martes, 12 de diciembre de 2006

Pinochet, mucho peor que un simple dictador: el primer gobernante que puso en práctica el neoliberalismo.




Chile. El laboratorio del neoliberalismo

11-12-2006

Juan Torres López

Se suele presentar a Pinochet como un dictador más de los tantos que han sembrado de muerte y desgracias la historia latinoamericana pero no conviene equivocarse.
El militar chileno, traidor a su gobierno legítimo, sanguinario desde joven y mentiroso siempre, fue, sobre todo, el instrumento necesario para poner en marcha y experimentar el proyecto neoliberal que los grandes centros del poder económico mundial diseñaban para recobrar las posiciones que les había hecho perder la gran crisis de los años sesenta y setenta.
El agotamiento del modelo económico y la fuerza que el pleno empleo había dado a las clases trabajadoras de los países occidentales minaba las tasas de beneficio, mientras que la presencia referencial de la antigua Unión Soviética mostraba al mundo entero que, por muy imperfecta que apareciese, había una alternativa efectiva al capitalismo.
A principios de los años setenta la situación se hizo especialmente problemática y desde Estados Unidos se comenzó a urdir una estrategia que se basaría en cuatro grandes procesos: una amplísima reconversión tecnológica (que lideraron las grandes empresas multinacionales), un sustancial cambio de coordenadas en la política económica (que planificó el equipo liberal del Presidente Nixon), una auténtica catarsis social mediante la generación planificada del desempleo (cuya otra cara sería la caída brutal de los salarios) y el endeudamiento generalizado (cuya contraparte sería una altísima retribución de los capitales gracias a los tipos de interés mucho más elevados) y una ofensiva ideológica y política (la “revolución conservadora”) que abanderarían Ronald Reagan, Margaret Tatcher y el Papa Juan Pablo II.
Pero ese plan, cuyas estrategias y contenidos fueron solidificando a lo largo de la década de los setenta, era intrínsecamente conflictivo. Entre otras cosas, suponía desactivar la resistencia sindical, silenciar las reivindicaciones obreras, poner en marcha novedosas formas de regulación económica a través de las privatizaciones y de la liberalización de la industria y los servicios, obtener recursos para financiar y apoyar el gasto que iba a suponer a las empresas la reconversión tecnológica para lo que había que desmantelar el Estado y el gasto público y social, cambiar el discurso del bienestar por el del individualismo, desarticular las instituciones de diálogo y coordinación internacional...
Era, en consecuencia, un proyecto complejo y difícil, arriesgado y de casi imposible implantación simultánea en todo el planeta. Para ponerlo en marcha con éxito convenía actuar preventivamente en tres frentes fundamentales.
En primer lugar, bloqueando o incluso eliminando el papel referencial de la Unión Soviética, lo que llevó a diseñar planes de desestabilización en los países socialistas más sensibles a la atracción occidental, como Polonia y, al mismo tiempo, a dar un acelerón en la carrera armamentista que liquidara las posibilidades de desarrollo de la ya por sí enferma economía soviética.
En segundo lugar, abortando cualquier otro experimento de cambio social, por muy tímido o reformista que fuese, como el que se estaba llevando a cabo en Chile bajo el mandato del Presidente Salvador Allende.
Finalmente, se hacía necesario experimentar, en la medida de lo posible, las medidas más radicales de la estrategia liberalizadora. Unas medidas que en aquel tiempo sólo sostenía una minoría exigua de los economistas teóricos y prácticos más renombrados y sobre cuyos resultados sociales y económicos cabían todavía muchas dudas. Ese era el caso, por ejemplo, de la privatización de los sistemas de pensiones públicas o de la reducción radical del gasto público, pasos imprescindibles para que el capital privado pasara a disponer de fondos y rentabilidad suficientes en la coyuntura que se avecinaba.
A lo largo de la década de los setenta se fueron urdiendo todos esos procesos que culminarían con la llegada de Tatcher y Reagan al poder y con la elección del cardenal polaco Karol Woijtyla como máximo dirigente de la Iglesia católica.
La coordinación entre ellos, las reuniones mantenidas en instituciones y foros diversos, la similitud de los discursos que se fueron fraguando gracias a sus intervenciones públicas y la coincidencia de las orientaciones estratégicas que proyectaban esos tres dirigentes mundiales son bien conocidas y han sido amplísimamente documentadas.
Pero como acabo de señalar, el éxito final de ese proceso no hubiese sido posible sin las experiencias previas, sin los ensayos y sin el ejercicio de desmovilización que se llevó a cabo, principalmente, en el Chile fascista de Pinochet.
Es precisamente por eso que el auténtico papel histórico de Pinochet no puede ser entendido solo en su lectura nacional o como mera expresión del militarismo cesarista que inspiró tantas dictaduras latinoamericanas, e incluso ni siquiera sólo en términos de representar, como en tantas otras, a los sectores más privilegiados y reaccionarios de su país frente a la experiencia progresista de la Unidad Popular.
El dictador chileno mostró bien pronto que no actuaba solamente como el típico matón cuartelero sino que su régimen respondía, sobre todo, a una doctrina y a un proyecto económicos novedosos.
Así, Pinochet fue el primer gobernante en poner en marcha procesos de liberalización y privatización y no es casualidad que contara desde el principio con la simpatía y el apoyo de los liberales más preclaros de su tiempo, como Hayeck o el recientemente fallecido Milton Friedman.
Hayeck fue entrevistado en 1981 por el diario chileno El Mercurio y sus declaraciones dejaban ver claramente la naturaleza experimental de la dictadura chilena y el beneplácito que le daban los intelectuales que estaban dando apoyo ideológico al proyecto de implantación del neoliberalismo: "Mi preferencia personal –dijo el Premio Nobel- se inclina a una dictadura liberal y no a un Gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente".
Por su parte, Milton Friedman había visitado mucho antes Chile donde fue recibido con “cálida hospitalidad” según sus palabras. El propio Pinochet le pidió consejo y Friedman le envió una larga y cariñosa carta de apoyo en la que, además de darle recomendaciones, le reconocía su papel de adalid del neoliberalismo: “Estoy conciente de que su gobierno ya ha dado pasos importantes y planea otros futuros en orden a reducir las barreras al comercio internacional y a liberalizarlo, y que, como resultado de ello, la ventaja competitiva real de Chile se refleja mejor en éste hoy que en las décadas pasadas (…)”. En otro momento, Friedman calificó el golpe de Estado como “no más que un bache en la ruta”, “un período de transición” para lograr un crecimiento económico sostenido.
La pretensión neoliberal de la dictadura ha sido reconocida ampliamente. Así lo hace, por ejemplo, Jesús Piñera, que fue primero Ministro de Minería (devolviendo a la propiedad privada este sector estratégico) y luego ministro del Trabajo y Previsión Social y como tal artífice de la privatización del sistema chileno de pensiones, una privatización ejemplar para los liberales y desastrosa para los trabajadores, algo hasta tal punto sabido que el propio Pinochet no la aplicó a los militares y policías. En su artículo Milton Friedman y sus recomendaciones a Chile lo dice claramente: “Las ideas de Milton Friedman fueron claves en la Refundación de Chile”.
Otro economista liberal de Chicago y una de las personalidades económicas más importantes de la administración norteamericana en los últimos decenios, George Shultz (al que significativamente se le ha llamado “el hombre del modelo chileno de fascismo”), también reconoció que detrás del golpe de Pinochet había todo una primicia del experimento neoliberal. En una entrevista con la televisión PBS el 2 de octubre del 2000, habló de la situación de Chile: “Las Fuerzas Armadas tomaron el poder, y no cabe duda que hicieron cosas innecesariamente brutales en el proceso; pero, no obstante, lo tomaron. . . Hubo una gente en Chile que vino a conocerse como los ‘Chicago Boys’; estudiaron economía en la Universidad de Chicago. . . Así, de forma gradual evolucionó en Chile una economía al estilo de la Escuela de Chicago. Y funcionó”.
El carácter precursor de lo que hizo Pinochet en Chile, no limitándose a establecer una dictadura al viejo uso en un país de la periferia sino experimentando el modo de civilización que se quería imponer más tarde a todo el mundo, fue lo que hizo que, a pesar de tener sus manos ensangrentadas y de ser un ladrón y un vil asesino, gozara del apoyo y la amistad de los principales gobernantes de su época, de Tatcher, de Reagan y, por supuesto, de la jerarquía católica que, con honrosas excepciones como las del cardenal Silva Henríquez, bendijo una y mil veces a la dictadura chilena.
El apoyo de Juan Pablo II y el Vaticano a Pinochet bien fue evidente. Durante la visita del Papa a Chile (y a diferencia de lo que el polaco solía hacer cuando se enfrentaba a teólogos de la liberación, dirigentes de la izquierda y políticos progresistas en general cuyas manos, sin embargo, nunca estuvieron llenas de la sangre que corría por las de Pinochet) no salió de su boca ni una sola palabra de condena de la dictadura ni de los continuos atentados contra los derechos humanos que de modo bien evidente se cometían en Chile. Siendo los crímenes de la dictadura harto evidentes, no cabe sino pensar que, con su silencio, Juan Pablo II los justificaba o legitimaba.
El teólogo católico Juan José Tamayo dice en su artículo Los hombres de Pinochet en el Vaticano que "la estrategia seguida por el Vaticano en el caso de Pinochet me parece ética y evangélicamente injustificable", y muy expresivamente expresa lo que entonces ocurría: "una dictadura apoya y legitima otra dictadura".
No se trata de hacer juicios de intenciones, ni tan siquiera es necesario interpretar la naturaleza del silencio papal ante los crímenes de la dictadura chilena pero sí hay que afirmar con toda rotundidad que Juan Pablo II fue cómplice de Pinochet en la misma medida en que ambos estaban comprometidos con un proyecto político evidente y en que ambos fueron operadores singulares de la puesta en marcha del neoliberalismo, uno como avanzadilla en Chile y otro en todo el mundo.
En definitiva, la historia política de Augusto Pinochet no es la de un dictador más de la periferia, sino la de un precursor del neoliberalismo. Y, por esa condición, legitimado, aplaudido y protegido por los mismos que más tarde lo pusieron en marcha en otros lugares.
Conviene saberlo y subrayarlo porque es imprescindible saber que el origen del neoliberalismo está lleno de sangre inocente, que es intrínsecamente contrario a la libertad y a la dignidad humanas, y que es desastroso en sus resultados económicos y sociales, como lo fue en Chile, en donde la economía y los beneficios crecieron pero con la mayor desigualdad de su historia, con la pobreza más elevada y con tremenda frustración social y personal.
No es casualidad, precisamente por eso, que la historia personal del propio dictador sea como la del neoliberalismo: mentirosa y corrupta. No es casualidad que el primer gobernante neoliberal fuese un dictador, un traidor a su patria y un ladrón de bienes públicos. Como no es casualidad que quienes tanto hablan de derechos humanos lo aplaudieran y protegieran, mostrando de esa forma la cínica forma de entender la justicia y el derecho del neoliberalismo.
Es una desgracia decirlo pero es algo que no podemos olvidar: desaparece Pinochet pero queda gran parte de su obra. Por eso lo respetan tanto y por eso lo protegieron en vida.
Pero sea como sea, al final de su vida quedó ya todo evidente. Supimos desde el principio que fue un traidor y un asesino; más tarde se descubrió que, además, fue un ladrón. Ahora van a saber quién fue hasta los mismísimos demonios. Nunca mejor dicho, porque será al infierno donde acuda si es que de verdad hay justicia eterna.
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga (España) y colaborador habitual de Rebelión. Su página web es http://www.juantorreslopez.com/

viernes, 8 de diciembre de 2006

PATRIOTAS PARAGUAYOS PRESOS EN ARGENTINA.

A continuación reproducimos el dossier elaborado por el equipo de solidaridad de Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA), organismo de DDHH que lleva adelante la defensa de los seis presos paraguayos.

Reseña de lo ocurrido en Argentina
I.- Arístides Luciano Vera Silguero, Roque Rodriguez Torales, Simeón Bordón Salinas, Basiliano Cardozo Giménez, Agustín Acosta González y Gustavo Lescano Espínola, hoy presos en el penal de Marcos Paz, son hermanos paraguayos que participan junto a su pueblo de la legítima lucha cotidiana por una sociedad más justa.
Su peregrinar había comenzado en la Embajada Argentina en Paraguay, para luego ingresar a nuestro país, acompañados por su abogada, Dra. Talavera, con el fin de solicitar refugio político a causa de la persecución y represión indiscriminadas y arbitrarias sufridas por la organización que integran.
Se dirigieron primero al Ministerio de Relaciones Exteriores y luego al Cepare (Comité de Elegibilidad para Refugiados) para solicitar formalmente la protección referida.
Con el fin de fundamentar su pedido narraron la persecución violenta y arbitraria que, desde hace años, sufren ellos y todos los militantes del partido político paraguayo Patria Libre y los integrantes de distintas organizaciones campesinas.
El organismo argentino les expidió un certificado provisorio de reclamantes de refugio.
Cuando el gobierno paraguayo se anoticia de este pedido se apresura y, a través de un tribunal incompetente, en franca violación a garantías constitucionales esenciales, dicta la prisión preventiva de todos ellos, en el marco de una causa judicial absolutamente irregular (que comentaremos en el siguiente título), presionando inmediatamente al gobierno argentino para que sean expulsados.
El Cepare cita para el día 2 de mayo a dos solicitantes de asilo, que fueron acompañados por un tercer compañero. Allí ingresa la policía con la orden de INTERPOL y arrestan a los 3 dentro del Cepare. A otros dos los detienen en una modesta casa de Florencio Varela, teniéndolos más de dos horas en el piso sometidos a insultos, golpes y patadas. Y al último, cerca de su lugar de trabajo, a cientos de kilómetros, con helicópteros y sobreactuación en la detención, con Crónica T.V. incluida.
Ya detenidos en el penal de "Devoto", les notifican que el 2 de mayo el Cepare (en tiempo récord) había resuelto denegar la solicitud de refugio político para todos ellos.
El argumento principal utilizado es que Paraguay es un país democrático, donde rige el Estado de derecho, lo que permite pensar en la legitimidad de los actos de Gobierno, incluido el Poder Judicial.
A esta altura vale mencionar, a modo de anticipo, que aún con la sintética información que se esgrime en el presente informe, quedará a todas luces probada la falsedad y perversión de la fundamentación usada por el organismo argentino, emergiendo indubitablemente la arbitrariedad de la decisión tomada.
Oportunamente fue apelado el acto administrativo que denegó el refugio, no existiendo a la fecha resolución del órgano superior.
II.- Por otro lado, se tramita el Juicio de Extradición ante el Juzgado Nacional en lo Correccional y Criminal Federal Nº 4, a cargo del Juez Ariel Lijo.
Este procedimiento debería tener como criterio esencial otorgarle a los requeridos la más amplia posibilidad de demostrar la situación que los obligó a huir de su país de origen, respetando así la letra y el espíritu de las garantías plasmadas en el ordenamiento jurídico nacional e internacional.
Sin embargo, arbitrariamente ha sido rechazada la parte más importante de la prueba que la defensa ofreció con el fin de demostrar que, si se concreta la extradición solicitada por el gobierno paraguayo, los hombres que vinieron a nuestro país solicitando refugio quedarán expuestos a condenas arbitrarias, torturas y muerte, a manos de los verdaderos delincuentes que impunemente cometen terrorismo desde el poder. (Más adelante se desarrollarán los fundamentos de esta última afirmación).
Lamentablemente para los compañeros paraguayos y para todos los habitantes de nuestra Patria, las resoluciones emitidas por el juez Lijo muestran, una vez más, que en el Poder Judicial abundan los que ejercen la judicatura como una banca política más, importándole muy poco las normas, los hechos y las pruebas que los verifiquen y, menos aún, el destino de los hombres sometidos a juicio.
III.- Mientras todo esto sucede, Arístides Luciano Vera Silguero, Roque Rodriguez Torales, Simeón Bordón Salinas, Basiliano Cardozo Giménez, Agustín Acosta González y Gustavo Lescano Espínola siguen padeciendo, en la cárcel de Marcos Paz, el tormento de una prisión injusta y sin fundamento.
Es más, es dable mencionar que a pesar de estar detenidos sólo a los efectos del trámite de extradición y habiendo estado siempre a derecho, aún más, habiéndose presentado voluntariamente ante el gobierno argentino; les ha sido negada no sólo la posibilidad de la excarcelación, sino también, el alojamiento en alguna dependencia de la policía federal o gendarmería nacional, que suelen ser más adecuadas para estos casos.
Por tanto, a todo lo descrito anteriormente, se suma esta medida del Estado argentino que agrava la situación personal de los requeridos, provocando otro daño irreparable e injustificado.
Más aún, teniendo presente que los mencionados debieron pasar, antes de ser trasladados al Complejo de Marcos Paz a donde hoy se encuentran, largos meses de detención alojados en el Penal de Villa Devoto, donde las condiciones en las que estaban escapaban a los más elementales derechos civiles y humanos.
La causa judicial tramitada en Paraguay
I.- La causa original se inició cuando, en septiembre de 2004, es secuestrada, presuntamente por grupos cercanos al gobierno, la hija del ex presidente Cubas (asilado un tiempo en Brasil por estar imputado en el asesinato del vicepresidente Argañaz).
Luego, con el devenir político, "inventan" a un testigo bien pagado que "era" miembro de esa agrupación, para que diga que había dos PPL: uno legal y otro colateral, que era el que tenía relaciones con las FARC y en sus manos el secuestro de Cecilia Cubas.
Asimismo, declaró que los que participaron en una reunión supuesta donde se hablaba en términos elípticos, dieron el punto final para el secuestro (luego del cobro de una parte del rescate solicitado) y la sentencia de muerte para la víctima. También declaró que él no estuvo de acuerdo con esa decisión, junto con otros entre los que se encontrarían los hoy requeridos por el Paraguay.
Luego se desdijo e incriminó a varios más, mientras sus comodidades materiales aumentaban en la medida de sus declaraciones.
Este es el único fundamento invocado en la causa para la acusación y encarcelamiento de los compañeros.
II.- Más allá de lo reseñado tan sucintamente, sólo será necesario mencionar algunos hechos que emergen de la causa original, que serán suficientes para dar una idea de la burda manipulación que vició la misma desde su inicio:
Los compañeros se presentaron voluntariamente y no fueron considerados con responsabilidad alguna por parte del Juez de Garantías. En su momento prestaron declaración y fueron puestos en libertad, ya que aún la acusación realizada por la fiscalía paraguaya, lejos de lo que luego se inventa, se tipifica como "omisión de aviso de un hecho punible".
El juez de instrucción de la Nación Paraguaya, Doctor Pedro Mayor Mercado, en ejercicio de sus funciones, ante la evidencia absoluta de que los compañeros detenidos en Argentina no son autores del delito que hoy se les imputa rechazó, una y otra vez, tanto los pedidos de procesamiento como la posibilidad de encarcelarlos preventivamente.
En un exceso de sus atribuciones, sin explicación alguna, mediando el pedido de refugio realizado ante la embajada argentina primero y con posteridad directamente en nuestro país, la Cámara de Apelaciones pasa por arriba del tribunal legitimado procesalmente para tal resolución y dicta la prisión preventiva de los requeridos. Claramente surge de las constancias de la causa judicial, que el señor Juez de Instrucción, a cargo de la investigación, estaba entendiendo en la producción de una prueba justamente favorable a nuestros asistidos en el marco de una resolución de la Alzada donde se había dispuesto la suspensión de todo tipo de medidas contra los aquí requeridos hasta la sustanciación de dicha prueba.-
En esas circunstancias, y aportando una limitada y acotada documentación, el Estado requirente pretende la extradición de éstos hombres de bien.
Situación política y judicial en Paraguay
I.- Situación general
"(En la República del)... Paraguay se produce un conflicto político, social y económico a partir de la tremenda situación de injusticia social, de miseria, hambre, analfabetismo y sobre todo de dependencia a los dictados de los Estados Unidos.- Este conflicto, como todos los de su tipo genera, obviamente, enfrentamientos, represión, torturas y muerte de los más desposeídos y de los que luchan para hacer de ese país un estado con igualdad y equidad.- Si la estructura estatal está al servicio de los poderosos, es más que evidente que también lo está la Justicia, la policía y los poderes públicos en general.-" (Párrafos transcriptos de la presentación realizada por el equipo de abogados de F.I.D.E.L.A. en la causa judicial por extradición).
Un análisis y desarrollo profundos de la situación que padece el pueblo hermano excede el alcance de este informe; no obstante, con el fin de ejemplificar la situación que se vive actualmente, vale mencionar un hecho ocurrido el 19 de julio próximo pasado, en el distrito de Ñumi, Departamento de Caazapa:
Más de mil campesinos y campesinas de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) cerraron la ruta para exigir al gobierno el cumplimiento de las demandas.
La respuesta fue una violenta represión.
Hubo 51 detenidos en la Jefatura policial de Villarrica, entre ellos varios niños y una embarazada, ocho heridos de gravedad fueron trasladados al hospital de Villarrica Departamento de Guairá, desaparecieron 2 niños durante la represión y más de 200 campesinos fueron salvajemente torturados por más de 2 horas, desnudos, boca abajo, demostrando un verdadero ensañamiento contra los humildes labriegos.
Esta violencia sufren hoy, cotidianamente, los sectores populares de la sociedad paraguaya.
II.- Persecución, tratos crueles y torturas sufridos por los militantes del Partido Patria Libre.
Para desarrollar este punto, siguiendo el criterio usado en el título precedente, consideramos oportuno transcribir algunos párrafos de la presentación realizada por el equipo de abogados de F.I.D.E.L.A. en el expediente judicial sobre la extradición:
"Los abundantes testimonios de expertos y miembros de organismos de Derechos Humanos tanto paraguayos como argentinos y europeos, así como la documental acompañada al efecto, no dejarán dudas acerca de que en el Paraguay se tortura.-
Se tortura y se mata impunemente desde los propios organismos de poder, desde las instituciones policiales y militares, y que la justicia paraguaya en su gran mayoría, acepta y convalida tales procedimientos.-
Se verificará todo ello en casos como los de Arrom y Martí, hombres de la dirección del Partido Patria Libre, organización a la que pertenecen la mayoría de los requeridos y que fuera sindicada como autora del delito que origina la extradición.
Partamos de la base de la existencia de una abierta persecución a un partido de la izquierda paraguaya con raigambre social y con reconocimiento legal de su personería.-
Sin embargo la legalidad de dicho partido no ha sido obstáculo para su persecución:
Ya en 2002 se profundiza la represión y persecución a la izquierda en general y al PPL en particular.-
En enero de ese año fueron secuestrados y torturados varios integrantes del PPL por parte de organismos de seguridad del Estado -policía, inteligencia militar, Ministerio Público, Gobierno nacional- con la participación y dirección directa del ex fiscal general del Estado Oscar Latorre, de dos ex ministros (destituidos luego ante la evidencia del escándalo) de Justicia y Trabajo y del Interior -Julio Fanego- amén del conocimiento cierto que tenía el Presidente de la República de ese operativo que intentó aniquilar la organización.-
El líder histórico del PPL, Juan Francisco Arrom, junto a Anuncio Martí, fueron rescatados por sus propios familiares -quienes a partir de recibir denuncias de vecinos- de una prisión clandestina (lo que para nuestros represores de la dictadura argentina sería un "chupadero").-
Una movilización de familiares, compañeros de los prisioneros clandestinos, amigos y dos medios de prensa, el Canal de TV Nacional Telefuturo y la Radio Nacional Ñandutí AM rodearon la casa-prisión clandestina donde tenían secuestrados y torturados (y desaparecidos) por 14 días a ambos militantes.-
Los secuestradores huyeron del lugar ante la convergencia de cientos de pobladores, todo ello trasmitido en directo por los medios periodísticos mencionados.-
En medio de semejante situación la aparición de la policía al lugar fue para intentar la re-captura de los dirigentes bajo la acusación de "rebelión armada y secuestros en alianza con las FARC Colombianas".-
Durante el salvaje flagelo a los dos líderes de Patria Libre, el gobierno intentó forzarlos a que suscriban documentación ante el Ministerio Público declarándose culpables de rebelión armara y de secuestro junto a las FARC y al general Lino Oviedo.-
Solo la resistencia de los militantes durante esos 14 días junto a la colaboración de los vecinos que advirtieron la existencia de la cárcel clandestina, y, por supuesto, la movilización de la gente impidió que se concretara una maniobra que bien puede constituir un guión para una novela de García Márquez.-
Hoy en día Juan Francisco Arrom sufre aún las secuelas de torturas que lo dejaron al borde de la parálisis.-
Pregúntese V.S. qué ocurrió con los responsables políticos de semejante bestialidad.-
Tanto el fiscal de Estado Oscar Latorre Cañete y el propio Presidente de la República fueron llevados a juicio político por graves cargos como violaciones a los Derechos Humanos, a las libertades de Organización y de Expresión políticas e ideológicas, Abuso de Poder en ejercicio de la función pública, prácticas de secuestro y tortura con fines políticos y Terrorismo de Estado.-
Ninguno de los dos pudo ser destituido a pesar del esfuerzo de los sectores democráticos paraguayos.- Para la destitución del Fiscal se lograron 31 votos en el parlamento contra 41 a favor.- En el caso del Presidente (quien fuera elegido "democráticamente" en su oportunidad) hubo dictamen en su contra en Diputados pero no en Senadores.-
El caso motivó la intervención de la CIDH-OEA que solicitó medidas cautelares a favor de los integrantes de Patria Libre y el juzgamiento por Terrorismo de Estado en el Parlamento Nacional del fiscal General del Estado y del señor Presidente de la Nación.-
El Estado paraguayo está siendo procesado en la CIDH-OEA por el caso de secuestro y tortura de los dirigentes de Patria Libre actualmente refugiados en Brasil.-
Sin embargo, en el ámbito judicial el caso marchó hacia la más absoluta impunidad.-
Esa es la actual administración de Justicia paraguaya.-
Así las gastan sus funcionarios y gobernantes y así los jueces que avalan esos procedimientos.-
Esta Defensa técnica, coherente con los principios de solidaridad con quienes luchan contra las injusticias, por la soberanía y por una patria sin exclusiones, pedirá en su momento en la instancia judicial correspondiente que no se entregue a éstos luchadores políticos y sociales a manos se semejantes gobernantes y de una administración de justicia que de ninguna manera garantiza que se evite los tratamientos a que hace referencia el art. 8 inc. e) de la Ley 24.767.-
Las pruebas que presentamos avalarán con exceso lo que aquí expresamos y servirán de elementos de convicción a V.S a fin de que, al momento de dictarse la resolución definitiva, pueda considerar que enviar a éstos hombres al Paraguay será someterlos a tratos degradantes y torturas físicas".-
Por último, para cerrar este decálogo de terror, recordaremos que, con el pretexto de buscar a los responsables del asesinato del suboficial Oscar Antonio Noceda, sucedido el 7 de febrero de este año, en el departamento de Concepción, que se sospecha, trabajaba con narcotraficantes, el Presidente Duarte Frutos dijo que no parará hasta aniquilar los últimos residuos del Partido Patria Libre en Paraguay.
Conclusión
Del conocimiento sobre la realidad de los hechos surge que, por perversas razones políticas, estos compañeros sufren una doble injusticia: por un lado, son acusados de un terrible delito que no cometieron; por el otro, el gobierno argentino, a diferencia de sus pares de Bolivia y Brasil, elude su responsabilidad con los hombres injustamente perseguidos y se transforma en cómplice del poder que, a través del terror de estado, persigue, tortura y mata.-
Reflexionando sobre todo lo sucedido podemos inferir que no sólo está en juego la libertad, integridad y la vida de seis compañeros, que ya sería razón suficiente para luchar, sino que además en su destino se juega el de los pueblos argentino y paraguayo; porque ya hemos sufrido la crueldad de regímenes que comenzaron actuando en hechos aislados, disfrazados de "institucionalidad", para terminar sometiendo a todo el pueblo.
Por ello, no podemos ser indiferentes a esta realidad, debemos comprometernos para luchar con todos los medios posibles en contra de tanta injusticia e impunidad.-
Por otra parte, ayer se realizó una manifestación a los Tribunales de Comodoro Py para exigir una audiencia con el juez que entiende en la causa. Reproducimos el siguiente comunicado de prensa:
COMUNICADO DE PRENSA
FUIMOS A COMODORO PY A MANIFESTAR SOLIDARIDAD CON PRESOS POLÍTICOS PARAGUAYOS
En el día de la fecha, 06 de diciembre de 2006, una comisión de diversos organismos de derechos humanos y organizaciones sociales y políticas nos hicimos presentes en Comodoro Py para solicitarle una audiencia al Juez Lijo, quien entiende en la causa de extradición de los 6 compañeros paraguayos Arístides Vera, Roque Rodríguez, Simeón Bordón, Basiliano Cardozo, Agustín Acosta y Gustavo Lescano, detenidos en nuestro país.
Cerca de las 11hs fuimos concentrándonos en las puertas de los Tribunales de Retiro, donde ofrecimos una rueda de prensa en la que diversas personalidades. Entre ellas, Martín Almada (miembro de la Asociación Americana de Juristas y Premio Nobel de la Paz Alternativo de Paraguay y hoy consagrado ciudadano ilustre en la ciudad de Bs As por su trayectoria en la lucha por los derechos humanos) pudo referirse a la cruenta represión que se sufre en el país hermano, la sistemática criminalización de pobres y luchadores, las atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad y por las tropas norteamericanas, así como recordó las arbitrariedades que imperan en la causa judicial paraguaya por la cual son requeridos en extradición estos 6 compañeros.
También los presentes mencionaron cómo claramente la justicia paraguaya está viciada de corrupción e impunidad.
Posteriormente, la comitiva se dirigió al tercer piso de tribunales, donde se exigió una audiencia con el Juez de la causa, quien se rehusó a atender a toda la delegación, de modo tal que accedimos a que se entrevistara con los compañeros procedentes del Paraguay, habida cuenta que sería la única oportunidad de que supiera lo que en aquel país ocurre, dado que el Juez Lijo rechazó en su momento toda la prueba proveniente de aquel país que pudiera demostrar el estado persecutorio contra los referentes populares.
Así mismo, se entregó al juzgado una nota de preocupación firmada por una extensa lista de organismos y personalidades de nuestro país.
En el marco de la entrevista con el juez Lijo, tanto los compañeros miembros de la Comisión de Derechos Humanos paraguayos residentes en Argentina, así como el mencionado Almada, y el compañero Alberto Kudric, miembro de FIDELA y asistente al juicio que se desarrolló en Paraguay por la causa Cecilia Cubas que arrojara terribles condenas a militantes campesinos acusados por un testigo pago, hicieron saber al juez acerca de la preocupación porque no parece notarse en el expediente de extradición, preocupación alguna por los horrendos crímenes que se cometen en el país hermano, por los graves hechos de persecución, asesinatos y torturas registrados, por el miedo reinante en el seno de la población, y particularmente por la evidencia de la aplicación del Plan Colombia, de los Escuadrones de la Muerte y de la Comisión Garrote.
Teresita Silverira, sin ir más lejos, le recordó al juez que el pasado 1 de julio, un compañero de los 6 detenidos en Argentina fue asesinado de 50 balazos cuando se aprestaba a viajar a ver a los detenidos.
Mientras que Almada pudo explayarse ampliamente informando acerca de la real situación que se vive en Paraguay, demostrando así la ausencia de justicia en ese país para los ciudadanos pobres, y como a todo aquel que pueda ser visto como opositor se le acusa de terrorista al tiempo que en el marco de la extensión del Plan Colombia, los opositores son ligados a las FARC para justificar su estigmatización y persecución. Al respecto, brindó ejemplos de algunos de los casos de persecución seguida de muerte poniendo en claro la falta de estado de derecho en el hermano país. En este sentido, le manifestó al Juez su preocupación por la recepción por parte del magistrado del Sr. Blumberg acompañado por la madre de Cecilia Cubas y por el entonces embajador de la Rca. Del Paraguay en la Argentina, un represor en tiempos del dictador Stroessner.
Finalmente, y antes de retirarse, los compañeros le recordaron al Juez Lijo, que tuviera presente que la firma de la sentencia en el juicio de extradición que se llevará a cabo el lunes próximo en nuestro país, bien puede ser un gesto de justicia, permitiendo que los compañeros esperen en libertad la resolución por el pedido de refugio; o bien puede constituirse en la sentencia de muerte de 6 compañeros arrojados a la impune y corrupta justicia paraguaya.
Una vez concluida la audiencia, los compañeros informaron al resto de los asistentes que aguardaban ansiosos en el Hall de tribunales, y se desconcentraron acordando previamente la convocatoria conjunta para el próximo lunes que será la audiencia de juicio.
Estuvieron presentes, entre otras, las siguientes organizaciones: FIDELA - LADH - CORREPI - Asociación Ex Detenidos Desaparecidos - Coordinadora por la libertad de los presos políticos - Comisión de DDHH paraguayos en Argentina - Pañuelos en rebeldía - Movimiento víctimas de la dictadura de Stroessner - CTD Aníbal Verón - CUBa MTR - M29- OLP - MTL - Quebracho - PRML - Fogoneros - Movimiento Estudiantil Liberación...
El lunes 11 de diciembre: juicio oral a los compañeros. TODOS A COMODORO PY A EXIGIR: SÍ AL REFUGIO, NO A LA EXTRADICIÓN
FIDELA - Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina

MILTON FRIEDMAN.

Hechicero económico del capitalismo.

Milton Friedman murió el 16 de noviembre a los 94 años de edad. Fue uno de los economistas burgueses más destacados del siglo XX. Tenía fama entre los líderes capitalistas de derechas, especialmente entre aquellos que aplicaron la política de reacción y contrarrevolución contra las conquistas del movimiento obrero en la posguerra durante los años ochenta. Friedman era visto por Thatcher, Reagan, Pinochet y muchos otros de esta índole, como su principal fuente de consejos rechazando lo que ellos veían como la política de colaboración de clase y compromiso de los desperdiciados años sesenta y setenta, dominados económicamente por las ideas de John Maynard Keynes. Para ellos, Keynes, un bohemio del círculo de Bloomsbury, que defendía el gasto gubernamental y el pleno empleo a expensas de los beneficios y los bajos impuestos, era un anatema. No es coincidencia que la actual Secretaria de Estado norteamericana Condaleeza Rice, entre otros, se deshiciera en condolencias y expresara su deuda intelectual con Friedman. ¿Cuál fue la mayor contribución de Friedman al capitalismo? Sus principales argumentos teóricos y empíricos comenzaron con la asunción de que el sistema de producción y acumulación capitalistas en su esencia no tenía fallos. Mientras se permitiera que las fuerzas del mercado funcionaran sin interferencias, el mecanismo del precio del mercado garantizaría el reparto adecuado de recursos y de este modo maximizaría el crecimiento sin crisis. Esta idea no era, por supuesto, original. Es la ideología general de la economía capitalista moderna, enseñada en todas las universidades económicas. Pero está en oposición directa con los economistas clásicos del siglo XVIII y principios del XIX, como Adam Smith, David Ricardo, James Mill y Malthus, cuya investigación científica llegó a poner serias dudas sobre la capacidad del capitalismo de mantener la rentabilidad a largo plazo y la expansión constante. Para ellos, el capitalismo tenía defectos serios, aunque procedían de los monopolios agrícolas, la excesiva competencia y la sobrepoblación. Keynes también estaba preocupado por la estabilidad del capitalismo. La experiencia de los años de depresión de 1921 y 1929-1930, le llevaron a concluir que el capitalismo no podría garantizar un crecimiento económico constante sin recesiones y desempleo crónico en intervalos periódicos. Keynes defendía que los banqueros mantuvieran muy bajos los tipos de interés y así los gobiernos podían pedir dinero prestado y gastar ese dinero para mantener el gasto. Eso significaba que el gobierno tenía un papel importante en mantener estable el capitalismo. Como la escuela del economista australiano Friedrich Hayek, Friedman creían que estas ideas eran un paso en el camino hacia el socialismo, para él, un sistema de esclavitud. Friedman proclamaba el derecho del individuo a hacer tanto dinero como pudiera sin ningún tipo de regulación. Era tal su entusiasmo por este principio que durante sus últimos años fue un enérgico defensor de eliminar todas las leyes contra el tabaco, el alcohol y las drogas, consideraban que era un ataque a la libertad individual. La contribución teórica más famosa de Friedman fue defender que el dinero era la clave para el éxito del capitalismo. Fue la intervención del banco nacional en EEUU, la Reserva Federal, en los años treinta lo que causó la Gran Depresión. Restringiendo la cantidad de dinero en la economía, la Fed privó a la industria de fondos para su crecimiento. Si se hubiera mantenido fuera de la ecuación todo habría ido bien. Él y Anna Schwartz publicaron en 1963: Historia monetaria de EEUU 1867-1950, para justificar esa idea. Las evidencias y las conclusiones de ese libro fueron posteriormente negadas por los demás. En su propaganda contra la injerencia del gobierno, defendió enérgicamente la privatización total de casi todas las funciones del Estado, incluida la educación, y un tipo de impuesto fijo, así un millonario pagaría lo mismo que el trabajador con menos salario. También se opuso al control del gobierno de la moneda (pronosticó que el euro nunca se introduciría en Europa y más tarde cuando era una realidad, previó su colapso). Es una ironía repugnante que un hombre que proclamaba su oposición a un gran gobierno sólo estuviera contento con asesorar al dictador chileno Pinochet en su política económica durante los años setenta, al mismo tiempo que asesoraba al régimen estalinista chino. Friedman es honrado en la iglesia del capitalismo. Sin embargo, no es casualidad que muchas de sus políticas nunca se hayan adoptado ni lo harán. La realidad es que un mercado totalmente libre sin regulación llevaría a la anarquía y al caos en el sistema capitalista. Su insistencia en controlar la oferta monetaria ha sido totalmente ignorada en estos últimos años en los que ha explotado el capital financiero. El crédito nunca ha estado más fuera de control en la economía capitalista que en 2006. La política de Friedman supondría más desigualdad de ingresos y riqueza que la que hoy existe, provocando una reacción de la clase trabajadora. La aplicación total del friedmanismo probablemente habría hundido al capitalismo. Los apologistas y líderes capitalistas lamentan su muerte, pero no aplican su política. La clase obrera recordará el daño que hizo a las vidas de millones de personas.

Michael Roberts

Casi el 70% de los rusos lamenta la disolución de la URSS. Hoy se cumplen 15 años.




Grigori FiodorovKM.ru novostiTraducido del ruso por Josafat S. Comín El 68% de los rusos, el 59% de los ucranianos y el 52% de los bielorrusos, lamentan hoy la disolución de la URSS. Estos son los resultados obtenidos por la investigación sociológica llevada a cabo por el consorcio internacional “”Monitor Euroasiático”, a finales de noviembre de 2006, en Rusia, Bielorrusia y Ucrania, dedicada al decimoquinto aniversario de los acuerdos de Bielovezh.*Como informó ayer en la conferencia de prensa en Moscú Igor Zadorin, responsable del grupo de investigación TSIRKON, promotor del estudio, en los tres países, aproximadamente la mitad de los encuestados consideran que la disolución de la Unión se hubiera podido evitar. Esta sensación en absoluto concuerda con la opinión manifestada ayer a “Rossiiskaya Gazeta” por el principal culpable de la desintegración, Boris Yeltsin. Recordemos, que a la pregunta del corresponsal de si consideraba inevitable el proceso de transformación de la Unión Soviética en la CEI, Yeltsin, respondió con la mayor de las tranquilidades: “Sin duda así es”.Los pueblos de nuestros países, como demuestra el estudio sociológico, son de una opinión completamente distinta, lo que pone de manifiesto una vez más que: los acuerdos de Bielovezh fueron un complot criminal de las élites en el poder y que se produjeron sin tener en cuenta la opinión del pueblo, que para nada interesaba a los conspiradores.En relación con esto, los sociólogos de “Monitor Euroasiático” preguntaron a los ciudadanos cuál sería su postura ante un eventual referéndum donde se preguntase por la posibilidad de unificar a las antiguas repúblicas en una nueva unión. El 51% de los habitantes de Rusia, el 45% de los ucranianos y el 36% de los bielorrusos, votarían afirmativamente.A los encuestados se les proponía elegir entre diferentes variantes para la futura integración del espacio postsoviético (una URSS renovada, la unificación de la Federación Rusa, Ucrania, Bielorrusia y Kazajstán, e incluso la integración a la unión Europea). Las opiniones como es lógico no coincidieron. Sin embargo como informa a “Strana.ru”, Valeri Fiodorov, presidente del Centro de Estudios Rusos de la Opinión Pública (CEROP), el servicio sociológico más importante de Rusia, se mostró de acuerdo con que lo más probable fuese que los rusos apoyasen un proyecto de integración en el espacio postsoviético (por ejemplo la unión de Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Kazajstán), si el gobierno ruso lo iniciase y asegurase su realización práctica y el soporte informativo requerido.En cada uno de los países el estudio se llevó a cabo por institutos sociológicos locales, con una muestra representativa de entre 1100-2000 personas. En Bielorrusia la investigación fue realizada por el laboratorio sociológico de Minsk “Novak”, en Rusia por el CEROP y TSIRKON y en Ucrania por “Research&Branding Group de Kiev.Notas* Se refiere al acuerdo firmado por los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia en el bosque de Bielovezh, a las afueras de Brest en Bielorrusia el 8 de diciembre de 1991, que suponía la liquidación formal de la URSS e ignoraba por completo la voluntad popular expresada en el referéndum del 17 de marzo de 1991, sobre el mantenimiento de la URSS.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Entrevista al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) de Chile.


Poder popular y lucha contra el imperialismo en la América Latina contemporánea
Néstor Kohan: ¿Cómo y cuándo nace el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR)? Frente Patriótico Manuel Rodríguez: El nacimiento “oficial” del FPMR fue un 14 de diciembre de 1983, por medio de una acción armada, un sabotaje al sistema eléctrico nacional, que produjo un apagón en gran parte del país. Fue el Partido Comunista de Chile (PCCh) el máximo responsable en la creación del Frente, pero ni fue absoluto ni apacible este papel. Fueron casi diez años de una compleja lucha ideológica en su interior que significaría no sólo el nacimiento del Frente, sino toda una concepción político militar que desembocaría en la política de Rebelión Popular contra la dictadura militar, con un complejo de estructuras no tan famosas pero tan importantes como el FPMR. N.K.: ¿Por qué eligen ese nombre? FPMR: Entre los meses de Julio y Diciembre de 1983 aparece el nombre de FPMR., y según testimonios de algunos participantes, el Jefe del FPMR, Raúl Pellegrin “Comandante José Miguel” llegó ante sus subordinados con el nombre de la organización uno o dos meses antes del 14 diciembre de 1983, fecha oficial designada como de su fundación. El nombre indica la reivindicación histórica de Manuel Rodríguez, héroe de la guerra contra el colonialismo español en el siglo 19, cuyas acciones guerrilleras hostigaron y debilitaron a las fuerzas realistas de la misma manera que mantuvieron vivo el espíritu rebelde y libertario de los patriotas. Lo de “Frente Patriótico” era en 1983 expresión de una política que buscaba la unidad de todas las fuerzas antifascistas de Chile. N.K.: ¿Cuál es el balance histórico que realiza hoy el FPMR de la política que fue hegemónica en el seno de la Unidad Popular (UP) durante el gobierno de Salvador Allende [1970-1973] y de los intentos alternativos durante aquella época por parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)? FPMR: Con el golpe militar de septiembre de 1973 los militares iniciaron una guerra contra el Gobierno Popular de Salvador Allende y todos sus partidos políticos y adherentes, que había realizado cambios en terrenos sensibles para los sectores mas privilegiados de la sociedad chilena y perjudicaba de manera ostensible los intereses de los EEUU en el país. Sin embargo esos cambios se pretendían realizar desde, o respetando la institucionalidad burguesa. En efecto, el proyecto popular (desde 1952, en que por primera vez se postula Salvador Allende) carecía de toda idea o planteamiento sobre cómo defender tales cambios en el terreno militar. “No a la guerra civil” fue una de las últimas consignas que guiaron a su militancia y sectores populares. No hubo capacidad de resistir al golpe porque los partidos populares conductores del proyecto de la “vía chilena al socialismo” no podían en ese entonces conducir, responder u organizar una guerra. Múltiples son los argumentos que sustentan esta realidad, pero creemos que en última instancia, no podrían hacerlo básicamente porque el proyecto de la Unidad Popular no contemplaba dicha variante, es decir la destrucción del poder o el Estado burgués como garantía de triunfo de la revolución. Por ello no podían estar preparados ni preparar al pueblo para defenderse ni menos pasar a la ofensiva en un escenario de lucha violenta, pues nunca de manera oficial y planificada se contempló tal posibilidad. No existía una concepción política, ni militar, ni estratégica que contemplara a la guerra como un medio necesario y predecible en el camino de la revolución.. Años más tarde muchos militantes de izquierda aprenderían que una respuesta en ese terreno debía pasar por un cambio radical en las bases del proyecto y por una prolongada y compleja preparación multilateral de todos los partidos y los sectores populares que participaron del Gobierno Popular. En este sentido el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, fue de las pocas organizaciones que sí contemplaba una estrategia de construcción y acumulación de fuerzas en pos del poder popular y de su defensa a través de la fuerza material, pero este fue un proceso que no tuvo el tiempo ni la correlación de fuerzas como para profundizarse. En realidad en ese entonces sólo se pudo resistir el golpe de aniquilamiento a los partidos y organizaciones sociales y reorganizar un funcionamiento básico en medio de complejas condiciones. Los partidos populares conductores de esa singular “vía chilena al socialismo” (es decir vía pacifica) apreciaron a un país distinto, a unas fuerzas armadas que no eran lo que suponían, a partidos políticos “democráticos” que escondían su anti-democracia, a una derecha con histórica tradición de violencia, competente y capaz de las más infinitas crueldades si se trata de mantener el poder. Apreciar un país que no era, determinó un proyecto erróneo por definición. Se podía conquistar parte del poder político pero no se podía predecir ni remotamente el insospechado escenario que se dibujó en el país a partir de septiembre de 1973. Los ideólogos de aquel proyecto no podían protegerse ni enseñar a proteger la integridad física ni los sueños y esperanzas de parte importante de la población y sus dirigentes. Allí está parte de la cuota de responsabilidad de los conductores de un proyecto derrotado. N.K.: En algunos países de América Latina la concepción del comunismo tradicional utilizó sus aparatos de seguridad y sus frentes político-militares como elementos de presión para ser empleados en la negociación política. ¿Se dio este fenómeno en el caso del PC chileno? FPMR: En términos generales podríamos decir que dicho fenómeno se dio como un proceso, el nacimiento del Frente fue resultado de la evolución y desarrollo de la política del Partido Comunista de Chile que después de intentar distintos caminos para enfrentar al régimen militar llegó a la conclusión de que “están cerradas las opciones pacíficas para la derrota de la dictadura” y que “el pueblo recurre y recurrirá a todas las formas de lucha, incluida la violencia aguda, para derrotarla”. Surgió un nuevo proyecto político, la rebelión popular, que entró a cambiar cualitativamente el contenido de la confrontación política. Durante la lucha en contra de la dictadura, el trabajo militar - como un elemento más de la política del PC - estuvo regido por el objetivo político de terminar con la dictadura mediante el desmoronamiento político-moral de las FF.AA. Esto determinó que la construcción y desarrollo del trabajo militar respondiera a las necesidades de un enfrentamiento destinado a desmoronar al enemigo mediante golpes orientados a desestabilizarlo y no a aniquilarlo. Es decir, asumiendo lo militar sólo en sus aspectos operativos y no inscrito en una estrategia de poder. Es decir la política militar del PC no se planteaba una guerra revolucionaria. Podría tener una equivalencia con una forma de insurrección parcial que no tenía como objetivo la derrota militar del enemigo sino su derrota política. Ese diseño tal vez fue el “único posible” o el “mejor resultado” del empuje y la búsqueda de un sector revolucionario dentro del PCCh, limitaciones que fueron fuentes de contradicciones que después del ‘86 fueron determinantes en la conducta política del PC, de sus cuadros y militantes. Tras el atentado a Pinochet se dio una ofensiva estratégica del autoritarismo en que los militares retomaron la iniciativa y lanzaron la proyección del régimen, en un cuadro favorable al dictador. Pese a que en 1987 permanecía vivo el espíritu de lucha y movilización en vastos sectores, a la larga primó el partidismo de los dirigentes sociales y la presión hacia ellos de las cúpulas políticas afines a una u otra salida de la dictadura. Pues estábamos claramente ante dos proyectos políticos: el burgués - liderado por la DC [Democracia Cristiana]- y uno democrático popular - liderado por el PC -, lo que en este nuevo contexto político llevó a la desunión del movimiento social, a partir de la influencia política de los partidos en ese campo, en sus organizaciones y en sus dirigentes sociales. El protagonismo alcanzado por las masas en su lucha combativa contra la dictadura pasó a ser secundario y lentamente comenzaron a entrar al escenario los dirigentes políticos en representación de éstas. Ellas dejaron de ser sujetos sociales combativos y pasaron a ser objetos sociales de los intereses particulares de los partidos políticos, sus proyectos y sus disputas ahora netamente electorales. Otro factor que incidió en la desmovilización social fue la actitud asumida por el PC que frente a la posibilidad de verse aislado, revisó su línea y readecuó su táctica. Optó por un camino distinto al trazado por la Rebelión Popular, en que el trabajo militar dejó de ser un elemento necesario y se transformó en un estorbo que políticamente lo comprometía. Con ambigüedades en su discurso, paulatinamente se fue incorporando al proyecto burgués y a una movilización netamente electoral. Este viraje fue el que terminó provocando el quiebre que hizo romper al FPMR con el Partido Comunista. La situación política entró en una nueva fase. El régimen consolidó un nuevo orden político, económico y social y estuvo dispuesto a hacer concesiones, incluso a costa de perder el gobierno, dando paso al plebiscito. La oposición burguesa transformó la movilización combativa del pueblo en un combate electoral, del cual salió exitosa. N.K.: ¿Cómo analiza el FPMR el capitalismo actual en Chile y el ejercicio del poder por parte de sus clases dominantes? FPMR: A principios de los años 80 del siglo XX se imponen en la conducción de la dictadura militar los intereses de la llamada "burguesía monopólico financiera", que en alianza con el capital transnacional da forma a una economía exportadora de materias primas o productos con bajos grados de elaboración, y a su vez importadora de productos altamente elaborados. En lo político, teniendo a las FFAA como instrumento principal, se legaliza esta reestructuración con la Constitución Política impuesta el año 1980, que presenta severas restricciones en relación con el orden anterior. Junto a ello los distintos gobiernos civiles han promovido una gestión fuerte del orden público, entregando amplias facultades a los organismos operativos y de inteligencia, aún a costa de conculcar muchas veces los derechos de las personas. En definitiva, el Estado es el principal garante del “neoliberalismo”; la clase dominante ajustó el aparato estatal a sus intereses, transformando sus mecanismos de intervención económica y social en el país por la vía de reducir drásticamente su incidencia en ese campo, pero fortaleciendo y modernizando su rol de control y represión a los sectores sociales y políticos opositores al sistema, vía por la cual ha podido recurrir tanto a la represión, como a la institucionalización de las organizaciones sociales para que las demandas populares no amenacen el esquema instaurado, y el uso de los medios de comunicación social como una eficiente arma de manipulación ideológica en la sociedad. El proyecto Rodriguista enfrenta la realidad de un país marcado por las contradicciones propias del capitalismo: explotación y cesantía estructural para las y los trabajadores que ven sus derechos pisoteados por la legislación laboral, jornadas de trabajo que se extienden a más de 12 horas, explotación de niños, distribución regresiva del ingreso, sistemas de salud y educación excluyentes y orientados hacia el lucro, y una sistemática usurpación de las tierras de la nación mapuche para favorecer el desarrollo del capitalismo en el sector rural. Chile es un país que ha fortalecido las cadenas de la dependencia, que no ha logrado salir del subdesarrollo acentuando el crecimiento desigual como país exportador de materias primas, proceso controlado por un puñado de multinacionales y grupos económicos, y también por el mecanismo de la deuda externa que entrega y la tutela del Fondo Monetario Internacional. Por lo que el nuestro es un país capitalista dependiente o neo-colonial, carente de poder de decisión real para trazar sus líneas de desarrollo, donde de nada sirve votar por parlamentarios o presidentes cuando las decisiones trascendentales se toman en reducidos círculos patronales criollos o extranjeros. Por eso planteamos que la contradicción principal del periodo es “Neoliberalismo” versus lo Nacional, ya que hoy día lo “nacional” se ha transformado en un elemento subversivo, ya que basta plantear algunas reformas cosméticas para que el imperialismo se sienta amenazado en sus intereses políticos y económicos N.K.: Durante aproximadamente dos décadas en las pomposamente denominadas “transiciones a la democracia” del cono sur latinoamericano se ha priorizado la gobernabilidad por sobre los derechos sociales de los trabajadores y el pueblo. ¿Cómo evalúa el FPMR esas transiciones y qué actitud asume ante la gobernabilidad? FPMR: Estos 16 años de gobiernos civiles, de la denominada “democracia representativa”, se caracterizan principalmente por un proceso dirigido a consolidar la convergencia de las instituciones políticas y del Estado, con los intereses de los grupos económicos nacionales y transnacionales, la burguesía monopólico-financiera. La búsqueda de esta convergencia -el consenso neoliberal- es lo que el bloque dominante ha denominado “transición a la democracia” que en concreto significa cómo las distintas esferas del poder resuelven y se hacen cargo de problemas o contradicciones que pudieran afectar la tranquilidad y legitimidad del modelo y sus actores principales, por ejemplo los temas llamados de derechos humanos, los “enclaves autoritarios” y la “equidad”. En síntesis, nuestra “democracia” representativa en realidad representa la continuidad del modelo, representa los intereses del bloque dominante del país, que participa, decide y gestiona directamente la política, la economía y todos los aspectos de la base y la superestructura de nuestra sociedad En este marco es que al terminar su gobierno, Ricardo Lagos no pudo evitar la tentación de decretar el “fin de la transición”, con una declaración pomposa que se refiere a las últimas reformas constitucionales que flexibilizan aspectos del sistema político, como los senadores designados, vitalicios, etc., y de paso lo legitiman aún más a escala internacional. Sin embargo, esta convergencia neoliberal produce también que la gestión de la política y la economía están cada vez más distanciadas de los sectores sociales. Los llamados poderes del Estado muestran hoy día su real carácter, entidades alejadas y por encima de la población, pero que si lo requiere puede ser represivo y violento, apelando a leyes como la Antiterrorista y de Seguridad Interior contra sectores que se organizan y luchan por sus derechos y dignidad, como en el caso del pueblo mapuche. El mencionado abismo entre los intereses del Estado y los partidos oficiales respecto a los de la mayoría del pueblo, los hace convertirse en aparatos electorales que disputan base social con sólo esos fines, que más bien administran cuotas de poder en su propio seno, haciendo diversos cálculos, movidas, negociados y “blindajes” con el único fin de asegurar sus propias parcelas políticas.. La disputa no es electoral porque sí, se trata de acceder a la administración del Estado, ya sea para seguir gozando de sus beneficios económicos (sobresueldos, contratos a lo amigo, consultorías y asignaciones millonarias) en el caso de la Concertación, o bien para acelerar a fondo el saqueo privatizador en el caso de la Derecha. En ambos casos es la disputa de un jugoso botín. Esta distancia con la población del bloque dominante y sus aparatos no es en forma aislada una amenaza a su estabilidad, no genera en sí misma un antagonismo social capaz de hacerlo temblar. Para esto se requieren condiciones ligadas a la existencia real de movimiento popular, con perspectiva de lucha por romper el actual orden político-social y levantar un nuevo proyecto de desarrollo nacional. Para nosotros esta es una tarea que bajo las actuales condiciones históricas solo podrán llevarla hasta el final los sectores más conscientes y avanzados, en un gran movimiento que unifique a la clase trabajadora y el pueblo en su conjunto, socavando las bases que sostienen al imperialismo en Chile y América Latina Como escenario de estas reflexiones tenemos que desde comienzos del año 2006 la movilización social se ha acrecentado; los pobladores sin casa y deudores habitacionales, los trabajadores del sector público y de servicios, los subcontratistas de CODELCO, las organizaciones de la nación mapuche, los estudiantes universitarios, y en especial los secundarios, se han hecho escuchar y legitimaron en los hechos la movilización de masas como la principal forma de expresión y participación. En términos subjetivos, el debate en el seno de la izquierda se traduce en cómo encarar este proceso, hacia dónde capitalizar y proyectar la lucha y la organización social, qué proyecto político se fortalece. En este aspecto de estrategia y táctica, una de las contradicciones principales tiene que ver con la relación con el Estado y el régimen político. Para el Rodriguismo, hoy es posible abrir alternativas más allá del rayado de cancha del poder, y este año 2006 perfiló la oportunidad para que la izquierda revolucionaria se levante, abandone la marginalidad y encabece la lucha por las demandas populares y la construcción social. N.K.: ¿Cuáles son hoy las líneas directrices y principales del proyecto político del FPMR? FPMR: En términos estratégicos, planteamos que el nuestro es un Proyecto Revolucionario, en función de resolver la contradicción fundamental que limita el progreso y el desarrollo de nuestro país, mediante un proceso de lucha destinado a erradicar el capitalismo y a construir el socialismo en Chile. Un proceso con expresión continental que sólo es posible concebir en medio de una constante y creciente confrontación entre las fuerzas que defienden los intereses del capital y del imperio con las de un pueblo que aspira a su liberación. Un Proyecto Patriótico, orientado a construir una verdadera soberanía del pueblo en los asuntos políticos y económicos del país, usurpados por el capital financiero transnacional en concomitancia con los grupos económicos locales. El sello patriótico de este proyecto es determinado por el carácter anti-imperialista de nuestra propuesta de transformaciones destinados a conquistar una auténtica independencia nacional, que nos permita recuperar el control de nuestros recursos naturales y reconstruir la capacidad productiva, enfrentando así la dependencia financiera creada por la deuda externa y el Fondo Monetario Internacional, y terminar con la intervención del imperialismo en nuestra patria. Un Proyecto Popular, basado en la fuerza de la clase trabajadora, de los pobladores, estudiantes y todos los que se sientan identificados, buscando aportar a construir la alternativa de poder del pueblo, para elevar a los máximos niveles políticos del país la participación popular en una perspectiva de desarrollo independiente y soberano. En síntesis, consideramos que los sujetos potenciales o fuerzas sociales principales de este proceso revolucionario son los Trabajadores, Pobladores y Estudiantes, sectores cuyo elemento unificador es ser igualmente golpeados por este sistema de dominación, que los somete a una situación de explotación, pobreza y/o de dominación estructural irreversible dentro del actual esquema. Esto se refiere a una dimensión visible, que es la falta de ingresos para satisfacer las necesidades básicas (salud, vivienda, educación dignos), pero que en su fondo esta pobreza estructural tiene como causa la relación de explotación inherente al Capitalismo y que se presenta con exacerbada crudeza en su modelo Neoliberal. En este contexto, consideramos a los Mapuche (junto a los Aymará, Rapa Nui, etc.) como una nación originaria, en cuyo seno existen variadas organizaciones y diversas expresiones ideológicas, políticas y sociales. N.K.: ¿ El FPMR tiene actualmente una estrategia político-militar? FPMR: Sobre este punto planteamos que la denominada “salida revolucionaria” será fruto de una acumulación de fuerzas de tipo social, ideológica, política y militar que permita la derrota del gobierno y Estado opresor. Las formas concretas de enfrentamiento, ya sean insurreccionales o de guerra prolongada, se irán perfilando o combinando en la misma medida que se agudice el conflicto, por lo que es necesario estar preparados para cualquier variante que la propia dinámica y el pueblo generen. En definitiva nuestra estrategia efectivamente es de carácter Político Militar, porque entendemos que en la perspectiva de la confrontación del pueblo con el sistema dominante, se deberá transitar por diversos períodos en la acumulación y movilización de fuerzas, y combinando formas de lucha tomando en cuenta los escenarios concretos y la correlación de fuerzas, pero sin perder la perspectiva de que es necesario construir fuerzas populares con capacidad de expresarse materialmente en pos del cambio estructural y responder ante cualquier forma de lucha o grado de violencia. No hacemos de la violencia un fin, pero consideramos una irresponsabilidad no tenerla en cuenta y no estar preparados cuando el momento lo exija, la historia demuestra que la oligarquía y el imperio no dudan en masacrar al pueblo si ven amenazados sus intereses políticos y económicos. Por tanto los revolucionarios debemos estar dispuestos ideológica y técnicamente para tales niveles de confrontación, haciendo de la violencia revolucionaria un medio determinante en la defensa o avance de las fuerzas populares. El objetivo estratégico de nuestra política militar apunta a construir la fuerza material para que la organización política del pueblo pueda responder a las necesidades de la confrontación armada y, al mismo tiempo, esté en condiciones de articular fuerzas armadas que aseguren, defiendan y representen los intereses populares. El movimiento revolucionario no puede esperar una insurrección o guerra popular espontánea sino que debe dirigir sus esfuerzos en el seno del pueblo para prepararla y organizarla, el movimiento revolucionario no impulsa este proceso construyendo por fuera del movimiento popular ni lo resuelve en su totalidad con aparatos “especiales”, así como tampoco debe confiar en el paso espontáneo de parte de las fuerzas armadas a las filas populares. N.K.: ¿Qué perspectivas asume la lucha extrainstitucional en el Chile actual? FPMR: Para responder esta pregunta hay que remitirse primero al objetivo fundamental de nuestra política del período, que es la reconstrucción de Movimiento Popular, teniendo como fuente de esta práctica territorios y sectores concretos, generando las condiciones para que los sujetos sociales alcancen mayor madurez y participación, y se hagan protagonistas del proceso revolucionario. Concebimos a este Movimiento Popular como una fuerza del pueblo, conciente y politizada, organizada en torno a sus demandas sectoriales y nacionales, para enfrentar las políticas neoliberales y sus efectos en los diferentes sectores, ya sean estos; poblacionales, estudiantiles o de trabajadores. En función de la construcción de dicha fuerza es que hemos descartado la inserción en la institucionalidad, llámese alcaldías, parlamento o presidencia, como paso posible para la mencionada reconstrucción. El régimen político imperante está en general diseñado para cerrar el paso o bien absorber y cooptar expresiones políticas distintas a la del bloque en el poder, situación que en un contexto de desventaja o desorganización de los sectores populares y revolucionarios a escala nacional, vuelve estériles los diferentes intentos de enfrentarlo “desde adentro”, de hecho dichas políticas no han logrado siquiera estar “dentro”. Nuestra política en el plano social apunta a la independencia política de las organizaciones populares en relación con los gobiernos y Estado capitalista, a la convergencia de las organizaciones sociales en torno a la lucha reivindicativa y a objetivos comunes; a la generación de plataformas de lucha en el ámbito territorial y sectorial. La perspectiva a largo plazo de este desarrollo es la creación de focos o embriones de un futuro Poder Popular a través de la acción directa de los organismos sociales y políticos en un sector, mediante asambleas, control territorial, construcción de espacios alternativos de desarrollo social, cultural y económico, entendiendo como espacio territorial a todos los sectores sociales coordinados de una zona o región: pobladores, estudiantes y trabajadores. N.K.: ¿Cuál es la política de unidad del FPMR hacia el campo popular chileno? ¿Hacia qué sectores prioritarios se dirige? FPMR: El proceso de construcción del período contempla la convergencia de los revolucionarios como una piedra angular de nuestra política, la cual sin embargo deberá lograrse a partir de nuestra organización, es decir el desarrollo en lo interno y en nuestra incidencia, y sustentado en una correcta y sana política de alianzas con todos los que luchen en contra del sistema establecido. Por ello creemos que la flexibilidad debe ser la base de nuestra política de relaciones para con todos aquellos que desde distintas posiciones adopten objetivos inmediatos y estratégicos similares a los nuestros. La unidad no se resuelve por el hecho formal y mecánico de constituir una estructura orgánica, ni tampoco que los revolucionarios estén al mismo tiempo todos juntos en una misma mesa política, sino que nos parece que hablar de una estructura tiene más bien relación con la finalidad del proceso y no necesariamente con el punto de partida. La unidad de los revolucionarios debe ser una necesidad e instrumento que potencia un fenómeno simultáneo, que es la unidad del pueblo, de los sectores populares. El entrelazamiento dialéctico entre la convergencia de los revolucionarios y el movimiento social se da en tanto que los primeros son parte integrante de los segundos. La unidad de los revolucionarios no resuelve el problema de la construcción de movimiento social, pero sí permite enfrentar el desafío en mejores condiciones, políticas, orgánicas e ideológicas. De esta manera entendemos la unidad no como la simple yuxtaposición de orgánicas y siglas, sino la construcción colectiva en el ámbito de los territorios de aquel Sujeto o Conciencia Para Sí que será el portador y conductor del programa que sintetiza las transformaciones nacionales. Debemos organizar al pueblo -y lo estamos haciendo- en las distintas formas en que se manifiesta socialmente, ya sea en el terreno laboral, en la población, en la educación, etc. Es decir, debemos instalarlo en un proceso de construcción de conciencia de largo aliento, donde las luchas por las demandas populares sea la piedra angular de esta edificación. En torno a ellas, se configurará una nueva forma de relacionarnos, el surgimiento de nuevas prácticas democráticas, como de ir desarrollando una nueva moral y cultura, vislumbrando la nueva sociedad socialista por la cual luchamos. Nuestro camino de construcción debe ser capaz de abrir conflictos, de poner a las masas a través de su lucha reivindicativa en la confrontación con el poder. La construcción de movimiento popular no puede ser aséptica, con miedo a contaminarse en la lucha con la institucionalidad. No podemos construir en una burbuja social, encapsulados en un pretendido ya existente “poder popular” que se construye al margen de toda contradicción con el poder capitalista. Es en la lucha, en el enfrentamiento, en la pugna con el poder real de la burguesía donde las masas, armadas con sus reivindicaciones, adquieren la conciencia social. Como ya dijimos el tema de la unidad de los revolucionarios en este ámbito, debe ser un proceso dirigido y con un plan cuyo cumplimiento de objetivos potencien y amplíen la convergencia. Convergencia llena de hitos, que instale en la realidad nacional una plataforma de lucha o programa mínimo por las demandas populares que reflejen las necesidades más primarias y urgentes de los sectores populares. En este sentido, la unidad por arriba debe tener su correlato en la unidad por abajo, la primera debe ser un instrumento la última el fundamento esencial, la finalidad. De esta manera, la territorialidad en el proceso de convergencia y de construcción del polo revolucionario será un baluarte fundamental. La tarea de la convergencia y de la construcción de un polo revolucionario es una iniciativa política imposible de postergar, porque no sólo están en juego las reivindicaciones del pueblo, sino también el futuro del país y nuestra factible contribución a la liberación de América Latina. Caminos que ya han iniciado otros pueblos del continente, sobre todo si los rodriguistas no sólo buscamos un proyecto en el ámbito nacional, sino también de carácter continental. N.K.: Tomando en cuenta la abnegación y la perseverancia de la militancia comunista de base en Chile, ¿cuál es el mensaje del FPMR hacia los colectivos militantes del PC? FPMR: Es verdad que en la militancia comunista hay compañeros y compañeras abnegados y honestos, hoy en día las diferencias e incluso los conflictos los hemos tenido sobretodo con la actual dirección de ese partido, sin embargo, nuestra opción es plantear abiertamente, y a través de hechos concretos, nuestra política y nuestra visión crítica cuando corresponda. Los últimos conflictos sociales han demostrado que la izquierda consecuente sí puede disputar los terrenos que habitualmente controla el reformismo o el gobierno. Y lo que es estratégico, potenciar la participación de las bases en el campo de los trabajadores, en el ámbito de los pobladores, en el mundo de los estudiantes y en diversos sectores sociales. Nuestra propuesta es dejar atrás posiciones que convierten los defectos en virtudes, es decir exaltan la ambigüedad, las concesiones y las conductas unilaterales y hegemonistas, que son obstáculos que debe enfrentar el naciente movimiento popular, sin embargo para otra franja de izquierda representada por el Partido Comunista, se potencia una política que busca el entendimiento con la Concertación, e incluso con sectores de Derecha, con la consigna de “romper la exclusión”, en síntesis se asimila la lucha contra el neoliberalismo con la inserción en la institucionalidad, con la conciliación con el oficialismo, se asimilan los intereses de un partido con los de un movimiento popular que aún no está del todo desarrollado y articulado a escala social y nacional. Posturas de este tipo tienen mucho que ver con la “sociología” de los partidos reformistas en Chile y el continente, en cuyo seno se producen tensiones o tendencias que los empujan a lógicas burocráticas, que los conduce a considerarse fines en sí mismos, y por ende a adoptar lógicas conservadoras justificadas con el argumento de la amplitud, la acumulación de fuerzas, la unidad, etc. La lucha ideológica está entonces planteada entre estos distintos proyectos, en todo caso es la propia base militante del PC la que deberá resolver sus conflictos internos, y nosotros debemos respetar ese proceso y sus ritmos. N.K.: Durante la última lucha estudiantil secundaria en Chile pudo observarse una creciente influencia política del FPMR entre los jóvenes. ¿Cuál es la política específica del FPMR hacia la juventud? FPMR: Mas que una política generacional o etárea, es decir hacia la juventud en general, nos planteamos una construcción o una política hacia los sectores sociales a los que pertenecen los jóvenes, es decir en el ámbito laboral, poblacional y estudiantil. Si nos detenemos en este último nivel, vemos que los estudiantes conviven con la precariedad de la infraestructura, malas condiciones laborales de los docentes, deserción escolar, todo esto mediado por la contradicción; dinero (subsistencia) - estudios, entre otros. Si se pudiere entregar una panorámica muy general, daríamos cuenta que tanto los jóvenes y sus padres (tanto de los sectores populares como los de capa media que han tendido a la proletarización) quedan a merced de este mercado que todo lo cubre, aunque en rigor los mayores beneficiados son aquellos que pueden pagar por una educación de calidad. En síntesis, hoy la Educación se ha vuelto un producto de consumo, una mercancía que puede ser adquirida en la medida que se tengan los recursos para ello, quedando postergado su concepción fundamental de Derecho Básico. Aunque las necesidades estén a la vista, los estudiantes como sector, aún están afectados por la desorganización que caracteriza hoy al mundo popular, pero aún así, es indudable que serán protagonistas importantes dentro del proceso revolucionario; que si bien no se han distinguido por promover durante el presente período un cambio radical en la sociedad, en los momentos en que su lucha se agudiza, como ocurrió este año 2006, son actores dinámicos y altamente críticos de las prácticas y discursos que atentan contra el derecho a la Educación, como también son capaces de acoger aquellos que puedan conducir de buena forma sus más sentidos anhelos y demandas; es ahí donde las organizaciones revolucionarias deben tener la capacidad de orientar un trabajo político que permita develar el verdadero sentido del modelo impuesto y proyectar al interior del estudiantado niveles de organización que respondan al contenido de clase que hoy se necesita. Los estudiantes se han caracterizado por una constante movilidad, generando un grado de participación y organización muchas veces mayor que otros sectores sociales perfilándolo como un actor principal, aunque estas cualidades se queden en un aspecto formal y concentradas únicamente en su propia experiencia lo que termina orientándolos hacia el reformismo y el cortoplacismo (otra de sus limitantes es que la radicalidad suele ser asimilada más a las formas o instrumentos que a los objetivos). Sus demandas y reivindicaciones más sentidas han tenido un matiz económico (asignación de recursos, principalmente en el ámbito superior), aunque en el último tiempo ya se ha instalado el cuestionamiento al rol que le compete al Estado con la Educación. Las Federaciones y Centros de Alumnos son espacios orgánicos socialmente legitimados, que más allá de tener o no legalidad (personalidad jurídica), son reconocidos por los estudiantes, así como por autoridades, académicos y funcionarios al interior de las instituciones, e inclusive por los gobiernos de turno al considerarlos interlocutores válidos del mundo estudiantil. Pero su principal validez está determinada en tanto son una necesidad para los estudiantes en la resolución de los diversos problemas que se presentan en el transcurso de sus estudios. Al entender la importancia estratégica de estos espacios (en cuanto su rol conductor), los sectores oficialistas y derechistas se han insertado en este campo, a través del manejo que realiza de ellos, manipulándolos según sus propios intereses, privilegiando el electoralismo (reduciendo a sólo esto, la democracia y la participación), el gremialismo y el paternalismo en todos sus niveles como forma de control, a lo que también aporta la ambigüedad e incapacidad de la izquierda, que no ha permitido posicionar a los estudiantes como reales protagonistas del quehacer en estos espacios. De ahí que los rodriguistas al hacernos partícipes de estos espacios, debemos promover y practicar la Democracia y Participación real, como instrumento y metodología en la construcción, fortaleciendo y alentando el protagonismo de los estudiantes en la toma de decisiones tanto al interior de dichas organizaciones como al exterior, es decir el ámbito de la política nacional. Para avanzar en la construcción de niveles mayores de organización es condición necesaria propiciar, potenciar y fortalecer la organización de base (llámese Centro de Alumnos o espacios político-sociales, construir “desde abajo hacia arriba” buscando el debate, la unidad y la movilización con un claro y definido objetivo político, evitando la instrumentalización (con fines exclusivamente partidarios) y otras prácticas nefastas que tarde o temprano originan la marginación de los estudiantes de estos espacios y la deslegitimación de ellos. Sabemos que nuestra apuesta es compleja y ardua, exenta de recetas en cuanto a los aspectos formales pues, cada configuración orgánica debe responder a la particularidad de cada nivel, establecimiento e inclusive territorio. En lo fundamental, estas herramientas deben responder a un contenido de clase producto del desarrollo cualitativo de la conciencia de los estudiantes, efecto de la educación y formación que se da en el camino de la construcción y la lucha por nuestras demandas y más sentidas reivindicaciones. N.K.: ¿Y hacia el campo de la lucha de la clase trabajadora y de las poblaciones (espacio territorial)? Las tareas del período tendrán múltiples métodos y formas de aplicarse según el análisis concreto de las diferentes realidades de cada sector en el cuál estemos insertos, pero a la vez dotados de contenidos y criterios fundamentales que caractericen el trabajo de masas rodriguista, el cual en una síntesis de lo general a lo particular, debe: Permitir la construcción y fortalecimiento de las organizaciones sociales por medio de lucha y movilización por los derechos y reivindicaciones básicas en lo económico, social y cultural (con avances y retrocesos propios del período). Promover la articulación y coordinación de los diferentes grupos que se encuentren trabajando en determinado sector, que permita además un intercambio político que incentive el protagonismo y la participación sin sectarismos u otras deformaciones que impidan la convergencia social y política. Entendiendo que la práctica de la coordinación es la generación de nuevos espacios o iniciativas entre organizaciones concretas (un espacio distinto), al calor de un activismo que debe hacer crecer y fortalecer el trabajo de todos los involucrados en un territorio, pero sin perder la mencionada perspectiva de establecer o potenciar coordinación y acción en lo nacional. La unidad de los sectores sociales será el resultado final de este proceso de convergencia en torno a las luchas y las demandas que se encuentran hoy parceladas, y debe tener como objetivo final una sola plataforma de lucha que aspire a la transformación social con miras al socialismo. Profundizar la solidaridad como clase o sectores sociales, para vencer el individualismo generado por el sistema, poner en el centro la comunión de condiciones y necesidades preexistentes, recuperar y reivindicar la identidad y el papel protagónico que los sectores sociales tienen dentro de la historia. Así, se hace necesario impulsar la creación de espacios de confianzas, cooperación, creatividad y fortalezas tanto individuales como colectivas, principios que por años el neoliberalismo ha buscado socavar. La construcción de sujetos sociales se sostiene en la identidad e independencia de clase, concretada en la autonomía en las decisiones y en la práctica de las organizaciones sociales respecto a las organizaciones y partidos afines al sistema o al bloque dominante, los organismos o zonas intermedias del aparato del Estado o las fundaciones internacionales dependientes del imperialismo o la socialdemocracia. Aportar a la capacidad político-militar del pueblo por medio del desarrollo cualitativo y cuantitativo de la Autodefensa de Masas, vista como la labor organizada del pueblo en tareas anti-represivas, de protección, repliegue ordenado y vigilancia popular (proteger locales, dirigentes y miembros en general, de las organizaciones). Otras características del trabajo de masas rodriguista que podríamos citar como parte de nuestro proyecto son: Capacidad de incidir en el desarrollo y conducción (contenidos y objetivos) del organismo social, lo que no debe confundirse con la vieja práctica de buscar la dirigencia del mismo como objetivo principal. Proponer e impulsar métodos y formas de trabajo que eleven la calidad de la organización y la capacidad de movilización. Levantar o fortalecer tipos de organización que aspiren a agrupar a todos los que tengan similares visiones de la realidad, plataformas y objetivos para el período. El carácter territorial de nuestra construcción debe expresarse (y medirse) a través de la incidencia concreta en los espacios y sectores de construcción y no sólo por un concepto geográfico. Crear espacios permanentes de formación política y educación popular, creativos en lo temático y metodológico, con la participación plena de quienes forman el o los organismos (foros, talleres, jornadas de encuentro, etc.). En síntesis, el militante rodriguista debe ser capaz de hacer propuestas políticas y metodológicas concretas y tener una actitud educadora en la organización social. Reivindicar con hechos y aportes concretos la militancia política revolucionaria. La contraposición entre las organizaciones sociales y las organizaciones políticas sólo existe como problema con base objetiva cuando la organización o partido en cuestión lo es en el sentido burgués del término: un aparato organizativo en el cual personas que participan en el juego político institucional defienden intereses ya sea de los propios aparatos o de sectores o clases sociales dentro del sistema. Una organización política cuyo objetivo es transformar la sociedad, acabar con la explotación y la opresión capitalista, y cuya práctica no es oportunista o aparatista, no puede tener ninguna contradicción de fondo con una organización social genuina en el sentido más arriba descrito y al contrario se reforzarán y crecerán mutuamente. Propugnar la autogestión material de las organizaciones sociales, que es resultado del trabajo colectivo y la participación real. N.K.: Desde la época de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) [conferencia celebrada en La Habana en 1967 que agrupó a la mayoría y a lo más avanzado de las organizaciones revolucionarias del continente] y los tiempos de la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) [coordinación internacional de distintos destacamentos revolucionarios del cono sur: estaba integrada por el MIR chileno, el PRT-ERP argentino, el ELN boliviano y el MLN-Tupamaros de Uruguay] no ha existido un ámbito de puesta en común de estrategias revolucionarias y radicales de América Latina y el cono sur. ¿Existe en la actualidad alguna posibilidad de globalizar en concreto y coordinar las diversas experiencias antiimperialistas y anticapitalistas? FPMR: Recientemente hemos realizado en Chile un encuentro de organizaciones revolucionarias del Cono Sur de nuestra patria grande, donde precisamente debatimos e intercambiamos sobre los contenidos de esta pregunta, y hemos llegado a la conclusión de que en las actuales condiciones no sólo es posible, sino que es necesario y urgente iniciar un camino de coordinación de las luchas antiimperialistas. Como señala la declaración posterior al Encuentro, hoy la dominación imperialista es altamente inestable en todos los puntos del globo donde intenta imponerse, y como en la historia de todos los grandes Imperios, en su momento de mayor decadencia es cuando se vuelven más bestiales. La solución militar de toda la política es un claro síntoma de descomposición de los imperialistas. Por eso es que para nosotros, y las organizaciones que participaron del Encuentro, no sólo por principio sino fundamentalmente por estrategia, los revolucionarios organizados en nuestra Patria Grande estamos obligados a coordinar nuestras luchas y construir una estrategia de derrota continental al Imperialismo. Ahora bien, esta coordinación no se decreta sino que se construye, y nuestra opción como FPMR es comenzar a materializar un proceso de solidaridad, intercambio y cooperación entre los sectores revolucionarios del cono sur de nuestro continente. Para los Rodriguistas el internacionalismo existe realmente cuando produce resultados que potencien la organización y la lucha en cada país, y no sólo declaraciones, eventos puntuales o actitudes festivaleras, por eso es que se deben iniciar y fortalecer prácticas de trabajo conjunto de corto, mediano y largo plazo, para aportar al fortalecimiento y desarrollo de la organización y lucha popular en el continente. Mas que generar apresurados referentes o estructuras centralizadas, nuestra opción es implementar iniciativas concretas para cualificar el intercambio político ideológico, la formación de cuadros políticos y sociales, y la difusión de la idea y la acción revolucionaria a través de diversos medios desde una dinámica de trabajo continuo. Junto a esto, consideramos un deber buscar vías de coordinación para materializar la solidaridad con las luchas de los pueblos en nuestra América, intercambiando experiencias y luchadores, así como de defensa y apoyo a quienes enfrenten la prisión política o la persecución de los Estados y sus aparatos represivos. Guiados por estos criterios es que pensamos se podrá avanzar a generar prácticas e instancias de lucha continental, que por lo demás es parte de las mejores tradiciones de la lucha revolucionaria en América Latina desde el siglo 19, en la guerra contra el colonialismo español, hasta las luchas revolucionarias del siglo 20 en El Salvador, Nicaragua o Bolivia, por citar algunas experiencias. Esos ejemplos señalan la cartografia ineludible que debemos seguir si de verdad queremos enfrentar al imperialismo.

Haití nos convoca : 5 de diciembre Jornada Mundial en Solidaridad con Haití.

Hoy, el pueblo hermano de Haití se encuentra sumergido en una profunda crisis, con ausencia de medios y servicios básicos para el desarrollo de la vida humana, debiendo afrontar una situación terrible y profundamente dolorosa, producto de La aplicación de políticas neoliberales ya fracasadas que profundizan cada vez más la pobreza y la desigualdad. Haití ha levantado la bandera de la libertad en nuestro continente favoreciendo la abolición de la esclavitud en todas partes. La destrucción económica, social y ambiental que predomina en este país, se debe principalmente a los procesos de saqueo que vienen sufriendo desde hace muchos siglos y a la inmensa deuda externa ilegítima, ilegal y odiosa, que a pesar que la misma ya fue pagada varias veces continúa acumulándose y con el agravante que probablemente los costos de la ocupación militar serán incorporados a esta deuda. Haití vive un estado de invasión, de negación de su soberanía, contribuyendo a mantener esta situación la presencia de tropas de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), que bajo el argumento de estabilización y de ayuda humanitaria en realidad esconde un laboratorio donde se ensaya nuevas formas de militarización y de control sobre los pueblos de nuestro continente. Este plan imperialista es avalado por los gobiernos de América Latina y de otros continentes, obedeciendo los caprichos de intereses foráneos al cumplir con el rol de ocupar a un país hermano. El 5 de diciembre* es una fecha muy significativa para el pueblo haitiano porque en distintos momentos de su historia se ha levantado en defensa de su libertad y por el derecho democrático a elegir su futuro. Acompañemos a nuestros hermanos y hermanas que una vez más en esta fecha quiere hacer oír su voz, realizando en cada uno de nuestros lugares diversas actividades como por ejemplo: movilizaciones callejeras, talleres, mesas-debate, proyección de películas, nota de opinión a los diarios, concentraciones frente a las Cancillerías respectivas para reclamar la salida de las tropas o enviando cartas a los gobiernos de los veinte países que tienen sus tropas en Haití. Distintas organizaciones y movimientos de la Red Jubileo Sur, convocamos a las organizaciones populares de todo el mundo a unirnos para llevar adelante una vasta tarea de denuncia y solidaridad, capaz de hacer valer el reclamo de retiro inmediato de las tropas de ocupación y la anulación total e incondicional de la Deuda Externa reclamada ilegítimamente al país más empobrecido de América. Asimismo presionando para que Francia, EE.UU. y las instituciones financieras internacionales responsables en gran medida de la crisis haitiana, restituyan lo que ya han cobrado de más y reparen el saqueo perpetrado. Tenemos una deuda histórica para con el pueblo haitiano, por haber abierto el camino hacia la libertad para los pueblos de todo el continente y el mundo entero. Por todo esto llamamos a todas y todos a movilizarnos en solidaridad con la lucha del pueblo haitiano por su derecho a elegir soberanamente su destino y obtener verdadera paz con justicia sin ocupación militar y económica. ¡BASTA DE OCUPACIÓN MILITAR Y ECONÓMICA! ¡SI A LA SOBERANÍA! ¡ANULACIÓN DE LA DEUDA ¡SI A LA VIDA NO A LA DEUDA! Convocan: Jubileo Sur Américas, CAMPAÑA POR LA DESMILITARIZACIÓN DE LAS AMERICAS, Plataforma de Acción por un Desarrollo Alternativo en Haití (PAPDA), Asociación profesionales haitianos formados en Cuba (APROHFOC), Konbit Fanm (Haití), Grupo apoyo a los refugiados y repatriados (GARR) Haití, Agrupación jóvenes Sabanet (Rajes) Haití, Movimiento Democrático Popular (MODEP) Haití, CHANDEL, Haití, Centro de búsqueda de acción para el desarrollo (CRAD) Haití, Instituto Cultural Caribe (ICKL) Haití *5 de diciembre 1492: Cristóbal Colón llega a Haití, para imponer la esclavitud a los pueblos indígenas bajo el mandato de España. 6 de diciembre de 1929 matanza de campesinos haitianos resistiendo la ocupación militar de Estados Unidos. 5 de diciembre 2003: grupos armados pro-gubernamentales irrumpen en la Universidad reprimen a estudiantes y profesores. Países que aportan contingentes militares Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Croacia, Ecuador, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Jordania, Malasia, Marruecos, Nepal, Paraguay, Perú, Sri Lanka y Uruguay. Países que aportan policías Argentina, Benin, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Burkina Faso, Camerún, Canadá, Chad, Chile, China, Egipto, El Salvador, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Ghana, Guinea, Jordania, Madagascar, Malí, Mauricio, Nepal, Níger, Nigeria, Pakistán, Rumanía, Senegal, Sierra Leona, Togo, Turquía, Uruguay, Vanuatu, Yemen y Zambia.

28 de noviembre, desde La Plata decimos ¡BASTA!


La feroz represión desatada en el día de hoy, en la ciudad de La Plata, contra organizaciones de derechos humanos, estudiantes universitarios, trabajadores, movimientos y partidos políticos de izquierda, clausura el ciclo de mentira e hipocresía del gobierno de Néstor Kirchner. El gobierno de los “derechos humanos”.
La movilización convocada desde la Multisectorial La Plata que le exige al gobierno de Kirchner y Sola de aparición con vida de Jorge Lopez, pretendía realizar un escrache al represor Rodolfo González Conti, ex director de Seguridad de la Policía Bonaerense durante la ultima dictadura militar y responsable de la detención, tortura y desaparición de miles de compañeros luchadores, y señalando tambien donde se debe buscar a los responsables de la desaparición del compañero López. Cuando la movilización llego a las inmediaciones del lugar, se encontró con un fuerte operativo de seguridad con mas de 150 efectivos de la policía Bonaerense, quienes habían vallado las esquinas para impedir que el escrache se llevara a cabo. La movilización, entonces, comenzó a pedirle a la bonaerense se retirara ya que estaban encubriendo a un asesino, Ante la negativa y los aprestamientos de la policía a confrontar, los manifestantes comenzaron a tirar la vayas y a avanzar contra el domicilio del genocida. La respuesta de la bonaerense no se hizo esperar, comenzaron a pegar palazos, tirar balas de goma y lanzar gases lacrimógenos. Formaciones de la policía motorizada salieron sorpresivamente desde las cuadras lindantes para tratar de rodear a la movilización, así también como infantería por el otro lado. Para proteger la retirada de los compañeros, los manifestantes arrojaron piedras contra las fuerzas de inseguridad que no dudaron un minuto en tirar directamente al cuerpo, por lo que se encuentran heridos con balazos de goma en la cabeza, cuello y espalda. Quien escribe, recibió 4 impactos, tres en las piernas y uno en el pecho. Un compañero fue alcanzado por una granada de gas lacrimógeno también en el pecho, por lo cual tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital cercano. La policía no satisfecha con esto, continuo reprimiendo durante varias cuadras a la manifestación por el centro de la ciudad, hasta que los estudiantes pudieron reagruparse en cercanías de la facultad de humanidades, donde formaron cordones de seguridad para protegerse. Allí se resolvió hacer una lista de los heridos y de los posibles detenidos, convocando además, a una conferencia de prensa para dar parte de lo sucedido. Con este accionar vemos como se caen todas las mentiras de un estado que nunca quiso llegar a fondo para enjuiciar y castigar a los responsables de la desaparición de más de 30.000 personas. En ves de esto, manda a reprimir a quines se están poniendo de pie para efectivizar que los asesinos estén tras las rejas y luchan por la aparición con vida de Julio López. Como sucedió con los trabajadores de las Heras, con los del Subte, con los de la UBA y con los del Francés Esto demuestra la necesidad de fortalecer las multisectoriales, foros, asambleas y centros de coordinación para llevar a delante un paro activo nacional, toma de facultades y piquetes para terminar no solo con el miedo y la represión que quiere imponer la derecha y el estado, sino también con el hambre y la miseria de un pueblo que esta diciendo basta. Exigimos: APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LÓPEZ - BASTA DE REPRESIÓN A LA LUCHA POPULAR - LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS - CARCEL COMÚN y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS - Por la unidad de la izquierda y los luchadores Socialismo o Barbarie Partido Comunista de los Trabajadores

Tendremos a Fidel entre nosotros, afirma Lage.



Fidel se recupera y seguirá conduciéndonos, pues le pediremos que lo haga por unos cuantos años más, afirmó hoy Carlos Lage, vicepresidente del Consejo de Estado, en el acto que cerró las actividades de la Fundación Guayasamín por el aniversario 80 del Comandante en Jefe, el cual estuvo presidido por el General de Ejército Raúl Castro, vicepresidente de los Consejos de Estado y deMinistros.
En Cuba no habrá sucesión ni transiciones, sino continuidad de la Revolución, remarcó Lage al hablar a nombre de la nación anfitriona en el teatro Karl Marx.
El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba definió el escenario para el futuro de la Isla, al señalar que no será posible otro Fidel, nadie lo imitará, tendrá muchos seguidores, pero no habrá división entre los revolucionarios cubanos, tampoco ambiciones, egoísmos, ni vanidades, y sentenció: "no lo permitiremos, tenemos un Partido".
Sin embargo, eso será en el futuro, pues pronto tendremos a Fidel, aseguró en el acto, en cuya presidencia también estuvieron los presidentes de Bolivia y Haití, Evo Morales y René Preval, el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, y el recién electo mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega.
Lage señaló que con esa fe excepcional que ha acompañado al Comandante en Jefe en toda su vida, mientras colabora activa y disciplinadamente en su recuperación, se mantiene atento a todo, pregunta, se informa, ayuda, aprueba.
Fidel nos sigue entregando su ejemplo, como el Granma surcando los mares, así transita por la historia: impetuoso, indetenible, victorioso, precisó.
Lage agradeció en nombre del líder de la Revolución y el pueblo cubano la presencia de los casi dos mil invitados de todas partes del mundo, que desde el 28 de noviembre tomaron parte en un coloquio teórico, un concierto de música y una gran exposición de artes plásticas, organizados por la Fundación Guayasamín.
Ustedes nos comprometen a continuar la obra de la Revolución, a defender y profundizar el socialismo y a mantener la lucha por la justicia, refirió, y felicitó la iniciativa de la Fundación Guayasamín, y en especial a la extraordinaria familia del fallecido artista ecuatoriano, nombrado desde 1999 pintor de Iberoamérica.
Al dirigirse a los amigos de la Revolución Cubana en todo el mundo, el dirigente aseguró que Fidel vivirá y la Revolución Cubana no les fallará, y consideró que las jornadas vividas fueron de reflexión y compromiso, de inmensa alegría y esperanzas.
Nos une la lucha por un futuro de paz y justicia para toda la Humanidad, manifestó.
Acerca del coloquio Memoria y futuro: Cuba y Fidel, dijo que en estos días no se habló de guerras preventivas, de organizar invasiones militares o promover nuevas y destructivas armas.
Tampoco para refrendar la tortura, ni las prisiones ilegales, las palabras pronunciadas no fueron de odio o intolerancia, ni para discutir cómo aumentar la riqueza de pocos sobre las espaldas y la pobreza de muchos, añadió.
Por el contrario, se han fomentado la amistad, comprensión y solidaridad, que son las más eficaces armas para vencer los urgentes problemas de la Humanidad, consideró.
Hemos escuchado testimonios de solidaridad humana, entrega y sacrificios en la lucha contra la opresión, las enfermedades y la ignorancia, se defendió la necesidad de la información, las posibilidades ilimitadas de la educación cuando esta se convierte en derecho de todos, se ha sostenido que sin cultura no hay libertad posibles, definió Lage.
También se argumentó la urgente necesidad de ahorrar y usar eficiente y racionalmente los recursos energéticos, y se refirió al clima de respeto a la diversidad ideológica, política y religiosa de los asistentes.
Obligado será que, por su contenido y belleza, se publique y pueda conocerse todo lo expresado aquí, indicó.
Dijo que esas justas y nobles ideas representan el pensamiento de Fidel, convertido en realidad en Cuba y en l que ejecutan naciones hermanas.
Al referirse al máximo líder cubano, Lage señaló que el pueblo cubano ha tenido el privilegio de contar con su voluntad, coraje, sed insaciable de justicia, talento, honradez, paciencia, impaciencia y suerte, que han dibujado el decursar de una existencia irrepetible.
Contó que un amigo le expresó una vez que Fidel no solo era un hombre, sino una fuerza de la Naturaleza, y lo que entonces le pareció una broma, hoy comprendió que no era una exageración.
Mencionó al Moncada, el Granma, la Sierra, Girón, la Crisis de Octubre, la resistencia al imperialismo, el Período Especial, como pruebas de la fuerza de un pueblo y su líder, cuando ambos se identifican, se unen, se funden.
Subrayó que ocurre cuando un pueblo es Fidel, y Fidel es el pueblo.
Hoy el socialismo es irreversible en Cuba -dijo-, no por definición, sino porque con el esfuerzo de ayer y hoy lo hemos hecho irreversible.
Cuando no esté Fidel, estarán su obra, sus ideas, estará su ejemplo, y nosotros sabemos que ese regalo de cumpleaños es el que podemos hacerle todos los que los admiramos y queremos, dijo Lage en la parte final de su discurso.