martes, 25 de enero de 2022

25 años del asesinato de José Luis Cabezas


Hoy se cumplen 25 años del asesinato del fotógrafo gráfico José Luis Cabezas. Fue ejecutado de dos tiros en la nuca en una cava de Pinamar. Su cuerpo fue hallado carbonizado dentro de un automóvil, en el mismo lugar donde lo mataron. Por el crimen fueron condenados un grupo de policías y delincuentes, luego de varios intentos de encubrimiento.
 El crimen de Cabezas abrió una crisis política en el gobierno Menem. Puso al desnudo una puja mafiosa en la cúpula del poder político con intereses capitalistas en conexión con la plana mayor de la policía bonaerense. 
 Cabezas había logrado la primera imagen del poderoso empresario Alfredo Yabrán, en la que se lo ve paseando junto a su esposa en la costa. 
 Yabrán, en los años 90, era por entonces dueño de OCA y de un entramado de empresas de logística y seguridad que, según lo denunció Domingo Cavallo dos años antes del crimen de Cabezas, controlaba la entrada y salida de bienes del país. En el negocio peleaba por entrar otro peso pesado, nada menos que Federal Express, que tenía al entonces embajador yanqui Terence Todman como lobbista. Yabrán había rechazado un arreglo para dividir el negocio "fifty-fifty!, y entonces Cavallo lo sacó a la luz como represalia. Cavallo-Todman-FedEx estaban envueltos ya en otro escándalo mafioso: el del del affaire IBM-Banco Nación. Yabrán ordenó a su jefe de custodia -un expolicía- apretar al fotógrafo. Ríos, el jefe, reclutó a una banda de lúmpenes y gestionó que "la Bonaerense" liberara la zona. El Frepaso, la centroizquierda de aquel entonces, caracterizó la ejecución de Cabezas como “un crimen contra la democracia”, cuando los victimarios eran los poderes del Estado democrático y las mafias que se movían bajo su amparo. En el último cuarto de siglo, la democracia volvería a cometer numerosos crímenes contra luchadores populares, y lo seguirá haciendo en el futuro –como ocurre con el gatillo fácil o, porque no, con la presencialidad laboral y educativa en pandemia. 
 Hubo masivas movilizaciones populares por el esclarecimiento del crimen y la condena a sus autores. Al momento del crimen de Cabezas, Duhalde era gobernador de la provincia y disputaba la sucesión de la presidencia. Luego del crimen, Duhalde dejó caer la famosa frase “me tiraron un muerto”. El encubrimiento del crimen partió de la cúpula del menemismo. Por caso, el entonces ministro de Justicia, Elías Jassan, renunció al cargo luego de que se descubrieran nada menos que 25 contactos telefónicos con el empresario sospechado de haber sido el autor intelectual. 
 Yabrán era solo la punta del iceberg de todo un entramado político de corrupción, contrabando y asesinatos para hacer negocios. Los negocios del "empresario" abarcaban desde correos privados (OCA), empresas de aviación, compañías de almacenamiento en los principales aeropuertos del país, firmas agropecuarias y agencias de seguridad que contaban en sus nóminas con varios exrepresores. Eran adjudicatarias que fueron desguazadas luego de su suicidio. 
 Veinticinco años después, el régimen ha acentuado su descomposición (causa del Correo, Cristobal López, espionaje, patotas sindicales, etc). 
 La perspectiva para la clase obrera es sacarse de encima este régimen de asesinatos y represores para imponer un gobierno de trabajadores. 

 Ricardo Méndez 
 25/01/2022

El derrumbe económico plantea una crisis de poder


Por un congreso de trabajadores. 

 Las conjeturas respecto de si Argentina cancelará o no los 1.100 millones de dólares de vencimientos al FMI, entre este viernes y el próximo martes, ponen de manifiesto el estado de default, económico y político, del gobierno de los Fernández, aunque el gobierno diga “tener los dólares”. Martín Guzmán gestiona un régimen de caja – dólar que entra, dólar que sale, no tiene resto. Fue así que el superávit comercial, de más de u$s 15 mil millones, se dilapidó en el pago de intereses de la deuda externa pública y privada, fuga de capitales, nuevas deudas y el sobrante en importaciones. La caída estrepitosa de la cotización de las empresas argentinas en Nueva York y la aún mayor de los bonos del estado, indican que los mayores operadores capitalisas descuentan un default. En el tiempo transcurrido desde el comienzo de las negociaciones con el FMI, algunos tópicos se han hecho explosivos: el retraso de la devaluación del peso y del aumento de las tarifas. Se ha creado un escenario hiperinflacionario.

 Georgieva 

El escenario argentino ha ganado, sin embargo, estatura internacional. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, acaba de lanzar un SOS a los náufragos – “¡actúen rápido!” Advierte que el cuadro financiero internacional ha empeorado decididamente para los países endeudados – o sea todos. La inflación progresa en todo el mundo, el mercado de acciones de alta tecnología ha entrado en terreno negativo, la deuda pública internacional se desvaloriza – Turquía se encuentra al borde del default, como ocurre ya con la mitad de los llamados ´países emergentes´, y Centro-Europa con una “guerra americana”. La burbuja tecnológica es explosiva para la economía mundial, porque su cotización incorpora múltiplos impresionantes, en función de expectativas de beneficios que se han venido abajo. Incluso China enfrenta una perspectiva oscura, a medida que se comprueba que la quiebra del coloso de la construcción, Evergrande, tiene ramificaciones fuera de control. No solamente hay una corrida cambiaria en Argentina – el ‘riesgo-país’ de Rusia superó, hoy, 25 de enero, los mil puntos. El grito de Georgieva es una expresión del impasse descomunal que enfrenta el FMI.
 La orden del día de la jefa de banqueros es que los países endeudados devalúen – exactamente la ´recomendación´ que detonó la gran crisis mundial de los años 30 del siglo pasado. Más modestamente, es lo que hizo Macri a partir de abril de 2018, de lo cual el mismo FMI se acaba de ´autocriticar´. Una devaluación importante obligaría de inmediato salir a pedir una ayuda al FMI, por el doble de lo que cedió al macrismo, al único fin de sostener toda la deuda acumulada, incluso con el FMI. 
 En las últimas semanas, ha cobrado cuerpo la versión de un acuerdo transitorio -o “light”- para seguir discutiendo, mientras la inflación acosa. Es lo único que podrían firmar los Fernández por otra parte, porque algo más amplio requiere el apoyo improbable del Congreso. No es tampoco lo que contempla el presidente Fernández, que eligió un invierno ruso caliente para desembarcar en Moscú. 
 En un reportaje a Infobae, Sabino Narvaja, embajador de Argentina en Pekin, adónde también irá de paso Fernández, descartó un apoyo de China a Argentina – “China, dijo, es parte del FMI”. China no solamente integra el sistema financiero mundial que controla y maneja Estados Unidos – quiere también que Argentina reúna el suficiente volumen de reservas internacionales para pagar las deudas y el comercio comercio con China.

 El movimiento obrero 

Hace menos de un mes, la burocracia sindical se plantó a favor de un inmediato acuerdo con el FMI. Era, se decía, “una apoyo a Alberto contra Cristina”. Ahora plantea “fuerza frente al FMI”. Actúa como ´perro en cancha e´ bochas´. Mientras tanto sigue apoyando la política de ajuste salarial, que mira, tardíamente, la inflación pasada, con innumerables ítems ´no remunerativos´, cuando se desarrolla una inflación presente y futura imparable. El gobierno ha venido aplicando la política del FMI , contra los trabajadores y jubilados, desde el primer día – mientras defiende el gasto para pagar la deuda pública indexada ´local´ y los subsidios a petroleras y automotrices, a las que aseguró eliminación de retenciones para las exportaciones excedentes, lo mismo que a la agroindustria. A la construcción, un blanqueo impositivo. Bien mirado, sin embargo, una ´buena´ devaluación ´premiaría´ a estos sectores bastante más que esas concesiones. 
 Hay otro atropello monumental contra la clase obrera que debe acudir al puesto de trabajo -y al contagio asegurado- en el momento más álgido de la pandemia. Ha abandonado toda ´política pública´ contra el virus, hasta el propio testeo y el seguimiento de contactos estrechos. Sigue aplicando la vacuna, sin informar que su carácter emergencial es cada vez más evidente, no solamente por el aumento de contagios. Los estudios científicos dedican mayor atención a las enfermedades derivadas del contagio, incluso en personas vacunadas. La convivencia con el virus y la ´nueva normalidad´ es también una política de ajuste, pero contra la vida, porque expone al trabajador a la pandemia. 
 Cada fase de la crisis histórica actual confirma que Argentina vuelve a marchar hacia una crisis de poder y a situaciones revolucionarias y pre-revolucionarias. Es una conclusión que exponemos de frente al mundo del trabajo, para que todos los luchadores saquemos las consecuencias prácticas de lucha y organización que se derivan de ella. Sobre la base de las reivindicaciones sociales y sanitarias inmediatas, y las luchas y huelgas, una organización coordinada de comités de base y un Congreso obrero de luchadores y del conjunto de la clase obrera. 

 Jorge Altamira 
 25/01/2022

Nuevos pagos al FMI, con un Banco Central sin reservas


En plena corrida contra el peso. 

 El gobierno reafirmó que pagará en los próximos días los vencimientos con el FMI, que en total superan los 1.000 millones de dólares. Lo hará cuando las reservas netas líquidas del Banco Central se hallan ya en terreno negativo (es decir que está metiendo la mano en los depósitos de los ahorristas) y se intensifica la corrida contra el peso con una disparada de los tipos de cambio paralelos. En este cuadro, y con la renegociación en crisis, se refuerzan los reclamos del organismo por un ajuste fiscal más claro -que no dependa exclusivamente de la confiscación a los trabajadores vía inflación. 
 El viernes 28 de enero vencen 720 millones de dólares y el martes 1 de febrero hay otro pago por intereses de 360 millones. El mes que viene gatillarán también otro monto pendiente con el Club de París por casi 200 millones, antes de un marzo en que los vencimientos con ambas entidades totalizan 2.900 y 2.400 millones respectivamente. Para afrontar tamaños compromisos, las reservas internacionales sencillamente no alcanzan; un informe de la consultora 1816 estima que, descontando el remanente de los DEG y las tenencias en oro, las reservas netas de la autoridad monetaria arrojan un rojo superior a los 2.500 millones de dólares. La incertidumbre incentiva la compra de dólares «ahorro» (cupo de u$s 200 mensuales) ante la expectativa de nuevas restricciones, y alimenta el negocio denominado «puré» (compra a precio oficial para vender al blue). 
 Como sea, las presiones por concretar un acuerdo con el Fondo no son solo contables. Con un riesgo país orillando los 2.000 puntos y con los bonos de deuda del Estado argentino cayendo en picada, los mercados aprietan el torniquete. Esto en un escenario de corrida cambiaria que encuentra al Banco Central despilfarrando las escasas divisas para contener la disparada del contado con liqui, es decir en financiando la fuga de capitales. A su vez los magros resultados del viaje del canciller Santiago Cafiero a Washington volvieron a relucir que la buena letra con el gobierno yanqui de Joe Biden no cambia la naturaleza del imperialismo, ya que regresó con la directiva de concretar una hoja de ruta del ajuste -y por supuesto refuerza la subordinación colonial del país. 
 En conclusión, es claro como el agua que estamos ante un saqueo del ahorro nacional, y ello en función de un rumbo que no hará más que perpetuar esta situación, inclusive su tendencia al default. Sin ir más lejos, después de un 2021 de exportaciones récord por el alza de los precios internacionales de las commodities nada le quedó al país. Más de 5.000 millones de dólares se fueron en pagos de intereses de deuda, y otro tanto los consumieron los capitalistas para satisfacer autopréstamos con sus casas matrices (La Nación, 24/1). Cuando este año arranca surcado por la sequía (que restringe la cosecha) y las subas de tasas internacionales, haber dilapidado el boom exportador cobra un carácter de estafa contra la Argentina. Para colmo, en paralelo a esto asistimos a un récord de endeudamiento público, que creció 40.000 millones de dólares desde la asunción de Alberto Fernández. 
 Los voceros oficiales aseguran que las negociaciones con el FMI son el escenario de una confrontación con los funcionarios del organismo que reclaman un sendero claro, que incluya una devaluación que ordene el crítico frente cambiario y tarifazos en regla que permitan achicar sustancialmente la enorme magnitud de subsidios a las empresas de energía. Para cumplir esa agenda el gobierno aceleró la apreciación del dólar oficial, subió las tasas de interés de referencia y anunció un incremento tarifario general del 20%, pero todo ello se queda a mitad de camino: no satisface las exigencias del capital financiero pero sí agrava el desmadre inflacionario, la hipoteca del Banco Central y la crisis social.
 Lo que la realidad está desairando es la ilusión oficial de compatibilizar las exigencias del Fondo Monetario con un ajuste gradual que evite un curso hiperinflacionario y un estallido social. Finalmente, lo que emerge a la superficie son las contradicciones insalvables de todo un régimen de saqueo del país. Por ese motivo, ni una renegociación «exitosa» ahorrará a las familias trabajadoras un ataque frontal a sus condiciones de vida, ni tampoco evitará siquiera que a su turno arribemos a un nuevo default. Solo la lucha por romper con el FMI y repudiar la deuda fraudulenta puede abrir un rumbo diferente para la Argentina, en función de una reorganización económica y social que parta de quebrar el saqueo mediante la nacionalización bajo control obrero de la banca y el comercio exterior, para invertir el ahorro nacional en un desarrollo orientado a las necesidades sociales y nacionales. 

 Iván Hirsch

A 25 años del crimen de José Luis Cabezas, el régimen de testaferros e impunidad sigue vigente


El asesinato a sangre fría conmovió al gremio de prensa y a la población en general. El 25 de enero de 2022 se cumplirán 25 años del crimen del reportero gráfico de la revista Noticias, José Luis Cabezas, en Pinamar. Fue hallado muerto en el auto alquilado por la empresa periodística con dos balazos en la cabeza, y su cuerpo incinerado en una cantera a pocos kilómetros de la localidad balnearia. 
 Aquel asesinato a sangre fría conmovió al gremio de prensa y a la población en general, que lo interpretó como un mensaje mafioso emanado desde un sector del empresariado local bajo el amparo del poder político. Se convirtió en el emblema de los ataques más arteros y furibundos contra la libertad de prensa desde el regreso de la democracia en la Argentina, y tuvo como respuesta masivas movilizaciones en la Ciudad de Buenos Aires y en Pinamar -donde veraneaban ostentosamente empresarios y funcionarios del poder político.
 José Luis Cabezas había sido el autor de una foto que develaba la identidad del empresario Alfredo Yabrán, publicada en la tapa de Noticias un año antes del crimen. Junto al equipo periodístico de la revista buscaban en el verano siguiente develar más detalles de su vida personal y sus relaciones políticas, y en el mejor de los casos conseguir una entrevista con el enigmático personaje. 
 Para quien manejaba una fortuna de tres mil millones de dólares en diferentes empresas vinculadas con los correos, depósitos fiscales, servicios aeronáuticos y otros sectores ligados al interés público, la publicación de la foto fue “como un tiro en la cabeza”. La acción homicida orquestada un año después por un grupo organizado de barrabravas, oficiales de la Bonaerense y exmiembros del Ejército que formaban parte de la custodia privada del empresario resultó la “vendetta” a semejante afronta. 
 Un mes antes del crimen el comprobado autor de los disparos, el policía de Mar de Ajó Gustavo Prellezo había participado de una reunión con el propio Yabrán en sus oficinas. 
 La reacción y movilización popular llevó a que, en tres años, los autores materiales del crimen y sus cómplices directos recibieran condenas que llegaron a la reclusión perpetua. En la actualidad ninguno de los culpables se encuentra en la cárcel, habiendo sido beneficiados con distintas modalidades de reducción de penas. Gustavo Prellezo, condenado a reclusión perpetua, obtuvo la prisión domiciliaria en 2010, la libertad condicional en 2017 y el fin de la pena en 2021; hoy goza de plena libertad. El jefe de la custodia personal de Yabrán, Gregorio Ríos, también condenado a perpetua, goza de libertad condicional desde 2008. 
 Esas condenas, a la vez, sirvieron para fijar un límite al entramado de responsabilidades políticas y empresarias detrás del crimen del reportero y presentar el hecho como un exceso de un grupo de hampas bajo el designio de un hombre negocios aislado. El suicidio de Yabrán, poco tiempo después, reflejó el aislamiento al que fue sometido el empresario, abandonado a su suerte por el poder político y judicial. 
 Es que el secretismo en el que pretendía desplegar sus actividades Alfredo Yabrán -y que la foto de Cabezas había develado- no era un capricho personal, sino el modus operandi natural en el que debía manejarse un empresario con estrechos vínculos con el poder político para el que operaba en su rol de testaferro. 
 El asesinato del reportero gráfico se produjo en el período de declinación del segundo gobierno de Carlos Menem, de agotamiento del régimen de convertibilidad y en una situación de crisis política de la camarilla gobernante a la vez que en la disputa al interior del PJ para buscar una vía de sucesión. 
 El entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, había denunciado en el Congreso de la Nación que Yabrán “lideraba una mafia enquistada en el poder”. Eduardo Duhalde, quien aspiraba llegar a la presidencia en las elecciones de 1999, enseguida declaró que le habían “tirado un muerto” con el propósito de que su candidatura naufragara a la par que Menem exploraba la posibilidad de una segunda reelección. En los meses previos al asesinato se detectaron más de cien comunicaciones telefónicas entre Yabrán y el entonces ministro de Justicia, Elías Hassan. 
 Ninguno de esos personajes fueron citados a declarar, ni esas pistas derivaron en una investigación ulterior para desentrañar los vínculos de Alfredo Yabrán con el poder político y, a partir de ahí, indagar en un motor del crimen que excediera su encono personal con José Luis Cabezas y el periodismo en general. Ni siquiera se avanzó en alguna investigación que pudieran determinar el alcance y atributos de verdaderos ejércitos privados que conformaban y conforman la custodia particular de Yabrán y otros grandes capitalistas. Sin embargo, la conmoción popular tras el crimen profundizó la crisis del gobierno del PJ, que perdió las dos elecciones siguientes dando lugar a la llegada de la Alianza. 
 Alfredo Yabrán llegó a amasar una fortuna a partir de sus vínculos personales con el entonces presidente Carlos Menem de quien era presunto testaferro. El mismo rol que, en los últimos años, ocuparon empresarios como Lázaro Báez, Cristóbal López o Sergio Szpolski en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner o Nicolás Caputo y Ángel Calcaterra con el gobierno de Mauricio Macri. 
 La desaparición física de Alfredo Yabrán no puso fin inmediato a su grupo empresario ni tampoco a la riqueza familiar. Quien fuera nominado como su continuador al frente de los negocios del grupo, el empresario Héctor Colello, figura ahora en la nómina de los Pandora Papers por cuentas millonarias con depósitos off shore por empresas radicadas en Uruguay, las Islas Vírgenes y Nueva Zelanda. 
 El asesinato de José Luis Cabezas mostró la punta del iceberg de un régimen de negociados e impunidad que aún persiste y que sólo podrá ser desmantelado de raíz atacando la naturaleza capitalista del Estado y sus instituciones. 
 «No se olviden de Cabezas». 

 Alfonso de Villalobos 
La Naranja de Prensa

La OTAN y Rusia en la guerra de Ucrania


Biden y Johnson refuerzan envíos de materiales de guerra y tropas. 

 Los preparativos de guerra en torno a Ucrania no dejan de escalar. Estados Unidos ha anunciado el envío de varias toneladas de material bélico y más tropas a los estados del Báltico y el refuerzo militar a Polonia. Rusia, por su lado, prevé el despliegue de la flota en el mar Báltico hasta la costa de Irlanda. Tanto la OTAN como Rusia han incrementado el patrullaje en el mar Negro. Putin asegura que no tiene intención de iniciar una acción militar contra Ucrania, mucho menos una invasión o la ocupación militar del país. Biden, por su lado, también ofrece ‘seguridades’ – de que no confrontará militarmente con Rusia, porque Ucrania no goza de las garantías de un país perteneciente a la OTAN. Se ha comprometido, en cambio, a responder con sanciones económicas capaces de destruir la economía rusa.
 Gran Bretaña se ha puesto al hombro una intervención en la crisis, por medio del envío de material de guerra y personal militar, mucha histeria belicista. Boris Johnson, amenazado de perder el gobierno por acusaciones de corrupción, se ha convertido en el más decidido partidario de una guerra contra Rusia. Alemania, en cambio, ha tomado distancia de las posiciones norteamericanas, aunque al precio de una potencial crisis de gobierno. Ante el impasse en que se encuentran las negociaciones entre EEUU y Rusia, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado la intención de presentar una propuesta propia acerca de la “seguridad europea”, que seguramente adelantará a Alemania. La prensa internacional destaca la ‘grieta’ que se ha abierto o profundizado entre Alemania y Francia, de un lado, y Estados Unidos, del otro. El jefe de la marina alemana acaba de renunciar, luego de declarar que Rusia tenía fuertes motivos para sostener que la OTAN pretende cercar política y militarmente a Rusia.
 Los voceros oficiales u oficiosos del gobierno de Ucrania relativizan la posibilidad de una invasión, mientras ponen el acento en el respaldo militar que Rusia daría a un golpe de estado, que sería encabezado por una fracción de la oligarquía ruso-ucraniana. Una crisis en Bosnia-Herzegovina, un estado multiétnico desmembrado de la ex Yugoslavia, de la cual se separaría el grupo serbio, es conectada por parte de la prensa al conflicto ucraniano, ya que podría re-encender una crisis político-militar en los Balcanes. 
 Los comentaristas internacionales caracterizan el escenario emergente de esta crisis como un intento, por parte de Rusia, de quebrar el “orden posterior a la guerra fría”. Se refieren al que fue impuesto por la OTAN tras la disolución de la Unión Soviética. Se trataría, entonces, de un punto de viraje en la situación mundial tomada en su conjunto – de la globalización a la guerra internacional. Ese “orden pos guerra fría” fue cualquier cosa menos pacífico – desató la guerra por el desmantelamiento de Yugoslavia; la “guerra global contra el terrorismo”, contra Afganistán, Irak, Siria, Yemen y hasta cierto punto Irán; y, de otro lado, la guerra del estado ruso contra los pueblos del Cáucaso (Daguestán y Chechenia) y más tarde el conflicto militar con Georgia. Fue un ‘orden’ sangriento de ofensiva imperialista. 
 Hasta la guerra en Siria y el conflicto georgiano, Rusia se ajustó a los compromisos con el imperialismo mundial con posterioridad a la disolución de la URSS. El objetivo era la integración de Rusia a la economía capitalista mundial y al régimen internacional correspondiente – llegó al Bric y al G-20. Hasta coqueteó con ingresar, ella misma, a la OTAN. La ruptura de ese ‘orden’ significa el pasaje a un escenario de guerra mundial; es lo que está ocurriendo en territorio europeo y en una confrontación directa entre las grandes potencias. Es una consecuencia ‘geopolítica’ catastrófica de la crisis capitalista mundial. 
 La extensión de la frontera político militar de la OTAN a Ucrania – la razón que invoca Putin para reclamar la neutralidad de Ucrania y la desmilitarización del Europa del este – tiene el propósito obvio de quebrar a Rusia por medio del hostigamiento político-militar y/o la guerra. Rusia, incluso después de treinta años de restauración capitalista, es todavía un campo virgen para el capital internacional. Putin reclama a la OTAN el derecho de supervisión e injerencia de lo que llama “el exterior cercano”. A la escala de las posibilidades de Rusia, es un planteo imperialista. El antagonismo OTAN-Rusia se enhebra, sin embargo, con contradicciones más amplias de la economía y política mundiales. Alemania, Francia e incluso Italia, por ejemplo, ven cercado su desarrollo por la imposición del régimen financiero del dólar y el dominio tecnológico-militar de la OTAN. El comercio y el intercambio de capitales con China, ofrece a la UE una perspectiva que Estados Unidos no puede satisfacer. La guerra en ciernes en torno a Ucrania se desarrolla en este escenario global; por eso tiene que ser caracterizada desde un punto de vista mundial. 
 Estados Unidos, precisamente, más allá del cerco a Rusia, ejerce un derecho de supervisión sobre la Unión Europea, que pugna por mantener. Ejerce un veto declarado sobre su desarrollo militar. Ahora pretende hacerlo con relación a obras gigantescas de abastecimiento de gas ruso al conjunto de Europa. El despliegue militar de Moscú en la frontera de Ucrania responde también al veto al gasoducto Nordsream 2, que abastecería a Europa del 40% de sus necesidades, a través del Báltico. Rusia está terminando un gasoducto de 2.500 km a China, el principal importador de gas del mundo. Una exportación de envergadura a la UE entrañaría un comercio recíproco que lo nivele – o sea una onda de inversiones de la UE a Rusia. Tardíamente, la oligarquía rusa pretende reproducir el esquema que llevó a China a su posición comercial actual. Alemania enfrenta la crisis presente, como ha venido ocurriendo desde los acuerdos con la Unión Soviética en los 70 del siglo pasado: una lucha entre ‘atlantistas’ vs. ‘orientalistas’. El mercado ruso es un imán poderoso para el capital germano. 
 Abordar la crisis actual desde ángulos tales como la “violación de la independencia de Ucrania” es una estafa política. Ignora la situación concreta y el carácter de las fuerzas en pugna. No es necesaria una invasión por parte de Rusia para que Ucrania pierda la independencia; ahora mismo es un enclave del imperialismo, del FMI y de un puñado de oligarcas. La crisis actual tiene un carácter mundial: es la culminación, aunque todavía provisoria, de una ofensiva imperialista para la conquista política y/o militar de Rusia, en función de abrir de puerta en puerta al capital internacional el espacio tecnológico, laboral y extractivo que ha dejado la disolución de la Unión Soviética. Significa, ni qué decirlo, conquistar una plaza fuerte en la confrontación de Estados Unidos con China, que ha alcanzado un alto carácter geopolítico, o sea de la disputa de áreas de influencia. La oligarquía rusa y el aparato de seguridad enfrentan este ataque con sus propios métodos imperialistas, de alcance, como es obvio, mucho más limitado. El protectorado que la Rusia de Putin pretende ejercer, y en parte ya ejerce, en el “exterior cercano”, no puede ser igualado ni confundido con el alcance del imperialismo mundial. Es desde esta posición subordinada que procura una alianza, incluso estratégica, con el capital y los estados de la Unión Europea. 
 Las masas que habitan Rusia, el ‘exterior cercano’, Europa del este y los Balcanes, atraviesan una situación de gran miseria, agravada por el ‘aperturismo’ al Covid19. Una guerra convertiría esta miseria en un tragedia humanitaria, que incrementaría el caudal de refugiados en las costas del Mediterráneo y en la totalidad de Europa. No se puede combatir esta guerra defendiendo a uno de los campos capitalistas contra el otro. La ocupación militar de Ucrania, por parte de Rusia, no tendría nada de progresivo; lejos de ser una defensa contra la OTAN, fortalecería su política de guerra. El carácter de una invasión rusa queda claro en los territorios escindidos de Donbass, bajo la tutela de oligarcas rusos y ucranianos, y lo volvió a demostrar demostrar la represión de Rusia contra la rebelión popular en Kazajistán. 
 No son las tergiversaciones diplomáticas las que han demorado el estallido de una guerra – es el pavor de Biden y Putin a la reacción de las masas. Ningún pseudo acuerdo de circunstancias clausurará el peligro de una guerra; por el contrario, la preparación político-militar para el próximo episodio de ella se intensificará. El enemigo a abatir, para alcanzar un verdadera paz mundial, son los explotadores del propio país, su régimen político, su estado. 
 Una república socialista internacional de consejos obreros y trabajadores. 

 Jorge Altamira 
 24/01/2022

lunes, 24 de enero de 2022

La pandemia golpea duro a la provincia de Buenos Aires


¿Fondo Covid? Bien, gracias. 

 «Están dadas las condiciones para que la vacunación contra el coronavirus sea obligatoria», declaró el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak; quien sin embargo condicionó esta decisión en la provincia de Buenos Aires a una ley nacional en el Congreso. En los hechos, el gobierno del Frente de Todos suprimió aislamientos, redujo los testeos adaptándose a la privatización de los hisopados, y el propio Keplak propuso espaciar los informes sobre contagios en pleno tsunami pandémico. Con un promedio de 50.000 contagios diarios en el territorio bonaerense y un incremento de muertes, el ministro de «salud» de Kicillof es cómplice activo de la quita del Fondo Covid que el gobernador pactó con Juntos y todas las colectoras derechistas. 
 La ciudad de La Plata, capital y sede del gobierno provincial, es un retrato de la crisis sanitaria que -ajuste de por medio- desborda la salud pública. Los contagios diarios confirmados escalaron a 3.000 y la positividad linda el 80% de los testeados. Esta avalancha de contagiados es lo que quieren ocultar Kreplak y el gobernador Kicillof, que solo habla del «éxito de la temporada turística». El pasaporte sanitario es una ficción que no se exige en las rutas ni en los hoteles o campings liquidando todo control. En Mar del Plata y Bariloche la positividad se multiplicó como resultado de la flexibilización completa de las restricciones y aforos. En tiempos de ajuste saltan el deterioro y falta de inversión en la salud. Tres importantes hospitales platenses tienen inutilizados sus tomógrafos.
 A pesar de estas evidencias y del recorte nominal de las partidas sanitarias -con una inflación anual del 51%- las burocracias sindicales kirchneristas pontifican sobre las «políticas públicas» del gobierno peronistas. Después de un tímido cuestionamiento a los autotests que, además de ser pagos no son realizados por personal especializado de salud, Kreplak se mandó a guardar cerrando filas con Vizzotti y los privatizadores. 
 Los parloteos sobre la vacuna obligatoria son gratis para Nicolás Kreplak y su jefe político Axel Kicillof: Alberto Fernández desestimó en lo inmediato el tratamiento de una ley para hacer efectiva la obligatoriedad del esquema. La cuestión prioritaria sigue siendo garantizar no dos sino las tres vacunas, reponer los protocolos sanitarios y disponer los aislamientos y trabajos virtuales para cortar esta escalada que coloca a la Argentina como el quinto país con mayor cantidad de contagios diarios.
 Según el relato oficial, que repiten los gobernadores cambiemitas, el récord de infectados tendría que ver con el éxito de la vacunación (sic) que llevó a la población a «relajarse». La realidad es que la mitad de la población pediátrica no tiene las dos dosis, una cuestión muy grave ante el inicio del ciclo lectivo. La convocatoria a paritarias docentes para fines de enero y el silencio de Baradel frente a la tercera ola confirman que la burocracia va a pretextar el comienzo de la negociación paritaria para acompañar el comienzo «normal» del ciclo lectivo que promete el director de escuelas bonaerense, Sileoni. La burocracia sacrifica la salud como parte de su integración al gobierno de Kicillof. 
 Como es arteramente habitual, el Frente de Unidad Docente Bonaerense y la conducción celeste del Suteba van a la convocatoria paritaria de la ministra de Trabajo, Mara Malec, sin mandato y para convalidar otro acuerdo a la baja presentándolo como un hecho consumado. Exigimos que se reponga los protocolos y las condicionamientos sanitarios (burbujas) y de distanciamiento (plan de obras escolares) para evaluar la presencialidad, comenzando por la vacunación completa. 
 El «pasaporte» en las escuelas es un intento de Sileoni por descargar la responsabilidad en los docentes y las familias cuando lo que corresponde es concretar la vacunación con las dos dosis y agregar la tercera de inmediato y con tiempo suficiente para decidir si hay condiciones o no las hay para la presencialidad; y si debe retornarse transitoriamente a una virtualidad garantizada hasta que los contagios bajen drásticamente. 
 Lejos de la «endemia» o la pospandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el peligro de minimizar este crecimiento exponencial y mundial de Ómicron y la aparición de nuevas mutaciones. Fuentes del propio Ministerio de Salud nacional desmintieron a Vizzotti, pronosticando un aumento de las muertes y de las internaciones en las próximas semanas con un sistema hospitalario estresado y flexibilizado en extremo. En estas condiciones la eliminación del Fondo Covid en la provincia de Buenos Aires delata a un régimen que ajusta a cuenta del FMI y los bonistas buitre.
 El colapso de los centros de testeos es una consecuencia directa del ajuste en salud. Un programa integral en defensa de la salud, con una población en su mayoría contagiada, coloca en forma urgente la necesidad de la vacunación con las tres dosis para salvar vidas y evitar una saturación del sistema. La intervención de los laboratorios privados debe ser parte de una centralización estatal de la salud para garantizar los recursos, camas, testeos, prevención, aislamientos y protocolos. 
 Rechazamos las presiones patronales y del propio Estado que avanzan contra todo tipo aislamiento como exigen los capitalistas. ¡Plata para salud y no para el FMI y el capital financiero! No al pago de la deuda. 
 Kicillof tiene que dar cuenta del por qué se lo coimea a Berni con un avión de lujo e innecesario, cuando se sacan las partidas específicas para la pandemia. Berni tarifa cara su permanencia en el Frente de Todos. 

 Daniel Rapanelli

domingo, 23 de enero de 2022

Ómicron no es gripe


En una reciente columna publicada en Clarín (21/1), el cardiólogo Jorge Tartaglione, titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, traza un pronóstico sobre la actual situación de la pandemia y el récord de contagios debido a la variante ómicron. 
 El gobierno se ha encargado de presentar a la variante ómicron como una variante atenuada del coronavirus e incluso como una “simple gripe”, con el objetivo de reducir los días de aislamiento para asegurar la presencialidad laboral, en pos de “activar la economía”, en palabras de la ministra de salud, Carla Vizzoti. El cardiólogo Tartaglione dice “me preocupa mucho el cambio de protocolo para los trabajadores de la salud, sin aislamiento para contactos estrechos asintomáticos y vacunación completa mas testeo”. Varios sindicatos que representan a los trabajadores de la salud, como Fesprosa y la Asociación Gremial de Psiquiatria, también se han pronunciado contra este nuevo ´protocolo´ que no contempla ninguna medida sanitaria para proteger la salud de los trabajadores, sino para garantizar la presencialidad laboral. 
 Los contagios pueden traer secuelas como el covid prolongado, como también la combinación de covid con otras enfermedades, como el caso de la “flurona”, la combinación de gripe y covid. El primer caso registrado en Argentina ocurrió en Santa Fe, en un niño de tres años. Según un estudio de Mayo Clinic, los niños representan un 24% de poco más de 100.000 casos semanales informados de Covid. Los niños menores a 1 año parecen tener mayor riesgo de presentar una enfermedad grave con Covid debido a que su sistema inmunológico todavía es inmaduro. El contagio en niños está llevando a las unidades pedriátricas al colapso, como también al contagio entre trabajadores de la salud, debiendo restringir las guardias y la atención a los pacientes. 
 El médico advierte “es erróneo pensar que la Covid por ómicron es un resfriado común (…) el curso clínico leve no quita de la posibilidad de presentar complicaciones a largo plazo, ya que la enfermedad es un infección sistémica. El long covid lo padece el 15% de los infectados”. Agrega: “Debemos ser conscientes de esto. Países como Finlandia evalúan la posibilidad de considerar al covid prolongado como una enfermedad crónica. Fatiga extrema, falta de aire, taquicardia, debilidad muscular y confusión mental son algunos de los síntomas que pueden durar hasta un año. Este nuevo síndrome debe tratarse en clínicas multidisciplinarias”. 
Además agrega “ el Sars-CoV2 no es un virus inocuo. Con el tiempo sabremos cuánto y en qué medida exactamente. Esto demuestra que no es bueno dejarlo que circule como se le dé la gana”. 
 Con respecto al pasaje de una pandemia hacia una endemia, el cardiólogo advierte que estamos lejos de eso aún, e introduce dos ejemplos como la viruela y la poliomelitis, donde ninguna de ellas se convirtió en una endemia. 
 Hemos advertido sobre esto en Política Obrera. La intención de presentar a la pandemia como una endemia no responde a criterios sanitarios sino puramente ´económicos´: tener a los trabajadores en sus puestos permite que la maquinaria capitalista no frene en la acumulación del capital. Esto, sin embargo, encuentra una contradicción cuando fabricas como Acindar o incluso hospitales como el Garrahan se encuentran disminuidos en su capacidad de atender demanda debido a que gran porcentaje de los trabajadores se encuentran enfermos. 
 Finalmente, ante el mayor contagio también hay mayor cantidad de muertes. Tartaglione advierte: “se prioriza la economía a la salud y una negación de lo que está sucediendo, que por ahora no satura las terapias intensivas pero sí el sistema de atención primaria de la salud”. Es importante destacar además que, el gobierno de la ciudad solo ha contratado alrededor de 4.000 trabajadores de la salud, es insuficiente para un nivel de demanda que crece de manera exponencial. Mientras que el Gobierno ya anunció recortes en energía, educación y salud, el recorte del gasto asciende a unos $225.000 millones. El Ministerio de Salud perderá este año unos $48 millones de su presupuesto anual. 
 El relajamiento del gobierno en las medidas sanitarias en pos de ´salvar la economía´ deja a una población enferma afectando principalmente a los niños. Sólo la organización de los trabajadores puede priorizar la salud por encima de la acumulación del capital.

Florencia Suárez
22/01/2022

El gobierno y el macrismo sacrifican la salud y la vida a un acuerdo con el FMI


El gobierno y el macrismo sacrifican la salud y la vida a un acuerdo con el FMI

 La variante Ómicron, indicada como la “más contagiosa y menos letal”, está rompiendo récords de infectados alrededor del mundo y provocando el colapso de los sistemas de salud. Según la OMS, se registraron 19,8 millones de nuevos contagios a nivel global, un 16% más respecto de la semana anterior. La política del contagio masivo, alias ‘nueva normalidad’, propugnada por la inmensa mayoría de los gobiernos está incrementando los niveles de mortalidad, como ahora reconocen tardíamente los expertos. “A más contagios, más fallecimientos”, descubren torpemente los mismos que hasta ayer proponían tratar al Covid como una gripe o una endemia.
 Esta semana, el promedio de casos en Estados Unidos estuvo por encima de los 600 mil diarios, con picos que superaron el millón de contagios. El promedio de fallecimientos se elevó a 1900 por día, con picos de 3.800 decesos. El país norteamericano enfrenta una gran suba en el número de hospitalizaciones (la ocupación de camas superó el 80% en 24 Estados), llevando al sistema de salud al desborde, lo que a su vez está colapsando el funcionamiento de empresas y servicios. En Gran Bretaña, Boris Johnson no tuvo mejor idea que pretender zafar del escarnio por haber sido descubierto participando de fiestas privadas durante los confinamientos (¿a alguien le suena?), anunciando el levantamiento de todas las restricciones vigentes. A partir del 26/1, no se requerirá el uso de tapabocas, mostrar certificado de vacunación y su cancelan las disposiciones de teletrabajo. Días atrás, el gobierno británico había tenido que movilizar al Ejército a los hospitales, para ‘suplir’ la falta de trabajadores de la salud, masivamente infectados. 
 Suecia, Islandia y España integran el podio de países con el mayor número de contagios por millón de habitantes en la última semana. Le siguen Portugal, Australia, Uruguay y la Argentina. De acuerdo con el Instituto de Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, más de la mitad de las personas en 53 países de Europa se infectarán con Ómicron en los próximos dos meses. 

 Redescubriendo a Ómicron y sus efectos 

A contramano de las medidas de acortamiento de aislamientos dictadas en todas partes, un reciente estudio del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón afirmó que Ómicron tiene un pico de eliminación tardío. De acuerdo a esta investigación, publicada en British Medical Journal, una revista científica de renombre, la cantidad de ARN viral es más alta de 3 a 6 días después del diagnóstico o la aparición de los síntomas. Es decir, que las personas infectadas con Ómicron expulsan las partículas del virus, por lo que pueden contagiar a otras, durante más tiempo del que se pensaba.
 Los primeros análisis emparentaron a Ómicron con un ‘resfrío’, a diferencia de la Delta, que se relacionaba más con una ‘gripe’. Esto porque Ómicron afectaba la zona alta de respiración, es decir, la garganta, la zona de la nariz con congestión nasal, tos y disfonía, mientras que la Delta impactaba sobre la zona baja, progresando sobre los pulmones. Sin embargo, van apareciendo nuevos estudios que indican otros efectos que portan las variantes. 
 Es el caso de una investigación de la Universidad de Edimburgo que concluyó que las mujeres que se contagian de Covid hacia el final del embarazo tienen más probabilidades de sufrir complicaciones en el parto. Según este estudio, publicado en la revista Nature Medicine, en aquellas mujeres que enferman 28 días, o menos, antes de la fecha del parto, son más frecuentes los partos prematuros y los nacimientos de bebés muertos o que fallecen al poco de nacer. ¿Un resfrío? 
 Fue el propio director de la OMS el que días atrás había manifestado que Ómicron no debía categorizarse como leve, “porque sigue matando gente y produciendo hospitalizaciones. El maremoto de casos es tan abrumador que los sistemas sanitarios se encuentran sobrecargados. Los hospitales no cuentan con el personal suficiente para enfrentar esta carga, lo que no permite evitar muertes prevenibles, no solo de Covid, sino de otras dolencias”. 

 Argentina 

Argentina es una expresión agravada del cuadro internacional, con una tasa de positividad récord en el mundo, superior al 70%. De acuerdo a un informe de la Fundación FIEL, Argentina podría tener un ascenso de víctimas fatales de entre 400 y 1000 fallecimientos por día dentro de las próximas tres semanas. Esto se debe al período que transcurre entre el nivel altísimo de casos actuales y la evolución de sus cuadros clínicos. Esto fue admitido en el día de ayer por la ministra Carla Vizzotti, pero no parece ser un factor que el gobierno contemple, cuando ha respondido a los requerimientos de las patronal recortando todas las medidas de aislamiento. 
 Siguiendo al español Pedro Sánchez, el ministro bonaerense, Nicolás Kreplak, consideró que “ya no tiene sentido seguir contando los casos diarios”. Ni cuidados, ni testeos. El larretista Quirós, por su parte, aseguró que las escuelas empezarán de forma presencial, sin importar el cuadro sanitario. La reducción o directa cancelación de los aislamientos en casos positivos y contactos estrechos nos llevó al pico más alto de casos desde que se inició la pandemia. La salud de los trabajadores fue entregada a la ‘economía’ capitalista, con la paradoja de que empresas, fábricas e inclusive hospitales encuentran con serias dificultades funcionar. En el Hospital Posadas, los médicos de guardia anunciaron que solo podrán atender urgencias con riesgo de muerte.
 En el Hospital Tornú, la delegación de Sutecba denunció que la Terapia Intensiva quedó atendida por un solo enfermero. En lugar de incorporar enérgicamente más personal, la ‘solución’ que los gobiernos estarían tramando es que los trabajadores de la salud vayan a trabajar igual, aunque sean positivos. Ni derecho a la salud, ni derecho a enfermarse. Si la salud está determinada por las condiciones materiales de vida y éstas, a su vez, están mercantilizadas, el salario que debe solventarlas es una buena medida de la situación de salud de los profesionales de la salud. Según un informe de la Asociación de Profesionales del Servicio Social (APSS), el salario en el sistema público de salud porteño perdió la mitad de su valor en los últimos cuatro años. 
 Viendo la estampida de casos, hay agoreros que aconsejan que ya es demasiado tarde para cualquier medida que pretenda revertir el desmadre, es decir Covid cero. Es falso, por la sencilla razón de que siempre se puede estar todavía peor. El planteo de vivir con el virus, se llame endemia o nueva normalidad, es criminal. Paises como Australia, que han tenido un éxito enorme con la política Covid cero, la han abandonado por la presión de los pulpos capitalistas, para los cuales la circulación del capital es más importante que combatir la circulación comunitaia del virus. El caso de Argentina se ha convertido en extremo, en vitud de que se han tirado por la borda todas las medidas de lucha contra el virus, con la finalidad de ofrecer un déficit fiscal cero al FMI. 
 Para desarrollar una política de covid cero es necesario, en primer lugar, que los trabajadores controlen los lugares de trabajo, para establecerla el derecho al ausentismo laboral remunerado de infectados y contactos estrechos. Este derecho a la salud debe defenderse con recurso a la huelga. Las vacunas, de carácter emergencial, se han transformado de instrumentos de protección de la salud en pretextos para exponer a los trabajadores a la infección, a enfermedades de larga duración (“long-Covid”), que incluyen la incapacidad y la muerte, y al riesgo de muerte inmediata. 
 La iniciativa debe extenderse a todas las empresas y espacios educativos, a partir de los cual un congeso obrero con participación de científicos establezca las medidas a tomar para cortar la circulación comunitaria. O sea un plan de salud, económico y político. A nadie se le escapa que el afán por llegar al acuerdo que reclama el FMI y la burguesía nacional e internaciona, condiciona la vida, nada menos, de los seres humanos . Es necesaria la huelga y la organización de la clase trabajadora en los lugares de trabajo, con asambleas, coordinadoras y congresos de bases, para ponerle un freno a la maquinaria del capital en defensa de la vida.

 Florencia Suárez y Lucía Guevara 
 22/01/2022

La Vice insiste en tuitear su propio epitafio


El breve texto difundido por la Vicepresidenta, que denuncia que los pagos de intereses de la deuda, en 2021, han sido considerablemente superiores a los gastos determinados por la pandemia, es un epitafio para el kircherismo. La queja por lo que dejaron el macrismo y el FMI, no disimula que esta corriente es una pagadora serial al capital financiero, incluso cuando está en juego la salud y la vida de “los argentinos y las argentinas”. La “pandemia macrista” no se puede comparar con la del Covid, por la sencilla razón de que la solución de la primera no afecta sino a intereses altamente resguardados económicamente. El repudio a una deuda pública infinitamente refinanciada, o sea ilegal, y el rechazo al acuerdo del FMI con Macri, probadamente una violación de los estatutos del Fondo y de la Constitución argentina, e incluso un delito penal; ese repudio resuelve la pandemia macrista. No solamente esto, porque además resuelve el financiamiento de una política de Covid cero, en oposición a la piedra libre al contagio en que se ha convertido la política oficial del gobierno nacional y de los gobiernos macristas. . El gobierno de los Fernández incluso utilizó los derechos especiales de giro, un recurso destinado a la pandemia como medio de pago al mismo Fondo Monetario, con el argumento ‘neoliberal’ y por sobre todo pueril, de que los billetes no tienen una etiqueta que indique su destino. 
 CFK pretende colocar, en esta tuit como en los anteriores, una distancia entre el kirchnerismo y el macrismo, y al mismo tiempo con el albertismo, que ella y sus ministros avalan y sostienen. Estas denuncias y peroratas llegan por otra parte tarde, porque se producen cuando las arcas del Banco Central se han vaciado a fuerza de pagar la pandemia macrista. Todo esto es políticamente infantil – sorprende que la tropa de la Vice no lo advierta. Suponer que se trata de un operativo para negociar al límite con el FMI, implica reconocer que no tendrá más remedio que abandonar el cargo si el Fondo no pestañea. Una líder que se encomienda al más allá para que la pandemia La Vice insiste en tuitear su propio epitafio. Su gobierno manda a trabajar a los contactos estrechos y ha desmantelado cualquier tipo de política para combatir la pandemia, sin un tweet de protesta – salvo que atribuya la responsabilidad de la crisis social y sanitaria al presidente de la Corte. 
 Entre las ´cartas´ de la Vicepresidenta y el “turismo internacional” del Presidente, asistimos a un impasse monumental del régimen político. La caracterización ´apocalíptica´ -así la definió el gobierno- de la Cumbre Davos, que reúne a los ricachones del planeta y a sus gobiernos, acerca (d)“el riesgo de colapso del Estado Argentino”, va más allá de una simple situación de default. Tampoco el macrismo recogió el mensaje, probablemente porque comparte el negacionismo del gobierno. En cuando a la izquierda parlamentaria, sabemos que es anti ‘apolítica’ por naturaleza – incluso cuando se desarrollan aprestos de guerra en territorio europeo, que contará con la participación de tropas de los estados involucrados, no de gurkas pagados para ejercer el oficio de la muerte. Los mandamases de Davos no han hecho referencia al “colapso” del ‘orden mundial’ impuesto con la disolución de la Unión Soviética, que al principio vaticinaba un mundo democrático, donde la ‘globalización’ sería suficiente para abolir los antagonismos capitalistas internacionales. La humanidad se enfrenta al primer episodio relevante de una guerra mundial. 
 Los tweets de la Vicepresidenta no advierten que Argentina ha pasado de la ‘pandemia financiera’ del macrismo a la pandemia ‘sanitaria y financiera’ del kirchnerismo. 

 Federico Fernández 
 23/01/2022

sábado, 22 de enero de 2022

"La Gestapo de Villegas era para liquidar los derechos de los trabajadores // Del Plá en C5N

El método dialéctico materialista de Karl Marx - Los Grundrisse

Kulfas sigue mintiendo para avanzar con la explotación petrolera


El gobierno sigue esgrimiendo argumentos ya desmentidos para cumplir con el saqueo que reclama el FMI. 

 El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, sigue insistiendo con defender la repudiada explotación petrolera en la costa atlántica. Justo en los precisos momentos en que Perú atraviesa una catástrofe ambiental gracias a un derrame de crudo en el mar, el funcionario vuelve a la carga con la negación de las consecuencias que podría tener esta actividad en el mar argentino.
 Kulfas no dijo en esencia nada nuevo, pero volvió a decir lo mismo que viene diciendo el gobierno. Otra vez parloteó sobre la importancia de que avancen estos proyectos en tanto el país se perfila hacia un futuro con “energías renovables”. Esto se da días después de realizarse el “Clúster Renovable Nacional”, donde quedó cuantiosamente comprobado que la pretendida preocupación del gobierno de avanzar hacia un futuro “verde” es su ariete para justificar el saqueo del país en nombre de un mañana hipotético. 
 En el mismo sentido se anotan las previas palabras del ministro de Ambiente Cabandié, que son la línea predilecta de todo el gobierno. Dijo que si se quiere tener un país sustentable, “hay que conseguir dólares”. Que toda la estructura para la explotación de las energías renovables tiene costos en dólares, y que, por tanto, se justifica que ingresen por la vía de la megaminería, la explotación petrolera offshore o cualquier proyecto que implique depredación ambiental. Pero esto es falso. El gobierno no busca que ingresen dólares para transicionar hacia un país “sustentable”, sino para cumplir con el pago de la deuda externa. Si no fuera así, se habría aprovechado el récord de superávit comercial de 2021, del que en el país no quedó ni un centavo partido al medio. Todas esas divisas se fugaron y fueron destinadas a pagar la deuda. 
 Al fin de cuentas, termina siendo este el nudo de la trama. Avanzar con el extractivismo es parte crucial de la agenda que reclama el FMI sobre el país, que implica una mayor primarización de la economía y el reforzamiento de la dominación imperialista. Que las palabras de Kulfas hayan sido respaldadas por la Cámara de Comercio estadounidense (AmCham) no es una mera casualidad. Las palabras pronunciadas son idénticas: también insistieron con que “los riesgos ambientales son nulos”, y que “trae beneficios sociales y económicos a las comunidades implicadas”. Lo que, nuevamente, es cuento de la buena pipa.
 En otros artículos ya señalamos algunos ejemplos que lo desmienten por completo. Por mencionar, esta fue una de las promesas cabecera, la de los “puestos de trabajo”, en Guyana. Al día de la fecha, sigue siendo uno de los países más pobres de la región, y de las ganancias millonarias de los pulpos energéticos no fue a parar ni un centavo al desarrollo social y económico del país. Solo les quedó, claro, el pasivo ambiental e incluso las penurias para los trabajadores de la pesca, que sufrieron un daño irreversible a su fuente de trabajo gracias a los efectos colaterales de la exploración sísmica o la salinización y la contaminación del agua. Pero sin ir más lejos nos podemos remontar, por ejemplo, al ejemplo de Caleta Córdova, un barrio de Comodoro Rivadavia, Chubut, que entre 2007 y 2008 sufrió dos derrames de petróleo devastadores gracias al transporte por mar de crudo. Allí, encima, se pretendía avanzar en la explotación sísmica para explotar petróleo sobre esas costas. En 2010 se comenzó a incurrir en tal actividad, y la comunidad pesquera de la zona salió rápidamente a luchar por la reducción notoria de la presencia de varias especies de peces, siendo reprimidos incluso.
 Lo que sucede en efecto es que el FMI y el capital financiero reclaman el avance de estos proyectos por un interés directo. Algunos de los principales fondos de inversión (y saqueadores del país) como BlackRock o Templeton son accionistas directos del pulpo Equinor, beneficiario del 35% de las ganancias que reportaría la plataforma petrolera de Mar del Plata. Lo propio ocurre con la megaminería a cielo abierto, a la que el gobierno de los Fernández tiene en cartera ya desde su asunción en 2019 con el intento de avanzar en la zonificación en Mendoza, tumbada por una verdadera rebelión provincial al igual que ocurrió recientemente en Chubut. Y nuevamente hay gigantes financieros como BlackRock operando detrás, corroborando enteramente la relación entre el pago de la deuda externa y el sometimiento del país a estos pactos coloniales. 
 Por eso Kulfas insistió en las mismas declaraciones con que la megaminería también implica “enormes beneficios económicos”, ya siquiera negando el desastre ambiental y sanitario que ocasiona, que está a la vista de todo el mundo. Lo que, también, vuelve a ser mentira. El ingreso de divisas el gobierno quiere destinarlo a pagar la deuda externa irrestrictamente, al turno en que hay provincias que son sometidas hace décadas a la minería, por citar ejemplo Catamarca, y no reportan indicios de desarrollo social o económico. En la provincia catamarqueña, de hecho, está instalado ¡desde 1997! el proyecto Bajo de la Alumbrera, que generó desastres como la rotura en varias ocasiones del Mineraloducto por el que transitan metales pesados, llegando a contaminar ríos que abastecen de agua a pueblos enteros. Los casos de malformaciones genéticas y daños a la salud también están a la orden del día, mientras que Catamarca cerró el 2021 con casi la mitad de la población bajo pobreza. Y en la empresa concesionaria, Minera Alumbrera, BlackRock tiene… el 50% de las acciones.
 Las imposturas de los altos funcionarios del gobierno nacional sobre el “desarrollo nacional”, sobre crear puestos de trabajo y apostar a las inversiones extranjeras que traigan dólares para “crecer” económicamente encubren un propósito diametralmente opuesto. Las mineras, las petroleras y los grandes pulpos responsables de la destrucción del planeta no vienen a reventar nuestros recursos estratégicos en la perspectiva de una emancipación de la Argentina. El gobierno los trae para cumplir con el FMI y los acreedores, que son los grandes responsables del sometimiento nacional permanente.
 No hay crecimiento a futuro con el saqueo del presente. Hay que romper con todo el pacto de pago de la deuda externa, nacionalizar la banca, el comercio exterior, los recursos estratégicos y centralizar la agenda económica nacional bajo la dirección de los trabajadores. No hay otra perspectiva para ello, aunque quienes nos gobiernan mientan mucho al respecto. Los ejemplos están a la vista. 

 Manuel Taba

Berni le regala un avión de 7 millones de dólares a Kicillof


Sergio Berni mandó a comprar un avión tasado en 7 millones de dólares, según documentos oficiales del gobierno de la provincia de Buenos Aires. La compra se realizó el 22 de diciembre de 2021 y, aunque se dio bajo la órbita del Ministerio de Seguridad de la provincia, el avión sería para el traslado de funcionarios de altos cargos. Todo un regalo para Kicillof.
 El avión bimotor tiene un valor de $7.195.214 USD, equivalentes a $760.893.880,50 si se tiene en cuenta la cotización del dólar oficial al 24 de noviembre del año pasado. Lo escandaloso, por supuesto, pasa por el colosal gasto para una provincia que estuvo en las puertas del default -del cual solo salió cuando el gobierno provincial se rindió a las exigencias de los acreedores- y que se encuentra aplicando un enorme ajuste fiscal. Pero también porque, según el Blue Book, una publicación estadounidense que difunde los precios de los aviones, lo pagado está por encima del precio del mercado para un avión 0Km. En efecto, este es de $5.500.000 USD, $1.645.000 USD menos que lo que pagará la provincia. 
 La adquisición se hizo a la empresa RSLINK LLC de Rodolfo López Hower, exmiembro de las Fuerzas Armadas Argentinas y único oferente de la venta. Según lo difundido, su empresa también habría brindado servicios a las Fuerzas Armadas de Brasil. Berni -quien bautizó la aeronave como “el Ford Falcón de los aviones”, toda una alusión a su política represiva- ya aclaró que “no es un avión de uso policial, no es un avión que se use para patrullaje. Este avión no es para la Policía. Es para que viajen los funcionarios”. Dicho y hecho, los especialistas califican al avión como uno “de lujo y para negocios” más que de uso oficial.
 Beechcraft King Air B200GT/250 es de último modelo, alta gama y de poco uso -aunque usado, lo que hace aún más alusiva la diferencia con el precio de mercado. Cuenta con espacio para ocho personas, asientos de cuero y agregados de lujo y confort. También ofrece aislamiento acústico para aumentar la comodidad de los pasajeros y la posibilidad de incluir un toilette. Es un avión que se ofrece comúnmente en páginas de alquiler de vuelos privados, más que en el universo de la función pública estatal. 
 En otras palabras, es un avión caro, un regalo para las altas cabezas de la provincia que mientras adquieren un transporte de lujo y confort condenan a la clase trabajadora de Buenos Aires a pagar una deuda usuraria y fraudulenta a través de mayor ajuste y precarización laboral. Lo pagan con lo que se ahorran en salud, educación y ayuda social, de la mano nada más y nada menos que de Sergio Berni, responsable de los crímenes de la maldita Bonaerense de los últimos dos años. Si algo demuestra es, nuevamente, la profunda alianza entre nacionales y populares y el ministro de Seguridad de la provincia y la “Bernidependencia” de Kicillof. 

 Lucía Cope

viernes, 21 de enero de 2022

Un ajuste que ya va muy a Fondo


En el marco de una inflación sin techo y de una devaluación que se acelera. 

 Todo indica que el viaje del ministro Santiago Cafiero a Estados Unidos terminó en un fracaso. La interpretación oficial de que se habría conseguido el apoyo del “ala política” en las negociaciones con el FMI no tiene asidero. En la reunión, el secretario de Estado, Antony Blinken, le reclamó un “plan económico sólido”, lo mismo que viene planteando el FMI. Él quería “un mensaje de la autoridad política al Tesoro para contar con el apoyo de Estados Unidos en el FMI”. Pero el Tesoro norteamericano no está dispuesto a ello. La apelación a un arbitraje del presidente norteamericano no deja de ser una ilusión cipaya.
 El gobierno estaría tanteando un acuerdo precario con el FMI. Tendría la función de evitar un defol de la Argentina (que obviamente golpearía al propio organismo), pero que no resolvería el problema de la necesidad de divisas cuando las reservas líquidas del Banco Central ya están en 0. Resta todavía por ver la predisposición del Fondo a un acuerdo de esta naturaleza pero, aún en el caso de que prosperara, el gobierno argentino no podrá evitar nuevos condicionamientos y concesiones vinculados con el ajuste que reclaman desde Washington.

 Un cuadro explosivo 

La falta de dólares agrava la situación de conjunto. La industria festejó el crecimiento del 15% respecto de 2018-2020 con la preocupación por la falta de insumos que dependen fundamentalmente de la importación -o sea, de las reservas en dólares. Una perspectiva recesiva.  
Además se requerirá la importación de gas, cuando los precios tienen un alza (en dólares) en el mercado mundial. Lo cual ha llevado a que el gobierno deba variar sus pronósticos de subsidios de 10.000 a 14.000 millones de dólares, lo que no evitaría un aumento en las tarifas en el medio del colapso del sistema eléctrico. 
 Para más, la sequía que afecta al campo pronostica una pérdida de casi 4.000 millones de dólares de ingresos por exportaciones de granos, y suma el reclamo de las patronales agrarias de subsidios y de la eliminación de las retenciones. 
 El gobierno ha ido por la vía de endeudarse en pesos, lo cual lo lleva a meter mano en todas las “cajas” posibles (sobre todo, el Fondo de Sustentabilidad de la Anses). Ha creado una verdadera bola incontrolable a través de las leliqs y pases. En 2021, los intereses pagados a los bancos por esta operatoria sumaron ¡1,35 billones de pesos! Lo que equivale a 46 millones de jubilaciones mínimas. La cosa no mejorará en 2022; por el contrario, se espera que esa suma ascienda a 2,33 billones. 
 Mientras, los mercados actúan, cae el valor de los bonos argentinos, aumenta el riesgo país y la brecha cambiaria se profundiza con un crecimiento sostenido de los llamados dólares financieros y el blue. A la par, la inflación va en sostenido ascenso, superó el 50% en 2021 y se pronostica un 60% para 2022.
 Todo este cuadro es un combo perfecto que alimenta las perspectivas de una hiperinflación y una megadevaluación, en un cuadro internacional con viento de frente: aumento de las tasas, inflación en dólares, freno de la economía china, etc. 

 Ajuste y pandemia: las víctimas son los trabajadores 

Mientras desde el gobierno cacarean contra el Fondo, despotricando contra el ajuste que impondría el acuerdo, este ajuste ya está en marcha y profundizándose desde la asunción de los nac&pop. En estos días, el gobierno anunció recortes en las partidas ya ajustadas del Presupuesto 2021 (donde se pronosticaba un 29% de inflación), nada menos que para los ministerios de Salud, Educación, Desarrollo Social y Trabajo. Un dato más que claro para saber quién paga los costos de la crisis. 
 Ese no es el único mecanismo de ajuste. La inflación licúa los ingresos de los trabajadores (y también de la deuda de los capitalistas) y provoca el aumento de la recaudación ligada al consumo (o sea, los precios), un negocio redondo a costa de los ingresos de las familias trabajadoras. El ajuste se multiplica por tres. Están los efectos de la política del gobierno nacional, pero a su vez cada provincia efectúa el propio y a ello se agrega los de los municipios. De conjunto es un ataque al ingreso de los trabajadores, por vía directa y por vía indirecta. Aumentos de impuestos, tasas y tarifas se combinan con el deterioro de servicios y ausencia de prestaciones (salud, educación, obras públicas). 
 Los reclamos airados de Kicillof, las “cartas” de Cristina, las declaraciones de “crecimiento sin ajuste” de Guzmán son todos fuegos de artificio para ocultar que, con acuerdo con el Fondo o sin él, el ajuste está en marcha y va a ser mayor. 
 El ajuste se produce en el mismo momento en que los contagios por coronavirus arrecian sin miramientos, que el número de muertes crece y que el sistema de salud muestra un agotamiento como resultado del desmantelamiento que sufrió por años y por el contagio de los trabajadores. 
 La política del gobierno y la clase capitalista frente a esto es avanzar en una convivencia con el virus a costa de la salud de los trabajadores. Reducción de los aislamientos, disminución de testeos y ausencia de protocolos para garantizar la presencia de los trabajadores en sus lugares de trabajo.

 Plan de lucha para defender el salario, las jubilaciones y la salud 

Este cuadro es lo que explica la crisis política de la coalición gobernante, que no puede evitar el costo político y las tendencias a la disgregación. También explica las crisis de la oposición, que busca no quedar pegada a las consecuencias poniendo de manifiesto que ella tampoco tiene un “plan”, como lo reveló su fracaso en el gobierno con Macri. En síntesis, la impotencia de ambos domina el escenario político. 
 En el trasfondo de esta situación está la preocupación de todos de una intervención masiva de los trabajadores, que le pase por encima a la política de contención de la burocracia que domina gran parte de las organizaciones obreras y populares. Argentina es parte de la Latinoamérica de las rebeliones populares contra los ajustes.
 Razones para ello tienen. Macri, en diciembre de 2017, supo ver cómo se le escurría un triunfo electoral de un mes y medio antes cuando atacó las jubilaciones e intentó meter por ley la reforma laboral. El pueblo mendocino a fines de 2019 y el de Chubut a fines de 2021 les hicieron conocer la derrota a toda la clase capitalista y sus partidos cuando pretendieron imponer la megaminería (el “plan económico” para juntar dólares para pagar al FMI). Los primeros días de este año empezaron con el #Atlanticazo contra otra de las variantes del saqueo colonial: la exploración petrolera en el Mar Argentino. El año 2022 ha arrancado también con el movimiento piquetero nuevamente en pie de lucha frente a la tentativa del gobierno de ir marcha atrás con la apertura de planes de empleo para los primeros meses de este año y desconocer lo que se había comprometido. El Ministerio de Bienestar Social, finalmente, se vio obligado a retroceder.
 Como se ve, los recursos para quebrar el ajuste están. Hay que ponerlos en marcha. Impulsemos un gran proceso de deliberación en los lugares de trabajo, estudio, en las barriadas, en las organizaciones obreras, para poner en marcha un plan de lucha por el salario y las jubilaciones, contra el hambre y la pobreza, por la defensa del ambiente y los recursos naturales, por la centralización del sistema de salud para hacer frente a la pandemia, contra el acuerdo con el FMI, por el no pago de la deuda usuraria. 

 Eduardo Salas

Milei promociona estafas piramidales y la precarización laboral


Fue duramente criticado en las redes sociales.

 Javier Milei fue duramente criticado por sus seguidores luego de apoyar a Coinx, una empresa acusada de generar sus ganancias a través de un esquema Ponzi o estafa piramidal. El escándalo se desató cuando el diputado nacional publicó en sus redes sociales un vídeo visitando las oficinas de la empresa y promocionando al fondo de inversión. Más tarde, ambas cuentas -la de la compañía y la de Milei- eliminaron sus publicaciones.
 En la publicación aseguró que “están revolucionando la manera de inversión para ayudar a los argentinos a escapar de la inflación” y que la empresa “puede simular tu inversión en pesos, dólares o criptomonedas y obtener una ganancia”. Las estafas piramidales comprenden un sistema “multinivel”, en el cual para ingresar casi siempre hay que poner una cantidad de dinero y de acuerdo al esfuerzo y compromiso de cada participante, así de su capacidad para sumar nuevos emprendedores, podrá “subir” de rango y alcanzar las tan prometidas ganancias multimillonarias.
 El sentido ascendente del sistema garantiza que quienes están en la cúspide de la pirámide obtengan las mayores ganancias, lugar al que -uno se va enterando- no es tan sencillo de acceder. En cambio, quienes ingresan con la esperanza de hacer crecer su dinero terminan por endeudarse al no cumplir con los objetivos, perjudicando a varios otros escalafones del armado, pero no a quienes se llevan la mayor parte de la torta. En este pequeño grupo están inmersos todo tipo de funcionarios, políticos y empresarios que promocionan y hasta son parte de los altos rangos de la estafa; Milei no se queda fuera. 
 La indignación fue tal que los propios militantes del diputado se sumaron a las críticas. Carlos Maslaton twitteó que “los economistas liberales rara vez entienden qué es un Esquema Ponzi y no admiten que deba ser actividad proscripta”, liberando de culpa al diputado por “no entender” de qué se trata, aun cuando las estafas piramidales son moneda corriente y es conocido el modus operandi de Coinx.
 No es la primera vez que el método Ponzi se enlaza con las criptomonedas. En 2020, en plena cuarentena, surgió una “oportunidad de inversión” en San Rafael, Mendoza, de la mano de Ganancias Deportivas. La empresa prometía réditos millonarios de hasta el 20% mensual a través de apuestas y otros 4% por cada miembro nuevo. Para ingresar se pedía una membresía anual de 107 euros y la compra de alguno de los packs ofrecidos, que iban desde 60 hasta los 10.000 euros, pagados en criptomonedas. El negociado creció al punto de involucrar a más de 100 mil personas a lo largo y ancho del país, lo que generó que la investigación por parte de la Justicia mendocina.
 El método de estafa piramidal tomó revuelo sobre todo desde comenzada la pandemia por la facilidad de acceder a un emprendimiento donde prometen convertirte en “tu propio jefe”. Son cientas las firmas que utilizan este sistema para reclutar -por lo general- vendedores, y van desde Herbalife hasta los filtros PSA. Se calcula que durante el primer año de pandemia crecieron hasta un 60%, particularmente aquellas relacionadas con las criptomonedas.
 No solamente se nutren de lo sencillo de promocionar su plataforma a través de las redes sociales y “experiencias” contadas en primera persona de quienes ingresaron poniendo un relativo bajo monto y rápidamente aumentaron sus ganancias, sino también de la proliferación del desempleo, el empleo no registrado y la precarización laboral. De esta manera, apuntan centralmente a la juventud y los mayores, dos grupos etarios donde la falta de inserción laboral y las dificultades para conseguir trabajos acordes sin que vengan de la mano de una superexplotación abundan.
 No sorprende en lo más mínimo que Milei promocione este tipo de propuestas. Estamos hablando de quien emprendió una campaña electoral de contenido fascistoide sumergida en la defensa acérrima de la reforma laboral a costa de mayor precarización. También de quien plantea que el problema del desempleo son los altos costos laborales y los “elevados” salarios, en un país donde la mayor parte de quienes trabajan son pobres, justamente debido a lo bajo de las remuneraciones. Muy distinto es el pasar de Javier Milei, que tiene la libertad de “sortear” el 100% de su sueldo parlamentario porque lo sostienen las empresas que saquean al país y le proponen estafas piramidales y trabajos precarios a la juventud. Solo a través de la generación de trabajo genuino y oportunidades reales de crecimiento y desarrollo se le pondrá un freno a estas “salidas” que, además de individuales, generan mayor enriquecimiento para los ya ricos. 

 Lucía Cope

Huelga de municipales en Berazategui: el carnereaje de la UTEP

La UTEP de Grabois y Pérsico -el “sindicato” de “trabajadores de la economía popular” donde revisten el movimiento Evita, Barrio de Pie (Menéndez) y la CCC- en el distrito de Berazategui carnereó la huelga de los trabajadores municipales. 
 Compañeros ´cooperativistas´ fueron utilizados para reemplazar a los recolectores de basura bajo las órdenes del intendente Mussi y del Movimiento Evita, bajo amenaza amenaza de pérdida del plan social. Los compañeros actuaron de carneros de la huelga, al cubrir sus tareas.
 Los municipales rechazaron e intervinieron para desbaratar estas cuadrillas de rompehuelgas. Finalmente, el día 9 de enero lograron la reincorporación del 94% de los despedidos y se prosigue la pelea por los compañeros que faltan. Mussi y el “sindicato de desocupados” no consiguieron quebrar la lucha

 Las razones del carnereaje

 De la mano de los “entes ejecutores” de los planes Progresar Trabajo, en acuerdo con intendente en todo el país, la Utep lleva adelante tareas propias de trabajadores municipales en hospitales (por ejemplo, limpieza en el Posadas), reparticiones gubernamentales, escuelas y salitas por $16.500 sin obra social ni convenio, ART, elementos de seguridad o aportes jubilatorios. en el marco de la “economía popular”.
 A través de la “economía popular” -es decir de la explotacion de los desocupados a cambio de un plan social- las organizaciones sociales oficialistas colaboran liquidando derechos como pretende la reforma laboral tan reclamada por la patronal. Veinte años atrás, el movimiento piquetero fue un factor de cohesión de la clase obrera. Su rol fue clave para contrarrestar los efectos disolventes de la desocupación en masa. En cambio, la economía popular que sostiene la UTEP de Grabois y Pérsico no sólo no sacó a nadie de la desocupacion con un trabajo genuino sino que la ha profundizado, con su apoyo al acuerdo de pago de la deuda con el FMI-, el empobrcimiento de los trabajadores, que hoy alcanza al 40% de la población y registra un 30% de desocupación. Dos décadas después, Grabois y Pérsico, de la mano de kichneristas y macristas, se han introducido para apagar esa energía .
 Ya en sus comienzos, el ex Quebracho Pérsico y ex MTD Aníbal Verón devenido en funcionario municipal de Florencio Varela, Juan Cruz Daffunchio, saludaron las declaraciones de Sergio Berni, en el primer gobierno de Nestor kirchner, cuando ocupaba el cargo de ministro de Desarrollo Social y saludó a las organizaciones sociales “por ser el dique de contención. Si no, Argentina sería un polvorín". 
 Pero ese es el rol que pretende asignarles la burguesía a las organizaciones de desocupados. La historia del movimiento piquetero es otra, es la de la unidad de clase, con sus piquetes apoyando las huelgas y luchas de la clase obrera ocupada, junto a las fábricas ocupadas (Brukman, Zanón, Bauen, AGR, TDO), enfrentando el cierre y el desguace; en el Subte, con piquetes apoyando la lucha por las 6 horas; en la lucha ferroviaria, con cortes de vía reclamando la libertad del Pollo Sobrero; con los tercerizados del Roca, conflicto donde matan al compañero Mariano Ferreyra; y, por supuesto, en Berazategui, apoyando esta lucha de los municipales contra los despidos, donde nos movilizamos y apoyamos los piquetes de los trabajadores. 
 Ese movimiento piquetero, a diferencia de D´Elia, no carnereó el 20 de diciembre y estuvo combatiendo hasta que renunció De la Rúa.

 Eva Gutiérrez 
 19/01/2022

Praxis emancipadora congelada


Son muy extensas y diversas las bibliografías especializadas; son incontables las convenciones, asambleas y convenios internacionales; abundan las reuniones nacionales, las leyes y los acuerdos… se ha dicho mucho, muchísimo. Una y mil veces ha quedado de manifiesto la importancia y la trascendencia de garantizar el derecho de los pueblos a una Cultura y Comunicación libres, diversas y soberanas; se ha advertido el peligro de la dependencia y la infiltración en estructuras de la vida social tan sensibles y estratégicas y se ha subrayado la prioridad política acuciante que va expandiéndose geopolíticamente tratándose de la expresión de los pueblos genuina, compleja y multicolor. Y sin embargo crece la monopolización de las herramientas de producción y de las semánticas. Crece el control sobre los canales de distribución y sobre las instituciones educativas. El modelo odioso del “discurso único” ha dado pasos agigantados desde el final de la Segunda Guerra Mundial y lo que debiera haberse consolidado como derecho inalienable, se ha reducido a mercancías. Sálvense todas las excepciones. 
 Algunos países mantienen posiciones “intermedias” y tratan de avanzar con modelos de cultura y comunicación fragmentados, poco duraderos y generalmente decorativos. Otros países han liberado el terreno para que las industrias mediáticas y culturales hagan de las suyas al antojo del “mercado”. Y, los menos, han comprendido la responsabilidad de garantizar a sus pueblos una producción cultural soberana, coherente con la soberanía económica, tecnológica y política. Algunos ejercicios jurídico-políticos han elaborado leyes y reglamentos de gran valor para asegurar la libertad y genuinidad de la Cultura y la Comunicación como productos de la democracia participativa.
 Pero ni con los mejores aportes se ha conseguido fundar una corriente mundial en defensa de la Cultura y la Comunicación emancipadoras y, todo lo contrario, nuestros atrasos en tales materias hoy constituyen una de nuestras más grandes debilidades y derrotas. Estamos entregando “malas cuentas”. 
 Ha proliferado un número enorme de buenas ideas. La UNESCO hace informes periódicos sobre iniciativas diversas y no son pocos los frentes de militancia que, aún minoritarios, se esfuerzan por impulsar un movimiento de acción directa para luchar contra la manipulación simbólica que se ejerce en los territorios de la Cultura y los latifundios mediáticos. Aquí y allá hablan los expertos, los profesores y los estudiosos. Hay discursos históricos y poemas emocionantes. Hay documentales, series televisivas y podcasts con materiales inéditos y con hallazgos estremecedores. Pero la realidad no se transforma como debiera ni en su semiosis, ni en su extensión, ni en su velocidad. 
 Tenemos dificultades teóricas y metodológicas. Algunos frentes fijan como meta de coyuntura la “resistencia”. Otros, más golpeados (o colonizados), abogan por la supervivencia individual y se amoldan a los subsidios, las becas, las prebendas o las canonjías. Algunos aguardan, hegelianamente, que el gobierno de los ilustrados derrame sapiencia y eso ennoblezca al pueblo. Otros francamente se entregan a la Cultura y la Comunicación de élite (como Octavio Paz y su palafrenero Vargas Llosa) y descreen en la fuerza de los pueblos como motor, incluso cultural y comunicacional, para su emancipación. No faltan los teóricos muy atentos al mundillo de las parrafadas doctas y muy indiferentes a la realidad cruda de un mundo donde sólo el 20% de los seres humanos posee la riqueza que produce el 80%. Estas “posturas”, cada una o combinadas, constituyen algunas de las “políticas” que priman en el escenario de las condiciones objetivas y subjetivas. Y a eso hay que añadir los tintes de las modas que una vez son adoradoras de las “artesanías” o de las “riquezas culinarias”; otras veces aman con pasión a las tecnologías y frecuentemente se deslumbran con la obra de algún artista o intelectual bien cotizado en los mercados. Y le llaman amor a la Cultura y a la Comunicación. Algunos elegidos cuentan con becas para lustrar sus “políticas culturales” reformistas, tarde o temprano.
 De las condiciones reales de existencia de los trabajadores de la Cultura y la Comunicación, poco o nada se interesa el aparato burocrático, ni las iglesias, ni el voluntariado empresarial “culto”. No les interesa si los productores de Cultura y Comunicación ejercen plenamente sus derechos laborales o si cuentan con coberturas jubilatorias, médicas o recreativas. Si tienen apoyo para elevar los niveles semánticos, técnicos o estéticos. Si hay oportunidades y condiciones para sindicalizarse y defender, además de sus intereses laborales, los intereses de la clase trabajadora. En suma ascender al punto en que el productor de Cultura y Comunicación se conciban como clase trabajadora. Todo lo contrario la concentración monopólica en Cultura y Comunicación, como extensión práctica de la ideología de la clase dominante, se esmera puntillosamente en impedir, bloquear, disuadir o destruir toda forma de organización; en todo terreno. Eso también se ha vuelto cultura dominante.
 Esto es un campo problemático, estructural y super-estructural, de primera importancia y son abundantes las advertencias sobre los peligros y las consecuencias de seguir manteniendo parque jurásico de monopolios parásitos que nos agobia y que, además de costosísimos, operan con espejismos e ilusionismos anestésicos para que las víctimas, además de financiar las máquinas de guerra ideológica del enemigo, aprenda a aplaudirles sus victorias alienantes. El colmo de los colmos. Hay “fundaciones culturales” que los gobiernos neoliberales entregaron al neoliberalismo bancario, y las usan para todo tipo de desfalcos intelectuales y financieros. Abominable.
 Urge un mapa de las fuerzas en lucha por una Cultura y Comunicación emancipadoras. Urge un frente único que nos una en una batalla de trascendencia y complejidad enormes. Nos urge lo mejor de nuestra praxis pero organizada, puesta en rumbo de acción para desmantelar el aparato demencial de colonización capitalista que está atacando desde las raíces de nuestras identidades hasta formatearnos conductas, gustos serviles a la explotación económica, política, cultural y emocional. Nos urgen organización eficaz y eficiente, con instrumentos político-científicos para una Revolución Semiótica. Para la emancipación de la semiosis y la democratización de las herramientas de producción de sentido. 

 Dr. Fernando Buen Abad Domínguez, Director del Instituto de Cultura y Comunicación y Centro Sean MacBride Universidad Nacional de Lanús. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad. Miembro de la Internacional Progresista. Rector Internacional de la UICOM. Miembro de REDS (Red de Estudios para el Desarrollo Social)

jueves, 20 de enero de 2022

La marcha “contra la Corte”, una operación distraccionista


El sector llamado “duro” del kirchnerismo ha convocado a una marcha “por la renuncia de los miembros de la Corte”. Quiere acompañar, con la protesta, el inicio del año judicial. Las críticas e imputaciones contra la Corte son muchas, pero la más actual es la oposición a que el presidente de ella, Horacio Rosatti, asuma la presidencia del Consejo de la Magistratura. Es lo que establece la Corte en el acuerdo por el cual declaró inconstitucional la ley que, en 2006, determinó que los miembros del Consejo se redujeran de 20 a 12. 
 La marcha, es obvio, no modificará siquiera una letra de la decisión de la Corte. El mismo gobierno, por ese motivo, ha enviado un proyecto de ley al Congreso para volver al número de veinte consejeros, bajo una presidencia determinada por el propio Consejo. Para remover a la Corte, el gobierno necesita una mayoría parlamentaria que no tiene –menos aún para que una Constituyente reestructure el Poder Judicial, Los partidarios de este procedimiento, el escritor Mempo Giardinelli o el ex radical Leopoldo Moreau, no han retomado esta agenda. Ramos Padilla (padre), el autor de la iniciativa de la marcha a la Corte, ni tampoco quienes se sumaron a ella, han propuesto el juicio político contra María Eugenia Vidal, para quitarle la condición de diputada, luego de las revelaciones de que sus ex ministros en la Gobernación de la Provincia, integraban una patrulla de persecución contra burócratas sindicales con prontuario pesado. 
 No se le puede escapar a nadie que esta marcha "judicial" sustituye a otra de mayor urgencia: una marcha para exigir la ruptura con el FMI y que la Justicia de Argentina inicie un proceso contra el Fondo por un acto “ultra vires’”, ajeno a sus facultades, cuando otorgó el crédito a Macri a mediados de 2018. El directorio habría violado, en ese caso, las normas constitutivas del FMI, que no autorizan a prestar dinero para financiar la fuga de capitales. Los préstamos "stand-by" autorizan giros sobre los fondos del FMI para respaldar el valor de la moneda, luego de la adopción de medidas de estabilización cambiaria punitivas, como lo son las mega devaluaciones (que encarecen en extremo la compra de divisas) o los controles de cambio. El "board" del Fondo hizo lo contrario: dio un préstamo para que se fugara dinero al tipo de cambio de cuando habían ingresado con el propósito de comprar Lebacs, que rendían tasas de interés usurarias. En lugar de marchar contra este desfalco, el trío Fernández-Guzmán estuvo pagando escrupulosamente los intereses de ese préstamo, aun a riesgo de provocar el defaul del Banco Central.
 La marcha a la Corte no hace referencia a la gestión de Cafiero ante el gobierno de Biden, con el propósito de azucarar el pago de la deuda delictiva. Cafiero volvió de la peregrinación con el voto de Argentina contra Irán, sin aludir para nada a los planes de la OTAN para militarizar todo el entorno geopolítico de Rusia –si es necesario por medio de una guerra. 
Está claro que un número creciente de la militancia kirchnerista advierte todo esto. La marcha le propone un propósito que el propio gobierno descalifica con sus actos legislativos y con las negociaciones con el macrismo para llenar cargos judiciales vacantes. Pero por sobre todo estamos ante una maniobra de distracción y una cortina de humo, que pretende ocultar la continuidad de las negociaciones para llegar a un acuerdo con el FMI, que será ruinoso para los trabajadores en cualquier caso. 
 Luis D'Elía y sus compañeros han llegado demasiado tarde a la ofensiva contra la Corte. La iniciativa no la tiene el gobierno sino los máximos jueces, convertidos en árbitros de toda la crisis política en desarrollo. Pero los primeros que saben esto son D'Elía y compañía, es decir, los organizadores de la marcha. El “escrache” a la Corte, por eso, es sólo una operación diversionista, en momentos en que el colapso social y político se agrava en todas sus formas y, principalmente, por los esfuerzos del gobierno por arrimar el bochín a las exigencias del FMI. Las bravatas contra la “corpo” judicial se van a agitar en momentos en que la carestía adquiere ribetes insoportables, y el gobierno echa nafta al fuego con la suba de tarifas y la devaluación de la moneda. Para refrendar esta operación política progubernamental, el propio D'Elía se ha prodigado en elogios a Alberto F., a quien antes consideraba poco menos que un infiltrado de la “corpo” en el FdT. 
 La embestida “antijudicial” del oficialismo coloca en la mira a las causas que envuelven a Cristina Kirchner y a su antiguo gabinete. Pero la agitación K nunca menciona la persecución judicial a luchadores, los casos de gatillo fácil o de abuso de poder que involucran a notorios oficialistas –como Alperovich. 
 Denunciamos el carácter impotente e impostor de la marcha que se prepara para el 1º de febrero, a igual término que las críticas que, en nombre de la “república”, le formulan los desfalcadores del Correo y jefes políticos de Arribas-Majdalini. Al régimen del contubernio político, el pago de la deuda externa y el arrebato de las conquistas obreras, le oponemos la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que, en esos términos, sólo podrá ser convocada por un gobierno de trabajadores.

 Marcelo Ramal 
 20/01/2022