jueves, 5 de enero de 2017

Trump, racismo y clase obrera



El racismo entre los trabajadores no puede ser condonado o tapado. La unidad de la clase obrera comienza por tomar las demandas de los más oprimidos.

A pocas semanas de la asunción del próximo gobierno de Donald Trump, publicamos un articulo del sitio Left Voice, traducción de Trump, Racism and the Working Class

La inesperada victoria de Donald Trump ha llevado de nuevo al debate la discusión sobre el racismo y la supremacía blanca, llegando algunos a la conclusión de que la "clase obrera blanca" votó en bloque por Donald Trump y, por lo tanto, son los culpables de su triunfo. Sin embargo, la situación no es tan simple. Reproducir esta falsa narrativa sin cuestionar los supuestos que la sustentan sólo profundiza-conscientemente o no- las divisiones entre los trabajadores y por lo tanto socava las posibilidades de emprender la lucha contra el Trumpismo (Trumpism en inglés) y los patrones en general.
¿El triunfo de Trump fue gracias al voto de los trabajadores blancos? Trump no podría haber ganado si no fuera por el apoyo que recibió, entre otros, de millones de trabajadores que eran abrumadoramente blancos. Estas personas votaron por un fanático racista que calumnió a los mexicanos, quien fue consistentemente sexista y atacó a los musulmanes reiteradamente. No podemos excusar a los que votaron por él, incluidos los trabajadores.
Sin embargo, es un error pensar que la mayoría de los trabajadores blancos apoyan a Trump. Por empezar, la categoría "votante blanco que no estudió en la universidad" no equivale a "trabajador blanco", un defecto común sobre el cual los medios de comunicación y las encuestas basan sus cifras. Muchas de estas personas sin títulos universitarios son, por ejemplo, propietarios de pequeñas empresas, es decir, de clase media. Una señal del peso que tiene la clase media entre los votantes de Trump es que tienen en promedio más riqueza que los votantes de Clinton. En realidad perdió por goleada entre los que ganan menos de 50 mil dolares por año. Este sector demográfico constituye más de la mitad de la población de Estados Unidos, a pesar de que representan sólo el 36 por ciento de los votos.
Incluso entre aquéllos que califican para votar, sólo el 19,5 por ciento votó por Trump. Sesenta y nueve por ciento de ellos son blancos y sólo el 35 por ciento votó a favor de Trump-el 65 por ciento o bien votaron por Hillary Clinton o un tercer candidato o no votaron en absoluto.
Entonces, la mayoría de los trabajadores blancos no votaron por Donald Trump
Este hecho debe ser enfatizado porque si la discusión se centra en la lógica de que la mayoría de los trabajadores son partidarios de Trump, la situación se torna confusa y llevará a tomar decisiones equivocadas. (El hecho de que millones votaron por él es igualmente una terrible noticia.)
De hecho, las encuestas demuestran que la victoria de Trump en los estados de Ohio, Wisconsin, Michigan, Iowa y Pennsylvania fue principalmente el resultado de la caída en la participación de los votantes demócratas, en particular en las circunscripciones clave, y no fue debido al crecimiento del voto republicano. La impopularidad generalizada de Hillary Clinton y la profunda decepción en Obama llevó a muchas personas de color a quedarse en casa. Al mismo tiempo, esto influyó en la decisión de un sector de votantes blancos que antes habían votado por los demócratas y esta vez cruzaron la raya hacia Trump.

Motivaciones

A pesar de todas estas consideraciones, el hecho es que millones de trabajadores votaron por Trump. Ahora, la gran pregunta es, entre los que votaron por Trump, hasta qué punto le dieron su apoyo por la retórica anti-establishment o, por el contrario, ¿en qué medida el discurso racista y xenófobo guió su voto?
Aunque es imposible tener alguna certeza sobre esto, algunos aspectos son claros. Aquellos que votaron por Donald Trump o bien estuvieron de acuerdo con su discurso racista o lo toleraron como un defecto menor, algo que no fue lo suficientemente significativo para retirar su apoyo. Un sector hizo claramente más que tolerar su discurso racista. Hemos visto a decenas de fanáticos racistas y nacionalistas asistir a sus manifestaciones. El surgimiento de la llamada alt-right tiene una presencia real más allá de las redes sociales, y parte de eso se refleja en la oleada de crímenes de odio después de la victoria de Trump.
Es falso pensar que todos los votantes de Trump son fanáticos de la supremacía blanca. Ciertamente, hay algunos estratos de trabajadores empobrecidos o gente de clase media que fueron seducidos por los comentarios populistas contra el establishment y permitieron su intolerancia racial. Hay algunas razones para creer esto: el supuesto pasaje de votos de Barack Obama hacia Donald Trump, el extraordinario éxito de Trump en los estados donde Bernie Sanders ganó las primarias, además de algunas evidencias anecdóticas de aquí y de allá. Entre los que declararon que sus condiciones económicas eran peores que 4 años antes, el 78 por ciento votaron por Trump y sólo 19 por ciento por Hillary.
Esto demuestra que al menos una parte de las razones para votar a Trump, fueron otras y no el racismo. Sin embargo, la delimitación política con los votantes de Trump tiene que ser clara. Aquellos que se inclinaron por motivaciones económicas (erróneas) por sobre la solidaridad de los trabajadores se dirigen en la dirección equivocada y representan un obstáculo para lograr la unidad de clase. Por esta razón, es un grave error excusarlos, mostrar simpatía o justificar su voto. Si se desarrolla una resistencia al gobierno de Trump y al avance de la derecha, necesitamos la unidad de clase, y esta comienza cerrando filas incluyendo todas las etnias, culturas, color de piel, género y sexualidad.

Clase obrra, ideología y competencia

La fragmentación de la clase obrera por motivos de líneas étnicas o raciales es una tragedia. Socava el poder de clase, debilita el movimiento obrero y obstaculiza la lucha contra el capitalismo.
El prejuicio racial entre los trabajadores es real. No puede haber una perspectiva para unir a los trabajadores de todas las comunidades y etnias si ocultamos o negamos esto. Después de reconocerlo, la tarea es identificar y explicar cuáles son las fuerzas que lo motivan.
No es ningún secreto que, en tiempos de recesión económica, los trabajadores inmigrantes y las minorías raciales son los más útiles chivos expiatorios. Las declaraciones de Trump sobre los latinos y musulmanes son un ejemplo de manual.
Sin embargo, ¿Trump sólo le lavó el cerebro a millones de personas? La verdad es que esos sentimientos racistas no sólo son levantados por Trump y la burguesía en general -para "dividir y conquistar". La noción de falsa conciencia no es suficiente para explicarlo. En otras palabras, una teoría del racismo que describe a los jefes como los únicos creadores de la cultura y la ideología, y a los trabajadores como unos lemmings que están "programados" para odiar a la gente de color, no es suficiente para entender la realidad.
Desafortunadamente, los trabajadores han adoptado activamente el racismo en diversas circunstancias históricas, y se han beneficiado individualmente de los prejuicios raciales, incluso cuando estas mismas divisiones hirieron fatalmente al movimiento obrero a largo plazo y, en última instancia, a los mismos trabajadores blancos.

El enemigo equivocado, el aliado equivocado

En 1981, después de las elecciones en las que Ronald Reagan ganó la presidencia, Johanna y Robert Brenner escribieron un artículo en Contra la corriente que se puede leer hoy como si se tratara de la elección de Trump.
Desconcertados por los resultados electorales, trataron de darle sentido al alto nivel de apoyo que la clase obrera le dio a Reagan. Los Brenners comienzan el ensayo reconociendo el giro a la derecha, del cual el apoyo generalizado de los trabajadores a Reagan fue el testimonio. En la búsqueda de una explicación, avanzan con un argumento poderoso: frente a un reflujo en la organización y acción de la clase obrera y después de años (décadas) de derrotas impuestas a los trabajadores, son más propensos a buscar soluciones individuales a su difícil situación, en vez de participar en una lucha dudosa contra un jefe aparentemente "todo poderoso".
Después de todo, los trabajadores son "productores colectivos con un interés común (...) [pero] también son vendedores individuales de su fuerza de trabajo, en conflicto entre ellos acerca de los puestos de trabajo, ascensos, etc."
Esto constituye una base material para las divisiones entre los trabajadores de diferentes comunidades, culturas o etnias. Una sección privilegiada de trabajadores optaría entonces por defender su posición a expensas de las capas inferiores de la clase obrera, "aliándose, implícita o explícitamente, con la clase capitalista o una parte de ella".

La trampa de ´ser blanco´

Desde una perspectiva más crítica, Noel Ignatiev avanza un argumento similar hacia el final de su ahora célebre Cómo los irlandeses se hicieron blancos: "La adhesión de algunos trabajadores a una alianza con el capital sobre la base de la experiencia compartida de “ser blancos” es el mayor obstáculo para la realización de un amplio discurso anticapitalista de clase trabajadora".
El libro se basa en una profunda investigación histórica para mostrar cómo los inmigrantes irlandeses en América, sujetos a una fuerte segregación en el Reino Unido y también, aunque en menor medida en los EE.UU., avanzaron su posición aislando su lucha de la de los afroamericanos. En aquellos días, ni siquiera estaba claro si debían ser considerados "blancos". Frente a la dicotomía de unirse con los negros "hermanos de clase" para luchar por el fin de la esclavitud y de toda clase de segregación o bien, emprender su propia lucha por su cuenta, eligieron la última. Su pasaporte a la ciudadanía iba de la mano de mantener a los negros en las filas de la clase baja. Así fue como pasaron de estar obligados a tomar los trabajos más humildes y peligrosos a mantener a los negros fuera de la planta por medio de paros en el trabajo cada vez que el jefe contrató a un trabajador negro.
Los irlandeses aprendieron a segregar y despreciar a los negros para conquistar y abrazar su condición de blancos.
David Roediger cuenta la historia de cómo los italianos estadounidenses sentirían su condición de blancos reafirmada cuando realizaban incursiones para "golpear a algunos negros" en Harlem durante la Segunda Guerra Mundial. Un participante de estas turbas italianas recordó años después: "Fue maravilloso. Era nuevo. Los italoamericanos dejaron de ser Italo y comenzaron a convertirse en americanos”. Los inmigrantes europeos que llegaban a América, generación tras generación, compraban la mentira de la ” condición de blancos.”
Esto trajo consigo graves consecuencias. Como señaló James Baldwin, "porque piensan que son blancos no pueden permitirse ser atormentados por la sospecha de que todos los hombres son hermanos" (...) "Es una terrible paradoja, pero aquellos que creían que podían controlar y definir a los negros se despojaron del poder de controlar y definirse a sí mismos".

La solidaridad interracial es posible

Por otra parte, una situación en la que los obreros negros, morenos y ’blancos’ luchan juntos codo a codo, consolidan los lazos de solidaridad entre ellos y fortalecen la lucha de los trabajadores contra el capital. Un ejemplo de estas dinámicas aparece en Carrera, Clase y Poder en las cuencas mineras de Alabama, 1909-1921, de Brian Kelly. Con el telón de fondo de un sur segregado, en medio de innumerables manifestaciones de racismo perpetradas por trabajadores blancos contra los negros, la lucha de los mineros en Birmingham, Alabama se destaca como un ejemplo de solidaridad interracial de los trabajadores.
En 1920, 13.000 mineros se unieron a una huelga convocada por el Distrito 20 de los Trabajadores Mineros Unidos (UMW) en Birmingham. La lucha se extendió a una resistencia armada que sólo podía ser sofocada por el despliegue de tropas militares, que daba una larga derrota a la UMW.
El grado y el carácter de la colaboración interracial en este episodio de la historia de los Estados Unidos suscitaron un debate entre los historiadores de la clase obrera -conocido como el debate Gutman-Hill- que aún no se ha cerrado.
Brian Kelly reconoce las enormes limitaciones de la solidaridad entre blancos y negros y el persistente prejuicio racial entre los trabajadores blancos, incluso en el caso de las huelgas de UMW en Birmingham, 1908/1920. Sin embargo, su trabajo resalta la evidencia de los esfuerzos deliberados e implacables por parte de los propietarios de minas para generar el enfrentamiento entre los trabajadores, e inculcar el prejuicio racial entre ellos y para aumentar la rivalidad entre trabajadores negros y no negros.
Emplearon exclusivamente carneros negros, lanzaron un periódico con propaganda anti-negra y falsas historias que pintaron a los negros como traidores o enemigos, forzaron al gobierno estatal a emitir restricciones anti-negros, etc. Bajo la presión creciente del gobernador del estado y acusaciones de "Subversión racial", la UMW negó cualquier intento de igualar salarios y condiciones entre trabajadores negros y blancos. "Los principales beneficiarios y la principal fuerza en mantener la opresión de los negros en el distrito de Birmingham eran sus principales empleadores de acero, hierro y carbón".
Otra contribución -no menos importante- del libro de Kelly es el hecho de que la solidaridad interracial, aunque fue pequeña, limitada y frágil, se llevó a cabo. Con los restos irreducibles e innegables de prejuicios contra los negros, los mineros lucharon codo a codo contra los jefes y construyeron la solidaridad atravesando la raza, a pesar del viento de frente del omnipresente racismo y la segregación legal.
Los dos aspectos principales del trabajo de Kelly son, (1) el capital es una fuerza importante para mantener, y, sin duda los principales beneficiarios de la opresión de las minorías raciales; y (2) existe un potencial en la unidad de las luchas interraciales sobre la base de intereses materiales comunes.
A esto agregaría la afirmación que se deriva de la capitulación de la UMW cuando fueron atacados por el gobierno por construir solidaridad interracial: para poder mantener un frente unido de los trabajadores contra los patrones, y por lo tanto, para ganar, la clase obrera en si conjunto debe levantar las demandas de los más oprimidos sin concesiones.

Juan Cruz Ferre
Left Voice

miércoles, 4 de enero de 2017

Blanqueo: el gran lavado



Al final, el gobierno cierra el año adjudicándose un triunfo en el terreno que conoce como nadie: el de los evasores fiscales. ¿Quién puede cuestionar que ha reunido, en las distintas escalas de la administración actual, a un seleccionado profesional de cierto nivel, de quienes tienen sus fortunas en paraísos fiscales y domicilios extranjeros, por un lado, y aquellos, por el otro, que se ganan la vida organizando, precisamente, a través de bancos y financieras, la evasión impositiva de sus clientes? No nos equivocamos ni en una coma si decimos que la misión principal que le asignó el “círculo rojo” al macri-radicalismo fue concretar este blanqueo, que ahora el gobierno presenta, con toda hipocresía, como “una prueba de confianza” que le tributan a él los evasores.
El interrogante que plantea el resultado del blanqueo es sencillo: ¿representa un principio de consolidación política del gobierno y anuncia una tendencia de recuperación de la actividad económica? ¿La burguesía nacional retorna al país con una gran bolsa de divisas y se dispone a jugar su capital como clase dirigente? Es de esto que se jacta el oficialismo y lo que incluso incomoda a algunos de sus socios en la llamada ‘oposición’. Como sea, el blanqueo ‘exitoso’ debuta con el despido del miembro más importante del gabinete, Prat Gay - arquitecto de la operación. Al final de cuentas, uno de los objetivos del levantamiento del cepo fue viabilizar este lavado de patrimonios que resultó huidizo para el kirchnerismo. El examen de la entretela del blanqueo debe servir para formular un pronóstico alternativo para la etapa siguiente.

Estafadores unidos

El anuncio de que lavado de dinero y propiedades podría alcanzar los u$s120 a 140 mil millones es, antes que nada, una radiografía de la magnitud del desfalco que ha producido la burguesía nacional a través de los años y una medida del vaciamiento financiero que propinó a Argentina. Se trataría del 40% del patrimonio no declarado, que de acuerdo a una información reciente del Indec, llegaría a unos u$s230 mil millones. El blanqueo deja al desnudo la impotencia (cuando no la complicidad) de las administraciones ‘progres’ o ‘nac & pop’ para detener la fuga de la riqueza financiera, que ha sido creada, en última instancia, por la fuerza de trabajo. No fue sino CFK quien se jactó de haber pagado u$s178 mil millones de dólares por intereses y amortizaciones de una deuda pública usuraria. ¡El 60% de esa deuda ha estado en poder de la burguesía nacional! Décadas de evasión de impuestos a las ganancias (35%) y el IVA (21%) entre los principales, se ‘arregla’ ahora con una declaración de patrimonios, que pagará una multa del 10% - y que entrada es menor que eso porque se calcula a un dólar a 14.80 pesos, que está cotizando alrededor de 16. Se autorizan diversas aplicaciones de esos patrimonios con descuentos menores e incluso que no pagan ninguna multa.

Quién cuida el dinero

Otro aspecto significativo para una caracterización de conjunto del blanqueo es que, por un lado, no implica la repatriación de los capitales ‘exteriorizados’, ni existe el interés o la intención de hacerlo, por el otro. La denominada “seguridad jurídica” para esos capitales seguirá bajo la protección de los estados extranjeros, en su inmensa mayoría desarrollados, o en paraísos fiscales que se encuentran bajo la tutela de esos mismos estados y de los mayores bancos internacionales. La exhibición de ‘confianza’ de los evasores en el macri-radicalismo (y en el bloque ‘opositor’ que lo apoya en el Congreso y en la cúpula sindical), no llega al Estado argentino. El 86% del patrimonio que se ha declarado se encuentra en el exterior, solamente el 14% dentro de Argentina. Con trabajo en negro en el orden del 35%, la evasión que sigue coleando en territorio nacional, bajo la mirada ‘atenta’ de la Afip y de los inspectores del ministerio de Trabajo, es del 40%. Esto explica una paradoja de brujo: que con el ‘éxito’ del blanqueo continúe la demanda de divisas y la fuga de capitales, pues se trata del dinero negro que aprovecha la caída de la cotización, que es provocada por los dólares de multa que deben pagar los blanqueadores, para comprar un dólar barato. El llamado Estado argentino es una organización que opera para favorecer la succión del trabajo nacional, por parte del capital, que se ‘refugia’ y opera allende las fronteras criollas. Es necesario que los trabajadores más conscientes desarrollen una comprensión global acerca de cómo opera la explotación de la fuerza de trabajo en el plano de la economía, la política y las relaciones internacionales.

Fisco y bancarrota

No existe ningún comentarista o analista que no declare que el ‘éxito’ del blanqueo obedece a una presión internacional contra el ocultamiento de dinero. Un acuerdo reciente entre la Afip y su equivalente en Estados Unidos, no pasa, sin embargo, de una operación de propaganda a favor del gobierno. Ocurre que es tardío para influir en el blanqueo, no plantea un intercambio de información en tiempo real y alcanza solamente a los argentinos que tienen residencia en EEUU y a los norteamericanos con residencia en Argentina. Estados Unidos se reserva para si toda la libertad de acción en materia de ocultamiento de cuenta – con respecto a Argentina o cualquier otro país.
La presión de los estados sobre los bancos en materia de dinero ilegal tiene que ver, en primer lugar, con la bancarrota capitalista mundial, que ha afectado la solvencia fiscal de los estados nacionales más importantes e incluso a sus bancos centrales. La necesidad de una mayor ‘presión fiscal´ se ha ejercido, sin embargo, exclusivamente sobre los consumidores y pensionistas (como lo demuestran todos los planes de ajuste que se han aplicado durante la bancarrota en curso). De otro lado, esa crisis y los rescates monumentales de bancos y empresas por parte del Estado, han forzado una onda ‘regulacionista’, supuestamente dirigida a impedir nuevas quiebras y por lo tanto nuevos rescates, que las finanzas públicas ya no podrían bancar. La tendencia a la auto regulación, detonada en el llamado ‘bing bang’ de 1985/6, ha dado lugar a una tendencia contraria, que busca involucrar a todos los denominados ‘mercados en la sombra’ en un sistema supervisado (incluido el mercado de contratos derivados, o sea la especulación sobre la base de índices). En suma, los funcionarios públicos se lanzaron a la utopía de la regulación integral del capital y de los movimientos de capital. Después de todo, la autorregulación ha potenciado el narcotráfico y el terrorismo (de uno y otro lado) y ha sido el canal por excelencia del financiamiento de la guerra. El presupuesto de EEUU contempla un fondo extrapresupuestario móvil para financiar todo lo que supere los gastos militares regulares.

Guerra económica y fiscal

El regulacionismo, sin embargo, ha fracasado, como lo demuestra la victoria de Trump, que ya prometió que tiraría abajo todo lo que haya erigido Obama, y por sobre todo el Brexit, cuyo argumento principal fue escapar a la regulación de la UE y de la zona euro, en especial una eventual unificación de los sistemas bancarios nacionales. Trump ha anunciado una reducción del impuesto a las ganancias –del 35 al 15%–, para aumentar los beneficios capitalistas, pero también para incitar a una repatriación de capitales; Apple montó una sociedad en Irlanda, donde casi no opera, para poder pagar una tasa del 15%, una ‘irregularidad’ por la que la Comisión Europea pide una reparación de u$s14 mil millones. O sea que se ha iniciado una guerra fiscal internacional, donde el lugar más seguro para repatriar dinero no es por supuesto Argentina. A cambio de una multa de morondanga, el capital blanqueado gana seguridad jurídica y movilidad internacional, sin alentar ninguna tendencia al desarrollo de las fuerzas productivas nacionales. La multa por un blanqueo de, digamos, u$s120 mil millones, oscilaría entre u$s8 y 9 mil millones. El déficit fiscal financiero de Nación y Provincias es de u$s40 mil millones, o sea $650 mil millones (que no considera el déficit fiscal del Banco Central).
Que la fuga de capitales seguirá creciendo, sin que el blanqueo cambie la tendencia, lo demuestra el balance de pagos de Argentina, que registra un saldo negativo descomunal; lo mismo la cuenta del turismo. Los pagos por utilidades y dividendos superan a la inversión extranjera, que es casi nula. La finalidad de la eliminación del ‘cepo’ fue permitir esta salida. La financiación de este déficit lo hace el incremento de la deuda externa. La acumulación de capital no procede por vía de reinversión de beneficios sino por endeudamiento. Nuevamente, aparece el interés de obtener la protección de las Cortes extranjeras, no del estado nacional.

Desarrollismo al cuete

Es instructivo el fracaso que han tenido todos los anzuelos oficiales para la repatriación del capital declarado. La razón es siempre la misma: hay que dejar la plata durante un tiempo cualquiera sea el negocio. Es lo que ocurre con los fondos cerrados, o sea que no se puede retirar lo que se aporte por un tiempo, para inversión inmobiliaria; no hablemos de inversiones industriales, como un gran fondo para desarrollar Vaca Muerta o la energía - ¡es que el principal operador, YPF, se encuentra en plena reducción de inversiones para poder pagar una deuda enorme, y está contratando deuda nueva! Tampoco ha prosperado la adquisición de títulos públicos en esas condiciones, que se han ofrecido a cambio de reducir o anular la multa. La versión ‘desarrollista’ del blanqueo se ha reducido a un cuento. El ‘éxito’ del blanqueo podría, todo indica, convertirse en un bumerán, que algunos analistas advierten.

Descalce

El Banco Central, por ejemplo, ha autorizado al Tesoro a contraer deuda en dólares con la banca local, supuestamente porque abundan. Esto produce un ‘descalce’, porque el Tesoro recauda en pesos y deberá cancelar en divisas; como ocurre con la deuda externa, una devaluación provocaría una crisis de pagos, sólo que en este caso afectaría al sistema bancario interno. El blanqueador no está autorizado a financiar la economía fuera de las vías establecidas por el blanqueo, o sea que está impedido de hacer en el país lo que sí puede hacer desde el mercado internacional. Algunos cerebros del macrismo ya se están complotando para levantar esta restricción, a cambio del ofrecimiento de un bono a una tasa un poco menor a la del mercado, pero este recurso competiría con las otras alternativas de colocación para el dinero que se repatrie, y hasta el beneficio superaría a la multa. Sería un llamado al negreo universal. Tenemos, por último, que el ingreso de divisas podría apreciar el peso y frenar los beneficios de la exportación agraria y del complejo químico que prospera con ella. Se dejarían de liquidar las divisas del comercio exterior, como lo acaba de autorizar, de nuevo, el Banco Central. Un artículo en Ámbito Financiero (23.12) denuncia que se ha dejado en desuso el “régimen penal cambiario”, lo cual da piedra libre a cualquier operación de comercio exterior. El fracaso de la repatriación podría convertir al efecto ‘confianza’ en el efecto ‘desconfianza’, y acelerar el derrumbe de las improvisaciones interesadas de los Ceo’s macristas.

“Volatilidad”

Conclusión: el blanqueo agudiza lo que los especuladores llaman la ‘volatilidad’ de la economía argentina, o sea que entra en una etapa de giros y virajes bruscos, que la ‘volatilidad’ de la economía mundial seguramente acentuará. En un “año electoral”, es necesario preparar al mundo del trabajo para un período de alto voltaje social y político.

Jorge Altamira

La Plata: A 4 años de la gran inundación, las obras hídricas están paradas

Según informes oficiales, sólo el 29% fueron finalizadas. En 2015, último año de la gestión Scioli, la parálisis fue total. Con Garro y Vidal, avanzaron apenas el 20%. La inundación ocurrida en 2013 causó por lo menos 89 muertes y afectó a más de 200 mil personas.

Según un informe técnico de noviembre de 2016 al que accedió el sitio chequeado.com sobre el avance de las obras proyectadas luego de la trágica inundación del 2 y 3 de abril de 2013, sólo un 29% fueron finalizadas y un 25% se encuentran paralizadas.
El magro avance de las obras –que el ex gobernador Scioli había prometido finalizar para 2015– contrasta con los abultados montos de endeudamiento (uno por $1.973 millones y otro por $1.185 millones) votados en julio de 2013 y en septiembre de 2015 respectivamente, por todos los bloques de la Legislatura con la única excepción del Frente de Izquierda, que rechazó el endeudamiento y denunció que se trataba de un cheque en blanco a los responsables políticos de la inundación.
Cabe aclarar que durante todo el 2015 –cuando se votó el segundo endeudamiento– el plan de obras estuvo parado en su totalidad. El sciolismo justificó la parálisis aduciendo problemas de acceso al mercado de créditos internacionales. El libreto de Macri y Vidal a favor del pago a los buitres y del megaendeudamiento de la provincia, como se ve, fue antes usado por el ex gobernador.
Ahora, los gobiernos macristas de Vidal y el intendente de La Plata, Julio Garro, salieron a anunciar con bombos y platillos que el plan de obras estará terminado para fines de 2017, más una “promesa de campaña” que otra cosa, si se tiene en cuenta que desde que asumieron su mandato las obras han avanzado sólo un 21%. La Emergencia en Infraestructura, que permite saltar licitaciones con el pretexto acelerar los plazos, sólo ha servido para los negocios de la patria contratista.

Responsables políticos

A pocos meses de cumplirse cuatro años de la mayor tragedia de la historia de la región, que causó al menos 89 muertes y fueron afectadas 200 mil personas, los responsables políticos de este crimen social continúan impunes. Recientemente el gobierno macrista designó al ex intendente Pablo Bruera como síndico en una empresa del Grupo Bapro. El Partido Obrero, a través del diputado Guillermo Kane, denunció este encubrimiento y presentó junto a las asambleas de inundados de La Plata un rechazo a esta designación exigiendo al gobierno dejarla sin efecto.
Garro sostiene un ordenamiento urbano al servicio de los intereses de las principales empresas inmobiliarias (Building, Dacal) que expulsan a las familias trabajadoras hacia la periferia de la ciudad, a la vera de los arroyos y en zonas inundables. En el último tiempo han ascendido a 200 los barrios en las afueras de la ciudad donde más de 20 mil familias no tienen acceso a cloacas, luz ni agua potable. El déficit habitacional y la imposibilidad de acceso a la tierra por sus altos costos ha puesto a la ciudad a la cabeza del ranking de tomas de tierras durante el 2016. La respuesta de Vidal y Garro fueron el desalojo y la represión, en defensa de la especulación inmobiliaria.
Bajo el macrismo, continúa el encubrimiento del gobierno sobre el número real de víctimas fatales y las verdaderas causas de la inundación. El proyecto de ley de resarcimiento económico para los afectados presentado por el FIT en la Legislatura ha sido bloqueado tanto por el oficialismo como por la oposición patronal.
La falta de obras hídricas y un ordenamiento urbano al servicio de la especulación inmobiliaria ha extendido la crisis de las inundaciones a toda la Provincia de Buenos Aires. En los últimos años, miles de bonaerenses han sido víctimas de las inundaciones en distintas localidades.
Todo esto contrasta con la campaña de Vidal acerca de que "llegaron las obras" y con el intento de Garro de cooptar a las asambleas de inundados que surgieron en numerosos barrios platenses en 2013.
El Partido Obrero, que ha participado desde el comienzo de todas las luchas de este movimiento, llama a organizar una gran movilización para exigir al gobierno la finalización de las obras, la publicación de todos los informes del estado actual de las mismas, la derogación del código de ordenamiento urbano a medida de los pulpos inmobiliarios, un plan de viviendas populares y la urbanización de las barriadas.

Franco Rapanelli e Iván Hirsch

Prat Gay, la pesada herencia

Prat Gay dio sus primeros pasos en la política de la mano de Cavallo, quien lo propuso para el cargo de vicepresidente del Banco Central en las vísperas de la crisis de 2001, cuando Prat Gay aún era Director del área de Estrategia de Tipos de Cambio de JP Morgan. No ocupó el cargo porque la oficina anticorrupción consideró inaceptable su designación por los evidentes intereses contrapuestos que violaban la Ley de Ética. Dio el salto a la presidencia del Banco Central en diciembre de 2002, designado por Duhalde durante su breve presidencia, cargo en el que duró hasta septiembre de 2004 durante la gestión de Nestor Kirchner. Luego integró los equipos técnicos de la Coalición Cívica ARI (CC ARI), hasta que en junio de 2009 fue candidato a diputado por Acuerdo Cívico y Social (un frente electoral formado por la UCR, CC ARI y el Partido Socialista) con el que obtuvo su banca. En 2013 integró el frente electoral UNEN (UCR, CC ARI, Libres del Sur y Proyecto Sur de Pino Solanas) como candidato a Senador, pero esta vez perdió frente a Pino Solanas en las primarias. Luego en 2015 fue designado por Mauricio Macri como ministro de Hacienda y Finanzas.
Prat Gay pasará a la historia por su famosa confesión de parte, el octeto “no sé, no sé, no sé, no sé, no sé, no sé, no sé, no sé” que nos explica sus preferencias ideológicas, pero su legado a la posteridad argentina sin duda es más duradero y metálico. Éste empieza por su rol como presidente del Banco Central donde actuó en representación de los intereses de la banca internacional encubriendo el desfalco del vaciamiento de las reservas bancarias en dólares sucedido antes de la caída de la convertibilidad. Este desfalco, le permitió a la banca internacional deshacerse de títulos públicos por un valor de casi 20 mil millones de USD y canjearlos por dólares [1]. Mario Cafiero, uno de los fundadores junto a Elisa Carrió de CC ARI (un partido cuyo principal objetivo y mecanismo de promoción ha sido el de hacer denuncias seriales altisonantes) es uno de los denunciantes de las maniobras de Prat Gay y se distanció del CC ARI cuando Carrió decidió no continuar con las denuncias a las finanzas internacionales y, por el contrario, incorporaron a Prat Gay en sus filas. Otro de los legados de Prat Gay está vinculado a la fuga de capitales. De acuerdo a una comisión del congreso, en 2001 Prat Gay fugó del país 800 mil dólares (véase la denuncia de Graciela Ocaña, también ex integrante del CC ARI), pero además, desde su función de burócrata de la banca internacional, ayudó a fugar millones de dólares a empresas y millonarios. Arbizu, ex vicepresidente del JP Morgan, denunció que Prat Gay era uno de los organizadores de la fuga. La misma se hacía vía transferencias electrónicas que no pasaban por los canales legales, denunció que manejaba cuentas en el exterior para especular en el mercado de cambios contra la moneda argentina y que era apoderado de las cuentas en guaridas fiscales de la millonaria del cemento Amalia Fortabat (un hecho documentado en los Panamá Papers). En el trágico incendio de Iron Mountain en 2014 [2], donde fallecieron 9 personas, se denunció que desaparecieron un 60% de las cajas con información del JP Morgan que contenían la información probatoria de los delitos.
Esta elemental carencia de ética en la conducta de Prat Gay que no superaría el menor escrutinio público en un país donde reinara un mínimo de justicia, en la Argentina de 2016, sin embargo, seguramente fue el atributo principal que le permitió lograr una gran sintonía con el presidente, otro evasor serial comprobado, que lo nombró en uno de los cargos más importantes de su nuevo gabinete, “el mejor equipo de los últimos 50 años”.
Por si estos antecedentes fueran poco, Prat Gay, como Ministro de Hacienda y Finanzas desde el 10 de diciembre de 2015, dejó a la posteridad de los argentinos y la humanidad un año memorable que no podremos olvidar fácilmente. Comenzó devaluando la moneda un tercio, lo que se tradujo en una pérdida para el Banco Central por 5.100 millones de dólares, que fue a parar a manos de quienes especularon en contra del peso. Esa pérdida no habría ocurrido si la devaluación hubiese ocurrido después de junio cuando vencían los contratos a futuro. Si recordamos que la especialidad del exministro en el JP Morgan eran las apuestas cambiarias, podemos especular que quizás fue él quien le recomendó al presidente prometer en campaña que no devaluaría, y que luego lo convenció (junto a otros apostadores del mejor equipo de los últimos 50 años como los dos nuevos ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne y de Finanzas, Luis Caputo), para que lo hiciera. El acuerdo con los fondos buitres, un sector repudiado incluso por el capitalismo financiero internacional, es otro de los trabajos para las finanzas internacionales que hizo Prat Gay para que Argentina “vuelva al mundo”, pero que nos costó unos 12.000 millones de dólares. También redujo o eliminó las retenciones a las exportaciones agrícolas por un monto que representa unos 4.000 millones de dólares, a lo que se suman otros 220 millones de dólares por la eliminación de las retenciones a las exportaciones mineras. La inflación acumulada en el año sumará un crecimiento superior al 40%, que implicará una caída del salario real superior al 6%. Todos los indicadores de actividad productiva, como industria, construcción y servicios, registraron importantes retrocesos en 2016.
A pesar de esto, los economistas ortodoxos señalan dos grandes éxitos de la gestión de Prat Gay: haber devaluado y contenido el valor del dólar en torno a 16 pesos, y haber moderado la inflación hacia el final del año. Sin embargo, si tenemos en cuenta que la inflación se ha moderado gracias a la fuerte contracción de la actividad económica que muestran todos los indicadores de consumo y producción, y que el dólar se contuvo gracias a una emisión de títulos del Banco Central que ofrecen rendimientos de más del 20% en dólares y que representan nuevo endeudamiento, es evidente que estos dos “supuestos” logros, son más bien una muestra de los desequilibrios macroeconómicos generados en tan poco tiempo de gestión. El mayor legado para nuestras espaldas y la de nuestros hijos que deja Prat Gay es la deuda. Si se suman las emisiones de deuda en dólares junto a las emisiones de títulos del Banco Central (Lebacs), la nueva deuda se eleva a 90 mil millones de dólares. Este monto de deuda generado en apenas un año, equivale a la deuda generada por el menemismo durante toda la convertibilidad. Es difícil saber si Prat Gay sale del gobierno por los malos resultados macro o por antipatías con otros integrantes del mejor equipo de los 50 años. La única certidumbre que tenemos, de acuerdo a los perfiles profesionales de sus sucesores, es que lo que vendrá será peor.
Los gobiernos pueden o no ser éticos al igual que las personas. Es usual que personas no éticas trabajen en gobiernos éticos, y se aprovechen de la dificultad que significa combatir la corrupción circunstancial para enriquecerse. Ese es un grave problema. Pero el mayor problema es cuando personas no éticas, como Prat Gay, actúan en gobiernos no éticos, como el de Macri, porque es entonces cuando la corrupción toma la forma institucional que permite grandes y multimillonarias transferencias de ingresos hacia los sectores favoritos del poder a costa del bienestar de las mayorías. Zaiat bautizó al mejor equipo de los 50 años como CEOcracia. A mi entender es un error, porque CEOcracia es un oximorón. No hay ninguna posibilidad de que los CEOs sean una cracia (gobierno), al menos, no de la buena. Habrá que buscar otros apelativos, el primero que se me ocurre, empieza con Clepto…

Guillermo Oglietti
CELAG

Notas:

[1] Lázaro Llorens http://proyectonacional.files.wordpress.com/2009/06/prat_gay.pdf
[2] Empresa multinacional de custodia de documentos corporativos, cuyas instalaciones no parecen muy bien custodiadas ya que han sufrido incendios en EEUU, Reino Unido, Italia, Canadá y Argentina, donde además se comprobó que el incendio fue intencional.

martes, 3 de enero de 2017

En el Ministerio de Educación continúa la lucha contra los despidos



Ayer el ministro Bullrich impidió el ingreso de personal y el secretario general de la Junta Interna fue golpeado. La asamblea votó acatar paro de ATE y llamar a concentrar esta mañana frente al Palacio Pizzurno.

En una masiva asamblea, el último viernes de 2016 los trabajadores del Ministerio de Educación de La Nación resolvieron suspender la permanencia pacífica de la sede del edificio de la Avenida Santa Fe de la Ciudad de Buenos Aires y retomar este lunes las medidas de lucha, comenzando por una asamblea del conjunto de los trabajadores para delinear los pasos a seguir.
Ayer se encontraron con las puertas cerradas y un vallado con presencia policial, que no permitió que ingresaran los trabajadores capacitadores de “Nuestra Escuela”, el programa de postítulos que capacita a 140 mil docentes en todo el país, lo que implica dejar sin esa fuente de ingresos a 2.600 capacitadores y coordinadores de esos postítulos.
Los policías que estaban ocupando el pasillo de ingreso al Ministerio, de forma intimidante, comenzaron a pegarle al secretario general de la Junta Interna de ATE, cuando pretendía ingresar al edificio.
El gobierno de Cambiemos parece dispuesto a dejar reducido el Ministerio de Educación a su mínima expresión. Comenzó el 2016 con despidos en Conectar y en diversas áreas como el programa de Orquestas Juveniles. Lo terminó con el anuncio de la caída del programa Nuestra Escuela. Sumándose a esto la no renovación al día de hoy de 400 contratos de trabajadores de la planta estable del Ministerio, ya sea contratados por planta transitoria; universidades y otras modalidades (estos últimos, contratos precarios).
Ante la gravedad de esos hechos la dirigencia de ATE Capital se vio obligada a llamar a un paro por el día de ayer y Daniel Catalano, Secretario General, se hizo presente y realizó una conferencia de prensa en la entrada de Marcelo T. de Alvear.
Desde temprano los capacitadores (también llamados tutores) y los coordinadores de esos postítulos se habían hecho presentes pero, lamentablemente, no se logró imponer la misma unidad lograda la semana pasada. La Junta Interna de ATE llamó a una asamblea al interior del edificio, mientras a los tutores no se les permitía el ingreso y permanecían cortando la calle.
En estas instancias es más que necesario reforzar la unidad, entre afiliados de ATE y de UPCN, no afiliados, entre todas y todos las trabajadoras y trabajadores del Ministerio (los estables y los “virtuales” de los postítulos).
Pero un sano instinto de la asamblea de ayer hizo que, a propuesta de una trabajadora identificada con la agrupación Marrón Clasista de ATE, se votara por unanimidad la exigencia a ATE Capital y a ATE Nacional de la realización de un plenario de delegados y activistas para debatir y votar un plan de lucha que contemple paros escalonados de toda la administración pública, hasta tanto no queden confirmadas las renovaciones de todos los contratos, la reapertura de los postítulos que el ministro Bullrich quiere cerrar vía una resolución (cuando las capacitaciones se discuten y refrendan en paritarias).
La unidad y medidas de fuerza (discutidas y votadas en asambleas, como órganos soberanos de los trabajadores, tomando el ejemplo del Conicet), acordes con el ataque que quiere llevar adelante el Gobierno en el área de Educación, es lo que va a permitir torcerle el brazo a Macri, que tiene la intención de hacer con la educación un gran campo de negocios con Microsoft, con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos y empresas internacionales.
Pero hay que ser claros: si el Gobierno de Cambiemos pudo avanzar el año pasado con 12 mil despidos en el Estado y tiene la clara intención de continuar esto, fue porque el gobierno kirchnerista dejó un tendal de contratos precarios sin estabilidad.
Sobre esta base pretende continuar con las medidas de ajuste. Pero en Educación la intención va de la mano de la subejecución de presupuesto, vaciamiento de áreas, etc. Y en todo el Estado también aplica la línea kirchnerista que no se cansó de repudiar: el PRO está otorgando a sus militantes letras altas de la administración nacional, funcionarios que hoy ganan arriba de $60 mil.
Hoy en las puertas de la cartera de Educación se espera que organizaciones sociales, políticas, gremiales, personalidades reconocidas, rodeen de solidaridad a las trabajadoras y trabajadores en el marco del paro llamado por ATE, aunque sólo de ese Ministerio.
Como se viene planteando en diversas editoriales de este diario, el gobierno es todo lo neoliberal que le permite la relación de fuerzas. Una lucha decidida, forjando la unidad y con los métodos de la clase trabajadora es lo que va a permitir hacerlo retroceder en sus políticas de ajuste y despidos.

Mirta Pacheco

Los vetos PRO ya afectaron a más de 30 recuperadas

La autogestión en la mira

El veto a la ley de expropiación del hotel Bauen es el último de una serie que el hoy presidente de la Nación Mauricio Macri viene aplicando desde su gestión al frente del gobierno de la ciudad de Buenos Aires y que ya afectó a más de 30 cooperativas creadas para impedir el vaciamiento empresarial y recuperar las fuentes laborales. En 2016, además, se sumaron vetos de los dos funcionarios del PRO con mayor responsabilidad ejecutiva: la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el actual jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, cuyas decisiones impidieron la expropiación de otras cuatro empresas recuperadas. En un contexto de fuerte destrucción de empleos y aumento del costo de vida, la administración Cambiemos también les cierra las puertas a los trabajadores que se organizan para autogestionarse y garantizar así su sustento.
Macri adquirió una triste costumbre en los últimos tiempos: vetar leyes que protegen a las empresas recuperadas en época estival. Las primeras veces fue en su rol de alcalde porteño, y la última, esta semana, como presidente. Su historia “anti-autogestión” arrancó el 23 de diciembre de 2011, cuando decidió vetar la Ley 4008, sancionada un mes antes por la Legislatura porteña con el apoyo de todos los bloques (incluido el PRO), que prorrogaba por seis años la protección a 29 empresas que habían sido recuperadas por sus empleados desde finales de los noventa. La norma original (238/99) venía de la gestión de Aníbal Ibarra y declaraba de “utilidad pública” a todas esas unidades productivas para expropiarlas con fondos de la Comuna. Además, ordenaba al Estado porteño que, para garantizar ese mandato, se presentara en todos los juicios de quiebra contra esas fábricas para evitar su cierre y el despido de sus trabajadores.
La ley había sido prorrogada en 2004 y otra vez en 2008. Al vencer el último plazo, los legisladores promovieron una nueva extensión, que fue la que Macri vetó. La respuesta del movimiento de empresas recuperadas fue volver a la carga en la Legislatura al año siguiente, pero la Ley 4452, sancionada por unanimidad el 13 de diciembre de 2012, volvió a ser vetada por Macri el 24 de enero de 2013.
Ante el destrato por parte del Ejecutivo porteño, las recuperadas buscaron cambiar de jurisdicción. Así fue como, aun con dificultades y demoras, IMPA (Industrias Metalúrgicas y Plásticas Argentina), un símbolo del movimiento a nivel nacional, obtuvo en noviembre de 2015, a través del Congreso de la Nación, la expropiación definitiva de la fábrica y la cesión en comodato para la Cooperativa 22 de Mayo, que la gestionaba desde 1998. Los trabajadores del Bauen intentaron hacer lo mismo: obtuvieron la aprobación de Diputados, pero no llegaron a conseguir el voto favorable en el Senado antes del cambio político. Luego vino la historia conocida: 12 meses más de lucha para lograr que en la última sesión de la Cámara Alta se tratara su proyecto sobre tablas y se aprobara el sueño de la expropiación. Días después, un nuevo veto con la firma de Mauricio Macri.

No está solo

La modalidad de vetar iniciativas de empresas recuperadas se extendió entre los referentes del PRO con cargos ejecutivos. El primero en hacerlo fue Rodríguez Larreta, cuyo segundo veto, fechado el 4 de febrero de 2016, fue destinado a la ley 5500/15, aprobada en diciembre del año anterior, que permitía a los trabajadores del viejo restaurante La Robla, organizados en cooperativa, quedarse con los muebles del local vaciado por la patronal. Sus fundamentos fueron la “ausencia de una audiencia pública” previa y el planteo de que no hay “utilidad pública” cuando se beneficia a un “grupo privado” de personas, lo que desconoce el rol social y cultural de las empresas recuperadas.
Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, frustró tres expropiaciones en territorio bonaerense con la misma metodología. La más recordada es de la fábrica de acoplados Petinari, recuperada como Cooperativa Acoplados del Oeste, cuya expropiación había sido votada por unanimidad tanto en la Legislatura provincial (incluido nuevamente el PRO). Poco después, vetó la expropiación de la fábrica de cierres de cremallera Depende y del hospital de Llavallol.
¿A qué se debe esta posición del macrismo? “Hay un cuestionamiento ideológico y político, pero también cierto temor a este proceso”, explica Andres Ruggeri, antropólogo y titular del Programa Facultad Abierta de la UBA, que desde 2002 investiga la situación de las recuperadas. “Piensan que los negocios son para los empresarios y, en ese marco, las empresas recuperadas son una anomalía que no tiene que existir. Cada uno tiene su papel y el de los trabajadores no es gestionar. Eso se ve también en los fallos judiciales. Mientras que antes los jueces abrían las puertas a las fábricas recuperadas, ahora las cierran en la cara del trabajador. Tiene que ver con el clima actual”, explica.
Precisamente, en el último informe de Facultad Abierta se advierte de un creciente registro de causas penales por usurpación contra los trabajadores que ocupan las plantas, incluso en funcionamiento con permisos de juzgados comerciales. Algo que, por los mecanismos vigentes a partir de la reforma de la Ley de Quiebras, no debería suceder.
Este “clima de época”, marca el mismo informe publicado a mediados de año, también se puede ver en las intervenciones judiciales que privilegian el interés de posibles inversores por encima del sostenimiento de la fuente laboral. Sólo en cuatro meses de 2016, tres cooperativas de trabajo sufrieron esa visión. En el partido de San Martín están los casos de Forja San Martín y 2 de Diciembre (antigua Coventry), cuyo inversor no apostó a la continuidad productiva. En Berazategui, el juez de la quiebra de la metalúrgica Acrow permitió un cambio de la composición societaria de la cooperativa Crometal y un comprador se quedó con el predio a cambio de una suerte de indemnización.

Es la economía

“Más allá de esta agresividad política, lo que más afecta a las recuperadas son las condiciones generales de la economía”, aclara Ruggeri. “Este es un plan económico contra el mercado interno, que apunta a bajar los salarios mediante el desempleo. Entonces, las recuperadas no tienen lugar ahí. Porque si los desocupados recuperan fábricas y empresas no sirven. Hay que anular esa vía”, explica.
Eduardo Murúa, trabajador de IMPA y referente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER), comparte el diagnóstico. “Devaluación, tarifazo y baja de consumo es un cóctel explosivo para cualquier pyme, pero repercute más en las recuperadas, donde no hay ajuste de personal y la caída va directo a los ingresos de los trabajadores. A la clase trabajadora le sacaron de su bolsillo un 30% del poder adquisitivo y a los recuperados, un 50 por ciento”, señala. Con años de experiencia en el sector, Murúa pinta el panorama y traza un camino a seguir: “Hay muchas recuperadas que no pueden pagar la luz, y ahora viene el aumento de gas. Sabemos que la continuidad del ajuste es un hecho; por eso vamos a movilizarnos el 17 de enero contra las políticas económicas del gobierno.” Ya estuvieron en el fondo del mar y saben cuál es el camino para salir a flote.

Respaldo de Tiempo Argentino

Los trabajadores de este diario publicaron una carta abierta en solidaridad con la lucha del Bauen. "El camino que marcaron alentó la existencia de Tiempo Argentino" dice el texto, que puede leerse completo en www.tiempoar.com.ar

Javier Borelli
Tiempo Argentino

Murió en Suecia el ex guerrillero Ciro Bustos

El argentino, Ciro Bustos, ex guerrillero y soldado de Che Guevara, radicado desde hace años, en la ciudad sueca de Malmö, murió este domingo 1 de enero a la edad de 84 años.
La información fue confirmada por su hija Paula. «Su muerte se produjo a raíz de una ataque cardíaco», dijo.
Ciro Bustos -cercano amigo de quien escribe estas líneas- no estaba enfermo, pero si padecía afecciones respiratorias crónicas.
Las fiestas de fin de año, celebró en familia. El domingo 1 de enero fue hallado por su hija en su vivienda sin vida, Ciro vivía solo.
El ex compañero revolucionario de Ernesto Che Guevara, escribió en el 2007 su primer y único libro: “El Che quiere verte”, posteriormente se editaron en inglés y recientemente en italiano, donde sostiene que “no hubo nadie que ejerciera una traición”, en sentido que por mucho tiempo la CIA y renegados de la revolución cubana, “mantuvieron versiones de una supuesta traición a la guerrilla de 1967 en Bolivia”.
Ciro Bustos nacido en Mendoza, en 1932, Bustos viajó a La Habana donde conoció al Che y ayudó a fundar junto al periodista Jorge Masetti el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), junto a otros compañeros se habían preparado en Salta durante 1963 y 1964 y en Bolivia en 1967.
Ciro Bustos por primera vez en 1997 -accede revelar en una amplia entrevista de mi autoría publicada en el diario boliviano Presencia, que el sueño revolucionario del Che era la Argentina.
El guerrillero de entonces conocido con el apodo de “Laureano”, “Pelao”, ” Mauricio”, “Marcelo” o “Carlos”, nombres de combate de Ciro Bustos, con su muerte hoy reasume su lugar en la historia. Queda claro que es imprescindible encarar hoy su protagonismo desde el surgimiento del Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) en la Argentina, y a partir de ello, su inquebrantable convicción personal, narrada en su libro: “El Che quiere verte”.

Apuntes biográficos

Diversos medios escritos y digitales, han recopilado su datos biográficos. depende también el ángulo y el propósito con los que se manejaron.
Ciro Roberto Bustos, fue un pintor y ex-guerrillero argentino, nacido en Mendoza el 29 de marzo de 1932. Participó en varios movimientos guerrilleros en Argentina y Bolivia durante la década de los años 60 del Siglo.

El Ejército Guerrillero del Pueblo

Estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Cuyo y en 1961 viajó a Cuba atraído por el éxito de la revolución. Allí entablaría una gran amistad con Alberto Granados, la cual le permitiría contactar por primera vez con Ernesto ‘’Che'’ Guevara , quien en 1962 planeaba establecer un foco guerrillero en Argentina para internacionalizar la revolución cubana y hacerla triunfar en su propio país de origen.
Bustos se enroló en el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), el cual se asentó en 1963 en una zona selvática de la provincia de Salta, cerca de la frontera con Bolivia, bajo las órdenes de Jorge Masetti. Recibió el encargo de establecer una red de apoyos al movimiento guerrillero en diferentes provincias de Argentina, pero las deserciones, las luchas internas y las difíciles condiciones de vida en una zona tan remota y agreste, amén de las operaciones de la Gendarmería, hicieron fracasar el proyecto revolucionario en 1964. Ciro Bustos logró evadirse de la acción policial huyendo a Uruguay y vivió en la clandestinidad, aunque sin perder el contacto con Ernesto Guevara ni con los presos del EGP, a los que prestaba ayuda.

La guerrilla de Ñancahuazú

Tras este primer fracaso, el Che Guevara formó un nuevo movimiento guerrillero que se establecería en Ñancahuazú (Bolivia) y que sería conocido como el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia (ELN) o Guerrilla de Ñancahuazú. Este grupo comenzó a operar a mediados de 1966 en una zona al sur del departamento de Santa Cruz, bajo el mando directo de Ernesto Che Guevara (a partir de noviembre de ese mismo año) y con el objetivo de desestabilizar la dictadura impuesta por el general de la Fuerza Aérea Boliviana René Barrientos tras haber derrocado al presidente electo Víctor Paz Estenssoro, mediante el golpe de estado del 4 de noviembre de 1964.
A finales de 1966 Ernesto Che Guevara reclamó nuevamente la colaboración de Ciro Bustos. En La Paz Bustos se reunió con Régis Debray, periodista y escritor francés de ideología marxista, y juntos se dirigieron a Ñancahuazú, donde de nuevo se le encomendó a Bustos la misión de establecer una red de apoyo en Argentina y contactar con personas afines a la ideología marxista para ser reclutados.
El 20 de abril de 1967, Ciro Bustos, Régis Debray y el periodista inglés George Andrew Roth, fueron detenidos por una patrulla del ejército boliviano en la ciudad de Muyupampa y sometidos a interrogatorio y torturas con la asistencia de miembros de la CIA. Posteriormente fueron juzgados y condenados a 30 años de cárcel , de los que solo cumplirían 4 hasta ser amnistiados en 1972 por el presidente militar Gral. Juan José Torres. Y salieron con destino a Chile.
En 1976 solicitó y le fue concedido asilo político en Suecia, país en el vivió desde entonces, dedicándose a la pintura.
Tradicionalmente y sobre todo desde el gobierno de Cuba y los sectores afines al Partido Comunista, se ha presentado a Ciro Bustos como un delator que facilitó de buen grado y voluntariamente toda la información necesaria sobre la localización en Bolivia de Ernesto Che Guevara al ejército boliviano y a la CIA, información que posibilitaría la operación militar de la Quebrada del Yuro en la que el Che fue apresado y asesinado. Sin embargo Ciro Bustos siempre ha defendido su inocencia y ha mantenido que ni él ni Régis Debray fueron sometidos a tortura porque no era necesario ya que cuando fueron capturados el ejército boliviano era perfecto conocedor de la existencia del grupo guerrillero ELN, de la ubicación de sus campamentos y de que al frente del mismo se hallaba el Che: «No tenía ninguna importancia lo que Debray y yo dijéramos ni en qué momento; ellos ya lo sabían».
El documental Sacrificio. ¿Quién traicionó al Che Guevara?, producido en Suecia - galardonado en eventos internacionales- en el año 2001, incide en esa misma dirección con entrevistas al general retirado boliviano Gary Prado (autor material del apresamiento del Che) y al ex-agente de la CIA Félix Rodríguez, quienes afirman que no precisaban la información que pudieran haber aportado Bustos y Debray durante su cautiverio y que tampoco necesitaron los famosos dibujos del Che, realizados por Ciro Bustos durante su interrogatorio, para confirmar que era el propio Che Guevara quien encabezaba el movimiento guerrillero de Santa Cruz.
Otras opiniones, por el contrario, dirigen su acusación contra el francés Régis Debray, de quien afirman que estaba tan aterrado durante los interrogatorios que no era necesario torturarlo para que contase todo lo que sabía . Adelaida Guevara, hija de Ernesto Che Guevara, hace recaer en el periodista francés toda la culpa sobre la captura del líder guerrillero, llegando a afirmar en 1996 queː «Todo indica que al caer preso, Debray habló más de la cuenta».

Jaime Padilla

lunes, 2 de enero de 2017

2017: Macri anuncia relanzamiento represivo



En un reportaje muy condescendiente que le realizaron los conductores matutinos de Radio Mitre, Mauricio Macri le reclamó al jefe de gobierno Rodríguez Larreta que termine con los piquetes a partir del 2017. Textualmente señaló: “confío en que Horacio (por Larreta) tendrá una propuesta distinta para el año que viene”. Y en otro tramo de la misma entrevista comentó que ya había habido una reunión entre ellos donde se acordaron medidas para terminar con los piquetes. No especificó cuáles.
El relanzamiento represivo –recordemos que Macri-Patricia Bullrich debutaron con el anuncio de un “protocolo antipiquetes” que establecía un desalojo policial a los 5 minutos de cortada una calle– viene de la mano del relanzamiento del ajuste, que el gobierno quiere llevar adelante a partir de los cambios introducidos en el gabinete. El despido de 3.000 trabajadores del Ministerio de Educación son una señal clara en esa dirección, lo mismo que el veto a la ley de expropiación del Bauen y las paritarias a la baja, anunciadas en la provincia de Buenos Aires con una absurda pauta del 18% anual.
Larreta parece haber tomado nota del reclamo. En vez de nombrar a un civil a cargo de la nueva Policía de la Ciudad, bajo la presión de los comisarios designó para ese cargo al comisario inspector José Potocar. Entre los pergaminos del nuevo jefe de la policía se encuentra haber estudiado en el FBI temas relacionados con el control de la protesta social y el narcotráfico. Como responsable en la vieja Federal de las 54 comisarías porteñas se encargó de proteger la corruptela generalizada de una institución que regentea el delito en todas sus formas más descompuestas.
La amenaza de terminar con los piquetes coexiste con el crecimiento vertiginoso de las causas sociales que empujan al pueblo a salir a la calle. Lo atestiguan el crecimiento de la pobreza, los despidos, la precarización laboral y el intento de imponer una nueva rebaja de los salarios.
Esta institución podrida, contra la que se levantaron los vecinos de Flores durante la última semana, será la encargada de establecer el ´orden´ en la Ciudad. Las consecuencias que esta decisión conlleve serán de exclusiva responsabilidad política de Macri y Larreta.

Gabriel Solano

Las insólitas disculpas de Desarrollo Social por excluir Malvinas del mapa



El Ministerio de Desarrollo Social pidió esta mañana "disculpas por el error" de haber omitido a las Islas Malvinas en un mapa con un saludo por Año Nuevo, gaffe que atribuyó al "departamento de diseño".

Esta mañana, la omisión de la cartera que conduce la ministra Carolina Stanley causó polémica en las redes sociales y el rechazo de veteranos de Malvinas.
"Nuestras disculpas por el error del departamento de diseño en el saludo de fin de año", se excusó esta mañana Desarrollo Social a través de un mensaje en Twitter.
El sábado pasado, el organismo estatal había enviado un saludo a través de esa misma red social en la que decía "que el 2017 nos encuentre unidos y en paz. Feliz año nuevo", con una imagen de la Argentina pero sin las Islas Malvinas en el Atlántico Sur.

LID

Macrismo anuncia represión: la Policía "está preparada para avanzar" contra piquetes

Así lo afirmó el vicejefe de Gobierno Diego Santilli tras el reclamo del presidente Macri. Buscan acallar las protestas contra el ajuste, que sigue su curso.

El vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, afirmó hoy que el presidente Mauricio Macri "tiene razón" al pedir al Gobierno de la Ciudad, que encabeza Horacio Rodríguez Larreta, que controle los piquetes en las calles con su propia policía.

"La Policía de la Ciudad va a estar preparada para avanzar, está preparada", aseguró por radio Mitre el vicejefe de Gobierno, al tiempo que precisó que "tenemos un equipo especial también, tenemos un montón de temas y lo vamos a hacer porque no aguantamos más como sociedad, así no salimos como sociedad".
Santilli sostuvo que "la Ciudad de Buenos Aires es el epicentro del levantamiento del reclamo per sé, la visualización del reclamo" de situaciones que muchas veces le son ajenas.
Evidentemente, para el macrismo, oponerse a los más de 200.000 despidos desde que empezó su Gobierno, o a la alta inflación que deteriora los salarios, es "el reclamo per sé".
Santilli describió que "nosotros tenemos manifestaciones de diferentes provincias y de diferentes segmentos, no sólo con lo provincial, sino de empresas. Me acuerdo de Cresta Roja que en la ciudad lo hacía y no tenemos una planta de Cresta Roja en la ciudad". Sencillamente, un argumento insólito.
El funcionario también precisó que a partir de hoy empezará a verse la "nueva policía" en la Ciudad con "26 mil efectivos, entre hombres y mujeres", con uniformes color turquesa y bordó, transferidos" de las comisarías "más la Metropolitana con todo su equipo" bajo la jefatura general de Pedro Potocar, quien -resaltó- es un hombre "con mucha capacitación que viene de la Policía Federal con muchos honores".

LID

Año nuevo, tarifazos nuevos: los aumentos que vienen

Las políticas que golpean al bolsillo de los trabajadores continuarán durante 2017. Conocé algunos de los incrementos que se vienen.

El famoso "segundo semestre" terminó sin ninguna buena noticia para los que sufren las consecuencia de una política económica de alta inflación y recesiva. Sin embargo, parece que tampoco el "tercer trimestre" de gobierno de Cambiemos anticipa nada bueno.
Importantes subas de precios están pautadas para los primeros meses del año, y son pocos los analistas que creen que la inflación de 17 % que pauta el presupuesto nacional vaya a cumplirse.
Entre los servicios públicos que van a aumentar se cuentan la luz, el gas y el agua, que durante 2017 tendrán incrementos que van desde el 22 % hasta el 89 %, a pesar de que ya aumentaron considerablemente durante 2016. Vale recordar que estos reajustes provocaron durante el año que acaba de terminar importantes protestas callejeras. El nuevo malestar que generen en un año electoral será seguramente materia de discusión durante los próximos meses.
También se esperan malas noticias en el caso del transporte. En el área metropolitana de Buenos Aires el ajuste también alcanzó en 2016 a los boletos de trenes y colectivos, que registraron incrementos promedio del 500%, a los que se agregan los incrementos en el subte, que pasó de $ 4,50 a $ 7,50 luego de haber estado frenado dos meses por un amparo presentado por el metrodelegado Claudio Dellecarbonara y el legislador del Frente de Izquierda Patricio del Corro. Para 2017 la empresa Sbase fue la primera en anticipar una mala noticia: ya anticipó que el pasaje podría llegar a $ 10. Ayer en televisión Dellecarbonara anticipó que desde su sector volverán a impugnar el nuevo aumento.
Los impuestos inmobiliarios también verán duros "sinceramientos", como le llaman en el Gobierno a estos ataques al bolsillo. En la Ciudad de Buenos Aires, el ABL se incrementará hasta 38 %, mientras que en la Provincia de Buenos Aires aumentará un promedio de 36 %, en Córdoba 30 % y en Santa Fe 30 %, por dar cuenta solamente de algunos ejemplos donde se concentra buena parte de la población del país.
Otro área sensible, por repercutir sobre el conjunto de la economía, es la de los combustibles. A pesar de ya haber sufrido importantes aumentos durante 2016, en enero las naftas volverán a aumentar un 8 %. Por su parte, en el caso del GNC lo que aumentará es el costo de la oblea habilitante, que pasará a costar $ 37, 5.
Solo con estos ejemplos, basta para dar cuenta de que el proyecto de ajuste económico y transferencia de ingresos hacia el gran capital continuará durante 2017. Desde la izquierda y el sindicalismo combativo siguen denunciando la tregua de las centrales sindicales y exigiendo un paro nacional para salir a enfrentar estas políticas.

LID

“¡Felicidades!”



Macri termina el año “en paz” gracias a los apoyos de empresarios, la CGT, Massa, el peronismo (FpV incluido), los medios y el Movimiento Evita. Un raconto y un deseo.

Si hay algo que esta noche Mauricio Macri va a hacer con una sonrisa de oreja a oreja, es brindar. Seguramente lo hará por su hija, por la prosperidad de su familia (el clan que tantas riquezas -y varias causas judiciales- le propició) y por la felicidad de toda la gente de su clase.
Pero entre copa y copa bien frappé el Presidente seguramente brindará también por la querida y nunca bien ponderada gobernabilidad. Esa que costó sostener en todo 2016 y la que costará probablemente más en 2017, pero que es tan necesaria como el pan nuestro de cada día. Esa que no se logra en soledad, sino con la ayuda de quienes, de una u otra manera, están tan interesados como él en sostener y preservar este sistema económico y este régimen político.
Fue un año intenso, con muchas idas y vueltas. Y entre los balances personales junto a Juliana Awada, los Panama Papers, el ropero lleno de dólares de Gabriela Michetti y el inoportuno triunfo de Trump, Macri seguramente se acordará esta noche de quienes colaboraron para que su Gobierno se sienta, cuanto menos, vivito y coleando.
Allí estarán, en los pensamientos presidenciales, el triunvirato de la CGT, los “opositores” Sergio Massa y Miguel Ángel Pichetto, los dirigentes del Movimiento Evita, Clarín y La Nación (aunque a veces le tiren alguna pálida), los jueces antikirchneristas y los que planchan las causas que lo involucran. Y, obviamente, sus hermanos de clase, el querido empresariado al que tanto servicio le ha prestado (y del que espera ansioso que desembolse los morlacos por el bien del país -y de él mismo-)

Tregua de tres

La unión de la CGT trajo la fuerza. La fuerza para negociar mejor con el Gobierno de Macri. En un largo año de despidos, inflación y ajuste del bolsillo obrero, la tregua de los dirigentes se fue transformando en abierta traición. La situación de la clase trabajadora cada vez peor y ellos sin siquiera llamar a un plan de lucha en serio y un paro nacional. No hubo ley antidespidos, el bono navideño fue para casi nadie y el salario, para ellos, sigue siendo ganancia. Eso sí, Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid insisten en que si la cosa sigue embromada, ellos no van a dejar a los trabajadores en banda.
Según fuentes extraoficiales, desde un celular activado en el viejo edificio de la calle Azopardo salió un mensaje con destino a Villa La Angostura: “Querido Mauricio, fue un placer compartir este primer año de diálogo permanente y bancarnos mutuamente con paciencia, muuuucha paciencia. El 2017 será otro desafío enorme. De mi parte y de los compañeros está toda la predisposición para seguir laburando juntos. Eso sí, vamos a necesitar algo más que un cambio en ganancias, eh? Ah, ya lo dije por TN, pero no está demás repetirlo, perdón por el paro del transporte. Hubo que hacerlo, viste, el temita de las bases, jeje. Pero bueno, por eso te digo, veamos qué hacemos el año que viene. Abrazo enorme, muy feliz año nuevo”.

Santos movimientos

La discusión sobre la ley de Emergencia Social dejó en evidencia la compleja situación económica en la que se encuentra una importante porción de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Pero también sirvió para que quede al desnudo la voluntad de varios dirigentes de los “movimientos sociales” de seguir los pasos de la CGT. Mucho ruido al comienzo del debate, algo de movilización en las calles y, al final, pocas nueces.
Todo resuelto con un acuerdo firmado entre los CEO de la Rosada y los referentes del Movimiento Evita y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular. Y las limosnas de Macri y su ministra Stanley bendecidas, obviamente, desde el Vaticano por Jorge Bergoglio.
Al celular de Villa La Angostura, siempre según fuentes extraoficiales, llegó otro mensaje. “Señor Macri, esperamos que pueda celebrar junto a su familia y seres más queridos este fin de año. Nosotros estamos contentos por lo conseguido. Nos costó explicar nuestras decisiones recientes, pero sabemos que si al Gobierno le va mal, puede venir algo peor. Las calles deben estar tranquilas. Hubo gente que nos acusó, pero ¿quién no quiere pasar las fiestas en paz? En definitiva solo se trató de eso. Bien valieron los 30 millones recibidos para que la gente tuviera una sidra para la Navidad y un pollo para el 31. Que Dios (y su representante en la tierra, el compañero Francisco) lo bendiga en el año que comienza”.

Corpos van, corpos vienen

El año terminó con editoriales que pueden generar dudas. Pero lo cierto es que durante 2016 Clarín, La Nación y otras empresas periodísticas le hicieron un poco más que el aguante a Macri. Mientras el diario de los Mitre azuzó al Gobierno para que estire lo más a la derecha posible la agenda política, el “gran diario argentino” buscó debajo de las baldosas cuanto chanchullo dejó el Gobierno de Cristina. Y todos se autocensuraron (hasta donde pudieron sin caer en el ridículo) los mil y un chanchullos que fue generando el nuevo gobierno. Sin dudas las “corpos” tienen mucho para agradecerle a Mauricio y compañía. Magnetto, Herrera de Noble, Escribano, Mitre y otros tantos, hoy también tendrán una dedicatoria en la Patagonia cuando el reloj dé las 0.
Las fuentes (extraoficiales, claro) informan que un mensaje de voz salió desde una oficina del bajo porteño. “Terminamos el 2016 con la satisfacción de saber que hicimos todo lo que pudimos desde nuestras páginas, para darle el primer espaldarazo que necesitaba el nuevo gobierno. Como vos, nosotros también creemos que la Argentina está amaneciendo luego de una larga noche oscura plagada de corrupción y tiranía. Como habrás visto, nosotros no nos quedamos en el molde y si es necesario damos batalla. Ojalá que el 2017 sea un año de paz y no de guerra”, se escuchó en el smartphone presidencial.

Justo, justo

El Poder Judicial no se encargó precisamente este año en ponerle palos en la rueda al Poder Ejecutivo. Por el contrario, la mancomunión pareció el signo de los tiempos. Por eso, mientras Cristina Fernández de Kirchner termina el año lanzando diatribas contra una Justicia empecinada en hacerle la vida imposible, Mauricio Macri descansa y hasta se anima a bromear diciendo que los “papeles de Panamá” son sólo unos deslices de papá. Entre Bonadios y Ercolinis la cosa al Presidente se le hizo un poquito menos cuesta arriba. Y eso, obviamente, se valora mucho.
En este caso, citan las fuentes, el mensaje llegó por chat de Face. Desde Retiro. “Qué añito eh?? Ardió Comodoro Py! Nosotros estamos agotados, merecidísimo descanso nos espera. Fijate que el año que viene se nos va a complicar el tema viste, como que ya avanzamos lo más que pudimos con un montón de causas. Tratá de ver como manejás lo de las cuentas tuyas, las de tu flia y eso”, anticipó el magistrado antes de insertar un emoticón de algarabía.

Amigo e’Tigre

Del sushi con Rogelio Frigerio a la alianza “estratégica” parlamentaria con Margarita Stolbizer, el líder del Frente Renovador tuvo un año más que movido. Tironeado por macristas y peronistas, el exjefe de Gabinete de Cristina se sintió a sus anchas, convirtiéndose en una figura a la que todos miran de cara a las elecciones de 2017.
Uno de sus fuertes, sin dudas, es la demagogia a diestra y siniestra. Mientras hablaba de la injusticia del impuesto a las ganancias aplicado al bolsillo de la clase trabajadora, preparaba proyectos para endurecer penas y leyes represivas contra ese mismo sector. Será por eso que el peronismo no massista habló mucho más de él en este año que de la propia Cristina, su jefa hasta hace poco más de un año.
“Qué decirte, querido, luego de este intenso primer año. La vida nos ha llevado por caminos diferentes. Me tocó ser oposición, pero desde nuestro bloque buscamos ser justos, porque queremos que a nuestro país le vaya bien, jaja. Como le dije a tus ministros, no hay grandes reproches que hacer en cuanto al curso de la economía y la política en general, por eso acompañamos en todas. Lo que faltó probablemente, fueron algunas leyes. No me voy a cansar de decir que es una prioridad que los delincuentes no pisen la calle nunca más (y creo que en eso vas a coincidir conmigo). Además, sabemos, es muy probable que en 2017 la república necesite una mano más firme. Abrazo fraterno y muy feliz comienzo de año”. Esta vez el teléfono fijo interrumpió la siesta en la mansión de La Angostura, dicen la fuentes.

Vienen bancando este proyecto…

El Frente para la Victoria perdió el balotaje en 2015 contra Cambiemos. Y en 2016 perdió también diputados, senadores, militantes y hasta su discurso “nac&pop” que otrora parecía innegociable. Pero lo que no perdió fueron las mañas.
Tan es así que sus máximos referentes (Máximo entre ellos) transitaron todo el año garantizando cuanta gobernabilidad le pidió el Gobierno, sin dejar de manifestar que son la verdadera oposición al proyecto ceocrático encabezado por Mauricio. Obviamente en el centro de su política estuvo defender a CFK de los embates judiciales y despegarse de José López y de las hermanas Alba e Inés.
Con 2017 en el horizonte, en el Congreso el FpV tuvo un verdadero reparto de tareas. Declamaciones y hasta votos en contra en Diputados, votos a favor y acuerdos entre bambalinas en el Senado. Una maniobra calculada para posar de opositores sin pelearse con el stablishment. Y quién mejor que el incansable Miguel Ángel Pichetto para ejemplificar el derrotero del progresismo k.
Ni del El Calafate ni del Conurbano Bonaerense. Esta vez las fuentes no pudieron establecer la procedencia del mensaje. Pero que llegó, dicen que llegó. “Cuánto trabajo en común, cuánto acuerdo logrado a pesar de las diferencias. Eso es lo que debemos celebrar en el brindis de este 31. Nosotros estamos firmemente convencidos de que más allá de las disputas siempre está el otro, siempre está la patria. Por eso, respetamos la decisión soberana del pueblo que eligió estos representantes. Nosotros no somos la oposición irresponsable que hace unos años supo dejar a la Nación sin presupuesto, por ejemplo. Ya lo dijo Miguel Ángel, ‘durante todo el año acompañamos las políticas económicas del Gobierno’. El año que viene… bueno… el año que viene no podemos asegurar que nosotros estemos unidos y organizados. Lo vamos a intentar igual eh? Pero en parte eso depende de lo que pase con la jefa. Buen año para todos y todas y a prepararse para el 2017!”.

Hablando en serio

Mientras todos estos actores políticos, corporativos y empresariales no dejaron de calcular cada paso para enriquecerse en medio de la crisis o bien sostener sus privilegios de casta y burocráticos, millones de trabajadoras y trabajadores llegan a este fin de año calculando cada centavo en el bolsillo.
La Izquierda Diario reflejó cada lucha obrera, cada conflicto por despidos o cierres de empresas, cada protesta en las calles. También se hizo eco del #NiUnaMenos y denunció a un régimen político y social que hace del machismo una norma. Y, por supuesto, desenmascaró cada mentira de los poderosos, sean políticos, empresarios, dirigentes sindicales, curas o corporaciones mediáticas.
Con el mismo compromiso, sólo atado a los intereses de la clase trabajadora, de las mujeres y de la juventud, este diario desea a todas sus lectoras y todos sus lectores un buen comienzo del 2017. Y que cuando choquen sus copas o sus vasos lo hagan apostando a un futuro de lucha, organización y nuevas conquistas para los explotados y oprimidos. ¡Salud!

Daniel Satur @saturnetroc
Juana Galarraga @Juana_Galarraga

Política Económica entre 2016 y 2017

Alfonso Prat Gay dijo en su momento, en una conferencia en EE.UU., que el “trabajo sucio” ya estaba hecho. Se refería a las iniciales medidas económicas del gobierno Macri: la devaluación, el levantamiento a las restricciones cambiarias (CEPO), la eliminación o reducción de retenciones a las exportaciones, el arreglo con los acreedores en conflicto con más deuda y el ajuste de tarifas de servicios públicos.
Cuando se despedía, no dudó en hablar de “éxito” de su gestión, pese a la recesión y la inflación, coronado con un anuncio de 90.000 millones de dólares exteriorizados por el blanqueo, que podría llegar a 120.000 millones de dólares hacia fines de marzo cuando se exterioricen los inmuebles no declarados. Hay que pensar en un 10% de la exteriorización como potencial recaudación por multas.
De su propia boca escuchamos al Ministro saliente aludir al trabajo sucio y al éxito de la gestión, toda una confesión, que explicita beneficiarios y perjudicados.
Entre los primeros los grandes productores y exportadores, la gran banca y los especuladores, entre ellos los acreedores externos y nuevos prestamistas de la Argentina, y en general el gran capital hegemónico, pese a la recesión y la inflación. Claro, en materia de precios, son los sectores más concentrados los que explican la escalada de precios. No cualquiera puede incrementar los precios, y si no, veamos cuanto les cuesta a los trabajadores ajustar sus ingresos, ni hablar de los jubilados y los perceptores de planes sociales.
Los perjudicados son la mayoría de la sociedad, la gran masa de trabajadoras y trabajadores y el grueso de los pequeños y medianos productores y empresarios, en general, todos asociados a la capacidad de compra y venta en el mercado interno. Todos los datos de la economía muestran reducción de ventas y producción, por baja de consumo y capacidad adquisitiva de la mayoría de la población.

Nuevos ministros

Nicolás Dujovne se hará cargo del Ministerio de Hacienda desde 2017. Ya anunció en conferencia de prensa sus objetivos concentrados en: a) bajar el déficit, b) aumentar el gasto en infraestructura, c) reducir impuestos, distorsivos dice, y d) comunicar buenas noticias a la sociedad.
El primer objetivo es contradictorio con el segundo, por lo que se supone el nivel de ajuste del gasto social será importante. Dice que no ajustará pero que estudiará a fondo todos los gastos, siempre para reducirlos, no para aumentarlos.
La línea del ajuste queda clara, mientras que los constructores se preparan para intervenir en las licitaciones de obra pública que estuvo frenada durante el 2016 para intentar frenar el déficit fiscal.
El esfuerzo por incrementar obra pública contrasta con la segura reducción del gasto social. Una muestra es el reciente conflicto en el Conicet o en el Ministerio de Educación.
La reforma tributaria suena a beneficios para los empleadores, una pista que surge del calificativo “distorsivo” para los tributos. Lo que se quiere con ese lenguaje es reducir el costo de contratación a los inversores, para mejorar la perspectiva de rentabilidad al capital.
Ni por asomo se piensa en reducir la alícuota del IVA, principal fuente de recaudación tributaria en la Argentina, un 8% del PBI, contra el 6% del impuesto a las ganancias, de los cuales, más del 2% recae en los pagos de la cuarta categoría que abonan unos 2 millones de trabajadoras/es.
Sobre la comunicación a la sociedad, la especulación se asocia a la trayectoria de comunicador liberal del columnista de La Nación y TN.
Convengamos que una cosa es comunicar como analista, de derecha o de izquierda, y otra muy distinta seguir explicando el ajuste y la regresiva reestructuración de la economía argentina en la gestión Macri.
Otra novedad es que el Ministerio se dividió en Hacienda y en Finanzas. En este último caso se ascendió a Luis Caputo de Secretario a Ministro. ¿El mérito? Haber tenido éxito en endeudar al país y hacerlo regresar al mercado de préstamos mundial, algo que se profundizará desde el mismo enero del 2017.
La nueva deuda estimada entre 2016 y 2017 será de 90.000 millones de dólares, una fuerte hipoteca para el conjunto de la sociedad argentina, la que se comunicará como un éxito, ya que supone que el país vuelve a ser sujeto de préstamos del sistema financiero mundial.
Para fundamentar el cambio de Ministros, Macri y sus funcionarios de la Jefatura de Gabinete apuntaron a mejorar el equipo, nunca a promover cambios en la política económica para beneficio social.
Realizado el trabajo sucio, se busca profundizar el ajuste y la regresiva reestructuración a favor de la ganancia.
Claro que para ello tienen que disciplinar al conflicto social. Para eso tienen al Ministro del Interior y al de Trabajo que “dialogan” y pactan con la burocracia política y la sindical respectivamente.
Saben de la tradición combativa del pueblo argentino y por eso se empeñan en controlar el conflicto y si pueden, contenerlo en la fragmentación que hace visible la protesta en la actualidad.

Nueva situación mundial

El marco internacional continua desfavorable para la aspiración de atraer inversores.
La situación mundial privilegia la orientación de capitales hacia los países capitalistas desarrollados, especialmente EE.UU.
Luego del 20 de enero, con Danald Trump en Washington y su política de recuperación de la economía estadounidense, lo previsible será que la potencia imperialista actúe como una aspiradora de fondos de inversión de todo el mundo.
Sin contar, claro, que el mapa de la geopolítica cambiará en nuevas disputas entre los principales países del sistema mundial. Además de EE.UU., habrá que contar a Europa, China y Rusia que no solo disputan destino de inversores, sino condiciones de beneficio de sus políticas nacionales.
El papel de Argentina es subordinado en esta ecuación global, y a no dudar, el destino seguirá profundizando la dependencia del capitalismo local en el sistema mundial.

Julio C. Gambina

Cooperativa "Por Más Tiempo": Mucho para brindar

Hace 12 meses brindábamos por la llegada de un nuevo año con la incertidumbre de los primeros síntomas de vaciamiento empresarial. No nos habían liquidado el aguinaldo y ya habían anticipado que no había plata para pagar enero. El 31 de diciembre de 2015 la asamblea de trabajadores denunciaba públicamente esta situación mediante un comunicado de su comisión interna.
Nunca más volvimos a cobrar de Balkbrug SA, la sociedad editora del viejo Tiempo Argentino. Llegaron las marchas, los cortes de calle y el festival que desbordó el parque Centenario. La permanencia en la redacción para proteger las herramientas de trabajo y las ediciones digitales. El 24 de marzo y la constitución de la cooperativa Por Más Tiempo. El primer diario autogestionado, y las ediciones agotadas. Las notas que golpearon la agenda y el desprecio de los funcionarios públicos que decían haber terminado “la guerra contra el periodismo”. Los primeros lectores que se hicieron socios del proyecto y la web.
El ataque de la patota y la recuperación de la redacción. La causa judicial en la que nos querían desalojar; la que se inició cuando nos golpearon e intentaron impedir que Tiempo siguiera en la calle; la que investiga el comportamiento de la Policía Federal aquella noche; el pedido de quiebra de Balkbrug y la denuncia penal a los responsables del desfalco del Grupo 23. El acuerdo de Tiempo con la UNESCO y el Consorcio de Periodismo Autogestivo con las universidades públicas nacionales. La edición especial de Fidel, la memorable portada de Milagro Sala y el reconocimiento profesional. La fiesta de fin de año y la mudanza.
En diciembre pasado éramos apenas periodistas que trabajaban en un medio privado. Hoy somos también contadores, administradores, publicistas, abogados, responsables de Recursos Humanos, coordinadores de suscripciones, organizadores de eventos, parrilleros y personal de seguridad, entre otras tantas funciones. Todo eso lo hemos hecho con un enorme nivel de compromiso y organización. Apostando a un proyecto tan difícil como emocionante, a una gesta en la que pocos confiaban, a un sueño que no termina de materializarse porque aún le seguimos dando forma cada día, cada hora, con cada esfuerzo cooperativo.
Contamos para todo eso con una ayuda fundamental: la de un enorme grupo de cooperativas, organizaciones sociales y políticas, medios de comunicación, compañeros de prensa, lectores y amigos. Nos prestaron su experiencia y nos mostraron el camino que habían recorrido. Nos tendieron su mano solidaria y nos dieron la fuerza para dar los primeros pasos. Son tantos que sería imposible mencionarlos a todos, pero nos enorgullecemos hoy de seguir caminando a su lado.
Empezamos con pasos pequeños, pero decididos. Sabíamos lo que queríamos hacer: un diario comercial de publicación semanal que disputara la agenda y defendiera los derechos de los sectores populares, que tuviera una versión web para enriquecer el análisis informativo el resto de la semana y que se sostuviera a través del aporte de los socios y lectores. Que fueran muchos de ellos y no un grupo pequeño de empresas o de personas los que hicieran la inversión económica. Sólo así podríamos tener la libertad necesaria para hacer el tipo de periodismo que justifica este sacrificio. Sólo así podríamos crear una comunidad dispuesta a darle una oportunidad a nuestro proyecto.
Para ello fue importante entender este proyecto como algo más que una salida coyuntural. Creímos en nuestras ideas, en nuestra capacidad de aprendizaje y de adaptación, en nuestra unidad y en nuestra forma de dirimir las discusiones. Confiamos en que podíamos llegar a esta edición, la última de 2016, a tener una sede nueva y más ideas para el segundo año autogestionado: el año que debe ser el de la consolidación.
Aprendimos cooperativismo a medida que lo ejercíamos. Nos dimos cuenta de que, como el periodismo, eso también se aprende en la práctica y en la calle. Pero a diferencia de lo que muchos tratan de inculcar sobre el oficio que elegimos, en la economía social sólo se consiguen grandes victorias si se trabaja de manera colectiva. Aprendimos entonces a volcar esa visión a nuestras notas. Aprendimos a hacer mejor periodismo. También nos equivocamos y corregimos. Pusimos aquí nuestra ilusión y avanzamos. Fijamos nuevas metas y seguimos, con la inercia de lo que está vivo y busca crecer.
El verano nos trae un nuevo desafío: llegar a la Costa. Acompañar a miles de veraneantes en su descanso y alcanzar las manos de tantos otros que nos reclaman una mayor presencia más allá del Gran Buenos Aires. Asumir un riesgo más para la cooperativa en momentos en los que nadie quiere apostar económicamente. Con la certeza también de que el papel no será el soporte que garantizará a largo plazo la perdurabilidad del emprendimiento.
Avanzar, nuevamente, sabiendo que todo forma parte de aquella estrategia inicial. Una estrategia en la que es imprescindible mantener la calidad del producto, aun en meses como los que se vienen de menor presión informativa. Hacerlo mientras terminamos de poner a punto nuestra flamante redacción, preparamos los talleres que empezaremos a dar el año próximo, cerramos acuerdos comerciales y volvemos a organizar nuestro trabajo de acuerdo a las necesidades de la empresa cooperativa.
Así enumerado parece mucho. Pero en la práctica es apenas un desafío más. Que nos ilusiona y nos vuelve a poner la mira en el futuro. Porque hacia allí va Tiempo, tratando de hacer cosas en el presente para que lo que viene sea mejor. Y creemos en que así será porque lo transcurrido nos da fuerza. Porque cada vez son más los que nos leen y los que se asocian a este proyecto confiando en que vale la pena financiar periodismo de calidad.
Son ustedes, los que leen estas líneas, los que nos llenan la copa este 31 de diciembre. Y brindaremos con muchas más certezas que hace un año. Con mucho más orgullo y felicidad. Por ustedes, y Por Más Tiempo. Gracias.

Editorial del nuevo Tiempo Argentino

Los brotes verdes fueron sólo para las agroexportadoras...

Tras un año de Mauricio Macri en el timón de la economía argentina, las grandes agroexportadoras asentadas sobre las márgenes del Paraná aparecen claramente como uno de los sectores más beneficiados, incluso en un contexto de bajos precios de los commodities y de mercados internacionales convulsionados y con tendencias de caída del comercio exterior. Una de las primeras medidas anunciadas por Macri, en diciembre del 2015, tuvo como objetivo central hacer un gesto al sector agroexportador: la baja de las retenciones a la soja (de 35% a 30%) y la eliminación de este tributo al maíz (de 20% a 0) y el trigo (de 23% a 0). Esa medida sumado a la devaluación, el otro gran reclamo del sector para "ganar competitividad" fueron el comienzo de un año de grandes ganancias para uno de los sectores mas concentrados y extranjerizados de la economía argentina. Pero esos anuncios no solo eran gestos iniciáticos, sino que dejaba claro el rumbo de una política apuntada a profundizar un modelo económico apoyado en la exportación de productos agropecuarios, (que durante el kirchnerismo y con precios y escenarios mundiales favorables fue sostén de las políticas públicas), y que en la actualidad con escenarios mundiales poco favorables, precios a la baja y atisbos de proteccionismo aparece como una exigencia por parte de las grandes jugadores multinacionales al estado para compensar costos, mejorar la rentabilidad y establecer “nuevas reglas de juego”. A fines de octubre el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, recorrieron varias terminales portuarias del cordón industrial santafesino, donde anunciaron inversiones por 32 mil millones de pesos en los próximos cuatro años. Según los anuncios en conferencia de prensa en la empresa china Cofco, asentada en Timbues, la inversión tendrá 3 patas, una privada que aportará $ 21 mil millones, una de Nación que aportará $ 10 mil millones y mil millones del gobierno santafesino. Según el ministro Dietrich, las inversiones servirán para “liberar el potencial del campo en Argentina, que genera una sucesión de valor que impactará en otros sectores” de la economía. Miguel Lifschitz explicó que el aporte de la provincia tendrá que ver con obras viales, caminos y accesos “por un total de mil millones de pesos, en el denominado peine que va desde la Ruta Nacional 11 hasta el acceso a los diferentes puertos, por los que sale el 80 % de la producción granaria del país”. Un reclamo que tanto la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) como el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y la Bolsa de Comercio de Rosario vienen realizando desde hace tiempo como condición para poder mejorar la rentabilidad y como premisa para “poder invertir en la región”. Pero estos no son los únicos beneficios que el primer año de la coalición Cambiemos en el poder le ha conllevado al complejo agroexportador asentado en la rivera del Paraná. La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), donde se agrupan las principales multinacionales del sector expresó en un comunicado los beneficios para el sector de la política portuaria que, a través del subsecretario de Puertos y Vías Navegables Jorge Metz, llevó adelante en 2016 el macrismo. “La eliminación del certificado de Transporte Argentino Protegido (TAP) lo que se tradujo en una reducción del 15% en los costos portuarios del tráfico de contenedores; la derogación de la disposición 1108 que prohibía los trasbordos de mercaderías en los puertos de Uruguay, la disminución del costo de practicaje que comenzaría a aplicarse desde abril del próximo año, la merma en el costo en dólares de los remolcadores en el peaje del Puerto de Bahía Blanca, en el estibaje, desestibaje de barcazas y en el uso de palas mecánicas en Puerto Gral. San Martín en Santa Fe”, explica la CPPC en torno a cómo mejoraron los costos del sector.

Los grandes ganadores

Esta serie de medidas tiene su reflejo en los números que deja el 2016 en el comercio exterior. Según el indicador de Intercambio Comercial Argentino publicado por el INDEC hasta el mes de noviembre las exportaciones argentinas acumularon un total de 53.132, de los cuales según informa Ciara-Cec 22.266.616.125 dólares (casi el 42%) provienen del complejo agroexportador. La cifra del acumulado de los primeros 11 meses del año presenta una leve disminución del 0,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, pero no en todos los rubros. El único gran rubro que creció fue el de Productos primarios, que tuvo un alza del 14,2% respecto a igual período del año anterior mientras que las exportaciones de Manufacturas Origen Agrario (agroindustria) cayeron 1,9%, las de Manufacturas de Origen Industrial (industria) 8,0% y las de Combustibles y energía 15,2%. De los primarios (sin elaborar y sin valor agregado como los porotos de soja, el maíz o el trigo) lo que más creció en exportación fueron los cereales con valores de 1.724 millones de dólares. La caída de la exportación de autos explica gran parte de la caída del rubro industrial, que tuvo un saldo negativo de 1.163 millones de dólares. Los números del intercambio comercial argentino son claros, en 2016 el sector primario fue el único que creció en el valor exportado y más de dos tercios se explicó por venta de granos del cual el 70% se concentra en solo dos subrubros: cereales y oleaginosas. Los cereales exportados son centralmente el maíz y el trigo cuyas exportaciones totales de este año alcanzaron los 6.444, un 36,5% por encima de 2015. Mientras que las oleagionsas (la soja) alcanzaron exportaciones de 3.762 millones de dólares, cifra que significó una caída del 19,6% con respecto al año anterior. Las exportaciones de trigo y maíz, favorecidas por la quita de retenciones, “le salvaron” el año a los agroexportadores que tuvieron un panorama sojero complicado por la caída de compras por parte de China.

Caída del intercambio y mayor déficit comercial

En medio de un mundo convulsionado y en crisis, las exportaciones a los principales socios comerciales cayeron con respecto al año anterior. Los números fueron negativos en torno a las exportaciones al NAFTA, al Mercosur, a la Unión Europea pero principalmente a China. Lo que explica una parte importante de la caída en las exportaciones de oleaginosas ya que el gigante asiático es el principal comprador. Pero no solo Argentina le vendió menos, sino que además profundizo una tendencia que el comercio exterior argentino vive desde 2008, un gigantesco déficit comercial con el país condcucido por Xi Jinping. En los primeros once meses de 2016 la Argentina registró un déficit comercial con China de 5176 millones de dólares, apenas menor a los 5536 M/u$s del 2015. Con ninguna otra nación o región la Argentina registra un desbalance tan profundo.

Los brotes verdes, son para las cerealeras

En este marco, y siendo actores privilegiados del modelo macrista, los agroexportadores se preparan para seguir ganando y anunciaron una serie de inversiones que les permitirán mejorar la rentabilidad y profundizar las ganancias. Según explica el portal especializado Punto Biz la empresa Aceitera General Deheza (AGD) avanza con su plan de inversión de alrededor de US$ 140 millones en Timbúes (en el norte de Rosario) para construir un puerto cerealero propio. Este año, en la zona también anunciaron inversiones Molinos Río de la Plata y Renova; además la brasileña Amaggi desembarcará con una planta propia. Durante este año en Santa Fe se anunciaron 643 proyectos de inversión por $26.018937.251, según calculó la Agencia Santafesina de Inversión y Comercio Exterior . La industria manufacturera concentró el 68% de los anuncios (441), mientras que Agricultura y Ganadería aportaron el 20% (133), comunicaciones, el 13% (23), autos y motos representaron el 2% (15 proyectos) y construcción, el 0.9% (6). Analizado por rama de producción surge que las aceiteras representan el 26% del monto invertido por la industria (9 proyectos por $2.595M), mientras que las automotrices representan el 17% (con un solo proyecto, el de General Motors, por $1,657M), seguido por la industria básica de hierro y acero (representa el 12.4% con $1.209 M con un solo proyecto, que es el de Gerdau), y por la industria frigorífica (10% con 19 proyectos por $1.040M).

Brotes secos para las economías regionales

Mientras la agroexportación hace gala de ganancias e inversiones, otros sectores vinculados al agro, como las economías regionales, ven pasar de lejos los brotes verdes. Según consigna el nuevo Observatorio de la Cadena Láctea Argentina , en el país quedan 460 tambos en producción, lo que implica que se perdieron el 4% los tambos este año, “cifra que más que duplica la tasa promedio de los últimos años (entre 1,5 y 2%)”. En torno a los motivos de esta debacle es interesante observar como las mismas medidas que favorecieron la agroexportación repercutieron negativamente en estos sectores. El informe explica que ademas de las lluvias en exceso el principal problema que enfrentaron los tamberos este año fue el aumento del precio de los insumos, principalmente del maiz. A partir de que se le quitaron las retenciones la puja por exportarlo elevo el precio. En los últimos meses ha mejorado la relación al costo, pero para muchos tamberos la mejora llegó tarde, después de tener que cerrar el tambo. Sumado a esto, la apertura indiscriminada de importaciones en algunos rubros terminó rematando gran cantidad de emprendimientos, principalmente los vinculados a la cría porcina. Según la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) en lo que va del año la importación de carne de cerdo aumentó más de un 100% comparado contra el año pasado, y esto contribuyó a que un 20% de los pequeños y medianos productores porcinos de Buenos Aires debieran dejar su actividad. Claramente las prioridades las pusieron los exportadores. Por ejemplo, a comienzos de año se aceleraron las ventas externas argentinas sobre Brasil, que debió importar cereal para contener la escalada de los precios internos que afecta a los productores de porcinos y de pollos, y que moderó sus exportaciones por la caída de su cosecha. Aumento el maíz internamente para que en Brasil no aumente. El precio que la producción, y al fin y al cabo la economía argentina, debe pagar para que un sector fuertemente extranjerizado gane. El precio que debemos pagar por no tener soberanía en el comercio exterior.

Germán Mangione
Brújula Comunicación