miércoles, 6 de enero de 2010

El historiador Ramón Minieri y un desafío hacia el Bicentenario: Restitución territorial, ¿la auténtica repatriación?


El autor de una profunda investigación sobre la Compañía de Tierras del Sud Argentino, propiedad de la corporación Benetton, declaró en noviembre en el juicio que lleva la multinacional italiana contra la comunidad mapuche Santa Rosa Leleque. En diálogo con La Flecha (Radio Estación Sur, La Plata), Minieri planteó que la restitución territorial a los pueblos originarios es el "primer capítulo de las luchas populares". Además respondió a la campaña mediática que busca negar derechos al agitar un supuesto riesgo para la "soberanía nacional"; para el historiador radicado en Río Negro las recuperaciones territoriales son la repatriación de trozos del país "privatizados" con la Campaña del Desierto. Destacó también que las comunidades están dando un ejemplo de lucha pacífica al comparar con la violencia que el Estado ejerció contra ellas. "Hoy tenemos la Argentina de los que se levantan del apisonamiento", reflexionó.
-Su libro son 6 años de trabajo sobre distintos documentos de la CSTA, se publicó en el marco del conflicto entre la comunidad mapuche Santa Rosa y la Corporación italiana Benetton. Usted declaró en una de las audiencias.
Un poco de manera imprevista me encontré con los archivos de la Argentine Southern Land Company Limited, o sea la Compañía de Tierras del Sud Argentino (CTSA). Estaban almacenados en El Maitén, parcialmente espurgados, se notaba que había piezas documentales que se habían llevado para otra parte, o destruídos. De todos modos incluía la parte pública, las memorias, los informes anuales a la Asamblea de Accionistas, las alocuciones o presentaciones que hacía el Directorio ante los accionistas detallando el avance de la Compañía años tras año y correspondencia interna de esta empresa que fue la mayor propietaria de tierras de la Argentina, y sigue siéndolo actualmente en manos del consorcio Benetton. Eso permite estudiar cómo fue una de estas grandes compañías latifundistas cuya presencia y enorme poderío y riqueza material afectó al norte de la Patagonia; y cómo se dio esta relación colonial en la que sin duda hubo argentinos que fueron parte para construirla y beneficiarios de esta relación colonial, no eran sólo los empresarios extranjeros.
Los elementos que más tuvieron que ver con el litigio de la comunidad de Rosa Nahuelquir y Atilio Curiñanco, que están siendo acusados por los Benetton de usurpación, son los relativos a que estas comunidades existieron antes que hubiera esta especie de privatización a punta de fusil del año 1879. De hecho George Muster, que es un poco el que traza el mapa de los lugares apetitosos para las futuras estancias, se encuentra con ellos. Ya estaban las comunidades y siguieron existiendo a pesar de la violencia, de los campos de concentración, del arrinconamiento. Sobrevivieron a la ocupación militar de los territorios indígenas y se recuperaron a tal punto que la fuerza de trabajo de las estancias salía de ella, los peones de las estancias eran tehueltes mapuches. Sin ellos no hubiera sido posible construir estos centros de poder económico porque sólo el personal jerárquico era de origen británico.
Existen en estos días y vuelven por sus derechos de una manera que, comparando con la enorme violencia que se ejerció sobre ellos, están dándonos una lección de lucha pacífica para reivindicar la tierra. La tierra es la vida, acá está también la diferencia, a diferencia de esta tierra que fue negocio inmobiliario en aquella época en que como decía Sarmiento con sentido irónico "Julio Argentino Roca y su hermano Ataliva", o sea coimea. Para estas comunidades la tierra es el lugar donde reposan los huesos de sus antepasados y siguen presentes es el lugar, es como el aire, algo que se necesita para vivir.
-El caso Leleque tuvo mucha repercusión porque se trataba de una corporación internacional, confluyeron diversos sectores que apoyaron a la comunidad Santa Rosa Leleque, sectores que quizás en otros casos no defienden las luchas territoriales de otras comunidades mapuche en el sur.
Creo que se hay cortedad de miras a veces en sectores que se identifican con lo nacional, con lo popular, con las inquietudes sociales, y no saben ver que es una causa básica la recuperación de las tierras de las comunidades. Aunque se traten de movimientos que están luchando en otros lados -movimientos urbanos, territoriales, fabriles-, a todos nos interesa que se desbloquee este tema, que las comunidades recuperen sus tierras y que se les ponga coto a la gran propiedad nacida de manera ilegítima.
Yo era ingenuo antes de tener estos archivos. Lo primero que descubro es que estas tierras fueron regaladas en extensión de alrededor de un millón de hectáreas, fueron regaladas porque en términos de la Ley Avellaneda, eran para instalar Colonias; las concesiones fueron ilegales porque se dieron más de 10 veces del máximo que la ley permitía; e ilegítima porque se hizo una estafa, no se cumplió nunca este propósito. En la Colonia Huanuluan no hay un solo colono, era una gran extensión dedicada a la cría extensiva de ovinos. Y esta no era la única manera de ocupar estas tierras, hubo "experimentos" como la Colonia Cushamen integrada por aborígenes, que fue un brillante ejemplo de lo que podía el trabajo del indígena, con un desarrollo agrícola temprano.
Vuelvo al comienzo: no sabemos ver que esta lucha debiera involucrarnos y es parte de las luchas populares de la Argentina, pero es el primer capítulo, diría yo. La prueba está con qué celeridad han reaccionado frente a esta demanda de revisar el derecho. Si hemos firmado el Convenio 169 de la OIT sobre Derechos de los Pueblos Originarios, tenemos que entrar a revisar otros aspectos de nuestro derecho que están sustentados en el sentido absoluto y excesivo de la propiedad privada, porque así lo quiso Vélez Sarfield y aquella oligarquía que lo sustentó. Por esta revisión enseguida reaccionan los sectores perjudicados y confrontan, son los mismos sectores perjudicados cuando se tocan los derechos abusivos de algunas empresas de prensa, son los mismos sectores perjudicados cuando se recupera una fábrica y se la pone en marcha a pesar de la especulación de algunos dueños.
Los adversarios son los mismos y su poder se asienta en primer lugar en el factor básico del poder que es la tenencia de la tierra. Una tenencia que sirve a fines especulativos. Hay tanta pobreza en Ingeniero Jacobacci, más allá de todos los planes de asistencia de lo que se te ocurre, y hay tanta riqueza durmiendo en la Estancia Huanuluan. Está ahí ociosa, unos parajes maravillosos, unos mallines que a pesar de la extrema sequía de la región guardan un tesoro de verdor y la posibilidad de cultivos alternativos, de cría de guanacos, mil y una actividades.
Mientras esto no se desbloquee vamos a seguir siendo un país de miserables y de desterrados. Tanto hablamos del Comisionado de la ONU para los Refugiados, pensamos que esto es un fenómeno externo y que se da sólo en aquellos países que padecen guerras virulentas y espectaculares.
-Hay una campaña importante de diarios regionales y nacionales respaldando esta avanzada terrateniente para resistir que se puedan reconocer los derechos de las comunidades.
Se los está demonizando. Por un lado el artículo estúpido de Rolando Hanglin sosteniendo que los mapuche son chilenos, cuando en realidad estamos hablando de momentos en la historia en que no existía eso llamado Chile o Argentina. Hay un artículo de Florencia Roulet que aclara felizmente bien este argumento propagandístico bajo, realmente de baja calidad informativa.
Por otro lado los titulares de los diarios que alegan que se está tratando de segregar una parte del territorio argentino, cosa que desde las comunidades salen a desmentir todos los días, pero las desmentidas no ocupan el mismo espacio que la mentira. Eso me preocupa, ¿sabés por qué? Porque me hace acordar a 1921, un señor llamado Norberto Cobos, que era el presidente de la Sociedad Rural de Río Gallegos, salió a hacer prensa en Buenos Aires y el Diario La Nación y otros publicaban sus declaraciones como si fuera un oráculo, hablando de que los obreros rurales que reclamaban tener un cacho de vela y un plato para poder comer y un salario digno estaban aspirando a crear un Soviet en el sur de la Argentina. El mismo argumento.
Estos tipos nos dicen que no es que reclaman su derecho, sino están queriendo cortarnos un pedazo de territorio. Y en realidad el pedazo de territorio ya fue cortado hace rato, pero no por ellos. Cuando hubo extensas partes del suelo patrio que estuvieron negadas al ejercicio de la soberanía del Estado, no fue esta Patagonia de los peones y de los indios, fue la Patagonia de las Compañías. Pero reitero, una elite dirigente argentina contribuyó a crear ese desastre, esa segregación de hecho de nuestro territorio.
Ahora en realidad estamos volviendo hacia atrás este reloj para recuperar los derechos de las comunidades, que son parte intrínseca de la Argentina, son carne y sangre de nuestro país. ¿No será que realmente lo que está ocurriendo es la repatriación de trozos de la Argentina que estaban expatriados? Junto con la repatriación de aquellos que fueron condenados a un largo exilio interno...
-Hay una revisión histórica en este último tiempo, con trabajos e investigaciones como el de usted, también gracias a la organización del movimiento indígena. Usted plantea un nuevo rol de la historia en este Bicentenario, ¿cuál sería?
Había algo de Jean Chesneaux, cuando se pregunta "para qué sirve la historia", y responde que la historia no se refiere al pasado, se refiere al futuro. En función del futuro que queremos construir, del proyecto, está la historia que nos ponemos hacer; qué es lo que vamos a rescatar al pasado, a descubrir, a comunicar después con nuestros semejantes. Y creo que el modelo de Argentina que soñamos y que queremos es una Argentina de los pueblos, no una Argentina que se haya construido avasallando pueblos, avasallando culturas y diferencias, como fue la construcción del Estado Nacional argentino a partir de 1860, porque así se desarrolló de hecho, apisonando digamos.
Ahora tenemos la Argentina de los que se levantan del apisonamiento, de lo que entra a florecer, a rebrotar, es una Argentina construida con diversidades y por las diversidades. A este proyecto debe servir una historia que mire desde otro lugar estos mismos procesos.
Esta nueva historia para mi ha nacido de varias fuentes, creo que la Escuela de Historia Regional de Neuquén hizo punta en esto, esto ya viene de los años 80' a que empezáramos a ver la historia de otro lado. Hay relatos más respetuosos de la diversidad que contribuyen a construir otro futuro porque el relato que veníamos recibiendo, la historia oficial, sirve para construir la Argentina de pocos, de la pobreza, de la postergación, de la marginación.

Sobre la lucha obrera en Argentina o ¿por qué sucedió Terrabusi?


La lucha de los obreros y obreras de la fábrica ex - Terrabusi puso en el centro de la escena política, por primera vez en todo el ciclo kirchnerista, a la lucha de la clase obrera ocupada y sus potencialidades para conmover la política nacional. Hasta entonces la contienda política en Argentina venía teñida de cabo a rabo por los colores de la derecha y la oposición burguesa al gobierno. Así, entramos en un nuevo capítulo de la crisis capitalista en nuestro país. Inclusive, es posible que esta lucha trace las formas que irá asumiendo el cada día más acentuado ascenso político del movimiento obrero. Su principal elemento hay que verlo en el incremento en la conciencia obrera de la independencia política como clase. El desarrollo profundo de este elemento es el principal acicate para la entrada en Argentina de un nuevo proceso revolucionario.

Los capítulos de la crisis capitalista en nuestras latitudes

Desde un análisis materialista de la realidad social hay que empezar por tener en cuenta el fenómeno más universal, más abarcador que, al mismo tiempo, se traduce y expresa en las multiplicidades más específicas, más concretas y determinadas. En la sociedad actual, la realidad más universal es el hecho de que la producción social de la vida se realiza por medio de la explotación capitalista del trabajado asalariado. Es decir, que la relación entre el capital y el trabajo es la fundamental de la sociedad que vivimos. La característica particular del momento presente es que esta relación se encuentra en los inicios de, quizá, su peor crisis histórica. Por eso la crisis capitalista mundial es el fenómeno más destacado del presente. A modo analítico podemos establecer una división cronológica de los momentos que viene atravesando la crisis en Argentina, según los acontecimientos más relevantes de la lucha de clases.
El primer capítulo de la crisis estuvo signado por el conflicto entre el gobierno nacional y las patronales agrarias, conformando un frente burgués opositor con base social entre las clases medias de la ciudad y el campo y simpatías en franjas de los sectores populares. Este capítulo se cierra con la derrota del gobierno nacional en el senado. Así la sociedad argentina queda polarizada entre dos bandos patronales: el agro-exportador representado por “el campo” y la oposición política (UCR, PJ disidente), y el “industrial” representado por el gobierno de Cristina Kirchner.
El 2º capítulo de la crisis comienza con el voto “no positivo” de Cobos en el Senado, al mismo tiempo que, en el plano internacional, en septiembre de 2008 hace eclosión la Bolsa de Wall Street y con ella arrastra al precipio financiero a la economía mundial. Bancos, bolsas de inversión, pulpos insignes del capitalismo caen unos tras a otros ante los ojos de millones a lo largo y ancho del mundo. Así, la crisis capitalista comenzó a acelerarse, entrando en un proceso masivo de destrucción de fuerzas productivas, y con ellas, de fuerza de trabajo. Desde entonces se cuentan en todo el mundo un incremento de 50millones de nuevos desocupados, llegando ya a los 200 millones de desempleados en total… una verdadera pandemia social.
Durante todo este 2ª capítulo, la irrupción de la crisis en nuestro país tuvo un desarrollo acelerado, produciendo una contracción importante de la producción económica, una masiva fuga de capitales, inflación galopante, depreciación de la moneda y con ella del salario de los trabajadores y, al ritmo de la tendencia mundial… unos 400.000 despidos, es decir, un quiebre significativo de la relación entre el capital y el trabajo, lo que viene traduciéndose en luchas moleculares de resistencia obrera en busca de mantener los puestos de trabajo. En el medio se produjeron dos acontecimientos significativos: las elecciones legislativas donde el kirchnerismo sufrió una derrota política importante y el golpe de Estado en Honduras, ambos el último 28 de Junio. Estos dos hechos podemos decir que marcan el cierre del 2º capítulo de la crisis capitalista en nuestro país y abren la entrada al 3º que, a todas luces se expresa en la lucha de los trabajadores de la ex – Terrabusi.

Terrabusi: punta del iceberg de la emergencia obrera

¿Qué cambia con lucha de los trabajadores de Terrabusi? ¿De qué fenómeno es expresión? ¿Qué nuevas tendencias anuncia?
El estallido de esta crisis ha impactado en las clases sociales, radicalizándolas en sus políticas, objetivos, tareas y métodos. Y esta radicalidad afecta tanto a la burguesía como al proletariado. Desde entonces, todos los elementos que se encontraban procesándose lentamente en el período anterior comenzaron a agudizarse, acelerando su desarrollo. El continuo desarrollo de estos elementos lo hará crecer en cantidad y combinarse con otros produciendo nuevos, superiores, cualitativamente distintos a los anteriores. La lucha de Terrabusi expresa un salto de calidad de este proceso y anuncia elementos de esta nueva etapa. Pero para comprender la nueva etapa que se está abriendo es necesario analizar las bases sobre las que esta emergiendo esta nueva generación de luchadores obreros que, tarde o temprano, será parte directiva de los principales acontecimientos de la lucha de clases.

La recomposición del movimiento obrero

La crisis capitalista como factor revolucionario en la lucha de clases

¿Qué entendemos cuando decimos que la crisis capitalista actúa como un factor revolucionario en la lucha de clases? Para esto, es necesario delimitar el concepto de factor y de su atributo, revolucionario. Un factor es una determinación histórica que actúa sobre el resto. Un factor es una determinación, en movimiento, que actúa sobre la formación social de la que es parte, condicionándola en alguna medida. La división en clases sociales es un factor de determinación estructural de la sociedad actual. El Estado un factor de determinación superestructural. El primero es un factor de determinación orgánico, condiciona al segundo en primer lugar. El segundo lo condicionada, pero mediado por un conjunto de determinaciones secundarias. El funcionamiento de la estructura determina el funcionamiento de la superestructura. Cuando la primera entra en crisis actúa desestabilizando a la segunda.
La conciencia de la clase obrera es un elemento de la superestructura, como toda la ideología y la subjetividad humana en general. El movimiento del desarrollo de las fuerzas productivas durante un período “normal” y estable dentro del capitalismo imprime una dinámica de apaciguamiento relativo de las contradicciones de la sociedad. En cambio en períodos de crisis, aumenta la tensión de las contradicciones y se incrementa el ritmo de desarrollo (o mejor dicho, de descomposición) de las fuerzas productivas. Y esto implica el desarrollo, en la conciencia social, de nuevas formas de pensamiento, entrando en crisis las viejas formas de comprender el funcionamiento de lo social. La crisis, por esta razón, es un factor catalizador de la conciencia. Y en este plano es revolucionario su actuar.

¿Cuál es el sentido político de esta crisis en la conciencia social?

La crisis capitalista amenaza con convertirse en una profunda depresión económica a escala global. Luego de décadas de triunfalismo capitalista encarnadas en la ideología neoliberal, las masas del mundo ven desplomarse las proclamas de que el mercado tiene la capacidad de asegurar el bienestar o, en todo caso, que sea la única forma de sociedad posible. El que cae no es el Muro de Berlín sino el de Wall Street. El que cae no es el stalinismo usurpador de las banderas del socialismo, sino el imperialismo norteamericano saqueador de nuestras sociedades. Ningún gobierno del mundo, ninguna clase dominante está en condiciones de salir de la crisis sin pasar por una más o menos acentuada crisis social, cuando no política. En el plano de la conciencia social, decíamos, se esta volviendo un factor determinante y en sí mismo revolucionario. Lo revolucionario estriba en un doble aspecto. Uno objetivo, anclado en el quiebre forzoso de la relacion capital-trabajo y otro subjetivo como relatamos recién.
El aspecto objetivo es parte del proceso central por el cual el modo de producción capitalista se deshace de toda la cantidad necesaria de fuerzas productivas que “le sobra” para continuar produciendo. Así, a término de 2009 se consumaron aproximadamente más de 50 millones de despidos en todo el mundo. El conflicto en Kraft-Terrabusi fue una expresión de esta tendencia mundial. La patronal norteamericana planea realizar un ajuste de personal en toda América Latina. En Argentina pretendió echar a uno de los tres turnos de trabajo -casi 1000 obreros-, de modo de pasar de un régimen de trabajo de 8 horas diarias a uno de 12 horas. De esta manera aumentaría la explotación de la fuerza trabajo y bajaría costos salariales. Pero se chocó con la organización y conciencia de la clase trabajadora acumulada en todo este nuevo ciclo de recuperación de fuerzas. Es decir, la crisis y las formas de solución que impone la burguesía, ya están haciendo eclosión con el nuevo movimiento obrero, joven y combativo. Entonces, lo re
volucionario es que este quiebre de la relación social fundamental de la sociedad capitalista empuja objetivamente a la lucha de clases y derriba la paz social necesaria para el funcionamiento estable del régimen capitalista.
Con esta acción destructiva de las patronales, los trabajadores ven con sus propios ojos que la crisis económica busca solucionarse haciéndosele pagar. Esto aumenta el desprestigio de clase empresaria y la sitúa en la vereda de enfrente de quienes trabajan diariamente. El ejemplo de Kraft nos marca el camino inverso: que los trabajadores pueden resistir el intento de la patronal de “socializar” los costos de crisis…. Y en Zanón encontramos el ejemplo en el cual los trabajadores pasaron de la resistencia a hacer carne la consigna central de hoy: “que la crisis la paguen los capitalistas”. De ahi que la ocupación obrera de planta se vuelva una necesidad del presente ante los ataques patronales.

Fortalecimiento social de la clase

Durante el período comprendido entre el 2003 y fines de 2006 la clase trabajadora se vio fortalecida socialmente con la creación de casi 4 millones de puestos de trabajo. La industria ocupó el primer lugar en la generación de empleo representando más del 20% del total, llegando a ocupar más del 90% de su capacidad instalada. Estos elementos nutrieron las filas del proletariado industrial de una nueva generación con atributos sociales y subjetivos distintos que explican parte del proceso de recomposición política del movimiento obrero.
Esta nueva generación es mayoritariamente joven, entre los 18 y los 35 años de edad. Esto tiene como elemento subjetivo que no sufre la carga en sus espaldas de la última gran derrota de la clase trabajadora en manos de la dictadura militar de Videla y compañía. De igual modo, esta generación ha visto mejorar su situación económica, puesto que antes de conseguir trabajo en estos establecimientos fabriles había vivido, siendo más o menos joven, el desierto de la desocupación de la década del 90´. Por su puesto, y esto se constata hablando con cualquiera de estos trabajadores, ninguno quiere volver a vivir esa realidad, por lo que la defensa de su trabajo se vuelve para ellos de una importancia decisiva. En la conservación de su condición encuentra hoy esta nueva generación las bases más sólidas de su lucha.
Este agregado cuantitativo a la clase obrera argentina no sólo aumenta su fuerza numérica y la dota de mayor peso social sino que, al mismo tiempo, la transforma en calidad, aportándole una nueva generación joven que viene revitalizando los procesos de lucha y organización al interior de los lugares de trabajo. En este sentido estamos en presencia de un nuevo movimiento obrero, caracterizado por el nuevo ciclo de la lucha de clases abierto con la rebelión popular de 2001-2002.

Los métodos de la rebelión popular en el nuevo movimiento obrero

Esta nueva generación obrera es hija directa de la rebelión popular de 2001-2002, lo que modificó la relación de fuerzas entre las clases sociales en Argentina, disponiendo a los trabajadores en mejores condiciones para organizarse y luchar por sus demandas.
Gran parte de sus actuales métodos de organización y lucha tienen ejemplo en las asambleas barriales de sectores medios y desocupados gestadas al calor de la rebelión popular; donde se hacía ejercicio vivo de la más profunda democracia directa. Así como en la herramienta de lucha más popular de la Argentina actual: el corte de calle o ruta. En todo el nuevo proceso de re-composición obrera se combinan estos dos elementos: la democracia de base y la acción directa en las calles. El primero se traduce, en general, en lucha antiburocrática, mientras que el segundo pone al movimiento obrero en experiencia directa con el aparato represivo del estado. En el plano anti-patronal la lucha no se traduce, todavía, en un ataque directo –es decir, en la ocupación obrera del establecimiento-, sino en paros, bloqueos de salidas de camiones con mercadería, u tomas parciales de planta, excepto cuando las patronales realizan un lock-out y a los obreros se les plantea objetivamente la toma de planta como una necesidad de supervivencia.
Esta transmisión de experiencia, ya sea por participación directa de fracciones obreras en acciones siendo desocupados, y ahora las incorparan en sus lugares de trabajo o por el hecho de seguir el ejemplo, explica estos elementos de recomposición organizativa y el espíritu de combatividad que se expresa en esta nueva generación.

Debilitamiento histórico de la burocracia sindical

Durante el proceso de rebelión popular de 2001-2002, no irrumpió de forma masiva la clase trabajadora ocupada. Así, el régimen político burgués no vio atacada una de sus instituciones de dominio central: la burocracia sindical y sus poderosos sindicatos maniatados al estado. O sólo lo hizo de forma parcial. De hecho, durante todo el período del gobierno de De la Rúa la central sindical que agrupa al proletariado industrial (corazón de la estructura productiva), la CGT, estuvo en la oposición política, realizando varios paros generales.
En el actual contexto político, donde gobierna el Partido Justicialista y el líder de la central sindical, Moyano, pertenece a la cúpula del peronismo… la situación es bien distinta. Si bien durante estos años, la burocracia de la CGT y también de la CTA, hicieron bandera de los “triunfos” económicos del gobierno, como la creación de casi 4 millones de puestos de trabajo, hoy las cosas han empezado a invertirse: la crisis capitalista carcome las bases de cualquier política “populista” o “progresista” y ahora la burocracia tiene que dar la cara ante los trabajadores de los planes patronales de ajuste. Será la tercera vez que las direcciones sindicales del movimiento obrero argentino post-dictadura (primero con la crisis del 89' y segundo con la crisis del 2001) tendrán que evitar que los trabajadores rompan los chalecos de fuerzas burocráticos... y cada vez estos chalecos están más débiles.
En los 90' una fracción de la clase buscó una vía alternativa a la dirección burocrática de la CGT y formó la CTA... pero hoy ambas centrales tienden a parecerse cada vez y la única alternativa que vienen encontrando los trabajadores es su propia organización independiente de ambas direcciones, e inclusive contra ellas y sus maniobras crecientemente antiobreras. De esta manera, caracterizamos que la burocracia sindical, en todas sus formas y colores políticos, desde la más reaccionaria hasta la más progresista, se encuentra en una crisis histórica, que viene posibilitando el surgimiento de un tercer actor político en el movimiento obrero, objeto de los análisis que venimos desarrollando.

Democracia fabril y poder obrero

La democracia de base toma formas diversas según el tamaño del establecimiento, la tradición de la fábrica, la conciencia de los trabajadores, la inserción de la burocracia en la planta y el grado de inserción de corrientes políticas independientes de los partidos patronales. Pero la democracia no es sólo una cuestión de método, que podría oponerse al método burocrático y verticalista de los dirigentes sindicales patronales o reformistas, sino que en su seno se halla el germen y la condición de posibilidad del desarrollo de una política socialista y revolucionario dentro del movimiento obrero. Esto, por supuesto, no significa que al ya haber democracia obrera en un establecimiento la política de los obreros sea directamente revolucionaria. Pero sin el desarrollo de la democracia de base es imposible el desarrollo de la conciencia de clase y su elevación política a una conciencia socialista en donde los trabajadores asuman la tarea estratégica de luchar por un gobierno obrero.
En relación a esto Gramsci planteaba que “las comisiones internas, desarrolladas y enriquecidas deberán ser mañana los órganos del poder proletario que sustituye al capitalista en todas sus funciones útiles de dirección y de administración” . Es decir, que las comisiones internas –como las de Kraft, Subte, por poner ejemplos actuales- como organismos de representación obrera democrática, basadas en asambleas y cuerpos de delegados, tienen como tarea histórica convertirse en organismos obreros de gobierno… en contraposición al comando burgués en la planta y en el Estado. En Argentina el ejemplo reciente más significativo de poder obrero a nivel fabril es el de Zanón, donde los trabajadores ocuparon la planta y la pusieron a funcionar bajo su control, planificando y administrando el conjunto de la producción.

De la necesidad del partido revolucionario

Los trabajadores, además de necesitar organismos de masas amplios y democráticos (soviets, consejos o juntas obreras, coordinadoras interfabriles, cordones industriales,etc.) mediante los cuales unificarse en millones y ejercer el control de la producción, necesitan dotarse de una organización política que oriente estas tareas en un sentido superador de las condiciones sociales del capitalismo. Es decir, una herramienta de lucha que nuclée a la fracción más experimentada, combativa y conciente de los interés del conjunto de la clase y sus aliados entre los oprimidos.
Hablamos de la necesidad de un partido político de la clase trabajadora. Pero no de cualquier partido, puesto que un partido donde halla millones de trabajadores no es necesariamente un partido revolucionario. Lo cuantitativo no es nada sin una determinación cualitativa, de una conciencia. Para eso es necesario que esos trabajadores estén dotados de un programa de transformación y una estrategia socialista. Ambos elementos insoslayables para cimentar un partido que se diferencie históricamente de los demás y se plantee como el orientador de las mas amplias masas trabajadoras, campesinas, medias, estudiantiles, etc. Un partido que, siendo la fracción más conciente de la clase, tenga la capacidad de hegemonizar una alianza de clases revolucionaria, popular y de masas para enfrentar el régimen burgués y sentar las bases un gobierno obrero y popular, como antesala para la extensión del socialismo a escala internacional.

Enrico Simonetti

Marcha 925 de los jubilados. “Marchamos por una ley que cumpla con la Constitución”

Mañana, miércoles 6 de enero, los trabajadores jubilados y pensionados volverán a reunirse frente al Congreso Nacional en su marcha número 925. “Desde la CTA proponemos que se impulse un verdadero debate sobre una Ley Previsional que se apoye en la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales y los Convenios de la OIT, dijeron los integrantes de la Mesa Coordinadora de Jubilados”.
“Marchamos porque queremos un sistema de reparto solidario, universal, administrado democráticamente por sus beneficiarios, trabajadores activos y jubilados, con participación del Estado. Y una Asignación para los mayores que no tienen ninguna cobertura previsional”, agregaron también los integrantes de esta organización que mañana por la tarde volverá a reunirse, como cada miércoles, frente al Congreso Nacional.
“Los jubilados proponemos que la administración del sistema previsional esté a cargo de un Instituto de Previsión Social -persona pública no estatal- con autonomía económica y financiera. Además, deben restablecerse en forma inmediata las escalas de proporcionalidad y el carácter sustitutivo de las prestaciones previsionales respecto de los salarios en actividad: 82% móvil, con un importe mínimo que no puede ser inferior al salario mínimo vital y móvil”, dijeron también en un comunicado de prensa.
En definitiva, proponen la aprobación de una nueva Ley que declare nulas “las nefastas leyes de Menem y Cavallo” y que las jubilaciones sean “financiadas con los aportes de los trabajadores, contribuciones de los empleadores y aportes del Estado”.

Un poco de historia

“Nuestra historia siembra presente”, dicen en la Mesa Coordinadora de Jubilados, quienes mañana marcharán junto a la Federación de Trabajadores Jubilados y Pensionados (FeTraJub-CTA) y otras organizaciones sociales y sindicales.
“¿Qué logramos? ¿Qué falta? Hasta la reforma estructural que dio nacimiento, en 1994, a la Ley 24.241 regían a nivel nacional las leyes 18.037 y 18.038, que garantizaban a los trabajadores un beneficio previsional definido, dentro de un sistema de reparto”, recuerdan.
Entre las gestas de estos 925 miércoles de marchas, enumeran: “El 2 de marzo de 1994, en nuestra marcha número 100, rechazamos y exigimos la eliminación del sistema privado de capitalización (AFJP) y la defensa del sistema solidario de reparto. La fuerte represión sufrida ese día profundizó la consigna "la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
También recuerdan el 8 de agosto de 2007, la marcha número 800, donde lanzaron la campaña “Volvé a Reparto”. “Ahí logramos el primer paso que era la libre opción. Y en 2008, producto de la lucha, tuvimos un triunfo: "Chau a las AFJP", se nacionalizan los Fondos que administraban las AFJP y pasan a ANSES, pero el llamado Fondo de Garantía de Sustentabilidad (que administra discrecionalmente el Gobierno) no cumple con lo prioritario y urgente: actualizar las prestaciones previsionales, tanto en lo referente a la reconstrucción de la escala de proporcionalidad, como para mejorar los mínimos jubilatorios”.
“Con un proyecto consensuado en nuestra CTA y organizaciones de jubilados, debatimos una nueva Ley de movilidad. En nuestra muy representativa marcha 857 afirmamos nuestra propuesta, con la consigna: Si al 82% móvil, no al proyecto del Ejecutivo que ya tenía media sanción en Diputados. Nuevamente oyeron pero no escucharon y se aprobó en el Senado una ley que propone un reajuste de los haberes en marzo y septiembre de cada año, pero al no modificar el haber mínimo, el aumento es mínimo, y al no relacionarlo con el salario (82% móvil) sigue vinculado a la recaudación, en una fórmula esotérica cuyos magros resultados ya los comprobamos en el 2009”, concluyen.

ACTA

lunes, 4 de enero de 2010

Las babas del diablo


La condena al arzobispo pedófilo Storni sólo ha merecido un comentario a la jerarquía católica: faltan la apelación y la reconciliación. Aún rige un decreto vaticano de 1962 que prescribe el absoluto sigilo y el retaceo de colaboración a las autoridades civiles. Los eclesiásticos no reconocen limitaciones legales, porque creen que la Iglesia dicta una ley superior a la de los comunes mortales.

La condena a ocho años de prisión por abuso sexual sólo alcanza al ex arzobispo de Santa Fe Edgardo Storni. Pero el fallo de la jueza María Amalia Mascheroni alude a las complicidades que permitieron que el prelado pedófilo recién fuera castigado dos décadas después del crimen. Storni abusó de un seminarista adulto, pero el expediente judicial registra también otras víctimas menores de edad, que la justicia no investigó o cuyas causas prescribieron, ya que esa fue la estrategia central de la defensa del eclesiástico. El sucesor de Storni, José María Arancedo, dijo que esperaba los resultados de la apelación y que la justicia debe conducir a la reconciliación. Ningún medio consultó qué pensaban de esa hipótesis las víctimas del obispo predador. La página oficial del Episcopado, que registra las actividades de cada jurisdicción eclesiástica, no informó hasta ahora sobre la condena a uno de sus miembros, quien sigue figurando como arzobispo emérito de Santa Fe de la Vera Cruz y reside en La Falda, Córdoba.

Benditos sobresueldos

Storni fue designado obispo auxiliar en 1981 por Juan Pablo II, para corregir la pastoral de su antecesor, Vicente Zazpe quien había comenzado a denunciar las violaciones a los derechos humanos. En 1984 lo sucedió y estrechó relaciones con las Fuerzas Armadas. Storni fue uno de los obispos con mayor actividad política y uno de los que entre 1991 y 1999 recibió sobresueldos “por debajo de la mesa”, según la expresiva calificación del único prelado que rechazó esa dádiva arguyendo que no era transparente. José Luis Manzano puso a los obispos en la lista de Aportes del Tesoro Nacional, práctica que continuaron los ministros del Interior Gustavo Beliz, Carlos Rückauf y Carlos Corach. Esto fue al margen de los pagos legales de la Cancillería por el culto, de las provincias por los colegios y de otros aportes negros de SIDE y Presidencia. Storni recibió 92.500 dólares en 1997, 100.000 en 1998 y 154.198 en 1999. Con estas cadenas de la felicidad el presidente Carlos Menem aseguró la gobernabilidad mientras sacaba a remate a precio vil el patrimonio social acumulado por generaciones de argentinos. El método obró milagros. En noviembre de 1991, cuando arreciaban las denuncias por casos de corrupción en ese proceso de desguace del Estado y por sus consecuencias sociales, Menem fue recibido por la Asamblea Plenaria del Episcopado. Su presidente, el cardenal porteño Antonio Quarracino, no lo consultó con sus pares, cuya molestia fue expresada por el ex hombre fuerte de la Iglesia, Raúl Primatesta. Storni informó sobre la visita de Menem a los periodistas, quienes a su vez se lo comunicaron a otros obispos que no estaban al tanto. Menem se jactó de que no había discrepancias entre su gobierno y la Iglesia “por las consecuencias del ajuste económico” y dijo que “en la Argentina no trabaja el que no quiere”. Esa fue su respuesta al obispo Gerardo Sueldo, quien había dicho que “hay sectores que no trabajan porque no tienen la posibilidad” y aludido al contraste brutal “entre la pobreza de muchos y la ostentación de otros”. Siete años después pereció en un choque en la ruta, la principal causa de muerte de los sectores más avanzados de la jerarquía, como Enrique Angelelli, Carlos Horacio Ponce de León, Vicente Zazpe, Alberto Pascual Devoto o el obispo chileno Manuel Larraín, fundador del Celam. Antes de irse, Menem besó a Quarracino en la mejilla, mientras otros obispos lo aplaudían.

¿Qué se castiga?

El fallo aclara que no se pena la homosexualidad sino el aprovechamiento de la autoridad episcopal para intimidar a quienes estaban bajo su responsabilidad y cuidado. El Vaticano tiene un criterio diferente. En agosto de 2005, Benedicto XVI excluyó de la admisión al sacerdocio a “las personas con tendencias homosexuales”, porque esto “obstaculiza una correcta relación con hombres y mujeres”. El problema no sería así el abuso de poder, sino la homosexualidad, que uno de los sacerdotes que declararon ante la justicia refirió como la “enfermedad” de Storni. Varios seminaristas abusados vivían momentos de especial vulnerabilidad. Uno pidió que el obispo lo confesara porque “se sentía mal anímicamente”. Otro acababa de perder a su madre. A un tercero, Storni le dijo “te entregás o te vas”. A otro le dijo que Dios quería el amor entre los hombres. El rector del seminario diocesano, Jorge Juan Montini, informó por escrito al presidente del Episcopado de entonces, cardenal Raúl Primatesta, y al nuncio apostólico Ubaldo Calabresi de las relaciones del Arzobispo con varios seminaristas, pero lo único que logró fue que lo obligaran a dejar el cargo. El sacerdote José Guntern le escribió a Storni una carta confidencial y amistosa, para pedirle que se alejara de la diócesis porque su comportamiento afectaba “a un grupo en plena formación espiritual y humana”. Años después, cuando la carta trascendió, Storni ordenó a los vicarios de la diócesis que le trajeran a Guntern. Los vicarios Hugo Capello, Mario Grassi, Edgard Stoffel y Marcelo Mateo lo forzaron a subir a un auto y lo condujeron al Arzobispado donde lo esperaba un escribano. Lo encerraron y lo obligaron a firmar sin leerla una retractación. “En ningún momento se realizó referencia a algún acoso de tipo sexual en relación a los seminaristas. El término desliz no se refiere a lo sexual. El adolescente interpretó erróneamente los gestos afectuosos de monseñor Storni”, decía. Tres jueces que intervinieron en forma sucesiva (Julio César Costa, Eduardo Giovannini y Carlos Ferrero) procesaron a los vicarios por coacción y a Storni como instigador. De los careos surgió que Storni estaba a pocos metros cuando Guntern fue forzado y que luego de la discusión todos rezaron juntos. Esa causa paralela se cerró al morir Guntern.

El expediente vaticano

El Vaticano abrió una investigación, que encomendó al obispo de Mendoza, José Arancibia, quien documentó los abusos sexuales contra seminaristas luego de escuchar el testimonio de 47 jóvenes, sus familiares y la psicóloga que los atendió. Pero el episodio sólo se publicó en la edición rosarina de este diario y el Vaticano archivó el informe. En 1995 el papa Juan Pablo II ratificó su confianza en el arzobispo pedófilo. Con ese respaldo, Storni hizo gran alarde de actividad contra los proyectos de ley de salud reproductiva, la distribución de anticonceptivos en los hospitales públicos y en reclamo de mayores aportes del Estado para las escuelas confesionales. El Vaticano tampoco tomó en cuenta las denuncias de ex detenidos desaparecidos que dijeron haberlo visto en los campos de concentración en los que estaban recluidos. La causa judicial en contra de Storni recién se abrió en 2002, cuando la publicación del libro de Olga Wornat La Santa Madre impulsó a uno de los seminaristas a acercarse a la justicia. En su requerimiento de instrucción la fiscalía solicitó que se pidiera al Vaticano aquel expediente y que Arancibia fuera citado a declarar como testigo. Arancibia no respondió y el fiscal pidió que se lo denunciara por la comisión de delito. Pero la resolución de la magistrada deja entender que nada de eso ocurrió. Es ostensible que además del secretismo vaticano, estas prácticas son favorecidas por la reverencia hacia la institución que se refiere a sí misma como Madre y Maestra.

El mandato de sigilo

Esto no ocurre por casualidad. El decreto Crimen sollicitacionis, emitido en 1962 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, dispuso que no se diera aviso a las autoridades civiles de las denuncias por abusos sexuales y que los acusados fueran traslados a otra diócesis. Escrito en latín, impone la obligación de guardar secreto al sacerdote señalado, a cualquier testigo y a la propia víctima, bajo pena de excomunión. Su objetivo manifiesto era proteger la reputación del sacerdote mientras se investigaba, pero en la práctica se utilizó para silenciar todos los casos. Tal como ocurre con la política de rotación de acusados de la policía de la provincia de Buenos Aires, el traslado a otra diócesis sin avisar a los fieles de sus antecedentes ni impedirles el contacto con niños y jóvenes, les permitía repetir sus iniquidades. Durante veinte años, el cumplimiento del decreto estuvo a cargo del cardenal Joseph Ratzinger. En 2001, Ratzinger modificó el decreto, sólo para atribuir al Vaticano competencia exclusiva en casos de abusos sexuales, es decir reforzar el secreto. En 2002 estalló el escándalo de los curas pedófilos en Estados Unidos, donde se formó una junta nacional de revisión formada por laicos y presidida por el gobernador católico de Oklahoma, Frank Keating. Esta respuesta política del Episcopado estadounidense causó escándalo en Roma. Según un artículo publicado en el New York Times desafió la opinión de la Iglesia sobre sí misma, como una institución eterna y no terrenal, que sólo responde a Roma y no a los poderes temporales. Los obispos estadounidenses que establecieron una política de tolerancia cero hacia los abusadores respondieron a la crisis en forma casi secular, política, reescribiendo reglas, confesando faltas y reconociendo que necesitaban auxilio externo para mantenerse honestos, dijo el diario. “Para algunos funcionarios vaticanos, esto representó un asombroso apartamiento de la teología y la costumbre y un pertubador precedente”. Uno de ellos dijo que los obispos manejaban el tema “como si no entendieran quiénes son”. Keating quien debió renunciar a la Junta de Revisión después de una entrevista en la que comparó el comportamiento de algunos sacerdotes y obispos con el de la Cosa Nostra. En su carta de renuncia dijo que “rechazar las citaciones judiciales, suprimir los nombres de los clérigos acusados es el modelo de una organización criminal, no el de mi Iglesia”. Lo que más preocupó al Vaticano fue que el Episcopado estadounidense se obligó a separar del ministerio activo a cualquier sacerdote que hubiera sido blanco de una acusación de abuso sexual infantil y a “informar de esas acusaciones a las autoridades civiles, privándolos de cualquier discreción”. Esta molestia tiene profundas raíces filosóficas. La Iglesia Católica está mal predispuesta a someterse a las leyes que obligan a todos los ciudadanos, porque se considera depositaria de una ley superior, que llama natural y originada en la voluntad divina, de la que se proclama heredera y única intérprete. Ése es el fundamento tanto de su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo o al aborto cuanto de su indulgencia con los sacerdotes pedófilos. Antes que someterse a la ley prefieren dictarla.

Amedrentar a la víctima

En el documental de 2007 “Abusos sexuales y el Vaticano” la BBC investigó el efecto de este decreto, con casos de Irlanda, Estados Unidos, Gran Bretaña y Brasil. El sacerdote irlandés Tom Doyle, un canonista separado del Vaticano por cuestionar esa política, refiere que en ningún documento se habla de ayudar a las víctimas, sólo de amedrentarlas y castigarlas por revelar los hechos. El fiscal de Arizona Richard Romley solicitó al Vaticano que dispusiera el regreso a Estados Unidos de dos sacerdotes pedófilos que habían huido a Roma, pero el entonces secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano, se negó a recibir la carta, según indicó el correo italiano. Antes, había ordenado guardar toda la información en la Nunciatura Apostólica, cuyo status diplomático la pone a salvo de allanamientos judiciales. Uno de los sacerdotes estuvo refugiado en la sede romana de su orden mientras duró el juicio de extradición, pero desapareció de allí luego de perderlo.

Los legionarios

Este año, Benedicto XVI ordenó intervenir la Orden de los Legionarios de Cristo, una secta ultraconservadora y multimillonaria financiada, entre otros, por el magnate de las comunicaciones Carlos Slim. Antes de su ascenso al papado, en 2004, Ratzinger había investigado los abusos sexuales del fundador de la orden, Marcial Maciel, acusado desde la década de 1940 por episodios de pedofilia, pero el expediente se archivó porque el sacerdote mexicano era amigo personal de Juan Pablo II. Ya como papa, Ratzinger negoció un acuerdo: la renuncia a la acción canónica a cambio de un retiro silencioso de Maciel de cualquier actividad pública. El trato se cumplió hasta la muerte de Maciel, en 2008, pero el año pasado el papa dispuso intervenir la poderosa orden cuando se supo que Maciel había mantenido durante años a una amante y a la hija que tuvo con ella. Esta decisión, igual que la condena a Storni, sugieren que algo comienza a cambiar, pese a la tenaz resistencia de quienes desearían mantener por toda la eternidad, privilegios que no tienen el resto de los mortales y que se ejercen a expensas de los más débiles, esos pequeños del Evangelio a quienes Jesús dijo que nadie podría escandalizar sin eludir su ira.

Horacio Verbitsky
Página|12

La conversión en criminal de lesa humanidad.

Cuenta la historia que luego del juicio de Nuremberg, un psicólogo pidió autorización para entrevistar a un alto jerarca nazi.
El objetivo del especialista era el de dilucidar fehacientemente algo que le costaba entender. ¿Cómo el pueblo alemán se había encarnizado y aceptado el exterminio de tantos millones de personas?
El asesino jerarca nazi, con una sonrisa y la mirada fría propia de un psicópata, le respondió que ni siquiera ellos habían inventado el arrastrar a las masas a objetivos de guerras, porque en las tácticas y estrategias militares siempre se supo, que las fuerzas debían cohesionarse detrás de un enemigo común y con mucha propaganda lograr que la gente se sienta amenazada y odiar a quienes inducen como la amenaza.
El carapintada Aldo Rico, en un reportaje que le hace un periodista, luego del conflicto que casi nos lleva a la guerra con el país hermano chileno, habló de la importancia de la hegemonía en las fuerzas armadas detrás de un enemigo común, fuese quien fuese.
En la jerga político militar ellos saben perfectamente como demonizar a cualquier país, hoy con su denominación dentro del eje del mal y avalados también por la ley patriótica, creadas después del autoatentado a las torres, con alcances extraterritorial y aprobada aquí en La Argentina y en casi todo el mundo, como ley antiterrorista, que faculta a EEUU a operaciones que antes eran clandestina en forma legal; cualquiera puede ser detenido por la CIA o el FBI con la excusa de la defensa de la seguridad nacional, pero también podríamos ser invadidos por las fuerzas de la OTAN, la “coalición” o utilizar la Colombia de Uribe, como la Israel en los intereses estratégicos imperiales contra los países en America Latina, que buscan sus caminos de liberación.
Son planes muy trabajados de machaques constantes y de propagandas
sin interrupciones, que apuntan y preparan también en desestabilizaciones internas, hasta lograr un coro de masas fascistas que no les permita ver, ni pensar en donde está el enemigo real.
En Irán, sospechado en la posibilidad de fabricar un arma nuclear,
es el país en el mundo, que más rodeado y amenazado con armas nucleares está; Esto de por sí daría lugar al derecho, de fabricar su propia arma nuclear. Pero hoy es imposible que alguien crea, en la falsa historia de la excusa en el desarrollo nuclear, cuando se sabe que el interés está, en los grandes recursos petroleros de la zona y hoy Irán la está pasando mal, porque el imperio a logrado colocar la clásica desestabilización interna; en este caso en la lucha real entre el poder político y el poder religioso.
Por todo esto, cuando analizamos los problemas de nuestra región, no debemos soslayar ni mirar para otro lado, ni permitir la liviandad sin el fuerte repudio, cuando el gobierno paranarcomilitar colombiano de Uribe, hoy anexado a EEUU. está amenazando de entrar en guerra con Venezuela.
Las sociedades violentadas que vivimos tiene su basamento en el propio sistema capitalista, que para seguir sobreviviendo necesita de las guerras y desestabilizaciones internas de fuertes represiones fascistas con consenso de masas, como se viene preparando aquí en la Argentina y lo hacen sistemáticamente, a través de los medios de capitales transnacionales imperiales de desinformación y sus mercenarios periodistas locales lacayos, políticos, “artistas de las frivolidades” que manejan las cámaras y micrófonos como ojo único de una mirada patética y genocida, contra los empobrecidos que habitan las villas.
Nos están preparando como la Alemania nazi.
Urge advertir por todos los medios posibles y en todas las organizaciones, movimientos, gremios, medios alternativos y alterativos, para que se tome conocimiento del peligro, antes que sea demasiado tarde y llorar sobre la sangre derramada de nuestros hermanos de clase.
Raúl Jauzat.- Programa desde el sur—
18 años de comunicación, investigación y opinión.
Martes de 20 a 22 hrs. Por fm Estación del sur –
Radio sur realista en la fcia. del 99.9,
Tel de la emisora 4622124—
directo y permanente al programa las 24 horas 0341- 155948930 ---
Correo electrónico: programadesde_elsur@yahoo.com.ar
Operando los controles técnicos y musicalizando Pepe Escobar ---
Chequeando salida en off y grabando Víctor Chenko—.
Idea, dirección, conducción, producción e investigación y opinión
Raúl Jauzat---Trabajos especiales Alejandra Sviser—
Adherimos y promovemos a APSVA (Agrup. Periodista sociales voluntarios argentinos)(Redes nacionales e internacionales de periodistas y
escritores en lucha)—Biblioteca Popular Natalio Sviser –
Periódico digital “ Desde El Sur”—
programas en apoyo a los distintos movimientos, frentes y partidos políticos revolucionarios--

domingo, 3 de enero de 2010

Metalúrgica San Cayetano de Burzaco: despide y discrimina a delegado gremial

Reproducimos comunicado de Rodolfo Giardino del 29 de diciembre de 2009:

COMPAÑEROS:

Les cuento que hoy tuve la audiencia en el Ministerio de Trabajo por mi reincorporación. La empresa reafirmó su posición de despido, negando que me discriminara por mi actividad gremial en defensa de nuestros derechos.
El sindicato, a través del directivo AGÜERO quien tuvo una conducta LAMENTABLE poniéndose en el lugar de la empresa en vez de defenderme a mí, desconoció la discriminación a que estoy siendo sometido.
La patronal no tiene en cuenta ni edad ni fechas festivas y generan una gran amargura para mi familia y a todos los compañeros que creyeron en mi como compañero y delegado.
Yo no bajo los brazos porque necesito trabajar y porque tengo un compromiso con todos ustedes.
Por eso voy a seguir la pelea por la reincorporación y desenmascarando a esta gente que se dicen representantes nuestros cuando en realidad patean para la empresa.
ESTE AÑO LOS TRABAJADORES HEMOS SUFRIDO MUCHO:
DESPIDOS, SUSPENSIONES, PERDIDA DE NUESTRO SALARIO REAL. HEMOS SUFRIDO LAS CONSECUENCIAS DE UNA CRISIS DE LA CUAL NO TUVIMOS NADA QUE VER.
NUESTRO MAYOR ANHELO ES LA ESTABILIDAD LABORAL JUNTO A UN SALARIO DIGNO Y QUE NO TENGAMOS MAS ACCIDENTES.
PARA NO VIVIR EN LA PERMANENTE INCERTIDUMBRE DE "QUE VA A PASAR MAÑANA O A FIN DE MES".
SALUDO A TODOS LOS COMPAÑEROS EN ESTE AÑO QUE SE VA, EN LA FIRME ESPERANZA DE QUE EL AÑO QUE VIENE SEA MEJOR PARA TRANQUILIDAD DE TODA LA FAMILIA METALURGICA.
APROVECHO LA OPORTUNIDAD PARA MENCIONAR EN ESTAS FECHAS TAN CARAS PARA TODOS
A LOS COMPAÑEROS MIGUEL ANGEL GOMEZ EMILIO ESQUIVEL ORLANDO GALLO PABLO PISCZYK y PEREZ SENRA
COMPAÑEROS FALLECIDOS QUE PERMANECERAN VIVOS EN NUESTRO RECUERDO.

Contacto:

RODOLFO GIARDINO

Cel. 1164917086

Correo: sigoenpie2009@hotmail.com

29 de diciembre de 2009

Conflicto diario Crítica de la Argentina

Reproducimos:

En el día de la fecha, 29 de diciembre de 2009, la empresa resolvió prescindir de las colaboraciones periodísticas de nuestro compañero de tareas Bruno Bimbi, quien acumulaba -al igual que la gran mayoría de colaboradores del diario- un atraso en el pago de sus notas de al menos cuatro meses, además de haber superado con creces la cantidad de colaboraciones anuales establecidas en la legislación vigente para pasar a tener relación de dependencia con la empresa.
Por pedido de la asamblea, la comisión interna se entrevistó con el vicepresidente de Papel 2.0, Carlos Mateu, para solicitar que se reviera la medida. La respuesta patronal no sólo confirmó la injusta e ilegal medida sino que adelantó que similar criterio podría seguirse con los otros colaboradores, sin otorgar certeza alguna de cuándo la empresa comenzará a saldar la deuda acumulada con estos trabajadores.
Luego de la reunión, la asamblea continuó y votó por unanimidad:
1) Retirar la firma de las notas de la edición del 30 de diciembre, con excepción de los colaboradores, como medida de solidaridad con Bruno Bimbi y de rechazo absoluto a este nuevo atropello empresarial.
2) Realizar una nueva asamblea el día miércoles 30 de diciembre, a las 16.30, para continuar evaluando la situación.

COMISIÓN INTERNA DEL DIARIO CRÍTICA DE LA ARGENTINA

Ejército narco-para colombiano pretende desestabilizar el gobierno de Rafael Correa


Es la formación histórica de FF.MM de Colombia. No en balde llevan décadas masacrando ciudadanos inermes, exterminando partidos de izquierda.
El Estado Mayor del Frente 48 convoca a los fronterizos. “....a confraternizar mucho más y crear un infranqueable muro humano que, con la vigilancia y la denuncia oportuna, evite la penetración desde Colombia al Ecuador de elementos paramilitares...”
No podemos esperar nada bueno sí desde ya en vísperas de 2010, Uribe en su reciente 'Consejo Comunitario' celebrado en el departamento de Putumayo, prometió esparcir como el glifosato, miles de sapos para 'cuidar la frontera'.
Impidámos que el río San Miguel se convierta en otro río Cauca.

Adjuntamos comunicado:

COMUNICADO DEL FRENTE 48

Comunicado del Frente 48 de las Farc

1.- Algunos oficiales del Ejército colombiano acantonados en la frontera colombo-ecuatoriana han comentado en tono arrogante, despectivo y burlesco al mismo tiempo, que en caso de un conflicto armado con Ecuador: "A esos indiecitos del Ejército ecuatoriano los volveremos ropa de trabajo, en menos de lo que canta un gallo".
2- El frente 48 le manifiesta al hermano pueblo ecuatoriano, que continuaremos denunciando ante Colombia y el mundo la agresión y provocación permanente del ejército colombiano en la zona fronteriza y sus incursiones en territorio de la hermana república en desarrollo de las órdenes del Pentágono y de los planes expansionistas de Washington que pretenden aplastar la soberanía de nuestras naciones.
3.- Hacemos un llamado a los pobladores de la frontera colombo-ecuatoriana a confraternizar mucho más y crear un infranqueable muro humano que, con la vigilancia y la denuncia oportuna, evite la penetración desde Colombia al Ecuador de elementos paramilitares con fines desestabilizadores obedeciendo a los planes desintegracionistas latinoamericanos del Imperio gringo, a través del Caín de América Álvaro Uribe Vélez.

¡Viva la Patria Grande y el Socialismo!

Estado Mayor Frente 48. Bloque Sur. FARC-EP.

Diciembre de 2009

sábado, 2 de enero de 2010

En memoria del dirigente sindical Jorge Di Pascuale


Despues de 33 años de haber sido secuestrado y asesinado el dirigente sindical revolucionario Jorge Di Pascuale, recibio el merecido reconocimiento de la militancia popular

Numerosos compañeros y compañeras del campo popular que habían conocido a Jorge Di Pascuale (cuando era secretario general del combativo sindicato de Farmacia antes de los esbirros de la dictadura lo secuestraran un 28 de diciembre de 1976) se acercaron a la vieja sede del gremio en la calle Rincón. Allí frente a los hijos y la familia del dirigente asesinado, testimoniaron el afecto y la solidaridad que se merecía este abnegado y querido militante.
Paradójicamente el encuentro estuvo despojado de cualquier manifestación de tristeza, ya que fue una celebración del reencuentro con quien tanto dio (desde su militancia en el peronismo revolucionario y de base) por alcanzar una Argentina sin explotadores ni explotados. Formado en una conciencia política en la que se excluía el sectarismo y la prepotencia, Di Pascuale es el artífice de una construcción solidaria que logró el milagro de que militantes de todas las tendencias del peronismo revolucionario y de la izquierda marxista se hayan encontrado, ahora, en un abrazo más que emotivo. Esto fue lo que ocurrió en las 15 horas que duró esta vigilia popular en que se convirtió el velatorio de sus restos, recientemente encontrados en una fosa común en Avellaneda, gracias al extraordinario trabajo de los integrantes de Antropología Forense.
Por la sede de Farmacia, desfilaron hombres y mujeres que en su momento formaron parte de infinidad de organizaciones barriales, gremiales, estudiantiles, y otros que ahora están recorriendo ese mismo camino de rebeldía. También, se acercaron a testimoniar su saludo a Di Pascuale, aquellos que militaron en los años 70 en las organizaciones armadas FAP, FAR, Montoneros, Descamisados, ERP, FAL y ERP 22 de Agosto.
También se hicieron presentes o enviaron coronas florales, funcionarios del actual gobierno que en su momento conocieron a Di Pascuale o militaron junto a él en la lucha política, como el canciller Jorge Taiana, y el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. También se acercaron el diputado Edgardo De Petris, el sacerdote Luis Farinello (quien en una homilía recordó al dirigente asesinado), el secretario general de la CTA, Hugo Yasky y otros.
Cabe mencionar el esfuerzo realizado durante este homenaje, por la vieja y nueva guardia de la Asociación de Empleados de Farmacia, cuyo secretario general Alfredo Ferraresi, formó parte del grupo militante que con Di Pascuale pelearon contra las diferentes dictaduras militares que sufrió Argentina, y reivindicaron y reivindican un estilo de sindicalismo antiburocrático y ligado a todas las batallas revolucionarias del continente.
Los restos de Di Pascuale fueron enterrados en el Cementerio de Chacarita, en medio del agitar de banderas de su gremio y de otras organizaciones populares. Allí, diversos oradores (todos ellos amigos o compañeros de lucha del dirigente) elogiaron su personalidad y ratificaron la idea de que su mejor legado será continuar la lucha, ratificar un comportamiento no sectario y solidario con los que pelean en todo el continente, y ponderar la militancia por encima de todas las dificultades.
El "Hasta la Victoria, Siempre" con que se saludó a Di Pascuale, los dedos en V de los militantes presentes, y la reivindicación de las causa por las que Jorge Di Pascuale peleó y que aún están sin resolver, cerraron este más que merecido homenaje a quien supo hacer de la batalla por la vida la mejor herramienta para vencer a la muerte.

RESUMEN LATINOAMERICANO

Ya nadie te humilla

Por Vicente Zito Lema

In memoriam de Jorge Di Pascuale; cuyo cuerpo desaparecido en 1977 vuelve con nosotros…

Las sombras del ayer abren sus puertas, detrás
está el abismo… la muerte sucede en el pasado…
Van y vienen los recuerdos, siempre ansiosos, encendidos,
como un caballo que galopa bajo una luna

todavía en sangre, casi seca…
Ahí está la noticia; llega entre nubes rojas,
sin que el cielo se inmute, ningún ángel levante
su espada, ninguno de los dioses ruja…
En la fosa clandestina, pasando el río
de las grandes mugres y la vida deshecha
Hay restos de un hombre…
30 años y más del ayer, desaparecido…
Que identificado por el equipo forense…
Resultó ser…un líder sindical…
De una generación que quiso construir
el cielo en la tierra, alguien dijo…
Y se quedaron desnudos
Y era invierno
Y para colmo llovía…
Nadie cubrió con flores sus huesos
Ni tejió los días de la eternidad…
Van y vienen los recuerdos… La liviandad
del tiempo nos espanta… El compañero dejó sus huellas
en los bordes de nuestros cuerpos…
Cuando la patota militar entró a los golpes en su casa dijo: Nunca
dejaré de odiarlos…
Lo torturaron mucho. La agonía fue lenta. Ni siquiera
la piedad de un tiro de gracia…
El compañero es una historia –o mejor una leyenda–
del buen amor –cuando todo tambalea–
y la mejor lucha en los campos de Octubre
Que resucita…
Mientras su muerte sin castigo embiste
a los gritos en la noche de los gritos
contra la paz del inocente sin memoria
que no sabe / no contesta / que con jeta
de santurrón vomita: en algo andaban…
pasaron tantas cosas…
El compañero ha vuelto a las andadas…
Su nombre alienta; otra vez galopa…
Su cuerpo estuvo en la tierra…
Humillado en la tierra…
Desaparecido en la tierra…
Su noche en la noche de las noches ha
tocado fin…
Otra vez está aquí
como una nube sobre el cielo de verano
alentando el fuego / moviendo los sueños
En el viejo sindicato de la calle Rincón
Donde tu alma es tu memoria…
Y ahora hablaremos de vos entre los compañeros,
y alguno preparará el mate, y te abrazaremos
Como si estuvieras en el aire…
Porque el aire siempre nos abraza...
Nadie pide clemencia / el barco sigue andando
entre las aguas bravas…
Vos estás con nosotros y las estrellas relucen…
Lejanas, muy lejanas, pero relucen…

Mi pobre angelito


Videla enfrentará un juicio oral y público por más de 800 violaciones a los derechos humanos

El juez federal Daniel Rafecas elevó a juicio oral y público al ex dictador Jorge Rafael Videla imputado por centenares de violaciones a los derechos humanos cometidas durante el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".
Fuentes judiciales confirmaron esta noche a Télam que Videla deberá hacer frente a una acusación por 30 homicidios, 552 secuestros y 264 casos de torturas que tuvieron lugar en la jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército.
Entre los hechos por los cuales Videla será sometido a juicio, se encuentra el secuestro del escritor Haroldo Conti; el homicidio de Marcelo Gelman, hijo del poeta Juan Gelman; y delitos contra intelectuales como los cineastas Roberto Carri y Pablo Szir, y militantes políticos como Delia Bisutti y Raymundo Gleizer, entre otros.
Los informantes explicaron que estos centenares de hechos no formaron parte de la denominada "causa 13" por la que fueron juzgados los comandantes militares que dieron el golpe de estado del 24 de marzo de 1976.
La medida tomada por Rafecas completa las anteriores elevaciones a juicio dispuestas en las megacausas vinculadas con los hechos que tuvieron lugar en los centros clandestinos "Atlético", "Banco" y "Olimpo", radicada ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Dos y en la que actualmente se están llevando a cabo las audiencias de debate oral.
La causa referida a los hechos cometidos en "El Vesubio" está radicada en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Cuatro -que tiene previsto comenzar con las audiencias en el mes de marzo próximo-; y sobre el centro clandestino de represión "Automotores Orletti" la lleva el TOF1.
La elevación a juicio decretada por Rafecas también comprende a algunos de los hechos por los cuales fue recientemente condenado Jorge Carlos Olivera Róvere, quien ocupó el cargo de Jefe de la Subzona Capital Federal, así como los casos de personas que estuvieron clandestinamente alojadas en otros centros clandestinos de detención.
"El avance del proceso seguido en el país reafirma la voluntad del Estado argentino de someter a juicio a los máximos responsables de los delitos de lesa humanidad perpetrados por la última dictadura militar, y cancela la posibilidad de que se ventilen en el extranjero juicios por el terrorismo de Estado en la Argentina", dijeron las fuentes.
En la misma causa y con relación a la investigación de las violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar en el Hospital Profesor Alejandro Posadas, Rafecas decretó la elevación a juicio de Juan Máximo Copteleza quien se desempeñó como personal civil de inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina.
Durante su actividad en ese centro asistencial Copteleza se desempeñó como segundo jefe del grupo de tareas conocido como "SWAT", que "recibió su nombre a raíz de la violencia, autoritarismo y abuso de armas con que se dirigía dentro del hospital, sumiendo en un estado de terror a empleados y pacientes", dijeron las fuentes.
Este grupo cumplió funciones en el único centro clandestino de detención y tortura, llamado "El Chalet", que funcionó en un centro de salud pública, meses después de que el hospital fuera ocupado militarmente por fuerzas al mando del dictador Reynaldo Bignone.
En la resolución dictada por Rafecas se tuvo por probado que Copteleza cumplió funciones de guardia, dirigió los interrogatorios y las torturas a las que fueron sometidos médicos, enfermeras y otros empleados de ese nosocomio.
La testigo Gladys Cuervo recordó que Copeteleza le clavó un atizador en el pecho, mientras cantaba la marcha de San Lorenzo y gritaba "para los enemigos ni justicia"; que solía andar por el Hospital Posadas como dueño y señor, con armas largas y maltratando a los pacientes.
El juez también dispuso este miércoles el procesamiento de Miguel Ángel Almirón y Francisco Silvio Manzanares -ex integrantes de la Policía de la provincia de Buenos Aires- por los hechos que tuvieron lugar en la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires, correspondiente a la Subzona 13 del Primer Cuerpo de Ejército.
En ese pronunciamiento, Rafecas tuvo por acreditada la existencia de un circuito represivo en dicha jurisdicción que comprometió el funcionamiento de diversos centros clandestinos de detención; entre ellos, la Comisaría Primera de Junín fue uno de los principales destinos dentro del circuito represivo instaurado en la subzona.
Al Comisario Inspector Miguel Ángel Almirón -quien al momento de los hechos se encontraba a cargo del Destacamento de Morse- se lo encontró responsable por la privación ilegal de la libertad agravada que damnificó a 15 personas y de los tormentos sufridos por 14 de ellas.
Las resoluciones dictadas este miércoles, se suman al auto de procesamiento que decretó el pasado 22 de diciembre respecto de Miguel Osvaldo Etchecolatz, Rubén Oscar Páez, Raúl Rolando Machuca y Julio César Argüello, vinculado al accionar represivo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
En ese fallo Rafecas tuvo por probado que una comisión policial de la Brigada de Investigaciones de La Plata, integrada por los imputados Machuca y Argüello, llevó a cabo el día 24 de junio de 1977 un procedimiento en La Plata que culminó con el secuestro de María Paula Álvarez y Daniel Omar Favero, quienes a la fecha permanecen desaparecidos.
Las fuentes recordaron que la detención de Favero y Álvarez "se inscribió en la persecución desatada por la policía bonaerense del grupo de estudiantes afiliados a la Juventud Universitaria Peronista, muchos de cuyos integrantes fueron mantenidos en ilegal cautiverio y sometidos a sesiones de torturas".

Télam

Quién es Carlos Pedro Blaquier Estrugamou


Vida y obra del empresario dueño de Ingenio Ledesma, quien prometió fuertes inversiones a la Presidenta.

No tengo un juicio terminante acerca de quiénes tienen que asistir a una reunión con la Presidenta de la Nación y obtener una foto junto a ella. En cambio, sí tengo un juicio respecto de la necesidad de que la prensa informe sobre quiénes son y qué vida llevan algunos hombres selectos del poder en la Argentina. Tal es el caso de Carlos Pedro Blaquier Estrugamou, quien el 21 de diciembre fue a la Quinta de Olivos y tras reunirse con Cristina Kirchner habló sobre los movimientos que sus empresas, especialmente Ledesma, realizaron en los últimos dos años y de los planes que tiene para los próximos dos.
Como periodista de muchos años en el oficio quiero empezar esta columna con algo que me sucedió en la primavera de 1986, cuando era cronista del programa Ver Claro, que conducía Enrique Vázquez en ATC. Melitón Vázquez era por entonces el secretario general de los trabajadores del Ingenio Ledesma y había sido entrevistado por Enrique a raíz de un conflicto desatado por una razón que parecía decimonónica. El ingenio de Blaquier no les permitía a los obreros de la zafra controlar el pesaje de la caña. Se trataba de obreros golondrinas –que trabajaban por miles y en negro– que cobraban “por tanto” como se llama en el norte. Es decir, al fin de la jornada, los capataces de Ledesma anotaban en una libreta cuántos kilos de caña de azúcar entregaba cada trabajador. Al fin de la quincena, les sumaban los kilos y les pagaban. Habitualmente, la balanza estaba a la vista de los zafreros. Pero, desde hacía un tiempo, y dado que Melitón Vázquez era un dirigente gremial combativo, Ledesma había endurecido su trato. A lo que habitualmente era un trato feudal, se agregaba una provocación manifiesta.
Tras la entrevista de Enrique, Claudio Martínez y yo, fuimos a Libertador General San Martín, como se llama el pueblo donde está radicado Ledesma. Con nosotros iba un equipo de cinco trabajadores de ATC. Habíamos decidido no pedir autorización previa para ingresar al ingenio y a las plantaciones de caña, porque descontábamos que iba a ser en vano. Sí nos presentamos al llegar en las oficinas de la planta y el jefe de fábrica nos dio una negativa rotunda. Cuando les dijimos a los representantes de los obreros que no teníamos permiso se mostraron consternados y nos ofrecieron hacernos entrar en la madrugada, no al lugar donde estaba el pesaje, sino a los cañaverales y a los barracones donde se alojaban cientos de familias zafreras. Claudio y yo no podíamos decidir por los otros que nos acompañaban, ya que ellos eran trabajadores de planta del canal y no necesariamente debían estar de acuerdo en ingresar a una propiedad privada sin permiso. Es más, podían terminar con problemas laborales. El camarógrafo, un hombre experimentado y de pocas palabras apodado el Ruso, tras hablar con sus compañeros, nos dijo que sí, que haríamos el trabajo. A las cinco de la mañana entramos por una tranquera lejana y durante varias horas grabamos la vida cotidiana de esos peones golondrinas a quienes Ledesma les impedía controlar el pesaje de su jornal. Los dormitorios colectivos estaban plagados de chicos flaquitos y madres que cocinaban el guiso que le acercaban a sus maridos e hijos para que repusieran fuerza y siguieran cortando y pelando caña. Por azar no nos cruzamos con ninguna camioneta de los guardias ni nadie alertó sobre nuestra presencia, que era indisimulable.
Regresamos y pudimos editar el programa: entre la entrevista a Melitón de Enrique y el trabajo que habíamos hecho en Jujuy los siete que habíamos viajado, habíamos logrado una pieza extraordinaria. Un periodismo responsable y comprometido que desafiaba los límites impuestos por una patronal abusiva apenas se salía de la noche negra de la dictadura. El miedo que todavía imperaba en la sociedad argentina se despejaba sin dudas con materiales de denuncia como ese. Pero no todo estaba dicho. La emisión estaba prevista para fines de octubre y las autoridades del canal le comunicaron a Enrique que Carlos Pedro Blaquier había tomado conocimiento y de inmediato se había comunicado con Antonio Tróccoli, por entonces ministro del Interior, quien transmitió la orden terminante de no emisión.
Enrique, pese a su sintonía con el alfonsinismo, estaba dispuesto a presentar una denuncia de censura. Hubo una salida, triste pero decorosa. El programa salió al aire el 31 de diciembre a las once de la noche. Vázquez lo vio en la casa de Sandra Russo mientras que Claudio y yo lo vimos en casa del experimentado camarógrafo televisivo el Oso Martínez, padre de Claudio y el motivo por el que su actual productora se llame El Oso. No fue el mejor aperitivo para despedir el año. El consuelo es que quizá no lo haya sido tampoco para Blaquier.
En ese entonces se habían cumplido diez años de los crímenes en el Ledesma, conocidos como La noche del apagón, cuando las fuerzas represivas cortaron el suministro eléctrico para poder actuar simultáneamente, secuestrar a 400 trabajadores del ingenio y llevarlos a un predio de la empresa donde se los interrogó, a la mayoría con torturas severas y que tuvo como saldo la desaparición de 38 personas, las que las fuerzas represivas y los directivos de personal de Ledesma consideraban inadecuadas.
La pregunta, obvia, es qué consideraba adecuado el señor Blaquier una década después en cuanto al derecho a controlar la balanza al fin de la jornada. Y también qué considera ahora adecuado, cuando pasó los ochenta y nadie puso límites a su poder.
Para el lector que está desahuciado al leer estas líneas hay una buena noticia. El trabajo de años de Olga Aredez y miles de luchadores por los derechos humanos está dando sus frutos. En este año que está por comenzar serán llevados al banquillo los responsables materiales e intelectuales de la noche del apagón.
Blaquier y el Ledesma habían encontrado su suerte a raíz de los conflictos obreros en los ingenios tucumanos. En efecto, apenas consumado el golpe de junio de 1966, el dictador Juan Carlos Onganía y su ministro de Economía Jorge Salimei, dispusieron el brutal cierre de plantas azucareras en Tucumán, dejando en la calle a decenas de miles de trabajadores. Claro, la Fotia era un sindicato duro y en los planes de Onganía no estaba subsidiar a la oligarquía tucumana para que esta consintiera a los obreros combativos en sus demandas. Fue el turno del Ledesma, propiedad la familia Arrieta y cuyo gerente general por entonces era Blaquier, casado con Nelly Arrieta. Ledesma no aceptaba diálogo. Blaquier era –y es– un duro. Hace unos años, en una entrevista que le dio a La Nación, dijo: “Me acuerdo de un día, hace años, que un funcionario de Ledesma me vino a contar que se había separado. Le agradecí la confianza por esta confidencia y le pregunté por qué se había distanciado de su mujer. ‘Bueno, lo hablé con mi psicoanalista y él me aconsejó que me separara’. A ese funcionario lo despedí. Porque si una persona necesita que su psicoanalista le diga lo que tiene que hacer no puede manejar una empresa”.
Blaquier es un hombre muy ilustrado, con títulos de filósofo y abogado, con una colección privada de arte que está entre las mayores del país. Publicó un libro con el presuntuoso nombre de Manual de Historia Argentina, que empieza con la llegada de los españoles a estas tierras que, por entonces, no eran la Argentina. Confeso admirador de Julio Roca, dice en un pasaje: “Los indios sometidos por Roca no solamente fueron usurpadores, sino también genocidas, a pesar de lo cual el tratamiento que se dio a los que se sometieron voluntariamente fue muy generoso”.
Es uno de los varios multimillonarios influyentes de la Argentina que recibe a todos los embajadores y promotores de la alta cultura en su mansión de la silenciosa calle Sucre en San Isidro. También gusta que todos los veranos los fotógrafos puedan retratar a los siete yates que lleva a Punta del Este. Cinco son de sus hijos y los otros dos de su actual mujer y de él. Estas y otras propiedades son el resultado del azúcar y la sangre. Blaquier, de ninguna manera, forma parte de los hombres y mujeres cuyos méritos son un ejemplo para las generaciones venideras. Es todo lo contrario y ojalá un tribunal pueda interrogarlo para que se conozca la responsabilidad que le cupo por la desaparición de 38 personas. Quizá le toque habitar en un lugar menos bello que su mansión de San Isidro.

Eduardo Anguita

Miradas al Sur

Codicia e hipocresía en la Cumbre de Copenhague

La primera década del siglo XXI ha terminado de la peor manera. Pasados quince días aún resuena el cachetazo que los principales líderes del mundo aplicaron a la humanidad con el estruendoso fracaso de la 15ª Cumbre de la ONU sobre cambio climático.

Podrá decirse que era un final anunciado, que muchas voces se habían alzado para alertar que no se llegaría finalmente a ningún acuerdo significativo. Podrá argumentarse que las expectativas de último momento que algún compromiso se alcanzara con la reunión del presidente Obama y el primer ministro Wen Jiabao no eran más que esperanzas vanas.
Probablemente sea así pero es inocultable que nadie, al menos hasta donde este cronista está informado, había presentido que al cierre de esta cumbre la situación sería peor que al inicio. Más aún que hoy el mundo esté por detrás de los acuerdos del Protocolo de Kyoto, firmado en 1997.
Hasta promediar la cumbre numerosas reuniones de científicos, de expertos en distintas especialidades, de miembros de ONG's debatían sobre los porcentajes necesarios de reducción de emisiones de gas carbono o cuales eran los plazos para mitigar los efectos nocivos de estos gases; cómo debían integrarse los organismos internacionales de control y su necesaria autonomía de los Estados. Se discutía sobre los montos necesarios para promover la reconversión en los sistemas de producción para controlar la emisión de gases carbono, la deforestación creciente o el uso excesivo de recursos hídricos escasos. Si además existe un problema norte-sur, habida cuenta de que son los grandes países del norte quienes más contaminan y los del sur los que sufren las consecuencias y por lo tanto hay que establecer algún tipo de indemnización, claro sin olvidar que Brasil y Sudáfrica también aportan lo suyo al cambio climático. Si los bonos de carbono ayudarían a mitigar las emisiones o serían un nuevo producto financiero, finalmente tan tóxico como los propios gases.

Cumbre de desacuerdos

Sin embargo a medida que los principales líderes del mundo comenzaron a llegar a la Cumbre lo único que se redujo fue el nivel de las discusiones, las negociaciones se estancaron y comenzaron a primar los desacuerdos políticos. Los grandes países del norte mostraban dificultades para firmar un documento que pusiera metas y plazos concretos, esta negativa también llegó a desconocer su deuda histórica con los países del sur.
Numerosos países de menor desarrollo amenazaron con retirarse de la cumbre, otros plantearon que si no había posibilidades de un nuevo documento mejor sería ratificar los acuerdos de de Kyoto, nunca suscriptos por EEUU pero que al menos eran algo. Por el contrario EEUU insistió en anular este acuerdo, bajo el argumento que China e India ya son tan emisores de gases contaminantes como ellos.
Pero el centro de las diferencias estaba al interior del G-2. EEUU rechaza compromisos que impliquen una reducción sustancial de sus emisiones, China no acepta la obligatoriedad de las reducciones que se acuerden, mucho menos que resulten controladas por un organismo internacional autónomo. Como era de esperar tampoco hubo acuerdo en el monto de los fondos y su financiamiento para la reconversión de los procesos productivos en los países menos desarrollados.

Hipocresía y codicia

Hay en todo esto una enorme hipocresía. Los grandes contaminadores reconocen su responsabilidad pero no aceptan reducciones significativas en sus emisiones o que las metas que se acuerden sean obligatorias Cuando se aceptan metas no se aceptan controles ni verificaciones, por el contrario China, ¿con el apoyo de Brasil? propone la autorregulación de las emisiones por parte de los estados.Los países desarrollados que volcaron una enorme cantidad de dinero a los mercados para frenar la crisis financiera se niegan a aportar cifras mucho menores para financiar la reconversión productiva de los países pobres, estimada en unos 300 mil millones de dólares. A último momento EEUU ofreció un aporte al fondo de reconversión industrial, claro que de solo 30 mil millones hasta el 2012 y 100 mil millones al 2020, supeditado a que se informen y se verificaran las medidas que adoptaran cada Estado, obviamente no desconocía que China rechazaría este condicionamiento, por lo tanto el ofrecimiento resultó solo "cartón pintado".
Casi en paralelo a esta discusión el Congreso de los EEUU le aprobaba a su presidente y reciente Premio Nobel de la Paz, un presupuesto de guerra del orden de los 680 mil millones de dólares para el 2010. Una caricatura de Obama recibiendo el premio apoyado en una bomba muestra esta hipocresía mejor que mil palabras.
En los inicios de la crisis económica que azota al mundo no se cansaron de acusar y responsabilizar a la especulación desenfrenada, a la desmedida ambición de los banqueros y financistas, a esa loca idea de hacer dinero desde el propio dinero sin pasar por la traumática experiencia de la producción. La palabra de moda era codicia, se intentaba ocultar así la verdadera razón de esta crisis. Una crisis del sistema capitalista como tal, de sobreproducción y sobreaumulación de capitales, que ha dejado ya mayores índices de desocupación, pobreza y exclusión social en el mundo.
Por el contrario codicia ahora ha desaparecido del léxico de los presidentes. No se vincula el cambio climático con la lógica de la acumulación y reproducción de capitales, con la exacerbación del consumo inducido por la necesidad de maximizar la tasa de ganancia de los capitalistas a cualquier costo, sin tener en cuenta daños ecológicos ni degradación ambiental.
Solo los movimientos sociales, en lo que puede ser la revitalización del movimiento alterglobalización, fuertemente reprimidos por la policía danesa con el aporte de colegas de otras naciones europeas, pusieron el tema en debate: "Salven al clima no al sistema" "El problema es el capitalismo y su modelo productivo", consignas que fueron llevadas al palacio de las deliberaciones por los presidentes Chávez y Morales. Este último propuso un referéndum mundial para tratar el cambio climático.

Minimalismo ambiental

Sobre el final de la cumbre, y casi en tiempo de descuento, se informó de un acuerdo alcanzado a urtadillas por EEUU, Brasil, China, India y Sudáfrica. Se trataría de un acuerdo mínimo cuyo contenido no fue dado a conocer oficialmente, aunque trascendió que su objetivo es no superar un incremento de 2 grados centígrados en la temperatura global.
Ignorando el clamor de un grupo de 43 países, las llamadas islas/Estado, que albergan unos 40 millones de personas, que ya habían planteado que superando 1,5 grados centígrados corren el riesgo de desaparecer bajo las aguas en los próximos 20 años.
El documento es solo declarativo, no cuantifica ni pone plazos a la reducción de las emisiones ni establece mecanismos de control, no tiene el consenso del resto de los países, tanto es así que los firmantes se han dado un plazo hasta febrero para concitar adhesiones. Sin embargo fue presentado en EEUU como un triunfo, "Es insuficiente pero un paso adelante" dijo Obama que, conviene recordar, no cuenta con el aval del Congreso de su país para modificar la política ambiental del gobierno Bush.
La realidad es que el fracaso ha sido estruendoso, la irresponsabilidad de los principales líderes y países del mundo es inocultable, pero también la actitud de las corporaciones multinacionales que someten a esos estados y a sus líderes a sus necesidades de maximizar tasas de ganancia.
Una vez más ha quedado expuesto que es el sistema del capital la principal traba para resolver los problemas que el propio capital provoca en nuestras sociedades.
Apesar de todo amanece, que no es poco. Felicidades a todos y todas.

Eduardo Lucita*

ANRed - Sur

*integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda

Cuba en los años 50: ¿Éramos un Paraíso?


Sobre la realidad de aquella etapa que en el exterior rememoran como un “paraíso perdido”, nos habló el doctor Arnaldo Silva León, Profesor Titular- Consultante de Historia de Cuba, de la Universidad de La Habana

Entre las campañas contra la Revolución cubana, la propaganda imperialista ha insertado la presentación de la década del 50 del pasado siglo como un período de prosperidad para la Isla, en un avieso afán por “demostrar” las supuestas ventajas que el capitalismo trajo a nuestro país.
Sobre la realidad de aquella etapa que en el exterior rememoran como un “paraíso perdido”, nos habló el doctor Arnaldo Silva León, Profesor Titular- Consultante de Historia de Cuba, de la Universidad de La Habana.
¿Quiénes son los que se han dedicado a “embellecer” los años 50 y desde cuándo son esos intentos?
Los intentos de edulcorar la década anterior al triunfo revolucionario son viejos, datan de los años 60 y 70, con intelectuales como Jorge Domínguez, Carmelo Mesa Lago, e incluso con algunos economistas burgueses cubanos de indudable talento que se fueron del país, como Felipe Pazos, José Álvarez Díaz, Rufo López Fresquet, y Justo Carrillo, entre otros, que se han empeñado en presentar los años 50 como un período de gran prosperidad y desarrollo social para Cuba, con un solo problema de índole política: la dictadura de Fulgencio Batista, que se impuso mediante un golpe de Estado el 10 de marzo de 1952.
Para ellos lo que había que hacer era suprimir esa dictadura, restablecer un orden constitucional y una democracia burguesa representativa, sin negar la necesidad de producir en el país un adecentamiento de la vida política como proclamaban los ortodoxos, y de dar un mayor espacio económico y político a la burguesía cubana no azucarera, de la cual por lo menos los economistas cubanos mencionados eran ideólogos y representantes.
Aún persiste esta campaña, protagonizada por personajes con mucho menos rango, información y conocimientos de la realidad cubana y vinculados al mercenarismo.
¿En qué argumentos se basan para mostrar esa pretendida prosperidad?
Casi todos estos economistas utilizan algunos indicadores económicos y sociales de Cuba en aquellos tiempos, y los comparan con el comportamiento de esos mismos indicadores en otros países de América Latina y el Caribe. Es una manipulación muy inteligente y muy hábil de las estadísticas.
Tomemos como ejemplo la tasa de desempleo: en la década del 50, era altísima. En el llamado período muerto de la zafra, cerca de ocho meses del año, llegaba a 600 mil trabajadores, con una tasa de casi el 25% de la población económicamente activa, estimada en dos millones de trabajadores. Aun en período de zafra, que era el de mayor ocupación laboral, la tasa de desempleo estaba entre el 10% y el 12%, una cifra alta.
Ahora, ellos comparan esto con otros países latinoamericanos, incluso con naciones como México, Brasil, Argentina, donde esa tasa era a veces mayor. Por supuesto, si la contrastaban con Centroamérica, el Caribe, o los casos de Bolivia o Paraguay, en América del Sur, Cuba tenía una tasa de desempleo menor.
No dicen que escaseaban los empleos para los hombres y que muchos puestos de trabajo estaban vedados para los negros, apenas los había para las mujeres; la inmensa mayoría de ellas no trabajaba, o lo hacían si acaso como maestras, enfermeras o en el servicio doméstico.
Otro ejemplo de manipulación: el ingreso nacional per cápita nuestro era mayor que el de casi todos los países de América Latina y el Caribe. Los economistas manejaban este indicador con mucha habilidad, porque casi todos tenían el criterio de que el desarrollo económico de un país se medía por el ingreso nacional, lo que no es exactamente así.
Ahora bien, ¿cómo se distribuía ese ingreso nacional? Por supuesto que de una manera muy desigual, y el ciudadano común no recibía lo mismo que Julio Lobo, Gómez Mena, Pepín Bosch, o cualquier otro de aquellos grandes potentados. Lo que ocurría era que aplicaban una media aritmética: dividían todo el ingreso nacional entre el número de habitantes, y así todos tocábamos parejo, pero esa distribución no era ni remotamente igual. En realidad, en Cuba el ingreso nacional se repartía, fundamentalmente, entre los grandes hacendados, los colonos, los grandes terratenientes, la gran burguesía comercial.
Esos economistas no tenían en cuenta tampoco que una parte de ese ingreso nacional no se quedaba en el país. Se producía aquí, pero se remesaba al exterior. Era como si no existiera.
Y con otros indicadores pasaba lo mismo: televisores, radios, prensa por habitante, como si se distribuyeran equitativamente, y no era así.
En el orden social, ellos tomaban el analfabetismo, que según cifras oficiales bastante exactas, obtenidas en el censo de 1953, en Cuba era del 23,6%, y lo comparaban con México donde superaba el 40% en aquella época, y otras naciones, algunas con hasta el 60 por ciento. De esa forma, este país parecía una maravilla.
Pero esos economistas no hablan de lo que representaba ese 23,6% de analfabetos, en una población de algo más de cinco millones de habitantes. El referido censo arrojó casi un millón de analfabetos, sin contar los semianalfabetos, personas que apenas podían leer tres palabras, escribir su nombre y sin embargo no estaban en condiciones de leer un libro, ni la prensa, y eso sumaba casi otro millón. Muchos solo sabían poner su nombre y aparecían como personas alfabetizadas, pero no lo estaban realmente. Tampoco dicen que entre los negros, las mujeres y los campesinos, el analfabetismo era superior. El que otros países tuvieran una situación peor que la nuestra no quiere decir que estuviésemos bien.
En materia de salud pública. ¿cuál es su análisis? Hoy tenemos una tasa de mortalidad infantil inferior a seis por cada mil nacidos vivos, mientras que en aquellos momentos, según cifras oficiales era de 60. Al compararlo con otros países del área, los había con 90, 100, ciento y pico, entonces presentaban a Cuba como un país muy próspero.
La esperanza de vida era de 55 años; cifras oficiales; hoy se aproxima a 80. Esa cifra de 55 años superaba la de otros países.
La cantidad de seis mil médicos constituía el per cápita más grande de casi toda América Latina: un médico por cada mil habitantes, pero lo que no aclaraban estos señores era que la mayoría de los facultativos estaba en La Habana; los principales hospitales radicaban también en la capital del país, y para ingresar en ellos se requería de una “palanca”, ir a ver al concejal, quien pedía a cambio la cédula electoral y la persona se veía obligada a votar por él en las próximas elecciones. Es verdad que existían algunas clínicas mutualistas, como La Dependiente, La Covadonga, y otras sobre todo en la ciudad de La Habana, fundadas por los españoles. Y había otro mutualismo más pequeño, clínicas con 10 médicos y 10 ó 15 camas.
Ese homologismo estadístico según el cual Cuba aventajaba a otros países, los conducía a inferir que el nuestro tenía un progreso económico y social extraordinario. Pero en realidad, aquellos estaban peor que nosotros. Por supuesto, en esa imagen idílica no caben la prostitución, el juego, la mendicidad, los niños limpiabotas o vendiendo periódicos, los discapacitados en las calles viviendo de la caridad pública, ni otras realidades cotidianas de aquellos tiempos.
Que Cuba tuviera indicadores superiores al resto del continente no era sinónimo de desarrollo, sino de mayor dependencia, porque la Isla constituía el principal escenario de las inversiones norteamericanas y por su posición geográfica era de gran importancia para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Como parte de ese interés por edulcorar esa etapa histórica hay quienes pretenden también limpiar la imagen de Batista.
Para estos individuos que he mencionado la dictadura era inadmisible. ¿Quién puede defender a Batista y a su dictadura sino cuatro locos en Miami? Esa defensa proviene fundamentalmente de Rubén Batista Godínez, su hijo mayor, ya fallecido, quien se dedicó a ensalzar al padre en una serie de discursos; de otros hijos que el tirano tuvo con Marta Fernández, sobre todo Jorge, dedicado a hablar en favor de su padre tomando como base libros escritos por Batista, el primero de ellos titulado Respuesta, editado en 1960, y el segundo, Piedras y leyes, en 1961, donde faltó poco para atribuirse la construcción del Morro.
Piedras quiere decir todo lo que él construyó, donde menciona muchísimas obras concluidas durante su administración, pero iniciadas en épocas anteriores y no es posible adjudicárselas. Incluye además un conjunto de leyes, tanto de su primera dictadura como de la segunda, las cuales fueron en su mayoría letra muerta, sin negar algunas positivas, en particular de los años de 1936 al 1940, cuando empezó a aspirar a presidente, destinadas a granjearse apoyo, simpatía, en una época en la que le convenía crearse una imagen de hombre democrático y progresista.
De este libro, Piedras y leyes, algunos han extraído información falseada por el propio Batista, para hacerle loas y presentarlo como un benefactor del pueblo cubano. Esto ha decaído. Quien defienda a Batista se desacredita a sí mismo, pues carece de sustento, de respaldo. Esta defensa está apoyada por batistianos como Mario y Lincoln Díaz Balart, hijos de Rafael, amigo de Batista; por Ileana Ross, hija de un oficial represivo de la dictadura; por Roberto Martín Pérez, ex policía de aquel régimen, hijo del asesino coronel Lutgardo Martín Pérez; por los hijos y nietos de Batista, y por otros como Rafael Rojas, un individuo talentoso que escribe para el El Nuevo Herald, donde es muy bien remunerado.
Usted ha afirmado que en los años 50 la sociedad cubana se adentraba en una crisis profunda.
En la década del 50 se yuxtapusieron dos crisis: la estructural del sistema, que dependía del modelo económico impuesto por Estados Unidos desde los albores de la república, y la funcional, que son las de superproducción relativa ya estudiadas por Carlos Marx en El capital. La crisis estructural del sistema venía desde los años 20, pero no fue hasta los 50 que el modelo se agotó.
¿Cuáles eran los rasgos fundamentales de ese modelo? Cuba era un país monoproductor, dependía del azúcar; también monoexportador, ya que el 80% del valor de las exportaciones del país provenía de ese producto, quiere decir que cualquier problema que hubiera con el azúcar generaba un desastre nacional. Si los americanos amenazaban con rebajar la cuota azucarera, todo el mundo comenzaba a temblar; si se producía una rebaja en el precio, ya fuera en Estados Unidos o en el llamado mercado libre mundial, al cual se destinaba una parte de la producción, se desencadenaba una crisis que afectaba a toda la economía. Para los años 50, el 24-25% del ingreso nacional provenía del azúcar. Se trataba de un modelo económico con una altísima dependencia de ese rubro.
Éramos una nación, además, plurimportadora. Importábamos casi todos los bienes de consumo y todos los bienes de capital que el país necesitaba. En el caso de los de capital, era prácticamente el ciento por ciento, pues no producíamos maquinaria ni piezas de repuesto ni transporte alguno; y en el de los de consumo, importábamos una gran cantidad de productos que se podían producir en el país, como arroz, tomate, lechuga y otras verduras, que venían de Estados Unidos.
Un cuarto rasgo de la economía era el monomercado: el 70% de nuestro comercio exterior se hacía con el mercado norteamericano, y un quinto y último rasgo, esencial por supuesto, es la dependencia económica, Cuba era un país con una alta dependencia del azúcar y de Estados Unidos.
Y aquí quiero detenerme en algo muy interesante, el llamado Informe sobre Cuba, elaborado por la Misión Truslow, que nos visitó en agosto de 1950, por una petición que el gobierno de Prío hizo al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), más tarde Banco Mundial. La misión, encargada de hacer un análisis de la economía cubana, la integraban 17 economistas, al frente de los cuales se encontraba Adam Truslow, alto funcionario del BIRF y presidente de la Bolsa de Nueva York.
El documento donde plasmó sus valoraciones tenía aproximadamente mil 700 páginas. Nunca la economía cubana había sido sometida a un escrutinio tan grande; es como si la hubiesen introducido en un Somatón. Ahí salieron a relucir muchos problemas. Lo entregaron en inglés y nunca, que yo conozca, se ha traducido completo al español. El Ministerio de Hacienda y el Banco Nacional hicieron sus respectivas síntesis y las tradujeron.
Ya en ese momento la Misión Truslow planteó, en términos dramáticos, el agotamiento del modelo económico. Llegaron a la conclusión de que su persistencia ponía en peligro el sistema capitalista de explotación y de dominación imperialista y para preservarlo su propuesta fue efectuar cambios. De no realizarse estos, sobrevendrían, según sus análisis, dos escenarios políticos probables: la dictadura de derecha y la dictadura de izquierda. No se podía seguir con la misma estructura económico-productiva, debía irse a un modelo pluriproductor, pluriexportador, menos dependiente. Pero esto no era nada fácil.
Simultáneamente, la burguesía cubana no azucarera estaba planteando cosas muy similares, en su empeño por ganar espacio económico y protagonismo político, los cuales tenía que disputar al imperialismo y a su aliada, la oligarquía criolla, que no querían compartirlo.
Pongamos un ejemplo: en 1955 se produjo un debate relacionado con el arroz y los textiles. Desde el gobierno de Carlos Prío, Cuba había ido incrementando la producción de arroz, la cual en ese año alcanzó una cifra que cubría el 50% del consumo nacional, y los arroceros norteamericanos pusieron el grito en el cielo, porque el arroz se importaba de Estados Unidos. La industria textil empezó a desarrollarse en la Isla a partir del henequén, y los exportadores estadounidenses de textiles a Cuba también empezaron a protestar. Cuando se produjo esta polémica, hubo una amenaza de rebajar la cuota azucarera.
Quiere decir que romper el modelo tenía obstáculos grandes y poderosos, y sin embargo era una necesidad para que el propio sistema pudiera subsistir. Miren la contradicción en la cual se movía la economía cubana en esos años. De ello no hablan Mesa Lago, ni Jorge Domínguez, ni ninguno de esos apologistas.
¿En qué medida el golpe de Estado de Batista contribuyó a profundizar la crisis?
El golpe fue, por una parte, el resultado de la crisis que vivía el país, y a la vez la recrudeció hasta dar lugar a una situación revolucionaria.
En ese tiempo los partidos burgueses se desgastaron y desprestigiaron, perdieron liderazgo. Como preconizó Fidel desde el propio año de 1952, “Hay otra vez tiranía, habrá otra vez Mellas, Trejos y Guiteras”.
Durante el batistato, la represión, la corrupción, el entreguismo a los intereses de los Estados Unidos en detrimento de los nacionales, la aplicación de una política económica que prácticamente provocó el agotamiento de las reservas monetarias del país, y la inminente devaluación del peso cubano, fueron agudizando la crisis.
No es un hecho fortuito que a partir de 1957 las clases dominantes empezaran a retirarle apoyo a Batista y a alejarse de él, por supuesto con mucho cuidado, porque estaban conscientes de que su régimen era económicamente insostenible en el poder. Más tarde se demostró que lo era también en lo político, porque no podía parar el empuje revolucionario.
La burguesía cubana y los Estados Unidos comenzaron a buscar una solución sin Batista, pero no resultaba fácil, porque el tirano era muy tozudo y lo fue hasta el último momento. Hubo que sacarlo de aquí por la fuerza, pero no lo hicieron ni los burgueses ni los norteamericanos, sino el Ejército Rebelde.

(Tomado del semanario Trabajadores. Entrevista realizada por Alina Martínez y Felipa Suárez)