domingo, 12 de enero de 2014

2014 y los fantasmas de 1914


En los albores del Año Nuevo están despertándose los recuerdos de otro Año Nuevo –hace exactamente un siglo, el amanecer de 1914–, cuando millones de personas fueron a la deriva hacia el abismo como si se hubiera tratado de un sueño.
En ese día de Año Nuevo, pocas personas se imaginaban lo que estaba por venir. Habían pasado cien años desde la batalla de Waterloo y el recuerdo de la guerra se había desvanecido, por lo menos en Gran Bretaña. La guerra en Sudáfrica había sido una mera escaramuza y había terminado en victoria. El Imperio en el que el sol nunca se ponía parecía seguro de su supremacía en todo el mundo.
Al otro lado del Canal, es cierto, las cosas no eran exactamente las mismas. Los recuerdos de la guerra franco-prusiana y la ocupación alemana de Alsacia-Lorena aún permanecían. El Estado Mayor ansiaba venganza, pero en las calles de Montmartre los cafés estaban bulliciosos y la guerra no parecía una posibilidad inminente.
Durante la mayor parte del siglo XIX, la Biblia de la burguesía fue el liberalismo, la expresión política de una creencia firme de que el surgimiento del capitalismo era una garantía de progreso humano. La mayor parte de los países de Europa Occidental habían pasado por un período de prosperidad económica que parecía que iba a durar para siempre. La nueva tecnología (el teléfono, el barco de vapor, el ferrocarril…) había desempeñado un papel mucho más revolucionario en unir el mundo que el de Internet en nuestros días.
La paz y la prosperidad eran consideradas como el estado normal de las cosas: "Hoy mejor que ayer, pero peor que mañana". Muchos creían que las economías de Europa estaban tan integradas que la guerra era imposible. El rápido desarrollo de la ciencia y de la tecnología era la prueba del progreso constante, una garantía indestructible de la superioridad de la civilización occidental. Sin embargo, en agosto de 1914, ese hermoso sueño terminó en una horrible pesadilla. La razón se convirtió en sinrazón. Europa y el mundo entero se sumieron en una danza macabra de la muerte.
De la noche a la mañana todo se convirtió en su contrario. La tecnología moderna, de ser un potente agente de progreso, se transformó en un medio de producción de los medios más diabólicos de destrucción masiva, creando un caos sin precedentes a una escala aterradora. En lugar del libre comercio, se erigieron barreras proteccionistas por todas partes. El lugar del liberalismo y de la democracia lo ocuparon el militarismo, la censura, y la dictadura de una forma abierta o encubierta. Al menos nueve millones de personas perdieron la vida en la Gran Masacre.

Las causas de la guerra

La conclusión que se extrae con frecuencia es que las guerras y los conflictos son un resultado inevitable de la agresividad natural de la especie humana (o de los hombres, si hemos de creer a algunas feministas). En realidad, se trata de una explicación que no explica nada. Si los seres humanos somos naturalmente agresivos, ¿por qué no estamos siempre en estado de guerra? ¿Por qué la sociedad simplemente no se despedaza a sí misma?
En realidad, el estallido periódico de las guerras es una expresión de las tensiones que surgen en la sociedad de clases, la cual puede llegar a un punto crítico en el que sólo puede resolver las contradicciones por medios violentos. Esta idea ya fue explicada por Clausewitz en su célebre máxima: "La guerra es sólo la continuación de la política por otros medios". Para explicar las causas de la Primera Guerra Mundial (de la que vamos a tratar en detalle en futuros artículos), hace falta el método científico del análisis marxista.
En última instancia, la guerra fue el producto del surgimiento tardío de Alemania, que había tomado el camino capitalista después de Gran Bretaña y Francia. Esto creó nuevas e insoportables contradicciones. Alemania se vio acorralada y estrangulada por sus poderosos rivales que disfrutaban de las ventajas del Imperio. Habiendo conseguido una fácil victoria sobre Francia en 1871, la camarilla gobernante en Berlín estaba buscando una excusa para una guerra que le permitiera dominar Europa y apoderarse de territorios, mercados y colonias.
¿Significa esto que Alemania fue responsable de la guerra? La idea de que se puede echar la culpa de la guerra a una nación en particular es falsa y superficial, como lo es buscar culpables sobre la base de "quién disparó el primer tiro". El ejército alemán invadió Bélgica y esto fue, sin duda, una experiencia terrible para el pueblo belga. Pero mucho más terrible fue el sufrimiento de millones de esclavos coloniales en el Congo, que estaba bajo el dominio de la "pobrecita Bélgica".
Los imperialistas franceses querían recuperar Alsacia y Lorena, tomadas por Alemania en 1871. Pero también querían aprovecharse para tomar Renania y someter al pueblo alemán a la opresión y al saqueo, como vimos más tarde en el Tratado de Versalles. Los imperialistas británicos estaban luchando en una "guerra defensiva" –es decir, una guerra para defender su posición privilegiada como los ladrones imperialistas más importantes del mundo, manteniendo innumerables millones de indios y africanos en estado de esclavitud colonial. Los mismos cálculos cínicos pueden aplicarse en el caso de cada una de las naciones beligerantes, desde la más grande a la más pequeña.
Mirando hacia atrás, con la sabiduría de la retrospectiva, no es difícil entender las razones de la catástrofe de 1914. Hubo muchos otros factores, tales como el conflicto entre Rusia y Austria-Hungría por el dominio de los Balcanes y las ambiciones del zarismo por arrebatar Constantinopla al moribundo Imperio Otomano. La sangrienta barbarie de las Guerras de los Balcanes de 1912-1913 fue una advertencia, y en varias ocasiones las grandes potencias casi llegaron a las manos antes de 1914.
Sin embargo, a pesar de todas las señales de advertencia, mucha gente creía que la guerra no iba a suceder. Gran Bretaña y Alemania eran los principales socios comerciales de la una con la otra después de los EE.UU. ¿Cómo iban a luchar entre sí? Incluso ahora, cien años más tarde, algunos académicos eruditos (¡Dios nos libre de los académicos eruditos!) argumentan que la Gran Guerra no fue en absoluto necesaria, que se podía haber encontrado una solución diplomática y que la humanidad podía haber evitado una gran cantidad de molestias innecesarias y vivir felices para siempre.
Cien años después de la Gran Masacre, es costumbre, no sólo para nuestros amigos académicos eruditos o para los pacifistas sentimentales, sino también para los políticos burgueses, llorar océanos de lágrimas de cocodrilo por la "futilidad de la guerra", la pérdida inútil de vidas, etc. Tenemos que "aprender de la historia", nos informan, de modo que nunca se repita. El hecho de que cada día miles de personas siguen siendo sacrificadas en guerras parece escapar a su atención. Al menos cinco millones de personas han muerto en el Congo, lo que muestra cuánta razón tenía Hegel cuando escribió que la única lección que se puede sacar de la historia es que nadie ha aprendido nunca nada de ella.
¡Si la dirección de los asuntos mundiales pudiera ser retirada de las manos incompetentes de políticos, banqueros y generales y le fuera entregada a las damas y caballeros eruditos e infinitamente sabios de las universidades! ¡Si el mundo pudiera ser gobernado por la suave mano de la Razón! ¡Qué lugar tan feliz sería! Por desgracia, todo el rumbo de la historia humana durante al menos diez mil años ha demostrado que los asuntos de la humanidad nunca se han regido por la Razón. Eso ya fue señalado por Hegel, el cual a menudo estuvo cerca de la verdad a pesar de sus prejuicios idealistas, como por ejemplo cuando escribió que son los intereses y no la razón lo que rige la vida de las naciones.

¿Por qué no ha habido otra guerra mundial en los últimos tiempos?

¿Es posible establecer paralelismos útiles entre la situación que existía en el año 1914 y hoy en día? Las analogías históricas pueden ser útiles dentro de ciertos límites, pero siempre es necesario tener estos límites firmemente en mente. La historia, sin lugar a dudas, se repite; pero nunca lo hace de la misma manera.
El paralelo más importante es que hoy las contradicciones del capitalismo han surgido una vez más de una manera explosiva a escala mundial. Un largo período de expansión capitalista –que tiene algunas similitudes llamativas con el período que precedió a la Primera Guerra Mundial– llegó a un final dramático en 2008. Ahora estamos en los últimos estertores de la crisis económica más grave de toda la historia de 200 años de capitalismo.
Contrariamente a las teorías de los economistas burgueses, la globalización no abolió las contradicciones fundamentales del capitalismo. Sólo las reprodujo a una escala mucho mayor que nunca: la globalización ahora se manifiesta como una crisis global del capitalismo. La causa fundamental de la crisis es exactamente la misma que en 1914: la rebelión de las fuerzas productivas contra los dos obstáculos fundamentales que impiden el progreso humano, la propiedad privada de los medios de producción y el Estado nacional.
Un ex-marxista como Eric Hobsbawm creía que la globalización pondría fin a los conflictos nacionales. El revisionista Karl Kautsky dijo exactamente lo mismo hace cien años. La Primera Guerra Mundial demostró la falsedad de esa teoría. Y el estado de nuestro mundo en el año 2014 muestra la estupidez del neo-revisionismo de Hobsbawm. Cuánto más profundo fue Lenin, cuyo libro clásico El imperialismo, fase superior del capitalismo es tan reciente y relevante hoy como el día en que fue escrito.
Sin embargo, hay diferencias importantes. En dos ocasiones, los imperialistas trataron de resolver sus contradicciones mediante la guerra: en 1914 y en 1939. ¿Por qué esto no puede volver a ocurrir? De hecho, las contradicciones entre los imperialistas son ahora tan extremas que en el pasado ya les hubieran llevado a la guerra. La pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué el mundo no está en guerra una vez más?
La respuesta está en el cambio experimentado en la correlación de fuerzas a escala mundial. No tendría ningún sentido que Alemania invadiera Bélgica o se apoderara de Alsacia-Lorena, por la sencilla razón de que Alemania ya controla el conjunto de Europa a través de su poderío económico. Todas las decisiones importantes son tomadas por Merkel y el Bundesbank, sin tener que disparar un solo tiro. ¿Quizás Francia podría comenzar una guerra de independencia nacional contra Alemania? Es suficiente plantear la pregunta para ver de inmediato lo absurda que es.
El hecho es que los viejos Estados pigmeos de Europa hace tiempo que dejaron de jugar un papel independiente en el mundo. Es por eso que la burguesía europea se vio obligada a formar la Unión Europea, en un esfuerzo por competir a escala mundial con los EE.UU., Rusia y ahora también con China. Pero una guerra entre Europa y cualquiera de los Estados antes mencionados está descartada completamente. Por encima de todo, Europa carece de ejército, marina y fuerza aérea. Tales ejércitos, que sí existen, se mantienen celosamente bajo el control de las diferentes clases dominantes, que, detrás de la fachada de la "unidad" de Europa, están luchando como gatos en un saco unas contra otras para defender sus "intereses nacionales".
Desde un punto de vista militar, ningún país puede oponerse a la fuerza militar colosal de los Estados Unidos. Pero ese poder también tiene límites. Hay evidentes contradicciones entre EE.UU., China y Japón en el Pacífico. En el pasado, esto habría llevado a la guerra. Pero China ya no es una nación débil, atrasada y semicolonial, que pueda ser invadida y reducida a la servidumbre colonial fácilmente. Es un poder económico y militar cada vez mayor, que está estirando sus músculos y haciendo valer sus intereses.
Los EE.UU. ya se han quemado los dedos de mala manera en Irak y Afganistán. Fue incapaz de intervenir en Siria. ¿Cómo podría incluso considerar una guerra con un país como China, cuando ni siquiera puede responder a las continuas provocaciones de Corea del Norte? La cuestión es muy concreta.

Guerra y revolución

Antes de 1914, las ilusiones de la burguesía eran compartidas por los dirigentes del movimiento obrero de Europa occidental. Los dirigentes socialdemócratas, mientras que hablaban sin convicción de las ideas del socialismo y de la lucha de clases, y hacían discursos que sonaban radicales e incluso revolucionarios en cada Primero de Mayo, en la práctica habían abandonado la perspectiva de la revolución socialista a favor del reformismo: la noción de que pacíficamente, gradualmente, sin dolor, podrían transformar el capitalismo en socialismo, en algún momento lejano en el futuro.
En un congreso internacional tras otro, los socialdemócratas –que incluían en ese momento a Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht– votaban resoluciones comprometiéndose con la Internacional para oponerse a cualquier intento de los imperialistas de lanzar una guerra, e incluso de aprovechar la situación para organizar una lucha revolucionaria contra el capitalismo y el imperialismo.
Para su vergüenza eterna, todos los dirigentes de la Segunda Internacional (con la excepción de los rusos, los serbios y los irlandeses) traicionaron a la clase obrera mediante el apoyo a "su" clase dominante por motivos "patrióticos". Como resultado, millones de trabajadores uniformados fueron condenados a muerte en los terrenos sangrientos y fangosos de Flandes. La consigna agrupadora de "trabajadores del mundo, uníos" parecía ser una triste ironía cuando los trabajadores alemanes, franceses, rusos y británicos empezaron a usar sus bayonetas y a dispararse unos a otros hasta la muerte por los intereses de sus amos. La situación parecía completamente desesperada. Sin embargo, la guerra imperialista terminó en revolución.
La Revolución Rusa ofreció a la humanidad una salida a la pesadilla de las guerras, la pobreza y el sufrimiento. Pero la ausencia de una dirección revolucionaria a escala internacional significó que esta posibilidad fuese abortada en un país tras otro. El resultado fue una nueva crisis y otra guerra imperialista todavía más terrible, que condujo a la muerte de 55 millones de personas y estuvo a punto de provocar el colapso de la civilización humana.
Dos guerras mundiales fueron pruebas suficientes de que el sistema capitalista había agotado por completo su potencial para el progreso. Pero Lenin señaló que, a menos que fuese derrocado por la clase obrera, el capitalismo siempre podría encontrar una manera de salir de la crisis económica más profunda. Lo que Lenin veía como una posibilidad teórica en 1920 realmente ocurrió después de 1945. Como resultado de una concatenación peculiar de circunstancias históricas, el sistema capitalista entró en un nuevo período de auge. La perspectiva de la revolución socialista, al menos en los países capitalistas desarrollados, fue pospuesta.
Al igual que en las dos décadas anteriores a 1914, la burguesía y sus apologistas estaban borrachos de ilusiones. E igual que entonces, los líderes del movimiento obrero se hicieron eco de estas ilusiones. Incluso más que entonces, hoy en día han abandonado toda pretensión de luchar por el socialismo y se han abrazado con entusiasmo "al mercado". Pero ahora la rueda ha dado una vuelta completa. En el año 2008, el fruto del éxito se volvió cenizas en sus bocas. Igual que en 1914, la historia les ha provocado un duro despertar.
Mucha gente de la izquierda se pregunta por qué, si hay una crisis tan profunda, las masas no se han sublevado. A aquellos que hacen este tipo de preguntas les remitimos a 1914. ¿Por qué esa crisis no condujo inmediatamente a un movimiento revolucionario? ¿Por qué los trabajadores acudieron con entusiasmo tras sus respectivas banderas? Aquí, generalizaciones formales lógicas y abstractas no proporcionarán ninguna respuesta. Sólo un conocimiento de la dialéctica puede arrojar luz sobre esta cuestión.
A diferencia de los idealistas, que piensan que la conciencia humana es el motor de todo progreso, el materialismo dialéctico explica que la conciencia humana es extremadamente conservadora. Los hombres y las mujeres siempre se aferran a lo que es familiar: la tradición, la costumbre y la rutina tienen un gran peso en el cerebro. El capitalismo engendra hábitos de obediencia de por vida, que se transfieren fácilmente de la escuela a la línea de producción de la fábrica, y de allí a los barracones.
La clase dominante tiene mil formas de moldear la conciencia: la escuela, el púlpito, los medios de comunicación y, sobre todo, esa fuerza invisible, pero poderosa, que llamamos opinión pública. Las masas siempre toman el camino de menor resistencia, hasta que los golpes de martillo de grandes acontecimientos las obligan a comenzar a cuestionar los valores, la moral, la religión y las creencias que han dado forma a su pensamiento durante toda su vida.
Este proceso lleva su tiempo. No es una línea recta, sino muy contradictoria. Los soldados que ondeaban banderas y cantaban canciones patrióticas en agosto y septiembre de 1914 fueron los mismos que enarbolaron la bandera roja y cantaron la Internacional tres o cuatro años más tarde. Un gran abismo separa los dos fenómenos –un abismo lleno de inmenso sufrimiento, horror y muerte–. Fue una lección dura, pero fue una lección bien aprendida.
Y hoy en día, ¿qué? No hay guerra, por lo menos no en el sentido de 1914. Pero desde el punto de vista de la historia, el año 2008 será percibido como un punto de inflexión tan grande como el de aquel entonces. El gran proceso de aprendizaje ha comenzado. ¿Parece demasiado lento? La historia prosigue de acuerdo con sus propias leyes y su propia velocidad, y no se la puede acelerar fruto de la impaciencia.
En 1806, Hegel, cuando estaba terminando su gran "viaje de descubrimiento" (su primera gran obra filosófica, La Fenomenología del espíritu), vio a Napoleón a caballo por las calles de Jena y exclamó: "¡He visto al Espíritu del Mundo sentado en un caballo!". La Biblia dice: "Tienen ojos y no ven". ¡Mira a tu alrededor! ¿No puedes ver ya las evidencias de un cambio en la situación? En las calles de Estambul y de Atenas, en São Paulo y en Madrid, en El Cairo y en Lisboa… las masas están empezando a moverse.
Hoy podemos decir que el Espíritu de un Nuevo Mundo está en marcha por todas partes, no en la forma de un héroe individual, sino en la forma de millones de héroes y heroínas anónimos que están sacando conclusiones poco a poco, y pasando a la acción para tomar su destino en sus manos.
Lenin dijo: "El capitalismo es horror sin fin". Las sangrientas convulsiones que se están extendiendo por todo el mundo demuestran que tenía razón. Moralistas de clase media llorarán y se lamentarán de estos horrores, pero no tienen idea de cuáles son sus causas, y mucho menos de cuál es la solución. Los pacifistas, los "verdes", las feministas, y otros, señalan los síntomas pero no la causa subyacente, la cual se encuentra en un sistema social enfermo que ha sobrevivido a su papel histórico.
Los horrores que vemos ante nosotros son sólo los síntomas externos de la agonía del capitalismo. Pero también son los dolores de parto de una nueva sociedad que está luchando por nacer. Nuestra tarea es la de acortar estos dolores de parto y apresurar el nacimiento de una sociedad nueva y auténticamente humana.
Alguien le dijo una vez a Durruti, el revolucionario español: "Te sentarás sobre un montón de ruinas si resultas victorioso". A lo que Durruti respondió: "Siempre hemos vivido en barrios bajos y agujeros, sabremos cómo apañarnos durante algún tiempo. Pero, no olvides, también sabemos construir. Somos nosotros quienes construimos estos palacios y ciudades, aquí en España, en América y en todas partes. Nosotros, los trabajadores, podemos construir otros en su lugar. Y mejores. No le tenemos miedo a las ruinas. Vamos a heredar la tierra. No hay la menor duda sobre eso. La burguesía puede destruir y arruinar su propio mundo antes de abandonar la escena de la historia. Nosotros llevamos un mundo nuevo, aquí, en nuestros corazones. Ese mundo crece minuto a minuto".

Alan Woods

Video sobre actividades del Comité Argentino en Cuba 2013




Actividades en Cuba del 30-10 al 18-11-2013 en Cuba del Comité Argentino por la Libertad de los Cinco y la Agrup. Navegando con el Che. De La Habana al Coloquio de Holguín por la Libertad de los Cinco, y plantado un árbol en Santa Clara - Cuba con tierras de los Caminos del Che extraidas de Caraguatay, Rosario, Alta Gracia y San Martín de los Andes - Argentina

sábado, 11 de enero de 2014

Cortes de energía y alta tensión popular



La temperatura en Argentina alcanzó su máximo nivel histórico este verano austral y lo mismo el termómetro del descontento social, ante máximos de consumo que dejaron a miles de usuarios sin electricidad y desnudaron las fallas del modelo de privatización del sector en los años 90.
Los cortes de luz son paulatinamente más espaciados, pero las protestas ciudadanas en las calles siguen, y también la polémica sobre si las fallas del suministro son solo responsabilidad de las empresas distribuidoras, si también salpican al gobierno y sobre qué hacer para que la situación no se repita ante la siguiente ola de calor.
Casi es medianoche en el tradicional y céntrico barrio de Flores, habitado por gente de clase media, y los cacerolazos (protesta haciendo sonar cacerolas) despiertan a los privilegiados que tienen luz y aire acondicionado, en medio de una temperatura que al cerrar 2013 superó los 40 grados centígrados en Buenos Aires y su área metropolitana.
Hombres, mujeres y niños interrumpen el tránsito con fogatas, y golpean furiosos cucharas contra cacerolas, para llamar la atención a las autoridades.
La ola de calor en el norte y centro de Argentina dejó al menos seis muertos y marcas históricas de consumo eléctrico, que causó apagones que oscilaron entre dos horas y más de 10 días en distintos barrios de Buenos Aires y su conurbano, afectando a unos 200.000 usuarios en su peor momento.
Muchos recibieron 2014 a la luz de las velas o se trasladaron a vivir con familiares no afectados por los cortes de energía.
“Se nos pudrió toda la comida en la heladera (frigorífico). Estamos sin agua porque no funciona la bomba. Tenemos que subir cuatro pisos con baldes para bañarnos, y con este calor insoportable no se puede dormir sin ventilador”, reclamó a IPS una vecina de Flores, que solo quiso dar su nombre, Jacqueline.
Las críticas se concentran en Edesur, subsidiaria de la italiana ENEL, una de las distribuidoras de energía del área metropolitana de Buenos Aires, junto con la argentina Edenor. Ambas asumieron el suministro eléctrico en el área, tras la privatización iniciada en 1992.
Por su gran deterioro, las redes de distribución no soportaron el consumo extraordinario, y se quemaron cables y transformadores.
“No han hecho las inversiones que tenían que hacer y extorsionan con sus políticas. Si el negocio no les cierra, como dicen, ¿por qué no se van?”, objetó Federico Bernal, director editorial del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas.
En Argentina, el sector energético está subsidiado y las tarifas congeladas, aunque el gobierno de centroizquierda de Cristina Fernández comenzó a exceptuar de esa política a los barrios más ricos en 2013.
Las empresas dicen que, con altas tasas de inflación, esa política desincentiva las inversiones.
Bernal dijo a IPS que no hay una “una crisis energética”, sino “un problema coyuntural”, concentrado en la distribución de electricidad.
Argentina tiene una capacidad energética real de unos 25.000 megavatios, superior a la demanda del país. Incluso en los días de mayor consumo, la oferta superó a la demanda en unos 3.000 megavatios, puntualizó.
El experto tampoco atribuye la deficiencia del suministro al crecimiento económico.
En el decenio 2003-2013, la expansión de la economía y las mejoras sociales incrementaron la demanda de electricidad en 50 por ciento. El consumo de los hogares, en particular, se duplicó.
El gobierno comenzó a tomar medidas para afrontar ese incremento, explicó Bernal. Las obras en marcha –térmicas, hidroeléctricas y de fuentes renovables, como energía solar y eólica–, deben elevar la capacidad instalada a unos 32.100 megavatios en 2015.
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre), del Ministerio de Planificación, sí tiene, para Bernal, “una cuota de responsabilidad”, por no “haber conminado (a las empresas) a hacer inversiones y a modernizarse”.
Pero admitió que “era muy difícil prever lo que ocurrió, con una ola de calor inédita en 100 años”.
“Esto es producto de un largo proceso de desinversión, descontrol y desorganización de un rama esencial de la economía”, dijo Gustavo Vera, legislador opositor de la ciudad de Buenos Aires, en diálogo con IPS.
Vera denunció penalmente de “sabotaje y de alteración del orden público” a los directivos de Edesur y Edenor, junto al Enre, al gobierno capitalino y a funcionarios del gobierno central.
Para el legislador, la justicia tendrá que investigar si el caos ha sido una maniobra de las distribuidoras para forzar un aumento de tarifas.
También destacó la falta de transparencia de las empresas en el destino de las inversiones, como antecedente de la crisis.
Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad, coincidió en que la falla no tiene que ver ni con la generación ni con el transporte de energía.
“No estamos en una crisis energética. Hubo un problema de distribución que es solucionable. Si se hacen las inversiones necesarias, en 2015 podemos tener un verano más tranquilo”, dijo a IPS.
El experto se remontó a los errores de la privatización durante el gobierno neoliberal de Carlos Menem (1989-1999), que provocaron la actual “tensión entre la lógica de mercado y la seguridad de suministro energética”.
“Cuando se privatizó el sector de distribución se utilizó como criterio de control la calidad de servicios”, dejando al Estado apenas la tarea de multar y sin tener participación en la planificación, recordó.
Pero esa lógica, fundamentada en ampliar la cantidad de clientes, “no funciona” en este sector, porque “la energía no tiene sustituto”, al no contar con competencia en las regiones asignadas.
“El Estado tiene que buscar maneras de garantizar aquello en que la empresa puede fallar”, por ejemplo “consensuando un plan de inversiones” o “auditando los modelos y proyecciones de inversiones”, sostuvo.
Bronstein consideró que hubo fallas de planificación de las distribuidoras, que no consideraron factores como el crecimiento demográfico y económico, e incluso cambios culturales de consumo.
“Bajaron los precios y se facilitó el crédito. Se democratizó el uso del aire acondicionado. Y la situación crítica se dio en momentos de alta temperatura”, ejemplificó.
El especialista consideró que el bajo costo del servicio eléctrico estimuló el desperdicio, lo que debería contrarrestarse con “campañas de concientización”.
También mencionó otras “asignaturas pendientes”, como el diseño de un sistema de facturación que “establezca una tarifa social por parámetros que no son solo de consumo”.
El gobierno multó a Edenor y Edesur, y dictaminó compensaciones para los afectados.
Asimismo, quitó a las empresas el control del fondo de inversión, al que hace aportes para obras de mejora de la red eléctrica.
Según la resolución oficial, la “actitud negligente” de las concesionarias hizo que los recursos “no sean aplicados a obras que hubieran atenuado, al menos parcialmente, la situación” sufrida por los usuarios.
Además, el gobierno analiza la posibilidad de rescisión de contrato con las dos empresas.

Fabiana Frayssinet
IPS

Sombras de dictadura sobre nuevo jefe militar

La ratificación como jefe del ejército de Argentina de un militar acusado de complicidad en crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, reabrió el debate sobre la delgada línea entre responsabilidad moral o jurídica de quienes se exculpan en la obediencia debida.
El Senado aprobó el 18 de diciembre el ascenso de César Milani a teniente general, lo que implicó su aval como jefe del Estado Mayor General del Ejército, pese a las sombras sobre su pasado, como subteniente en la norteña provincia de La Rioja durante la dictadura.
El ahora teniente general renunció el 3 de este mes como director general de Inteligencia castrense, cargo que había retenido tras su designación en julio para la máxima jefatura militar, lo que avivaba la polémica sobre su figura y su inédito poder.
Milani asegura que “ignoraba qué ocurría” en el riojano batallón 141, donde estuvo destacado.
El periodista Guillermo Alfieri, preso político en La Rioja entre 1976 y 1980, no le cree. “Milani no esgrime la ingenuidad de Heidi (protagonista del cuento infantil homónimo), sino la hipocresía de Tartufo (el impostor y oportunista de la obra del dramaturgo francés Molière)”, dijo a IPS.
La última dictadura militar (1976-1983) dejó 30.000 muertos y desaparecidos y 500 niños robados en el país, según organismos humanitarios.
Milani se justifica con que era joven y acataba órdenes, por lo que no supo de abusos a los derechos humanos en esa provincia. Pero está involucrado en tres procesos abiertos por familiares de víctimas de la dictadura.
Una de ellas es por la desaparición del soldado riojano Alberto Ledo.
Milani firmó el acta de la supuesta deserción de Ledo de su batallón. El soldado fue visto por última vez en 1976 en la también norteña provincia de Tucumán, durante el Operativo Independencia, que con el pretexto de aniquilar un contingente guerrillero terminó en una represión generalizada.
Ese caso indigna a Alfieri, quien en su autobiografía “Ver de memoria” califica de “terrorismo de Estado” la represión en La Rioja, donde conoció a Ledo por amigos comunes.
“Era un muchacho simpático, respetuoso y respetado, con vocación de historiador, músico que animaba reuniones, con ideas de izquierda que expresaba con mesura”, recordó.
El ascenso de Milani fue aprobado en el Senado con 39 votos a favor y 30 en contra, después de su designación en julio como máximo jefe militar por el gobierno de izquierda moderada de Cristina Fernández, que esgrime “el principio de presunción de inocencia”.
“No puedo, sobre simples sospechas, ejecutar o linchar a un general”, argumentó el senador Aníbal Fernández, del gobernante Frente para la Victoria.
Diferentes organizaciones humanitarias y el Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, lo consideraron un retroceso, por volverse a argumentar la obediencia debida, a la que se acogieron militares de bajo rango para exculpar su participación en atrocidades.
El caso Milani causa sorpresa y escozor porque los gobiernos del ya fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y de Fernández, su esposa y sucesora, fueron artífices de una activa política de derechos humanos, con énfasis en la recuperación de la memoria histórica.
Ellos anularon las leyes de amnistía y respaldaron los juicios contra los violadores de derechos humanos. Desde 2003, fueron sentenciados 515 de ellos.
“Me ofende que el gobierno proteja y promueva a un miembro de ese aparato criminal, que pretendió ubicar a Ledo como desertor”, lamentó Alfieri.
El no gubernamental Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) objetó en julio el nombramiento de Milani, por su supuesta participación en casos de violación de derechos humanos.
El jefe militar pidió explicarse ante el CELS, promotor del enjuiciamiento de violadores de derechos humanos, y en respuesta a un cuestionario argumentó el 13 de diciembre que en La Rioja la represión fue “pasiva y de baja intensidad”.
Alfieri aseguró, en cambio, que allí “se registró el mayor número de capturados del país, en proporción a la cantidad de habitantes de la provincia”.
“En La Rioja se desató una intensiva caza de brujas, con tormentos sistemáticos, traslados infernales y prisiones convertidas en campos de concentración”, dijo.
“Hasta el gimnasio del Batallón de Ingenieros 141 se empleó como centro de detenidos a granel en los primeros días de implantación de la dictadura”, puntualizó, antes de indicar que Milani no pudo no enterarse.
Aliados políticos y sociales de Fernández han criticado el ascenso de Milani.
Cuestionan lo que la legisladora Gabriela Cerruti, del aliado grupo parlamentario Nuevo Encuentro, define como “el umbral entre la culpa judicial, política, moral y social”.
El presidente del CELS, el también periodista Horacio Verbitsky, consideró que su nombramiento fue “un grave error político”, aunque subrayó que “afirmar que eso invalida la política de derechos humanos de la última década revela un sesgo deliberado”.
Para el ensayista y analista político Alejandro Horowicz, autor del libro “Los cuatro peronismos”, hay que remontarse a “la lógica operativa de la represión militar” y a sus patrones.
“Los combatientes irregulares carecían de cualquier derecho, se los podía torturar, violar y asesinar sin que los responsables tuvieran que hacerse cargo de su comportamiento”, dijo a IPS.
Según Horowicz, con los Grupos de Tarea para reprimir a la guerrilla, la cadena de mandos queda suspendida o subordinada a los jefes operativos.
A su juicio, el nombramiento de Milani debe entenderse en el contexto de los diferentes enfoques de la “responsabilidad personal” para juzgar crímenes de lesa humanidad.
“El primero deja en un segundo plano el carácter institucional de cada comportamiento personal, para poner bajo la lupa las acciones del incriminado”, explicó.
“En el segundo, como todos son inocentes hasta que no se prueba lo contrario, los oficiales que no han sido juzgados resultan inocentes en una institución que no lo es”, dijo.
“El tercero: los que no ocupan cargos de alta visibilidad, pasan desapercibidos y cubiertos por el ancho manto de falta de imputación”, puntualizó.
Para Horowicz, que Milani proclame su adhesión al proyecto democrático “no significa demasiado políticamente” y su declaración al CELS “permiten entrever que no está dispuesto, al igual que el resto de la oficialidad, a hacerse cargo de nada”.
Esto llevaría, analizó, a un planteo más profundo, relativo a “la reconstitución democrática de una fuerza militar en descomposición”.
“Basta mirar el comportamiento de las Fuerzas (Armadas) en todos estos años, incluso después de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, para comprobar la voluntad de hacer más de lo mismo”, dijo.
También sirve, aseguró, “para comprender que no se trata de nombres propios sino de una ausencia decisiva: una política armada genuinamente democrática”.
La pregunta aún sin respuesta es qué razón tuvo un gobierno comprometido en materia de derechos humanos, para decidir pagar este costo político.
¿Fue un error político? ¿O acaso es una pieza clave para garantizar la gobernabilidad, en momentos de crisis política, por denuncias de corrupción, elevada inflación y levantamientos policiales con el argumento de demandas salariales?
Las respuestas quizás tengan que ver con la confianza que adquirió Fernández en Milani desde que asumió la inteligencia militar.
A falta de explicaciones, “las interpretaciones navegan por la tozudez, la estrategia de convertir al ejército en un nido de espías, o el sueño irrealizado de que los uniformados se alineen con sectores populares para promover el bienestar general”, respondió Alfieri.
En cualquier caso es un arma de doble filo, según Horowicz, porque “disminuye su capacidad de maniobra frente a la crisis”.

Fabiana Frayssinet
IPS

Los "precios cuidados" por el lobo depredador de los consumidores

La paradoja de los alimentos en Argentina es trágica simplemente porque con excepciones de algunas frutas tropicales y café, el país es productor de todos los alimentos que necesitan los consumidores argentinos.
Carnes, pescado, harinas, hortalizas, gramíneas, lacteos, cítricos, frutas en general y todos los derivados alimenticios se producen en tierras sureñas: ¿qué sucede entonces con los "movimientos de precios ascendentes", o sea, la inflación?.
Diez años después y luego de al menos 5 de inflación galopante en alimentos que oscilo en un 40% anual, se implementa un programa denominado "Precios Cuidados" como mecanismo de información de precios de referencia para 100 productos con 189 marcas; luego del anterior programa "Mirar para Cuidar" implementado por el satanizado y eyectado de la secretaría de industria, Guillermo Moreno, resultara un estrepitoso fracaso.
Allí se demostraron las maniobras de fraude, especulación y engaños que realizaron estos mismos supermercados que no reponían las existencias de los productos, no colocaban los precios en los paquetes, cambiababan de lugar los productos regulados para que no sean la regulación y vencontrados dentro del supermercado por los consumidores o avalaban modificaciones mínimas en los contenidos para escapar a la regulación light y vender a mayores precios.
Este programa mostró además la falta de compromiso militante de los funcionarios de La Cámpora y sus militantes de "unidos y organizados" que dejaron a la deriva a millones de compatriotas que como rebaño consumidor ingresaba a la casa del lobo depredador del salario y las jubilaciones y pensiones de nuestros abuelos y trabajadores.
Quien visita con frecuencia un supermercado como Wall Mart, Carrefour, Coto, Jumbo, Vea, Día o los supermercados asiáticos, sabe que los precios especulativos en estos establecimientos son escandalosos, pero como todas las medidas implementadas por el equipo económico, se lo hace tarde y mal: sabemos que la remarcación de precios aplicada a los alimentos los últimos días de diciembre de 2013 fue de al menos un 20 %, sumado a los aumentos realizados a principios de año sobre los casi 9.900 productos no alcanzados para los productos y las marcas incluidos en el listado de "Precios Cuidados".
El nuevo secretario de comercio, Augusto Costa, parece más un buen socio-gerente de los supermercados (recien ingresado), que un férreo defensor de los precios a "cara de perro", encargándose de aclarar por los medios de comunicación una y otra vez (para no espantar al lobo) que no se trataba de un congelamiento de precios sino de un acuerdo de precios "voluntarios" y con revisión trimestral de una duración de anual..
Este acuerdo debe ser tan propicio para las empresas saqueadoras que ninguna quiso quedarse afuera del festín, pues ya le midieron el tiempo a los funcionarios de la secretaría de comercio quienes, con nula capacidad de control y sin participación de la sociedad en la elaboración de los programas, dejan en manos de los saqueadores la administración de los "precios cuidados" por el lobo ávido de ganancias extraordinarias a costa del salario del pueblo argentino.
Como bien decía el genial Alberta Einstein: "si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo", una frase que los "genios" del gobierno simplemente, no entienden.

Tomas Salas
Matriz del Sur

Un Pino procesado



En noviembre fue extraditado desde Brasil, donde se había escapado a fines de la década del ’80. Sólo podrá ser juzgado por cuatro casos de desapariciones.

El ex agente de inteligencia César Alejandro Enciso, alias “Pino”, era yerno del general Otto Carlos Paladino, jefe de la SIDE durante el terrorismo de Estado. Trabajó con su suegro en el centro clandestino que tenía a su cargo: Automotores Orletti, donde secuestró y torturó junto con otros agentes de inteligencia, de la Triple A y del ejército uruguayo. Enciso fue extraditado en noviembre desde Brasil y ahora fue procesado por el juez federal Daniel Rafecas.
El ex agente fue requerido para juzgarlo por la privación ilegal de la libertad y tormentos a unas 40 víctimas, delitos calificados como de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles. Pero como Brasil no reconoce este principio que rige en materia internacional, sólo permitió el juzgamiento de Enciso por los secuestros de cuatro de esas víctimas que permanecen desaparecidas y se considera que el delito se sigue cometiendo. Se trata de Gerardo Francisco Gatti, Julio César Rodríguez, Manuela Santucho y Cristina Navajas, quienes fueron vistos con vida en el centro clandestino de detención de Automotores Orletti.
Manuela Santucho y Nélida Navajas –mujer de Julio Santucho– fueron secuestradas el 13 de julio de 1976 en un departamento de la calle Warnes, en la ciudad de Buenos Aires. Navajas estaba embarazada. Ambas fueron llevadas a Orletti, donde las torturaron. Unos días después, Manuela fue obligada a leer la noticia del asesinato de su hermano Mario Roberto, líder del PRT-ERP, y escuchar cómo torturaban hasta la muerte a otro de sus hermanos, Carlos.
Gerardo Gatti era un conocido dirigente sindical uruguayo que fue secuestrado en Buenos Aires y llevado a Orletti. Julio César Rodríguez también era uruguayo.
Enciso, que actualmente está detenido en Marcos Paz, vivió desde fines de los ’80 en Brasil con una identidad falsa. Además de Rafecas, la Justicia italiana quería juzgarlo por los crímenes cometidos en Orletti, pero Brasil sólo admitió que viniera a la Argentina y redujo su acusación a cuatro casos. Pino intentó evitar su extradición pidiendo que se lo considerara “refugiado”, pero su reclamo no prosperó.
Orletti era base de operaciones del Plan Cóndor, la colaboración represiva entre dictaduras del Cono Sur, y funcionó en el barrio porteño de Floresta entre mayo y noviembre de 1976 bajo dependencia de la SIDE y el liderazgo de Aníbal Gordon.
Los sobrevivientes relataron que las víctimas generalmente estaban en la planta inferior o garaje, donde los mantenían tabicados y atados. Allí se escuchaban gritos de la planta superior, donde funcionaba el cuarto de tortura. Uno de los métodos crueles utilizados por los represores del centro regenteado por la SIDE consistía en que los secuestrados eran esposados y colgados de un gancho hasta que los pies quedaban a unos 20 o 30 centímetros del piso y en ese estado se les aplicaba electricidad en el cuerpo.
Algunas de las víctimas de Orletti fueron halladas en tambores de cemento. Al procesar a varios represores de ese centro, Rafecas señaló al respecto: “El proceso de la deshumanización, que comenzaba con la captura y continuaba en el campo de detención y tortura, tuvo en estos casos un final que difícilmente pueda ser superado desde la perspectiva de la eliminación de todo vestigio de condición humana para con los cautivos: hay que caer en la cuenta de que personas con las que compartimos una misma cultura, una misma civilización, ejecutaron de un disparo en la cabeza a hombres y mujeres que estaban a su merced; luego se procuraron tambores, arena y cemento; luego, no sin esfuerzo, y seguramente de propia mano, colocaron los cadáveres en los tambores, los rellenaron, los sellaron, llevaron con sus brazos la carga de restos humanos hasta los camiones y finalmente arrojaron los tambores al río”. Por esos hechos ya fueron condenados, entre otros, Eduardo Cabanillas, Eduardo Ruffo y Raúl Guglielminetti.

La Justicia le puso freno a Monsanto

La Sala Segunda de la Cámara del Trabajo cordobesa ordenó a la multinacional frenar la construcción de su planta de Malvinas Argentinas hasta tanto se complete el estudio de impacto ambiental. De esta manera, los magistrados hicieron lugar al recurso interpuesto por ambientalistas y vecinos de esa localidad y desestimó la autorización de la municipalidad local.
El fallo dado a conocer ayer establece que la municipalidad de Malvinas Argentinas deberá "abstenerse" de emitir algún tipo de autorización a la empresa hasta tanto se concluya ese estudio, a pesar de que un fallo anterior autorizaba la construcción de la planta.
"Tenemos el dictamen de la sentencia, por el que la Cámara ha resuelto suspender los efectos de la ordenanza que autorizaba la obra civil, por ende la obra de Monsanto debe ser paralizada", celebró Gastón Mazzalay, de la organización Malvinas Lucha por la Vida.
Desde el 18 de septiembre pasado la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, Madres de Barrio Ituzaingó y vecinos autoconvocados realizaban un acampe que bloqueó el paso de camiones con materiales para construir la secadora de semillas de maíz más grande del mundo. Desde 2012, los asambleistas piden tanto al intendente Daniel Arzani (UCR) como el gobernador José Manuel de la Sota (PJ) que los vecinos pueden decidir la instalación de la planta mediante un plesbicito, pero los mandatarios rechazan la iniciativa.
En abril, como se publicó en este diario, investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Católica y del Conicet realizaron 350 encuestas en Malvinas Argentinas. Nueve de cada diez se mostraron a favor de que se realice una consulta popular en la localidad y el 58 por ciento explicitó que rechaza la instalación.
En octubre, la consultora Sicchar difundió una encuesta de opinión de 1000 casos (en capital y el interior). El 63,2 por ciento se mostró en desacuerdo con la planta y el 66,8 por ciento se mostró de acuerdo con los vecinos que se oponen.
En noviembre, cuando se cumplían dos meses de bloqueo a la planta, la Universidad Católica, la de Río Cuarto (UNRC) y la de Córdoba cuestionaron, en comunicados separados, que se haya permitido la obra sin la previa Evaluación de Impacto Ambiental, como establece la Ley General del Ambiente, y que tampoco se cumpliera con las audiencias públicas.
La planta que construye Monsanto es similar a la de Rojas (Buenos Aires) y se construye en un predio de 27 hectáreas ubicado sobre la ruta provincial A-188, a unos 14 kilómetros de la capital cordobesa.
Tras conocerse el fallo, la compañía confirmó que apelará el fallo ante el Tribunal Superior de Justicia y aseguró que "no comparte la resolución judicial de suspender la continuidad de la obra hasta la obtención del estudio de impacto ambiental. Sin embargo, Monsanto es respetuosa de las decisiones del Poder Judicial y acatará como siempre sus medidas".
Además, en el comunicado, la multinaciona indicó que el estudio de impacto ambiental "está en proceso de evaluación por parte de la Secretaría de Ambiente de la Provincia".

jueves, 9 de enero de 2014

Claudio Katz: “La economía desde la izquierda”



“La economía argentina transita por un peligroso desfiladero”, afirma Claudio Katz en la ponencia presentada el 30 de noviembre en el taller organizado por el EDI. El economista explica los por qué de esta aseveración, al tiempo que asegura que “hay gran receptividad para propuestas de toda la izquierda”. El punto de partida, destaca, “es la oposición frontal al ajuste encubierto que promueve la oposición derechista y al ajuste dosificado que intenta el oficialismo”.

“La economía argentina transita por un peligroso desfiladero de alta inflación, demanda de dólares, desplome de reservas y déficit fiscal solventado con emisión”. Así inicia el economista Claudio Katz su ponencia, ejes que irá desarrollando en la primera parte de su trabajo.
Respecto al dólar, subraya que “el control fue introducido en forma tardía y es manejado con total arbitrariedad. En lugar de penalizar a los especuladores, los funcionarios toleran la apropiación bancaria de los dólares y luego se desesperan por la desaparición de esos billetes”. Por otra parte, señala que el déficit fiscal se aproxima al 3% del PBI y que “el gobierno ensayará una reducción moderada de este bache hasta el fin de su mandato”. En este sentido, el economista prevé podas en los subsidios al transporte y la energía que encarecerán los servicios y se pregunta: “(los funcionarios) afirmarán que el ajuste es equitativo, puesto que excluye a los beneficiarios de planes sociales. ¿Pero acaso el grueso de la población trabajadora constituye un sector privilegiado?”
El problema más acuciante de la economía es para Katz la inflación. Plantea que los economistas K la presentan como resultado de la ‘puja distributiva’, sin embargo “omiten que los empresarios y los asalariados no participan en igualdad de condiciones en esa disputa. Los capitalistas aumentan primero los precios y los trabajadores deben atenuar posteriormente ese impacto. Esta inequidad se reforzará con la tendencia a inducir un techo de los salarios en la negociación de un Pacto Social”.
Finalizado un primer paneo de la situación actual, el economista titula “Explicaciones y fantasías” al siguiente punto. Allí hace referencias a distintos argumentos sostenidos, por un lado, por kirchneristas y, por otro, por neoliberales. Así, podemos citar: “Muchos kirchneristas suelen atribuir los desajustes en curso a la crisis mundial”, pero, sostiene Katz, “para atribuir los desequilibrios de la economía argentina al temblor externo hay que olvidarse de los precios récord de la soja”. Otro ejemplo: “Toda la oposición derechista augura una lluvia de dólares cuando se ‘recupere la confianza en un buen gobierno’. No dicen quién embolsará esas divisas y cuánto costará su repago. Este ensueño de divisas a cambio de nada, es muy semejante a la promesa de erradicar la inflación con un acto de magia, cuando se normalice el INDEC. Auguran el automático declive de los precios por el simple sinceramiento de las estadísticas”. Entonces, para Katz, “el oficialismo y sus críticos derechistas no ofrecen explicaciones consistentes de la crisis actual”.
Puntualmente, de la gestión kirchnerista, asevera que “se ha puesto de relieve los límites de un intento neo-desarrollista. Este ensayo introdujo cambios en la política económica, en los equilibrios entre las clases dominantes y en las modalidades de la regulación estatal, pero terminó generando inflación, tensión cambiaria y déficit fiscal. Una vez alcanzados los techos de la recuperación salarial, se afianzó la desigualdad social y la inserción internacional del país como exportador de soja”. A esto, Katz suma que el kirchnerismo “también apostó al comportamiento productivo de la burguesía, olvidando los reflejos que ha desarrollado este sector para fugar capitales, remarcar precios y desinvertir”.
A continuación, Katz desarrolla dos puntos más. En el primero se refiere al extractivismo. Cita así el acuerdo con Chevron para extraer el crudo obtenido con productos químicos contaminantes mediante fracking; la minería a cielo abierto, con más de 70 empresas instaladas bajo la gestión K; y al cultivo de la soja, que se expande podando bosques y fumigando superficies con agro-tóxicos.
El otro punto es una interrogante: “¿Reindustrialización?”. Frente al cual, Katz reseña: “Los economistas del kirchnerismo reconocen la continuada gravitación de la agro-exportación, pero afirman que la reindustrialización ha sido el dato descollante de la última década (…) Esta caracterización se basa en una repetida comparación con la depresión del 2001. Como pocas economías padecieron un colapso tan agudo, resulta muy sencillo demostrar la inédita envergadura de la recuperación fabril”. A lo que agrega: “repuestos los niveles tradicionales de producción y empleo, quedó también reinstalada la misma estructura industrial dependiente y vulnerable del pasado”.
Frente a este escenario y ya desde una perspectiva desde el papel de la izquierda, el economista expresa que “el importante avance logrado por una parte de la izquierda en las últimas elecciones incorpora un nuevo elemento al escenario económico. Ese sector tendrá un inédito espacio para actuar en el parlamento, las legislaturas provinciales y los medios de comunicación”. Asimismo expresa que “el nuevo contexto involucra también a otras vertientes radicalizadas que participan en los sindicatos y movimientos sociales, en un momento de viraje en la conciencia popular. Hay gran receptividad para propuestas de toda la izquierda”.
El punto de partida, prosigue Katz, “es la oposición frontal al ajuste encubierto que promueve la oposición derechista y al ajuste dosificado que intenta el oficialismo”. Es por ello que llama a defender el salario real, reclamar su ajuste al nivel de la canasta familiar y batallar por la revisión de los convenios colectivos.
Además, propone la fiscalización de costos y ganancias para desactivar el espiral inflacionario, suspender los pagos de la deuda e investigar los múltiples canjes y llevar a cabo una reforma impositiva progresiva. “Hay incontables propuestas para gravar la renta financiera o agro-exportadora, el juego y las actividades minero-extractivas. Existen también detallados proyectos para reintroducir los aportes patronales en la previsión social”, destaca.
Katz también habla de “introducir el monopolio estatal del comercio exterior”, así “comenzaría a socializarse la gestión del subsuelo y se remodelaría la producción agropecuaria. La prioridad es frenar la expansión de la frontera sojera para diversificar actividades”.
También señala la constitución de un sistema financiero que permita canalizar el crédito hacia las actividades prioritarias y, a nivel energético, afirma que el petróleo y el gas son recursos que debe manejar la nación.
Finalmente, concluye en que “un proyecto productivo implica llevar a cabo lo prometido y nunca realizado por los economistas K. Su principal desacierto ha sido apostar a la renovación del capitalismo, en lugar de bregar por la erradicación de este sistema. Aquí estriba en última instancia la principal diferencia con la izquierda, que promueve desarrollar la economía junto a una reducción simultánea de la desigualdad social. Como estas dos metas son inalcanzables bajo el capitalismo, un futuro de prosperidad y justicia exige bregar por la transición socialista”.

Guillermo Gigliani: “El modelo neodesarrollista: escasez de dólares y estancamiento industrial”



El trabajo de Guillermo Gigliani presentado en el taller del EDI el 30 de noviembre comienza con un análisis de las etapas de la política económica del kirchnerismo, haciendo hincapié en la caracterización de la fase iniciada en el 2012, definida por bajo crecimiento del PBI, estancamiento de la producción industrial y restricción externa. En este marco de crisis, destaca la alternativa de izquierda: “las aspiraciones anticapitalistas representan hoy a los trabajadores sindicalizados como a extensas franjas de explotados con salarios de pobreza, desocupados o con un trabajo precarizado, que ven los límites del proyecto kirchnerista y que pugnan por condiciones dignas de vida, de vivienda, salud y educación”.

Para Guillermo Gigliani, el análisis de la política económica de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner puede ser encarado en dos etapas, tomando en cuenta la evolución del PIB: “La primera de ellas se extiende de 2003 a 2011 y exhibe un crecimiento a ‘tasas chinas’. En 2012, ese ritmo de expansión se modificó sustancialmente debido a la irrupción de graves dificultades en el sector externo (…) Se inauguró una nueva fase de bajo aumento del PBI en 2012 y 2013 y esta tendencia se proyecta a 2014”.
Entre las contradicciones del modelo neodesarrollista que afloran en el 2011, el economista señala el déficit en la balanza de energía, el rojo de la cuenta de servicios de turismo y el déficit de divisas del sector industrial. Además, hace hincapié en “otro importante factor de desequilibrio externo, esto es, la política con relación a la deuda externa pública, consistente en la cancelación en efectivo de todos los títulos a medida que vencen y, asimismo, en el pago anticipado del pasivo con el FMI”.
De la etapa que se abrió en el 2012 –caracterizada por bajo crecimiento del PBI, estancamiento de la producción industrial y restricción externa- subraya que “la inflación continuó en niveles altos y, hacia finales de 2013, registró una marcada aceleración, con su secuela negativa sobre el salario real, las prestaciones asistenciales y las cifras de pobreza. Esta última alcanza, de acuerdo a estimaciones del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, al 25% de la población. En cuanto a la situación salarial, es cierto que los niveles actuales muestran una significativa recuperación con respecto a los deprimidos valores de 2002, pero existe una marcada heterogeneidad con trabajos precarios y mal pagos y empleos en negro”.
Respecto a las últimas elecciones, Gigliani remarca que “el traspié electoral que sufrió el partido gobernante el 27 de octubre de 2013 tuvo lugar en medio de un serio deterioro de las condiciones económicas y sociales (…) En plena época de elecciones, los problemas económicos se agudizaron. Así, en octubre y en noviembre, el gobierno tuvo que vender divisas a razón de 2.000 millones u$s por mes. Las pérdidas acumuladas a lo largo de 2013 totalizaron 13.000 millones u$s y redujeron el stock del banco central a la impensada cifra de 30.500 millones u$s, en diciembre”. Con la reestructuración del gabinete (Jorge Capitanich, Axel Kicillof), se buscó “frenar el deterioro económico, centrándose en dos frentes principales. En primer lugar, impulsaron una inédita política de apertura al capital extranjero. Dada la manifiesta imposibilidad de conjurar el déficit externo sólo mediante el freno a la salida de dólares, se optó por alentar el ingreso de divisas, ya sea de préstamos o de fondos de inversión directa. El segundo tipo de medidas está orientado a continuar regulando las importaciones para evitar alteraciones súbitas en la balanza comercial”, afirma el economista.
Gigliani expone otros dos problemas que debe enfrentar el kircherismo: el frente fiscal (y, consecuentemente, un recorte a los subsidios de las empresas de servicios, como transporte y energía) y, tras el fuerte acuerdo salarial a las fuerzas de seguridad, la exigencia de maestros, judiciales, trabajadores de la salud y de la administración pública provinciales por aumentos. “La perspectiva de estos reclamos” –asevera – “deja sin significación la pauta del 18% lanzada por el nuevo gabinete económico y preanuncia fuertes luchas por el salario, con su potencial impacto sobre los niveles de la inflación”.
Por otra parte, sostiene que hasta que comiencen las exportaciones de soja en abril el gobierno deberá conseguir la mayor cantidad de dólares para recomponer las reservas y estima que el déficit energético ascenderá a 10.000 millones u$s, mientras que el desbalance de las cuentas MOI no sufrirá una reducción significativa e incluso podría aumentar. En síntesis, “el gobierno se encamina hacia 2015 afrontando problemas de divisas muy serios”. A lo que se suma la situación de la industria local que “retomó un sendero de expansión pero a costa de importaciones crecientes por unidad de producto. Expresado en términos concretos, las propias estadísticas oficiales dan cuenta de un notorio aumento del grado de dependencia y de desintegración productiva del capitalismo industrial”, asegura. Mientras, la burguesía “aprovechará la debilidad del gobierno para demandar condiciones cada vez más exigentes en términos de ajuste y de beneficios y garantías para la inversión capitalista”.
Pero a su vez, destaca, que por primera vez en su historia fue electa en octubre una bancada de tres diputados del FIT y se lograron resultados resonantes en Mendoza y Salta, obteniéndose concejales, legisladores y senadores provinciales. “Este resultado implica que la izquierda se ha constituido como una fuerza política y social en el país”, afirma y continúa: “A partir de ahora, además del kirchnerismo y de la oposición neoliberal, mucha gente visualiza una alternativa de izquierda que ha mostrado su fuerza en las fábricas y en las universidades y su capacidad para obtener una representación política. En un contexto de crisis y de demandas insatisfechas, esa perspectiva comenzará a ser advertida por sectores cada vez más amplios”.
Señala Gigliani que “las aspiraciones anticapitalistas representan hoy a los trabajadores sindicalizados como a extensas franjas de explotados con salarios de pobreza, desocupados o con un trabajo precarizado, que ven los límites del proyecto kirchnerista y que pugnan por condiciones dignas de vida, de vivienda, salud y educación”.
Por último, el economista reseña que la perspectiva de cambios sustanciales en la sociedad puede ser vista desde dos planos distintos. En primer lugar, “requiere una distribución de las horas de trabajo y de la riqueza social de manera de asegurar la plena ocupación y un ingreso equivalente a una canasta de necesidades básicas insatisfechas para todo el mundo”. Este objetivo, desde el punto de vista de Gigliani, requiere llevar a cabo una reforma tributaria que garantice los recursos necesarios de la economía.
En segundo lugar, “esa perspectiva debe garantizar que el excedente social se vuelque a fines productivos y que, sobre todo, no se filtre hacia el exterior o a usos parasitarios (…) Un nuevo curso exigirá la Planificación de los recursos sociales y, por ello, el control de las palancas del comercio exterior, de la banca y de otros resortes clave”.

miércoles, 8 de enero de 2014

Eduardo Lucita: “Notas breves sobre la coyuntura económica”



Con su ponencia, Eduardo Lucita finalizó el taller organizado por el EDI el 30 de noviembre. Luego de aseverar que “la economía nacional muestra desequilibrios macroeconómicos de importancia, que no implican una coyuntura necesariamente explosiva pero si crítica y de compleja resolución”, el economista desarrollará su trabajo trazando varias aristas de la administración kirchnerista. Asimismo, planteará que el escenario político pos-electoral y las opciones económicas en juego dejan un amplio campo de acción para la izquierda y que el problema “no está en la colección de demandas o en el orden de prioridad sino en cómo intervenir”.

“Luego de una década de administración kirchnerista” –afirma Eduardo Lucita al comienzo de su ponencia- “la economía nacional muestra desequilibrios macroeconómicos de importancia, que no implican una coyuntura necesariamente explosiva pero si crítica y de compleja resolución”. Para el economista, esta situación ha sido un factor determinante para un nuevo escenario político post elecciones legislativas. Del cual destaca la “pérdida relativa del peso electoral del kirchnerismo, surgimiento de una derecha empresarial sustentada en el peronismo disidente, de una centro-derecha liberal republicana, cuyo eje es la reorganización del partido radical, el surgimiento de una izquierda radical que por primera vez alcanza una dimensión nacional que le otorga identidad como tal”.
No obstante señala que la gobernabilidad estaría garantizada y que sólo “un cambio sustancial en la economía mundial o un eventual cimbronazo en la lucha de clases puede alterar este escenario”.
Luego, Lucita puntualiza en siete ítems su análisis, de los cuales destacamos:
1. La división en tres períodos del kirchnerismo: el primero (2003-2007) caracterizado por un crecimiento rápido, con baja inflación y sin mayores conflictos; el segundo (2008-2011) en que continúa el crecimiento, comienza el alza de precios y emergen una serie de obstáculos que el kirchnerismo logra remover con iniciativa, audacia política y ampliación de derechos; el tercero (2012 en adelante) en que reaparecen los límites estructurales de la economía nacional y la agudización del conflicto social.
2. Para Lucita, el ciclo expansivo del 2002 fue resultante del no pago de la parte privada de la deuda y la macrodevaluación. “Estas dos medidas permitieron la recomposición de la tasa de ganancia de los capitalistas. Lo que el capital le encomendó a la nueva administración fue que esa tasa pudiera realizarse. El kirchnerismo en el gobierno fue por demás eficiente en lograrlo”, asevera.
3. Asimismo sostiene que “los desequilibrios y desajustes que muestra la economía local luego de diez años de crecimiento, con la excepción del 2009 (…) son resultantes de la emergencia de límites estructurales históricos que muestra nuestro país (…) y que se han manifestado una y otra vez desde la segunda mitad del siglo pasado (1952-1955, 1963-1964, 1975-1976, 1989 y 2001)”.
4. No obstante estos desequilibrios, asegura el economista, la crisis no se produce. En este sentido reseña que los bancos están saneados y sólidos, que la deuda estrictamente externa es solo del 12% del PBI y que el nivel de endeudamiento del sector privado es bajo. A lo que sí hay que prestarle atención es a la vía comercial: “Por el lado de la exportación de granos y oleaginosas la demanda se mantiene estable (…) Los problemas vienen por el lado de las exportaciones industriales, especialmente a Brasil. Esto es particularmente importante para el empleo en la industria automotriz (86% de sus exportaciones van a Brasil) que ya ha comenzado con despidos y suspensiones en serie en las plantas cordobesas”, afirma.
5. Por otra parte, Lucita remarca un giro de concesiones dado por el actual gobierno, “prisionero de los desequilibrios de la economía, de los condicionamientos imperialistas (Juez Griessa, Fondos Buitres, OMC, CIADI, FMI, Club de París…) y de los resultados electorales de las PASO primero y del 27-O después”. De este modo señala el ajuste no ortodoxo y gradual -mini devaluaciones diarias, mayores controles cambiarios, reducción de subsidios y menor emisión monetaria, nuevos acuerdos de precios- y el regreso a los mercados.
6. Continuando, expresa que “el giro del gobierno, dejando atrás una retórica discursiva de confrontación, está orientado a su reinserción en el sistema financiero internacional (…) Los acuerdos con el CIADI, Repsol y el Club de París, eventualmente también con los fondos buitres, implican nueva emisión de deuda. A priori todo indicaría que el 2014 será un año de transición preparatorio de una expansión en el 2015 desplazando los desequilibrios y desajustes para más adelante”. Agrega que “el gobierno buscaría no retroceder en la situación social bajo el enunciado del ministro de economía ‘No afectaremos los intereses de los empresarios ni de los trabajadores’. Objetivo de conciliación de clases perseguido desde los años ’50 del siglo pasado y nunca logrado”.
7. Por último, Lucita plantea que el escenario político pos-electoral y las opciones económicas en juego dejan un amplio campo de acción para la izquierda y sus propuestas. Afirma que hay una “plataforma común” y que se podría partir de reivindicaciones elementales -como defensa del empleo y el salario- y de poner en cuestión grandes problemas nacionales –como salud y educación pública; plan nacional de transportes con eje en la estatización integral del modo ferroviario con participación social; nueva política tributaria que comience por la revisión de exenciones y subsidios.
“El problema” –finaliza el economista- “no está en la colección de demandas que podamos hacer o en el orden de prioridad que les asignemos sino en cómo intervenir, en cómo lograr internalizar estas propuestas en los sujetos que protagonizan la lucha de clases días tras días (…) Cómo explicar que la principal traba para resolver los límites estructurales del capitalismo local no es otro que el propio sistema del capital”.

Colegio de Arqueólogos denuncia que Rally Dakar ha destruido geoglifos y Camino del Inca



Con más de 700 participantes en sus diversas categorías partió el domingo el Rally Dakar 2014 desde la provincia argentina de Rosario, en su sexta versión en Latinoamérica, una fiesta para muchos, sin embargo, una denuncia realizada por el Colegio de Arqueólogos sobre los graves daños que ha sufrido el patrimonio arqueológico en el norte de Chile nos hace reflexionar acerca de los reales beneficios que esta competencia se lleve a cabo en el país.

Según la vicepresidenta del organismo colegiado, Paola González, desde el punto de vista patrimonial y arqueológico el impacto de este certamen sería significativo, “el Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos, es como si nos destruyeran miles y miles de libros de historia prehispánica e histórica, que son irreconstruibles, porque no son renovables”, detalló la profesional con sentidas palabras, y continuó explicando, “la destrucción de un geoglifo no es como un bosque de canelo que tu lo destruyes y plantas otro en el cerro del lado, acá si un sitio arqueológico se destruye, no vuelves a saber nunca más que pasó, ni continuar con las investigaciones de antiguas sociedades en base a aquellos vestigios”.
Por este motivo desde el 2012 el Colegio de Arqueólogos está solicitando que este evento sea sometido a un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, para de este modo generar una línea de base, considerando que los sitios por donde se realiza esta competencia son monumentos nacionales y pertenecen al Estado, y en versiones anteriores han resultado dañados geoglifos y parte del Camino del Inca.
Sin embargo, para el gremio es incomprensible la postura que ha tomado el Estado, en el sentido de no resguardar el patrimonio histórico, además de aportar con recursos para que este evento se lleve a cabo en el país, determinación totalmente opuesta a la que tomó Ecuador, que rechazó tajantemente la solicitud de la empresa Amaury Sport Organisation (ASO) para que la competencia se realizara por ese país, luego de analizar la experiencia y los daños provocados por las caravanas de vehículos en Chile, Bolivia y Perú.

Fuente: El Mensajero

martes, 7 de enero de 2014

La muerte del ingeniero Kaláshnikov



El ingeniero ruso Mijaíl Kaláshnikov fue el creador del famoso fusil automático AK-47 que lleva su nombre, arma odiada por los imperios

El ingeniero ruso Mijaíl Kaláshnikov, creador del famoso fusil automático AK-47 que lleva su nombre, murió el 23 de diciembre en un hospital de Udmurtia, informó el portavoz del presidente de esta república del norte de Rusia.
“Este 23 de diciembre ha llegado una noticia funesta. El destacado diseñador de las armas de infantería, Mijaíl Kaláshnikov, ha fallecido a los 94 años de edad tras una larga enfermedad”, escribió el portavoz del presidente udmurtio, Vïctor Chulkov, en su página de Facebook.
Desde mediados de noviembre, Kaláshnikov se encontraba en la unidad de cuidados intensivos del Centro Clínico de Udmurtia.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, expresó sus condolencias a los familiares de Mijaíl Kaláshnikov, informó la oficina de prensa del Kremlin.
Mijaíl Kaláshnikov nació el 10 de noviembre de 1919 en la aldea de Kuria, en la región de Altái, en una familia campesina. A los 17 años se trasladó a Kazajstán y trabajó en un depósito ferroviario. En 1938 se enroló al Ejército tras someterse a un curso de entrenamiento para mecánicos y conductores de carros de combate.
Ya en las filas del Ejército, hizo una serie de innovaciones. Así, desarrolló un dispositivo de inercia para el cómputo de disparos de cañón en los carros de combate. Al comenzar la guerra entre la URSS y la Alemania nazi, Kaláshnikov era jefe de carro. En octubre de 1941 recibió una herida grave en el hombro. Durante su estancia en hospital, se puso a diseñar una pistola-ametralladora para el Ejército Rojo.
En 1945 se apuntó a un concurso para el desarrollo de un fusil de asalto. Tras una serie de pruebas, realizadas dos años más tarde, se decidió que su AK-47 merece ser incluido en el arsenal del Ejército. A principios de 1949, el Gobierno de la URSS ordena lanzar este modelo a la producción en serie.
Desde entonces, ha sido adoptado como arma reglamentaria por militares de 106 países. El AK-47 encabezó la lista de Libération de los inventos más importantes del siglo XX, dejando atrás la bomba atómica y las tecnologías espaciales.
“Seré el primero en estrechar la mano al que haga un fusil de asalto mejor”, dijo el diseñador hace más de treinta años. La oficina de diseño de Mijaíl Kaláshnikov desarrolló más de un centenar de armas de combate.
La palabra “kalashnikov” y su forma apocopada, “kalash”, han engrosado el vocabulario de numerosos idiomas; en algunos, como el pastú y el farsi, el fusil automático se llama simplemente “kalash”. La tribu akha, en el norte de Laos, atribuye a los Kalashnikov un valor totémico colocando sus maquetas de madera sobre las puertas. Los yemeníes usan estos fusiles en algunas danzas rituales. Los egipcios erigieron un monumento al AK-47 en la costa del Sinaí, cerca del museo dedicado a la historia de las guerras entre los árabes y los israelíes. Una mezquita construida en Iraq durante la época de Sadam Husein tenía alminares en forma de cargadores de Kalashnikov.
El famoso fusil ruso se convirtió en un símbolo heráldico en varios países. Mozambique incorporó la imagen del Kalashnikov al escudo y la bandera nacionales en 1975; Zimbabue lo incluyó en el escudo en 1980; y Burkina Faso lo usó en el escudo de 1984 a 1997.

Jean Claude Fox Terrier

Los trabajadores de la salud por los 10 mil de inicial en Neuquén.



La enorme huelga de los trabajadores de la salud -por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar y en defensa de la salud pública-; mantiene paralizados a todos los hospitales provinciales y se ha instalado en el centro del escenario político de Neuquén.
Los trabajadores han puesto en evidencia, por un lado, el proceso de desguace de la salud pública, la que está siendo vaciada a través de la asfixia presupuestaria en función de favorecer el negocio de las clínicas privada. Por el otro, el bajo nivel salarial en salud. La huelga abrió la ruta de la recomposición para el conjunto de los trabajadores estatales de la provincia. Es por eso que esta lucha recoge una importante adhesión popular.
Es en el enorme potencial que tiene la huelga donde radica la intransigencia adoptada por el gobierno del MPN ante el reclamo salarial. Sin embargo, las amenazas de descuentos por días de paro y de reemplazo de los trabajadores en huelga por jubilados, no ha mermado la voluntad de lucha.
Los trabajadores atraviesan su tercera semana desde que el gobierno acordara con el sector de los profesionales. Es que la recomposición salarial que propuso el Ejecutivo para el resto de los sectores (enfermeros, administrativos, choferes, lavadero y cocina) dista mucho de los 10.000 pesos de inicial, que es la reivindicación central.
Una asamblea interhospitalaria, que nuclea a todas las asambleas de los hospitales; sostiene y direcciona la huelga. Juega un papel importante el sindicato en formación de los enfermeros (SEN), que confluye con las decisiones de la interhospitalaria. La tendencia de la base que lucha ha sido buscar caminos de unidad con todos los sectores, de amplificar y profundizar medidas como ocupaciones de lugares estratégicos: el Centro de Administración Ministerial, el Depósito Central y la Zona Metropolitana; corte intermitentes de ruta confluyendo con los trabajadores de Río Negro; masivas movilizaciones con la comunidad y festivales.
Ha quedado en evidencia el papel de la burocracia de ATE y CTA, que operó conscientemente para aislar el conflicto, en momentos donde se instaló entre los estatales la lucha por los 10 mil de inicial, el doble aguinaldo y el fin de la precarización. Mientras se caía de maduro la necesidad de una huelga general que quebrara la intransigencia del gobierno -la que incluso fue reclamada por la propia asamblea interhospitalaria- la dirigencia de ATE pactó una tregua con el gobierno hasta el 10 de enero para discutir el escalafón general.
La interhospitalaria ha votado la exigencia de un adelantamiento de la mesa salarial y que incluya al sector en huelga. Lo que terminó por arrancar la convocatoria a un paro general y movilización de la CTA el 30 de diciembre. La línea de la negociación conjunta entre los sindicatos, paro provincial de estatales, marchas con la comunidad y acciones comunes entre sectores y sindicatos, choca de lleno con la orientación de la burocracia de ATE-CTA. La expulsión de la burocracia y la recuperación del sindicato, ha quedado inscripta como una tarea clave para los trabajadores en la próxima etapa.
El reclamo de salud no solo ha desenmascarado al gobierno del MPN por su negativa a dar respuestas a los reclamos de salud en contraste con la complacencia con los Chevron y las petroleras. Sino también a la ‘opositores’ del kirchnerismo y “Pechi” Quiroga, responsables de aprobar el presupuesto de ajuste que hoy padece la salud. La única fuerza política comprometida a fondo con esta huelga es el Frente de Izquierda.
Pongamos todo para el triunfo de esta lucha, para que el ajuste lo paguen los capitalistas. La enorme huelga de salud ha dejado planteada la necesidad de reestructurar la provincia sobre nuevas bases, que partan de la defensa del salario, la salud y la educación públicas.

Gabriela Suppicich (delegada ATE Hospital Plottier)

Indulto a la flexibilidad laboral y a las cajas negras de la Side



Pontaquarto fracasó. A pesar de brindar hasta el último detalle el monto total, el origen, la ruta del dinero, el destino de las coimas y las cifras asignadas a cada uno de los senadores beneficiarios y muchas otras evidencias, él y todos los responsables de las “coimas del Senado” quedaron absueltos. Pruebas y fiscales que las aportaron fueron pasados por arriba, y hasta los acusadores y testigos corren peligro de ser acusados ahora de “armar una falsa y disparatada causa” -lo que establecería una advertencia poderosa a futuro para quienes estuvieran pensando en sacar los pies del plato.
La prensa ha puesto su eje en la “impunidad”, pero ni siquiera desde este estrecho punto de vista se llega hasta el final. Omiten que la redacción de la ley “Banelco” salió de las oficinas de Techint. Javier Tizado, personero de Paolo Rocca, nombrado secretario de Industrias por el gobierno de la Alianza, fue el redactor de una Reforma Laboral que legalizó los preciados convenios por empresa. La Nación llegó a publicar que “los fondos de los sobornos habrían salido de una importante empresa”.
Sin duda, la impunidad para De la Rúa, tanto por los 33 muertos del 19 y 20 de diciembre como en este caso, están en la línea de la impunidad que se aseguró Menem en la causa del contrabando de armas. Y la que se trama en favor de los Kirchner. Lo que se defiende es la continuidad de un régimen social y político, donde la corrupción sólo remunera la defensa de los intereses estratégicos de la clase capitalista. Esa clase, que no va al banquillo, como no lo fue con la dictadura, protege desde luego a su “personal” político.
Con las absoluciones, al mismo tiempo ha sido indultado el contenido de la ley Banelco, por parte de un régimen y una Justicia que fueron socios en los ‘90 de la flexibilidad laboral y que la preservaron bajo la década “ganada”. En 2004, cuando estalla el caso por las confesiones del arrepentido, en un trámite sumario y con apoyo de la burocracia sindical y la centroizquierda (CTA), el kirchnerismo aprobó la llamada “Banelco II”.
La actual ley laboral -que Lozano llamó “ley fundante” en tiempos de su idilio con el kirchnerismo- es una réplica de la “Banelco” y sostuvo en estos nueve años al 40% de la población laboral argentina bajo condiciones laborales precarias. La “Banelco II” habilitó la continuidad de los convenios a la baja, sean por empresa o por gremios, que perforan los pisos históricos de la ley de contrato de trabajo. Habilita los “convenios Pyme” con cláusulas laborales inferiores, con un piso de trabajadores que Kirchner elevó hasta un número de 80. Pero en el actual convenio plástico, habilitado por Tomada, esa cifra es llevada hasta 300 trabajadores.
La “Banelco II” redujo las indemnizaciones que tenían por piso dos meses de sueldo. Permite el trabajo por agencia, de enorme difusión en la industria. Mantiene los nefastos recursos de crisis por los cuales se abaratan los despidos y se suspenden los convenios, y mantiene la no vigencia del convenio en las convocatorias de acreedores. Si bien derogó variedades menemistas de contratación precaria, habilitó las pasantías y el tiempo de “aprendizaje”, novedosas formas de violar los convenios y la estabilidad laboral. El propio Estado, bajo esta ley laboral, practica las “becas” y el monotributo, modalidades de fraude laboral “siglo XXI”.
El kirchnerismo, por lo tanto, sólo “emprolijó” la ley “Banelco”, una legislación estratégica de la burguesía nacional.
Otro tanto ocurre con el papel de la ex Side y de sus fondos reservados en las coimas. El kirchnerismo ha multiplicado esos fondos, así como el papel político de los organismos de inteligencia. Basta ver los 1.356 millones otorgados a Milani, su propia designación o el Proyecto X de la Gendarmería. La Justicia ha protegido el manejo presidencial de las cajas negras de los servicios de inteligencia. El fallo, indirectamente, protege a los Milani y a los Gerardo Martínez, o a la conexión local del atentado de la Amia.
Este fallo de impunidad tiene que reforzar nuestra lucha por la derogación de la “Banelco II” y de todo el edificio de la flexibilidad laboral, así como la exigencia de apertura de los archivos de todos los servicios de inteligencia y su desmantelamiento.

Nestor Pitrola

lunes, 6 de enero de 2014

La única derrota de los vencedores.




Relato de Osvaldo Bayer. San Julián. El 17 de febrero de 1922. Tras finalizar la campaña donde el ejército fusiló a cientos de peones rurales en Santa Cruz, el comandante Varela le dio franco a los soldados.
Un numeroso grupo se dirigió al prostíbulo La Catalana. Las mujeres los recibieron con las escobas en alto y, sin temor a ninguna represalia les gritaron "¡Asesinos! ¡Con ustedes no nos acostamos!", mientras cargaban las escobas en la espalda de los represores. Van presas.

domingo, 5 de enero de 2014

'Perro' Santillán: “Somos los de abajo los que vamos a protagonizar el cambio”



"El Argentinazo que se abrió en 2001 aún no está cerrado. Las mismas reivindicaciones que levantaban en ese momento, las seguimos teniendo los trabajadores, tanto desocupados como ocupados”

El secretario general del SEOM, Carlos “Perro” Santillán, fue el principal orador durante el acto de conmemoración del Argentinazo de 2001, que desencadenó la caída de la presidencia de Fernando de la Rúa y dejó como saldo decenas de muertos. Diversas organizaciones nucleadas en el Movimiento Tupaj Katari, así como nucleamientos políticos, marcharon por las calles de San Salvador de Jujuy y confluyeron en la glorieta de la Plaza Belgrano.
“Este es un aniversario más de aquel Argentinazo que se abrió en 2001 y que aún no está cerrado. Las mismas reivindicaciones que levantaban en ese momento, las seguimos teniendo los trabajadores, tanto desocupados como ocupados”, dijo Santillán, al iniciar su alocución.
Luego, manifestó: “Nosotros seguimos denunciando a los gobiernos que se fueron sucediendo y que lo único que han ofrecido todo el tiempo al pueblo, ha sido la represión. Por eso, hoy, compañeros, más que nunca, tenemos que decir que somos los de abajo los que vamos a protagonizar el cambio, que somos los de abajo los que debemos unirnos cada vez más, porque está visto que el gobierno premia a los represores que se alzan en armas y que les dan los sueldos que han dado, mientras que a los municipales y a los trabajadores estatales, los tienen postergados, con sueldos de hambre”.
“A los desocupados, los quieren conformar con migajas y así seguimos en este camino sin fin de sufrimiento de los de abajo. Por eso, tenemos que levantar nuestra voz contra lo que les hicieron a los compañeros petroleros, allá, en Las Heras. En todas partes del país, tenemos que exigir que a esos compañeros se les suprima la pena de cadena perpetua”, instó el Perro.
“Si nosotros los dejamos avanzar y dejamos ese precedente –prosiguió- la ley antiterrorista de los Kirchner va a empezar a hacer esclavos de los laburantes. Hay que levantar la voz en todas las plazas y en todos los actos para que no se siga ese camino de judicialización de la protesta de los de abajo, persiguiendo a los que luchan y premiando a aquellos que reprimen al pueblo.
“Por eso, hoy más que nunca, decimos con todas las fuerzas: tenemos que estar unidos contra este gobierno, tenemos que estar unidos contra los represores, tenemos que estar unidos contra el narcotráfico, tenemos que estar unidos contra el saqueo y la contaminación que están produciendo en nuestro suelo, con nuestras comunidades originarias. Tenemos que estar unidos y exigir que a los laburantes se les dé el mismo aumento que se le ha dado a la policía”, finalizó Santillán.

El Libertario

sábado, 4 de enero de 2014

El señor de todo



Bunge & Born, la primera multinacional argentina, una de las corporaciones más grandes del mundo en comercialización de commodities y en especial de soja, está de nuevo en la mira. Como sucedió en 1974 con el secuestro de los hermanos Born, dos de sus principales directivos; en los años ‘90, cuando la empresa puso dos ministros de Economía sucesivos para impulsar el programa neoliberal del presidente Menem; y ahora que se la acusa de complicidad en el secuestro de trabajadores en la época de la dictadura militar.
B&B ya existía en el país desde 1884 dedicada más que nada al comercio de cereales, pero no todos saben que el que le dio su mayor impulso y la convirtió en lo que hoy es, fue Alfredo Hirsch, un judío alemán que llegó a Buenos Aires en 1897 contratado por la sede principal de la compañía que operaba en Amberes. La carrera de Hirsch en Argentina fue tan fulgurante que en 1927 ya era el presidente de la compañía, y por veintiocho años iba a ser su directivo principal. Se dice que su hija Leonor tuvo un romance con el presidente Agustín P. Justo, lo que demuestra su fuerte vinculación con el poder político local.
“No cabe duda de que sin el paso de Alfredo Hirsch por el Grupo Bunge –confiesa un ex presidente de esa empresa, Salvador Carbó– éste no habría llegado a lo que fue cuando lo dejó y lo que también es ahora. Un grupo que cotiza en la Bolsa de Nueva York con una facturación de más de 26.000 millones de dólares, siendo el mayor exportador mundial de aceite de soja.”
B&B tenía en los años veinte a muchos familiares de Alfredo Hirsch en sus filas y a nuestras manos llegó una carta del 25 de julio de 1925, que uno de ellos, Max, le envía a su hermano Kurt, entonces en Europa, escrita apresuradamente mientras viajaba en un coche comedor hacia Charata (Chaco). En ella revela la magnitud de los intereses de B&B y del mismo Hirsch en esa región donde reinaba otra empresa tristemente célebre La Forestal, que en esos años, después de pasar por varias manos, la compartían capitales ingleses y alemanes. Con características semifeudales, incluso dinero propio o vales, de los que los trabajadores dependían totalmente (para su alojamiento, compra en almacenes, salones de baile, etc.) a medida que avanzaba el desmonte de los árboles de quebracho, se abandonaban viejos pueblos y se creaban otros, dejando detrás zonas desérticas. Varias huelgas y movimientos de los trabajadores tuvieron lugar en la empresa, que los reprimía con la ayuda de las autoridades locales, terminando muchos de ellos por años en prisiones o cárceles, tal como lo relata muy documentadamente en un libro imperdible Gastón Gori.
Según señala Max en su carta, La Forestal era la firma más grande del mundo en propiedad de bosques y tierras, 1.800.000 hectáreas, que estaban dedicadas principalmente a la explotación del tanino o extracto de quebracho. Y allí remarca que todos sus establecimientos se hallaban equipados con máquinas alemanas e inglesas y dirigidos por administradores e ingenieros europeos. Poseía varias fábricas de tanino y cientos de kilómetros de ferrocarriles propios y exportaba muchos rollizos de quebracho, sin tratar, a Estados Unidos.
La carta de Max sostiene que la compañía era ya en esa época completamente alemana y hace un balance de la penetración de los capitales de este origen en la región. B&B había instalado en esa zona varias fábricas bajo su supervisión cuyo objeto era la explotación del algodón, para lo cual disponían desmontadoras de algodón en bruto que trabajaban con máquinas Lummus de origen alemán y motores Otto a gas o semidiésel, aunque algunas disponían de productos ingleses o norteamericanos.
En Resistencia, la ciudad principal de la región, existían cinco fábricas de aceite, que era refinado en el lugar y se vendía como aceite comestible, y la mayor parte de las usinas tenían prensas Krupp. También había fábricas de aceite de ricino, de las cuales una era propiedad de otro industrial alemán, Hugo Stinnes. Max señalaba que Molinos Río de la Plata, el establecimiento creado por Hirsch y equipado totalmente por Krupp, era el más moderno de toda Sudamérica. Pero allí se hacía aceite de lino, nabo y maní no de algodón, por eso necesitaban crear establecimientos en el Chaco. “De todos modos –le decía a Kurt– sería muy interesante si te encontraras frecuentemente con don Alfredo, quien te puede contar todo ya que es el Señor de todo.”
Finalmente, se refería a la cría de ganado vacuno, que no eran de razas finas por la garrapata que afectaba a éstas. Pero los vacunos que se habían traído aguantaban bien las difíciles condiciones de la región. Jorge Born tenía en la zona 250.000 hectáreas, con 35.000 cabezas de ganado en una sola propiedad y Alfredo Hirsch había comprado 30.000 hectáreas.
No lo dice la carta, pero una demostración del poderío del Señor de todo, como lo calificaba el autor de la misma, la dio Hirsch cuando se transformó en el rey de los cielos de Buenos Aires construyendo entre 1931-1933 el edificio Comega (Compañía Mercantil Ganadera), también gracias a una empresa alemana, Geopé, en un lugar emblemático de la city porteña, Corrientes 222, desde cuya terraza se pudo ver en 1934 la llegada del dirigible germano Graf Zepellin, en febrero de 1936 el sepelio de Carlos Gardel y en 1937 la transformación final de la angosta calle Corrientes en una avenida.
Edificado en el lugar de la vieja residencia de Francisco Madero, aquel que creó el puerto que lleva su nombre, se demostró pronto inservible y hoy es un paseo de lujo. El Comega fue el primer edificio completamente construido en hormigón armado, con 21 plantas y cinco ascensores ultra modernos y llegó a ser uno de los más altos de la ciudad. Fue un pionero porque luego de su construcción se levantó el edificio Safico (Corrientes 456) y más tarde, en 1937, el Kavanagh (monumento histórico mundial de la ingeniería civil), todos ellos ejemplos en el mundo de la arquitectura Art Deco. Dedicado sólo al alquiler de oficinas, en su interior albergaba el Departamento de Administraciones Rurales de B&B, dedicado a la gerencia y auditoría de estancias, que se ocupaba no sólo de las de Hirsch y sus socios como Las Lilas, La Mechita, La Criolla, El Bonete, La Elisa, La Leonor, Bellamar, etc. sino también de las de muchos otros. Era el imperio Hirsch.
La carta no mencionaba esta última información pero terminaba de manera algo servil: “En cuanto a mi prometido viaje a Europa aparentemente es todavía un problema porque, como digo yo siempre: ‘el hombre piensa y Hirsch conduce’. ¿Quién sabe lo que tiene planeado para mí cuando vuelva a BA? ¿Quién sabe lo que tiene en la cabeza para el año que viene?”. En verdad, Alfredo Hirsch parecía tener a sus empleados, incluso a sus ejecutivos, en un puño. Una revelación temprana del espíritu de la empresa.

Mario Rapoport
Economista e historiador.

viernes, 3 de enero de 2014

La CTA urgió la estatización de las empresas con control de trabajadores y usuarios

En distintas declaraciones formuladas a los medios de prensa y otras publicadas en su muro de facebook y su cuenta de twitter, el secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Pablo Micheli, se refirió a distintas cuestiones de estricta actualidad política.
Respecto a los cortes de luz y el mal humor social indicó: "Es el colmo, resulta que los que se aliaron siempre para hacer negocios como el Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, defensor a ultranza de lo privado, y el Gobierno Nacional, anuncien recién ahora que se van a juntar, después que pasaron casi quince días de protestas, bronca y angustia colectiva expresada por amplios sectores populares, con una ausencia total del Estado y sus funcionarios para resolver la crisis energética".
Y añadió: "Nada bueno va a salir de esa gente, El tema es que ya nadie les cree. La Presidenta está descansando en Santa Cruz, Macri tampoco estaba en Buenos Aires y recién reapareció hace unas horas. El secretario de Energía juega al golf en un country mientras se multiplican los cortes de calles con vecinos indignados por la falta de luz. Scioli sigue mirando para otro lado y De Vido le echa la culpa a las empresas como si no hiciera diez años que es ministro de Planificación".
Para Micheli, "hay que movilizarse urgente por la estatizacion ya con control de los usuarios y trabajadores de las empresas EDESUR y EDENOR. Que sean empresas públicas con participación de la sociedad para evitar que se conviertan en botín de guerra de los gobiernos de turno, pero que dejen de estar en manos privadas que sólo piensan en hacer sus negocios".
Tras cartón se preguntó: "¿Alguién cree que juntándose Berni y Montenegro harán que vuelva la luz a la Ciudad de Buenos Aires y el Cono Urbano? ¿Pondrán un policía, un gendarme en cada esquina con una vela?".

Salario Mìnimo y conflicto social

A su juicio, "el Gobierno no tiene la capacidad para resolver los reclamos salariales, los cortes de luz y de agua. El 2014 Será un año de mucha conflictividad, en el que el piso de las paritarias estará entre el 30 y el 35%", aventuró Micheli.
Para el líder de la CTA, "la pauta salarial no será inferior a $8.500 que es el monto que alcanzaron las policías provinciales luego de los autoacuartelamientos. Ningún trabajador de cualquier rama y actividad va a aceptar un ingreso inferior a ése".
Cabe consignar que la Ley laboral fija entre las atribuciones del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario –un organismo integrado por sindicatos y empresarios bajo la presidencia del Ministerio de Trabajo– “aprobar los lineamientos, metodología, pautas y normas para la definición de una canasta básica que se convierta en un elemento de referencia para la determinación del salario mínimo, vital y móvil”. Sin embargo, y pese a los reiterados reclamos de la CTA, ese Consejo nunca aprobó esa norma y el salario mínimo se fue fijando sin tomar como referencia el valor de una canasta.
Hoy es de $ 3.300 por mes o $ 16,50 la hora y pasa desde enero a $ 3.600 mensuales o $ 18 la hora. Es, como mínimo, menos de la mitad del valor de la canasta valuada por los sindicatos.
En otro orden, Micheli, anticipó nuevas medidas de fuerza conjunta con la CGT que conduce Hugo Moyano al advertir que "más temprano que tarde vamos a estar en la calle otra vez".
"Un tema grave es el de los jubilados y el otro es el de los salarios y la pauta salarial, que el Gobierno intenta tirar para abajo", afirmó ante la consulta de DyN, para luego remarcar que las eventuales protestas se resolverán "si no hay respuestas" de la Casa Rosada a sus reiterados reclamos.
Micheli no descartó que se pueda implementar una "medida de acción" durante "enero o febrero" porque, describió, "la gente está como loca", aunque aclaró que "lo lógico sería (que las protestas se realicen) en marzo".
"Si no hay respuestas, Moyano dijo que va a discutir conmigo medidas de acción", subrayó el referente gremial.
Respecto a los reclamos salariales, Micheli renovó sus críticas a los pedidos del Gobierno nacional y a la postura de los empresarios y advirtió que "ningún sindicato" pedirá menos de un 30 o 35 por ciento de incremento salarial".

ACTA

Repensar a Marx y "El Capital"




Video de Nestor Kohan comentando una síntesis de las principales hipótesis y tesis del libro «Nuestro Marx - Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx».

jueves, 2 de enero de 2014

La hora de revisar el rol de la Justicia



Hay 272 civiles involucrados en causas que tuvieron un movimiento significativo el año que terminó y seguirán avanzando en el que empieza. Cincuenta y tres entre esos acusados están vinculados con el Poder Judicial.

El 2013 concluyó con varios datos significativos en las causas de lesa humanidad. Hubo un aumento de 144 detenidos: pasaron de 593 en 2011 a 813 en 2012 y ahora son 927 en 2013. Y no hay en este momento constancias de detenidos en dependencias del personal militar. El año terminó con 520 condenados: 142 más que en 2012, que representa un aumento del 27 por ciento. Los números pertenecen a las últimas estadísticas de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. Pero el año tuvo otros datos significativos. Hay 272 civiles involucrados en distintas causas, sobre un universo de 2335 imputados. La información surge de un relevamiento hecho por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y muestra otro de los efectos de las políticas de persecución penal de este año. Entre los civiles acusados –conjunto que incluye a hombres de la Iglesia y empresarios– sobresalen los funcionarios del Poder Judicial: son 53 casos, 32 de ellos son jueces. El número es elocuente si se tiene en cuenta que hasta aquí hay un solo juez condenado.

Los civiles y el Poder Judicial

Según datos del CELS, a diciembre de 2013 son 272 los civiles registrados en distintas causas, lo que representa el 12 por ciento de los 2335 imputados. Es significativa la presencia del personal civil de Inteligencia, de sacerdotes o profesionales de salud, entre los que hay médicos, varios de los cuales están afectados a causas de robo de niños. Pero el dato más relevante es el del Poder Judicial. Hay 53 personas mencionadas en distintos procesos. Entre ellas hay fiscales, asesores de menores, defensores, secretarios y jueces.
Los datos de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, que encabezan Jorge Auat y Carolina Varsky, indican que las causas en la que estas personas están involucradas tuvieron movimientos importantes durante este año. En esta línea, Varsky destaca que este año quedó firme la condena impuesta al ex juez Víctor Hermes Brusa. Brusa es hasta ahora el único juez condenado –la sentencia fue en 2009–, aunque cuando cometió los crímenes era secretario de juzgado.
Este año también se elevaron a juicio dos causas que involucran a seis ex funcionarios judiciales: Rolando Evaristo Carrizo Elst, Gabriel Francisco Guzzo, Luis Francisco Miret, Guillermo Max Petra Recabarren y Otilio Ireneo Roque Romano Ruiz en Mendoza y Luis María Vera Candioti en Santa Fe. Y distintas Cámaras Federales confirmaron procesamientos de cinco imputados: Roberto Catalán (La Rioja), Roberto Mazzoni (Resistencia), Luis Angel Córdoba (Resistencia), Gustavo Modesto Demarchi (Mar del Plata) y Manlio Torcuato Martínez (Tucumán).

Detrás de los datos

El movimiento en torno de los funcionarios judiciales implica una revisión sobre el rol de la Justicia durante la última dictadura. Un rol que durante años se vio como “inactivo” y ahora se lo entiende como “activo”, aun en su supuesta inactividad. Dos resoluciones consolidaron esa línea de interpretación. Una de Omar Palermo, ahora integrante de la Corte Suprema de Justicia de Mendoza, cuando era fiscal y tuvo que pensar responsabilidades de imputados en una provincia paradigmática en ese sentido. Y otra de la Cámara de Casación en marzo de 2013, en la que se revocó el sobreseimiento del ex juez salteño Ricardo Lona. Allí se señaló: “Con tristeza estamos descubriendo que esos abogados fueron nombrados jueces federales para cumplir el rol de denegar justicia a cualquiera que mediante su reclamo cuestionara o revelara el plan sistemático de eliminación de oponentes políticos”.
Lorena Balardini, coordinadora del área Memoria, Verdad y Justicia del CELS, sostiene: “Las responsabilidades empresariales y judiciales están tematizadas desde la época de la Conadep. Siempre hubo menciones a los distintos poderes del Estado, pero eso no se había traducido en persecución penal. La hipótesis que tenemos es evidentemente que toda la cuestión civil estuvo presente en la transición democrática, pero lógicamente no hubo un foco en esa cuestión, salvo en el tema de la Iglesia. Ese tema estuvo muy presente, y sigue estando. Lo trabajó desde Emilio Mignone a Horacio Verbitsky. Pero sin embargo no tuvo su correlato en la persecución penal. Con los jueces existe un solo caso hasta ahora de una persona condenada. En ese sentido está todo por venir.”
Brusa visitaba los centros clandestinos de detención. Su caso es paradigmático, pero “no todos los jueces fueron Brusa”, dice Balardini. El juicio que comenzará en febrero en Mendoza va a ser importante, entre otras cosas, porque permitirá ver las distintas dimensiones en las que se está pensando la intervención de la Justicia. “No todo accionar fue visitar centros clandestinos. También son ejemplos de aquello no investigar, cajonear, no citar testigos, rechazar sistemáticamente hábeas corpus o dar la espalda a familiares”, señala. “Durante mucho tiempo se discutió este tema y se decía que los jueces estaban atados de pies y manos. O que estuvieron ‘inactivos’. Lo que ahora se ve es que los jueces o integrantes del Poder Judicial tuvieron un rol ‘activo’ a su modo. Porque su rol no era picanear, sino, por ejemplo, impedir el acceso a la justicia.”
Juan Pablo Bohoslavsky trabaja en la edición de un libro de varios expertos sobre la complicidad de funcionarios judiciales y abogados durante la dictadura. “Contra lo que sugiere la literatura comparada en la ciencia política, el Poder Judicial durante la dictadura en Argentina fue activo –no sólo complaciente o apolítico– en su colaboración con el régimen, cubriendo una amplia y variada gama de conductas”, dice uno de los párrafos de presentación del proyecto. “Desde la denegación sistemática (tanto de la Corte Suprema como de tribunales inferiores) de hábeas corpus interpuestos por los familiares de las víctimas, la confirmación de la validez de las normas de facto represivas, la participación en maniobras de ocultamiento de cadáveres y las razones de esas muertes, así como en la apropiación ilegal de niños, la intervención en tribunales militares para juzgar civiles, la ayuda prestada para interrogar e incluso torturar a detenidos ilegalmente, y la delación de abogados comprometidos con los reclamos de las víctimas a fin de que fueran disciplinados por las fuerzas represivas –señala–. Se debe tener en cuenta que al día de la fecha ha habido, por lo menos, 129 acusaciones contra funcionarios judiciales por su complicidad durante la dictadura. La mitad se desvinculó voluntariamente de sus cargos, otros fueron destituidos y una tercera parte aún continúa en funciones”.
Auat reflexiona sobre este movimiento en un año en el que estuvo de fondo el debate de Justicia Legítima. Dice que después de la caída de las leyes de impunidad, el avance de estos expedientes se vio trabado por un segundo cerco de impunidad promovido por los propios jueces y operadores que debían investigar. Unos eran jueces, fiscales y operadores del sistema judicial que habían cumplido funciones durante la dictadura y aún ocupaban puestos. Otros habían ingresado después, pero estaban imbuidos por una misma matriz cultural. “Al no haber sido alcanzado por la democracia, ese Poder Judicial siguió funcionando con los mismos paradigmas y los mismos operadores de entonces, así se retroalimentó hacia adentro. Esos nuevos funcionarios ingresaron al abrigo de los viejos paradigmas con apoyo y padrinazgos, familiares o de amistad y evidentemente se generaron anticuerpos para investigar a sus propios miembros y no sólo los de esa época. Ellos encontraban el manto de impunidad porque las propias estructuras se encargaban de generar esa situación. El hecho de que pertenezcan a la misma comunidad, en ciudades chicas, hace que se inhiban de actuar por distintas razones, se excusan, en un trámite que lleva muchísimo tiempo. Y la demora se paga con monedas de impunidad, no hay otro costo y es el costo más grave que tenemos”.
Aunque estos 53 casos no son todos, ni muchos, en ellos puede verse cierto quiebre de esa lógica de clan. Las razones son muchas. Los juicios orales, por ejemplo, suelen hacerse con jueces que se movilizan desde otras provincias porque no hay magistrados del lugar disponibles. Eso llevó jueces de Tucumán a Santiago del Estero, de Buenos Aires a Santiago o Jujuy, de Santiago a Salta y de Catamarca a La Rioja. A la vez, eso impide la consolidación en cada lugar de una estructura judicial que se haga cargo de avanzar con estos ejes y lentifica las causas con audiencias que se hacen una o dos veces por semana. Pero mirados en conjunto generaron algunas sacudidas interesantes en los principados territoriales.

Alejandra Dandan

miércoles, 1 de enero de 2014

Con la Revolución Cubana, a 55 años del triunfo



Coherencia, lealtad, solidaridad y lucha

No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez o Mariana Grajales, ni de la indoblegable fuerza que la lucha contra la colonización española desató en el pueblo de Cuba. Tampoco voy a escribir sobre la huella de Pablo de la Torriente Brau, ni de los más de mil cuatrocientos brigadistas cubanos que combatieron en España defendiendo la II República. No voy a empezar a hablar sobre la Revolución Cubana contando sobre los gobiernos títeres que EEUU fue colocando en el país a lo largo de los años ni del analfabetismo, crónico y oscuro, que azotaba la vida de los hombres y las mujeres de Cuba, ni siquiera del terror sembrado por la tiranía de Fulgencio Batista. Mucho menos hablaré del coraje de la juventud del centenario, que se enfrentó a un ejército (apoyado por la CIA) de decenas de miles de soldados y logró derrotarlo. No hablaré de Frank País, ni de Abel Santamaría o de su hermana Haydeé, ni siquiera de Vilma Espín, o de Melba Hernández; tampoco de Raúl Castro o Marta Rojas. No hablaré del Moncada. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando sobre los campesinos cubanos que se sumaron a la guerrilla de la Sierra Maestra o de los que ayudaron a los rebeldes porque ansiaban la justicia por la que estos habían decidido luchar hasta vencer o hasta morir. No hablaré de Juan Almeida Bosque. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución en Cuba hablando de la entrada de los revolucionarios en La Habana, ni siquiera hablaré de Camilo Cienfuegos o del Che Guevara. Tampoco hablaré de la nacionalización de las empresas estadounidenses y de su devolución legítima al pueblo cubano. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución cubana hablando de la campaña de Alfabetización, ni de la Casa de las Américas o del Ballet Nacional. Tampoco del Festival de Cine de La Habana, ni de la Feria del Libro. No hablaré de Alfredo Guevara, ni de Roberto Fernández Retamar ni de Armando Hart o Alicia Alonso. Y no nombraré a Conrado Benítez. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de la UNEAC, y menos aún de Nicolás Guillén o de Carlos Puebla. Tampoco de la Nueva Trova, ni de Silvio Rodríguez o Sara González. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando del ICAP, ni siquiera del Yo Sí Puedo, el CIEM, la ELAM o la Operación Milagro. No hablaré de Oswaldo Martínez y tampoco recordaré a Corrieri. (1) No voy a empezar a hablar sobre la Revolución hablando de la sangre cubana derramada en África en la lucha contra el apartheid y por la liberación de los pueblos de ese continente. No hablaré de los estudiantes saharauis en Cuba. No hablaré de internacionalismo. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de la investigación científica, ni siquiera mencionando el Heberprot-P o las vacunas contra el dengue o el cáncer de pulmón. (2) No voy a empezar a escribir sobre la Revolución en Cuba hablando sobre el atentado de la CIA contra el buque "La Coubre" (1960), en el muelle de La Habana, donde hubo más de cien muertos, ni siquiera mencionando la explosión del avión de Cubana de Aviación, en 1976, provocada por mercenarios pagados desde EEUU en la que fueron asesinadas 73 personas. No hablaré de Eduardo García, ni de Nemesia Montano, ni nombraré Girón o La Colmenita. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando sobre el joven italiano Fabio Di Celmo, quien cayó abatido por la bomba de otro mercenario a sueldo de las mafias contrarrevolucionarias afincadas en Miami, bajo el amparo de los gobiernos estadounidenses. No hablaré del bloqueo ni del imperialismo. No hablaré de Los Cinco. No nombraré a Fidel.

Una beca, Cascarero y la niña que leyó 4

Torres es el apellido de un joven de Jinámar, uno de los barrios obreros de Canarias más golpeados por el desempleo, la pobreza y la marginalidad. En 1997, Torres logró acudir al Congreso Internacional de Pedagogía de La Habana de ese año, que clausuraría Fidel. En medio del discurso, el muchacho escribió una nota al líder revolucionario y la entregó a alguno de los responsables de sala que, personalmente, se la hizo llegar. Fidel la leyó y, sin protocolo, dijo a la audiencia: "hay aquí un canario que quiere y necesita venir a estudiar a Cuba, y a este joven lo invitaremos para que estudie aquí". Conocí esta historia hace años, a través un profesor del Instituto de Jinámar donde había estudiado aquel joven, y también por él supe que Torres terminó su carrera y se quedó a trabajar en las montañas de Santiago de Cuba, como pedagogo, pero aprendiendo allí a hacer de todo, como cualquiera del lugar, como cualquier cubano.
De Cascarero no sabía ni el nombre hasta hace dos días; me encontré con el lugar y su gente por pura casualidad, porque Irma González Salanueva, la hija mayor de René, había escrito sobre ese pueblo del occidente cubano (http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/11/19/tony-mi-papa-y-el-guajiro-cascarero/). (3) Su padre, uno de los revolucionarios cubanos injustamente presos en EEUU por luchar contra el terrorismo -y el único que ha logrado regresar a Cuba tras cumplir su condena-, le había prometido a un compañero de la prisión de Florida en la que estuvo que visitaría a su madre, Ovidia, cuando volviera a la isla. Cascarero no es La Habana, ni Santiago, ni siquiera es Holguín, pero René, llevando con él a su familia, cumplió la palabra dada al amigo de cautiverio. René llegó a Cascarero y buscó a Ovidia para darle el abrazo del hijo. (http://www.radiolibertad.cu/index.php/cinco-heroes/966-rene-en-el-pueblo-de-cascarero.html).
A la niña, en cambio, la conozco bien. He estado con ella mientras crecía y he visto cómo se aprendía sus nombres: Antonio, René, Fernando, Ramón, y.......Ge..rar..do, este último siempre le costaba pronunciarlo. La semana pasada vio una imagen y me miró en busca de alguna respuesta. Con el ceño fruncido y los ojos azorados y un poco brillantes me preguntó : "¿Sólo 4?" En la imagen no estaba René, el número no era el de siempre y ella no entendía por qué. Para la niña, que también es canaria -como el joven pedagogo de la primera historia-, Los Cinco son Los Cinco y, o están todos, o el puzzle no puede acabarse. A su manera había hecho suyo el mensaje que René González, el revolucionario que falta en la imagen, pusiera en un mural el pasado junio: "Aún preso, mientras no estemos en Cuba Los Cinco".
Estas historias hablan de coherencia, de lealtad, de solidaridad y de lucha. De eso quería hablar cuando empecé a escribir sobre la Revolución Cubana, que triunfó hace 55 años y no ha dejado de resistir ni de avanzar.

M.L. González

Notas:

(1) ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos). ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina). CIEM (Centro de Investigación de la Economía Mundial)
(2) La vacuna contra el pie diabético (Heberprot P) se debe al científico cubano Jorge Berlanga y ha significado un avance crucial en el tratamiento de esta enfermedad. La del dengue, por su parte, se debe al trabajo del equipo dirigido por la científica cubana Guadalupe Guzmán.
(3) En 1998, cinco revolucionarios cubanos fueron detenidos y encarcelados en EEUU por infiltrarse en organizaciones terroristas de Miami que planificaban atentados en Cuba. La información que obtuvieron con su trabajo fue transmitida al Gobierno de Cuba, que la hizo llegar al Gobierno estadounidense, a través del FBI. Los Cinco fueron condenados, en un juicio plagado de irregularidades y violaciones de derecho, a penas que alcanzan la doble cadena perpetua (caso de Gerardo Hernández). Los terroristas que planeaban los atentados en Cuba, siguen libres en Miami. De Los Cinco, sólo uno, René González, ha logrado regresar a Cuba tras permanecer en prisiones de EEUU durante 13 años.