lunes, 18 de marzo de 2024

Por qué no hay un acto único este 24 de marzo


Desde el inicio del debate al interior del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVyJ) de cara al próximo 24 de marzo, frente a la propuesta de la “mesa de organismos de derechos humanos” (kirchneristas) de llevar adelante un acto unificado, desde el Partido Obrero planteamos la necesidad de garantizar un acto independiente de todos los que han gobernado nuestro país.
 Si bien nuestra posición fue minoritaria y la mayoría de las organizaciones del EMVyJ buscaron la realización de un acto común, defendimos el planteo de un acto independiente. El propio EMVyJ hizo un llamado público a realizar un acto en común, donde cada espacio pudiera expresar sus denuncias, su caracterización y su perspectiva frente al actual gobierno de Milei (“un acto, dos documentos”). 
 Esto no fue casual, ya en 2016, con la asunción del gobierno de Macri hubo un operativo por parte del kirchnerismo para arrear a un conjunto de organizaciones detrás de la consigna “Hay 2019”. En ese entonces, también hubo una presión enorme de distintas organizaciones del kirchnerismo y de la prensa afín para un acto único con un requisito excluyente: el EMVyJ no podía leer documento alguno, en aquel acto solo podía leerse un documento denunciando al gobierno de Macri y planteando el recambio electoral pejotista de cara… a 3 años. El EMVyJ rechazó el intento de mordaza y censura previa, y desarrolló su acto independiente. Como consecuencia de este proceso, algunas de las organizaciones que formaban parte del Encuentro se fueron y posteriormente integraron el gobierno pejotista de Alberto Fernández (PCR, Liberpueblo, entre otras). 
 En dichas reuniones entre ambos espacios, varios integrantes del EMVyJ advertimos que no íbamos a callar frente a los atropellos a las libertades democráticas y los derechos humanos de ningún gobierno. ¡Nada más absurdo que un acto del 24 de marzo sin libertad de expresión! Por lo tanto, no iba a dejar de estar presente la denuncia contra Milani a cargo del Ejército, contra Sergio Berni por toda su política represiva (Facundo Astudillo Castro, Guernica, el gatillo fácil); ni el reclamo de justicia por Maxi y Darío, ni por Mariano Ferreyra; ni el pedido de aparición con vida de Julio López; ni la denuncia del saqueo ambiental y la entrega que han hecho los distintos gobiernos democráticos; ni dejaremos de denunciar el pago de la deuda externa como el mayor saqueo nacional. 
 Las reuniones se fueron postergando y los días pasando. La repuesta unilateral por parte de la “mesa de organismos” fue contundente: “Ustedes hagan su acto, nosotros haremos el nuestro”. Así las cosas, queda claro sobre obscuro: el acto del 24 de marzo de la mesa de organismos volverá a ser un canto en favor del kirchnerismo planteándonos ahora que “hay 2027”, en la misma sintonía que tuvo la reciente carta de CFK. La mentada “más amplia unidad del campo popular” era en definitiva un arreo detrás del pejota, responsable de la gestión y el hundimiento del país sobre 16 de los últimos 20 años. 
 Si no hay un acto único este 24 de marzo es porque la condición que pusieron los organismos de DD.HH vinculados al kirchnerismo es que el acto fuera un operativo clamor de cara al 2027. 

No existen las fuerzas del cielo 

Las únicas fuerzas con las que cuenta el gobierno de Milei-Bullrich son las fuerzas represivas federales: la Gendarmería, la Policía Aeroportuaria y la PFA. También existen otras fuerzas, las de las calles. Las de las organizaciones obreras, piqueteras, de mujeres, ambientalistas, de la cultura y las asambleas populares. Cada vez que la fuerza de nuestro pueblo se despliega en las calles no hay protocolo represivo ni fuerzas policiales que alcancen para detenerla.
 Descontamos que la movilización será masiva, porque es la continuidad de las movilizaciones que empezaron el 20 de diciembre convocadas desde el movimiento piquetero, el sindicalismo combativo y la izquierda y que se repitieron el 27 de diciembre en Tribunales y el 24 de enero en el paro nacional. Se fortaleció, además, en la lucha contra la Ley Ómnibus, la movilización del 1 de marzo y en la reciente movilización del 8M donde las mujeres volvieron a ganar las calles y se llevaron puesto el protocolo represivo de Bullrich. El hambre, el ajuste, la represión y las provocaciones del gobierno acicatean a nuestro pueblo. 

 Por un 24 de marzo masivo, independiente de todos los gobiernos 

Frente a un gobierno negacionista, hambreador y represor, este 24 de marzo tenemos que volver a ganar las calles para desarrollar un movimiento popular que enfrente y derrote el plan de ajuste de Milei, los gobernadores y el Fondo Monetario Internacional. Es el mejor homenaje que podemos rendirles a nuestros 30.000 compañeros y compañeras detenidos desaparecidos.

 Eduardo Penello

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