viernes, 8 de marzo de 2024

Milei fue a su antigua escuela a hacer adoctrinamiento ideológico


Quien denosta a la educación pública por “ideologizada” fue a “lavar los cerebros” de los estudiantes. La visita del presidente Javier Milei a su antiguo colegio Cardenal Copello de Villa Devoto, en el marco del inicio de clases, fue la oportunidad para que quien denosta a la educación pública como una usina de “adoctrinamiento ideológico comunista” fuera a ofrecer su propio “adoctrinamiento liberal”, conservador, antiderechos, oscurantista y negacionista. 
 Se trata del mismo dirigente político que encabezó gran parte de su campaña tildando a la Educación Sexual Integral (ESI) como “parte de la agenda del posmarxista que tiene que ver con la destrucción de la familia” y que “deforma la cabeza de la gente”; y que denuncia a la educación pública y los contenidos escolares como “rojos”, quien ahora se presentó ante un auditorio de alumnos para “alertar” sobre los peligros del comunismo, tildar de asesinos a los pañuelos verdes, denigrar a los “zurditos” y justificar el accionar genocida de los militares, entre otras cosas. 
 El discurso ideologizado de Milei ante los estudiantes se valió de varias referencias contra los comunistas, incluso en momentos donde más de un alumno se desmayaba durante su extensa y autorreferencial alocución. 
 Ante el primer desmayo de una estudiante Milei solo supo acotar que “mencionar a los comunistas es tan peligroso que genera problemas siempre”. Misma idea que continuó con ante el desmayo del segundo estudiante mientras afirmaba que “hay mucha gente que es socialista sin saberlo. De ahí que fue tan estremecedor que me paré en Davos y casi que les dije ustedes son todos unos zurditos”, agregando tras la caída: “Y, los nombro y son infalibles”. 
 La identificación recurrente del presidente de los socialistas, zurdos y comunistas con algo “peligroso”, denostable e incluso repugnante es uno de los principales mecanismos de adoctrinamiento ideológico para justificar los ataques, la represión e incluso el exterminio contra quienes se enfrentan a los planes de ajuste de los gobiernos capitalistas. 
 Esto quedó también presente cuando Milei se refirió a la última dictadura cívico-militar, desautorizando la idea de un genocidio perpetrado por el Estado, señalando que se trataba de un supuesto “interpretado, reinterpretado, cosa que los invito a que lo hagan por ustedes mismos. Siempre tengan espíritu crítico, lean un lado de la biblioteca y el otro lado (el de los genocidas apropiadores de bebés)”. 
 Volviendo a uno de sus “enemigos preferidos”, Milei atacó al movimiento de mujeres en las vísperas de un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, tildando de asesinas/os a quienes portan el pañuelo verde, para luego declarar que para él “el aborto es un asesinato agravado por el vínculo”, cosa que dice poder demostrar “desde una perspectiva matemática (¿?), filosófica, desde el liberalismo y además desde lo biológico”. Una bajada de línea evidente para un “antiadoctrinamiento”. 
 En plena charla de adoctrinamiento “del bueno” Milei se refirió al adoctrinamiento “del malo” señalando que “los jóvenes llevan menos tiempo expuestos al mecanismo de lavado de cerebro que es la educación pública (…) porque cuando determinan los contenidos, están recontra rojos los contenidos. Entonces eso también favorece a no estar expuesto, porque entre tener la cabeza contaminada y tenerla limpia prefiero que esté limpia”. 
 Para el dirigente liberfacho los jóvenes deberían estar más expuestos a una formación oscurantista, negacionista, antimarxista, “liberal” (solo para algunas cosas) y conservadora para muchas otras y antiderechos.
 La impugnación caprichosa del presidente fue tal que incluso llegó a responderle más tarde a una maestra jubilada que participó de la actividad y que, en términos muy moderados, indicó que las jubilaciones no alcanzaban y le pidió a Milei que no “apriete tanto a todos con el ajuste”. En sus redes sociales, Milei tildó a la maestra jubilada de “farsante y mentirosa”.
 El discurso ideológico del presidente tiene sus consecuencias prácticas bien delimitadas: a poco de concluir el discurso de Milei se conocía la noticia de la detención de un joven “comunista” por supuestas amenazas al presidente, por el delito de “intimidación pública”, donde se consideró que el mismo tenía “un pensamiento ideológico muy apegado a la propaganda política de la ex Unión Soviética” y vínculos con “grupos comunistas”. 
 Es decir que lo que alienta el gobierno de Milei es una estigmatización y caza de brujas contra los zurdos y comunistas, desde un adoctrinamiento oficial del Estado, empezando por su contribución personal. 
 El tiro de Milei puede salirle por la culata cuando la población que lo votó saque las conclusiones del ajuste y los intereses sociales que defiende el gobierno “liberal”, habiendo indicado el camino para derrotarlo: las organización independiente y de lucha de los trabajadores y explotados contra este sistema decadente. 

 Marcelo Mache

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