El presidente Javier Milei anunció una baja de las retenciones del trigo y la cebada de dos puntos porcentuales a partir de junio de este año y la intención de avanzar a un esquema de eliminación progresiva de retenciones e impuestos a los agroexportadores en el mediano plazo, siguiendo la lógica oficial de desgravar y beneficiar a los capitalistas y cargar impuestos y saquear a los trabajadores. La política “antiimpuestos” de Milei es solo para las patronales, mientras los trabajadores siguen pagan Ganancias, IVA, impuestos a la vivienda única, entre otros, y cada vez cobran menos salarios.
El anuncio presidencial tuvo lugar en el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde Milei destacó que las retenciones al trigo y la cebada pasando el 7,5% al 5,5% en lo inmediato, y que esperan avanza hacia enero de 2027 con reducciones de entre el 0,25% y el 0,5% de las retenciones a la soja, en un esquema continuo hasta 2028, todo esto condicionado a la evolución de la recaudación fiscal.
El gobierno viene haciendo esfuerzos para que los números “cuadren” liquidando y vaciado derechos e institutos de los trabajadores, con un ajuste sin precedentes sobre Educación, Salud, obras públicas, asistencia social y un largo etcétera. En estos momentos, Milei se encuentra empeñado de quitarle el régimen de Zona Fría a más de un millón de familias obreras, mientras las petroleras se encuentran en un récord de exportaciones, con ganancias inauditas.
Se trata de un gobierno con una política de clase bien definida. La disminución de retenciones para los agroexportadores no solo redunda en un vaciamiento de las cuentas fiscales que luego repercute en más ajuste contra los trabajadores y en una mayor carga impositiva que es trasladada a la población en general, sino que también impacta en la suba de los precios de los productos y alimentos derivados del trigo, la cebada y los granos afectados, haciendo que los trabajadores terminen pagan más por bienes que se producen en el país.
Al gobierno que le gusta hacer cálculos respecto al “ahorro fiscal” de su política de destrucción y ataque a los derechos de la población no se le escapa que la medida anunciada implica una pérdida para el Estado de alrededor de más de 600 millones de dólares en concepto de recaudación fiscal solo del 2026, según estimaciones.
Algo similar a lo que ocurre con las carnes, donde la liberación de cupos y el fomento de las exportaciones repercute directamente en una suba de los precios locales, trasladando los precios internacionales al país y haciendo prohibitivo el consumo de carne vacuna debido a la caída del poder adquisitivo de los salarios, que no acompaña este fenómeno.
Milei no solo se quedó ahí sino que también adelantó que espera avanzar con una rebaja en las retenciones a la industria automotriz, la petroquímica y de maquinarias, lo que profundiza el traslado de la factura a los trabajadores. Cuando Milei afirma que su misión es “achicar el Estado, para bajar impuestos”, se refiere a que sean los trabajadores quienes financien el Estado capitalista, mientras las patronales tienen las manos liberadas para hacer sus negocios y enriquecerse a costa del trabajo ajeno.
El propio Milei reconoce que “el campo proyecta uno de sus mejores años de la historia, con cosechas y exportaciones récord”, sin embargo le ofrece más privilegios a los exportadores, al tiempo que ajusta a los trabajadores que están pasando sus “peores tiempos”, con caída de los salarios, ajuste, suspensiones, despidos, reforma laboral, precarización, etc.
Tampoco ha hecho mención alguna de lo regresivo del sistema impositivo nacional, partiendo de la base de que este gobierno reintrodujo el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios –una confiscación directa contra los trabajadores-, mantiene el IVA que grava los consumos de toda la población y sostiene todos los impuestos y gravámenes que recaen sobre los trabajadores, sus viviendas y varios de los servicios fundamentales que estos consumen.
El gobierno de Milei le saca a los pobres para darle a los ricos: el dinero que se "ahorra" con los tarifazos a millones de personas en los hogares de las zonas más frías del país no va a parar a mayores derechos para la población y de los trabajadores, sino a los exportadores que ya la levantan con pala. No es "ahorro fiscal" sino una transferencia de los recursos de los trabajadores a las patronales. Hay que terminar con este gobierno antiobrero y de las patronales, con la movilización popular y la huelga general hasta que se vaya Milei.
Marcelo Mache

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