sábado, 25 de noviembre de 2023

Danza con lobos en Economía: el posible regreso del fugador Luis Caputo


Un golpe a los planteos de dolarización directa y supresión inmediata del Banco Central. 

 Los rumores, cada vez más confirmados, de la designación de Luis “Toto” Caputo al frente de Economía bajo el nuevo gobierno de Javier Milei están tensando las relaciones al interior de La Libertad Avanza en una de las mayores concesiones a la casta macrista: el abandono de la dolarización por la vía de un agente de los fondos buitre que fracasó durante el gobierno de Macri y fue eyectado del gobierno, durante su gestión se fugaron miles de millones de dólares. 
 De confirmarse el ingreso del hombre de Blackrock, Pimco y Templeton habría nuevos reacomodamientos; por empezar ya se produjo la declinación del dolarizador Emilio Ocampo a hacerse cargo del Banco Central, lo que daría lugar a otro hombre del entorno macrista, cercano al también exministro de Economía Federico Sturzenegger, el ex JP Morgan Demian Reidel.
 Con estos movimientos Milei se estaría inclinando por una “moderación” de sus planteos económicos de campaña –algo que empezó a circular en la previa del pacto con Macri y Bullrich-, lo que disgusta en el frente interno, más aún si se hace con el “capital humano” que falló bajo el macrismo. 
 El antecedente de Caputo al frente de Finanzas y como expresidente del Banco Central es desastroso. El “Messi de las finanzas” de Macri fue el responsable del financiamiento con los fondos especulativos que terminó garantizando la fuga de 15.000 millones de dólares para evitar que sus socios –cuestión revelada en los Paradise Papers- perdieran con la devaluación, lo que le valió su pronta salida. Algo que fue denunciado, incluso, por el propio Javier Milei.
 La eventual designación de Caputo fijaría posición respecto a algunos de los problemas centrales de la economía: la “postergación” de la dolarización, la conversión de la deuda del Banco Central (Leliqs y Pases) a deuda del Tesoro y la obtención de nuevo financiamiento internacional por 15.000 millones de dólares con el propósito de ir desarmando el cepo cambiario. 
 Lo de la conversión de deuda del Central no parece cosa fácil, cuando la misma asciende a unos 38.000 millones de dólares, lo que implicaría –como en el pasado- acuerdos espurios con los fondos buitre y especulativos bajo condiciones leoninas: es decir una nueva hipoteca a gran escala. Además, se trata del esquema que ya fracasó bajo el macrismo y que podría reeditar Milei. 
 El eventual cierre del Banco Central, que el presidente electo acaba de ratificar en un comunicado público, dependerá en gran medida de que el futuro gobierno pueda resolver estas variantes, en un escenario de muchas especulaciones y pocas certezas sobre la viabilidad de lo planteado. 
 El desarme del cepo cambiario y una dolarización apurada podrían terminar en una hiperinflación en puerta, lo que reorientó al referente “liberal” a centrarse en un abrupto ajuste fiscal como primera medida para estabilizar la economía, sobre la base de un profundo ajuste sobre los trabajadores, con la liquidación de la obra pública, privatizaciones, recortes y cientos de miles de despidos.
 Las designaciones que Milei estaría impulsando dan cuenta de una revisión de su discurso originario, recorriendo el camino de las presiones de los capitalistas de la mano del abrazo/cerco ofrecido por el macrismo. Otro capítulo más de una serie de derroteros de un gobierno que ni ha asumido y ya exhibe las grietas producidas por las tensiones de la crisis y bancarrota nacional. 

 Marcelo Mache

viernes, 24 de noviembre de 2023

Waldo Wolff: otro sionista represor al manejo de la Policía de la Ciudad


Jorge Macri lo designó como ministro de Seguridad porteño.

 El jefe de gobierno porteño electo, Jorge Macri, anunciará este jueves a Waldo Wolff como su próximo ministro de Seguridad porteño. 
Wolff fue diputado por Cambiemos, formó parte del gabinete de Larreta y es un sionista acérrimo, un facho recalcitrante y un corrupto. Wolff fue vicepresidente del ICJP (International Council Jewish Parliament), que lidera el Congreso Judío Mundial y es también miembro del Congreso Judío Internacional. Ha sido dirigente de la Sociedad Hebraica Argentina, vicepresidente y presidente de Faccma y vicepresidente de la Daia, la misma institución que hoy persigue a todo aquel que se solidarice con Palestina frente al genocidio que se encuentra perpetrando Israel sobre el territorio. 
 Por citar un ejemplo, en 2017 Wolff acusó de “nazi” a la periodista Nancy Pazos por las críticas que ella había realizado al entonces ministro de Economía, Nicolas Dujovne, exigiendo que “los políticos se congelen el sueldo” frente a la caída del poder adquisitivo y el hambre que las políticas de Cambiemos generaron en la población. 
 Es la utilización de una acusación muy grave, que banaliza la lucha del pueblo judío contra el nazismo, para atacar a cualquiera que se oponga a las políticas de ajuste del gobierno que Wolff integraba. Ahora el exdiputado arremete contra la izquierda tratándola de antisemita justamente por solidarizarse con el pueblo palestino y hasta pidió declarar al FIT-U como terrorista, promoviendo la ilegalización de la izquierda, valiéndose de la Ley Antiterrorista promulgada por el kirchnerismo. Ya está anticipando una política represiva contra la izquierda, que es quien apoya todas las causas populares en el país y en la Ciudad, como las luchas obreras, piqueteras y docentes, que fue quien apoyó la lucha de los residentes y concurrentes por salarios, etc. Contra todo esto estará dirigida la política represiva. 
 A su vez, Wolff, luego de la enorme derrota electoral de Juntos por el Cambio, sostuvo que el error de la coalición fue, entre otras cosas, no haber integrado a Milei entre sus filas: “ahora estamos viviendo las consecuencias de no haber dejado entrar a nuestro espacio a (el candidato presidencial por la Libertad Avanza) Javier Milei”. Esto desnuda que su orientación política no percibe grandes diferencias con las del “libertario”, lo cual incluye un gran reforzamiento represivo, sobre todo contra aquellos que se manifiesten contra sus medidas de ajuste. 
 En 2016, Wolff, a raíz del escándalo de los Panama Papers apareció en una lista de políticos con cuentas offshore en paraísos fiscales​, es decir amasó fortunas, que luego sacó del país, gracias a las corruptelas en el erario público.
 Esta designación es la continuidad de la política que llevó a Jorge “Fino” Palacios a Seguridad de la mano de Macri, un represor y sionista sugerido por los servicios de inteligencia yanquis, que posee vínculos con el Mossad (al igual que Wolff), que tuvo un papel fundamental en el encubrimiento del crimen de la AMIA y las escuchas ilegales, que estando de “franco” se sumó a la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 donde fueron asesinados decenas de manifestantes, y que fue procesado en diferentes oportunidades por su vínculo con el crimen organizado. Esto terminó en un escándalo y debió ser desplazado, como terminó también Dalessandro, que cayó por las escuchas ilegales y el escándalo de Lago Escondido. Es la muestra de que siempre el ministerio de Seguridad lo manejaron agentes de los servicios de inteligencia con estrechos lazos con el sionismo. 
 Estamos ante la víspera de lo que podría ser un recrudecimiento de la persecución y la represión que busca allanarle el camino al ajuste brutal que Macri y Milei prometen y avanzar aún más en un alineamiento con el estado criminal de Israel. Para enfrentar esta andanada defendamos las libertades democráticas en las calles y sigamos luchando por una Palestina libre.

 Camila García

Al shock de Milei se lo enfrenta con la lucha


Una corriente de autocomplacencia recorre a los principales medios de comunicación, a los voceros políticos y a toda la “casta”: la transición entre el gobierno del Frente de Todos y el de Milei se está desarrollando con “normalidad”. Se entrevistaron el presidente que termina, Alberto Fernández, con Milei; se produjo otra reunión entre Cristina Kirchner y Victoria Villarruel, y hasta el “Maligno” llamó para felicitar al presidente electo. De golpe, la disyuntiva “democracia o fascismo” con la cual se chantajeó al electorado para que vote a Massa desapareció: el 55% de los votos obtenidos por el liberfacho habría alcanzado para borrar los enconos y “agravios”. Por último, la “normalidad” sería una señal de que en la Argentina ¡la democracia funciona!, incluso con un facho al frente del Ejecutivo. En realidad, “fingen normalidad”. La función es ocultar que el período que se abre es profundamente convulsivo y, sobre todo, que será a costa de los trabajadores. 
 Mientras se celebraba la “normalidad”, las listas de precios de productos de la canasta básica venían con aumentos de hasta el 50%, con el aval tácito de Milei, que sostenía en reportajes que a pesar del 145% de inflación anual ¡los precios estaban “contenidos”! Es claro que no hay simplemente un reacomodamiento de precios, los aumentos no contemplan la devaluación del peso que, según las operaciones a futuro, sería del 120% para el dólar oficial a fin de diciembre, y aunque Milei al no habilitar una eliminación inmediata del cepo cambiario haya pretendido evitar una estampida hacia el dólar, las consecuencias sobre el bolsillo de los trabajadores son mortales. Por eso no dudó en augurar inflación alta, que se extendería hasta 2025 inclusive. Un Rodrigazo está planteado, aunque la devaluación de Massa, pretenda escalonarlo en la transición. 
 Mientras recibía consejos y departía amablemente con Alberto y saldaba “malos entendidos” con el Papa, Milei no solo se limitó a dejar que el “mercado actúe”; fue más a fondo y anunció un shock que contempla un ajuste fiscal del 15% del PBI. Con cinismo ha dicho que lo va a pagar la política, pero nunca explicó cómo lo pagará la “casta”, en cambio ya se avizora que lo pagará el conjunto de la población trabajadora. Solo el anunciado recorte de la obra pública dejará un tendal de despidos y una abierta recesión, lo mismo ocurrirá con el cierre de los medios públicos y con la cínica propuesta de entregar Aerolíneas a sus trabajadores. La venta de las acciones de YPF SA aparece más lejana. Un recorte fiscal de esa magnitud contempla, además, la eliminación de subsidios y, por lo tanto, un sinceramiento de las tarifas. También la reducción de los trabajadores del Estado nacional. Un punto central son las jubilaciones; a fin de año vence el bono para los jubilados que cobran la mínima (el 65% del total), lo cual es una estocada preparada por el gobierno anterior que nunca quiso aumentar ni el salario mínimo ni la jubilación mínima y fue compensando con bonos que lógicamente desaparecen y cuando desaparecen queda la miserable jubilación de 100.000 pesos pelada para atender a una canasta de pobreza que supera los 300.000. La movilidad que Alberto, Cristina y Massa le dejan a Milei hizo que en este año los jubilados pierdan casi el 40% de sus ingresos en términos reales. 
 Milei no ha terminado de anunciar su gobierno, en parte porque no quiere hacerse cargo de lo que el “mercado” haga de acá al 10 de diciembre, y endosarle las consecuencias al gobierno actual y, por otro lado, porque no terminan de lotear con Macri y socios su gabinete, atravesando las primeras contradicciones antes de empezar. La bomba de las Leliqs a las que él mismo atribuye dos tercios del déficit (en este caso, cuasifiscal), no dijo cómo la desactivará. Pero su sacrosanto mercado ya se empezó a rajar a puertos más seguros en bonos atados al dólar o directamente al dólar: los bancos renovaron solo el 40% de los vencimientos, el resto tuvo que ser pagado en pesos contantes y sonantes por el Central.
 Milei, en las primeras 48 horas, dejó en claro quiénes cargarán con los costos: el shock y ajuste anunciados son un ataque en regla a todos los trabajadores, a los formales, a los informales, a los cuentapropistas, a los jubilados y, por supuesto, a los desocupados; es decir, a la mayoría de la población y que durará -según él- como mínimo dos años. 

 La derrota electoral es del peronismo 

El cuadro que se abre con el ascenso de Milei a la presidencia es abiertamente convulsivo en lo económico y en lo político. Miremos con atención los resultados. Quedaron desautorizados los gobernadores e intendentes que pasaron a apoyar a Massa, como sucedió en Neuquén, Río Negro, Salta, Jujuy, etc. Que el que ganó en 21 provincias (con un casi empate en la de Buenos Aires) no tenga ni un solo gobernador propio, ni intendentes, con una presencia en el Congreso Nacional abiertamente minoritaria (35 diputados y siete senadores propios), al igual que en legislaturas o concejos deliberantes, todo eso es indicativo que en el voto a Milei hubo abiertamente un rechazo a los oficialismos. Milei duplicó su votación entre las Paso y el balotaje; o sea, obtuvo más de 7.000.000 de nuevos votos, sin contar que en los primeros 7 millones gran parte ya era un rechazo expreso a los gobiernos del peronismo y de Macri. Es decir que Milei hizo una gran elección, pero no dispone de un gran poder, no es un gobierno fuerte.
 En el camino se quebró Juntos por el Cambio, y el peronismo mostró un fuerte proceso de disgregación: los intendentes y gobernadores peronistas no pudieron o no quisieron, o ambas cosas, conseguir el triunfo del candidato y responsable central en el último año del gobierno que elevó la pobreza al 43%, que colocó al país al borde de la parálisis productiva y que acordó con el FMI un ajuste profundo. El liderazgo del peronismo quedó vacante. Se abre una nueva fase en su crisis, el kirchnerismo no ha logrado rescatarlo, más bien definitivamente ha terminado en el fracaso de otro gobierno atado al imperialismo-FMI. Sus fracturas internas se suman a la reconfiguración política futura. Y completan un cuadro de fractura de las representaciones políticas de la burguesía que está expresada en el Congreso. 
 Milei no salió de un repollo, su llegada al gobierno es una consecuencia directa de la política que adoptó el peronismo, y sobre todo el kirchnerismo, cuando se acabó el viento de cola de los primeros años. Cristina en la presidencia y Kicillof en Economía ataron el rumbo a un acuerdo con el capital financiero, por eso las concesiones leoninas al Club de París, los acuerdos por los juicios en el Ciadi por 22.000 millones de dólares, mientras se devaluaba el peso y se acordaba con Chevron la entrega de Vaca Muerta. Cristina impulsó la candidatura de un derechista como Scioli para mostrar que estaba dispuesta a acordar con los buitres, lo que volvió a repetir con Alberto Fernández para generar “confianza” en los acreedores y el FMI, y hacerse cargo de la “deuda criminal” que dejó Macri. Para finalmente entronar a Massa, el ala más de derecha, para competir con un candidato con planteos fascistas. El peronismo y Massa criaron a Milei no solo con recursos, con acceso a los medios de comunicación, armándole las listas y hasta cuidándoles los votos. El peronismo fogoneó una salida derechista en sus propias filas, una salida contra los trabajadores y compitió por derecha, pero no previó la magnitud de su propio derrumbe. 
 La derrota es del peronismo, no del “campo popular”, del mismo modo que si ganaba Massa no había victoria popular alguna. Al pueblo agredido por la inflación, la pobreza, la informalidad laboral, la caída del salario, el robo a los jubilados, el vaciamiento de la salud y la educación que votó a Milei o que no hizo campaña por Massa no se le puede endosar la derrota electoral del peronismo. Ni la izquierda podía ni debía combatir el voto a Milei proponiendo el voto a Massa, un absurdo para millones de explotados que lo votaron y cantan como en Toyota, “la casta tiene miedo” en las narices de la burocracia de Manrique. O entre los Rapis, o en la juventud del conurbano, sin futuro ni trabajo, ni nada.
 Un derrumbe de las condiciones de vida tan notorio requería una intervención de los trabajadores, pero la burocracia de los sindicatos, de las organizaciones sociales, de los movimientos de lucha de la mujer, etc., trabajó fuertemente para impedir una reacción obrera y popular. Fue una política para maniatar al movimiento popular tras una salida de ajuste y acuerdo con el FMI. Estas direcciones actuaron para que los reclamos de la clase capitalista, a los cuales están profundamente asimilados, avanzaran bajo la tutela de Massa. Por eso, incluso no movilizaron luego del triunfo de Milei en las Paso, para contrarrestar el derrumbe electoral del peronismo. 
 El inmovilismo al que sometieron al conjunto de la población solo fue quebrado por la lucha del movimiento piquetero independiente, los gremios combativos y luchas aisladas en todos los terrenos. El PO apostó todo su desarrollo y el de la izquierda a que la clase obrera intervenga en la crisis, en su ausencia es la ultraderecha la que canalizó el proceso.

 La prueba de la lucha de clases 

El triunfo contundente de Milei fue saludado con un alza en la Bolsa y en las acciones de empresas argentinas como YPF. Sin embargo, no ha servido para disipar los temores que en la propia clase capitalista despierta su llegada al gobierno. Funcionarios del JP Morgan señalaron que el problema de la falta de capital político de Milei se convierte en un problema para un país que en 2024 puede tener una “retracción de su economía del 3%”. 
 El acuerdo con Macri le ha permitido generar confianza solo en un sector de la clase capitalista, pero ha sido hecho a costa de la quiebra de una de las principales fuerzas políticas que ofrecía una dosis de gobernabilidad, el acuerdo de los radicales y el PRO. El 55% de votos no disipa tampoco las divisiones entre los capitalistas, enfrentados por las consecuencias y costos de la crisis y, por lo tanto, de los planteos de salida a la misma.
 La ausencia de una fuerza propia es un flanco de debilidad de Milei que debe llegar a acuerdos para avanzar con sus planteos. Esto es muy visible en el Congreso Nacional por donde deben pasar gran parte de las medidas estructurales que él agitó, como las privatizaciones anunciadas, la dolarización o el cierre del Banco Central, también la derogación de leyes como la del aborto u otros derechos. La hipótesis de un gobierno de características bonapartistas, mediante decretazos o plebiscitos, aparece como emergente de la disgregación política que domina al conjunto del régimen nacido hace 40 años.
 Las perspectivas del milei-macrismo están ampliamente dominadas por el desarrollo de la crisis, pero sobre todo por la lucha de clases. 

 El camino es la lucha 

La motosierra sería la clave de la primera etapa, lo cual puede llevar en el corto plazo a 200 mil despidos solo en la construcción. El Rodrigazo licúa el salario, las jubilaciones y los planes sociales. La tarea de la izquierda obrera y socialista es trabajar para poner en pie a los trabajadores contra las medidas antiobreras.
 La decisión del movimiento piquetero de convocar a un plenario este jueves 23 para definir un curso de acción ahora; el llamado del EMVyJ de movilizarse contra la impunidad, el negacionismo y la criminalización de la protesta este mismo jueves en la ronda de las Madres de Plaza de Mayo; las asambleas convocadas por los trabajadores de prensa por las privatizaciones en el área y otras reacciones que se van dando son el camino por recorrer. 
 Organizar la intervención de los trabajadores de forma independiente, combatiendo a la burocracia en los sindicatos y las organizaciones populares y su seguidismo a la burguesía; impulsar una fuerte deliberación para organizar la respuesta y enfrentar a la transición en curso y al gobierno de Milei, defender las libertades y los derechos conquistados con enormes luchas: esa es la tarea inmediata. El pretendido frente “antifascista” atado al movimiento responsable del hundimiento y aliado del FMI es una política de derrota. 
 Hay una conclusión inevitable que arroja la situación política creada por la crisis y por el resultado electoral. La superación política del peronismo para los trabajadores solo es posible construyendo su propio partido, estructurándose políticamente sobre un programa de salida obrera y socialista a la crisis. Esa es la perspectiva con la que intervenimos activamente en la lucha de clases. 

 Eduardo Salas

jueves, 23 de noviembre de 2023

El Estado sionista acepta una tregua para liberar rehenes, luego del fracaso de mes y medio de bombardeo genocida


Debe liberar a 150 mujeres y niños palestinos. 

 Las autoridades sionistas y Hamas acordaron el miércoles un cese de fuego de cuatro días que recién entraría a regir el viernes. El cese del fuego permitiría un primer ingreso de 100 camiones de ayuda humanitaria a Gaza y un intercambio de rehenes de Hamas por presos palestinos en las cárceles sionistas, a razón de “tres palestinos por cada israelí liberado”. En todos los casos se trataría de menores de edad y mujeres. Además, “se suspenderán las incursiones aéreas israelíes sobre el sur de Gaza, y la actividad aérea sobre el norte de Gaza se restringirá a seis horas al día. Según un comunicado de Hamas, Israel acordó no arrestar a nadie en Gaza mientras dure la tregua” (The Guardian, 23/11). 
 Israel volvió sobre sus pasos ya que el acuerdo “es similar al rechazado la semana pasada” (Haaretz, 22/11). Según The Guardian fue “la creciente presión de Estados Unidos y de las familias de los rehenes israelíes” lo que determinó lo finalmente acordado por el gabinete israelí en las primeras horas del miércoles (que) era muy similar en líneas generales a lo que estaba sobre la mesa hace un mes” (23/11).
 Según Al Jazeera “los medios israelíes informaron de acalorados intercambios entre ministros del gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu” (22/11). Haaretz informó que los ministros-colonos de ultraderecha Ben-Gvir y Smotrich se oponen al acuerdo de rehenes; aun así el gabinete de guerra sionista habría dado el brazo a torcer en “la comprensión de que el clamor de las familias de los rehenes está despertando un amplio apoyo público” (Haaretz, ídem), en tanto el gabinete de guerra sionista hablaba de “pena de muerte para los detenidos de Hamas” (Al Jazeera, ídem).
 Simultáneamente a las tratativas por los rehenes, periodistas de este medio descubrieron “palestinos enterrados en una fosa común a medida que se acerca la tregua” (Edna Mohamed, Farah Najjar yJoseph Stepansky). El régimen sionista está cebado: “En las últimas semanas, ministros, miembros de la Knesset y generales retirados han pedido el traslado de los residentes de la Franja de Gaza al extranjero, para utilizar bombas nucleares contra la Franja y no dejarse disuadir por el estallido de epidemias” (Haaretz, 22/11). 
 “Está previsto que el canje se produzca por ´pulsos´ diseñados para incentivar a Israel a mantener el alto el fuego. En el pasado, por caso durante la guerra de Gaza de 2014, hubo dificultades para mantener los altos el fuego incluso cuando ya estaban acordados” (ídem). El ejército sionista “planea operar sobre el terreno en la Franja sur más adelante en la guerra, (lo que) será una batalla en lo que probablemente sea el área más densamente poblada del mundo” (ídem).
 La guerra en el norte de la Franja se desató mientras la población de la ciudad de Gaza era desplazada al sur. Ahora la población no puede ser desplazada más, acorralada entre las fronteras sur de Israel y el paso de Rafah con Egipto. Israel prepara una ofensiva que puede multiplicar varias veces las 15 mil víctimas mortales actuales. “Según la ONU, alrededor de 1,7 millones de personas, casi tres cuartas partes de la población de Gaza, han sido desplazadas y 900.000 se han amontonado en refugios gestionados por la ONU” (Haaretz, 23/11). Avi Dichter, integrante del gabinete de seguridad israelí y ministro de Agricultura respondió a una pregunta sobre si las imágenes de los residentes del norte de la Franja de Gaza evacuando hacia el sur eran comparables a las de la Nakba de 1948: “Ahora -dijo- estamos desplegando la Nakba en Gaza” (ídem).
 La ilusión de que la tregua pueda extenderse en el tiempo, “probablemente no sea realista", dijo una fuente que ha estado en contacto regular con Doha. "Todos los demás con los que hablamos creen que después de esta pausa la situación empeorará mucho” dicen los corresponsales de The Guardian (23/11). 

 Norberto Malaj 
 23/11/2023

Roger Waters alzó su voz


El martes 21 Roger Waters dio el primero de los dos shows programados en Argentina como parte de la gira mundial This is Not a Drill (Esto no es un simulacro), su despedida de los escenarios. El músico cumplió recientemente 80 años y suma más de 60 de actividad. 
 Como nos tiene acostumbrados, Waters desplegó un espectáculo impecable de luz y sonido, pantallas gigantes, fuegos artificiales y varias performances para presentar los temas de Pink Floyd y de su carrera solista, con los que sacudió a las más de 80.000 almas que vibraron durante casi tres horas de recital. 
 Su quinta visita al país despertó una gran expectativa, se podría decir que por motivos extramusicales, aunque la obra de Waters -especialmente a partir de la última etapa de Pink Floyd- está indisolublemente ligada a su visión de la sociedad y la política mundiales. Su último álbum al frente de la banda, The final cut, fue un manifiesto sobre la guerra de Malvinas. En esta oportunidad, la llegada de Waters se produjo en medio de una campaña internacional de censura contra su obra, específicamente por su solidaridad con el pueblo de Palestina. Bajo la presión del lobby sionista, cadenas hoteleras rechazaron las reservaciones para alojar al músico y su equipo. La D La represión no es sólo a los hinchas argentinos en el MaracanáAIA presentó un recurso de amparo para que se suspendieran los recitales. Un juez ordenó que se abstenga de realizar “hechos o expresiones antisemitas”. El espectáculo de Waters quedó bajo la lupa judicial. Notable: el filme The Wall -un duro alegato contra el autoritarismo y la alienación- fue estrenado en Argentina en plena dictadura sin tanto espamento. Poco tiempo atrás, Waters también fue blanco de críticas por su denuncia contra la guerra de la OTAN contra Rusia.
 A tono con el evento, la banda elegida para la apertura, Eruca Sativa, durante su set desplegó consignas “Nunca más”, “Fueron 30.000” y de apoyo a las Madres de Plaza de Mayo. En el intervalo, el público coreó “el que no salta es militar” y “el que no salta votó a Milei”.
 Ese fue el clima que rodeó la quinta presentación de Roger Waters, uno de los más destacados compositores del rock mundial, a la Argentina. 

 Despedida 

La lista de temas elegida por Waters cubrió toda su trayectoria. Tuvo varios momentos emotivos, como el bloque dedicado a Syd Barret, fundador de Pink Floyd, que incluyó las siempre emotivas “Wish you where here” y “Shine on you crazy diamond”. En cambio, apenas hizo referencia a sus demás excompañeros de banda, con quienes mantiene un conflicto personal y artístico que se extiende hasta el día de hoy, con algunas pocas treguas. Dicho esto, “Comfortably numb”, canción elegida para abrir el show, no suena igual sin el icónico solo de David Gilmour. 
 Waters alternó los clásicos de la banda con temas de su carrera solista, incluido el reciente “The Bar”. 
 Durante todo el recital, las referencias contra la guerra y el poder político fueron constantes. No sólo en las pantallas gigantes que rodeaban el escenario: en una breve intervención, Waters denunció, entre elogios al publico argentino, por qué los dueños de los hoteles que cancelaron sus reservas en Uruguay y Argentina: “La razón por la cual no me dejan que me quede en los hoteles en Buenos Aires es porque yo creo en los Derechos Humanos. Creo en eso y siempre lo hice. Mi madre (una militante socialista que lo crió en soledad) me enseñó sobre los derechos humanos cuando era muy chico y nunca lo olvidé. Así que aquí el tema de fondo son los derechos humanos”. El publico contestó con una ovación. 
 El artista hizo otra intervención cuando presentó “Two suns in the sunset”, tema del ya mencionado The Final Cut, editado en 1982 durante la guerra de Malvinas. Waters se solidarizó con los soldados caídos en la guerra, repudió la actitud de los gobiernos y anunció que esta colaborando con el reconocimiento de todos los soldados argentinos caídos y enterrados en las islas Malvinas, los cuales, en muchos casos, nos han sido todavía identificados. 
 En esta gira, Waters ha tenido que esquivar y enfrentar políticamente varias denuncias, el intento no sólo de suspender sus shows, sino de censurar de su obra. Eso no ha hecho mella en él, un artista que reúne suficiente autoridad para encabezar un show plagado de referencias políticas, contra el capitalismo, bombardeos, el genocidio y la guerra. 
 Roger Waters culmina una carrera brillante. Además de su talento y de ser responsable de obras claves del rock que constituyen, a esta altura, un patrimonio de la humanidad, su compromiso político -siempre vinculado a su obra artística- es también parte del legado que deja a las nuevas generaciones.

 Iñaki Aldasoro 
 22/11/2023

La represión no es sólo a los hinchas argentinos en el Maracaná


En la previa del partido que Argentina le ganó a Brasil por las eliminatorias del próximo Mundial, la policía militar brasileña reprimió a un grupo de hinchas argentinos en la tribuna del estadio Maracaná. Esto llevó a que varios jugadores se involucren para frenar el ataque, que Messi retire la selección nacional a los vestuarios y que el partido demore casi media hora su inicio. 
 Mientras ocurría la ceremonia inicial, se desató una gresca menor entre hinchas argentinos y brasileños, que estaban mezclados en la tribuna por resolución de la Confederación Brasileña de Fútbol, organizadora del evento. Tras ser separados por la seguridad privada del estadio Maracaná, el BEPE (Batallon Especial de Despliegue Rapido), que responde a la policia militar, irrumpió violentamente para atacar a la parcialidad argentina a la vista de todo el mundo y de los propios jugadores. Varios hinchas tuvieron que ser atendidos por el personal médico. Otros fueron detenidos, acusados por los “disturbios”. Finalmente el partido se jugó, con resultado de la victoria argentina por 1 a 0. 
 Hace apenas unas semanas, hinchas de Boca sufrieron hechos similares, con balas de goma y gases incluidos, en la playa Copacabana y también en la propia entrada del Maracaná, en ocasión de la final de la Copa Libertadores. También este año y en ese mismo estadio, fueron reprimidos los micros que transportaban a simpatizantes de Racing, mientras llegaban para ingresar a la cancha y, en agosto de 2023, en un partido contra Fluminense, hinchas de Argentinos Jr. fueron golpeados con bastones en las plateas por esta misma policía. Hechos similares ocurrieron también con equipos de Paraguay y otras parcialidades locales. 
 La policía militarizada de Río de Janeiro se caracteriza por la violencia. El gatillo fácil es un hecho cotidiano. Estas fuerzas de “élite” son conducidas por el gobernador Claudio Castro, del Partido Liberal de Bolsonaro, garante de la impunidad de la violencia policial. Por ejemplo, ha dilatado e intentado evitar -desobedeciendo una orden judicial- la incorporación de cámaras en los uniformes de los batallones como el BOPE, con el fin de evitar la filtración de los crímenes y abusos constantes que cometen en las favelas y barriadas. 
 La violencia en las tribunas del Maracaná por parte de las fuerzas de seguridad son parte de la represión cotidiana que azota a los trabajadores cariocas. La policía de esta ciudad fue nutrida recientemente por 3.700 militares ante la declaración de “emergencia de Seguridad”. Estos grupos policiales son indicados como los responsables de más de un tercio de las muertes violentas ocurridas en los últimos cuatro años en Rio de Janeiro. El presidente Lula se limita a tuitear contra el gatillo fácil. 
 Más allá de la rivalidad deportiva, los hinchas argentinos y brasileños debemos rechazar juntos los palos en las tribunas y las balas en los barrios por parte del Estado. 

 Juan Arrecegor 
 22/11/2023

martes, 21 de noviembre de 2023

Jubilaciones: el peronismo le deja a Milei el ajuste en bandeja


Solo la no renovación del bono implicaría un recorte del 34% en la mínima. 

 La designación de Carolina Píparo al frente de la Anses bajo el próximo gobierno de Javier Milei opera en el marco de los adelantos del presidente electo hacia una ofensiva privatista de la jubilaciones, con el retorno de las AFJP, y un ajuste en lo haberes allanado por el Frente de Todos, los K con Raverta y Sergio Massa, que dejan la jubilación mínima en tan solo $105.713. 
 La excandidata “libertaria” a gobernadora por la provincia de Buenos Aires, actual diputada nacional por la misma fuerza y exlegisladora provincial y funcionaria distrital (La Plata) por Juntos por el Cambio tomará las riendas de la Anses, junto a un hombre del sistema previsional privado y el capital financiero, Juan Manuel Verón. 
 El ajuste que Milei prepara contra los jubilados tiene un punto a su favor, garantizado por el gobierno del Frente de Todos y Sergio Massa; la vulnerabilidad de unos 5,5 millones de jubilados (73%) que cobran la mínima, cuyos haberes finales se componen de otros ingresos (bono de $55.000, prestación alimentaria Pami, etc.) que el nuevo gobierno podría no renovar en enero del 2024.
 La sola no renovación del bono prorrogado y actualizado por Massa implica un recorte inmediato del 34% en las jubilaciones, sin mediar reforma previsional ni convocatoria al Congreso alguna, dejando la mínima en alrededor de unos 100 dólares. 

 Lo que tiene en mente 

A la hora de resaltar la “autoridad” de dichas designaciones en la Anses, Milei destacó sobre Verón que “ha trabajado activamente en la reforma del sistema previsional de México”. Cabe agregar que el sistema previsional de México es de capitalización privada, similar a la experiencia fallida de las AFJP.
 La reforma previsional mexicana vino a convalidar un régimen de apropiación y utilización de los ahorros de los trabajadores mexicanos en manos de entidades financiera. Muchos de estos negocios orientados a transacciones con el propio “Estado mexicano”, con la compra de bonos públicos. 
 Verón, de actualidad laboral en la multinacional mexicana Principal Financial Group -una compañía especializada en servicios de retiro, ahorro e inversión-, se desempeñó en instituciones financieras como como Santander Investment, Máxima AFJP y el HSBC Group. 

 El robo de las AFJP

 Milei viene siendo un claro exponente de las defensa del sistema de capitalización privado, conocido en nuestro país como AFJP, que consiste en el aporte individual a entidades previsionales privadas controladas en su mayoría por el sector financiero y la banca privada, que utilizan los depósitos previsionales para invertir en la timba financiera y/o en el sistema crediticio.
 Recordemos que este sistema acabó en la Argentina con el rescate del kirchnerismo a las AFJP en quiebra, en un tiempo donde estas debían comenzar a hacer frente a un número significativo de pagos por cobros e ingresos recibidos durante toda una década de negocios. 
 El pasaje a un sistema previsional de reparto, como el actual, se hizo en detrimento de los jubilados, utilizando los fondos de la Anses para la política de “desendeudamiento” del kirchnerismo y el pago sistemático al capital financiero, entre otras cosas, pero no así para mejorar la jubilaciones, que sea han deteriorado significativamente bajos los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández, y sus reformas antijubilatorias. Alberto llegó, incluso, a congelar la movilidad jubilatoria, en la previa a la actual actualización perdidosa. 
 Milei, seguramente, utilice este “desprestigio” del sistema actual y el propio ajuste del kirchnerismo para intentar introducir algún esquema de regreso de las AFJP, incluso en el marco de un régimen mixto, donde coexistan los negocios privados con un sistema vaciado.
 El ajuste sobre las jubilaciones será incluso la oportunidad del próximo gobierno para avanzar en una ofensiva contra los regímenes especiales y sus cajas, del cual dependen miles de trabajadores, con la “propaganda” de una igualación del sistema de reparto a la baja y el avance futuro del sector privado también sobre ese “mercado previsional”. 
 La lucha por la defensa de las jubilaciones debe ir de la mano de la organización independiente de trabajadores y jubilados, no solo para evitar nuevas reformas privatistas y recortes, sino para garantizar el derecho a una jubilación íntegra, universal, que cubra el 82% salarial y tenga como base la satisfacción de las necesidades de cada uno de los jubilados. 

 Marcelo Mache

Prontuario de los funcionarios confirmados por Milei


Algunos datos para ir viendo. 

 A partir del 10 de diciembre, el ultra Javier Milei gobernará la Argentina. En el marco de la transición abierta, comenzaron a aparecer los nombres de algunas de las personas que ocuparían puestos en su gabinete. Son quienes acompañarán a Milei a la hora de aplicar un ajuste de características brutales contra la clase obrera. 
 Milei ratificó que su gobierno contará con ocho ministerios: Economía, Relaciones Exteriores, Infraestructura, Seguridad, Interior, Defensa, Justicia y Capital Humano. Y ha confirmado varios de los nombres que están en danza para ocupar esos lugares. 
 El empresario Guillermo Ferraro ocupará el lugar de ministro de Infraestructura, haciéndose cargo de cinco áreas (transporte, obras públicas, energía, minería y comunicaciones). Ha sido funcionario del gobierno peronista de Eduardo Duhalde, entre 2002 y 2003. Asimismo, fue parte de la gestión del PRO en CABA. 
 Mariano Cúneo Libarona será su ministro de Justicia. Se trata de un abogado que estuvo preso tras ser acusado de coacción agravada y encubrimiento en la causa de la Amia. ¿Los sionistas que repudian y escrachan a los que se pronuncian en apoyo al pueblo palestino dirán algo? Por lo pronto, la Daia felicitó a Milei por su triunfo. 
 A la vez, fue abogado de los responsables de la Time Warp. Y del empresario Sergio Taselli en el marco de la causa de los “cuadernos” de Centeno.
 Diana Mondino estará al frente de Cancillería. Partidaria de la entrega de Malvinas y de la creación de un mercado de órganos, Mondino viene de protagonizar un episodio lamentable y reaccionario: comparó ser parte de la cultura LGBTI con tener piojos. Es también directora de Loma Negra y de Banco Roela; y lo ha sido del grupo Pampa Energía y del Banco Supervielle. 
 La jefatura de Gabinete estará comandada por Nicolás Posse, uno de los gerentes de Aeropuertos 2000, la empresa del (¿otrora?) mecenas de Milei, el prebendario Eduardo Eurnekian. Posse fue acusado por muchos exlibertarios de estar vinculado a la venta de cargos y lugares en las listas de La Libertad Avanza.
 Guillermo Francos, que iría como ministro de Interior, también forma parte del plantel Eurnekian. Inició su carrera política en los gobiernos dictatoriales de Marcelo Levingston y Alejandro Agustín Lanusse, desempeñándose como secretario privado del Ministerio de Justicia. 
 Fue muy cercano a Carlos Menem y fundó junto a Domingo Cavallo el partido Acción por la República. Asimismo, fungió como presidente del Banco Provincia bajo el gobierno de Daniel Scioli y también fue representante argentino en el BID del gobierno de Alberto Fernández.
 Sandra Pettovello estará a cargo de Ministerio de Capital Humano, una megacartera (salud, educación, desarrollo social, trabajo). Hace relativamente poco atacó la lucha de los trabajadores de la televisión. Y viene de protagonizar un choque con Mauricio Macri, ya que quiere colocar a un funcionario de Larreta en la gestión del Pami. 
 Carolina Píparo, quien fuera parte del PRO y del ala libertaria liderada por José Luis Espert, estaría al frente de la Anses. Al igual que Villarruel y otros personajes del armado de La Libertad Avanza, es una negacionista del terrorismo de Estado. Y Ramiro Marra, un agente de Irsa que está a favor de la evasión impositiva, estaría a cargo de la Afip. 
 Resta saber quién se quedará con el ministerio de Economía, el más importante. Algunos bancos y fondos de inversión de renombre aguardan por conocer su nombre. Varios analistas han señalado que podría ser el expresidente del BCRA de Macri, Federico Sturzenegger, o el expresidente de YPF bajo Alberto Fernández, Guillermo Nielsen. 
 Como se ve, estamos ante una coalición antiobrera, reaccionaria y proimperialista. Los trabajadores debemos prepararnos para enfrentar a Milei, con total independencia de todas las fuerzas políticas burguesas, y sobre todo del peronismo, responsable del crecimiento del facho y verdugo de la clase obrera.

 Prensa Obrera

Macri y el temor a la rebelión contra las reformas antiobreras que se vienen


Incita a los jóvenes que votaron a Milei a enfrentar futuras movilizaciones. 

 Mauricio Macri sigue sangrando por la herida que le causaron aquellas “toneladas de piedras” arrojadas en la rebelión popular del 14 y el 18 de diciembre de 2017 que frustró los planes de reforma laboral, signando el ocaso de su gobierno. Ahora, llama a los jóvenes que votaron por Javier Milei a constituir una fuerza de choque contra los trabajadores que salgan a luchar de aquí en adelante.
 En una entrevista con Joaquín Morales Solá, Macri lanzó la siguiente amenaza dirigida a quienes se levanten contra el próximo gobierno: “Hoy hay un mandato popular muy profundo y encima liderado por los jóvenes. Los jóvenes no se van a quedar en casa cuando estos señores empiecen a tirar toneladas de piedra, los jóvenes van a ir defender su oportunidad. Los ‘orcos’ van a tener que medir muy bien si quieren salir a la calle a hacer desmanes”. 
 Si bien se relame con la idea de que la juventud conforme una suerte de “Liga Patriótica” destinada a atacar las eventuales huelgas, los cierto es que esa pretensión, por el momento, se reduce a una expresión de deseo. Macri hace una lectura errónea del resultado electoral al afirmar que “ahora hay un señor que ha dicho ‘yo vengo con una motosierra’ y tuvo una cantidad de votos infernales”, como si los votantes de La Libertad Avanza suscribieran a todo el programa económico de Milei y le hubieran dado un cheque en blanco para impulsar sus políticas antipopulares.
 Por el contrario, el triunfo de Milei se debe más a un hastío de la población frente al fracaso del gobierno peronista que a un respaldo incondicional a sus planteos. En ese sentido, lo más probable es que los jóvenes que se inclinaron por votar a Milei en esta oportunidad, le retiren ese apoyo que transitoriamente le dieron cuando el próximo presidente comience a avanzar contra sus condiciones de vida.
 Posiblemente, esa juventud, a la que Macri le presagia un rol absolutamente reaccionario en la próxima etapa, sea incluso la que gane las calles apenas la gestión de Milei empiece a defraudar sus expectativas de terminar con la pobreza y la inflación. Promesas de campaña que rápidamente se encargará de romper. 
 Mención aparte merece la expresión del expresidente refiriéndose despectivamente a los trabajadores que reclaman por sus derechos como “orcos”. Con esa descalificación, exhibe todo su odio de clase y el rencor que le genera haber tenido que archivar la reforma laboral bajo su mandato debido a que el movimiento obrero copó la Plaza Congreso aquel diciembre. 
 Son tantas sus ansias de aplastar a la clase trabajadora que ve constituido un movimiento fascista donde todavía no lo hay. A su vez, al aludir a las “toneladas de piedras” está confesando un profundo temor, que es el mismo que recorre a toda la clase capitalista: la convicción de que se avecinan fuertes ataques a las masas a sabiendas de que, como dijo Perón alguna vez, “cuando los pueblos agotan su paciencia hacen tronar el escarmiento”. 
 Ahora bien, más allá de la imprudencia de Macri, el hecho de que gran parte de la juventud haya canalizado su descontento votando a Milei muestra que es más importante que nunca la tarea de construir una alternativa política revolucionaria, de superación del peronismo en decadencia, que gane a las capas juveniles a la perspectiva del socialismo.
 Debemos esforzarnos en demostrarles a los más jóvenes, sumidos en la miseria y la falta de porvenir, que es abrazando el programa de la clase obrera la única vía posible para concretar sus aspiraciones. Es necesario desenmascarar la demagogia de Milei y convencer a los pibes de que para transformar la realidad hay que luchar contra el capitalismo y sus agentes. Queremos que depositen, como diría Trotsky, “la audacia propia de su corta edad” en la pelea por derribar un sistema de explotación -que destruye su presente y su futuro- y no en secundar a falsos profetas. 

 Sofía Hart

Ni llorar ni reír, comprender


Un aporte al debate del balance electoral. 

 Esta máxima aplica más que nunca a la situación planteada por el desenlace electoral de ayer. Milei sacó casi el 56 por ciento de los votos contra un peronismo que hizo una elección de derrumbe histórico. No fue por falta de apoyo: desde la CGT hasta el titular de la Sociedad Rural se pronunciaron en apoyo a Massa. Lo hicieron además otras importantes cámaras empresariales. El embajador norteamericano apadrinó su planteo de “unidad nacional” que fue apoyado además por Gerardo Morales o inclusive, en forma velada, por Horacio Rodríguez Larreta. Los “mercados” mantuvieron calmo el dólar en la previa al balotaje. Los movimientos sociales oficialistas y la burocracia sindical garantizaron una tregua, sin “importunar” la campaña electoral. Y, aún así, cayó por casi 12 puntos; no pudo ganar con claridad la provincia de Buenos Aires, cayó en gran parte del norte del país, inclusive en bastiones que antes el PJ consideraba inexpugnables. 
 ¿Por qué ganó Milei? Muchos militantes y activistas populares están en un estado de desasosiego, sin llegar a comprender cómo un negacionista de la dictadura, con un programa de ajuste abierto, inclusive la dolarización, de destrucción de la salud y la educación pública pudo obtener esa indiscutible mayoría. La campaña “democracia o fascismo” contribuye a este clima social. ¿Un 56 por ciento de la Argentina optó por el fascismo?
 Lo cierto es que Milei explotó la crítica a un gobierno que dejó no solamente un 42% de pobreza, sino un deterioro a fondo de las condiciones de vida de amplias capas de la población trabajadora. Los “fachos” como Milei pulularon siempre en democracia. Ahí están para probarlo Milani y Berni, Lopérfido y Bullrich, Bussi y hasta Gerardo Morales. Pero es la primera vez que una fuerza de este tipo se presenta en forma autónoma y arrastra el apoyo de la mayoría de la sociedad argentina, inclusive y muy marcadamente de las capas populares. 
 En los debates previos al balotaje, los compañeros de La Matanza contaron una anécdota relevante para entender de qué estamos hablando. El hospital de Niños municipal, al cual le colgaron un cartel que sostenía que se privatizaría si gana Milei, está, hoy, vaciado por completo, sin atención de guardia y la mayoría de sus especialistas renunció por la falta de pago de salarios. La “defensa de la salud pública” quedó como bandera de un gobierno que la pisoteó, no solamente por la situación de crisis de los establecimientos sanitarios, sino además por los privilegios del “vacunatorio VIP”.
 A la población de los suburbios de Rosario y de muchas otras grandes ciudades del país hace tiempo que ya no le aterrorizan los “Falcon verde”, porque vive entre balaceras de bandas narco apañadas por el Estado. La defensa de los derechos laborales resulta abstracta para la tercera parte de la fuerza de trabajo en negro. Milei tuvo un voto récord entre los obreros de la construcción, los precarizados o la “juventud de Rappi”. Al atar en el terreno discursivo estas banderas progresistas al monumental fracaso social del que es responsable, el peronismo contribuyó a que esta extrema derecha las demoliera electoralmente. Así, en nombre de la estabilidad cambiaria se votó por un ajuste, en la expectativa de terminar con el ajuste mensual por inflación. Milei explotó la crítica a la “casta” en una población hastiada de los golpes contra sus aspiraciones tanto del macrismo como del peronismo.
 Por eso aunque el triunfo de una fuerza reaccionaria sea un golpe a “las ideas de la izquierda”, la particularidad es que Milei explotó la crítica al descalabro social para golpear a un progresismo e inclusive a una izquierda fuertemente integrada al régimen. Por el contrario, la izquierda independiente siempre combatió la cooptación y la integración al Estado que llevó a las Madres de Plaza de Mayo a defender en su revista a Milani. La defensa de los derechos humanos yendo de la mano de Berni es un enorme contrasentido. Las organizaciones piqueteras militaron por las candidaturas de Tolosa Paz mientras aplicaba un fuerte ajuste en el Ministerio de Desarrollo Social. La burocracia sindical que dice defender “los derechos laborales” dejó pasar la precarización laboral en gran escala, contribuyendo a la emergencia de una juventud que no tiene siquiera la experiencia de contar con derechos y que, menos aún, se siente interpelada a defender.
 Este proceso de integración al Estado tuvo una contraparte fundamental: en nombre de la “defensa de la democracia” las organizaciones populares y sindicales bajo el ala del oficialismo se borraron totalmente de la calle. Contribuyeron a la demonización del movimiento piquetero independiente, que fue aislado en base a una campaña común del gobierno y la oposición. Y a instalar una enorme división en las filas obreras, entre quienes se movilizan contra el hambre y quienes suponen que esas migajas que el gobierno destina a la asistencia social se financian con impuestos que paga el resto de la clase trabajadora. 
 Esta ausencia de un protagonismo popular se explica a la luz de la agenda del actual oficialismo. Un gobierno plantado en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que encorsetó la economía argentina y que tuvo como resultado una enorme redistribución regresiva del ingreso, llevada adelante por un gobierno que propuso justo lo contrario. En un acto insólito, el asesor catalán de la campaña electoral de Massa bloqueó un acto de la CGT de cara al balotaje. Esconder a quienes realmente están interesados en defender los derechos laborales, desorganizar al movimiento obrero, anularlo como factor político es una enorme contribución al ascenso de Milei. 
 Esta desmovilización tuvo un punto central en la retirada de las calles del enorme movimiento de mujeres, que el peronismo confinó después de la victoria de la ley del aborto a recluirse en ministerios que fueron totalmente inútiles para combatir la violencia contra la mujer. Con el movimiento de mujeres fuera de las calles, avanzaron los antiderechos, dentro y fuera del gobierno. Terminamos con un 56% del electorado votando una alternativa que pretende eliminar el derecho al aborto. Pero también al movimiento estudiantil, desarticulado luego de la pandemia, con las conducciones kirchneristas de los centros de estudiantes que se mantenían pasivas mientras a las escuelas y universidades se le caían los techos y la juventud se volcaba al apoyo al programa de “vouchers” educativos de Milei. 

 Barajar y dar de nuevo 

Por eso el triunfo de Milei debe servir para barajar y dar de nuevo en el movimiento popular. Atar las banderas de la defensa de los derechos humanos, la defensa de los derechos laborales o las aspiraciones populares a una fuerza política que contribuyó decisivamente en los últimos 20 años lleva a someterlos a una variante capitalista sometida al Fondo Monetario, que ya mostró su inviabilidad para llevarlos adelante. Mientras la derecha se radicalizó ganando apoyo, la izquierda agrupada en el FIT-U no supo y no pudo colocarse como una alternativa a este gobierno que permitiera que el descontento se expresara por izquierda. Y muchos compañeros están frustrados porque leyeron la elección como una batalla entre democracia y fascismo, sin percibir el infierno en el cual el sistema democrático capitalista ha transformado la vida de millones de familias trabajadoras. La izquierda que se sumó abiertamente a la defensa del voto a Massa ha contribuido a alimentar esta nueva frustración, y a darle un golpe a la independencia política del Frente de Izquierda.
 El nuevo cuadro va a generar un replanteo. Porque la derrota electoral del peronismo, mal que le pese a Milei, no es una derrota del movimiento obrero. Aquí hay una nueva batalla que habrá que dar. Milei no ha reunido aún las condiciones para un régimen fascista. Deberá enfrentar una resistencia popular que va a abrirse paso a pesar de la colaboración que pretende ya la burocracia sindical y gran parte del peronismo, que ya colaboró con Macri. En esta trinchera estará la izquierda, que enfrentará desde el día 1 a Milei llamando a la clase obrera, los estudiantes y la juventud a reaccionar para defender todos sus reclamos y sacarse de encima a la lacra de los liberfachos.

 Juan García

La responsabilidad del triunfo de Milei es de la catástrofe del peronismo en el poder


Los trabajadores debemos ponernos en pie para enfrentar el ataque que preparan. 

 El responsable del triunfo de Milei es el gobierno que ha llevado al pueblo a una situación de crisis insostenible. El gran derrotado es el peronismo, que ha gobernado para el FMI, agravando la pobreza, la indigencia y redistribuyendo de modo negativo la riqueza social. El resultado electoral es demoledor: el gobierno pierde en todo el país con excepción de Formosa, Santiago del Estero y la provincia de Buenos Aires; en esta última, la gran apuesta de Massa, el resultado es prácticamente un empate. Este resultado en favor de un candidato improvisado, con el agravante de la incorporación del macrismo -otro responsable del derrumbe social- no tiene explicación por fuera de la catástrofe del peronismo en el poder. Un gobierno que con un discurso progresista llevó la pobreza por encima del 40% en base a medidas de ajuste, inflación y pactos con el Fondo Monetario Internacional. 
 El triunfo electoral de Milei no le otorga automáticamente los recursos políticos para aplicar su rabioso programa antiobrero y represivo. El avance de la reforma laboral, la privatización de la salud y de la educación plantean la cuestión de una fuerte reacción popular. El cogobierno con el PRO tendrá que dirimir choques importantes en torno al programa económico. Ya dio pasos hacia acuerdos con la burocracia sindical, pero esto es explosivo respecto de las bases del movimiento obrero. Milei no tiene gobernadores propios, ni intendentes, tampoco tiene una bancada propia en el Congreso que le permita hacer avanzar su agenda por lo cual recurrirá a una combinación de pactos parlamentarios, decretazos, y, como anticipó, eventualmente plebiscitos. Milei tendrá que lidiar con la fragmentación política de los partidos del régimen actual.
 Para los trabajadores se plantea un desafío mayúsculo. Hacer frente a un gobierno derechista, que como ya sucedió con Macri tendrá colaboración del peronismo. Durante el gobierno de Macri, el peronismo le votó más de 100 leyes en el congreso. El discurso de Massa reconociendo el resultado electoral ya dejó planteada esa colaboración política. Para enfrentarlo será necesaria la unidad de los trabajadores y forjar una verdadera alternativa independiente. Y, fundamental, superar la burocracia sindical cuya política de entrega frente al ajuste en curso ha contribuido a la victoria del facholibertario. El derrumbe del peronismo, entregando el país a la ultraderecha, plantea superarlo mediante una acción política de la izquierda. Precisamente, la política del Partido Obrero, en todo el proceso electoral, desde las Paso al balotaje ha estado al servicio de promover la intervención de la clase obrera y el conjunto de los explotados en la crisis. 
 La transición que se abre hasta el 10 de diciembre tiene características convulsivas, en un cuadro de bancarrota económica de fondo, al borde de una híper, con las reservas en negativo y el sistema bancario fuertemente expuesto a una deuda pública insolvente y, desde luego, a una megadevaluación aún cuando Milei postergue su planteo de dolarización. 
 El desacuerdo sobre quién deberá hacerse cargo de aquí en más del gobierno, entre Milei y el renunciante Massa, es una disputa sobre quién paga el costo político de la enorme devaluación que se viene. Por lo pronto la corrida que ya se está generando plantea una pulverización de los salarios y las jubilaciones que ya vienen fuertemente golpeados, lo cual plantea tomar medidas urgentes en defensa de los ingresos populares en un cuadro que puede derivar en una hiperinflación. 
 Impulsamos la más amplia deliberación en el movimiento obrero ocupado y desocupado y en todas las organizaciones populares para enfrentar una agenda que ha vuelto a reafirmar incluso la Embajada norteamericana no bien conocidos los resultados. En ese sentido impulsamos el plenario de organizaciones piqueteras del próximo 23/11 que deliberará acerca de cómo defender las reivindicaciones de los desocupados. Y la movilización del movimiento de mujeres el 25 de noviembre, contra un gobierno que pretende liquidar el derecho al aborto. Es muy claro que la defensa de las reivindicaciones más elementales plantea una deliberación con asambleas en todos los lugares de trabajo y estudio, unificar a ocupados y desocupados junto a todo el pueblo para enfrentar este gobierno reaccionario y antiobrero.

 Comité Ejecutivo del Partido Obrero

lunes, 20 de noviembre de 2023

Conferencia de prensa del Frente de Lucha Piquetero anuncia plenario nacional

Patricio del Corro : "Milei busca que el gobierno devalúe antes de que él asuma."

¿Qué pasó el domingo? Un análisis de las elecciones.

Gaza: banco de prueba de la industria bélica israelí


Israel se encuentra en el top ten entre las naciones poseedoras de las más sofisticadas industrias de tecnología armamentística del planeta. Sus exportaciones en el rubro son un componente fundamental del ´poderío económico. Las diferentes guerras de Gaza de los últimos 20 años fueron siempre el banco de prueba de esas armas. 
 “La nueva bomba de mortero de 120 mm guiada con precisión, llamada Iron Sting, utilizada contra Hamás en Gaza” es una de las últimas ´primicias´ de “Elbit Systems, el fabricante con sede en Haifa” (Paddy Dowling, Al Jazeera, 17/11). 
 “Israel Aerospace Industries (IAI), la mayor empresa aeroespacial y de defensa de Israel y el mayor exportador industrial del país” desarrolló “el dron Heron TP ´Eitan´ el vehículo aéreo no tripulado (UAV) más grande de Israel, que entró en servicio en 2007 y se utilizó por primera vez durante la ´Operación Plomo Fundido´, la guerra contra Gaza de 2008-09”. Según Defense for Children International “de los 353 niños muertos y 860 heridos durante la Operación Plomo Fundido, 116 murieron a causa de misiles lanzados por esos drones” (ídem). 
 “En cada guerra contra Gaza se ha desplegado contra los palestinos una variedad de armas y tecnología de vigilancia que luego se comercializa y se vende a enormes cantidades de naciones de todo el mundo”, dice Antony Loewenstein, periodista y autor independiente del Laboratorio Palestina. Las exportaciones de armas tienen usos más allá de los ingresos que aportan a Israel. ´Es más que eso, también es una póliza de seguro para aislarse de la intensa presión para cambiar su comportamiento durante las décadas de ocupación de los palestinos´, dijo Loewenstein” (ídem). El mismo autor destaca que las armas israelíes, atento a las declaraciones del ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, que comparó al pueblo palestino con “animales” la industria del ramo tiene en Gaza “batallas probadas con animales” (ídem) —luego lanzan sus ´productos´ al ´mercado humano´.
 “Israel es por lejos el mayor exportador mundial de drones militares: en 2017, se estimó que estaba detrás de casi dos tercios de todas las exportaciones de vehículos aéreos no tripulados en el período de las tres décadas anteriores. Elbit, el fabricante del Iron Sting, proporciona hasta el 85 por ciento del equipo terrestre adquirido por el ejército israelí y alrededor del 85 por ciento de sus drones … después de la guerra de Gaza de 2014, su mercado de exportación también se expandió significativamente. Elbit promueve sus vehículos aéreos no tripulados Hermes como ´probados en combate´ y la ´plataforma principal de las FDI en operaciones antiterroristas´” (ídem).
 “Nizoz”, un nuevo dron de vigilancia debutó ahora en la actual guerra de Gaza. Es “fabricado por Rafael, un contratista de armas de propiedad estatal, que forma junto a las otras dos (que vimos) las Tres Grandes de la industria armamentista de Israel” (ídem). 
 El negocio de armas en el mundo es uno de los más turbios. La mayoría de los fabricantes de tecnología de seguridad o bélica a nivel mundial lo son también de otros bienes (la Boeing o la Lockheed son los mayores proveedores de aviación civil y/o militar a escala planetaria). Israel con el mismo artificio contrabandea armas al mundo entero. 
 “Un informe de Amnistía Internacional de 2019 señaló que todo el proceso mediante el cual Israel vende armas está envuelto en secreto ´sin documentación de las ventas, no se puede saber cuándo se vendieron [estas armas], por qué empresa, cuántas, etc.´”. Amnistía concluyó que ´las empresas israelíes exportaban armas que llegaban a su destino después de una serie de transacciones, eludiendo así la vigilancia internacional´. Israel no ha ratificado el Tratado sobre el Comercio de Armas, que prohíbe la venta de armas que corran el riesgo de ser utilizadas en genocidio y crímenes contra la humanidad. Como tal, sus exportaciones de armas han influido en el curso de la historia de varias naciones, muchas de ellas dirigidas por regímenes controvertidos. Israel vendió armas al gobierno del apartheid sudafricano en 1975 e incluso acordó suministrar ojivas nucleares, según documentos desclasificados, aunque Israel niega haberlo hecho. Suministró napalm y otras armas a El Salvador durante sus guerras de contrainsurgencia entre 1980 y 1992, que mataron a más de 75.000 civiles. En 1994, presuntamente se utilizaron balas, rifles y granadas de fabricación israelí en el genocidio de Ruanda que mató al menos a 800.000 personas. Israel suministró armas al ejército serbio que libró la guerra contra Bosnia entre 1992 y 1995. Israel suministró vehículos aéreos no tripulados, misiles y morteros a Azerbaiyán para su campaña para recuperar Nagorno-Karabaj, durante la cual 100.000 personas de etnia armenia fueron desplazadas.” (ídem). 

 Norberto Malaj 
 18/11/2023

Sobre los escombros del peronismo, emerge un semi-bonapartismo de derecha


Después de Alberto y CFK, también Massa se toma licencia de las funciones de gobierno. 

 La situación política planteada después de este domingo no está determinada solamente por su consecuencia -la victoria de Milei- sino, principalmente, por la contundencia del resultado electoral.
 Los balotajes suelen terminar en victorias estrechas y resultados divididos. No ha sido el caso: Milei alcanzó casi el 57% de los votos, contra el candidato del gobierno y el aparato estatal. Se impuso por igual en las gobernaciones pejotistas como en aquellas gobernadas por Juntos por el Cambio. En las excepciones -como Buenos Aires- ganó en varios municipios del conurbano y quedó a sólo un punto porcentual de Massa. En el ajuste de cuentas que la Unión por la Patria le pasa en estas horas a varios intendentes del conurbano, se pone de manifiesto que, pasada la elección general, los caciques municipales se declararon en libertad de acción, anticipando un proceso de acelerada disgregación del pejotismo y el kirchnerismo. Milei derrotó al peronismo en las provincias del norte, golpeando por igual a los Jaldo-Manzur, de un lado, y a los Gerardo Morales, del otro. 
 La derrota del oficialismo fue la expresión de una crisis social galopante, que se llevó puesto al 25% de los salarios formales y al 40% de los informales desde los tres últimos años del último gobierno de CFK; los del macrismo, en especial a partir de principios de 2018; hasta los del dúo de los Fernández y de Massa. El retroceso del desempleo estadístico, luego de la cuarentena, fue acompañado de una precarización laboral sin precedentes y de los salarios más bajos de los últimos diez años. A la par de ello, se ha operado un salvataje al capital -financiero, industrial, agrario- también inédito, no sólo en la cuarentena, que la población ha pagado con una inflación del 150% anual – en ascenso. Del 54% de CFK, en 2011, aunque sin necesidad de segunda vuelta, se ha pasado al 57%, ayer, de Milei, una suma de ex votos kirchneristas y ex votos macristas. El deseo de las masas de votar a Massa para parar a Milei, sólo lo detectó el deteriorado oído de los dirigentes del FIT-U. Desde un lejano principio reiteramos nuestra caracterización de que el peronismo no constituía, en esta elección, ningún canal de las masas.

 “Mandato” 

Milei ha advertido que el 57% de votos que obtuvo el domingo, representa, para él, un problema político. La ratificación del propósito de aplicar una política de “shock”, tiene que ver con el acoso que el macrismo y una parte del llamado círculo rojo ha iniciado para coparle el gabinete. En sus primeras declaraciones, descartó el “gradualismo” y abrió la puerta a la privatización de los medios públicos, YPF y Aerolíneas. Ello no es viable, a corto plazo, en medio de una tendencia hiperinflacionaria. A un plazo superior es otra cosa, pero como dijo alguien “a largo plazo estamos todos muertos”. Lo más seguro es que nombre a los suyos en la TV Pública y Radio Nacional, lo que no deja de ser un ataque de fondo, dependiendo de su amplitud; que libere el tráfico de cabotaje; y que lleve los combustibles a precios internaciionales. LLA depende políticamente del cheque a plazo fijo que le dio el electorado. Milei debe enfrentar la contradicción entre la masividad del voto popular, de un lado, y el anarcocapitalismo que afirma profesar, del otro. El arbitraje político que debe desempeñar un Presidente no es una elección libre sino una imposición de las condiciones políticas en su conjunto. Un arbitraje entre las distintas “castas” que lo acompañan, también exige establecer una base popular amplia para neutralizar esas presiones. 

 Transición y trabajo sucio 

La “transición” entre los dos gobiernos, apenas veinte días, ya desató una crisis en los términos expuestos. Massa se otorgó a sí mismo “una licencia”, que Milei repudió enseguida como la creación de un vacío político, capaz de desatar una fuga de capitales y una hiperinflación. Milei rechaza ahora, aquello que siempre presentó como una condición para la dolarización monetaria. El “Frente de Todos”, por su lado, terminaría sus días de un modo curioso: con el abandono de las funciones de gobierno de sus tres fundadores – Alberto, Cristina y Massa. 
 Milei prepara a los apuros un viaje a Estados Unidos e Israel, para tramitar un socorro financiero. Antes deberá renegociar el acuerdo con el FMI. Se ha comprometido a respetar los depósitos bancarios, algo que repudió durante la larga campaña electoral. Luis Caputo, el responsable del primer acuerdo, está gestionando un nuevo acuerdo, que contemple un préstamo adicional de 15 mil millones de dólares – Argentina pasaría a deberle al FMI 70 mil millones de dólares al 9% de interés anual. 

 La situación de las masas

 El peronismo y el kirchnerismo político y sindical llamaron a votar a Massa; ahora deberían rebobinar. Gerardo Martínez ya había coincidido acerca de la necesidad de una reforma laboral. La burocracia de la CGT ya busca intermediarios para ‘acompañar’ a Milei. Lo mismo ocurrirá con los burócatas de los planes sociales, como Pérsico, Navarro y Grabois, que ya habían coincidido con Massa y Grobocopatel para trasnformarlos en planes de empleo, con salarios del mínimo de la escala, subsidiados por el Estado. Como ha ocurrido, si no desde la época de Alberdi, sí desde la dictadura fascista del general Uriburu, la burocracia sindical se apresta a colaborar con el gobierno de turno. 
 El fracaso político del FIT-U es épico: llamó a votar a Massa o a evitar el voto en blanco para no herir la susceptibilidad del electorado peronista. El electorado popular que repudiaba al massismo y al peronismo, a quienes responsabilizaba por una misería feroz, les importaba menos. El FIT-U no buscó capturar el interés de uno y otro electorado ni en primera ni en segunda vuelta. Atendió a las preocupaciones de la intelectualidad de medio pelo, que ha resuelto sus problemas sociales bajo el manto de las “instituciones democráticas”. 
 El cuadro pos electoral nos confirma en la caracterización de que Argentina y el mundo no atraviesan un período reaccionario de derrotas obreras, sino una etapa de enorme crisis capitalista de guerras y revoluciones. 

 Marcelo Ramal 
 20/11/2023

La catástrofe electoral y política del kirchnerismo y del peronismo

El dato fundamental de este balotaje ha sido la catástrofe electoral del kirchnerismo y del peronismo. La candidatura de Massa fue derrotada por cifras abultadas en todo el país, con la sola excepción de Buenos Aires, Santiago del Estero y Formosa. 
 Se ha producido la manifestación electoral del derrumbe de un gobierno que ha vaciado el Poder Ejecutivo desde hace casi dos años. Que ha producido una inflación anualizada, en ascenso, del 150%, y empobrecido, como nunca a trabajadores y jubilados. Sergio Massa contó con la adhesión de votantes que lo apoyaron sólo por repudio a Milei. El 56-44 por ciento del resultado electoral no describe la verdadera magnitud del desplome del kirchnerismo y el peronismo. 
 Quienes llamaron a votar a Massa y al peronismo para evitar la victoria de un misógino autoritario, con nostalgia por la última dictadura, no intuyeron siquiera que abogaban a favor de un cádaver político. No hicieron diferencia porque el resultado final fue abismal a favor del pseudolibertario. 
 En cuanto a Milei, el voto masivo que ha obtenido es solamente el reflejo del derrumbe peronista. El programa del presidente electo ha sido convertido en un híbrido de proyectos diferentes y hasta contradictorios. A pesar de la magnitud de su votación asume como un gobierno débil. El gobierno de Milei, con un entorno favorable de gobernadores y parlamentarios minoritario y con la hostilidad de un significativo sector de la burguesía local, tendrá un carácter personal, rodeado de varias camarillas, entre ellas la del macrismo, con el encargo de poner en marcha un golpe de estado económico contra los trabajadores. 
 El nuevo derrumbe del peronismo, más catastrófico que el de los precedentes, producirá una gran reconfiguración política en Argentina. Los trabajadores deben aprovechar esta crisis de poder para prepararse para las luchas históricas que se avecinan y para construir un partido obrero y socialista.

 Jorge Altamira, Marcelo Ramal, Patricia Urones 
 20/11/2023

domingo, 19 de noviembre de 2023

“Milei, basura, vos sos la dictadura” tronó fuerte en el Teatro Colón


Amplio repudio al liberfacho en la función de la ópera Madame Butterfly. 

 Este viernes 17 Javier Milei fue a la última función de Madame Butterfly, de Puccini, en el Teatro Colón. La función transcurrió de manera normal hasta que se encendió la luz de sala para dar comienzo al intervalo. 
 En ese momento parte del público en platea se dio cuenta que estaba el liberfacho en uno de los palcos que utilizan algunos funcionarios, Telerman o que la dirección les da a algunos personajes VIP. Algunas personas del público que estaban en la platea se acercaron para sacarse una foto con Milei o saludarlo. Cuando el resto del público se dio cuenta que había un revuelo en ese sentido, algunos pocos comenzaron con el hit “la casta tiene miedo” pero esto generó la reacción opuesta en el resto del público que se acercaron para repudiar su presencia ahí. Seguido a eso desde los palcos vecinos, platea y desde paraíso, como catarata, el público siguió gritando “nunca más”, “Milei, basura, vos sos la dictadura”. El bullicio se hizo tan ensordecedor que llegó a oídos de los trabajadores que estaban del lado de adentro del telón, en los camarines y demás, que escuchaban el escándalo y no sabían el porqué. Al acercarse algunos se sumaron al repudio. 
 Es de destacar que todo comenzó con un apoyo a Milei que se convirtió en lo contrario: puteadas y abucheadas al tipo. En algunos portales dijeron que se había retirado, pero no se fue del teatro, vio toda la ópera hasta el final. La función, fruto de las puteadas a Milei durante el receso, se retrasó y después continuó con normalidad. 
 Hubo posteos de Patricia Bullrich y de Juan Pablo Arenasa -legislador del PRO- pidiendo que se sancionara a los trabajadores del Teatro que se habían sumado a esto, incluso se los acusa de haberlo orquestado. Arenasa pretende regimentar a los trabajadores imposibilitado de reprimir un acto espontáneo. Telerman -director del Teatro- se sumó a la condena a quienes pareció insoportable la presencia del negacionista y facho candidato a presidente. Los trabajadores del Teatro Colón tienen todo el derecho de repudiar a un defensor de la dictadura, a un negacionista del genocidio, eso habla muy bien de ellos. Pero además el repudio empezó desde el público. La burocracia del Sutecba también se expresó en el sentido de repudiar a Milei pero solo a efectos de colocarse en el terreno favorable a un actual y posiblemente futuro gobierno del ultraajustador Massa y el frente de todos. 
 En las informaciones sobre los hechos, y en particular en el posteo de Arenasa, que promete ser el motor de sanciones a los trabajadores del Teatro Colón, se pretende presentar el repudio como un acto del peronismo convirtiendo en una “unidad básica” al Primer Coliseo pero lo que primó fue el brutal rechazo a Milei y no cánticos en apoyo a Massa. 
 Lo que sucedió ayer fue el repudio a la presencia de Milei. Apoyamos al público y los trabajadores del Colón que lo llevaron adelante. 

 Prensa Obrera

“After balotaje”: devaluaciones y aumentos en carpeta


Massa y Milei se preparan para profundizar un ajuste antiobrero. 

 Independientemente del resultado del balotaje de este domingo 19 la economía argentina acumula una serie de problemas y contradicciones que se han venido agravando bajo el gobierno actual y que adelantan una ofensiva confiscatoria contra los trabajadores con una u otra variante patronal en el poder desde el 10 de diciembre. 
 La primera de ellas, y más evidente para el conjunto de la población, es la brecha cambiaria y las presiones de las patronales para proceder a una devaluación que liquide el poder adquisitivo de los trabajadores y ofrezca “mejoras competitivas” para los industriales y ganancias exorbitantes para los exportadores.
 El crecimiento de la brecha cambiaria debido al congelamiento del dólar oficial contra la inflación resultante de la aplicación el acuerdo con el FMI ha dado lugar al descongelamiento del tipo de cambio oficial con “microdevaluaciones” y su consiguiente impacto en los tipos de cambio paralelos. 
 Aun así, la devaluación oficial se encuentra muy por detrás de las “expectativas del mercado” y los deseos de los capitalistas, desde donde señalan que solo para recuperar la situación impuesta con la devaluación post Paso del gobierno el dólar oficial debería ubicarse en $484, contra los $350 actuales. 
 Con una inflación que promedia el 10% mensual y devaluaciones proyectadas en un 3% para el mismo periodo está claro que el gobierno que asuma en diciembre deberá apelar a un ajuste abrupto en el tipo de cambio o profundizar la línea de desdoblamiento cambiario, mejorando el actual régimen cambiario especial para que los exportadores liquiden la cosecha retenida e ingresen los dólares. Algunos economistas prevén que de mínima debería pactarse un dólar exportador a $530, con su subsiguiente impacto en la economía local.
 Claro que esto complicaría aún más la emisión monetaria y los precios locales que pagan millones de trabajadores. Además de agravar otro de los grandes problemas de la economía nacional: deuda remunerada del Banco Central que asciende a la friolera de $23 billones (12% del PBI). 
 El gobierno del Frente de Todos había asumido su gestión con el compromiso de terminar con este negocio de la banca privada, llegando incluso a comprometerse a destinar los recursos resultantes a mejorar las jubilaciones. Pasados cuatro años de gestión este pasivo se multiplicó 21 veces (partiendo de $1,1 billones), con intereses que superan lo que se paga mensualmente en jubilaciones (esto, cuando el monto de la mínima está por debajo de la línea de indigencia). 
 Ninguno de los candidatos que competirán en el balotaje ha podido explicar cómo desarmar esta bomba de tiempo de forma realista y sin afectar a los trabajadores. Más aún, el “respaldo” de esta deuda impagable son los depósitos en plazos fijos en pesos por un total de $13,6 billones: la banca privada tiene como garantía el ahorro de los trabajadores ante un eventual “default”, como ya ha sucedido en el pasado. 

 Más aumentos 

Está claro que ante esta situación el tipo de cambio será materia prioritaria para quien gobierne. Todos los pasilleos económicos hablan de una “moderación” de Milei y una “melconización” de Massa, lo que supone en el “mejor” de los casos una devaluación más o menos moderada. 
 Esto agregará más presión inflacionaria sobre un esquema de precios que ya sufre la liberación de tarifas y el “descongelamiento” acordado por Massa y el FMI. Combustibles, salud, alimentos, servicios (luz, gas, agua, transporte, etc.) amenazan con un salto en los aumentos. 
 Para el caso de prepagas, el gobierno ya autorizó una suba de casi el 12% en diciembre, totalizando un 151% en el año. Mientras que sectores sensibles como alimentos manifiestan subas interanuales de casi el 160%, que se reflejan en el salto en la canasta básica alimentaria.
 La verdadera lucha contra la inflación, la devaluación y el ajuste viene de la mano de la organización independiente de los trabajadores para enfrentar a los personeros políticos del FMI y las patronales, poniendo en pie una alternativa y una salida propia, con el desconocimiento de la deuda externa, el fin de los negocios de la banca privada y una reorganización económica e industrial sobre nuevas bases sociales. 

 Marcelo Mache

Genocidio: Israel bombardea una escuela en la Franja de Gaza y deja 50 muertos


Las FDI ya agredieron más de 200 centros educativos y lanzaron 150 ataques aéreos contra hospitales.

 Ya son más de 16 mil los muertos por los ataques israelíes Ya no hay palabras para describir las acciones del Estado de Israel contra el pueblo palestino: en las últimas horas, 50 personas murieron a raíz de un ataque aéreo contra una escuela de Naciones Unidas en el campo de refugiados de Jabaliya, en el norte de la Franja de Gaza. Los centros educativos se transformaron en sitios de acogida ante los bombardeos masivos y el desplazamiento forzado de más de un millón de personas, no obstante lo cual las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) los han adoptado también como blancos: al menos 200 fueron agredidos, según la Unesco. 
 Jabaliya ya había sufrido otros lanzamientos aéreos en el pasado, que dejaron decenas de víctimas fatales. En esta ocasión, además de la escuela de Al Fakhura, fueron bombardeadas otras zonas del populoso campamento, el mayor de la zona, elevando la cifra total de muertos a más de 80. 
 Paralelamente, las FDI están forzando a punta de pistola el desalojo de los médicos y pacientes del hospital Al-Shifa, el principal del enclave, con el pretexto de que funcionaría en su subsuelo un comando de Hamas. Desde el 7 de octubre, Tel Aviv lanzó más de 150 ataques contra centros sanitarios, dejando más de 500 muertos, según relevamiento de la Organización Mundial de la Salud. La falta de combustible para alimentar los generadores, como fruto del bloqueo israelí, provocó el cierre de más de la mitad de los nosocomios, y en otros casos, la desconexión de los equipos eléctricos provocó la muerte de decenas de pacientes, enterrados en fosas comunes. 
 Ya son más de 16 mil las víctimas de la ofensiva israelí. El férreo bloqueo del enclave, a su vez, ha colocado la región al borde de la hambruna. “Con el invierno acercándose rápidamente, los refugios inseguros y abarrotados y la falta de agua potable, los civiles se enfrentan a la posibilidad inmediata de morir de hambre”, alertó en un comunicado la directora del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Cindy McCain. 
 Tanto Estados Unidos como la Unión Europea apoyan esta masacre, al punto de que ni siquiera reclaman un cese al fuego, limitándose a plantear “pausas humanitarias” diarias que Israel, por otra parte, ni siquiera lleva a la práctica. 
 Es imperioso detener este genocidio. 

 Prensa Obrera