Alberto González (Rodolfo), Marco Aurelio Benítez (Orlando), Jorge Luis Guarrochena (Raúl), Francisco Armando Di Paola (El Chino), Juan Arturo Alomar (Ariel - Arielito), Daniel Emilio Bullo (César), Roberto Luis Alemanno (Víctor), Héctor Américo Cesari (Tano), Carlos Alberto Bengoechea (Vasco).
JUSTICIA YA! en Buenos Aires.
Espacio abierto de coordinación de estrategias jurídico-políticas para impulsar las causas contra los genocidas integrado por: Asociación Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos; Abogados Laboralistas de Izquierda (ALI); Asociación de Profesionales en Lucha (APEL); Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADHU); Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comisión de Homenaje a los Desaparecidos y Mártires Populares; Comité de Acción Jurídica (CAJ); Comité de Defensa de la Etica, la Salud y los Derechos Humanos (CODESEDH); Comisión de DDHH de Uruguayos en Argentina; Comisión de DDHH del Partido Comunista; Comisión por los DDHH de Trenque Lauquen; Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI); Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. Regional Oeste; Instituto de Relaciones Ecuménicas; Liberpueblo; Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); Vecinos de San Cristóbal contra la Impunidad.
Correo: justiciaya2004@yahoo.com.ar
sábado, 1 de noviembre de 2008
NI UN SOLO PESO DE LAS JUBILACIONES AL PAGO DE LA DEUDA

EL SISTEMA PREVISIONAL VOLVIÓ AL ESTADO,DE DONDE NUNCA DEBIERON SACARLO. PERO OJO: NO HAY QUE PONER OTRO ZORRO A CUIDAR LAS GALLINAS
Ante la decisión del gobierno de volver a estatizar el sistema de jubilaciones, nos encontramos ante una situación muy compleja, que no permite respuestas simples o lineales, exigiendo a la vez un claro y preciso enfoque de clase, es decir, desde el punto de vista de la defensa de los intereses de los trabajadores.
Partiendo de dicho enfoque, no podemos coincidir nunca con que el dinero destinado a la jubilación de los trabajadores, los manejen los piratas de las AFJP, en realidad de los bancos que en el 2001 se quedaron con los ahorros de la gente, fríos especuladores que como aves de rapiña, solo les interesa apropiarse de los mayores márgenes de ganancia posibles. Es decir, creemos que el sistema previsional debe estar en manos del Estado. Nos opusimos a su privatización en los '90, y luchamos por su reestatización hasta el presente.
Pero al pasar a éste Estado, administrado por quienes está… ¿en qué manos quedan tan enormes recursos? Indudablemente, en manos de las grandes corporaciones económicas internacionales y locales, quienes son el poder real en un país capitalista dependiente como el nuestro, presidido políticamente por un gobierno títere que utilizará esos dineros para, como hasta ahora, seguir subsidiando a empresas y cumplir con los pagos de la ilegitima e inexistente deuda externa, bien llamada “deuda eterna”.
Es una demostración evidente de los intereses que defiende el kirchnerismo, la política que ha seguido hacia los trabajadores, como cuando acaban de fijarle un salario mínimo de miseria de $1200.-, en acuerdo con la burocracia sindical y el empresariado, que se ha asegurado así mano de obra barata.
Al mismo tiempo, se han burlado cruelmente de los jubilados, al pactar un aumento de sus asignaciones recién para marzo del año próximo y en un porcentaje establecido por las mentirosas cifras del INDEC. Tengamos en cuenta que aproximadamente el 70% de los jubilados gana la limosna mínima de $690.-. Y ni que hablar de las asignaciones a las familias de desocupados, que están congeladas desde hace años en $150.-. Sufrimos por todo ello, un real genocidio, porque se nos mueren 11.000 niños por año, por desnutrición o enfermedades curables.
A este panorama injusto e inhumano, hay que agregarle, entre otras cosas que afectan particularmente a los laburantes, el permanente deterioro de la educación y la salud publica, acompañado todo esto con una creciente represión a los que salen a luchar por sus derechos.
En conclusión, esta grave situación no se arregla con meros parches circunstanciales. La posibilidad que aparecería como natural para ejercer un cierto control y que no se sigan robando los aportes de los trabajadores, como ha sucedido bajo distinto gobiernos civiles y militares, es que sean administrados por un ente autónomo, dirigido por los propios trabajadores y jubilados, considerando incluso una representación del Estado.
Claro que esta supuesta solución nos plantea de inmediato serios interrogantes, que no se pueden obviar:
¿Quién designará a los representantes de los trabajadores, la corrupta burocracia sindical de los Moyano y Cía., y de la CTA de Hugo Yasky, viejo traidor de las luchas docentes?
¿El representante del gobierno tendrá que ver con los De Vido o los Jaime? ¿Elementos como ellos cuidarán de los dineros de los trabajadores?
¿Resuelve el problema la formación de una comisión bicameral, integrada por miembros de un Congreso que en general no inspiran ninguna confianza? Muchos de los que hoy lo integran votaron la privatización del sistema provisional en los '90, como el mismísimo jefe de la bancada kirchnerista en el Senado, el ex-menemista Pichetto. Es increible también que con total caradurez salgan a la palestra personajes inmorales y oportunistas como la menemista aliancista Patricia Bulrich, amiguita de la “superhonesta” Carrió, quien apoyó el decreto del delincuente Cavallo de descontar el l3% alas jubilaciones.
Salarios bajos determinan míseras jubilaciones. Este gobierno no será capaz de efectuar toda una justa recomposición salarial, llevando el ingreso mínimo al nivel de la canasta familiar actualizada por los índices reales de inflación, que oscila alrededor de los $4000.- (la consultora Equis la estimó en $4.127 el 26/10/2008).
¿Qué pasará con los desocupados y los trabajadores “en negro”, que no podrán jubilarse? ¿Se seguirán desentendiendo de ellos, condenándolos al hambre y la marginalidad?
En este sentido, nos parece que no hay mayor utopía irrealizable que pensar que un gobierno siervo del Capital financiero internacional, llevará a cabo una redistribución de la riqueza, efectuará una reforma agraria, o devolverá la tierra a los pueblo originarios.
De modo tal que toda esta grave problemática nos indica que se hacen necesarias medidas conjuntas que apunten a transformaciones de fondo, estructurales, las cuales solo son posibles a través de la conformación de un fuerte movimiento o frente de los trabajadores y demás sectores populares oprimidos y explotados (organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, de derechos humanos, culturales, de género, etc…), con un proyecto común que avance en la lucha por la liberación nacional y social de nuestra patria, pudiéndose impulsar así un auténtico desarrollo independiente y con equidad social.
En este irrenunciable objetivo, unitario y clasista, seguiremos poniendo todos nuestros esfuerzos, de lo contrario los constantes saqueos a nuestras riquezas y las crisis periódicas del capitalismo, verdadero responsable de todo lo que está ocurriendo, los seguiremos pagando los trabajadores y en especial los pueblos de las naciones dominadas y superexplotadas.
SOCIALISMO O BARBARIE
PARTIDO COMUNISTA de los Trabajadores
contacto de prensa: 154 085 0862
Fondos Privados de Pensión: la debacle de un modelo
En estos días, el tema saliente del debate político argentino pasa por la estatización de las AFJP, los fondos privados de pensión creados por la reforma previsional de 1994. Dicha reforma, como se sabe, tuvo por fin instalar un sistema de “capitalización” por el cual millones de “afiliados” –en verdad, sujetos a una legislación de tipo compulsivo- pasaron a aportar a fondos de inversión privada de tipo especulativo.
El sistema, un verdadero pilar de las reformas neoliberales de los años noventa, ha fracasado en toda la línea de los objetivos propuestos a la sociedad. Ello se debe, en parte, a lo supuestos de los cuales partía su misma implementación. Señala Julio Sevares que “...El sistema se montó sobre supuestos falsos: suponía un incremento futuro del empleo y de los aportes, cuando la desocupación venía creciendo y en 1995 llegaba al 18%. Los aportes cayeron por menor empleo y morosidad. El cambio de sistema le provocó al Estado un fuerte déficit fiscal que fue cubierto con endeudamiento, porque por el sistema de convertibilidad del BCRA no podía financiar al sector público. Es decir que la privatización fue un elemento importante para la posterior crisis del modelo. Se suponía que el sistema privado tenía que generar un mercado de capitales, pero la mitad de los fondos se dedicaron a financiar al Estado. Esto implica otra distorsión de proporciones: las AFJP reciben dinero, se quedan con una tercera parte en concepto de comisión y pago de seguros que ofrecen compañías vinculadas, y la mitad de lo que queda se lo prestan al Estado. En un sistema estatal, el Estado recibiría todo el dinero de los aportantes sin tener que pagar un peso. La doble renta de la intermediación se convirtió en uno de los grandes negocios financieros de la época” [1]
A la magnitud de las distorsiones macroeconómicas podríamos sumar los magros resultados en materia de ingresos jubilatorios, en un mercado de trabajo con tasas de informalidad cercanas al 40 % y salarios reales bajos. De hecho, en los últimos meses, el Estado ha debido socorrer continuamente al 41 % de los aportantes del sistema privado, completando el monto de sus haberes para que alcance el mínimo estipulado por la ley. [2]
Sin embargo, hay un aspecto esencial del debate que no ha sido atendido, y es el que concierne a la evolución regional de estos fondos de inversión. Efectivamente, la decisión del gobierno argentino se inserta, como sabemos, en una profunda crisis financiera, que amenaza con trasladar su efecto destructor a la economía real. En ese marco, según podemos leer en La Primera de Perú, las llamadas AFP perdieron 16 mil millones de soles en lo que va del año. [3] En México, entretanto, los fondos de pensión, conocidos como AFORE, perdieron, sólo en lo que va del año, 50 mil millones de pesos [4] . En Chile, pese a las declaraciones enfáticas del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, las AFP han perdido nada menos que 16 billones de pesos, o un 25% del total acumulado por los aportes. [5]
No se trata, entonces, como sostienen de manera simplista algunos comunicadores interesados, de una medida desesperada por parte de un gobierno inescrupuloso, cercado por el déficit fiscal, sino de una salida realista frente a un hecho incontrastable: el ciclo de reformas neoliberales ha fracasado, y la intervención del Estado, virtuosa o no, es una necesidad ineludible.
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[1] “Jubilaciones: proyecto con final abierto”, en http://weblogs.clarin.com/i-desarrollo/, 25/10/008.
[2] “Crecen las pérdidas para los afiliados a las AFJP”, en Página 12, 26/10/2008
[3] Véase la nota completa en este link: http://www.diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=25947
[4] “La gran estafa de las AFORE, en La Jornada, 22/10/2008.
[5] Véase la nota “El ministro Velasco no dice la verdad”, publicada en El ciudadano, en este link:
http://www.elciudadano.cl/2008/10/28/el-ministro-velasco-no-dice-la-verdad/#more-3984
Ezequiel Meler
Noticias del Sur
El sistema, un verdadero pilar de las reformas neoliberales de los años noventa, ha fracasado en toda la línea de los objetivos propuestos a la sociedad. Ello se debe, en parte, a lo supuestos de los cuales partía su misma implementación. Señala Julio Sevares que “...El sistema se montó sobre supuestos falsos: suponía un incremento futuro del empleo y de los aportes, cuando la desocupación venía creciendo y en 1995 llegaba al 18%. Los aportes cayeron por menor empleo y morosidad. El cambio de sistema le provocó al Estado un fuerte déficit fiscal que fue cubierto con endeudamiento, porque por el sistema de convertibilidad del BCRA no podía financiar al sector público. Es decir que la privatización fue un elemento importante para la posterior crisis del modelo. Se suponía que el sistema privado tenía que generar un mercado de capitales, pero la mitad de los fondos se dedicaron a financiar al Estado. Esto implica otra distorsión de proporciones: las AFJP reciben dinero, se quedan con una tercera parte en concepto de comisión y pago de seguros que ofrecen compañías vinculadas, y la mitad de lo que queda se lo prestan al Estado. En un sistema estatal, el Estado recibiría todo el dinero de los aportantes sin tener que pagar un peso. La doble renta de la intermediación se convirtió en uno de los grandes negocios financieros de la época” [1]
A la magnitud de las distorsiones macroeconómicas podríamos sumar los magros resultados en materia de ingresos jubilatorios, en un mercado de trabajo con tasas de informalidad cercanas al 40 % y salarios reales bajos. De hecho, en los últimos meses, el Estado ha debido socorrer continuamente al 41 % de los aportantes del sistema privado, completando el monto de sus haberes para que alcance el mínimo estipulado por la ley. [2]
Sin embargo, hay un aspecto esencial del debate que no ha sido atendido, y es el que concierne a la evolución regional de estos fondos de inversión. Efectivamente, la decisión del gobierno argentino se inserta, como sabemos, en una profunda crisis financiera, que amenaza con trasladar su efecto destructor a la economía real. En ese marco, según podemos leer en La Primera de Perú, las llamadas AFP perdieron 16 mil millones de soles en lo que va del año. [3] En México, entretanto, los fondos de pensión, conocidos como AFORE, perdieron, sólo en lo que va del año, 50 mil millones de pesos [4] . En Chile, pese a las declaraciones enfáticas del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, las AFP han perdido nada menos que 16 billones de pesos, o un 25% del total acumulado por los aportes. [5]
No se trata, entonces, como sostienen de manera simplista algunos comunicadores interesados, de una medida desesperada por parte de un gobierno inescrupuloso, cercado por el déficit fiscal, sino de una salida realista frente a un hecho incontrastable: el ciclo de reformas neoliberales ha fracasado, y la intervención del Estado, virtuosa o no, es una necesidad ineludible.
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[1] “Jubilaciones: proyecto con final abierto”, en http://weblogs.clarin.com/i-desarrollo/, 25/10/008.
[2] “Crecen las pérdidas para los afiliados a las AFJP”, en Página 12, 26/10/2008
[3] Véase la nota completa en este link: http://www.diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=25947
[4] “La gran estafa de las AFORE, en La Jornada, 22/10/2008.
[5] Véase la nota “El ministro Velasco no dice la verdad”, publicada en El ciudadano, en este link:
http://www.elciudadano.cl/2008/10/28/el-ministro-velasco-no-dice-la-verdad/#more-3984
Ezequiel Meler
Noticias del Sur
Obama y McCain, dos representantes del gran capital
El próximo 4 de noviembre se celebrarán elecciones “libres” en el país al que tanto le gusta impartir clases de democracia al mundo entero. Ese día, en los Estados Unidos habrá gente que vote dos veces; gente que, aunque quiera y por haber sido excluida del censo –parte de la población negra, latinos, aborígenes, inmigrantes, pobres de la ciudad y del campo…-, no podrá votar ni la vez que realmente le corresponde. Tampoco podrán votar muchísimos trabajadores, porque las elecciones en aquel país siempre se celebran en martes –día laboral-, y muchos patronos no conceden permiso a los obreros para salir de las empresas a ejercer su supuesto derecho. Habrá gente que, mediante el “voto ausente”, votará estando encarcelado e incluso muerto. Y no sería la primera vez si se llegasen a comprar boletas de votación por unos pocos dólares o por un plato de comida, lo que demostraría, una vez más, que en el país de la “democracia” existe un por ciento muy elevado de inocultable miseria caminando por sus calles: un Tercer Mundo de muchísimos habitantes.
Pero parece que lo hasta ahora dicho no importa demasiado, el próximo 4 de noviembre insistirán en el carácter libre y democrático de las elecciones estadounidenses. ¿Obama o McCain? ¿Alguien sabe o ha oído hablar de más candidatos? Sé que los hay, pero, aun así, ¿podemos hablar de pluripartidismo en el país imperialista? Nada más lejos de la realidad ¿Bipartidismo? Tampoco, pues lo cierto es que con verdaderas posibilidades de éxito electoral sólo concurre un partido con dos facciones: la demócrata y la republicana, ambas grupos de inversionistas y representantes del gran capital, ninguno de la clase obrera o algo que minimamente se le parezca.
Por eso cuando leo o escucho ciertos comentarios de gente de izquierdas, esa que yo nunca entrecomillo cuando la escribo porque la considero tal, no hacen sino dejarme perplejo. Algunos llegan a decantarse por el demócrata para que no gane el republicano, “el del partido de Bush”. Y con eso ya se quedan tan anchos. E incluso hay quien se arroga el derecho de pedir a “candidatos menores” que retiren sus candidaturas para no restar votos a Obama, como si apoyando a éste estuviesen realizando un importante acto de rebeldía.
En noviembre de 2000, Ralph Nader fue acusado de hacer perder las elecciones a Al Gore, cuando todo el mundo sabe que Bush las “ganó” de manera fraudulenta y que el candidato demócrata, casi de inmediato, reconoció el falso triunfo del republicano. Cuatro años después, Nader repitió como tercer candidato en discordia. Pero conocidas e influyentes personas pidieron educadamente –algunos no tan educadamente- que retirara su candidatura para no restar votos a John Kerry, el candidato demócrata de entonces a la Casa Blanca. Se trataba, según ellos, de que George W. Bush no gobernara otros cuatro años. ¡Vaya una alternativa más “alentadora” la propuesta realizada por aquellos sesudos individuos! En vez de trabajar por crear unas sólidas bases para que algún día, aunque lejano, se pueda dar un vuelco a tan nefasto panorama actual, estos individuos, con su actitud, contribuyen seriamente a perpetuarlo. “El corrupto sistema político no ofrece otra opción”, argumentan algunos, obviando que con esa actitud tan derrotista nunca se habría hecho ni una sola revolución en ninguna parte del mundo.
Cierto que invertir el orden establecido con enemigos tan poderosos es un objetivo muy difícil de alcanzar. Pero difícil no es sinónimo de imposible. Por contar con amplios sectores de desfavorecidos, Estados Unidos posee un potencial revolucionario nada desdeñable y que, a día de hoy, está prácticamente abandonado. Se trata de trabajar con las masas, que son las llamadas a hacer las revoluciones. Otorgarles el papel que les corresponde, organizarlas, sumarlas e instruirlas –y no digo con esto que carecen de inteligencia- es la tarea que urge si se quiere acabar con la hegemonía de los dos grupos de inversionista que representan única y exclusivamente al gran capital. Y para que esto suceda algún día, no se puede seguir jugando a apostar por los demócratas “para que gane el menos malo de los dos”.
¿Apoyar a Barack Obama? ¿Por qué? ¿Porque promete cambio y es el primer negro de la historia con posibilidades de ser presidente? ¿Quién está financiando el elevadísimo y vergonzoso costo económico de su campaña electoral? El gran capital, sin duda, y a éste deberá devolver el favor con intereses bien altos si finalmente consigue instalarse en la Casa Blanca. Sabemos de sobra que los intereses de los grandes capitalistas chocan de frente con los de la clase obrera. ¿Qué les hace pensar, pues, a aquellos artistas e intelectuales –supuestamente de izquierdas- que Obama va a ser mejor gobernante para el conjunto de los estadounidenses y, por ende, para la población de todo el mundo?
Si hacemos un poco de memoria nos daremos perfecta cuenta de que, al igual que los republicanos, los presidentes demócratas tampoco han sido precisamente hermanitas de la caridad. Entonces, ¿por qué pensar que Obama va a ser diferente?
De los cuatro presidentes estadounidenses que quisieron comprar la isla de Cuba a los españoles, tres eran demócratas: en 1848 James Knox Polk (1845-1849); en 1853 Franklin Pierce (1853-1857); y en 1857 James Buchanan (1857-1861). El cuarto presidente que quiso comprarla, William McKinley (1897-1901), era republicano, e hizo la oferta de compra en 1898, pocos días antes de la injerencia militar estadounidense en la Guerra de Independencia de 1895-1898.
Bajo la administración de John F. Kennedy –demócrata-, el 17 de abril de 1961 Estados Unidos invadió Cuba por Playa Larga y Playa Girón. El 3 de febrero de 1962 ordenó el bloqueo económico total de la Isla. Y el 22 de octubre del mismo año, con la conocida “Crisis de Octubre” en marcha, se anunció públicamente el bloqueo naval contra la Isla. También puso en marcha la Operación Mangosta, un proyecto del imperialismo yanqui contra Cuba después de su derrota en la citada invasión. Este proyecto, que buscaba desestabilizar a la Revolución cubana y que costó la vida de no pocas personas y grandes pérdidas económicas, se inició en noviembre de 1961 y concluyó el 3 de enero de 1963, aunque extraoficialmente continuó por mucho más tiempo.
Al Che lo asesinaron el 9 de octubre de 1967 en La Higuera, Bolivia, luego de ser herido y apresado un día antes. Sabemos que Barrientos, el presidente del país andino por aquel entonces, mandó asesinar al Guerrillero Heroico por órdenes del gobierno de los Estados Unidos. El presidente imperialista en aquel momento era Lyndon Baines Johnson, el principal impulsor de la Guerra de Vietnam, y, qué casualidad, pertenecía al partido demócrata.
Si nos centramos en el hasta ahora último presidente demócrata, William Clinton, podremos observar que más y más de lo mismo. El 27 de junio de 1993, Clinton ordenó un ataque de proyectiles contra Bagdad. Se lanzaron veintitrés misiles Tomahawk, con el nefasto y buscado resultado de ocho civiles muertos –entre los que se encontraba la conocida artista en el mundo árabe, Layla al-Attar- y una docena de personas heridas. Al día siguiente, camino de la iglesia, el presidente demócrata expresó a la prensa: “Me siento bastante bien respecto a lo que sucedió y pienso que el pueblo estadounidense debe sentirse igualmente bien al respecto”.
Su administración se involucró en los repetidos ataques aéreos a Iraq, donde las sanciones impuestas por la ONU, forzadas por Estados Unidos, se cobraron la muerte de cerca de 2.000.000 de personas por enfermedad, desnutrición y otras causas, en su mayoría niñas y niños.
Curiosamente, el belicista Clinton eludió el Servicio militar obligatorio en plena Guerra de Vietnam –recordemos que buena parte de ella con el demócrata Johnson en el poder-, marchándose a estudiar a Europa. Tiempo después, cuando trató de llegar a la Casa Blanca, se defendió diciendo que lo hizo por motivos políticos y morales, ya que, según él, estaba en contra de aquella guerra y era “objetor de conciencia”.
Clinton endureció el bloqueo norteamericano a Cuba con la ley Helms-Burton de 1996, que es una flagrante violación del Derecho Internacional. Y con el Plan Colombia llenó de armas e instructores militares el país sudamericano, facilitando la práctica sistemática del terrorismo de Estado.
En mayo de 1998, Fidel hizo llegar un mensaje a William Clinton a través de Gabriel García Márquez. Producto de aquel mensaje, los días 16 y 17 de junio del mismo año, una delegación de oficiales norteamericanos del FBI recibió, en La Habana, amplia información documental sobre las actividades de terroristas de Miami en territorio cubano. La única respuesta que Cuba recibió por parte del gobierno norteamericano, casi tres meses después, fue la detención de los informantes cubanos en Estados Unidos. Era el 12 de septiembre de 1998, y los Cinco antiterroristas cubanos fueron condenados a injustas y alucinantes penas, incluidas varias cadenas perpetuas. Hoy, diez años después, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González siguen presos en las cárceles del imperio.
Clinton combinó la penetración económica abierta y la captación de nuevos clientes políticos con la intervención militar y de inteligencia encubierta. Con él como presidente, el imperialismo yanqui se expandió bastante más que con ningún otro presidente desde Harry Truman –otro demócrata, que además ordenó el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki-, estableciendo numerosos estados–clientes que actualmente son miembros de la OTAN. A través de esta alianza, Clinton declaró dos veces la guerra a Yugoslavia –primero Bosnia y después Kosovo-, y los sangrientos resultados de sobra se conocen. Envió tropas a Somalia, que tuvo que retirarlas precipitadamente del país africano, para volver a enviarlas otra vez y bombardearlo despiadadamente. También Haití supo lo que es una invasión norteamericana, en el intento yanqui de incluir a la nación caribeña entre sus nuevos estados-clientes. Terrorífico historial el del demócrata presidente para ser un “objetor de conciencia”. Son sólo algunos ejemplos, creo que no es necesario añadir nada más.
Este siniestro individuo, descartada su mujer como candidata a la presidencia de Estados Unidos por el partido demócrata, está ahora haciendo campaña y pidiendo el voto para Barack Obama, porque “representa el futuro de Estados Unidos”.
Por otra parte, el candidato demócrata está recibiendo en los últimos días de la campaña electoral apoyos y adhesiones tan curiosas como sospechosas, como es el caso de Colin Powell –republicano-. Powell aseguró que su apoyo a Obama obedece a que su partido republicano “ha girado hacia el radicalismo ideológico”.
Para percatarse de que Powell tiene el sentido de la vergüenza completamente perdido sólo hace falta hacer un breve repaso a su reciente trayectoria político y militar. Consejero de Seguridad con el “carnicero” Ronald Reagan, este nuevo fichaje fue general en el Ejército de los Estados Unidos y Presidente del Estado Mayor Conjunto -el cargo militar de más rango en las Fuerzas Armadas- entre el 1 de octubre de 1989 y el 30 de septiembre de 1993. De modo que, con Bush padre como presidente del gobierno, dirigió la “Operación Tormenta del Desierto” en la Guerra del Golfo Pérsico en 1991. En diciembre de 2000, el todavía presidente George W. Bush nombró a Powell Secretario de Estado, permaneciendo en el cargo durante toda la legislatura. Como jefe de la diplomacia norteamericana, mintió descaradamente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aportando pruebas falsas sobre un arsenal de armas de destrucción masiva, supuesta y peligrosamente en manos del Ejército iraquí. Estas armas, por su inexistencia, nunca aparecieron, y fue la excusa utilizada para invadir Iraq en busca de su petróleo, con una guerra hoy todavía inacabada y que ya se ha cobrado la vida de casi 2.000.000 de personas.
Debido a que su mentira no fue respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU, el gobierno de Estados Unidos inició la guerra de manera ilegal, con el apoyo de la Inglaterra de Blair y la España de Aznar, aunque la población de ambos países rechazó la respuesta bélica de manera contundente. La imagen pública de Powell salió mal parada, tanto que Bush no contó con él para su segundo mandato que ahora concluye, sustituyéndolo por Condoleezza Rice.
Hace unos días, agradecido por el apoyo recibido, Barack Obama afirmó que de ganar las elecciones incluirá a Colin Powell en su administración nombrándole asesor, al parecer en materia de defensa.
Otro individuo que ha mostrado su apoyo público a Obama es el ex secretario de prensa de Bush, Scott McClellan, “porque tiene posibilidades de cambiar Washington”, y también el presidente de Google, Eric Schmidt. Obama cuenta, igualmente, con el alineamiento –y lo que ello supone- de diarios como The Washington Post, Los Angeles Times, The Miami Herald, The Philadelfiphia Inquirer, The Boston Globe y The San Francisco Chronicle.
En plena crisis financiera, los dos candidatos han tentado al multimillonario inversor de 78 años, Warren Buffett, para ocupar el cargo de secretario del Tesoro. John McCain aboga por mantener las tropas en Iraq hasta que Estados Unidos gane la guerra, y Barack Obama prefiere retirar sólo a una parte de las tropas yanquis en Iraq para enviarlas a Afganistán. Los dos candidatos coinciden en que mantendrán el ilegal y genocida bloqueo contra Cuba. En no pocas ocasiones, un mismo donante millonario “invierte” su dinero en financiar a ambos candidatos...
¿Hacen falta más pruebas para poder afirmar que en el fondo -y en la superficie- demócratas y republicanos son exactamente lo mismo? Personalmente no quiero que gane McCain, pero si gana Obama no sentiré ni un ápice de alegría. Al fin y al cabo, gane quien gane, será el gran capital quien gobierne en los Estados Unidos, y de alguna manera también en el resto del mundo.
Paco Azanza Telletxiki
Rebelión
http://baragua.wordpress.com
Pero parece que lo hasta ahora dicho no importa demasiado, el próximo 4 de noviembre insistirán en el carácter libre y democrático de las elecciones estadounidenses. ¿Obama o McCain? ¿Alguien sabe o ha oído hablar de más candidatos? Sé que los hay, pero, aun así, ¿podemos hablar de pluripartidismo en el país imperialista? Nada más lejos de la realidad ¿Bipartidismo? Tampoco, pues lo cierto es que con verdaderas posibilidades de éxito electoral sólo concurre un partido con dos facciones: la demócrata y la republicana, ambas grupos de inversionistas y representantes del gran capital, ninguno de la clase obrera o algo que minimamente se le parezca.
Por eso cuando leo o escucho ciertos comentarios de gente de izquierdas, esa que yo nunca entrecomillo cuando la escribo porque la considero tal, no hacen sino dejarme perplejo. Algunos llegan a decantarse por el demócrata para que no gane el republicano, “el del partido de Bush”. Y con eso ya se quedan tan anchos. E incluso hay quien se arroga el derecho de pedir a “candidatos menores” que retiren sus candidaturas para no restar votos a Obama, como si apoyando a éste estuviesen realizando un importante acto de rebeldía.
En noviembre de 2000, Ralph Nader fue acusado de hacer perder las elecciones a Al Gore, cuando todo el mundo sabe que Bush las “ganó” de manera fraudulenta y que el candidato demócrata, casi de inmediato, reconoció el falso triunfo del republicano. Cuatro años después, Nader repitió como tercer candidato en discordia. Pero conocidas e influyentes personas pidieron educadamente –algunos no tan educadamente- que retirara su candidatura para no restar votos a John Kerry, el candidato demócrata de entonces a la Casa Blanca. Se trataba, según ellos, de que George W. Bush no gobernara otros cuatro años. ¡Vaya una alternativa más “alentadora” la propuesta realizada por aquellos sesudos individuos! En vez de trabajar por crear unas sólidas bases para que algún día, aunque lejano, se pueda dar un vuelco a tan nefasto panorama actual, estos individuos, con su actitud, contribuyen seriamente a perpetuarlo. “El corrupto sistema político no ofrece otra opción”, argumentan algunos, obviando que con esa actitud tan derrotista nunca se habría hecho ni una sola revolución en ninguna parte del mundo.
Cierto que invertir el orden establecido con enemigos tan poderosos es un objetivo muy difícil de alcanzar. Pero difícil no es sinónimo de imposible. Por contar con amplios sectores de desfavorecidos, Estados Unidos posee un potencial revolucionario nada desdeñable y que, a día de hoy, está prácticamente abandonado. Se trata de trabajar con las masas, que son las llamadas a hacer las revoluciones. Otorgarles el papel que les corresponde, organizarlas, sumarlas e instruirlas –y no digo con esto que carecen de inteligencia- es la tarea que urge si se quiere acabar con la hegemonía de los dos grupos de inversionista que representan única y exclusivamente al gran capital. Y para que esto suceda algún día, no se puede seguir jugando a apostar por los demócratas “para que gane el menos malo de los dos”.
¿Apoyar a Barack Obama? ¿Por qué? ¿Porque promete cambio y es el primer negro de la historia con posibilidades de ser presidente? ¿Quién está financiando el elevadísimo y vergonzoso costo económico de su campaña electoral? El gran capital, sin duda, y a éste deberá devolver el favor con intereses bien altos si finalmente consigue instalarse en la Casa Blanca. Sabemos de sobra que los intereses de los grandes capitalistas chocan de frente con los de la clase obrera. ¿Qué les hace pensar, pues, a aquellos artistas e intelectuales –supuestamente de izquierdas- que Obama va a ser mejor gobernante para el conjunto de los estadounidenses y, por ende, para la población de todo el mundo?
Si hacemos un poco de memoria nos daremos perfecta cuenta de que, al igual que los republicanos, los presidentes demócratas tampoco han sido precisamente hermanitas de la caridad. Entonces, ¿por qué pensar que Obama va a ser diferente?
De los cuatro presidentes estadounidenses que quisieron comprar la isla de Cuba a los españoles, tres eran demócratas: en 1848 James Knox Polk (1845-1849); en 1853 Franklin Pierce (1853-1857); y en 1857 James Buchanan (1857-1861). El cuarto presidente que quiso comprarla, William McKinley (1897-1901), era republicano, e hizo la oferta de compra en 1898, pocos días antes de la injerencia militar estadounidense en la Guerra de Independencia de 1895-1898.
Bajo la administración de John F. Kennedy –demócrata-, el 17 de abril de 1961 Estados Unidos invadió Cuba por Playa Larga y Playa Girón. El 3 de febrero de 1962 ordenó el bloqueo económico total de la Isla. Y el 22 de octubre del mismo año, con la conocida “Crisis de Octubre” en marcha, se anunció públicamente el bloqueo naval contra la Isla. También puso en marcha la Operación Mangosta, un proyecto del imperialismo yanqui contra Cuba después de su derrota en la citada invasión. Este proyecto, que buscaba desestabilizar a la Revolución cubana y que costó la vida de no pocas personas y grandes pérdidas económicas, se inició en noviembre de 1961 y concluyó el 3 de enero de 1963, aunque extraoficialmente continuó por mucho más tiempo.
Al Che lo asesinaron el 9 de octubre de 1967 en La Higuera, Bolivia, luego de ser herido y apresado un día antes. Sabemos que Barrientos, el presidente del país andino por aquel entonces, mandó asesinar al Guerrillero Heroico por órdenes del gobierno de los Estados Unidos. El presidente imperialista en aquel momento era Lyndon Baines Johnson, el principal impulsor de la Guerra de Vietnam, y, qué casualidad, pertenecía al partido demócrata.
Si nos centramos en el hasta ahora último presidente demócrata, William Clinton, podremos observar que más y más de lo mismo. El 27 de junio de 1993, Clinton ordenó un ataque de proyectiles contra Bagdad. Se lanzaron veintitrés misiles Tomahawk, con el nefasto y buscado resultado de ocho civiles muertos –entre los que se encontraba la conocida artista en el mundo árabe, Layla al-Attar- y una docena de personas heridas. Al día siguiente, camino de la iglesia, el presidente demócrata expresó a la prensa: “Me siento bastante bien respecto a lo que sucedió y pienso que el pueblo estadounidense debe sentirse igualmente bien al respecto”.
Su administración se involucró en los repetidos ataques aéreos a Iraq, donde las sanciones impuestas por la ONU, forzadas por Estados Unidos, se cobraron la muerte de cerca de 2.000.000 de personas por enfermedad, desnutrición y otras causas, en su mayoría niñas y niños.
Curiosamente, el belicista Clinton eludió el Servicio militar obligatorio en plena Guerra de Vietnam –recordemos que buena parte de ella con el demócrata Johnson en el poder-, marchándose a estudiar a Europa. Tiempo después, cuando trató de llegar a la Casa Blanca, se defendió diciendo que lo hizo por motivos políticos y morales, ya que, según él, estaba en contra de aquella guerra y era “objetor de conciencia”.
Clinton endureció el bloqueo norteamericano a Cuba con la ley Helms-Burton de 1996, que es una flagrante violación del Derecho Internacional. Y con el Plan Colombia llenó de armas e instructores militares el país sudamericano, facilitando la práctica sistemática del terrorismo de Estado.
En mayo de 1998, Fidel hizo llegar un mensaje a William Clinton a través de Gabriel García Márquez. Producto de aquel mensaje, los días 16 y 17 de junio del mismo año, una delegación de oficiales norteamericanos del FBI recibió, en La Habana, amplia información documental sobre las actividades de terroristas de Miami en territorio cubano. La única respuesta que Cuba recibió por parte del gobierno norteamericano, casi tres meses después, fue la detención de los informantes cubanos en Estados Unidos. Era el 12 de septiembre de 1998, y los Cinco antiterroristas cubanos fueron condenados a injustas y alucinantes penas, incluidas varias cadenas perpetuas. Hoy, diez años después, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González siguen presos en las cárceles del imperio.
Clinton combinó la penetración económica abierta y la captación de nuevos clientes políticos con la intervención militar y de inteligencia encubierta. Con él como presidente, el imperialismo yanqui se expandió bastante más que con ningún otro presidente desde Harry Truman –otro demócrata, que además ordenó el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki-, estableciendo numerosos estados–clientes que actualmente son miembros de la OTAN. A través de esta alianza, Clinton declaró dos veces la guerra a Yugoslavia –primero Bosnia y después Kosovo-, y los sangrientos resultados de sobra se conocen. Envió tropas a Somalia, que tuvo que retirarlas precipitadamente del país africano, para volver a enviarlas otra vez y bombardearlo despiadadamente. También Haití supo lo que es una invasión norteamericana, en el intento yanqui de incluir a la nación caribeña entre sus nuevos estados-clientes. Terrorífico historial el del demócrata presidente para ser un “objetor de conciencia”. Son sólo algunos ejemplos, creo que no es necesario añadir nada más.
Este siniestro individuo, descartada su mujer como candidata a la presidencia de Estados Unidos por el partido demócrata, está ahora haciendo campaña y pidiendo el voto para Barack Obama, porque “representa el futuro de Estados Unidos”.
Por otra parte, el candidato demócrata está recibiendo en los últimos días de la campaña electoral apoyos y adhesiones tan curiosas como sospechosas, como es el caso de Colin Powell –republicano-. Powell aseguró que su apoyo a Obama obedece a que su partido republicano “ha girado hacia el radicalismo ideológico”.
Para percatarse de que Powell tiene el sentido de la vergüenza completamente perdido sólo hace falta hacer un breve repaso a su reciente trayectoria político y militar. Consejero de Seguridad con el “carnicero” Ronald Reagan, este nuevo fichaje fue general en el Ejército de los Estados Unidos y Presidente del Estado Mayor Conjunto -el cargo militar de más rango en las Fuerzas Armadas- entre el 1 de octubre de 1989 y el 30 de septiembre de 1993. De modo que, con Bush padre como presidente del gobierno, dirigió la “Operación Tormenta del Desierto” en la Guerra del Golfo Pérsico en 1991. En diciembre de 2000, el todavía presidente George W. Bush nombró a Powell Secretario de Estado, permaneciendo en el cargo durante toda la legislatura. Como jefe de la diplomacia norteamericana, mintió descaradamente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aportando pruebas falsas sobre un arsenal de armas de destrucción masiva, supuesta y peligrosamente en manos del Ejército iraquí. Estas armas, por su inexistencia, nunca aparecieron, y fue la excusa utilizada para invadir Iraq en busca de su petróleo, con una guerra hoy todavía inacabada y que ya se ha cobrado la vida de casi 2.000.000 de personas.
Debido a que su mentira no fue respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU, el gobierno de Estados Unidos inició la guerra de manera ilegal, con el apoyo de la Inglaterra de Blair y la España de Aznar, aunque la población de ambos países rechazó la respuesta bélica de manera contundente. La imagen pública de Powell salió mal parada, tanto que Bush no contó con él para su segundo mandato que ahora concluye, sustituyéndolo por Condoleezza Rice.
Hace unos días, agradecido por el apoyo recibido, Barack Obama afirmó que de ganar las elecciones incluirá a Colin Powell en su administración nombrándole asesor, al parecer en materia de defensa.
Otro individuo que ha mostrado su apoyo público a Obama es el ex secretario de prensa de Bush, Scott McClellan, “porque tiene posibilidades de cambiar Washington”, y también el presidente de Google, Eric Schmidt. Obama cuenta, igualmente, con el alineamiento –y lo que ello supone- de diarios como The Washington Post, Los Angeles Times, The Miami Herald, The Philadelfiphia Inquirer, The Boston Globe y The San Francisco Chronicle.
En plena crisis financiera, los dos candidatos han tentado al multimillonario inversor de 78 años, Warren Buffett, para ocupar el cargo de secretario del Tesoro. John McCain aboga por mantener las tropas en Iraq hasta que Estados Unidos gane la guerra, y Barack Obama prefiere retirar sólo a una parte de las tropas yanquis en Iraq para enviarlas a Afganistán. Los dos candidatos coinciden en que mantendrán el ilegal y genocida bloqueo contra Cuba. En no pocas ocasiones, un mismo donante millonario “invierte” su dinero en financiar a ambos candidatos...
¿Hacen falta más pruebas para poder afirmar que en el fondo -y en la superficie- demócratas y republicanos son exactamente lo mismo? Personalmente no quiero que gane McCain, pero si gana Obama no sentiré ni un ápice de alegría. Al fin y al cabo, gane quien gane, será el gran capital quien gobierne en los Estados Unidos, y de alguna manera también en el resto del mundo.
Paco Azanza Telletxiki
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