domingo, 29 de abril de 2018

“Fascistas”

Sobre los agravios del ministro Avelluto contra los estudiantes terciarios.

El Ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, ha calificado de “fascistas” a los estudiantes que en el día de ayer irrumpieron con sus protestas en el acto inaugural de la Feria del Libro. En un sentido similar se refirió su homólogo porteño, Enrique Avogadro.

Tenemos entonces que un funcionario que no ha sido electo por el voto popular descalifica una protesta contra una medida cuyo contenido el jefe de gobierno porteño ocultó durante su campaña electoral. Consiste, nada menos, que en el cierre de un plumazo de los 29 institutos de formación docente de la Ciudad y su reemplazo por una universidad precarizada –la “Unicaba”–, cuyas autoridades serán designadas a dedo por el propio Jefe de Gobierno. Esta “universidad” improvisada, manipulada por el Poder Ejecutivo, traerá despidos de personal docente y administrativo y otorgará títulos descalificados y de menor validez.
Los rectores, docentes y estudiantes denuncian, además, que los funcionarios porteños nunca accedieron a recibirlos para escuchar sus argumentos, a pesar de haber realizado numerosas protestas, asambleas, marchas y ocupaciones. El pasado 12 de abril, los estudiantes terciarios encabezaron una marcha de quince mil personas frente al ministerio de Educación, una convocatoria sin precedentes por su masividad. Pero el gobierno de Rodríguez Larreta sigue empeñado en impulsar la destrucción de los institutos y desconocer la oposición de la comunidad educativa. Los medios paraoficialistas La Nación y Clarín por primera vez colocaron el tema entre sus titulares a raíz de esta acción, aunque sea para descalificarla. Es notable que en el ámbito de la Feria del Libro la palabra esté reservada para los burócratas de escritorio de un gobierno ajustador mientras que quienes defienden la educación pública sean tildados de “fascistas”.
Según relata Clarín, durante el frustrado acto, Avelluto ofuscado le espetó a un estudiante “vos no me vas a enseñar lo que es la democracia”. Si nos guiamos por sus tuits, es válido preguntarse quién le colocó la cucarda de demócrata al ministro, autor de aforismos como: “Y si echamos a todos los docentes y empezamos de nuevo? Ok, no a todos, sólo a los que creen que hacer paros sirve para algo” y “Los militares hicieron mucho daño. Entre otras cosas, nos legaron a Cabandié”.

Prensa Obrera

No hay comentarios:

Publicar un comentario