martes, 13 de marzo de 2007

Argentina: los caminos de la Unidad


Editorial n°5 de Perspectiva de Clase.

Es muy difícil que hoy día sea puesto en discusión el concepto de que nuestro país viene atravesando durante décadas una crisis profunda. Pero de lo que se trata a estas alturas es el hecho de reconocer que estamos en un escalón más alto y más serio de esta crisis.
Esta nueva etapa evolutiva nos indica con mucha más claridad, que se ha cerrado toda posibilidad de desarrollo independiente en el marco del sistema capitalista.
En la actualidad, el capitalismo en su faz imperialista y en un momento histórico de alta concentración y expansión mundial, características que les son inherentes, implica la absoluta subordinación de los países dependientes a los planes globales de las empresas multinacionales (EMN). Se aplicaron y se aplican así fuertes reestructuraciones económicas de acuerdo a sus necesidades y requerimientos, estableciendo esencialmente la eliminación de toda legislación laboral y el permanente descenso de los ingresos de los trabajadores, a fin de asegurarse ganancias extraordinarias.
Como ejemplo de ello, creemos útil transcribir a continuación algunos datos más destacados del ranking 2005 de la revista “Forbes”, sobre la evolución de las empresas transnacionales y las grandes fortunas, sintetizados por el investigador Manuel Freitas:
587 multimillonarios acumularon una fortuna de casi 2 billones de dólares, lo que significa una cifra similar al presupuesto anual de EEUU y al PBI de decenas de países dependientes. Es también casi 100 veces el PBI de Bolivia y cerca de 20 veces el de Argentina.
Bill Gates (dueño de Microsoft), ocupa el primer lugar entre los grandes magnates, con una fortuna de 46.600 millones de dólares, dos veces el presupuesto mundial de lucha contra la pobreza.
En el otro extremo del abanico social, según datos de la ONU, de una población mundial de aproximadamente 6.000 millones de habitantes, 2.800 millones de pobres sobreviven con menos de dos dólares por día.
Por supuesto que también tenemos en América Latina nuestros grandes multimillonarios:
Carlos Slim, mejicano: 13.900 millones de dólares
Joseph Moise Jafra, Brasil: 4.700 millones de dólares
Gustavo Cisneros, Venezuela: 4.600 millones de dólares
Convengamos que éstos, como otros grandes magnates y empresas, tanto en la industria como del comercio, o las finanzas, cuentan con suficientes fondos como para comprar abundantes conciencias y digitar gobiernos.
No es casual entonces, que la otra cara de la realidad nos muestre una América Latina donde unos 200 millones de seres humanos viven en la pobreza y 95 millones son directamente indigentes.
Esta es la magnífica y “eterna civilización capitalista”, donde se ha llegado al dominio casi absoluto de un número reducido de poderosas empresas multinacionales, alrededor de unas doscientas, mayores a veces que Estados enteros, sobre el conjunto de la economía global y con peso decisivo sobre la política, la cultura y el destino de los pueblos de todo el planeta.
Sólo basta citar algunos de las más grandes EMN, para corroborar como han extendido y siguen extendiendo sus tentáculos en nuestro país:
Wall-Mart (considerada la empresa más grande del mundo), Shell, General Motors, Ford, IBM, General Electric, Bayer, Siemens, Fiat, Philips.
Bancos: City Group, Bank of America, Deutsche, Tokio.
La empresa líder en alimentos y bebidas es Nestlé, seguida por Coca Cola, Danone (La Serenísima), y Cargill
En agroquímicos, diez empresas monopólicas manejan el 84% de las ventas en el mundo, tres de ellas muy conocidas por nosotros, en especial por el negocio de los transgénicos: Bayer, Monsanto y Dupont.
Lo mismo ocurre con la producción de medicamentos, donde diez grandes empresas manejan el 60% del mercado mundial, entre las que podemos citar a Pfizer, Glaxo, Jonson o Squibb.
48% de las mayores empresas y bancos son de EEUU, 30% de la Unión Europea y 10% japoneses; por esta razón tanto la Unión Europea como Japón no se oponen a las guerras de conquista del imperialismo norteamericano, haciendo sólo discursos hipócritas en la ONU, como está ocurriendo con la invasión genocida a Irak y Afganistán, el conflicto de Medio Oriente y los sucesos de Haití, en el cual es cómplice directo el gobierno argentino que ha enviado tropas para reprimir a ese pueblo hermano.
En la Argentina, según datos del INDEC, a enero de este año, de las 500 más grandes empresas que dominan el mercado local, 337 son de capital extranjero.
Entre ellas, el sector que mayores ganancias obtuvo es el minero y el petrolero, que posee 37 empresas en el país. Desde que asumió el actual gobierno, en general las utilidades de las empresas extranjeras se duplicaron, a tono con la productividad laboral que se incrementó en un 25,7%, desde el año 2003. Por cierto que todo este crecimiento no se refleja para nada en el siempre flaco bolsillo de los trabajadores, no obstante los brillantes discursos presidenciales..
Asimismo, la desnacionalización de la economía argentina no se ha detenido, incluyendo la venta de empresas tradicionales, como Cervecería Quilmes, Loma Negra, Acindar o Perez Companc. Hasta los capitales de origen brasileño ocupan posiciones importantes en rubros estratégicos como el sector petrolero (Petrobras), o el cementero (Camargo Correa). Todo este breve punteo de datos no hace más que reflejar el peso abrumador y la capacidad de decisión del capital extranjero.
Sería cómica, si no fuera tan trágica para los pueblos, la actitud de quienes creen que pueden vencer a este formidable poder concentrado, económico, político, militar y cultural, con la sola fuerza de un partido político, o con marchas a Plaza de Mayo, sin la necesidad de constituir un muy vigoroso bloque histórico, político-social, afincado sus cimientos en las masas populares y a lo largo y lo ancho de nuestro país. Quizás esta sea la mayor enseñanza que nos dejó Vietnam y ahora Irak, además por supuesto de Cuba, que con una notable confluencia de fuerzas, derrotaron al mayor imperio guerrerista de la tierra.
Como es habitual y como consecuencia directa de políticas antinacionales y antipopulares, paralelamente se impulsa siempre el mantenimiento y desarrollo de los aparatos represivos, sin descartar la intervención directa a los países rebeldes, que automáticamente entran a formar parte del “eje del mal”.
Al mismo tiempo y ante el ascenso de lucha de los pueblos y para asegurar la continuidad de su “modelo económico”, y en último término del propio sistema, las multinacionales vienen propugnando algunas modificaciones en su forma de dominación.
Cuando las dictaduras y el terrorismo de estado generan inevitables resistencias y caen en un total desprestigio, apelan a gobiernos falsamente progresistas, que con discurso de izquierda aplican los planes de la derecha, como por ejemplo, Lula, Bachelet, Kirchner o El Frente Amplio.
Nada mejor para definir a estos gobiernos y sus dirigentes políticos, que las bellas y exactas palabras de un poeta como Silvio Rodríguez, cuando los califica como “un eternizador del pasado en copa nueva”.
De todos modos, estas argucias políticas no pueden ocultar por mucho tiempo el hecho incontrastable de la crisis del sistema en las condiciones particulares de la dependencia, probando una vez más que su superación definitiva sólo es posible con un proceso ininterrumpido de liberación nacional y social.
Es también un falso camino la llamada “integración latinoamericana” a través del MERCOSUR, que no es más que una integración intermonopolista. No hay terceras vías: o solución revolucionaria, proletaria, o solución burguesa con continuidad maquillada de la dependencia, con el consiguiente atraso, miseria, saqueo y extrema explotación de los trabajadores. Sería en este último caso, como hablar del avance del retroceso.
Además, el curso del desarrollo seguido hasta el momento, está marcando a fuego a la superestructura. Los partidos políticos tradicionales, como la UCR y el peronismo, han perdido su identidad original y hoy son directos representantes de los grupos monopólicos y sus políticas liberales.
Esta situación de sumisión genera una contradicción cada vez más grande entre las cúpulas y las bases de dichos partidos, conflicto que puede manifestarse más abiertamente si es que somos capaces de crear alternativas políticas viables para todos o la mayor parte de estos sectores de la población.
Nadie da saltos en el vacío, así que esta contradicción no terminará de expresarse en hechos, seguirá latente hasta que estemos en condiciones de conformar dicha alternativa, con un proyecto claro y concreto que vaya más allá de las declaraciones generales o los buenos deseos.
Por otra parte, esta contradicción se irá agudizando cada vez más, teniendo en cuenta que a diferencia de pasadas experiencias, el modelo económico aún vigente no se apoya en la expansión del mercado interno y un populismo distributivo, sino en la inserción en el mercado externo, a lograr un espacio, prefijado por las multinacionales, en la división internacional del trabajo, como está ocurriendo al habernos convertido en la “patria sojera”. Es lo que en economía se denomina “crecimiento de burbuja”, derivado de los precios favorables en el mercado mundial y alguno de nuestros productos de exportación, en este caso la soja.
Desde ya que en el momento en que se “pinche” dicha burbuja, volveremos a ingresar en un período de crisis muy seria, con aún más graves consecuencias para los sectores populares, ya que los problemas de fondo que hacen a un desarrollo real y sostenido de nuestro país y en beneficio del conjunto de la población, no se han solucionado ni podrán solucionarse dentro del sistema, sino rompiendo con él.
Mientras estos planes sigan en funciones, en lo económico-social significará incentivar un buen nivel de “eficientismo productivista” y mantener un bajo nivel de salarios, junto con la represión de toda protesta social.
Se seguirá pretendiendo entonces “superar la antinomia de la lucha de clases”, estableciendo un pacto social, mitología tan cara al peronismo, mediante un supuesto acuerdo entre el Estado, los empresarios y la burocracia sindical (“la Santísima Trinidad”), manteniendo en lo fundamental la flexibilización laboral y fijando topes a los aumentos de sueldos, frenando a la vez la lucha de los trabajadores.
Queda aquí expuesta la errónea posición de aquellas organizaciones políticas o sindicales, como la CTA, que plantean como solución el llamado “shock distributivo”.
Se deja de lado un concepto básico ya dilucidado por Marx en sus primeros análisis sobre el funcionamiento del capitalismo, donde concluye afirmando que el modo de producción determina inevitablemente el modo de distribución.
El proceso de concentración y centralización del capital, y la relativa regresión en el ingreso de los trabajadores, es una ley del desarrollo del sistema capitalista. Por lo tanto, buscar la solución en una distribución de los ingresos, de las ganancias, por medio del Estado burgués, al servicio de los grandes grupos económicos, es como pedir que el zorro cuide de las gallinas. Es solicitar que el capitalismo deje de ser tal. Se abandona también así todo análisis clasista y la no vinculación de la base económica de la razón de ser del golpe del ’76 y las subsiguientes democracias “controladas”.
En lo político, y a fin de consolidar este plan económico-social, no dejan de bregar por desarrollar el bipartidismo, es decir dos grandes fuerzas políticas que congregarán la mayoría del electorado, con un mismo proyecto y algunas divergencias secundarias, a lo máximo en sus ritmos de aplicación.
En una lectura muy lineal esto puede parecer que quieren eliminar a otras organizaciones políticas, pero de lo que se trata es de permitir la existencia de pequeñas organizaciones políticas, tanto de derecha como de una izquierda integrada al sistema, a los efectos de simular que nos encontramos ante una democracia pluralista.
En realidad, se han venido constituyendo así democracias ficticias, cuya razón de ser es resguardar el mantenimiento del poder para el capital financiero internacional y local e impedir de todas las formas posibles que dicho poder pase a manos de los trabajadores y el pueblo.
En lo ideológico, todo plan debe apuntar a obtener el consenso de la mayoría de la población. Para ello se parte de poner al servicio de este objetivo el monopolio, que tienen absolutamente en sus manos, de los grandes medios de difusión (“dictadura mediática”), partiendo de hacer creer que esta política es la única posible, ante el riesgo de volver a dictaduras militares.
Reproducen consecuentemente la “teoría de los dos demonios”, señalando que en el esquema actual la democracia tendría dos peligros: la derecha fascista y la izquierda antisistema (o “siniestra”, como la calificara el inefable Aníbal Fernández). La consigna actual es entonces: resignación o represión, acompañada por toda una prédica constante del “posibilismo”.
De tal manera, se ha ido reproduciendo en nuestro país un fenómeno propio de todos los países neocoloniales o dependientes: hacer pasar los intereses de las empresas multinacionales (EMN) como similares al interés nacional. Se revitaliza de esa forma la vieja concepción desarrollista, sobre la viabilidad de un desarrollo autónomo y sostenido de un país, incluso con equidad social, sin necesidad de una lucha liberadora, manteniendo la estructura de la dependencia.
Estos como otros proyectos del bloque dominante fueron y pueden seguir siendo viables en su aplicación, por la posición decisiva que ocupan las grandes empresas en los resortes principales de dirección de la economía y de la política, pero esencialmente por la debilidad del campo popular para constituir su propio proyecto y su propio bloque de poder, para frenar y derrotar esos nefastos objetivos. Queda así probado una vez más que en política, en último término todo depende de la relación de fuerzas sociales en pugna.
En consecuencia, la aplicación del actual plan proimperialista, disfrazado de “progre”, no es un hecho ineludible, no tiene carácter fatalista. Hay posibilidad real de derrotarlo, modificando sustancialmente la correlación de fuerzas existente.
En conclusión, la ya conocida disyuntiva sintetizada en su momento en la consigna liberación o dependencia, solo puede ser resuelta en forma concreta con la unidad de los auténticos combatientes por transformaciones revolucionarias, antiimperialistas y anticapitalista, conformando en un curso unitario un nuevo poder obrero y popular.
En este aspecto se hace imprescindible recordar la frase emblemática de Lenin donde expresa categóricamente que la conquista del poder político es la cuestión fundamental de la revolución. El problema del Estado, como materialización del poder de una clase, pasa a ser el centro de la lucha de clases, considerando que la burguesía cuenta con la maquinaria burocrática o militar, como instrumento de dominio para perpetuar la explotación. Tener siempre presente que el salto de la rebelión a la revolución, está dado por la creación y desarrollo del mencionado bloque de poder.
Es por ello que se hace inevitable insistir sobre la insoslayable necesidad de una formidable acumulación de fuerzas, con un amplio y constante trabajo de masas, por lo cual nunca hay que olvidar, en especial por las duras y tristes experiencias vividas, que la revolución la hacen los pueblos, no un pequeño grupo mesiánico de “iluminados”, cargados muchas veces de una fraseología meramente consignista.
El frentismo, en esta etapa acumulativa, es un instrumento capaza de ir integrando las fuerzas revolucionarias y antiimperialistas en un programa, aprobado en común, y en una acción política compartida, aprovechando para ello incluso un proceso electoral, como el que trascurrirá este año.
Por tal motivo y más allá de las dificultades y limitaciones de la actual coyuntura, sería éste un valioso salto en calidad, aunque sea un primer escalón que nos aproxime a la edificación del multitudinario ejército de la revolución, y la elevación del factor subjetivo, cuestión clave en toda transformación de fondo. Junto con cierto crecimiento del conflicto social, se hace indelegable robustecer la decisión de las organizaciones de izquierda y de los firmes luchadores populares, de cohesionar sus filas, viendo en ello, como lo demostró la Revolución Cubana, la única estrategia que puede conducir a la victoria.
Está demás decir que no es éste un fin en sí mismo, sino una vía hacia la necesaria movilización de todas las fuerzas capaces de oponerse con éxito al considerable poder concentrado del capital financiero local e internacional. Éste es el camino a seguir, pese a los escollos y tropiezos y demore todo el tiempo que sea necesario.
Vale repetir: cualquier partido político que quiera por sí solo enfrentar a tan poderoso bloque dominante, dejando de lado o boicoteando todo intento unitario, además de un lamentable acto de soberbia y sectarismo, llevará al movimiento a un irremediable fracaso y a un suicidio colectivo.
Por el contrario, mucho dependerá de la audacia política de cada organización en saber combinar inteligentemente la firmeza ideológica con la flexibilidad táctica, reconociendo que ya no hay una izquierda monopartidista, sino una izquierda multicolor, desplegándose desde distintas vertientes y experiencias históricas, que es imprescindible reunir en un torrente único.
Puede producirse de esta manera todo un viraje histórico, si es que somos capaces de actuar con desprendimiento y generosidad política. Esta actitud de decidida edificación de un nuevo bloque de poder, proletario y popular, es la diferenciación básica en torno a la cual se produce el deslinde radical entre marxismo leninismo y socialdemocracia o “centroizquierda”, y también de un cierto anarquismo reciclado.
Esta es la razón esencial del nacimiento del PCT, en busca por un lado de contribuir humildemente a la construcción de una firme y fuerte organización revolucionaria, conjuntamente con una labor constante, bajo distintas circunstancias, por la unidad de la izquierda y demás sectores populares, combatiendo tanto contra las desviaciones reformistas, como contra el cerrado sectarismo, el hegemonismo autoproclamatorio y la soberbia excluyente de los “puros”.
Definimos así nuestra tarea principal en el actual proceso electoral. En este objetivo pondremos todos nuestros esfuerzos, pues en esta posición de principios, profundamente leninista, se entrelazan indisolublemente, dialécticamente, lo táctico con lo estratégico, el rumbo presente con la visión de futuro, ayudando en lo posible a romper con una historia de fraccionamientos y frustraciones.
Si alguna lección dejan los acontecimientos del pasado reciente, es que la lucha por la hegemonía es parte inalienable de la lucha por el poder, que es la lucha que se apoya en el conflicto social, pero que no se agota en él, que es la construcción de una opción política que haga válidas las aspiraciones legítimas de nuestro pueblo, de una democracia auténticamente popular y participativa, a la justicia social y a la independencia económica y la soberanía política, que sólo el socialismo está en condiciones de garantizar.

Salió el nº 5 de
Perspectiva de Clase,
órgano de prensa del Partido Comunista de los Trabajadores

Temario:

Por un Frente Único, Popular, Revolucionario, por el Socialismo – propuesta a las organizaciones polìticas, sociales, ambientalistas y gremiales para las elecciones 2007
Los caminos de la Unidad – Editorial
¡El 24 todos a la Plaza! – A 31 años del Golpe Genocida
A seis meses de la desaparición del compañero Julio López, exigimos su aparición con vida y castigo a sus secuestradores
El PCT desmiente la unificación con Refundación Comunista, comunicado de la Mesa Constitutiva del PCT
Refundación Comunista, la mentira, el delirio y el canibalismo político al extremo – por Gustavo Robles
Posición de Santucho y el PRT-ERP sobre las elecciones
Fragmento de “Poder Burgés, Poder Revolucionario” de Roberto Santucho
¡Fuera Bush de Uruguay y América Latina! – Comunicado enviado por los compañeros del Movimiento 26 de Marzo de Uruguay
La farsa capitalista del Día de la Mujer, por Delvy Betancourt
Toma de terrenos del ejèrcito en Chaco – nuestros compañeros en la lucha por la tierra
Clase media: mito y realidad – por Luis Giménez

Comité Central: Av.Mitre 4659, Villa Domínico, Avellaneda
Página web: http://www.pctargentina.org
Correo electrónico: pct@pctargentina.org

sábado, 10 de marzo de 2007

90º aniversario de la Revolución Rusa

La Revolución de Febrero

Este año se cumple el 90º aniversario de la Revolución Rusa: un acontecimiento que marcó un punto de inflexión en la historia mundial.
En sólo cinco días, del 23 al 27 de febrero de 1917 según el viejo calendario bizantino (del 8 al 12 de marzo en el calendario occidental), la insurrección de las masas de obreros y soldados de San Petersburgo, entonces capital del imperio ruso, derribaba al zar Nicolás Romanov y ponía fin a 300 años de monarquía zarista sustentada en la opresión, la sangre y el sufrimiento de decenas de millones de oprimidos de toda Rusia.
Rusia era un país campesino atrasado. Combinaba relaciones semifeudales en el campo, donde la tierra estaba concentrada en un puñado de terratenientes, con la existencia de grandes fábricas en los principales núcleos urbanos que dio origen a un proletariado muy concentrado, joven y vigoroso. Esto imprimió a la economía y sociedad rusas un carácter y un desarrollo desigual y combinado.
Objetivamente, el atraso semifeudal del país, obligaba a la burguesía a la oposición al régimen para tomar el timón del país en sus manos. Pero los desarrollos futuros demostrarían que la burguesía rusa estaba incapacitada para realizar esta tarea.
La clase obrera rusa disponía de su propia organización socialista, el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, que se escindió en 1912 en su ala revolucionaria, el Partido Bolchevique (mayoritarios) dirigido por Lenin, y su ala reformista, el Partido Menchevique (minoritarios). Mientras los bolcheviques defendían consecuentemente la línea revolucionaria, los mencheviques se desviaron al reformismo y la colaboración de clases.

La revolución de 1905

Antes de 1917, la revolución rusa conoció, en palabras de Lenin, su "ensayo general", en 1905, cuando por primera vez en la historia del movimiento obrero internacional aparece la huelga general revolucionaria como herramienta de lucha, paralizando la industria, los transportes y el telégrafo. Los campesinos ocupan las tierras de los terratenientes y prenden fuego a los palacios de la nobleza. Como en la Comuna de París de 1871, los obreros rusos improvisaron sus propios órganos de poder obrero: los Sóviets, que nacieron como comités de lucha formados por delegados elegidos y revocables en las fábricas para coordinar la movilización.
La Revolución de 1905 fue derrotada en diciembre de ese año, cuando la insurrección armada de los obreros de Moscú fue aplastada por el ejército.
La burguesía, que quería utilizar la presión obrera para asumir el papel dirigente en la dirección del Estado, se echó finalmente en brazos de la reacción cuando las reivindicaciones obreras, con las armas en la mano, amenazaron directamente sus propios intereses (jornada de 8 horas, aumentos salariales y ocupaciones de fábricas) jugando de esta manera un papel contrarrevolucionario en el momento decisivo de la Revolución.

La guerra imperialista

El estallido de la 1ª Guerra Mundial inició un nuevo período. Rusia se alineó con Francia e Inglaterra en la guerra contra Alemania y el Imperio Austro-húngaro. La 1ª Guerra Mundial, que comenzó en agosto de 1914, fue la consecuencia inevitable de la lucha por los mercados y por un nuevo reparto del mundo entre las principales potencias imperialistas.
Las derrotas en el frente, el nefasto aprovisionamiento de la tropa, la desorganización del transporte, y los abusos de los oficiales acabaron por desmoralizar completamente a los soldados rusos. La escasez, la miseria, el hambre y la subida vertiginosa de los precios en el interior del país hacían intolerables las condiciones de vida de los obreros y campesinos. Todo esto minó la moral "patriótica" de la sociedad, haciendo recaer sobre el círculo dirigente del zar toda la responsabilidad del desastre.

Comienza la revolución

El día 23 de febrero (8 de marzo) era el día Internacional de la mujer trabajadora. Ese día marcaría el inicio de la Revolución. A primeras hora de la mañana las obreras de algunas fábricas textiles de la capital salen a la huelga enviado delegaciones a los obreros metalúrgicos para que las siguieran, declarándose en huelga cerca de 90.000 obreros y obreras de San Petersburgo.
En los días siguientes, el movimiento huelguístico se extiende a todas las fábricas y la huelga es general. Desde los barrios, la gente se une al movimiento. El grito inicial de "pan" pronto es rebasado por el de "Abajo la autocracia" y "Abajo la guerra".
Los choques con la policía y el ejército se cobraron decenas de muertos y cientos de heridos. Los obreros y obreras no retrocedían, a pesar de las balas. Los obreros seguían de cerca el estado de ánimo de los soldados y conocían su descontento. La lucha entraba en su fase decisiva.
En algunos sitios, los obreros arrastran a los soldados y penetran en los cuarteles, sublevando a la tropa que se une al movimiento. Obreros y soldados trazan un plan de acción: apoderarse de las comisarías, desarmar a la policía, liberar a los presos políticos y sublevar a los soldados que aún no lo han hecho.
Las tropas sacadas para reprimir la revuelta se entregan sin lucha y se unen a los insurrectos. El 28, a primeras horas de la mañana, cae el último bastión zarista: la fortaleza de Pedro y Pablo. Los sublevados controlan toda la ciudad y la región de San Petersburgo. Los miembros del gobierno son detenidos o huyen, así como los oficiales reaccionarios. El zar y su familia son apresados.
Las masas de obreros y soldados, no tienen aún una idea muy clara de lo que quieren, pero el resorte firme de su voluntad traduce ardientemente lo que no quieren: la guerra, la autocracia, el hambre, la escasez y la injusticia.
Una vez alzado Petrogrado, nuevo nombre dado a la capital de Rusia, el resto del país se adhiere rápidamente sin oposición alguna. El régimen zarista, sin ninguna base social, cayó como una manzana podrida.
No cabe duda de que el espontaneísmo de las masas fue un factor clave en la revolución. Pero no hay que olvidar que a la cabeza de los insurrectos se destacaban los obreros bolcheviques, la mayoría de los cuales tenía a sus espaldas una rica experiencia revolucionaria, de organización, de tradiciones, de discusión, de ideas y de perspectivas. Sólo sobre esa base pudieron convertirse, en el momento decisivo, en la columna vertebral de la revolución.
La Revolución de Febrero tuvo un resultado paradójico. Si bien la revolución fue dirigida por los obreros y soldados, fue la burguesía liberal la que asumió el poder formal del país, pese a que veían en la revolución un peligro mortal para su propia dominación de clase.
El 27 de febrero por la tarde se creó un "Comité provisional" formado por los representantes del partido burgués liberal y políticos pequeñoburgueses, que asumió el gobierno "oficial" de Rusia tras la abdicación de Nicolás II.

El Soviet de Obreros y Soldados

Paralelamente, los dirigentes obreros organizaban el "Sóviet de diputados obreros y soldados". Desde el primer momento, el Soviet, a través de su comité ejecutivo empieza a obrar como poder: control de las subsistencias, de la guarnición, ocupación del Banco del Estado, la Tesorería, la fábrica de monedas, el transporte. Los obreros, los soldados, y los campesinos, sólo confiaban en el Soviet y miraban con profunda desconfianza al gobierno provisional burgués. En los primeros días de marzo se organizan Soviets en todas las fábricas, barrios, localidades y regiones, que envían delegados al "Soviet de diputados obreros y soldados de toda Rusia".
Inicialmente, los soviets estaban dominados por los partidos menchevique y socialrevolucionario. Este último era un partido con una base mayoritariamente campesina. Los bolcheviques inicialmente eran minoritarios en los soviets. Esto no tiene por qué sorprender. La mayoría de los obreros habían apoyado a los bolcheviques en su acción directa contra el zarismo, pero sólo una pequeña minoría podía distinguir en los primeros días de la revolución las diferencias entre las distintas organizaciones obreras. En la medida que mencheviques y socialrevolucionarios disponían de cuadros intelectuales mucho más considerables, que afluían hacia ellos de todas partes y les facilitaban un número enorme de agitadores, las elecciones en los sóviets les daban una superioridad inmensa a estos dos partidos.
A esto colaboraba la confusión reinante en el Partido Bolchevique, dirigido en aquellos momentos por elementos de segunda fila, como Stalin o Molotov. Sus cuadros fundamentales estaban en el exilio o desterrados en Siberia. Inicialmente, dieron apoyo "crítico" al Gobierno Provisional. Lenin combatió desde el exilio la política de los dirigentes bolcheviques y se alineó con las tesis de Trotsky. Ambos defendieron la consigna de: "todo el poder a los soviets" y la vinculación de la lucha por las reformas democráticas pendientes con la revolución socialista, la expropiación de los capitalistas y terratenientes, y un llamado a la clase obrera europea e internacional para que se les uniera.
Los dirigentes mencheviques y socialrevolucionarios desconfiaban de la clase obrera y entendían que era la burguesía la encargada de dirigir la sociedad, relegando la función del Soviet a vigilar al gobierno burgués. El nuevo "Gobierno Provisional", a cuya cabeza se situaron el príncipe Lvov y Miliukov (jefe del partido burgués liberal) intentó maniobrar desde el principio para descarrilar la revolución apoyándose en los dirigentes reformistas del Sóviet.

El Partido Bolchevique reorienta su política

La situación cambió con la llegada de Lenin a Rusia en el mes de abril. Lenin ganó la mayoría para sus tesis en la Conferencia del partido a fines de ese mes. A partir de ahí, los bolcheviques emplazaron a los dirigentes reformistas a que tomaran todo el poder y cumplieran las exigencias de las masas: firma de la paz, jornada de 8 horas, control obrero en las fábricas, subas salariales, entrega de la tierra a los campesinos, etc.
Había una situación inestable de "doble poder" que no podía durar eternamente. Cada ofensiva de las masas por sus propias reivindicaciones e intereses entraban en contradicción frontal con el "gobierno provisional" y la política de mencheviques y socialrevolucionarios. Las ilusiones y el entusiasmo de las primeras semanas de la revolución se iban diluyendo, y nuevas conclusiones y tareas habrían de ser abordadas por las masas en el fuego de los acontecimientos.
La experiencia de las masas, y el crecimiento del Partido Bolchevique irían imprimiendo un giro a la revolución cada vez más a la izquierda. Pero el desarrollo ulterior de la revolución rusa concluyó con una nueva revolución victoriosa en Octubre dirigida por el Partido Bolchevique.

Aníbal Montoya

jueves, 8 de marzo de 2007

Comunistas eran los de antes

Primer entrevista exclusiva al militante de la Unión de Juventudes Comunistas del Uruguay (UJC), Roland Rojas. El legendario antiimperialista que en 1965 escupió en el rostro al Secretario de Estado norteamericano Dean Rusk. Único caso en el mundo que escupiera en la cara a un represéntate norteamericano.

Chury: En el año 1965 nos visita Uruguay un secretario de Estado de una proyección muy fuerte no sólo en Estados Unidos, secretario de Estado del gobierno de Jhonson que había sucedido a Kennedy después del atentado de Dallas y llega al Uruguay inmerso en invasiones. Eran los tiempos de Vietnam, eran los tiempos de una presencia imperialista brutal en América Central, eran días de gloria del patio trasero. Ustedes dirán que en estos lados no hemos cambiado mucho, pero era uno de los hombres más identificados con el Pentágono y la CIA para instrumentar lo que fue la invasión a Bahía de Cochinos, a Playa Girón también.
Hoy leyendo tramos de historia de los Estados Unidos es uno de los grandes personajes del imperio y también para acentuar la invasión potencial y después de hecho, contra Vietnam.
Estamos ubicándonos entonces en la mitad misma de esa década tan fuerte que fue la década de los ´60.
Visita de Dean Rusk a Uruguay y se iba a producir un hecho que recorrería el mundo como noticia y como fotografía, de una actitud asumida por un joven que entonces tenía 18 años, que era de la vieja UJC del partido Comunista y a quien hoy tenemos aquí en el estudio.
Roland Rojas buen día, bienvenido ¿cómo andás?
R. Rojas: Bien Chury. Es un gusto y un honor estar con ustedes acá. Y bueno, me siento emocionado porque yo nunca antes hice una entrevista de radio y con la experiencia que tenés tú, siento una profunda admiración por tí, por todo lo que has luchado precisamente contra el imperialismo y esta radio también que es pionera porque es una radio que ha estado siempre en primera línea y en este sentido es un ejemplo. En una tarea difícil, no es fácil estar contra el imperialismo porque contra las potencias más poderosas del planeta y luchar aquí ... son una especie de quijotes acá. Estoy muy emocionado, estoy a las órdenes y vine acá a apoyarlos a ustedes en esta cruzada que hay con motivo de la venida del presidente de Estados Unidos y bueno, a apoyarlos en lo que quieran conversando un poco sobre aquellos hechos.
Chury: Sobre aquellos hechos. Tenemos que decirle a los oyentes que precisamente Roland Rojas es aquel joven del escupitajo contra Dean Rusk en plena Plaza Independencia. Esa era la foto que decíamos que recorrió el mundo y está en las páginas de la historia de la resistencia de nuestro país, como un símbolo de la dignidad.
Me llama la atención que Roland yo sé que es hombre de perfil bajo, no de exhibicionismo, pero es la primera entrevista radial...
E. Rubio: Yo no lo puedo creer. Un hombre que tuvo una actitud tan digna y tan valiente que decía estar emocionado de estar acá en el estudio y estamos emocionados nosotros de tenerlo acá.
Chury: Forma parte de la historia norteamericana en este caso
R. Rojas: Sí, desgraciadamente para ellos. Bueno, es un honor. Y estamos acá.
Adentrándome un poco en esa historia lo que yo quiero recalcar es que hay que ver el entorno que eran los años ´60 para el Uruguay. Sabés muy bien cómo vivió el mundo inclusive después vino el mayo del 68 en Francia. Había una conmoción muy grande en el mundo y estaba la lucha del pueblo vietnamita que fue una lucha heroica que le llevó más de un millón de vidas y que fue una cosa espantosa. Y bueno, nosotros nos vimos conmovidos por eso y por Cuba porque eran los primeros años de su revolución que tuvo una influencia notable en la juventud de los años ´60. La tiene hasta ahora, pero en aquellos años era mucho más,
Chury: Se estaba trazando un rumbo
R. Rojas: Un rumbo definido. Y una lucha encarnizada y este hombre que era un secretario de Estado venía a organizar una fuerza militar conjunta entre todos los ejércitos de
América y que tenía el poder de intervenir en países que pudieran tener una orientación futura pero aparte era para armar especialmente contra Cuba. Entonces con todos los gobiernos cómplices que había democráticos y seudo democráticos querían armar eso.
Pero el hombre salió de allá y América Latina se prendió fuego por la resistencia en todos los países y Cuba fue el ejemplo siempre de lucha antiimperialista.
Chury: Nos trae Angeles esto: el antiimperialismo de fiesta, los pueblos del mundo, de fiesta. Ronald Rojas en la 36, tres días antes de la llegada de Bush. Qué bueno. Yo sé que va a explotar la parte de llamadas con la presencia de Ronald.
Tengo aquí escaneada la foto. Está clarita ¿no? Ahora, la pregunta es esta: ¿cómo pudiste llegar tan cerca de Dean Rusk? porque le pegaste justito.
R. Rojas: Sí, en el momento justo. Hasta ahora me pregunto cómo llegué pero bueno, fue un acto que no fue pensado antes ni nadie me dijo "andá a hacer aquello".
Chury: No fue pensado, fue una cosa repentina
R. Rojas: Yo pasé por ahí y vi que estaba él porque había sido promocionado por la prensa, en los diarios y las radios y él estaba allí. Había gente curiosa mirando y justo venía él con su guardia personal, no sé si eran agentes del FBI o su guardia y en el momento yo digo yo tengo que hacerle algo a este, no puede ser que se la lleve así. Porque estaban muy conmovidos por la guerra de Vietnam, esa guerra espantosa que el imperialismo había llevado a esas tierras y un pueblo maravillosos. Y también por Cuba porque siempre fue el ejemplo y esa fuerza interamericana apuntaba hacia Cuba donde ellos habían fracasado en su intervención y querían crear un ejército y este era el organizador de esa máquina de intervención.
Yo dije que no se la iba a llevar y en aquella Plaza Independencia que ya no es la misma porque hay un mausoleo, pero el monumento estaba en el centro y estaba rodeado de policías. Yo atravesé la primera fila...
Chury: ¿Nadie trató de detenerte?
R. Rojas: No pudieron porque yo empujé a los milicos. Había un semicírculo y él estaba adentro del semicírculo con los agentes del FBI, la guardia personal de él. Y no le dio tiempo a la policía porque se sorprendieron. Estaban uno junto a otro como una herradura. La policía de acá y adentro estaba la guardia personal y los agentes del FBI que se sorprendieron. Hasta ahí fue bárbaro y yo le dije en nombre de Vietnam y Cuba y le iba a decir de Artigas pero no me dieron tiempo porque se me tiraron todos arriba y se peleaban entre ellos a ver quien me pegaba más. Después ahí no sé, perdí el conocimiento y toda una historia que viene de deambular por las Comisarías
Chury: ¿Estuviste mucho tiempo en ese ambular por Comisarías?
R. Rojas: Sí, estuve ambulando un tiempo pero no mucho. En aquel tiempo yo era militante del partido Comunista, la UJC y quiero agregar que en aquellos tiempos la UJC era muy antiimperialista
Chury: Era muy antiimperialista, por favor
R. Rojas: Esto hay que reconocerlo. Y otras fuerzas también lo fueron pero la UJC tenía un gran componente ideológico y de sentimiento antiimperialista, era una de las organizaciones más avanzadas de la juventud por no decir la más avanzada desde el punto de vista estructural y eso lo tengo que reconocer. Tengo amigos de esa época que los sigo queriendo a pesar que ya no estoy más en el partido Comunista.
Chury: Decíme, vos tenías 18 años ¿estabas estudiando en ese tiempo?
R. Rojas: Sí, en la Escuela Industrial. Después me echaron de todos lados.
Chury: Te echaron de todos lados
R. Rojas: Sí seguro, porque fue una cosa... Después inclusive estaba en el hospital recuperándome y vino el Comisario de policía de Montevideo y me dice "usted no sabe en el lío que me metió". Porque después arrancaron cabezas y se armó un lío bárbaro en la policía.
(...) como era simplemente un revolucionario me conformaba con haber hecho eso.
Chury: Esto naturalmente que tuvo un significado mayor que al de 10 mil bombas molotov.
E. Rubio: Yo no sabía eso que usted contó ahora de que antes le había dicho en nombre de Vietnam y Cuba, eso da todavía una fuerza impresionante. Pero cómo se ha borrado esto de la historia porque ayer hablando con jóvenes militantes les contábamos este hecho histórico pero está borrado de la historia de la izquierda porque claro, es un acto fuertemente antiimperialista de una gran enseñanza para las juventudes nuestras entonces qué importante que hoy esté con nosotros el compañero además reafirmando toda una concepción ideológica y un compromiso militante. La verdad es que aporta mucho al esfuerzo que estamos haciendo de recuperar el aliento antiimperialista que este pueblo tuvo y que vive en la conciencia de este pueblo y que es imprescindible para poder cambiar esta sociedad. Realmente lo escuchamos con muchísimo gusto y reaprendiendo estas cosas que nunca tenemos que dejar de recordar y de enseñar a las generaciones que se están incorporando a la lucha.
Chury: Y rescatando tiempo adentro esa riqueza de la firmeza ideológica y de la lucha contra el imperialismo que caracterizó históricamente al Uruguay ¿no?
R. Rojas: Ah sí, totalmente. Uruguay, y lo digo con todo respeto a los demás países y pueblos de América Latina porque todos luchan pero después de Cuba Uruguay fue uno de los abanderados más grandes que tuvo la lucha antiimperialista. Y este hecho es un hecho individual, pero no hay que despojarlo del contexto porque no hubiera sido posible sin la lucha del pueblo uruguayo antes. Hay que ubicarlo así si no, no tiene sentido.
Chury: Es muy buena la aclaración.
R. Rojas: Y Rubio, te agradezco las elogiosas palabras pero es así como tenemos que pensar estas cosas.
E. Rubio: Acá le llega un saludo de Daniel Borges
R. Rojas: Daniel Borges es un compañero del 26 de Marzo. Yo no soy del 26 de Marzo pero le tengo un gran respeto a ustedes y a todo el 26 de Marzo. Y él es un militante del 26 fanático, que tomamos vino, comemos asado, nos peleamos pero estamos juntos.
Era un militante de ustedes, de su fuerza política que ustedes tienen siempre gente trabajadora. Lo que yo veo que ustedes tienen mucha gente humilde, gente trabajadora. Es un constructor, gente buenísima los hermanos Borges, está Joselo también anda en Guichón matando mulitas y capinchos. Me va a visitar porque vivo en un trailler en Punta Espinillo a orillas de un río entonces ellos me van a ver y comemos asado, pescamos, nos peleamos un poco y después nos amigamos.
Chury: Esto conlleva el gran entorno de lucha antiimperialista de su tiempo como él dice al señalar que fue una actitud personal pero en el entorno y con ese respaldo del espíritu de lucha contra el imperialismo que justamente caracterizó esa década muy fuerte y que después siguió siendo la lucha contra la dictadura.
Pero también la repercusión que tuvo en el mundo, internacionalmente.
Esa foto recorrió el mundo, fue registrada por la revista Life de los Estados Unidos.
Pero Héctor Morales de la Coordinadora de jubilados está por allí ¿cómo te va Héctor?
H. Morales: Buen día Efraín, muy bien, muy emocionado por tener la oportunidad de poder saludar a Roland que recuerdo en forma patente ese acontecimiento que sacudió no sólo al Uruguay sino al mundo. Un joven uruguayo de humilde condición se atrevía a lanzar un escupitajo a la cara de uno de los hombres más poderosos de la tierra en aquel momento.
Yo lo conocí a Roland porque militaba en la zona por donde yo vivía y más allá de que yo no era afiliado al partido Comunista sentí una profunda admiración por ese muchacho que tuvo la valentía, la osadía de realizar un acto político más que nada, tan contundente, tan expresivo de los sentimientos antiimperialistas de nuestro pueblo.
R. Rojas: Es un gusto escucharte y saber que estás bien y estoy muy emocionado por tus palabras. Tengo una profunda admiración por tí por la lucha que llevás en defensa de los jubilados y estoy muy contento por lo que tú decís.
H. Morales: Seguramente Roland el viernes nos vamos a confundir en un apretado abrazo que va a expresar esos sentimientos que sentimos recíprocamente. Un abrazo.
R. Rojas: No lo dudes. Gracias compañero.
Chury: Bueno, que pases muy bien Héctor, nos vemos.
E. Rubio: Un abrazo Héctor.
Chury: Juan Carlos manda un saludo emocionado. "Después de lo de Mujica yo había dejado de creer en la gente pero al escucharlo al compañero me devuelve la confianza otra vez. ¡Qué falta hace gente como esta! Sólo la 36 es capaz de cubrir y hacer estas cosas.
Saludos para todos los compañeros, Luis de la carnicería de Millán y Raffo. ¿Pueden repetir lo de la deuda externa?
Bueno, la deuda externa que tenemos ahora creo que es 25 mil 700 millones de dólares.
E. Rubio: Sí, sí. Contando lo que nos vamos a endeudar ahora con los yenes.
Chury: Claro sí, los yenes. Tenemos una bolsa de bonos ahora.
E. Rubio: Dicen los bonos samurai, yo creo que son los bonos harakiri.
Chury: Estela llamó y dice: un abrazo muy fuerte. Me alegro muchísimo de escucharlo bien a Roland y siempre sigo guardando los mismos sentimientos respecto de él.
R. Rojas: Bueno, muchas gracias Estela. Una vieja compañera de lucha de mi época de juventud y yo la quiero mucho también a ella.
Chury: Nos vamos otra vez a 1965. La visita de Dean Rusk, la preparación de un ejército latinoamericano comandado por los Estados Unidos, unas fuerzas armadas de intervención que pudieran actuar precisamente cuando EE.UU. lo necesitara.
En chico se está operando esto en Haití ¿no?
R. Rojas: Sí, es una materialización de aquello. Pero nosotros nos opusimos. Todo lo que pudimos lo hicimos.
Chury: ¿Cómo fue tu militancia a partir justamente de este hecho?
R. Rojas: Seguí en la UJC pero cambió mi vida porque la juventud hacía de eso una bandera de lucha y los jóvenes de aquella época me apreciaban mucho. Pero siempre tuve un perfil muy bajo, era una persona que siempre me rehusé a todo lo que era hacer de eso ... Trataba en todo lo posible de seguir mi vida normal, de quitarle entidad personal, siempre soñé que sirviera de ejemplo para otros. Y bueno, seguí luchando y participando, yo fui miembro del Comité central de la UJC y me nominaron también después miembro del Comité central del partido Comunista, en la época de Rodney Arismendi, que es una persona que es un gran olvidado también por esta sociedad porque es un hombre que ideológicamente podemos cuestionar o no pero fue una persona de gran capacidad ideológica y que impulsó a la izquierda junto a otros porque en aquel tiempo todas las fuerzas de izquierda, todos los que intervenía, eran grandes conocedores de la ideología entonces había una gran lucha ideológica dentro de la izquierda que ahora ni sueño de eso porque sólo ustedes están encauzando eso un poco pero solos.
Chury: Ciertamente. El otro día cuando estábamos con las grabaciones del primer acto de masas del Frente Amplio fundacionales, estábamos irradiando los discursos y hay un final en el discurso que decía Arismendi justamente, que marca una profundidad antiimperialista muy fuerte y una afirmación ideológica muy fuerte, que se nota en los discursos de la época, por lo tanto es interesante Ronald lo que estabas diciendo.
Polidoro nos llamó y dice que Dean Rusk fue también presidente del Banco Mundial.
Antes los escupíamos, ahora la izquierda brinda con champaña con el Banco Mundial.
Otro mensaje: Ustedes los de la 36 ni se imaginan el capital que atesoran dentro de su audiencia. No me quiero identificar por no pecar de protagonismo, pero soy comunista y me siento orgulloso de serlo y de tener camaradas como Roland. El mundo será de los trabajadores. Será.
Chury: Muy bien, nos pregunta América si Ronald mejoró de la vista después de la golpiza que le dieron en aquella época. Porque vos aparecés con lentes allí...
Ronald: Sí, sí. No, bueno ahora estoy bastante bien dentro de lo que puedo estar con la edad que tengo. Ya tengo 60 años y entonces ando con un poco de cosas pero bien...
Chury: La está viendo clara...
Ronald: Sí, sí y bueno, ahí está el tema...
Chury: Por lo menos en el lugar donde estar.
Y bueno, estuviste hablando con “Piringuín” ¿no?
Ronald: Sí, sí, con uno de los muchachos que...Yo nací en La Teja y militaba con la UJC con el grupo de juveniles ahí y seguro, me mandaban a todos los lugares donde había algún problema, que no funcionaba algo, algún círculo (como se lo llamaba antes) yo iba y trabajaba con la gente. Entonces me daban para dormir y yo dormía en la pieza que me daba la gente.
Él es uno de los que me, estuve 3 días ahí, me acuerdo perfectamente de eso.
Chury: Ronald, te quería preguntar porque lo bueno es irnos un poco a todo ese tiempo. ¿Cómo era ese tiempo? ¿Cómo era la lucha? ¿Cómo era la lucha antiimperialista de la izquierda en ese tiempo?
Ronald: Claro, era profunda por lo que estábamos hablando anteriormente. Era porque tenía una base ideológica, un componente ideológico muy grande. Y estratégico porque también era parte de la estrategia de los grupos revolucionarios, estaba incorporada a las plataformas de lucha de esos tiempos ¿no? Y como vía al mundo y como vía en todos los sentidos.
Vuelvo a reiterar, Vietnam y Cuba para mí fueron los referentes más importantes, los componentes más importantes de esa lucha.
Y bueno, tenía una base científica también ¿no? Tenía una base científica, un componente social muy grande porque aparte EE.UU. era como ahora, o es peor ahora porque en algunas cosas es peor y en otras no. Pero la lucha era enconada, era una lucha a muerte...
Chury: Era enconada, yo creo que es el término perfecto. Es decir, se tenía claro que allá estaba el imperio y que contra el imperio había que luchar...
Ronald: Sí, no había otra lucha. O sea, inclusive confluía en gente que no era marxista-leninista, era un campo amplio de la lucha. No era solo y exclusivo de los comunistas, si bien ellos estaban con otras fuerzas, con otras fuerzas políticas de la izquierda eran abanderados. Es decir, para mí era el componente fundamental de esa estrategia de cosas.
Y era parte integrante hasta de los programas nacionales económicos, sociales y en las banderas de lucha nacional se incorporaba el imperialismo como un elemento imprescindible...
Chury: Sí, sí, sí, como el factor desencadenante de las crisis vernáculas y locales y sus cipayos de turno...
Ronald: Sí porque era el causante principal de esas miserias, como sigue siendo ahora.
Chury: Revista “La Corneta” de Colón convoca a Rivera y Jackson. Hoy salen los afiches contra Bush de “La Corneta”
Agrupación 17 de Agosto de la UTC (Unión de Trabajadores de CUTCSA) adhiere a la marcha antiimperialista. Convocan a todos los trabajadores del transporte a participar.
Qué importante que es esto...
E. Rubio: Uno de los oyentes que llamó, entre todas las llamadas que hubo apoyando a la marcha. Un oyente queriendo ser irónico hablaba de la marcha de la división, de los que querían romper la unidad.
Está bien que llamen, lastima que no llaman para debatir bien, abiertamente ¿no?
Pero creo que las adhesiones de agrupaciones de trabajadores, de sindicatos, estudiantiles, juveniles, comisiones barriales, medios de prensa alternativos, compañeros representativos.
Estamos acá con el compañero Ronald Rojas, es una parte de la historia de la izquierda uruguaya. Van a estar los familiares de los desaparecidos, va a estar Valentina leyendo una proclama.
¿Qué les quiero preguntar a esos compañeros? ¿Cómo pueden catalogar a esta unidad? ¿Es que acaso pueden decir que acá están los amarillos, que acá están los oportunistas? ¿Somos oportunistas de izquierda por enfrentar al imperialismo?
Yo lo escucho al compañero acá con esta claridad con que expone, con la convicción con que expone, con la historia que nos pone sobre la mesa y yo me pregunto: ¿Ustedes serían todos oportunistas de izquierda en aquel momento? ¿Serían divisionistas en aquel momento porque enfrentaban así al imperialismo?
Ronald: Sí, sí, eso es viejo ya.
No es así, yo creo que ustedes están luchando al contrario, todo lo que están haciendo es para unir a la izquierda y sobre bases sólidas de principios. Y lo hacen realmente, no son personas que mandan a decir las cosas. Se exponen y se exponen bastante porque hay que estar en este camino que no es fácil.
Pero yo les digo a todos los comunistas viejos, a todos los socialistas viejos, a todos los militantes de a pie del MPP, a los que pasaron por la lucha, toda esa generación del 60 y a los jóvenes también, que no importa lo que hagan los gobiernos. Los gobiernos vamos a aceptar que capaz que tienen razón o decir bueno, mantener un protocolo. Pero los pueblos no tenemos protocolo, los pueblos no tenemos compromiso con ningún presidente, nosotros vamos a seguir luchando contra el imperialismo, por la libertad y por la felicidad de nuestros pueblos. Nosotros no tenemos compromiso con nadie entonces los dirigentes de los partidos de izquierda está bien, que ellos vayan, le den la mano a Bush, le den un abrazo, tomen un té, sean amables. Como dicen que lo cortés no quita lo valiente. Hasta ahora vimos lo cortés, lo valiente no lo vemos, no sé dónde está lo valiente.
Con todo respeto yo quisiera ver del presidente de la República qué es lo valiente de él, dónde está, cuáles son las palabras que puedan decirse que el pueblo pueda escuchar que demuestren una valentía, no hay, o sea todo es amabilidad, abrazos, coincidencias y besos y ahora parece que las contradicciones no se hacen con lucha, se hacen conversando. Y no es así porque precisamente si una cosa hace el imperialismo es que no conversa, actúa y actúa de manera terrible para los pueblos.
Entonces que los militantes vengan. No van a perder nada. Y bueno, si los dirigentes dicen que no, que hay que apoyar al gobierno, yo me solidarizo mucho con este compañero del partido Comunista que lo han expulsado. Es una cosa triste, tristísima que sea por eso porque si lo hubieran echado por cualquier otra cosa, pero ...
Chury: Sí. Aprovecho para leer algo que hemos recibido hoy. Con el logo del partido Comunista del Uruguay. Dice: Partido Comunista del Uruguay, Comité Central, 25 de febrero de 2007. Y el texto señala: "El Comité Central, en función de las declaraciones realizadas por el compañero Héctor Morales desde la radio cx 36 en la audición de la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas, agraviantes contra miembros de la dirección del Partido entiende que el compañero Héctor Morales tomó la decisión de auto excluirse de filas del Partido, en función de ello resuelve: Primero separar en su condición de miembro afiliado al Partido Comunista al compañero Héctor Morales por militar en contra de la unidad del Partido y de las organizaciones sociales. Segundo elevar a la comisión de control todos los antecedentes y sus dichos como faltas graves. Tercero, en función del informe que emane de dicha comisión, resolver en el próximo Comité Central".
Esto es lo que se venía hablando.
R. Rojas: Si, yo lamento mucho. Respeto mucho los otros sectores, yo soy un ex- comunista y le debo mucho a esa historia y a esa organización de esos tiempos, lo reconozco. Y me da un poco de lástima.
Pero que vaya el pueblo, que la gente diga "que ellos hagan los compromisos que quieran, nosotros no tenemos compromisos" Y no es un presidente cualquiera que viene de una potencia imperialista. Es un asesino que le mintió al pueblo norteamericano, que inventó una agresión. El pueblo de Irak se está desangrando, un pueblo maravilloso que está luchando contra el ejército más poderoso de la tierra y a veces es hasta más difícil porque antes cuando Vietnam estaba la URSS que le daba herramientas, le daba armas, le daba comida y el pueblo estaba respaldado. Irak no tiene a nadie, está solo en el medio de esto, solo con la solidaridad de los pueblos del mundo. Bush es un asesino, es un criminal. Pienso que políticamente es un error garrafal. Ya que están mucho para las frases de Artigas, también por unos dólares no vamos a empeñar nuestra dignidad.
No hay un sólo vínculo del pueblo iraquí que Estados Unidos pueda decir que le hizo algo, ni una bomba atómica ni una bomba de alquitrán, nada. Mintieron todo, todo por el petróleo.
Chury: Y ese es el hombre que estamos recibiendo.
R. Rojas: No es un hombre cualquiera, no es un estadista.
Chury: Vázquez dijo que era como un presidente cualquiera. No lo es, no hay que confundirse.
R. Rojas: No es no. Eso es algo que nosotros podemos ver. Ojalá nunca estuvieran en esa situación pero el pueblo está luchando bastante bien porque el pueblo iraquí le está dando una paliza bastante buena y se van a tener que retirar de ahí tarde o temprano y va a ser la caída política de Bush, eso es obvio.
Por esas razones hay que ir a la marcha, por todo eso y me gusta mucho lo que dijo un hombre: voy a llevar a mi hija. Bueno, lleven los hijos y vayan a la marcha y enséñenle para que vaya quedando en las generaciones que vienen esa capacidad que tiene nuestro pueblo y ese sentimiento antiimperialista que no se puede perder.
Chury: Ese es un buen mensaje para los jóvenes.
Roland, este es un primer encuentro que tenemos por aquí. En otro invadiremos la zona de Punta Espinillo ...
R. Rojas: Sí y quiero mandarle un saludo al Ing. Vega que es otro quijote que también de su radio hace un aporte a la lucha y lo acompañé en ir a Gualeguaychú, un hombre que también está peleando, un ingeniero que anda de pata en el suelo y le mando un gran saludo, soy vecino de él. El me va a ver a veces al trailler y yo lo voy a ver a la quinta y le compro los lechones también.
Chury: Roland, no sabés lo que nos alegra que hayas venido. Y para aquellos que se hayan olvidado lo que dijimos al principio, volvamos a 1965. Llega el hombre del imperio a conformar una fuerza militar colectiva de los países satélites de América Latina y para cuando Estados Unidos tuviere que invadir a alguien, contará con una fuerza mucho más grande y además quiero decir, hasta con la inversión de los propios países pobres del patio trasero, como llama EE.UU. a esta parte de América.
Bueno, quien habló con nosotros, Roland Rojas, es el hombre -como dice la foto- de la escupida a Dean Rusk, secretario todopoderoso de Estado, hombre de Bahía de Cochinos, de Playa Girón, hombre de acentuar la invasión y el genocidio en Vietnam.
Roland Rojas ha estado con nosotros esta mañana. No será la última
E. Rubio: Me parece que Ronald nos está convocando para que este viernes le metamos bruto escupitajo a Bush. No será en la cara pero la masividad de nuestra marcha y la definición de nuestras consignas y en el contenido antiimperialista y de rechazo a la política del progresismo de esta marcha, va a ser el gran escupitajo colectivo que le vamos a dar este viernes a Bush.
R. Rojas: Bueno. Gracias a ustedes, gracias a esta radio maravillosa que yo admiro mucho y me despido de todos, estoy a disposición y los invito a todos al viernes. Yo voy a estar en la primera fila.
Chury: Te leo un correo electrónico que acaba de llegar. "Quiero hacerle llegar al compañero Rojas un fuerte abrazo y mi mayor reconocimiento por la reivindicación de su gesto que hoy, junto a él con legítimo orgullo, reivindicamos. Los Huidobro, los Mujica y tantos y tantos otros, deberían recoger el guante y acompañar este tipo de reivindicaciones, de lucha antiimperialista, recordando aquellas acciones contra la General Motors, la Coca Cola, el City Bank y tantas demostraciones contra el imperialismo incluyendo el recuerdo al gallego Más Más y el ajusticiamiento de Dan Mitrione. Me pregunto ¿se animarán? Fraternalmente, Mejías Collazo es quien te lo envía.
R. Rojas: Ah bueno, muchas gracias. Muchas gracias.
Chury: Un abrazo muy grande. Gracias por venir.

En Haití, maten a los pobres, no toquen a los escuadrones de derecha.

La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) ha apoyado sin ningún pudor a las fuerzas de la derecha, incluso a la policía haitiana, y ha abusado sistemáticamente de los derechos humanos de los pobres, los partidarios de Aristide y a su partido Lavalas, escribe Ben Terrel.
Ahora que Kofi Annan comienza una nueva vida después de la ONU, es importante revisar el poco discutido “cambio de régimen” que el gobierno de Bush diseñó con la ayuda de Annan. Los defensores del secretario general saliente señalan que Annan hizo lo que pudo para dejar en claro que no estaba de acuerdo con la Invasión a Iraq, pero en el caso de Haití en realidad colaboró para facilitar una sanguinaria agenda imperial.
La MINUSTAH, la misión de la ONU en Haití, se creó con el objeto de apoyar el régimen ilegal instalado después del golpe de estado que derrocó al gobierno democráticamente elegido del presidente Jean-Bertrand Aristide en febrero de 2004. Los países que participan en la misión de la ONU en Haití, cuyo mandato está en proceso de renovación, se congraciaron con Washington para subsanar las desavenencias que tenían con el gobierno de Bush por la guerra de Iraq. Muchos observadores consideraron la participación de Brasil como parte de su proyección para lograr un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Brian Concannon, director del Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití y ex observador de derechos humanos de la ONU en ese país, señala que “hasta el año 2004 la ONU, por buenas razones, solamente había desplegado fuerzas de paz en aquellos lugares donde había que hacer cumplir un acuerdo de paz. Únicamente en Haití ha desplegado el Consejo de Seguridad cascos azules para hacer cumplir un golpe de estado contra un gobierno electo. Con la FMP (Fuerza Multinacional Provisional) primero y la MINUSTAH después, la ONU abandonó medio siglo de principios y de sentido común, con resultados predecibles.” Desde que reemplazaron a los infantes de marina usamericanos en julio de 2004, las tropas de la ONU han apoyado a la policía haitiana en sus arremetidas contra los seguidores pobres de Aristide y su partido Lavalas en las ciudades.
Brian Concannon ha señalado que “en contraste con su acción contundente en Cité Soleil, la MINUSTAH ha sido tolerante con los grupos paramilitares de derecha. Durante meses después de su despliegue, la MINUSTAH se negó a desalojar de las comisarías de policía a los grupos paramilitares que habían ayudado a derrocar el gobierno. En agosto de 2005, un grupo paramilitar llamado el Ejército Pequeño Machete asesinó a plena luz del día a docenas de espectadores de un partido de fútbol cerca del lugar donde se encontraba un puesto de observación de la MINUSTAH. La MINUSTAH ni siquiera intentó detener la masacre o perseguir a los paramilitares, aunque durante más de dos años este grupo ha aterrorizado el área de Grande-Ravine.
Desde febrero de 2004, miles de activistas pacíficos y otros civiles han sido asesinados, detenidos, torturados y exilados por el régimen instalado después del golpe. Este hecho fundamental nunca aparece en los análisis de los medios sobre Haití, por lo que muy pocos en Usamérica entienden por qué algunos haitianos se han armado para defender sus vecindarios. En defensa de las operaciones que están realizando en los barrios más pobres de Puerto Príncipe, los comandantes de la ONU en Haití manifiestan que sólo atacan cuando han recibido disparos. Pero durante una visita de una semana que hice a Haití en agosto de 2006, me contaron una historia distinta.
El 24 de agosto presencié en Simon Pele (comunidad que linda con el enorme barrio costero de Cité Soleil) una operación de la ONU que ignoró por completo los peligros de usar armas de fuego de alto calibre en un área densamente poblada. Las ONU había realizado estas operaciones en Simon Pele durante todo el mes de agosto, en una campaña para “asegurar” el área. En un video filmado por un fotógrafo que también se encontraba en el área se ve a un soldado brasilero disparando desde la parte de arriba un vehículo blindado. Vi a soldados brasileros que corrían desde dos vehículos s blindados hacia Simon-Pele. Los soldados que estaban en el barrio también disparaban sus armas.
Uno de esos soldados mató a un joven con cuya madre hablé cuatro días después. Adacia Samedy me contó que su hijo Wildert estaba arreglando un radio en el techo de la casa familiar, cuando francotiradores de la ONU le dispararon. La Sra. Samedy me dijo, “mi mensaje para la ONU es éste: gracias por matar a mi hijo. No entiendo cuál es el sentido de su trabajo, vienen, disparan y pueden matar a quien esté pasando por el sitio.” Le pregunté si algún miembro de la ONU había regresado para verificar si habían muerto civiles o para ofrecer alguna clase de ayuda. La ONU ni siquiera había reconocido su pérdida. Las preguntas que le he hecho al vocero de la ONU respecto al asesinato de Wildert Samedy siguen sin respuesta.
Otra familia, la de William Mercy, un civil en silla de ruedas, me contó que también habían sido ignorados por la ONU después de un ataque a la sección donde viven en el barrio de Bel Air en Puerto Príncipe. En junio de 2005, tropas brasileras que recorrían el callejón donde se encuentra su casa y le dispararon en la cabeza al jefe de la familia Mercy. Ese mismo día asesinaron a otros civiles desarmados.
Entrevisté a un señor mayor que estaba sacando a su familia del área, la cual, me comentó, no tiene nada que ofrecer a la juventud del lugar más que miseria. Le pregunté acerca de los grupos armados contra los que la ONU dice luchar. Me contestó “lo único que puedo decirle al respecto es que en este barrio mucha gente ha sido herida y asesinada por la ONU. Ninguna de esas personas estaba relacionada con grupos armados, todos eran trabajadores.”
Cerca de la vivienda cubierta de balas de la que estaba sacando los muebles, había una iglesia con las marcas de los disparos de las fuerzas de la ONU. Un periodista haitiano me dijo que la ONU afirmaba que en la iglesia se refugiaban miembros de un grupo armado, pero en vista de la importancia del catolicismo para los residentes, ningún combatiente armado usaría la iglesia para esconderse. En esa misma calle una escuela también fue destruida por armas de alto calibre.
En el año 2005, la Asociación de Estudiantes de Derecho de Harvard Defensores de los Derechos Humanos y el Centro de Justicia Global de Brasil concluyeron que “la MINUSTAH ha servido para ocultar los abusos cometidos por la Policía Nacional de Haití (PNH) durante sus operaciones en los barrios pobres e históricamente tensos de Puerto Príncipe. En lugar de asesorar e instruir a la policía para que mejore sus prácticas y vigilar sus errores, la MINUSTAH ha sido la celestina de sus abusos.”
Unos meses antes, un informe de la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami concluyó que “ambas fuerzas admitieron que cuando la PNH realiza una operación en un barrio pobre hay confusión y desorden porque la HNP y las fuerzas de la MINUSTAH no comparten radios pero, aunque lo hicieran, no hablan el mismo idioma.” Admitieron que cuando realizan operaciones en los barrios no tienen una estrategia ni un objetivo claro y que al final todo se resume en un “dispara antes de que te disparen”.
En 2004 y 2005 las tropas de la ONU actuaron como espectadores mientras la policía disparaba sobre manifestantes pacíficos que exigían el regreso de Aristide. En abril de 2005, Amnistía Internacional señaló que “Se ha informado que funcionarios de la Policía Nacional de Haití (PNH) usaron repetidamente armas letales contra los partidarios de Lavalas mientras manifestaban frente a la sede de la misión de la ONU en Boudon, Puerto Príncipe.”
Para algunas prominentes figuras de la derecha en Puerto Príncipe, sin embargo, no era suficiente permitir que la policía haitiana mate civiles. En reuniones con funcionarios de la ONU, los medios propiedad de las élites y conocidos oponentes de Aristide hicieron una campaña de demonización de los barrios pobres de tal magnitud, que a un activista le recordó la propaganda difundida antes del genocidio ocurrido en Ruanda en 1994. En enero de 2006, Reginald Boulos, presidente de la Cámara de Comercio de Haití y uno de los principales defensores del golpe de 2004, declaró en Radio Metropole “No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. Pensamos que los generales de la MINUSTAH tienen que hacer planes para limitar los daños colaterales. Pero nosotros en el sector privado estamos listos para crear un fondo de asistencia social para ayudar a todos los que serán las víctimas inocentes de la acción necesaria y valiente que hay que realizar en Cité Soleil. Cuando los terroristas ocupan algunas zonas sin ley, siempre hay víctimas inocentes.” En otra parte de la entrevista, Boulos pidió a las tropas de la ONU que ayudasen a la policía a “neutralizar a todos los delincuentes y terroristas armados que aterrorizan el área metropolitana.”
La mayoría de los adultos pobres de Haití recuerdan claramente el terror de los escuadrones de la muerte entre 1991 y 1994, después del primer golpe en contra de Aristide, cuando alrededor de cinco mil personas fueron asesinadas. Esa historia fue recordada con frecuencia durante el “Encuentro Solidario con el Pueblo de Haití”, organizado por activistas de Lavalas en agosto de 2006, al que asistieron visitantes internacionales que deseaban compartir puntos de vista y experiencias políticas con los haitianos que estaban luchando en el país. Jacques Delpechin, autor de “Silencios en la historia de África: Entre el síndrome del descubrimiento y de la abolición” y director ejecutivo de la Alianza Ota Benga para la Paz, la Curación y la Dignidad en la República Democrática del Congo, quien habló varias veces en la conferencia, me dijo “Es importante que la gente entienda que Aristide y los miembros de Lavalas están conectados, a través de las generaciones, con la triunfante revolución de los esclavos de hace 200 años.” Luego, mientras compartíamos un automóvil en Puerto Príncipe, me comentó que “el problema de Haití es realmente un problema estructural: no estaban supuestos a triunfar o, peor aún, a sobrevivir y seguir resistiendo.”
En lo que concierne a las “grandes potencias”, Depelchin señaló que “no debemos hacernos ilusiones: [la ONU] es un club de estados, estructuras que no pueden
respetar ni siquiera sus propios convenios (por ejemplo, la Convención de Ginebra contra el Genocidio, aprobada en 1948). En el caso de que la ONU vacile, ahí está el G8 para asegurarse de que el poder definitivo lo ejerza el más poderoso. Los radicales del mundo deben pensar en términos de la clase de política de emancipación que llevó a los esclavos a derrocar el sistema de entonces. La democracia al estilo de Usamérica/Francia/Canadá no es más que el consenso político en torno a una agenda establecida por intereses económicos y financieros. Esa agenda quiere asegurar que lo que ocurrió entre 1791 y 1804 se olvide para siempre o que, si se llega a recordar, sea una historia escrita y difundida por las potencias existentes.”
El líder revolucionario haitiano Touissant L’Overture escribió en una ocasión que cualquier intento de los dueños de plantaciones por restaurar la esclavitud “sería intentar lo imposible: supimos enfrentar los peligros de obtener nuestra libertad, sabremos desafiar la muerte para mantenerla.”
René Civil, dirigente de Lavalas que pasó la mayor parte del período del golpe en el exilio, hizo la misma relación cuando señaló: “El pueblo de Haití, que cree en la libertad, que ha probado la libertad, nunca aceptará este criminal sistema esclavizante.” Civil también denunció el sistema global que “impone la guerra económica, política, militar y social al mundo” e impide que naciones pobres como Haití ejerzan sus independencia.
René Civil fue detenido momentos después de hablar en la conferencia, con base en acusaciones que Brian Concannon califica de “dudosas”. Aunque inicialmente afirmaron que solamente querían someterlo a un interrogatorio de rutina, las autoridades han trasladado a Civil a la penitenciaría del centro de Puerto Príncipe. En Haití, los disidentes temen por la seguridad de Civil y también les preocupa que su detención sea el comienzo de una nueva ronda de acoso judicial a los activistas.
Dave Welsh, sindicalista usamericano que asistió a la conferencia de solidaridad, me dijo “Haití todavía está bajo ocupación militar. Los ocupantes esperan que la etiqueta de la ONU le dé legitimidad a los planes de Francia, Usamérica y Canadá de beneficiarse de la mano de obra y los recursos de la nación, controlar el estado haitiano e impedir la restauración de la soberanía y la democracia en Haití. Países como Brasil, que suministran a la ONU tropas que repetidamente y sin compasión matan civiles en sus casas, sin duda tienen sus razones para apoyar durante dos años esta brutal ocupación.” Welsh también estuvo en Haití en 2005 como parte de una delegación de derechos laborales y humanos que documentó las secuelas de una masacre en la cual soldados brasileros asesinaron a 60 residentes de Cité Soleil cuando perseguían a un líder comunitario militante de Lavalas. (También hablé con sobrevivientes de esa masacre, incluso con una mujer embarazada a la que las tropas de la ONU le dispararon desde un helicóptero. Fue salvada por Médicos sin Fronteras, pero perdió la criatura).
Brian Concannon me ha comentado que en conversaciones recientes ha oído “una y otra vez a haitianos pobres decir que quieren el desarme en sus barrios, siempre que al mismo tiempo se desarmen los vecindarios ricos que son la principal fuente de las armas que llegan a los barrios pobres, y también los escuadrones de la muerte y antiguos soldados que impunemente matan a los partidarios de Lavalas.”
Concannon agrega, “si las operaciones de la MINUSTAH verdaderamente tuviesen por objeto establecer la ley y el orden, comenzarían por obedecer la ley: detendrían a los sospechosos de poseer armas con una orden de detención válida en lugar de atacar indiscriminadamente a los barrios pobres.”
Pero la ONU no muestra ningún interés en seguir esa dirección. El 19 de agosto, Amaral Duclona, vocero de grupos armados de Cité Soleil opuestos a las fuerzas golpistas, declaró a Reuters, “las tropas de la ONU no quieren la paz y el desarme porque necesitan justificar su presencia aquí.” Duclona preguntó, “¿Cómo podemos entregar nuestras armas mientras las fuerzas de la ONU continúan atacándonos?”
El 19 de octubre de 2006, tropas brasileras derribaron viviendas en Cité Soleil para ampliar una carretera y mientras los residentes manifestaban para detener el proyecto, los soldados dispararon y mataron a por lo menos tres personas. Dos meses más tarde, el Comité de Acción en Haití, con sede en San Francisco, el cual mantiene un estrecho contacto diario con activistas y observadores de derechos humanos en Puerto Príncipe, declaró, “En la madrugada del viernes 22 de diciembre, a partir de las 3 aproximadamente, 400 soldados de las fuerzas de ocupación de la ONU dirigidas por Brasil, en vehículos blindados, realizaron un ataque masivo contra la gente de Cité Soleil, sitiando una vez más a esta empobrecida comunidad.”
Testigos señalan que a las 5 de la mañana comenzó una lluvia indiscriminada de disparos de armas pesadas que continuó durante buena parte del día. Al referirse a los soldados de la ONU y a la policía haitiana, Rose Martel, residente de Cité Soleil, declaró a Reuters, “Vinieron a aterrorizar a la población. No creo que hayan matado a ningún bandido, a menos que nos consideren bandidos a todos nosotros.” El Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití calcula que más de 20 civiles, entre ellos ancianos y niños, fueron asesinados. Sobrevivientes informaron a un médico usamericano que los entrevistó después del ataque que “un helicóptero de la ONU sobrevolaba en círculos [Cité] Soleil y disparaba a las casas de miles de personas.”
La operación del 22 de diciembre fue, en parte, la respuesta a una campaña sostenida de presión de la derecha que culpaba a supuestos líderes de pandillas de Cité Soleil por los secuestros en Haití. Pero Lovinsky Pierre-Antoine, coordinador de la Fundación 30 de Septiembre, una organización que apoya a las víctimas de los dos golpes contra Aristide, me dijo que el secuestro más cubierto por la prensa en las dos semanas anteriores al ataque del 22 de diciembre, el del senador André Riche opositor de Lavalas, había sido un “teatro político”. Según Lovinsky, los medios de comunicación de la derecha difundieron incendiarios editoriales sobre el secuestro sin hacerse muchas preguntas esenciales, como por ejemplo por qué a los guardaespaldas del prominente político opuesto a Lavalas, que estaban armados hasta los dientes, no les robaron las armas, y cómo logró Riche escapar ileso del cautiverio. Lovinsky manifestó que los medios que piden que se tomen medidas enérgicas contra Cité Soleil “apoyan plenamente a Michael Lucis”, el ex director central de la policía judicial que está implicado en las operaciones de secuestro.
El Comité de Acción en Haití manifestó “Los secuestradores generalmente están bien conectados con las élites y el régimen golpista. Hasta el jefe de la policía, Andresol, admite que la policía nacional participa en gran parte de la ola de delitos, incluso en los secuestros.” El periodista canadiense Anthony Fenton habló con “numerosas fuentes” (que no quisieron declarar en forma oficial por razones de seguridad) que relacionaban al senador Youri Latortue, sobrino de Gerard Latortue, primer ministro del régimen instalado después del golpe, con mafias de secuestradores. En agosto de 2005, el prominente hombre de negocios Stanley Handal, fue detenido por estar implicado en casos de secuestro, informó el Proyecto de Información sobre Haití. “Handal es miembro de una de las familias más acaudalas de Haití que apoyó el derrocamiento de Aristide en 1991 y en 2004. Inicialmente fue detenido junto con ocho miembros de la policía haitiana por manejar una banda dedicada al secuestro, después de que intentó usar una tarjeta de crédito robada a una de sus víctimas. El juez que lo puso en libertad, Jean Péres Paul, es responsable de que el padre Gerard Jean-Juste siga preso y de la detención el 9 de septiembre de los periodistas Kevin Pina y Jean Ristil. Se ha informado que el funcionario de la policía encargado de la investigación inicial del caso Handal ha tenido que ocultarse para protegerse.”
Las esperanzas de un cambio progresivo en Haití fueron alentadas por la elección de René Préval el 7 de febrero de 2006. El triunfo de Préval fue una victoria en circunstancias desfavorables del movimiento popular que en 1990 había llevado a Jean-Bertrand Aristide a la presidencia. Préval, que entre 1996 y 2001 fue presidente de Haití, el segundo elegido democráticamente, apoyado por Espwa (“esperanza” en creole), partido formado apresuradamente para las elecciones con muy poca capacidad de organización. En vista de que el gobierno instalado después del golpe se negó a poner en libertad a los presos políticos y de la represión continua a Lavalas, el partido de Aristide (la organización política más grande de Haití) no presentó oficialmente ningún candidato a las elecciones presidenciales. Un año después, sin embargo, tanto el poder judicial como ministerios del gobierno de Préval continúan controlados por golpistas y los principales medios son manejados por las élites derechistas. Aunque Préval ayudó a obtener la liberación de prominentes presos políticos, como Annetee Auguste (“So Anne”), Yvon Neptune y otros, cientos de presos políticos encarcelados ilegalmente por el régimen instalado después del golpe continúan presos. Préval tiene muy poco control sobre la misión de la ONU.
En un informe sobre la misión de la ONU en Haití fechado 19 de diciembre de 2006, Annan recomendó que el mandato de la MINUSTAH se prorrogase después del 15 de febrero de 2007. El informe de Annan ignoró las acusaciones de abuso sexual a mujeres y niñas haitianas por tropas de la ONU, así como los asesinatos documentados de civiles en asaltos militares. Según Annan, “el despliegue continuo de la Misión será esencial, pues las fuerzas de desestabilización continúan usando la violencia para lograr sus objetivos.”
Los representantes de la ONU, sin embargo, no parecen estar interesados en la violencia en contra de Lavalas. Un estudio de la prestigiosa revista médica “The Lancet” concluyó que en el lapso de 22 meses después del derrocamiento de Aristide ocurrieron 8.000 asesinatos y 35.000 ataques sexuales solamente en el área del gran Puerto Príncipe. Más del 50 por ciento de estos asesinatos se atribuyeron a facciones de opositores a Aristide y a Lavalas, que incluían grupos armados de opositores a Lavalas, ex miembros del ejército y fuerzas de seguridad del gobierno. El informe también señala que “los encuestados señalaron que soldados de la ONU habían proferido amenazas de muerte, amenazas de lesiones físicas y amenazas de violencia sexual”.
Una de las autoras del informe, Athena Kolbe, me dijo que “El verano pasado notificamos a más de una docena de funcionarios de la ONU en Haití acerca del informe y les dijimos que estaríamos en el país y podríamos hacerles llegar anticipadamente una copia del informe y discutirlo con ellos si tenían preguntas. No tuvimos ninguna respuesta de nadie relacionado con la MINUSTAH ni antes ni durante el viaje... Recibimos un correo electrónico de un miembro del personal de la ONU en el que se negaba a reunirse con nosotros porque estaba muy ocupada y decía “no creo que tengan ustedes nada importante que compartir con nosotros.”
A principios de enero, el general brasilero Carlos Alberto Dos Santos se convirtió en el cuarto comandante de las fuerzas de la ONU en Haití (que al 30 de noviembre de 2006 estaban constituidas por un total de 8.360 uniformados). “Vamos a trabajar en la misma dirección en que lo hemos venido haciendo, nada ha cambiado en nuestra misión ni en nuestras obligaciones", afirmó Dos Santos. Desde entonces, las operaciones militares de la ONU han continuado. Entre los civiles muertos por disparos de la ONU en estos ataques, según lo informado por el Proyecto de Información sobre Haití, están Stephanie Lubin, de siete años, Alexandra Lubin, de cuatro años y Boadley Bewence Germain, de nueve años.
En su campaña en contra de la prórroga del mandato de la MINUSTAH, Lovinsky Pierre-Antoine y otros activistas señalan los continuos asesinatos de civiles por las fuerzas de la ONU.

Ben Terrell
Global Research

Ben Terrell, escritor que vive en San Francisco, ha visitado Haití cuatro veces desde el golpe de 2004 que derrocó al gobierno elegido democráticamente del presidente Aristide.
Traducido para Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate por Chelo Ramos
Chelo Ramos es miembro de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción es copyleft para uso no comercial: se puede reproducir libremente, a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

FUERA BUSH DE URUGUAY Y DE AMERICA LATINA !!!!!

EL P.C.T.DE LA ARGENTINA REPUDIA LA VISITA DE BUSH A URUGUAY. EXIJAMOS LA RETIRADA DE LOS IMPERIALISTAS NORTEAMERICANOS DE IRAK,AFGANISTÁN Y MEDIO ORIENTE. SOCIALISMO O BARBARIE CAPITALISTA. P.C.T.


RONALD ROJAS, UN HOMBRE DE SU TIEMPO

“La historia de un comunista uruguayo que escupió la cara en 1965 al representante yanqui Dean Rusk durante su visita a Montevideo”

Los gigantescos aviones Galaxy vigilan noche y día el espacio aéreo uruguayo en espacial por donde se trasladará el Presidente de los Estados Unidos, George Bush. Diez aviones y cinco helicópteros entre los cuales se encuentran tres aviones radares de la Fuerza Aérea norteamericana, abastecidos por otras tres naves de recarga de combustible en pleno vuelo.

Estas naves de vigilancia y reconocimiento están permanentemente reportando información a sus comandos y también a las autoridades uruguayas de la Fuerza Aérea y a la Presidencia de la República.
En las seis aeronaves de carga Galaxy de 75 metros de largo y 60 de una punta a la otra de las alas se transporta el material de seguridad incluida grúas para el traslado de los materiales.

Según informa la prensa en el día de hoy aún restan llegar varios aviones más con materiales y personal de seguridad.
Los aviones operan en los aeropuertos de Carrasco y Laguna del Sauce en Maldonado, y como alternativa se mantiene pronto el de Durazno.
El gobierno progresista extendió a los tres aeropuertos la Autorización de Sobrevuelo Militar que permite a las aeronaves militares extranjeras sobrevolar el espacio aéreo uruguayo.
Sin embargo de acuerdo a la denuncia del Abogado uruguayo Gustavo Salles debió ser la Asamblea Legislativa Nacional la que facilitara el ingreso de tropas y material bélico al país.

El gobierno de George W. Bush anunció hoy que se suma a “la causa de la justicia social” en las Américas, se comprometió a brindar apoyo a gobiernos para promover el “cambio” que los pobres tanto necesitan y se declaró bolivariano.
Bush realizará una gira por cinco países latinoamericanos, incluido México, entre el 8 y 14 de marzo para reafirmar que las políticas neoliberales promovidas por Washington durante casi 20 años son la mejor vía de desarrollo para la región, e intentar con ello contrarrestar la creciente ola política que está desafiando, a diferentes grados, la hegemonía estadounidense en la región.

La Casa Blanca anunció este lunes que el tema oficial del viaje es “promover la causa de la justicia social en el Hemisferio Occidental”, y que el enfoque de Bush es ofrecer el apoyo estadounidense para que los gobiernos de las Américas puedan cumplir con la demanda del “cambio” de los trabajadores pobres de la región. Por lo tanto, Bush anunció una serie de “nuevos” programas para ofrecer asistencia médica, educación y vivienda, ampliar la enseñanza del inglés a jóvenes y el anuncio de una conferencia sobre el hemisferio occidental en Washington, entre otras iniciativas.

Con ello, la Casa Blanca aparentemente cree que podrá lograr el objetivo de esta gira que hoy fue caracterizada así por el Wall Street Journal: “El presidente Bush viaja a América Latina esta semana para enfrentar el tipo de populismo económico militante de Hugo Chávez”.
Bush ofreció un discurso sobre la política estadounidense hacia América Latina donde consideró que los índices de pobreza son “un escándalo y un desafío”. En un foro ante la Cámara de Comercio Hispana en Washington, insistió en que a pesar de los grandes avances en la consolidación de la democracia y las reformas económicas en América Latina, “decenas de millones en nuestro hemisferio permanecen en la pobreza” y sin expectativas en el futuro. “Mi mensaje a estos trabajadores y campesinos lo dijo en español es: ustedes tienen un amigo en Estados Unidos de América. Nos importa su apuro”.

“Los trabajadores pobres de América Latina necesitan cambio, y Estados Unidos está comprometido con ese cambio. Está dentro de nuestros intereses nacionales”, afirmó, y agregó que “la justicia social implica satisfacer necesidades básicas”.
El presidente Bush habló de varias iniciativas de asistencia a la educación, salud y vivienda y el apoyo a micro y pequeños empresarios, como reducción de deuda y ampliación de comercio para beneficio de “los pobres y los marginados” y promover así “la justicia social”.

Entre los ejemplos de estos esfuerzos habló de Víctor López Ruiz, un joven de 25 años originario de Chiapas, “donde la oportunidad es poca y la gente tiende a hablar sólo en los idiomas de sus comunidades locales”.
Los padres del joven, refirió Bush, vendieron su ganado para que su hijo acabara la preparatoria y en 2004 a Víctor le fue otorgada una beca de la agencia de asistencia estadounidense USAID para aprender inglés y estudiar administración empresarial y comercio internacional en una pequeña universidad comunitaria en Iowa. El presidente informó que el joven regresará a Chiapas, está acabando su licenciatura en contabilidad y va a poner una panadería para apoyar a su familia, abriendo así una “nueva puerta” y cambiando la vida del joven, todo por la generosidad estadounidense.

Bush anunció una nueva iniciativa para capacitar a trabajadores de salud para todo Centroamérica con sede en Panamá. También informó que enviará una de las naves médicas de las fuerzas armadas estadounidenses, el Comfort, que visitará varios países donde los médicos y enfermeras ofrecerán tratamiento a 85 mil pacientes, realizarán mil 500 cirugías y ofrecerá los servicios dentales.

A la vez, Bush sostuvo que “América Latina necesita el capitalismo para el campesino, un verdadero capitalismo que permita a la gente que empieza con nada levantarse hasta donde su capacidad y duro trabajo los lleve”, y por lo tanto Estados Unidos está ayudando a fortalecer las economías latinoamericanas, unas que “están abiertas al mundo”.
Bush concluyó su discurso al declarar que Simón Bolívar y George Washington eran muy parecidos, ambos lucharon por el derecho de sus pueblos de gobernarse a sí mismos y, de hecho, dijo, “nosotros somos los hijos e hijas de su lucha, y es nuestra misión completar la revolución que ellos iniciaron en nuestros dos continentes”.

De repente, al parecer, todos en el gobierno de Bush están mostrando gran preocupación por las injusticias sociales y económicas de la región. El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, dijo a periodistas hoy que los niveles de “la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en las Américas son inaceptablemente altas”. Subrayó que “los beneficios de la democracia, libre mercado e integración económica han sido lentos en alcanzar a muchos en la región, particularmente los pobres y los indígenas”. Estados Unidos, afirmó, desea ser socio de “gobiernos que piensan correctamente, y que están tomando las decisiones correctas para sus pueblos”.

Su secretario asistente de Estado, Thomas Shannon, ofreció un contexto para el renovado interés de este gobierno en esta coyuntura de las Américas, al reiterar que a pesar de la democratización de la región y el libre mercado, las “demandas legítimas” de las mayorías aún no han sido satisfechas. Eso, comentó, “ha creado una oportunidad para el surgimiento de una visión rival de desarrollo en las Américas”, declaró Shannon la semana pasada ante el Congreso.
Continuó: “esta visión rival regresa sobre la pista de modelos de desarrollo anteriores en las Américas, y está basada sobre economías centralizadas basadas en mercancía, liderazgo político autoritario y la aseveración de que las demandas de la justicia social y la intención de la mayoría es superior al respeto por los derechos y libertades individuales. Esta visión no tuvo éxito en el pasado, y no creemos que podrá tener éxito hoy día”.

El propósito de la gira de Bush, informó Shannon, es promover la visión estadounidense de “vincular la democracia con el desarrollo, generar crecimiento amplio a través del libre comercio y políticas económicas sanas”.
O sea, ahora Washington anuncia una competencia entre dos visiones bolivarianas en el hemisferio.

En un discurso en el que reclamó el manto de John F. Kennedy y la “Alianza para el Progreso”, Bush subrayó que “cuando nuestros vecinos son prósperos y pacíficos, significa mayores oportunidades y más seguridad para nuestro propio pueblo”.

Bush anunció la realización de una “Conferencia de la Casa Blanca sobre el Hemisferio Occidental” con representantes del sector privado, sociedad civil, organizaciones religiosas y grupos voluntarios para discutir fórmulas de entregar ayuda, y dijo que instruyó a los secretarios de Estado, Condoleezza Rice, y del Tesoro, Henry Paulson, para crear una iniciativa para que bancos estadounidenses y locales mejoren su capacidad de prestar a pequeños negocios.

El mandatario, que habló ante la “Cámara de Comercio Hispánica de Estados Unidos”, subrayó por ejemplo que “cuando hay empleos en nuestro vecindario como se refirió a Latinoamérica, la gente puede encontrar empleo en casa y no tiene que migrar a nuestro país”.
La gira del presidente Bush se realizará al tiempo que enfrenta un serio problema de imagen en Latinoamérica y las sociedades del área viven una creciente insatisfacción por problemas atribuidos a las políticas de libre comercio promovidas por Estados Unidos y lo que se considera como una democratización insuficiente.

Con la campaña presidencial en marcha y el voto hispano cada vez mas volátil, no es por casualidad que Bush eligió pronunciar su discurso en la cámara de comercio hispana. Sin embargo, frente a la ola antiimperialista que se observa en la región y la falta de recursos que tiene para poder invertir en Latinoamérica, las posibilidades de que pueda revertir las críticas son casi nulas.
El programa de ayuda que anunció es realmente irrisorio si se lo compara con la “Alianza para el Progreso” de Kennedy, como lo hizo Bush ayer. "La intención es buena. Pero es demasiado poco y demasiado tarde", dijo un diplomático latinoamericano que asistió al discurso.

Ayer, cuando un periodista preguntó hasta qué punto los atentados del 11 de setiembre habían desviado la atención del gobierno estadounidense hacia otras regiones del mundo, el consejero para la seguridad Nacional, Steve Hadley, lo negó rotundamente, lo que no hace más que disminuir la credibilidad de Bush.
“Creo que uno de los problema que tenemos en América latina es que la gente cree que nuestra agenda es únicamente el contra el terrorismo, el comercio y la lucha contra el narcotráfico. Y no ha prestado atención a la otra mitad de la agenda, como la educación, salud y vivienda”, dijo Hadley. Según él, entonces todo es un problema de relaciones públicas, o de diplomacia pública, como dicen ahora. No ha habido suficiente propaganda con respecto a la “otra agenda”.

Lo cierto es que ni siquiera el acuerdo estratégico con Brasil para promover la industria de los biocombustibles tiene “uñas y dientes”. Shannon reconoció que todo el esfuerzo vendrá del sector privado. Pero eso no es todo: Estados Unidos no está dispuesto a terminar con las tarifas que impone a la venta del etanol brasileño en su territorio. Shannon ya lo anunció: no habrá ninguna reacción con respecto al acto anti Bush que en principio liderará Hugo Chávez en la Argentina, cuando la comitiva de la Casa Blanca esté en Uruguay.

Sin embargo, el programa de asistencia que anunció es muy diferente a lo que fue la Alianza para el Progreso, con la que lo comparó anunciada por Kennedy en Punta del Este, hace 46 años y que previa una inversión de 20.000 millones de dólares en diez años.

El plan de ayuda de Bush no tiene una cifra exacta y lejos de involucrar al Banco Mundial y al BID, como lo hacia aquella Alianza, depende en parte de la iniciativa privada.

Cuando hizo referencia a la educación, Bush prometió 75 millones de dólares y en los próximos tres años, pero para ayudar a “miles de jóvenes a mejorar su inglés y para que tengan la oportunidad de estudiar aquí en Estados Unidos”

En el área de la vivienda Bush remarcó que “una industria de la vivienda fuerte puede ser un motor para el crecimiento económico, la estabilidad social, y la reducción de la pobreza”. Explicó que, a través de la Corporación de la Inversión Privada en el Extranjero, los Estados Unidos otorgarán 385 millones de dólares para que los latinoamericanos puedan cumplir con el sueño de tener su propia vivienda tramitando una hipoteca.

El presidente también ordenó a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y al titular del Tesoro, Henry Paulson, para que desarrollen una nueva iniciativa que permita a los bancos locales y estadounidenses conceder créditos a las pequeñas empresas.

Más aún, a finales de este año, la Casa Blanca organizará una conferencia en Washington sobre el Hemisferio Occidental, con participantes del sector privado, organizaciones no gubernamentales y grupos religiosos para analizar las formas más efectivas de llevar ayuda a la región.

Sorprendentemente Bush no dedicó ni siquiera un párrafo de su discurso a la iniciativa de los biocombustibles que lanzaron conjuntamente con Brasil el viernes pasado en las Naciones Unidas en Nueva York.

Pese a que se espera que este será uno de los temas principales de las discusiones que tendrá en Brasil con el presidente brasileño Lula da Silva, Bush obvió el tema porque según los analistas, ya ha tenido muchas objeciones con respecto a este asunto por parte de los agricultores estadounidenses que temen a la competencia del etanol brasileño.

Bush ignoró también el tema de Venezuela. Sin embargo en el último párrafo de su discurso hizo un tiro por elevación. Antes los 400 empresarios hispanos y diplomáticos latinoamericanos Bush recordó que no lejos de la Casa Blanca se encuentra la estatua del “gran libertador Simón Bolívar”, uno de los ídolos del presidente venezolano Hugo Chávez.

“Muchas veces comparan a Bolívar con George Washington”, dijo Bush mencionando sus siglas que coinciden con las del patriota lo que provocó una risa generalizada en la audiencia. “Como Washington, el fue un general que peleó por el derecho de su pueblo a autogobernarse. Como Washington, logró derrocar al poder colonial y como Washington nos pertenece a todos los que amamos la libertad”.

Bush concluyó citando a un embajador latinoamericano, que no identificó, al que atribuyó haberle comentado que “ni Washington ni Bolívar estuvieron destinados a tener sus propios hijos, para que nosotros los americanos pudiéramos llamarnos sus hijos”.

Estados Unidos sigue de cerca la actividad de Chávez y, eventualmente, contribuya a su caída. Pero, de momento, la estrategia parece ser otra más prudente y moderada, fortalecer los Gobiernos pro norteamericanos de la región y evitar la expansión de la revolución bolivariana.
En su informe ante el Senado, McConnell advertía: “La buena actuación de candidatos presidenciales con ideología de izquierda populista en otros países habla de la creciente impaciencia entre el electorado por la incapacidad de sus Gobiernos para mejorar los niveles de vida de la población. La insatisfacción popular con la democracia es especialmente inquietante en los Andes, particularmente en Ecuador y Perú”.

Precisamente por eso es importante el respaldo que este viaje constituye para Gobiernos progresistas no revolucionarios que Washington quiere que tengan buenos resultados, como Brasil o Uruguay.
En el mismo paquete se podría incluir también a Chile. Pero no a Argentina, cuyo presidente “Peronista”, Néstor Kirchner, actúa demasiado cerca de Chávez y sabrá ahora entender el mensaje de que Bush pare precisamente en Montevideo y no en Buenos Aires.

Los dos países ribereños del río de la Plata mantienen un grave litigio por el asunto de la planta celulosa contaminante.
En el caso de Brasil, además del apoyo a Lula, que devolverá visita a Washington a finales de este mes, Bush va a explorar el uso del etanol como sustitutivo del petróleo, una producción en la que el gran país latinoamericano es líder mundial.

En Colombia, por otra parte, George W. Bush espera encontrar de parte del presidente Álvaro Uribe buenos argumentos para convencer después al Congreso norteamericano de que el escándalo de las conexiones de miembros de su Gobierno con los paramilitares no debe poner en riesgo la continuación del Plan Colombia y del apoyo económico y militar de Estados Unidos a ese país.
La política de ayuda militar a Colombia para combatir a las FARC, unos 700 millones de dólares anuales, fue iniciada por Bill Clinton, pero es hoy uno de los instrumentos esenciales de la política de Bush en América Latina.

El Partido Demócrata, que actualmente controla ambas Cámaras del Congreso, tiene reservas crecientes sobre la continuación de esa ayuda y quiere recibir garantías de que el Gobierno de Uribe respeta los derechos humanos. Colombia busca, además, un tratado de libre comercio con Estados Unidos para el que el Congreso tiene la última palabra.

Y la etapa final del viaje es la de México, donde Bush se encontrará con un presidente, Felipe Calderón, que intenta ganar legitimidad después de la durísima pugna electoral y postelectoral, y que debe ser para Estados Unidos un aliado esencial en su política migratoria.
Washington se libró de la pesadilla de tener a López Obrador como presidente vecino, pero necesita ahora que Calderón sea un líder fuerte y capaz de desarrollar y estabilizar México.
Ésas son las mejores armas para contener la masiva emigración a través de la larga frontera común.

Otras medidas más drásticas, como el muro aprobado por el Congreso norteamericano y al que Bush se opone, provocan un fuerte rechazo en México y resultan costosas y de dudosa viabilidad en Estados Unidos.
Pero sean cuales sean, George W. Bush y el Partido Republicano necesitan ofrecer soluciones para la emigración. En algunos Estados decisivos para las elecciones, como California o Tejas, ése es un asunto que ocupa el primer lugar entre las preocupaciones de los ciudadanos. Se trata, en sí mismo, de un tema capaz de hacerle ganar o perder a un candidato unas elecciones. Y hay que recordar que estamos en campaña electoral.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, robará gran parte del protagonismo a la gira que emprenderá por Latinoamérica el próximo jueves el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Chávez viajará la próxima semana a Bolivia y Argentina, países que no visitará Bush.
El presidente venezolano no desaprovechó la oportunidad de hacer referencia al viaje de Bush en una charla telefónica que mantuvo en su programa de radio Aló Presidente con el presidente de Bolivia, Evo Morales: “Ahora andan diciendo que tú y yo y que estamos saboteando el viaje de Bush”, dijo Chávez a Morales.
Después, Chávez bromeó: “Es una coincidencia que mister Bush llega a Brasilia y casi al mismo tiempo llego yo a Buenos Aires; que Mister Bush llega a Montevideo y casi al mismo tiempo sigo yo en Buenos Aires; que mister Bush llega a Colombia y yo llego a Bolivia: casi que nos cruzamos en los aviones”.

En Buenos Aires, unas 40 organizaciones defensoras de los derechos humanos y de piqueteros o sindicalistas especializados en bloqueos y cortes de carreteras, recibirán el próximo viernes a Chávez.
Las Madres de Plaza de Mayo, encargadas de la organización, llamaron a “recibir masivamente” al gobernante venezolano en el estadio del club de fútbol Ferrocarril Oeste, bajo las consignas “Por la unidad latinoamericana”, “Bienvenido presidente Chávez”, “Fuera Bush y el imperialismo”, según informaron en un comunicado.
La visita de Chávez a Argentina coincidirá con la Bush a Uruguay, país vecino con el que Argentina mantiene un litigio a raíz de la construcción de una papelera en la frontera uruguaya con Argentina.
Chávez firmará acuerdos complementarios con el presidente argentino, Néstor Kirchner, y luego se trasladará a la provincia de Santa Fe para visitar la planta de la empresa láctea Sancor, financiada por el gobierno venezolano. El sábado Chávez emprenderá su viaje a Bolivia, donde le espera su amigo Morales.

Mientras que hoy nuevamente cayeron las bolsas en Asia y arrastraron a la baja a las principales bolsas latinoamericanas.
La Bolsa Mexicana de Valores terminó operaciones el lunes con una baja de 2.02%, la segunda más alta en el año, mientras los inversores seguían escapando de los mercados emergentes por una ola de temor al riesgo que se inició la semana pasada tras el desplome del mercado chino.
En una sesión volátil, el principal indicador, el IPC, llegó a perder 2.05% a 25,780.58 puntos, siguiendo los fuertes descensos de los mercados mundiales, aunque luego subió brevemente.

La corriente vendedora mundial y la volatilidad se mantenían a inicios de semana por la aversión al riesgo de los inversores, que además esperan una serie de datos de Estados Unidos para conocer el estado de la mayor economía del mundo.

Así, la tormenta bursátil de los últimos días volvió a arreciar este lunes inicio de semana en los mercados mundiales, con una caída en la bolsa de Tokio del 3.34%, en un contexto de fuerte apreciación del yen, que se contagió a otras plazas asiáticas y europeas.

En Europa, la bolsa de Londres cerró con una pérdida de 0.94%, igual que Francfort, -1.04%, París -0.73% o Milán -1.03%.
Los mercados europeos acaban precisamente de salir de una semana “negra”, en la que registraron su mayor caída en cuatro años.
Las Bolsas de Nueva York también terminaron en baja, con el índice Dow Jones en retroceso de 0.53%, mientras que el Nasdaq bajó más de 1%, en medio de preocupaciones por la salud del mercado de hipotecas a clientes riesgosos y un menor apetito por el riesgo, en el último capítulo de un derrumbe global de las bolsas.

Además, “las bolsas de Asia caen, y hay nuevos riesgos para las sociedades estadounidenses que financian el sector inmobiliario”, comentó Francois Chaulet, gerente de carteras en Montsegur Finance.
Existen en efecto temores sobre una ralentización del mercado inmobiliario en Estados Unidos, que durante mucho tiempo fue el principal motor de crecimiento de la primera economía mundial.
Las plazas financieras latinoamericanas fueron arrastradas por la tendencia general, y la bolsa de Sao Paulo perdió 2.69%.

Según los corredores de bolsa, las acciones de los grandes grupos exportadores japoneses son las que más han sufrido debido al reciente repunte del yen frente al dólar, que perjudica el comercio exterior nipón.
“El yen japonés sigue beneficiándose de la creciente aversión al riesgo tras las pérdidas en los mercados de acciones mundiales, que animaron a los inversores a reducir su exposición y a deshacerse de sus carry trades”, comentó John Kiriakopoulos, de Australia Bank.

El “carry trade”, práctica especulativa que consiste en tomar dinero prestado, donde las tasas de interés son bajas, para invertirlo donde son altas, había debilitado mucho al yen en los últimos meses, ya que las tasas de interés son muy bajas en Japón 0.50% comparadas con las del resto del mundo.
Las otras bolsas del sudeste asiático también tuvieron una jornada de bajas, afectadas por las pérdidas de Wall Street -0.98% el viernes por la noche.
Shangai, cuya caída del 9% provocó el martes pasado la tormenta bursátil mundial, se recuperó sin embargo el lunes +1.23%.
Pese a este contexto preocupante, el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, y el ministro japonés de Finanzas, Koji Omi, minimizaron este lunes la gravedad de la crisis bursátil mundial, afirmando que los mercados acabarán por reflejar la solidez de la economía mundial.

Paulson llegó el lunes a Tokio, primera etapa de una gira regional que lo llevará a Corea del Sur y a China, en plena tempestad bursátil originada la semana pasada en Asia.

Los precios del petróleo bajaban este lunes 1 dólar, a menos de 61 dólares el barril, debido a que la profunda caída de los bolsas de valores asiáticas y europeas se desbordó hacia los mercados de materias primas.
El crudo de referencia West Texas Intermediate, para entregas en abril, cerró con una pérdida de 1.57 dólares 2.6 por ciento, para ubicarse en 60.07 dólares por barril.
En Londres, el crudo Brent retrocedía 1.04 dólares, a 61.04 dólares.
Sin embargo, lo que provocó las caídas en casi todos los mercados fue la subida del yen japonés, que tocó un máximo de tres meses contra el dólar y el euro, cuando los inversores se apuraron a cerrar operaciones riesgosas y cancelaron los préstamos baratos en yenes que las financiaban.

Las bajas tasas de interés en Japón habían incentivado a muchos a pedir prestado yenes y usar el dinero para invertir en otras monedas más rentables y en activos en otras partes.
El petróleo había estado relativamente inmune al desplome de los mercados accionarios de la semana pasada.
Llegó a subir durante siete sesiones consecutivas hasta el viernes pasado, impulsado por la caída de los inventarios de gasolina en el mayor consumidor mundial, Estados Unidos, y por la disputa entre Irán y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el programa nuclear del país petrolero asiático miembro de la OPEP.

El precio del petróleo bajó ante los renovados temores de que la economía mundial pudiera entrar en un periodo de ralentización, lo que reduciría la demanda de los energéticos, según analistas.
“La caída está relacionada con el mercado de valores, lo que tiene sentido si lo ves como un indicador de la situación económica. Un crecimiento económico más lento, especialmente en Asia, es muy preocupante para el mercado petrolero”, apuntó Eric Wittenauer, de A.G. Edwards & Sons.

Así están las cosas compañeras y compañeros, en el mundo, la región y nuestra comarca.
El Gobierno progresista recibe un invitado de honor, con sus aviones, helicópteros, radares y miles de agentes de la CIA y el Pentágono.
Política de cielos abiertos, como en Medio Oriente rugen los motores de los Galaxy por las noches orientales.
La dirección del Frente Amplio reunida el día lunes en su Mesa Política, ni condena la visita de Bush, ni convoca a la protesta, mucho menos critica la actitud por imperialista del gobierno progresista.

La Central Obrera, la única, la unitaria, la clasista, la excepción mundial, convoca a manifestar en contra de Bush en un comunicado pero sin mencionar al gobierno progresista que lo invitó.
Un estilo bien uruguayo de condenar las generalidades, sin hacer mención al causante.
Más bien con que razón puede condenar el PIT-CNT la venida de Bush si sus principales dirigentes -entre los que se encontraba su secretario general Juan Castillo- ya se reunieron con el Director Político de la Embajada de Estados Unidos Oliver Griffith.

Presidente Vázquez, no acepte dinero robado, producto del narcotráfico, de la expoliación de los pueblos, de la guerra imperialista, de la rapiña.
No acepte ayuda social, de planes que intentan imitar a Chávez y a Fidel, operando de la vista, construyendo viviendas para los pobres, enseñando inglés a los niños del campo.
Ahora ya está metido hasta la “coronilla”, “la embarró”, “para todo el tiro”, usted señor Presidente no levanta más, “esto no lo tapa ni con un poncho patria”.
Usted divide la izquierda, divide a los compañeros, los enfrenta, parte al Frente, lo está destruyendo.
Ya no hay retorno, no habrá marcha atrás, porque tampoco hay dudas después de esta acción, de la cual no somos nosotros los descarriados, los ultras, los radicales los que le alertamos y criticamos con dureza.
¿Por qué se imagina que viene Chávez a la Argentina?
Piense un poco, no lo que le digan sus seguidores, piense por usted mismo y se dará cuenta, que está desperdiciando una gran oportunidad y la de los uruguayos.
Jamás nadie dilapidó tanta esperanza y oportunidad como lo está haciendo usted, señor presidente.

Claro que siempre al final de la noche más oscura, viene el amanecer más luminoso.
Y hoy tuvimos en el estudio “José Germán Araujo” de la radio, al compañero de la Juventud Comunista del Uruguay de los años sesenta Roland Rojas. El único caso en el mundo que acertó en escupir el rostro al representante del imperio Dean Rusk, en 1965 en la Plaza Independencia de Montevideo.
En aquella oportunidad decenas de agentes de la seguridad se peleaban para agredir a Rojas. Fue así que le desprendieron la retina y tuvo que ser operado de la vista.
Jamás nadie le realizó una entrevista hasta hoy y la misma está publicada en la pagina WEB de la radio y en el diario La Juventud.

El compañero Roland Rojas se mantiene siendo un verdadero comunista, marxista leninista, vive humildemente de su trabajo, continúa siendo antiimperialista y antioligárquico y sostiene que si tuviera que hacerlo nuevamente lo volvería a hacer.

HAY ESCUPIDAS QUE SIGUEN SUSPENDIDAS EN EL AIRE Y JAMÁS SE OLVIDAN.
¡HAY SALIVASOS QUE PASAN A LA HISTORIA!
¡LOS IMPERIALISTAS DE TODAS LAS ÉPOCAS AL FIN Y AL CABO NO MERECEN MÁS QUE SER ESCUPIDOS EN EL ROSTRO!
Tomado de CX36 Radio Centenario de Uruguay

jueves, 1 de marzo de 2007

Lamentable actitud de Refundación Comunista

Compañeros y amigos:
Nos hemos enterado de la aparición de un órgano de prensa aparentemente llamado "Orientación-Perspectiva de Clase", de una inexistente unificación del PCT con Refundación Comunista. La Mesa Constitutiva del PCT DESMIENTE, como ya lo hemos hecho oportunamente, que esa fusión se haya llevado a cabo, y por lo tanto la aparición de tal prensa escrita corre bajo la responsabilidad absoluta de la dirección de Refundación Comunista, que se ha metido como cuña en un debate interno del PCT para llevarse a su organización un grupo de menos de quince compañeros que adhieren a su línea, en una actitud de canibalismo político que la califica en cuanto a su "ética" revolucionaria.
El Partido Comunista de los Trabajadores continúa con su propia prensa, "Perspectiva de Clase", y con su política de unidad de TODOS los revolucionarios, no de sectas autoproclamatorias.
Debido a estos lamentables hechos, nos vemos en la obligación de reenviar los comunicados ya publicados al respecto.

¡Basta de canibalismo entre las organizaciones de izquierda!

¡Basta de burócratas!

¡Basta de sectarismo y autoproclamación!

¡Por la unidad de TODOS los revolucionarios!

Partido Comunista de los Trabajadores